Zinc: un artículo de referencia integral
1. Identidad, naturaleza química y formas
Identidad química: El zinc (símbolo químico Zn, número atómico 30) es un metal de transición blanco azulado que pertenece al Grupo 12 de la tabla periódica. En contextos biológicos y nutricionales se clasifica como un elemento traza esencial: un mineral inorgánico que el cuerpo humano no puede sintetizar y que debe obtener de fuentes dietéticas o suplementarias. Su forma iónica biológicamente activa es el catión divalente Zn²⁺.
El zinc se encuentra en las células de todo el cuerpo. El zinc funciona como componente de diversas enzimas en el mantenimiento de la integridad estructural de las proteínas y en la regulación de la expresión génica.
Fuentes dietéticas naturales: Las ostras contienen más zinc por porción que cualquier otro alimento, pero la carne roja y las aves proporcionan la mayor parte del zinc en la dieta estadounidense. Los mariscos, la carne de res y otras carnes rojas son fuentes ricas en zinc; los frutos secos y las legumbres son fuentes vegetales relativamente buenas de zinc. Los frijoles, los frutos secos, los granos enteros, los huevos y los productos lácteos aportan algo de zinc.
Formas suplementarias comunes: Las formas de zinc que se encuentran comúnmente en los suplementos dietéticos incluyen el sulfato de zinc, el acetato de zinc y el gluconato de zinc. El zinc está disponible en suplementos que contienen solo zinc, suplementos que contienen zinc en combinación con otros ingredientes, y en muchos productos multivitamínicos/minerales. Además de las tabletas y cápsulas estándar, algunas pastillas para el resfriado que contienen zinc se etiquetan como suplementos dietéticos. El zinc también se encuentra en algunas cremas adhesivas para dentaduras y productos de venta libre, incluidos los etiquetados como medicamentos homeopáticos para el resfriado.
Contenido de zinc elemental en formas compuestas: El recuadro de Información de Suplemento en la etiqueta de un suplemento dietético declara la cantidad de zinc elemental en el producto, no el peso del compuesto de zinc completo. Como referencia, el gluconato de zinc (100 mg) aporta aproximadamente 14 mg de zinc elemental, el sulfato de zinc (220 mg) aporta aproximadamente 50 mg, y el glicinato de zinc (50 mg) aporta aproximadamente 12.5 mg de zinc elemental.
La absorción de zinc en adultos jóvenes a partir de citrato de zinc suplementario es comparable a la del gluconato de zinc y superior a la del óxido de zinc. La investigación no ha determinado si existen diferencias entre las formas de zinc en cuanto a absorción, biodisponibilidad o tolerabilidad.
2. Uso histórico y tradicional
El uso medicinal de los compuestos de zinc precede en milenios al aislamiento formal del metal. Siglos antes de que se descubriera el zinc en forma metálica, se usaban minerales empleados para fabricar latón y compuestos de zinc para curar heridas y ojos irritados.
Roma antigua: Uno de los usos medicinales más antiguos conocidos del zinc data del año 140 a. C., con el descubrimiento de píldoras de carbonato de zinc a bordo del barco romano Relitto del Pozzino. Estas píldoras se usaban para tratar afecciones oculares y destacan las primeras aplicaciones farmacéuticas del zinc.
Egipto y Persia antiguos: El óxido de zinc, derivado del calentamiento y la evaporación de zinc metálico, tuvo fines medicinales en diversas culturas. Los antiguos egipcios lo usaban como pomada, mientras que los persas lo empleaban en ungüentos para los ojos.
India antigua (tradición ayurvédica): El texto médico Charaka Samhita (circa 500 a. C.) menciona el óxido de zinc (pushpanjan) producido al oxidar el metal, usado como ungüento ocular y tratamiento de heridas. Hacia el año 400 a. C., el Arthasastra de Kautilya se refería a la quema de rasa (metal que contiene zinc) para la producción de ungüentos oculares. El Charaka Samhita hace referencia a un metal que produce pushpanjan (óxido de zinc) al oxidarse. La minería de zinc en Zawar, cerca de Udaipur, comenzó durante el período Mauryan (circa 322–187 a. C.), pero la producción de zinc metálico parece haber comenzado alrededor del siglo XII d. C. Una larga tradición del sistema medicinal ayurvédico, la alquimia y las tecnologías tradicionales predominantes en la India dieron lugar a la innovación del proceso de destilación del zinc.
Reconocimiento en la era industrial: El zinc fue reconocido como metal independiente en Europa en 1546. En 1743, se estableció la primera fundición de zinc europea en Bristol, en el Reino Unido. La esencialidad nutricional del zinc en los seres humanos no se estableció hasta la década de 1960, gracias al trabajo de Ananda Prasad, quien documentó la deficiencia clásica de zinc en poblaciones de Oriente Medio.
3. Componentes clave y mecanismos de acción
A diferencia de los suplementos botánicos que contienen fitoquímicos diversos, el zinc es un solo mineral elemental. Su actividad biológica deriva enteramente de las propiedades químicas del ion Zn²⁺.
3.1 Catálisis enzimática
El zinc es necesario para la actividad de más de 300 enzimas, que abarcan las seis clases de enzimas. El zinc está asociado con muchas metaloenzimas: enzimas citoplasmáticas, como la superóxido dismutasa y la fosfodiesterasa; enzimas mitocondriales, como la citocromo oxidasa y la piruvato carboxilasa; enzimas nucleares, como la ADN y ARN polimerasa; y enzimas del aparato de Golgi, como la peptidasa y la manosidasa. Las metaloenzimas de zinc se encuentran en las 6 clases de enzimas (oxidorreductasas, transferasas, hidrolasas, liasas, isomerasas, ligasas) y, por lo tanto, participan en todos los procesos metabólicos (proteínas, carbohidratos, grasas, ácidos nucleicos, etc.).
3.2 Función estructural: proteínas en dedo de zinc
Los iones de zinc son componentes de proteínas estructurales y reguladoras, incluidos los factores de transcripción, y forman "dedos de zinc" (zinc fingers), secuencias que permiten la unión de los factores de transcripción al ADN. El zinc se incorpora en aproximadamente el 10 % de todas las proteínas humanas, y se sabe que bastante más de 300 enzimas requieren Zn²⁺ para funciones catalíticas o estructurales.
3.3 Síntesis de ADN e integridad del genoma
A nivel del núcleo celular, el zinc puede inducir la expresión génica mediante la estabilización estructural y la regulación funcional de diversos factores de transcripción inmunológicamente importantes. Contribuye a la descondensación de la cromatina y a la formación de microtúbulos dentro del huso cariocinético, estabiliza la doble hélice del ADN y facilita la transformación de una hebra única de ADN en una doble hebra. El cuerpo también utiliza el zinc para fabricar ADN (el material genético de las células) y proteínas.
3.4 Regulación inmunitaria
Desde hace más de 50 años se sabe que la deficiencia de zinc compromete la función inmunitaria. Una red basada en las proteínas ZnT y ZIP para el transporte y la metalotioneína para el almacenamiento regula estrictamente la disponibilidad de zinc, y prácticamente todos los aspectos de la inmunidad innata y adaptativa se ven afectados por el zinc. In vivo, la deficiencia de zinc altera el número y la función de los granulocitos neutrófilos, los monocitos, las células natural killer (NK), las células T y las células B. Las funciones de las células T y el equilibrio entre los diferentes subconjuntos son particularmente susceptibles a los cambios en el estado del zinc.
El Zn²⁺ puede inhibir reversiblemente la fosfodiesterasa (PDE) de membrana y reducir la expresión del ARNm de la PDE, lo que disminuye la producción de las citocinas inflamatorias factor de necrosis tumoral (TNF)-alfa e interleucina (IL)-1 beta, lo que resulta en una función antiinflamatoria. Se ha demostrado que la suplementación con zinc in vivo protege a las células mononucleares contra el estrés oxidativo. El zinc regula negativamente la expresión génica de citocinas inflamatorias como el TNF-α y la IL-1β, que se sabe que generan especies reactivas de oxígeno, y este puede ser uno de los mecanismos por los cuales el zinc funciona como antioxidante en los seres humanos.
3.5 Interacciones hormonales
Existen numerosas interacciones fisiológicamente relevantes entre el zinc y diversas hormonas (por ejemplo, testosterona, corticoides suprarrenales, insulina, hormona del crecimiento), en las cuales pueden estar implicadas la producción, el almacenamiento, la secreción y las interacciones con receptores hormonales.
4. Biodisponibilidad y absorción
La absorción de zinc ocurre en el intestino delgado, y el zinc absorbido se libera en la circulación portal mediante transportadores. Los estudios de perfusión intestinal delgada en humanos han demostrado que los sitios de máxima absorción de zinc son el duodeno y el yeyuno.
La biodisponibilidad del zinc (la fracción de zinc retenida y utilizada por el cuerpo) es relativamente alta en la carne, los huevos y los mariscos debido a la relativa ausencia de compuestos que inhiben la absorción de zinc y la presencia de aminoácidos que contienen azufre (cisteína y metionina) que mejoran la absorción del zinc. El zinc en productos integrales y proteínas vegetales es menos biodisponible debido a su relativamente alto contenido de fitato, que inhibe la absorción de zinc.
Se estima una absorción de zinc del 10–15 % a partir de dietas que contienen principalmente granos de cereales sin refinar o legumbres con cantidades insignificantes de proteínas animales. Como comparación, una dieta mixta de productos animales y vegetales tiene una biodisponibilidad promedio de zinc del 20–30 %, mientras que una dieta con abundantes cereales refinados y rica en alimentos de origen animal tendría una biodisponibilidad promedio de zinc del 30–50 %.
El ácido fítico (fitato) se encuentra en muchos alimentos vegetales y reduce la absorción de zinc; algunos investigadores han sugerido que esto aumenta las necesidades de zinc de los vegetarianos hasta en un 50 % (Institute of Medicine, 2001). Las técnicas de procesamiento de alimentos pueden mitigar este efecto: el efecto inhibitorio puede superarse mediante técnicas de procesamiento de alimentos que utilizan enzimas o procesamiento térmico para hidrolizar el ácido fítico. El remojo y la germinación de frijoles, granos y semillas también reducen el fitato.
Tomar suplementos que contengan una cantidad sustancial de hierro (≥25 mg) al mismo tiempo que suplementos de zinc puede reducir la absorción de zinc y las concentraciones plasmáticas de zinc.
5. Ingestas recomendadas y dosis suplementarias
La Ingesta Diaria Recomendada (RDA) para adultos es de 8 mg/día para mujeres y 11 mg/día para hombres. Estos valores de RDA van de 8 a 12 mg para adultos y de 2 a 13 mg para lactantes, niños y adolescentes, dependiendo de la edad, el sexo y la etapa de vida.
La ingesta mediana a partir de alimentos en los Estados Unidos fue de aproximadamente 9 mg/día para mujeres y 14 mg/día para hombres.
Nivel de Ingesta Máxima Tolerable (UL): El Nivel de Ingesta Máxima Tolerable de zinc es de 40 mg para adultos, y varía de 4 a 34 mg para lactantes, niños y adolescentes, dependiendo de la edad. El Nivel de Ingesta Máxima Tolerable (UL) para adultos es de 40 mg/día, un valor basado en la reducción de la actividad de la superóxido dismutasa de cobre-zinc en los eritrocitos. Cabe destacar que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) define el nivel de ingesta máxima tolerable en 25 mg por día, mientras que la FDA permite 40 mg por día.
Dosis utilizadas en contextos clínicos específicos (según lo reportado en las fuentes):
- Resfriado común (pastillas): En siete ECA, las pastillas de acetato de zinc y gluconato de zinc que contenían más de 75 mg/día de zinc elemental acortaron la duración del resfriado común en un promedio del 33 % (IC del 95 %: 21%–45%).
- Diarrea pediátrica: La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan la suplementación de zinc a corto plazo (20 mg/día, o 10 mg/día para lactantes menores de 6 meses, durante 10 a 14 días) para tratar la diarrea aguda infantil.
- Degeneración macular relacionada con la edad (AREDS): En grandes estudios entre personas mayores con DMAE con alto riesgo de desarrollar DMAE avanzada, aquellas que tomaron suplementos dietéticos diarios con zinc y otros ingredientes durante 5 años tuvieron un menor riesgo de desarrollar DMAE avanzada. Los ingredientes en los suplementos fueron 80 mg de zinc más vitamina E, vitamina C, cobre, y ya sea betacaroteno o luteína y zeaxantina.
6. Evidencia científica por área de uso
6.1 Estados de deficiencia de zinc
La deficiencia de zinc se caracteriza por retraso en el crecimiento, pérdida de apetito y deterioro de la función inmunitaria. En casos más graves, la deficiencia de zinc causa pérdida de cabello, diarrea, maduración sexual retrasada, impotencia, hipogonadismo en hombres, y lesiones oculares y cutáneas. La deficiencia de zinc a cualquier edad puede causar pérdida del gusto y el olfato. En los adultos mayores, la deficiencia de zinc puede retrasar la cicatrización de heridas y causar problemas de pensamiento, razonamiento y memoria.
La deficiencia dietética de zinc es bastante común en el mundo en desarrollo, afectando a un estimado de 2 mil millones de personas. El consumo de dietas altas en fitato y carentes de alimentos de origen animal impulsa la deficiencia de zinc en estas poblaciones. La deficiencia manifiesta de zinc en América del Norte no es común, y los síntomas de una deficiencia leve son diversos debido a la participación ubicua del zinc en los procesos metabólicos.
Grupos en riesgo: Ciertos grupos de personas pueden tener dificultades para obtener suficiente zinc: personas que se han sometido a cirugía gastrointestinal, como cirugía de pérdida de peso, o personas que tienen trastornos digestivos, como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. El 35%–45% de los adultos de 60 años o más tenían ingestas de zinc por debajo del requerimiento promedio estimado. Cuando los investigadores consideraron las ingestas tanto de alimentos como de suplementos dietéticos, el 20%–25% de los adultos mayores todavía tenían ingestas inadecuadas de zinc.
Fuerza de la evidencia: Sólida. El papel de la suplementación de zinc en la corrección de la deficiencia documentada de zinc está bien establecido y respaldado por décadas de investigación clínica.
6.2 Función inmunitaria y resfriado común
El interés en las pastillas de zinc para el resfriado común surgió de una observación clínica temprana. El interés en las pastillas de zinc para el tratamiento del resfriado común comenzó a partir de la observación fortuita de que los síntomas de resfriado de una niña de 3 años con leucemia desaparecieron en pocas horas cuando se le permitió disolver lentamente una tableta de zinc en la boca en lugar de tragarla entera. El beneficio parecía derivarse de disolver (en lugar de tragar) la tableta, lo que implicaba que el zinc podría tener efectos locales en la región orofaríngea. Esta observación condujo a un ensayo controlado aleatorizado, que encontró que las pastillas de gluconato de zinc acortaron significativamente los resfriados y aumentaron la tasa de recuperación con una razón de tasas (RR) de 3.5 (IC del 95 %: 1.8–6.7) en comparación con el placebo.
Posteriormente, se realizaron más de una docena de ensayos controlados con placebo con resultados variables, siendo la composición de las pastillas y la dosis de zinc los factores que explicaban efectivamente esa variación. En siete ECA, las pastillas de acetato de zinc y gluconato de zinc que contenían más de 75 mg/día de zinc elemental acortaron la duración del resfriado común en un promedio del 33 % (IC del 95 %: 21%–45%, P = 10⁻⁷).
Una revisión Cochrane de 34 ensayos aleatorizados de monoterapia con zinc frente a placebo que incluyó a 8,526 pacientes (22 estudios en adultos y 12 estudios en niños) reportó que el zinc tiene poco o ningún beneficio en la prevención del resfriado, pero puede tener un beneficio en el tratamiento. Un metaanálisis que incluyó 28 ensayos (5,446 participantes) reportó que, en comparación con el placebo, el zinc previno 5 infecciones de las vías respiratorias superiores por cada 100 meses-persona, con un número necesario a tratar de 20. El estudio reportó que los síntomas se resolvieron 2 días antes en comparación con el placebo, y que era más probable que más sujetos permanecieran sintomáticos después de 7 días sin zinc.
Otro metaanálisis reportó que no había diferencia en la eficacia entre las pastillas de acetato de zinc y gluconato de zinc en el tratamiento de los resfriados, y que no había evidencia de mayor eficacia con dosis diarias superiores a 100 mg.
Fuerza de la evidencia: Moderada a moderadamente sólida para la reducción en la duración de los síntomas del resfriado cuando se inician pastillas que aportan >75 mg/día de zinc elemental dentro de las 24 horas del inicio de los síntomas. La evidencia es más mixta y débil para la prevención de resfriados. La alta heterogeneidad entre los ensayos (diferentes compuestos de zinc, dosis, formulaciones) limita las conclusiones definitivas.
6.3 Diarrea infantil
Los niños en países en desarrollo a menudo mueren por diarrea. Los estudios muestran que los suplementos de zinc ayudan a reducir la duración de la diarrea en estos niños, muchos de los cuales tienen deficiencia de zinc o están desnutridos de otra manera. En respuesta a la creciente evidencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) emitieron una recomendación global en 2004, en la que aconsejaban la suplementación con zinc además de la solución de rehidratación oral (SRO) para el tratamiento de todos los episodios de diarrea en niños menores de 5 años.
Una revisión sistemática de 2023 encargada por la OMS, que incluyó 38 ECA, encontró que la suplementación con zinc resultó en una mayor proporción de niños que se recuperaron de la diarrea aguda en el último seguimiento (RR = 1.07; IC del 95 % = 1.03, 1.1; certeza moderada de la evidencia) y una reducción en la duración de la diarrea (diferencia de medias = −13.27 horas; IC del 95 % = −17.66, −8.89; certeza moderada de la evidencia) en comparación con el placebo.
La mayoría de los ensayos de suplementación con zinc para la diarrea se han realizado en países de bajos ingresos. Los suplementos de zinc podrían tener solo un efecto marginal en la duración de la diarrea en niños bien nutridos. No está claro si los suplementos de zinc ayudan a tratar la diarrea en niños que obtienen suficiente zinc, como la mayoría de los niños en los Estados Unidos.
Fuerza de la evidencia: Sólida en niños con deficiencia de zinc o desnutridos en países de ingresos bajos y medianos. La evidencia es débil para niños bien nutridos en países de altos ingresos.
6.4 Degeneración macular relacionada con la edad (DMAE)
La evidencia observacional sugiere que los adultos mayores que tienen ingestas más altas de zinc tienen un menor riesgo de degeneración macular relacionada con la edad. Los resultados de grandes ensayos clínicos indican que tomar suplementos dietéticos que contienen zinc, cobre y ciertos antioxidantes (conocidos como fórmulas AREDS) enlentece la progresión de la degeneración macular relacionada con la edad entre las personas que tienen un alto riesgo de desarrollar la forma avanzada de esta afección. La DMAE es la principal causa de pérdida significativa de visión en personas mayores.
Existe evidencia sólida de que los suplementos que contienen zinc y antioxidantes (vitamina C y E) tomados una vez al día enlentecen la progresión de la degeneración macular relacionada con la edad atrófica (forma seca) de moderada a grave. Los datos de seguimiento a diez años de un ensayo aleatorizado demuestran que la suplementación con zinc y antioxidantes (vitamina C y E y luteína/zeaxantina) enlentece la progresión de las formas avanzadas de degeneración macular.
El estudio AREDS original utilizó óxido de zinc a 80 mg/día; el estudio AREDS2 encontró que una dosis reducida de 25 mg/día era igualmente eficaz. La fórmula AREDS también incluye cobre para contrarrestar el agotamiento de cobre inducido por el zinc.
Fuerza de la evidencia: Sólida. Los grandes ensayos controlados aleatorizados AREDS y AREDS2 representan algunas de las evidencias de mayor calidad para cualquier aplicación del zinc. Esta indicación es específicamente para personas con alto riesgo de DMAE avanzada; la evidencia no respalda el uso de zinc para la prevención primaria de la DMAE en la población general.
6.5 Cicatrización de heridas
El zinc ayuda a cicatrizar las heridas. Las personas que tienen heridas como úlceras cutáneas y que también tienen niveles bajos de zinc podrían beneficiarse de tomar un suplemento de zinc por vía oral. La preponderancia de la evidencia sugiere que el zinc tiene efectos antibacterianos y antiinflamatorios, y que puede disminuir la producción de sebo.
El zinc desempeña un papel central en todas las fases de la cicatrización de heridas: el zinc es un modulador del proceso de reparación de heridas, con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Las preparaciones tópicas de óxido de zinc se usan ampliamente en el cuidado de heridas. El zinc que se usa en la piel se llama óxido de zinc. La crema, el ungüento o la pasta de óxido de zinc se aplican en la piel para prevenir afecciones como la dermatitis del pañal y las quemaduras solares.
Fuerza de la evidencia: Moderada. La evidencia es más sólida en individuos con deficiencia de zinc. En individuos con un estado adecuado de zinc, el beneficio del zinc suplementario para la cicatrización de heridas es menos certero.
6.6 Crecimiento y desarrollo en niños
Durante el embarazo, la infancia, la niñez y la adolescencia, el cuerpo necesita zinc para crecer y desarrollarse adecuadamente. La deficiencia leve de zinc altera el crecimiento en los niños y puede corregirse con suplementación de zinc. La deficiencia dietética de zinc se ha asociado con crecimiento y desarrollo alterados en niños, complicaciones del embarazo y disfunción inmunitaria con mayor susceptibilidad a infecciones.
Existe evidencia sólida de que, en países en desarrollo, los suplementos que contienen 20 mg de zinc y 20 mg de hierro, tomados una vez a la semana durante los primeros 12 meses de vida, reducen la mortalidad infantil por diarrea e infecciones respiratorias.
Fuerza de la evidencia: Sólida para poblaciones con deficiencia documentada de zinc o riesgo de deficiencia (entornos del mundo en desarrollo, bebés prematuros, niños con afecciones de malabsorción).
6.7 Acné vulgar
Se ha investigado el zinc para el acné vulgar tanto como suplemento oral como agente tópico. En el tratamiento del acné, el zinc se ha vinculado con la disminución de la producción de sebo, la disminución de mediadores antiinflamatorios, y con efectos antibacterianos sobre P. acnes, aunque su papel en la terapia del acné se ha considerado controvertido. Una revisión sistemática en el Journal of Drugs in Dermatology concluyó que la preponderancia de la evidencia sugiere que el zinc tiene efectos antibacterianos y antiinflamatorios, y que puede disminuir la producción de sebo.
Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada. Múltiples ECA de pequeño tamaño han mostrado beneficio, pero el zinc generalmente se considera inferior a las terapias establecidas de antibióticos y retinoides para el acné de moderado a grave.
6.8 Salud reproductiva masculina y fertilidad
El zinc es un mineral traza esencial para el funcionamiento normal del sistema reproductivo masculino. El zinc está altamente concentrado en el plasma seminal, y la deficiencia se ha vinculado con una espermatogénesis alterada. Los estudios actuales han investigado la relación entre el zinc en el plasma seminal y la infertilidad masculina, pero han mostrado resultados inconsistentes. Algunos estudios reportan que la suplementación con zinc en el tratamiento de la infertilidad podría aumentar significativamente la calidad del esperma de hombres infértiles, mientras que otros estudios han mostrado resultados opuestos.
En hombres adultos con deficiencia de zinc, esta causa hipogonadismo, en el cual los testículos producen menos testosterona. Este efecto ocurre a nivel testicular, no cerebral, lo que significa que la señalización desde la glándula pituitaria puede ser normal, pero los testículos simplemente no pueden responder adecuadamente sin suficiente zinc.
Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada. La suplementación con zinc parece beneficiosa en hombres con deficiencia documentada de zinc; no está claramente establecido si beneficia a hombres con estado normal de zinc.
6.9 Diabetes y glucosa en sangre
Se ha sugerido que el zinc aumenta la sensibilidad a la insulina. Los datos clínicos sobre el zinc para el tratamiento de la diabetes están emergiendo. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2019 de 32 ensayos aleatorizados controlados con placebo (1,700 sujetos) que utilizaron monosuplementos o cosuplementos de zinc en pacientes con prediabetes o diabetes, obesidad o sobrepeso, y mujeres embarazadas con prediabetes o diabetes, encontró una disminución en la glucosa en sangre en ayunas y otros parámetros glucémicos. Algunas investigaciones muestran que los suplementos de zinc podrían ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre y colesterol. Las personas con diabetes tipo 2 a menudo tienen niveles bajos de zinc.
Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada. La base de evidencia está creciendo pero es heterogénea, y la mayoría de los ensayos se han realizado en poblaciones con insuficiencia de zinc preexistente. Se necesitan más ensayos de alta calidad.
6.10 Enfermedad de Wilson (uso médico)
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) otorgó la designación de medicamento huérfano al acetato de zinc para el tratamiento de la enfermedad de Wilson, con el fin de prevenir una elevación peligrosa de los niveles de cobre. En esta aplicación, el zinc actúa induciendo la metalotioneína intestinal, que se une preferentemente al cobre y bloquea su absorción, un mecanismo farmacológico más que puramente nutricional.
Fuerza de la evidencia: Sólida (indicación aprobada por la FDA).
7. Sistemas corporales y áreas de salud
- Sistema inmunitario: Prácticamente todos los aspectos de la inmunidad innata y adaptativa se ven afectados por el zinc.
- Sistema integumentario: Cicatrización de heridas, acné, dermatitis del pañal y protección contra quemaduras solares (óxido de zinc tópico).
- Salud ocular: La retina humana tiene una alta concentración de zinc, y las investigaciones han demostrado que tomar suplementos de zinc con antioxidantes puede enlentecer la progresión de la DMAE.
- Sistema reproductivo: Espermatogénesis, producción de testosterona y desarrollo fetal.
- Sistema gastrointestinal: El zinc desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la integridad de la mucosa gástrica y ejerce una acción gastroprotectora contra las lesiones gástricas.
- Sistema endocrino: Producción, almacenamiento y secreción de insulina; interacciones con la hormona del crecimiento y las hormonas tiroideas.
- Sistema nervioso: El zinc es necesario para el desarrollo neurológico; la deficiencia en adultos mayores se ha asociado con deterioro cognitivo.
- Sistema musculoesquelético: Durante el embarazo, la infancia, la niñez y la adolescencia, el cuerpo necesita zinc para crecer y desarrollarse adecuadamente.
- Gusto y olfato: El zinc es importante para el correcto sentido del gusto. La deficiencia causa ageusia (pérdida del gusto) y anosmia (pérdida del olfato).
8. Consideraciones de seguridad
8.1 Toxicidad aguda y crónica
Obtener cantidades excesivas de zinc puede causar náuseas, mareos, dolores de cabeza, malestar gástrico, vómitos y pérdida de apetito. Dosis de 50 mg de zinc o más durante un período de semanas pueden inhibir la absorción de cobre, reducir la función inmunitaria y disminuir los niveles de colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL); sin embargo, es poco probable que una persona obtenga tanto zinc solo a partir de los alimentos.
Los efectos adversos de una ingesta alta de zinc incluyen náuseas, vómitos, pérdida de apetito, cólicos abdominales, diarrea y dolores de cabeza. Las ingestas de 150–450 mg de zinc por día se han asociado con efectos crónicos como bajo estado de cobre, función alterada del hierro y reducción de la función inmunitaria.
8.2 Deficiencia de cobre inducida por zinc
El consumo a largo plazo de zinc por encima del Nivel de Ingesta Máxima Tolerable (UL; 40 mg/día para adultos) puede resultar en deficiencia de cobre. El uso de grandes cantidades de cremas adhesivas para dentaduras que contienen zinc, mucho más allá de lo que recomienda la etiqueta, podría llevar a una ingesta excesiva de zinc y deficiencia de cobre. Esto puede causar problemas neurológicos, incluyendo pérdida de coordinación, adormecimiento y debilidad en brazos, piernas y pies.
8.3 Zinc intranasal: riesgo de anosmia
Se han asociado numerosos reportes de casos de anosmia (pérdida del sentido del olfato), en algunos casos duradera o permanente, con el uso de geles o aerosoles nasales que contienen zinc. En junio de 2009, la FDA advirtió a los consumidores que dejaran de usar tres productos intranasales que contenían zinc porque podrían causar anosmia. Actualmente, no se ha encontrado que estas preocupaciones de seguridad estén asociadas con las pastillas para el resfriado que contienen zinc.
8.4 Poblaciones con mayor riesgo de deficiencia de zinc
Ciertas poblaciones pueden tener un mayor riesgo de deficiencia de zinc, como las personas que se han sometido a cirugía de pérdida de peso, personas con trastornos digestivos como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, vegetarianos, alcohólicos y personas con enfermedad de células falciformes. Los niños con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), enfermedad celíaca, y aquellos que reciben tratamientos prolongados con inhibidores de la bomba de protones son particularmente susceptibles a la deficiencia de zinc. La deficiencia de zinc en niños con enfermedad celíaca y EII se atribuye a una ingesta insuficiente, una absorción reducida y un aumento de la pérdida intestinal como resultado del proceso inflamatorio.
9. Interacciones con medicamentos y nutrientes
El zinc puede interactuar con ciertos medicamentos, como los antibióticos quinolónicos, los antibióticos tetraciclínicos y la penicilamina.
- Antibióticos quinolónicos y tetraciclínicos: Tanto los antibióticos quinolónicos (como Cipro) como los antibióticos tetraciclínicos podrían reducir la cantidad tanto de zinc como del antibiótico que absorbe el cuerpo. Para ayudar a evitar esta interacción, tome el antibiótico al menos 2 horas antes, o de 4 a 6 horas después, de tomar un suplemento de zinc.
- Penicilamina: La penicilamina es un medicamento utilizado para tratar la artritis reumatoide y la enfermedad de Wilson. Los suplementos de zinc pueden reducir la cantidad de penicilamina que absorbe el cuerpo. Para ayudar a evitar esta interacción, tome los suplementos de zinc y la penicilamina con al menos 1 hora de diferencia.
- Diuréticos tiazídicos: Los diuréticos tiazídicos, como la clortalidona y la hidroclorotiazida, aumentan la cantidad de zinc que se pierde en la orina. Tomar diuréticos tiazídicos durante mucho tiempo podría disminuir la cantidad de zinc en el cuerpo. Los diuréticos tiazídicos aumentan la excreción urinaria de zinc hasta en un 60 %.
- Suplementos de hierro: Tomar suplementos que contengan una cantidad sustancial de hierro (≥25 mg) al mismo tiempo que suplementos de zinc puede reducir la absorción de zinc y las concentraciones plasmáticas de zinc.
- Cobre: La suplementación crónica con dosis altas de zinc inhibe competitivamente la absorción de cobre, lo que puede llevar a una deficiencia de cobre con anemia asociada y complicaciones neurológicas. La fórmula AREDS, que utiliza 80 mg de zinc, incluye cobre añadido específicamente para prevenir este resultado.
Referencias