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Síndrome del intestino irritable (SII)

Otros NombresSíndrome del intestino irritable de tipo mixto (SII-M)
Remedios Naturales10
Ingredientes128
Tabla de contenidos

Otros Nombres

Síndrome del intestino irritable de tipo mixto (SII-M)Colitis (uso lego histórico para el SII)Enfermedades funcionales del colonTrastorno de la interacción intestino-cerebro (TIIC)Enfermedad intestinal funcionalTrastorno intestinal funcionalColitis funcionalTrastorno Gastrointestinal Funcional (TGIF)Síndrome del intestino irritable, subtipo indefinido (SII-U)Síndrome del intestino irritable con constipación (SII-C)Síndrome del intestino irritable con diarrea (SII-D)Neurosis intestinalEnfermedad Inflamatoria IntestinalSíndrome del intestino irritableColon irritableSíndrome de Colon IrritableSíndrome del intestino irritableSíndrome del intestino irritable mixto (SII-M)Colitis mucosaColitis mucosaColon nerviosoSíndrome del colon nerviosoSíndrome del intestino irritable posinfeccioso (SII-PI)Síndrome de intestino irritableColitis espasmódicaColon espástico

Sinopsis

Síndrome del Intestino Irritable (SII): Una Referencia de Nutrición y Salud Natural

1. Definición y Presentación Clínica

El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno común y crónico de la interacción intestino-cerebro caracterizado por dolor abdominal recurrente y alteración de los hábitos intestinales, incluyendo constipación, diarrea, o ambas. También se describe como un trastorno gastrointestinal funcional complejo caracterizado por dolor abdominal crónico o recurrente, irregularidades en las deposiciones y distensión abdominal. A pesar de su alta prevalencia y su impacto significativo en la calidad de vida, el SII con frecuencia permanece subdiagnosticado o mal manejado, lo que lleva a pruebas diagnósticas excesivas, derivaciones innecesarias a especialistas y mayores costos de atención médica.

1.1 Criterios Diagnósticos: Roma IV

Según Roma IV, el síndrome del intestino irritable se define como dolor abdominal recurrente que ocurre en promedio al menos 1 día por semana en los últimos 3 meses, con inicio de síntomas al menos 6 meses antes del diagnóstico, y asociado con dos o más de los siguientes: relacionado con la defecación, asociado con un cambio en la frecuencia de las deposiciones, o asociado con un cambio en la forma (apariencia) de las deposiciones.

Destacan dos cambios críticos respecto a Roma III. Primero, se eliminó la "molestia" — solo el "dolor" califica. Esto resultó controvertido porque muchos pacientes describen su síntoma principal como molestia o presión más que dolor, lo que potencialmente los excluye del diagnóstico. Segundo, el umbral de frecuencia aumentó de 3 días por mes a 1 día por semana, un límite más estricto que redujo las estimaciones de prevalencia global del SII de aproximadamente 11 por ciento a alrededor del 4 por ciento.

1.2 Subtipos

Los subtipos de SII ahora se clasifican exclusivamente según la forma predominante de las deposiciones utilizando la Escala de Forma de las Heces de Bristol en los días con hábitos intestinales anormales. Los cuatro subtipos reconocidos son:

  • SII-C (predominio de constipación): presenta los tipos 1–2 de Bristol en más del 25 por ciento de las deposiciones anormales y los tipos 6–7 en menos del 25 por ciento.
  • SII-D (predominio de diarrea): es lo inverso.
  • SII-M (hábitos intestinales mixtos): presenta ambos tipos superando el 25 por ciento.
  • SII-U (no clasificado): no se ajusta a ninguno de estos patrones.

Roma IV aclara que los trastornos intestinales funcionales existen en un espectro de síntomas. El subtipo de SII puede recategorizarse conforme cambian los hábitos intestinales de una persona.

1.3 Prevalencia y Epidemiología

El SII tiene una prevalencia del 10 al 25% en los Estados Unidos y presenta una alta carga de enfermedad, evidenciada por una reducción en la calidad de vida, disminución de la productividad laboral y un mayor uso y costos de atención médica. La prevalencia combinada del SII en 53 estudios que utilizaron los criterios de Roma III, provenientes de 38 países y que comprendían 395,385 participantes, fue del 9.2% (IC 95% 7.6–10.8; I² = 99.7%). La prevalencia del SII fue mayor en mujeres que en hombres (12.0% vs 8.6%; razón de momios 1.46 [IC 95% 1.33–1.59]). La prevalencia varió sustancialmente entre países individuales, y esta variabilidad persistió incluso cuando se aplicaron los mismos criterios diagnósticos y se utilizó una metodología idéntica en los estudios.

En cuanto a la distribución de subtipos en un gran estudio transversal en EE. UU. que utilizó los criterios de Roma IV, se encontró SII-M en el 33.9% de los casos, SII-C en el 33.6%, SII-D en el 28.1%, y SII-U en el 4.4%.

2. Sistemas Corporales Involucrados

El SII no se limita únicamente al tracto gastrointestinal; múltiples sistemas fisiológicos interactuantes están implicados en su expresión y perpetuación.

2.1 El Eje Intestino-Cerebro

Se hipotetiza que las alteraciones en el eje intestino-cerebro, el sistema de comunicación bidireccional entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso entérico, son el núcleo del síndrome del intestino irritable. El eje cerebro-intestino-microbioma se forma mediante la compleja comunicación a través de señalización neuronal, endocrina e inmune entre la microbiota y el Sistema Nervioso Central (SNC). La microbiota intestinal está influenciada por el SNC mediante la expresión de genes de virulencia inducida por mediadores del estrés y el control de las funciones gastrointestinales, incluyendo la motilidad y la modulación inmune a través del Sistema Nervioso Autónomo (SNA). Además, el Sistema Nervioso Entérico (SNE) también está involucrado en la alteración de las funciones gastrointestinales, causando cambios en la composición de la microbiota.

2.2 El Sistema Nervioso Entérico y la Señalización de Serotonina

Los pacientes con SII han demostrado mayor vulnerabilidad a los desequilibrios de neurotransmisores, con anomalías asociadas a cambios en la motilidad gastrointestinal, inflamación de bajo grado y dolor visceral. La microbiota intestinal ejerce una profunda influencia en los mecanismos subyacentes al SII, y uno de los efectos notables de esta interacción es la regulación de la serotonina, también conocida como 5-hidroxitriptamina (5-HT), que es liberada por las células enterocromafines. La serotonina es un neurotransmisor clave que regula el peristaltismo, la secreción y la sensibilidad visceral dentro de la pared intestinal.

2.3 El Sistema Inmune y la Inflamación de Bajo Grado

Estudios recientes han vinculado la patogénesis del SII con la inflamación mucosa de bajo grado. Una combinación de inflamación mucosa de bajo grado con hipersensibilidad visceral y motilidad intestinal alterada podría ser la etiología subyacente de la patogénesis del SII. Esta condición puede surgir de una barrera epitelial comprometida, alteraciones postinfecciosas, disbiosis y niveles de estrés alterados, que estimulan respuestas inmunes aberrantes.

Aunque la etiología del SII aún no se ha dilucidado por completo, diversos factores desempeñan un papel, incluyendo la composición de la microbiota intestinal, la permeabilidad intestinal, la reactividad de las células inmunes y la sensibilidad del sistema nervioso entérico, el eje intestino-cerebro (vías espinales, vagales o pélvicas) o el cerebro. Los resultados de una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 mostraron marcadores proinflamatorios significativamente elevados en individuos con SII, incluyendo la Interleucina (IL)-6.

2.4 El Microbioma Intestinal

El microbioma intestinal modula estos procesos al influir en el metabolismo de neurotransmisores, las respuestas inmunes y la integridad epitelial, posicionándolo tanto como un impulsor de los síntomas como un objetivo terapéutico prometedor. La investigación ha concluido que el microbioma intestinal desempeña un papel sustancial en la fisiopatología del SII. Las alteraciones en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, la señalización de serotonina alterada, la malabsorción de ácidos biliares y la permeabilidad intestinal alterada dan lugar colectivamente a la aparición de motilidad anormal, hipersensibilidad visceral e inflamación crónica.

2.5 Barrera Epitelial Intestinal

Diversas vías podrían verse afectadas en subgrupos específicos de pacientes con SII: la barrera epitelial (permeabilidad), la función inmune, el metabolismo y la función alterados de los ácidos biliares, el procesamiento neuronal y la transducción de señales a través de las fibras aferentes espinales desde la periferia hasta el sistema nervioso central, además de la comunicación bidireccional a través del eje intestino-cerebro, presuntamente contribuyendo a condiciones psicológicas como ansiedad, depresión y somatización.

2.6 El Eje Hipotálamo-Hipófisis-Suprarrenal (HHS)

El estrés psicológico modula aún más estas vías a través del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HHS), aumentando la sensibilidad visceral y la reactividad inmune. El estrés crónico y la ansiedad pueden exacerbar significativamente los síntomas mediante la regulación al alza de la secreción de cortisol, alterando el microbioma intestinal y elevando la sensibilidad visceral.

2.7 Hipersensibilidad Visceral

Los pacientes con hipersensibilidad visceral tienden a tener un umbral de dolor a la distensión colónica más bajo, donde un estímulo normal intensificará el dolor en estos pacientes. Esta percepción exacerbada del dolor dentro del tracto gastrointestinal es una de las características más consistentemente observadas en todos los subtipos de SII.

2.8 Sistemas Comórbidos: Psiquiátricos y Extraintestinales

Con frecuencia se observa que los pacientes padecen comorbilidades como ansiedad, depresión, fibromialgia, migraña, cefalea, cistitis intersticial y síndrome de la articulación temporomandibular. El SII se asoció significativamente con trastornos de ansiedad, de conducta y del estado de ánimo (razones de momios [OR] 1.8–2.4). Entre las condiciones físicas, el SII se asoció con mayores probabilidades de cefalea, dolor crónico, diabetes mellitus, y síntomas relacionados tanto con insomnio como con hipersomnolencia (OR 1.9–4.0). Este modelo biológico de sistemas es consistente con la frecuente comorbilidad del SII con otros llamados trastornos gastrointestinales funcionales, y con otros trastornos de dolor crónico y psiquiátricos, en particular la ansiedad.

3. Factores Contribuyentes y Asociados

3.1 Orígenes Postinfecciosos

El SII postinfeccioso (SII-PI) representa el 6–17% del total de casos de SII, y algunos estudios prospectivos previos reportaron que del 7 al 33% de los pacientes con enteritis bacteriana aguda desarrollaron SII después de 6–12 meses de la infección. Después de un episodio de enteritis, se reveló un mayor número de inmunocitos, mastocitos y grandes cantidades de infiltración linfocitaria en la mucosa y el sistema nervioso entérico del intestino. Además de las células inflamatorias, las células enterocromafines, las citocinas y el óxido nítrico inducible pueden estar relacionados con el mecanismo fisiopatológico del SII-PI. La inflamación mucosa asociada en pacientes con SII con frecuencia se vincula con antecedentes de gastroenteritis infecciosa inducida por bacterias, parásitos o virus, lo que se denomina SII postinfeccioso.

3.2 Disbiosis y el Microbioma Intestinal

El subgrupo específico del SII postinfeccioso es de especial interés, ya que abre la posibilidad de que la disbiosis sea el punto crucial para el desarrollo del SII en asociación con la diarrea del viajero o el tratamiento con antibióticos con la consiguiente disbiosis y síntomas abdominales que pueden resolverse en el transcurso de décadas. La motilidad gastrointestinal alterada, la hipersensibilidad visceral, la reactividad postinfecciosa, las interacciones intestino-cerebro, la alteración del microbioma fecal, el sobrecrecimiento bacteriano, la sensibilidad alimentaria, la malabsorción de carbohidratos y la inflamación intestinal se han estudiado como mecanismos involucrados en la patogénesis del SII.

3.3 Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado (SIBO)

Una de las razones del cambio de paradigma en la comprensión del SII es la constatación de que la disbiosis intestinal, incluido el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO), causa síntomas de SII. Entre el 4% y el 78% de los pacientes con SII y entre el 1% y el 40% de los controles presentan SIBO; estas amplias variaciones en la prevalencia podrían resultar de diferencias poblacionales, de los criterios diagnósticos de SII y de los métodos utilizados para diagnosticar el SIBO. Un análisis de 2020 confirmó que la tasa combinada de SIBO es significativamente mayor en sujetos con SII que en controles (30 vs 9%, n = 2,494, p < 0.0001). Methanobrevibacter smithii, el organismo causal en una prueba de aliento de metano positiva, se ha vinculado al SII con predominio de constipación (SII-C).

3.4 Intolerancias Alimentarias y Desencadenantes Dietéticos

La dieta desempeña un papel crucial en la patogénesis del SII al modular el microambiente intestinal normal, incluyendo la disminución de la fermentación colónica, la alteración de la composición del microbioma intestinal y la reducción de la activación antigénica por el sistema inmune intestinal. Los alimentos y sus productos de degradación pueden afectar muchos aspectos de la fisiología intestinal, incluyendo la motilidad, la permeabilidad, el microbioma, la sensación visceral, las interacciones intestino-cerebro, la regulación inmune y la función neuroendocrina; todos ellos relevantes para la patogénesis del SII.

3.5 Factores Psicosociales y de Estrés

Estudios longitudinales en humanos han demostrado que las personas que reportan síntomas de ansiedad y/o depresión sin SII comórbido desarrollan síntomas gastrointestinales con el tiempo, mientras que aquellas con diagnóstico de SII pero sin síntomas de ansiedad o depresión al inicio reportan síntomas de ansiedad o depresión en el seguimiento. En una revisión sistemática de 11 estudios, las personas con depresión tuvieron un riesgo dos veces mayor de SII comórbido y un riesgo casi dos veces mayor de desarrollar SII de nueva aparición que las personas sin depresión.

Después del ajuste completo, el estrés crónico en el último año se asoció con síntomas gastrointestinales (OR: 1.347; IC 95% 1.030–1.762), mientras que el estrés en los últimos 5 años (OR: 1.415; IC 95% 1.058–1.892) y las dificultades para iniciar el sueño ≥ 3 veces por semana (OR: 2.153; IC 95% 1.228–3.774) se asociaron con el SII.

3.6 Factores Genéticos y de Vida Temprana

Se considera que la fisiopatología subyacente al SII es multifactorial, basada en influencias genéticas, dietéticas, gastrointestinales y del sistema nervioso central. Se cree que múltiples factores, como los genéticos, psicosociales, ambientales, la hipersensibilidad visceral, la inflamación de bajo grado, los cambios en la motilidad gastrointestinal, los componentes alimentarios y la microbiota intestinal, desempeñan un papel en el proceso patológico del SII. La adversidad en la vida temprana, las exposiciones prenatales y el uso postnatal de antibióticos también se han implicado en el desarrollo del SII, tal como se resume en la literatura sobre el microbioma y el SII.

4. Nutrientes, Hierbas e Ingredientes Naturales

Los estudios indican que más de un tercio de los pacientes con SII utilizan terapias no farmacológicas, que incluyen productos naturales y terapias mente-cuerpo, con una prevalencia mayor identificada entre las mujeres, los individuos más jóvenes y aquellos con niveles educativos más altos. Aunque algunas terapias muestran promesa en el manejo de los síntomas, la evidencia sigue siendo mixta para muchas de estas intervenciones.

4.1 Fibra Dietética y Psyllium

Uso Tradicional

El psyllium (Plantago ispaghula) se ha utilizado durante siglos en las tradiciones médicas ayurvédica y persa como demulcente, laxante y regulador de la función intestinal. Las cáscaras de las semillas de psyllium se aplicaron como agente formador de masa fecal tanto para la constipación como para la diarrea, reflejando un reconocimiento de su capacidad para modular la consistencia de las heces en lugar de actuar en una sola dirección.

Evidencia Científica

La cáscara de psyllium (Plantago ispaghula) es una fibra soluble comúnmente recomendada para el SII. El psyllium aumenta el contenido de agua en el intestino delgado y en el colon ascendente y descendente a través de sus polímeros. Uno de los principales inconvenientes de la fibra es su propensión a aumentar el gas y la distensión abdominal en una población que ya experimenta estos síntomas, pero el psyllium puede minimizar este efecto.

Una revisión sistemática de dietas con fibra y con restricción de FODMAP encontró que la fibra fue beneficiosa en 5 de 7 estudios en constipación crónica y en 3 de 3 estudios en SII-C. Hubo disparidades significativas en la selección de sujetos, las intervenciones y las evaluaciones de resultados. La suplementación con fibra se considera beneficiosa en el SII-C leve a moderado, aunque se necesitan ECA más grandes, más rigurosos y a largo plazo.

Una revisión general (umbrella review) de intervenciones nutricionales señaló que la fibra soluble mejoró los síntomas del SII, mientras que la vitamina D3 y la curcumina mejoraron la severidad de los síntomas del SII, y estos resultados han mostrado principalmente efectos pequeños y una certeza de evidencia baja a muy baja.

Fuerza de la evidencia: Moderada para la fibra soluble (particularmente el psyllium) en el SII-C; la base de evidencia general está limitada por la heterogeneidad y las duraciones cortas de los estudios.

4.2 Aceite de Menta (Mentha piperita)

Uso Tradicional

La menta tiene una larga historia de uso en la medicina herbal europea y del Medio Oriente como carminativo y antiespasmódico. En la práctica tradicional europea, se consumían infusiones de hoja de menta para aliviar la flatulencia, la distensión abdominal y los cólicos abdominales. El aceite volátil fue reconocido como el componente activo y posteriormente se formuló como una cápsula con recubrimiento entérico para liberación dirigida en el intestino. La Comisión E alemana ha aprobado el aceite de menta para condiciones espásticas del tracto gastrointestinal superior, así como para la irritación colónica.

Evidencia Científica

El aceite de menta (PO, por sus siglas en inglés) contiene L-mentol, que bloquea los canales de calcio en el músculo liso, produciendo así efectos antiespasmódicos en el tracto gastrointestinal. El PO también posee actividades antimicrobianas, antiinflamatorias, antioxidantes, inmunomoduladoras y anestésicas, todas las cuales pueden ser relevantes para el tratamiento del SII.

Un metaanálisis de 2019 de 12 ensayos aleatorizados con 835 pacientes encontró que, para la mejora global de los síntomas, la razón de riesgo (RR) de siete ECA para el efecto del PO (n = 253) versus placebo (n = 254) sobre los síntomas globales fue de 2.39 [IC 95%: 1.93, 2.97], I² = 0%, p < 0.00001. Un metaanálisis actualizado de 2022 de 10 ECA concluyó que el aceite de menta fue superior al placebo para el tratamiento del SII, tanto en cuanto al efecto sobre los síntomas globales como sobre el dolor abdominal.

Una revisión sistemática de 2022 sobre tratamientos derivados de plantas concluyó que la evidencia de revisiones sistemáticas y metaanálisis recientes indica consistentemente que el aceite de menta es el agente botánico más eficaz, particularmente para reducir el dolor abdominal y la severidad general de los síntomas del SII.

Fuerza de la evidencia: La base de evidencia botánica más sólida en el SII. Múltiples metaanálisis de ECA muestran consistentemente un beneficio. Las limitaciones incluyen calidad variable de los ensayos y seguimiento predominantemente a corto plazo. Las formulaciones con recubrimiento entérico se utilizan en investigación para prevenir la acidez causada por la liberación temprana en el esófago.

4.3 Cúrcuma y Curcumina (Curcuma longa)

Uso Tradicional

La cúrcuma (Curcuma longa) se ha utilizado en la medicina ayurvédica durante al menos 4,000 años, principalmente como tónico digestivo, carminativo y agente para el dolor abdominal y las afecciones intestinales inflamatorias. En la Medicina Tradicional China (MTC), el rizoma de especies relacionadas de Curcuma se ha aplicado para aliviar el dolor y mover el qi estancado en el sistema digestivo. La especia también es central en la cultura culinaria y medicinal del sur de Asia, utilizada para calmar la indigestión y como antiinflamatorio general.

Evidencia Científica

La curcumina, un fitoquímico biológicamente activo, ha demostrado propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, así como efectos protectores de la mucosa en modelos de colitis en ratas. En estudios en humanos, los hallazgos de la literatura incluida mostraron que la curcumina y la cúrcuma, solas o en combinación con otros medicamentos, podrían mejorar la severidad del SII, así como la calidad de vida de las personas que sufren síntomas de SII. En general, los medicamentos que contienen curcumina y extracto de cúrcuma, debido a los efectos antiinflamatorios de estos compuestos, pueden mejorar los síntomas del SII, particularmente el dolor abdominal y la calidad de vida.

Un metaanálisis de 2018 que revisó cinco ECA e incluyó tres en un metaanálisis formal encontró que un estudio del Reino Unido de 2004 que incluyó a 207 pacientes con SII que tomaron cúrcuma diariamente durante 8 semanas encontró una mejora en el dolor/molestia abdominal. Un metaanálisis más reciente que evaluó el uso de curcumina para el SII incluyó a 326 pacientes de 3 estudios y encontró que la curcumina resultó en una mejora de los síntomas del SII, aunque esto no fue estadísticamente significativo (-0.466; IC 95%, -1.113 a 0.182; P = 0.158), y hubo heterogeneidad entre los estudios, incluyendo la falta de una definición consistente de SII y diferentes formulaciones de curcumina.

Una revisión sistemática de 2024 señaló que cuatro de siete estudios mostraron un efecto beneficioso de la suplementación con curcumina/cúrcuma sobre el síndrome del intestino irritable. Sin embargo, un alto grado de heterogeneidad clínica y metodológica entre los estudios impidió realizar un metaanálisis. Los resúmenes descriptivos de la evidencia demostraron una combinación de respuestas al tratamiento estadísticamente significativas y no significativas que en general favorecieron las intervenciones con curcumina sobre el placebo.

Fuerza de la evidencia: Preliminar y mixta. La evidencia clínica en humanos está limitada por tamaños de muestra pequeños, el uso de productos combinados, formulaciones diferentes y la falta de criterios diagnósticos consistentes de SII entre los ensayos. Se necesitan más ECA bien diseñados.

4.4 STW 5 / Iberogast (Preparación Multiherbal)

Uso Tradicional

Muchas de las nueve hierbas presentes en STW 5 tienen tradiciones individuales en la medicina herbal europea. La manzanilla (Matricaria recutita), la melisa (Melissa officinalis), la menta (Mentha piperita), el alcaravea (Carum carvi) y el orozuz (Glycyrrhiza glabra) tienen todos un uso tradicional documentado en la práctica herbal alemana, británica y mediterránea con fines carminativos, antiespasmódicos y para calmar la digestión. La celidonia mayor (Chelidonium majus) y la carraspique amargo (Iberis amara) también aparecen en textos fitoterapéuticos históricos europeos para el espasmo biliar e intestinal.

Evidencia Científica

Iberogast, también denominado STW 5, es una combinación patentada, en formulación líquida, de extractos hidroetanólicos de nueve plantas: carraspique amargo (Iberis amara), alcaravea (Carum carvi), manzanilla (Matricaria recutita), menta (Mentha piperita), melisa (Melissa officinalis), orozuz (Glycyrrhiza glabra), angélica (Angelica archangelica), celidonia mayor (Chelidonium majus) y cardo mariano (Silybum marianum). STW 5 y STW 5-II se compararon con placebo en cuanto a su eficacia y seguridad en pacientes con SII en un ECA doble ciego, multicéntrico. Ambos disminuyeron significativamente el puntaje de síntomas del SII y el puntaje total de dolor abdominal en un análisis por intención de tratar después de 4 semanas de tratamiento.

Iberogast (STW-5 y STW-5 II) ha demostrado mejoras clínicas en múltiples ensayos, mientras que la curcumina muestra un potencial mecanístico y clínico preliminar al modular varias vías relacionadas con el SII. STW5 (Iberogast®) es un producto medicinal que ha demostrado promover cambios en el tono gástrico, la motilidad gastrointestinal, la inflamación intestinal y la sensibilidad visceral.

Fuerza de la evidencia: Moderada, basada en múltiples ensayos controlados y aprobación regulatoria en Alemania. Las limitaciones incluyen la formulación patentada, lo que dificulta atribuir los efectos a componentes individuales, y poblaciones de ensayo relativamente pequeñas.

4.5 Probióticos

Uso Tradicional

Los alimentos fermentados, incluyendo el yogur, el kéfir y las verduras lactofermentadas, han formado parte de las dietas tradicionales de muchas culturas durante milenios: en Asia Central (kéfir), Europa del Este (chucrut, kvas), el sur de Asia (lassi) y Asia Oriental (kimchi, miso). Estas preparaciones eran reconocidas en la medicina popular y tradicional como apoyo a la salud digestiva, aunque el concepto de "probióticos" tal como lo define la microbiología es una construcción moderna.

Evidencia Científica

La evidencia actual proveniente de revisiones sistemáticas y metaanálisis respalda el uso de probióticos para el alivio sintomático del SII; sin embargo, no puede hacerse ninguna recomendación sobre especies/cepas específicas o combinaciones. Aunque numerosos estudios han demostrado que los probióticos son efectivos en el tratamiento del SII, sigue sin estar claro si combinaciones, especies o cepas particulares de probióticos son más efectivas que otras. Un metaanálisis en red mostró que diferentes probióticos tenían diferentes tasas de respuesta, y que una combinación de Lactobacillus y Bifidobacterium podría tener un mejor efecto terapéutico sobre el SII.

Una revisión general (umbrella review) publicada en 2024 encontró que, en relación con el dolor abdominal después de la suplementación con probióticos (riesgo relativo [RR]: 4.04; IC 95%: 2.36, 6.92; GRADE = moderado) y los síntomas de SII tras una dieta baja en FODMAP (RR: 1.48; IC 95%: 1.14, 1.93; GRADE = moderado), había evidencia de que los probióticos y una dieta baja en FODMAP pueden conferir efectos clínicos y favorables.

El análisis de revisiones sistemáticas revela que las dietas bajas en FODMAP alivian de manera consistente los síntomas del SII y mejoran la calidad de vida. Sin embargo, la efectividad de los probióticos y prebióticos varía, con resultados dependientes de cepas específicas y de los perfiles de microbiota individuales de los pacientes.

Fuerza de la evidencia: Moderada en general, aunque los efectos específicos de cepa y dosis aún no pueden generalizarse de manera confiable. Los ensayos son típicamente a corto plazo y utilizan preparaciones heterogéneas. Las guías del ACG de 2020 incluyeron a los probióticos y la dieta baja en FODMAP como enfoques para aliviar los síntomas del SII antes de escalar a terapias médicas.

4.6 Aloe Vera (Aloe barbadensis)

Uso Tradicional

El gel y el látex de aloe vera han tenido un papel destacado en la medicina tradicional del norte de África, la península arábiga, el Caribe y los pueblos indígenas de América del Norte. El gel (hoja interna) se ha utilizado tópica e internamente como agente demulcente, antiinflamatorio y laxante. En particular, se aplicaba para calmar la irritación de la mucosa y aliviar la constipación.

Evidencia Científica

El aloe vera se utiliza comúnmente en el SII, especialmente en el subtipo con predominio de constipación. Sin embargo, la evidencia de ensayos clínicos es limitada e inconsistente. Un estudio aleatorizado, doble ciego, cruzado y controlado con placebo evaluó el aloe vera en el SII. El análisis estadístico de 47 pacientes no mostró diferencias entre el tratamiento con placebo y el de aloe vera en la calidad de vida en el SII. En un estudio previo de Odes et al., se asignó aleatoriamente a 35 hombres y mujeres para recibir cápsulas que contenían celidonia-aloe vera-psyllium, o placebo, durante 28 días. Reportaron que el dolor abdominal no se redujo en ninguno de los grupos, pero la preparación de medicina herbal fue efectiva como laxante en el tratamiento de la constipación.

Una revisión general (umbrella review) señaló que el aloe vera mejoró los síntomas del SII en algunos análisis, mientras que una revisión sistemática de 2026 sobre tratamientos derivados de plantas concluyó que el Aloe vera exhibe resultados mixtos o inconsistentes, lo que refleja la heterogeneidad en los diseños de los estudios y los mecanismos subyacentes.

Fuerza de la evidencia: Débil a mixta. Las poblaciones pequeñas de los ensayos, las preparaciones variables y los resultados inconsistentes limitan las conclusiones. Se necesitan ECA más rigurosos.

4.7 Berberina

Uso Tradicional

La berberina es un alcaloide benzilisoquinolínico que se encuentra en varias plantas, principalmente Coptis chinensis (hilo de oro chino), Berberis vulgaris (agracejo) e Hydrastis canadensis (sello dorado). En la Medicina Tradicional China, Coptis chinensis se ha utilizado durante miles de años para condiciones descritas como "calor húmedo en el intestino", que se manifiestan como diarrea, disentería y dolor abdominal.

Evidencia Científica

La berberina, un alcaloide benzilisoquinolínico aislado de varias plantas, en particular de Coptis chinensis, ha mostrado eficacia terapéutica en pacientes afectados por SII-D en un ECA con placebo. Con base en hallazgos en un modelo murino de SII-D, se ha propuesto que la berberina induce sus efectos beneficiosos mediante la estimulación de los receptores opioides μ y δ.

Fuerza de la evidencia: Preliminar. La evidencia proviene en gran parte de un número reducido de ECA y modelos animales. Se necesitan ensayos más grandes y bien diseñados en poblaciones diversas de SII.

4.8 L-Glutamina

Uso Tradicional

La L-glutamina no es un ingrediente con una tradición herbal clásica. Su uso en el contexto del SII y la permeabilidad intestinal es un enfoque contemporáneo de la nutrición y la medicina funcional, que surge de la investigación sobre la función de la barrera intestinal y el "intestino permeable" (leaky gut) a finales del siglo XX y principios del siglo XXI.

Evidencia Científica

Algunos pacientes con SII-D muestran un aumento en la permeabilidad intestinal del intestino delgado y del colon relacionado con una expresión reducida de las uniones estrechas (tight junctions). Se ha postulado que la L-glutamina, un aminoácido esencial, puede alterar las proteínas de las uniones estrechas, afectar la señalización inflamatoria y reducir la permeabilidad intestinal. Un estudio de 2019 asignó aleatoriamente a 115 pacientes con SII-D postinfeccioso a recibir L-glutamina 5 g tres veces al día o placebo durante 8 semanas.

Fuerza de la evidencia: Preliminar. Este sigue siendo un área emergente, con ensayos clínicos limitados. La evidencia sobre el mecanismo proviene en gran parte de estudios preclínicos o de ECA pequeños, particularmente en el subtipo de SII postinfeccioso.

4.9 Hierba de San Juan (Hypericum perforatum)

Uso Tradicional

Hypericum perforatum se ha utilizado durante siglos en la medicina popular y eclesiástica europea, principalmente para trastornos del estado de ánimo, dolor nervioso y alteraciones digestivas. Su uso para molestias intestinales aparece en herbarios europeos de los siglos XVI a XVIII, donde se aplicaba a afecciones intestinales inflamatorias y diarrea.

Evidencia Científica

La revisión de medicinas herbales para el SII que incluyó a Hypericum perforatum en su análisis encontró datos limitados. La hierba de San Juan exhibe resultados mixtos o inconsistentes en el SII, lo que refleja la heterogeneidad en los diseños de los estudios y los mecanismos subyacentes. Su presunta relevancia para el SII se relaciona con sus mecanismos serotoninérgicos (inhibición de la recaptación de serotonina), que se cruzan con la disfunción del eje intestino-cerebro. Sin embargo, faltan datos sólidos de ECA en humanos específicamente para el SII.

Fuerza de la evidencia: Insuficiente específicamente para el SII. El fundamento biológico (actividad serotoninérgica) es plausible, pero aún no está respaldado por evidencia clínica adecuada en esta indicación.

4.10 Resumen General de la Evidencia sobre Ingredientes Naturales

Los estudios clínicos demuestran que ciertas intervenciones naturales, particularmente el aceite de menta, STW 5 (Iberogast), el psyllium y varios probióticos seleccionados, pueden proporcionar una mejora sintomática modesta pero clínicamente significativa, especialmente en el dolor abdominal. No obstante, la heterogeneidad en el diseño de los ensayos, las duraciones cortas, los tamaños de muestra pequeños y la estratificación limitada por subtipo restringen la solidez de las recomendaciones resultantes.

5. Factores Dietéticos

5.1 La Dieta Baja en FODMAP

Los FODMAP (Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles Fermentables) son carbohidratos fermentables de cadena corta que se absorben mal en el intestino delgado y se fermentan rápidamente por las bacterias colónicas, produciendo gas, efectos osmóticos y exacerbación de los síntomas en individuos sensibles.

Las dietas bajas en FODMAP alivian de manera consistente los síntomas del SII y mejoran la calidad de vida. Se demostró que la dieta baja en FODMAP y los probióticos son efectivos para el SII en varias revisiones sistemáticas. En las guías del ACG de 2020, se recomiendan los probióticos y una dieta baja en FODMAP para aliviar los síntomas del SII antes de escalar a terapias médicas o como complementos de las terapias médicas.

Sin embargo, la dieta con restricción de FODMAP puede ser efectiva en el manejo a corto plazo de pacientes seleccionados con SII, pero se necesitan ensayos más rigurosos para establecer la eficacia y seguridad a largo plazo, particularmente en la salud colónica y el microbioma. Las revisiones a menudo se centran en resultados a corto plazo, dejando incertidumbres sobre el impacto a largo plazo de las intervenciones dietéticas en la composición de la microbiota intestinal y los marcadores inflamatorios.

5.2 Fibra Dietética: Soluble vs. Insoluble

No toda la fibra dietética tiene efectos equivalentes en el SII. La fibra soluble (por ejemplo, el psyllium, el salvado de avena, la cáscara de ispágula) tiende a ser mejor tolerada y más beneficiosa que la fibra insoluble (por ejemplo, el salvado de trigo), que en algunos individuos puede empeorar la distensión abdominal y el dolor. La investigación señala la necesidad de personalizar los enfoques dietéticos con base en las respuestas individuales y los perfiles de microbiota para optimizar la eficacia del tratamiento.

5.3 Sensibilidad al Gluten y al Trigo

Existe poca evidencia que respalde el uso de una dieta libre de gluten en el SII, y sigue siendo ambiguo si los pacientes deberían aumentar su ingesta de fibra dietética para mitigar los síntomas del SII. Algunos individuos con SII que responden a una dieta libre de gluten pueden, de hecho, estar respondiendo a la reducción paralela de fructanos (un componente FODMAP del trigo) en lugar de al gluten en sí. La enfermedad celíaca debe descartarse antes de atribuir los síntomas a la sensibilidad al gluten no celíaca.

5.4 Grasas y Tamaño de las Comidas

Las comidas con alto contenido de grasa son desencadenantes dietéticos reconocidos en el SII, particularmente para los síntomas posprandiales, a través de su estimulación del reflejo gastrocólico y sus efectos sobre la motilidad intestinal. La base de evidencia para la restricción de grasas como intervención formal está menos caracterizada por ECA en comparación con el enfoque de dieta baja en FODMAP, pero se discute en la literatura clínica autorizada.

6. Factores del Estilo de Vida

6.1 Estrés Psicológico y Salud Mental

El SII es una enfermedad gastrointestinal funcional altamente prevalente, comúnmente asociada con comorbilidades psicológicas y patrones de pensamiento desadaptativos. Estudios previos reportan que las terapias psicológicas, como la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia dirigida al intestino (GDT, por sus siglas en inglés), mejoran el manejo de los síntomas del SII y la calidad de vida. Los síntomas y trastornos psiquiátricos son un factor de riesgo independiente para el desarrollo del SII y pueden exacerbar o perpetuar los síntomas. Los trastornos de ansiedad pueden precipitar o empeorar los síntomas a través de una mayor activación autonómica asociada (en respuesta al estrés) o mediante cambios en la sensibilidad gastrointestinal y la función motora.

6.2 Calidad del Sueño

Las dificultades para iniciar el sueño ≥ 3 veces por semana se asociaron con el SII (OR: 2.153; IC 95% 1.228–3.774) después del ajuste completo por factores sociodemográficos y de estilo de vida en un estudio poblacional sueco. El SII se asoció con mayores probabilidades de síntomas relacionados tanto con insomnio como con hipersomnolencia (OR 1.9–4.0).

6.3 Actividad Física

Estudios previos han vinculado el SII con factores individuales como el estrés, el sueño deficiente, la falta de disciplina dietética y la actividad física. Se ha publicado una revisión sistemática Cochrane sobre actividad física para el SII (CD011497, 2022), lo que indica un interés creciente en esta área. Se reportó una asociación transversal entre el comportamiento sedentario y el SII, lo que sugiere que un estilo de vida sedentario podría ser un factor de riesgo independiente para el SII.

6.4 Enfoques Integrales del Estilo de Vida

Se ha explorado una intervención estructurada de medicina del estilo de vida para el SII. Una de estas intervenciones incluyó un período de 12 semanas con rutina de sueño estructurada, cumplimiento de un horario de sueño nocturno, limitación del tiempo de pantalla y del consumo de cafeína, orientación en manejo del estrés y meditación de atención plena (mindfulness), y seguimiento de la actividad física durante al menos 45 minutos por día. Los estudios demuestran mejoras significativas en los síntomas gastrointestinales y en la composición de la microbiota, destacando el potencial de las estrategias dietéticas para modificar beneficiosamente la salud intestinal.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Aceite de menta con recubrimiento entérico: El aceite de menta es uno de los remedios naturales más estudiados para el síndrome del intestino irritable (SII), ya que actúa relajando el músculo liso que recubre los intestinos y calmando los espasmos que provocan los cólicos. Tome cápsulas con recubrimiento entérico (que se disuelven en los intestinos en lugar del estómago) entre comidas, típicamente hasta tres veces al día, para ayudar a reducir el dolor abdominal, la hinchazón y los gases.
Remedio 2
Dieta Baja en FODMAP: Los FODMAP son carbohidratos fermentables que se absorben deficientemente en el intestino y son desencadenantes bien establecidos de los síntomas del SII, como hinchazón, gases y alteración de los hábitos intestinales. Elimine los alimentos altos en FODMAP, como trigo, cebolla, ajo, legumbres y ciertas frutas, durante 4 a 6 semanas, y luego reintroduzca las categorías una a la vez para identificar los desencadenantes personales.
Remedio 3
Fibra soluble (cáscara de psyllium): El psyllium es una forma de fibra soluble viscosa que aumenta el volumen de las heces y ayuda a regular las evacuaciones intestinales tanto en el SII con predominio de diarrea como en el SII con predominio de constipación. Disuelva una cucharadita de polvo de cáscara de psyllium en un vaso lleno de agua una o dos veces al día, y aumente la ingesta de fibra gradualmente en 2 a 3 gramos por día para evitar que empeoren los gases o la hinchazón.
Remedio 4
Probióticos: Los probióticos son microorganismos vivos que favorecen un microbioma intestinal saludable y pueden ayudar a reequilibrar el entorno digestivo alterado en el síndrome de intestino irritable (SII). Consuma diariamente alimentos ricos en probióticos, como yogur natural, kéfir o vegetales fermentados, o tome de forma constante un suplemento probiótico de múltiples cepas de buena calidad durante al menos 4 a 8 semanas para evaluar su beneficio.
Remedio 5
Té de manzanilla: La manzanilla es conocida por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias, y puede ayudar a reducir la inflamación intestinal y relajar el tracto digestivo. Prepara una taza de té de manzanilla usando flores secas o una bolsita de té y bébela tibia después de las comidas o antes de dormir para aliviar los cólicos y las molestias abdominales.
Remedio 6
Jengibre: El jengibre es un remedio digestivo tradicional que puede ayudar a reducir los gases, la hinchazón y las náuseas comúnmente asociados con el SII. Prepare una infusión hirviendo raíz de jengibre fresco en rodajas en agua caliente durante 10 minutos, o mastique un pequeño trozo de jengibre confitado antes de las comidas para favorecer una digestión más fluida.
Remedio 7
Olmo resbaladizo: El olmo resbaladizo es un remedio herbal derivado de la corteza interna del árbol Ulmus rubra, tradicionalmente utilizado para calmar y recubrir el revestimiento gastrointestinal. Se considera que favorece la salud intestinal al modular el microbioma, reducir la inflamación y mejorar la barrera intestinal, lo que lo hace útil tanto para el SII con predominio de diarrea como para el SII con predominio de constipación. Mezcle una cucharada de polvo de olmo resbaladizo en agua tibia o avena y consúmalo antes de las comidas.
Remedio 8
Compresa tibia (termoterapia): Una simple almohadilla térmica casera o una bolsa de agua caliente aplicada sobre el abdomen puede proporcionar un alivio rápido y sin medicamentos de los retortijones y espasmos relacionados con el SII. El calor ayuda a relajar los músculos intestinales contraídos; aplíquela en la parte baja del abdomen durante 15 a 20 minutos durante un episodio agudo para obtener un alivio reconfortante.
Remedio 9
Ejercicio moderado diario: El movimiento aeróbico regular, como caminar, nadar o andar en bicicleta durante aproximadamente 30 minutos la mayoría de los días, ayuda a mejorar la motilidad intestinal, reducir las hormonas de estrés circadiano y disminuir la gravedad general de los síntomas del SII. Incluso una caminata suave diaria después de las comidas puede favorecer significativamente el ritmo intestinal y reducir la hinchazón.
Remedio 10
Atención plena, meditación e higiene del sueño: Debido a que el SII está estrechamente ligado al eje intestino-cerebro, las prácticas diarias de reducción del estrés, como la meditación de atención plena o la relajación muscular progresiva durante 15 minutos, pueden ayudar a romper el ciclo de brotes desencadenados por el estrés. Combina esto con una higiene del sueño constante —manteniendo horarios regulares de sueño y vigilia, evitando las pantallas una hora antes de dormir, y procurando dormir de 7 a 8 horas por noche— para apoyar los ritmos circadianos que regulan una función digestiva saludable.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar síndrome del intestino irritable (sii).
  • El 5-HTP es el precursor directo de la serotonina, y un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo (Keszthelyi et al., Neurogastroenterol Motil 2015, n=15 pacientes con SII) encontró que el 5-HTP indujo alteraciones significativas en los metabolitos serotoninérgicos y afectó la percepción del dolor visceral en pacientes con SII hipersensibles, confirmando el papel del metabolismo alterado de la serotonina en la fisiopatología del SII.

  • AcaciaCientífico

    Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 4 semanas de duración (European Journal of Nutrition, 2024) estudió la fibra de acacia específicamente en pacientes con síndrome del intestino irritable con predominio de constipación. Evidencia clínica y tradicional adicional documenta una mejora en los síntomas intestinales del síndrome del intestino irritable, incluyendo la regularidad de las deposiciones y las molestias abdominales. La fibra de acacia es recomendada como suplemento para el síndrome del intestino irritable por varias bases de datos basadas en evidencia.

  • Carbón activadoCientífico

    El carbón activado se ha evaluado en un ensayo clínico específico para el SII. Un ECA publicado (Hübner y Moser, Adv Ther 2002) evaluó comprimidos de carbón específicamente en pacientes con SII y encontró un beneficio significativo para las molestias abdominales. Su mecanismo adsorbente aborda directamente los gases intestinales, la distensión abdominal y la flatulencia, síntomas centrales del SII. Se cita en revisiones de evidencia sobre suplementos para el SII junto con el aceite de menta y el psyllium.

  • Se ha documentado una reducción de la abundancia intestinal de A. muciniphila en pacientes con SII, y las propiedades de refuerzo de la barrera intestinal de esta bacteria son mecanísticamente relevantes para la fisiopatología del SII, la cual involucra un aumento de la permeabilidad intestinal y la hipersensibilidad visceral. La A. muciniphila pasteurizada mejoró la permeabilidad intestinal, la sensibilidad colónica y los indicadores conductuales en dos modelos murinos de SII. Actualmente está en curso un ECA piloto en humanos que examina la A. muciniphila pasteurizada en sujetos con SII.

  • Aloe veraCientífico

    El aloe vera se ha evaluado en varios ECA específicos para el SII, y una revisión general de 2025 (Nutr Rev, 175 ensayos) confirmó que mejoró los síntomas del SII junto con el aceite de menta y la fibra soluble. Un ECA doble ciego de 2006 (Davis et al., Int J Clin Pract) y un estudio cruzado aleatorizado (Hutchings et al., ISRN Gastroenterol 2011) evaluaron ambos el aloe vera específicamente en pacientes con SII. Los mecanismos incluyen efectos antiinflamatorios sobre la mucosa intestinal y una actividad laxante leve.

  • amilasaCientífico

    Se han investigado mezclas de enzimas digestivas que contienen amilasa en pacientes con SII. La digestión incompleta de los carbohidratos contribuye a los síntomas del SII derivados de la fermentación; la amilasa actúa sobre los sustratos de almidón dentro de esta vía. Los ensayos clínicos de combinaciones multienzimáticas reportan mejoras modestas en la distensión abdominal, los gases y el dolor abdominal en poblaciones con SII.

  • alcachofaCientífico

    El extracto de hoja de alcachofa (ALE) cuenta con evidencia clínica moderada para la dispepsia funcional y el síndrome del intestino irritable (SII), incluidos varios ECA. Ejerce efectos procinéticos y antiinflamatorios a través de la cinarina y el ácido clorogénico. Un amplio estudio observacional (n=279) mostró una mejora significativa de los síntomas del SII con ALE. También es un componente de la fórmula combinada Iberogast, estudiada en ensayos sobre el SII.

  • AspergillusCientífico

    Los comprimidos de enzima Oryz-Aspergillus y pancreatina se han estudiado en un ensayo clínico para el síndrome del intestino irritable con predominio de estreñimiento (SII-E), evaluando la mejoría de los hábitos intestinales y los síntomas abdominales con base en el eje cerebro-intestino. Por separado, la investigación sobre el micobioma ha identificado patrones de abundancia de Aspergillus como marcadores predictivos en pacientes con SII. El producto enzimático Combizym® tiene una indicación establecida para la dispepsia que se superpone funcionalmente con las presentaciones del SII.

  • atractylodesCientífico

    Atractylodes macrocephala es un ingrediente clave en las fórmulas de la MTC evaluadas en revisiones sistemáticas y metaanálisis para el SII. Sus polisacáridos y aceites volátiles modulan la microbiota intestinal, la motilidad intestinal y la sensibilidad visceral en modelos preclínicos relevantes para el SII. La evidencia metaanalítica sobre las fórmulas de la MTC que contienen AMR es positiva en cuanto al alivio de los síntomas del SII.

  • bacillus clausiiCientífico

    Un ECA de fase III doble ciego de 2022 en niños con SII (Roma IV) no encontró diferencia significativa entre B. clausii y placebo añadidos a la terapia convencional, aunque el estudio careció de suficiente poder estadístico debido a una respuesta al placebo inesperadamente alta. Un estudio observacional anterior reportó un beneficio de B. clausii para el SIBO relacionado con el SII. Actualmente, la evidencia es insuficiente para confirmar su eficacia en el SII.

  • Bacillus coagulans ha demostrado eficacia en el SII en múltiples ECA y metaanálisis. Un ECA de 90 días con B. coagulans MTCC 5856 (2 mil millones de UFC/día) mejoró significativamente la hinchazón, la diarrea, el dolor abdominal y la frecuencia de las evacuaciones en el SII-D frente a placebo. Un metaanálisis específico por cepa de 2025 confirmó B. coagulans Unique IS2 y MTCC 5856 en metaanálisis sobre la mejora de los síntomas del SII y los resultados de calidad de vida.

  • Bacillus subtilis es un probiótico formador de esporas incluido en la literatura basada en evidencia sobre probióticos para el SII. Se cita en guías clínicas sobre probióticos como un organismo de origen edáfico ("soil-based") con beneficios para la función de la barrera intestinal relevantes para el SII. Se incluye en preparaciones probióticas multicepa estudiadas para el SII, con propiedades formadoras de esporas que garantizan su llegada al tracto gastrointestinal.

  • plátanoCientífico

    La fibra de plátano —particularmente la pectina soluble y el almidón resistente presentes en las formas no maduras— ha demostrado beneficios sobre los síntomas relacionados con el síndrome de intestino irritable (SII), incluyendo estreñimiento, diarrea y malestar abdominal, en evidencia de nivel ECA. Un ECA de 2022 sobre una mezcla de almidón resistente que incluía harina de plátano verde mejoró múltiples síntomas gastrointestinales relevantes para el SII. La evidencia sobre el plátano como intervención independiente para el SII es limitada, pero el mecanismo basado en fibra está clínicamente reconocido.

  • agracejoCientífico

    Los estudios en animales y los datos clínicos emergentes respaldan el uso de la berberina proveniente del agracejo (barberry) para la hipersensibilidad visceral relacionada con el síndrome del intestino irritable (SII), actuando mediante la normalización de la microbiota intestinal y la supresión de la activación microglial espinal. Un ensayo clínico registrado hace referencia a la berberina para el SII de predominio diarreico. El uso tradicional del agracejo para las enfermedades diarreicas concuerda con esta aplicación.

  • benegut perillaCientífico

    El estudio pivotal DB-RCT de 4 semanas (BMC Complementary and Alternative Medicine, 2014) incluyó a sujetos con perfiles de malestar gastrointestinal que se superponen con el SII —intolerancia gastrointestinal funcional con distensión abdominal, alteraciones en las deposiciones y síntomas abdominales— y mostró una mejoría significativa de los síntomas con 300 mg/día de Benegut. El estudio se cita específicamente en bases de datos de referencia como demostración de beneficios relevantes para el SII. Los datos mecanísticos muestran actividad procinética, antiespasmódica y antiinflamatoria, coherente con la fisiopatología del SII.

  • berberinaCientífico

    La berberina cuenta con múltiples estudios clínicos que demuestran su beneficio en el SII, particularmente en el SII-D. Un estudio clínico observacional de 2024 (Nutrients, n=146 pacientes con SII) que combinó berberina con curcumina encontró que el 93.1% experimentó mejoría o resolución de los síntomas. La berberina reduce la inflamación intestinal, modula la microbiota y suprime la hipersensibilidad visceral a través del eje intestino-cerebro. Se encuentra entre los botánicos más estudiados farmacológicamente para el SII-D.

  • beta-glucanoCientífico

    La fermentación prebiótica del beta-glucano favorece la diversidad del microbioma y la producción de SCFA (ácidos grasos de cadena corta), lo que ayuda a corregir la disbiosis intestinal implicada en el SII. Varios ECA han reportado reducciones en el dolor abdominal, la distensión abdominal y una normalización de los movimientos intestinales en pacientes con SII. La eficacia puede variar según el subtipo de SII (con predominio de constipación frente a con predominio de diarrea).

  • BifidobacteriumCientífico

    Las especies de Bifidobacterium cuentan con amplia evidencia clínica para el SII. Una revisión sistemática específica por cepas de 2025 (32 artículos, 10 cepas) confirmó que B. longum 35624 se encuentra entre las cepas con eficacia meta-analítica para el SII. Un metaanálisis de 23 ensayos con probióticos (1,404 pacientes con SII) encontró mejoría global del SII (RR 0.77) y reducción del dolor abdominal (RR 0.78) con probióticos que contienen Bifidobacterium. La Sociedad Británica de Gastroenterología reconoce a Bifidobacterium para el alivio de los síntomas del SII.

  • Bifidobacterium animalis subespecie lactis, en particular las cepas BB-12 y HN019, cuenta con evidencia clínica para la disfunción intestinal relacionada con el SII. BB-12 se recomienda específicamente para el SII-C; se ha demostrado en ECA que HN019 aumenta la velocidad del tránsito colónico y la frecuencia de las evacuaciones. Ambas cepas están incluidas en las guías basadas en evidencia sobre probióticos para el SII en los subtipos con predominio de constipación.

  • B. bifidum MIMBb75 se encuentra entre los probióticos monocepa con mejor evidencia para el SII. Un ECA doble ciego, controlado con placebo, en 122 pacientes con SII mostró que redujo significativamente las puntuaciones globales de síntomas del SII, el dolor abdominal y la distensión abdominal, además de mejorar la calidad de vida en comparación con el placebo. Un ensayo posterior de mayor tamaño publicado en Lancet Gastroenterology (443 pacientes) confirmó el beneficio incluso con bacterias inactivadas por calor. En conjunto, la evidencia se clasifica como SORT C debido a resultados mixtos en los metanálisis al agrupar todas las especies de Bifidobacterium.

  • Bifidobacterium breve ha sido estudiada en el síndrome de intestino irritable (SII) y trastornos funcionales gastrointestinales, principalmente en formulaciones probióticas multicepa que han demostrado beneficio clínico. Un metaanálisis de 23 ensayos con probióticos en 1,404 pacientes con SII, que mostró mejoría global del SII y reducción del dolor abdominal, incluyó preparaciones con Bifidobacterium que incorporaban B. breve. La evidencia de ECA independientes para SII es más limitada que para B. longum 35624.

  • Bifidobacterium infantis 35624 (reclasificada como B. longum 35624) es la cepa probiótica individual más estudiada específicamente para el SII. Un metaanálisis específico de cepa de 2025 (32 artículos) confirmó su eficacia para los síntomas clave del SII. Un ECA de 8 semanas con 75 participantes demostró reducciones significativas en el dolor, la incomodidad, la distensión abdominal y la constipación. Un ECA de referencia confirmó que normaliza la proporción de citocinas IL-10/IL-12 intestinal, un marcador mecanístico único para la desregulación inmune del SII.

  • Múltiples ECAs han evaluado cepas de B. lactis en pacientes con SII. B. lactis BI040, en un ECA de 12 semanas, redujo la frecuencia e intensidad del dolor, mientras que B. lactis UABla-12 mejoró la severidad del dolor abdominal. Los metaanálisis de cepas de Bifidobacterium en SII muestran beneficios limitados pero significativos frente al placebo, principalmente en el dolor y los síntomas globales.

  • Bifidobacterium longum 35624 (anteriormente B. infantis 35624) cuenta con la evidencia metaanalítica más sólida entre las especies de Bifidobacterium para el síndrome de intestino irritable (SII), confirmada en una revisión sistemática de 2025 que incluyó 32 ECA. Múltiples ensayos documentan mejoras significativas en el dolor abdominal, la distensión abdominal y la función intestinal. Es una de las cinco cepas probióticas con eficacia metaanalítica para el SII en las revisiones sistemáticas actuales, junto con L. rhamnosus GG y L. plantarum 299v.

  • sal biliarCientífico

    La malabsorción de ácidos biliares es un mecanismo subtipo cada vez más reconocido dentro del SII, particularmente el SII-D. Hasta un tercio de los pacientes con SII-D presentan malabsorción de ácidos biliares medible en pruebas objetivas (SeHCAT o C4 sérico). Los pacientes con SII-C muestran hallazgos opuestos: excreción fecal de ácidos biliares reducida y tránsito más lento. Las alteraciones en el perfil de ácidos biliares ahora se incorporan a los modelos mecanísticos de la fisiopatología del SII.

  • páncreas bovinoCientífico

    Un subgrupo de pacientes con síndrome de intestino irritable de predominio diarreico (SII-D) presenta insuficiencia pancreática exocrina subyacente. Un estudio clínico (Clinical Gastroenterology and Hepatology, 2009) encontró que el 6.1% de 314 pacientes con SII-D tenía IPE, y aquellos que recibieron terapia con enzimas pancreáticas mostraron mejoras significativas en la frecuencia y consistencia de las deposiciones y en el dolor abdominal en comparación con los que no tenían IPE. También se ha publicado un ECA piloto de pancrelipasa para el SII-D posprandial. La evidencia corresponde a un subgrupo específico de SII-D con IPE positiva, no al SII en general.

  • La suplementación con butirato ha demostrado un beneficio sintomático en el síndrome de intestino irritable (SII) en pequeños ensayos clínicos, reduciendo el dolor abdominal, la urgencia y la distensión abdominal. Un ECA de 2025 sobre butirato de calcio en SII pediátrico (n=51) mostró éxito del tratamiento en el 73% frente al 3.8% con placebo. Un ensayo referenciado sobre un producto que contiene tributirina (ButyraGen) también observó una reducción del dolor abdominal. La mayoría de la evidencia sobre el SII utiliza sales de butirato; los ECA en humanos específicos sobre tributirina para el SII son muy limitados.

  • ácido butíricoCientífico

    La evidencia clínica respalda la suplementación con butirato de sodio para el alivio de los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII). Los estudios controlados con placebo muestran reducciones significativas en el dolor abdominal, la distensión abdominal y mejoras en la permeabilidad intestinal. El butirato regula la función de los colonocitos, la motilidad intestinal y las respuestas inmunitarias locales relevantes para la fisiopatología del SII.

  • repolloCientífico

    El repollo fermentado (sauerkraut, kimchi) ha sido probado en pacientes con SII y ha demostrado reducir significativamente la gravedad de los síntomas. Un ECA piloto clínico de 2018 encontró que tanto el sauerkraut pasteurizado como el no pasteurizado mejoraron los síntomas del SII, y el no pasteurizado además alteró la microbiota intestinal. Un estudio clínico de 2022 mostró que 210 g/día de kimchi durante 12 semanas mejoraron los patrones de defecación en el SII.

  • capsicumCientífico

    Los pacientes con SII presentan una densidad marcadamente aumentada de fibras sensoriales que expresan TRPV1 en el colon, la cual correlaciona con la gravedad del dolor abdominal. La estimulación repetida con capsaicina, mediante consumo dietético o suplementación, desensibiliza estas fibras, y la evidencia clínica en desarrollo respalda el papel terapéutico de la desensibilización de TRPV1 mediada por capsaicina en el SII.

  • alcaraveaCientífico

    El aceite de alcaravea aplicado tópicamente en el abdomen se ha evaluado en un ensayo controlado aleatorizado cruzado para el síndrome de intestino irritable (SII), en el que los pacientes reportaron el mayor beneficio subjetivo en comparación con los controles. La combinación de aceite de alcaravea y aceite de menta (Menthacarin) se ha evaluado en ensayos clínicos para la dispepsia funcional con superposición de SII, mostrando una reducción significativa de los síntomas. La acción antiespasmódica de la alcaravea sobre el músculo liso intestinal se considera el mecanismo principal.

  • celulasaCientífico

    La celulasa es un ingrediente presente en mezclas multienzimáticas digestivas estudiadas en poblaciones con SII. El producto Biointol —que contiene celulasa entre varias enzimas— fue evaluado en un estudio clínico sobre SII y mostró mejoras en la hinchazón, la flatulencia y el dolor abdominal, aunque los efectos sobre otros síntomas del SII fueron modestos. Desde el punto de vista mecanístico, la celulasa podría reducir el sustrato fermentable que llega al colon, disminuyendo así la producción de gas que impulsa los síntomas del SII.

  • achicoriaCientífico

    La inulina de achicoria ha sido evaluada en pacientes con SII con resultados mixtos: algunos ensayos muestran beneficio para el SII con predominio de constipación (SII-C) mediante una mejora en la frecuencia de las deposiciones y la modulación de la microbiota, mientras que otros con dosis de 6-20 g/día no muestran mejoría en los síntomas globales. El enriquecimiento de bifidobacterias por parte de los ITF podría favorecer el manejo del SII-C.

  • clorelaCientífico

    Un pequeño estudio abierto evaluó la chlorella en pacientes con síndrome del intestino irritable (SII) y encontró mejoras en el dolor abdominal y la distensión abdominal, aunque careció de un control con placebo. La evidencia es preliminar y se basa en datos clínicos limitados.

  • Un ECA en 87 pacientes con SII de predominio diarreico encontró que la pectina diaria redujo significativamente los síntomas, mejoró la consistencia de las heces y potenció la calidad de vida en comparación con el placebo. La pectina actuó como prebiótico, aumentando las bifidobacterias y normalizando la proporción de citocinas inflamatorias IL-10/IL-12. Se ha estudiado particularmente en el SII-D (subtipo de predominio diarreico).

  • calostroCientífico

    El calostro bovino reduce la permeabilidad intestinal y la inflamación, dos mecanismos implicados en la fisiopatología del SII. Los datos en animales y humanos muestran que el calostro bovino (BC) preserva la integridad epitelial y reduce los marcadores inflamatorios relevantes para el SII. Su modulación de la microbiota intestinal y la inmunidad mucosa aporta respaldo mecanístico adicional.

  • Coptis chinensisCientífico

    La berbérina de Coptis chinensis ha sido estudiada en modelos animales de SII, mostrando una reducción de la hipersensibilidad visceral y de la disbiosis intestinal. Un ECA clínico de berberina en pacientes con SII-D mostró mejoras significativas en la frecuencia de las deposiciones, la urgencia y el dolor abdominal. Los vínculos mecanísticos involucran la microbiota intestinal y la señalización del dolor espinal.

  • cominoCientífico

    Un estudio clínico piloto en 57 pacientes con SII encontró que el aceite esencial de comino (20 gotas/día durante 4 semanas) redujo significativamente el dolor abdominal, la distensión abdominal, la evacuación incompleta, la urgencia fecal y el moco en las heces. Ambos subtipos de SII, con predominio de diarrea y con predominio de constipación, mostraron mejoría.

  • cúrcumaCientífico

    La curcumina ha demostrado una mejora de los síntomas del SII en múltiples estudios clínicos. Una revisión general (umbrella review) de 2025 (Nutr Rev, 175 ECA) identificó específicamente a la curcumina como un factor que mejora la severidad de los síntomas del SII. Un estudio clínico de la vida real de 2024 (Nutrients, n=146) encontró que el 93.1% de los pacientes con SII reportaron mejoría de los síntomas con la combinación de berberina/curcumina. La curcumina modula la inflamación intestinal, la señalización serotoninérgica y la integridad de la barrera intestinal, mecanismos clave del SII.

  • diamina oxidasaCientífico

    Los perfiles de síntomas del SII se superponen considerablemente con la intolerancia a la histamina por deficiencia de DAO, y algunas evidencias sugieren que los niveles elevados de actividad de DAO en pacientes con SII se correlacionan con la gravedad de la enfermedad. La deficiencia de DAO es uno de los mecanismos que vincula la desregulación de la histamina con presentaciones similares al SII, y la HIT es un factor de confusión diagnóstica reconocido en el SII.

  • Las preparaciones de enzimas digestivas, incluidas las peptidasas con actividad DPPIV, se han estudiado en poblaciones que se superponen sustancialmente con el SII, en particular pacientes con sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC), quienes a menudo cumplen los criterios diagnósticos de SII. Una revisión narrativa de 2020 (PMC6910206) abarca décadas de ensayos controlados aleatorizados sobre mezclas multienzimáticas dirigidas a la diarrea posprandial y los síntomas abdominales de tipo SII. Un ECA doble ciego (PMC4488801) confirmó que una gran proporción de pacientes con SII presenta sensibilidad al gluten, el sustrato clave para la actividad de la DPPIV. La contribución específica de la DPPIV frente a otras enzimas presentes en las mezclas no se ha aislado.

  • Dos estudios clínicos pequeños en adultos con SII encontraron una mejora significativa de los síntomas con la suplementación de asafétida; sin embargo, un tercer estudio no encontró ningún efecto (Healthline). El ECA PMC6129344 en dispepsia funcional —que se superpone con la sintomatología del SII— respalda firmemente la modulación del músculo liso gastrointestinal. La asafétida es un remedio ayurvédico primario para el SII.

  • linazaCientífico

    La linaza molida ha sido estudiada para el síndrome del intestino irritable (SII), y la evidencia sugiere beneficios para el SII con predominio de constipación, incluyendo alivio de la constipación, reducción de la hinchazón abdominal y mejora de los hábitos intestinales. Un estudio de 2004 encontró que la linaza molida fue más eficaz que el psyllium para el SII-C.

  • Los fructooligosacáridos (FOS) son fibras prebióticas que estimulan bacterias intestinales beneficiosas (Bifidobacterium, Lactobacillus), modulando el microbioma disbiótico central en el SII. Las combinaciones simbióticas (probiótico más prebiótico FOS) han demostrado mejoras en los síntomas del SII en ensayos clínicos. Los FOS se incluyen en el manejo del SII basado en evidencia como soporte prebiótico, aunque dosis altas pueden empeorar el SII sensible a FODMAP.

  • Las mezclas de enzimas digestivas que contienen proteasa fúngica se han empleado como terapias adyuvantes en trastornos gastrointestinales funcionales, incluido el SII, con evidencia clínica proveniente de ensayos sobre dispepsia que respalda la reducción de síntomas. La actividad proteasa puede ayudar a reducir la carga de fermentación proteica que llega al colon, lo cual puede contribuir a los síntomas del SII. La evidencia específica sobre el SII en comparación con la dispepsia funcional sigue siendo limitada.

  • Los galactooligosacáridos (GOS) cuentan con evidencia de ECA específica para el SII. Un ECA doble ciego controlado con placebo (Silk et al., Aliment Pharmacol Ther 2009, n=44 pacientes con SII) encontró que 3.5 g/día de GOS mejoraron significativamente la consistencia de las heces, la hinchazón y las puntuaciones de ansiedad en pacientes con SII, junto con cambios beneficiosos en la microbiota. A diferencia de los prebióticos con mayor contenido de FODMAP, el GOS en dosis bajas parece ser tolerable y directamente beneficioso en el SII.

  • garbanzoCientífico

    La relación entre los garbanzos y el SII es bidireccional: la fibra del garbanzo puede aliviar los síntomas del SII con predominio de constipación y reducir la inflamación intestinal, pero su alto contenido de FODMAP (oligosacáridos fermentables, particularmente galacto-oligosacáridos) puede desencadenar hinchazón, gases y dolor en personas con SII sensibles. Una revisión de 2024 publicada en Heliyon (PMC11532829) documentó que la fibra del garbanzo reduce los síntomas del SII mediante mecanismos antiinflamatorios.

  • jengibreCientífico

    El jengibre tiene propiedades antiespasmódicas, procinéticas y antinauseosas clínicamente documentadas que resultan directamente relevantes para los síntomas del SII a través del antagonismo de los receptores 5-HT3 y la modulación de las prostaglandinas. Las revisiones de medicina herbal basadas en evidencia citan el jengibre para la hinchazón, los cólicos y las náuseas relacionados con el SII, con evidencia clínica moderada. El uso tradicional para las molestias gastrointestinales abarca la medicina ayurvédica, china y europea desde hace más de 2000 años.

  • GlucoamilasaCientífico

    Se han identificado variantes deletéreas raras en el gen MGAM como posibles factores contribuyentes a la susceptibilidad al síndrome de intestino irritable (SII), lo que vincula la deficiencia de glucoamilasa con síntomas de malabsorción de carbohidratos similares a los del SII. Las mezclas multienzimáticas que incluyen glucoamilasa han mejorado los síntomas gastrointestinales en pacientes con SII en ensayos clínicos.

  • glucomananoCientífico

    Los ensayos clínicos han investigado el glucomanano para los síntomas relacionados con el SII, incluyendo dolor abdominal, distensión, constipación y diarrea. Un ECA doble ciego (Horvath et al. 2013, World J Gastroenterol, n=niños con TFGI relacionados con dolor abdominal) evaluó el glucomanano a 2.52 g/día frente a placebo, valorando el dolor y los resultados intestinales. Un estudio de Al-Ghazzewi exploró los hidrolizados de glucomanano de konjac en pacientes del espectro de la EII, incluyendo el SII.

  • HemicelulasaCientífico

    Las mezclas multienzimáticas que incluyen hemicelulasa se han incluido en estudios pequeños en humanos que reportan mejoras modestas en síntomas relacionados con el SII, como distensión abdominal, gases y alteración de la consistencia de las heces. La hemicelulasa reduce el sustrato de fermentación hemicelulósica que llega al colon, abordando directamente uno de los factores que impulsan los síntomas de gases en el SII. No existen ECA directos que aíslen la hemicelulasa en el SII; la evidencia proviene de estudios con formulaciones multienzimáticas.

  • La IgG bovina de origen sérico (SBI, por sus siglas en inglés) cuenta con evidencia clínica en el síndrome de intestino irritable con predominio de diarrea (SII-D). Múltiples estudios, incluidos un ECA piloto y revisiones retrospectivas de historias clínicas, demuestran reducciones significativas en el dolor abdominal, las deposiciones sueltas, la hinchazón y la urgencia. Estudios mecanísticos de la Clínica Mayo indican que la SBI mejora la función intestinal y modifica la composición de la microbiota duodenal.

  • inulinaCientífico

    La inulina es una fibra prebiótica estudiada en el síndrome de intestino irritable (SII) por su efecto modulador del microbioma intestinal. La inulina en dosis bajas, en formulaciones simbióticas con probióticos, ha demostrado mejoras en los síntomas del SII en ensayos clínicos. Una revisión sistemática sobre simbióticos y fibra para trastornos funcionales intestinales reconoce que los simbióticos que contienen inulina son beneficiosos. Nota: la inulina es un FODMAP y, en dosis más altas, puede empeorar los síntomas en pacientes con SII sensibles a los FODMAP.

  • Un modelo de rata de SII demostró que la IMO redujo la hipersensibilidad visceral y reparó el daño ultraestructural del epitelio ileal. La IMO se clasifica como baja en FODMAP, lo que hace que sea generalmente tolerada por los pacientes con SII. La evidencia de ensayos clínicos en humanos en poblaciones con SII es limitada.

  • L-glutaminaCientífico

    La L-glutamina cuenta con evidencia sólida de ECA para el síndrome del intestino irritable con predominio de diarrea posinfecciosa. Un ECA de referencia (Zhou et al., Gut 2019, n=106) mostró que el 79.6% de los pacientes con IBS-D que recibieron 15 g/día lograron una reducción significativa de los síntomas, frente al 5.8% con placebo. Un segundo ECA (Front Nutr 2021, n=50) encontró una tasa de respuesta del 88% al añadir glutamina a una dieta baja en FODMAP. La glutamina restaura las uniones estrechas (tight junctions) de la barrera intestinal, un mecanismo clave en el IBS-D con hiperpermeabilidad documentada.

  • lactasaCientífico

    La malabsorción de lactosa y el SII se consideran afecciones independientes, sin embargo, muchos pacientes con SII reportan intolerancia a la leche y una superposición de síntomas. Cuando los lácteos desencadenan síntomas similares a los del SII en personas con malabsorción de lactosa confirmada, la suplementación con lactasa puede mejorar la tolerancia a los lácteos. Sin embargo, un ensayo cruzado doble ciego y una revisión de PMC no encontraron evidencia concluyente de que la suplementación con lactasa beneficie de manera general al SII como trastorno funcional independiente de una malabsorción de lactosa confirmada.

  • LactobacillusCientífico

    Las especies de Lactobacillus como género cuentan con la base de evidencia probiótica más extensa para el SII. Los metanálisis que incluyen 23 ensayos y más de 1400 pacientes demuestran una mejoría global de los síntomas del SII y una reducción del dolor abdominal. Una revisión específica por cepas de 2025 confirmó la eficacia metanalítica de múltiples cepas de Lactobacillus para el SII. Las guías de la British Society of Gastroenterology reconocen específicamente a Lactobacillus para el tratamiento probiótico del SII.

  • Lactobacillus acidophilus se encuentra entre las cepas de Lactobacillus más comúnmente estudiadas en ensayos clínicos sobre el síndrome de intestino irritable (SII). Múltiples ECA han incluido L. acidophilus para el SII, demostrando mejoras en el dolor abdominal, la distensión abdominal y los hábitos intestinales. Un metaanálisis de 23 ECA sobre probióticos en 1,404 pacientes con SII que mostró una mejora global de los síntomas incluyó preparaciones que contenían L. acidophilus.

  • Un ensayo multicéntrico, aleatorizado y controlado con placebo que utilizó una combinación de L. acidophilus y L. bulgaricus (criterios de Roma III) encontró que los probióticos eran eficaces para mejorar la sintomatología del SII. La formulación VSL#3, que incluye L. bulgaricus, también mostró una mejoría significativa en el SII de subtipo con predominio de constipación. La evidencia corresponde a formulaciones multicepa que contienen L. bulgaricus, y no a L. bulgaricus como agente único.

  • Lactobacillus casei ha sido evaluado en ensayos clínicos para el SII con evidencia mixta según la cepa. Un metaanálisis específico de cepa de 2025 encontró que L. casei Shirota no demostró eficacia metaanalítica para el SII, a pesar de algunos ensayos individuales positivos. El género en general muestra beneficio, y L. casei está incluido en el reconocimiento de Lactobacillus para el SII por parte de la British Society of Gastroenterology.

  • Múltiples ECA demuestran la eficacia de L. gasseri en el SII. L. gasseri BNR17 redujo los síntomas de diarrea, el dolor abdominal y la distensión en un ECA doble ciego en SII con predominio de diarrea. L. gasseri LA806 logró una reducción del 49.1% en la intensidad global de los síntomas del SII en un estudio multicéntrico. L. gasseri también ha mostrado beneficios en el estreñimiento relacionado con el SII.

  • Lactobacillus paracasei ha sido estudiado en el síndrome del intestino irritable (SII) y trastornos gastrointestinales funcionales dentro de fórmulas probióticas multicepa que han mostrado beneficio clínico. Combinaciones de cepas que incluyen L. paracasei HEAL9 con L. plantarum 8700:2 han demostrado eficacia en la reducción de síntomas gastrointestinales en ECA. Está incluido en las guías probióticas basadas en evidencia para trastornos intestinales funcionales.

  • Lactobacillus plantarum, particularmente la cepa 299v (DSM 9843), cuenta con evidencia metaanalítica de mejora de los síntomas del SII confirmada en una revisión sistemática específica por cepa de 2025 que abarcó 32 ECA. Un ECA de 4 semanas en 60 pacientes con SII mostró una disminución de la flatulencia y el dolor, así como una mejora de los hábitos intestinales. Es una de las cinco cepas probióticas con eficacia metaanalítica confirmada para el SII, junto con B. longum 35624 y L. rhamnosus GG.

  • Lactobacillus reuteri cuenta con evidencia clínica en trastornos gastrointestinales funcionales relevantes para el SII. Cepas específicas (DSM 17938) tienen beneficios documentados para la motilidad gastrointestinal, los hábitos intestinales y los síntomas abdominales en ensayos clínicos. Está incluida en las guías de probióticos basadas en evidencia para trastornos intestinales funcionales y ha sido estudiada en adultos con síntomas gastrointestinales relacionados con el SII.

  • Lactobacillus rhamnosus GG cuenta con evidencia metaanalítica de eficacia en el SII confirmada en una revisión sistemática específica por cepas de 2025 (32 ECA, 10 cepas). Se la menciona específicamente como una de las cepas probióticas individuales con mejor evidencia para el SII. Una revisión sistemática de 2017 identificó específicamente a L. rhamnosus entre los probióticos eficaces para mejorar los síntomas del SII.

  • Lactobacillus salivarius ha sido evaluado en ensayos clínicos sobre el SII, con al menos un ECA que demostró mejoría en los síntomas globales del SII. Se incluye en metaanálisis de ensayos con probióticos para el SII que demuestran un beneficio general para el dolor abdominal y los síntomas globales. La evidencia es modesta, pero proviene de datos de ECA revisados por pares.

  • Las cepas de L. lactis productoras de GABA mejoraron significativamente los desenlaces relacionados con el SII en un modelo murino validado, incluyendo la hipersensibilidad visceral, la disfunción de la barrera intestinal y las anomalías neuroconductuales, de manera dependiente de la dosis. La L. lactis recombinante secretora de IL-10 también redujo la hiperpermeabilidad intestinal y la desregulación de la serotonina en un modelo de roedor con SII crónico. La evidencia clínica es predominantemente preclínica, pero está bien fundamentada mecanísticamente.

  • LactoferrinaCientífico

    La lactoferrina fecal funciona como un biomarcador clave que distingue la EII (niveles elevados) del SII (niveles normales), lo cual tiene una utilidad diagnóstica significativa. El SII se caracteriza por niveles normales de lactoferrina fecal, lo que respalda su rol en el diagnóstico diferencial. El uso terapéutico de la lactoferrina específicamente en el SII cuenta con datos de ensayos publicados limitados.

  • melena de leónCientífico

    Un estudio clínico en pacientes con gastritis mostró que la Melena de León redujo la inflamación gastrointestinal y moduló la microbiota intestinal, lo que llevó a los investigadores a sugerir un potencial beneficio en el síndrome de intestino irritable (SII). Modelos animales muestran mejoras en la integridad de la barrera intestinal y en la señalización inflamatoria relevante para la fisiopatología del SII. No existen ensayos clínicos específicos en humanos con SII.

  • lipasaCientífico

    Existe evidencia clínica limitada pero emergente sobre las mezclas de enzimas digestivas que contienen lipasa en el síndrome de intestino irritable (SII), particularmente en casos que se superponen con la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Un estudio controlado en 43 pacientes con superposición de EII-SII encontró que un suplemento combinado que incluía enzimas digestivas redujo la hinchazón, la flatulencia y el dolor abdominal. La evidencia específica sobre la lipasa como agente aislado en el SII no está establecida.

  • MelatoninaCientífico

    La melatonina cuenta con evidencia metaanalítica para el SII. Un metaanálisis de 2022 (4 ECA, 115 participantes) encontró que la melatonina exógena mejoró significativamente la severidad general del SII frente a placebo (g de Hedges=0.746, p<0.001), la severidad del dolor por SII (p<0.001) y la calidad de vida (p=0.007). Un ECA de 2023 en 136 pacientes con SII diagnosticados según los criterios ROMA IV encontró una mejora significativa en el puntaje de SII, los síntomas gastrointestinales y la calidad de vida con 6 mg de melatonina al día durante 8 semanas.

  • Aceite de mentolCientífico

    El aceite de menta con recubrimiento entérico (que libera el mentol en el intestino) es uno de los tratamientos herbales con mejor evidencia para el SII, con múltiples ECA y metaanálisis que demuestran una superioridad significativa frente al placebo tanto en la mejora global de los síntomas como en el dolor abdominal.

  • MentaCientífico

    El aceite de menta con recubrimiento entérico es el agente botánico más rigurosamente estudiado para el SII, y reduce de manera consistente el dolor abdominal y las puntuaciones globales de síntomas en comparación con placebo. Múltiples revisiones sistemáticas y metaanálisis de ECA confirman su eficacia. Las guías clínicas europeas, canadienses y japonesas lo recomiendan. El Colegio Americano de Gastroenterología (2021) también lo respaldó.

  • La NAG favorece la barrera de la mucosa intestinal y promueve selectivamente las bacterias intestinales beneficiosas, incluidas las especies de Bifidobacterium, que suelen estar disminuidas en los pacientes con SII. La evidencia clínica es indirecta —principalmente de estudios sobre EII en los que mejoraron síntomas similares a los del SII—, pero los efectos de la NAG en la formación de mucina y en la modulación del microbioma son mecanísticamente relevantes para el SII.

  • avenaCientífico

    Las propiedades de fibra soluble viscosa del β-glucano de avena se asocian con una mejora de los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII), particularmente con la reducción de la permeabilidad intestinal y el dolor abdominal. Las fibras solubles viscosas, incluido el β-glucano, muestran un alivio más amplio de los síntomas en los distintos subtipos de SII en comparación con las fibras insolubles.

  • uva de OregónCientífico

    La berberina proveniente del agracejo de Oregón (Oregon grape) ha sido evaluada en estudios en humanos sobre el síndrome de intestino irritable (SII), mostrando reducciones en el dolor, la frecuencia de diarrea y los síntomas del SII. Estudios en animales demuestran que la berberina alivia la hipersensibilidad visceral mediante la modulación de la microbiota intestinal y la supresión de la activación microglial espinal. La evidencia corresponde principalmente a la berberina aislada; no se han publicado ensayos sobre el SII con raíz entera de agracejo de Oregón.

  • bilis de bueyCientífico

    Existe evidencia sustancial de que la desregulación de los ácidos biliares —tanto el exceso (en el SII-D) como la deficiencia (en el SII-C)— contribuye a la generación de síntomas del SII. Aproximadamente el 25–33% de los pacientes con SII-D presenta malabsorción de ácidos biliares subyacente. La suplementación con bilis de buey no es un tratamiento reconocido para el SII y no ha sido evaluada en ECA específicos de SII; la relación es mecanicista, establecida a través de estudios de perfiles de ácidos biliares y de la señalización de receptores en subgrupos de SII.

  • paederia foetidaCientífico

    Un estudio indexado en PMC demostró que el extracto etanólico de hojas de P. foetida atenuó significativamente la colitis inducida experimentalmente en ratas albinas, reduciendo el índice de actividad de la enfermedad y los marcadores de estrés oxidativo. Esto proporciona evidencia preclínica directa relevante para las afecciones inflamatorias intestinales, incluido el SII.

  • papaínaCientífico

    Dos estudios clínicos en pacientes con SII reportaron mejoras en el estreñimiento, la distensión abdominal, la flatulencia y las evacuaciones intestinales dolorosas con la enzima de papaya. El ECA de Caricol® (Muss et al., 2013; PMID 23524622) reclutó específicamente a sujetos con síntomas de tipo SII y encontró mejoras significativas a los 40 días. La base de evidencia, si bien genuina, es de pequeña escala y utiliza preparaciones de papaya en lugar de papaína purificada.

  • papayaCientífico

    Evidencia clínica de dos ensayos en más de 150 pacientes documenta una mejora en los síntomas del SII —incluyendo constipación, hinchazón y evacuaciones dolorosas— tras la suplementación con una preparación enzimática de papaya (Caricol®). La papaya también es baja en FODMAP, lo que reduce la probabilidad de desencadenar síntomas del SII en comparación con alimentos altos en FODMAP.

  • pectinaCientífico

    Un ensayo clínico controlado demostró que la suplementación con pectina reduce significativamente los síntomas del SII-D, incluyendo dolor abdominal, diarrea e hinchazón. Las propiedades prebióticas y moduladoras del intestino de la pectina proporcionan un fundamento mecanístico para el beneficio en los distintos subtipos del SII.

  • MentaCientífico

    El aceite de menta es el fitoterapéutico con la evidencia más sólida para el síndrome de intestino irritable (SII), respaldado por múltiples metaanálisis de ECA. Un metaanálisis de 7 ECA (634 pacientes) encontró que el aceite de menta era superior al placebo (RR 0.54; IC 95% 0.39–0.76) para los síntomas globales del SII. Una revisión sistemática de 2022 (Aliment Pharmacol Ther) confirmó su eficacia para la reducción del dolor abdominal. Es la única terapia a base de plantas reconocida de forma consistente en las guías internacionales de SII para adultos y población pediátrica.

  • PlantagoCientífico

    El psyllium (cáscara de Plantago ovata) es el único suplemento de fibra recomendado específicamente por el Colegio Americano de Gastroenterología (American College of Gastroenterology) para el SII. Múltiples ECA demuestran una mejora significativa en los síntomas globales del SII, la consistencia de las heces y las molestias abdominales. Es bien tolerado tanto en el SII con predominio de constipación como en el SII con predominio de diarrea.

  • plátanoCientífico

    El psyllium (cáscara de Plantago ovata) es la única fibra recomendada por el Colegio Americano de Gastroenterología (American College of Gastroenterology) para el síndrome del intestino irritable. Es la única fibra que cumple los criterios de evidencia para el manejo del síndrome del intestino irritable. Múltiples ensayos clínicos respaldan su uso para el estreñimiento, la diarrea y las molestias abdominales asociados al síndrome del intestino irritable, mediante su acción como fibra formadora de gel y moduladora de la microbiota.

  • Los pacientes con SII, particularmente el subtipo con predominio de diarrea, muestran perfiles alterados de AGCC, incluido el propionato. Un ECA doble ciego de 2025 encontró que los aumentos de propionato inducidos por probióticos (junto con acetato y butirato) se correlacionaron con una reducción de la permeabilidad intestinal, una regulación al alza de las proteínas de unión estrecha y una disminución de la gravedad de los síntomas en todos los subtipos de SII. La baja disponibilidad de propionato está implicada en el deterioro de la función de barrera intestinal y en la desregulación de la motilidad en el SII.

  • psylliumCientífico

    El psyllium es una fibra soluble que cuenta con una de las evidencias más sólidas para el síndrome del intestino irritable (SII). Metaanálisis que incluyen a más de 1400 pacientes con SII muestran mejoría en los síntomas globales (RR 0,77) y en el dolor abdominal (RR 0,78). Una revisión general (umbrella review) de 2025 (Nutr Rev, 175 ECA) confirmó que la fibra soluble mejora los síntomas del SII. Las guías de la British Society of Gastroenterology y del American College of Gastroenterology recomiendan la fibra soluble como tratamiento de primera línea para el SII.

  • Saccharomyces boulardii se encuentra entre los probióticos mencionados específicamente en una revisión sistemática de 2017 como eficaz para mejorar los síntomas del SII. Es la recomendación probiótica principal para el SII-D en algunas guías clínicas. Un metaanálisis específico de cepa de 2025 encontró resultados contradictorios para CNCM I-745 en particular, pero múltiples ensayos individuales respaldan su uso, en especial para el SII de predominio diarreico.

  • shen-chuCientífico

    Investigaciones preliminares han identificado que Massa Medicata Fermentata es capaz de aliviar los síntomas de hipersensibilidad visceral, incluidos la tensión abdominal, el dolor abdominal y la diarrea, en el síndrome del intestino irritable con predominio de diarrea (SII-D). La evidencia es preclínica y se basa en fórmulas combinadas; no existen datos directos de ECA en humanos para shen-chu por sí solo en el SII.

  • La evidencia clínica más sólida sobre el olmo resbaladizo se encuentra en el SII. Un estudio piloto publicado en 2010 (Hawrelak & Myers), que utilizó dos fórmulas con olmo resbaladizo en 31 pacientes con SII, encontró mejoras significativas en la frecuencia de las evacuaciones intestinales, la consistencia de las heces, el dolor abdominal, la distensión abdominal y la gravedad global de los síntomas, particularmente en el SII con predominio de constipación. Tanto MSKCC como Memorial Sloan Kettering citan esto como evidencia de respaldo.

  • La carvona, el constituyente antiespasmódico de la menta verde (spearmint), relaja el músculo liso intestinal y se ha combinado con aceite de menta piperita para reducir los síntomas del SII en estudios en humanos. Un estudio de combinación de 2014 encontró alivio de los síntomas del SII. La planta cuenta con un extenso historial tradicional para los trastornos de espasmo gastrointestinal.

  • Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo riguroso (n=70, 12 semanas, Mayo Clinic) encontró que la hierba de San Juan no fue más eficaz —e incluso resultó inferior al placebo— en las puntuaciones de síntomas del SII. Aunque los antidepresivos se usan con frecuencia para el SII y la hierba de San Juan tiene actividad serotoninérgica, la evidencia clínica no respalda su uso para el SII.

  • S. thermophilus ha sido estudiada como parte de preparaciones probióticas multicepa para el SII, y VSL#3 mostró superioridad frente a placebo en la reducción del dolor abdominal, la molestia y la distensión abdominal en niños con SII en un ensayo aleatorizado. Un ECA también demostró que la leche fermentada que contiene S. thermophilus mejoró las puntuaciones globales de síntomas del SII y la permeabilidad del intestino delgado.

  • sacarasaCientífico

    Múltiples estudios genéticos revisados por pares han identificado variantes del gen de la sacarasa-isomaltasa (SI) como factores de riesgo para el síndrome de intestino irritable (SII), particularmente el SII con predominio de diarrea. La deficiencia parcial o hipomórfica de SI produce síntomas —diarrea, hinchazón, dolor abdominal— que se superponen estrechamente con los del SII y que con frecuencia se diagnostican erróneamente como tal. Un estudio de referencia publicado en 2018 en Gut demostró que las variantes funcionales de SI aumentan significativamente la susceptibilidad al SII en una amplia cohorte multicéntrica.

  • cúrcumaCientífico

    Los ensayos clínicos y un metaanálisis de ECA indican que la curcumina podría mejorar los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII), probablemente mediante efectos antiinflamatorios en la mucosa y de modulación del microbioma intestinal. Un metaanálisis de PMC identificó 3 ECA elegibles para su inclusión con hallazgos direccionales positivos. La evidencia es prometedora, pero limitada en volumen.

  • vitamina D3Científico

    La vitamina D3 cuenta con evidencia específica de ECA y metaanálisis en el síndrome de intestino irritable (SII). Una revisión sombrilla (umbrella review) de 2025 (Nutr Rev, 175 ECA) identificó a la vitamina D3 como una sustancia que mejora la gravedad de los síntomas del SII. Un ECA en 74 pacientes con SII-D y deficiencia de vitamina D encontró una reducción significativa en la gravedad de los síntomas del SII y en la IL-6 con 50,000 UI/semana durante 9 semanas frente a placebo. La deficiencia de vitamina D es desproporcionadamente prevalente en los pacientes con SII.

  • MilenramaCientífico

    Un ensayo clínico en 60 pacientes con SII que utilizó una combinación de hierbas que incluía milenrama demostró una reducción del dolor de estómago y la hinchazón. Las propiedades espasmolíticas, procinéticas y antiinflamatorias de la milenrama proporcionan un respaldo mecanístico, y tradicionalmente está indicada para afecciones intestinales espasmódicas.

  • LevaduraCientífico

    Saccharomyces boulardii ha sido evaluado en múltiples ECA para el síndrome del intestino irritable, predominantemente el subtipo con predominio de diarrea (SII-D). Un ECA multicéntrico encontró una mejora del 15.4% en la calidad de vida específica del SII frente a 7.0% con placebo. Se ha demostrado la modulación de citocinas (reduciendo IL-8 y TNF-α, y aumentando IL-10) como un mecanismo plausible.

  • AgrimoniaTradicional

    La agrimonia figura entre los remedios tradicionales para el síndrome de intestino irritable en varias referencias herbarias, y RxList y WebMD la citan para su uso en el SII, basándose en sus acciones astringentes y antiinflamatorias. No se han realizado ensayos clínicos específicamente sobre el SII; la base de evidencia es enteramente tradicional.

  • espárragoTradicional

    Los fructooligosacáridos (FOS) de tipo inulina del espárrago tienen propiedades prebióticas que pueden modular la microbiota intestinal relevante para el SII. A. racemosus se clasifica como carminativo y estomáquico en las referencias tradicionales ayurvédicas y está documentado para la dispepsia. Las propiedades demulcentes y antiinflamatorias del espárrago son relevantes para el SII. No existe evidencia de ensayos clínicos en humanos específicamente para el SII.

  • arándanoTradicional

    El arándano europeo (bilberry) tiene un uso tradicional europeo documentado para la inflamación intestinal, la diarrea y las molestias gastrointestinales que abarca síntomas que se superponen con el SII. Se considera que el contenido de taninos es relevante para los efectos reguladores del tránsito intestinal. No se han identificado ensayos clínicos controlados específicos en poblaciones con SII.

  • BoswelliaTradicional

    Boswellia serrata tiene uso tradicional en la medicina ayurvédica para las molestias inflamatorias gastrointestinales, además de evidencia clínica proveniente de ensayos en EII (comparable a la mesalazina para la colitis ulcerosa) que respalda su aplicación antiinflamatoria a nivel gastrointestinal. Para el SII, la evidencia es principalmente mecanicista (inhibición de la 5-LOX, estabilización de los mastocitos relevante para la fisiopatología del SII) y proviene del uso tradicional ayurvédico, con extrapolación a partir de ensayos en EII. Los ECA independientes específicos para el SII son limitados.

  • Las propiedades antifúngicas y antimicrobianas del ácido caprílico llevan a que profesionales de la medicina integrativa lo utilicen en casos de SII en los que se sospecha un sobrecrecimiento de Candida o disbiosis. El ácido caprílico se encuentra disminuido en la metabolómica fecal de la EII. Ningún ECA ha evaluado directamente el ácido caprílico para el alivio de los síntomas del SII; su uso clínico se basa en la hipótesis Candida-SII y en la experiencia de los profesionales.

  • manzanillaTradicional

    La manzanilla (Matricaria chamomilla) es una hierba antiespasmódica y carminativa clásica utilizada en la medicina tradicional europea, del Medio Oriente y ayurvédica para síntomas similares al SII, incluyendo cólicos, hinchazón y diarrea. Es un componente de la fórmula multiherbaria estudiada clínicamente Iberogast (STW-5). Los ECA específicos para el SII dedicados exclusivamente a la manzanilla son limitados, pero su inclusión en fórmulas combinadas basadas en evidencia y su uso tradicional de larga data respaldan su aplicación en el SII.

  • chen piTradicional

    La Chen Pi se prescribe tradicionalmente en la MTC para presentaciones de tipo SII, incluyendo hinchazón alternante, diarrea y molestias abdominales relacionadas con la disfunción del Qi de bazo-estómago. Es un componente de múltiples fórmulas clásicas utilizadas para afecciones equivalentes al SII.

  • pamplinaTradicional

    La pastelera (chickweed) se incluye en la práctica herbal para el SII, donde sus propiedades demulcentes, antiinflamatorias y laxantes suaves se consideran beneficiosas para el intestino irritado. Herbal Reality menciona específicamente el SII entre las indicaciones para el tracto digestivo. No existen ensayos clínicos.

  • Coleus forskohlii tiene uso tradicional para el síndrome del intestino irritable (colon espástico) con base en su actividad relajante del músculo liso documentada. La elevación del AMPc relaja el músculo liso intestinal, lo que proporciona un fundamento farmacológico. No se han publicado ensayos clínicos para el síndrome del intestino irritable.

  • dioscoreaTradicional

    El ñame silvestre (wild yam) es una hierba antiespasmódica bien establecida, utilizada tradicionalmente para el síndrome del intestino irritable, el cólico intestinal y los espasmos intestinales. Sus propiedades relajantes del músculo liso proporcionan el fundamento farmacológico. La evidencia preclínica respalda sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes intestinales, pero no existen ensayos en humanos sobre el síndrome del intestino irritable.

  • hinojoTradicional

    El hinojo (Foeniculum vulgare) es una hierba carminativa tradicional utilizada durante siglos para la hinchazón, la flatulencia y los cólicos abdominales asociados al SII en la medicina herbal europea, ayurvédica y china. Su aceite volátil, en particular el anetol, ha demostrado actividad antiespasmódica. El hinojo es un componente de fórmulas herbales combinadas para el SII utilizadas clínicamente, aunque los ECA independientes a gran escala en el SII son limitados.

  • La acción espasmolítica documentada de la forskolina sobre el músculo liso intestinal fundamenta su uso ayurvédico para el cólico intestinal y las afecciones espásticas, incluido el síndrome de colon irritable (SCI). Los EBSCO Research Starters incluyen explícitamente el SCI (colon espástico) entre los usos propuestos. No se han publicado ensayos clínicos en humanos para el SCI.

  • fu lingTradicional

    Fu Ling se utiliza en la MTC para patrones que corresponden a los síntomas del SII: heces blandas, diarrea, distensión abdominal y debilidad digestiva debido a deficiencia de Bazo. Fórmulas clásicas como Si Jun Zi Tang y Shen Ling Bai Zhu San (específicamente para la deficiencia de Bazo con diarrea) incluyen Fu Ling como ingrediente principal.

  • grosellaTradicional

    La medicina ayurvédica tradicional —en la cual el amla es un componente esencial del Triphala— ha documentado su uso durante milenios para trastornos digestivos similares al SII, incluyendo el intestino espástico, la alternancia entre estreñimiento y diarrea, y la distensión abdominal. Los datos mecanísticos modernos respaldan sus efectos sobre la motilidad intestinal y sus propiedades antiinflamatorias.

  • Kutaj figura en la práctica ayurvédica y en la herbolaria moderna para el síndrome de intestino irritable debido a su efecto modulador dual sobre la motilidad intestinal a través de las vías histaminérgicas y de los canales de calcio. La base farmacológica de esto fue investigada por Gilani et al. (2010). Faltan ensayos clínicos específicos sobre el SII.

  • hortensiaTradicional

    La hortensia figura en referencias de la MTC (medicina tradicional china) y de la herbolaria occidental como un remedio para el síndrome del intestino irritable (SII), atribuido a sus propiedades antiinflamatorias y potencialmente antiespasmódicas. Se trata de un uso tradicional documentado, aunque minoritario. Ninguna investigación clínica o de laboratorio ha evaluado específicamente la hortensia para el SII.

  • Bael indioTradicional

    El bael ha sido referenciado en la medicina tradicional y en patentes de formulación para el manejo del síndrome del intestino irritable (SII) debido a su doble capacidad de regular la motilidad intestinal, reducir la inflamación colónica y modular las respuestas inmunitarias intestinales. Su uso tradicional para molestias gastrointestinales coincide con la sintomatología clásica del SII.

  • Incienso indioTradicional

    El incienso indio se utiliza tradicionalmente en la medicina ayurvédica para trastornos intestinales, incluidos la diarrea y las molestias abdominales, afecciones que se superponen con la sintomatología del SII. Sus propiedades antiinflamatorias y protectoras de la mucosa intestinal ofrecen un fundamento plausible, y figura en textos tradicionales para enfermedades intestinales, pero no se han identificado ensayos clínicos específicos en humanos con SII diagnosticado.

  • melisaTradicional

    La toronjil (Melissa officinalis) es una hierba antiespasmódica y ansiolítica tradicional utilizada en la medicina herbal europea para el síndrome del intestino irritable (SII), particularmente para el SII relacionado con el estrés y de tipo mixto con participación del eje intestino-cerebro. Es un componente de la fórmula Iberogast (STW-5), estudiada clínicamente. La Comisión E y la ESCOP respaldan su uso para la agitación nerviosa y los espasmos gastrointestinales asociados, algo directamente relevante para el SII.

  • raíz de regalizTradicional

    La raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra) se ha utilizado en la medicina herbal tradicional ayurvédica, china y europea para el SII, particularmente para la inflamación intestinal, el espasmo y el SII-C. El DGL (regaliz desglicirrizado) se utiliza clínicamente como agente mucoprotector. Un estudio clínico mostró una mejora significativa de los síntomas del SII cuando se combinó con olmo resbaladizo (slippery elm). Iberogast, una fórmula multiherbal con evidencia de ECA en el SII, contiene raíz de regaliz.

  • MalvaviscoTradicional

    La raíz de malvavisco (Althaea officinalis) contiene mucílago que recubre la mucosa gastrointestinal, tradicionalmente utilizada en la medicina herbal europea para la irritación intestinal, los calambres y la diarrea asociados al SII. La Comisión E aprueba la raíz de malvavisco para la irritación de la mucosa oral y faríngea; la ESCOP respalda su uso para la irritación de la mucosa gastrointestinal. Los ensayos clínicos específicos sobre el SII son limitados, pero la evidencia tradicional y mecanística está bien establecida.

  • La goma mástic (resina de Pistacia lentiscus) tiene un uso tradicional de siglos de antigüedad en la medicina mediterránea para molestias gastrointestinales similares al SII, y evidencia clínica para la dispepsia funcional con una superposición sustancial de síntomas con el SII. Se cita en la literatura clínica gastrointestinal para los síntomas asociados al SII. Sus mecanismos antiinflamatorios y antimicrobianos están bien caracterizados; los ECA grandes e independientes específicos para el SII siguen siendo limitados.

  • oréganoTradicional

    El orégano se utiliza comúnmente en protocolos de medicina funcional para el alivio de los síntomas del SII, aprovechando su actividad antimicrobiana contra el sobrecrecimiento bacteriano (SIBO) que frecuentemente coexiste con el SII. Sin embargo, no se han publicado ECA en humanos que evalúen específicamente el aceite de orégano para el diagnóstico de SII, y la base de evidencia para esta indicación específica sigue siendo in vitro y anecdótica. Califica como tradicional dado su uso popular carminativo documentado.

  • El PABA es utilizado ocasionalmente por personas con SII para los síntomas gastrointestinales. Este uso está documentado en fuentes de referencia, incluida la entrada de Wikipedia sobre el ácido 4-aminobenzoico, que señala su uso en forma de pastillas entre pacientes con SII. No se han identificado ensayos clínicos que investiguen específicamente el PABA para el SII.

  • raíz de silerTradicional

    Las presentaciones tipo SII de dolor abdominal con diarrea o espasmo se abordan en la MTC mediante la raíz de siler, gracias a sus propiedades para expulsar el viento y armonizar los intestinos. Las indicaciones clásicas de la MTC para SD incluyen el dolor abdominal y la diarrea causados por la invasión de viento en los intestinos, descripciones que se superponen con la sintomatología del SII. No existen estudios clínicos modernos específicos para el SII.

  • escutelariaTradicional

    S. baicalensis ejerce efectos antiespasmódicos sobre el músculo liso intestinal (wogonina), efectos antiinflamatorios (baicalina vía COX-2/PGE2) y modulación de la microbiota intestinal, todos relevantes para la fisiopatología del SII. Los datos preclínicos para el SII con predominio de diarrea son prometedores; no existen ensayos en humanos con SII específicamente con escutelaria.

  • Olmo resbaladizoTradicional

    La corteza de olmo resbaladizo (Ulmus rubra) contiene mucílago que recubre y calma el revestimiento intestinal, utilizado tradicionalmente para el SII en la medicina herbal norteamericana. Una mezcla de corteza de olmo resbaladizo, lactulosa, salvado de avena y raíz de regaliz mejoró significativamente el hábito intestinal y los síntomas del SII en pacientes con SII de predominio de constipación. Se recomienda en la práctica herbal basada en evidencia para el SII-M y el SII-C.

  • TriphalaTradicional

    Triphala es una formulación clásica ayurvédica tri-herbal (Emblica officinalis, Terminalia bellerica, Terminalia chebula) utilizada durante más de 1,000 años para síntomas similares al SII, incluyendo constipación, distensión abdominal y cólicos abdominales. Los estudios clínicos demuestran beneficio para la constipación crónica directamente relevante al SII-C. Las farmacopeas ayurvédicas la clasifican como un terapéutico gastrointestinal primario para los trastornos intestinales funcionales.

  • hierba de trigoTradicional

    El pasto de trigo (wheatgrass) figura en la literatura naturopática tradicional como remedio para el síndrome del intestino irritable. Las enzimas digestivas documentadas, la clorofila antiinflamatoria y la evidencia indirecta proveniente del ECA sobre colitis ulcerosa (CU) brindan respaldo mecanístico y contextual. No existe ningún ECA específico para el síndrome del intestino irritable.

  • Roble blancoTradicional

    La corteza de roble blanco se utiliza en la herbolaria tradicional para el síndrome del intestino irritable (SII), principalmente para las formas con predominio de diarrea. Los taninos astringentes tonifican el tejido intestinal y reducen las secreciones. La aprobación de la Comisión E de Alemania para la diarrea brinda respaldo indirecto para el manejo de los síntomas del SII-D. No se han realizado ensayos clínicos para el SII.

  • Ñame silvestreTradicional

    El ñame silvestre se utiliza tradicionalmente en la medicina herbal occidental para el síndrome de intestino irritable, valorado por sus efectos antiespasmódicos y antiinflamatorios leves sobre el músculo liso intestinal. Múltiples monografías herbales y textos de herbolaria incluyen el síndrome de intestino irritable entre sus indicaciones. No se han realizado ensayos clínicos en pacientes con síndrome de intestino irritable.

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Síndrome del intestino irritable (SII) | Caring Sunshine