Vitamina B6 (Piridoxina)
1. Identidad: nombres químicos, fuentes naturales y formas comunes
1.1 Identidad química y vitámeros
La vitamina B6 es una vitamina hidrosoluble que está naturalmente presente en muchos alimentos, se añade a otros y está disponible como suplemento dietético. Es el nombre genérico de seis compuestos (vitámeros) con actividad de vitamina B6: la piridoxina, un alcohol; el piridoxal, un aldehído; y la piridoxamina, que contiene un grupo amino; y sus respectivos ésteres 5′-fosfato. En conjunto, la vitamina B6 es un complejo de seis vitámeros: piridoxal, piridoxina, piridoxamina, y sus tres respectivos ésteres 5′-fosfato, es decir, el piridoxal 5′-fosfato (PLP), la piridoxina 5′-fosfato (PNP) y la piridoxamina 5′-fosfato (PMP).
Vitamina B6 es un término genérico que se refiere a los compuestos derivados de la piridina piridoxina, ácido 4-piridóxico, piridoxamina, piridoxal y sus derivados fosforilados. El piridoxal-5′-fosfato (PLP) es la forma biológicamente activa y funciona como cofactor de más de 140 reacciones enzimáticas diferentes, lo que representa el 4% de toda la actividad catalítica conocida.
La estructura química del vitámero piridoxina se describe formalmente como un derivado de piridina, 3-hidroxi-4,5-dihidroxi-metil-2-metil-piridina. György propuso el término piridoxina para este derivado.
La piridoxina (PN) absorbida se convierte en piridoxamina 5′-fosfato (PMP) mediante la enzima piridoxal cinasa, y la PMP se convierte a su vez en piridoxal 5′-fosfato (PLP), la forma metabólicamente activa, mediante las enzimas piridoxamina-fosfato transaminasa o piridoxina 5′-fosfato oxidasa, esta última de las cuales también cataliza la conversión de piridoxina 5′-fosfato (PNP) a PLP. La piridoxina 5′-fosfato oxidasa depende del mononucleótido de flavina (FMN) como cofactor, producido a partir de la riboflavina (vitamina B2).
1.2 Fuentes alimentarias naturales
La vitamina B6 se encuentra naturalmente en muchos alimentos y se añade a otros. Las cantidades recomendadas pueden obtenerse comiendo una variedad de alimentos, incluidas aves, pescado y vísceras (todos ricos en vitamina B6), papas y otras verduras con almidón (que son algunas de las principales fuentes para los estadounidenses) y frutas distintas de los cítricos.
Otras fuentes ricas en vitamina B6 son el hígado de res, otras vísceras y sustitutos de carne a base de soya fortificados. Buenas fuentes son la carne, el pescado y las aves, así como verduras con almidón como las papas, los plátanos y la calabaza de invierno. Los alimentos vegetales, incluidos los plátanos (banana), los paltas (aguacate) y las legumbres como los garbanzos y las lentejas, también contribuyen de manera significativa a la ingesta dietética.
Se estima que la biodisponibilidad a partir de una dieta mixta (que contiene alimentos de origen animal y vegetal) es de aproximadamente el 75%, siendo mayor para el PLP proveniente de carne, pescado y aves, y menor para las fuentes vegetales, ya que en estas se encuentra principalmente en forma de glucósido de piridoxina, el cual tiene aproximadamente la mitad de la biodisponibilidad de la B6 de origen animal, debido a que la eliminación del glucósido por parte de las células intestinales no es 100% eficiente. Las formas principales de la vitamina B6 en las carnes son ésteres, y la fuente vegetal predominante es la piridoxina, que es menos biodisponible.
1.3 Preparaciones comunes y formas de suplemento
La vitamina B6 está disponible en multivitamínicos, en suplementos que contienen otras vitaminas del complejo B y como suplemento independiente. El vitámero de vitamina B6 más común en los suplementos es la piridoxina (en forma de clorhidrato de piridoxina [HCl]), aunque algunos suplementos contienen PLP. Los suplementos de vitamina B6 están disponibles en cápsulas o tabletas orales (incluidas tabletas sublinguales y masticables) y líquidos.
Debido a su estabilidad química, el clorhidrato de piridoxina es la forma que se administra con mayor frecuencia como suplemento dietético de vitamina B6. La administración de vitamina B6 puede ser tanto por vía oral como intravenosa. La vitamina B6 oral es la forma disponible más prevalente, mientras que la forma intravenosa es útil en algunos casos especiales, como síndromes de malabsorción, anorexia y en pacientes con nutrición parenteral. La piridoxina también está disponible en formas intramuscular y subcutánea. Las formas de dosificación intravenosas destinadas a administrarse por vía intravenosa o intramuscular están disponibles en 100 mg por mL. Las tabletas orales de clorhidrato de piridoxina están disponibles con 25 mg, 50 mg y 500 mg de ingrediente activo por forma de dosificación.
2. Descubrimiento y contexto histórico
2.1 Descubrimiento científico
En la década de 1930, Rudolf Peters demostró que las ratas jóvenes mantenidas con una dieta semisintética con tiamina y riboflavina añadidas pero sin ningún otro suplemento desarrollaban "acrodinia de la rata", una afección caracterizada por lesiones cutáneas graves. En 1934, Paul György demostró que el factor que curaba la "acrodinia de la rata" era la vitamina B6. Otros estudios pronto demostraron que la deficiencia de vitamina B6 producía convulsiones en ratas, cerdos y perros, y una anemia microcítica en ciertos animales.
Samuel Lepkovsky aisló y cristalizó la vitamina B6 en 1938. Al año siguiente, Leslie Harris y Karl Folkers, y Richard Kuhn y sus colaboradores, demostraron de manera independiente que la vitamina B6 era un derivado de piridina, 3-hidroxi-4,5-dihidroxi-metil-2-metil-piridina. György propuso el término piridoxina para este derivado.
Kuhn y sus asistentes aislaron por primera vez la vitamina B6 en levadura a comienzos de 1939. En pocos meses, establecieron su composición química y estructura, y luego sintetizaron la vitamina. Weygand, Wendt y Westphal estuvieron profundamente involucrados en este trabajo. Kuhn la denominó adermina (piridoxina), y esto se convirtió de inmediato en un nuevo punto focal de su estrategia de investigación.
Esmond Snell desarrolló un ensayo microbiológico de crecimiento en 1942 que llevó a la caracterización de la piridoxamina, el producto aminado de la piridoxina, y del piridoxal, el derivado formilo de la piridoxina. Estudios posteriores demostraron que el piridoxal, la piridoxamina y la piridoxina tienen una actividad prácticamente igual en animales y deben su actividad vitamínica a la capacidad del organismo para convertirlos en la forma enzimáticamente activa piridoxal-5-fosfato.
En las décadas de 1930 y 1940, científicos de Merck reportaron una serie de avances en el estudio del complejo de vitamina B, incluyendo el aislamiento, la determinación de la estructura y la síntesis industrial de la B6 (piridoxina, piridoxamina y piridoxal).
2.2 Contextos históricos y de uso tradicional
A diferencia de muchos suplementos botánicos, la vitamina B6 no tiene una historia discreta de uso en la medicina tradicional premoderna como compuesto aislado, ya que su existencia como entidad química discreta no fue reconocida hasta el siglo XX. Sin embargo, los alimentos que hoy se sabe que son ricos en vitamina B6 —incluidos el hígado, la carne, las legumbres, los cereales integrales y ciertas verduras— han sido ingredientes fundamentales en las tradiciones dietéticas de culturas de todo el mundo durante milenios. La comprensión del papel específico de la vitamina surgió de la ciencia de la nutrición y no de las tradiciones de medicina herbal o botánica.
La primera aplicación terapéutica formal surgió casi inmediatamente después del aislamiento del compuesto. A finales de la década de 1950 y comienzos de la de 1960, la piridoxina se administraba ampliamente como parte de los regímenes de tratamiento para la neuropatía inducida por isoniazida en pacientes con tuberculosis, un uso farmacológico que continúa hasta la actualidad. En las décadas de 1970 y 1980 se observó un amplio interés público en la vitamina B6 para el síndrome premenstrual y para el síndrome del túnel carpiano, usos que surgieron principalmente de reportes anecdóticos y estudios clínicos pequeños, y que posteriormente fueron sometidos a un escrutinio clínico formal.
3. Componentes clave y mecanismos de acción
3.1 El papel de coenzima del piridoxal 5′-fosfato (PLP)
La vitamina B6 en sus formas de coenzima cumple una amplia variedad de funciones en el cuerpo y es extremadamente versátil, con participación en más de 100 reacciones enzimáticas, principalmente relacionadas con el metabolismo de proteínas. Tanto el PLP como el PMP participan en el metabolismo de aminoácidos, y el PLP también participa en el metabolismo de unidades de un carbono, carbohidratos y lípidos.
El PLP participa en varios aspectos del metabolismo de macronutrientes, la síntesis de histamina, la síntesis de neurotransmisores, la síntesis de hemoglobina y la expresión génica. Bioquímicamente, el PLP funciona como cofactor (coenzima) para diversas reacciones enzimáticas, incluidas transaminación, descarboxilación, eliminación, racemización, interconversión de grupos beta y reemplazo.
3.2 Síntesis de neurotransmisores
En el cerebro, la enzima dependiente de PLP L-aminoácido aromático descarboxilasa cataliza la síntesis de dos neurotransmisores principales: la serotonina a partir del aminoácido triptófano y la dopamina a partir de L-3,4-dihidroxifenilalanina (L-Dopa). Otros neurotransmisores, incluidos la glicina, la D-serina, el glutamato, la histamina y el ácido γ-aminobutírico (GABA), también se sintetizan en reacciones catalizadas por enzimas dependientes de PLP.
Además de su papel esencial en la producción de neurotransmisores, el PLP también actúa como coenzima en la generación de unidades de un carbono y en el metabolismo de la homocisteína, favorece tanto la síntesis como la degradación de carbohidratos y grasas, y ayuda a liberar la energía contenida en los alimentos necesaria para el metabolismo de proteínas y aminoácidos. El PLP también funciona como cofactor en la síntesis de esfingolípidos y, por lo tanto, es importante para la formación de mielina.
3.3 Metabolismo de la homocisteína
El metabolismo de la homocisteína depende del PLP, que actúa como cofactor de las enzimas involucradas en la conversión de homocisteína a cisteína. Por lo tanto, los niveles elevados de homocisteína pueden ser resultado de una deficiencia de piridoxina. La vitamina B6 también desempeña un papel en el desarrollo cognitivo a través de la biosíntesis de neurotransmisores y en el mantenimiento de niveles normales de homocisteína, un aminoácido presente en la sangre.
3.4 Función inmunitaria, síntesis de hemo y metabolismo de la glucosa
La vitamina B6 participa en la gluconeogénesis y la glucogenólisis, en la función inmunitaria (por ejemplo, promueve la producción de linfocitos e interleucina-2) y en la formación de hemoglobina. El PLP funciona como coenzima de la 5-aminolevulinato sintasa, que participa en la síntesis del hemo, un componente que contiene hierro de la hemoglobina. Cabe destacar que el PLP también funciona como coenzima de la glucógeno fosforilasa, una enzima que cataliza la liberación de glucosa a partir del glucógeno almacenado. Gran parte del PLP en el cuerpo humano se encuentra en el músculo unido a la glucógeno fosforilasa. El PLP también es coenzima de reacciones que generan glucosa a partir de aminoácidos, un proceso conocido como gluconeogénesis.
3.5 Modulación de la expresión génica
Se sabe que la forma fisiológicamente activa de la vitamina B6, el piridoxal 5′-fosfato (PLP), funciona como cofactor en muchas reacciones enzimáticas del metabolismo de aminoácidos. Estudios recientes han demostrado que, además de su papel como coenzima, el PLP actúa como modulador de la expresión génica mediada por receptores de hormonas esteroides. Específicamente, la elevación del PLP intracelular conduce a una disminución de la respuesta transcripcional a las hormonas glucocorticoides, la progesterona, los andrógenos y los estrógenos.
3.6 Absorción y metabolismo
El cuerpo humano absorbe la vitamina B6 en el yeyuno. Tras la absorción, la piridoxina, la piridoxamina y el piridoxal se transportan a las células hepáticas mediante difusión facilitada. La piridoxal cinasa fosforila el piridoxal, la piridoxina y la piridoxamina para dar PLP, PNP y PMP, respectivamente. Posteriormente, el PMP y el PNP se convierten en PLP mediante la piridoxina (piridoxamina) fosfato oxidasa, que se encuentra exclusivamente en el hígado, el riñón y el cerebro.
4. Ingesta recomendada, valores de referencia dietética
La Ingesta Dietética Recomendada (RDA) para hombres de 14 a 50 años es de 1.3 mg diarios; para hombres de 51 años o más, 1.7 mg. La RDA para mujeres de 14 a 18 años es de 1.2 mg; de 19 a 50 años, 1.3 mg; y de 51 años o más, 1.5 mg. Durante el embarazo y la lactancia, la cantidad aumenta a 1.9 mg y 2.0 mg, respectivamente.
En 2023, el Panel de Nutrición, Alimentos Novedosos y Alérgenos Alimentarios de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó un dictamen científico sobre los niveles máximos tolerables de ingesta de vitamina B6. Basándose en revisiones sistemáticas que examinaron las asociaciones entre la vitamina B6 y la neuropatía periférica, el panel estableció un límite superior de vitamina B6 de 12 mg/día para todos los adultos, incluidas las mujeres embarazadas o en período de lactancia, con cantidades menores que van de 2.2 a 10.7 mg/día para lactantes y niños, según la edad.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Náuseas y vómitos del embarazo (NVE)
Esta es una de las aplicaciones mejor estudiadas y con mayor respaldo clínico de la suplementación con vitamina B6. Las náuseas y los vómitos ocurren en hasta el 80% de todas las mujeres embarazadas entre las 6 y 12 semanas de gestación.
Las recomendaciones de tratamiento de primera línea para las náuseas y los vómitos durante el embarazo, según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), incluyen la piridoxina o la piridoxina combinada con doxilamina. Un estudio grande, doble ciego y controlado con placebo sugiere que la vitamina B6 a una dosis de 30 mg diarios puede ser útil para tratar las náuseas durante el embarazo.
La combinación de piridoxina (vitamina B6) con doxilamina (un antihistamínico) ha sido objeto de una extensa revisión regulatoria. La FDA aprobó Diclegis (Duchesnay), un producto que combina doxilamina y piridoxina, después de 30 años durante los cuales no existían medicamentos aprobados por la FDA para esta indicación. La aprobación de Diclegis por parte de la FDA se basó en datos de eficacia y seguridad de un ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo, y también tomó en cuenta datos exhaustivos que muestran que el tratamiento combinado con succinato de doxilamina y clorhidrato de piridoxina no es teratogénico. El fármaco del estudio fue una tableta combinada que contenía 10 mg de doxilamina y 10 mg de piridoxina (vitamina B6) en una formulación de liberación retardada.
El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos recomienda, con evidencia de Nivel A, el uso de vitamina B6 en combinación con doxilamina como farmacoterapia de primera línea para el tratamiento de las NVE.
A pesar de la amplia adopción clínica de la piridoxina para las NVE, una revisión Cochrane sobre la suplementación con piridoxina durante el embarazo, en un sentido más amplio, concluyó que actualmente no hay suficiente evidencia para demostrar algún beneficio clínico importante de proporcionar suplementación con vitamina B6 durante el embarazo más allá de la indicación específica de náuseas y vómitos, y que se justifican futuros ensayos bien diseñados que evalúen resultados neonatales como malformaciones cardiovasculares, fisuras orofaciales y el desarrollo neurológico a largo plazo, así como resultados maternos como el parto prematuro y la preeclampsia.
Fuerza de la evidencia: Sólida para la reducción de los síntomas de NVE, dado que la combinación doxilamina-piridoxina está aprobada por la FDA y respaldada por el ACOG como terapia de primera línea. La evidencia para la piridoxina sola es más modesta.
5.2 Síndrome premenstrual (SPM)
Alguna evidencia sugiere que los suplementos de vitamina B6 podrían reducir los síntomas del síndrome premenstrual (SPM), pero las conclusiones son limitadas debido a la mala calidad de la mayoría de los estudios. Un metaanálisis de nueve ensayos publicados que involucraron a casi 1,000 mujeres con SPM encontró que la vitamina B6 es más eficaz que el placebo en la reducción de los síntomas del SPM, pero la mayoría de los estudios analizados eran pequeños y varios presentaban deficiencias metodológicas.
Un ensayo controlado, aleatorizado y doble ciego más reciente, realizado en 94 mujeres, encontró que 80 mg de piridoxina tomados diariamente durante tres ciclos se asociaron con reducciones estadísticamente significativas en una amplia gama de síntomas del SPM, incluidos cambios de ánimo, irritabilidad, olvidos, hinchazón y, especialmente, ansiedad.
No todos los análisis coinciden. Por ejemplo, los dos usos más famosos de la vitamina B6 —el síndrome del túnel carpiano y el síndrome premenstrual (SPM)— no cuentan con evidencia confiable que los respalde, según algunos evaluadores, y los estudios mejor diseñados han encontrado que esta vitamina es inefectiva para ambos propósitos.
Fuerza de la evidencia: Mixta. Los datos metaanalíticos muestran una tendencia positiva pero se basan predominantemente en ensayos metodológicamente débiles. Los NIH ODS caracterizan la evidencia como de calidad limitada. Faltan ECA de alta calidad y con potencia estadística adecuada.
5.3 Enfermedad cardiovascular y reducción de la homocisteína
Los científicos han planteado la hipótesis de que ciertas vitaminas del grupo B (ácido fólico, vitamina B12 y vitamina B6) podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular al disminuir los niveles de homocisteína. Varios ensayos clínicos han evaluado la seguridad y eficacia de dosis suplementarias de vitaminas del grupo B para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca. Sin embargo, evaluar el impacto de la vitamina B6 a partir de muchos de estos ensayos es difícil porque estos estudios también incluyeron suplementación con ácido fólico y vitamina B12.
Por ejemplo, el ensayo Heart Outcomes Prevention Evaluation 2 (HOPE 2), que incluyó a más de 5,500 adultos con enfermedad cardiovascular conocida, encontró que la suplementación durante 5 años con vitamina B6 (50 mg/día), vitamina B12 (1 mg/día) y ácido fólico (2.5 mg/día) redujo los niveles de homocisteína y disminuyó el riesgo de accidente cerebrovascular en alrededor de un 25%, pero el estudio no incluyó un grupo separado de vitamina B6.
Dos grandes ensayos controlados que incluyeron participantes que recibieron únicamente vitamina B6 no encontraron efectos beneficiosos sobre los eventos cardiovasculares mayores en personas con cardiopatía isquémica. Una mayor ingesta de vitamina B6 reduce el nivel de homocisteína en la sangre, una sustancia que podría acelerar enfermedades cardiovasculares como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares y afecciones relacionadas. Sin embargo, no hay evidencia significativa de que reducir la homocisteína sea beneficioso, y sí existe considerable evidencia de que no lo es.
La reducción de la homocisteína mediante vitaminas del grupo B en general no ha logrado disminuir el riesgo de eventos cardiovasculares adversos en personas de alto riesgo.
Fuerza de la evidencia: Débil a negativa en cuanto a que la vitamina B6 reduzca específicamente los eventos cardiovasculares, a pesar de su efecto bien documentado de reducción de la homocisteína. La ausencia de brazos aislados de B6 en los ensayos principales dificulta las conclusiones definitivas. La evidencia actual no respalda la suplementación con B6 para la prevención cardiovascular.
5.4 Función cognitiva, demencia y enfermedad de Alzheimer
Algunas investigaciones indican que las personas mayores con niveles sanguíneos más altos de vitamina B6 tienen mejor memoria. Sin embargo, tomar suplementos de vitamina B6 (solos o combinados con vitamina B12 y/o ácido fólico) no parece mejorar la función cognitiva ni el estado de ánimo en personas sanas ni en personas con demencia.
Los hallazgos de estudios a corto plazo sugieren que los suplementos de vitaminas B (B12, B6 y ácido fólico) no ayudan a la función cognitiva en adultos de 50 años o más, con o sin demencia. Sin embargo, un metaanálisis de 95 estudios de mayor duración (más de 12 meses) sugiere que la suplementación con vitaminas del grupo B podría estar asociada con una desaceleración del deterioro cognitivo. Una revisión sistemática Cochrane de 2018, con 5 ensayos que incluyeron a 879 participantes, concluyó que no hay evidencia de efectos beneficiosos sobre la cognición con la suplementación de vitaminas del grupo B durante 6 a 24 meses.
Los revisores señalaron que la evidencia de un estudio sobre una tasa reducida de atrofia cerebral en los participantes que tomaban vitaminas del grupo B, y un efecto beneficioso de las vitaminas del grupo B sobre la memoria episódica en quienes tenían niveles más altos de homocisteína plasmática al inicio, justifica intentar su replicación.
Aunque los niveles elevados de homocisteína en sangre en adultos mayores constituyen un factor de riesgo modificable para el deterioro cognitivo, la demencia y la enfermedad de Alzheimer, aún no está claro si la suplementación con vitamina B6 y otras vitaminas del grupo B podría reducir el riesgo de desarrollar demencia en etapas avanzadas de la vida.
Las dosis de intervención administradas en el ensayo VITACOG fueron muy superiores a las ingestas dietéticas recomendadas, y si bien los artículos de VITACOG proporcionan evidencia sólida de un papel del folato, la vitamina B12 y/o la vitamina B6 en la cognición, la relevancia de estos resultados para la nutrición y, por lo tanto, para la prevención de la disfunción cognitiva en el envejecimiento, no está clara.
Fuerza de la evidencia: No concluyente. Los datos observacionales sugieren asociaciones entre un mejor estado de vitamina B6 y una mejor memoria en personas mayores, pero los ECA no han demostrado un beneficio consistente. La revisión Cochrane es negativa. Un subgrupo de personas con homocisteína elevada podría merecer más estudio.
5.5 Depresión y estado de ánimo
El piridoxal 5′-fosfato (PLP) actúa como coenzima en la síntesis de serotonina, dopamina y ácido gamma-aminobutírico, neurotransmisores estrechamente vinculados a la regulación del estado de ánimo. La vitamina B6 desempeña un papel crucial en diversas funciones biológicas, incluida la síntesis de neurotransmisores, el metabolismo de la homocisteína y la función inmunitaria. Estudios previos han sugerido que la vitamina B6 podría ayudar a modular la inflamación y los niveles de homocisteína, ambos implicados en la fisiopatología de la depresión.
La importancia de las enzimas dependientes de PLP en la síntesis de varios neurotransmisores ha llevado a los investigadores a considerar si la deficiencia de vitamina B6 podría contribuir a la aparición de síntomas depresivos. Existe evidencia limitada que sugiere que la vitamina B6 suplementaria podría tener eficacia terapéutica en el manejo de la depresión.
En un ensayo aleatorizado y controlado con placebo realizado en 225 pacientes de edad avanzada hospitalizados por enfermedad aguda, una intervención de seis meses con un suplemento multivitamínico/mineral diario mejoró el estado nutricional de vitaminas del grupo B y disminuyó la cantidad y gravedad de los síntomas depresivos en comparación con el placebo.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. El fundamento mecanístico es convincente, pero la mayor parte de la evidencia es observacional o proviene de estudios con combinaciones de vitaminas del grupo B. Aislar la contribución específica de la B6 a los efectos antidepresivos sigue siendo un desafío metodológico.
5.6 Epilepsia dependiente de piridoxina (convulsiones dependientes de vitamina B6)
La epilepsia dependiente de piridoxina (PDE-ALDH7A1) se caracteriza por convulsiones que no se controlan bien con medicamentos anticonvulsivos y que responden clínica y electrográficamente a suplementos diarios elevados de piridoxina (vitamina B6). Esto se cumple en un amplio espectro fenotípico que va desde la PDE-ALDH7A1 clásica hasta la atípica.
Las epilepsias dependientes de vitamina B6 incluyen enfermedades tratables que responden a la piridoxina o al piridoxal-5-fosfato, entre ellas la deficiencia de ALDH7A1, la deficiencia de PNPO, la deficiencia de proteína de unión a PLP, la hiperprolinemia tipo II y la hipofosfatasia y los defectos de síntesis del anclaje de glucosilfosfatidilinositol. Una revisión sistemática que cumplió con las directrices PRISMA identificó 497 pacientes publicados. El inicio de las convulsiones se manifestó a una media de 59.8 días, con el 67.8% de los casos en el primer mes de vida.
Las convulsiones dependientes de piridoxina, a diferencia de otras convulsiones, no responden a los anticonvulsivos típicos, pero suelen responder rápidamente a la administración de piridoxal fosfato. Aunque es extremadamente rara, esta afección genética es tratable y siempre debe considerarse cuando un neonato o lactante pequeño presenta convulsiones.
La dosis de piridoxina en estos pacientes osciló entre 1 y 55 mg/kg/día. Se logró la eliminación completa de las convulsiones en 160 de los 497 pacientes, mientras que se produjo una reducción significativa de las convulsiones en 38.
Fuerza de la evidencia: Bien establecida para este trastorno genético específico y raro. La piridoxina representa un tratamiento reconocido y transformador para los síndromes de epilepsia dependiente de piridoxina.
5.7 Prevención de la neuropatía inducida por isoniazida
Los estudios han reportado que garantizar niveles adecuados de vitamina B6 es importante para prevenir la neuropatía periférica inducida por isoniazida (INH). La INH es un medicamento antituberculoso que interfiere con la actividad de la vitamina B6, lo que puede provocar daño nervioso. La piridoxina (vitamina B6), a una dosis de 10 a 50 mg/día, puede prevenir o atenuar la neuropatía periférica relacionada con la isoniazida y se recomienda para pacientes en riesgo.
Fuerza de la evidencia: Bien establecida para esta aplicación profiláctica. La coadministración de piridoxina con isoniazida ha sido una práctica clínica estándar durante décadas y está respaldada por directrices clínicas en todo el mundo.
5.8 Anemia sideroblástica
La vitamina B6 es eficaz para tratar la anemia sideroblástica hereditaria, un tipo genético de anemia. El papel del PLP en el primer paso de la biosíntesis del hemo, mediado por la 5-aminolevulinato sintasa, proporciona la base mecanística para esta aplicación.
Fuerza de la evidencia: Bien establecida para la anemia sideroblástica que responde a la piridoxina, una afección hereditaria rara. Las tasas de respuesta y las dosis están documentadas en la literatura clínica.
5.9 Riesgo de cáncer
Los estudios observacionales han relacionado una mayor ingesta dietética de vitamina B6 con menores riesgos de cáncer de mama y gastrointestinales (esofágico, gástrico y colorrectal). Sin embargo, los hallazgos de los ensayos controlados no respaldaron un efecto protector de esta vitamina contra el cáncer.
Fuerza de la evidencia: Débil. Existen asociaciones observacionales, pero los ensayos de intervención no han confirmado un papel protector. Esta área requiere mayor investigación antes de poder extraer conclusiones.
5.10 Discinesia tardía
Una serie de estudios sugiere que la vitamina B6 podría ser útil para el tratamiento de la discinesia tardía (DT). Esta base de evidencia, aunque preliminar, ha motivado la investigación de la piridoxina en dosis altas como terapia adyuvante en pacientes con trastornos del movimiento inducidos por antipsicóticos.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. La evidencia se basa en un pequeño número de estudios; se necesitan ECA a gran escala adicionales.
6. Deficiencia: síntomas, poblaciones en riesgo y consecuencias clínicas
6.1 Signos y síntomas de la deficiencia
La deficiencia marginal de vitamina B6 causa estomatitis, glositis y queilosis. También pueden presentarse irritabilidad, confusión y depresión. Los adultos con deficiencia grave pueden presentar dermatitis seborreica, anemia microcítica y convulsiones.
La deficiencia de vitamina B6 causa neuropatía periférica y un síndrome similar a la pelagra, con dermatitis seborreica, glositis y queilosis, y, en adultos, puede causar confusión, anomalías en el electroencefalograma y convulsiones. El triptófano es un precursor de varios neurotransmisores y es necesario para la producción de niacina. Por lo tanto, la deficiencia de piridoxina puede causar un síndrome indistinguible de la pelagra.
6.2 Poblaciones en riesgo
Las personas con enfermedad renal o afecciones que impiden que el intestino delgado absorba nutrientes de los alimentos (síndromes de malabsorción) tienen más probabilidades de presentar deficiencia de vitamina B6. Ciertos trastornos autoinmunes, algunos medicamentos antiepilépticos y la dependencia del alcohol también pueden provocar deficiencia de vitamina B6.
Las deficiencias pueden ocurrir en personas con mutaciones de la piridoxal cinasa o de la piridoxina 5′-fosfato oxidasa, así como en personas embarazadas, con enfermedad renal, gravemente desnutridas o con malabsorción. Además, se han observado deficiencias con el uso de ciertos medicamentos como la isoniazida, la penicilamina, la benserazida y la carbidopa.
Esto puede ser clínicamente significativo para adultos y niños que consumen una dieta exclusivamente vegetal, quienes podrían beneficiarse de la suplementación.
7. Sistemas corporales y áreas de salud
- Sistema nervioso: La forma biológicamente activa PLP es una coenzima crucial en numerosas actividades enzimáticas relacionadas con el metabolismo de carbohidratos, proteínas y lípidos, así como con la producción de neurotransmisores. El PLP es necesario para la formación de mielina y respalda la integridad tanto del sistema nervioso central como del periférico.
- Sistema hematopoyético: La vitamina B6 ayuda a formar la hemoglobina, que transporta oxígeno en la sangre. La deficiencia puede causar anemia microcítica o sideroblástica.
- Sistema inmunitario: La vitamina B6 contribuye a la producción de interleucina-2, favoreciendo la proliferación de células inmunitarias.
- Sistema cardiovascular: La B6 es necesaria para la conversión enzimática de la homocisteína, y la homocisteína elevada es un factor de riesgo establecido de enfermedad cardiovascular, aunque la suplementación no ha demostrado ser cardioprotectora clínicamente.
- Sistema endocrino/reproductivo: El PLP actúa como modulador de la expresión génica mediada por receptores de hormonas esteroides; la elevación del PLP intracelular conduce a una disminución de la respuesta transcripcional a las hormonas glucocorticoides, la progesterona, los andrógenos y los estrógenos.
- Sistema metabólico: El PLP participa en la gluconeogénesis, la glucogenólisis y múltiples vías de catabolismo e interconversión de aminoácidos.
8. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios clínicos
Las siguientes dosis son las reportadas en estudios clínicos y guías regulatorias, y no constituyen recomendaciones generales:
- En un ECA doble ciego en 94 mujeres para el SPM: 80 mg de piridoxina al día durante tres ciclos menstruales.
- En un gran estudio controlado con placebo para las náuseas del embarazo: 30 mg/día.
- En el ensayo pivotal de registro ante la FDA para Diclegis en NVE: una tableta combinada de 10 mg de doxilamina y 10 mg de piridoxina en formulación de liberación retardada.
- En el ensayo HOPE 2 para resultados cardiovasculares: 50 mg/día de vitamina B6, junto con 1 mg/día de vitamina B12 y 2.5 mg/día de ácido fólico.
- Dosis típicas de piridoxina usadas para el cotratamiento con isoniazida: 10 a 25 mg/día.
- En la epilepsia dependiente de piridoxina (pediátrica): la dosis osciló entre 1 y 55 mg/kg/día.
- Piridoxina intravenosa (para uso clínico, por ejemplo, como antídoto en sobredosis de isoniazida): disponible en formulación de 100 mg/mL.
- En un ensayo controlado con placebo sobre la suplementación con vitaminas del grupo B para la función de la memoria en mujeres adultas sanas: 75 mg/día de vitamina B6 (junto con folato y B12).
9. Consideraciones de seguridad e interacciones farmacológicas
9.1 Toxicidad y neuropatía periférica
Tanto la deficiencia de vitamina B6 como la ingesta elevada de B6 se han descrito como factores de riesgo para desarrollar neuropatía periférica (NP). Esta vitamina es singular en que tanto la deficiencia como el exceso pueden causar neuropatía periférica.
Casi todos los casos de toxicidad por vitamina B6 se deben a dosificación supraterapéutica, ya sea iatrogénica o por autotratamiento de personas no profesionales con suplementos de venta libre. La ingesta dietética diaria no proporcionará suficiente piridoxina como para causar toxicidad.
La toxicidad por piridoxina se manifiesta típicamente como síntomas neurológicos, incluidas parestesias en las extremidades y, en casos graves, dificultad para caminar. Esta neuropatía sensorial suele desarrollarse con dosis de piridoxina superiores a 1,000 mg diarios. Existen algunos reportes de casos de neuropatías sensoriales con dosis inferiores a 500 mg diarios en pacientes que tomaban suplementos durante meses. Sin embargo, ninguno de los estudios revisados documentó daño en los nervios sensoriales con una ingesta diaria inferior a 200 mg de piridoxina al día.
Los niveles más altos de vitamina B6, que suelen presentarse tras la toma de suplementos nutricionales, pueden conducir al desarrollo de una neuropatía predominantemente, si no exclusivamente, sensorial de tipo axonal. Tras la interrupción de la piridoxina, dichos pacientes reportan subjetivamente una mejoría de los síntomas.
No se ha reportado que las ingestas elevadas de vitamina B6 provenientes de fuentes alimentarias causen efectos adversos.
El nivel máximo de ingesta de 12 mg/día para adultos establecido por la EFSA en 2023 es sustancialmente más conservador que el Nivel Máximo Tolerable de Ingesta de EE. UU., lo que refleja un enfoque precautorio frente al riesgo potencial de neuropatía a dosis suplementarias más bajas. Aunque Australia ha establecido un límite superior de 50 mg/día, la Therapeutic Goods Administration exige una advertencia en la etiqueta sobre la neuropatía periférica si se prevé que la dosis diaria supere los 10 mg/día.
9.2 Interacciones farmacológicas
La vitamina B6 puede interactuar con ciertos medicamentos, y varios tipos de medicamentos podrían afectar negativamente los niveles de vitamina B6.
- Medicamentos antiepilépticos: Algunos medicamentos antiepilépticos, incluidos el ácido valproico, la carbamazepina y la fenitoína, aumentan la tasa de catabolismo de los vitámeros de la vitamina B6, lo que resulta en concentraciones plasmáticas bajas de PLP e hiperhomocisteinemia. Los niveles elevados de homocisteína en usuarios de medicamentos antiepilépticos podrían aumentar el riesgo de convulsiones epilépticas y de eventos vasculares sistémicos, incluido el accidente cerebrovascular, y reducir la capacidad de controlar las convulsiones en pacientes con epilepsia.
- Isoniazida y otros medicamentos antituberculosos: La isoniazida, la fenelzina, la hidralazina, la penicilamina, la levodopa y los tratamientos de quimioterapia son algunos de los medicamentos que podrían provocar carencias de piridoxina debido a que interfieren con su metabolismo.
- Cicloserina: La cicloserina (Seromycin) es un antibiótico de amplio espectro utilizado para tratar la tuberculosis y se sabe que reduce los niveles de vitamina B6.
- Levodopa: La vitamina B6 puede acelerar la conversión periférica de la levodopa en dopamina, reduciendo la cantidad de levodopa disponible para el cerebro; esta interacción es relevante principalmente cuando la levodopa se utiliza sin un inhibidor de la dopa-descarboxilasa.
- Fenobarbital y fenitoína: Las dosis altas de piridoxina reducen el nivel en sangre del fenobarbital y la fenitoína.
9.3 Clases de medicamentos que inducen deficiencia
Varias clases de medicamentos reducen la biodisponibilidad de la vitamina B6 o acelera su catabolismo. La ciclosporina, la isoniazida, la L-dopa y la penicilina forman complejos con la vitamina B6 y reducen su biodisponibilidad. Los pacientes en terapia prolongada con estos agentes pueden requerir monitoreo de su estado de vitamina B6.
9.4 Poblaciones especiales
Las personas embarazadas, con enfermedad renal, gravemente desnutridas o con malabsorción tienen un riesgo particular de deficiencia de vitamina B6. La ingesta dietética diaria de vitamina B6 es de aproximadamente 1.9 mg/día en Estados Unidos, lo cual es generalmente suficiente para la mayoría de los adultos sanos que consumen una dieta variada.
Referencias
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- NIH Office of Dietary Supplements — Vitamin B6 Consumer Fact Sheet
- Linus Pauling Institute, Oregon State University — Vitamin B6 Micronutrient Information Center
- Harvard T.H. Chan School of Public Health — The Nutrition Source: Vitamin B6
- StatPearls (NCBI) — Vitamin B6 (Pyridoxine)
- StatPearls (NCBI) — Vitamin B6 Deficiency
- StatPearls (NCBI) — Vitamin B6 Toxicity
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- Nobel Prize — Chemistry 1938 (Richard Kuhn)
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- NCCIH — Dietary Supplements and Cognitive Function, Dementia, and Alzheimer's Disease: What the Science Says
- Expert Consensus on Vitamin B6 Therapeutic Use for Patients: Guidance on Safe Dosage, Duration and Clinical Management. PMC/NIH, 2025.
- Associations of Dietary Intake of Vitamin B6 and Plasma PLP Level With Depression in US Adults: Findings From NHANES 2005–2010. PMC/NIH.
- Merck Manual Professional Edition — Vitamin B6 Deficiency and Dependency