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Andropausia (envejecimiento hormonal masculino)

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Otros Nombres

Hipogonadismo relacionado con la edadSíndrome de envejecimiento masculinoSíndrome de Envejecimiento Masculino (SEM)Deficiencia androgénica asociada al envejecimiento (DAAE)AndroclisisDéficit Androgénico del Envejecimiento Masculino (DAEM)Deficiencia de Andrógenos en el Hombre que Envejece (ADAM, por sus siglas en inglés)AndropausiaSíndrome de andropausiaHipogonadismo funcionalHipogonadismo de Inicio Tardío (HIT)Síndrome de testosterona bajaClimaterio masculinoEnvejecimiento hormonal masculinoAndropausiaEnvejecimiento neuroendocrino (en hombres)**Disminución Androgénica Parcial del Envejecimiento Masculino (PADAM)**Déficit Androgénico Parcial del Envejecimiento Masculino (PADAM)Hipogonadismo Tardío Sintomático (HTS)Síndrome de Deficiencia de Testosterona (SDT)Viropausia

Sinopsis

Andropausia (envejecimiento hormonal masculino)

Descripción general y nomenclatura

El hipogonadismo de aparición tardía (anteriormente denominado andropausia) es un síndrome clínico y bioquímico asociado con el avance de la edad, caracterizado por signos y síntomas típicos y una deficiencia en los niveles séricos de testosterona. Este síndrome tiene muchos nombres, entre ellos menopausia o climaterio masculino, andropausia, y deficiencia androgénica parcial del hombre que envejece (PADAM); el hipogonadismo de aparición tardía (LOH, por sus siglas en inglés) lo describe mejor y, por lo tanto, generalmente se prefiere.

La palabra "andropausia" deriva del griego "andras" (varón) y "pausis" (cesación). En 1946, Werner publicó un artículo histórico en JAMA titulado "The male climacteric" ("El climaterio masculino"), en el que caracterizó el síndrome por nerviosismo, potencia reducida, disminución de la libido, irritabilidad, fatiga, depresión, problemas de memoria, alteraciones del sueño y sofocos.

La existencia de la llamada "andropausia" es un hecho irrefutable, aunque los términos "SLOH" (hipogonadismo sintomático de aparición tardía) o "ADAM sintomático" (deficiencia androgénica sintomática del hombre que envejece) son más precisos. El término "andropausia" es, en la mayoría de los casos, inapropiado, excepto cuando las gónadas cesan por completo su funcionamiento. A diferencia de la menopausia, que es un proceso universal, bien caracterizado y con un momento definido asociado a un fallo gonadal absoluto, la andropausia se caracteriza por un inicio insidioso y una progresión lenta.

La deficiencia de testosterona (DT), también conocida como hipogonadismo masculino, es un síndrome complejo que abarca aspectos físicos, bioquímicos y sociales que afecta cada vez más a la población que envejece. Existe un debate en curso sobre si la disminución de testosterona que conduce al hipogonadismo está directa y principalmente relacionada con procesos específicos de la edad, o si es el resultado subsecuente de la acumulación de comorbilidades a lo largo de la vida.

Epidemiología

La andropausia o hipogonadismo de aparición tardía es un trastorno común cuya prevalencia aumenta con el avance de la edad. Los cambios en los niveles séricos promedio de testosterona con el envejecimiento significan que la proporción de hombres que cumplen con un diagnóstico bioquímicamente definido de hipogonadismo aumenta con la edad. El veinte por ciento de los hombres mayores de 60 años tiene niveles de testosterona total por debajo del rango normal, y esta cifra se eleva al 50% en aquellos mayores de 80 años.

Aunque la testosterona sérica suprimida es común en los hombres que envejecen, solo una pequeña proporción de ellos desarrolla el verdadero síndrome de testosterona baja asociado con síntomas sexuales difusos (por ejemplo, disfunción eréctil), síntomas físicos (por ejemplo, pérdida de vigor y fragilidad) y síntomas psicológicos (por ejemplo, depresión). Algunos hombres presentan síntomas pero tienen niveles de testosterona normales, mientras que otros con niveles bajos de testosterona no tienen síntomas. Las razones de este fenómeno actualmente se desconocen.

Una revisión sistemática de 40 estudios encontró que la prevalencia de testosterona baja variaba entre 2% y 77% según los estudios, y los umbrales de testosterona utilizados como estándares de referencia variaban sustancialmente. La misma revisión concluyó que existe una correlación débil entre los signos, los síntomas y los niveles de testosterona, y que hay una incertidumbre considerable sobre qué umbrales de testosterona deberían considerarse bajos en los hombres que envejecen, lo que dificulta extrapolar los métodos de diagnóstico del hipogonadismo patológico en hombres jóvenes a las decisiones clínicas relacionadas con la disminución de testosterona relacionada con la edad en hombres mayores.

Fisiología: qué sucede en el cuerpo del hombre que envejece

Producción y disminución de la testosterona

La andropausia resulta de una disminución gradual de la testosterona; puede producirse una disminución constante de los niveles de testosterona de aproximadamente el 1% anual, un fenómeno bien documentado tanto en hombres como en mujeres. Más precisamente, en hombres de 40 a 70 años, la testosterona sérica total disminuye a una tasa de aproximadamente el 0,4% anual, mientras que la testosterona libre muestra una disminución más pronunciada del 1,3% anual. En los hombres, los niveles séricos de testosterona disminuyen con la edad en un 2–3% anual, una disminución asociada con síntomas específicos del síndrome de hipogonadismo de aparición tardía (LOH), cuyos diversos signos y síntomas clínicos incluyen disminución de la libido y el deseo sexual, debilidad muscular, aumento de la grasa visceral, obesidad, osteoporosis, deterioro de la resistencia a la insulina y dislipidemia.

El mecanismo de la disminución de los niveles séricos de testosterona relacionada con la edad ha sido objeto de investigación. La depuración metabólica disminuye con la edad, pero este efecto es menos pronunciado que la reducción en la producción de testosterona, por lo que el efecto general es la reducción de los niveles séricos de testosterona.

El eje hipotálamo-hipófisis-gonadal (HHG)

Según la Endocrine Society, el hipogonadismo masculino es un síndrome que resulta de la incapacidad del testículo para producir niveles fisiológicos de testosterona y espermatozoides, causada por la alteración del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal (HHG). El núcleo arcuato en la región medial basal del hipotálamo está bajo control negativo de la testosterona y sus metabolitos; secreta la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) al detectar niveles más bajos de testosterona. La GnRH actúa sobre la hipófisis para secretar hormona luteinizante (LH), que actúa sobre las células de Leydig del testículo para producir testosterona.

La disminución de testosterona relacionada con la edad implica alteraciones complejas a lo largo de todo el eje HHG que van más allá de una simple disfunción testicular. El hipogonadismo relacionado con la edad refleja una combinación de fallo testicular primario y disfunción secundaria del eje hipotálamo-hipofisario, lo que resalta los mecanismos multifactoriales que subyacen a la deficiencia androgénica adquirida en hombres que envejecen.

En hombres mayores de 35 años, el envejecimiento provoca alteraciones en el eje HHG, que se manifiestan principalmente como una disminución en la secreción de GnRH y una menor capacidad de respuesta de las células de Leydig (CL) a la estimulación de la LH. Los primeros modelos biomatemáticos predijeron una disminución del 33–50% en la secreción de GnRH en hombres de 20 a 80 años. Un estudio clínico de 2020 que evaluó a 40 hombres sanos de 19 a 73 años encontró que el aumento de la edad provocaba una disminución del flujo de salida de GnRH, mientras que la respuesta hipofisaria a la GnRH permanecía normal.

La fisiopatología subyacente implica alteraciones del eje HHG, que afectan tanto a mecanismos centrales como periféricos. A nivel testicular, las alteraciones microambientales incluyen la disminución de las células de Leydig, el estrés oxidativo, la sobreexpresión inflamatoria y la disfunción mitocondrial, todo lo cual contribuye a una capacidad esteroidogénica reducida.

Globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG)

La concentración sérica de testosterona total representa la suma de la testosterona no unida y la unida a proteínas en circulación. La mayor parte de la testosterona circulante está unida a la SHBG y a la albúmina; solo el 0,5–3% de la testosterona circulante está libre o "no unida". Los niveles de SHBG tienden a aumentar con la edad, lo que reduce aún más la fracción biodisponible de testosterona más allá de la disminución absoluta de la testosterona total. Las cifras relativas a la testosterona libre son incluso más altas que las de la testosterona total, como sería de esperar dado la disminución concurrente de los niveles de SHBG.

Los subtipos de hipogonadismo

La disminución de la testosterona en el LOH suele ser marginal, y el hipogonadismo puede deberse ya sea a un fallo testicular primario (T baja, LH alta) o ser secundario a un fallo hipotálamo-hipofisario (T baja, LH baja o inapropiadamente normal). Esta última forma es más común y generalmente se asocia con sobrepeso/obesidad o enfermedades crónicas como la diabetes mellitus tipo 2, el síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares y pulmonares obstructivas crónicas.

Fundamentalmente, el envejecimiento en sí mismo no precipita el hipogonadismo; más bien, las comorbilidades asociadas a la edad catalizan la aparición del hipogonadismo funcional.

Otros cambios hormonales

Otras hormonas —incluyendo la dehidroepiandrosterona (DHEA), la hormona de crecimiento, la tiroxina y la melatonina— también disminuyen con la edad. Estas alteraciones multihormonales están estrechamente interrelacionadas y pueden influir en los síntomas "relacionados con la andropausia". Más allá de sus funciones cruciales en la función sexual masculina y la reproducción, la testosterona influye en el estado de ánimo, la cognición, el metabolismo y la función inmunitaria.

Presentación clínica y sistemas corporales involucrados

Síntomas sexuales

El hipogonadismo de aparición tardía se caracteriza por niveles de testosterona mensurablemente bajos y síntomas clínicos principalmente de naturaleza sexual, incluyendo disminución del deseo de apareamiento, menos erecciones espontáneas y disfunción eréctil. Entre los síntomas diagnósticos prominentes se encuentran síntomas sexuales como pérdida de la libido, ausencia de erección peniana matutina y disfunción eréctil; estos deben acompañarse de la demostración de niveles bajos de testosterona.

Síntomas físicos y musculoesqueléticos

A finales de los 40 y principios de los 50 años, algunos hombres pueden experimentar depresión, pérdida de la libido y disfunción eréctil. Otros síntomas incluyen irritabilidad, pérdida de masa muscular y menor capacidad para hacer ejercicio, aumento de peso, falta de energía, dificultad para dormir y mala concentración.

La sarcopenia —una disminución en la fuerza muscular, la masa muscular y la velocidad al caminar— es un factor fisiopatológico importante asociado con la fragilidad en adultos mayores. La testosterona interactúa directamente con el receptor androgénico expresado en los mionúcleos y las células satélite, y también está indirectamente asociada con el metabolismo muscular a través de diversas citocinas y moléculas. La disminución de los niveles de testosterona que acompaña al envejecimiento también puede ser un factor que contribuya al aumento y la redistribución de la masa grasa y a la disminución de la masa libre de grasa. Esta disminución en la masa muscular se traduce en una disminución de la fuerza muscular, que a su vez conduce a limitaciones funcionales, incluyendo problemas de equilibrio, mayor riesgo de caídas, afecciones crónicas como la apnea obstructiva del sueño, depresión, obesidad, diabetes mellitus tipo 2 y disminución de la calidad de vida.

Afectación metabólica y cardiovascular

El hipogonadismo se manifiesta comúnmente a través de alteraciones del estado de ánimo y la cognición (incluyendo depresión, fatiga y deterioro mental), disfunción sexual (disminución de la libido y capacidad eréctil deteriorada), adiposidad visceral desproporcionada, sarcopenia, osteopenia u osteoporosis, y anemia. Estos deterioros acumulativos degradan notablemente la calidad de vida.

La disminución de la testosterona relacionada con la edad afecta significativamente el metabolismo, la salud cardiovascular, la densidad ósea, la masa muscular y el bienestar psicológico en los hombres que envejecen.

Complejidad diagnóstica

Los cuestionarios como el Aging Male Symptom (AMS) Score y el ADAM no se recomiendan para el diagnóstico exclusivo del hipogonadismo debido a su baja especificidad (30% y 39%, respectivamente). Los niveles séricos de testosterona varían significativamente como resultado de los ritmos circadianos y circanuales, la secreción episódica y las variaciones de medición. En presencia de síntomas, se debe obtener una muestra de suero para la determinación de testosterona total entre las 07:00 y las 11:00 h.

Factores contribuyentes y asociados

Enfermedad crónica comórbida

Los factores de riesgo para el LOH pueden incluir enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la enfermedad artrítica inflamatoria, la enfermedad renal, la enfermedad relacionada con el VIH, la obesidad, el síndrome metabólico y la hemocromatosis. Las comorbilidades crónicas que se han asociado comúnmente con la deficiencia de testosterona incluyen hipertensión, enfermedad cardiovascular, diabetes mellitus, obesidad, síndrome metabólico, enfermedad renal crónica y consumo de tabaco.

Obesidad y aromatización adiposa

La adiposidad desempeña un papel mecanístico particularmente importante. El exceso de tejido adiposo visceral eleva los niveles de la enzima aromatasa, que convierte la testosterona en estradiol, reduciendo así los andrógenos circulantes. Los niveles séricos de testosterona en hombres obesos eran más bajos que en hombres no obesos de edad similar, y se ha demostrado que la reducción de peso inducida por modificaciones del estilo de vida —que combinan entrenamiento con ejercicio aeróbico y modificación dietética— aumenta los niveles séricos de testosterona en hombres con sobrepeso y obesidad.

Alteración del sueño

La arquitectura del sueño está íntimamente ligada a la secreción de testosterona, que alcanza su punto máximo durante el sueño. Los cambios abruptos en el período de sueño inducen una profunda alteración en el ritmo diario del cortisol, mientras que la privación de sueño y/o la reducción de la calidad del sueño resultan en una activación modesta pero funcionalmente importante del eje HHA. La hiperactividad del eje HHA está claramente asociada con trastornos metabólicos, cognitivos y psiquiátricos y podría estar involucrada en las asociaciones bien documentadas entre los trastornos del sueño y el riesgo de obesidad, diabetes y disfunción cognitiva.

Estrés psicológico y el eje HHA

El estrés psicológico crónico eleva el cortisol a través de la activación del eje HHA. El cortisol y la testosterona tienen una relación reciproca bien documentada; los glucocorticoides elevados suprimen la pulsatilidad de la GnRH y la esteroidogénesis de las células de Leydig. Los investigadores de ashwagandha han propuesto que las elevaciones de cortisol y prolactina inducidas por el estrés reducen los niveles de testosterona al disminuir directamente las concentraciones de GnRH y LH. Este mecanismo resalta la interacción entre la respuesta al estrés y el eje HHG en la disminución hormonal relacionada con la edad.

Inactividad física y comportamiento sedentario

La actividad física en los adultos mayores puede reducir la inflamación y el estrés oxidativo a través de múltiples mecanismos, incluida la reducción de la formación de especies reactivas de oxígeno (ROS) y la producción acelerada de enzimas reparadoras del ADN y proteínas antioxidantes. Sin embargo, existe evidencia contradictoria sobre el efecto de la actividad física en los niveles hormonales, dependiendo del tipo y la duración de la actividad, que puede aumentar los niveles de DHEA y testosterona, pero no hay una evidencia de consenso claro.

Patrones dietéticos

En las últimas décadas, los compuestos dietéticos han demostrado la capacidad de modular los niveles de testosterona en el cuerpo. Los estudios clínicos han identificado variaciones en los niveles de testosterona entre individuos con distintos patrones dietéticos.

Nutrientes y micronutrientes: uso tradicional y evidencia científica

Zinc

Contexto tradicional/histórico: Los alimentos ricos en zinc —incluyendo ostras, carne roja, semillas y legumbres— se han asociado durante mucho tiempo en diversas tradiciones populares con la virilidad y la capacidad reproductiva masculina, aunque esta asociación es anterior a cualquier comprensión formal de la endocrinología.

Evidencia científica: La deficiencia de zinc es prevalente en todo el mundo, incluido EE. UU. La deficiencia grave y moderada de zinc se asocia con el hipogonadismo en hombres. El estudio pivotal de Prasad et al. (1996), publicado en la revista Nutrition, estudió la relación entre las concentraciones celulares de zinc y la testosterona sérica de forma transversal en 40 hombres normales de entre 20 y 80 años. En cuatro hombres jóvenes normales, se indujo experimentalmente una deficiencia marginal de zinc mediante restricción dietética. El estudio también midió la testosterona sérica en nueve hombres mayores (edad media de 64 ± 9 años) que tenían deficiencia marginal de zinc, antes y después de 3–6 meses de suplementación con gluconato de zinc oral. La restricción dietética de zinc provocó una caída sustancial en los niveles de testosterona en hombres jóvenes; el mismo estudio mostró que la suplementación con zinc en hombres mayores con deficiencia marginal elevó la testosterona promedio de 8,3 nmol/L a 16,0 nmol/L en 24 semanas. El estudio fue pequeño, y se necesitaría más investigación para confirmar en qué medida los niveles de testosterona se ven afectados por los niveles de zinc.

Aunque las dosis medicinales de zinc pueden aumentar la testosterona total y mejorar el recuento de espermatozoides, el conjunto actual de evidencia no sugiere recomendaciones amplias respecto al uso del zinc para todos los tipos de hipogonadismo. La optimización de micronutrientes, particularmente el zinc y la vitamina D, resulta esencial para mantener la función de las enzimas esteroidogénicas.

Solidez de la evidencia: El papel del zinc en el mantenimiento de la testosterona está mejor establecido en hombres que en efecto presentan deficiencia de zinc. La evidencia de beneficio en hombres con niveles adecuados de zinc es débil. Los datos primarios en humanos provienen de estudios pequeños y antiguos; falta una replicación más amplia mediante ECA específicamente en hombres que envejecen.

Vitamina D

Contexto tradicional/histórico: La vitamina D no es una hierba ni un suplemento tradicional per se, pero su importancia se vinculó históricamente con la exposición al sol en los estilos de vida preindustriales, cuando el trabajo al aire libre garantizaba una síntesis adecuada. La menor exposición al sol con el envejecimiento y los estilos de vida en interiores es un factor reconocido que contribuye a la insuficiencia en las poblaciones mayores.

Evidencia científica: Los estudios observacionales sugieren una asociación entre niveles más altos de testosterona y concentraciones séricas de vitamina D. Por el contrario, la mayoría de los ensayos clínicos aleatorizados que investigaron el efecto de la administración de vitamina D sobre los niveles de testosterona no han logrado detectar ningún efecto significativo.

Un ECA temprano de Pilz et al. (2011), publicado en Hormone and Metabolic Research, encontró que hombres sanos con sobrepeso que participaban en un programa de reducción de peso, dentro de un ensayo controlado aleatorizado, fueron analizados en cuanto a sus niveles de testosterona. El estudio incluyó a 165 participantes; aquellos que recibieron 3.332 UI de vitamina D al día durante 1 año mostraron un indicio de aumento de testosterona en comparación con el placebo. Sin embargo, un ECA posterior, diseñado rigurosamente (el Graz Vitamin D and TT-RCT), no encontró un efecto significativo de la vitamina D sobre los niveles de andrógenos, incluyendo la testosterona total, la testosterona libre y el FAI, en una cohorte de hombres de mediana edad sanos con niveles séricos de testosterona basales bajos.

Estos hallazgos sugieren que el tratamiento con vitamina D no tiene un efecto clínicamente relevante sobre los niveles de testosterona en hombres. Los estudios futuros solo deberían realizarse en sujetos con deficiencia real de vitamina D, con niveles inferiores a 25 o 30 nmol/L, y en hombres con niveles bajos de testosterona, para evaluar cualquier efecto de la vitamina D sobre la testosterona.

Desde el punto de vista mecanístico, la vitamina D exhibe funciones esenciales en el testículo y la próstata; por lo demás, no hay evidencia aparente que respalde el uso de suplementos de vitamina D para aumentar la testosterona en hombres con niveles adecuados de vitamina D.

Solidez de la evidencia: Mixta. Los datos observacionales muestran correlaciones; los datos de ECA de intervención en gran medida no respaldan un efecto causal sobre la testosterona, excepto potencialmente en hombres con deficiencia manifiesta de vitamina D (<25–30 nmol/L). La evidencia global es insuficiente para respaldar la suplementación como estrategia para elevar la testosterona en ausencia de deficiencia confirmada.

Hierbas e ingredientes botánicos: uso tradicional y evidencia científica

Ashwagandha (Withania somnifera)

Uso tradicional: En el Ayurveda, la ashwagandha es una planta popular para promover la energía juvenil, la longevidad y el bienestar general. Se clasifica como rasayana (tónico rejuvenecedor) y adaptógeno en la medicina ayurvédica, y se usa tradicionalmente en India y partes de Oriente Medio para combatir la fatiga, el estrés y la debilidad sexual. La raíz es la parte principal utilizada, típicamente en forma de preparación en polvo mezclada con leche o ghee. Withania somnifera (L.) Dunal, también conocida como "ginseng indio", "cereza de invierno" o "Ashgandh", es ampliamente utilizada y se distribuye en India, Sri Lanka, Oriente Medio, China, África y zonas cálidas de Europa y Australia.

Evidencia científica: Una revisión sistemática identificó a la ashwagandha como uno de los extractos herbales más efectivos para aumentar las concentraciones de testosterona en hombres. El mecanismo primario propuesto involucra la modulación del eje HHA: según un análisis detallado de estudios en humanos y animales, la ashwagandha previene la reducción de los niveles de testosterona inducida por el estrés al moderar el cortisol y la prolactina, lo que conduce directamente a un aumento de las concentraciones de GnRH y LH.

Un ECA piloto en hombres oligospérmicos, publicado en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, utilizó un extracto de raíz de espectro completo a 675 mg/día en tres dosis durante 90 días; los resultados mostraron un aumento del 167% en el recuento de espermatozoides, un aumento del 53% en el volumen seminal y un aumento del 57% en la motilidad espermática en el día 90 respecto al valor basal.

Un ECA de 2022 publicado en Health Science Reports incluyó a 50 participantes hombres adultos con menor deseo sexual en un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de 8 semanas. Los participantes que recibieron 300 mg de extracto de raíz de ashwagandha dos veces al día mostraron aumentos estadísticamente significativos en las puntuaciones totales de funcionamiento sexual DISF-M (diferencia media de −9,8, p < 0,0001) y en los niveles séricos de testosterona (p < 0,0001) en comparación con el placebo.

Un estudio separado con otro extracto (KSM-66) en la revisión sistemática de Smith et al. encontró que 46 hombres infértiles que suplementaron con 675 mg/día de KSM-66® experimentaron un aumento significativo del 17,3% en las concentraciones de testosterona después de 90 días, en comparación con un aumento del 3,8% en el grupo placebo (P < 0,01). Sin embargo, un estudio que utilizó un extracto diferente (Shoden®) encontró que en 19 hombres participantes (edad media de 41 años), la ingesta diaria de 240 mg de extracto de ashwagandha se asoció con una diferencia no estadísticamente significativa en las concentraciones de testosterona en comparación con el grupo placebo después de 60 días de tratamiento.

Estos hallazgos sugieren que los efectos aliviadores del estrés de la ashwagandha pueden ocurrir a través de su efecto moderador sobre el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal. Sin embargo, se necesita más investigación con tamaños de muestra más grandes, poblaciones clínicas y culturales diversas, y dosis de tratamiento variables para respaldar estos hallazgos.

Solidez de la evidencia: Moderada, pero heterogénea. Varios ECA de tamaño pequeño a mediano en poblaciones específicas (hombres infértiles o estresados, hombres con baja libido) muestran efectos positivos sobre la testosterona y la función sexual. La evidencia está limitada por los diferentes tipos de extractos, los tamaños de muestra pequeños y las duraciones cortas. El tamaño del efecto es inconsistente entre extractos. Se necesitan ECA más robustos y a gran escala específicamente en hombres que envejecen.

Eurycoma longifolia (Tongkat Ali / Long Jack)

Uso tradicional: La mayoría de los ensayos de suplementación en humanos se han realizado con extractos acuosos calientes específicos de Eurycoma longifolia, que es la preparación tradicional malaya producida mediante un proceso de extracción patentado para aislar y concentrar los compuestos bioactivos. El Tongkat Ali se ha utilizado durante siglos en los sistemas de medicina tradicional del Sudeste Asiático —particularmente en Malasia, Indonesia y Tailandia— como tónico general y afrodisíaco. La decocción de la raíz se consumía tradicionalmente para tratar el letargo, la baja libido y la fatiga general.

Evidencia científica: Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 (PMC9415500) buscó en PubMed, Scopus, Web of Science, Cochrane, Ovid/Embase y Google Scholar, identificando un total de nueve estudios en la revisión sistemática; cinco ECA se incluyeron en el metaanálisis. Se reportó, en su mayoría, una mejora significativa en los niveles de testosterona total tras el tratamiento con Eurycoma longifolia, tanto en voluntarios sanos como en hombres hipogonádicos.

Un ensayo clínico de 6 meses, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, con cuatro brazos, en hombres con deficiencia androgénica que envejecen, encontró que Eurycoma longifolia aumentó los niveles de testosterona en casi el 50% de los participantes del estudio, y que el nivel de testosterona se correlacionaba con la función en los dominios de la salud sexual masculina. Los mecanismos propuestos incluyen la estimulación de la liberación de LH por la hipófisis, lo que conduce a una mayor producción de testosterona por las células de Leydig; las euripeptidas que mejoran la actividad de las enzimas esteroidogénicas (CYP450c17) para aumentar la producción de DHEA y testosterona; y los cuasinoides (eurycomanona) que actúan inhibiendo la aromatasa y disminuyendo la conversión de testosterona a estradiol.

El tongkat ali, utilizado durante siglos en los sistemas de medicina tradicional del Sudeste Asiático para tratar el letargo, la baja libido, la depresión y la fatiga, parece tener un potencial significativo para restaurar el equilibrio hormonal (relación cortisol/testosterona) y mejorar el estado de ánimo psicológico en humanos expuestos a diversos factores de estrés modernos, incluyendo el envejecimiento, las dietas y el estrés por ejercicio.

Solidez de la evidencia: Moderada. La revisión sistemática y el metaanálisis respaldan un efecto positivo sobre la testosterona total. Sin embargo, muchos estudios utilizaron extractos patentados, los tamaños de muestra son pequeños y la calidad metodológica es variable. La mayoría de los estudios son de corta duración. Existe evidencia moderada que respalda el uso del long jack (Eurycoma longifolia) para aumentar la testosterona total en comparación con botánicos menos estudiados, pero se necesita replicación en ECA más grandes e independientes.

Fenogreco (Trigonella foenum-graecum)

Uso tradicional: El fenogreco tiene una larga historia de uso en la medicina ayurvédica y unani, así como en las tradiciones tradicionales del norte de África y Oriente Medio, donde las semillas se usan como especia alimentaria, como galactagogo en mujeres y como tónico general en hombres. Las preparaciones tradicionales incluyen polvos de semillas, decocciones y semillas en remojo.

Evidencia científica: Un ECA doble ciego de 2024 publicado en PLOS ONE incluyó a 95 hombres de entre 40 y 80 años en una intervención de 12 semanas, tomando placebo, 600 mg, 1200 mg o 1800 mg de extracto de fenogreco (Trigozim®) al día. Se tomaron muestras en las semanas 0, 2, 6 y 12, y los participantes también respondieron cuestionarios sobre la libido. Los resultados mostraron que la testosterona total plasmática y el índice de testosterona libre aumentaron con cualquier dosis de Trigozim® respecto al valor basal (13,0% y 16,3% respectivamente), pero no alcanzaron significación estadística frente al placebo en todas las mediciones. La concentración de testosterona en saliva aumentó con cualquier dosis respecto al valor basal (31,1%) y respecto al placebo (37,2%, p = 0,042).

Existe evidencia moderada que respalda el uso del fenogreco para aumentar los niveles de testosterona total, según ECA publicados. El mecanismo propuesto involucra la inhibición de las enzimas 5-alfa-reductasa y aromatasa por las saponinas furostanólicas (particularmente la protodioscina), lo que reduciría la conversión de testosterona a dihidrotestosterona (DHT) y estradiol respectivamente, elevando así la testosterona libre circulante.

Solidez de la evidencia: Moderada-preliminar. Varios ECA de tamaño pequeño a mediano muestran señales positivas en las mediciones de testosterona, pero los tamaños de efecto son modestos, los estudios difieren en extractos y poblaciones, y la significación clínica de los cambios observados aún debe establecerse en ensayos más grandes en hombres que envejecen.

Tribulus terrestris

Uso tradicional: El Tribulus terrestris se ha utilizado en la medicina ayurvédica bajo el nombre de gokshura como tónico rejuvenecedor y afrodisíaco, y en la medicina tradicional china para afecciones relacionadas con la "deficiencia" de riñón e hígado. También se utilizó en la medicina popular tradicional búlgara. Las partes aéreas y los frutos se utilizaban en las preparaciones.

Evidencia científica: A pesar del uso comercial generalizado, la evidencia de un efecto elevador de la testosterona en humanos es en gran medida negativa. Una revisión sistemática que examinó todos los estudios sobre el Tribulus encontró que la evidencia indicaba que es ineficaz para aumentar las concentraciones de testosterona en humanos. El uso del tribulus no contó con respaldo científico para mejorar los niveles séricos de testosterona en hombres, según la evidencia disponible de ensayos controlados.

Alguna evidencia sugiere que puede tener efectos sobre la función sexual independientes de la testosterona. Un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, publicado en Journal of Urology, incluyó a 172 pacientes y encontró mejoras en las puntuaciones del IIEF (función eréctil) en comparación con el placebo.

Solidez de la evidencia: Débil a negativa en cuanto a efectos elevadores de la testosterona en humanos. Existe alguna evidencia preliminar de efectos sobre los resultados subjetivos de la función sexual, pero esto no parece estar mediado hormonalmente. El conjunto de evidencia no respalda al Tribulus como agente modulador de andrógenos en hombres.

Mucuna pruriens (haba aterciopelada)

Uso tradicional: La Mucuna pruriens, conocida en el Ayurveda como Kapikachhu, se ha utilizado durante siglos como afrodisíaco rejuvenecedor y para apoyar la fertilidad masculina y la función del sistema nervioso. Las semillas son la parte principal utilizada, tradicionalmente procesadas para reducir los compuestos irritantes.

Evidencia científica: Existe evidencia moderada que respalda el uso de la mucuna (Mucuna pruriens) para aumentar los niveles de testosterona total en hombres. El mecanismo primario propuesto involucra el alto contenido de L-DOPA (levodopa) de la semilla, un precursor de la dopamina. La dopamina estimula la secreción de GnRH y LH, apoyando así la producción de testosterona. Además, se ha demostrado que la mucuna reduce los niveles de prolactina, la cual —cuando está elevada— suprime la producción de testosterona. Pequeños ECA en hombres infértiles y subfértiles han mostrado mejoras en los niveles de testosterona y en los parámetros espermáticos, aunque la evidencia en la población específica de hombres que envejecen con LOH es limitada.

Solidez de la evidencia: Moderada pero limitada a poblaciones específicas (hombres infértiles). Los datos en hombres que envejecen con LOH específicamente son escasos. Se necesitan ensayos más grandes y bien diseñados.

Panax Ginseng

Uso tradicional: El Panax ginseng (ginseng coreano o asiático) se ha utilizado en la medicina tradicional china y coreana durante más de 2.000 años como tónico para la energía, la vitalidad y la función sexual masculina. La raíz es la parte utilizada, preparada como decocciones, tinturas o extractos estandarizados (típicamente estandarizados según el contenido de ginsenósidos).

Evidencia científica: Se ha reportado que el Panax ginseng mejora la libido y la calidad espermática a través de mecanismos hormonales y antioxidantes. Los ensayos clínicos se han centrado más en los resultados de la función eréctil que en los niveles de testosterona en sí. Se cree que los ginsenósidos influyen en la síntesis de óxido nítrico en el tejido eréctil y modulan la actividad del eje HHA. La evidencia sobre una elevación directa de la testosterona en hombres que envejecen es limitada; los efectos sobre los síntomas de la función sexual son más consistentes en la literatura.

Solidez de la evidencia: Moderada en cuanto a resultados de función eréctil; débil en cuanto a efectos androgénicos directos sobre los niveles de testosterona en hombres que envejecen.

Factores dietéticos analizados en la literatura

Patrón dietético mediterráneo

Los patrones dietéticos mediterráneos, que enfatizan alimentos integrales, grasas saludables y plantas ricas en antioxidantes, favorecen la producción endógena de testosterona mientras reducen la inflamación sistémica. Las propiedades antiinflamatorias de los patrones dietéticos mediterráneos pueden contribuir a sus efectos beneficiosos sobre los niveles de testosterona al reducir la inflamación sistémica que puede interferir con la esteroidogénesis. Además, el alto contenido antioxidante de estos patrones dietéticos ayuda a combatir el estrés oxidativo, que representa un contribuyente significativo a la disminución de la testosterona relacionada con la edad y a la disfunción testicular.

Estos hallazgos respaldan la implementación de enfoques dietéticos de estilo mediterráneo como componentes de intervenciones naturales integrales para la disminución de la testosterona relacionada con la edad.

Grasa dietética y colesterol

La testosterona es una hormona esteroidea sintetizada a partir del colesterol. Por lo tanto, las dietas extremadamente bajas en grasas pueden limitar la disponibilidad de sustrato para la esteroidogénesis. La calidad de la grasa dietética —particularmente la ingesta de ácidos grasos monoinsaturados (AGMI) de fuentes como el aceite de oliva y los aguacates, y de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de pescados grasos— se considera más relevante que la ingesta total de grasa. Solo un selecto grupo de agentes nutricionales ha tenido resultados prometedores para apoyar la producción de testosterona, incluyendo el zinc, la vitamina D (en casos de hipovitaminosis D), la l-arginina, la mucuna y la ashwagandha, según ensayos clínicos aleatorizados bien controlados. Con excepción de la l-arginina, estos agentes naturales, así como el tribulus y los ácidos grasos omega-3, pueden mejorar en cierta medida los parámetros espermáticos en hombres infértiles.

Ingesta de proteínas

Aunque los patrones mediterráneos tradicionales proporcionan proteína adecuada para la salud general, la optimización para hombres que envejecen puede requerir apuntar a ingestas de proteína más altas, de 1,2–1,6 g/kg/día, distribuidas a lo largo de las comidas, para superar la resistencia anabólica relacionada con la edad.

Patrones dietéticos ultraprocesados y occidentales

Los compuestos dietéticos han demostrado la capacidad de modular los niveles de testosterona en el cuerpo, y los estudios clínicos han identificado variaciones en los niveles de testosterona entre individuos con distintos patrones dietéticos. Los patrones dietéticos occidentales, caracterizados por un alto consumo de alimentos ultraprocesados, carbohidratos refinados y ácidos grasos trans, se asocian con obesidad, resistencia a la insulina e inflamación sistémica —todo lo cual se asocia de forma independiente con la supresión de la testosterona en hombres que envejecen.

Factores de estilo de vida analizados en fuentes autorizadas

Actividad física y ejercicio

Los niveles séricos de testosterona en hombres obesos eran más bajos que en hombres no obesos de edad similar. La reducción de peso inducida por modificaciones del estilo de vida, mediante una combinación de entrenamiento con ejercicio aeróbico y modificación dietética, aumenta los niveles séricos de testosterona en hombres con sobrepeso y obesidad.

Numerosos estudios transversales han confirmado correlaciones significativas entre la testosterona y la fragilidad en hombres. Muchos estudios controlados aleatorizados también han respaldado el efecto beneficioso de la terapia de reemplazo de testosterona sobre el volumen y la fuerza muscular en hombres con niveles de testosterona bajos a normales. En la sociedad mundial que envejece, mantener los niveles de testosterona puede ser una herramienta para prevenir la aparición de la sarcopenia en hombres adultos mayores.

El efecto del tipo de ejercicio sobre la testosterona es matizado. El entrenamiento de resistencia en particular se ha asociado con elevaciones agudas de testosterona, y el ejercicio aeróbico regular favorece el mantenimiento del peso y la salud metabólica, lo que respalda indirectamente el eje HHG. Existe evidencia contradictoria sobre el efecto de la actividad física en los niveles hormonales, dependiendo del tipo y la duración de la actividad, y no hay una evidencia de consenso claro sobre un efecto sostenido de aumento de la testosterona.

Manejo del peso

La aromatización impulsada por la obesidad es uno de los impulsores modificables más potentes de la deficiencia de testosterona en hombres que envejecen. El exceso de tejido adiposo aumenta la actividad local de la aromatasa, convirtiendo la testosterona en estradiol y reduciendo los andrógenos circulantes. El sueño adecuado, el ejercicio y la pérdida de peso en pacientes con obesidad son imperativos antes de implementar agentes nutracéuticos para el apoyo hormonal.

Calidad del sueño

La secreción de testosterona está fuertemente ligada a la arquitectura del sueño, con las mayores liberaciones pulsátiles ocurriendo durante el sueño de ondas lentas (profundo) y durante los períodos REM. La privación de sueño y/o la reducción de la calidad del sueño resultan en una activación modesta pero funcionalmente importante del eje HHA. La hiperactividad del eje HHA está claramente asociada con trastornos metabólicos, cognitivos y psiquiátricos, y podría estar involucrada en las asociaciones bien documentadas entre los trastornos del sueño y el riesgo de obesidad, diabetes y disfunción cognitiva. Una investigación publicada en JAMA (Leproult et al., 2011) demostró que incluso una semana de restricción del sueño reducía significativamente los niveles de testosterona en hombres jóvenes sanos.

Manejo del estrés

La relación inversa entre el cortisol y la testosterona está bien establecida. El estrés crónico mantiene elevado el cortisol, lo que suprime la pulsatilidad de la GnRH y reduce la capacidad de respuesta de las células de Leydig a la estimulación de la LH. Los ensayos de suplementación con tongkat ali sugieren que puede ser un enfoque eficaz para moderar los efectos perjudiciales del estrés crónico causado por los factores estresantes diarios, las dietas para pérdida de peso, la privación de sueño y el entrenamiento intenso con ejercicio sobre la relación cortisol/testosterona.

Consumo de alcohol y sustancias

El consumo crónico e intenso de alcohol se asocia con toxicidad directa sobre las células de Leydig, aumento de la actividad de la aromatasa en el hígado y supresión de la secreción de LH —todo lo cual puede exacerbar la disminución de testosterona relacionada con la edad. Los efectos de las intervenciones no farmacológicas sobre los niveles de testosterona son modestos y, por lo tanto, no se traducen directamente en beneficios clínicos de forma aislada; la literatura de investigación recomienda de manera consistente una modificación integral del estilo de vida que abarque múltiples factores simultáneamente.

Resumen de la evidencia

  • Fisiología bien establecida: La alteración del eje HHG, la disminución de las células de Leydig, el aumento de la SHBG y las asociaciones con la obesidad, el síndrome metabólico y las alteraciones del sueño están firmemente respaldadas en la literatura revisada por pares.
  • Nutrientes con evidencia condicional: El zinc (en estados de deficiencia) y la vitamina D (en deficiencia manifiesta) muestran evidencia condicional para el apoyo de la testosterona; ninguno de los dos cuenta con respaldo para la suplementación en individuos con niveles adecuados.
  • Hierbas con evidencia moderada: La ashwagandha, Eurycoma longifolia, el fenogreco y la Mucuna pruriens poseen la base de evidencia de mayor calidad entre los botánicos, con múltiples ECA que muestran efectos positivos —pero modestos y heterogéneos—, principalmente en hombres con testosterona subóptima o problemas de fertilidad. Los estudios suelen ser pequeños, de corta duración y utilizar extractos propietarios.
  • Hierbas con evidencia débil o negativa: El Tribulus terrestris ha fallado de forma consistente en demostrar efectos elevadores de la testosterona en ensayos humanos controlados, a pesar de su uso tradicional y comercial generalizado.
  • Factores de estilo de vida: La pérdida de peso, el ejercicio de resistencia y aeróbico, la mejora de la higiene del sueño y la reducción del estrés cuentan con el respaldo de líneas de evidencia convergentes como las influencias modificables más potentes sobre la testosterona en hombres que envejecen.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Ashwagandha (hierba adaptógena): La ashwagandha es un adaptógeno ayurvédico de larga tradición que ayuda al organismo a controlar el cortisol, una hormona del estrés que suprime la testosterona cuando se mantiene crónicamente elevada. Tome de 300 a 600 mg de extracto de raíz al día; se ha demostrado en ensayos clínicos que favorece los niveles de testosterona, la energía y el estado de ánimo en hombres mayores.
Remedio 2
Alimentos ricos en zinc y suplementación: El zinc es un mineral esencial directamente involucrado en la producción de testosterona, y las deficiencias están estrechamente asociadas con niveles reducidos de testosterona. Consume alimentos densos en zinc diariamente — ostras, carne de res, semillas de calabaza y legumbres — o considera un suplemento moderado para ayudar a cubrir cualquier carencia dietética.
Remedio 3
Ejercicio de Resistencia y Alta Intensidad: El entrenamiento de fuerza regular y el entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT) ayudan a preservar la masa muscular, lo cual a su vez favorece la producción de testosterona. La pérdida de masa muscular contribuye a la disminución de la testosterona, por lo que se recomienda realizar de 3 a 4 sesiones por semana de ejercicios compuestos o trabajo de resistencia con el peso corporal.
Remedio 4
Priorizar un sueño profundo y de calidad: la testosterona se produce principalmente durante los ciclos de sueño profundo, y la privación crónica de sueño reduce significativamente la producción hormonal. Establezca un horario constante para acostarse, mantenga la habitación fresca y oscura, y procure dormir entre 7 y 9 horas por noche para favorecer la recuperación hormonal natural.
Remedio 5
Semillas de fenogreco: El fenogreco contiene saponinas furostanólicas que se cree que inhiben las enzimas responsables de la degradación de la testosterona, ayudando así a mantener niveles más altos de testosterona libre. Agrega semillas de fenogreco a tus comidas, prepáralas como té, o utiliza un extracto estandarizado (500–600 mg/día) como tónico masculino establecido.
Remedio 6
Palma enana americana (Saw Palmetto): La palma enana americana es un remedio botánico bien conocido, utilizado tradicionalmente para apoyar la salud de la próstata y aliviar los síntomas urinarios comunes durante la andropausia. Puede actuar inhibiendo la conversión de testosterona en DHT, la cual está vinculada al agrandamiento de la próstata y a la caída del cabello; tómese como extracto estandarizado (85–95% de ácidos grasos y esteroles).
Remedio 7
Raíz de maca: La maca (Lepidium meyenii) es una raíz peruana utilizada durante siglos para apoyar la vitalidad masculina, la libido, la resistencia y la energía durante el envejecimiento hormonal. Se puede mezclar en batidos o consumir en polvo (1–3 cucharaditas al día) y se considera un adaptógeno de origen alimentario en lugar de un compuesto que altera las hormonas.
Remedio 8
Ácidos grasos omega-3 de alimentos integrales: Los ácidos grasos omega-3 ayudan a reducir la inflamación sistémica, la cual se sabe que altera la señalización hormonal y acelera la disminución de testosterona. Consuma pescados grasos (salmón, sardinas, caballa) 2 a 3 veces por semana, o agregue linaza molida y nueces a las comidas diarias para construir esta base antiinflamatoria.
Remedio 9
Prácticas de reducción del estrés (mindfulness y ejercicios de respiración): El estrés psicológico crónico eleva el cortisol, que suprime directamente la producción de testosterona; por ello, el manejo diario del estrés es un pilar fundamental del apoyo natural en la andropausia. Practique de 10 a 20 minutos de respiración diafragmática, meditación o yoga cada día para reducir el cortisol y ayudar a restablecer el equilibrio hormonal.
Remedio 10
Vitamina D a través de la luz solar y la alimentación: La vitamina D actúa más como una hormona esteroide que como una vitamina y desempeña un papel clave en la síntesis de testosterona; los hombres con niveles bajos de vitamina D muestran de manera consistente niveles más bajos de testosterona. Procura obtener entre 15 y 20 minutos de exposición solar directa al mediodía diariamente, y consume alimentos ricos en vitamina D, como yemas de huevo, pescados grasos y lácteos fortificados, para mantener niveles saludables.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar andropausia (envejecimiento hormonal masculino).
  • La Acetil-L-Carnitina (ALCAR) ha sido investigada específicamente en hombres que envejecen para los síntomas relacionados con la andropausia. Un ECA histórico de 2004 en 120 hombres de edad avanzada comparó la ALCAR y la propionil-L-carnitina con el undecanoato de testosterona; la suplementación con carnitina mejoró significativamente la función eréctil, el deseo sexual y las puntuaciones de depresión de manera comparable a la terapia con testosterona. La ALCAR también favorece la función mitocondrial en las células de Leydig, la cual declina con la edad.

  • ashwagandhaCientífico

    Un ECA aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y de diseño cruzado, de 16 semanas de duración, en hombres con sobrepeso de entre 40 y 70 años, encontró que la ashwagandha (21 mg de glucósidos de withanólidos al 35% al día durante 8 semanas) incrementó la testosterona en ~14.7% y la DHEA-S en ~18% en comparación con el placebo. Esta hierba adaptógena reduce el cortisol, un supresor clave de la síntesis de testosterona en hombres estresados y en proceso de envejecimiento. Se ha utilizado en el Ayurveda durante más de 3,000 años para apoyar la vitalidad masculina y la salud reproductiva.

  • El Epimedium se usa tradicionalmente en la MTC (medicina tradicional china) como tónico para la disfunción sexual masculina y el envejecimiento. Se ha demostrado que la icariina exhibe propiedades testosterona-mimética en modelos animales, mejora la disfunción testicular relacionada con la edad y restaura la función de las células de Sertoli. Los estudios muestran que podría restaurar niveles bajos de testosterona y mejorar la vitalidad sexual en hombres que envejecen, aunque no existen ECA dedicados en humanos para los criterios de valoración de la andropausia.

  • boroCientífico

    El boro es un mineral traza con "efectos amplificadores de andrógenos" documentados; un metaanálisis encontró que la suplementación con boro aumentó significativamente la testosterona libre en hombres después de tan solo una semana de suplementación. También reduce la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG, por sus siglas en inglés), la cual aumenta con la edad y limita la biodisponibilidad de la testosterona, una preocupación central en la andropausia. El boro además favorece el metabolismo de la vitamina D, potenciando aún más las vías que sostienen la testosterona en hombres que envejecen.

  • Bulbine natalensis es una planta sudafricana utilizada tradicionalmente como afrodisíaco masculino. Estudios preclínicos en animales (modelos con ratas) demuestran incrementos significativos en la testosterona sérica y la LH, junto con mejoras en el peso del tejido reproductivo y en la calidad espermática. Se le considera un ingrediente de rápido auge en las formulaciones de apoyo para la andropausia y la testosterona, aunque los datos de ensayos clínicos en humanos aún son limitados.

  • crisinaCientífico

    La crisina es un flavona natural que se encuentra en la miel y la pasiflora, y que inhibe la enzima aromatasa, reduciendo la conversión de testosterona a estrógeno. El aumento de la actividad de la aromatasa con la edad (particularmente en el tejido adiposo) contribuye directamente a la baja relación testosterona/estrógeno alta observada en la andropausia. Si bien la inhibición de la aromatasa in vitro está bien documentada, los estudios de biodisponibilidad en humanos han planteado dudas sobre su eficacia por vía oral.

  • cordycepsCientífico

    El Cordyceps (Cordyceps sinensis/militaris) se ha utilizado en la Medicina Tradicional China durante siglos como tónico masculino para la fatiga, la función sexual y la energía yang del riñón. Datos preclínicos muestran que la cordicepina mejora la disfunción testicular relacionada con la edad en modelos con ratas, mejorando los niveles de testosterona y la función espermatogénica. Estudios clínicos reportan mejoras en la fatiga, la libido y la función sexual en hombres de edad avanzada, en concordancia con el alivio de los síntomas de la andropausia.

  • El ácido D-aspártico (D-Asp) es un aminoácido endógeno presente en tejidos neuroendocrinos, implicado en la síntesis y liberación de LH y testosterona. Una revisión sistemática (Roshanzamir & Safavi, IJRB, 2017) encontró que los estudios en animales demuestran de manera consistente una elevación de la testosterona, aunque los ensayos en humanos arrojan resultados inconsistentes: algunos ECA en hombres infértiles y hombres de mayor edad muestran aumentos significativos de testosterona. Representa uno de los compuestos de soporte de testosterona a base de aminoácidos con mecanismo de acción más caracterizado.

  • Los niveles de DHEA disminuyen en los hombres a medida que envejecen, junto con la testosterona, lo que contribuye a los cambios hormonales de la andropausia. La DHEA actúa como precursor periférico de la testosterona, y su suplementación ha sido investigada para mejorar la composición corporal, el estado de ánimo, la energía y la función sexual en hombres mayores. La evidencia de un beneficio clínico significativo en hombres mayores sanos sigue siendo limitada e inconsistente.

  • El diindolilmetano (DIM) es un compuesto bioactivo derivado de vegetales crucíferos que modula el metabolismo del estrógeno, orientándolo hacia la vía 2-hidroxi, menos potente. En los hombres que envejecen, los niveles crecientes de estrógeno debidos al aumento de la actividad de la aromatasa compiten con la disminución de la testosterona; el efecto modulador de la aromatasa del DIM ayuda a restablecer la proporción testosterona-estrógeno. Se encuentra entre los componentes individuales más prevalentes en los suplementos potenciadores de testosterona dirigidos a la andropausia.

  • Eurycoma longifolia (Tongkat Ali) es la fuente botánica del Tongkat Ali, y una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 de cinco ECA demostró un aumento significativo de la testosterona total (SMD=1.352, p=0.001) en hombres hipogonádicos y hombres sanos. Un ECA doble ciego de 6 meses realizado específicamente en hombres con deficiencia androgénica del envejecimiento masculino (ADAM) confirmó una mejora en la función eréctil y una elevación de la testosterona. Se encuentra entre las intervenciones naturales con mayor respaldo de evidencia para la andropausia.

  • eurycomaonaCientífico

    La eurycomanona es el quassinoide principal y el compuesto marcador bioactivo de Eurycoma longifolia (Tongkat Ali), propuesto como uno de los principales contribuyentes a su mecanismo de elevación de testosterona. Inhibe la unión de la testosterona a la SHBG, aumentando así la biodisponibilidad de testosterona libre en hombres de edad avanzada donde los niveles de SHBG están elevados. La presencia de eurycomanona se utiliza para estandarizar los extractos de Tongkat Ali en estudios clínicos.

  • EurypéptidosCientífico

    Los eurypéptidos son fracciones peptídicas bioactivas de la raíz de Eurycoma longifolia (Tongkat Ali) que potencian directamente la biosíntesis de testosterona en las células de Leydig al estimular las actividades enzimáticas de CYP450c17 y 17β-HSD. Se citan en publicaciones de ECA como un mecanismo clave por el cual los extractos de Tongkat Ali aumentan la testosterona en hombres con deficiencia androgénica asociada al envejecimiento masculino (ADAM, por sus siglas en inglés).

  • fenogrecoCientífico

    Un ensayo aleatorizado doble ciego de 2024 en 95 hombres de 40 a 80 años encontró que el extracto de fenogreco a 1800 mg/día aumentó significativamente el índice de testosterona libre en un 12.2% y elevó la testosterona salival en un 37.2% respecto al placebo a las 12 semanas. Rao et al. demostraron que el extracto de semilla de fenogreco (600 mg/día durante 12 semanas) aliviaba los síntomas de la andropausia y mejoraba la testosterona sanguínea en hombres de 43 a 75 años con deficiencia androgénica relacionada con la edad. Se propone que sus compuestos activos (saponinas furostanólicas, incluida la protodioscina) inhiben la aromatasa y la 5-alfa-reductasa.

  • ginsengCientífico

    Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 2025 (116 hombres con síntomas de andropausia) encontró que el extracto de baya de ginseng (700 mg/día durante 8 semanas) mejoró significativamente las puntuaciones de Aging Male Symptoms (AMS), las tasas de mejora del cuestionario ADAM, las puntuaciones del IIEF y la testosterona total en comparación con el placebo. El Panax ginseng tiene un amplio uso tradicional en la medicina de Asia Oriental para la vitalidad masculina y se encuentra entre los botánicos más estudiados para la andropausia.

  • GinsenósidosCientífico

    Los ginsenósidos son las saponinas bioactivas primarias de Panax ginseng responsables de sus efectos androgénicos y adaptogénicos. Estimulan la síntesis de óxido nítrico en el tejido eréctil, modulan la señalización del eje HPG y contribuyen a las mejoras documentadas del ginseng en los síntomas de la andropausia, incluyendo la función sexual, la energía y los niveles de testosterona en hombres en proceso de envejecimiento.

  • icariinCientífico

    La icariína es el flavonoide principal de Epimedium (hierba de cabra en celo), utilizada tradicionalmente en la medicina china para la disfunción eréctil y la deficiencia de yang renal, una categoría que abarca la andropausia. Estudios preclínicos muestran que la icariína aumenta significativamente los niveles de testosterona mediante la regulación del ARNm de StAR y PBR en las vías esteroidogénicas, y mejora la función eréctil en ratas macho de edad avanzada. También inhibe la PDE5, el mismo blanco que los fármacos farmacéuticos para la disfunción eréctil.

  • indol-3-carbinolCientífico

    La Indol-3-Carbinol (I3C) es un producto de hidrólisis de glucosinolatos presente en vegetales crucíferos y el precursor dietético del DIM (diindolilmetano). El I3C modula el metabolismo de los estrógenos y la actividad de la aromatasa, reduciendo la carga estrogénica que compite con la testosterona en hombres que envejecen. Se encuentra entre los componentes individuales más prevalentes en las formulaciones de suplementos potenciadores de testosterona/para la andropausia.

  • L-argininaCientífico

    La L-arginina es el precursor biológico del óxido nítrico (NO), que media la relajación del músculo liso peniano y la erección, un proceso críticamente afectado en la disfunción eréctil asociada a la andropausia. Un estudio doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo (Chen et al., BJU International, 1999) demostró una mejora significativa de la función eréctil en hombres con disfunción eréctil orgánica que recibieron L-arginina en dosis altas. Se encuentra entre los compuestos naturales más estudiados para la disfunción sexual relacionada con la andropausia.

  • macaCientífico

    La maca (Lepidium meyenii), originaria de los Andes peruanos, se ha utilizado como afrodisíaco y potenciador de la resistencia física durante miles de años. Múltiples ensayos clínicos demuestran mejoras en la libido, el deseo sexual y la disfunción sexual en hombres de mediana edad, incluso sin cambios significativos en los niveles de testosterona. Se cree que sus compuestos activos —macamidas y macaenos— actúan mediante mecanismos centrales sobre el deseo sexual, en lugar de una acción hormonal directa.

  • pregnenolonaCientífico

    La pregnenolona es el precursor esteroideo primario sintetizado a partir del colesterol, y actúa como precursor previo de todas las hormonas esteroideas, incluidas la DHEA, la testosterona, el estrógeno y el cortisol. Sus niveles disminuyen con la edad en paralelo a la andropausia. Los profesionales clínicos que se dedican al manejo de la andropausia utilizan la suplementación con pregnenolona para apoyar la capacidad de biosíntesis hormonal, y algunas evidencias sugieren que puede aumentar naturalmente la testosterona al modular el cortisol y apoyar las vías esteroidogénicas.

  • ProtodioscinaCientífico

    La protodioscina es la principal saponina esteroidal presente en Tribulus terrestris responsable de sus propiedades androgénicas, documentada por interactuar con los receptores androgénicos y potencialmente favorecer la producción de testosterona y DHEA. Se encuentra en múltiples plantas dirigidas a la andropausia (Tribulus, Dioscorea, Fenogreco) y es el compuesto activo detrás de los efectos estimulantes de la libido, la testosterona y la LH atribuidos a estas especies.

  • RhodiolaCientífico

    La Rhodiola rosea es una raíz adaptógena con efectos documentados sobre la reducción del cortisol, la fatiga y el estado de ánimo, abordando el componente de supresión hormonal mediada por estrés de la andropausia. Los estudios clínicos muestran que la Rhodiola reduce la fatiga y los síntomas físicos/psicológicos impulsados por el cortisol en hombres que envejecen. Al reducir la carga crónica de cortisol, favorece la función del eje HPG y el mantenimiento de la testosterona. Se utiliza tradicionalmente en la medicina escandinava, rusa y tibetana para la vitalidad masculina.

  • Tongkat aliCientífico

    Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 de cinco ECA (Leisegang et al., Medicina) encontró que Eurycoma longifolia aumentó significativamente la testosterona total tanto en hombres sanos como en hombres con hipogonadismo (SMD = 1.352, IC 95% 0.565–2.138, p=0.001). Un ECA doble ciego específico de 6 meses en hombres con deficiencia de andrógenos del envejecimiento masculino (ADAM, por sus siglas en inglés) mostró que el Tongkat Ali mejoró la función eréctil y aumentó la testosterona en ~50% de los participantes. También se ha utilizado tradicionalmente en el sudeste asiático como tónico masculino y afrodisíaco.

  • Tribulus terrestris contiene saponinas esteroidales (protodioscina) que interactúan con los receptores androgénicos y se propone que estimulan la secreción de LH, favoreciendo la síntesis de testosterona. Un ensayo prospectivo, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo (Kamenov et al., Maturitas, 2017) encontró mejoras en la función sexual en hombres con disfunción eréctil y libido reducida. Si bien sus efectos elevadores de testosterona en humanos siguen siendo inconsistentes entre los distintos ensayos, sus beneficios sobre la libido y la función sexual en hombres de edad avanzada están documentados de manera más consistente.

  • El tratamiento con MP en hombres infértiles ha demostrado clínicamente elevar la testosterona sérica y la LH, mientras reduce la FSH y la prolactina, los mismos parámetros hormonales afectados en la andropausia. El mecanismo dopaminérgico restaura la función del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal (HPG). La medicina ayurvédica tradicional documenta específicamente el MP como un rejuvenecedor para el envejecimiento masculino.

  • vitamina DCientífico

    Los receptores de vitamina D (VDR) se expresan en las células de Leydig y de Sertoli de los testículos, lo que sugiere un rol directo en la producción de testosterona. Los estudios observacionales muestran de manera consistente una correlación positiva entre los niveles de 25(OH)D y la testosterona en hombres que envejecen. Los ensayos de intervención sugieren que la suplementación con vitamina D mejora la testosterona y las hormonas sexuales principalmente en hombres con deficiencia de vitamina D (hipovitaminosis D), lo cual es común en las poblaciones masculinas de edad avanzada.

  • vitamina D3Científico

    La vitamina D3 (colecalciferol) es la forma biológicamente preferida de la vitamina D, con receptores expresados en las células de Leydig de los testículos. Un ECA controlado con placebo (Pilz et al.) demostró que la suplementación con D3 aumentó significativamente la testosterona total y libre en hombres en comparación con el placebo durante un año. Su relevancia para la andropausia es mayor en hombres con deficiencia de vitamina D establecida, un hallazgo común en poblaciones masculinas de edad avanzada.

  • YohimbeCientífico

    La corteza de yohimbe contiene yohimbina, un antagonista de los receptores adrenérgicos alfa-2 documentado en ensayos clínicos revisados por pares por mejorar la disfunción eréctil, uno de los síntomas característicos de la andropausia. Múltiples ensayos controlados y metaanálisis respaldan su eficacia para la disfunción eréctil orgánica y psicógena. Es uno de los pocos compuestos derivados de plantas con un mecanismo farmacológico bien caracterizado para la disfunción sexual relacionada con la andropausia.

  • YohimbinaCientífico

    La yohimbina es el alcaloide principal de la corteza de Yohimbe y un antagonista de los receptores adrenérgicos alfa-2 bien caracterizado, con eficacia documentada para la disfunción eréctil —el síntoma distintivo de la andropausia— en múltiples ensayos controlados aleatorizados. Un metaanálisis de siete ECA doble ciego confirmó que la yohimbina es significativamente superior al placebo para la disfunción eréctil. Se encuentra entre los pocos compuestos de origen vegetal con un mecanismo farmacológico claramente definido para la disfunción sexual relacionada con la andropausia.

  • ZincCientífico

    El zinc es un mineral esencial para la fisiología reproductiva masculina y la síntesis de testosterona; la deficiencia de zinc está directamente asociada con niveles reducidos de testosterona. Una revisión clínica (Bandeira Filho et al., Clinical Therapeutics, 2020) confirmó que dosis medicinales de zinc (50 mg de zinc elemental/día) pueden aumentar la testosterona total y mejorar el recuento de espermatozoides en hombres hipogonadales. El mineral inhibe la aromatasa, reduciendo la conversión de testosterona a estrógeno, un mecanismo particularmente relevante en hombres que envejecen.

  • beta-sitosterolTradicional

    La actividad inhibitoria del beta-sitosterol sobre la 5α-reductasa y su alivio de los síntomas de la HPB son relevantes para el envejecimiento hormonal masculino, ya que tanto el agrandamiento prostático como los procesos relacionados con la DHT se aceleran con la disminución de la testosterona durante la andropausia. Los extractos vegetales ricos en fitosteroles tienen un historial de uso tradicional en la vitalidad masculina y el envejecimiento. No se ha publicado ningún ECA en humanos que aborde específicamente los criterios de valoración de los síntomas de la andropausia con beta-sitosterol.

  • damianaTradicional

    La damiana (Turnera diffusa) es un arbusto centroamericano utilizado tradicionalmente durante siglos como afrodisiaco y tónico masculino. Contiene la flavona apigenina, que tiene propiedades inhibidoras de la aromatasa documentadas, y actúa como un mimético funcional de la testosterona al potenciar las vías del óxido nítrico en el tejido eréctil. El uso tradicional en las culturas mesoamericanas, específicamente para la disfunción sexual masculina y la disminución de la libido, concuerda con el manejo de los síntomas de la andropausia.

  • Fadogia agrestisTradicional

    Fadogia agrestis se utiliza en la medicina tradicional africana (particularmente en Nigeria y África Occidental) como afrodisíaco y tónico sexual masculino para afecciones que coinciden con los síntomas de la andropausia. Estudios en animales con roedores sugieren una posible elevación de testosterona tras la administración del extracto. Sin embargo, no existen ECA en humanos revisados por pares hasta 2024, y algunos datos en animales plantean preocupaciones sobre toxicidad en dosis más altas.

  • La hierba de cabra en celo (Epimedium spp.) se ha utilizado en la Medicina Tradicional China durante más de 2,000 años para afecciones alineadas con la andropausia: la deficiencia de yang renal que se presenta como disfunción eréctil, reducción de la libido y fatiga. Su compuesto activo, la icariina, inhibe la PDE5 y favorece la biosíntesis de testosterona. El uso tradicional está ampliamente documentado; la evidencia clínica en humanos sigue siendo principalmente preclínica/en animales, pero está bien caracterizada a nivel mecanístico.

  • Muira puamaTradicional

    La Muira Puama (Ptychopetalum olacoides), una planta de la Amazonía brasileña, se ha utilizado tradicionalmente como afrodisíaco y tónico sexual masculino durante siglos. Los estudios sugieren que promueve el flujo sanguíneo hacia el tejido eréctil y que podría imitar la función de la testosterona al aumentar el deseo y la función sexual a través de las vías del óxido nítrico y la relajación del músculo liso cavernoso. Los hombres que experimentan andropausia utilizan frecuentemente la Muira Puama como apoyo para la libido y la función eréctil.

  • palmito salvajeTradicional

    El saw palmetto (Serenoa repens) se utiliza tradicionalmente y en la fitomedicina moderna para los síntomas relacionados con la andropausia, particularmente aquellos que involucran la hiperplasia prostática benigna (HPB), la cual comúnmente se presenta junto con la andropausia. Inhibe la 5-alfa-reductasa, reduciendo la conversión de testosterona a DHT, lo cual es relevante para el agrandamiento prostático asociado a la andropausia y potencialmente para mantener los niveles de testosterona. Múltiples ensayos clínicos respaldan su uso para los síntomas urinarios de la HPB en hombres de edad avanzada.

  • tribulusTradicional

    El *Tribulus* se utiliza en la medicina tradicional y se comercializa para los síntomas relacionados con la andropausia, como la disminución de la libido, la fatiga y la disfunción eréctil en hombres que envejecen. Un ensayo clínico incluyó específicamente a hombres con hipogonadismo de inicio tardío. No existe evidencia que revierta el envejecimiento hormonal en sí, pero sí se documentan mejoras en la función sexual.

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Andropausia (envejecimiento hormonal masculino) | Caring Sunshine