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Migraña

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Otros Nombres

Migraña abdominalMigraña confusional agudaMigraña de la arteria basilarMigraña de tipo basilarCefalea biliosaCefalea ciegaCefalalgiaSíndrome de migraña cervicalMigraña crónicaMigraña clásicaMigraña clásicaMigraña comúnMigraña complejaMigraña episódicaMigraña hemipléjica familiarCefalea, migrañaHemicráneaHemicránea migrañosaHemicrania simplexMigraña hemipléjicaMigraña intratableMigrañaMigraña menstrualAura migrañosa sin cefaleaConvulsión desencadenada por aura migrañosaTrastornos migrañososMigrañaVariante de migrañaMigraña con auraMigraña con aura del tronco encefálicoMigraña con aura típicaMigraña sin auraVértigo asociado a migrañaVestibulopatía asociada a migrañaVértigo relacionado con migrañaVestibulopatía relacionada con migrañaInfarto migrañosoVértigo migrañosoCefalea neurovascularMigraña ocularMigraña oftálmicaMigraña oftalmopléjicaAura persistente sin infartoMigraña probableMigraña refractariaMigraña retinianaMigrañaMigraña silenciosaMigraña hemipléjica esporádicaEstado migrañosoAura Típica con CefaleaAura típica sin cefaleaCefalea vascularMigraña vestibular

Sinopsis

Migraña

Definición y descripción general

La migraña es un trastorno neurológico extremadamente discapacitante y común, caracterizado por una neurobiología compleja que involucra una serie de áreas y redes del sistema nervioso central y periférico. Es un trastorno de cefalea primaria con una prevalencia estimada de aproximadamente el 15% a nivel mundial, y según la Clasificación Internacional de Cefaleas, 3.ª edición (ICHD-3), existen tres tipos importantes: migraña sin aura, migraña con aura y migraña crónica, siendo el primero el más común.

La migraña afecta hasta al 15% de la población mundial, con enormes impactos socioeconómicos y personales. Ocupa el segundo lugar entre los años vividos con discapacidad (YLD), siendo las mujeres las más afectadas, con una prevalencia tres veces mayor que la de los hombres. A nivel mundial, la migraña fue el segundo mayor contribuyente a los años de vida ajustados por discapacidad (DALY) atribuibles a trastornos neurológicos en 2016, representando el 16.3% de los DALY atribuibles. La prevalencia mundial ajustada por edad aumentó un 1.7% entre 1990 y 2019, y en 2019 hubo 1.1 mil millones de casos prevalentes.

La migraña se caracteriza clínicamente por una secuencia distintiva de síntomas, que incluyen cefalea unilateral pulsátil o palpitante, acompañada de náuseas, vómitos, y sensibilidad al sonido (fonofobia) y a la luz (fotofobia).

Presentación clínica: fases de un ataque de migraña

El ataque de migraña es un evento multifásico y, en general, puede dividirse en una serie de etapas: premonitoria (pródromo), aura, cefalea y posdromo, cada una presentando un espectro de síntomas complejos y cambiantes. El ataque de migraña completo puede extenderse hasta una semana, alterando profundamente la rutina de vida del paciente.

Fase premonitoria (pródromo)

La fase premonitoria (o previa a la cefalea) ocurre horas o días antes del dolor de cabeza, y se ha reportado una amplia gama de síntomas dentro de categorías neuropsiquiátricas, sensoriales y gastrointestinales. En una gran encuesta internacional, el 67% de las personas con migraña reportaron síntomas previos a la cefalea, y estos síntomas fueron comunes y discapacitantes. Las características prodrómicas comunes incluyen irritabilidad, depresión, fatiga, cambios de ánimo, antojos de comida, micción frecuente, sed, mayor sensibilidad a la luz o al sonido, niebla mental y bostezos.

La evidencia disponible sugiere que la activación hipotalámica es el principal impulsor patogénico de los síntomas premonitorios en la migraña y puede modular la transmisión nociceptiva dentro del sistema trigeminovascular.

Fase de aura

En un tercio de los pacientes, puede presentarse una fase de aura durante algunos ataques, y probablemente se correlaciona con un evento similar a la depresión cortical propagada: una onda de despolarización e hiperpolarización de células neuronales y gliales que se propaga lentamente. La depresión cortical propagada es una despolarización extrema de las membranas de células gliales y neuronales que provoca una alteración de los gradientes iónicos, un aumento de las concentraciones extracelulares de potasio, liberación de glutamato y un aumento transitorio seguido de una disminución del flujo sanguíneo cerebral. La propagación de esta onda a través del tejido neural ocurre a una velocidad de 2 a 6 mm/min, similar a la progresión de los espectros de fortificación observados durante el aura. Las alteraciones visuales son la manifestación de aura más común, aunque las personas con migraña también reportan cambios en el olfato, la audición y el tacto, y el habla y el movimiento también pueden verse afectados.

Fase de cefalea

La fase de cefalea suele durar de 4 a 72 horas. Esta fase implica la activación del sistema trigeminovascular, una vía bien caracterizada. El aura visual que experimentan algunos pacientes con migraña surge de la depresión cortical propagada, y este evento neuronal también puede activar aferencias nerviosas perivasculares, provocando vasodilatación e inflamación neurogénica de los vasos sanguíneos meníngeos y, por lo tanto, dolor pulsátil. La participación del sistema parasimpático que inerva las meninges también causa un aumento de la vasodilatación y del dolor. A medida que avanza un ataque agudo, las neuronas sensoriales del núcleo caudal del trigémino se sensibilizan, dando lugar al fenómeno de alodinia cutánea.

Fase de posdromo

El posdromo puede durar horas o días después del cese del dolor de cabeza. Los síntomas de la fase de posdromo reportados previamente incluyen dificultades cognitivas, cambios de ánimo, problemas gastrointestinales y cansancio/debilidad.

Sistemas corporales involucrados

La migraña es un trastorno cerebral que involucra tanto la cefalea como una alteración del procesamiento sensorial, límbico y homeostático, con una interacción compleja entre sistemas de neurotransmisores, sistemas fisiológicos y procesamiento del dolor. Es un trastorno neural en el que están implicadas una amplia gama de áreas cerebrales y sistemas neuroquímicos, lo que produce un fenotipo clínico heterogéneo. Muchas de estas vías neurales son monoaminérgicas y peptidérgicas, como las que involucran al péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP) y al polipéptido activador de la adenilato ciclasa hipofisaria.

El sistema trigeminovascular consiste en axones periféricos del ganglio del trigémino que inervan las meninges y los vasos sanguíneos intracraneales de forma periférica, y convergen centralmente en el complejo trigeminocervical (CTC), compuesto por el núcleo caudal del trigémino espinal y la médula espinal cervical superior. Las neuronas de segundo orden ascienden desde el CTC hasta neuronas talamocorticales y proyectan además hacia núcleos cerebrales clave en el diencéfalo y el tronco encefálico, como el locus coeruleus, la sustancia gris periacueductal y el hipotálamo.

El glutamato es el principal neurotransmisor que impulsa la activación de las vías ascendentes trigeminal y trigeminotalámica. El neuropéptido CGRP, liberado por el sistema trigeminal, desempeña un papel crucial en la neurobiología de la cefalea. Las sensibilizaciones periférica y central asociadas con el procesamiento sensorial trigeminal son estados neurobiológicos que contribuyen tanto al desarrollo de la cefalea durante un ataque de migraña como al mantenimiento de la migraña crónica.

Los sistemas hormonales también están notablemente involucrados. Las mujeres reportan síntomas de migraña más graves durante períodos de fluctuación de hormonas sexuales, particularmente en la pubertad, durante el embarazo y alrededor de la perimenopausia. La "hipótesis de la abstinencia de estrógeno" sugiere específicamente que los cambios en los niveles séricos de estradiol pueden precipitar los ataques de migraña; antes de la pubertad, cuando las hormonas esteroides sexuales están en gran medida inactivas, la prevalencia de la migraña es igual en niños y niñas.

La disfunción mitocondrial está asociada con la migraña. La riboflavina, el magnesio y la coenzima Q10 desempeñan un papel importante en la producción de energía en las mitocondrias. El eje intestino-cerebro también ha captado atención como un posible modulador de la fisiopatología de la migraña. Las alteraciones en la microbiota intestinal de las personas con migraña sugieren que los probióticos y prebióticos podrían servir como agentes terapéuticos adyuvantes.

Factores contribuyentes y asociados

Factores genéticos y demográficos

Se acepta ampliamente que la migraña es una tendencia hereditaria del cerebro a perder el control de sus entradas. La mayor incidencia se da entre mujeres de 18 a 49 años. Factores demográficos como el sexo y la raza, y factores del estilo de vida como el uso excesivo de cafeína, el aumento de peso corporal y los trastornos del sueño, son factores de riesgo reconocidos.

Desencadenantes comunes

Los desencadenantes más comunes de los ataques de migraña se definen como el estrés, los estímulos auditivos, la fatiga, el hambre y los períodos menstruales. En un estudio con diario basado en teléfono inteligente, la probabilidad de tener cefalea en un día determinado fue del 57.7% para el estrés, del 55.1% para la privación de sueño y del 48.5% para la fatiga; viajar, los cambios hormonales, el ruido, el alcohol, comer en exceso y el estrés también aumentaron el riesgo de migraña.

Cafeína

La relación entre la ingesta de cafeína y la migraña es compleja, pero los datos sugieren que una ingesta alta de cafeína, o cambios en dicha ingesta, están asociados con los ataques de migraña. Un estudio de casos y controles encontró que las personas con cefalea crónica diaria tenían aproximadamente un 50% más de probabilidades que las personas con cefalea episódica de haber sido grandes consumidoras de cafeína dietética y medicinal antes del inicio, definiéndose el consumo alto como estar en el cuartil superior del consumo de cafeína. Un cambio brusco en la ingesta habitual de cafeína también es un factor de riesgo para los ataques de migraña.

Obesidad y factores metabólicos

Buena evidencia respalda a la obesidad y a las comorbilidades relacionadas con el metabolismo como factores de riesgo para la progresión de la migraña. La asociación entre la obesidad y una mayor frecuencia de migraña respalda aún más el papel de las intervenciones metabólicas.

Alteraciones del sueño

El sueño interrumpido, los horarios de comida irregulares y el sedentarismo empeoran los resultados de la migraña. Estos tres factores del estilo de vida pueden alterar el estado epigenético del genoma, incluyendo modificaciones de histonas, el estado de metilación del ADN de regiones genómicas específicas y la expresión de ARN no codificantes.

Comorbilidades psiquiátricas y estrés

Buena evidencia también respalda a determinados síntomas psiquiátricos y afecciones de dolor crónico extracefálico como factores de riesgo para la progresión de la migraña.

Otros factores reconocidos

Se han identificado diversos factores de riesgo, entre ellos la edad avanzada, el traumatismo craneal, el nivel socioeconómico bajo, el abuso de cafeína o medicamentos, el estrés, problemas de sueño como los ronquidos, la obesidad, el síndrome de dolor y estados proinflamatorios o protrombóticos. La migraña suele desencadenarse por alteraciones en la homeostasis, como cambios en los ciclos de sueño-vigilia y comidas omitidas.

Nutrientes, hierbas e ingredientes naturales

Magnesio

Antecedentes y mecanismo propuesto

Los estudios han revelado niveles disminuidos de magnesio en el plasma y en el cerebro de pacientes con migraña. Una deficiencia de este nutriente podría desempeñar un papel en la fisiopatología de la migraña. El magnesio se necesita en diversos procesos fisiológicos que influyen en la fisiopatología de la migraña, incluyendo la vasoconstricción, la inhibición plaquetaria y la secreción de serotonina. El magnesio también se necesita como cofactor para el correcto funcionamiento de la ATP-sintasa, que produce ATP. Además, el Mg es el antagonista fisiológico del canal NMDA, implicado en la regulación de la excitabilidad neuronal.

Uso tradicional

El magnesio como suplemento mineral no tiene una historia tradicional o etnobotánica documentada específica de uso para la migraña al modo de los medicamentos herbales. Su investigación surgió del reconocimiento de sus funciones fisiológicas en la función neurovascular, comenzando de manera concreta a finales del siglo XX.

Evidencia científica

La investigación sobre el uso de suplementos de magnesio para prevenir o reducir los síntomas de las cefaleas migrañosas es limitada. Una revisión sistemática de 2018 con cinco estudios encontró evidencia de Grado C (posiblemente eficaz) para la prevención de la migraña con magnesio. Sin embargo, una revisión de 2021 concluyó que, aunque los resultados preliminares son muy prometedores, es necesario diseñar estudios más rigurosos para confirmar la eficacia. Una revisión de 2009 encontró que tres de cuatro ensayos pequeños, de corta duración y controlados con placebo mostraron reducciones modestas en la frecuencia de las migrañas en pacientes a los que se les administró hasta 600 mg/día de magnesio. Las guías 2012 de la American Headache Society (AHS) / American Academy of Neurology (AAN) evaluaron al magnesio como evidencia de Nivel B (probablemente eficaz) para la prevención de la migraña. En general, la evidencia para el magnesio es preliminar a moderada; se necesitan ensayos controlados aleatorizados (ECA) más amplios y con mayor poder estadístico.

Riboflavina (vitamina B2)

Antecedentes y mecanismo propuesto

La riboflavina (vitamina B2) participa en la producción de energía, y su deficiencia puede causar disfunción mitocondrial, la cual puede desempeñar un papel en la migraña. La riboflavina es un precursor del mononucleótido de flavina (FMN) y del dinucleótido de flavina y adenina (FAD), coenzimas esenciales para la cadena de transporte de electrones mitocondrial.

Uso tradicional

La riboflavina no tiene un uso etnobotánico o tradicional histórico específico para la migraña; su aplicación a la migraña surgió del descubrimiento científico de la disfunción mitocondrial como factor fisiopatológico del trastorno, principalmente en la década de 1990.

Evidencia científica

De 11 ensayos clínicos revisados, cinco mostraron un efecto positivo, incluyendo un gran ensayo controlado aleatorizado con 400 mg/día que resultó en una mejora de al menos el 50% en el 60% de los pacientes. Las guías 2012 de la AHS/AAN clasificaron a la riboflavina como evidencia de Nivel B (probablemente eficaz) para la prevención de la migraña. El potencial terapéutico de la riboflavina puede inferirse con cautela a partir de los ensayos clínicos abiertos publicados; sin embargo, debe considerarse que se necesitan estudios más amplios, aleatorizados y doble ciego para estimar correctamente el impacto del efecto placebo en estas terapias prometedoras. En estudios combinados, el tratamiento con un suplemento propietario que contenía magnesio, riboflavina y CoQ10 tuvo un impacto en la frecuencia de la migraña que mostró una tendencia hacia la significación estadística, y los síntomas de migraña y la carga de la enfermedad se redujeron de forma estadísticamente significativa en comparación con el placebo en pacientes con ataques de migraña. La fuerza de la evidencia es moderada; la riboflavina se encuentra entre los nutracéuticos con mejor respaldo para la profilaxis de la migraña, aunque las poblaciones de estudio han sido generalmente pequeñas.

Coenzima Q10 (CoQ10)

Antecedentes y mecanismo propuesto

La coenzima Q10 es un antioxidante y un cofactor mitocondrial esencial que se ha sugerido que mejora las características clínicas de la migraña. La CoQ10 puede tener aplicaciones en el tratamiento de la migraña debido a sus potentes propiedades antiinflamatorias y de reducción del estrés oxidativo. Además, al mejorar la función mitocondrial, la CoQ10 puede contribuir al suministro de energía a las células cerebrales, lo cual es particularmente importante en la migraña.

Uso tradicional

La CoQ10 no tiene un uso etnobotánico tradicional para la migraña. Su estudio para la migraña se originó a partir de la hipótesis de la insuficiencia mitocondrial como factor contribuyente, con una investigación que se aceleró desde principios de la década de 2000 en adelante.

Evidencia científica

Una revisión sistemática y metaanálisis encontró que la suplementación con CoQ10 redujo significativamente la frecuencia de los ataques de migraña (diferencia de medias ponderada: −1.87 ataques/mes, IC del 95%: −2.69 a −1.05, p < 0.001) sin heterogeneidad significativa entre los estudios. La CoQ10 no tuvo ningún efecto significativo sobre la gravedad o la duración de los ataques de migraña, con una alta heterogeneidad. Los análisis combinados de los ECA disponibles sugieren que la suplementación con CoQ10 puede reducir la frecuencia sin afectar la gravedad ni la duración.

Un metaanálisis registrado en PROSPERO incluyó cinco estudios con un total de 326 personas con migraña confirmada, y se demostró que la CoQ10 se asociaba con una mejora significativa en la frecuencia mensual de la migraña, así como en la duración y la gravedad de la migraña. Las guías 2012 de la AHS/AAN calificaron a la CoQ10 como evidencia de Nivel C (posiblemente eficaz) para la prevención de la migraña. En general, la evidencia es preliminar a moderada, con varios ensayos positivos pero con variabilidad metodológica entre los estudios.

Matricaria (Tanacetum parthenium)

Uso tradicional

El extracto de matricaria (Tanacetum parthenium L.) es un remedio herbal que se ha utilizado para prevenir los ataques de migraña. La matricaria se ha usado tradicionalmente en culturas de Europa del Este para las cefaleas, las picaduras de insectos y otros dolores. Históricamente, la planta también se empleó en la medicina popular británica para las fiebres y las inflamaciones, y su nombre en inglés "feverfew" deriva del latín febrifugia (reductor de fiebre).

Mecanismo propuesto

El partenólido, el ingrediente activo, podría prevenir la migraña a través de sus propiedades de relajación del músculo liso vascular y antiinflamatorias.

Evidencia científica

Una revisión sistemática de ECA que examinó tratamientos herbales para la migraña identificó diecinueve estudios, y los hallazgos generales sobre la eficacia de la matricaria fueron mixtos. De seis estudios revisados, cuatro tuvieron resultados positivos (incluyendo el estudio más grande con 170 pacientes), y dos fueron negativos. Los efectos secundarios más comunes fueron náuseas, hinchazón y úlceras bucales si se masticaban las hojas secas. La matricaria no debe suspenderse abruptamente, o podrían presentarse síntomas de abstinencia que incluyen dificultad para dormir, ansiedad y músculos rígidos o dolorosos. Las guías 2012 de la AHS/AAN calificaron a la matricaria como evidencia de Nivel B (probablemente eficaz) para la prevención de la migraña. La matricaria ha mostrado ser prometedora en la reducción de la frecuencia de la migraña, pero varios estudios no han logrado replicar estos resultados, probablemente debido a diferencias en el diseño de los ensayos, la dosificación y la estandarización del producto. La fuerza de la evidencia es mixta y preliminar; la estandarización del contenido de partenólido entre los productos es una variable importante.

Petasita (Petasites hybridus)

Uso tradicional

La petasita, derivada de las hojas de Petasites hybridus, es un suplemento herbal que se ha encontrado eficaz en la profilaxis de la migraña en adultos en múltiples estudios. Históricamente, la raíz de petasita se utilizó en la medicina popular de Europa Central desde tan atrás como la Edad Media para la fiebre, la peste, las heridas y el dolor.

Mecanismo propuesto

Los efectos antimigrañosos se atribuyen principalmente a sus sesquiterpenos activos, la petasina y la isopetasina. Estos compuestos ejercen sus efectos a través de múltiples mecanismos, incluyendo el bloqueo de los canales de calcio dependientes de voltaje, la inhibición de la secreción de CGRP y la activación de los canales TRPA1 y TRPV1. La petasita también se describe como poseedora de propiedades antiinflamatorias e implicada en la regulación del calcio.

Evidencia científica

Basándose en dos ensayos controlados aleatorizados, la petasita fue clasificada con evidencia de Nivel A en las guías 2012 de la AHS/AAN. Sin embargo, la preocupación por la hepatotoxicidad de la petasita provocó que estas guías completas fueran retiradas, y actualmente están pendientes de renovación. La petasita parece ayudar a reducir la frecuencia de las migrañas en adultos y niños. Sin embargo, la petasita contiene alcaloides de pirrolizidina (AP), que son hepatotóxicos. Los NIH recomiendan usar petasita únicamente si el producto está etiquetado y certificado como libre de AP. La petasita, a pesar de su eficacia, se ve eclipsada por preocupaciones de seguridad, incluyendo la hepatotoxicidad, lo que hace necesario el uso de formulaciones libres de alcaloides de pirrolizidina para mitigar los riesgos. La fuerza de la evidencia es moderada a sólida en cuanto a eficacia, pero las preocupaciones de seguridad limitan su uso sin certificación confirmada de estar libre de AP.

Melatonina

Uso tradicional

La melatonina no tiene un uso botánico o herbal tradicional formal para la migraña. Su aplicación a la migraña se origina en investigaciones de finales del siglo XX sobre los ritmos circadianos y la glándula pineal.

Mecanismo propuesto

La melatonina se secreta de forma endógena desde la glándula pineal y desempeña un papel vital en la regulación del ciclo circadiano. Teóricamente, la melatonina puede ser útil para la profilaxis de la migraña debido a sus propiedades biológicas, incluyendo efectos antioxidantes, la regulación de la actividad dopamina-glutamina y la inhibición de la liberación de CGRP. Debido a la participación de los ritmos circadianos en la migraña, a una relación significativa entre la migraña episódica matutina y el insomnio, y al papel de la melatonina en la regulación del núcleo supraquiasmático y los ritmos circadianos a través del eje hipotálamo-pineal, la melatonina se ha considerado para futuras investigaciones.

Evidencia científica

La melatonina tiene resultados mixtos en cuanto a mejoría, con un estudio positivo y uno negativo para la migraña. Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, realizado en 2021 asignó a 60 pacientes con migraña episódica a recibir 3 mg de melatonina o placebo junto con la terapia basal (propranolol) durante dos meses. En ambos grupos, la frecuencia, la duración y la gravedad de los ataques, así como las puntuaciones MIDAS, disminuyeron significativamente durante el seguimiento. La evidencia para la melatonina es preliminar y mixta, limitada por tamaños de muestra pequeños y resultados inconsistentes entre ensayos.

Vitamina D

Uso tradicional

Se ha identificado la deficiencia de vitamina D en estudios epidemiológicos como asociada a la migraña. Su relevancia potencial para la migraña es un área de investigación reciente, sin uso tradicional en el manejo de la migraña.

Evidencia científica

Varios estudios han identificado la deficiencia de vitamina D como un factor de riesgo asociado con la migraña. Un estudio reciente mostró que 4000 UI de vitamina D3/día redujeron los días con migraña, incluso cuando los niveles basales de vitamina D3 no eran bajos. La vitamina D se ha incluido en revisiones que evalúan suplementos para el tratamiento de la migraña. La evidencia es preliminar; el mecanismo y la dosificación óptima requieren más investigación en ECA bien diseñados.

Ácidos grasos omega-3

Uso tradicional

El consumo de pescado y aceite marino ha sido parte de las dietas tradicionales en poblaciones costeras durante milenios, pero la suplementación con omega-3 específicamente para la migraña es un producto de la ciencia nutricional moderna y no formaba parte de las prácticas históricas de medicina herbal o popular para la cefalea.

Evidencia científica

El aceite de pescado omega-3 es antiinflamatorio, y ha habido esperanza de que fuera beneficioso en la migraña. Una revisión sistemática reciente de 13 estudios sobre migraña no mostró beneficio global. Un estudio reciente de 2018 mostró beneficio frente al placebo en pacientes que también tomaban amitriptilina para la migraña crónica. Se encontró que una mayor ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 se asociaba de forma estadísticamente significativa con una menor prevalencia de cefalea intensa o migraña. Se ha reportado que las dietas con niveles altos de ácidos grasos omega-3 y niveles bajos de ácidos grasos omega-6 reducen la duración y la frecuencia de la migraña. La evidencia es mixta y preliminar; algunos ensayos individuales y datos observacionales son positivos, pero la evidencia a nivel de revisión sistemática no ha respaldado de forma consistente la suplementación con omega-3 como intervención independiente.

Jengibre (Zingiber officinale)

Uso tradicional

El jengibre se ha utilizado durante siglos en la medicina ayurvédica, la medicina tradicional china y varios sistemas de curación populares para las náuseas, el dolor y la inflamación. Su aplicación a la cefalea y la migraña está documentada en textos ayurvédicos, donde a menudo se preparaba como una pasta aplicada en la frente o se tomaba internamente como una decocción.

Evidencia científica

Hubo hallazgos positivos y preliminares sobre las preparaciones a base de jengibre como opciones potenciales en el manejo de la migraña; sin embargo, el riesgo de sesgo fue alto en muchos estudios. En un ensayo clínico de 2014 publicado en Phytotherapy Research, 100 pacientes con migraña aguda sin aura fueron asignados aleatoriamente a recibir tratamiento con polvo de jengibre o con sumatriptán, un fármaco de prescripción utilizado para tratar la migraña. La evidencia es muy preliminar, con solo unos pocos ensayos pequeños en humanos; se requieren ECA más amplios e independientes.

Curcumina (de Curcuma longa)

Uso tradicional

La cúrcuma (Curcuma longa) se ha utilizado en la medicina ayurvédica y en la medicina tradicional del sur de Asia para afecciones inflamatorias y trastornos neurológicos durante más de dos mil años, típicamente como especia, pasta o preparación en bebida caliente.

Evidencia científica

Hubo hallazgos positivos y preliminares sobre la curcumina como tratamiento profiláctico para la migraña. Un ECA investigó la combinación de nano-curcumina y CoQ10 en la profilaxis de la migraña. Sin embargo, el riesgo de sesgo fue alto en muchos estudios. Ha crecido el interés reciente en el uso de nutracéuticos, incluyendo la curcumina, para la prevención de la migraña, aunque la base de evidencia sigue en desarrollo. La evidencia es muy preliminar, en gran parte proveniente de ensayos pequeños con alto riesgo de sesgo.

Ácido fólico, vitamina B6 y vitamina B12

Contexto tradicional y científico

La combinación de ácido fólico, B6 y B12 cuenta con un estudio positivo y uno negativo para la migraña. Estos nutrientes son relevantes para el metabolismo de la homocisteína; se ha asociado la homocisteína elevada con la migraña, particularmente con la migraña con aura. La evidencia es inconclusa y requiere más investigación.

Factores y patrones dietéticos

Desencadenantes alimentarios

Las estrategias tradicionales se han centrado predominantemente en la identificación y eliminación de desencadenantes dietéticos comunes como la cafeína, el alcohol, el glutamato monosódico (GMS) y los alimentos ricos en tiramina. La evidencia sugiere que ciertos alimentos, como el alcohol, la cafeína, el chocolate, el GMS, los nitratos y la tiramina, pueden desencadenar migrañas en personas susceptibles. El alcohol (especialmente el vino tinto) y la ingesta alta e irregular de cafeína son desencadenantes frecuentemente reportados, mientras que la evidencia sobre alimentos y aditivos específicos sigue siendo inconsistente.

Dietas cetogénicas y de bajo índice glucémico

Una mayor adherencia a un patrón dietético mediterráneo se asocia con una menor frecuencia de migraña y discapacidad en cohortes observacionales. Las dietas cetogénicas de muy bajas calorías redujeron significativamente la frecuencia mensual de ataques de migraña en comparación con comparadores isocalóricos no cetogénicos en un ECA de adultos con sobrepeso u obesidad, con una tasa de respondedores ≥50% del 74%. Las dietas de bajo índice glucémico mostraron una mejora en la frecuencia de la migraña tanto en un grupo de dieta como en un grupo control de pacientes que tomaron medicación preventiva estándar para la migraña.

Patrón dietético mediterráneo

Las intervenciones dietéticas, incluyendo la adherencia a los patrones mediterráneos, ofrecen vías prometedoras para el manejo de los síntomas de la migraña. La evidencia actual respalda recomendar una alimentación de estilo mediterráneo, considerar la suplementación con omega-3 y realizar ensayos selectivos de enfoques cetogénicos o de eliminación en pacientes apropiados, junto con el manejo del peso y la optimización del estilo de vida.

Dietas de eliminación

Las dietas de eliminación requieren la identificación de ingredientes dietéticos provocadores y su posterior eliminación. Un ejemplo es la dieta libre de gluten en pacientes con enfermedad celíaca, que disminuye la frecuencia de cefalea o migraña del 51.6 al 100%. Otras dietas de eliminación, como la eliminación de inmunoglobulina G, las dietas antihistamínicas, libres de tiramina y bajas en grasas, tienen resultados contradictorios y podrían causar malnutrición en casos de evitación total.

Hidratación y regularidad de las comidas

Se recomiendan comidas regulares y saludables, una hidratación adecuada y una ingesta de cafeína baja o estable dentro de los marcos de estilo de vida basados en evidencia para el manejo de la migraña. La migraña suele desencadenarse por alteraciones en la homeostasis, incluyendo la omisión de comidas.

Factores del estilo de vida

Actividad física

La actividad física tiene un efecto transversal positivo sobre la mayoría de los factores de riesgo modificables de la migraña y puede mejorar la calidad de vida de los pacientes. Se recomienda aproximadamente de 150 a 300 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada por semana y un aumento de las actividades del estilo de vida. Un programa de ejercicio aeróbico que incluía relajación tuvo un efecto similar al del topiramato en la reducción de la intensidad y la frecuencia del dolor migrañoso. Es probable que la prescripción de ejercicio y la actividad física, junto con otras recomendaciones de estilo de vida, disminuyan la frecuencia del dolor, puedan mejorar la intensidad del dolor y la duración del ataque, y puedan disminuir la discapacidad de los pacientes con migraña tanto episódica como crónica después de 6 semanas de intervención con 3 a 5 sesiones por semana.

En una muestra representativa a nivel nacional de EE. UU., participar en un patrón de ejercicio vigoroso más fortalecimiento muscular se asoció con una reducción del 52% en las probabilidades de padecer cefaleas/migrañas graves. En general, el ejercicio vigoroso combinado con actividades de fortalecimiento muscular se asocia de forma consistente con una menor probabilidad de padecer cefaleas o migrañas graves. Estos hallazgos sugieren que combinar la actividad física vigorosa con actividades de fortalecimiento muscular podría ser lo más beneficioso.

Sueño

El sueño interrumpido empeora los resultados de la migraña. La actividad física mejora la eficiencia y la calidad del sueño, induciendo así un sueño profundo, reduciendo la somnolencia diurna y disminuyendo la frecuencia del uso de medicamentos para ayudar a dormir. Tanto la terapia cognitivo-conductual tradicional como la digital para el insomnio (TCC-I) han mostrado mejoras en la calidad del sueño en pacientes con migraña.

Manejo del estrés

El acrónimo SEED, que significa Sleep, Exercise, Eat y Diary (Dormir, Ejercitarse, Comer y Registrar en un diario), se propuso en una actualización reciente para resumir los cambios de estilo de vida necesarios para mejorar la migraña. Las técnicas de reducción del estrés respaldan el manejo tanto de la migraña como de la calidad del sueño, potencialmente disminuyendo la activación del sistema nervioso simpático y promoviendo el predominio parasimpático.

Manejo del peso

La pérdida de peso y la actividad física regular pueden reducir aún más la carga en personas con obesidad. La relación entre la migraña y la obesidad puede ser bidireccional debido a factores de riesgo compartidos, tanto de estilo de vida como biológicos, como se observa en estudios clinicoepidemiológicos e intervencionistas.

Uso de tabaco y alcohol

El uso de tabaco está respaldado por buena evidencia como factor de riesgo para la progresión de la enfermedad migrañosa. El alcohol, especialmente el vino tinto, es un desencadenante de migraña frecuentemente reportado.

Tabla resumen de evidencia

  • Riboflavina (400 mg/día): Evidencia moderada. Nivel B de AHS/AAN. Múltiples ECA muestran tasas de respondedores de ~50–60%; aún se necesitan ensayos confirmatorios más amplios.
  • Magnesio (hasta 600 mg/día): Evidencia preliminar a moderada. Nivel B de AHS/AAN. Las revisiones sistemáticas muestran Grado C (posiblemente eficaz); se necesitan ECA cegados más amplios.
  • Coenzima Q10: Evidencia preliminar a moderada. Nivel C de AHS/AAN. Los metaanálisis respaldan la reducción de frecuencia; los efectos sobre la gravedad y la duración son inconsistentes.
  • Petasita (Petasites hybridus, libre de AP): Moderada a sólida en cuanto a eficacia; advertencias significativas de seguridad. Anteriormente Nivel A de AHS/AAN; las preocupaciones por hepatotoxicidad requieren certificación de estar libre de AP.
  • Matricaria (Tanacetum parthenium): Mixta y preliminar. Nivel B de AHS/AAN históricamente; los resultados varían según la estandarización del producto.
  • Ácidos grasos omega-3: Mixta y preliminar. Datos observacionales positivos; la revisión sistemática de ECA no muestra un beneficio global consistente.
  • Melatonina: Preliminar y mixta. Cierto respaldo de ECA, pero inconsistente entre ensayos.
  • Vitamina D: Muy preliminar. La deficiencia se asocia con el riesgo de migraña; un estudio de intervención positivo.
  • Jengibre y curcumina: Muy preliminar. Ensayos pequeños con alto sesgo; requieren replicación.
  • Dieta mediterránea: Respaldo observacional. Menor frecuencia de migraña y discapacidad en quienes la siguen; evidencia de ECA emergente.
  • Dieta cetogénica: Respaldo preliminar de ECA, particularmente en personas con sobrepeso u obesidad.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Dieta rica en magnesio y suplementación: La deficiencia de magnesio está estrechamente relacionada con la frecuencia de las migrañas, ya que este mineral ayuda a estabilizar las neuronas y a regular el tono de los vasos sanguíneos. Aumenta su ingesta mediante alimentos como espinaca, almendras, semillas de calabaza, aguacate y chocolate amargo, o considera un suplemento de glicinato o citrato de magnesio (comúnmente alrededor de 400 mg al día) después de consultar a un profesional de la salud.
Remedio 2
Hierba de matricaria (Feverfew): La matricaria es un remedio herbal tradicional utilizado desde hace mucho tiempo para reducir la frecuencia y la severidad de las migrañas, y se cree que actúa calmando la inflamación y la sensibilidad nerviosa. Las preparaciones de hoja seca (comúnmente 50–150 mg diarios) son la forma más estudiada; se debe usar de manera constante durante varias semanas para evaluar el beneficio.
Remedio 3
Té de jengibre: El jengibre es una hierba antiinflamatoria potente que puede ayudar a aliviar tanto el dolor de la migraña como las náuseas comúnmente asociadas con los episodios. Deje reposar rodajas de jengibre fresco en agua caliente durante 10 minutos y bébalo al inicio de una migraña, o úselo regularmente en comidas y bebidas para un apoyo continuo.
Remedio 4
Suplementación con vitamina B2 (riboflavina): La riboflavina favorece el metabolismo energético celular en el cerebro y, según se ha demostrado en estudios, reduce significativamente el número de crisis migrañosas cuando se toma a una dosis de 400 mg diarios. Es económica, se tolera bien y también puede encontrarse de forma natural en alimentos como los huevos y los productos lácteos.
Remedio 5
Aplicación tópica de aceite de menta: La menta tiene efectos antiinflamatorios naturales y ayuda a relajar los músculos tensos, lo que la convierte en un remedio útil al inicio de una migraña. Diluya el aceite esencial de menta con un aceite portador y aplíquelo en las sienes y la frente para obtener un efecto refrescante y relajante de la tensión.
Remedio 6
Terapia con compresas frías: Aplicar una compresa fría o hielo envuelto en un paño sobre la frente o la parte posterior del cuello es una medida física sencilla que contrae los vasos sanguíneos dilatados y puede ayudar a reducir la sensación pulsátil de una migraña. Aplicar durante 10–15 minutos a la vez durante un ataque para lograr un alivio significativo del dolor.
Remedio 7
Horario de sueño constante: El sueño irregular o interrumpido es un desencadenante bien conocido de la migraña, ya que desestabiliza las hormonas y el sistema nervioso. Procura acostarte y despertarte a la misma hora todos los días, establece una rutina relajante antes de dormir, y mantén el dormitorio oscuro y fresco para reducir los ataques provocados por el sueño.
Remedio 8
Hidratación y evitación de alimentos desencadenantes: Incluso la deshidratación leve puede desencadenar migrañas al causar que las neuronas se disparen demasiado rápido, por lo que beber suficiente agua a lo largo del día es un hábito preventivo fundamental. Combina esto con identificar y evitar los desencadenantes dietéticos personales; los culpables comunes incluyen el alcohol, los nitratos en las carnes procesadas y el exceso de cafeína.
Remedio 9
Té de manzanilla para la reducción del estrés: La manzanilla es bien conocida por sus propiedades calmantes, y dado que el estrés es un desencadenante común de la migraña, su uso regular puede ayudar a reducir la tensión del sistema nervioso que precede a los ataques. Prepara una taza de té de manzanilla por la noche o cuando sientas que se aproxima una migraña para promover la relajación.
Remedio 10
Ejercicio moderado regular: El ejercicio aeróbico moderado y constante —como caminar, nadar o hacer yoga— favorece la reducción del estrés, mejora la circulación y se ha asociado con una menor frecuencia de episodios de migraña con el tiempo. Aumente la intensidad de forma gradual, ya que el ejercicio demasiado intenso puede, paradójicamente, desencadenar crisis en algunas personas; la constancia importa más que la intensidad.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar migraña.
  • El 5-HTP es un precursor directo de la serotonina que ha sido estudiado en múltiples ensayos clínicos para la profilaxis de la migraña. Un estudio doble ciego, controlado con placebo y de tipo cruzado encontró respuestas favorables (reducción >50% en los síntomas de cefalea) en el 52% de los casos. Un ECA independiente mostró que el 5-HTP fue tan eficaz como la metisergida para la prevención de la migraña. En la mayoría de los ensayos se evaluaron dosis de 400–600 mg/día.

  • El ácido alfa-lipoico (ALA) tiene propiedades antioxidantes y de soporte mitocondrial que se han estudiado en la migraña. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2024 de 5 ECA (255 pacientes) encontró una mejora significativa en la frecuencia mensual promedio de migraña con ALA como monoterapia o en combinación. Un ECA doble ciego de 2022 en 92 mujeres mostró reducciones significativas en la severidad, frecuencia e impacto de los dolores de cabeza con 300 mg dos veces al día durante 12 semanas.

  • tusílagoCientífico

    El extracto de raíz de petasita (Petasites hybridus) tuvo el nivel más alto de evidencia (Nivel A) para la prevención de la migraña en las guías de la AAN/AHS de 2012, basado en dos ECA. Sus sesquiterpenos activos (petasinas) inhiben la biosíntesis de leucotrienos, la liberación de CGRP y la síntesis de prostaglandinas. Sin embargo, la preocupación por los alcaloides pirrolizidínicos hepatotóxicos llevó a la AAN a retirar su recomendación en 2015.

  • cafeínaCientífico

    La cafeína tiene un papel dual en la migraña: en dosis bajas actúa como coadyuvante analgésico y está presente en varios tratamientos combinados aprobados para la migraña, mientras que el consumo crónico elevado se asocia con la cronificación de la migraña y la cefalea por uso excesivo de medicación. Se ha demostrado en un estudio prospectivo que la abstinencia de cafeína mejora la eficacia del tratamiento agudo de la migraña.

  • capsaicinoidesCientífico

    La capsaicina intranasal se ha evaluado para la prevención de la migraña mediante la desensibilización trigeminal. La evidencia clínica es más débil que para la cefalea en racimos, clasificada como "respaldo científico más débil" por la base de datos de evidencia de PeaceHealth. Un ensayo doble ciego y series de casos respaldan su beneficio, particularmente para la migraña rinógena o asociada a sinusitis.

  • capsicumCientífico

    La capsaicina intranasal ha sido evaluada en estudios clínicos y series de casos para el tratamiento de la migraña, con evidencia de alivio rápido del dolor mediante la depleción de CGRP trigeminal. Los datos preliminares de estudios controlados y las series de casos respaldan su eficacia, aunque faltan ECA de gran escala.

  • La capsaicina intranasal se ha evaluado en ensayos controlados para las cefaleas en racimo (con respaldo de estudios doble ciego) y para las migrañas (con evidencia más débil). El mecanismo propuesto es la desensibilización de las fibras sensoriales del trigémino. PeaceHealth señala que existe respaldo de ensayos doble ciego para las cefaleas en racimo y evidencia más débil para las migrañas.

  • La CoQ10 está respaldada por evidencia de Nivel C (posiblemente eficaz) según las guías de la AAN/AHS para la prevención de la migraña. Un metaanálisis de 2024 de ECA encontró que la CoQ10 redujo la frecuencia de la migraña (DM = −1.73), la severidad (DM = −1.35) y la duración (DM = −1.72). Es bien tolerada, con pocos eventos adversos.

  • cúrcumaCientífico

    La curcumina, el polifenol activo de la cúrcuma, se ha evaluado en ECA para la migraña. Un ECA doble ciego controlado con placebo encontró que la curcumina 500 mg dos veces al día durante 8 semanas redujo significativamente la duración y la gravedad de los ataques de migraña, y disminuyó los niveles séricos de CGRP. Un metaanálisis de ECA respaldó su papel en el manejo de la migraña.

  • diamina oxidasaCientífico

    La deficiencia de DAO es significativamente más prevalente en pacientes con migraña que en voluntarios sanos, y un ensayo aleatorizado doble ciego demostró que la suplementación con DAO redujo la duración de la cefalea migrañosa en aproximadamente 1.4 horas en pacientes con deficiencia de DAO. La histamina favorece la migraña mediante la liberación de óxido nítrico a partir de la estimulación de los receptores H1 en las arterias intracraneales.

  • matricariaCientífico

    La matricaria (Tanacetum parthenium) se ha utilizado durante siglos en la medicina popular europea para prevenir las migrañas. Múltiples ECA y una revisión Cochrane de 2020 (6 estudios, 561 participantes) encontraron una reducción de aproximadamente 0.6 ataques de migraña por mes en comparación con el placebo, aunque la calidad de la evidencia se califica como baja. Las guías de la AAN/AHS de 2012 otorgaron a la matricaria evidencia de Nivel B (probablemente efectiva).

  • Múltiples ECAs y un metaanálisis de dosis-respuesta de 2025 que incluyó 12 ensayos (n=749) muestran que la riboflavina en dosis altas (principalmente 400 mg/día) reduce significativamente la frecuencia y la duración de las crisis de migraña. El mecanismo propuesto implica una mejora dependiente de FMN/FAD del metabolismo energético mitocondrial y una reducción del estrés oxidativo en las neuronas susceptibles.

  • gastrodiaCientífico

    Un metaanálisis de 2022 publicado en Frontiers in Neurology evaluó ECA de gastrodina para la migraña. La gastrodina modula el CGRP y los receptores de adenosina A1 en modelos de migraña, y atraviesa la barrera hematoencefálica. Múltiples ECA chinos y preparaciones farmacopeicas respaldan esta indicación.

  • jengibreCientífico

    El jengibre se ha utilizado tradicionalmente para el dolor de cabeza y las náuseas en los sistemas de medicina asiáticos y de Oriente Medio. Clínicamente, un metaanálisis de ECA concluyó que el jengibre es seguro y eficaz para el tratamiento agudo de la migraña, con una reducción significativa del dolor a las 2 horas. Un ECA doble ciego controlado con placebo (Cephalalgia, 2019) confirmó su eficacia aguda cuando se añade al tratamiento estándar de la migraña.

  • ginkgo bilobaCientífico

    Ginkgo biloba, principalmente a través de su componente terpénico ginkgólido B, ha sido estudiado para la profilaxis de la migraña con aura. Ensayos clínicos abiertos y estudios preliminares sugieren un beneficio potencial, particularmente para reducir la frecuencia y duración del aura. La revisión integrativa sobre migraña de PMC de 2019 identificó resultados positivos de estudios más antiguos sobre el ginkgólido B.

  • ginkgólidosCientífico

    El ginkgólido B, un terpeno del Ginkgo biloba, ha sido estudiado para la profilaxis de la migraña con aura. Un ensayo abierto multicéntrico en 50 mujeres encontró reducciones significativas en la frecuencia y la duración del aura durante 4 meses. El ginkgólido B actúa como antagonista del factor activador de plaquetas (PAF) y modula el glutamato en el SNC, mecanismos relevantes para el aura migrañosa.

  • kudzuCientífico

    Estudios clínicos pequeños y series de casos sugieren que el kudzu podría reducir la frecuencia e intensidad de la migraña, probablemente a través de sus efectos vasoactivos sobre el flujo sanguíneo cerebral y sus propiedades antiinflamatorias. Un estudio retrospectivo de 2017 (Pucci et al., J Headache Pain) examinó KUZIK® para la profilaxis de la migraña sin aura. La MTC también incluye la migraña como una indicación tradicional. La evidencia sigue siendo preliminar.

  • L-tryptophanCientífico

    El metabolismo del triptófano está mecanísticamente vinculado a la migraña a través de las vías de la serotonina y la quinurenina. Las personas con migraña presentan niveles crónicamente más bajos de serotonina entre los episodios, y la ingesta de triptófano podría influir en la homeostasis de la serotonina y en la frecuencia de la migraña. Tanto la serotonina como los catabolitos de la quinurenina modulan el procesamiento nociceptivo trigeminal relevante para la migraña.

  • lavandaCientífico

    El aceite esencial de lavanda cuenta con evidencia de ECA clínicos para el alivio agudo de la migraña mediante aromaterapia. Un ensayo controlado con placebo (European Neurology, 2012) encontró que 15 minutos de inhalación de aceite de lavanda durante un ataque de migraña produjeron reducciones significativas en la severidad del dolor de cabeza en comparación con el placebo. Un ensayo clínico aleatorizado también evaluó la lavanda como terapia profiláctica para la migraña.

  • litio orotatoCientífico

    El estudio abierto de Sartori de 1986 sobre orotato de litio en 42 pacientes alcohólicos documentó una reducción y, en algunos casos, la desaparición de las cefaleas migrañosas como resultado secundario. Ningún ECA específico sobre migraña ha evaluado el orotato de litio. La evidencia se limita a esta única observación de serie de casos.

  • magnesioCientífico

    El magnesio es uno de los suplementos con mayor respaldo científico para la prevención de la migraña. Las guías de la AAN/AHS le otorgaron una evidencia de Nivel B (probablemente eficaz). Una revisión sistemática y metaanálisis de 2024 encontró que la suplementación con magnesio redujo significativamente la frecuencia y la severidad de los ataques de migraña, así como los días de migraña al mes, en comparación con el placebo. El magnesio intravenoso también se utiliza para la migraña aguda.

  • MelatoninaCientífico

    La melatonina ha sido estudiada en múltiples ECA para la profilaxis de la migraña, y la mayoría muestra reducciones en la frecuencia, duración y gravedad de los ataques. Una revisión de 2024 publicada en Nutraceuticals caracterizó a la melatonina como débilmente recomendada, particularmente para pacientes migrañosos con trastornos del sueño comórbidos, aunque la certeza de la evidencia se califica como muy baja.

  • Aceite de mentolCientífico

    El mentol tópico (solución o gel al 10%) se ha estudiado en ensayos aleatorizados como tratamiento abortivo para la migraña sin aura, demostrando reducción del dolor y alivio de las náuseas y la fotofobia. La aplicación intranasal de mentol también ha mostrado eficacia en modelos preclínicos de migraña.

  • MentaCientífico

    Los ensayos clínicos han evaluado el aceite de menta tanto en aplicación tópica como intranasal para la migraña aguda. Un ECA doble ciego en 120 pacientes con migraña encontró que el aceite de menta intranasal era comparable a la lidocaína al 4% para la reducción del dolor. Un gel tópico de mentol al 6% también redujo la intensidad del dolor migrañoso a las 2 horas.

  • La evidencia clínica y mecanística respalda el uso de los ácidos grasos omega-3 en la prevención de la migraña a través de efectos antiinflamatorios neurológicos y antinociceptivos. El EPA y el DHA generan mediadores especializados pro-resolutivos que modulan la neuroinflamación implicada en la fisiopatología de la migraña. Se han realizado ECA, y un ensayo clínico completado (NCT04572789) evaluó específicamente el omega-3 para la prevención de la migraña.

  • partenioCientífico

    La matricaria (Tanacetum parthenium) es el remedio herbal más estudiado clínicamente para la profilaxis de la migraña. Múltiples ECA y una revisión Cochrane respaldan una reducción modesta en la frecuencia de los ataques. La evidencia es variable entre los ensayos más antiguos, pero es más sólida con el extracto de CO2 estabilizado MIG-99. Un metaanálisis de 2025 de nueve ECA (899 participantes) encontró una reducción significativa en la frecuencia de la migraña.

  • MentaCientífico

    El aceite de menta (mentha piperita) tópico (que contiene mentol) cuenta con evidencia clínica de ECA para el alivio agudo de la cefalea migrañosa. Un estudio de 2010 encontró que una solución de mentol al 10% aplicada en la frente/sienes fue eficaz para terminar el dolor migrañoso y reducir las náuseas. Un ECA doble ciego de 2019 encontró que el aceite de menta intranasal reducía la intensidad de la cefalea de manera comparable al tratamiento con lidocaína.

  • PetasinasCientífico

    Las petasinas son los compuestos sesquiterpénicos farmacológicamente activos (petasina e isopetasina) derivados del butterbur (Petasites hybridus), directamente responsables de sus efectos antimigrañosos. Inhiben la biosíntesis de leucotrienos, la liberación de CGRP y los canales iónicos nociceptivos. La evidencia clínica para la prevención de la migraña proviene de ensayos que utilizaron extracto de butterbur libre de AP (alcaloides de pirrolizidina) estandarizado a un mínimo de 15% de petasinas.

  • corteza de pinoCientífico

    Investigaciones clínicas preliminares sugieren que el extracto de corteza de pino (Enzogenol) combinado con vitaminas E y C durante 3 meses reduce la gravedad y la probabilidad de migraña. La evidencia es preliminar y se basa en un estudio pequeño. Los efectos antiinflamatorios y vasculares son mecanismos propuestos.

  • progesteronaCientífico

    La migraña menstrual está estrechamente relacionada con la retirada premenstrual de progesterona, la cual desestabiliza los sistemas de neurotransmisores de serotonina y GABA. Los primeros reportes clínicos de Dalton (1973) describieron el tratamiento exitoso de la migraña menstrual con supositorios de progesterona. Evidencia más reciente sugiere que la progesterona administrada por la noche podría ayudar a estabilizar las fluctuaciones de neurotransmisores y prevenir la migraña premenstrual.

  • Un ensayo clínico abierto publicado en PubMed (PMID 3514492) encontró que la administración prolongada de SAMe alivia el dolor en personas que sufren de migraña, con beneficios que surgen gradualmente a lo largo de un tratamiento extendido. El mecanismo propuesto involucra el papel de la SAMe en la modulación del recambio de serotonina (5-HT), una vía clave en la fisiopatología de la migraña. La SAMe se ha comercializado en algunos países europeos para las cefaleas migrañosas desde mediados de la década de 1980. La evidencia se limita a un pequeño ensayo abierto; no se han completado ECA controlados con placebo específicos para la migraña.

  • La serratiopeptidasa figura en referencias clínicas de prescripción como indicada para la migraña, con base en sus mecanismos antiprostaglandínicos y de hidrólisis de bradiquinina. La revisión de aplicaciones clínicas de AJPCR y múltiples bases de datos de prescripción citan la migraña como una indicación de la SRP. No se ha identificado ningún ECA dedicado a la migraña; la evidencia se basa en listados de indicaciones clínicas y en la superposición del mecanismo antiinflamatorio.

  • La neuroinflamación es un mecanismo reconocido en la patogenia de la migraña, y las SPM actúan sobre las vías neuroinflamatorias relevantes para la migraña. Se han observado niveles plasmáticos reducidos de SPM en pacientes con migraña crónica. Las SPM inhiben la inflamación neurogénica impulsada por CGRP y la sensibilización trigeminal en modelos preclínicos.

  • Múltiples ECAs y metaanálisis evalúan específicamente las fórmulas de Chuanxiong en pacientes con migraña. Se ha demostrado que el TMP/ligustrazina inhibe la activación trigeminovascular y reduce la inflamación neurogénica central en la fisiopatología de la migraña. Se realizó un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de Chuanxiong Qingnao Granule en pacientes con migraña en el China-Japan Friendship Hospital.

  • ubiquinolCientífico

    Los niveles de CoQ10 suelen ser bajos en las personas que sufren migraña, y múltiples ensayos clínicos muestran que la suplementación con CoQ10 reduce la frecuencia, la duración y la severidad de las migrañas. Los mecanismos propuestos incluyen la mejora de la función mitocondrial en las neuronas, la reducción del CGRP neuroinflamatorio y la atenuación antioxidante del estrés oxidativo que desencadena los ataques de migraña. El ubiquinol es la forma preferida debido a su biodisponibilidad superior.

  • vitamina B12Científico

    La vitamina B12 (cobalamina) contribuye a la prevención de la migraña a través de las vías de metilación que reducen la homocisteína. La suplementación combinada con B12, B6 y ácido fólico ha mostrado reducciones significativas en la gravedad y la discapacidad asociadas a la migraña en ECA. Un amplio estudio del UK Biobank encontró que la baja ingesta de B12 es uno de los correlatos más fuertes del riesgo de migraña.

  • vitamina B2Científico

    La riboflavina (vitamina B2) está recomendada para la prevención de la migraña en adultos con evidencia de Nivel B según las guías de la AAN/AHS. Un metaanálisis de 2024 de ECA encontró que la riboflavina disminuyó la frecuencia de los ataques de migraña (DM = −1.34). La dosis profiláctica estándar es de 400 mg/día; los eventos adversos son mínimos (coloración amarilla de la orina).

  • La niacina (vitamina B3) tiene un fundamento histórico en el tratamiento de la migraña; la niacina en dosis altas provoca vasodilatación mediante la liberación de prostaglandinas. Un amplio estudio prospectivo del UK Biobank encontró que la baja ingesta de B3 se encontraba entre las correlaciones más fuertes con el riesgo de migraña. El nicotinato de inositol (niacina sin efecto de enrojecimiento) también se ha estudiado en contextos de cefalea.

  • vitamina B6Científico

    La vitamina B6 (piridoxina) se ha estudiado para la prevención de la migraña, principalmente por su papel en el metabolismo de la homocisteína y la síntesis de serotonina. Un ECA encontró que 80 mg/día de piridoxina durante 12 semanas redujo significativamente los resultados del diario de cefaleas, la gravedad y la duración de los ataques de migraña frente a placebo. La terapia combinada de B6/B9/B12 muestra un beneficio particularmente consistente.

  • El folato (vitamina B9), a menudo combinado con B6 y B12, se ha estudiado para la prevención de la migraña, particularmente en pacientes con homocisteína elevada. Los ECA que combinaron ácido fólico 2 mg/día con B6 y B12 durante 6 meses redujeron significativamente la severidad de la migraña, la discapacidad y los niveles de homocisteína. El ácido fólico solo, en dosis más bajas, mostró un beneficio menos consistente.

  • vitamina DCientífico

    La deficiencia de vitamina D se ha asociado con una mayor incidencia de migraña. Una revisión sistemática y metaanálisis de ECA de 2024 encontró que la suplementación con vitamina D redujo la frecuencia de migraña (DM = −1.69) y los días de migraña al mes (DM = −2.41). Un ECA de 2020 también encontró que la vitamina D3 combinada con topiramato mejoró la profilaxis de la migraña pediátrica en comparación con topiramato solo.

  • YuccaCientífico

    El estudio de Bennett de 1977 y la revisión de Cheeke de 2006 (J Inflammation) señalan que la suplementación con saponinas de yuca se asoció con una reducción en la incidencia de migrañas como hallazgo secundario. Drugs.com y los curanderos tradicionales de Nuevo México incluyen la migraña como uso oral de la yuca. La evidencia es débil y no proviene de un ensayo con potencia estadística diseñado con la migraña como criterio de valoración primario.

  • Un estudio en animales de 2019 encontró que el aceite esencial de C. camphora suprimió las vías de señalización del dolor y atenuó la inflamación neurogénica relevante para la migraña. El uso tradicional ayurvédico del alcanfor para las migrañas está documentado a lo largo de siglos. No existe evidencia de ensayos clínicos en humanos.

  • garra del diabloTradicional

    La garra del diablo aparece en referencias de remedios tradicionales y populares para la migraña. Se encuentra entre sus usos históricamente registrados en la medicina indígena del sur de África y en fuentes tipo compendio de medicina tradicional. No se han evaluado ensayos clínicos específicamente para la migraña.

  • cornejoTradicional

    El bacalao jamaiquino (Piscidia erythrina) es una de sus indicaciones tradicionales principales, utilizado por médicos ecléctic­os y herbolarios para la migraña, particularmente las migrañas con un componente nervioso o vascular. Está documentado en referencias herbales, incluida la British Herbal Pharmacopoeia. No existe evidencia de ECA en humanos.

  • dong quaiTradicional

    Dong Quai figura en fuentes de MTC y naturopáticas como remedio tradicional para la migraña, particularmente aquellas relacionadas con una circulación periférica deficiente y espasmo del músculo liso. Las propiedades relajantes del músculo liso y vasodilatadoras de A. sinensis son los mecanismos propuestos. No se han encontrado ECA en humanos sobre la monoterapia con Dong Quai para la migraña.

  • La migraña (y la neuralgia) se incluyen entre las indicaciones terapéuticas tradicionales de C. speciosa en textos de la Medicina Tradicional China (MTC) y se mencionan en múltiples revisiones farmacológicas sometidas a revisión por pares. No se han identificado estudios farmacológicos mecanísticos ni ensayos clínicos que aborden específicamente la migraña.

  • guaranáTradicional

    El uso del guaraná para la migraña está documentado en la medicina tradicional peruana y amazónica en general, y las propiedades vasoconstrictoras de la cafeína ofrecen un fundamento farmacológico. Aparece en múltiples registros etnobotánicos junto con el tratamiento del dolor de cabeza. No se han publicado ensayos clínicos que se centren específicamente en la migraña con guaraná.

  • La IHN se cita en fuentes clínicas como RxList y WebMD como utilizada para las migrañas, particularmente aquellas vinculadas a la aterosclerosis o a una circulación cerebrovascular deficiente. Sin embargo, Wikipedia establece explícitamente que la migraña representa una indicación con "evidencia de respaldo insuficiente". No se identificaron ECA que evaluaran específicamente la IHN para la prevención o el tratamiento de la migraña.

  • melisaTradicional

    La migraña está documentada como una indicación tradicional del bálsamo de limón en varias fuentes históricas y en la medicina tradicional iraní, con mecanismos antiespasmódicos e inhibidores de COX/LOX que aportan plausibilidad farmacológica. No se han publicado ensayos clínicos controlados dirigidos específicamente a la migraña.

  • SalicinaTradicional

    La corteza de sauce blanco (salicina) figura entre los tratamientos complementarios para la migraña en varias fuentes de referencia, y una observación farmacocinética documenta que su metabolito, el ácido salicílico, puede proporcionar alivio en la migraña aguda cuando se potencia su absorción. No existe ningún ECA dedicado a la migraña para la salicina sola.

  • escutelariaTradicional

    La escuteloria tiene un uso tradicional para las cefaleas por estrés y el dolor nervioso, con un uso en la Medicina Tradicional China (MTC) de S. baicalensis para patrones de "eliminación del calor" que históricamente incluían el dolor de cabeza. La actividad antiinflamatoria preclínica y sobre el receptor de serotonina 5-HT7 es farmacológicamente relevante para la fisiopatología de la migraña. No existe evidencia clínica directa para la prevención o el tratamiento de la migraña.

  • La raíz de valeriana tiene un uso tradicional documentado para la migraña, basado en sus propiedades calmantes del SNC y relajantes de la musculatura lisa. Un pequeño estudio clínico iraní (Mirzaee et al., 2015) investigó la valeriana en personas que padecen migraña y reportó hallazgos positivos, pero este estudio no ha sido replicado de forma independiente y las guías modernas para el manejo de la migraña no incluyen la valeriana. La base de evidencia principal sigue siendo tradicional.

  • sauce blancoTradicional

    La corteza de sauce blanco figura en la Comisión E alemana para las cefaleas y cuenta con una larga historia documentada en el tratamiento de la cefalea tensional y vascular, incluida la migraña. Sus propiedades inhibidoras de las prostaglandinas y analgésicas son relevantes desde el punto de vista mecanístico. La evidencia clínica es descrita por fuentes autorizadas como más limitada que la existente para el dolor de espalda o la artritis, y no se identificaron ECA dedicados específicamente a la migraña.

  • SauceTradicional

    La migraña se encuentra entre los principales usos propuestos de la corteza de sauce blanco según compiladores de evidencia clínica (EBSCO Research Starters), y la medicina tradicional china utilizaba el sauce para combatir el dolor de cabeza asociado con el exceso de calor o una respuesta inflamatoria hiperactiva. Ningún ECA ha estudiado específicamente la corteza de sauce en pacientes con migraña. Los mecanismos antiinflamatorios y de inhibición de la COX son farmacológicamente relevantes, pero la evidencia de ensayos clínicos en migraña está ausente.

  • BetónicaTradicional

    Los herbolarios tradicionales y la literatura de medicina popular documentan la betónica (Stachys officinalis) como un remedio específico para la migraña, atribuido a sus glucósidos hipotensores y a su acción antiespasmódica sobre la circulación cerebral. No existe evidencia de ensayos clínicos.

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