Eccema
Sinopsis
Eczema (dermatitis atópica): una referencia de nutrición y salud natural
1. Definición y nomenclatura
El eczema, o dermatitis atópica, es la forma más común de dermatitis. Es un trastorno inflamatorio crónico y recidivante de la piel, caracterizado por piel seca, erupción eritematosa localizada y prurito intenso. La palabra "eczema" deriva del griego ekzein ("hervir hacia afuera") y se ha utilizado históricamente para describir un amplio espectro de presentaciones inflamatorias de la piel, mientras que el término más específico "dermatitis atópica" (DA) entró en uso clínico generalizado a finales del siglo XX.
El término "eczema" se aplica a las características cutáneas observadas en afecciones como el eczema infantil, el eczema de flexión, el eczema del lactante, el eczema dishidrótico y el eczema numular, mientras que "dermatitis" se utiliza convencionalmente para entidades patológicas con nombre propio, como la dermatitis de contacto y la dermatitis seborreica. El eczema se entiende mejor como un conjunto de hallazgos clínicos más que como una enfermedad única, y puede manifestarse con eritema, pápulas, vesículas, costras, exudación y edema en su fase aguda, y con engrosamiento de la piel, liquenificación y descamación en su fase crónica; el prurito es un síntoma orientador. Los términos "dermatitis" y "eczema" a menudo se usan indistintamente, aunque algunos autores reservan "dermatitis" para las lesiones inflamatorias agudas y "eczema" para las lesiones epidérmicas crónicas con hiperqueratosis.
La prevalencia mundial de la DA ha ido en aumento en las últimas décadas, afectando a más del 20% de los niños y al 10% de los adultos a nivel mundial. Los datos de la Carga Global de Enfermedades de 2019 registraron 171 millones de casos de DA a nivel mundial, lo que representa un aumento del 28.6% en la prevalencia desde 1990.
2. Presentación clínica
La dermatitis atópica, a menudo denominada eczema, es una enfermedad crónica (de larga duración) que causa inflamación, enrojecimiento e irritación de la piel. Es una afección común que generalmente comienza en la infancia; sin embargo, cualquier persona puede padecerla a cualquier edad. En la mayoría de los casos, hay períodos en los que la enfermedad empeora, llamados brotes, seguidos de períodos en los que la piel mejora o se despeja por completo, llamados remisiones.
Las personas con eczema tienden a tener piel seca y con picazón, propensa a infecciones. La afección se conoce comúnmente como "la picazón que causa erupción" porque la piel seca y con picazón provoca una erupción debido al rascado o fricción de la piel. La dermatitis atópica hace que la piel se vuelva extremadamente pruriginosa. El rascado provoca más enrojecimiento, hinchazón, fisuras, "exudación" de líquido claro, formación de costras y descamación.
Las manifestaciones clínicas son variables y dependen de la edad. Los lactantes suelen desarrollar lesiones en la cara y el cuero cabelludo; los niños mayores presentan con mayor frecuencia afectación de las áreas de flexión (fosas antecubital y poplítea); los adultos pueden presentar afectación generalizada o localizada. La dermatitis atópica generalmente se desarrolla en la infancia y se caracteriza por prurito, piel seca, lesiones eccematosas y liquenificación.
Se cree que esta afección coexiste con otros trastornos asociados a la inmunoglobulina E (IgE), como la rinitis alérgica, el asma y las alergias alimentarias. La aparición de la DA ocurre principalmente en la infancia y se considera que precede a los trastornos alérgicos mediados por sensibilización a la inmunoglobulina E (IgE) frente a antígenos ambientales, es decir, el asma y la rinoconjuntivitis alérgica, el llamado "marcha atópica".
3. Sistemas corporales involucrados
3.1 La barrera cutánea
La compleja interacción entre la deficiencia de la barrera cutánea, la alteración inmunológica y el prurito contribuye al desarrollo, progresión y cronicidad de la enfermedad. Las anomalías en la filagrina, otros componentes del estrato córneo y las uniones estrechas inducen o promueven la inflamación cutánea. Esta inflamación, a su vez, puede deteriorar aún más la función de barrera al regular a la baja moléculas esenciales para su mantenimiento.
La DA es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel caracterizada por una barrera epidérmica comprometida y niveles elevados de inmunoglobulina E (IgE), frecuentemente asociada con mutaciones del gen de la filagrina (FLG). El gen de la filagrina, responsable de codificar una proteína que sostiene la integridad y función de la barrera cutánea, a menudo está mutado en pacientes que presentan dermatitis atópica. La piel utiliza los productos metabólicos de la filagrina para producir factores esenciales para la hidratación cutánea y el equilibrio microbiano de la piel. Las mutaciones en la filagrina pueden provocar un aumento de la permeabilidad de la barrera epidérmica y el paso más profundo de alérgenos, lo que contribuye a las respuestas inmunitarias. El agotamiento de lípidos del estrato córneo puede afectar la permeabilidad de la piel y aumentar la sensibilización a los alérgenos. El agotamiento de las ceramidas —lípidos presentes en el estrato córneo responsables de regular la hidratación de la piel y de proporcionar actividad antimicrobiana— está vinculado a la patogénesis de la dermatitis atópica.
Las alteraciones en las proteínas estructurales, los lípidos, las proteasas y sus inhibidores conducen al deterioro del estrato córneo, lo cual se asocia con un aumento de la penetración cutánea y de la pérdida transepidérmica de agua.
3.2 El sistema inmunitario
Las células residentes de la piel, incluidos los queratinocitos y numerosas células inmunitarias, son cruciales para impulsar las respuestas inflamatorias en la DA. Las células inmunitarias como los linfocitos T, las células dendríticas plasmocitoides, los monocitos y los granulocitos que migran desde el torrente sanguíneo contribuyen aún más al desarrollo del eczema. Aunque estas células inmunitarias interactúan de una manera muy compleja, la inmunopatogénesis de la DA está impulsada principalmente por una respuesta inmunitaria dominada por Th2.
La DA es un trastorno cutáneo crónico o crónicamente recidivante, eccematoso y con prurito intenso, mayormente asociado con la elevación de IgE y con disfunción de la barrera cutánea debido a la disminución de la expresión de filagrina. La piel afectada por lesiones de DA presenta reacciones inmunitarias desviadas hacia Th2 y Th22, que son progresivas a lo largo de la cronicidad de la enfermedad. Las citocinas Th2 y Th22 deterioran aún más la barrera cutánea al inhibir la expresión de filagrina. Tras la activación del canal de calcio ORAI1, la epidermis atópica libera grandes cantidades de linfopoyetina estromal tímica (TSLP), que inicia la respuesta inmunitaria Th2 y Th22. La interleucina-31 derivada de Th2 y la TSLP inducen la sensación de picazón.
Se han demostrado niveles séricos elevados de inmunoglobulina E y eosinofilia sanguínea en la mayoría de los pacientes con DA. La vía inmunitaria de los linfocitos T colaboradores tipo 2, con expresión aumentada de interleucina (IL)-4, IL-5 e IL-13, desempeña un papel importante en la etiopatogenia de la DA.
3.3 El microbioma cutáneo
La dermatitis atópica es una enfermedad compleja y heterogénea, afectada por una variedad de factores, entre ellos la genética del huésped, la función y estructura alteradas de la barrera cutánea, las anomalías inmunológicas y factores ambientales, incluida la exposición a patógenos específicos como Staphylococcus aureus. Cepas específicas de otros microbios dentro de la comunidad de bacterias residentes de la piel suprimen la inflamación, estimulan el sistema inmunitario adaptativo e innato, y producen diversas moléculas con actividad antimicrobiana. Estas acciones de la comunidad microbiana son esenciales para mantener la homeostasis cutánea y defenderse contra microorganismos patógenos.
Particularmente durante una fase aguda, se observa una diversidad bacteriana marcadamente reducida, así como el predominio de un solo patógeno, Staphylococcus aureus. Staphylococcus aureus exacerba el proceso inflamatorio. En los pacientes con DA, la disminución de la diversidad del microbioma se correlaciona con la gravedad de la enfermedad y con un aumento de la colonización por bacterias patógenas, como S. aureus.
Estudios clínicos iniciales sugieren que la aplicación tópica de organismos comensales (por ejemplo, Staphylococcus hominis o Roseomonas mucosa) reduce la gravedad de la DA, lo que respalda un papel importante de los comensales en la disminución de la colonización por S. aureus en pacientes con DA.
3.4 El eje intestino-piel
La relación entre el microbioma intestinal y el desarrollo de la enfermedad atópica es un área activa de investigación. Un estudio de cohorte prospectivo analizó muestras fecales y el estado alérgico en 21 lactantes alérgicos (con eczema y/o rinitis alérgica) y 18 controles sanos a los 18 meses. Los autores encontraron que los lactantes que posteriormente desarrollaron alergias tenían niveles más bajos de Bifidobacteria y niveles más altos de Klebsiella a los 3 meses de edad, en comparación con los lactantes que permanecieron sanos. Una relación Klebsiella/Bifidobacterium más alta a los 3 meses se asoció con un mayor riesgo de enfermedades alérgicas a los 3 años de edad.
Los probióticos son un tratamiento que puede alterar la microbiota intestinal de las personas con eczema. Los probióticos son microorganismos vivos (por ejemplo, especies de Lactobacillus) que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del huésped. Su modo de acción preciso no está bien establecido, pero se ha demostrado que reducen marcadores de inflamación intestinal y de permeabilidad intestinal en estados patológicos. Esto podría modificar la manera en que los antígenos presentes en el intestino son reconocidos por el sistema inmunitario.
4. Factores contribuyentes y asociados
4.1 Factores genéticos
Existe un componente genético fuerte en el eczema, con antecedentes familiares de eczema, asma o alergias comúnmente presentes en las personas afectadas. Se han identificado varios genes asociados con el eczema, incluidos los implicados en la función de la barrera cutánea y en el sistema inmunitario. Factores genéticos como las mutaciones de FLG e influencias ambientales, incluida la exposición microbiana y los contaminantes, contribuyen a la progresión de la enfermedad, generando piel pruriginosa e inflamada.
4.2 Desencadenantes ambientales
Los desencadenantes ambientales son diversos e incluyen irritantes como jabones, detergentes y desinfectantes, así como alérgenos como el polen, la caspa de mascotas, los ácaros del polvo, el moho y ciertos alimentos.
4.3 Estrés psicológico
El estrés psicológico es un factor ambiental significativo que influye en el curso de la DA, una afección cutánea inflamatoria crónica caracterizada por prurito y lesiones eccematosas recurrentes. La DA está influenciada por factores genéticos, inmunológicos, psicológicos y ambientales, incluido el microbioma cutáneo. Se cree que los mecanismos por los cuales el estrés empeora la DA son multifactoriales, e implican inflamación neurogénica y sesgo inmunitario. El prurito en la DA, que puede deberse a la hiperinervación de la epidermis, aumenta los pruritógenos, y la sensibilización central compromete la integridad de la piel y promueve la inflamación.
4.4 Hipótesis de la higiene y exposiciones en las primeras etapas de la vida
La dermatitis atópica se asocia con una morbilidad considerable, y su prevalencia ha ido en aumento en las últimas décadas. El aumento de la prevalencia de la DA se ha vinculado en parte a cambios en la exposición microbiana en las primeras etapas de la vida, lo cual a veces se analiza bajo la "hipótesis de la higiene". Como uno de los trastornos cutáneos más comunes a nivel mundial, la dermatitis atópica representa una carga clínica y económica significativa para los pacientes afectados.
4.5 Comorbilidades atópicas
Como uno de los trastornos cutáneos más comunes a nivel mundial, los efectos de la DA no se limitan al intenso prurito que caracteriza a las lesiones eccematosas, sino que se asocian con riesgos de otras enfermedades sistémicas, incluida la progresión hacia otras comorbilidades alérgicas. Los niños con eczema tienen mayor probabilidad de desarrollar otras afecciones atópicas como asma, rinitis y alergias alimentarias. Aunque son trastornos distintos, comparten factores de riesgo genéticos y desencadenantes ambientales comunes.
5. Nutrientes, hierbas e ingredientes naturales
Las siguientes secciones separan el uso tradicional —la práctica histórica o etnobotánica registrada— de la evidencia científica, que se clasifica según el tipo y la solidez del estudio. Una revisión sistemática de 2023 publicada en JMIR Dermatology, que buscó en PubMed, Scopus y MEDLINE (1993-2023) e incluyó 18 estudios con 881 pacientes, concluyó que, en general, existe evidencia débil para respaldar cualquier intervención con un suplemento nutricional específico para el alivio de los síntomas de la DA, aunque varios ensayos mostraron resultados prometedores para intervenciones específicas, y la mayor evidencia se encontró para la eficacia de los probióticos sobre el curso clínico de la DA.
5.1 Vitamina D
Panorama general: La vitamina D es un secosteroide liposoluble que se sintetiza en la piel tras la exposición a la radiación ultravioleta B, y que también se obtiene de fuentes dietéticas. Tiene múltiples funciones inmunomoduladoras y de apoyo a la barrera cutánea.
Evidencia científica: La vitamina D ha recibido la atención investigativa más constante de cualquier micronutriente individual en la DA. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 2014, publicado en el Journal of Allergy and Clinical Immunology, evaluó vitamina D3 a 1,000 UI/día durante un año en 116 niños con DA. Los resultados mostraron puntuaciones significativamente reducidas del índice SCORAD y tasas más bajas de brotes en comparación con el placebo. Un ECA iraní de 2016, que utilizó 1,600 UI/día durante 60 días, encontró una mejora estadísticamente significativa del SCORAD en adultos con DA moderada. Un metaanálisis de 2020 de 9 ECA publicado en el Journal of Dermatological Treatment encontró que la suplementación con vitamina D redujo significativamente las puntuaciones de gravedad del SCORAD en pacientes con DA en comparación con el placebo.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicado en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine (2019), que buscó en PubMed, Embase y Cochrane (hasta enero de 2019) e incluyó 10 ECA con 456 pacientes, encontró que, en comparación con los controles, el índice SCORAD o el EASI disminuyó en el grupo con suplemento vitamínico (diferencia de medias −5.96, IC del 95%: −7.69 a −4.23 para la vitamina D3). Este estudio sugiere que los suplementos vitamínicos podrían ser terapéuticos importantes para ayudar a manejar a los pacientes con eczema.
Una revisión sistemática independiente, basada en 45 ECA (4,127 pacientes en 18 países, publicados hasta octubre de 2023), encontró evidencia moderada de que la suplementación con vitamina D mejora el índice SCORAD en pacientes con deficiencia (diferencia de medias −6.2, IC del 95% −10.1 a −2.3; p=0.002). Los ácidos grasos omega-3 y el zinc no mostraron beneficios clínicamente relevantes en esa revisión. Los autores concluyeron que la evidencia para la mayoría de los suplementos sigue siendo de baja calidad, siendo la vitamina D la única intervención que mostró efectos estadísticamente significativos, pero dependientes del contexto.
Fuerza de la evidencia: Moderada, derivada de múltiples ECA y metaanálisis. La evidencia es más consistente cuando el estado basal de vitamina D es bajo. Los resultados entre los ensayos no son del todo uniformes, lo que refleja variaciones en la dosis, duración y población.
5.2 Ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado / EPA y DHA)
Panorama general: Los ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) omega-3, principalmente el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), se encuentran en el pescado graso y en los aceites marinos.
Mecanismo propuesto: El EPA y el DHA del aceite de pescado compiten con el ácido araquidónico (AA) por su incorporación en los fosfolípidos de la membrana celular. Al reemplazar el AA con EPA se desplaza el equilibrio de los eicosanoides producidos durante la inflamación hacia prostaglandinas de la serie 3 y leucotrienos de la serie 5, menos inflamatorios, reduciendo la intensidad de la cascada inflamatoria en la DA.
Evidencia científica: La base de evidencia para la suplementación oral con omega-3 en la DA es mixta. La evidencia sobre el aceite de pescado en la DA es mixta. Una revisión Cochrane de 2012 sobre el aceite de pescado y el aceite de onagra para el eczema encontró evidencia insuficiente para recomendar cualquiera de los dos. La revisión Cochrane sobre suplementos dietéticos para el eczema atópico establecido (Bath-Hextall et al., 2012), que incluyó 11 ECA con 596 participantes, examinó el aceite de pescado junto con otras intervenciones; dos de los 11 estudios evaluaron el aceite de pescado frente a placebo de aceite de oliva o aceite de maíz, junto con sulfato de zinc, selenio, vitamina D, vitamina E, piridoxina, aceite de espino amarillo, aceite de semilla de cáñamo y DHA como comparaciones individuales. La revisión no identificó evidencia adecuada para recomendar de manera definitiva ningún suplemento en particular. En un ensayo controlado aleatorizado más reciente, un producto que contenía ácidos grasos omega-3, ácidos grasos omega-6 y vitamina D mejoró una serie de resultados clínicos en niños pequeños con dermatitis atópica.
Fuerza de la evidencia: Preliminar a mixta. Los ensayos individuales muestran beneficio; los datos combinados siguen siendo inconsistentes. La combinación de omega-3 con vitamina D podría ser más prometedora que el omega-3 solo, pero se necesitan más ECA con potencia estadística adecuada.
5.3 Aceite de onagra y aceite de borraja (ácido gamma-linolénico / GLA)
Uso tradicional: El aceite de onagra (EPO, por sus siglas en inglés) se ha utilizado durante siglos para apoyar el equilibrio hormonal, tratar diversas afecciones cutáneas y aliviar los síntomas relacionados con la menopausia y el síndrome premenstrual. Su aplicación en afecciones cutáneas inflamatorias, incluido el eczema, se popularizó especialmente a partir de principios de la década de 1980, sobre la premisa de una posible deficiencia en la conversión del ácido linoleico a GLA en personas atópicas.
Botánica y composición: La onagra es una planta nativa de América del Norte y del Sur que también crece en toda Europa y partes de Asia. El aceite de onagra se extrae de las semillas de la planta Oenothera biennis. El aceite es especialmente notable por su alto contenido de ácido gamma-linolénico (GLA), un ácido graso omega-6 que desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la salud de las células de la piel y en la reducción de la inflamación. El aceite de borraja (Borago officinalis) contiene una proporción de GLA incluso mayor que el aceite de onagra.
Evidencia científica: La evaluación de evidencia más completa proviene de una revisión sistemática Cochrane (Bamford et al., 2013) sobre el aceite de onagra y el aceite de borraja orales para el eczema. La revisión incluyó 27 estudios, con 1,596 adultos y niños de 12 países. De estos, 19 estudios compararon el aceite de onagra con placebo y 8 utilizaron aceite de borraja comparado con placebo. Los 27 estudios evaluaron la mejora general del eczema, pero solo 2 estudios sobre el aceite de onagra midieron la mejora en la calidad de vida. No se demostró una ventaja estadísticamente significativa ni para el aceite de onagra ni para el aceite de borraja en comparación con el placebo.
La revisión Cochrane concluyó que el aceite de borraja oral y el aceite de onagra carecen de efecto sobre el eczema; la mejora fue similar a los respectivos placebos utilizados en los ensayos. Los autores de Cochrane afirmaron que no hay evidencia de que tomar aceite de onagra o de borraja beneficie a las personas con eczema.
Fuerza de la evidencia: Negativa en este momento. La revisión de evidencia más rigurosa y completa (Cochrane, 27 ECA, 1,596 participantes) no encontró un beneficio clínicamente relevante para la suplementación oral con GLA en el eczema en comparación con el placebo.
5.4 Probióticos y prebióticos
Contexto tradicional e histórico: Los alimentos fermentados que contienen cultivos bacterianos vivos se han consumido en diversas culturas durante milenios, aunque su uso específico para afecciones cutáneas inflamatorias es una extrapolación moderna de esta tradición, más que una práctica histórica documentada.
Evidencia científica: Los probióticos han recibido una atención investigativa considerable, tanto para la prevención como para el tratamiento de la DA. Dentro de la investigación de suplementos nutricionales para la DA, la mayor evidencia se encontró sobre la eficacia de los probióticos en el curso clínico de la DA.
Para la prevención: existe un sólido conjunto de evidencia que respalda los beneficios de la fórmula de caseína ampliamente hidrolizada (EHCF, por sus siglas en inglés) suplementada con Lactobacillus rhamnosus GG (LGG). Varios ensayos clínicos de gran tamaño mostraron de manera consistente que la EHCF + LGG redujo la incidencia de otras manifestaciones alérgicas (eczema, asma, urticaria, rinoconjuntivitis) y aceleró la adquisición de tolerancia inmunitaria a las proteínas de la leche de vaca.
Para el tratamiento: los probióticos mostraron resultados inconsistentes en las revisiones sistemáticas, con solo cepas específicas (por ejemplo, Lactobacillus rhamnosus GG) que demostraron eficacia modesta en la DA pediátrica (p<0.05 en 3 de 12 ensayos). La evidencia sobre probióticos es más sólida para la prevención en lactantes y niños de alto riesgo. Para el tratamiento en adultos, los resultados son más variables. Un metaanálisis de 6 ECA encontró que los probióticos redujeron significativamente la gravedad del eczema en adultos, con las puntuaciones de SCORAD disminuyendo en promedio 7.9 puntos, y con mejoría también en la calidad de vida.
En cuanto a los prebióticos: una revisión sistemática de 2013 examinó si los prebióticos administrados a lactantes podían prevenir la sensibilización infantil a alérgenos dietéticos. Los autores concluyeron que la suplementación con prebióticos podría potencialmente prevenir el eczema en lactantes de hasta dos años de edad; sin embargo, la suplementación neonatal con prebióticos no previno el desarrollo de alergias alimentarias.
Fuerza de la evidencia: Moderada para la prevención en lactantes de alto riesgo, particularmente con L. rhamnosus GG. Mixta y dependiente de la cepa para el tratamiento. Los datos en adultos son más limitados. La heterogeneidad entre los ensayos (cepas, dosis, poblaciones, duraciones) limita conclusiones firmes.
5.5 Vitamina E
Contexto tradicional: La vitamina E (tocoferol) se ha incluido desde hace mucho tiempo en preparaciones cutáneas tópicas por sus propiedades antioxidantes. La suplementación oral en afecciones atópicas es un área de estudio más reciente.
Evidencia científica: La revisión sistemática y metaanálisis de 2019 sobre suplementos vitamínicos en el eczema encontró que, en comparación con los controles, el índice SCORAD o el EASI disminuyó con la suplementación de vitamina E (diferencia de medias −5.72, IC del 95%: −11.41 a −0.03). Sin embargo, el amplio intervalo de confianza indica una incertidumbre considerable. Estudios previos han sugerido que las vitaminas, incluida la vitamina E, podrían ser útiles en el tratamiento del eczema atópico; sin embargo, se necesita más evidencia antes de que se puedan recomendar los suplementos vitamínicos.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. El efecto observado en el metaanálisis se basa en un número reducido de ensayos con intervalos de confianza amplios.
5.6 Vitamina B12 (tópica)
Evidencia científica: La vitamina B12 tópica (cianocobalamina) se ha examinado en estudios pequeños. El metaanálisis de 2019 sobre suplementos vitamínicos en el eczema incluyó datos de ECA sobre B12 tópica y encontró una diferencia de medias en el SCORAD de −3.19 (IC del 95%: −4.27 a −2.10) para la vitamina B12, lo que indica una reducción modesta en las puntuaciones de gravedad. La evidencia sigue limitada a ensayos pequeños.
Fuerza de la evidencia: Preliminar, basada en pocos ECA de tamaño reducido.
5.7 Zinc
Contexto tradicional: El óxido de zinc se ha utilizado tópicamente en preparaciones dermatológicas durante siglos y sigue siendo un ingrediente estándar en las cremas de barrera.
Evidencia científica: En la revisión sistemática de 45 ECA (4,127 pacientes con DA), el zinc no mostró beneficios clínicamente relevantes. La revisión Cochrane sobre suplementos dietéticos para el eczema atópico establecido incluyó una comparación de sulfato de zinc oral frente a placebo entre sus intervenciones evaluadas, sin identificar un beneficio sólido. El zinc apoya la señalización inmunitaria normal y la reparación cutánea a un nivel fundamental. Corregir una deficiencia real puede ayudar a restablecer el equilibrio.
Fuerza de la evidencia: Evidencia insuficiente para respaldar la suplementación oral de zinc de manera rutinaria en la DA. La corrección de una deficiencia documentada puede ser relevante por motivos nutricionales generales.
5.8 Avena coloidal (Avena sativa)
Uso tradicional: Las preparaciones de avena (Avena sativa) se han utilizado de forma tópica desde la antigüedad para calmar la piel irritada e inflamada. Los baños y compresas de avena aparecen en las tradiciones de medicina popular europea y se han utilizado históricamente para diversas afecciones cutáneas con picazón. Las semillas de lino o la avena remojadas pueden usarse como cataplasma para la piel dolorosamente inflamada, y una bolsa de tela con avena en el baño se considera calmante y antiinflamatoria dentro de las tradiciones herbales.
Evidencia científica: La avena coloidal cuenta con un respaldo relativamente consistente para el alivio a corto plazo de la picazón y el apoyo a la hidratación, y se encuentra comúnmente en las recomendaciones dermatológicas para el alivio de los síntomas. La avena coloidal es reconocida por la FDA de EE. UU. como un protector cutáneo seguro y eficaz para uso tópico de venta libre. Se cree que los constituyentes activos incluyen las avenantramidas (polifenoles con actividad antiinflamatoria y antipruriginosa) y el beta-glucano (un polisacárido con propiedades retenedoras de humedad).
Fuerza de la evidencia: Moderada para el uso tópico como protector cutáneo y para el alivio a corto plazo de la picazón, con respaldo regulatorio en EE. UU. La base de evidencia para el consumo oral de avena específicamente en el eczema es limitada.
5.9 Manzanilla alemana (Matricaria recutita)
Uso tradicional: La flor de matricaria (manzanilla alemana) se utiliza externamente en la medicina tradicional para inflamaciones e irritaciones cutáneas, enfermedades cutáneas bacterianas, dermatitis del pañal, costra láctea, eczema, heridas (incluidas las infectadas y de difícil cicatrización), abscesos, congelación e insectos. Se usa en forma de baños, compresas o enjuagues, y cataplasmas. Los antiguos egipcios utilizaban la manzanilla por sus propiedades terapéuticas.
Evidencia científica: El aceite esencial de manzanilla y el α-bisabolol demostraron actividad bactericida y fungicida in vitro (principalmente contra bacterias grampositivas, Staphylococcus aureus, Bacillus subtilis, y el hongo Candida albicans). La actividad antiinflamatoria de la manzanilla se atribuye principalmente al constituyente bisabolol y a los flavonoides apigenina y quercetina. La caléndula y la manzanilla tienen resultados mixtos en los ensayos clínicos; algunos ensayos reportan un beneficio leve para el confort, mientras que otros muestran poca diferencia frente al placebo. Estas plantas medicinales conocidas, incluidas la manzanilla, el hamamelis y la caléndula, han alcanzado solo un nivel bajo de evidencia sobre su eficacia porque se han realizado pocos estudios clínicos de alta calidad.
Se han reportado casos raros de alergia de contacto a la manzanilla.
Fuerza de la evidencia: Baja a preliminar. Los datos in vitro y en animales son de apoyo. La evidencia clínica proveniente de ensayos controlados de alta calidad específicamente en el eczema es escasa.
5.10 Caléndula (Calendula officinalis)
Uso tradicional: La caléndula (Calendula officinalis) es nativa de los países mediterráneos y presenta cabezuelas florales características de color amarillo-naranja. Los ingredientes activos de la flor de caléndula incluyen saponinas triterpénicas (glucósidos del ácido oleanólico), alcoholes triterpénicos (α-, β-amirinas, faradiol) y flavonoides (quercetina e isorhamnetina). La flor de caléndula se utiliza en la medicina tradicional en forma de compresas para heridas de difícil cicatrización, contusiones, erupciones, furúnculos y dermatitis. En general, no se recomienda su aplicación en niños menores de 6 años.
Evidencia científica: La caléndula y la manzanilla tienen resultados mixtos; algunos ensayos reportan un beneficio leve para el confort, mientras que otros muestran poca diferencia frente al placebo. Los estudios in vitro sugieren efectos antiinflamatorios relacionados con el contenido de flavonoides y triterpenos. Los ECA de alta calidad en humanos específicamente en eczema atópico son limitados en número y tamaño.
Fuerza de la evidencia: Baja. El uso tradicional está bien documentado; la evidencia de ensayos clínicos controlados específicamente en la DA sigue siendo escasa.
5.11 Raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra / Glycyrrhiza uralensis)
Uso tradicional: Los griegos empleaban la raíz de regaliz por sus propiedades calmantes. La preservación del conocimiento herbal a través de textos como la "Materia Médica China" ha contribuido a su uso terapéutico documentado. Las preparaciones de raíz de regaliz se han utilizado de forma tópica en múltiples sistemas tradicionales para afecciones cutáneas inflamatorias.
Evidencia científica: Los compuestos derivados del regaliz, particularmente el ácido glicirrízico y la licochalcona A, se han estudiado en ensayos controlados. En un estudio controlado con placebo con 26 adultos, una crema con licochalcona A como ingrediente antiinflamatorio mostró efectos antiinflamatorios superiores al placebo. Una composición herbal que contenía ácido glicirrízico (0.6%) y extracto de regaliz (0.1% de extracto de raíz de Glycyrrhiza uralensis) como principales ingredientes activos mostró efectos antiinflamatorios en un estudio de eritema por radiación UV, controlado con placebo y doble ciego, y se descubrió que era tan eficaz como el acetato de hidrocortisona al 1%. El producto a base de regaliz también redujo la puntuación de gravedad en 10 pacientes con DA tratados dos veces al día durante 2 semanas en un estudio piloto no intervencionista. Varios ensayos clínicos demostraron que la actividad antiinflamatoria de la raíz de regaliz es eficaz en el tratamiento tópico del eczema atópico.
Fuerza de la evidencia: Preliminar a baja, principalmente de ensayos controlados pequeños. Los datos respaldan un mecanismo antiinflamatorio plausible y proporcionan un apoyo clínico provisional para las preparaciones tópicas, pero faltan ECA grandes y con potencia estadística adecuada.
5.12 Hamamelis (Hamamelis virginiana)
Uso tradicional: Hamamelis virginiana es un arbusto alto, o árbol pequeño, nativo de América del Norte. Sus preparaciones de corteza y hoja han sido utilizadas por pueblos indígenas de América del Norte y posteriormente adoptadas en la práctica dermatológica europea. Los taninos del hamamelis se han utilizado empíricamente en dermatología, y varios compuestos vegetales se mantienen en los tratamientos tópicos, incluidos los taninos de corteza de roble, té negro o corteza de hamamelis para el eczema exudativo.
Evidencia científica: El hamamelis es astringente y antimicrobiano, y ha demostrado eficacia clínica en el tratamiento del eczema atópico. La pomada de hamamelis ha sido identificada como un tratamiento eficaz y seguro para el eczema en niños. Estos hallazgos están respaldados por pequeños estudios clínicos más que por ECA a gran escala. El contenido de taninos del hamamelis se considera el componente bioactivo clave responsable de las propiedades astringentes y antiinflamatorias.
Fuerza de la evidencia: Evidencia clínica baja a preliminar; uso tradicional y etnobotánico bien establecido, con algunos datos de apoyo de ensayos pequeños.
5.13 Hierba de San Juan (Hypericum perforatum)
Uso tradicional: Las preparaciones tópicas de Hypericum perforatum se han utilizado en la medicina herbal europea para la cicatrización de heridas y afecciones cutáneas inflamatorias.
Evidencia científica: Se ha demostrado que la crema de hierba de San Juan mejora el eczema atópico en un ensayo clínico. La evidencia se basa en un número limitado de estudios controlados pequeños. La hipericina y la hiperforina se consideran los principales compuestos bioactivos con propiedades antiinflamatorias.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. Un número reducido de ensayos clínicos demuestra una señal de beneficio tópico, pero la base de evidencia es insuficiente para sacar conclusiones definitivas.
5.14 Medicina herbal tradicional china (Zemaphyte y fórmulas relacionadas)
Uso tradicional: La medicina china para el eczema puede incluir cremas, lociones, píldoras, tés, acupuntura y acupresión para calmar el sistema inmunitario hiperactivo que causa los brotes de eczema. Algunos profesionales que utilizan la medicina china han reportado éxito al tratar a pacientes cuyo eczema no había respondido a la medicina occidental estándar.
Evidencia científica: Una revisión sistemática de 2023 (18 estudios, 881 pacientes) concluyó que, en general, existe evidencia débil para respaldar cualquier intervención con un suplemento nutricional específico para el alivio de los síntomas de la DA, aunque varios ensayos mostraron resultados prometedores para suplementos como Zemaphyte y otros compuestos herbales. Zemaphyte es una fórmula herbal china estandarizada específica cuyos ECA a pequeña escala mostraron beneficio en la DA pediátrica y adulta; sin embargo, se han planteado en la literatura preocupaciones sobre hepatotoxicidad con ciertas preparaciones herbales, y el producto original fue retirado del mercado del Reino Unido.
Fuerza de la evidencia: Preliminar para fórmulas estandarizadas específicas. La heterogeneidad de las preparaciones de medicina herbal china, combinada con datos limitados de ensayos de alta calidad, hace que no sean sostenibles las generalizaciones.
6. Factores dietéticos y de estilo de vida
6.1 Alergias alimentarias y dietas de eliminación
La desregulación del sistema inmunitario, en particular una respuesta hiperactiva a los alérgenos ambientales, también contribuye al eczema. Alérgenos alimentarios comunes, como la leche de vaca, los huevos, el cacahuate, los frutos secos de árbol, el trigo, la soya y el pescado, son desencadenantes identificados en un subgrupo de pacientes con DA, particularmente en niños. Sin embargo, debe distinguirse la verdadera alergia alimentaria mediada por IgE como impulsora de la DA de la sensibilización coincidente. Las dietas de eliminación amplia de alimentos sin supervisión conllevan el riesgo de insuficiencia nutricional, particularmente en niños, y no están respaldadas por la evidencia como estrategia general.
Tanto la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica como la Academia Estadounidense de Pediatría recomiendan una dieta normal, sin restricción de alimentos alergénicos, para las madres embarazadas o en periodo de lactancia.
6.2 Dieta mediterránea
El patrón dietético mediterráneo —caracterizado por un alto consumo de vegetales, frutas, legumbres, frutos secos y pescado— ha sido ampliamente estudiado en la enfermedad alérgica. Sin embargo, la gran mayoría de los estudios no mostró un efecto significativo de la dieta mediterránea en la prevención del eczema atópico, la rinitis o la atopia. Una revisión de PMC de 2017 señaló que, si bien la adherencia a la dieta mediterránea por parte de los niños parecía tener un efecto protector sobre el asma y los síntomas de sibilancias, la adherencia a la dieta mediterránea por parte de los niños parece tener un efecto protector sobre el asma/sibilancias después de ajustar por factores de confusión, pero, por el contrario, la gran mayoría de los estudios no mostró un efecto significativo de la dieta mediterránea en la prevención del eczema atópico, la rinitis o la atopia.
6.3 Lactancia materna
La relación entre la lactancia materna y el riesgo de eczema es controvertida en la literatura. La idea de que la lactancia materna reduce el riesgo de enfermedad atópica en el niño está ampliamente aceptada y promovida; sin embargo, la investigación publicada muestra resultados contradictorios sobre el efecto de la lactancia materna en las enfermedades atópicas. Un gran estudio de cohorte (5,676 niños) encontró que la lactancia materna no se asoció con eczema actual. En comparación con los niños que nunca fueron amamantados, los odds ratios ajustados para el eczema actual a cualquier edad fueron de 1.02 para la lactancia de 0 a 3 meses, 0.97 para 4 a 6 meses, y 0.98 para más de 6 meses. Un estudio de cohorte de nacimiento independiente encontró que cada mes adicional de lactancia materna se asoció con un aumento de las probabilidades de eczema en una población de alto riesgo, lo que subraya la complejidad de esta relación y la importancia de la confusión debida a la atopia parental.
6.4 Modulación del microbioma intestinal a través de la dieta
El uso de prebióticos, probióticos o simbióticos ha sido investigado por sus posibles beneficios en el huésped, con el fin de prevenir y/o tratar las alergias alimentarias. Se ha sugerido que el consumo de prebióticos proporciona patrones de colonización microbiana más favorables y potencialmente permite el desarrollo de tolerancia y la prevención de la alergia. Existen estudios limitados que investigan específicamente el papel de la suplementación con prebióticos en la prevención de la alergia alimentaria.
La diversidad dietética, la ingesta de fibra y el consumo de alimentos fermentados se proponen como factores de estilo de vida relevantes para apoyar un microbioma intestinal diverso. La colonización tardía de Bifidobacteria, la diversidad microbiana limitada y el enriquecimiento temprano de Escherichia coli y Klebsiella en el tracto gastrointestinal de los lactantes con DA durante el período posnatal temprano podrían servir como un biomarcador predictivo compuesto para la DA, pero requerirían mayor validación en otras cohortes.
6.5 Estrés psicológico
El estrés psicológico es un factor ambiental significativo que influye en el curso de la DA, una afección cutánea inflamatoria crónica caracterizada por prurito y lesiones eccematosas recurrentes. Se cree que el estrés modula las respuestas inmunitarias a través de vías neuroendocrinas. La piel y el sistema nervioso comparten un origen embriológico común (neuroectodermo), y existen conexiones directas y bidireccionales entre el sistema nervioso central y las células inmunitarias de la piel, un campo denominado psiconeuroinmunología. La relación entre el estrés y los brotes de DA se observa clínicamente y está respaldada por datos de cohortes prospectivas, aunque los detalles mecanísticos en humanos aún se están elaborando.
6.6 Sueño y ejercicio
La DA presenta asociaciones bidireccionales significativas con las alteraciones del sueño, impulsadas principalmente por el prurito nocturno. La evidencia relativa a la asociación entre los factores de estilo de vida y el eczema es un área de investigación reconocida, con factores como el tabaquismo, el consumo de alcohol, el estrés, la actividad física, el índice de masa corporal, la dieta y el sueño estudiados en relación con la prevalencia, incidencia, subtipo, gravedad y pronóstico del eczema. El ejercicio puede desencadenar brotes a través de la sudoración y el microtrauma cutáneo en algunas personas, mientras que la actividad física moderada regular podría beneficiar la regulación inmunitaria de manera más amplia. La evidencia es principalmente observacional.
6.7 Factores de estilo de vida centrados en la piel
Más allá de la nutrición, la literatura clínica dermatológica discute ampliamente varias modificaciones del estilo de vida en relación con el manejo del eczema. Estas incluyen: evitar jabones agresivos, detergentes y fragancias sintéticas que alteran la integridad de la barrera cutánea; el uso de emolientes sin fragancia aplicados sobre la piel húmeda; la regulación de la temperatura (el sobrecalentamiento y la sudoración son desencadenantes documentados); y el manejo de alérgenos ambientales como los ácaros del polvo doméstico, la caspa de animales y el moho. La función defectuosa de la barrera de permeabilidad permite una mayor penetración de alérgenos ambientales en la piel e inicia reacciones inmunológicas e inflamación, lo que confirma que la disfunción de la barrera está involucrada de manera crucial en la patogénesis de la DA.
7. Resumen de la calidad de la evidencia
- Vitamina D: Múltiples ECA y metaanálisis; evidencia moderada de beneficio, particularmente en individuos con deficiencia de vitamina D. Dependiente del contexto.
- Probióticos (cepas seleccionadas): Evidencia moderada para la prevención en lactantes de alto riesgo; mixta y dependiente de la cepa para el tratamiento de la DA. Los datos más consistentes son para L. rhamnosus GG.
- Avena coloidal (tópica): Evidencia moderada para el alivio a corto plazo de la picazón y la protección cutánea; protector cutáneo reconocido por la FDA.
- Ácidos grasos omega-3: Mixta; los ensayos individuales muestran beneficio, pero los hallazgos combinados de la revisión Cochrane son insuficientes para una recomendación.
- Vitamina E y B12: Preliminar; basada en ECA pequeños con intervalos de confianza amplios.
- Zinc: Evidencia insuficiente para la suplementación rutinaria; no se identificó beneficio clínicamente relevante en la revisión sistemática más grande.
- Aceite de onagra / aceite de borraja (GLA oral): Evidencia negativa de la revisión Cochrane (27 ECA, 1,596 participantes); no se recomienda.
- Raíz de regaliz (tópica): Preliminar; ensayos controlados pequeños muestran una señal antiinflamatoria comparable a corticosteroides de baja potencia en poblaciones de estudio limitadas.
- Manzanilla, caléndula, hamamelis, hierba de San Juan: Evidencia clínica baja; uso tradicional sólido y apoyo in vitro; datos escasos de ECA de alta calidad.
- Medicina herbal china (fórmulas estandarizadas): Señal de beneficio preliminar proveniente de ECA pequeños; se requiere considerar las preocupaciones de seguridad con algunas preparaciones.
- Dieta mediterránea: No hay evidencia consistente de protección contra el eczema específicamente, a pesar de los beneficios documentados para el asma en algunas cohortes.
Referencias
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- NIAMS – Atopic Dermatitis: Symptoms & Causes (NIH)
- Atopic Dermatitis: A Review of Diagnosis and Treatment (PMC, 2024)
- StatPearls – Atopic Dermatitis (NCBI Bookshelf)
- What is "eczema"? – PMC 2025
- The etiopathogenesis of atopic dermatitis: barrier disruption, immunological derangement, and pruritus (PMC)
- Atopic Dermatitis: A Disease of Altered Skin Barrier and Immune Dysregulation (PMC)
- The immunological and structural epidermal barrier dysfunction and skin microbiome in atopic dermatitis – an update (PMC)
- Atopic dermatitis: immune deviation, barrier dysfunction, IgE autoreactivity and new therapies (ScienceDirect)
- The role of the skin microbiome in atopic dermatitis (PMC / NIH)
- The microbiome in patients with atopic dermatitis (PMC / NIH)
- Understanding the role of Staphylococcus aureus in atopic dermatitis (PMC)
- Skin and gut microbiome in atopic dermatitis (PMC / NIH)
- Gut Microbiota and Food Allergy: A Review of Mechanisms and Microbiota-Targeted Interventions (PMC)
- Assessment of the Effectiveness of Vitamin Supplement in Treating Eczema: A Systematic Review and Meta-Analysis (PMC)
- Clinical Efficacy of Nutritional Supplements in Atopic Dermatitis: Systematic Review (JMIR Dermatology, 2023)
- Dietary supplements for established atopic eczema – Cochrane review (PMC / NIH)
- Bath-Hextall et al. – Dietary supplements for established atopic eczema (PubMed, Cochrane, 2012)
- Bamford et al. – Oral evening primrose oil and borage oil for eczema (Cochrane, 2013)
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- Oral evening primrose oil and borage oil for eczema (PMC / Cochrane)
- NCCIH – Evening Primrose Oil: Usefulness and Safety
- Medicinal plants used in treatment of inflammatory skin diseases (PMC)
- New Herbal Biomedicines for the Topical Treatment of Dermatological Disorders (PMC)
- What Are the Effects of a Mediterranean Diet on Allergies and Asthma in Children? (PMC)
- Association between breastfeeding and eczema during childhood and adolescence: A cohort study (PMC)
- Lifestyle factors and hand eczema: A systematic review and meta-analysis of observational studies (PMC)
- Examine.com – Omega-3s, omega-6s, and vitamin D for pediatric eczema (RCT Summary)
Remedios Naturales
Ingredientes
- ALA (ácido alfa-linolénico)Científico
La deficiencia de ALA se asocia con cambios cutáneos eccematosos, incluidos sequedad, descamación y deterioro de la función de barrera. El ALA y los derivados de omega-3 ayudan a mantener la hidratación de la piel y a atenuar las respuestas inflamatorias centrales en la patogénesis del eccema.
- AlantoínaCientífico
Se ha demostrado que los humectantes que contienen alantoína reducen los síntomas de la dermatitis atópica leve a moderada, y un estudio sobre eccema crónico de manos encontró que la crema de alantoína combinada con tazaroteno/betametasona mejoró significativamente las puntuaciones de lesiones y prurito. Las propiedades queratolíticas, humectantes y antiinflamatorias leves de la alantoína abordan características clave del eccema, incluyendo la alteración de la barrera cutánea, la descamación y la inflamación.
- Aloe veraCientífico
El aloe vera tópico ha demostrado propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y de reparación de la barrera cutánea relevantes para el eccema. Los estudios clínicos muestran reducciones en las puntuaciones de gravedad del eccema SCORAD con el uso de crema de aloe vera. Un ensayo de 2020 encontró que una combinación que incluía gel de aloe vera superó a un corticosteroide tópico (Betametasona) para las erupciones de dermatitis atópica. La evidencia es más sólida para la enfermedad leve a moderada.
- índigo de assamCientífico
El extracto de aceite de Indigo Naturalis (Lindioil), derivado principalmente de S. cusia, ha sido evaluado en múltiples ensayos clínicos para la dermatitis atópica (eccema). Un ensayo aleatorizado cruzado mostró una reducción significativa del EASI, y un ensayo aleatorizado doble ciego controlado con placebo previo demostró una reducción de ~50% en el EASI frente a ~20% para el placebo.
- Bifidobacterium animalisCientífico
Las cepas de B. animalis subsp. lactis se han evaluado en ECA para la prevención y el tratamiento del eccema en lactantes y niños, con resultados mixtos pero documentados. Un probiótico multicepa que incluía B. animalis subsp. lactis CECT 8145 mostró una mejora significativa en el índice SCORAD en niños con dermatitis atópica. Los niveles fecales de Bifidobacterium se correlacionaron positivamente con la mejora de la gravedad del eccema atópico en un ensayo pediátrico. Un gran ECA con HN019 no encontró un efecto significativo en la prevención del eccema, mientras que otros productos combinados arrojaron resultados positivos.
- Bifidobacterium bifidumCientífico
Bifidobacterium bifidum se ha utilizado en ECA que estudian la prevención probiótica del eccema en lactantes de alto riesgo. Un ECA doble ciego controlado con placebo incluyó B. bifidum BGN4 en una combinación multicepa administrada de forma prenatal y posparto para reducir la incidencia de eccema. Las combinaciones multicepa que incluyen B. bifidum han mostrado mejoras significativas en el SCORAD en niños.
- Bifidobacterium breveCientífico
Bifidobacterium breve ha sido estudiada en ECA para la prevención y el tratamiento de la dermatitis atópica en lactantes y niños. Múltiples ensayos clínicos han evaluado B. breve como probiótico individual o en combinación, mostrando reducciones en la incidencia de eccema y en los puntajes SCORAD en algunos estudios, pero no en todos.
- Bifidobacterium lactisCientífico
Bifidobacterium lactis (animalis subsp. lactis) ha sido estudiada en múltiples ECA para la prevención del eccema en lactantes de alto riesgo y la reducción del SCORAD en niños con dermatitis atópica. Un ECA de 2019 encontró que una mezcla de L. rhamnosus y B. animalis subsp. lactis redujo la incidencia de eccema en lactantes durante 6 meses.
- Bifidobacterium longumCientífico
Bifidobacterium longum es una de las tres cepas probióticas con mayor respaldo científico para el eccema atópico, con múltiples ECA que muestran prevención en lactantes de alto riesgo y reducción del SCORAD en niños con dermatitis atópica establecida. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo demostró que B. longum CECT 7347, en combinación, redujo el SCORAD en dermatitis atópica pediátrica.
- comino negroCientífico
Un ECA encontró que la crema de N. sativa fue tan eficaz como la betametasona para mejorar la calidad de vida y reducir la gravedad del eccema, siendo ambas superiores a la eucerina sola. La revisión sistemática de 2022 sobre ECA en enfermedades de la piel (14 ECA, 732 participantes) abarcó la dermatitis atópica y el eccema, entre otras afecciones.
- borrajaCientífico
Múltiples ensayos clínicos y una revisión sistemática han evaluado el aceite de borraja (oral y tópico) para la dermatitis atópica/eccema. Los resultados son mixtos, pero la mayoría de los estudios muestran al menos un beneficio modesto; un ECA grande a doble ciego (Henz et al., 1999, n=160) fue positivo, mientras que un ECA de 2003 publicado en el BMJ no encontró un efecto significativo. En general, el aceite de borraja podría beneficiar el eccema atópico leve a moderado en algunos pacientes.
- aceite de borrajaCientífico
El aceite de borraja es una fuente concentrada de ácido gamma-linolénico (GLA) y se ha estudiado en el eccema atópico a partir de la hipótesis de deficiencia de delta-6-desaturasa. Los ECA doble ciego muestran resultados mixtos; un ECA de 2003 revisado por Cochrane (BMJ) no encontró un beneficio estadísticamente significativo frente a placebo. Algunos estudios más pequeños reportan mejoras modestas en la hidratación y la picazón.
- bromelainaCientífico
La bromelina, una enzima proteasa proveniente de la piña, tiene propiedades antiinflamatorias que han sido estudiadas en afecciones alérgicas e inflamatorias, incluido el eccema. Se administra comúnmente junto con la quercetina para el eccema debido a su capacidad de mejorar la biodisponibilidad de la quercetina, así como a sus propios efectos antiinflamatorios independientes sobre la función de las células inmunitarias.
- aceite de alcanforCientífico
Un estudio de 2019 (Toxicological Research, indexado en PMC) encontró que el extracto de hoja de C. camphora alivió los síntomas de dermatitis atópica en ratones, reduciendo la IgE, la inflamación de los ganglios linfáticos y la hinchazón de las orejas. Medical News Today cita esto como evidencia de que el aceite de alcanfor podría tratar el eccema. Una revisión de 2024 en MDPI Pharmaceuticals incluyó el eccema como una aplicación documentada del alcanfor en enfermedades de la piel.
- ceramidasCientífico
Las ceramidas son lípidos que constituyen un componente crítico de la barrera cutánea; su deficiencia en el estrato córneo es un sello distintivo del eczema. Los humectantes tópicos con predominio de ceramidas se han estudiado en ensayos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo, demostrando mejoras en el EASI, la TEWL, la hidratación cutánea y la calidad de vida en pacientes adultos con eczema.
- cocoCientífico
Múltiples ECA respaldan el uso tópico de aceite de coco virgen (VCO) para la dermatitis atópica (eccema). Un ECA doble ciego en 52 adultos encontró que el VCO redujo la gravedad según SCORAD y eliminó la colonización por S. aureus de manera más eficaz que el aceite de oliva virgen. Un ECA pediátrico confirmó que el VCO fue superior al aceite mineral en SCORAD, TEWL y capacitancia cutánea después de ocho semanas.
- leche de cocoCientífico
El aceite de coco virgen se ha probado contra el aceite mineral en pacientes con dermatitis atópica (eccema) y demostró resultados superiores en la revisión clínica. Los mecanismos antiinflamatorios del VCO (inhibición de citoquinas, reparación de la barrera cutánea) son relevantes para la fisiopatología del eccema. Una revisión de 2022 confirmó que el aceite de coco superó al aceite mineral en los ensayos sobre dermatitis atópica.
- aceite de cocoCientífico
El aceite de coco virgen tiene propiedades antimicrobianas (ácido láurico) y emolientes estudiadas en la dermatitis atópica pediátrica. Un ensayo clínico aleatorizado doble ciego encontró que el aceite de coco virgen tópico mejoró significativamente el índice SCORAD, redujo la pérdida transepidérmica de agua y aumentó la capacitancia cutánea en comparación con el aceite mineral en niños con DA leve a moderada.
- aceite de hígado de bacalaoCientífico
Los ácidos grasos omega-3 reducen la respuesta inflamatoria mediada por Th2 subyacente al eccema atópico. Los estudios observacionales vinculan una mayor ingesta materna e infantil de omega-3 con un menor riesgo de eccema. Algunos ECA muestran un beneficio modesto de la suplementación con omega-3 en la gravedad del eccema, aunque la evidencia no es completamente consistente.
- cúrcumaCientífico
La curcumina, el principal compuesto bioactivo de la cúrcuma, tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes con relevancia mecanística para el eccema. Un ensayo clínico abierto en 42 pacientes con dermatitis atópica encontró que quienes agregaban curcumina oral al tratamiento estándar mostraron mejores resultados. Una revisión de 2016 de 10 estudios encontró una mejora significativa de la enfermedad cutánea con curcumina.
- DHA (ácido docosahexaenoico)Científico
El DHA es un ácido graso omega-3 de cadena larga estudiado como suplemento dietético en el eccema atópico. Un ECA específico que comparó DHA frente a controles de ácidos grasos saturados en pacientes con eccema encontró beneficio, y el DHA fue incluido como intervención evaluada de manera independiente en la revisión Cochrane sobre suplementos dietéticos para la dermatitis atópica establecida.
- parásitaCientífico
Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo publicado en el Journal of Ethnopharmacology (2015) evaluó el suero de leche combinado con extracto de semilla de cuscuta (Cuscuta campestris) para la dermatitis atópica moderada a severa en adultos. Esto representa evidencia clínica humana directa sobre el papel de la cuscuta en el manejo del eccema.
- EquináceaCientífico
Las alquilamidas derivadas de E. purpurea aplicadas de forma tópica en forma de crema se han evaluado en ensayos clínicos para el eccema atópico (EA). Un ensayo clínico de varias fases publicado en el Journal of Dermatological Science (2017) encontró reducciones significativas en las puntuaciones de SCORAD local y restauración de la barrera lipídica epidérmica. El mecanismo involucra la activación del receptor CB2 por las alcamidas, lo que modula la inflamación cutánea. El NCCIH señala que la evidencia sigue siendo insuficiente para establecer una recomendación terapéutica clara.
- ácido eicosapentaenoicoCientífico
Los suplementos de aceite de pescado que contienen EPA se han probado en la dermatitis atópica (eccema), y algunos ECA muestran reducciones en la gravedad según el índice SCORAD, la picazón y los biomarcadores inflamatorios, aunque los resultados son inconsistentes entre los estudios. La evidencia respalda un beneficio antiinflamatorio modesto, en lugar de una cura definitiva.
- EPA (ácido eicosapentaenoico)Científico
El EPA (ácido eicosapentaenoico) es un ácido graso omega-3 específico con relevancia antiinflamatoria directa para el eccema. Un ensayo clínico aleatorizado triple ciego de 2023 encontró que la suplementación con EPA redujo la gravedad de la dermatitis atópica en niños. El EPA inhibe los eicosanoides proinflamatorios derivados del ácido araquidónico implicados en la patogénesis del eccema.
- aceite de onagraCientífico
El aceite de onagra (EPO, por sus siglas en inglés) es rico en ácido gamma-linolénico (GLA) y ha sido ampliamente estudiado en ensayos clínicos para el eccema atópico, con base en la hipótesis de que los pacientes con eccema presentan una actividad reducida de la delta-6-desaturasa. Algunos ensayos controlados muestran reducciones en el SCORAD y mejoras en la inflamación y la sequedad, aunque una revisión Cochrane encontró un beneficio general inconsistente. Un subgrupo de pacientes con deficiencia demostrada de GLA podría responder mejor.
- aceite de pescadoCientífico
El aceite de pescado, rico en EPA y DHA (ácidos grasos omega-3), tiene efectos antiinflamatorios relevantes para el eccema a través de la modulación de la producción de eicosanoides y de las vías inflamatorias Th2. Los ECA y las revisiones sistemáticas han evaluado el aceite de pescado en la dermatitis atópica, y algunos ensayos muestran reducciones en la gravedad del eccema, aunque los resultados generales son mixtos.
- linazaCientífico
El ALA y el ácido linoleico presentes en el aceite de semilla de lino favorecen la función de barrera cutánea y reducen las respuestas inflamatorias relevantes para el eccema. La evidencia clínica y mecanística vincula a los ácidos grasos omega-3 con una menor gravedad de los síntomas del eccema. El aceite de semilla de lino tiene un uso tradicional y documentado para el eccema.
- gardeniaCientífico
Se ha demostrado que el extracto de Gardenia jasminoides mejora los síntomas de la dermatitis atópica en modelos murinos al restaurar la función de barrera cutánea y modular las respuestas inmunitarias mediadas por linfocitos T colaboradores tipo 2. El extracto etanólico al 70% de GF, aplicado de forma tópica, reduce los síntomas de la DA en animales sensibilizados con ácaros del polvo. La supresión de la activación de linfocitos T por parte de la genipina proporciona una base inmunológica para esta actividad.
- Gardenia jasminoidesCientífico
El extracto de Gardenia jasminoides ha mostrado eficacia contra la dermatitis atópica (eccema) en múltiples modelos de ratón mediante la inhibición de las respuestas inflamatorias mediadas por Th2, la supresión de IgE e histamina, y la restauración de las proteínas de la barrera cutánea. El geniposide se identifica como un componente activo clave para estos efectos antialérgicos. La evidencia sigue siendo preclínica.
- Ácido gamma-linolénico (GLA)Científico
El ácido gamma-linolénico (GLA) es el principal constituyente activo del aceite de onagra y del aceite de borraja, y resulta mecanísticamente relevante para el eccema atópico según la hipótesis de la deficiencia de delta-6-desaturasa. Algunos ECA muestran mejoras en la hidratación cutánea y la inflamación en la dermatitis atópica, aunque los resultados entre los estudios son inconsistentes y la revisión Cochrane no encontró un beneficio consistente.
- gotu kolaCientífico
La Centella asiática (Gotu Kola) ha demostrado efectos antiinflamatorios significativos en modelos de dermatitis atópica/eccema al reducir el TNF-α, la IL-1β, la IL-4, la IL-13, la IgE y la infiltración de mastocitos. Los datos clínicos y en animales respaldan tanto las aplicaciones tópicas como orales para reducir los síntomas del eccema. El uso tradicional en los sistemas asiáticos la ha documentado durante siglos para el eccema exudativo.
- mielCientífico
La miel, en particular la miel de manuka, ha demostrado propiedades antimicrobianas de amplio espectro y antiinflamatorias relevantes para la dermatitis atópica. Estudios clínicos y mecanísticos publicados en revistas revisadas por pares respaldan su potencial como tratamiento tópico complementario para la DA, principalmente mediante la inhibición de S. aureus y la modulación de las vías inflamatorias.
- impatiensCientífico
Las especies de Impatiens exhiben actividad antipruriginosa y antidermatítica en modelos animales. El kaempferol aislado de los pétalos de Impatiens inhibió el comportamiento de rascado en un modelo murino de dermatitis atópica. Estos hallazgos respaldan una base mecanicista para el uso tópico tradicional en afecciones cutáneas eccematosas.
- Incienso indioCientífico
El mismo ensayo tópico doble ciego (Togni et al., 2014) que investigó la psoriasis también estudió el eccema eritematoso y encontró prometedora la crema de ácido boswélico Bosexil®. Un ECA sobre dermatitis por radiación (n=114) encontró que la crema tópica de BA redujo significativamente la intensidad del eritema evaluada por el clínico (22% frente a 49%, P=0.009) y la necesidad de corticosteroides tópicos.
- L-histidinaCientífico
La L-histidina se incorpora a la filagrina, la proteína clave de la barrera cutánea que se encuentra deficiente en la dermatitis atópica. ECA piloto realizados en adultos y niños con eccema mostraron reducciones del 34–49% en puntajes validados de severidad de la enfermedad con la suplementación oral de L-histidina. Tanto los efectos potenciadores de la filagrina como los efectos sobre el factor de hidratación natural están respaldados por datos in vitro.
- AL (ácido linoleico)Científico
El LA es el ácido graso más abundante en la epidermis, esencial para la formación de la barrera de permeabilidad del estrato córneo, y los pacientes con dermatitis atópica (eccema) presentan un metabolismo alterado del LA con la consecuente disfunción de la barrera. Un ensayo clínico aleatorizado encontró que una emulsión que contenía LA produjo un cambio estadísticamente significativo en la pérdida de agua transepidérmica (TEWL), a diferencia de una emulsión de urea utilizada como comparador. Los aceites ricos en LA, tanto tópicos como orales, han mostrado un beneficio clínico en los síntomas del eccema.
- Lactobacillus acidophilusCientífico
Lactobacillus acidophilus ha sido estudiado en múltiples ECA para la prevención y el tratamiento de la dermatitis atópica. Como parte de combinaciones probióticas multicepa, ha demostrado mejoras en los índices SCORAD en eccema pediátrico y se encuentra entre las cepas específicas identificadas con evidencia de eficacia en múltiples estudios dentro de revisiones sistemáticas.
- Lactobacillus caseiCientífico
Ensayos clínicos aleatorizados y controlados (ECA) han examinado L. casei y cepas estrechamente relacionadas para el síndrome de eccema/dermatitis atópica (AEDS, por sus siglas en inglés), particularmente en lactantes y niños pequeños. Un ECA multicéntrico polaco utilizó una mezcla de L. casei ŁOCK 0900, L. casei ŁOCK 0908 y L. paracasei ŁOCK 0919 en 60 niños menores de 24 meses con eccema atópico y alergia a la proteína de la leche de vaca, encontrando mejoras en el índice SCORAD. Los mecanismos propuestos incluyen la inclinación inmunitaria Th1/Treg y la reducción de la IL-5 proalérgica.
- Lactobacillus fermentumCientífico
Lactobacillus fermentum se encuentra entre las especies de Lactobacillus estudiadas para la dermatitis atópica, con evidencia clínica que muestra mejoras en el SCORAD. Una formulación probiótica que incluye L. fermentum mejoró significativamente los valores de SCORAD en niños con DA en estudios clínicos publicados.
- Lactobacillus paracaseiCientífico
Lactobacillus paracasei ha demostrado efectos antialérgicos en la dermatitis atópica. Los estudios in vitro muestran que modula los perfiles de citocinas en niños alérgicos hacia respuestas Th1 (antialérgicas), y se incluye entre las cepas probióticas con evidencia de eficacia en la DA en revisiones sistemáticas clínicas.
- Lactobacillus plantarumCientífico
Lactobacillus plantarum ha demostrado eficacia en la dermatitis atópica en múltiples ECA y es una de las tres especies probióticas identificadas de manera más consistente con beneficios en revisiones sistemáticas. Reduce el índice SCORAD, la IgE sérica y las citocinas Th2 en pacientes con dermatitis atópica.
- Lactobacillus reuteriCientífico
Lactobacillus reuteri ha sido estudiado en ECA para la prevención de la dermatitis atópica y se encuentra entre las cinco especies principales de lactobacilos identificadas con evidencia clínica para la DA en revisiones sistemáticas. Modula las respuestas inmunitarias a través de la señalización de TLR2 y favorece el equilibrio Th1/Th2.
- Lactobacillus rhamnosusCientífico
Lactobacillus rhamnosus (particularmente la cepa GG) es el probiótico más ampliamente estudiado para el eccema atópico, con múltiples ECA y revisiones sistemáticas que demuestran una reducción en la prevalencia y la gravedad del eccema, especialmente en lactantes y niños de alto riesgo. Un ECA doble ciego encontró que L. rhamnosus HN001 redujo a la mitad la prevalencia acumulada de eccema a los 2 y 4 años.
- Lactobacillus salivariusCientífico
Lactobacillus salivarius se encuentra entre las cepas probióticas específicas identificadas con evidencia de eficacia y seguridad en la dermatitis atópica a través de múltiples estudios clínicos. Está incluida en formulaciones multicepa que han mostrado mejoras en el SCORAD en el eccema pediátrico.
- Lactococcus lactisCientífico
Un estudio clínico en humanos encontró que los niños con dermatitis atópica (DA) que consumieron yogur que contenía L. lactis 11/19-B1 diariamente durante 8 semanas mostraron una reducción significativa en las puntuaciones SCORAD. Un trabajo paralelo en modelos de ratón identificó a L. lactis 11/19-B1 como la cepa más activa entre cinco especies de BAL (bacterias ácido-lácticas) evaluadas para suprimir los hallazgos inflamatorios similares a la DA. Un ECA piloto tópico reciente en adultos que utilizó crema con lisado de L. lactis no encontró una eficacia significativa en las puntuaciones EASI.
- raíz de regalizCientífico
El NCCIH señala que los geles tópicos de regaliz muestran evidencia preliminar de beneficio para los síntomas de la dermatitis atópica. Los estudios clínicos han encontrado que la crema tópica de regaliz tiene una eficacia comparable a la hidrocortisona al 1% para la dermatitis atópica leve a moderada. El ácido glicirretínico retarda la degradación de los esteroides cutáneos endógenos, amplificando los efectos antiinflamatorios locales. La evidencia es positiva, pero aún se limita a ensayos pequeños.
- MalvaviscoCientífico
Dos ensayos clínicos controlados de pequeña escala han evaluado la malvavisco tópica en dermatitis atópica/eccema con resultados positivos. Un ECA piloto de 2021 encontró que el ungüento de A. officinalis al 1% produjo una mejora significativa en la puntuación SCORAD en niños con dermatitis atópica leve a moderada, comparable a la de la hidrocortisona al 1%. Un segundo ECA de 2021 encontró que el extracto liposomal de flor de A. officinalis fue tan eficaz como los esteroides tópicos para el eccema atópico moderado a severo.
- Aceite de mentolCientífico
El mentol tópico se utiliza para el alivio del prurito en el eccema (dermatitis atópica), un síntoma principal de esta afección. Las guías clínicas reconocen al mentol como un agente tópico de primera línea para el prurito neuropático e inflamatorio, que caracteriza al eccema.
- avenaCientífico
La avena coloidal (derivada de Avena sativa) es un protector cutáneo de venta libre reconocido por la FDA, con propiedades antiinflamatorias, antipruriginosas y de reparación de la barrera cutánea documentadas. Múltiples estudios clínicos y revisiones sistemáticas confirman que mejora las puntuaciones de gravedad del eccema (EASI, IGA), el prurito, la sequedad y la calidad de vida, particularmente como terapia adyuvante en la dermatitis atópica de leve a moderada.
- ácido oleanólicoCientífico
El OA alivia los síntomas similares a la dermatitis atópica (eccema) en un modelo murino inducido por DNCB, al suprimir las citocinas Th2, reducir la histamina sérica y bloquear la activación de Akt/NF-κB/STAT1 en los queratinocitos. Tanto la vía tópica como la oral han mostrado eficacia en modelos animales.
- ácido oleicoCientífico
El ácido oleico tiene actividad antiinflamatoria documentada en modelos de dermatitis de contacto irritativa y se incorpora en formulaciones tópicas para piel propensa al eccema. Estudios preclínicos muestran que el ácido oleico reduce el edema y la liberación de citocinas en modelos de inflamación cutánea. La relación es mixta: concentraciones altas de ácido oleico pueden alterar la función de barrera en individuos susceptibles, pero los productos formulados muestran beneficios.
- aceite de olivaCientífico
La evidencia sobre el uso tópico de aceite de oliva para el eccema es genuinamente mixta y en gran medida cautelar. ECA bien citados muestran que el aceite de oliva puede dañar la barrera del estrato córneo y empeorar la dermatitis atópica, aunque también se han documentado algunos efectos antiinflamatorios. La National Eczema Association y la National Eczema Society no recomiendan el uso tópico de aceite de oliva para el eccema debido a preocupaciones relacionadas con la alteración de la barrera cutánea.
- ácidos grasos omega-3Científico
Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA provenientes del aceite de pescado; ALA de fuentes vegetales) tienen efectos antiinflamatorios directos sobre las vías de citocinas y eicosanoides relevantes para el eccema. Múltiples ECA y revisiones sistemáticas han evaluado la suplementación oral con omega-3 en la dermatitis atópica, y algunos ensayos han demostrado mejoras en el SCORAD y el picor.
- ácidos grasos omega-6Científico
La dermatitis atópica (eccema) está fisiopatológicamente vinculada a deficiencias de ácidos grasos esenciales, incluidos los AGPI omega-6, que comprometen la función de barrera cutánea. Los aceites ricos en GLA (prímula nocturna, borraja) se han estudiado en múltiples ensayos en humanos con resultados mixtos pero parcialmente positivos en cuanto a la reducción de síntomas y la mejora de la barrera cutánea. La evidencia de un beneficio preventivo es más consistente que la relativa al tratamiento.
- ácidos grasos omega-7Científico
El aceite de espino amarillo (sea buckthorn) ha sido estudiado en la dermatitis atópica (eccema). Yang et al. (J Nutr Biochem, 2000) demostraron que la suplementación dietética con aceites de semilla y pulpa de espino amarillo alteró la composición de ácidos grasos de los glicerofosfolípidos cutáneos en pacientes con dermatitis atópica, lo que sugiere su incorporación a los lípidos de la piel. Este estudio aporta evidencia mecanística en humanos, aunque faltan ECA de gran tamaño específicamente sobre la eficacia del omega-7 en el eccema.
- uva de OregónCientífico
El extracto tópico de Mahonia aquifolium se ha estudiado en un ensayo clínico no controlado en 42 adultos con dermatitis atópica utilizando una crema liposomal patentada (Reliéva). Las puntuaciones EASI disminuyeron un 97% durante 12 semanas, y el 93.3% de los pacientes reportó mejoría. Un ECA doble ciego también encontró que un ungüento herbal que contenía M. aquifolium mejoró la dermatitis atópica leve a moderada en comparación con el vehículo.
- PantenolCientífico
Múltiples estudios clínicos respaldan el papel del dexpantenol en el manejo de la dermatitis atópica (eczema). Una revisión de PMC de 2022 concluyó que el dexpantenol mejora la función de barrera cutánea, reduce las exacerbaciones y tiene un efecto ahorrador de corticosteroides. Un ECA piloto encontró que el dexpantenol al 5% fue no inferior a la hidrocortisona al 1% para la dermatitis atópica infantil durante 4 semanas. Un ECA de mano dividida mostró que el ungüento de pantenol fue no inferior a la triamcinolona para el eczema crónico de manos.
- papaínaCientífico
Un estudio publicado en 2024 (Antioxidants, PMC11351312) demostró que la papaína oral redujo las puntuaciones de gravedad de la dermatitis atópica, la pérdida transepidérmica de agua, las citocinas inflamatorias, la IgE sérica, el grosor epidérmico y la infiltración de mastocitos en un modelo murino validado, junto con la supresión de las vías MAPK/STAT en queratinocitos humanos. Un segundo artículo de 2025 (MDPI, PMC12653787) confirmó que la papaína alivia la inflamación atópica al reducir la TEWL y regular a la baja las citocinas Th2/Th17. Toda la evidencia actual es preclínica; no se han identificado ensayos clínicos en humanos que evalúen específicamente la papaína para el eccema.
- perejilCientífico
Un estudio de PMC de 2024 evaluó específicamente el extracto de perejil en una línea celular de queratinocitos humanos y en un modelo experimental de dermatitis atópica (eccema) en ratones, demostrando efectos antiinflamatorios y antioxidantes significativos, así como una reducción de los síntomas de la dermatitis atópica. El mecanismo involucra la modulación de las vías Nrf2 y NF-κB.
- partenioCientífico
La matricaria tópica —específicamente el extracto libre de partenólido (PD-Feverfew)— cuenta con evidencia clínica que respalda su beneficio en el eccema atópico y la dermatitis de contacto alérgica. DermNet NZ señala que su actividad "parece comparable a la de esteroides tópicos suaves". Un estudio clínico demostró una reducción significativa del eritema frente a placebo. Esto constituye evidencia científica de nivel clínico.
- perilllaCientífico
El ácido rosmarínico tópico (emulsión al 0.3%), un componente principal de la Perilla, redujo significativamente el eritema, la pérdida de agua transepidérmica, la sequedad y el prurito en un estudio clínico de pacientes con dermatitis atópica durante 8 semanas. Estudios preclínicos en ratones NC/Nga confirman que el ácido rosmarínico suprime la inflamación cutánea mediada por células T y mastocitos relevante para el eccema.
- verdolagaCientífico
Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 2023 (n=70) en pacientes con eccema crónico de manos encontró que el jarabe oral de verdolaga redujo significativamente las puntuaciones de fisuras informadas por el médico, así como el picor, la sequedad y las puntuaciones compuestas de síntomas informados por los participantes durante 4 semanas. El uso tradicional de cataplasmas de verdolaga para el eccema y la inflamación cutánea también está ampliamente documentado.
- quercetinaCientífico
La quercetina posee propiedades antihistamínicas y antiinflamatorias mecánicamente relevantes para el eccema, ya que inhibe la activación de los mastocitos, las respuestas mediadas por IgE y la liberación de histamina. Múltiples bases de evidencia sobre el eccema califican a la quercetina como un complemento a los tratamientos de primera línea para el eccema, basándose en su mecanismo antialérgico documentado, aunque los ECA clínicos a gran escala específicamente sobre eccema son limitados.
- rosaCientífico
Las preparaciones de rosa mosqueta tienen beneficios tópicos documentados para el eccema (dermatitis atópica), y una revisión sistemática de 2024 incluye la dermatitis atópica como una de las principales aplicaciones dermatológicas. La vitamina C antiinflamatoria y los ácidos grasos esenciales que fortalecen la barrera cutánea presentes en la rosa mosqueta abordan la fisiopatología central del eccema. La actividad antimicrobiana in vitro contra S. aureus —el principal patógeno que complica el eccema— añade relevancia adicional.
- ácido rosmarínicoCientífico
Un estudio clínico humano publicado demostró que una emulsión tópica de ácido rosmarínico al 0.3%, aplicada dos veces al día durante 8 semanas a pacientes con dermatitis atópica (eccema), redujo significativamente el eritema, el índice SCORAD, el prurito y la pérdida de agua transepidérmica. No se observaron reacciones adversas en las pruebas de parche. Estos hallazgos respaldan al AR como un posible tratamiento tópico para el eccema atópico leve.
- Rubia cordifoliaCientífico
R. cordifolia es ampliamente reconocida tanto en el Ayurveda como en la medicina tradicional china para el tratamiento del eccema. Un estudio clínico preliminar abierto que utilizó pomada de Manjistha por vía tópica durante dos semanas mostró una mejora estadísticamente significativa (p<0.05) en las puntuaciones de gravedad del eccema, con el mayor beneficio en exudación, infección secundaria y picazón. La planta también figura en la MTC bajo indicaciones dermatológicas que incluyen el eccema.
- schizonepetaCientífico
La Schizonepeta aparece en fórmulas de la MTC (particularmente Xiao Feng San) evaluadas en ensayos controlados para eccema/dermatitis atópica. Sheehan et al. publicaron ensayos controlados en Lancet (1992) y British Journal of Dermatology (1992) que mostraron beneficios para el eccema atópico utilizando una fórmula que contenía Schizonepeta. Estudios en animales e in vitro confirman mecanismos antidermatitis-atópica, incluyendo la supresión de IgE, TNF-α y TRPV1.
- selenioCientífico
Se han documentado concentraciones reducidas de selenio en sangre, plasma y glóbulos blancos, junto con una disminución de la actividad de la glutatión peroxidasa, en pacientes con dermatitis atópica. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2020 encontró niveles de selenio significativamente más bajos en pacientes con dermatitis atópica en comparación con los controles (DME −2.62). Sin embargo, un ECA doble ciego en 60 adultos no encontró una mejora clínica significativa en la gravedad del eccema después de 12 semanas de suplementación con selenio a 600 µg/día. La evidencia vincula la deficiencia de selenio con la fisiopatología de la dermatitis atópica, pero los ensayos de suplementación no han demostrado un beneficio clínico consistente.
- manteca de karitéCientífico
Múltiples estudios clínicos respaldan el uso de la manteca de karité como emoliente para la dermatitis atópica, mejorando la hidratación de la piel, la TEWL, el prurito y los índices SCORAD. Una crema que contenía manteca de karité mostró un desempeño comparable al de un producto precursor de ceramidas en dermatitis atópica pediátrica. Su fracción de ésteres del ácido cinámico proporciona una actividad antiinflamatoria documentada que va más allá de la simple hidratación.
- SophoraCientífico
S. flavescens (Ku Shen) se ha utilizado clínicamente para tratar el eccema y la dermatitis atópica en la medicina china, con preparaciones autorizadas disponibles. La matrina y la oximatrina reducen citocinas inflamatorias clave (TNF-α, IL-4) en modelos de eccema. Estudios en animales confirman una mejoría de las lesiones cutáneas dependiente de la dosis, comparable a la dexametasona.
Los pacientes con dermatitis atópica presentan perfiles cutáneos alterados de SPM, con una reducción de resolvinas y protectinas derivadas de omega-3. Los estudios en humanos documentan mecanismos de resolución alterados en la piel con dermatitis atópica. Los estudios de suplementación con omega-3 muestran mejoras en la función de barrera y los síntomas atópicos, proponiéndose la generación de SPM como mecanismo subyacente.
- streptococcus thermophilusCientífico
Las cremas tópicas de S. thermophilus se han probado en ensayos clínicos para la dermatitis atópica (eccema), con un estudio controlado en 11 pacientes que mostró un aumento de los niveles de ceramidas en la piel y una mejora significativa del eritema, la descamación y el prurito. Un ensayo aleatorizado controlado con placebo de una loción de S. thermophilus inactivado en 24 pacientes también mostró una mejora significativa en la humedad, la grasitud, la irritación, la descamación y el picor de la piel.
- girasolCientífico
El aceite de semilla de girasol tópico y sus derivados han demostrado beneficios en la dermatitis atópica (eczema) en múltiples ensayos clínicos. Un ECA de 2019 mostró que la crema con 20% de aceite de semilla de girasol redujo la PTEA (pérdida transepidérmica de agua) y mejoró la gravedad del eczema en niños. El oleodestilado de girasol activa el PPAR-alfa para restaurar la función de barrera y reducir la inflamación de la piel atópica.
- Aceite de girasolCientífico
El aceite de semilla de girasol es rico en ácido linoleico (omega-6) y posee propiedades emolientes y reparadoras de la barrera cutánea que han sido estudiadas en el eccema y la piel neonatal. Los datos clínicos muestran que reduce la pérdida transepidérmica de agua, mejora la hidratación de la piel y aporta beneficios antibacterianos, lo que lo convierte en un complemento relevante en el manejo de la dermatitis atópica.
- Aceite de Árbol de TéCientífico
El aceite de árbol de té (Melaleuca alternifolia) ha demostrado efectos antiinflamatorios y antimicrobianos con relevancia directa para el eccema. Un estudio en humanos encontró que el aceite de árbol de té tópico redujo la dermatitis de contacto alérgica en un 40.5% (p=0.003), superando al óxido de zinc y al butirato de clobetasona. Su principal componente activo, el terpinen-4-ol, inhibe los mediadores proinflamatorios.
- cúrcumaCientífico
La cúrcuma contiene curcumina, que posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias estudiadas en el eczema atópico. Una crema con seis hierbas medicinales, incluida la cúrcuma, disminuyó los síntomas del eczema en 150 pacientes con dermatitis atópica (DA) después de 4 semanas. Una revisión de 2016 de 10 estudios encontró una mejora significativa en la gravedad de la enfermedad cutánea con curcumina/cúrcuma.
- vitamina DCientífico
La vitamina D tiene un papel regulador en la función de barrera de la piel y en la modulación inmunológica directamente relevante para la patogénesis del eccema. Un metaanálisis de nueve ECA encontró una mejora significativa del SCORAD en pacientes con dermatitis atópica suplementados con vitamina D. Los niveles bajos de vitamina D se asocian consistentemente con una mayor gravedad del eccema.
- vitamina D3Científico
La vitamina D3 (colecalciferol) es la forma de vitamina D más estudiada en la dermatitis atópica, con un metaanálisis de nueve ECA que demostró una mejora significativa del SCORAD. Modula la expresión de filagrina, la desregulación inmunitaria Th2 y la producción de péptidos antimicrobianos, todos ellos aspectos centrales en la patogénesis del eccema.
- vitamina ECientífico
La vitamina E tiene propiedades antioxidantes que han sido estudiadas en el eccema atópico, y algunos ECA muestran una mejora en la gravedad del eccema. Una revisión sistemática y metaanálisis encontró que la suplementación con vitamina E redujo los síntomas del eccema. También podría favorecer la función de barrera de la piel y reducir la inflamación impulsada por el estrés oxidativo.
- ZincCientífico
El zinc desempeña un papel en la regulación inmunitaria y en el mantenimiento de la barrera cutánea; su deficiencia se asocia consistentemente con el eccema. Se han realizado ECA de sulfato de zinc oral en pacientes con dermatitis atópica, y se han encontrado niveles séricos de zinc más bajos en pacientes con eccema en comparación con los controles. El zinc favorece la integridad epitelial y modula las respuestas inflamatorias.
- AgrimoniaTradicional
La agrimonia se utiliza tradicionalmente por vía tópica para la inflamación cutánea, incluidas afecciones cutáneas eccematosas e inflamatorias. Las monografías de la Comisión E alemana reconocen su uso externo para la inflamación leve de la piel. Las preparaciones tradicionales incluyen compresas y enjuagues aplicados sobre las zonas de piel afectadas.
- amarantoTradicional
El uso tradicional de las hojas de amaranto aplicadas externamente para el eccema está documentado en tradiciones de medicina popular del sur de Asia y de otras regiones. Las hojas machacadas de A. spinosus figuran como emoliente para el eccema en múltiples estudios etnobotánicos. El escualeno y el ácido linoleico presentes en el aceite de amaranto tienen propiedades antiinflamatorias reportadas que resultan relevantes para las afecciones cutáneas atópicas, aunque no existen ensayos clínicos al respecto.
- aceite de nuez de argánTradicional
El aceite de argán tiene un uso tradicional documentado para tratar la dermatitis atópica y las condiciones de piel seca. Sus lípidos que apoyan la barrera cutánea y sus componentes antiinflamatorios son mecánicamente plausibles para el alivio del eccema. No se han publicado ECA en pacientes con eccema.
- agracejoTradicional
El agrave de la India (agracejo o bérbero) tiene un uso tradicional documentado para el eccema, tanto como preparación tópica como remedio interno, basado en sus propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. Tanto EBSCO como The Herbal Resource incluyen el eccema entre las indicaciones tradicionales del agracejo para afecciones de la piel.
- abedulTradicional
El aceite de corteza de abedul y el alquitrán de abedul se han utilizado en la medicina popular para el eccema (dermatitis atópica) durante siglos. Datos de modelos animales (corteza de Betula platyphylla en ratones NC/Nga) respaldan efectos antiinflamatorios relevantes para la dermatitis atópica. La betulina ha demostrado actividad para normalizar la función cutánea alterada, incluso en contextos atópicos. Faltan ensayos controlados en humanos específicamente para el eccema.
- nuez negraTradicional
La cáscara de nogal negro es uno de los remedios tradicionales citados con mayor consistencia para el eccema, utilizado tópicamente como tintura o ungüento. Sus taninos astringentes reducen el exudado y la picazón, mientras que la juglona proporciona actividad antimicrobiana contra la infección bacteriana secundaria. No existen ECA en humanos específicamente para el eccema.
- bardanaTradicional
La bardana es una de las hierbas tradicionales más destacadas para el eccema tanto en la MTC como en la herbolaria europea, utilizada tanto de forma interna como tópica. La monografía de hierba tradicional comunitaria de la EMA reconoce formalmente la raíz de bardana como medicamento herbal tradicional para afecciones cutáneas seborreicas. Desde el punto de vista mecanístico, se citan acciones antiinflamatorias y alterativas, pero faltan ensayos clínicos de alta calidad específicos para el eccema.
- hoja de repolloTradicional
Las cataplasmas de hoja de repollo aplicadas sobre la piel eczematosa son un remedio tradicional documentado, y se citan como mecanismo las propiedades antiinflamatorias y calmantes de los glucosinolatos, los flavonoides y la vitamina C. Las fuentes de la herbolaria tradicional describen la aplicación directa de la hoja de repollo machacada sobre las zonas eczematosas para reducir la inflamación y la irritación. No se han identificado ensayos clínicos que investiguen específicamente la hoja de repollo para el eczema.
- CaléndulaTradicional
Calendula officinalis tiene un largo uso tradicional en la medicina herbal europea para afecciones cutáneas inflamatorias, pruriginosas y eccematosas, reconocido en las monografías de la Comisión E alemana y de la ESCOP. Sus componentes antiinflamatorios (triterpenoides, flavonoides) y sus propiedades cicatrizantes proporcionan un fundamento mecanístico.
- manzanillaTradicional
La manzanilla (Matricaria recutita / manzanilla alemana) tiene un uso tradicional prolongado en Europa y Asia para afecciones cutáneas inflamatorias, incluido el eccema, respaldado por sus componentes antiinflamatorios (bisabolol, apigenina, camazuleno). Estudios de farmacología de redes han caracterizado sus mecanismos multiobjetivo en el eccema, y las monografías de la Comisión E/ESCOP reconocen el uso tópico de la manzanilla para afecciones cutáneas inflamatorias.
- pamplinaTradicional
La pastelaria (chickweed) es uno de los remedios herbales tópicos más recomendados de manera constante para el eccema, tanto en la tradición herbal europea como en la medicina tradicional china (MTC). Los practicantes de fitoterapia la describen como una hierba clave para afecciones cutáneas inflamatorias y pruriginosas. Los datos in vitro sobre actividad antioxidante y antiinflamatoria en células cutáneas humanas brindan un respaldo mecanístico parcial.
El galio (cleavers) tiene un uso tradicional bien documentado para el eczema en las tradiciones herbolarias europeas y norteamericanas, utilizado tanto internamente en forma de infusión como externamente en cataplasma o lavado. El mecanismo propuesto involucra el drenaje linfático y polifenoles antiinflamatorios. No se han publicado ensayos clínicos.
- coixTradicional
La semilla de coix es un componente clásico de las fórmulas de la MTC para el eccema atópico, utilizada para eliminar el "calor-humedad" y favorecer la recuperación de la barrera cutánea. Aparece en preparaciones como la decocción Qin-Zhu-Liang-Xue. Investigaciones más recientes in vitro sobre el hidrolizado de coix fermentado respaldan la sobreexpresión de genes de la barrera cutánea.
- Coleus forskohliiTradicional
Coleus forskohlii se ha utilizado en la medicina ayurvédica para tratar el eccema y otras afecciones cutáneas. El mecanismo propuesto implica la elevación del AMPc, que estabiliza los mastocitos y reduce la liberación de histamina en la piel atópica. No se han publicado ensayos clínicos en humanos dedicados específicamente al eccema.
- pie de potroTradicional
El fondo de caballo (tusílago) tiene un uso tradicional documentado como remedio tópico para afecciones de la piel, incluido el eccema, aplicado en forma de cataplasmas, cremas o pomadas. Sus propiedades antiinflamatorias y emolientes ofrecen una base mecanicista plausible. No existe evidencia proveniente de ensayos clínicos en humanos.
- diente de leónTradicional
El diente de león se usa tradicionalmente en la medicina herbal popular europea y en la MTC (medicina tradicional china) para el eccema y otras afecciones cutáneas inflamatorias. Se le cita como purificador de la sangre, con propiedades hepáticas depurativas consideradas relevantes para la salud de la piel dentro de los sistemas tradicionales. No existen ensayos clínicos sobre el eccema.
- raíz de forskohliiTradicional
El eccema está asociado con niveles reducidos de AMPc en las células de la piel y los bronquios, lo que provoca la degranulación de los mastocitos y la inflamación. El mecanismo de la forskolina de elevar el AMPc es teóricamente relevante, y la planta tiene un uso ayurvédico documentado para el eccema, pero no se han realizado ensayos clínicos directos en humanos para el eccema.
- gamma oryzanolTradicional
El gamma orizanol se utiliza para el eccema en contextos de medicina complementaria y figura entre sus usos en plataformas de referencia clínica. Sin embargo, WebMD indica explícitamente que no existe buena evidencia científica que respalde este uso, y no se han identificado ensayos clínicos revisados por pares sobre el eccema.
- geranioTradicional
El aceite esencial de geranio es un remedio tradicional para el eccema (dermatitis atópica), y sus propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas proporcionan un mecanismo plausible. La evidencia in vitro y en modelos animales respalda una actividad antiinflamatoria relevante para el eccema, pero falta evidencia de ECA en humanos.
- vara de oroTradicional
La vara de oro (goldenrod) figura en referencias de medicina herbal tradicional y medicina complementaria para el eccema y otras afecciones cutáneas inflamatorias. Tanto RxList como MedicineNet documentan este uso, haciendo referencia a su aplicación histórica. Los flavonoides antiinflamatorios ofrecen una plausibilidad farmacológica para el uso tópico. No se han realizado ensayos clínicos.
- sello de oroTradicional
El sello dorado (goldenseal) figura en la herbolaria tradicional para el eccema, y la revisión de patentes de la USPTO sobre sus usos tradicionales menciona específicamente el eccema como una afección para la cual se ha utilizado. No se han identificado ensayos clínicos sobre el sello dorado para el eccema.
- holarrhena antidysentericaTradicional
Las semillas y la corteza de H. antidysenterica se usan tradicionalmente para el eccema, la sarna y otras enfermedades de la piel en la práctica ayurvédica, unani y etnomedicinal. Las semillas se mencionan específicamente como útiles para el eccema en textos clásicos y series de casos documentadas. No existen ensayos clínicos dermatológicos controlados.
- madreselvaTradicional
La madreselva se utiliza tópica e internamente en la Medicina Tradicional China (MTC) para afecciones cutáneas inflamatorias, incluido el eccema, y sus propiedades antiinflamatorias se incorporan ahora en cosmecéuticos dirigidos al eccema y la piel sensible. La evidencia es principalmente tradicional e in vitro; no se han identificado ensayos clínicos en humanos específicamente para el eccema.
- InmortalTradicional
H. italicum ha sido documentada en el uso tradicional mediterráneo para afecciones inflamatorias de la piel, incluidas dermatosis de tipo eccema. Sus actividades antiinflamatoria, antimicrobiana y antioxidante proporcionan plausibilidad biológica, y se hace referencia a ella como terapia adicional/alternativa para la dermatitis atópica; no existen ensayos clínicos dedicados.
- Zarzaparrilla indiaTradicional
La zarzaparrilla india está documentada en la medicina ayurvédica y en la medicina tradicional india como tratamiento para el eccema, aplicada tanto de forma tópica en pasta como internamente en decocción. Sus propiedades depurativas de la sangre y antiinflamatorias constituyen el fundamento tradicional. La evidencia preclínica antimicrobiana y antiinflamatoria brinda un respaldo indirecto, pero no existen ensayos clínicos específicamente para el eccema.
- hojas de índigoTradicional
En la medicina ayurvédica y siddha, las hojas de índigo se aplican tópicamente para el eccema con el fin de reducir la picazón, la inflamación y el enrojecimiento. Las propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas de los componentes de la hoja son consistentes con este uso. El compuesto relacionado índigo naturalis ha demostrado eficacia clínica en la psoriasis, pero faltan datos clínicos específicos para el eccema.
- lecitinaTradicional
La lecitina se utiliza tópicamente en formulaciones cosméticas y dermatológicas como emoliente y emulsificante para el eccema y la piel seca, con un uso tradicional y de la industria cosmética documentado. No existe evidencia clínica proveniente de ensayos controlados en humanos específicamente sobre el uso de la lecitina en el eccema; su uso se basa en sus propiedades humectantes y de protección de la barrera cutánea, más que en evidencia clínica controlada.
- macadamiaTradicional
El aceite de nuez de macadamia se aplica tradicionalmente para calmar las zonas afectadas por eccema, reducir la picazón y reparar la barrera cutánea. Su contenido de ácido linoleico y ácido palmitoleico favorece la reparación de la barrera en la piel propensa al eccema. No se ha identificado ningún ECA revisado por pares que utilice el aceite de macadamia como tratamiento único para el eccema diagnosticado.
- mangostánTradicional
La cáscara y las hojas del mangostino se han utilizado en la medicina tradicional del sudeste asiático para tratar el eccema y el prurito. Este uso está documentado en múltiples registros etnobotánicos. Las propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas de las xantonas son mecanísticamente relevantes, pero no se han realizado ensayos clínicos para el eccema.
- MomordicaTradicional
Momordica charantia figura específicamente en múltiples revisiones etnofarmacológicas como remedio tradicional para el eccema en la medicina popular asiática y africana. Las propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas de sus extractos ofrecen plausibilidad biológica. No existe evidencia clínica en humanos.
- MorindaTradicional
M. citrifolia está documentada en la medicina tradicional de Asia y las islas del Pacífico para enfermedades de la piel, incluyendo el eccema y afecciones cutáneas inflamatorias. La evidencia farmacológica para la dermatitis atópica (una afección relacionada) respalda el fundamento antiinflamatorio cutáneo, aunque no se han realizado ensayos clínicos específicos sobre eccema.
- MirraTradicional
La mirra se ha utilizado tópicamente para el eccema en las tradiciones herbales occidentales, y sus propiedades astringentes, antiinflamatorias y antimicrobianas constituyen el fundamento de este uso. EBSCO Research Starters incluye el eccema como un "otro uso propuesto." No existen ensayos clínicos específicamente sobre el eccema.
- Árbol de neemTradicional
El aceite de neem y la pasta de sus hojas son tratamientos ayurvédicos tradicionales para el eccema (dermatitis atópica), documentados en el Indian Journal of Dermatology. El contenido de ácidos grasos del aceite de neem (ácidos oleico y linoleico) actúa como emoliente; los compuestos antimicrobianos abordan las infecciones cutáneas secundarias comunes en el eccema. No existen ECA en humanos específicos para el eccema en los que el neem sea la única intervención.
- OrtigaTradicional
La ortiga se ha utilizado tradicionalmente en múltiples culturas para el eccema y las afecciones cutáneas inflamatorias, tal como lo documenta el informe de evaluación de la EMA sobre Urtica dioica folium. Las propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas de los flavonoides de la ortiga (mediante la estabilización de los mastocitos y la supresión de citocinas) proporcionan un fundamento farmacológico plausible. No se han identificado ensayos clínicos que aborden específicamente el eccema como criterio de valoración primario.
- phellodendron amurenseTradicional
P. amurense (Huang Bai) se usa histórica y tradicionalmente en la Medicina Tradicional China (MTC) y el Kampo para el eccema y las "llagas húmedas", que corresponden al eccema, las erupciones cutáneas exudativas y la dermatitis de contacto. La Farmacopea China tradicional incluye explícitamente el eccema como indicación para Phellodendri Cortex. Las propiedades inmunosupresoras de la felodendrina y las acciones antiinflamatorias de la berberina brindan sustento mecanístico.
- PlantagoTradicional
Plantago lanceolata y P. major se utilizan en la medicina tradicional europea y asiática para el eccema. La Comisión E incluye P. lanceolata para la inflamación cutánea externa. Los flavonoides antiinflamatorios y la aucubina son relevantes desde el punto de vista mecanístico. Está documentada la aplicación tradicional de cataplasmas de hojas o extractos sobre la piel eccematosa.
- plátanoTradicional
Las hojas de Plantago major están documentadas en la medicina tradicional de todo el mundo para enfermedades cutáneas, incluyendo eccema y dermatitis. Los compuestos antiinflamatorios y antialérgicos (plantamajósido, aucubina) que inhiben la síntesis de histamina y prostaglandinas proporcionan una base mecanicista. El uso tradicional implica la aplicación tópica de hojas trituradas o extractos de hoja sobre la piel inflamada.
- Pterocarpus marsupiumTradicional
Los textos ayurvédicos y los registros etnobotánicos documentan el uso de P. marsupium para el eccema y las enfermedades de la piel, atribuido a sus propiedades astringentes y antiinflamatorias. No existen ensayos clínicos controlados para el eccema.
- trébol rojoTradicional
El trébol rojo cuenta con una tradición bien documentada en la medicina herbal europea, norteamericana y china como remedio para el eccema, empleado tanto de forma tópica como ungüento como por vía interna. Múltiples monografías autorizadas (drugs.com, MSKCC, ScienceDirect) confirman este uso tradicional. No se ha identificado evidencia clínica de ECA específica para el eccema.
- rehmannia glutinosaTradicional
La rehmannia figura en la medicina tradicional china para el tratamiento del "eccema obstinado" (tipo de piel seca). Aparece en la monografía de Restorative Medicine y en formularios establecidos de la MTC como remedio para la dermatitis atópica y las afecciones cutáneas inflamatorias secas. Aún no se dispone de evidencia directa de ensayos clínicos en humanos para la rehmannia aislada en el eccema.
- zarzaparrillaTradicional
El eccema se encuentra entre los usos tradicionales más consistentemente documentados de la zarzaparrilla, empleada en la medicina indígena sudamericana, la MTC y la herbolaria caribeña. Las propiedades de unión a endotoxinas y antiinflamatorias ofrecen una base mecanística plausible. Los estudios en animales confirman efectos antiinflamatorios sobre enfermedades cutáneas inflamatorias. No se han realizado ensayos clínicos para el eccema.
- raíz de escrofulariaTradicional
El eccema es una de las indicaciones tradicionales más consistentemente documentadas de la raíz de Scrophularia en las tradiciones herbales europeas, del Medio Oriente y asiáticas. Se han registrado múltiples especies (S. nodosa, S. ningpoensis, S. striata) en la medicina popular de numerosos países para este uso. Datos in vitro sobre actividad antiinflamatoria e inhibición de NF-κB respaldan una base mecanística plausible, pero ningún ensayo clínico en humanos ha evaluado específicamente la raíz de scrophularia para el eccema.
- acedera de ovejaTradicional
La aplicación tópica de acedera de oveja (sheep's sorrel) en forma de lavado o cataplasma para el eccema y las afecciones cutáneas con picazón es un remedio tradicional de larga data. Múltiples fuentes herbolarias documentan este uso externo. No se han realizado estudios clínicos que evalúen esta aplicación.
- Pimienta de SichuanTradicional
Las farmacopeas de la MTC y los textos clásicos documentan el uso tópico de la decocción de Z. bungeanum para el eccema y las afecciones cutáneas con picazón. Sus propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias proporcionan plausibilidad mecanística, pero no existe evidencia de ensayos clínicos.
- raíz de silerTradicional
La raíz de Siler aparece en fórmulas clásicas de la MTC para el eczema y la dermatitis atópica como componente que expulsa el viento y alivia la picazón. La fórmula de MTC Xiao-feng-San, que contiene SD, se utiliza específicamente para enfermedades cutáneas alérgicas, incluida la dermatitis atópica. Los estudios preclínicos con esta fórmula han explorado la modulación de TRPV1 en macrófagos. No existen ensayos clínicos de SD aislado para el eczema.
- smilaxTradicional
La raíz de zarzaparrilla tiene un uso tradicional para el eccema en sistemas herbolarios indígenas americanos, europeos y asiáticos, atribuido a propiedades depurativas de la sangre y antiinflamatorias. La hipótesis de la unión a endotoxinas ofrece un fundamento mecanístico moderno plausible, y los flavonoides antiinflamatorios de las especies de Smilax son farmacológicamente relevantes para las afecciones eccematosas.
- Sphaeranthus indicusTradicional
El uso tradicional de S. indicus para el eccema está documentado en el Ayurveda, la medicina Siddha y la medicina popular. Las propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas de la planta son mecanísticamente plausibles para el eccema, pero no se ha realizado ningún ensayo clínico.
- StillingiaTradicional
Stillingia tiene un uso tradicional documentado para afecciones cutáneas crónicas, incluido el eccema, tratado mediante su función como purificador de la sangre y alterativo linfático. Los médicos eclécticos y los herbolarios del siglo XIX la aplicaban para erupciones cutáneas rebeldes. No existe evidencia clínica en humanos.
- junco dulceTradicional
El eccema y las enfermedades de la piel figuran explícitamente entre las indicaciones tradicionales de tratamiento de A. calamus en múltiples fuentes documentadas. Las propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y antioxidantes brindan sustento mecanístico. No existen ensayos clínicos en eccema.
- Roble blancoTradicional
Las preparaciones tópicas de corteza de roble blanco tienen un uso tradicional respaldado por la Comisión E para afecciones cutáneas inflamatorias, incluido el eccema. Los taninos astringentes tensan el tejido cutáneo inflamado o exudativo. No existe evidencia de ensayos clínicos específica para la corteza de roble blanco, aunque el respaldo de la Comisión E proporciona legitimidad regulatoria.
- HamamelisTradicional
El hamamelis (Hamamelis virginiana) tiene uso tradicional en la medicina herbal norteamericana y europea como agente astringente y antiinflamatorio para el eccema y las dermatosis inflamatorias. La Comisión E alemana aprueba el uso tópico del hamamelis para afecciones cutáneas inflamatorias. Existe evidencia limitada de ensayos clínicos específicamente para el eccema, y la evidencia de un beneficio directo sobre el eccema es principalmente tradicional.
- MilenramaTradicional
La milenrama se emplea tradicionalmente para el eccema y afecciones cutáneas inflamatorias relacionadas, respaldada por su farmacología documentada antiinflamatoria, antimicrobiana y calmante de la piel. La ESCOP aprueba su uso externo para la inflamación cutánea leve, lo que abarca el espectro eccematoso. No se han publicado ECA en humanos sobre el eccema específicamente.