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Bifidobacterium infantis

Condiciones de Salud16
Tabla de contenidos

Otros Nombres

B. infantisBifidobacterium infantis Reuter 1963Bifidobacterium lactentisBifidobacterium lactentis Reuter 1963Bifidobacterium liberorumBifidobacterium liberorum Reuter 1963Bifidobacterium longum bv. infantisBifidobacterium longum subsp. infantisBifidobacterium longum subsp. infantis (Reuter 1963) Mattarelli et al. 2008

Sinopsis

Bifidobacterium infantis

1. Identidad, Nomenclatura y Fuentes Naturales

Nombre Taxonómico y Clasificación

Bifidobacterium infantis fue descrita formalmente por primera vez por Reuter en 1963 como una especie diferenciada. Posteriormente, Bifidobacterium infantis Reuter 1963 (Listas Aprobadas 1980) fue reclasificada como un sinónimo heterotípico posterior de Bifidobacterium longum Reuter 1963 (Listas Aprobadas 1980). Más adelante se presentó una propuesta formal para reclasificar los tres biotipos de Bifidobacterium longum como tres subespecies: Bifidobacterium longum subsp. longum subsp. nov., y Bifidobacterium longum subsp. infantis. Por lo tanto, en la literatura científica actual el organismo se denomina con mayor precisión como Bifidobacterium longum subsp. infantis, aunque la forma abreviada B. infantis sigue empleándose ampliamente en contextos clínicos y de investigación. La cepa tipo se encuentra depositada bajo números de acceso que incluyen ATCC 15697, DSM 20088, JCM 1222 y NCTC 11817, entre otros.

El género Bifidobacterium comprende bacterias Gram positivas, anaerobias y no móviles. Las bifidobacterias son bacterias Gram positivas, heterofermentativas y anaerobias, con una forma bífida distintiva (es decir, en "Y"). El porcentaje molar de bases G+C del ADN del género Bifidobacterium es de 58 para las cepas de tipo humano, mientras que el resto de las especies presentan un porcentaje molar de G+C que oscila entre 55 y 66.

B. longum subsp. infantis (BI) y B. longum subsp. longum (BL) son colonizadores tempranos dominantes del intestino infantil y desempeñan funciones importantes en el metabolismo de carbohidratos y la inmunoestimulación, lo que los convierte en candidatos clave para probióticos infantiles, particularmente en contextos de riesgo. Sin embargo, BI sigue clasificándose como una subespecie de BL en la mayoría de las taxonomías, y las bases de datos y flujos de trabajo metagenómicos ampliamente utilizados agrupan a BI y BL en un único "complejo B. infantis-longum" (BIL), lo que oculta patrones a nivel de especie en los estudios clínicos y poblacionales.

Hábitat Natural y Fuentes

B. infantis es uno de los pocos microorganismos capaces de metabolizar la leche materna humana y es un colonizador pionero en el intestino de los lactantes amamantados. Bifidobacterium longum subsp. infantis es una subespecie de Bifidobacterium que se encuentra predominantemente en las heces de lactantes amamantados y se caracteriza por una forma bacilar. Las bifidobacterias fueron identificadas por primera vez en las heces de lactantes amamantados por Henry Tissier en el Instituto Pasteur en 1900.

La extensa adaptación metabólica de B. infantis a dietas no industrializadas es coherente con su distribución casi exclusiva en países de ingresos bajos y medios. Los linajes específicos de cada región geográfica presentan firmas metabólicas distintivas para sustratos dietéticos locales, incluidos glucanos vegetales, lípidos y micronutrientes característicos de las dietas tradicionales del África subsahariana y el sur de Asia, lo que respalda la idea de que B. infantis ha sido históricamente una Bifidobacterium dominante en las primeras etapas de la vida. Sin embargo, B. infantis se observa hoy con poca frecuencia en países altamente industrializados de altos ingresos, particularmente en los primeros meses de vida, a pesar de tasas de lactancia materna ampliamente similares.

Cepas y Preparaciones Comerciales Comunes

Dos cepas han recibido, con diferencia, la mayor atención clínica y comercial: EVC001 (anteriormente conocida como cepa de Evolve BioSystems, ATCC SD-7035) y 35624 (comercializada bajo diversos nombres comerciales para adultos). B. infantis se utiliza con frecuencia como suplemento probiótico dirigido tanto para lactantes como para adultos, con cepas específicas bien estudiadas, como B. longum subsp. infantis EVC001 y 35624, disponibles comercialmente. El suplemento se administra en diversas formas, incluidos sobres en polvo o gotas a base de aceite, que pueden mezclarse con leche materna o fórmula, y en el caso de los lactantes se administra típicamente en las primeras etapas de la vida para establecer la estructura adecuada de la comunidad microbiana.

B. infantis EVC001 se ha administrado en ensayos clínicos en dosis de 156 mg de bacterias vivas (1,8 × 1010 UFC) diluidas en 469 mg de lactosa como excipiente; se indicó a las madres que mezclaran el polvo con 5 mL de leche materna extraída y alimentaran a sus lactantes con la mezcla mediante una jeringa de alimentación, manteniendo el probiótico almacenado a −20 °C durante el estudio.


2. Contexto Histórico y Tradicional

Descubrimiento y Observaciones Científicas Tempranas

Desde su aislamiento original en 1899, se ha demostrado que el género Bifidobacterium predomina en la microbiota intestinal de los lactantes amamantados y beneficia al huésped al acelerar la maduración de la respuesta inmunitaria, equilibrar el sistema inmunitario para suprimir la inflamación, mejorar la función de la barrera intestinal y aumentar la producción de acetato. El impacto bifidogénico de la leche humana fue observado por primera vez por el eminente Dr. Paul György, cuyo trabajo pionero sobre la leche humana condujo a su descubrimiento de un "factor bífido" en la leche humana, es decir, los oligosacáridos de la leche humana (HMO, por sus siglas en inglés) y los HMO unidos a glucoproteínas.

Históricamente, las bifidobacterias fueron las bacterias intestinales dominantes en los lactantes amamantados y, si bien siguen siendo abundantes en lactantes de países en desarrollo, los niveles de bifidobacterias intestinales son bajos entre los lactantes de países desarrollados. El reconocimiento de que la composición de la microbiota intestinal en las primeras etapas de la vida estaba profundamente influida por la lactancia materna y el entorno orientó las décadas posteriores de investigación sobre probióticos.

Declive Ecológico e Histórico

El patrón de casi ausencia en países altamente industrializados sugiere que los cambios en el estilo de vida asociados con la industrialización —incluidos el destete más temprano, el uso de fórmula y la exposición a antibióticos— han erosionado los nichos ecológicos que antes favorecían a B. infantis, metabólicamente diverso. Un estudio realizado en niños de Estados Unidos encontró que solo 15 de 203 (7,4 %) niños menores de 2 años albergaban B. infantis. Este declive se ha convertido en un tema de preocupación significativa en la investigación del microbioma neonatal y del desarrollo.


3. Componentes Clave, Capacidades Metabólicas y Compuestos Activos

El Sistema de Utilización de HMO

La característica funcional más distintiva de B. infantis es su capacidad singularmente amplia para metabolizar los oligosacáridos de la leche humana (HMO). Los HMO son abundantes en la leche materna y se cree que actúan como prebióticos, seleccionando poblaciones bacterianas específicas en el intestino del lactante. Se caracterizan por una molécula de lactosa en el extremo reductor a la cual se unen en tándem subunidades de lacto-N-biosa (LNB; cadena tipo 1) o N-acetil-lactosamina (cadena tipo 2), con residuos de fucosa y ácido siálico en posiciones terminales. Se han determinado más de 200 estructuras diferentes de HMO.

B. longum subsp. infantis es única entre los microbios intestinales por su capacidad de transportar hacia su citoplasma y consumir la gama completa de oligosacáridos de la leche humana. A nivel mecanístico, B. longum subsp. infantis y B. breve importan los HMO mediante transportadores de tipo casete de unión a ATP (ABC) y luego degradan intracelularmente los oligosacáridos captados hasta monosacáridos. Esto difiere de B. bifidum, que emplea glucósido hidrolasas unidas a la membrana para descomponer los HMO extracelularmente antes de su importación.

La enzima 1,3-β-galactosil-N-acetilhexosamina fosforilasa (GLNBP), que cataliza la fosforólisis reversible de la galacto-N-biosa (GNB) y la lacto-N-biosa I (LNB), es una enzima clave que explica el metabolismo de los HMO. Las bifidobacterias de tipo infantil poseen la vía intracelular para metabolizar específicamente GNB y LNB, conocida como la vía GNB/LNB.

B. infantis se identifica de manera exclusiva por la presencia de cinco clústeres génicos metabolizadores de HMO. La regulación transcripcional global de estas vías se ha caracterizado con mayor detalle: un enfoque de reconstrucción bioinformática de regulones ha implicado a NagR, un factor de transcripción de la familia ROK, como regulador global negativo de los clústeres génicos que codifican las vías de utilización de lacto-N-biosa/galacto-N-biosa (LNB/GNB), lacto-N-tetraosa (LNT) y lacto-N-neotetraosa (LNnT) en B. longum subsp. infantis.

Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC): Acetato y Lactato

B. infantis produce ácidos grasos de cadena corta (AGCC), particularmente acetato, el cual desempeña un papel importante en la nutrición y el desarrollo intestinal e inmunitario, facilita la unión directa a las células intestinales, y estimula la liberación de citocinas antiinflamatorias e inhibe la liberación de citocinas proinflamatorias por parte de las células intestinales. El acetato producido por las bacterias actúa in vivo para promover las funciones de defensa de las células epiteliales del huésped, y el acetato producido por B. infantis se convierte en una fuente de carbono que estimula el crecimiento y la función de los microbios productores de butirato. B. infantis se vuelve dominante en el intestino y reduce el pH gracias a su capacidad exclusiva de metabolizar todos los HMO en productos finales ácidos, lactato y acetato.

Ácido Indol-3-Láctico (ILA)

La caracterización del metaboloma fecal de cohortes de lactantes amamantados en Bangladesh reveló cantidades más elevadas del metabolito del triptófano ácido indol-3-láctico (ILA) en heces con niveles altos de B. infantis. El ILA se enriquece cuando B. infantis crece a partir de HMO, y actúa inhibiendo la liberación de citocinas inflamatorias en células epiteliales intestinales in vitro mediante la activación del receptor de hidrocarburos de arilo (AhR) y de genes diana del factor nuclear derivado de eritroide 2 (Nrf2). A través de esta producción del metabolito del triptófano ácido indol-3-láctico, B. infantis mejora la integridad de la barrera intestinal. Los enterotipos intestinales dominados por Bifidobacterium se asocian con niveles reducidos de citocinas inflamatorias y calprotectina, así como con una mayor producción de metabolitos beneficiosos del triptófano, como el ILA.

Diversidad Metabólica Biogeográfica

Las cepas naturales de B. infantis muestran una estratificación biogeográfica extrema y adaptaciones previstas a dietas locales ricas en glucanos vegetales y sustratos derivados de la leche materna, incluidos urea y vitaminas del grupo B. Esta diversidad metabólica tiene implicaciones importantes para el diseño de probióticos infantiles, particularmente en contextos de países de ingresos bajos y medios. El conocimiento genómico existente del complejo BIL está fuertemente sesgado, ya que la mayoría de los genomas de referencia y las cepas probióticas provienen de un número reducido de aislados históricos de países de ingresos altos, con una representación limitada de las cepas que circulan naturalmente en países de ingresos bajos y medios.


4. Evidencia Científica por Área de Uso

4.1 Colonización del Intestino Infantil y Establecimiento del Microbioma

B. longum subespecie infantis está bien adaptada al intestino del lactante y ha coevolucionado con la díada madre-lactante y el microbioma intestinal, en parte debido a su capacidad para consumir carbohidratos complejos presentes en la leche humana. B. infantis y su huésped humano mantienen una relación simbiótica que protege al neonato pretérmino o a término y nutre una microbiota intestinal saludable antes del destete.

Un ensayo clínico clave de Fase I (el Estudio IMPRINT) evaluó la seguridad y la capacidad de colonización de B. infantis EVC001 en lactantes a término amamantados. El Estudio IMPRINT se inició para determinar la seguridad y tolerabilidad de suplementar a lactantes amamantados con B. infantis EVC001; se inscribieron ochenta díadas madre-lactante ya sea en apoyo a la lactancia más suplementación con B. infantis (BiLS) o solo apoyo a la lactancia (LS), y a los lactantes del grupo BiLS se les administró diariamente 1,8–2,8 × 1010 UFC de B. infantis EVC001 a partir del día postnatal 7. El cambio medio en log10 de Bifidobacterium fecal entre el día 6 y el día 28 fue significativamente mayor en los lactantes BiLS en comparación con los lactantes LS (p = 0,0002).

Un estudio de seguimiento sobre persistencia encontró una colonización notablemente duradera. Los lactantes amamantados pudieron colonizarse de manera estable con niveles altos mediante la administración de B. infantis EVC001, con cambios significativos en la composición general del microbioma que persistieron más de un mes después, ya fuera que los lactantes hubieran nacido por vía vaginal o por cesárea. Esta observación es coherente con estudios previos que demuestran la capacidad de esta subespecie para utilizar los glucanos de la leche humana como nutriente, y subraya la importancia de emparejar un organismo probiótico con un sustrato específico. Además, el B. infantis fecal fue 2,5–3,5 unidades logarítmicas más alto a los 6–12 meses en el grupo suplementado con EVC001 en comparación con el grupo no suplementado (P < 0,01), relación que se fortaleció con la exclusión de los lactantes que consumieron fórmula infantil y antibióticos.

4.2 Inflamación Entérica en Lactantes

Un estudio clínico investigó el impacto de la colonización por B. infantis EVC001 sobre la inflamación entérica en lactantes a término alimentados exclusivamente con leche materna. Se recolectaron muestras fecales de lactantes seleccionados aleatoriamente para recibir ya sea 1,8 × 1010 UFC de B. infantis EVC001 al día durante 21 días o leche materna sola (controles), a partir del día postnatal 7. La concentración de calprotectina fecal se correlacionó negativamente con la abundancia de Bifidobacterium (P < 0,0001; ρ = −0,72), y las citocinas proinflamatorias fueron significativamente menores en los lactantes alimentados con EVC001 en los días 40 y 60 postnatales en comparación con el valor basal y con los lactantes control. Estos hallazgos indican que la disbiosis intestinal (ausencia de B. infantis) se asocia con un aumento de la inflamación intestinal, y que la adición temprana de EVC001 a la dieta representa una estrategia novedosa para prevenir la inflamación entérica durante una fase de desarrollo crítica.

Un estudio aleatorizado independiente con B. infantis M-63 confirmó estos hallazgos en una cohorte diferente de lactantes. Se recolectaron muestras fecales de 111 lactantes sanos a quienes se les administró aleatoriamente 1,0 × 109 UFC de B. infantis M-63 o placebo diariamente desde los 7 días hasta los 3 meses de edad. La administración de B. infantis M-63 aumentó significativamente el Bifidobacterium intestinal, mientras que la abundancia de Enterobacteriaceae y los niveles de citocinas proinflamatorias disminuyeron. Los enterotipos dominados por Bifidobacterium se asociaron con niveles reducidos de citocinas inflamatorias y calprotectina, y con una mayor producción de ácido indol-3-láctico (ILA). Este estudio aporta evidencia de que la suplementación con B. infantis M-63 en lactantes puede reducir significativamente la inflamación durante el período postnatal temprano crítico.

4.3 Enterocolitis Necrosante (ECN) en Lactantes Pretérmino

La enterocolitis necrosante (ECN) es una enfermedad principalmente de lactantes pretérmino con una tasa de mortalidad del 30–50 % y morbilidades a largo plazo en los sobrevivientes, y las estrategias de tratamiento no han mejorado en décadas, lo que ha impulsado la investigación de estrategias de prevención, particularmente con probióticos.

Se realizó una revisión sistemática con metaanálisis seleccionando ECA que evaluaban probióticos en comparación con placebo o sin tratamiento en lactantes pretérmino y/o de bajo peso al nacer, analizando los efectos de los probióticos sobre la ECN, la sepsis de inicio tardío (LOS) y la mortalidad, por separado para los ensayos en los que el probiótico contenía B. infantis y aquellos que no lo contenían. Se incluyeron 67 ECA (n = 14 606), de los cuales 16 utilizaron probióticos que contenían B. infantis. El metaanálisis de todos los ECA indicó que los probióticos redujeron el riesgo de ECN, LOS y mortalidad.

Un análisis retrospectivo no concurrente en una única UCIN de nivel IV examinó específicamente el impacto de B. infantis EVC001. El análisis retrospectivo no concurrente de dos cohortes de lactantes de muy bajo peso al nacer (VLBW) no expuestos y expuestos al probiótico B. infantis EVC001 en la Oregon Health & Science University entre 2014 y 2020 reportó evidencia que respalda el uso del probiótico como un medio eficaz para reducir la ECN, a la vez que subrayó el desafío de determinar la cepa, formulación, dosificación, duración y población objetivo óptimas.

Los fundamentos mecanísticos se han explorado parcialmente en modelos animales. La administración de B. infantis redujo significativamente la incidencia de ECN en un modelo de rata, disminuyó la expresión de citocinas proinflamatorias, incluidas IL-6, Cxcl1, TNFα, IL-23 e iNOS, y disminuyó la expresión de los péptidos antimicrobianos Reg3b y Reg3g. A nivel celular, utilizando secreciones de Bifidobacterium longum subsp. infantis, la investigación demostró que la reducción de la activación de IL-6 por parte de los enterocitos fetales tras la estimulación con IL-1β está mediada por el receptor tipo Toll 4 (TLR-4) y afecta específicamente el ARNm de la cinasa 2 asociada al receptor de IL-1 (IRAK-2) y la fosforilación de c-Jun y c-Fos del factor de transcripción proteína activadora 1 (AP-1).

Fortaleza de la evidencia: Los metaanálisis de ECA en lactantes pretérmino demuestran, de manera general, una reducción significativa de la ECN con la suplementación probiótica. La evidencia específica para preparaciones que contienen B. infantis es prometedora, pero el análisis de subgrupos dentro de metaanálisis más amplios limita la atribución directa; todavía se necesitan ECA grandes y con potencia estadística adecuada que utilicen únicamente B. infantis en poblaciones extremadamente pretérmino. Los datos mecanísticos derivan principalmente de modelos animales y sistemas in vitro.

4.4 Síndrome del Intestino Irritable (SII) en Adultos

En el SII, los pacientes suelen presentar niveles significativamente más bajos de Bifidobacterias en muestras fecales y de mucosa duodenal, mientras que otros grupos bacterianos principales se mantienen preservados. Esta observación despertó interés en la suplementación con B. infantis 35624 para el manejo del SII.

Un importante ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo examinó la relación dosis-respuesta de B. infantis 35624 encapsulado en mujeres con SII. Los sujetos fueron asignados aleatoriamente a recibir ya sea una cápsula diaria de B. infantis a una dosis de 1 × 106, 1 × 108, o 1 × 1010 UFC, o placebo, durante 4 semanas. Los autores reportaron un efecto de tratamiento beneficioso para B. infantis en la dosis de 1 × 108 UFC, el cual persistió durante el subsiguiente período de lavado de dos semanas, mientras que las dosis de 1 × 106 o 1 × 1010 UFC no produjeron reducciones significativas del dolor abdominal. La mejoría en la evaluación global de síntomas superó al placebo en más del 20 % (p < 0,02).

La evidencia sugiere que la suplementación con Bifidobacterias, que sirve para restaurar una composición microbiana equilibrada, modula la función inmunitaria, la microbiota intestinal y la adhesión a la mucosa intestinal en pacientes con SII, con estudios que demuestran efectos positivos sobre la adherencia de las células epiteliales, el refuerzo de las uniones estrechas, la estimulación de la producción de IgA, y la inmunidad mediada por células, funciones que se encuentran alteradas en los pacientes con SII.

Un ensayo anterior administró B. infantis mediante una bebida diaria de leche malteada durante 8 semanas. O'Mahony y sus colaboradores investigaron el impacto de Bifidobacteria infantis sobre el dolor abdominal administrado a través de este vehículo durante 8 semanas, observando mejoras significativas en la evolución temporal tras el tratamiento, con mejoras en el dolor abdominal evidentes en la semana 1, que alcanzaron su punto máximo en la semana 2, con una supresión sostenida de los síntomas hasta el final del ensayo.

Fortaleza de la evidencia: La base de evidencia para B. infantis 35624 en el SII se encuentra entre las más sólidas disponibles en la investigación de probióticos, sustentada en múltiples ensayos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo. Sin embargo, tres ensayos clínicos y una revisión simple han demostrado mejoría de los síntomas, aunque se necesitan más estudios; una guía y una revisión sistemática no demostraron superioridad en el alivio sintomático en comparación con otras especies de probióticos, un metaanálisis no mostró la eficacia del uso aislado de Bifidobacterium, y la evidencia de una asociación entre la suplementación con Bifidobacterium y el control sintomático en pacientes con SII no es clara, con algunos estudios que parecen demostrar beneficios en la mejoría de los síntomas (SORT C).

4.5 Condiciones Inflamatorias Sistémicas

B. infantis 35624 ejerce efectos inmunorreguladores beneficiosos al imitar las interacciones comensal-inmunitarias. En un estudio, se evaluó el impacto de la administración oral de B. infantis 35624 durante 6–8 semanas sobre biomarcadores inflamatorios y niveles plasmáticos de citocinas en pacientes con colitis ulcerosa (CU) (n = 22), síndrome de fatiga crónica (SFC) (n = 48) y psoriasis (n = 26) en tres intervenciones separadas, aleatorizadas, doble ciego y controladas con placebo, evaluándose también el efecto sobre biomarcadores inmunológicos en sujetos sanos (n = 22). En el valor basal, tanto los pacientes gastrointestinales (CU) como no gastrointestinales (SFC y psoriasis) presentaron niveles plasmáticos significativamente elevados de proteína C-reactiva (PCR) y de las citocinas proinflamatorias TNF-α e IL-6. El estudio encontró reducciones en estos marcadores inflamatorios tras la suplementación, lo que representa evidencia de que B. infantis puede modular procesos inflamatorios sistémicos más allá del tracto gastrointestinal. No obstante, esta evidencia es preliminar, obtenida de ensayos controlados aleatorizados individuales y relativamente pequeños en cada condición.

La administración de B. infantis EVC001 también se asocia con un aumento del IFNβ intestinal, un conocido inductor de células T reguladoras (Treg), y la suplementación contribuye a reducir la cantidad de factores de virulencia en el intestino del lactante, restringiendo el establecimiento de comunidades bacterianas patógenas.

4.6 Enfermedad Atópica y Alergia

Se han reportado asociaciones epidemiológicas entre la deficiencia temprana de B. infantis y la enfermedad atópica. Los hallazgos más consistentes de los estudios de cohortes incluyen una disminución de la abundancia de Bifidobacterium, una bacteria comensal generalmente presente en niveles más altos durante la infancia y asociada con el consumo de leche humana, en lactantes con alergia a la leche de vaca y atopía multisensibilizada, y una disminución de la abundancia de Bifidobacterium entre la infancia y la edad escolar en niños que desarrollaron alergia al maní. Los resultados de estudios clínicos sugieren posibles efectos beneficiosos en poblaciones de niños con cólicos, incluida una mejor tolerancia y un efecto protector contra el desarrollo de dermatitis atópica.

Fortaleza de la evidencia: La evidencia que vincula la suplementación con B. infantis con un menor riesgo de enfermedad atópica en humanos es en gran medida observacional y asociativa. Los datos de intervención clínica son limitados, y la mayoría de los datos de intervención disponibles involucran preparaciones probióticas multicepa u otras especies de Bifidobacterium. Esta sigue siendo un área de investigación activa que amerita ensayos prospectivos con potencia estadística adecuada.

4.7 Inhibición de Genes de Resistencia Antimicrobiana (ARG)

Un estudio que suplementó a ratones con B. infantis 15697 aumentó significativamente la síntesis de ácidos biliares, especialmente el ácido tauroursodesoxicólico y el ácido taurocólico, a la vez que promovió el crecimiento de probióticos e inhibió la colonización de bacterias resistentes a antibióticos y la propagación de genes de resistencia a antibióticos (ARG). Este hallazgo revela el papel importante de B. infantis en la regulación de la microbiota intestinal y la inhibición de la propagación de ARG, y proporciona una base teórica para el desarrollo de nuevas estrategias de intervención probiótica. Esta evidencia es actualmente preclínica (solo datos de modelos animales).


5. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas

  • Sistema gastrointestinal: Colonización del intestino del lactante, competencia con organismos patógenos, modulación del pH intestinal, refuerzo de las uniones estrechas y de la integridad de la barrera, reducción de la permeabilidad intestinal ("intestino permeable") y mejora de los síntomas del SII.
  • Sistema inmunitario: Desde su aislamiento original, se ha demostrado que el género Bifidobacterium predomina en la microbiota intestinal de los lactantes amamantados y beneficia al huésped al acelerar la maduración de la respuesta inmunitaria, equilibrar el sistema inmunitario para suprimir la inflamación, mejorar la función de la barrera intestinal y aumentar la producción de acetato. En particular, B. longum subespecie infantis está bien adaptada al intestino del lactante y ha coevolucionado con la díada madre-lactante y el microbioma intestinal.
  • Medicina neonatal/pretérmino: Prevención de la enterocolitis necrosante, la sepsis de inicio tardío y la mortalidad asociada en lactantes pretérmino de muy bajo peso al nacer.
  • Condiciones inflamatorias: Evidencia de ECA que sugiere modulación de biomarcadores inflamatorios sistémicos (PCR, TNF-α, IL-6) en CU, SFC y psoriasis.
  • Atopía y alergia: Asociaciones epidemiológicas con menor sensibilización atópica en la infancia; plausibilidad mecanística a través de AGCC e ILA mediando la tolerancia inmunitaria.
  • Apoyo metabólico/nutricional: Las cepas naturales de B. infantis muestran adaptaciones previstas a sustratos derivados de la leche materna, incluidos urea y vitaminas del grupo B, lo que sugiere un papel en la disponibilidad de micronutrientes en las primeras etapas de la vida.

6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en los Estudios

Las dosis varían sustancialmente según la indicación, la cepa y la población. Las siguientes se derivan únicamente de estudios clínicos publicados:

  • B. infantis EVC001 en lactantes a término amamantados (Estudio IMPRINT): A partir del día postnatal 7, los lactantes recibieron 1,8–2,8 × 1010 UFC de B. infantis EVC001 diariamente en leche materna durante 21 días.
  • B. infantis EVC001 en el ECA de inflamación entérica: Los lactantes recibieron 1,8 × 1010 UFC de B. infantis EVC001 diariamente durante 21 días, a partir del día postnatal 7.
  • B. infantis M-63 en lactantes sanos a término: A 111 lactantes sanos se les administró aleatoriamente 1,0 × 109 UFC de B. infantis M-63 o placebo diariamente desde los 7 días hasta los 3 meses de edad.
  • B. infantis 35624 en SII (mujeres adultas, ensayo de búsqueda de dosis): Los sujetos fueron asignados aleatoriamente a recibir ya sea una cápsula diaria de B. infantis a una dosis de 1 × 106, 1 × 108, o 1 × 1010 UFC, o placebo, durante 4 semanas. Solo la dosis de 1 × 108 UFC produjo reducciones significativas del dolor abdominal.
  • B. infantis 35624 en condiciones inflamatorias sistémicas (CU, SFC, psoriasis): La administración oral fue durante 6–8 semanas en pacientes con CU (n = 22), SFC (n = 48) y psoriasis (n = 26). La dosis empleada en este ensayo correspondió a la formulación encapsulada estudiada en los ensayos de SII.
  • B. infantis en el modelo de UCIN/ECN pretérmino: En el modelo de rata de ECN, las crías suplementadas con fórmula recibieron 5 × 106 UFC de B. infantis por día.
  • Preparación probiótica ProPrems® en el ensayo PEPS (lactantes extremadamente pretérmino): Los lactantes inscritos recibieron suplementación probiótica con ProPrems® (Bifidobacterium infantis, Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus) diluida en 3 mL de leche materna al día hasta la semana gestacional 34.

7. Consideraciones de Seguridad e Interacciones

Estado Regulatorio de Seguridad

En 2007, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) otorgó el estatus de presunción cualificada de seguridad (QPS) a la especie bacteriana B. longum, que incluye la subespecie infantis, lo que indica que este grupo taxonómico no plantea ninguna preocupación de seguridad. El estatus QPS, que se aplica a todas las cepas de B. infantis revisadas, indica que ninguna de esas cepas se ha asociado con enfermedad clínica en humanos.

Datos de Seguridad de Ensayos Clínicos

En el ensayo clínico de Fase I IMPRINT, se encontró que B. infantis EVC001 fue bien tolerado y consumido de manera segura por lactantes sanos a término durante 21 días consecutivos. Todos los eventos adversos reportados por las madres inscritas en el estudio fueron típicos de lactantes de esa edad, y su incidencia no aumentó con la administración de B. infantis.

Resistencia a Antibióticos

Según el conocimiento disponible, B. infantis no se ha asociado con ningún reporte de resistencia a antibióticos. Esta es una consideración de seguridad relevante para cualquier organismo probiótico, particularmente uno utilizado en poblaciones neonatales vulnerables.

Ausencia de Asociaciones con Enfermedad

El estatus QPS de la EFSA indica que el grupo taxonómico no plantea ninguna preocupación de seguridad, y ninguna cepa de B. infantis se ha asociado con enfermedad clínica en humanos.

Poblaciones que Requieren Consideración Particular

Los datos de seguridad más extensos existen para lactantes sanos a término y pretérmino, y para pacientes adultos con SII. En el contexto de los lactantes extremadamente prematuros, las recomendaciones actuales para la suplementación probiótica en Suecia y Dinamarca no incluyen a los lactantes extremadamente pretérmino debido a la falta de evidencia en esta población, aunque este subgrupo joven es notablemente el que presenta mayor riesgo de sufrir resultados adversos. Ensayos en curso, como el ensayo PEPS, buscan abordar esta brecha de evidencia. Los individuos inmunocomprometidos no han sido estudiados específicamente en los datos de ensayos publicados disponibles para B. infantis, y la literatura general sobre probióticos aconseja precaución en dichas poblaciones, ya que se ha reportado raramente bacteriemia con organismos probióticos en huéspedes inmunocomprometidos.

Interacciones con Antibióticos

Se ha demostrado que la exposición a antibióticos reduce la colonización por Bifidobacterium mientras enriquece genes móviles de resistencia a antibióticos, lo que eleva los riesgos de infecciones graves en esta población. La implicación clínica es que la administración concomitante de antibióticos reduciría, según se esperaría, la colonización y eficacia del B. infantis suplementado. Consistente con esto, la relación entre la suplementación con EVC001 y la colonización persistente se fortaleció con la exclusión de los lactantes que consumieron fórmula infantil y antibióticos.

Contexto Simbiótico: la Leche Humana como Cofactor Requerido

Un hallazgo notable de la literatura sobre colonización es que la eficacia depende de la disponibilidad del sustrato. Los lactantes amamantados pudieron colonizarse de manera estable con niveles altos mediante la administración de B. infantis EVC001, y esta observación es coherente con estudios que demuestran la capacidad de esta subespecie para utilizar los glucanos de la leche humana como nutriente, lo que subraya la importancia de emparejar un organismo probiótico con un sustrato específico. En ausencia de HMO derivados de la leche humana, la colonización y persistencia de B. infantis se reducen sustancialmente.


Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Bifidobacterium infantis puede ayudar a apoyar.

  • Bifidobacterium infantis 35624 ha demostrado eficacia en el alivio de los síntomas del SII, incluida la molestia abdominal, en ECA, lo cual se asocia con la normalización de la relación entre citocinas antiinflamatorias y proinflamatorias. Los informes clínicos confirman que los pacientes que recibieron B. infantis presentaron menos molestia abdominal en comparación con el placebo.

  • La cepa superior Bifidobacterium infantis NLS fue evaluada en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en pacientes con enfermedad celíaca activa (Smecuol et al., J Clin Gastroenterol 2013). También ha sido estudiada en un ECA registrado en ClinicalTrials.gov (NCT03271138) específicamente para síntomas gastrointestinales persistentes en pacientes con EC en dieta libre de gluten (GFD). Los datos in vitro respaldan su capacidad para reducir la permeabilidad intestinal inducida por gliadina y los marcadores inflamatorios.

  • Bifidobacterium infantis M-63 formó parte de una mezcla de Bifidobacterium probada (BB536, M-63, M-16V) en niños con rinitis alérgica estacional y asma intermitente, mostrando una mejora en la calidad de vida. Es una de las bifidobacterias dominantes en el intestino del bebé, que respalda el desarrollo inmunitario temprano, y se relaciona en la literatura clínica y mecanística con la reducción del riesgo de alergias cuando está presente en abundancia suficiente en las primeras etapas de la vida.

  • Bifidobacterium infantis es el colonizador intestinal preeminente en las primeras etapas de vida en lactantes alimentados con leche materna y está singularmente adaptado para metabolizar los oligosacáridos de la leche humana (HMO). La evidencia clínica respalda su uso para mejorar la microbiota intestinal del lactante, reducir los marcadores de inflamación intestinal y favorecer el desarrollo de la barrera intestinal. Se lo considera un probiótico fundamental para la salud digestiva infantil.

  • Bifidobacterium infantis es una bifidobacteria dominante en el microbioma intestinal de los lactantes amamantados y se incorpora en formulaciones probióticas pediátricas para el apoyo inmunológico. Los estudios clínicos de combinaciones que incluyen B. infantis muestran tasas reducidas de infecciones respiratorias en bebés y niños pequeños. Forma parte de la formulación ProbioKid® con evidencia clínica para la prevención de IRAS (infecciones respiratorias agudas superiores) en niños suplementados durante 3 a 9 meses.

  • Bifidobacterium infantis (B. longum subsp. infantis) ha sido estudiada para el cólico infantil debido a su papel clave en el establecimiento de una microbiota intestinal saludable en lactantes amamantados. Los lactantes con cólico muestran una reducción de Bifidobacterias, y la suplementación con B. infantis se estudia como una intervención probiótica correctiva. Las preparaciones probióticas multicepa que contienen B. infantis han demostrado reducciones en la duración del llanto por cólico.

  • EstreñimientoCientífico

    Bifidobacterium infantis (sin. B. longum subsp. infantis) es un probiótico con efectos documentados en el SII-C, incluidos los síntomas de constipación. Un ECA multicéntrico fundamental (n=362 pacientes con SII) con B. infantis 35624 demostró una mejora significativa en la dificultad para evacuar y en la constipación frente a placebo. Se encuentra entre las especies de Bifidobacterium incluidas en las revisiones sistemáticas sobre probióticos para la constipación.

  • DiarreaCientífico

    Bifidobacterium infantis es reconocida por su papel en la modulación de la microbiota intestinal en lactantes y ha sido estudiada en el contexto de la reducción de la diarrea y las alteraciones gastrointestinales. Se encuentra entre las especies de Bifidobacterium incluidas en revisiones más amplias sobre probióticos que demuestran beneficios para la diarrea en niños.

  • Bifidobacterium infantis es un componente del probiótico multiespecie VSL#3 estudiado en ensayos de remisión de la enfermedad diverticular. Como parte de formulaciones multiespecie, los probióticos que contienen B. infantis han demostrado el mantenimiento de la remisión en la enfermedad diverticular en ECA de 12 meses de duración.

  • Bifidobacterium infantis es una cepa predominante en la microbiota intestinal de lactantes sanos alimentados con leche materna y ha sido estudiada por su papel en la prevención de la alergia alimentaria y la sensibilización alérgica. Estudios observacionales asocian una menor abundancia de B. infantis con un mayor riesgo de alergia alimentaria. Se incluye en intervenciones probióticas evaluadas para la prevención de enfermedades atópicas relacionadas con la sensibilidad alimentaria.

  • Bifidobacterium infantis (B. longum subsp. infantis) es la especie probiótica dominante en los lactantes amamantados, con una capacidad incomparable para la utilización de HMO. Es objeto de una extensa investigación clínica que demuestra su papel en el establecimiento de un microbioma intestinal infantil saludable y en la reducción de la disbiosis intestinal vinculada a afecciones inflamatorias.

  • Se ha demostrado específicamente que Bifidobacterium infantis aumenta los niveles de triptófano plasmático e influye en la transmisión central de serotonina, lo cual la vincula directamente con el eje intestino-cerebro. Está clasificada como una cepa psicobiótica clave y ha mostrado efectos antiinflamatorios y moduladores del estado de ánimo en investigaciones sobre el síndrome del intestino irritable (SII) y el estrés.

  • Bifidobacterium infantis 35624 suprime los síntomas alérgicos relacionados con la histamina y demuestra fuertes efectos antiinflamatorios. En combinación con B. longum BB536 (Lac-B), disminuyó significativamente los niveles de histamina y suprimió la expresión génica de la histidina descarboxilasa y del receptor H1. Pertenece a Bifidobacteriaceae, que es más abundante en sujetos sanos que en pacientes con HIT.

  • Bifidobacterium infantis 35624 (reclasificada como B. longum 35624) es la cepa probiótica individual más estudiada específicamente para el SII. Un metaanálisis específico de cepa de 2025 (32 artículos) confirmó su eficacia para los síntomas clave del SII. Un ECA de 8 semanas con 75 participantes demostró reducciones significativas en el dolor, la incomodidad, la distensión abdominal y la constipación. Un ECA de referencia confirmó que normaliza la proporción de citocinas IL-10/IL-12 intestinal, un marcador mecanístico único para la desregulación inmune del SII.

  • Bifidobacterium infantis 35624 ha sido estudiada específicamente en la EII y el SII, demostrando efectos inmunomoduladores significativos, incluyendo la normalización de la relación IL-10/IL-12 y la reducción de marcadores inflamatorios sistémicos y de la mucosa en pacientes con CU en ensayos controlados.

  • Flora urinariaTradicional

    Bifidobacterium infantis está documentada en la literatura sobre el microbioma urinario femenino como parte del género Bifidobacterium relevante para la salud del tracto urinario. Su uso en preparaciones probióticas urogenitales deriva tradicionalmente de su función como bacteria intestinal infantil beneficiosa con propiedades protectoras sistémicas que se extienden al mantenimiento de la flora urinaria mediante la modulación del eje intestino-urinario.

Sistemas Corporales

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