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EPA (ácido eicosapentaenoico)

Condiciones de Salud71
Tabla de contenidos

Otros Nombres

(5Z,8Z,11Z,14Z,17Z)-5,8,11,14,17-Eicosapentaenoic acid(5Z,8Z,11Z,14Z,17Z)-5,8,11,14,17-Icosapentaenoic acid(5Z,8Z,11Z,14Z,17Z)-Eicosapentaenoic acid(5Z,8Z,11Z,14Z,17Z)-Icosa-5,8,11,14,17-pentaenoic acid(5Z,8Z,11Z,14Z,17Z)-Icosapentaenoic acid(all-Z)-5,8,11,14,17-Eicosapentaenoic acid(all-Z)-Eicosapentaenoic acid20:520:5(n-3)20:5, Δ5,8,11,14,175,8,11,14,17-Eicosapentaenoic acidall-cis-5,8,11,14,17-Eicosapentaenoic acidall-cis-5,8,11,14,17-Icosapentaenoic acidall-cis-Icosa-5,8,11,14,17-pentaenoic acidC20:5 n-3cis-5,8,11,14,17-Eicosapentaenoic acidcis-5,8,11,14,17-EPAcis-Eicosapentaenoic acidEicosapentaenoic acidEPAFA 20:5Icosapentaenoic acidn-3 eicosapentaenoic acidomega-3 eicosapentaenoic acidTimnodonic acid

Sinopsis

Ácido Eicosapentaenoico (EPA)

1. Identidad y Caracterización Química

El ácido eicosapentaenoico (EPA) es un ácido graso poliinsaturado (AGPI) omega-3 de cadena larga de origen marino. Su número de registro CAS es 10417-94-4, y su nombre IUPAC es (5Z,8Z,11Z,14Z,17Z)-5,8,11,14,17-icosapentaenoico. También lleva el nombre trivial de ácido timnodónico. En la literatura fisiológica y nutricional, el EPA se designa como 20:5(n−3).

En su estructura química, el EPA es un ácido carboxílico con una cadena de 20 carbonos y cinco dobles enlaces cis; el primer doble enlace se ubica en el tercer carbono desde el extremo omega. Los cinco dobles enlaces se ubican en las posiciones 5, 8, 11, 14 y 17, lo que le da al EPA su nombre científico de ácido 5,8,11,14,17-eicosapentaenoico. El EPA tiene la fórmula química C₂₀H₃₀O₂ con un peso molecular de aproximadamente 302 g/mol.

Debido a la ubicación del doble enlace, usualmente en posición Z (cis), la cadena de alquilo está "curvada", por lo que hay una disponibilidad limitada para otras moléculas y no se produce agregación, lo que ayuda a mantener la fluidez de la membrana celular. El EPA existe como un líquido incoloro a temperatura ambiente y es insoluble en agua, pero soluble en solventes orgánicos. Se oxida fácilmente al exponerse al aire, razón por la cual los suplementos de EPA a menudo contienen antioxidantes para prevenir la rancidez.

Fuentes Naturales

El EPA se obtiene en la dieta humana al consumir pescado graso — por ejemplo, hígado de bacalao, arenque, caballa, salmón, menhaden y sardina — así como diversos tipos de algas comestibles, o al tomar formas suplementarias de aceite de pescado o aceite de algas. También se encuentra en la leche materna humana.

Los peces no producen EPA por sí mismos; en cambio, este se origina en el plancton y las microalgas de su dieta, concentrándose más en los peces que ocupan niveles más altos de la cadena alimentaria. Los peces, como la mayoría de los vertebrados, pueden sintetizar muy poco EPA a partir del ácido alfa-linolénico (ALA) de la dieta. Debido a esta tasa de conversión extremadamente baja, los peces lo obtienen principalmente de las algas que consumen. En los humanos, el EPA puede sintetizarse a partir del ácido graso esencial α-linolénico (ALA), 18:3 (ω-3), pero la conversión es mínima. Los mamíferos marinos, como las ballenas y las focas, también son ricos en EPA y DHA.

Formas Comerciales y Preparaciones

El EPA puede encontrarse en varias preparaciones de suplementos: aceites de pescado, aceite de hígado de bacalao, aceite de kril, algunos aceites de algas, y preparaciones concentradas de grado farmacéutico de EPA y DHA, o de EPA solo. Se aprueban tres formulaciones de venta con receta de ácidos grasos omega-3 en EE. UU. para el tratamiento de adultos con hipertrigliceridemia grave: (1) ésteres etílicos de ácidos grasos omega-3 (OM3EE), una mezcla principalmente de EPA y DHA (Lovaza®, Omtryg™ y genéricos); (2) icosapent etilo (IPE), ésteres etílicos de EPA (Vascepa®); y (3) ácidos carboxílicos omega-3 (OM3CA), una mezcla de ácidos grasos omega-3 de cadena larga en forma de ácido graso libre, principalmente EPA, DHA y ácido docosapentaenoico (Epanova®).

La alta biodisponibilidad de los ácidos omega-3 se debe a su forma molecular libre en lugar de a los derivados de éster etílico. Generalmente se requiere la ingesta de dosis altas (2.0 a 4.0 g/día) de ácidos grasos omega-3 de cadena larga como medicamentos de venta con receta o suplementos dietéticos para lograr una reducción significativa (>15 %) de los triglicéridos, y en esas dosis los efectos pueden ser significativos (del 20 % al 35 %, e incluso hasta el 45 % en personas con niveles superiores a 500 mg/dL).

2. Uso Tradicional e Histórico

La identificación científica formal del EPA es un logro relativamente moderno, pero las poblaciones de todo el mundo han consumido alimentos ricos en EPA durante milenios sin conocer la molécula específica responsable de los efectos en la salud.

El interés en el EPA y el DHA fue impulsado por investigaciones epidemiológicas que datan de la década de 1970 y que encontraron tasas bajas de infarto de miocardio y otros eventos coronarios entre los inuit de Groenlandia y otras poblaciones que consumen pescado, como las de Japón. A finales de la década de 1970, investigadores daneses estudiaron las tasas de enfermedad coronaria (EC) en poblaciones nativas de Groenlandia y descubrieron tasas de mortalidad por infarto agudo de miocardio significativamente más bajas en los inuit en comparación con daneses emparejados por edad y sexo, concluyendo que el alto nivel de ácidos grasos ω-3 en la dieta inuit basada en el mar podría explicar este hallazgo. A través de una serie de investigaciones ahora clásicas, se propuso que el "factor esquimal" que aparentemente los protegía de los estragos de la EC eran los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) proporcionados por la ballena, la foca y el pescado consumidos como parte de su dieta tradicional.

Tras su investigación en Groenlandia, los investigadores daneses publicaron un artículo histórico en The Lancet el 15 de julio de 1978, titulado "Eicosapentaenoic acid and prevention of thrombosis and atherosclerosis?" (¿Ácido eicosapentaenoico y prevención de la trombosis y la aterosclerosis?), en el que presentaron datos que respaldaban la idea de que el EPA (proveniente de los productos del mar consumidos por los inuit) podría sustituir al ácido araquidónico en la vía de la ciclooxigenasa. Los niveles de EPA en los esquimales de Groenlandia eran siete veces más altos, y sus niveles de DHA cuatro veces más altos, que los de los esquimales que vivían en Dinamarca y seguían una dieta danesa.

La evidencia inicial de los beneficios para la salud de los ácidos grasos omega-3, es decir, el EPA y el DHA, provino de los esquimales de Groenlandia, quienes consumían una dieta rica en pescado y tenían tasas bajas de esclerosis múltiple, asma, diabetes mellitus tipo I y enfermedad coronaria. Se observaron tendencias similares en otras poblaciones que consumen pescado, como los japoneses. El aceite de hígado de bacalao, una preparación tradicional utilizada en Escandinavia y la Europa costera, sirvió como una fuente popular y temprana de ácidos grasos omega-3, incluido el EPA, mucho antes de que se identificaran sus constituyentes moleculares.

Un momento decisivo para la investigación de los omega-3 llegó el 9 de mayo de 1985, cuando el New England Journal of Medicine publicó artículos históricos, entre ellos "The Inverse Relation Between Fish Consumption and 20-year mortality from Coronary Heart Disease" (La relación inversa entre el consumo de pescado y la mortalidad a 20 años por enfermedad coronaria) de Kromhout et al. Estas publicaciones transformaron colectivamente al EPA dietético de un constituyente alimentario tradicional en un tema de investigación científica rigurosa.

3. Componentes Clave, Bioquímica y Mecanismos de Acción

El EPA actúa a través de varios mecanismos biológicos interconectados. Sus efectos están mediados en gran parte por su incorporación a los fosfolípidos de la membrana celular y su papel como precursor de moléculas específicas de señalización lipídica.

Incorporación a la Membrana y Competencia con el Ácido Araquidónico

Los ácidos grasos de cadena larga influyen en la inflamación a través de una variedad de mecanismos; muchos de estos están mediados por cambios en la composición de ácidos grasos de las membranas celulares. Los cambios en estas composiciones pueden modificar la fluidez de la membrana, la señalización celular que conduce a una expresión génica alterada, y el patrón de producción de mediadores lipídicos. Las células involucradas en la respuesta inflamatoria son típicamente ricas en el ácido graso n-6 ácido araquidónico, pero los contenidos de ácido araquidónico y de los ácidos grasos n-3 EPA y DHA pueden alterarse mediante la administración oral de EPA y DHA.

El EPA inhibe competitivamente la incorporación del ácido araquidónico (AA) a los fosfolípidos de membrana, reduciendo así la cantidad de sustrato disponible para la síntesis de prostanoides de la serie dos, como la PGE2, reduciendo efectivamente su síntesis. El EPA también puede reducir competitivamente la cantidad de eicosanoides de la serie dos sintetizados por las enzimas COX.

Producción de Eicosanoides

El principal precursor de los eicosanoides inflamatorios es el ácido araquidónico (20:4, n-6), que se transforma enzimáticamente en prostaglandinas o leucotrienos inflamatorios que contienen dos y cuatro dobles enlaces, respectivamente. Las prostaglandinas y leucotrienos sintetizados a partir de ácidos grasos n-3 contienen tres y cinco dobles enlaces, respectivamente, y son menos activos biológicamente. El EPA es metabolizado por las enzimas COX y LOX para formar mediadores antiinflamatorios (resolvinas), así como un mediador antiagregante y vasodilatador (PGI3). Los mediadores proagregantes (TXA3) y proinflamatorios (PGE3 y LTB5) derivados del EPA son generalmente más débiles en su actividad inflamatoria que sus contrapartes derivadas del ácido araquidónico.

Resolvinas y Mediadores Pro-Resolutivos Especializados (SPM)

Las resolvinas son una familia de mediadores lipídicos derivados de ácidos grasos poliinsaturados omega-3, específicamente EPA y DHA, que se generan durante la fase de resolución de la inflamación aguda. La resolvina E1 (5S,12R,18R-trihidroxi-EPA; RvE1) es un mediador antiinflamatorio sintetizado endógenamente a partir del EPA mediante un mecanismo transcelular novedoso que involucra las acciones secuenciales de la COX-2 acetilada por aspirina y la 5-lipoxigenasa durante la fase de resolución espontánea de la inflamación aguda localizada.

El EPA es un sustrato para el metabolismo enzimático que produce el mediador lipídico resolvina E1 (RvE1), el cual activa el receptor ChemR23 para transducir una resolución activa de la inflamación. La resolvina E1, un producto oxigenado del EPA identificado recientemente, se preparó mediante síntesis total y, en el rango nanomolar, demostró reducir drásticamente la inflamación dérmica, la peritonitis, la migración de células dendríticas esplénicas y la producción de interleucina-12.

Modulación de Citocinas

La suplementación dietética con aceite de pescado reduce la síntesis de citocinas inflamatorias como la interleucina-1 (IL-1) y el factor de necrosis tumoral (TNF). El cambio en la composición de ácidos grasos de las células involucradas en la respuesta inflamatoria también afecta la producción de mediadores peptídicos de la inflamación, incluidas las moléculas de adhesión y las citocinas.

Metabolismo de los Triglicéridos

El mecanismo de los ácidos carboxílicos omega-3 consiste en mejorar la eliminación de triglicéridos de las partículas de lipoproteína de muy baja densidad (VLDL) circulantes en la sangre. También pueden aumentar la actividad de la lipoproteína lipasa en la sangre, aunque el mecanismo detallado sigue sin comprenderse por completo.

4. Evidencia Científica por Área de Uso

4.1 Enfermedad Cardiovascular e Hipertrigliceridemia

Hipertrigliceridemia — Evidencia de grado farmacéutico (fuerte): La evidencia regulatoria más sólida para el EPA se refiere a su papel en la reducción de los triglicéridos. El icosapent etilo es una forma de venta con receta, de alta pureza, del éster etílico de EPA, aprobada a una dosis de 4 g/día como complemento de la dieta para reducir los niveles de triglicéridos (TG) en pacientes adultos con hipertrigliceridemia grave (≥500 mg/dL). En estudios clínicos, el icosapent etilo produjo aumentos dependientes de la dosis en las concentraciones de EPA en el plasma y los glóbulos rojos. En los ensayos MARINE y ANCHOR, estos aumentos de EPA dependientes de la dosis se correlacionaron con el grado de reducción de los niveles de TG (todos con P<0.01).

Ensayo REDUCE-IT (evidencia fuerte, población de alto riesgo): Un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo incluyó a pacientes con enfermedad cardiovascular establecida o con diabetes y otros factores de riesgo, que habían estado recibiendo tratamiento con estatinas y que tenían un nivel de triglicéridos en ayunas de 135 a 499 mg por decilitro. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente para recibir 2 g de icosapent etilo dos veces al día (dosis diaria total de 4 g) o placebo. El criterio de valoración principal fue un compuesto de muerte cardiovascular, infarto de miocardio no fatal, ictus no fatal, revascularización coronaria o angina inestable. En REDUCE-IT, hubo una disminución del 25 % en el criterio de valoración principal de eventos cardiovasculares mayores con 4 g/d de EPA (icosapent etilo) en pacientes con triglicéridos elevados (135–499 mg/dL) que también tomaban un fármaco estatina.

El ensayo REDUCE-IT exploró el uso de icosapent etilo, una forma de EPA de venta con receta y alta dosis, probando 4 gramos diarios en 8000 personas que tomaban medicación con estatinas y que también tenían triglicéridos sanguíneos elevados, antecedentes de ECV, o diabetes y otros factores de riesgo de ECV. Los investigadores encontraron que el uso diario del fármaco durante el período de estudio de cinco años redujo significativamente el riesgo de eventos mayores de ECV, incluyendo tanto infarto como ictus, en un 25 % en esta población de alto riesgo. El ensayo condujo a la aprobación por la FDA del icosapent etilo para un grupo selecto de pacientes de alto riesgo.

Ensayo STRENGTH (negativo, combinación de EPA+DHA): El ensayo STRENGTH no encontró beneficios significativos en ECV con Epanova, una forma de venta con receta y alta dosis de omega-3 que contiene EPA y DHA en forma de ácido carboxílico. STRENGTH incluyó a 13,078 participantes de 22 países con alto riesgo cardiovascular. Los participantes recibieron 4 g/día de omega-3 CA o un placebo de aceite de maíz. El ensayo se detuvo después de que los participantes fueran tratados durante una mediana de aproximadamente 3.5 años, cuando la probabilidad de beneficio del omega-3 CA parecía baja y el grupo suplementado tenía una mayor incidencia de fibrilación auricular.

Monoterapia con EPA frente a combinación EPA+DHA: La monoterapia con EPA parece ser más efectiva que las formulaciones combinadas de EPA + DHA, como lo evidencian ensayos como REDUCE-IT, que mostró beneficios significativos con el éster etílico de EPA, y STRENGTH, que se detuvo prematuramente por falta de eficacia. REDUCE-IT utilizó éster etílico de EPA con aceite mineral como control, mientras que STRENGTH utilizó una formulación de ácido carboxílico de EPA y DHA con aceite de maíz como control. REDUCE-IT demostró una reducción en el riesgo de MACE con el EPA, mientras que STRENGTH no mostró tal beneficio con la combinación de EPA y DHA. A pesar de las extensas discusiones, las razones subyacentes de esta discrepancia siguen siendo difíciles de determinar.

Estado de aprobación de la FDA: En los Estados Unidos, el icosapent etilo está indicado como complemento del tratamiento con estatinas al máximo nivel tolerado para reducir el riesgo de infarto de miocardio, ictus, revascularización coronaria y angina inestable que requiera hospitalización en adultos con niveles elevados de triglicéridos (≥150 mg/dL) y enfermedad cardiovascular establecida o diabetes con dos o más factores de riesgo adicionales. También está indicado como complemento de la dieta para reducir los niveles de triglicéridos en adultos con hipertrigliceridemia grave (≥500 mg/dL).

Respaldo de las guías europeas: Las guías de dislipidemia de 2019 de la Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad Europea de Aterosclerosis recomiendan el uso de 4 g de icosapent etilo en personas con ECV establecida y niveles de triglicéridos de 135 a 499 mg a pesar del uso de estatinas.

Evidencia observacional y epidemiológica: Los resultados de estudios observacionales han sido consistentes con estos hallazgos, con varias revisiones sistemáticas y metaanálisis que muestran que un mayor consumo de pescado y niveles dietéticos o plasmáticos más altos de omega-3 se asocian con un menor riesgo de insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria y enfermedad coronaria fatal.

Ensayo de intervención temprana — DART: El Diet and Reinfarction Trial (DART) inscribió a 2033 hombres que habían experimentado un infarto de miocardio. A un grupo se le aconsejó aumentar su ingesta de ω-3 comiendo pescado graso dos veces por semana, y el otro recibió atención habitual. El grupo que consumió pescado tuvo una reducción del 29 % en la mortalidad general (P<0.05). Aproximadamente el 25 % de los pacientes que no querían comer pescado recibieron cápsulas de aceite de pescado que proporcionaban 900 mg/d de EPA y DHA.

4.2 Salud Mental: Depresión

El conjunto de evidencia existente demuestra que los ácidos grasos omega-3, en particular el EPA y el DHA, tienen efectos antidepresivos que pueden atribuirse a su modulación de la neuroinflamación, la función de los neurotransmisores y la neuroplasticidad. No obstante, los ensayos clínicos de suplementación con omega-3 han arrojado resultados inconsistentes.

Un metaanálisis analizó 26 estudios que incluyeron a 2160 participantes. El metaanálisis mostró un efecto beneficioso general de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 sobre los síntomas de depresión (DME = −0.28, P = 0.004).

Los ensayos aleatorizados de tratamiento con AGPI omega-3 para la depresión han diferido en sus resultados. Metaanálisis recientes atribuyen las discrepancias a efectos diferenciales del EPA frente al DHA y a la heterogeneidad diagnóstica. Un metaanálisis específico probó la hipótesis de que el EPA es el componente eficaz en el tratamiento con AGPI de los episodios depresivos mayores. Los suplementos que contenían EPA ≥ 60 % del total de EPA + DHA, en un rango de dosis de 200 a 2200 mg/d de EPA en exceso de DHA, fueron eficaces contra la depresión primaria.

Utilizando un modelo de efectos aleatorios, las puntuaciones estandarizadas medias generales de depresión se redujeron en respuesta a la suplementación con AGPI-CL omega-3 en comparación con el placebo (diferencia de medias estandarizada = −0.291, IC del 95 % = −0.463 a −0.120, z = −3.327, p = 0.001). Este metaanálisis proporciona evidencia de que el EPA podría ser más eficaz que el DHA en el tratamiento de la depresión. Sin embargo, debido a las limitaciones identificadas en los estudios incluidos, se necesitan ensayos controlados aleatorizados más grandes, bien diseñados y de duración suficiente para confirmar estos hallazgos.

Una revisión de investigaciones clínicas informó que un total de seis de siete ensayos clínicos mostraron que el EPA mejoró significativamente los síntomas depresivos en comparación con las poblaciones tratadas con placebo. No obstante, los ensayos clínicos de suplementación con omega-3 han arrojado resultados inconsistentes. Algunos estudios han demostrado reducciones significativas en los síntomas depresivos tras el tratamiento con omega-3, mientras que otros han mostrado un impacto beneficioso mínimo o nulo. La evidencia en general es prometedora pero aún no concluyente; el panorama se complica por la heterogeneidad en la dosis, la proporción EPA/DHA, el diagnóstico, la comorbilidad y el uso concomitante de antidepresivos en los distintos ensayos.

4.3 Trastornos Psiquiátricos: Esquizofrenia y Trastorno Bipolar

Se han reportado niveles reducidos de ácidos grasos n-3 en pacientes con depresión, esquizofrenia y enfermedad de Alzheimer. El EPA se ha estudiado para su uso en el tratamiento de varias enfermedades psiquiátricas y neurodegenerativas debido a sus efectos antiinflamatorios y neuroprotectores. Varias investigaciones han informado que el EPA podría tratar eficazmente la esquizofrenia, aunque la evidencia en esta área es preliminar y heterogénea.

Dada la necesidad crítica de tratamientos antidepresivos que no conlleven el riesgo de precipitar un episodio maníaco en pacientes bipolares, al menos un ensayo abierto de EPA como tratamiento adyuvante en la depresión bipolar trató a doce pacientes ambulatorios con trastorno bipolar I y síntomas depresivos con 1.5 a 2 g/día de EPA. La evidencia en el trastorno bipolar se limita a ensayos pequeños y justifica más estudios controlados.

4.4 Inflamación y Artritis Reumatoide

Los efectos antiinflamatorios de los AGPI n-3 marinos sugieren que podrían ser útiles como agentes terapéuticos en trastornos con un componente inflamatorio. Estos ácidos grasos pueden inhibir moderadamente algunos procesos inflamatorios, como la quimiotaxis de leucocitos, las interacciones adhesivas leucocito-endotelio, la expresión de moléculas de adhesión, la liberación de eicosanoides como las prostaglandinas y los leucotrienos a partir del ácido graso ω-6 ácido araquidónico, y las citocinas inflamatorias y la reactividad de las células T.

La artritis reumatoide (AR) representa una de las afecciones inflamatorias más estudiadas en relación con el EPA. Los beneficios atribuidos a los omega-3 incluyen el manejo del lupus, el eccema y la artritis reumatoide. La evidencia de aleatorización mendeliana también sugiere un vínculo potencial entre los niveles de EPA y la protección contra la artritis psoriásica: una predisposición genética elevada a niveles altos de EPA se vinculó con una menor susceptibilidad a la artritis psoriásica (APs). Los niveles de EPA predichos genéticamente más altos permanecieron significativamente asociados con un menor riesgo de APs incluso después de ajustar por múltiples comparaciones. La evidencia en este campo, sin embargo, proviene principalmente de estudios observacionales, análisis secundarios y ensayos pequeños; faltan ECA confirmatorios de gran tamaño.

4.5 Trastornos Neurológicos y Neurodegenerativos

Un reporte de caso y un ensayo clínico han mostrado que el EPA fue beneficioso para el manejo de la mayoría de los síntomas de la enfermedad de Huntington, mientras que una investigación clínica más extensa demostró que el EPA solo podía mejorar las funciones motoras. Se requieren más estudios clínicos para explorar completamente los efectos del EPA en otras enfermedades neurodegenerativas. La evidencia en este campo sigue siendo preliminar.

4.6 Cáncer

La relación entre el EPA y el cáncer no está clara. Se ha demostrado que el EPA y sus metabolitos suprimen la proliferación en líneas celulares de cáncer de colon, páncreas, mama, esófago y otros tipos, in vitro, y las resolvinas derivadas del EPA parecen tener un efecto antitumoral en modelos preclínicos. Sin embargo, los estudios clínicos muestran resultados mixtos. Estudios pequeños en pacientes sometidos a quimioterapia reportan cambios en los marcadores inflamatorios y la función inmunitaria con el EPA (a menudo combinado con DHA). Sin embargo, los hallazgos son inconsistentes, y actualmente no hay evidencia suficiente para respaldar su uso rutinario en el cuidado del cáncer.

5. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas

  • Sistema cardiovascular: Reducción de triglicéridos, disminución de la VLDL, efecto antiagregante plaquetario, efectos antiaterosclerótico, reducción de eventos cardiovasculares (en pacientes de alto riesgo, hipertrigliceridémicos, en tratamiento con estatinas).
  • Sistema inmunitario e inflamatorio: Modulación de la producción de eicosanoides, reducción de citocinas proinflamatorias (IL-1, TNF), generación de resolvinas pro-resolutivas (RvE1, RvE2, RvE3), desplazamiento del ácido araquidónico de los fosfolípidos de membrana.
  • Sistema nervioso central / salud mental: Evidencia de actividad antidepresiva (particularmente en formulaciones predominantes en EPA), evidencia preliminar en esquizofrenia y depresión bipolar.
  • Musculoesquelético/autoinmune: Investigado en artritis reumatoide y artritis psoriásica, con mecanismos antiinflamatorios que podrían reducir los marcadores de actividad de la enfermedad.
  • Endocrino y metabólico: Efectos sobre el metabolismo lipídico, la eliminación de triglicéridos y VLDL; reducción del entorno inflamatorio relevante para el riesgo de diabetes tipo 2.
  • Membranas celulares en general: La incorporación del EPA a las membranas celulares ayuda a mantener la fluidez de la membrana celular, influyendo en la transducción de señales y la función de los receptores en muchos tejidos.

6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas

Los suplementos de aceite de pescado vienen en forma líquida, en cápsulas y en píldoras. El EPA también puede encontrarse en el aceite de hígado de bacalao, el aceite de kril, los aceites de algas y preparaciones concentradas de grado farmacéutico de EPA y DHA, o de EPA solo.

Las siguientes dosis aparecen en la literatura clínica, reportadas aquí tal como se encontraron en el material fuente:

  • Hipertrigliceridemia (venta con receta, aprobado por la FDA): La dosis diaria de icosapent etilo (Vascepa) es de 4 g, tomados como 2 cápsulas dos veces al día con alimentos.
  • Reducción del riesgo cardiovascular (REDUCE-IT): Los pacientes fueron asignados aleatoriamente para recibir 2 g de icosapent etilo dos veces al día (dosis diaria total de 4 g).
  • Metaanálisis sobre depresión: Los suplementos que contenían EPA ≥ 60 % del total de EPA + DHA, en un rango de dosis de 200 a 2200 mg/d de EPA en exceso de DHA, fueron eficaces contra la depresión primaria.
  • Depresión bipolar (ensayo abierto): El EPA se administró a 1.5 a 2 g/día durante un período de estudio definido.
  • Estudio de seguridad en pacientes con esquizofrenia: Ochenta y cuatro sujetos con esquizofrenia fueron tratados con EPA 2 g/día o placebo, además de su medicación antipsicótica, durante 12 semanas.
  • DART (cápsulas de aceite de pescado para prevención secundaria cardíaca): Las cápsulas de aceite de pescado proporcionaron 900 mg/d de EPA y DHA para los pacientes que rechazaron comer pescado graso.
  • Orientación dietética general: Las Dietary Guidelines for Americans 2020–2025 del gobierno federal recomiendan que los adultos consuman 8 onzas o más de una variedad de productos del mar (pescado o mariscos) por semana para obtener todos los nutrientes que estos aportan.

7. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Notables

Perfil General de Seguridad

Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, el consumo a largo plazo de suplementos de EPA y DHA en dosis combinadas de hasta aproximadamente 5 g/día parece ser seguro. No se ha demostrado que estas dosis causen problemas de sangrado o afecten la función inmunitaria, la homeostasis de la glucosa o la peroxidación lipídica. De manera similar, la FDA ha concluido que los suplementos dietéticos que proporcionan no más de 5 g/día de EPA y DHA son seguros cuando se usan según lo recomendado.

Los AGPI n-3 se consideran generalmente seguros; las reacciones adversas más reportadas incluyen síntomas gastrointestinales, dolor musculoesquelético, edema periférico, gota, erupción cutánea, sangrado y fibrilación auricular.

Riesgo de Sangrado

Dosis de 2–15 g/día de EPA y/o DHA podrían aumentar el tiempo de sangrado al reducir la agregación plaquetaria. Sin embargo, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, el consumo a largo plazo de suplementos de EPA y DHA en dosis combinadas de hasta aproximadamente 5 g/día parece ser seguro. En dosis altas, tanto los omega-3 de venta con receta como los suplementos de aceite de pescado pueden aumentar el riesgo de fibrilación auricular y también conducir a un mayor riesgo de sangrado.

Riesgo de Fibrilación Auricular

La asociación entre la suplementación con omega-3 en dosis altas y la fibrilación auricular (FA) ha surgido como una preocupación de seguridad clínicamente relevante. Un metaanálisis de 34 ensayos que incluyó a 114,326 personas encontró que el EPA/DHA en dosis altas (>1500 mg/día) en pacientes de alto riesgo cardiovascular mostró un aumento estadísticamente significativo en el riesgo de FA, con una razón de posibilidades (OR) combinada de 1.48 (IC del 95 %, 1.21–1.81) y una diferencia de riesgo absoluto del 0.8 % (0.40–1.1 %). Ninguno de los otros tres grupos (alto riesgo/baja dosis, bajo riesgo/baja dosis y bajo riesgo/alta dosis) mostró niveles estadísticamente significativos de riesgo de FA. Este metaanálisis sugiere que el tratamiento con EPA/DHA tiene más probabilidades de aumentar el riesgo de FA en pacientes de alto riesgo cardiovascular tratados con dosis altas.

El ensayo STRENGTH se detuvo después de que los participantes fueran tratados durante una mediana de aproximadamente 3.5 años, en parte porque el grupo suplementado tuvo una mayor incidencia de fibrilación auricular.

Interacciones Farmacológicas

El EPA y el DHA pueden actuar como sustratos alternativos para el metabolismo del CYP450 y se metabolizan parcialmente a través de esta vía metabólica. Sin embargo, no se ha observado una inhibición significativa de las enzimas CYP450 por parte del DHA o el EPA, y no se han establecido interacciones fármaco-fármaco con medicamentos que utilizan la vía metabólica del CYP450. Los suplementos exclusivos de EPA han demostrado no tener interacciones fármaco-fármaco con otros medicamentos que puedan utilizar la vía metabólica del P450, como el omeprazol, la warfarina, la atorvastatina y la rosiglitazona.

A pesar de la ausencia de interacciones establecidas mediadas por el CYP450, las propiedades inhibitorias de la agregación plaquetaria del EPA (a través de sus efectos moduladores del tromboxano y las prostaglandinas) hacen que la combinación de EPA en dosis altas con fármacos anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios siga siendo un área de vigilancia clínica, en consonancia con los datos generales de riesgo de sangrado mencionados anteriormente.

Colesterol LDL (EPA frente a EPA+DHA)

Las formulaciones de omega-3 que contienen DHA también pueden aumentar el colesterol LDL. Sin embargo, esto no se acompaña de un aumento del colesterol no HDL, que se considera un mejor indicador del riesgo cardiovascular en esta población de pacientes. Las preparaciones de EPA puro, como el icosapent etilo, no presentan la misma preocupación de aumento del LDL, lo cual se considera una ventaja potencial de la monoterapia con EPA sobre los productos combinados de EPA+DHA.

Estabilidad Oxidativa

El EPA se oxida fácilmente al exponerse al aire, razón por la cual los suplementos de EPA a menudo contienen antioxidantes para prevenir la rancidez. Las preparaciones de aceite de pescado oxidadas pueden generar productos de peroxidación lipídica; por lo tanto, la calidad del producto y las condiciones de almacenamiento inciden en la seguridad en la práctica.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que EPA (ácido eicosapentaenoico) puede ayudar a apoyar.

  • AcnéCientífico

    El EPA, un ácido graso omega-3 de cadena larga, reduce específicamente la producción de eicosanoides proinflamatorios relevantes para la inflamación del acné. Estudios clínicos de suplementación combinada de EPA + EGCG + zinc en pacientes con acné mostraron reducción de lesiones en 4/5 participantes. El EPA forma parte de la suplementación con omega-3 evaluada en ECA para el acné como un nutracéutico con evidencia de calidad aceptable.

  • AnginaCientífico

    El EPA (ácido eicosapentaenoico) es un ácido graso omega-3 con efectos documentados sobre la agregación plaquetaria, los triglicéridos, la inflamación y la función endotelial relevantes para la enfermedad de las arterias coronarias y la angina. Fuentes autorizadas incluyen al EPA entre los tratamientos naturales propuestos para la angina. El ensayo REDUCE-IT demostró una reducción relativa del 25% en eventos cardiovasculares mayores, incluida la angina inestable, con EPA en dosis altas frente a placebo.

  • AnsiedadCientífico

    Las formulaciones de omega-3 con predominio de EPA han demostrado efectos ansiolíticos en ensayos clínicos, y el EPA ha sido identificado como el componente más bioactivo en comparación con el DHA. Un metaanálisis de 2018 de 19 ECA encontró que los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, especialmente aquellos con alto contenido de EPA, redujeron significativamente los síntomas de ansiedad. Entre los mecanismos propuestos se incluyen la modulación de la neuroinflamación y la regulación del eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal (HPA).

  • Salud arterialCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 con beneficios arteriales específicos que incluyen efectos antiinflamatorios en las paredes vasculares, reducción de triglicéridos, inhibición plaquetaria y protección endotelial. A una dosis de 4 g/día, el EPA (como éster etílico del ácido icosapentaenoico) redujo los eventos cardiovasculares en un 25% de riesgo relativo en el estudio REDUCE-IT. El EPA se incorpora específicamente en los lípidos de la placa, donde ejerce efectos antiaterogénicos.

  • ArtritisCientífico

    El EPA (ácido eicosapentaenoico) es un ácido graso omega-3 de cadena larga proveniente de fuentes marinas que suprime el metabolismo del ácido araquidónico, reduciendo las prostaglandinas y los leucotrienos en las articulaciones artríticas. Los metaanálisis confirman que la suplementación con EPA reduce el dolor articular y la rigidez matutina en la artritis reumatoide, y las revisiones narrativas respaldan un rol en la osteoartritis.

  • AsmaCientífico

    El EPA, un ácido graso omega-3, reduce la síntesis de leucotrienos proinflamatorios al competir con el ácido araquidónico, abordando un mecanismo inflamatorio central en el asma. Los datos epidemiológicos y clínicos vinculan una mayor ingesta de EPA/DHA con una menor incidencia y severidad del asma. El EPA contribuye a la generación de resolvinas antiinflamatorias que ayudan a resolver la inflamación de las vías respiratorias.

  • Atención y TDAHCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 con propiedades antiinflamatorias; los metaanálisis de ECA indican que un mayor contenido de EPA en las formulaciones de omega-3 se asocia específicamente con una mayor mejora de los síntomas del TDAH. Varias revisiones de gran tamaño y una actualización Cochrane de 2023 evaluaron formulaciones que contenían EPA en niños con TDAH.

  • El EPA es uno de los principales ácidos grasos omega-3 activos en el aceite de pescado, con efectos bien documentados en la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico (LES). Los ensayos clínicos muestran reducciones significativas en la sensibilidad articular, la rigidez matutina y los biomarcadores inflamatorios. El EPA compite con el ácido araquidónico para reducir la producción de eicosanoides proinflamatorios.

  • Dolor de espaldaCientífico

    El EPA (ácido eicosapentaenoico) cuenta con evidencia específica de ECA sobre el alivio del dolor en adultos con dolor lumbar, según se reporta en una revisión de aleatorización mendeliana (Frontiers in Nutrition 2022). El EPA atenúa la degeneración del disco intervertebral (IVD) al inducir autofagia y reducir el estrés del retículo endoplasmático en las células del núcleo pulposo. Asimismo, reduce la síntesis de prostaglandina E2 y la producción de citocinas inflamatorias relevantes para la fisiopatología del dolor lumbar (LBP).

  • El EPA es el omega-3 principal responsable de la actividad antiplaquetaria del aceite de pescado, ya que compite con el ácido araquidónico para reducir el TXA2 y aumenta la liberación de óxido nítrico. El EPA purificado en dosis altas (icosapent etilo 4 g/día) está aprobado por la FDA para la reducción del riesgo cardiovascular y demostró una reducción del riesgo relativo del 25% en el ensayo REDUCE-IT.

  • El EPA, un ácido graso omega-3 marino clave, es uno de los componentes principales responsables de los efectos del aceite de pescado en la reducción de la presión arterial. Reduce la producción de eicosanoides vasoconstrictores, mejora la función endotelial y disminuye la resistencia vascular. Los metaanálisis de suplementos de omega-3 que contienen EPA confirman reducciones significativas de la PAS y la PAD.

  • El EPA es uno de los ácidos grasos omega-3 que se encuentran deficientes en la enfermedad celíaca debido a la malabsorción de grasas. Un ensayo clínico de 2026 de la Universidad de Chile (NCT07585669) utiliza 400 mg de EPA + 2,000 mg de DHA/día en pacientes recién diagnosticados con EC, junto con una dieta libre de gluten (DLG), para evaluar la reducción de la inflamación intestinal. Las propiedades antiinflamatorias del EPA son directamente relevantes para la inflamación intestinal crónica característica de la EC.

  • ColesterolCientífico

    El EPA es el único ácido graso omega-3 con evidencia sólida de reducción de eventos cardiovasculares más allá de la disminución de triglicéridos. El EPA purificado (como icosapent etilo/Vascepa) reduce de manera contundente los triglicéridos y, a diferencia del DHA, no eleva el LDL-C. El ensayo REDUCE-IT demostró una reducción del 25% en el compuesto de eventos cardiovasculares con 4 g/día de EPA en pacientes tratados con estatinas que presentaban triglicéridos elevados.

  • El EPA (ácido eicosapentaenoico) cuenta con evidencia clínica y mecanística sólida para reducir la inflamación crónica. Suprime las citocinas proinflamatorias (IL-6, IL-1β, TNF-α), inhibe la activación de NF-κB y actúa como precursor biosintético de mediadores especializados en la resolución (SPM, por sus siglas en inglés) como la resolvina E1 (RvE1), que ponen fin activamente a las cascadas inflamatorias. Múltiples ensayos controlados aleatorizados y revisiones sistemáticas confirman reducciones medibles en los marcadores inflamatorios circulantes con la suplementación de EPA, particularmente en dosis superiores a 2 g/día.

  • Dolor crónicoCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 de cadena larga que reduce el dolor crónico al competir con el ácido araquidónico por las enzimas COX/LOX, disminuyendo la prostaglandina E2 y el leucotrieno B4 proinflamatorios. También actúa como precursor de resolvinas antiinflamatorias. La evidencia de revisiones sistemáticas confirma que la suplementación con EPA+DHA omega-3 produce una reducción significativa del dolor crónico (DME −0.55).

  • CirculaciónCientífico

    El EPA es un ácido graso poliinsaturado omega-3 de cadena larga que favorece la circulación vascular mediante la producción de eicosanoides antiinflamatorios, efectos antitrombóticos, la regulación positiva del NO endotelial y la vasodilatación arterial. Los metaanálisis clínicos de la suplementación combinada de EPA/DHA confirman reducciones de la presión arterial y mejoras en la distensibilidad arterial, y el EPA en particular se asocia con un menor riesgo de eventos cardiovasculares a 4 g/día (estudio REDUCE-IT, n=8,179).

  • El EPA (ácido eicosapentaenoico) tiene una relación científicamente documentada, pero matizada, con el deterioro cognitivo y el envejecimiento saludable. La evidencia observacional, incluido un extenso metaanálisis de 48 estudios longitudinales (103,651 participantes), vincula una mayor ingesta dietética y niveles sanguíneos más altos de EPA con un menor riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Sin embargo, los ensayos controlados aleatorizados muestran resultados mixtos, con efectos que varían según la dosis, el estado basal de EPA y si el EPA se estudia de forma aislada del DHA. Los mecanismos antiinflamatorios y neuroprotectores son biológicamente plausibles y están bien documentados en investigación preclínica.

  • ColitisCientífico

    El EPA como ácido graso libre (EPA-FFA) se ha probado en ensayos controlados con placebo en colitis ulcerosa (CU) con resultados positivos. Un ECA con 60 pacientes encontró que 6 meses de EPA-FFA redujeron la calprotectina fecal (un marcador de inflamación de la mucosa) y previnieron las recaídas. Los datos de aleatorización mendeliana también indican que concentraciones de EPA genéticamente predichas más altas se asocian con un riesgo reducido de EII.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 estudiado junto con el DHA para la recuperación de conmociones cerebrales y lesiones cerebrales traumáticas leves (mTBI). Contribuye a la síntesis de eicosanoides antiinflamatorios y a la vasodilatación cerebral. Múltiples revisiones evaluadas por pares y una revisión narrativa de 2024 de las fuerzas armadas de EE. UU. identifican al EPA+DHA como una de las intervenciones nutricionales más prometedoras para reducir la neuroinflamación y el estrés oxidativo tras una conmoción cerebral. Estudios clínicos en atletas de deportes de contacto que utilizan combinaciones de EPA+DHA muestran una atenuación de los biomarcadores de lesión axonal.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 cuyos niveles séricos se asocian inversamente con marcadores inflamatorios (TNF-α) en la EPOC estable. Un ECA en 86 pacientes con EPOC mostró que la suplementación combinada de omega-3/vitamina D/leucina mejoró los niveles séricos de EPA junto con la tolerancia al ejercicio. Una revisión de PMC identifica al EPA entre los micronutrientes protectores contra la progresión de la EPOC.

  • El EPA es el principal omega-3 antiinflamatorio del aceite de pescado estudiado para la enfermedad de Crohn. Grandes ECA (estudios EPIC, JAMA 2008) no encontraron un beneficio significativo para el mantenimiento de la remisión en la EC. Un ECA doble ciego cruzado confirmó aumentos significativos de EPA sérico en pacientes con EC tras la suplementación, pero sin efecto significativo sobre los marcadores inflamatorios CRP o calprotectina fecal.

  • DepresiónCientífico

    El EPA, un ácido graso omega-3 de cadena larga, cuenta con la evidencia más sólida entre los omega-3 para la depresión. Un metaanálisis de 26 ECA (n=2160) encontró efectos beneficiosos generales sobre la depresión (DME = −0,28); las formulaciones predominantes en EPA (≥60% EPA, ≤1 g/día) mostraron los efectos más robustos (DME = −0,50 a −1,03). Está reconocido por guías clínicas como coadyuvante de Grado A para el trastorno depresivo mayor (TDM).

  • DermatitisCientífico

    El EPA (proveniente del aceite de pescado) contribuye con efectos antiinflamatorios en la dermatitis atópica mediante la inhibición competitiva del metabolismo del ácido araquidónico, reduciendo la PGE2 y el LTB4. Los ECA sobre aceite de pescado con EPA+DHA en la DA muestran mejoras modestas e inconsistentes. El fundamento biológico está bien respaldado; la evidencia clínica es calificada como inconsistente por las guías de la AAD.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 recomendado por múltiples centros médicos universitarios y recursos basados en evidencia para la enfermedad diverticular debido a sus propiedades antiinflamatorias. Varios protocolos autorizados sugieren EPA (proveniente de aceite de pescado) en dosis de 1,000 mg una a dos veces por día para pacientes con diverticulitis, y se han observado niveles bajos de omega-3 en pacientes con afecciones inflamatorias intestinales que se superponen con la fisiopatología diverticular.

  • Ojos secosCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 de cadena larga primario estudiado en la enfermedad de ojo seco en múltiples ECA y metaanálisis. Los porcentajes más altos de EPA dentro de las formulaciones de omega-3 se asocian con mayores reducciones en las puntuaciones de síntomas de la EOS. El EPA suprime las citocinas proinflamatorias y modula la cascada inflamatoria de la superficie ocular como precursor de prostaglandinas antiinflamatorias.

  • Piel secaCientífico

    El EPA es un ácido graso poliinsaturado omega-3 de cadena larga proveniente de pescado y algas, con efectos antiinflamatorios bien documentados que son directamente relevantes para la disfunción de la barrera cutánea y la piel seca. Los mediadores derivados del EPA inhiben la señalización proinflamatoria de neutrófilos y queratinocitos que provoca el deterioro de la barrera cutánea y la sequedad. Estudios clínicos y revisiones sistemáticas confirman que la suplementación con EPA mejora la hidratación de la piel y la función de barrera.

  • EccemaCientífico

    El EPA (ácido eicosapentaenoico) es un ácido graso omega-3 específico con relevancia antiinflamatoria directa para el eccema. Un ensayo clínico aleatorizado triple ciego de 2023 encontró que la suplementación con EPA redujo la gravedad de la dermatitis atópica en niños. El EPA inhibe los eicosanoides proinflamatorios derivados del ácido araquidónico implicados en la patogénesis del eccema.

  • EpilepsiaCientífico

    El EPA se ha evaluado como terapia adyuvante anticonvulsiva en ensayos clínicos. En un ensayo comparativo con 57 pacientes, los pacientes epilépticos que recibieron EPA (386 mg/día) tuvieron 9.7 convulsiones mensuales frente a 16.6 en el grupo placebo, además de más días libres de convulsiones. Un metaanálisis de 2025 de seis ECA confirmó reducciones significativas de las convulsiones con la suplementación de omega-3 (incluido el EPA) en adultos con epilepsia resistente a fármacos.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 con efectos antiinflamatorios y esteroidogénicos relevantes para la fertilidad femenina. Los estudios en células de la granulosa muestran que el EPA aumenta el IGF-1 y reduce la COX-2 proinflamatoria, favoreciendo el desarrollo folicular. La suplementación con EPA se asocia con una mejora en los marcadores hormonales, incluida una reducción de la FSH en mujeres con baja reserva ovárica.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 con evidencia específica para mejorar la atención y la vigilancia en niños con TDAH, particularmente en aquellos con niveles bajos de EPA basales. Un ECA publicado en Translational Psychiatry mostró que el EPA en dosis altas mejoró la atención en niños y adolescentes con TDAH. Los metaanálisis confirman que las formulaciones de omega-3 predominantes en EPA son relevantes para la reducción de los síntomas del TDAH en jóvenes.

  • La dosis alta de EPA ha sido estudiada específicamente para la atención y el rendimiento cognitivo, particularmente en poblaciones con TDAH. Un ECA doble ciego de 12 semanas en jóvenes con TDAH encontró que 1.2 g/día de EPA mejoró la atención y la vigilancia en una prueba de rendimiento continuo, particularmente en aquellos con niveles basales bajos de EPA. El EPA ≥500 mg/día parece ser el umbral para lograr efectos significativos.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 que inhibe la señalización de IL-4R/IL-13R en las cascadas alérgicas, reduciendo la producción de IgE, y disminuye la producción de eicosanoides derivados del ácido araquidónico proalérgicos. La evidencia in vitro muestra que el EPA reduce la señalización de la vía de la IgE. Una revisión exhaustiva sobre alergias de 2025 confirmó la modulación de Th2 y la generación de mediadores proresolutivos del EPA, con beneficios clínicos modestos para la prevención de enfermedades alérgicas.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 con potentes propiedades antiinflamatorias a través de la síntesis de mediadores proresolutivos (resolvinas, protectinas). Favorece la salud vascular de la retina y es un componente del brazo de omega-3 del estudio AREDS2, investigado para la DMAE y el ojo seco. Los metaanálisis de ECA muestran que la suplementación con omega-3 que contiene EPA reduce significativamente los síntomas de la enfermedad del ojo seco.

  • GlaucomaCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 con efectos antiinflamatorios que contribuyen a la neuroprotección retiniana en el glaucoma. Se convierte en resolvinas y protectinas que reducen la neuroinflamación relevante para la pérdida de células ganglionares de la retina (CGR). Una revisión sistemática de 2018 incluyó a los ácidos grasos omega-3, entre ellos el EPA, entre los nutrientes clave estudiados para el glaucoma.

  • El EPA es el principal ácido graso omega-3 responsable de la producción de mediadores lipídicos proresolutivos (resolvinas de la serie E) que resuelven activamente la inflamación periodontal y favorecen la reparación tisular. Los ECA que utilizaron suplementación con aceite de pescado que contenía 2.6 g de EPA al día como complemento al RAR (raspado y alisado radicular) en pacientes con periodontitis en estadio III/IV mostraron una mejoría en la cicatrización clínica y una reducción en el recuento de bacterias periodontales en comparación con el RAR solo.

  • El EPA es el ácido graso omega-3 con mayor actividad clínica para la depresión y la modulación del eje intestino-cerebro. Múltiples metaanálisis de ECA confirman efectos antidepresivos de pequeños a moderados de las formulaciones ricas en EPA. El EPA favorece poblaciones microbianas intestinales beneficiosas, reduce la inflamación intestinal y sistémica, y regula el eje HPA.

  • El EPA es el ácido graso omega-3 más fuertemente asociado con la prevención de la migraña. Un ECA de 12 semanas controlado con placebo, con monoterapia de 1.8 g/día de EPA en pacientes con migraña episódica, encontró reducciones significativas en los días de migraña al mes, el uso de medicación y la severidad, en comparación con el placebo. Un metaanálisis en red de 40 ECA clasificó al EPA/DHA en dosis altas como el profiláctico más eficaz para la migraña.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 marino con potentes efectos antiinflamatorios de gran relevancia para el envejecimiento saludable. Los niveles bajos de EPA/DHA en sangre se asocian con un acortamiento más rápido de los telómeros (un biomarcador clave del envejecimiento), y se ha demostrado que la suplementación ralentiza el desgaste telomérico y reduce los biomarcadores de inflammaging. Un artículo sobre vitaminas de la longevidad publicado en PNAS identifica al EPA como un nutriente que favorece la longevidad.

  • El EPA desempeña un papel importante en el neurodesarrollo y el crecimiento fetal; durante la gestación temprana, el feto tiene una capacidad limitada para sintetizar EPA y depende por completo del aporte materno. El estado materno de EPA y DHA durante el embarazo está asociado con los resultados del neurodesarrollo infantil. El EPA también ha sido estudiado por su papel en el apoyo al crecimiento muscular en modelos fetales con restricción del crecimiento.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 con propiedades antiinflamatorias relevantes para la patogénesis de la degeneración macular relacionada con la edad. Se estudió en el ensayo AREDS2 (650 mg/día combinado con DHA), y los datos observacionales de la cohorte AREDS encontraron que una alta ingesta dietética de omega-3 (EPA+DHA) se asoció con un 30% menos de riesgo de desarrollar atrofia geográfica y DMAE neovascular. El EPA reduce la producción de eicosanoides inflamatorios en la retina.

  • El EPA (ácido eicosapentaenoico) cuenta con evidencia clínica sólida que respalda su papel en la reducción del riesgo cardiovascular, particularmente en dosis altas en pacientes tratados con estatinas que presentan triglicéridos elevados. Ensayos controlados aleatorizados de referencia — REDUCE-IT y JELIS — demostraron reducciones significativas en los eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE). El EPA actúa mediante múltiples mecanismos, incluyendo la reducción de triglicéridos, efectos antiinflamatorios, antiplaquetarios y estabilizadores de placa. El EPA en dosis altas está aprobado por la FDA y cuenta con una recomendación de Clase IIa por parte de la Sociedad Europea de Cardiología para pacientes de alto riesgo.

  • HomocisteínaCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 que, junto con el DHA, contribuye a los efectos reductores de la homocisteína demostrados en múltiples ECA y metaanálisis. Los metaanálisis confirman que la suplementación combinada de EPA+DHA reduce significativamente la homocisteína plasmática, con efectos potenciados por las vitaminas B. El EPA también favorece las vías antiinflamatorias relevantes para el daño endotelial inducido por la hiperhomocisteinemia.

  • Apoyo al eje HPACientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 con evidencia clínica para la modulación del eje HPA. Una revisión de 2025 publicada en American Journal of Medicine sobre la disfunción del eje HPA recomienda EPA+DHA en dosis de 1.25–3.0 g/día, con base en evidencia de ECA que muestra una reducción del cortisol y una mejora de la resiliencia al estrés durante 8–12 semanas. El EPA reduce la activación del eje HPA impulsada por citocinas proinflamatorias.

  • El EPA es el ácido graso omega-3 más directamente asociado con la reducción del riesgo de EII en estudios de aleatorización mendeliana, y ha sido investigado clínicamente para reducir las recaídas de la enfermedad de Crohn. Reduce la producción de LTB4 y prostaglandina E2 en la mucosa colónica, mediadores clave de la inflamación en la EII.

  • El ácido eicosapentaenoico (EPA) es un AGPI omega-3 con efectos documentados más potentes sobre la integridad de las uniones estrechas intestinales que el DHA. Un estudio en células Caco-2 (PMC3774713) demostró que el EPA elevó significativamente la expresión de ocludina y ZO-1, y previno la distorsión y redistribución de las uniones estrechas inducidas por estrés térmico, mientras que el DHA fue menos eficaz. El ECA LIBRE confirmó que los AGPI n-3, incluido el EPA, mejoran la integridad de la barrera intestinal.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 que ejerce efectos antineuroinflamatorios y favorece la salud cerebral. Los metaanálisis de ECA en poblaciones con deterioro cognitivo leve (DCL) muestran que la suplementación con EPA mejora la función de la memoria y la atención. Actúa de manera sinérgica con el DHA y las vitaminas del grupo B para el apoyo cognitivo.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 de cadena larga con potentes efectos antiinflamatorios relevantes para la fisiopatología de la DMAE, que implica inflamación crónica y desregulación del complemento. Los metaanálisis vinculan una ingesta elevada de EPA con un menor riesgo de DMAE, y el Blue Mountains Eye Study encontró que una ingesta elevada de omega-3 (rica en EPA) redujo el riesgo de DMAE temprana en un 60% a los 5 años. Los datos observacionales de AREDS mostraron un riesgo ~56% menor de atrofia geográfica central con una ingesta elevada de EPA. AREDS2 incluyó EPA a 350 mg/día en combinación con DHA.

  • MemoriaCientífico

    Los estudios observacionales demuestran asociaciones entre niveles circulantes más altos de EPA/DHA y un riesgo reducido de deterioro cognitivo y demencia. Los ensayos clínicos de EPA sobre resultados de memoria han producido resultados mixtos, en parte debido a la heterogeneidad en la dosificación y las poblaciones. Niveles sanguíneos más altos de EPA parecen ser protectores contra la progresión de la demencia según la evidencia epidemiológica.

  • MenopausiaCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 con beneficios cardiovasculares y antiinflamatorios documentados, relevantes para la salud posmenopáusica. Según una revisión sistemática exhaustiva de 2025, las formulaciones de omega-3 ricas en EPA reducen de manera consistente los triglicéridos y los marcadores inflamatorios sistémicos en el contexto de la menopausia. El EPA también cuenta con evidencia emergente en el apoyo del estado de ánimo.

  • El EPA, un ácido graso omega-3 poliinsaturado de origen marino, cuenta con evidencia clínica sólida que respalda su papel en el tratamiento de los componentes clave del síndrome metabólico (SMet), especialmente la hipertrigliceridemia. Múltiples revisiones sistemáticas y metaanálisis de ECA confirman que el EPA reduce significativamente los triglicéridos séricos, y que también tiene efectos favorables sobre el colesterol total y el LDL-C. Existe evidencia de mejoras en la resistencia a la insulina y la presión arterial, pero es más modesta y depende del contexto. El EPA y el DHA presentan efectos lipídicos distintos, siendo el EPA preferible para pacientes en quienes la elevación del LDL-C es motivo de preocupación.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 activo primario que reduce la producción de eicosanoides proinflamatorios en el músculo esquelético, y metaanálisis confirman que los suplementos de omega-3 (con EPA como componente clave) reducen significativamente la CK, la LDH y la mioglobina tras el daño muscular inducido por el ejercicio.

  • El EPA, un ácido graso omega-3 de cadena larga proveniente principalmente del aceite de pescado, reduce la síntesis de eicosanoides proinflamatorios y es un precursor de las resolvinas que resuelven la inflamación muscular. Múltiples revisiones sistemáticas respaldan el uso de EPA (combinado con DHA) para reducir el dolor musculoesquelético y los marcadores inflamatorios del DOMS en dosis de aproximadamente 2–3 g/día de EPA+DHA.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 marino con propiedades antiinflamatorias potentes relevantes para la salud del sistema nervioso, particularmente a través de la modulación de la neuroinflamación. La evidencia respalda su papel en la depresión, los trastornos del estado de ánimo y la reducción de la inflamación del sistema nervioso.

  • El ácido eicosapentaenoico (EPA) es un ácido graso omega-3 de cadena larga con acciones antineuroinflamatorias bien documentadas y relevantes para la neuropatía periférica. Compite con el ácido araquidónico proinflamatorio en las enzimas ciclooxigenasa/lipooxigenasa y actúa como precursor de las resolvinas de la serie E. Los estudios preclínicos muestran que la combinación de EPA+DHA promueve la regeneración del nervio periférico y reduce el comportamiento de dolor neuropático después de una lesión nerviosa.

  • El EPA es el ácido graso omega-3 con la evidencia antidepresiva más sólida en metaanálisis, principalmente mediante la reducción de la neuroinflamación que suprime la síntesis de serotonina. Inhibe la producción de PGE2 que perjudica la actividad de la triptófano hidroxilasa, y modula el cortisol del eje HPA, el cual altera el equilibrio de monoaminas. Múltiples ECA independientes confirman su eficacia antidepresiva.

  • El EPA es un AGPI n-3 que inhibe la resorción ósea al suprimir la activación de osteoclastos mediada por la prostaglandina E2 y las citocinas inflamatorias. La suplementación combinada de EPA+GLA durante 18 meses aumentó la densidad de la columna lumbar en un 3.1% y la DMO femoral en un 4.7% en un ensayo clínico realizado en mujeres mayores con osteoporosis. Los datos preclínicos confirman que el EPA mejora la absorción de calcio y la formación ósea.

  • Múltiples ECA y metaanálisis demuestran que la suplementación con omega-3 EPA/DHA mejora la dislipidemia, reduce los triglicéridos séricos y modula los perfiles androgénicos en mujeres con SOP. Los omega-3 que contienen EPA también se han asociado con una mejora en la regularidad menstrual y en las tasas de embarazo clínico en pacientes con SOP sometidas a inducción de la ovulación.

  • PerimenopausiaCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 con evidencia específica para reducir la depresión perimenopáusica y la frecuencia de los sofocos. Las formulaciones con predominio de EPA demuestran evidencia sólida para reducir los síntomas depresivos, una queja desproporcionadamente común durante la perimenopausia. La combinación de EPA+DHA reduce la frecuencia de los sofocos en estudios clínicos.

  • PóliposCientífico

    El EPA (2 g/día como ácido graso libre) demostró una disminución neta significativa del 22.4% en el número de adenomas rectales y una reducción acumulada del 29.8% en el tamaño de los adenomas frente a placebo en un ECA de fase III doble ciego en pacientes con FAP, resultados comparables a los del celecoxib. El ensayo seAFOod Polyp Prevention (Lancet, 2018; n=709) encontró que el EPA redujo el número medio de adenomas por participante en pacientes con riesgo esporádico alto post-polipectomía, aunque la tasa global de detección de adenomas no se redujo de manera significativa.

  • El EPA es el principal ácido graso omega-3 antiinflamatorio que reduce las citocinas y eicosanoides proinflamatorios, favoreciendo la resolución de la inflamación sistémica posterior a una enfermedad. Se incluye en protocolos clínicos de recuperación posterior a enfermedades para enfermedades críticas, SDRA y recuperación post-COVID-19.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 que reduce la inflamación posquirúrgica mediante la modulación de eicosanoides y promueve la función inmunitaria. Como parte de la suplementación con PUFA omega-3 (EPA+DHA), 34 ECA en pacientes quirúrgicos demuestran reducciones significativas en la PCR, IL-6, TNF-α, la duración de la hospitalización y las complicaciones infecciosas. El EPA es un precursor de las resolvinas de la serie E, que resuelven activamente las cascadas inflamatorias posquirúrgicas.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 específico que actúa como el principal precursor de las resolvinas e protectinas de la serie E, mediadores especializados pro-resolutivos que interrumpen activamente las cascadas inflamatorias relevantes para la recuperación posviral. Los protocolos posvirales de la VA y las revisiones de medicina integrativa especifican el EPA como parte de la suplementación con omega-3 para la recuperación. El EPA reduce el índice inflamatorio de la relación AA:EPA, reducido en el ECA sobre COVID prolongado.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 que podría ser más eficaz que el DHA para tratar los síntomas depresivos, incluida la depresión posparto. Los ensayos clínicos sobre la suplementación con omega-3 para la depresión perinatal muestran que las fórmulas con predominio de EPA podrían tener efectos antidepresivos superiores. El EPA se secreta activamente en la leche materna junto con el DHA, contribuyendo al neurodesarrollo del lactante.

  • Salud prenatalCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 de cadena larga que se administra junto con el DHA en las formulaciones prenatales. La evidencia proveniente de ECA y metaanálisis muestra que la suplementación combinada de EPA+DHA durante el embarazo reduce el riesgo de parto prematuro y de depresión posparto a través de mecanismos antiinflamatorios. El EPA cumple un papel importante al facilitar la transferencia de DHA a través de la placenta. El ACOG y las guías dietéticas recomiendan el consumo combinado de EPA+DHA en mujeres embarazadas.

  • PsoriasisCientífico

    El EPA es el principal ácido graso omega-3 responsable de los efectos antipsoriásicos del aceite de pescado. Los ensayos clínicos que utilizan suplementos que contienen EPA han mostrado reducciones en el eritema, la descamación y el prurito psoriásicos. Un metaanálisis de ensayos con omega-3 (10 ECA; n=560) encontró una reducción significativa del PASI de −1.58 a favor de la suplementación.

  • Un ECA doble ciego controlado con placebo, de 17 semanas de duración, en 35 pacientes con fenómeno de Raynaud, encontró que el aceite de pescado que proporciona 3.96 g de EPA al día redujo significativamente las reacciones vasoespásticas inducidas por frío en el Raynaud primario, pero no en el Raynaud secundario. Un estudio de 12 semanas con aceite de pescado confirmó el retraso en la aparición de síntomas ante la exposición al frío en comparación con el placebo. Las propiedades antiplaquetarias y moduladoras de prostaglandinas vasodilatadoras del EPA sustentan el beneficio propuesto. EBSCO, PeaceHealth y Scleroderma & Raynaud's UK citan el aceite de pescado que contiene EPA como una intervención natural respaldada.

  • El EPA es un ácido graso omega-3 proveniente del aceite de pescado que inhibe competitivamente el metabolismo del ácido araquidónico, reduciendo la PGE2 y el LTB4 proinflamatorios en la AR. Múltiples ECA demuestran que la suplementación con aceite marino que contiene EPA reduce las articulaciones sensibles, la rigidez matutina y el uso de AINE en pacientes con AR.

  • RosáceaCientífico

    El EPA es un ácido graso omega-3 revisado en el análisis sistemático de 2024 publicado en Archives of Dermatological Research (PMC11065919) sobre vitaminas y nutrientes en la rosácea. La suplementación combinada de EPA+DHA mejoró significativamente la xeroftalmia en el 64–65% de los pacientes con rosácea ocular. El EPA reduce las citocinas inflamatorias y favorece la función de las glándulas de Meibomio, fundamental para la rosácea ocular.

  • El EPA es el ácido graso omega-3 más consistentemente asociado con efectos antidepresivos en metaanálisis de ECA, y se ha reportado específicamente que está reducido en pacientes con trastorno afectivo estacional invernal. Los metaanálisis identifican al EPA (no al DHA) como el principal responsable de la eficacia antidepresiva de los omega-3. Actúa mediante la sensibilización de los receptores de serotonina y la supresión de la neuroinflamación. Dosis clínicas de 1–2 g/día de EPA han mostrado beneficios sobre el estado de ánimo depresivo en ensayos controlados.

  • El EPA ha demostrado efectos antifotoenvejecimiento directos en piel humana in vivo. El EPA tópico reduce la degradación del colágeno inducida por UV al inhibir la expresión de MMP-1 y MMP-9, además de aumentar el colágeno y la elastina en la piel envejecida. Inhibe la expresión de COX-2 inducida por UV y la fosforilación de c-Jun, lo que explica mecánicamente su protección contra la formación de arrugas.

  • TriglicéridosCientífico

    El EPA (ácido eicosapentaenoico) es un ácido graso omega-3 marino que reduce potentemente los triglicéridos séricos. El EPA puro de grado farmacéutico (ácido icosapentaenoico; Vascepa) está aprobado por la FDA para la hipertrigliceridemia. Múltiples ECA confirman reducciones significativas de los TG con dosis de 2 a 4 g/día.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que EPA (ácido eicosapentaenoico) puede ayudar a apoyar.

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EPA (ácido eicosapentaenoico) | Caring Sunshine