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capsaicinoides

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Tabla de contenidos

Otros Nombres

Acid amides of vanillylamideAlkyl vanillylamidesBioactive phytochemicals of CapsicumCapsaicinCapsaicin analogsCapsaicin and its analoguesCapsaicin-like compoundsCapsaicin-related compoundsCapsaicinsCapsici fructus activesCapsicinCapsicum activesCapsicum alkaloidsCapsicum oleoresin activesCapsicum pungent principlesDihydrocapsaicinHomocapsaicinHomodihydrocapsaicinN-vanillylnonanamideNonivamideNonvolatile alkaloid compoundsNorcapsaicinNordihydrocapsaicinPAVAPlant secondary metabolites of CapsicumPungency-producing componentsPungent amidesPungent principlesVanillylamidesVNA

Sinopsis

Capsaicinoides

1. Identidad: Origen Botánico, Química y Formas

Origen Botánico y Taxonomía

Los capsaicinoides son un grupo de compuestos importantes que son sintetizados particularmente por diversos miembros del género Capsicum en su placenta. El género Capsicum pertenece a la familia Solanaceae y es un género diverso compuesto por más de 31 especies diferentes, incluyendo cinco especies domesticadas: Capsicum baccatum, C. annuum, C. pubescens, C. frutescens y C. chinense. El chile Capsicum annuum L., que pertenece a la familia Solanaceae en la clase Magnoliopsida, es una hierba anual o perenne limitada ampliamente utilizada a nivel mundial como planta medicinal y comestible.

Identidad Química

El principio pungente más prominente en los chiles picantes del género Capsicum es la capsaicina (8-metil-N-vanillil-6-nonenamida), un compuesto orgánico nitrogenado dentro del grupo de los lípidos. El nombre "capsaicina" se usó originalmente para referirse a una multitud de sustancias aisladas originalmente de la C. oleoresina; estos compuestos se conocen ahora como capsaicinoides, distinción que se hizo después de la década de 1960.

La capsaicina es el compuesto vaniloide más abundante entre los diferentes capsaicinoides presentes en los chiles picantes. Otros capsaicinoides incluyen la dihidrocapsaicina, la nordihidrocapsaicina, la homocapsaicina y la homodihidrocapsaicina. Más precisamente, la capsaicina existe como una familia de compuestos que incluye capsaicina, dihidrocapsaicina, homocapsaicina, homodihidrocapsaicina, nordihidrocapsaicina, ésteres de capsaicina, ésteres de dihidrocapsaicina, ésteres de nordihidrocapsaicina, capsantina-β-d-glucósido y dihidrocapsantina-β-d-glucósido. Entre ellos, la capsaicina y la dihidrocapsaicina son los compuestos más abundantes responsables de la pungencia de los frutos.

Estructuralmente, los capsaicinoides pueden clasificarse en general como derivados de amida ácida del fenol. La estructura vanillílica sobre la cual se construyen los capsaicinoides es también típica de los principios pungentes que se encuentran en las especies de jengibre (Zingiberacea). La pungencia de los diversos capsicums es directamente atribuible a su contenido de capsaicinoides.

Cuantificación: La Escala Scoville

La pungencia se expresa convencionalmente en Unidades de Calor Scoville (SHU). El chile cayena, bastante picante para el gusto humano, se ubica aproximadamente entre 30,000 y 50,000 unidades en la escala Scoville. En comparación, el picor relativo del chile habanero oscila entre 200,000 y 300,000 Unidades Scoville; investigaciones han demostrado que puede contener aproximadamente 0.013 g de capsaicina por gramo de capsicum. Aproximadamente 3 mg de capsaicinoides están presentes en 1 g de chile rojo seco.

Formas de Preparación

La capsaicina se administra en muchas formas, tales como cremas de baja concentración, lociones, parches, inyecciones intradérmicas, formulaciones orales, inyecciones subcutáneas, preparaciones intravenosas, películas, microemulsiones, liposomas y sistemas de liberación de fármacos derivados de la nanotecnología. Para aplicaciones tópicas, la capsaicina se utiliza típicamente en concentraciones que van del 0.025% al 0.1%, con concentraciones más altas utilizadas bajo supervisión médica para el dolor neuropático; la formulación puede presentarse en forma de cremas, geles o parches, que proporcionan liberación sostenida a lo largo del tiempo.

2. Uso Tradicional e Histórico

Orígenes Mesoamericanos

La capsaicina es un componente común que se encuentra en los frutos de las plantas del género Capsicum, las cuales han sido conocidas por la humanidad y consumidas como alimento durante aproximadamente 7,000 a 9,000 años. Se ha descubierto que el cultivo de los chiles comenzó alrededor del quinto milenio a. C., lo que los convierte en una de las plantas cultivadas más antiguas; su origen se estima en algún lugar de Bolivia. El consumo de chiles se remonta al año 7000 a. C. en Mesoamérica.

La similitud de la irritación oral entre la pimienta negra y los chiles del Nuevo Mundo llevó a que estos últimos recibieran el nombre de "pimiento" ("pepper" en inglés), aunque no están botánicamente relacionados con la pimienta negra; los chiles están botánicamente relacionados con el tomate, la papa, el tabaco y las solanáceas en general.

Usos Medicinales Tradicionales

Los capsaicinoides de origen vegetal (capsaicina, dihidrocapsaicina, norcapsaicina, dihidrocapsaicina, homocapsaicina, homodihidrocapsaicina) son bien conocidos y se han utilizado como agentes aditivos nutricionales en la práctica alimentaria cotidiana durante los últimos 9,500 años. El fruto se utiliza en las medicinas tradicionales de China y otros países para calentar el cuerpo, "disipar el frío" y promover la digestión. Curiosamente, los frutos de Capsicum se han utilizado como aditivos alimentarios en el tratamiento del dolor de muelas, infecciones parasitarias, tos, cicatrización de heridas, dolor de garganta y reumatismo.

Los chiles llegaron a Europa solo después del descubrimiento del Nuevo Mundo y el consiguiente intercambio colombino; fueron rápidamente adoptados por muchas culturas y, como tales, son ingredientes de numerosos platillos locales y tradicionales. La capsaicina, el compuesto pungente más prominente de los chiles, se ha utilizado en sistemas de medicina tradicional durante siglos y ya cuenta con una serie de aplicaciones clínicas e industriales establecidas.

Este alcaloide pungente de las especies de Capsicum es el principal compuesto bioactivo y ha sido ampliamente explorado desde una perspectiva farmacológica; existen datos adicionales sobre el aprovechamiento de los capsaicinoides en diversas actividades biológicas, incluyendo aplicaciones antiinflamatorias, antilitogénicas y cardioprotectoras.

Cronología del Conocimiento Científico

El conocimiento científico sobre la química, fisiología y farmacología de los capsaicinoides comenzó a basarse en evidencia a partir del año 1980, predominantemente en observaciones en animales; las observaciones en humanos con capsaicinoides, en términos de buena práctica clínica, comenzaron solo a fines de la década de 1990 en estudios multiclínicos, prospectivos y aleatorizados.

3. Constituyentes Clave y Compuestos Activos

Capsaicinoides Principales

La clase de los capsaicinoides abarca varias amidas vanillílicas estructuralmente relacionadas. Los compuestos principales y sus características son:

  • Capsaicina — El capsaicinoide dominante en abundancia; fórmula molecular C18H27NO3; nombre químico 8-metil-N-vanillil-6-nonenamida. Para la producción de calor, la capsaicina parece ser el más importante de los capsaicinoides y es un ingrediente activo principal del chile cayena.
  • Dihidrocapsaicina — Entre los capsaicinoides, la capsaicina y la dihidrocapsaicina son los compuestos más abundantes responsables de la pungencia de los frutos. La dihidrocapsaicina (DHC) ha demostrado cualidades neuroprotectoras; este capsaicinoide pungente está presente en los chiles picantes en cantidades significativas.
  • Nordihidrocapsaicina, Homocapsaicina, Homodihidrocapsaicina — Presentes en cantidades menores; el término "capsaicinas" pretende abarcar la homocapsaicina, la nordihidrocapsaicina, la dihidrocapsaicina, la homodihidrocapsaicina, o cualquier mezcla compuesta de estas.

Otros Fitoquímicos en el Capsicum

El pimiento es una buena fuente de provitamina A; vitaminas E y C; carotenoides; y compuestos fenólicos como los capsaicinoides, la luteína y la quercetina. El fruto contiene diversos componentes activos, incluyendo la capsaicina, que es el compuesto pungente más abundante; capsaicinoides y carotenoides.

4. Mecanismos de Acción

El Receptor TRPV1: Blanco Molecular Principal

Algunos de los efectos de la capsaicina son mediados por el receptor denominado "canal catiónico de potencial receptor transitorio subfamilia V miembro 1" (TRPV1), al cual la capsaicina se une específicamente. TRPV1 es un miembro selectivo de Ca2+ de la familia de canales iónicos de potencial receptor transitorio, que perciben el calor. TRPV1 está ampliamente distribuido en tejidos del cerebro, la vejiga, los riñones, los intestinos, los queratinocitos epidérmicos, las células gliales, el hígado, los granulocitos polimorfonucleares, los mastocitos y los macrófagos.

La capsaicina es un agonista de TRPV1 que reduce su umbral de activación. La capsaicina activa específicamente el receptor de potencial transitorio vaniloide subtipo 1 (TRPV1), un canal iónico permeable al Ca2+. Se sabe que la capsaicina actúa a través del receptor TRPV1, presente en diversos tejidos; la capsaicina se metaboliza hepáticamente, con una vida media que se correlaciona con el método de aplicación.

La mayoría de los efectos biológicos de la capsaicina —y otros capsaicinoides— están asociados con la activación del receptor de capsaicina (TRPV1); sin embargo, se ha encontrado que algunas actividades biológicas, como sus efectos antineoplásicos y cardioprotectores, son independientes del receptor TRPV1.

Desensibilización y "Desfuncionalización"

Después de que el TRPV1 ha sido activado por la capsaicina, el receptor entra en un estado refractario duradero, en el cual no responde a la presión mecánica, el dolor ni los agentes inflamatorios. Esta llamada "desfuncionalización" resulta del cierre del poro del canal debido a cambios conformacionales que dependen del Ca2+ extracelular. Aún no está claro en qué medida esta "desfuncionalización" transitoria explica los efectos analgésicos observados de la capsaicina. Cuando es activado por la capsaicina, TRPV1 media la afluencia de Ca2+ y la liberación de glutamato, lo cual puede dañar las fibras nerviosas autónomas cutáneas y las terminaciones nerviosas sensoriales, disminuyendo la sensación de dolor.

La aplicación repetida o la exposición única a capsaicina en alta concentración provoca sobreestimulación y la subsecuente desensibilización de los receptores TRPV1, el agotamiento de la sustancia P y una degeneración reversible de los nervios sensoriales. La unión al canal TRPV1 conduce a una activación y sensibilización inicial de los nociceptores, asociada con la liberación de neuropéptidos como la sustancia P desde sus terminales centrales y periféricas, lo que resulta en respuestas dolorosas. Cuando una neurona sensorial se expone a la capsaicina, libera su reserva de sustancia P, y con la aplicación repetida, deja de producir sustancia P; la capacidad de la neurona para enviar una señal de dolor se ve así disminuida. Tras suspender la aplicación tópica de capsaicina, las reservas de sustancia P vuelven a los niveles previos al tratamiento y la sensibilidad neuronal regresa a la normalidad.

Aunque se pensaba que el efecto analgésico de la capsaicina se debía a un agotamiento de la sustancia P, causante del dolor, evidencia reciente sugiere que un proceso de "desfuncionalización" de las fibras nociceptoras es responsable de su efecto analgésico.

Mecanismo Termogénico

Los capsaicinoides, presentes naturalmente en los frutos del chile (Capsicum), se han establecido como moléculas termogénicas que estimulan el gasto energético y la lipólisis mediante la activación de TRPV1. Tanto la capsaicina como el análogo no pungente dihidrocapsiato estimulan los receptores TRPV1 en el intestino, lo que provoca la activación del sistema nervioso simpático, que puede aumentar la lipogénesis y la termogénesis. Estos hallazgos respaldan el concepto de que la capsaicina y los compuestos relacionados pueden potenciar el gasto energético humano, principalmente a través de la activación de la termogénesis del tejido adiposo pardo y beige, con TRPV1 sirviendo como mediador clave pero dependiente del contexto.

Mecanismos Cardiovasculares

La capsaicina activa los receptores TRPV1 en las células endoteliales, estimulando la liberación de óxido nítrico, lo que abre los vasos sanguíneos y mejora la circulación. Se ha propuesto que la capsaicina en sí exhibe propiedades vasodilatadoras; sin embargo, un creciente cuerpo de evidencia también revela un potencial vasoconstrictor de la capsaicina que actúa a través del canal vascular TRPV1, lo que sugiere que un consumo innecesariamente alto podría provocar efectos adversos.

Mecanismos Anticancerígenos (Preclínicos)

La capsaicina exhibe un interesante potencial anticancerígeno en diferentes estudios preclínicos, actuando sobre las células cancerosas mediante la promoción de la apoptosis, la inhibición de la angiogénesis y la modulación de los reguladores del ciclo celular; interactúa con vías intracelulares para aumentar el estrés oxidativo y alterar la función mitocondrial, dañando selectivamente a las células malignas sin afectar a las células normales.

Mecanismos Antioxidantes

Los adultos que recibieron capsaicina durante 4 semanas mostraron niveles más bajos de oxidación de las lipoproteínas séricas; en las mitocondrias, la capsaicina puede reducir la peroxidación lipídica y, en general, el estrés oxidativo; puede aliviar la lesión por isquemia-reperfusión en el miocardio y el riñón; la mayoría de estos efectos antioxidantes parecen estar mediados por TRPV1.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

5.1 Manejo del Dolor: Dolor Neuropático

Esta es la aplicación clínica de la capsaicina con mejor respaldo, con aprobación regulatoria en múltiples jurisdicciones. La capsaicina tópica es un tratamiento aprobado por la FDA para el dolor neuropático. El parche de capsaicina de alta concentración (179 mg) (conocido como sistema tópico de capsaicina al 8% en los Estados Unidos) proporciona una opción de tratamiento tópico para el dolor neuropático periférico en adultos y puede utilizarse como monoterapia o en combinación con otros medicamentos para el dolor. En la Unión Europea, está indicado para el dolor neuropático periférico de cualquier causa, mientras que en los Estados Unidos su indicación se limita al tratamiento de la neuralgia posherpética (NPH) y la neuropatía periférica diabética dolorosa (NPDD).

Una única aplicación de una hora de duración de un parche de capsaicina en alta dosis aprobado por la FDA demuestra reducir significativamente el dolor en pacientes que padecen neuralgia posherpética y mantiene su efecto analgésico hasta por tres meses; el parche Qutenza (NeurogesX) es un tratamiento médico novedoso que contiene 8 por ciento de capsaicina y está diseñado para el manejo tópico del dolor neuropático asociado con la neuralgia posherpética.

En un metaanálisis que examinó a 2,057 personas con NPH y neuropatía asociada al VIH, la proporción de respondedores con alivio (mejoría del dolor mayor al 30% que duró de 2 a 12 semanas) durante un período de tratamiento de 12 semanas fue del 43% en el grupo del parche de capsaicina al 8% y del 34% en el grupo control, una diferencia estadísticamente significativa.

En una revisión sistemática, la crema de capsaicina al 0.075% demostró un beneficio estadísticamente significativo en la neuralgia posherpética, las neuropatías posquirúrgicas y la neuropatía diabética en comparación con el placebo; el efecto analgésico de la crema de capsaicina al 0.075% se ha demostrado a lo largo de 4 a 12 semanas de seguimiento del estudio, aunque puede tomar semanas de aplicación lograr un beneficio significativo.

La eficacia del parche de capsaicina al 8% de dosis única alta se ha observado hasta 12 semanas en los datos publicados; es eficaz para la neuralgia posherpética, pero ha habido resultados mixtos con el parche para la neuropatía relacionada con el VIH; y hasta la fecha no se han realizado ensayos comparativos directos entre el parche de capsaicina al 8% y la crema de capsaicina al 0.075%.

Una aplicación única de capsaicina de alta concentración durante 60 minutos para la neuralgia posherpética ha sido evaluada de manera sólida; los parches de capsaicina al 8% se aplican en las áreas más dolorosas de piel sana y se dejan colocados durante 60 minutos; el tratamiento puede repetirse cada 90 días si el dolor persiste o regresa; los parches generalmente se aplican en clínicas especializadas del dolor, donde los pacientes pueden ser pretratados y monitoreados.

Se encontró que el parche de capsaicina (8%) es tan eficaz como los medicamentos orales en el tratamiento de la neuropatía periférica diabética dolorosa, pero sin los efectos adversos como somnolencia, mareo y fatiga asociados con los medicamentos orales.

Fuerza de la evidencia: Fuerte para la neuralgia posherpética (parche de alta dosis, múltiples ECA, aprobado por la FDA); moderada para otras neuropatías. La evidencia sobre la crema de baja concentración es más débil en general, con problemas de adherencia observados debido a la sensación de ardor y la necesidad de aplicaciones frecuentes.

5.2 Manejo del Dolor: Musculoesquelético y Osteoartritis

La capsaicina tópica de baja concentración se ha evaluado como tratamiento para la osteoartritis (OA) en múltiples ensayos clínicos doble ciego controlados con vehículo; los estudios clínicos de estos medicamentos, que generalmente implican de tres a cinco aplicaciones cutáneas tópicas por día durante períodos de 2 a 6 semanas, en general han sugerido efectos beneficiosos modestos contra diversos síndromes dolorosos, incluyendo la neuralgia posherpética, la neuropatía diabética y el dolor musculoesquelético crónico.

Los resultados sugieren efectos beneficiosos modestos en diferentes tipos de dolor, como la neuropatía diabética, la neuralgia posherpética, el dolor musculoesquelético crónico y los dolores relacionados con la artritis. Aunque los estudios demuestran su eficacia en el dolor musculoesquelético, la crema de capsaicina al 0.025% no ha sido adecuadamente estudiada para el dolor neuropático.

La mala adherencia de los pacientes se cita a menudo como un posible factor contribuyente a la eficacia limitada de los productos de baja concentración, ya que cada aplicación puede asociarse con una sensación de ardor.

La capsaicina tópica, un tratamiento aprobado por la FDA para el dolor neuropático, aborda el dolor derivado de la actividad nociceptora anormal en las capas superficiales de la piel; los efectos después de una única administración son evidentes durante un período de semanas a meses, pero con el tiempo son completamente reversibles; la capsaicina inyectable se ha evaluado para afecciones como la osteoartritis y muestra resultados prometedores en estudios clínicos.

Fuerza de la evidencia: Moderada para la osteoartritis (múltiples ECA y revisiones sistemáticas demuestran un beneficio modesto); limitada por el tamaño reducido de las muestras, diseños de estudio heterogéneos y problemas de adherencia.

5.3 Termogénesis y Manejo del Peso

Se llevó a cabo una revisión sistemática y metaanálisis para examinar el efecto de los capsaicinoides/capsinoides sobre los índices de termogénesis; de 4,092 artículos, se incluyeron 13 estudios; los tamaños de efecto agrupados revelaron que, en comparación con el placebo, los capsaicinoides/capsinoides aumentaron significativamente la tasa metabólica en reposo (TMR) (diferencia de medias ponderada: 33.99 kcal/día, IC del 95%: 15.95–52.03; I2: 0%), el gasto energético y la oxidación de grasas; también redujeron significativamente el cociente respiratorio (CR) (DMP: −0.01, IC del 95%: −0.02 a −0.01) y la oxidación de carbohidratos.

La intervención en forma de cápsula durante un período más prolongado tuvo una influencia más considerable sobre la TMR que los grupos comparativos. Un estudio clínico demostró que 9 mg de capsinoide durante 8 semanas podían aumentar la actividad del tejido adiposo pardo (TAP) e incrementar la termogénesis en sujetos sanos.

La suplementación a largo plazo con capsinoides aumenta la densidad vascular del tejido adiposo pardo y el gasto energético en reposo en adultos sanos de mediana edad; los metaanálisis de ensayos clínicos también muestran aumentos modestos pero significativos en la tasa metabólica en reposo y la oxidación de grasas, particularmente en individuos con sobrepeso u obesidad.

Se sabe que la capsaicina del chile estimula la termogénesis a través de un mecanismo del sistema nervioso central, pero a las dosis requeridas para observar este efecto metabólico, ocurren efectos secundarios gastrointestinales intolerables; los estudios sugieren que los capsinoides como el dihidrocapsiato, presente en el chile dulce no pungente CH-19, comparten las características metabólicas positivas de la capsaicina sin inducir efectos secundarios gastrointestinales.

A pesar de la evidencia mecanicista y preclínica convincente, la traducción clínica de las intervenciones basadas en capsaicina sigue estando limitada por la variabilidad en la dosificación, la biodisponibilidad y la capacidad de respuesta interindividual.

Existe poca evidencia científica de que funcione como agente para la pérdida de peso o para reducir el azúcar en sangre, aunque se necesitan más estudios para evaluar su efecto total en el retraso del síndrome metabólico relacionado con la obesidad.

Fuerza de la evidencia: Modesta y consistente para los aumentos a corto plazo en la tasa metabólica en reposo (~34 kcal/día) y la oxidación de grasas (a nivel de metaanálisis); los efectos sobre el peso corporal y la adiposidad son estadísticamente significativos pero clínicamente pequeños y pueden no ser relevantes a largo plazo sin restricción dietética. Esta área presenta evaluaciones contradictorias entre fuentes autorizadas.

5.4 Perfil Lipídico y Efectos Cardiometabólicos

Una revisión sistemática y metaanálisis que identificó nueve ensayos controlados aleatorizados que incluían a 461 pacientes encontró que la capsaicina disminuyó significativamente el colesterol total (CT) (DMP = −0.48, IC del 95%: −0.63 a −0.34; I2 = 0.00%) y el colesterol LDL (DMP = −0.23, IC del 95%: −0.45 a −0.02; I2 = 68.27%) en pacientes con síndrome metabólico; no se encontraron efectos significativos sobre los triglicéridos o el colesterol HDL.

La suplementación con pimiento rojo/capsaicina puede producir beneficios modestos en la reducción del colesterol total y la presión arterial diastólica; sin embargo, el análisis de sensibilidad demostró que los resultados significativos para el colesterol total y la presión arterial diastólica dependían de un único estudio.

Los efectos hipolipemiantes, antihipertensivos, antidiabéticos y antiobesidad de C. annuum se han demostrado en varios estudios; según estos estudios, el pimiento rojo, así como la capsaicina, tienen la capacidad de controlar el síndrome metabólico y sus trastornos relacionados, como la obesidad, el perfil lipídico alterado, la diabetes y sus complicaciones.

Fuerza de la evidencia: Preliminar a moderada para los efectos hipolipemiantes y sobre la presión arterial en pacientes con síndrome metabólico (base de evidencia de 9 ECA); muchos efectos dependen fuertemente de hallazgos de un único estudio y existe alta heterogeneidad. La mayor parte de la evidencia proviene de modelos animales, con datos robustos limitados en humanos.

5.5 Efectos Gastrointestinales

Numerosos estudios han revelado que la capsaicina actúa sobre el tracto gastrointestinal (GI) de manera dependiente e independiente de TRPV1, dependiendo principalmente de sus concentraciones de consumo. Aunque la ingesta en dosis altas de capsaicina dietética es perjudicial para la salud humana en algunos casos, la literatura actual sugiere que la ingesta en dosis apropiadas probablemente sea beneficiosa para la salud gastrointestinal y preventiva/terapéutica para las enfermedades gastrointestinales en la mayoría de los casos.

Estudios previos han atribuido varios efectos gastrointestinales positivos a la capsaicina: induce la liberación del péptido relacionado con el gen de la calcitonina, activa la ciclooxigenasa-1 gastroprotectora y aumenta la superficie absortiva del intestino delgado. Se ha demostrado que una dosis baja de capsaicina y sus homólogos y análogos naturales (capsaicinoides) previenen el desarrollo de daño en la mucosa gástrica causado por el alcohol y los antiinflamatorios no esteroideos.

Los capsaicinoides son capaces de modificar los nervios aferentes sensibles a la capsaicina, que tienen funciones principales en la defensa del tracto gastrointestinal contra el daño causado por sustancias químicas, el calor, el estiramiento y el entorno químico.

Fuerza de la evidencia: Basada en gran medida en estudios en animales e in vitro. Si bien la evidencia mecanicista es convincente, los ensayos clínicos controlados robustos en humanos que evalúen específicamente la protección gastrointestinal son limitados. La relación paradójica dependiente de la dosis (gastroprotectora en dosis bajas; potencialmente irritante en dosis altas) es una consideración importante.

5.6 Sistema Cardiovascular

La capsaicina presenta atributos cardioprotectores, específicamente en la regulación de la presión arterial, el metabolismo lipídico y la salud vascular. El consumo a largo plazo de capsaicina puede reducir la presión arterial en ratas espontáneamente hipertensas y puede prevenir la hipertensión nocturna en ratones causada por una dieta alta en sal. La capsaicina influye favorablemente en la homeostasis lipídica al inhibir la lipogénesis, promover la oxidación de ácidos grasos y mejorar el manejo del colesterol, contribuyendo en conjunto a la protección vascular.

La capsaicina (trans-8-metil-N-vanillil-6-nonenamida), un vaniloide natural, ha sido estudiada en el tratamiento de diversas enfermedades cardiovasculares.

Fuerza de la evidencia: Evidencia principalmente en animales e in vitro; existe un pequeño número de ECA en humanos con resultados modestos, a veces dependientes de un único estudio. Faltan ensayos prospectivos a gran escala en humanos específicamente enfocados en resultados cardiovasculares.

5.7 Efectos Anticancerígenos

Varios equipos han documentado los efectos anticancerígenos de la capsaicina, comprobados tanto en diseños in vivo como in vitro. La capsaicina exhibe potencial anticancerígeno en diferentes estudios preclínicos que involucran diversas vías relacionadas con la formación y el desarrollo tumoral; actúa sobre las células cancerosas promoviendo la apoptosis, inhibiendo la angiogénesis y modulando los reguladores del ciclo celular.

Datos epidemiológicos y de laboratorio han sugerido que la capsaicina puede actuar como carcinógeno o como anticarcinógeno, y este es un tema de debate en curso. La capsaicina parece interactuar con las enzimas metabolizadoras de xenobióticos, particularmente las monooxigenasas microsomales dependientes del citocromo P450, que participan tanto en la activación como en la desintoxicación de diversos carcinógenos y mutágenos químicos.

Fuerza de la evidencia: En gran medida preclínica (modelos in vitro y animales). No se han publicado hasta la fecha ensayos clínicos robustos en humanos que establezcan la eficacia anticancerígena. El doble potencial como carcinógeno/anticarcinógeno, dependiendo de la dosis y el contexto, subraya la necesidad de precaución al extrapolar los hallazgos preclínicos a recomendaciones en humanos.

5.8 Vejiga Urinaria y Otras Áreas Clínicas

Un gran número de estudios farmacológicos han utilizado la capsaicina para activar muchos sistemas fisiológicos, con énfasis en la investigación del dolor, pero también incluyendo funciones como el sistema cardiovascular, el sistema respiratorio y el tracto urinario.

Las afecciones clínicas para las cuales se ha investigado la capsaicina incluyen: osteoartritis, dolor musculoesquelético crónico, síndrome de dolor posmastectomía, síndrome de boca ardiente, vejiga hiperactiva, gastropatía, náuseas y vómitos posoperatorios, prurito, prurito anal, dolor de garganta posoperatorio, mejora de la sensibilidad del reflejo de la tos en pacientes con antecedentes de disfagia y otros trastornos relacionados con la deglución, y mucositis inducida por quimioterapia y radioterapia.

Fuerza de la evidencia: Variable y generalmente preliminar o débil para la mayoría de estas indicaciones adicionales; algunas (por ejemplo, la vejiga hiperactiva) cuentan con pequeños estudios de prueba de concepto en humanos, mientras que otras se mantienen principalmente en la etapa de reportes de casos o estudios en animales.

6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios Clínicos

Formas Tópicas

Además del parche de dosis alta, la capsaicina está disponible comercialmente en cremas al 0.025%, 0.075% y 0.1%; estas cremas son aplicadas por los pacientes o cuidadores de 3 a 4 veces al día.

El agotamiento de la sustancia P no ocurre de inmediato; el uso eficaz de la crema al 0.075% de capsaicina requiere la aplicación tópica de 4 a 5 veces al día durante un período de al menos 4 semanas.

La dosis recomendada de Qutenza para el dolor neuropático asociado con la neuralgia posherpética es una única aplicación de 60 minutos de hasta cuatro parches. El tratamiento puede repetirse cada 90 días si el dolor persiste o regresa.

Formas Orales

Un estudio clínico demostró que 9 mg de capsinoide (un análogo no pungente de la capsaicina) durante 8 semanas podían aumentar la actividad del tejido adiposo pardo e incrementar la termogénesis en sujetos sanos.

Biodisponibilidad

Debido a su estructura química, la capsaicina puede absorberse bien cuando se administra de forma tópica u oral, alcanzando hasta un 94% de absorción y una concentración máxima de 1.90 µg/ml en sangre, observada 1 hora después de la administración oral en ratas a una dosis de 30 mg/kg de peso corporal. La absorción sistémica a partir del parche de dosis alta es mínima y clínicamente insignificante.

7. Consideraciones de Seguridad e Interacciones

Efectos Adversos Locales y Sistémicos Generales

Los efectos adversos comunes del parche de capsaicina al 8% son ardor, dolor, eritema, prurito, pápulas, hinchazón, sequedad e hipertensión, transitorios, de leves a moderados y autolimitados, en el sitio de aplicación. Para manejar el dolor local por la aplicación de capsaicina, la piel se pretrata con un anestésico local, como la lidocaína tópica, o con un analgésico oral; generalmente se observa un aumento transitorio del dolor dentro de las 48 horas posteriores a la aplicación del parche, antes de que comience el efecto de alivio del dolor.

Sin las instrucciones adecuadas de uso, la capsaicina puede causar ardor o dolor punzante en la piel y, si se ingiere en grandes cantidades por adultos o en pequeñas cantidades por niños, puede producir náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea con ardor. La exposición ocular produce lagrimeo intenso, dolor, conjuntivitis y blefaroespasmo.

Las posibles reacciones y eventos adversos más comunes con la administración del parche tópico incluyen eritema local, dolor local, prurito local, edema local, hinchazón local, sequedad local, hipertensión, pápulas, náuseas, vómitos, nasofaringitis, sinusitis y bronquitis.

Toxicidad Gastrointestinal en Dosis Altas

Las membranas mucosas a lo largo de todo el tracto gastrointestinal, desde la boca hasta el ano, pueden irritarse temporalmente por la ingestión de capsaicina; además de la irritación, pueden presentarse diarrea y vómitos; los capsaicinoides pueden producir gastritis grave y diarrea; la infusión intragástrica de chile rojo en polvo causó un aumento rápido y marcado en el contenido de ADN del aspirado gástrico, lo que indica una exfoliación de las células epiteliales de la mucosa gástrica.

Una limitación notable en los efectos terapéuticos de la capsaicina es su mayor toxicidad, especialmente en tejidos sensibles.

Umbral de Toxicidad y Sobredosis

Un estudio en ratones ha demostrado que, con base en valores de DL50 superiores a 9 mg/kg (por vía subcutánea) o 190 mg/kg (por vía oral), el mecanismo probable de toxicidad implica la parálisis respiratoria; no existe ningún caso reportado conocido de sobredosis en humanos y no se conoce ningún antídoto.

Preocupaciones sobre Genotoxicidad y Carcinogenicidad

La población india consume varias veces más chile que las poblaciones de otros países, y sin embargo esto no parece afectar adversamente el crecimiento, el peso de los órganos, el balance de nitrógeno o la química sanguínea; estudios previos en animales y líneas celulares de mamíferos no han sugerido ningún efecto mutagénico de la capsaicina en células somáticas o en la línea germinal. No obstante, datos epidemiológicos y de laboratorio han sugerido que la capsaicina puede actuar como carcinógeno o anticarcinógeno, dependiendo del contexto.

Posibles Interacciones Farmacológicas

La capsaicina parece interactuar con las enzimas metabolizadoras de xenobióticos, particularmente las monooxigenasas microsomales dependientes del citocromo P450, que participan tanto en la activación como en la desintoxicación de diversos carcinógenos y mutágenos químicos.

Es importante señalar que los fabricantes han patrocinado muchos de los estudios que examinan los beneficios de la capsaicina; con frecuencia promocionan el agente para numerosos trastornos con poca o ninguna evidencia de respaldo.

Consideraciones Especiales para el Parche de Dosis Alta

En los ensayos clínicos controlados de Qutenza en el dolor neuropático asociado con la neuralgia posherpética, el 75% de los pacientes tenían 65 años o más y el 43% tenían 75 años o más; la seguridad y la eficacia fueron similares en pacientes geriátricos y en pacientes más jóvenes.

La naturaleza de la administración y el costo relativamente alto de los parches de capsaicina pueden limitar significativamente su uso a un pequeño número de pacientes con síntomas refractarios graves.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que capsaicinoides puede ayudar a apoyar.

  • Los capsaicinoides poseen propiedades antioxidantes documentadas, incluida la protección contra la oxidación de LDL, la regulación positiva de enzimas antioxidantes y la reducción de especies reactivas de oxígeno. Estos efectos son relevantes tanto para el estrés oxidativo sistémico como para el de nivel tisular. Estudios en humanos y animales respaldan esta actividad antioxidante.

  • Múltiples ECA y revisiones sistemáticas demuestran que los capsaicinoides reducen la ingesta energética ad libitum y aumentan las señales de saciedad. Una revisión sistemática de 2012 encontró que el consumo regular redujo significativamente el apetito y la ingesta energética. Los efectos son modestos y están mediados en parte por la activación de TRPV1 y la termogénesis, más que únicamente por las hormonas de saciedad.

  • ArtritisCientífico

    La crema tópica de capsaicina es uno de los tratamientos naturales con mayor validación clínica para la osteoartritis y la artritis reumatoide. Múltiples ECA y revisiones sistemáticas con metaanálisis confirman una reducción significativa del dolor frente a placebo. El metaanálisis en red muestra una eficacia comparable a la de los AINE tópicos para la OA de rodilla.

  • La capsaicina activa el receptor TRPV1 en las células endoteliales vasculares, estimulando la liberación de óxido nítrico y promoviendo la vasodilatación, con efectos documentados de reducción de la presión arterial en modelos animales de hipertensión y en algunos estudios en humanos. Los datos poblacionales asocian el consumo de comidas picantes con una menor mortalidad relacionada con la hipertensión.

  • La evidencia clínica y preclínica indica que los capsaicinoides pueden reducir la glucemia posprandial y estimular la secreción de insulina mediante mecanismos dependientes de TRPV1. Estudios en humanos, incluido un ECA publicado en Am J Clin Nutr, muestran una modulación de la glucosa posprandial. Aún se necesitan ensayos en humanos de mayor escala para confirmar la significancia clínica.

  • ColesterolCientífico

    Los capsaicinoides se han asociado con efectos hipocolesterolemiantes, inhibición de la oxidación de LDL y mejora del perfil lipídico en estudios en animales y en humanos. Una revisión de 2016 menciona específicamente la reducción del colesterol entre los beneficios cardiometabólicos de los capsaicinoides. Estos efectos están mediados en parte por la activación de PPARα y el aumento de la oxidación de ácidos grasos.

  • Los capsaicinoides inhiben la señalización de NF-κB y reducen las citocinas proinflamatorias, incluidas IL-6 y TNF-α, en modelos celulares y animales; los efectos antiinflamatorios también están documentados en contextos humanos. La desensibilización mediada por TRPV1 reduce la inflamación neurogénica. Tanto la vía oral como la tópica han demostrado una actividad antiinflamatoria relevante.

  • Dolor crónicoCientífico

    La capsaicina se encuentra entre los analgésicos naturales más ampliamente validados clínicamente para el dolor crónico. Un parche de capsaicina de alta concentración (8%) (Qutenza) está aprobado por la FDA para el dolor neuropático. Múltiples ECA y revisiones sistemáticas confirman su beneficio para la neuralgia posherpética, la neuropatía diabética y otras afecciones de dolor crónico.

  • FibromialgiaCientífico

    ECAs piloto han evaluado la capsaicina tópica como terapia adyuvante para el dolor de la fibromialgia. Un estudio piloto de McCarty et al. (Semin Arth Rheum, 1994) demostró alivio del dolor. PubMed identifica la capsaicina como un analgésico tópico evaluado en ECAs para la fibromialgia. La evidencia es preliminar, pero califica como científica.

  • Saciedad y GLP-1Científico

    La capsaicina estimula la secreción de GLP-1 en las células L intestinales mediante la activación de TRPV1, tal como se ha demostrado en modelos animales y respaldado por datos mecanísticos en humanos. Los ratones con deficiencia de TRPV1 pierden esta respuesta, lo que confirma la dependencia del receptor. Esta vía relaciona a los capsaicinoides tanto con el equilibrio del azúcar en la sangre como con la saciedad.

  • La capsaicina intranasal ha sido evaluada en ensayos doble ciego para la cefalea en racimos con resultados positivos, y existe evidencia más débil para la migraña. El mecanismo involucra la depleción de sustancia P y la desensibilización de los nociceptores trigeminales. La cefalea en racimos cuenta con la base de evidencia clínica más sólida.

  • Peso saludableCientífico

    Los capsaicinoides son la clase de compuestos presentes en los chiles picantes (incluidos la capsaicina y la dihidrocapsaicina) que activan los receptores TRPV1 para incrementar la termogénesis, la oxidación de grasas y la saciedad, mientras reducen la ingesta energética. Múltiples revisiones sistemáticas y metaanálisis confirman su eficacia para reducir la ingesta energética y el porcentaje de grasa corporal, con un aumento estimado de ~50 kcal/día en el gasto energético.

  • Los estudios poblacionales asocian el consumo habitual de alimentos picantes con una menor mortalidad cardiovascular. Se ha demostrado que la activación del TRPV1 por la capsaicina mejora la función endotelial y la salud vascular en modelos experimentales. La evidencia también apunta a efectos cardioprotectores a través de la modulación de la presión arterial y el metabolismo lipídico.

  • Se ha demostrado que la capsaicina y el capsiato mejoran la sensibilidad a la insulina en modelos animales diabéticos mediante la activación de AMPK y la regulación de la glucosa hepática, con mecanismos mediados por TRPV1. Los datos mecanísticos en humanos respaldan esta relación, aunque los ECA de gran escala en humanos dirigidos específicamente a la sensibilidad a la insulina siguen siendo limitados.

  • La capsaicina intravesical se ha probado clínicamente para el síndrome de vejiga dolorosa/cistitis intersticial (IC/BPS), aprovechando la desensibilización de las fibras C mediada por TRPV1 para reducir el dolor vesical y la inflamación neurogénica. Existen ensayos clínicos, pero los resultados han sido inconsistentes; la American Urological Association recomienda no utilizar la instilación análoga de resiniferatoxina.

  • Los capsaicinoides han sido estudiados específicamente por su capacidad de modular factores de riesgo del síndrome metabólico, incluyendo la adiposidad abdominal, la glucosa sanguínea, la presión arterial, el perfil lipídico y la función endotelial. Una revisión específica de 2016 publicada en el Journal of Nutrition and Metabolism resume la evidencia convergente en estos ámbitos.

  • MetabolismoCientífico

    Los capsaicinoides incrementan de manera confiable el gasto energético en reposo en aproximadamente 50 kcal/día en ensayos controlados en humanos y potencian la oxidación de lípidos en alrededor de un 20%. Activan la termogénesis del tejido adiposo pardo a través de TRPV1 y favorecen la oxidación de grasas. Estos se encuentran entre los efectos metabólicos más sólidamente documentados de cualquier compuesto dietético.

  • MigrañaCientífico

    La capsaicina intranasal se ha evaluado para la prevención de la migraña mediante la desensibilización trigeminal. La evidencia clínica es más débil que para la cefalea en racimos, clasificada como "respaldo científico más débil" por la base de datos de evidencia de PeaceHealth. Un ensayo doble ciego y series de casos respaldan su beneficio, particularmente para la migraña rinógena o asociada a sinusitis.

  • La capsaicina se ha evaluado en atletas humanos para el daño muscular inducido por el ejercicio (EIMD, por sus siglas en inglés) y el dolor muscular de aparición tardía (DOMS, por sus siglas en inglés). Un estudio de 2025 en PMC realizado con jugadores de futsal encontró que la capsaicina redujo los marcadores de dolor muscular y mejoró la recuperación. Los mecanismos antiinflamatorios y analgésicos mediados por TRPV1 son la base de estos efectos.

  • Los capsaicinoides, en particular la capsaicina, actúan sobre los receptores TRPV1 ubicados en las terminaciones nerviosas de las fibras C sensoriales, provocando una sensibilización inicial seguida de una desfuncionalización prolongada de las terminaciones nerviosas nociceptivas y alivio del dolor. Un parche de capsaicina de alta concentración al 8% (Qutenza) está aprobado por la FDA y la EMA para el dolor neuropático periférico. Las revisiones sistemáticas y metaanálisis respaldan su eficacia en la neuralgia posherpética, la neuropatía asociada al VIH y la neuropatía diabética dolorosa.

  • La capsaicina intravesical ha sido evaluada clínicamente en la vejiga hiperactiva y la hiperactividad del detrusor de origen neurogénico, con evidencia de mejoría de la frecuencia urinaria y la incontinencia mediante la desensibilización de las fibras C mediada por TRPV1. Los resultados están bien fundamentados desde el punto de vista mecanístico y respaldados por estudios clínicos en humanos.

  • PsoriasisCientífico

    La capsaicina tópica ha sido evaluada en ECA doble ciego para la psoriasis, y ha demostrado reducciones en la descamación, el eritema y el prurito. Una evaluación doble ciego de la capsaicina tópica en la psoriasis pruriginosa (Ellis et al., J Am Acad Dermatol, 1993) y un estudio de 1986 confirmaron el beneficio clínico. La depleción de sustancia P en los nervios cutáneos es el mecanismo clave.

  • El ECA doble ciego de 1991 (Deal et al., Clin Ther) incluyó a 31 pacientes con AR junto con 70 pacientes con OA; la crema de capsaicina produjo un alivio del dolor significativamente mayor que el placebo. La sustancia P está implicada en la activación de los sinoviocitos reumatoides, lo que proporciona el fundamento mecanístico. La evidencia clínica respalda el uso de capsaicina tópica como coadyuvante en la AR.

  • Los capsaicinoides (el grupo que incluye capsaicina y dihidrocapsaicina) presentes en los chiles actúan como agonistas de TRPV1 que desensibilizan las terminaciones nerviosas sensoriales nasales, reduciendo la congestión nasal neurogénica, la rinorrea y el estornudo. Los estudios clínicos muestran una reducción de ~60% en la resistencia de las vías aéreas nasales con la aplicación intranasal, con un beneficio que dura más de 4 meses. El uso tradicional de alimentos picantes y chiles para despejar las vías nasales está documentado en todo el mundo.

  • TermogénicosCientífico

    Los capsaicinoides son la clase colectiva de compuestos termogénicos (capsaicina, dihidrocapsaicina, nordihidrocapsaicina, etc.) presentes en los pimientos Capsicum. Estudios en humanos confirman que aumentan el gasto energético en reposo y la oxidación de grasa mediante la activación de los receptores TRPV1 y la liberación de catecolaminas. Un metaanálisis de 2012 (Ludy et al.) consolidó la evidencia en humanos.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que capsaicinoides puede ayudar a apoyar.

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