Equilibrio de leptina y grelina
Sinopsis
Equilibrio entre leptina y grelina: una referencia enciclopédica
1. Definición y descripción general
La leptina y la grelina son dos hormonas que se ha reconocido que tienen una influencia importante sobre el balance energético. Juntas conforman el eje hormonal principal que rige el hambre, la saciedad y la regulación del peso corporal a largo plazo. El término equilibrio leptina-grelina se refiere a la interacción dinámica y opuesta entre estas dos señales, y a los estados fisiológicos o patológicos que surgen cuando esta interacción se altera.
La leptina es un mediador de la regulación a largo plazo del balance energético, que suprime la ingesta de alimentos y, por consiguiente, induce la pérdida de peso, mientras que la grelina es una hormona de acción rápida que, al parecer, desempeña un papel en el inicio de las comidas. Dado que la respuesta fisiológica a la ingesta de alimentos está regulada de manera reciproca por la interacción entre la leptina y la grelina, la proporción de las concentraciones de estas hormonas podría denominarse una señal de hambre.
2. Las hormonas: fuentes, estructura y acciones básicas
2.1 Leptina
Un hallazgo fundamental en la comprensión de los mecanismos que conducen a la desregulación del peso corporal fue el descubrimiento de la leptina —del término griego leptos (delgado)— identificada por Friedman y colaboradores en The Rockefeller University en 1994. Como hormona derivada de los adipocitos, la leptina envía señales al hipotálamo medial sobre las reservas de energía dentro del organismo. Los niveles circulantes de leptina son directamente proporcionales a la cantidad de grasa corporal, y reflejan así el estado de las reservas de energía a largo plazo.
La leptina ejerce su acción contra la obesidad al inhibir la ingesta de alimentos e inducir el gasto energético. Sin embargo, la leptina también tiene muchas otras funciones dentro del organismo, como la reproducción, la presión arterial y amplios efectos sobre el sistema inmunitario, todos los cuales tienen un impacto general en el metabolismo energético y actúan modificando el equilibrio dentro del organismo.
La leptina, producida principalmente por los adipocitos, actúa sobre las neuronas POMC y CART para promover la saciedad, o inhibe las neuronas AgRP y el NPY en el núcleo arcuato del hipotálamo para disminuir la ingesta de alimentos.
2.2 Grelina
La grelina es una hormona peptídica producida predominantemente por el estómago. Ejerce una amplia gama de funciones, entre ellas estimular la liberación de la hormona del crecimiento y regular el apetito, la ingesta de alimentos y el metabolismo de la glucosa y los lípidos. Los niveles de grelina aumentan antes de las comidas y desempeñan un papel en el incremento del peso corporal, lo que le ha valido el nombre de "hormona del hambre". El área lateral del hipotálamo es responsable del hambre y se estimula por la grelina.
La grelina es producida principalmente por el estómago; estimula las neuronas NPY y AgRP, ambas potentes estimuladoras del apetito, e inhibe las neuronas anorexigénicas POMC/CART. La infusión intravenosa de grelina en dosis fisiológicas induce hambre y aumentos a corto plazo en la ingesta de alimentos. Su concentración casi se duplica justo antes de una comida y desciende bruscamente después de ella.
2.3 La interacción y el circuito de retroalimentación
La leptina inhibe la grelina de dos maneras: reduce la secreción de grelina por las células gástricas y suprime la expresión de los receptores de grelina en el sistema NPY, con lo que evita la estimulación de las conductas alimentarias. Se postula que este efecto constituye el principal circuito de retroalimentación entre los órganos implicados en la alimentación y el hipotálamo, el cual mantiene el peso corporal. Cuando este circuito se altera en cualquier punto —ya sea en cuanto al momento, la duración o la magnitud de la señal de retroalimentación—, se pierde el control hipotalámico de la alimentación, lo que resulta en obesidad.
La leptina participa principalmente en la regulación a largo plazo del balance energético —se libera al sistema circulatorio en función de las reservas de energía—, mientras que la grelina es una hormona de acción rápida, cuyos niveles circulantes muestran cambios claros relacionados con las comidas. Curiosamente, el funcionamiento de la leptina y la grelina dentro del sistema de homeostasis energética involucra varias vías superpuestas.
3. Sistemas corporales involucrados
3.1 Sistema nervioso central / hipotálamo
Ambas hormonas convergen en el núcleo arcuato (ARC) del hipotálamo, que sirve como el sitio principal de integración de las señales hormonales metabólicas. Los cambios en el estado metabólico activan la maquinaria de transcripción nuclear al aumentar la expresión y/o actividad de factores de transcripción clave —como la proteína de unión al elemento de respuesta al AMP cíclico (CREB) y su isoforma fosforilada (pCREB), FOXO1, y el homólogo de la proteína homeobox específica del cerebro (BSX)— en el núcleo arcuato, lo que incrementa la expresión de ARNm de AgRP y NPY, induciendo así la alimentación.
La grelina también actúa sobre los circuitos de recompensa cerebral más allá del hipotálamo. La grelina actúa no solo sobre los circuitos homeostáticos hipotalámico-troncoencefálicos que regulan el balance energético, sino también sobre sistemas involucrados en el aprendizaje y la motivación, en particular el área tegmental ventral (ATV), el estriado y el hipocampo, para influir en la reactividad ante las señales alimentarias. Más específicamente, la grelina puede aumentar la relevancia motivacional de las señales relacionadas con los alimentos al estimular las neuronas dopaminérgicas en el ATV, donde también se encuentran los receptores secretagogos de la hormona del crecimiento (GHSR).
3.2 Tejido adiposo
La leptina es una adipocina: se secreta en proporción a la masa grasa. La leptina pertenece a una clase de hormonas conocidas como adipocitocinas, que desempeñan un papel en la regulación del metabolismo energético. En estados de expansión de la masa grasa, la producción de leptina aumenta, lo que en teoría incrementa las señales de saciedad; sin embargo, esta retroalimentación se ve alterada en la obesidad.
3.3 Tracto gastrointestinal
La grelina es secretada principalmente por células especializadas tipo X/A (células P/D1) del fondo gástrico. Los estudios han demostrado que la secreción gástrica de leptina también responde a la ingesta de ciertos macronutrientes, lo que activa mecanismos que pueden conducir a la resistencia periférica a la leptina y constituir puntos críticos tempranos en la fisiopatología de la obesidad. Esta evidencia considera el papel relevante de la leptina gástrica en el transporte de macronutrientes desde el intestino hacia el torrente sanguíneo y en la regulación de la ingesta de alimentos.
3.4 Sistema cardiovascular
La grelina y la leptina también participan en la homeostasis del sistema cardiovascular. La grelina actúa como un factor cardioprotector, y el aumento de las concentraciones circulantes de grelina acilada en pacientes con hipertrofia ventricular izquierda (HVI) se relaciona causalmente con la remodelación del VI durante la progresión hacia la HVI. Además, la leptina induce vasodilatación mediante la expresión de la óxido nítrico sintasa inducible (iNOS) en la pared vascular.
3.5 Interacciones endocrinas: insulina y cortisol
Las fluctuaciones de grelina pre- y posprandiales se correlacionan de manera inversa con las de la insulina; cuando las concentraciones de insulina aumentan tras la ingesta de alimentos, las concentraciones de grelina disminuyen. La administración de grelina disminuye la sensibilidad a la insulina, limita la secreción de insulina, eleva el cortisol en sangre y estimula la liberación de glucagón, somatostatina y hormona del crecimiento, entre otras acciones reguladoras conocidas que pueden ayudar a explicar su capacidad de elevar los niveles de glucosa.
4. Desregulación: resistencia a la leptina y resistencia a la grelina
4.1 Resistencia a la leptina
La falta de respuesta biológica a pesar de los niveles elevados de leptina —conocida como resistencia a la leptina— se observa en personas con exceso de peso corporal y representa un desafío importante. Los pacientes y ratones obesos presentan niveles elevados de leptina circulante y no responden al tratamiento con leptina, condición conocida como resistencia a la leptina, cuyos mecanismos subyacentes aún no se han dilucidado por completo.
Una vía establecida a través de la cual la dieta promueve la resistencia a la leptina involucra los lípidos sanguíneos. El azúcar y las grasas saturadas de la dieta elevan los triglicéridos plasmáticos, los cuales, a su vez, pueden desencadenar la aparición de resistencia a la leptina al inducir resistencia al transporte de la leptina a través de la barrera hematoencefálica.
También se han identificado mediadores moleculares. La leptina potencia la traducción del ARNm de BDNF a partir de su región 3'UTR fisiológica. La resistencia a la leptina se produce cuando esta región 3'UTR del ARNm de BDNF se trunca de manera anómala, lo que conduce a una obesidad hiperfágica grave. HDAC5 es un mediador crítico de la señalización de la leptina y del balance energético, y la inhibición de su expresión, o la pérdida de su función, deteriora la sensibilidad a la leptina y aumenta el peso corporal y la ingesta de alimentos.
4.2 Resistencia a la grelina
El desarrollo de resistencia a la leptina y a la grelina, hormonas cruciales para el control neuroendocrino de la homeostasis energética, es un rasgo distintivo de la obesidad. Una perspectiva emergente sostiene que, durante la obesidad inducida por la dieta, las células gástricas secretan menos grelina, lo que resulta en un estado de resistencia central a la grelina. Alternativamente, la pérdida de peso inducida por la dieta puede revertir la resistencia a la grelina, la cual constituye un mecanismo de defensa para mantener un punto de ajuste de peso corporal más elevado establecido durante períodos de disponibilidad de alimentos, maximizando las reservas de energía durante períodos de escasez de alimentos.
4.3 La proporción leptina/grelina como marcador clínico
Una proporción baja leptina/grelina (L/G) se ha considerado un biomarcador clínico para predecir una mejor adaptación metabólica y una mayor pérdida de peso tras una intervención dietética en mujeres obesas, así como el mantenimiento posterior del peso después de la intervención en sujetos obesos. Se ha descrito que esta proporción disminuye en pacientes con diabetes tipo 2 que experimentaron una mejora en la sensibilidad a la insulina.
5. Factores contribuyentes y asociados
5.1 Obesidad y adiposidad
En sujetos obesos, el nivel circulante de la hormona anorexigénica leptina está aumentado, mientras que, sorprendentemente, el nivel de la hormona orexigénica grelina está disminuido. Actualmente se sabe que los pacientes obesos son resistentes a la leptina. Esta paradoja —leptina alta, grelina baja, pero hambre persistente— es central en la fisiopatología del desequilibrio hormonal asociado a la obesidad. El desarrollo de resistencia a la leptina y a la grelina, hormonas cruciales para el control neuroendocrino de la homeostasis energética, es un rasgo distintivo de la obesidad.
5.2 Diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina
La diabetes mellitus tipo 2 es un trastorno metabólico crónico caracterizado por resistencia a la insulina y alteración de la homeostasis de la glucosa. En los últimos años ha crecido el interés por el papel de las hormonas del hambre y la saciedad, como la grelina y la leptina, en el desarrollo y la progresión de la DMT2. La evidencia reciente indica que una duración de sueño insuficiente, con un efecto sobre el metabolismo de la leptina, puede promover el desarrollo de diabetes tipo 2 mediante el aumento del hambre, la ingesta de alimentos y el aumento de peso. Además, la desregulación de la leptina contribuye a la disminución de la secreción y sensibilidad a la insulina, al aumento de la resistencia a la insulina y la inflamación, y, en consecuencia, a un mayor riesgo de diabetes mellitus.
5.3 Estrés crónico y el eje HPA
El estrés estimula la liberación de hormonas y péptidos, entre ellos la leptina, la grelina y el neuropéptido Y, todos los cuales desempeñan funciones clave en la regulación del apetito y el balance energético. Las personas con niveles basales más elevados de grelina total presentaron antojos de alimentos significativamente mayores a los 6 meses (p=0,04). Además, un cortisol, una insulina y un estrés crónico más elevados fueron cada uno predictivos de un mayor aumento de peso futuro. Estos resultados sugieren que la grelina desempeña un papel en el aumento de los antojos de alimentos y las conductas alimentarias impulsadas por la recompensa.
La liberación prolongada de cortisol y catecolaminas contribuye a la resistencia a la insulina, la adiposidad visceral y la inflamación sistémica, mientras que los cambios conductuales inducidos por el estrés, como una dieta deficiente y la inactividad física, exacerban las alteraciones metabólicas.
5.4 Duración y calidad del sueño
La relación entre el sueño y las hormonas del apetito ha sido ampliamente estudiada. Un estudio clínico aleatorizado cruzado emblemático de la Universidad de Chicago evaluó a 12 hombres sanos en condiciones controladas de ingesta calórica y actividad física: la restricción del sueño se asoció con reducciones promedio de la hormona anorexigénica leptina (disminución del 18 %; P = 0,04) y con elevaciones del factor orexigénico grelina.
Un estudio de laboratorio de 2022 confirmó aún más estos hallazgos: la privación aguda de sueño reduce las concentraciones sanguíneas de la hormona de la saciedad leptina, y, con el aumento de las concentraciones sanguíneas de grelina y adiponectina, tales cambios endocrinos pueden facilitar el aumento de peso si persisten durante períodos prolongados de pérdida de sueño.
Sin embargo, la evidencia no es del todo uniforme. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2024 de seis ECA con 141 participantes encontró: ningún cambio significativo en la grelina (DME: −0,27; IC del 95 %: −1,00, 0,46; p = 0,4712) ni en los niveles de leptina tras la privación de sueño, en contraposición con estudios previos que sugerían un vínculo entre la pérdida de sueño y la alteración de las hormonas del hambre. Los autores señalan una heterogeneidad significativa entre los estudios incluidos, lo que indica que la evidencia sigue siendo mixta y se necesitan más estudios a gran escala.
5.5 Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es la endocrinopatía más común en las mujeres y puede implicar una alteración en la regulación fisiológica de la leptina y la grelina. Las mujeres con SOP presentan niveles más elevados de leptina sérica, insulina, testosterona y hormona luteinizante (LH), mientras que la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG) es más baja.
5.6 Vías de recompensa y adicción a la comida
La hormona peptídica orexigénica de 28 aminoácidos grelina, sintetizada principalmente en momentos de estrés y hambre en el estómago, y la adipocina leptina participan ambas en los circuitos de recompensa del cerebro. La grelina promueve la ingesta de alimentos, especialmente de alimentos muy apetecibles, mediante su interacción con el sistema de recompensa del cerebro, y una evidencia cada vez mayor sugiere firmemente que está involucrada en la patogénesis de los trastornos adictivos relacionados con sustancias, especialmente la dependencia del alcohol.
6. Factores dietéticos
6.1 Composición de macronutrientes
A pesar de la heterogeneidad en los métodos para evaluar la resistencia a la leptina y su asociación con la dieta, varios estudios en animales y humanos demuestran cómo determinados patrones de macronutrientes se correlacionan con los niveles circulantes de leptina y otros indicadores de desensibilización a la leptina.
En cuanto a la grasa dietética: el azúcar y las grasas saturadas de la dieta elevan los triglicéridos plasmáticos, los cuales, a su vez, pueden desencadenar la aparición de resistencia a la leptina al inducir resistencia al transporte de la leptina a través de la barrera hematoencefálica. Un estudio transversal de 165 mujeres posmenopáusicas con sobrepeso y obesidad encontró que la relación entre la ingesta habitual de macronutrientes y las concentraciones tanto de leptina como de grelina parecía ser más pronunciada entre las mujeres con niveles de insulina más elevados. Los estudios futuros que examinen las asociaciones de la composición dietética con la grelina y la leptina plasmáticas deberían tener en cuenta el posible papel de la insulina. Estos hallazgos constituyen un primer paso para determinar si existe una relación entre la ingesta sostenida de alimentos apetecibles en humanos y un perfil hormonal que podría favorecer el aumento de peso.
6.2 Dietas ricas en proteínas
La proteína ha sido uno de los macronutrientes más estudiados en relación con la modulación de las hormonas del apetito. Un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition sometió a 19 sujetos secuencialmente a fases dietéticas controladas: la saciedad aumentó notablemente con la dieta isocalórica alta en proteínas a pesar de que el AUC de leptina no cambió. La ingesta espontánea media de energía disminuyó en 441 ± 63 kcal/día, el peso corporal disminuyó en 4,9 ± 0,5 kg y la masa grasa disminuyó en 3,7 ± 0,4 kg con la dieta ad libitum alta en proteínas, a pesar de una disminución significativa del AUC de leptina y un aumento del AUC de grelina. Los autores interpretaron esto como una indicación de que los efectos promotores de la saciedad de la proteína operan mediante mecanismos que van más allá de la simple modulación de la leptina o la grelina.
Una amplia revisión sistemática y metaanálisis de 49 estudios de intervención aguda y 19 estudios a largo plazo confirmó lo siguiente: en intervenciones agudas, la proteína disminuyó el hambre, el deseo de comer y el consumo prospectivo de alimentos, y aumentó la plenitud y la saciedad. También se observó una disminución de la grelina (−20 pg/ml, P<0,001) y un aumento de la colecistoquinina y del GLP-1, pero ningún cambio en el polipéptido inhibidor gástrico ni en el péptido YY. Los marcadores del apetito se vieron afectados por dosis de proteína <35 g, pero la grelina, la colecistoquinina y el GLP-1 cambiaron significativamente después de dosis ≥35 g. La ingesta prolongada de proteína no afectó estos resultados, excepto el GLP-1, que mostró una disminución significativa.
7. Factores del estilo de vida
7.1 Ejercicio físico
La actividad física aguda puede modular el apetito mediante alteraciones en los niveles de hormonas reguladoras del apetito como la grelina, el PYY y el GLP-1. Una revisión sistemática de 80 estudios publicada en Sports Medicine encontró lo siguiente: a pesar de la heterogeneidad de los estudios y la variabilidad de los hallazgos, la revisión sugiere que el ejercicio agudo suprime la producción de grelina acilada independientemente de los participantes y de las características del ejercicio. Los programas de entrenamiento de ejercicio a largo y muy largo plazo resultaron mayormente en un aumento de la producción de grelina total y desacilada.
En cuanto a la leptina específicamente, un metaanálisis de ECA en personas prediabéticas y diabéticas encontró que el ejercicio aumenta la adiponectina y reduce los niveles de leptina en personas prediabéticas y diabéticas. Sin embargo, la dirección de estos cambios parece depender del tipo, la duración y la intensidad del ejercicio, así como del estado de peso corporal de los participantes.
7.2 Reducción del estrés crónico
La grelina desempeña un papel en el aumento de los antojos de alimentos y las conductas alimentarias impulsadas por la recompensa. Se necesitan estudios que examinen la utilidad de los métodos de reducción del estrés para normalizar las respuestas alteradas de cortisol y prevenir el aumento de peso futuro.
8. Nutrientes, hierbas e ingredientes naturales
8.1 Ácidos grasos omega-3
Evidencia científica (estudios en humanos/clínicos):
Una revisión que examinó datos en animales y humanos relacionados con los efectos de los ácidos grasos omega-3 (lípidos marinos) sobre la adiponectina y la leptina encontró que la evidencia actual sugiere una relación positiva y dependiente de la dosis entre la ingesta de ácidos grasos omega-3 y los niveles circulantes de adiponectina. En sujetos obesos, esto podría traducirse en un menor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico y diabetes. En sujetos no obesos, se observa que el omega-3 disminuye los niveles circulantes de leptina; sin embargo, se han observado aumentos de leptina asociados al omega-3 en sujetos obesos. Los revisores señalan que la evidencia proviene principalmente de estudios en animales, con datos en humanos más limitados y heterogéneos. Los efectos sobre la grelina específicamente no se caracterizaron bien.
8.2 Fibra dietética
Evidencia científica:
Se considera que la fibra dietética es relevante para el equilibrio leptina-grelina principalmente a través de sus efectos sobre el vaciamiento gástrico, la respuesta glucémica posprandial y la composición de la microbiota intestinal, todos los cuales pueden influir en la secreción de hormonas reguladoras del apetito. Varios estudios en animales y humanos demuestran cómo determinados patrones de macronutrientes —incluido el contenido de fibra— se correlacionan con los niveles circulantes de leptina y otros indicadores de desensibilización a la leptina. Además, los estudios han demostrado que la secreción gástrica de leptina responde a la ingesta de ciertos macronutrientes, lo que activa mecanismos que pueden conducir a la resistencia periférica a la leptina. Los ensayos clínicos directos que aíslan la suplementación con fibra sobre la leptina y la grelina siguen siendo limitados y la evidencia es preliminar.
8.3 Zinc
Evidencia científica (estudio en humanos):
Un ensayo aleatorizado doble ciego examinó los efectos de la suplementación con zinc durante 8 semanas (50 mg/día) sobre los niveles de leptina y el estado de vitamina D en 51 mujeres posmenopáusicas de entre 44 y 76 años. Tanto la ingesta como los niveles plasmáticos de zinc se correlacionaron inversamente con los niveles séricos de leptina (p = 0,044 y p = 0,033, respectivamente). La suplementación con zinc mejoró el estado de vitamina D3 y se asoció con niveles bajos de leptina en las mujeres posmenopáusicas del estudio. El ensayo fue pequeño (n=51), limitado a mujeres posmenopáusicas, y el hallazgo requiere replicación en poblaciones más grandes y diversas. La relación entre el estado del zinc y la grelina está menos caracterizada en la literatura clínica.
8.4 Vitamina D
Evidencia científica (estudio en humanos):
Un estudio de 2024 investigó los efectos de la suplementación semanal con vitamina D3 (50 000 UI durante 3 meses) sobre la grelina y la leptina séricas en 40 pacientes con trastorno depresivo mayor (TDM), comparados con 32 controles sanos. Tras la suplementación, los pacientes con TDM mostraron mejoras en sus síntomas correlacionadas con un aumento de las concentraciones séricas de vitamina D y grelina. En cambio, la suplementación con vitamina D3 no alteró los niveles séricos de leptina. Este estudio es preliminar, se realizó únicamente en una población clínica con TDM, y los hallazgos no pueden generalizarse a adultos sanos. Los autores señalan que, según su conocimiento, se trata del primer estudio sobre esta cuestión específica, lo que subraya la falta de evidencia más amplia.
8.5 Fuentes de proteína de alta calidad
Evidencia científica:
Como se detalla en la Sección 6.2, la ingesta dietética alta en proteínas cuenta con evidencia sólida en cuanto a la reducción aguda de los niveles de grelina. Los resultados del metaanálisis mostraron que la ingesta aguda de proteína suprime el apetito y disminuye la grelina. Este efecto parece requerir dosis ≥35 g de proteína por comida para alcanzar significación estadística específicamente en el caso de la grelina. La evidencia sobre los efectos diferenciales según la fuente de proteína (por ejemplo, animal frente a vegetal) sigue siendo limitada.
8.6 Usos tradicionales (hierbas y plantas)
Varias plantas cuentan con antecedentes tradicionales en el manejo del hambre, la saciedad o el equilibrio metabólico. Es fundamental señalar que lo siguiente refleja usos documentados históricamente en sistemas de medicina popular o tradicional; la evidencia científica revisada por pares disponible específicamente sobre la modulación de la leptina y/o la grelina para estas hierbas es muy limitada, preliminar o inexistente al momento de escribir este texto:
- Gymnema sylvestre (gurmar): Se ha usado en la medicina ayurvédica durante siglos para reducir la percepción del sabor dulce y controlar el azúcar en la sangre. La investigación moderna se ha centrado principalmente en sus efectos sobre el metabolismo de la glucosa y la sensibilidad a la insulina, más que en la leptina o la grelina directamente. Faltan ensayos controlados en humanos específicamente sobre leptina/grelina.
- Berberina (de especies de Berberis): Utilizada en la medicina tradicional china y en la ayurvédica para afecciones metabólicas y gastrointestinales. La evidencia preclínica emergente sugiere efectos sobre el tejido adiposo y el metabolismo energético, pero los ensayos en humanos bien diseñados que examinen específicamente los criterios de valoración de leptina y grelina son limitados.
- Fenogreco (Trigonella foenum-graecum): Utilizado tradicionalmente en sistemas mediterráneos, del sur de Asia y de Oriente Medio como apoyo digestivo y galactogogo. Su contenido de fibra soluble se ha asociado con respuestas glucémicas posprandiales reducidas, lo que podría influir indirectamente en la secreción de grelina, pero la evidencia directa sobre la leptina/grelina en humanos es escasa.
Ninguna monografía de la OMS, monografía de la ESCOP, ni evaluación de la EMA/EFSA hace referencia específicamente a la modulación de la leptina o la grelina como indicación establecida para estos u otros productos medicinales a base de plantas, según la bibliografía disponible. Las afirmaciones en esta área siguen siendo objeto de investigación.
9. El eje leptina-grelina en contexto: pérdida de peso y adaptación metabólica
Trabajos recientes sugieren que la leptina desempeña un papel más importante en el mantenimiento de la pérdida de peso que la pérdida de peso en sí misma, y que la grelina aumenta el apetito, ajusta el balance energético e incrementa la liberación de la hormona del crecimiento desde la hipófisis.
Tras la restricción calórica y la pérdida de peso, se producen cambios hormonales compensatorios. La ingesta espontánea de energía disminuye con una dieta ad libitum alta en proteínas, a pesar de una disminución significativa del AUC de leptina y un aumento del AUC de grelina, un hallazgo que sugiere que el organismo se adapta impulsando al alza la señalización del hambre cuando disminuye la masa grasa, lo que hace que el mantenimiento sostenido del peso sea biológicamente difícil.
La sustitución de leptina reduce drásticamente el peso corporal y la grasa, y revierte las anomalías metabólicas en personas con deficiencia congénita de leptina. En sujetos con lipoatrofia congénita o adquirida, el tratamiento con leptina mejora varios parámetros metabólicos, entre ellos la sensibilidad a la insulina, la dislipidemia y la esteatosis hepática. En contraste, las formas comunes de obesidad y diabetes tipo 2 se acompañan de resistencia a la leptina. Se ha sugerido una terapia combinada de leptina y sensibilizadores de la leptina para superar la resistencia a la leptina.
10. Vacíos de evidencia y limitaciones de la investigación
La manera en que los sistemas de leptina y grelina contribuyen al desarrollo o mantenimiento de la obesidad aún no está clara. Varias limitaciones importantes caracterizan el cuerpo actual de investigación:
- La mayoría de los estudios han medido únicamente la grelina acilada, lo que limita la capacidad de extraer conclusiones exhaustivas sobre la dinámica de la grelina total.
- Muchos estudios de intervención nutricional son pequeños, de corta duración y se realizan en poblaciones específicas (por ejemplo, mujeres posmenopáusicas, pacientes con SOP o TDM), lo que limita su generalización.
- Se necesitan más estudios para aclarar mejor los efectos de los macronutrientes dietéticos sobre la leptina y la grelina séricas.
- El mecanismo que vincula la escasa duración del sueño con un mayor IMC, potencialmente a través de alteraciones en las hormonas reguladoras del apetito, sigue siendo investigado, con resultados contradictorios entre los estudios.
- La evidencia sobre intervenciones con hierbas y plantas dirigidas específicamente al eje leptina-grelina en humanos está en gran medida ausente de la bibliografía de alta calidad, y la mayoría de los datos disponibles proceden de modelos animales o in vitro.
Referencias
- Leptin and ghrelin dynamics: unraveling their influence on food intake, energy balance, and the pathophysiology of type 2 diabetes mellitus — PMC
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- The role of leptin and ghrelin in the regulation of appetite in obesity — ScienceDirect (2025)
- New Insights on the Relationship between Leptin, Ghrelin, and Leptin/Ghrelin Ratio Enforced by Body Mass Index in Obesity and Diabetes — PMC
- The cellular and molecular bases of leptin and ghrelin resistance in obesity — PMC
- Novel Molecular Aspects of Ghrelin and Leptin in the Control of Adipobiology and the Cardiovascular System — PMC
- Editorial: Leptin Resistance in Metabolic Disorders: Possible Mechanisms and Treatments — PMC
- Sleep Curtailment in Healthy Young Men Is Associated with Decreased Leptin Levels, Elevated Ghrelin Levels, and Increased Hunger and Appetite — Annals of Internal Medicine
- Short Sleep Duration Is Associated with Reduced Leptin, Elevated Ghrelin, and Increased Body Mass Index — PLOS Medicine
- The Impact of Sleep Deprivation on Hunger-Related Hormones: A Meta-Analysis and Systematic Review — MDPI
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- The Leptin System and Diet: A Mini Review of the Current Evidence — Frontiers in Endocrinology (2021)
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- A high-protein diet induces sustained reductions in appetite, ad libitum caloric intake, and body weight — American Journal of Clinical Nutrition
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- Ghrelin Response to Acute and Chronic Exercise: Insights and Implications from a Systematic Review of the Literature — PMC
- Impact of Resistance and Endurance Training on Ghrelin and Plasma Leptin Levels in Overweight and Obese Subjects — PMC
- Systematic Review: Does Exercise Training Influence Ghrelin Levels? — MDPI International Journal of Molecular Sciences (2025)
- Omega-3 fatty acids: a review of the effects on adiponectin and leptin and potential implications for obesity management — PubMed
- Effectiveness of eight-week zinc supplementation on vitamin D3 status and leptin levels in postmenopausal women: a double-blind randomized trial — ScienceDirect
- Serum Ghrelin and Leptin Concentrations in Patients with Major Depressive Disorder before and after Supplementation with Vitamin D3 — Depression and Anxiety (2024)
- Stress, cortisol, and other appetite-related hormones: Prospective prediction of 6-month changes in food cravings and weight — PMC
- Leptin, but not ghrelin, is associated with food addiction scores in a population-based subject sample — PMC
- Glucocorticoids and HPA axis regulation in the stress–obesity connection — PMC
Remedios Naturales
Ingredientes
- berberinaCientífico
Un estudio de 2012 en preadipocitos humanos y pacientes con síndrome metabólico (3 meses de tratamiento con berberina) mostró que la berberina inhibe la diferenciación de adipocitos y regula significativamente a la baja la expresión del ARNm de leptina y la secreción de leptina, junto con la expresión génica de PPARγ2 y adiponectina. Los datos in vitro utilizando preadipocitos omentales humanos confirman el papel modulador de la berberina sobre la leptina como adipoquina.
- cromoCientífico
Un pequeño estudio clínico en 12 mujeres obesas que recibieron picolinato de cromo (200 µg/día durante 8 semanas) encontró una disminución significativa de la leptina plasmática (p<0.001), con reducciones en la circunferencia de cintura y cadera, aunque la grelina no se vio alterada de manera significativa. Otros estudios revisados y datos en animales respaldan la relación inversa del cromo con los niveles de leptina en poblaciones obesas.
- Ácido linoleico conjugado (CLA)Científico
Una revisión sistemática y metanálisis de 2018 de 19 ECA (n=1045 sujetos) encontró que la suplementación con CLA redujo significativamente la leptina en sujetos obesos (DMP: −1.47 ng/mL, p<0.001) y en los ensayos de menos de 24 semanas, aunque el efecto combinado global no fue significativo. Un ECA independiente de 12 semanas en 54 adultos con obesidad clase I (3000 mg/día de CLA) confirmó una reducción significativa de la leptina sérica y una disminución de la grasa corporal.
- EGCG (galato de epigalocatequina)Científico
Un ensayo aleatorizado, doble ciego (NCT02147041, n=102 mujeres con obesidad central, 856.8 mg de EGCG/día durante 12 semanas) encontró niveles significativamente más bajos de grelina y más altos de adiponectina en el grupo de EGCG frente a placebo, junto con una pérdida de peso significativa y una reducción del IMC y la circunferencia de cintura. El EGCG es la principal catequina bioactiva del té verde que se propone media estos efectos sobre las hormonas del apetito.
- glucomananoCientífico
Un estudio clínico publicado (Chearskul et al. 2008, Diabetes Research and Clinical Practice) examinó los efectos inmediatos y a largo plazo del glucomanano sobre la grelina total y la leptina en pacientes con diabetes tipo 2, y encontró que el glucomanano potenció la reducción de la grelina posprandial e impidió el aumento de la grelina en ayunas después de 4 semanas de suplementación. Esto proporciona evidencia humana directa sobre la modulación de las hormonas reguladoras del apetito.
- té verdeCientífico
Un metanálisis de 2017 de 11 ECA (PubMed 29129232) encontró que el té verde no alteró significativamente las concentraciones generales de leptina o grelina en comparación con placebo, pero los análisis de subgrupos mostraron que la leptina aumentó con intervenciones de más de 12 semanas y la grelina aumentó en mujeres y en poblaciones no asiáticas. Un ECA aparte de 2015 con EGCG en dosis alta (856.8 mg/día, 12 semanas, n=102 mujeres con obesidad central) demostró niveles significativamente más bajos de grelina en el grupo de tratamiento.
- Gymnema sylvestreCientífico
Los estudios en animales demuestran que el GS reduce la leptina sérica elevada en modelos de ratas diabéticas obesas junto con la normalización metabólica. El GS también reduce la ingesta de alimentos mediante el bloqueo de los receptores del sabor dulce. La evidencia en humanos sobre la leptina es indirecta; un estudio clínico de 2024 en pacientes obesos mostró que el GS disminuyó la expresión de resistina, lo que se relaciona con la modulación de adipoquinas.
- ácido hidroxicítricoCientífico
El HCA se ha evaluado directamente en ECA en humanos por sus efectos sobre la leptina y la adiponectina. Un ECA de 8 semanas en mujeres con NAFLD encontró una reducción significativa de la grasa visceral, pero ningún cambio significativo en la leptina o la adiponectina séricas. Los estudios en animales muestran efectos variables sobre la leptina y la grelina con el extracto de Garcinia cambogia.
- inulinaCientífico
Estudios en animales y humanos reportan que la suplementación con inulina y FOS inhibe la grelina (la hormona intestinal orexigénica) y puede modular la señalización de la leptina. Los AGCC provenientes de la fermentación de la inulina estimulan el GLP-1 y el PYY a través de los receptores GPR43 de las células L, con la consiguiente supresión de la grelina. Los datos sólidos de ECA directos en humanos que evalúen específicamente la leptina y la grelina como desenlaces primarios siguen siendo limitados.
- Irvingia gabonensisCientífico
Un ECA de 10 semanas (n=102 adultos con sobrepeso/obesidad, 150 mg de IGOB131 dos veces al día) encontró reducciones significativas en la leptina sérica junto con mejoras en el peso corporal, la grasa corporal, la glucosa sanguínea y la adiponectina en comparación con el placebo. Estudios in vitro muestran que el extracto de semilla modula la adipogénesis a través de las vías de expresión génica de PPARγ y leptina. Una revisión sistemática de DARE señaló limitaciones en la calidad de los ensayos, y pidió estudios de mayor tamaño.
- MelatoninaCientífico
Los estudios en animales muestran que el tratamiento farmacológico con melatonina reduce significativamente las concentraciones plasmáticas de grelina y modula la relación inversa entre leptina y grelina. La investigación en humanos confirma que la disrupción circadiana (luz durante la noche, restricción del sueño) reduce la leptina y aumenta la grelina, y se ha propuesto que el rol circadiano de la melatonina amortigua estos cambios. Un protocolo de ECA piloto de 2025 se enfoca específicamente en el efecto de la melatonina sobre la grelina plasmática en mujeres con sobrepeso.
- ácidos grasos omega-3Científico
Una revisión sistemática y metaanálisis de 13 a 14 ECA (Hariri et al., 2015, Clinical Endocrinology) encontró que la suplementación con omega-3 reduce significativamente los niveles séricos de leptina (diferencia de medias de −1.71 ng/mL). El consumo de aceite de pescado/omega-3 también se asocia con una disminución del hambre y efectos favorables relacionados con la grelina sobre el apetito en estudios observacionales y controlados. Los datos en animales muestran además que el aceite de pescado en la dieta regula positivamente la leptina y la adiponectina plasmáticas.
- resveratrolCientífico
Estudios in vitro en adipocitos 3T3-L1 muestran que el resveratrol reduce la expresión del ARNm de leptina y su secreción, mientras aumenta la adiponectina. Estudios en animales, en ratas con obesidad inducida por la dieta, demuestran que el resveratrol mejora la señalización/sensibilidad periférica a la leptina mediante las vías de STAT3. La evidencia proveniente de ECA en humanos sobre leptina y grelina en particular es limitada e inconsistente, y los beneficios metabólicos se observan de manera más consistente en modelos animales y celulares.
- ZincCientífico
Múltiples estudios, incluido un ECA doble ciego en 51 mujeres posmenopáusicas (50 mg/día de zinc durante 8 semanas), encontraron correlaciones inversas entre la ingesta de zinc/zinc plasmático y la leptina sérica. Una revisión de PMC concluyó que existe una correlación positiva entre el zinc y la regulación de la leptina. La deficiencia de zinc se ha asociado con una alteración de la señalización del apetito mediada por leptina.