Activación de los mastocitos
Sinopsis
Síndrome de activación mastocitaria (SAM): una referencia de nutrición y salud natural
1. Definición y descripción general
El síndrome de activación mastocitaria es un trastorno heterogéneo, definido por una combinación de (1) síntomas recurrentes típicos de la activación mastocitaria, (2) un aumento de mediadores derivados de mastocitos validados, y (3) respuesta al tratamiento con terapias estabilizadoras de mastocitos o dirigidas a los mediadores mastocitarios. La activación mastocitaria desregulada ocurre cuando los mastocitos se producen patológicamente en exceso o cuando su activación es desproporcionada con respecto a la amenaza percibida contra la homeostasis.
Los mastocitos son un subtipo de glóbulos blancos involucrados en el sistema inmunitario. Estas células contienen numerosas sustancias químicas llamadas mediadores, que participan en la respuesta alérgica. Los mastocitos tienen funciones fisiológicas normales, como la homeostasis, la reparación de tejidos, la angiogénesis y su papel en el sistema inmunitario innato/adquirido. La activación de los mastocitos y la liberación de mediadores son necesarias para el mantenimiento de los procesos fisiológicos normales. Sin embargo, también existen condiciones anómalas en las que este proceso no está regulado y, como en el caso del síndrome de activación mastocitaria, causa manifestaciones en diferentes sistemas orgánicos del cuerpo.
El inicio del síndrome de activación mastocitaria refleja aparentemente la pérdida de tolerancia en el compartimento mastocitario frente a entidades no amenazantes y condiciones ambientales inocuas. La etiología de la desregulación mastocitaria crónica y la intolerancia asociada a autoantígenos o entidades inocuas no se comprende bien, pero un número creciente de estudios señala la exposición de las barreras epiteliales, lo que conduce a una activación mastocitaria inapropiada o excesiva, o a una resolución alterada de la inflamación aguda tras la neutralización del patógeno identificado.
En los últimos 50 años, un número creciente de pacientes ha presentado episodios de activación mastocitaria aberrante no asociados a enfermedad mastocitaria alérgeno-específica ni a mastocitosis sistémica, lo que ha llevado a proponer criterios diagnósticos para el síndrome de activación mastocitaria.
2. Clasificación
Según la etiología de la activación mastocitaria, los pacientes pueden clasificarse además como portadores de (i) SAM primario, en el que se detectan mastocitos clonales con mutación de KIT; (ii) SAM secundario, en el que se identifica una alergia subyacente dependiente de IgE u otra patología reactiva desencadenante de activación mastocitaria; o (iii) SAM idiopático, en el que no se identifica ni un estado reactivo desencadenante ni mastocitos con mutación de KIT.
En el SAM primario, los investigadores plantean la hipótesis de que el umbral para la liberación de mediadores químicos, también llamada desgranulación, es más bajo, lo que significa que se necesita menos estimulación externa para provocar una reacción. Otras investigaciones han demostrado que algunos pacientes, específicamente aquellos con trastorno de activación mastocitaria monoclonal y aquellos con mastocitosis, presentan una especie de "sobrepoblación" de mastocitos en la médula ósea, lo que conduce a una respuesta más intensa al activarse.
El SAM secundario es mucho más frecuente e implica una etiología poco clara, aunque no está directamente relacionado con células monoclonales. En estos casos, las reacciones ocurren como resultado de mecanismos mediados por IgE (un alérgeno ambiental, como un alimento o un medicamento) y no mediados por IgE (como el ejercicio).
Además de la activación mastocitaria desencadenada por el receptor de inmunoglobulina E (IgE), comúnmente denominada trastornos alérgicos o atópicos, la activación mastocitaria no mediada por IgE se produce tras la unión de receptores tipo Toll (TLR), receptores de inmunoglobulina G (IgG) y receptores del complemento.
3. Criterios diagnósticos
Los síndromes de activación mastocitaria se caracterizan por episodios recurrentes de síntomas sistémicos asociados con la liberación de mediadores derivados de mastocitos. Los criterios diagnósticos de consenso del SAM, actualizados en 2022, requieren que se cumplan los tres criterios, incluyendo síntomas sistémicos graves y recurrentes en al menos dos sistemas orgánicos, compatibles con síntomas relacionados con mediadores mastocitarios.
El segundo criterio requiere aumentos transitorios significativos en el nivel de triptasa sérica (20 % por encima del valor basal más 2 ng/mL) u otros mediadores derivados de mastocitos, como histamina urinaria/N-metilhistamina, leucotrieno E4, o el metabolito de prostaglandina D2/2,3-dinor-11β-prostaglandina F2 alfa (PGF2α), por encima del valor basal durante un período de aumento de los síntomas.
El tercer criterio requiere una respuesta clínica significativa a medicamentos que contrarresten los efectos de los mediadores mastocitarios (por ejemplo, bloqueadores de los receptores de histamina H1 y H2, y bloqueadores de leucotrienos y prostaglandinas), y/o que supriman la activación mastocitaria (por ejemplo, cromolina sódica, ketotifeno y anti-IgE).
El marcador diagnóstico de laboratorio estándar para el SAM es la triptasa sérica, con un nivel sérico normal definido entre 0 y 11,4 ng/mL en adultos. Los estudios han demostrado que las muestras de sangre deben tomarse dentro de las 1 a 4 horas del inicio de los síntomas, y que los niveles basales deben evaluarse previamente durante un período libre de síntomas de al menos 24 a 48 horas después de la recuperación completa.
Algunos mediadores, como los metabolitos de histamina o los metabolitos de prostaglandina D2, pueden ser útiles en la evaluación y el diagnóstico definitivo de la activación mastocitaria y, por lo tanto, deben considerarse, especialmente cuando el ensayo de triptasa sérica no está disponible o cuando los resultados son equívocos.
4. Presentación clínica: síntomas y sistemas corporales afectados
El primer criterio abarca la aparición episódica de síntomas clínicos típicos relacionados con los mastocitos, como urticaria, angioedema, rubefacción, prurito, náuseas, disfonía, vómitos, diarrea, cólicos abdominales, síncope hipotensivo, taquicardia, sibilancias, inyección conjuntival, congestión nasal y cefalea.
El SAM es un trastorno que debe considerarse ante signos y síntomas específicos de activación mastocitaria en personas con afectación de los sistemas cutáneo, gastrointestinal, cardiovascular, respiratorio y neurológico.
El SAM suele ser difícil de identificar debido a la heterogeneidad de los síntomas y a la "falta de una presentación aguda flagrante". Muchos de los numerosos síntomas son de naturaleza inespecífica.
4.1 Mediadores responsables de los síntomas
Los mastocitos contienen numerosos gránulos citoplasmáticos con mediadores prealmacenados, entre ellos histamina y triptasa, que se liberan masivamente al torrente sanguíneo tras la activación de los mastocitos, lo que provoca manifestaciones clínicas. Estas células producen no solo mediadores y citocinas proinflamatorias, incluyendo histamina, cisteinil-leucotrienos y prostaglandinas, sino también ciertos proteoglicanos, como la heparina, y diversas proteasas.
Los mediadores preformados incluyen histamina, serotonina (5-HT), proteasas, heparina y factores de crecimiento, incluido el TNF-α, y proteoglicanos, que inician el reclutamiento temprano de células inmunitarias en el sitio de la infección. Los mediadores de nueva síntesis consisten en mediadores derivados de lípidos, como prostaglandinas y leucotrienos, y citocinas (IL-1β, IL-2, IL-4, IL-6, IL-8, IL-16 e IL-18) que afectan la fisiología de las células vecinas.
La inestabilidad vascular puede ser desencadenada no solo por la histamina, sino también por prostaglandinas y/o leucotrienos derivados de mastocitos activados en el mismo paciente. Otros mediadores potencialmente relevantes asociados con la activación de mastocitos son el factor activador de plaquetas (PAF), las triptasas y diversas citocinas.
4.2 Afectación neuropsiquiátrica
El SAM se asocia con diversos trastornos neurológicos y psiquiátricos, entre ellos cefalea, disautonomía, depresión, trastorno de ansiedad generalizada y muchos otros. La enfermedad de activación mastocitaria, que incluye el SAM y la mastocitosis, se asocia con trastornos neuropsiquiátricos, entre ellos diversos tipos de disautonomía, neuropatía (incluida la neuropatía de fibras pequeñas), mialgia, migraña, cefalea, disfunción cognitiva, síndrome de piernas inquietas, alteraciones del sueño, tinnitus no pulsátil, depresión, ansiedad generalizada y ataques de pánico.
Los mastocitos liberan cientos de mediadores diversos, como histamina, triptasa y leucotrienos, y la desgranulación de los mastocitos meníngeos contribuye a la activación de la vía aferente vascular trigeminal.
4.3 Afectación gastrointestinal
La capacidad de los mastocitos para detectar y responder rápidamente a desencadenantes específicos, incluidos los neuropéptidos, subyace a su estado activado en diversos trastornos gastrointestinales humanos, como la enfermedad celíaca, el síndrome del intestino irritable y la enfermedad inflamatoria intestinal. Los pacientes con SII presentan un número mayor de mastocitos colónicos, a menudo co-localizados con nervios entéricos, lo que se ha demostrado que se correlaciona con la gravedad del dolor abdominal. Además, se ha reportado un aumento de la desgranulación mastocitaria en biopsias colónicas de pacientes con SII, lo que sugiere un incremento de la activación mastocitaria que podría modular la sensibilidad visceral y la función de la barrera epitelial mediante la liberación de mediadores neuroactivos.
5. Factores contribuyentes y asociados
5.1 Factores genéticos
La activación mastocitaria se observa en una variedad de contextos clínicos y patologías, incluida la inflamación alérgica dependiente de IgE, otras reacciones inmunológicas e inflamatorias, trastornos mastocitarios primarios y la alfa-triptasemia hereditaria (HαT).
Los investigadores han identificado que una duplicación de la secuencia codificante de la alfa-triptasa en el gen TPSAB1 causa la alfa-triptasemia hereditaria (HαT). Esta mutación genética conduce a una triptasa sérica basal elevada y a mastocitos hiperreactivos, lo que proporciona un vínculo biológico claro para la tríada clínica altamente frecuente de SAM, POTS y síndrome de Ehlers-Danlos (SED).
La gravedad de los síntomas relacionados con la activación mastocitaria depende de varios factores, entre ellos la predisposición genética, el número y la capacidad de liberación de los mastocitos, los órganos afectados y el tipo y las consecuencias de las afecciones comórbidas.
5.2 Afecciones comórbidas: la tríada SAM-POTS-SED
Las comorbilidades comunes incluyen el síndrome de taquicardia postural ortostática, el síndrome de Ehlers-Danlos, el COVID persistente y la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica.
La disfunción autonómica, como el síndrome de taquicardia postural y los trastornos de la motilidad gastrointestinal, también se asocia con el SAM.
5.3 Microbioma intestinal
La microbiota intestinal es esencial para promover la maduración de los progenitores de mastocitos intestinales y garantizar el funcionamiento fisiológico normal. La microbiota intestinal activa la señalización de los receptores tipo Toll (TLR) en las células epiteliales intestinales, lo que conduce a la activación de cinasas y factores de transcripción dependientes de MyD88 en cascada, dando como resultado la producción de citocinas y quimiocinas.
Nuevos hallazgos sobre los mecanismos que subyacen a la atracción y activación de los mastocitos están mediados por vías dependientes de TLR4 y del receptor H4, incluida la posibilidad de que las bacterias intestinales entren en contacto directo con los mastocitos intestinales, contribuyendo a la disfunción intestinal y a la hipersensibilidad visceral.
5.4 Estrés y eje HPA
Los mastocitos son capaces de responder a la activación del principal sistema de estrés, el eje HPA, y a su vez, las citocinas proinflamatorias son potentes estimuladores del eje HPA. Su actividad aberrante también puede dar lugar a trastornos neurodegenerativos y del estado de ánimo.
5.5 Disfunción de la barrera epitelial
Dado que la activación de los mastocitos de la mucosa aumenta la permeabilidad intestinal, los mastocitos también pueden contribuir al inicio de la inflamación alérgica alimentaria mediante un mayor flujo de alérgenos y microbios hacia la lámina propia. Además, los mediadores liberados por los mastocitos pueden afectar la integridad y viabilidad epitelial.
5.6 Estrógeno y factores hormonales
Las hormonas, en particular el estrógeno, influyen en el comportamiento de los mastocitos. Las fluctuaciones en los niveles de estrógeno, como las que ocurren durante los ciclos menstruales, pueden exacerbar los síntomas del SAM.
5.7 Afecciones autoinmunes e inflamatorias crónicas
Enfermedades autoinmunes como el lupus o el síndrome de Sjögren generan inflamación crónica que puede activar los mastocitos. En muchos pacientes con SAM, varios factores diferentes actúan conjuntamente y conducen a una anafilaxia grave o incluso potencialmente mortal.
6. Nutrientes, hierbas e ingredientes naturales
La investigación sobre los componentes dietéticos y su relación con la actividad mastocitaria abarca estudios celulares in vitro, modelos animales y, con menor frecuencia, ensayos controlados en humanos. Las siguientes secciones diferencian estrictamente el uso tradicional (cuando está documentado) de la evidencia científica disponible, y caracterizan honestamente la solidez de dicha evidencia.
6.1 Quercetina
Uso tradicional
La quercetina es un flavonoide polifenólico que se encuentra en abundancia en cebollas, manzanas, alcaparras y hortalizas de hoja verde. Sus fuentes alimentarias se han consumido en prácticamente todas las cocinas tradicionales del mundo durante milenios, aunque la quercetina no fue aislada ni identificada como un compuesto distinto hasta el siglo XX. Ningún sistema medicinal tradicional específico empleó quercetina aislada; sus efectos estaban integrados dentro del uso más amplio de plantas ricas en flavonoides en la herbolaria popular.
Evidencia científica
Un estudio in vitro clave comparó el flavonoide quercetina y la cromolina en mastocitos humanos cultivados. Tanto la quercetina como la cromolina a 100 µM pueden inhibir eficazmente la secreción de histamina y PGD2. Los flavonoides son compuestos antioxidantes y antiinflamatorios potentes con acciones inhibitorias sobre los mastocitos.
La quercetina inhibe la desgranulación mastocitaria, reduce la producción de histamina y citocinas proinflamatorias, y restaura la homeostasis del sistema inmunitario modulando los equilibrios Th1/Th2 y Treg/Th17. Además, sus propiedades antioxidantes ayudan a atenuar el estrés oxidativo, un factor crítico en la fisiopatología de las enfermedades alérgicas.
La quercetina puede unirse selectivamente a CLM-1 en los mastocitos, lo que provoca la fosforilación de SHP-1 y la posterior inhibición de la señalización descendente de MyD88/IKK/NF-κB. Además, la activación de CLM-1 modula la expresión superficial de MRGPRX2 al inhibir la F-actina, lo que conduce a la internalización del receptor MRGPRX2 a través de la vía PI3K/AKT/Rac1/Cdc42. Estos hallazgos sugieren que la quercetina es un tratamiento prometedor para las enfermedades alérgicas al actuar como agonista de CLM-1 que inhibe la desgranulación mastocitaria mediada por MRGPRX2.
Solidez de la evidencia: Los estudios in vitro han demostrado de manera consistente la capacidad de la quercetina para suprimir las reacciones alérgicas. Los estudios in vivo, particularmente en modelos murinos de rinitis alérgica, han confirmado su eficacia para aliviar los síntomas y atenuar la inflamación mucosa de tipo 2. La evidencia preclínica también respalda su potencial terapéutico en el asma, la conjuntivitis, la dermatitis atópica y las alergias alimentarias. Sin embargo, los estudios en humanos aún son escasos, ya que solo dos ensayos clínicos investigaron la quercetina como monoterapia. Ambos estudios reportaron resultados prometedores, incluyendo la reducción de síntomas y la mejora de la calidad de vida, aunque se necesitan ensayos aleatorizados más grandes para validar estos hallazgos. En general, la base de evidencia es predominantemente preclínica (in vitro y animal), con datos limitados y preliminares en ensayos con humanos.
6.2 Luteolina
Uso tradicional
La luteolina es una flavona que se encuentra de forma natural en el apio, el perejil, el tomillo, la manzanilla y la alcachofa. El uso tradicional ha tomado históricamente la forma de infusiones de hierbas y consumo culinario de plantas que contienen luteolina, particularmente la manzanilla (Matricaria chamomilla), que tiene una larga historia en las tradiciones herbolarias europeas y del Medio Oriente para aplicaciones digestivas y antiinflamatorias. La suplementación con luteolina aislada es un desarrollo moderno sin una monografía farmacopeica tradicional establecida.
Evidencia científica
La luteolina, un análogo de flavona de la quercetina, inhibe la liberación mediada por IgE de histamina, leucotrienos, prostaglandina D2 y factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos a partir de mastocitos derivados de sangre de cordón umbilical humano.
La luteolina inhibió eficazmente la liberación de mediadores mastocitarios inducida por la proteína básica de la mielina a 10 y 100 µM, mostrando una inhibición dependiente de la dosis de la liberación de IL-2 inducida por mastocitos.
La luteolina pertenece a un grupo de compuestos de tipo flavona denominados flavonoides; posee propiedades antioxidantes, inhibe la proliferación de algunas células cancerosas y ejerce un efecto regulador sobre las enfermedades inflamatorias y alérgicas mediadas por mastocitos.
Solidez de la evidencia: La luteolina se encontró entre los componentes dietéticos más eficaces para suprimir la liberación de mediadores preformados y sintetizados de novo por parte de los mastocitos, o en modelos animales. Además de los estudios in vitro e in vivo, también se han reportado los efectos de los componentes dietéticos sobre las enfermedades alérgicas en ensayos controlados aleatorizados. Sin embargo, faltan ensayos clínicos directos en pacientes con SAM específicamente; la evidencia humana actual se refiere a las enfermedades alérgicas de manera más general. La evidencia sigue siendo en gran medida preclínica.
6.3 Vitamina C (ácido ascórbico)
Uso tradicional
Los alimentos ricos en vitamina C —incluidos los escaramujos, los cítricos y las bayas— se han utilizado en la medicina herbolaria y popular tradicional a nivel mundial durante siglos para tratar afecciones inflamatorias, favorecer la cicatrización de heridas y mantener la salud general. Las propiedades antihistamínicas específicas de la vitamina C no fueron reconocidas en los sistemas tradicionales, los cuales empleaban el alimento entero en lugar del ácido ascórbico aislado.
Evidencia científica
En un estudio, 7,5 g de vitamina C administrados por vía intravenosa en 89 pacientes con alergias o infecciones respiratorias altas provocaron una reducción significativa de la histamina sérica. Varios mecanismos pueden ser responsables del efecto inhibitorio de la vitamina C sobre la histamina: la vitamina C puede inhibir la activación mastocitaria, aumentar la degradación de la histamina mediante la diamino-oxidasa, o alternativamente disminuir la producción de histamina inhibiendo la histidina descarboxilasa.
Solidez de la evidencia: La evidencia clínica en humanos es limitada en tamaño y alcance; el estudio citado empleó dosificación intravenosa en pacientes con alergias e infecciones respiratorias, no en poblaciones específicas de SAM. El fundamento mecanístico —particularmente en torno a la actividad como cofactor de la diamino-oxidasa y la degradación directa de la histamina— está respaldado por datos bioquímicos y observacionales, pero faltan ensayos controlados aleatorizados confirmatorios específicamente en SAM.
6.4 Resveratrol
Uso tradicional
El resveratrol es un polifenol estilbenoide presente en las cáscaras de uva, el vino tinto y algunas bayas. El consumo de vino tinto y productos de la uva tiene una larga historia tradicional en las culturas mediterránea y asiática. Sin embargo, el resveratrol como compuesto aislado no tiene estatus farmacopeico tradicional; su uso como suplemento es un desarrollo enteramente moderno, basado en evidencia.
Evidencia científica
El análisis del resveratrol tanto en un modelo de enteritis alérgica inducida por ovoalbúmina como en un modelo experimental de colitis en ratones mostró que el tratamiento con resveratrol previno el aumento de mastocitos tanto en la enteritis alérgica como en la colitis crónica. Además, retrasó el inicio de los síntomas de la enfermedad y mejoró parámetros de la enfermedad, como el daño tisular. Adicionalmente, el resveratrol inhibió la desgranulación dependiente de IgE y la expresión de citocinas proinflamatorias como el TNF-α en mastocitos activados derivados de médula ósea.
En ensayos controlados aleatorizados, la vitamina D, la quercetina, el galato de epigalocatequina O-metilado (EGCG), el resveratrol, la curcumina y el extracto de canela mejoraron los síntomas de la rinitis alérgica y redujeron el número de células inflamatorias en los pacientes.
Solidez de la evidencia: Los estudios en animales son favorables; en promedio, el efecto inhibitorio de los componentes dietéticos sobre los mastocitos fue menor in vivo que in vitro. La baja biodisponibilidad oral del resveratrol es una limitación reconocida de las formulaciones actuales, y faltan ensayos directos en humanos con SAM.
6.5 Curcumina
Uso tradicional
La curcumina es el principal polifenol activo de la cúrcuma (Curcuma longa), que se ha utilizado durante miles de años en la medicina ayurvédica de la India y en la medicina tradicional china. Tradicionalmente se consumía como especia alimentaria, utilizada en preparaciones para trastornos digestivos, afecciones inflamatorias y enfermedades cutáneas. La Comisión E alemana ha evaluado el rizoma de cúrcuma para las molestias dispépticas, y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) reconoce su uso tradicional como medicamento herbal para las molestias digestivas.
Evidencia científica
La curcumina inhibió directamente la actividad de la cinasa Syk in vitro, y también inhibió la fosforilación de otras moléculas de señalización descendentes, incluidas Akt, p38 y JNK, todas relevantes para las vías de activación mastocitaria.
La curcumina se encontró entre los componentes dietéticos más eficaces para suprimir la liberación de mediadores preformados y sintetizados de novo por parte de los mastocitos, o en modelos animales.
Solidez de la evidencia: La curcumina mejoró los síntomas de la rinitis alérgica y redujo las células inflamatorias en algunos ensayos controlados aleatorizados. Sin embargo, estos ensayos se realizaron en enfermedades alérgicas, no específicamente en SAM, y la notoriamente baja biodisponibilidad de la curcumina sigue limitando su traslación clínica. La evidencia de efectos antimastocitarios directos en humanos con SAM es preliminar.
6.6 Kaempferol
Uso tradicional
El kaempferol es un flavonol presente en las alcaparras, el brócoli, la col rizada, los puerros y muchas hierbas medicinales, incluidos el Ginkgo biloba y la Moringa oleifera. El uso tradicional de plantas que contienen kaempferol abarca múltiples sistemas medicinales, incluyendo la medicina tradicional china y el Ayurveda, principalmente en el contexto de aplicaciones antiinflamatorias y antialérgicas, aunque no específicamente para el kaempferol aislado.
Evidencia científica
El kaempferol mostró potentes efectos inhibitorios sobre la desgranulación mastocitaria, los metabolitos del ácido araquidónico y la liberación de citocinas, según se observó tanto en estudios in vitro como in vivo, lo que resalta el potencial de esta sustancia para modular la actividad mastocitaria y las respuestas inflamatorias asociadas.
Solidez de la evidencia: Principalmente preclínica. Los datos en humanos sobre el kaempferol en el contexto específico del SAM aún no están disponibles en la literatura revisada por pares.
6.7 Diamino-oxidasa (DAO) y apoyo al metabolismo de la histamina
Uso tradicional
No existe un uso tradicional de la suplementación aislada con diamino-oxidasa (DAO); se trata de una intervención nutricional contemporánea.
Evidencia científica
Se cree que la intolerancia a la histamina está asociada con una baja actividad o bloqueo de la diamino-oxidasa (DAO), la principal enzima responsable de la degradación de la histamina. El diagnóstico se ve dificultado por la falta de un biomarcador validado y se basa principalmente en la evaluación clínica y en la respuesta a una dieta baja en histamina y su posterior reintroducción.
El enfoque terapéutico se centra en el manejo dietético, restringiendo los alimentos que puedan aumentar los niveles circulantes de histamina. Se ha demostrado que la suplementación con DAO puede contribuir potencialmente a la degradación de la histamina en la luz intestinal, pero su actividad varía según la presencia de cofactores y el origen de la enzima.
La diamino-oxidasa (DAO) también se encuentra bajo evaluación preclínica o clínica como posible biomarcador de la activación mastocitaria. La vitamina B6 es un cofactor crítico para la DAO; su deficiencia altera la producción de DAO.
Solidez de la evidencia: La suplementación con DAO cuenta con datos de ensayos clínicos en la intolerancia a la histamina (una afección relacionada pero distinta), mostrando cierto beneficio en la reducción de los síntomas relacionados con la histamina. La aplicación específica al SAM sigue siendo indirecta; la superposición entre la intolerancia a la histamina y los síntomas del SAM es ampliamente discutida, pero mecanísticamente distinta.
6.8 Ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA)
Uso tradicional
El pescado graso y los aceites de hígado de pescado se han utilizado en las tradiciones populares costeras y nórdicas durante siglos. Aunque las propiedades antiinflamatorias del consumo de pescado formaban parte de la práctica dietética tradicional, el aislamiento de los ácidos grasos omega-3 específicos EPA y DHA y su uso dirigido para afecciones mastocitarias es una aplicación moderna, basada en evidencia.
Evidencia científica
Los componentes de la dieta diaria, incluidos ciertos ácidos grasos, aminoácidos y vitaminas, así como componentes vegetales secundarios, pueden tener efectos sobre los mastocitos y, por lo tanto, pueden ser de interés como nutracéuticos para la prevención y el tratamiento de las alergias.
Los componentes dietéticos, como los ácidos grasos, los aminoácidos, las vitaminas, los carotenoides, los flavonoides y las especias, son capaces de atenuar las respuestas proinflamatorias, particularmente las mediadas por mastocitos dependientes de IgE, tanto in vitro como in vivo.
Solidez de la evidencia: La evidencia sobre la modulación de la actividad mastocitaria por los ácidos grasos omega-3 es en gran medida mecanística e indirecta. Faltan ECA que demuestren un beneficio específicamente en pacientes con SAM; la evidencia en enfermedades alérgicas e inflamatorias relacionadas es favorable, pero no concluyente para esta aplicación.
6.9 Vitamina D (calcitriol)
Uso tradicional
La vitamina D no tiene un uso herbolario tradicional per se; históricamente, la exposición solar y el consumo de aceite de hígado de bacalao servían como fuentes de vitamina D. La vitamina D suplementaria en el contexto de la modulación inmunitaria es una aplicación moderna.
Evidencia científica
El calcitriol (la forma activa de la vitamina D) se encontró entre los componentes dietéticos más eficaces para suprimir la liberación de mediadores preformados y sintetizados de novo por parte de los mastocitos, tanto in vitro como en modelos animales. En ensayos controlados aleatorizados, la vitamina D mejoró los síntomas de la rinitis alérgica y redujo el número de células inflamatorias en los pacientes.
Solidez de la evidencia: El papel de la vitamina D en la modulación inmunitaria —incluida la regulación de los mastocitos— cuenta con respaldo tanto de estudios mecanísticos como de algunos ECA en enfermedades alérgicas. Faltan ensayos directos en humanos específicos para el SAM; la evidencia para esta aplicación específica sigue siendo preliminar.
6.10 Ácidos grasos de cadena corta (AGCC): butirato
Uso tradicional
El butirato se produce de forma endógena mediante la fermentación de la fibra dietética por parte de las bacterias intestinales. Los alimentos fermentados y las dietas ricas en fibra han sido elementos básicos de los patrones dietéticos tradicionales a nivel mundial. La suplementación aislada con butirato para afecciones mastocitarias es un desarrollo reciente, impulsado por la investigación.
Evidencia científica
El butirato se encontró entre los componentes dietéticos más eficaces para suprimir la liberación de mediadores preformados y sintetizados de novo por parte de los mastocitos, o en modelos animales. Los componentes dietéticos como el butirato mostraron un potente efecto supresor sobre la liberación de histamina, citocinas/quimiocinas o eicosanoides debido a su influencia sobre las moléculas de señalización de los mastocitos.
Solidez de la evidencia: La evidencia sobre los efectos del butirato en los mastocitos proviene principalmente de estudios in vitro y en animales. La conexión indirecta a través de la modulación del microbioma intestinal (la fibra dietética que favorece a las bacterias productoras de butirato) tiene un fundamento arraigado en la biología intestino-inmune, pero faltan ensayos clínicos en humanos específicamente en SAM.
7. Factores dietéticos y de estilo de vida
7.1 Dieta baja en histamina
Existen personas que plantean la hipótesis de que algunas personas con síntomas de SAM tienen intolerancia a la histamina. La intolerancia a la histamina se refiere a cuando el cuerpo tiene dificultades para descomponer la histamina, por lo que la acumulación de este compuesto puede provocar un empeoramiento de los síntomas similares al SAM, ya que la histamina es uno de los muchos compuestos liberados por los mastocitos que pueden provocar hinchazón, urticaria, diarrea y otros problemas. Determinar si una persona tiene dificultades para descomponer adecuadamente la histamina es un desafío, y la investigación en esta área todavía es escasa.
Una dieta baja en histamina puede ayudar a reducir los síntomas en muchas personas con SAM. Esto implica evitar alimentos con alto contenido de histamina, como quesos añejos, alimentos fermentados, alcohol y carnes procesadas.
Cada persona es diferente, por lo que algunas personas con SAM pueden tolerar algunos alimentos con mayor contenido de histamina, y lo que los proveedores de salud consideran "alto en histamina" o "liberadores de histamina" puede variar.
7.2 Enfoques de eliminación y reintroducción
Una dieta de eliminación puede ayudar a identificar desencadenantes alimentarios específicos. Esto implica eliminar de la dieta los alimentos potencialmente desencadenantes y reintroducirlos lentamente, uno a la vez, para observar las reacciones. Un dietista registrado puede recomendar seguir una dieta baja en histamina durante 2 a 6 semanas y luego recomendar la reintroducción de alimentos altos en histamina. Si hay una diferencia significativa en los síntomas al eliminar o reintroducir alimentos, la intolerancia a la histamina puede ser un factor contribuyente. Si no hay alivio de los síntomas al eliminar los alimentos altos en histamina, la intolerancia a la histamina puede no ser la causa impulsora.
7.3 Identificación de desencadenantes y factores ambientales
Los desencadenantes comunes de la activación mastocitaria incluyen ciertos alimentos, factores ambientales, medicamentos, el estrés y los cambios de temperatura. Mantener un diario de síntomas puede ayudar a identificar desencadenantes específicos. También se recomienda reducir la exposición a desencadenantes ambientales comunes, como olores intensos, productos químicos y alérgenos, eligiendo productos sin fragancia y utilizando purificadores de aire.
La intoxicación alimentaria resultante de un alto contenido de histamina (por ejemplo, la intoxicación por escombrotoxina en pescado) puede simular el SAM a menos que se hayan medido los niveles de triptasa antes y después del evento.
7.4 Microbioma intestinal y fibra dietética
A través de los mediadores que liberan, los mastocitos intestinales desempeñan diversas funciones que contribuyen al mantenimiento de la integridad de la barrera epitelial y a la homeostasis mucosa general. Se ha reportado la participación de interacciones neuroinmunes en enfermedades alérgicas, demostrando que las neuronas se comunican y regulan la activación mastocitaria durante la inflamación alérgica, y que, a su vez, los mastocitos estimulan reciprocamente las terminaciones nerviosas.
Algunas cepas bacterianas (por ejemplo, Lactobacillus rhamnosus GG y Bifidobacterium infantis) pueden degradar la histamina, mientras que otras la producen. Es recomendable elegir cepas específicas que hayan demostrado reducir la histamina, evitando mezclas probióticas de amplio espectro sin orientación. Esta área de investigación está en evolución y carece de evidencia sólida de ensayos clínicos específicos para el SAM.
7.5 Sueño y estrés
Los mastocitos son capaces de responder a la activación del principal sistema de estrés, el eje HPA, y las citocinas proinflamatorias son potentes estimuladores del eje HPA. Su actividad aberrante también puede dar lugar a trastornos neurodegenerativos y del estado de ánimo. Diversa evidencia preclínica sugiere que la microbiota intestinal contribuye sustancialmente a los trastornos del estado de ánimo y del comportamiento. En humanos, las condiciones de la microbiota se han vinculado al estrés, la ansiedad, la depresión y el dolor.
8. Resumen de la evidencia y vacíos de investigación
El síndrome de activación mastocitaria es un término aplicado a varias entidades clínicas que han ganado una atención creciente por parte de los pacientes y los proveedores médicos. Aunque existen varias publicaciones descriptivas sobre el SAM, hay muchos vacíos de conocimiento, lo que genera confusión en torno a este síndrome clínico.
Las terapias convencionales para las alergias presentan limitaciones, lo que impulsa la exploración de enfoques alternativos, como los compuestos naturales de molécula pequeña derivados de fuentes botánicas. La literatura existente sobre los efectos de estos compuestos en mastocitos y basófilos patológicos resalta su potencial en el manejo de las alergias.
El ácido graso de cadena corta butirato, la vitamina D, los polifenoles como el kaempferol, la quercetina, la luteolina y el resveratrol, y especias como la curcumina y la canela mostraron los efectos inhibitorios más potentes sobre la desgranulación mastocitaria, los metabolitos del ácido araquidónico y la liberación de citocinas. Estos efectos se observaron tanto en estudios in vitro como in vivo, lo que resalta el potencial de estas sustancias para modular la actividad mastocitaria y las respuestas inflamatorias asociadas. En promedio, el efecto inhibitorio de los componentes dietéticos sobre los mastocitos fue menor in vivo que in vitro.
Las estrategias para superar la baja biodisponibilidad de muchos de estos nutrientes constituyen una parte importante de la investigación actual. Los ensayos controlados aleatorizados de gran escala y con suficiente poder estadístico en poblaciones con SAM clínicamente verificado siguen siendo una necesidad no satisfecha en todo el panorama de investigación sobre compuestos naturales en esta afección.
Referencias
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- Quercetin Attenuates MRGPRX2-Mediated Mast Cell Degranulation via the MyD88/IKK/NF-κB and PI3K/AKT/Rac1/Cdc42 Pathway. PubMed. 2024.
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- Resveratrol Treatment Prevents Increase of Mast Cells in Both Murine OVA Enteritis and IL-10−/− Colitis. PMC/NIH. 2022.
Remedios Naturales
Ingredientes
- baicaleínaCientífico
La baicaleína, un flavona activa de Scutellaria baicalensis (escutelaria del Baikal), inhibió la producción de IL-6, IL-8 y MCP-1 en mastocitos humanos activados con IL-1β y TNF-α (línea HMC-1) de manera dosis-dependiente mediante la supresión de la vía NF-κB, según lo publicado en PMC2206049 (Clinical and Molecular Allergy, 2007). También inhibe la 5-lipoxigenasa, reduciendo la síntesis de leucotrienos por parte de los mastocitos.
- baicalinaCientífico
La baicalina, el glucurónido de la baicaleína presente en la escutelaria de Baikal (Scutellaria baicalensis), inhibe la 5-lipoxigenasa y el NF-κB, reduciendo la producción de leucotrienos y citocinas relevante para la activación de los mastocitos. Es la principal forma circulante tras la ingesta oral de baicaleína y comparte los mecanismos antiinflamatorios y antihistamínicos relevantes para los mastocitos de su compuesto original, utilizada en la medicina tradicional china para afecciones alérgicas.
- semilla negraCientífico
El extracto de Nigella sativa (semilla negra) inhibió la degranulación de mastocitos en múltiples estudios en animales, reduciendo la liberación de histamina, el número de mastocitos intestinales y la proteasa-1 de mastocitos plasmáticos (MMCP-1) en ratones alérgicos a la OVA (PMC3387213). Su compuesto activo, la timoquinona, media los efectos anti-mastocitarios a través de la inhibición de NF-κB y 5-LOX. Su uso tradicional en la medicina islámica y unani incluye alergias, asma y rinitis alérgica.
- BoswelliaCientífico
El extracto de resina de Boswellia serrata demostró actividad estabilizadora de mastocitos dependiente de la dosis en modelos de degranulación inducida por el compuesto 48/80 en ratas (PubMed 15320503). Sus ácidos boswélicos inhiben la 5-LOX, suprimen el NF-κB, inhiben la liberación de histamina, y los estudios farmacológicos en mastocitos humanos reportan una inhibición de hasta el 71% en la liberación de histamina. La Boswellia se utiliza en la medicina ayurvédica para la alergia y el asma.
- Ácido BoswélicoCientífico
Los ácidos boswélicos de la resina de Boswellia serrata inhiben la degranulación de los mastocitos y la liberación de histamina mediante el bloqueo de la 5-lipoxigenasa y la supresión de NF-κB. Un estudio farmacológico revisado por pares (PubMed 15320503) que utilizó degranulación inducida por el compuesto 48/80 demostró una actividad estabilizadora de mastocitos dependiente de la dosis con dosis orales de 20–80 mg/kg en ratas. Estudios farmacológicos en mastocitos humanos reportaron una inhibición de la liberación de histamina de hasta el 71%.
- bromelainaCientífico
La bromelina, enzimas proteolíticas del tallo de la piña, reduce la microcoagulación asociada a los mastocitos, modula el equilibrio inmunitario Th1/Th2 y reduce la infiltración tisular de eosinófilos y mastocitos en modelos de vías respiratorias alérgicas. Se combina con frecuencia con quercetina en los protocolos para el SAM (síndrome de activación mastocitaria), donde también potencia la biodisponibilidad de la quercetina. La evidencia respalda su papel en el manejo multimodal de los mastocitos y la cascada inflamatoria.
- cúrcumaCientífico
La curcumina inhibe la degranulación de los mastocitos al bloquear la quinasa Syk, una enzima fundamental en la señalización del receptor de IgE, reduciendo la liberación de histamina, TNF-α e IL-4. Los modelos murinos de alergia confirman la supresión de las respuestas alérgicas y de la activación de los mastocitos mediada por IgE. Se cita ampliamente como estabilizador natural de mastocitos en los protocolos de manejo del SAM (síndrome de activación mastocitaria), aunque su baja biodisponibilidad requiere formas de administración mejoradas.
- diamina oxidasaCientífico
La diamino oxidasa (DAO) es la enzima principal responsable de degradar la histamina en el tracto gastrointestinal. La deficiencia de DAO está directamente implicada en la acumulación de histamina que es central en el SAMC (síndrome de activación mastocitaria) y en la intolerancia a la histamina. Los suplementos de la enzima DAO (obtenidos principalmente de extracto de riñón porcino), tomados antes de las comidas, se han estudiado en ensayos clínicos para la reducción de los síntomas de intolerancia a la histamina, y son mencionados específicamente por la organización benéfica Mast Cell Action como relevantes para el manejo del SAMC.
- EGCG (galato de epigalocatequina)Científico
La EGCG, la principal catequina del té verde, inhibe la liberación de histamina de los mastocitos al bloquear la fosforilación de tirosina de la cinasa de adhesión focal pp125(FAK) y suprimir la entrada de Ca2+ intracelular, según se documenta en PubMed (PMID 10924324). Tanto estudios in vitro (RBL-2H3, mastocitos peritoneales de rata) como estudios in vivo en animales confirman la supresión dosis-dependiente de la degranulación y de la histamina. La EGCG también inhibe la histidina descarboxilasa, reduciendo la biosíntesis de histamina.
- fisetinaCientífico
La fisetina, un flavonol presente en las fresas y otras frutas, inhibió la liberación de histamina mediada por IgE y estimulada por PMACI en mastocitos RBL-2H3 en un estudio revisado por pares publicado en Archives of Pharmacal Research. Suprimió la elevación del Ca2+ intracelular y la expresión génica/producción de TNF-α, IL-1β, IL-6 e IL-8, al mismo tiempo que bloqueó la translocación nuclear de NF-κB y su unión al ADN.
- KaempferolCientífico
El kaempferol inhibe la degranulación de mastocitos inducida por IgE y la producción de citocinas en mastocitos derivados de médula ósea (BMMC, por sus siglas en inglés) mediante la regulación negativa de la expresión superficial de FcεRI y la regulación positiva de la fosfatasa inhibitoria SHIP1, según se documenta en PMC10059252 (2023). También inhibe la producción de IL-6 inducida por LPS e IL-33, actuando como un modulador de mastocitos frente a múltiples estímulos.
- luteolinaCientífico
La luteolina, una flavona presente en el apio, la manzanilla y los pimientos verdes, se encuentra entre los estabilizadores naturales de mastocitos más potentes estudiados en modelos de mastocitos humanos, superando a la cromolina farmacéutica en la supresión de histamina y citocinas en algunos ensayos in vitro. Inhibe la liberación de histamina, leucotrienos y prostaglandina D2 de manera dependiente de la concentración, mediante el bloqueo de Ca2+ y PKC. De forma singular, atraviesa la barrera hematoencefálica, lo que la hace relevante para las presentaciones neuroinflamatorias del SAMC.
- magnesioCientífico
El magnesio es un cofactor requerido para la actividad de la enzima diamino oxidasa (DAO), que degrada la histamina, central en el SAMC. La deficiencia se asocia con una mayor reactividad de los mastocitos y una amplificación de los síntomas relacionados con la histamina. Los profesionales de medicina integrativa especializados en SAMC reportan una deficiencia casi universal en sus poblaciones de pacientes y consideran al magnesio entre los nutrientes más críticos para el manejo del SAMC.
- MiricetinaCientífico
La miricetina, un flavonol presente en bayas, vino tinto y té, inhibió la liberación de histamina y la elevación de calcio intracelular mediadas por IgE y PMACI en mastocitos RBL-2H3, en un estudio comparativo revisado por pares. Suprimió la producción de TNF-α e IL-6 y bloqueó la activación de NF-κB. En la literatura primaria se describe como un estabilizador de mastocitos particularmente eficaz.
- OrtigaCientífico
La hoja de ortiga (Urtica dioica) inhibe los receptores de histamina H1, estabiliza las membranas de los mastocitos para reducir la degranulación, inhibe la triptasa de los mastocitos y bloquea la síntesis de prostaglandinas mediada por COX-1/COX-2. Se cita específicamente en los protocolos de manejo del síndrome de activación mastocitaria (MCAS) como antihistamínico natural y estabilizador de mastocitos, y ha sido estudiada en un ensayo doble ciego para la rinitis alérgica.
- ácidos grasos omega-3Científico
Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) reducen la inflamación sistémica al desviar la producción de eicosanoides hacia series de prostaglandinas y leucotrienos menos inflamatorias, reduciendo la intensidad de las cascadas inflamatorias derivadas de los mastocitos. La organización benéfica Mast Cell Action incluye específicamente los omega-3 como apoyo antiinflamatorio en el SAM (síndrome de activación mastocitaria), particularmente cuando una dieta baja en histamina restringe el consumo de pescado rico en omega-3. También favorecen la integridad de la barrera intestinal, relevante para la hiperactivación de los mastocitos.
- P-5-P (piridoxal-5-fosfato)Científico
El piridoxal-5-fosfato (P-5-P) es la forma coenzimática biológicamente activa de la vitamina B6, y actúa como cofactor directo de la actividad de la diaminooxidasa (DAO) necesaria para el catabolismo de la histamina en el SAMC (síndrome de activación mastocitaria). Preferido sobre la piridoxina estándar en pacientes con fosforilación de B6 alterada, el P-5-P se incluye en los protocolos de micronutrientes para el SAMC con el fin de favorecer la degradación de histamina mediada por DAO y reducir la carga de síntomas asociados a la activación de los mastocitos.
- PEA (palmitoiletanolamida)Científico
La palmitoiletanolamida (PEA), un mediador lipídico endógeno, reduce directamente la degranulación de los mastocitos mediante la activación dependiente del receptor CB2 y estimulando la biosíntesis de 2-araquidonoilglicerol (2-AG). Múltiples estudios revisados por pares en células RBL-2H3 y en modelos animales in vivo confirman la inhibición de la liberación de histamina inducida por la sustancia P y la reducción del número de mastocitos en los tejidos inflamados. La PEA está aprobada en Europa como alimento dietético para usos médicos especiales en afecciones neuropáticas y neuroinflamatorias.
- quercetinaCientífico
La quercetina es uno de los estabilizadores naturales de mastocitos más ampliamente estudiados. Estudios in vitro en mastocitos humanos muestran que inhibe la liberación de histamina, suprime la actividad de la triptasa y bloquea la degranulación dependiente de IgE mediante la inhibición del influjo de Ca2+ y la supresión de NF-κB. Ha superado al estabilizador farmacéutico de mastocitos cromolina en algunos ensayos celulares con mastocitos humanos. Las dosis suplementarias típicas estudiadas van de 500 a 1,000 mg/día.
- resveratrolCientífico
El resveratrol inhibe la desgranulación de los mastocitos mediada por FcεRI y la expresión de citocinas/quimiocinas de forma dosis-dependiente en mastocitos intestinales humanos maduros aislados de tejido quirúrgico, según lo publicado en PMC8307672. Los mecanismos incluyen el bloqueo de la fosforilación de ERK1/2 y STAT3 mitocondrial y nuclear. Los modelos animales confirman la prevención de la alergia alimentaria y la dermatitis atópica mediadas por la actividad de los mastocitos.
- rutinaCientífico
La rutina, un glucósido de quercetina presente en el trigo sarraceno y los cítricos, inhibió la liberación de histamina mediada por IgE y la elevación del calcio intracelular en mastocitos RBL-2H3, y suprimió la producción de TNF-α, IL-1β, IL-6 e IL-8 mientras bloqueaba el NF-κB en un estudio comparativo revisado por pares. Está incluida en la formulación NeuroProtek desarrollada por el investigador de mastocitos de Tufts, el Dr. Theoharis Theoharides, para el SAM (síndrome de activación mastocitaria) y afecciones neuroinflamatorias.
- TimoquinonaCientífico
La timoquinona (TQ), el principal compuesto bioactivo del aceite volátil de Nigella sativa (30–48%), inhibe la transcripción del TNF-α en mastocitos activados mediante el bloqueo del NF-κB, bloquea la 5-LOX y la LTC4-sintasa reduciendo la formación de leucotrienos en sangre humana, y reduce el número de mastocitos intestinales y la proteasa-1 de mastocito plasmática (MMCP-1) en ratones alérgicos a OVA (PMC3387213). In vitro, la TQ previene la liberación de histamina de los mastocitos en modelos de enfermedad alérgica.
- vitamina B6Científico
La vitamina B6 (piridoxina) es un cofactor esencial para la diamino oxidasa (DAO), la principal enzima degradadora de histamina en el intestino, y también respalda la vía catabólica de la histamina mediada por HNMT (histamina N-metiltransferasa). Su deficiencia deteriora la actividad de la DAO y aumenta la acumulación de histamina en el síndrome de activación mastocitaria (MCAS) y la intolerancia a la histamina. Se incluye en los protocolos para MCAS como un micronutriente estándar de apoyo a la DAO.
- vitamina CCientífico
La vitamina C contribuye al manejo del SAMC (síndrome de activación mastocitaria) al promover la producción endógena de la enzima DAO (que facilita la degradación de la histamina) y al participar como cofactor en el catabolismo de la histamina. Un estudio clínico encontró que 2,000 mg/día disminuían los niveles de histamina plasmática. Los especialistas en medicina integrativa que tratan el SAMC la consideran un suplemento fundamental, que además actúa de forma sinérgica con la quercetina para la estabilización de la membrana de los mastocitos.
- vitamina DCientífico
La vitamina D, actuando a través de su receptor nuclear de vitamina D (VDR) en los mastocitos, suprime directamente la activación de los mastocitos mediada por IgE y la liberación de mediadores inflamatorios. Un estudio revisado por pares de 2016 (PubMed 27998003) concluyó que la vitamina D es necesaria para la estabilidad de los mastocitos y que su deficiencia provoca la activación de los mastocitos. La señalización de calcitriol dependiente del VDR reduce la liberación de histamina y leucotrienos en mastocitos derivados de médula ósea y en mastocitos humanos.
- vitamina D3Científico
La vitamina D3 (colecalciferol) es la forma suplementaria preferida de vitamina D, con evidencia de estabilización de los mastocitos mediante la supresión, dependiente del VDR, de la degranulación mediada por IgE. Un estudio de 2016 en PubMed confirmó que la señalización del VDR es necesaria para la estabilidad de los mastocitos, y que su deficiencia provoca activación. La D3 eleva los niveles séricos de 25(OH)D de manera más eficaz que la D2, lo que la convierte en la forma clínicamente recomendada para los protocolos de vitamina D relacionados con el SAM (síndrome de activación mastocitaria).
- ZincCientífico
El zinc es un cofactor esencial para la síntesis y actividad de la diamino oxidasa (DAO), la principal enzima degradadora de histamina. Su deficiencia reduce la actividad de la DAO y aumenta la acumulación de histamina relevante para el SAMC. El zinc también tiene efectos antiinflamatorios directos mediante la inhibición de NF-κB y la reducción de citocinas proinflamatorias involucradas en la inflamación mediada por mastocitos.