Prevención de la osteoporosis
Sinopsis
Prevención de la osteoporosis: una referencia nutricional y de salud natural
1. Definición, presentación y sistemas corporales involucrados
La osteoporosis es un trastorno esquelético caracterizado por una masa ósea baja y el deterioro de la microarquitectura ósea, lo que conduce a una mayor fragilidad ósea y un mayor riesgo de fracturas. Esta enfermedad "silenciosa" incrementa significativamente el riesgo de fracturas, escoliosis y dolor, y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la osteoporosis se define con base en una puntuación T inferior a −2.5 desviaciones estándar (DE) en la columna lumbar, la cadera o el radio medio, medida mediante absorciometría de rayos X de energía dual (DXA).
La osteoporosis —relacionada con diversos factores, incluidos la menopausia y el envejecimiento— es la enfermedad ósea metabólica crónica más común, caracterizada por una mayor fragilidad ósea, y aunque se observa en todos los grupos de edad, géneros y razas, es más frecuente en personas caucásicas, adultos mayores y mujeres. Con una población que envejece y una mayor esperanza de vida, la osteoporosis se está convirtiendo cada vez más en una epidemia mundial, y actualmente se estima que más de 200 millones de personas padecen esta afección.
1.1 Arquitectura y tejido óseo
El hueso está compuesto por hueso cortical denso en el exterior y hueso trabecular (esponjoso) en el interior, ambos con propiedades distintas que trabajan juntas para mantener la resistencia ósea. Están constituidos por células —incluidas osteocitos, osteoclastos, osteoblastos y células madre— y por matriz ósea, compuesta de calcio, fósforo, sales inorgánicas y colágeno óseo. Los osteoclastos reabsorben el hueso, mientras que los osteoblastos forman hueso nuevo; las acciones antagónicas de estos dos tipos de células ocurren constantemente en el organismo para mantener la salud ósea y la integridad estructural del esqueleto, proceso denominado remodelación ósea o recambio óseo.
El desequilibrio entre la resorción y la formación ósea provoca la pérdida de densidad ósea y la alteración de la integridad estructural del tejido óseo, afectando particularmente al hueso trabecular (esponjoso) presente en zonas como las vértebras, las caderas y las muñecas.
1.2 El ciclo de remodelación y su alteración
La remodelación ósea presenta cuatro fases secuenciales: la activación precede a la resorción, que precede a la reversión, que a su vez precede a la formación de un nuevo osteón; este proceso es igual tanto en el hueso cortical como en el trabecular (esponjoso). En la mayoría de las personas, la masa ósea alcanza su pico en la tercera década de vida, tras lo cual la resorción ósea supera a la formación ósea. El no alcanzar un pico de masa ósea normal o la aceleración de la pérdida ósea pueden derivar en osteoporosis.
Se cree que los mecanismos moleculares subyacentes a la osteoporosis implican un aumento de la actividad de los osteoclastos, una disminución de la actividad de los osteoblastos, o ambos, lo que genera un desequilibrio en el proceso de remodelación ósea, con una resorción acelerada y una formación ósea atenuada. La vía de señalización RANK/RANKL/OPG es fundamental en la regulación de la osteoclastogénesis y la remodelación ósea. RANKL (ligando del receptor activador del factor nuclear kappa-B) es producido por los osteoblastos y las células del estroma de la médula ósea, y se une a los receptores RANK en los precursores de osteoclastos, estimulando su diferenciación en osteoclastos maduros con capacidad de resorción ósea. La osteoprotegerina (OPG), también producida por los osteoblastos, actúa como un receptor decoy que se une a RANKL, impidiendo que active a RANK y, por lo tanto, inhibiendo la osteoclastogénesis. En la osteoporosis, el equilibrio entre RANKL y OPG se altera —ya sea por un aumento de RANKL o una disminución de los niveles de OPG—, lo que resulta en una actividad osteoclástica y resorción ósea excesivas.
Además, los procesos de remodelación mantienen la homeostasis del calcio y el fosfato mediante la liberación e incorporación selectiva desde y hacia la matriz ósea. Las proteínas efectoras importantes liberadas por los osteocitos que modulan la formación de osteoblastos y osteoclastos son SOST, un inhibidor de la vía de señalización Wnt, y RANKL.
Las muestras histológicas de hueso osteoporótico muestran trabéculas marcadamente adelgazadas, un tamaño de osteón disminuido, y canales de Havers y espacios medulares agrandados.
1.3 Sistemas corporales involucrados
Comprender la fisiopatología de la osteoporosis implica una serie de modelos interconectados, incluidos el modelo osteoinmunológico, el modelo del microbioma intestinal y el modelo de senescencia celular. El sistema musculoesquelético constituye el sitio primario de la patología, pero el sistema endocrino —particularmente el estrógeno, la hormona paratiroidea (PTH) y la vitamina D activa (calcitriol)— desempeña un papel regulador crítico. Las mujeres experimentan una fragilidad ósea desproporcionadamente mayor que los hombres, principalmente debido a la disminución natural del estradiol (una hormona que inhibe la resorción ósea) que ocurre en la menopausia. Las personas mayores de 65 años también muestran una absorción de calcio disminuida y una producción reducida de calcitriol (la forma activa de la vitamina D).
Las citocinas inflamatorias también desempeñan un papel significativo en la fisiopatología de la osteoporosis. El sistema gastrointestinal regula la absorción de nutrientes esenciales para el hueso, incluidos el calcio, el magnesio y las vitaminas D y K. El sistema renal regula la homeostasis del calcio y el fosfato, y activa los precursores de la vitamina D hacia sus formas biológicamente activas.
2. Factores contribuyentes y asociados
2.1 Factores de riesgo no modificables
Los factores de riesgo no modificables incluyen aquellos asociados con la genética, la raza, el género, la edad, la estatura, los antecedentes familiares y el estado de embarazo y lactancia. La presencia de una fractura por fragilidad en un familiar de primer grado es un fuerte indicador de que los factores genéticos pueden contribuir al desarrollo de la osteoporosis. Está bien establecido que tanto el pico de masa ósea como la posterior pérdida ósea están genéticamente predeterminados; según estudios en gemelos, la heredabilidad de la densidad mineral ósea oscila entre el 50% y el 85%, con el mayor impacto observado en el esqueleto axial.
Las investigaciones epidemiológicas han identificado varios factores asociados importantes, incluidos la edad, el sexo, el índice de masa corporal, la inactividad física, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y factores dietéticos como la baja ingesta de calcio y vitamina D. En particular, la edad y el sexo son dos de los factores más significativos, ya que la prevalencia de la osteoporosis aumenta con la edad avanzada y es mucho mayor en las mujeres, particularmente después de la menopausia.
Los principales factores de riesgo de fractura osteoporótica incluyen la edad, el sexo, el índice de masa corporal (IMC), los antecedentes de fractura, el tabaquismo, los antecedentes de uso de glucocorticoides, la artritis reumatoide, las enfermedades que pueden causar osteoporosis secundaria, y la densidad mineral ósea.
2.2 Causas secundarias: medicamentos y estados de enfermedad
Estudios previos confirman que el uso de glucocorticoides es una causa secundaria común de osteoporosis en adultos, especialmente en pacientes con artritis reumatoide. Los hallazgos de estudios de aleatorización mendeliana revelaron que afecciones como la artritis reumatoide, la enfermedad inflamatoria intestinal, la alteración de la globulina transportadora de hormonas sexuales, la depresión y la enfermedad del hígado graso no alcohólico están asociadas con el riesgo de osteoporosis.
2.3 Factores de riesgo modificables relacionados con el estilo de vida
Las estrategias de manejo de la osteoporosis se centran en reducir los factores de riesgo modificables, como una nutrición deficiente, la actividad física insuficiente, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.
Tabaquismo: El impacto negativo del tabaquismo en la salud ósea va más allá del mayor riesgo de osteoporosis y fractura. Se ha sugerido que el tabaquismo empeora el pronóstico de los procedimientos quirúrgicos por fractura y prolonga el tiempo de curación. En una revisión sistemática que incluyó 19 estudios de cohorte, se concluyó que el tabaquismo aumentó significativamente el riesgo general de no consolidación de las fracturas. El grosor cortical medido mediante tomografía computarizada cuantitativa periférica (pQCT) fue de un 2.9% a un 4.0% menor en fumadores debido a una mayor circunferencia endóstica. La densidad mineral ósea en la cadera fue un −4.7% menor entre los fumadores actuales en comparación con quienes nunca han fumado.
Alcohol: Los efectos del consumo de alcohol sobre el riesgo de fracturas osteoporóticas están mediados por efectos directos, endocrinos, metabólicos y nutricionales que convergen en el hueso. En un subgrupo de pacientes, las consecuencias de la fragilidad esquelética se agravan aún más por un mayor riesgo de caídas debido a la intoxicación y/o la neuropatía.
Actividad física: Las decisiones de estilo de vida influyen en un 20–40% en el pico de masa ósea del adulto. Por lo tanto, la optimización de los factores de estilo de vida que se sabe influyen en el pico de masa ósea y su resistencia es una estrategia importante orientada a reducir el riesgo de osteoporosis o de baja masa ósea en etapas posteriores de la vida.
3. Nutrientes estudiados en relación con la prevención de la osteoporosis
3.1 Calcio
La FDA ha aprobado una declaración de propiedades saludables para el uso de suplementos que contienen calcio y vitamina D con el fin de reducir el riesgo de osteoporosis. Sin embargo, no toda la investigación respalda esta afirmación; la evidencia observacional es mixta en cuanto al vínculo entre la ingesta de calcio y los resultados de salud ósea.
Las conclusiones de revisiones sistemáticas indican que el calcio, o el calcio en combinación con la suplementación de vitamina D, fue eficaz en el tratamiento preventivo de la osteoporosis en personas de 50 años de edad o más, observándose el mejor efecto con dosis mínimas de 1,200 mg de calcio y 800 UI de vitamina D.
Las guías clínicas recomiendan que a las mujeres posmenopáusicas se les aconseje mantener una ingesta dietética adecuada de calcio (1,000 mg a 1,200 mg al día) y vitamina D (600 a 800 UI al día).
Las personas mayores de 65 años presentan una absorción de calcio disminuida y una producción reducida de calcitriol (la forma activa de la vitamina D), lo que aumenta sus requerimientos nutricionales.
Un panel de expertos convocado por la National Osteoporosis Foundation y la American Society for Preventive Cardiology determinó, con base en evidencia de calidad moderada, que la ingesta de calcio con o sin vitamina D, proveniente de alimentos o suplementos, ni aumenta ni disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular o de mortalidad cardiovascular.
Fuerza de la evidencia: Evidencia de moderada a fuerte proveniente de múltiples ECA y metaanálisis respalda el papel del calcio (particularmente combinado con vitamina D) en la reducción del riesgo de fractura en adultos mayores con insuficiencia nutricional. La evidencia es mixta en adultos que viven en la comunidad sin deficiencia.
3.2 Vitamina D
El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF) evaluó 11 ensayos clínicos aleatorizados sobre la suplementación con vitamina D y/o calcio en un total de 51,419 adultos sanos que vivían en la comunidad, de 50 años de edad o más, que no presentaban osteoporosis, deficiencia de vitamina D ni fracturas previas. Concluyó que la evidencia actual era insuficiente para evaluar los beneficios y riesgos de la suplementación para prevenir fracturas. Además, el USPSTF recomendó en contra de la suplementación con 400 UI o menos de vitamina D y 1,000 mg o menos de calcio para prevenir fracturas en esta población, pero no pudo determinar el equilibrio entre beneficios y riesgos con dosis más altas.
Se observó una ingesta de calcio por debajo del nivel recomendado en el 56% de los participantes del estudio, y el 98% no alcanzó el requerimiento promedio estimado de vitamina D. Se sabe bien que el calcio y la vitamina D son nutrientes clave para el hueso, y las ingestas combinadas relativamente altas pueden conducir a una modesta reducción del riesgo de fractura, especialmente en personas con insuficiencia de estos nutrientes.
Fuerza de la evidencia: La evidencia para la suplementación con vitamina D específicamente, en ausencia de deficiencia confirmada, sigue siendo insuficiente o mixta según el USPSTF. Está mejor establecida en poblaciones con deficiencia manifiesta o exposición solar limitada.
3.3 Vitamina K
La forma dietética predominante, la filoquinona o vitamina K1, se encuentra en plantas y vegetales verdes, mientras que la menaquinona (vitamina K2) es sintetizada endógenamente por bacterias intestinales e incluye varios subtipos que difieren en la longitud de su cadena lateral. La vitamina K es necesaria para la carboxilación de la osteocalcina, que a su vez regula la acreción mineral ósea; también parece promover la transición de los osteoblastos a osteocitos y limitar el proceso de osteoclastogénesis.
Los estudios epidemiológicos y ensayos clínicos indican de forma consistente que la vitamina K tiene un efecto positivo sobre la densidad mineral ósea y disminuye el riesgo de fractura. Las ingestas dietéticas habituales de vitamina K se encuentran por debajo de los niveles asociados con una mejor densidad mineral ósea.
En estudios clínicos, la vitamina K2 mantiene la densidad mineral ósea lumbar, reduce las fracturas osteoporóticas relacionadas con la edad, reduce las fracturas vertebrales osteoporóticas inducidas por glucocorticoides, y aumenta la densidad mineral ósea metacarpiana. Un ECA de tres años mostró que la suplementación con vitamina K2 (MK-7) a 180 μg/día redujo la disminución habitual de la DMO relacionada con la edad en la columna lumbar y el cuello femoral, pero no en la cadera total. La vitamina K2 (MK-7) también previno la pérdida de altura vertebral en la columna torácica inferior.
La suplementación con dosis bajas de vitamina K1 (500 μg/día) durante 3 años no mejoró la densidad ósea en el grupo de tratamiento, y otro estudio en el que se utilizó vitamina K1 durante dos años no arrojó cambios significativos en la densidad ósea en comparación con el placebo.
Una revisión sistemática y metaanálisis que incluyó a mujeres posmenopáusicas y osteoporóticas encontró que los odds ratios de cualquier fractura fueron menores para la vitamina K en comparación con el control (OR 0.42 [IC del 95% 0.27–0.66] para fracturas vertebrales y OR 0.44 [IC del 95% 0.23–0.88] para fractura clínica). En cuanto a la densidad mineral ósea, un metaanálisis de estudios intervencionales agrupados sugirió una asociación no significativa entre el uso de vitamina K y la mejora de la DMO femoral. La vitamina K disminuye el riesgo general de fractura y puede ser una opción para contrarrestar los trastornos de pérdida ósea, pero existe evidencia insuficiente respecto a un impacto significativo en la DMO del cuello femoral, y se requieren más estudios para establecer el valor terapéutico de la suplementación con vitamina K para la osteoporosis.
La suplementación con vitamina K no se recomienda de forma generalizada para contrarrestar la pérdida ósea posmenopáusica, aunque una excepción es Japón, donde ya ha sido aprobada para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis.
Fuerza de la evidencia: Moderada para las formas de K2 (MK-7) en la reducción del riesgo de fractura; más débil para los efectos sobre la densidad mineral ósea, particularmente en el cuello femoral. La evidencia sobre la K1 es inconsistente. La mayoría de los estudios están limitados por su corta duración, poblaciones pequeñas y metodología variable.
3.4 Magnesio
Las insuficiencias de magnesio, silicio, vitamina K y boro raramente se comunican a los médicos, aunque las insuficiencias más comunes de calcio, vitamina D y ejercicio son cada vez más reconocidas como contribuyentes a la salud ósea.
La investigación en modelos animales demostró que la combinación de suplementación con magnesio y boro superó a la ingesta individual, lo que implica su eficacia prometedora en el mantenimiento de la salud ósea durante la menopausia. Se deberían realizar más investigaciones a gran escala y ensayos clínicos para confirmar el impacto colaborativo del magnesio y el boro, y para determinar dosis y regímenes seguros y óptimos. La evidencia en humanos para el magnesio específicamente sigue siendo mayormente observacional y de carácter preliminar; faltan ECA en humanos a gran escala y bien controlados.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. Existen asociaciones observacionales entre una baja ingesta de magnesio y una densidad mineral ósea reducida, pero la evidencia de ensayos de intervención en humanos es limitada. Los estudios en animales son prometedores, pero no pueden extrapolarse directamente a los seres humanos.
3.5 Ácidos grasos omega-3
La evidencia emergente de estudios epidemiológicos y experimentales sugiere que los ácidos grasos omega-3 pueden influir positivamente en el metabolismo óseo, potencialmente favoreciendo la formación ósea e inhibiendo la resorción ósea mediante mecanismos que involucran el equilibrio del calcio, las citocinas inflamatorias y las prostaglandinas.
Una revisión reciente indica que el pescado tiene un impacto positivo en la DMO, principalmente debido al efecto antiinflamatorio de los ácidos grasos omega-3. En particular, el DHA se relaciona positivamente con la acumulación mineral ósea y con el pico de DMO en hombres jóvenes. Además, los ácidos grasos omega-3 favorecen la absorción duodenal de calcio y provocan una disminución de la excreción de calcio.
En un estudio transversal de NHANES, los participantes en el cuartil más alto de ingesta de omega-3 mostraron una reducción del 32% en las probabilidades de osteoporosis en comparación con quienes se encontraban en el cuartil más bajo, tras ajustar por edad, sexo y raza. Este estudio demostró una relación inversa significativa entre la ingesta dietética de ácidos grasos omega-3 y el riesgo de osteoporosis, aunque se necesitan más estudios longitudinales para confirmar estos hallazgos y refinar las recomendaciones dietéticas para la prevención de la osteoporosis.
Fuerza de la evidencia: De preliminar a moderada. Las asociaciones transversales son prometedoras, pero la evidencia causal proveniente de ECA longitudinales sigue siendo limitada. Los hallazgos son principalmente observacionales o derivados de estudios en animales.
3.6 Proteína dietética
La proteína dietética es una de las consideraciones nutricionales más importantes, ya que afecta la densidad mineral ósea, la microestructura trabecular y cortical, y la resistencia ósea. Cuando la ingesta de calcio es suficiente, una mayor ingesta dietética de proteína se asocia con un menor riesgo de fractura.
Se cree que la proteína dietética desempeña un papel en el combate contra la osteoporosis. La ingesta de proteína es importante para la salud ósea a través de la regulación al alza de hormonas anabólicas, la mejora de la absorción intestinal de calcio, y el mantenimiento de la masa y fuerza muscular.
Los productos lácteos son una fuente valiosa de calcio y proteína de alta calidad. El consumo de productos lácteos, particularmente productos lácteos fermentados, se asocia con un menor riesgo de fractura de cadera, y las dietas veganas se asocian con un mayor riesgo de fractura.
Fuerza de la evidencia: Moderada. Los metaanálisis respaldan una asociación entre una ingesta adecuada de proteína y un menor riesgo de fractura, particularmente cuando la ingesta de calcio es adecuada. La relación entre una ingesta muy alta de proteína y la salud ósea es menos certera.
3.7 Boro
El silicio, la vitamina K y el boro se encuentran entre los nutrientes menos conocidos cuyas insuficiencias raramente se comunican a los clínicos, a pesar de sus posibles funciones en la salud ósea. El boro se ha estudiado en relación con el metabolismo del calcio y el magnesio, y la evidencia preliminar de estudios en animales sugiere que puede modular la actividad estrogénica y el recambio óseo, particularmente durante la menopausia. La combinación de suplementación con boro y magnesio superó a la suplementación individual en modelos animales, pero se necesitan más ensayos clínicos a gran escala para confirmar estos efectos y determinar la dosificación óptima en humanos.
Fuerza de la evidencia: Principalmente datos de estudios en animales/in vitro y datos observacionales preliminares en humanos. La evidencia clínica proveniente de ECA en humanos es insuficiente para extraer conclusiones firmes.
3.8 Vitamina C
La vitamina C es esencial para la formación de colágeno y para la curación de fracturas. La evidencia sobre la vitamina C suplementaria en el manejo de la osteoporosis es débil, pero se ha observado un aumento de la densidad mineral ósea en mujeres posmenopáusicas que toman suplementos de vitamina C.
Fuerza de la evidencia: De débil a preliminar. La evidencia es mayormente observacional, y los datos de ensayos de intervención específicos sobre resultados óseos son limitados.
4. Hierbas y fitoquímicos estudiados en relación con la osteoporosis
4.1 Isoflavonas de soya y trébol rojo (Trifolium pratense)
Uso tradicional
Existe evidencia de que las dietas con altos niveles de isoflavonas fitoestrogénicas se asocian con una baja incidencia de osteoporosis y síntomas menopáusicos. Los extractos de plantas con altos niveles de isoflavonas, como el trébol rojo (Trifolium pratense L.), se han utilizado tradicionalmente para reducir los síntomas menopáusicos. Las dietas ricas en soya han sido durante mucho tiempo un rasgo característico de la nutrición tradicional del este de Asia, y las observaciones epidemiológicas que vinculan la ingesta de soya con tasas más bajas de pérdida ósea menopáusica dieron lugar al interés inicial por la suplementación con isoflavonas. Debido a su actividad selectiva de tipo estrogénico, se ha planteado la hipótesis de que la soya y el trébol rojo tienen un efecto positivo sobre la densidad mineral ósea a medida que las mujeres envejecen.
Evidencia científica
La literatura reciente explora el papel de los fitoestrógenos en la prevención y el tratamiento de la osteoporosis, centrándose en las isoflavonas de soya, el trébol rojo y otras plantas como Epimedium, el lúpulo, el hinojo y las ciruelas pasas. Los ensayos clínicos que examinan los efectos de estos fitoestrógenos sobre la densidad mineral ósea, los marcadores de recambio óseo y el riesgo de fractura osteoporótica han encontrado que los fitoestrógenos, particularmente los derivados de la soya y el trébol rojo, pueden ayudar a mejorar la salud ósea, aliviar los síntomas menopáusicos y reducir el riesgo de fracturas.
Una revisión sistemática de ensayos controlados aleatorizados sobre fitoestrógenos durante la transición menopáusica incluyó 23 estudios elegibles con 3,494 participantes inscritos, la mayoría utilizando un diseño doble ciego controlado con placebo. En las intervenciones se utilizaron diferentes tipos de extractos de isoflavonas de soya, incluidos extractos de genisteína (solos o en combinación con daidzeína), productos dietéticos que contienen fitoestrógenos, y extractos de trébol rojo, con duraciones que oscilaron entre 7 semanas y 3 años. Los autores concluyeron que las isoflavonas probablemente tienen efectos beneficiosos sobre la salud ósea en mujeres menopáusicas, aunque existen informes contradictorios respecto a la magnitud de los cambios.
En investigaciones con modelos animales, la ovariectomía redujo el contenido mineral óseo, el peso femoral, la densidad femoral, la resistencia mecánica de la tibia, y aumentó el número de osteoclastos en las secciones femorales. El tratamiento con isoflavonas de trébol rojo aumentó significativamente el contenido mineral óseo, la resistencia mecánica de la tibia, el peso femoral y la densidad femoral, y redujo significativamente el número de osteoclastos en comparación con las ratas control ovariectomizadas. Estos hallazgos sugieren que las isoflavonas de trébol rojo son eficaces para reducir la pérdida ósea inducida por la ovariectomía, probablemente al reducir el recambio óseo mediante la inhibición de la resorción ósea. Sin embargo, estos son estudios en animales y no pueden extrapolarse directamente a resultados clínicos en humanos.
Las isoflavonas de trébol rojo cuentan con más estudios basados en evidencia que la mayoría de los productos herbales medicinales, aunque la literatura se ve limitada por diferencias metodológicas, lo que dificulta la comparación directa entre estudios.
Fuerza de la evidencia: Moderada para un efecto beneficioso sobre los marcadores de recambio óseo y la densidad mineral ósea en mujeres menopáusicas, con evidencia preclínica más sólida. La reducción de fracturas no se ha demostrado de forma definitiva en ECA en humanos a gran escala. La evidencia sobre el trébol rojo en humanos es más limitada que la de las isoflavonas de soya.
4.2 Sales de estroncio
Los estudios clínicos en adultos con osteoporosis han demostrado que la sal de estroncio ranelato de estroncio reduce la incidencia de fracturas (tanto vertebrales como no vertebrales) y aumenta la masa ósea y la densidad mineral ósea. La dosis recomendada para el tratamiento de la osteoporosis fue de 2 g de ranelato de estroncio al día, administrada como suspensión oral, utilizada en ensayos clínicos durante tres años, con estudios de seguimiento a largo plazo que duraron entre 5 y 10 años. El ranelato de estroncio fue retirado en algún momento del tratamiento debido a reportes de efectos secundarios graves, incluidos el riesgo cardiovascular y los infartos de miocardio no fatales. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) publicó posteriormente un resumen que describe cómo el ranelato de estroncio solo puede utilizarse con muchas restricciones.
El estroncio puede incorporarse a las células óseas, aumentando su densidad y reduciendo el riesgo de desarrollar osteopenia y osteoporosis. Sin embargo, la administración intravenosa de dosis altas de estroncio contribuye a la hipocalcemia causada por un aumento de la excreción renal de iones de calcio.
Fuerza de la evidencia: Evidencia sólida para la forma farmacéutica (ranelato de estroncio) en la reducción del riesgo de fractura, pero su uso está significativamente restringido debido a eventos adversos cardiovasculares graves. La evidencia para las sales de estroncio de venta libre (por ejemplo, citrato de estroncio) en contextos nutricionales es considerablemente más débil, y estas formas no han sido objeto de los mismos ensayos clínicos a gran escala.
5. Patrones dietéticos y factores de estilo de vida
5.1 La dieta mediterránea
Una dieta mediterránea tradicional se caracteriza por una alta ingesta de vegetales, legumbres, frutas, frutos secos, cereales y grasas insaturadas, especialmente aceite de oliva; una baja ingesta de grasas saturadas, carne y aves; una ingesta moderada a alta de pescado; y una ingesta baja a moderada de productos lácteos, generalmente en forma de queso o yogur.
Evidencia sustancial de investigación demuestra que los modelos de intervención dietética basados en patrones dietéticos integrales ejercen efectos positivos sobre la salud esquelética a través de mecanismos multiobjetivo. Múltiples estudios han confirmado asociaciones significativas entre diversos patrones dietéticos e indicadores de salud ósea; un metaanálisis reveló que la dieta mediterránea estaba estrechamente asociada con una mejor densidad mineral ósea, mientras que una revisión sistemática demostró su efecto protector significativo contra el riesgo de fractura.
La adherencia a la dieta mediterránea ha demostrado ser beneficiosa para la densidad mineral ósea, la masa muscular y la función física, y esta dieta se propone como una herramienta terapéutica que podría retrasar la aparición de la osteoporosis. Sin embargo, existen dudas sobre la interacción entre la dieta mediterránea, la fuerza y el riesgo de fractura, y los resultados de las investigaciones que examinan la cantidad de aceite de oliva virgen extra, frutas, vegetales y pescado consumidos siguen siendo controvertidos.
Se recomienda una dieta de tipo mediterráneo y el consumo diario de 2 a 3 productos lácteos; juntos, estos aportan el calcio y la proteína de alta calidad necesarios para mantener un equilibrio normal entre calcio y fósforo, así como el metabolismo óseo. Los productos lácteos —principalmente fermentados— se consumen diariamente, el pescado al menos dos veces por semana, y la carne solo de forma ocasional. La dieta mediterránea es rica en micronutrientes antioxidantes, vitaminas C y E, carotenoides, polifenoles y ácidos grasos omega-3.
5.2 Consideraciones más amplias sobre los patrones dietéticos
Otros factores dietéticos asociados con un menor riesgo de fractura incluyen al menos 5 porciones diarias de frutas y verduras, el consumo regular de té, la adherencia a una dieta mediterránea, y otros patrones dietéticos que aportan fibra, polifenoles y productos lácteos fermentados. Estos patrones dietéticos pueden conferir beneficios para la salud a través de su efecto sobre la composición y/o función de la microbiota intestinal.
La investigación indica además que la adherencia a patrones dietéticos saludables reduce eficazmente el riesgo de baja densidad mineral ósea, con mejoras aún más pronunciadas en la densidad mineral ósea y el contenido óseo cuando se combina con actividad física.
5.3 Actividad física y ejercicio
Los resultados de revisiones sistemáticas indican que las intervenciones sobre el estilo de vida, incluidos el ejercicio y la suplementación diaria con calcio y vitamina D, son beneficiosas para mejorar la salud ósea en mujeres con alto riesgo de osteoporosis.
Según una revisión sistemática, las actividades físicas probablemente tienen ventajas clínicas significativas en la prevención de la osteoporosis en adultos mayores, especialmente actividades que incluyen una variedad de ejercicios y entrenamiento de resistencia realizados regularmente (al menos 2 a 3 veces por semana) durante más de 60 minutos.
En las guías y recomendaciones internacionales para el manejo de la osteoporosis, el ejercicio se considera una de las mejores prácticas para manejar la osteoporosis y prevenir fracturas.
5.4 Cese del tabaquismo y moderación del consumo de alcohol
Aunque muchos factores de riesgo importantes de la osteoporosis —como los antecedentes familiares, los antecedentes de fractura y la edad— no son modificables, varios factores de riesgo importantes son posibles objetivos de intervención. Una intervención sencilla y no farmacológica en pacientes con mayor riesgo de fracturas osteoporóticas podría incluir la reducción de la ingesta excesiva de alcohol, el cese del tabaquismo, una nutrición adecuada, la educación del paciente, la actividad física diaria y una revisión cuidadosa de los medicamentos que podrían aumentar el riesgo de caídas y fracturas.
5.5 Pico de masa ósea a lo largo de la vida
Las decisiones de estilo de vida influyen en un 20–40% en el pico de masa ósea del adulto. Por lo tanto, la optimización de los factores de estilo de vida que se sabe influyen en el pico de masa ósea y su resistencia es una estrategia importante orientada a reducir el riesgo de osteoporosis o de baja masa ósea en etapas posteriores de la vida.
Los esfuerzos para prevenir la pérdida ósea y la osteoporosis deben comenzar con una educación adecuada sobre un estilo de vida saludable, incluidos niveles óptimos de calcio, vitamina D y ejercicio durante la adolescencia. Esta educación debe continuar a lo largo de toda la vida, con énfasis durante los periodos de mayor pérdida ósea, como la transición menopáusica.
Referencias
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Remedios Naturales
Ingredientes
- AKG (alfa-cetoglutarato)Científico
El AKG y su sal de calcio (Ca-AKG) han demostrado efectos antiosteoporóticos tanto en ensayos en humanos como en modelos animales. En mujeres posmenopáusicas, Ca-AKG a dosis de 6 g/día durante 6 meses redujo el marcador de resorción ósea CTX y mejoró la DMO lumbar. En ratones de edad avanzada, el AKG atenuó la pérdida ósea relacionada con la edad al reducir la senescencia de las células madre mesenquimales de la médula ósea mediante desmetilación de histonas.
- anemarrhena asphodeloidesCientífico
Anemarrhena se utiliza en fórmulas de la MTC específicamente para la osteoporosis posmenopáusica, y estudios preclínicos demuestran que sus compuestos activos aumentan la densidad mineral ósea en modelos de ratones OVX, modulan la señalización RANKL/OPG e inhiben la resorción ósea impulsada por ferroptosis.
- achioteCientífico
Los tocotrienoles derivados de achiote (annatto) han demostrado efectos antiosteoporóticos en un ECA en humanos (89 mujeres posmenopáusicas con osteopenia, 12 semanas) y en múltiples modelos animales que utilizan modelos de ratas posmenopáusicas y con deficiencia de testosterona. El ensayo en humanos mostró una reducción de los biomarcadores de resorción ósea y una mejora en el recambio óseo. Aún queda por realizar estudios a largo plazo sobre la densidad mineral ósea en humanos.
- apigeninaCientífico
La apigenina es una flavona presente en el perejil, el apio y la manzanilla, con efectos antiosteoporóticos documentados en estudios preclínicos. Inhibe la osteoclastogénesis, promueve la diferenciación de osteoblastos y presenta actividad agonista de ERβ relevante para la protección ósea posmenopáusica. Múltiples modelos animales confirman que la apigenina previene la pérdida ósea.
- astaxantinaCientífico
La astaxantina es un potente carotenoide xantofila proveniente de Haematococcus pluvialis, con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes relevantes para la salud ósea. Estudios preclínicos muestran que la astaxantina inhibe la diferenciación de osteoclastos y reduce la resorción ósea mediada por citocinas inflamatorias. Ha sido identificada en revisiones nutracéuticas sobre osteoporosis como un antioxidante emergente con efecto protector óseo.
- bambúCientífico
El bambú es una de las fuentes vegetales más ricas en silicio, el cual está positivamente asociado con la densidad mineral ósea en estudios epidemiológicos y estimula marcadores de formación ósea en ensayos clínicos. El silicio promueve la actividad de los osteoblastos, la síntesis de colágeno y la mineralización de la matriz ósea. La medicina tradicional utiliza el bambú (vanshlochan) específicamente para la osteoporosis.
- hierba de la barrenaCientífico
El hierba de obispo (Epimedium, Yin Yang Huo) es una hierba de la Medicina Tradicional China cuyo compuesto activo, la icariina, promueve la diferenciación de osteoblastos e inhibe la osteoclastogénesis. Los ensayos clínicos de flavonoides fitoestrogénicos derivados de Epimedium en mujeres posmenopáusicas han mostrado una reducción de la pérdida ósea. Se ha utilizado en la MTC durante siglos para la debilidad ósea y la deficiencia renal.
- cohosh negroCientífico
La cactus negra (black cohosh) ha sido evaluada clínicamente por sus efectos sobre el metabolismo óseo en mujeres posmenopáusicas. Los estudios muestran mejoras en los marcadores de recambio óseo, y uno de los ensayos demostró estimulación de la actividad osteoblástica. Sin embargo, la evidencia sobre una mejora directa en la densidad mineral ósea es contradictoria, y la prevención de fracturas no está establecida.
- boroCientífico
El boro es un mineral traza que favorece la salud ósea al reducir la excreción urinaria de calcio y magnesio y al aumentar los niveles séricos de vitamina D. Una revisión de investigación de 2020 encontró que la suplementación con boro puede ayudar a prevenir la pérdida ósea, sugiriéndose una ingesta de 3 mg/día como suficiente. Un estudio piloto de 2024 encontró una mejora en la densidad ósea con un mayor consumo de boro en mujeres posmenopáusicas.
- brócoliCientífico
El sulforafano del brócoli inhibe la actividad de los osteoclastos (resorción ósea) y reduce el estrés oxidativo en las células óseas, con evidencia preclínica que sugiere protección contra la osteoporosis. El brócoli también es una fuente dietética de vitamina K y calcio, esenciales para la mineralización ósea. Un estudio de 2021 vinculó al sulforafano con la inhibición de los osteoclastos que degradan la masa ósea.
- Coles de BruselasCientífico
Las coles de Bruselas están entre las fuentes alimentarias más ricas en vitamina K1 (~270% del VD por taza cocida), la cual activa la osteocalcina para mineralizar el hueso. También aportan folato, que reduce la homocisteína — niveles elevados de homocisteína se asocian de forma independiente con un aumento del 4% en el riesgo de fractura por cada incremento de 1 µmol/L, según un metaanálisis.
- repolloCientífico
El repollo es una fuente importante de vitamina K1, ya que proporciona aproximadamente entre el 56 % y el 136 % del valor diario por taza, según la preparación. La vitamina K es esencial para activar la osteocalcina, la proteína de la matriz ósea que regula la incorporación de calcio al hueso. Una ingesta insuficiente de vitamina K se asocia con una menor densidad ósea y un mayor riesgo de fracturas, particularmente en adultos mayores.
- calcioCientífico
El calcio es el principal componente mineral del hueso y el nutriente con mayor respaldo de evidencia para la prevención de la osteoporosis. Las guías de consenso del NIH recomiendan 1,000–1,500 mg/día para mujeres posmenopáusicas y personas de edad avanzada, con el fin de enlentecer la pérdida ósea. Estudios prospectivos confirman que el calcio enlentece la pérdida ósea posmenopáusica y mejora la densidad ósea en las distintas etapas de la vida.
- cariofilenoCientífico
La activación del receptor CB2 por el BCP está vinculada mecánicamente con la salud ósea, incluyendo el aumento de la mineralización ósea y la modulación de la diferenciación de las células madre de la médula ósea. Un método patentado por la USPTO propone específicamente el uso del BCP para la prevención de la osteoporosis a través de estos mecanismos.
- catequinasCientífico
Las catequinas del té verde —particularmente la EGCG— reducen la pérdida ósea al modular la señalización RANK/RANKL/OPG, estimular la diferenciación de los osteoblastos e inhibir la osteoclastogénesis. Los datos clínicos y epidemiológicos sugieren que el consumo habitual de té verde se asocia con una mayor densidad mineral ósea y un menor riesgo de osteoporosis.
- coliflorCientífico
El contenido de vitamina K1 y vitamina C de la coliflor favorece la integridad de la matriz de colágeno óseo y la mineralización mediada por osteocalcina. Los metaanálisis en humanos sobre la suplementación con vitamina K demuestran mejoras significativas en la densidad mineral ósea (DMO) y una reducción del riesgo de fracturas, lo que establece una base científica para el consumo de vegetales crucíferos en la prevención de la osteoporosis.
- semilla de chíaCientífico
Las semillas de chía son una fuente concentrada de calcio, fósforo, magnesio y manganeso, todos ellos fundamentales para la integridad y la remodelación de la matriz ósea. Los datos en animales muestran un aumento del contenido mineral óseo y de la densidad ósea con la ingesta prolongada de chía. Todavía no se dispone de ECA específicos en humanos sobre los efectos de la chía en los desenlaces óseos.
- Raíz de salvia chinaCientífico
Salvia miltiorrhiza ha sido estudiada en más de 38 ensayos clínicos para el manejo de la osteoporosis, mostrando tasas de eficacia de 77–96.67%. Sus compuestos inhiben la osteoclastogénesis y promueven la actividad osteoblástica a través de múltiples vías de señalización. Tanto los extractos de etanol (tanshinonas) como los de agua (ácidos salvianólicos) contribuyen a los efectos protectores óseos.
- condroitinaCientífico
El sulfato de condroitina es un glicosaminoglicano componente estructural de la matriz ósea y el cartílago. Algunos estudios indican que la suplementación con condroitina puede favorecer la salud ósea y reducir los marcadores de resorción ósea. Los datos epidemiológicos (Million Women Study) encontraron que las usuarias de condroitina presentaban tasas más bajas de pérdida ósea, y la suplementación combinada de glucosamina-condroitina se utiliza ampliamente para la salud musculoesquelética, incluida la preservación ósea.
- Cissus quadrangularisCientífico
Cissus quadrangularis (Hadjod) es una hierba tradicional ayurvédica "reparadora de huesos" utilizada durante milenios en la curación de fracturas y la osteoporosis. Estudios modernos demuestran que inhibe la osteoclastogénesis inducida por RANKL, promueve la diferenciación de osteoblastos y mejora la microarquitectura ósea en modelos animales ovariectomizados. La evidencia preclínica para la osteoporosis es sólida, con algunos datos clínicos que respaldan sus efectos protectores del hueso.
- Ácido linoleico conjugado (CLA)Científico
El CLA, particularmente el isómero t10,c12, ha mostrado potencial para mejorar la densidad mineral ósea y reducir la resorción ósea en modelos preclínicos. Los datos preliminares en humanos provenientes de pacientes con AR muestran efectos positivos sobre los marcadores del recambio óseo. La evidencia clínica directa para la prevención de la osteoporosis en la población general es limitada.
- aceite de hígado de bacalaoCientífico
La vitamina D del aceite de hígado de bacalao favorece la absorción intestinal de calcio y la mineralización ósea, actuando directamente en oposición a los mecanismos de la osteoporosis. Los datos clínicos muestran que la suplementación con vitamina D aumenta la densidad mineral ósea en la columna lumbar y el cuello femoral, reduciendo el riesgo de fracturas. El aceite de hígado de bacalao (CLO) se ha utilizado como estrategia de prevención de la osteoporosis desde el siglo XX.
- Coleus forskohliiCientífico
El mismo ECA de 12 semanas que demostró un aumento de la masa ósea con forskolina en hombres (Godard 2005) también proporciona la base para las afirmaciones sobre prevención de la osteoporosis. El mecanismo propuesto es el aumento de la masa ósea mediante la activación de osteoblastos impulsada por AMPc. La evidencia proviene de un solo estudio pequeño.
- colágenoCientífico
El colágeno constituye aproximadamente el 90% de la matriz proteica del hueso, proporcionando el andamiaje flexible para el depósito mineral. La suplementación con péptidos de colágeno específicos (SCP) a 5 g/día mejoró significativamente la DMO de la columna vertebral y del cuello femoral en un ECA controlado con placebo realizado con 131 mujeres posmenopáusicas. Una revisión de PMC confirmó que los péptidos de colágeno muestran un efecto positivo sobre la resistencia ósea y la densidad mineral, con evidencia de un aumento de los marcadores de formación ósea.
- col rizadaCientífico
La col rizada (collard greens) aporta aproximadamente 27% del VD de calcio y más de 883% del VD de vitamina K por taza cocida. La vitamina K activa la osteocalcina y otras proteínas formadoras de hueso necesarias para la incorporación del calcio a la matriz mineral ósea. Una ingesta baja de vitamina K se ha relacionado, en estudios observacionales, con un mayor riesgo de fracturas, y la investigación respalda que una ingesta adecuada de calcio protege contra la osteoporosis y las fracturas.
- calostroCientífico
El calostro bovino es la primera leche producida después del parto, rica en IGF-1, IGF-2 y otros factores de crecimiento que estimulan la actividad osteoblástica y la formación ósea. Los estudios sugieren que la suplementación con calostro puede mejorar los marcadores óseos y podría ofrecer efectos protectores para los huesos, particularmente en mujeres posmenopáusicas y atletas. Su contenido de IGF-1, en particular, favorece los procesos anabólicos óseos.
- cobreCientífico
El cobre es un mineral traza necesario como cofactor de la lisil oxidasa, la enzima que entrecruza el colágeno y la elastina en la matriz ósea. La deficiencia de cobre altera el entrecruzamiento del colágeno, lo que reduce la resistencia ósea, y se ha asociado con un mayor riesgo de osteoporosis. Se lo incluye entre los minerales esenciales para la salud ósea en revisiones nutricionales exhaustivas.
- criptoxantinaCientífico
Un metaanálisis de 2021 de 15 estudios (100,496 individuos) encontró que una alta ingesta de BCX redujo significativamente el riesgo de osteoporosis en un 21% (OR=0.79). El BCX estimula la formación ósea osteoblástica e inhibe la resorción osteoclástica mediante la supresión de NF-κB y la activación de TGF-β/SMAD. Los estudios epidemiológicos en mujeres posmenopáusicas respaldan consistentemente esta asociación.
- cúrcumaCientífico
La curcumina, el polifenol activo de la cúrcuma, ha demostrado efectos protectores óseos significativos en modelos preclínicos a través de las vías de señalización OPG/RANKL, Wnt/β-catenina y NF-κB. Un metaanálisis de 2025 sobre estudios en animales encontró que la curcumina aumentó significativamente la DMO femoral y tibial y mejoró la microestructura trabecular. Los ensayos clínicos en osteoporosis posmenopáusica muestran una mejora en los marcadores de recambio óseo cuando se combina con la terapia estándar.
- daidzeínaCientífico
La daidzeína es una isoflavona de soya que ha demostrado estimular la diferenciación de los osteoblastos e inhibir la actividad de los osteoclastos a través de múltiples vías de señalización. Los ensayos clínicos con mezclas de isoflavonas que contienen daidzeína han mostrado una reducción de la pérdida ósea en la columna lumbar en mujeres posmenopáusicas. Es el fitoestrógeno de soya más ampliamente estudiado para la salud ósea, junto con la genisteína.
- daidzinCientífico
La daidzina y la daidzeína han demostrado efectos antiosteoporóticos en modelos animales ovariectomizados mediante la promoción de la osteogénesis y la inhibición de la osteoclastogénesis. Un estudio comparativo de isoflavonas de soya, incluida la daidzina, mostró una reducción de la pérdida ósea en ratas ovariectomizadas. La evidencia clínica proveniente de ECA con isoflavonas mixtas sugiere beneficios modestos.
- DHA (ácido docosahexaenoico)Científico
El DHA es un PUFA n-3 de cadena larga que reduce las citocinas proinflamatorias que favorecen la resorción ósea y respalda la función de los osteoblastos. La evidencia preclínica y los datos epidemiológicos vinculan un mayor consumo de DHA con una mejor densidad ósea y un menor riesgo de osteoporosis. Combinado con EPA en estudios de aceite de pescado, la suplementación con DHA ha mostrado mejoras en los marcadores de formación ósea en ensayos clínicos.
- DHEA (dehidroepiandrosterona)Científico
La reducción de DHEA/DHEAS relacionada con la edad se asocia con osteopenia y osteoporosis. Estudios clínicos y epidemiológicos respaldan que la reposición de DHEA podría ser beneficiosa para la salud ósea, principalmente en mujeres. Un estudio de aleatorización mendeliana vinculó causalmente la DHEAS endógena con la DMO de la columna lumbar y el riesgo de fractura de antebrazo en mujeres. La dosis típica estudiada es de 50 mg/día por vía oral.
- DIM (diindolilmetano)Científico
En un modelo de ratones ovariectomizados que imita la pérdida ósea posmenopáusica, el DIM aumentó significativamente la masa ósea al suprimir la resorción ósea osteoclástica. Un estudio independiente en peces cebra y preosteoblastos MC3T3-E1 confirmó que el DIM promueve la formación ósea a través de la señalización BAP1/IP3R/SOCE. No se han publicado ensayos clínicos en humanos sobre resultados de densidad ósea.
- dioscoreaCientífico
El extracto de Dioscorea alata (Dispo85E) promovió la osteoblastogénesis, aumentó la densidad mineral ósea y mejoró el deterioro del hueso trabecular en ratones ovariectomizados en un estudio publicado en PMC. Estudios en animales también vinculan la dioscorina con una mayor densidad mineral ósea a través de mecanismos estrogénicos. No existen ECA en humanos.
- parásitaCientífico
Cuscuta chinensis se ha utilizado en China y otros países asiáticos para el tratamiento de la osteoporosis durante siglos, y actualmente es una de las hierbas más estudiadas farmacológicamente para esta indicación. Múltiples estudios muestran que sus componentes activos (kaempferol, hiperósido, quercetina, isorhamnetina) previenen la pérdida ósea a través de las vías RANKL/OPG, Wnt/β-catenina y BMP/Smad. Los estudios in vivo en ratas muestran un aumento de la densidad mineral ósea y una reducción de la actividad osteoclástica.
- dong quaiCientífico
Los estudios en animales demuestran que el extracto de A. sinensis aumenta significativamente la densidad mineral ósea en ratas ovariectomizadas mediante mecanismos independientes de estrógenos. El ligustilide promueve la formación ósea a través de la vía GPR30/EGFR. El ácido ferúlico promueve la remodelación ósea hacia una fase osteoblástica y aumenta el estrógeno sérico y la actividad de la ALP. Estos hallazgos son enteramente preclínicos; no se han realizado ensayos clínicos en humanos.
- DrynariaCientífico
Drynaria (Drynaria fortunei, "Gu Sui Bu") es una hierba clásica de la Medicina Tradicional China utilizada durante más de 1000 años para fracturas óseas, debilidad y osteoporosis. Estudios modernos confirman que promueve la diferenciación de osteoblastos, estimula la formación ósea e inhibe la resorción ósea en modelos in vitro y animales.
- EGCG (galato de epigalocatequina)Científico
El EGCG inhibe la formación de osteoclastos a través del eje RANKL/OPG, promueve la proliferación de osteoblastos y la mineralización ósea, y protege contra la pérdida ósea inducida por glucocorticoides. Los datos poblacionales muestran que quienes toman té de manera habitual presentan una DMO medible más alta y tasas de fractura más bajas, y los estudios en animales confirman la protección mediada directamente por el EGCG.
- huevoCientífico
Los huevos aportan vitamina D y proteína de alta calidad, dos nutrientes reconocidos para el mantenimiento de la densidad ósea. Los datos observacionales asocian el consumo de huevo entero con una mayor densidad mineral ósea en niños y adultos mayores, y un estudio retrospectivo realizado en España vinculó el consumo de huevos con la protección contra la osteoporosis inducida por deficiencia de vitamina D.
- EPA (ácido eicosapentaenoico)Científico
El EPA es un AGPI n-3 que inhibe la resorción ósea al suprimir la activación de osteoclastos mediada por la prostaglandina E2 y las citocinas inflamatorias. La suplementación combinada de EPA+GLA durante 18 meses aumentó la densidad de la columna lumbar en un 3.1% y la DMO femoral en un 4.7% en un ensayo clínico realizado en mujeres mayores con osteoporosis. Los datos preclínicos confirman que el EPA mejora la absorción de calcio y la formación ósea.
- eucommiaCientífico
E. ulmoides ha sido validada en múltiples ECA (modelos animales) y estudios preliminares en humanos para la prevención de la osteoporosis, demostrando mejoras consistentes en la DMO y la microarquitectura ósea. Sus mecanismos multivía actúan tanto sobre la formación como sobre la resorción ósea. Esta es una de las áreas mejor caracterizadas de la investigación sobre eucommia.
- Eucommia ulmoidesCientífico
Eucommia ulmoides (Du Zhong) es una hierba de la Medicina Tradicional China utilizada para la salud renal y ósea, con estudios científicos que confirman que previene la osteoporosis inducida por desuso en modelos animales. Compuestos activos como el ácido clorogénico, la aucubina y el geniposido promueven la actividad osteoblástica e inhiben la osteoclastogénesis. Un estudio revisado por pares confirmó que el Du-zhong previene la osteoporosis inducida por desuso en ratas con suspensión de las extremidades posteriores.
- aceite de onagraCientífico
La evidencia clínica sobre el EPO en la prevención de la osteoporosis proviene de un número reducido de ensayos en mujeres posmenopáusicas y de edad avanzada, principalmente utilizando EPO combinado con aceite de pescado y calcio. Un ECA de 18 meses encontró un mantenimiento significativo de la DMO y un modesto aumento de densidad en mujeres mayores osteopénicas/osteoporóticas. La evidencia en poblaciones sanas es negativa.
- ácido ferúlicoCientífico
El ácido ferúlico previene la pérdida ósea al inhibir la osteoclastogénesis impulsada por RANKL/NF-κB y activar las vías protectoras óseas mediadas por SIRT1. Los datos en roedores muestran grandes aumentos de la DMO (25–142% según la dosis) en modelos de osteoporosis inducida por glucocorticoides. La evidencia es exclusivamente preclínica; aún no se dispone de ensayos en humanos con osteoporosis.
- fisetinaCientífico
La fisetina es un flavonol bioactivo presente en fresas, manzanas y otras frutas que inhibe la diferenciación de osteoclastos y promueve la actividad osteoblástica en modelos preclínicos. También posee propiedades senolíticas relevantes para la osteoporosis relacionada con la edad, ya que las células senescentes de la médula ósea impulsan la pérdida ósea. La evidencia preclínica proveniente de múltiples estudios respalda de manera consistente el potencial protector óseo de la fisetina.
- linazaCientífico
La linaza es la fuente dietética más rica del lignano vegetal secoisolariciresinol diglucósido (SDG), que se metaboliza en fitoestrógenos protectores del hueso (enterolactona, enterodiol). Estudios clínicos pequeños muestran que la suplementación con linaza (40 g/día) reduce los marcadores de resorción ósea en mujeres posmenopáusicas. La linaza también aporta ácido alfa-linolénico (ALA), el PUFA n-3 vegetal con evidencia emergente en salud ósea.
- ácido fólicoCientífico
El folato (ácido fólico) reduce la homocisteína plasmática, cuyos niveles elevados alteran el entrecruzamiento del colágeno en la matriz ósea y se asocian de manera independiente con un mayor riesgo de fractura. Se ha demostrado en ensayos clínicos japoneses que la suplementación combinada de vitaminas del grupo B (incluyendo ácido fólico, B12 y B6) reduce el riesgo de fractura. La insuficiencia de folato es común en los adultos mayores y representa un riesgo modificable para la salud ósea.
- formononetinCientífico
La formononetina es una isoflavona metoxilada que se encuentra principalmente en el trébol rojo y la alfalfa, y que se metaboliza en el cuerpo a daidzeína y equol. Los extractos de trébol rojo que contienen formononetina han demostrado una reducción de la pérdida de masa ósea lumbar en mujeres posmenopáusicas en un ECA controlado con placebo. Presenta actividad estrogénica en los receptores ERβ del tejido óseo.
- forsitiaCientífico
Un estudio de 2019 en Nutrients demostró que un extracto acuoso de Forsythia suspensa redujo significativamente la pérdida ósea trabecular inducida por ovariectomía e inhibió la formación de osteoclastos impulsada por RANKL en ratones. Un estudio de 2024 mostró que el forsitósido A mitiga la osteoporosis relacionada con la diabetes a través de NRF2/GPX4. La evidencia es preclínica; no se han realizado ensayos en humanos.
- FOS (fructooligosacáridos)Científico
Los FOS mejoran la absorción cólica de calcio y magnesio mediante la reducción del pH inducida por AGCC (ácidos grasos de cadena corta), un mecanismo asociado con un mayor contenido mineral óseo en modelos animales. La evidencia en humanos respalda una mejor absorción de calcio, con un ECA de 24 meses en 300 mujeres posmenopáusicas que mostró efectos sobre los marcadores de recambio óseo cuando se combinó con suplementación de calcio.
- genisteínaCientífico
La genisteína es la isoflavona de soya predominante con la evidencia más sólida de protección ósea entre los fitoestrógenos. Un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo encontró que la genisteína sola redujo significativamente la pérdida ósea en mujeres posmenopáusicas tempranas en comparación con el placebo. Un metaanálisis identificó que la genisteína a 54 mg/día tiene efectos beneficiosos sobre la DMO en mujeres posmenopáusicas.
- Ácido gamma-linolénico (GLA)Científico
Se ha demostrado en un ECA piloto que la suplementación con GLA combinada con EPA preserva y aumenta modestamente la densidad mineral ósea en mujeres de edad avanzada, lo que respalda su papel en la prevención de la osteoporosis. Los datos en animales muestran de manera consistente que el GLA mejora la absorción y la deposición de calcio. La evidencia es preliminar, pero tiene fundamento mecanístico.
- glucosaminaCientífico
La glucosamina es un aminoazúcar que constituye un componente estructural de los glucosaminoglicanos presentes en el cartílago y la matriz ósea. Algunas investigaciones sugieren que la glucosamina podría favorecer moderadamente la salud ósea y reducir el riesgo de fracturas osteoporóticas. Los datos epidemiológicos indican que los usuarios de glucosamina presentan tasas más bajas de pérdida ósea y podrían tener un riesgo reducido de fractura de cadera.
- glicitinaCientífico
Los efectos antiosteoporóticos se encuentran entre los atributos beneficiosos para la salud de la glicitina más citados de manera consistente en la literatura revisada por pares. La evidencia sobre la clase de las isoflavonas de soya proveniente de revisiones sistemáticas y ECA respalda un papel protector óseo, particularmente en mujeres posmenopáusicas que experimentan pérdida ósea por deficiencia de estrógeno. La actividad de tipo SERM de la gliciteína sobre el tejido óseo es el mecanismo primario propuesto.
- Té de montaña griegoCientífico
En un modelo de rata ovariectomizada de osteoporosis posmenopáusica, el extracto oral de S. scardica (300 mg/kg, 20 semanas) produjo un aumento significativo de la densidad mineral ósea y una mejora de la resistencia biomecánica del hueso en comparación con los controles ovariectomizados no tratados. Un estudio independiente en ratas de 6 meses confirmó efectos protectores sobre la densidad ósea en Sideritis euboea. No se han realizado ensayos clínicos en humanos.
- hesperetinaCientífico
La hesperetina es el metabolito aglicona de la hesperidina con actividad antiosteoporótica documentada en un modelo de ratones ovariectomizados. Mejoró la relación de volumen óseo y el grosor óseo, y disminuyó la separación trabecular, según un estudio citado en la revisión sobre nutracéuticos para la osteoporosis publicada en Frontiers in Nutrition (2024). También ha demostrado efectos inhibidores de la resorción ósea.
- hesperidinaCientífico
La hesperidina es un glucósido de flavanona cítrica que se encuentra en la cáscara de naranja y presenta múltiples efectos antiosteoporóticos preclínicos. Promueve la osteogénesis de las células madre mesenquimales, mejora la proporción y el grosor del volumen óseo en modelos de osteoporosis en ratones ovariectomizados, e inhibe la resorción ósea. La revisión sobre nutracéuticos en la osteoporosis publicada en Frontiers in Nutrition (2024) identificó específicamente el rol protector de la hesperidina en la salud ósea.
- HMR (7-hidroximataresinol)Científico
La lignana HMR (7-hidroximatairesinol) proveniente de los nudos de la picea de Noruega es una lignana vegetal concentrada que las bacterias intestinales convierten eficientemente en enterolactona, una lignana de mamíferos con actividad agonista de ERβ protectora del hueso. Los estudios muestran que la suplementación con HMR aumenta significativamente las concentraciones séricas de enterolactona, y los datos epidemiológicos vinculan una mayor enterolactona con una mejor DMO en mujeres posmenopáusicas.
- HMR lignanCientífico
HMR Lignan es una forma patentada de 7-hidroximatairesinol proveniente de nudos de pícea de Noruega que es convertida eficientemente por las bacterias intestinales en enterolactona, un fitoestrógeno asociado con la protección ósea en mujeres posmenopáusicas. Los estudios clínicos confirman que la suplementación con HMR Lignan aumenta significativamente los niveles séricos de enterolactona. Concentraciones más altas de enterolactona están vinculadas epidemiológicamente a una mejor DMO.
- hierba de cabra cachondaCientífico
La hierba cabra en celo (Epimedium) contiene icariina, un flavonoide que promueve la diferenciación de osteoblastos e inhibe la osteoclastogénesis. Un ensayo clínico de 2 años en mujeres posmenopáusicas encontró que la suplementación con flavonas totales derivadas de Epimedium redujo significativamente la pérdida ósea en comparación con el calcio solo. Se ha utilizado en la Medicina Tradicional China (MTC) durante siglos para la debilidad ósea y la deficiencia renal.
- cola de caballoCientífico
La cola de caballo (Equisetum arvense) es una planta rica en silicio utilizada tradicionalmente en la herbolaria europea para la salud de los huesos y el tejido conectivo. Se propone que su alto contenido de ácido ortosilícico estimula la mineralización ósea y la síntesis de colágeno. La revisión sobre nutracéuticos para la osteoporosis publicada en Frontiers in Nutrition (2024) identificó la sílice, los flavonoides y los triterpenoides de la cola de caballo como beneficiosos para la salud ósea.
- icariinCientífico
La icariína es el principal glucósido flavonoide activo del Epimedium (hierba de cabra en celo/Yin Yang Huo), una hierba tradicional china utilizada para la salud ósea y renal. Múltiples estudios preclínicos demuestran que la icariína promueve la diferenciación de osteoblastos, inhibe la osteoclastogénesis y previene la pérdida ósea inducida por ovariectomía. Algunos ensayos clínicos en mujeres posmenopáusicas muestran que los extractos de Epimedium que contienen icariína aumentan la DMO.
- inulinaCientífico
Al mejorar de manera consistente la absorción de calcio y magnesio en ensayos clínicos que abarcan adolescentes, mujeres adultas y mujeres posmenopáusicas, los fructanos tipo inulina podrían reducir el riesgo de osteoporosis. Un ensayo de un año en adolescentes demostró una mejora en el contenido mineral óseo. Los datos específicos sobre la prevención de la osteoporosis en poblaciones mayores en riesgo siguen siendo limitados.
- ipriflavonaCientífico
La ipriflavona (7-isopropoxiisoflavona) es un derivado sintético de isoflavona estudiado específicamente para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis. Un ECA multicéntrico de 2 años mostró aumentos significativos en la densidad mineral ósea con el tratamiento con ipriflavona frente a placebo en pacientes con osteoporosis senil. Un ensayo publicado en JAMA (n=475, 3 años) no encontró efecto sobre la pérdida ósea, lo que ilustra la evidencia contradictoria.
- isoflavonasCientífico
Las isoflavonas de soya (genisteína, daidzeína, formononetina, biochanina A) son fitoestrógenos que se unen a los receptores de estrógeno en el tejido óseo, inhibiendo la actividad osteoclástica y estimulando la diferenciación de osteoblastos. Un metaanálisis de 63 ECA encontró que la genisteína (54 mg/día) y la ipriflavona (600 mg/día) tuvieron efectos beneficiosos sobre la DMO en mujeres posmenopáusicas. Los resultados entre los estudios son mixtos, pero en general respaldan efectos modestos de protección ósea.
- KaempferolCientífico
El kaempferol es un flavonol presente en muchas plantas (brócoli, té, kale) con efectos antiosteoporóticos documentados en estudios preclínicos. Promueve la diferenciación de osteoblastos, inhibe la osteoclastogénesis y tiene actividad agonista de ERβ. La revisión de Frontiers in Nutrition (2024) sobre nutracéuticos en la osteoporosis identificó al kaempferol entre los fitoquímicos protectores del hueso.
- col rizadaCientífico
La col rizada (kale) aporta vitamina K1 (esencial para la carboxilación de la osteocalcina), calcio y magnesio, todos relevantes para la salud ósea y la prevención de la osteoporosis. Los estudios transversales relacionan los niveles bajos de vitamina K1 con la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. La suplementación combinada de vitamina K y calcio en ECA mejora modestamente la DMO lumbar. La col rizada se ha utilizado tradicionalmente para la salud ósea en varias culturas.
- kudzuCientífico
Las isoflavonas de kudzu (puerarina, daidzeína) actúan como fitoestrógenos a través del ERβ, reduciendo la resorción ósea y mostrando eficacia en modelos de pérdida ósea posmenopáusica. Un ECA clínico en mujeres menopáusicas demostró reducciones significativas del marcador de resorción ósea CTX-I. Datos preclínicos en ratones ovariectomizados confirman efectos antiosteoporóticos.
- Lactobacillus rhamnosusCientífico
L. rhamnosus GG demuestra efectos protectores óseos en modelos animales ovariectomizados al corregir el desequilibrio Th17/Treg y mejorar la microarquitectura ósea, la biomecánica y los marcadores de recambio óseo. Un ECA doble ciego de 2010 documentó una mejora en la densidad mineral ósea y en los marcadores de recambio óseo en mujeres posmenopáusicas. El eje intestino-hueso es una vía respaldada mecanísticamente.
- LactoferrinaCientífico
La lactoferrina estimula la proliferación de osteoblastos e inhibe la actividad de los osteoclastos a través de múltiples vías, con datos sólidos en modelos animales y evidencia en humanos incipiente pero limitada. Los estudios en ratas ovariectomizadas demuestran la preservación de la DMO y una mejora de la arquitectura trabecular con la administración oral de lactoferrina. Los datos de ECA en humanos específicamente sobre la prevención de la osteoporosis siguen siendo limitados.
- lignanosCientífico
Los lignanos son polifenoles vegetales (presentes en la linaza, el sésamo, los cereales integrales) que son metabolizados por las bacterias intestinales en enterolactona y enterodiol—lignanos mamíferos con actividad estrogénica débil en el hueso. Concentraciones más altas de enterolactona se han asociado positivamente con la DMO en estudios transversales. Los lignanos representan la principal clase de fitoestrógenos en las dietas occidentales, con evidencia emergente de protección ósea.
- luteolinaCientífico
La luteolina es una flavona presente en el apio, el brócoli y diversas hierbas que inhibe la diferenciación de los osteoclastos y promueve la actividad osteoblástica en estudios preclínicos. La revisión sobre nutracéuticos para la osteoporosis publicada en Frontiers in Nutrition (2024) identificó a la luteolina como un fitoquímico protector del hueso. Esta inhibe la osteoclastogénesis inducida por RANKL mediante la supresión de NF-κB.
- licopenoCientífico
Estrechamente relacionada con la densidad ósea, la suplementación con licopeno se evalúa específicamente para la prevención de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. La evidencia de estudios clínicos muestra reducciones en los marcadores urinarios de resorción ósea y modulación de la actividad de osteoblastos/osteoclastos. El mecanismo involucra la reducción antioxidante del licopeno de la pérdida ósea impulsada por el estrés oxidativo.
- macaCientífico
Los modelos animales muestran de manera consistente que la maca previene la pérdida ósea por deficiencia de estrógeno de forma dependiente de la dosis, con constituyentes bioactivos identificados que actúan sobre los receptores de estrógeno en los osteoblastos. El uso tradicional andino incluye el apoyo a la salud ósea en poblaciones de edad avanzada. Aún no se dispone de datos de estudios clínicos en humanos.
- magnesioCientífico
El magnesio es el segundo mineral más abundante en el hueso y es esencial para la activación de la vitamina D y el metabolismo del calcio. Los niveles bajos de magnesio se asocian con un mayor riesgo de osteoporosis, y la suplementación (como citrato, carbonato u óxido) podría proteger la densidad ósea y reducir el riesgo de fracturas, según una revisión de investigación de 2021. La deficiencia de magnesio promueve la actividad de los osteoclastos y altera la homeostasis del calcio.
- manganesoCientífico
El manganeso es un mineral traza que actúa como cofactor para enzimas necesarias en la síntesis de glicosaminoglicanos y proteoglicanos en la matriz ósea. Una ingesta inadecuada de manganeso perjudica la formación ósea, y se encuentra entre los minerales esenciales para la salud ósea según las principales autoridades nutricionales. Un nivel bajo de manganeso se asocia con un aumento de la resorción ósea y una reducción de la densidad ósea.
El MCHC (complejo microcristalino de hidroxiapatita, por sus siglas en inglés) se deriva de hueso bovino y contiene calcio, fósforo, colágeno y factores de crecimiento óseo en una forma que se asemeja estrechamente al mineral óseo natural. Varios ECA encontraron que la suplementación con MCHC resultó en tasas más lentas de pérdida de DMO en mujeres posmenopáusicas en comparación con el carbonato de calcio o el placebo. Se propone que su composición similar a la del hueso ofrece ventajas sobre las sales de calcio estándar.
- MelatoninaCientífico
La melatonina es una hormona pineal que promueve directamente la osteoblastogénesis y suprime la osteoclastogénesis a través de los receptores MT2 en las células madre mesenquimales y las células óseas. Múltiples revisiones confirman que la suplementación con melatonina mejora la masa ósea en modelos de osteoporosis en roedores, y varios ensayos clínicos indican efectos conservadores de la masa ósea en el envejecimiento y la osteoporosis posmenopáusica. También mejora la ecología intestinal para favorecer el metabolismo óseo.
- semilla de mijoCientífico
El contenido excepcionalmente alto de calcio del mijo dedo (finger millet) y sus efectos documentados sobre la densidad mineral ósea, la retención de calcio y los marcadores de resorción ósea respaldan su uso en la prevención de la osteoporosis. Los datos clínicos muestran una reducción de los marcadores de resorción ósea y una mejora de la DMO en ensayos de suplementación. El mijo se recomienda tanto en la medicina ayurvédica como en las pautas dietéticas modernas para la prevención de la pérdida ósea.
- MorindaCientífico
Los extractos de raíz de Morinda officinalis inhiben la pérdida ósea mediante una acción dual: estimulan la diferenciación de osteoblastos (a través de la señalización BMP-SMAD) y suprimen la actividad de los osteoclastos (mediante la inhibición de NF-κB). Estos efectos se han demostrado de manera reproducible en modelos de roedores ovariectomizados de osteoporosis posmenopáusica.
- NaringininaCientífico
La naringina previene la osteoporosis en múltiples modelos animales al promover la diferenciación de osteoblastos, aumentar la DMO e inhibir la osteoclastogénesis mediante las vías Wnt/β-catenina, JAK2/STAT3 y BMP-2/Runx2. Un metaanálisis de 10 estudios en ratas OVX mostró un aumento significativo de la DMO (DMP 0.06; p<0.01). La naringina tiene una larga historia de uso en preparaciones de la MTC para fracturas y debilidad ósea.
- ácido oleanólicoCientífico
El OA demuestra efectos protectores óseos consistentes en modelos animales ovariectomizados y de edad avanzada, al aumentar la densidad mineral ósea, mejorar la microarquitectura ósea, modular la homeostasis del calcio y activar las enzimas de síntesis de vitamina D. Se lo considera un candidato para la prevención de la osteoporosis posmenopáusica.
- aceite de olivaCientífico
El aceite de oliva y sus polifenoles han demostrado efectos protectores óseos en modelos animales de osteoporosis y en estudios observacionales en humanos. El hidroxitirosol inhibe la formación de osteoclastos multinucleados y suprime la pérdida de hueso trabecular en modelos animales ovariectomizados. Los datos en humanos vinculan el consumo de aceite de oliva con una mejor densidad mineral ósea y una reducción de las fracturas.
- ácidos grasos omega-3Científico
Los ácidos grasos omega-3 (EPA, DHA, ALA) cuentan con evidencia preclínica y epidemiológica que sugiere de manera consistente un beneficio para la salud ósea, incluyendo la inhibición de la resorción ósea y una mayor absorción de calcio. Una revisión sistemática de 10 ECA encontró resultados mixtos, con un ensayo de 18 meses que mostró una mejora significativa de la DMO en mujeres ancianas con osteoporosis. Estudios en animales muestran que los omega-3 inhiben la degradación ósea y mejoran la resistencia del hueso.
- cebollaCientífico
El extracto de flavonoides de cebolla aumentó significativamente la densidad mineral ósea en modelos de ratas ovariectomizadas de osteoporosis posmenopáusica, con efectos comparables a los del alendronato sódico. La cebolla inhibe la osteoclastogénesis inducida por RANKL y promueve la proliferación y mineralización de los osteoblastos. Los datos poblacionales muestran que las personas que consumen cebolla con mayor frecuencia presentan una mayor densidad ósea.
- aceite de palmaCientífico
Los tocotrienoles de palma demuestran actividad antiosteoporótica en modelos con roedores al reducir la pérdida ósea impulsada por estrés oxidativo, mejorar la DMO y modificar favorablemente los marcadores de remodelación ósea. Un ECA en humanos realizado en mujeres posmenopáusicas con osteopenia mostró una reducción en los biomarcadores de resorción ósea. La base de evidencia sigue siendo principalmente preclínica, con un respaldo clínico emergente.
- phellodendron amurenseCientífico
La berberina de P. amurense ha demostrado en ensayos clínicos a pequeña escala mejorar la densidad mineral ósea en mujeres posmenopáusicas y reducir los marcadores de recambio óseo. Los estudios preclínicos confirman los mecanismos de la berberina para inhibir la osteoclastogénesis y promover la actividad osteoblástica. Las especies de Phellodendron se describen como "prometedoras" para el tratamiento de la osteoporosis en un artículo revisado por pares publicado en 2024 en la Chinese Journal of Integrative Medicine.
- fósforoCientífico
El fósforo es el segundo mineral más abundante en el hueso, y comprende alrededor del 85% de las reservas corporales de fósforo en el hueso en forma de hidroxiapatita. Se reconoce que una ingesta adecuada de fósforo junto con calcio es esencial para la formación ósea, y se encuentra entre las recomendaciones actuales de nutrientes para la prevención de la osteoporosis. Los desequilibrios en la proporción calcio-fósforo pueden afectar negativamente la densidad ósea.
- FitoestrógenosCientífico
Los fitoestrógenos son compuestos derivados de plantas (isoflavonas, lignanos, cumestanos) que se unen a los receptores de estrógeno en el tejido óseo y ejercen efectos protectores sobre el hueso al reducir la actividad de los osteoclastos y promover la función de los osteoblastos. Múltiples ECA y metaanálisis respaldan su papel en la atenuación de la pérdida ósea posmenopáusica, con la evidencia más sólida para las isoflavonas (genisteína, daidzeína) y los lignanos.
- potasioCientífico
Múltiples estudios observacionales y evidencia de ECA vinculan una mayor ingesta de potasio —particularmente proveniente de sales formadoras de álcali como el citrato de potasio y el bicarbonato de potasio— con una reducción de los marcadores de resorción ósea y una mayor DMO, lo que respalda su papel en la prevención de la osteoporosis. El mecanismo se centra en la neutralización de las cargas ácidas derivadas de la dieta que, de otro modo, movilizarían calcio desde el hueso.
- aligustreCientífico
Los estudios en animales y en vitro muestran de manera consistente que el FLL previene la pérdida ósea y aumenta la densidad mineral ósea mediante la inhibición de los osteoclastos y la modulación del metabolismo de la vitamina D. Sus constituyentes clave incluyen ácido oleanólico, ácido ursólico, salidrósido y nuzhenida. La revisión de PMC de 2018 concluye que el FLL es un agente antiosteoporótico prometedor, a la espera de ensayos en humanos.
- progesteronaCientífico
La progesterona y los progestágenos favorecen la formación ósea al estimular los osteoblastos a través de los receptores de progesterona, sumándose a la protección ósea antirresortiva del estrógeno. Un metaanálisis de 5 ECA (n=1,058 mujeres menopáusicas) encontró que la terapia combinada de estrógeno-progestágeno produce una ganancia de DMO espinal +0.68%/año mayor que el estrógeno solo. Las mujeres con ciclos anovulatorios pierden aproximadamente 1% de DMO vertebral por año, lo que implica a la deficiencia de progesterona en el desarrollo de la osteoporosis.
- podarCientífico
Las ciruelas pasas están documentadas como una intervención alimentaria funcional para la prevención de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas, el grupo demográfico de mayor riesgo. La evidencia clínica y preclínica muestra prevención y reversión de la pérdida ósea mediante mecanismos antirresortivos y antiinflamatorios. Dieciséis estudios en roedores y al menos dos ECA en humanos respaldan el argumento osteoprotector.
- quercetinaCientífico
La quercetina es un flavonoide con evidencia preclínica que demuestra la inhibición de la diferenciación de osteoclastos y la promoción de la actividad de osteoblastos a través de múltiples vías de señalización. La revisión de nutracéuticos para la osteoporosis publicada en Frontiers in Nutrition (2024) identificó a la quercetina entre los fitoquímicos protectores óseos. Los estudios en animales muestran de manera consistente que la quercetina previene la pérdida ósea inducida por ovariectomía.
- trébol rojoCientífico
El trébol rojo es rico en isoflavonas (biochanina A, formononetina, genisteína, daidzeína) que actúan como fitoestrógenos con efectos protectores sobre el hueso. Un ECA doble ciego de 12 meses en 205 mujeres posmenopáusicas mostró que las isoflavonas derivadas del trébol rojo redujeron significativamente la pérdida de DMO de la columna lumbar en comparación con el placebo. Es una de las fuentes botánicas de fitoestrógenos más estudiadas para la salud ósea posmenopáusica.
- RehmanniaCientífico
Rehmannia Radix Preparata ha sido estudiada extensamente en modelos preclínicos de osteoporosis con efectos protectores consistentes sobre la DMO. Los estudios en animales con modelos de osteoporosis inducida por ovariectomía (OVX) y por glucocorticoides muestran una inhibición significativa de la pérdida de DMO mediante la promoción de la osteoblastogénesis y la supresión de la osteoclastogénesis. Las revisiones farmacológicas clínicas confirman su uso para la osteoporosis posmenopáusica y senil en China.
- rehmannia glutinosaCientífico
Rehmanniae Radix demuestra efectos antiosteoporóticos en múltiples modelos animales de osteoporosis inducida tanto por deficiencia de estrógeno como por glucocorticoides, con uso clínico documentado en más de 107 estudios clínicos sobre osteoporosis (en coprescripciones de MTC). Estimula los osteoblastos, inhibe los osteoclastos y mejora la DMO de forma independiente del estrógeno.
- resveratrolCientífico
El resveratrol es un polifenol respaldado por evidencia de un ECA controlado con placebo de 12 meses que mostró un aumento de la DMO (densidad mineral ósea) en la columna lumbar y el cuello femoral, además de una reducción de los marcadores de resorción ósea en mujeres posmenopáusicas. Un ECA de 24 meses en mujeres posmenopáusicas con osteopenia también aportó evidencia clínica de protección ósea, con el mayor beneficio observado en mujeres con un estado deficiente de biomarcadores de salud ósea.
- alazorCientífico
La evidencia preclínica de modelos en ratas y peces cebra muestra que el cártamo (extracto de semilla y HSYA) potencia los marcadores de osteoblastos, promueve la formación ósea e inhibe la resorción ósea. La medicina popular coreana utiliza las semillas de cártamo específicamente para prevenir la osteoporosis. Múltiples revisiones autorizadas de PMC clasifican al cártamo como "preventivo de la osteoporosis".
- schizonepetaCientífico
El estudio de BMC 2016 (PMC4994400) concluyó directamente que el EEST es un agente potencial para el tratamiento de enfermedades óseas relacionadas con los osteoclastos, como la osteoporosis, con base en la inhibición de la osteoclastogénesis inducida por RANKL in vitro y la protección contra la erosión ósea inducida por LPS in vivo. La evidencia es únicamente preclínica.
- secoisolariciresinol diglucósidoCientífico
La secoisolariciresinol diglucósido (SDG) es el principal lignano vegetal presente en la linaza, que las bacterias intestinales convierten en enterodiol y enterolactona, fitoestrógenos de mamíferos con efectos protectores óseos mediados por ERβ. Se ha demostrado que la suplementación con linaza que aporta SDG reduce los marcadores de resorción ósea en mujeres posmenopáusicas. Una mayor concentración de enterolactona (metabolito de la SDG) se asocia epidemiológicamente con una mejor DMO.
- sésamoCientífico
La bibliografía, incluidas múltiples revisiones, respalda el papel del sésamo en la prevención de la osteoporosis posmenopáusica a través de su contenido de calcio y minerales, y de la actividad fitoestrogénica mediada por lignanos. Una revisión exhaustiva confirmó que las semillas de sésamo tienen un impacto positivo en mujeres posmenopáusicas con problemas relacionados con los huesos. Los datos mecanísticos sobre la modulación de los receptores de estrógeno por parte de la sesamina y la enterolactona para reducir la resorción ósea están bien establecidos, aunque faltan ECA a gran escala en humanos sobre criterios de valoración de fracturas.
- hongo shiitakeCientífico
El contenido de vitamina D2 del shiitake (proveniente de la exposición a la radiación UV) favorece la absorción de calcio, un factor crítico para el mantenimiento de la densidad ósea, que constituye el principal mecanismo preventivo contra la osteoporosis. El shiitake irradiado con UV elevó la 25(OH)D2 sérica en estudios en humanos y mostró efectos protectores óseos en modelos animales ovariectomizados. El cobre y el zinc presentes en el shiitake refuerzan aún más la integridad estructural ósea.
- silicioCientífico
El silicio (en forma de ácido ortosilícico) es un mineral esencial para la formación ósea, necesario para la síntesis de colágeno y la mineralización ósea de manera independiente de la vitamina D. Una revisión de PMC de 2013 identificó la deficiencia de silicio como importante y generalizada, con evidencia creciente sobre su papel en la prevención de la osteoporosis posmenopáusica. Los estudios epidemiológicos muestran que una mayor ingesta dietética de silicio se asocia con una mejor DMO.
- silimarinaCientífico
La silimarina muestra evidencia preclínica osteogénica relevante para la prevención de la osteoporosis, incluyendo una mayor diferenciación de osteoblastos y densidad mineral ósea en modelos animales de fractura. La actividad pro-estrogénica sobre receptores proporciona un vínculo mecanístico con la pérdida ósea posmenopáusica. Aún no se han realizado ensayos clínicos en humanos específicamente para la prevención de la osteoporosis.
- sello de SalomónCientífico
La investigación en animales y estudios in vitro dirigidos específicamente a la osteoporosis demuestra que los polisacáridos de Polygonatum suprimen la osteoclastogénesis y promueven la formación de osteoblastos, con efectos confirmados en modelos de roedores ovariectomizados. La evidencia es únicamente preclínica; no existen ensayos en humanos.
- SoyaCientífico
Las isoflavonas de soya cuentan con una base de evidencia documentada en cuanto a una atenuación modesta de la pérdida ósea y una reducción de los marcadores de resorción ósea en mujeres posmenopáusicas, lo que respalda un papel en la prevención de la osteoporosis. La evidencia es más sólida para la densidad mineral ósea (DMO) de la columna lumbar. Faltan datos sobre la prevención de fracturas.
- isoflavonas de soyaCientífico
Las isoflavonas de soya son fitoestrógenos con efectos beneficiosos documentados sobre la protección ósea en mujeres menopáusicas. Un metaanálisis mostró que la ingesta de isoflavonas de soya inhibe la resorción ósea y estimula la formación ósea en mujeres menopáusicas. El metaanálisis de MDPI de 2021, que incluyó 63 ECA, encontró efectos beneficiosos de las isoflavonas de soya sobre la DMO, aunque los resultados son mixtos entre los estudios individuales.
- sojaCientífico
Las isoflavonas de soya han sido evaluadas en múltiples ECA y metaanálisis para la prevención de la osteoporosis, principalmente en mujeres posmenopáusicas. La evidencia respalda mejoras modestas en la DMO de la columna lumbar y una reducción en los marcadores de resorción ósea. Los resultados en los sitios de la cadera son menos consistentes. Los datos clínicos sugieren que se necesitan aproximadamente 80 mg/día de isoflavonas para obtener beneficios esqueléticos.
- espinacaCientífico
La espinaca es una de las principales fuentes dietéticas de vitamina K1, la cual activa la osteocalcina para la unión del calcio en la matriz ósea. Los metaanálisis de ECA confirman que la suplementación con vitamina K reduce significativamente el riesgo de fractura vertebral (OR ~0.42). La espinaca también aporta calcio y magnesio relevantes para la mineralización ósea.
Las resolvinas inhiben directamente la actividad de los osteoclastos, mediando potencialmente la preservación ósea. Las SPM promueven la regeneración y la remodelación ósea en modelos preclínicos. Los estudios en humanos sobre pérdida de hueso periodontal muestran que las SPM protegen el hueso alveolar. Una revisión exploratoria (scoping review) sobre las SPM en la regeneración ósea craneofacial identificó 19 estudios preclínicos.
- estroncioCientífico
El estroncio puede incorporarse a las células óseas en lugar del calcio, aumentando la densidad ósea y reduciendo el riesgo de osteopenia y osteoporosis. El ranelato de estroncio es un fármaco aprobado para la osteoporosis en varios países, aunque los suplementos de estroncio elemental están menos estudiados. La investigación preclínica y mecanicista respalda la acción dual del estroncio: promover la formación ósea e inhibir la resorción.
- cardoCientífico
Múltiples estudios preclínicos revisados por pares han demostrado que los extractos de Dipsacus asper, la asperosaponina VI y los polisacáridos de Dipsacus asper inhiben la osteoclastogénesis, promueven la diferenciación de osteoblastos y aumentan la densidad mineral ósea en modelos de ratas ovariectomizadas. Las farmacopeas china y coreana enumeran la osteoporosis como indicación principal de la Radix Dipsaci. No existen ensayos clínicos en humanos.
- Tinospora cordifoliaCientífico
La beta-ecdisona de T. cordifolia induce la diferenciación osteogénica en células madre mesenquimales y alivia la osteoporosis en modelos animales. Un estudio en ratas ovariectomizadas mostró una prevención significativa de la pérdida ósea sin efectos proliferativos uterinos/mamarios. In vitro, el extracto etanólico estimuló el crecimiento y la diferenciación de osteoblastos, así como la mineralización de la matriz ósea.
- tocotrienolesCientífico
La evidencia preclínica es contundente: los tocotrienoles inhiben la osteoclastogénesis, potencian la diferenciación de osteoblastos y revierten la pérdida ósea en múltiples modelos animales de osteoporosis. Los datos epidemiológicos respaldan un vínculo entre la ingesta de vitamina E y la reducción de la pérdida ósea asociada a la edad. Los ensayos clínicos en humanos aún no se han completado, pero se encuentran en curso.
- tomateCientífico
Varios estudios epidemiológicos en humanos y estudios clínicos piloto indican que el licopeno del tomate reduce la pérdida ósea y el riesgo de fracturas, particularmente en mujeres posmenopáusicas. El licopeno suprime la osteoclastogénesis impulsada por RANKL y promueve la actividad osteoblástica a través de la vía WNT, lo que proporciona un mecanismo plausible para la prevención de la osteoporosis.
- Trans-geranilgeraniolCientífico
El GGOH promueve la actividad osteoblástica, la mineralización y la expresión de genes formadores de hueso, mientras inhibe la osteoclastogénesis, favoreciendo el equilibrio de remodelación ósea necesario para prevenir la osteoporosis. Es mecánicamente relevante como antídoto frente a la supresión de la función de las células óseas inducida por bisfosfonatos (MRONJ, osteonecrosis maxilar relacionada con medicamentos). La evidencia proviene principalmente de estudios in vitro con osteoblastos y osteoclastos humanos.
- vitamina ACientífico
La vitamina A (retinol y betacaroteno) es necesaria para la regulación de los osteoblastos y los osteoclastos, y su deficiencia altera la formación ósea. Los datos epidemiológicos (estudio transversal NHANES) muestran que la ingesta de vitamina A se relaciona con una menor prevalencia de osteoporosis. Sin embargo, el exceso de vitamina A preformada (retinol) puede, paradójicamente, aumentar el riesgo de fracturas, por lo que resulta importante mantener una ingesta óptima.
- vitamina B12Científico
La deficiencia de vitamina B12 se ha asociado con marcadores elevados de resorción ósea, menor DMO (densidad mineral ósea) y niveles elevados de homocisteína, los cuales aumentan de forma independiente el riesgo de osteoporosis y fracturas. Estudios epidemiológicos vinculan un estado bajo de B12 con una menor DMO en adultos mayores. Si bien los ECA específicos sobre suplementación con B12 para la osteoporosis son limitados, se recomienda mantener un estado adecuado de B12 como parte del mantenimiento de la salud ósea.
- vitamina B2Científico
Un estudio transversal de 2025 basado en NHANES, realizado en 4241 mujeres adultas estadounidenses, encontró que una mayor ingesta dietética de riboflavina se asoció de manera significativa y negativa con el riesgo de osteoporosis femoral (OR=0.61 para el cuartil más alto frente al más bajo) y de forma positiva con la densidad mineral ósea. El mecanismo propuesto involucra los efectos antioxidantes de la riboflavina, que reducen el estrés oxidativo, un factor reconocido que contribuye a la pérdida ósea.
- vitamina B6Científico
La vitamina B6 (piridoxina) reduce la homocisteína plasmática junto con el folato y la B12, y la elevación de la homocisteína es un factor de riesgo independiente para la fractura osteoporótica. La deficiencia de B6 altera el entrecruzamiento del colágeno en la matriz ósea. La suplementación combinada de vitaminas B, incluyendo la B6, se ha estudiado para la prevención de fracturas, con algunos resultados positivos en poblaciones de alto riesgo.
- vitamina CCientífico
La vitamina C (ácido ascórbico) es esencial para la síntesis de colágeno, que forma la matriz orgánica del hueso. También inhibe la actividad de los osteoclastos y estimula la maduración de los osteoblastos. Los estudios epidemiológicos muestran que una mayor ingesta dietética de vitamina C se asocia con una mayor DMO y una menor prevalencia de osteoporosis. Una revisión de PMC confirmó su papel en el desarrollo y la prevención de la osteoporosis, aunque la evidencia proveniente de estudios de intervención es menos concluyente que la del calcio/vitamina D.
- vitamina DCientífico
La vitamina D es esencial para la absorción intestinal de calcio y la mineralización ósea, y se recomienda de manera universal junto con el calcio para la prevención de la osteoporosis. Las guías clínicas del NIH, la IOF y la OMS identifican la deficiencia de vitamina D como un factor de riesgo modificable importante para la osteoporosis. La suplementación combinada con calcio aumenta significativamente la DMO en mujeres posmenopáusicas, según múltiples ECA.
- vitamina D3Científico
La vitamina D3 (colecalciferol) es la forma suplementaria preferida de vitamina D para la prevención de la osteoporosis, más potente que la D2 para elevar la 25(OH)D sérica. Se incluye universalmente en las guías de manejo de la osteoporosis. Los ECA confirman su papel, especialmente cuando se combina con calcio, en el aumento de la DMO y la reducción del riesgo de fractura en adultos mayores.
- vitamina KCientífico
La vitamina K es necesaria para la carboxilación de la osteocalcina, una proteína clave de la matriz ósea que facilita la unión del calcio en el hueso. Una revisión sistemática y metaanálisis de 20 ECA encontró que la suplementación con vitamina K redujo el riesgo general de fractura en más de la mitad (OR 0.42 para fracturas vertebrales). La insuficiencia dietética de vitamina K está ampliamente extendida y se considera un factor importante que contribuye a la salud ósea.
- WasabiCientífico
El ácido p-hidroxicinámico (HCA) derivado del peciolo de la hoja de wasabi estimula la actividad de los osteoblastos e inhibe la formación de osteoclastos, y en modelos animales revirtió la pérdida ósea causada por la ovariectomía y por estados diabéticos. Estos hallazgos respaldan el posible papel del wasabi en la prevención de la osteoporosis mediante mecanismos duales osteogénicos y antirresortivos. La evidencia es enteramente preclínica.
- Proteína de suero de lecheCientífico
La proteína de suero (whey protein) es una proteína láctea completa y de absorción rápida que estimula la producción de IGF-1, la cual es anabólica para el tejido óseo. Las dietas con mayor contenido de proteína, incluyendo el suero de leche, se han asociado con una mejor DMO (densidad mineral ósea) y un menor riesgo de fracturas en adultos mayores. El alto contenido de leucina del suero de leche estimula la síntesis de proteínas musculares, favoreciendo la unidad funcional músculo-hueso, importante para la prevención de la osteoporosis.
- ZeolitaCientífico
Los mismos datos de ECA en humanos y de estudios en animales que respaldan la mejora de la densidad ósea también aplican a la osteoporosis. La zeolita clinoptilolita PMA mejoró la densidad mineral ósea y los marcadores de formación ósea en un ensayo con pacientes con osteoporosis, y revirtió por completo el deterioro histomorfométrico osteoporótico en un modelo de ratas ovariectomizadas. Un ensayo clínico en curso de 4 años de duración da seguimiento adicional a su seguridad y efectos en pacientes con osteoporosis.
- ZincCientífico
El zinc desempeña un papel fundamental en la síntesis de la matriz ósea y en la función de los osteoblastos. Un estado bajo de zinc se asocia con una menor densidad ósea y un mayor riesgo de osteoporosis. Este mineral figura entre los minerales esenciales para la prevención de la osteoporosis según las principales autoridades nutricionales, y los estudios de suplementación demuestran una mejora en los marcadores de formación ósea.
- AlfalfaTradicional
La alfalfa es una leguminosa rica en fitoestrógenos (formononetina, cumestrol) y calcio, tradicionalmente utilizada en la herbolaria para la salud ósea y la salud menopáusica. Como se señala en la revisión de MDPI "Botanicals in Postmenopausal Osteoporosis" (2021), la alfalfa pertenece a la familia de las leguminosas junto con el trébol rojo y contiene isoflavonas relevantes para la salud ósea. El cumestrol de la alfalfa ha demostrado actividad estrogénica protectora del hueso en modelos preclínicos.
- almendraTradicional
Las almendras están tradicionalmente asociadas con el fortalecimiento óseo debido a su abundante contenido de calcio, magnesio, fósforo y vitamina E. Si bien los estudios preclínicos y los datos de composición nutricional respaldan mecanismos plausibles para la prevención de la osteoporosis, aún no se han publicado ECA en humanos que aborden específicamente el consumo de almendras y la DMO o el riesgo de fracturas como criterios de valoración principales.
- Gymnema sylvestreTradicional
Gymnema sylvestre aparece en registros ayurvédicos y etnobotánicos como un remedio tradicional para la osteoporosis. Esto está catalogado en varias revisiones farmacológicas de referencia. No existen estudios preclínicos mecanísticos ni ensayos en humanos que examinen específicamente los efectos de GS sobre la densidad ósea o la osteoporosis.
- haliotisTradicional
La osteoporosis figura entre los usos medicinales tradicionales de Shi Jue Ming en la MTC. Hallazgos preliminares in vitro muestran que los digeridos gastrointestinales de abulón de Haliotis discus hannai promueven la actividad osteoblástica, pero no existe evidencia en humanos.
- OrtigaTradicional
La ortiga se utiliza en la medicina tradicional marroquí y en otros sistemas etnomédicos para trastornos óseos y articulares. Su contenido mineral (calcio, magnesio, silicio) y la vitamina K son nutricionalmente relevantes para la salud ósea. Los datos en animales sugieren efectos estimulantes de los osteoblastos e inhibidores de los osteoclastos. No se han realizado ensayos clínicos en humanos sobre la prevención de la osteoporosis.
- Ñame silvestreTradicional
Se ha teorizado que la diosgenina fitoestrogénica del ñame silvestre favorece la densidad ósea mediante la interacción con receptores de estrógeno, y en estudios con animales se demostró que una proteína de Dioscorea (DOT) aumenta la densidad mineral ósea y contrarresta la progresión de la osteoporosis. Los ensayos clínicos en humanos no han confirmado ningún efecto protector óseo de la suplementación con ñame silvestre.