La menta verde (Mentha spicata) es una hierba dulce y aromática de la familia de la menta (Lamiaceae), originaria de Europa y Asia y ahora naturalizada en todo el mundo. La hoja de la planta se utiliza tanto culinaria como medicinalmente, conocida por su sabor refrescante y sus suaves propiedades terapéuticas. La menta verde contiene aceites esenciales—principalmente carvona y limoneno—asà como flavonoides, ácido rosmarÃnico y pequeñas cantidades de mentol, aunque mucho menos que la menta piperita. Esto hace que la menta verde sea más suave y menos refrescante, y más adecuada para personas sensibles o niños.
En la medicina herbal, la menta verde se utiliza por sus efectos carminativos, antiespasmódicos y antiinflamatorios. Se toma comúnmente como té o tintura para aliviar problemas digestivos, como hinchazón, gases, náuseas, indigestión y cólicos. También tiene propiedades nervinas suaves, que ayudan a reducir la tensión y los dolores de cabeza mientras elevan suavemente el estado de ánimo. De forma tópica, la menta verde se aplica para irritaciones cutáneas y picazón, y su agradable aroma se utiliza en aromaterapia para la claridad mental y el equilibrio emocional.
Investigaciones recientes han destacado el potencial de la menta verde para modular las hormonas, particularmente en mujeres. Los extractos estandarizados de hoja de menta verde han sido estudiados por su capacidad para reducir los niveles excesivos de andrógenos, lo que los hace útiles en el manejo de los sÃntomas del sÃndrome de ovario poliquÃstico (PCOS) como el hirsutismo y el acné. También se está explorando por sus beneficios neuroprotectores y cognitivos debido a sus propiedades antioxidantes.
Uso Histórico:
La menta verde ha sido utilizada durante miles de años, con evidencia de su uso en el Antiguo Egipto, Grecia y Roma. Era un elemento básico en los jardines y botiquines grecorromanos, donde se usaba para dolencias digestivas, dolores de cabeza y para refrescar el aliento. Plinio el Viejo escribió sobre la capacidad de la menta verde para "estimular la mente," mientras que Dioscórides señaló su uso para calmar el estómago y promover la menstruación.
En la medicina popular europea, la menta verde se usaba en tés y cataplasmas para resfriados, fiebres, malestares estomacales y calambres, y a menudo se añadÃa a los baños para calmar los nervios y la piel. En la medicina árabe y persa tradicional, la menta verde era recomendada para la debilidad digestiva, el exceso de bilis y los desequilibrios hormonales.
En el Ayurveda, la menta verde (a menudo agrupada con otras variedades de pudina) se considera refrescante y calmante, utilizada para pacificar el dosha pitta, aliviar la indigestión y mejorar la concentración.