Lactasa: Un Artículo de Referencia Integral
1. Identidad y Naturaleza Química
Nomenclatura y Clasificación
La lactasa (EC 3.2.1.108) es una enzima producida por muchos organismos y es esencial para la digestión completa de la leche entera. Descompone el azúcar lactosa en sus componentes, galactosa y glucosa, azúcares simples que pueden absorberse hacia el torrente sanguíneo a través del intestino de un animal. Una lactasa es un tipo de β-galactosidasa porque rompe el enlace β-glucosídico de la D-lactosa. La reacción química que cataliza es: C₁₂H₂₂O₁₁ + H₂O → C₆H₁₂O₆ + C₆H₁₂O₆ + calor.
El único gen humano que codifica una lactasa es LCT, o lactasa-florizina hidrolasa (símbolo alternativo LPH). LCT tiene un dominio de lactasa y un dominio de florizina hidrolasa, y está codificado en el cromosoma 2. La lactasa se encuentra en el borde en cepillo del intestino delgado de humanos y otros mamíferos.
Fuentes Biológicas Naturales
La lactasa endógena en humanos es producida por los enterocitos que recubren las vellosidades del intestino delgado. La lactosa de la leche es un nutriente rico para los lactantes, quienes desarrollan la capacidad de descomponerla en glucosa y galactosa produciendo lactasa en la membrana del borde en cepillo del intestino delgado. Los niveles de lactasa permanecen altos durante la infancia, hasta que ocurre el destete, después de lo cual se produce una pérdida gradual de la capacidad de digerir leche debido a una pérdida de la capacidad de producir lactasa, una condición llamada intolerancia primaria a la lactosa (IL), también conocida como hipolactasia o deficiencia de lactasa. Algunas personas conservan la capacidad de digerir leche en la adultez; estos individuos se denominan persistentes a la lactasa o tolerantes a la lactosa.
Para fines suplementarios e industriales, la lactasa se obtiene de fuentes microbianas. La lactasa es una β-galactosidasa, de especial importancia para la producción de leche y productos lácteos sin lactosa. Esta enzima se obtiene industrialmente de fuentes fúngicas como Aspergillus, Kluyveromyces, Trichoderma, Penicillium, Rhizopus y Fusarium. Las lactasas se obtienen industrialmente sobre todo de Aspergillus niger y Aspergillus oryzae, y también de las levaduras Kluyveromyces marxianus y Kluyveromyces fragilis.
Sin perjuicio de que las bacterias Streptococcus thermophilus y Bacillus stearothermophilus pueden usarse para producir lactasa, las levaduras y las fuentes fúngicas son las principales responsables de la producción de esta enzima. Las especies de Kluyveromyces —específicamente K. marxianus, K. lactis y K. fragilis— son las cepas normalmente responsables de la producción en un medio rico en lactosa.
Las lactasas producidas por hongos filamentosos son más termoestables en comparación con las provenientes de levaduras. Las lactasas fúngicas ácidas se activan mediante acidificación pero rinden mal al pH de la leche. La lactasa ácida de A. oryzae tiene un pH óptimo de 4.5, y el pH óptimo de la enzima de A. niger es de 3. La principal aplicación de las lactasas ácidas es como suplemento dietético, donde la hidrólisis de la lactosa ocurre en el estómago.
Formas y Preparaciones Comunes
Como suplemento dietético, la lactasa está disponible en múltiples formas:
- Comprimidos y cápsulas orales: Los Lactaid Original Strength Caplets contienen 3,000 unidades FCC de lactasa, con una dosis sugerida de tres cápsulas tragadas o masticadas con el primer bocado de un producto lácteo. Lactaid Fast Act está disponible en cápsulas o comprimidos masticables de vainilla, cada uno con 9,000 unidades FCC, con una dosis sugerida de una cápsula o comprimido con el primer bocado de lácteos.
- Comprimidos masticables: Un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo observó el efecto de un suplemento comercial de lactasa (comprimidos masticables) en pacientes con intolerancia a la lactosa. La fuente de esta lactasa es Aspergillus oryzae, que se comercializa en algunas regiones como suplemento alimenticio.
- Gotas líquidas: La enzima lactasa funciona mejor en leche o fórmula tibia (es decir, a temperatura corporal, aproximadamente 98°F). Las gotas de lactasa para lactantes deben añadirse después de preparar la leche o fórmula y cuando esta se encuentre a temperatura corporal; la leche no debe hervirse con las gotas de lactasa ya mezcladas.
- Productos lácteos reducidos en lactosa: También existe la marca Lactaid de productos de leche real a los que se les ha agregado lactasa, produciendo una leche modificada útil para quienes tienen intolerancia a la lactosa. Todos requieren refrigeración.
Tanto la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) como la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (USFDA) aprueban y recomiendan Aspergillus oryzae como fuente. La lactasa de A. oryzae se considera GRAS (Generalmente Reconocida como Segura).
2. Uso Tradicional e Histórico
Lechería Previa a la Persistencia: La Fermentación como Solución Cultural
Aunque se estima que la prevalencia de la persistencia de la lactasa aumentó considerablemente en Europa hace entre 5,000 y 7,000 años, la evidencia antropológica, incluidos huesos de ganado juvenil y restos de cerámica antigua, sitúa la adopción cultural de la lechería hasta hace 12,000 años. Esto sugiere que durante varios miles de años, los humanos ordeñaron ovejas, cabras y ganado a pesar de la incapacidad de digerir leche.
El uso de leche animal comenzó aproximadamente entre el 9,000 y el 6,500 a. C. al inicio del Neolítico en el suroeste de Asia, y posteriormente acompañó la expansión de la agricultura hacia Europa a partir del 6800/6700 a. C. En el contexto de las temporadas de parición, el clima y la tecnología, es probable que los adultos prehistóricos no consumieran leche fresca sino variantes de leches fermentadas y quesos con lactosa reducida. Esto concuerda bien con la intolerancia genética a la lactosa que prevalecía en el Neolítico, aunque aún se desconoce la fuerte fuerza selectiva detrás de la aparición regional de la persistencia genética de la lactasa en la prehistoria posterior.
Fragmentos de tamices de cerámica antiguos ofrecen pistas sobre cómo esto fue posible para los primeros agricultores y pastores. Muchas culturas paleolíticas y neolíticas practicaban el almacenamiento y transporte de alimentos y agua en pieles e intestinos de animales. Cuando la leche se introdujo en la dieta neolítica en el Medio Oriente, probablemente se almacenaba en un estómago de vaca inflado, lo que resultaba en la separación del cuajo y el suero. Al usar tamices de cerámica para colar el cuajo y el suero y fermentar estos productos lácteos en queso, lograron reducir considerablemente el nivel de lactosa en sus productos lácteos.
No todas las poblaciones cuyos ancestros tuvieron acceso a la leche se adaptaron genéticamente para volverse persistentes a la lactasa. De hecho, los pastores de Asia Central son en su mayoría no persistentes a la lactasa, a pesar de su considerable dependencia dietética de los productos lácteos. Se propone que los pastores de Asia Central se adaptaron al consumo de leche de manera cultural, mediante la fermentación y/o mediante adaptación colónica, en lugar de genéticamente.
Evolución de la Persistencia de la Lactasa como Adaptación Genética
En poblaciones europeas y en muchas poblaciones africanas, del Medio Oriente y del sur de Asia, la persistencia de la lactasa (PL) es el rasgo monogénico más fuertemente seleccionado que ha evolucionado en los últimos 10,000 años. En los mamíferos, la lactasa, la enzima que hidroliza el azúcar de la leche, la lactosa, normalmente disminuye su regulación después del destete, pero al menos cinco poblaciones humanas en todo el mundo han desarrollado independientemente mutaciones que regulan la expresión del gen de la lactasa-florizina hidrolasa. Estas mutaciones dan lugar a un fenotipo dominante de persistencia de la lactasa y a una tolerancia continua a la lactasa en la adultez. Un polimorfismo de un solo nucleótido (SNP) en C/T-13910 es responsable de la mayor parte de la persistencia de la lactasa en las poblaciones europeas.
Pudieron existir presiones genéticas adicionales en climas áridos donde la leche es una de las pocas fuentes limpias de agua, o en latitudes septentrionales donde, en ausencia de vitamina D, la presencia de lactosa facilita la absorción de calcio por la mucosa intestinal y así reduce el riesgo de raquitismo y osteomalacia.
Tradicionalmente, las poblaciones sin persistencia de la lactasa que aún consumían lácteos han recurrido históricamente a la fermentación como herramienta práctica. La fermentación de la leche, con orígenes que se remontan a más de 10,000 años, probablemente surgió como un medio para conservar los productos lácteos antes de la llegada de la refrigeración. Estos productos fermentados —incluidos yogures, kéfires y quesos madurados— tienen naturalmente un contenido reducido de lactosa porque los cultivos bacterianos producen sus propias β-galactosidasas durante la fermentación.
Desarrollo Moderno de la Suplementación con Lactasa Exógena
El desarrollo comercial de preparaciones de lactasa exógena como suplemento dietético cobró relevancia en el siglo XX junto con la producción industrializada de lácteos y una mayor comprensión científica de la bioquímica enzimática. Es bien sabido que se toma una preparación de lactasa con el propósito de suprimir los síntomas de la intolerancia a la lactasa, y las preparaciones de lactasa se han fabricado y vendido en muchos países. La identificación de fuentes microbianas —particularmente cepas fúngicas y de levadura— permitió la producción industrial escalable de lactasa de grado alimentario.
3. Componentes Clave y Mecanismos de Acción
Química Enzimática
En las reacciones de hidrólisis biológica, como la de la lactosa, una molécula de agua divide el enlace glucosídico del polisacárido en múltiples monosacáridos. En este caso, la lactosa se hidroliza para producir dos monosacáridos, glucosa y galactosa.
El mecanismo catalítico de la hidrólisis de la D-lactosa conserva la configuración anomérica del sustrato en los productos. Si bien los detalles del mecanismo son inciertos, la retención estereoquímica se logra mediante una reacción de doble desplazamiento. Estudios de la lactasa de E. coli han propuesto que la hidrólisis se inicia cuando un nucleófilo de glutamato en la enzima ataca desde el lado axial del carbono galactosilo en el enlace β-glucosídico. La eliminación del grupo saliente de D-glucosa puede facilitarse mediante catálisis ácida dependiente de Mg. La enzima se libera del resto α-galactosilo tras un ataque nucleofílico ecuatorial por parte del agua, lo que produce D-galactosa.
Los estudios de modificación del sustrato han demostrado que los grupos 3′-OH y 2′-OH del anillo de galactopiranosa son esenciales para el reconocimiento y la hidrólisis por parte de la lactasa de los mamíferos. El grupo 3′-hidroxi participa en la unión inicial al sustrato, mientras que el grupo 2′ no es necesario para el reconocimiento pero sí se requiere en pasos posteriores.
Dependencia del pH y la Temperatura
La actividad catalítica de la lactasa depende en gran medida del pH y la temperatura, que varían según la fuente de la enzima. La β-galactosidasa fúngica prospera en un ambiente ácido (pH 2.5–5.4), mientras que las contrapartes de levadura y bacterianas funcionan mejor a un pH más neutro (6.0–7.0). Kluyveromyces lactis produce lactasa neutra, óptima para el procesamiento de leche a pH 6–7. Kluyveromyces marxianus ofrece altas tasas de crecimiento y variantes de lactasa termoestables adecuadas para procesos que requieren temperaturas elevadas. Aspergillus oryzae y Aspergillus niger producen lactasa ácida, ideal para productos lácteos fermentados como el yogur, el kéfir y las bebidas fermentadas.
Consecuencias Metabólicas Posteriores de la Deficiencia
La ausencia de lactasa determina tanto la carga osmótica excesiva en el intestino delgado como la fermentación de la lactosa por la flora bacteriana, con la consiguiente producción de ácidos grasos de cadena corta y gas. Este último proceso es responsable de la aparición de los síntomas asociados con la intolerancia a la lactosa (dolor abdominal, hinchazón, flatulencia, etc.), que surgen tras la ingesta de lactosa.
La intolerancia a la lactosa se caracteriza por la presencia de signos clínicos principalmente gastrointestinales, resultantes de la fermentación colónica de la lactosa, cuya absorción está alterada debido a una deficiencia en la enzima lactasa. Estos signos clínicos pueden verse modificados por varios factores, incluida la dosis de lactosa, la expresión residual de lactasa, la ingesta concurrente de otros componentes dietéticos, el tiempo de tránsito intestinal y la composición del microbioma entérico.
4. Epidemiología y Prevalencia
Aproximadamente el 65% de la población humana tiene una capacidad reducida para digerir la lactosa después de la infancia. Las estimaciones de las revisiones sistemáticas indican que la cifra puede ser mayor: una revisión sistemática y metaanálisis realizado por Storhaug, Fosse y Fadnes (2017), que buscó estudios en MEDLINE y Embase e incluyó a 62,910 participantes de 89 países, estimó la prevalencia global de la malabsorción de lactosa en 68%.
La no persistencia de la lactasa es más prevalente en personas de ascendencia de Asia oriental, con entre el 70 y el 100% de las personas afectadas en estas comunidades. La no persistencia de la lactasa también es muy común en personas de ascendencia de África occidental, árabe, judía, griega e italiana. Aproximadamente el 70% de los pueblos del mundo son intolerantes a la lactosa. La incidencia de la IL primaria es de aproximadamente el 90% al 100% en nativos americanos, africanos y asiáticos. Se estima en 80% en afroamericanos y entre 55% y 80% en hispanos. La incidencia más baja (10%–15%) se da en los descendientes de europeos del norte, residentes del subcontinente indio noroccidental y nómadas del desierto.
Algunos pacientes con persistencia de la lactasa pierden la capacidad de digerir la lactosa como resultado de desencadenantes ambientales, una condición conocida como IL secundaria. La producción de lactasa se limita al tercio superior de las vellosidades intestinales; debido a su ubicación superficial, las afecciones que dañan las vellosidades a menudo interrumpen la producción de lactasa. La IL secundaria también puede ser causada por enfermedad celíaca, desnutrición, síndrome del intestino irritable (SII) o cirugía intestinal. Las tetraciclinas, la neomicina, la cimetidina y los medicamentos antitiroideos se han implicado como causas.
5. Evidencia Científica por Área de Uso
5.1 Manejo de los Síntomas de la Intolerancia a la Lactosa
Esta es la principal aplicación clínica de la suplementación con lactasa y la que cuenta con mejor respaldo de evidencia. El mecanismo es claro y directo: la lactasa administrada por vía oral hidroliza la lactosa dietética en el tracto gastrointestinal, reduciendo la cantidad de lactosa intacta que llega al colon para la fermentación bacteriana.
Ensayos Cruzados
Un ensayo aleatorizado, doble ciego, cruzado, controlado con placebo estudió el efecto de comprimidos masticables de lactasa sobre los síntomas clínicos y la excreción de hidrógeno en el aliento en pacientes con intolerancia a la lactosa confirmada mediante prueba de hidrógeno en aliento con lactosa (HBT). La gravedad de los síntomas clínicos se registró mediante una escala visual analógica, y la HBT se realizó cada 30 minutos durante 180 minutos. En el diseño cruzado, los mismos pacientes fueron evaluados tanto con lactasa como con placebo, actuando como sus propios controles con un período de lavado de una semana. Cuarenta y siete pacientes (edad media de 33.6 años; 30 hombres) con intolerancia a la lactosa conformaron el grupo de estudio. Los síntomas clínicos, la puntuación clínica media (P < 0.05) y los niveles medios de hidrógeno en el aliento (P < 0.05) mejoraron cuando a los pacientes se les administró lactasa.
La reducción del nivel acumulado de hidrógeno en el aliento fue del 55% cuando los pacientes recibieron lactasa en comparación con placebo. La reducción máxima se produjo en los últimos 30 minutos del período de 3 horas. El porcentaje de reducción del hidrógeno emitido en el aliento aumentó de manera monótona con el tiempo, lo que demuestra que la eficacia del fármaco aumentó con el tiempo.
Revisiones Sistemáticas y Metaanálisis
Una revisión sistemática identificó 36 estudios aleatorizados únicos (26 sobre suplementos de leche hidrolizada con lactasa o lactosa, leche reducida en lactosa, o dosis tolerables de lactosa; 7 sobre probióticos; 2 sobre la administración incremental de lactosa para la adaptación colónica; y 1 sobre otro agente) que cumplieron los criterios de inclusión.
La revisión de la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica (AHRQ) de 28 ECA sobre formulaciones reducidas e hidrolizadas en lactosa y lactasa encontró evidencia insuficiente de eficacia en la reducción de los síntomas de la intolerancia a la lactosa en comparación con la lactosa. En ensayos con pacientes con síntomas compatibles con intolerancia a la lactosa, ninguno de los cuatro ensayos con tratamientos de control de hasta 12 g de lactosa encontró una mejora significativa. Este resultado mixto refleja la heterogeneidad metodológica de los ensayos, incluyendo variaciones en la dosis de lactasa, la cantidad del desafío de lactosa y las medidas de resultado.
La evidencia moderada de 21 ECA sugirió que el aumento de las dosis de lactosa produce síntomas en pacientes con malabsorción de lactosa diagnosticada, con o sin síntomas autoinformados, y que la dosis tolerable puede diferir si la lactosa se consume junto con otros nutrientes o sin ellos. La mayoría de los ensayos indicaron que los pacientes con intolerancia o malabsorción de lactosa podían ingerir 12 g de lactosa como dosis única con síntomas nulos o menores cuando se administraba sola sin otros nutrientes; dosis de 15 g a 18 g parecieron ser bien toleradas cuando se administraban como dosis única junto con otros nutrientes.
La fortaleza de la evidencia para la suplementación con lactasa en el alivio de los síntomas de la intolerancia clásica a la lactosa es moderada a buena en cuanto a la reducción del hidrógeno en el aliento (una medida objetiva de la fermentación colónica) y mixta a insuficiente en cuanto al alivio de los síntomas en los análisis formales de revisión sistemática, en parte debido a la heterogeneidad en los diseños de los estudios y a la dificultad reconocida de cegar los ensayos de enzimas digestivas.
5.2 Cólico Infantil
La hipótesis de que la lactosa no digerida puede contribuir al cólico infantil —llanto excesivo e inexplicable en lactantes por lo demás sanos— ha motivado ensayos de suplementación con lactasa en esta población.
Una revisión sistemática de ECA analizó la eficacia de la suplementación con lactasa en el cólico infantil. Se realizaron búsquedas en PubMed, Embase y Cochrane de ECA que evaluaran la suplementación con lactasa en lactantes de hasta 6 meses de edad con cólico infantil. De seis ECA que incluyeron 394 pacientes, tres reportaron un tiempo de llanto significativamente más corto en el grupo de lactasa que en el grupo placebo, mientras que los otros tres no encontraron diferencia significativa entre los grupos. De los dos estudios que realizaron la prueba de hidrógeno en el aliento, solo uno reportó una reducción significativa en los niveles de hidrógeno exhalado.
El riesgo de sesgo se evaluó utilizando la herramienta revisada de riesgo de sesgo de Cochrane. Se identificaron cinco ECA con un total de 391 lactantes. Tres ECA reportaron una duración reducida del llanto, pero uno mostró efecto solo en un grupo cumplidor (40.4%, p = 0.0052). Un metaanálisis de dos ECA no encontró diferencia en la duración del llanto y el tiempo de irritabilidad durante una semana de tratamiento con lactasa en comparación con placebo (diferencia de medias −17.66 min/día, IC del 95% −60.8 a 25.5; I² = 68%).
El riesgo de sesgo fue bajo solo en un ECA, alto en tres, y planteó algunas preocupaciones en uno. Si bien los ensayos individuales han mostrado cierta promesa, la evidencia general sobre la eficacia de la suplementación con lactasa en el tratamiento del cólico infantil sigue siendo no concluyente. Se necesitan más ECA bien diseñados para determinar los efectos de la lactasa en el manejo del cólico infantil.
Una revisión sistemática Cochrane de 2018 que consideró la modificación dietética en el tratamiento del cólico infantil encontró que la evidencia actual es insuficiente para llegar a alguna conclusión sobre la eficacia de la suplementación con lactasa en el manejo del cólico infantil.
La fortaleza de la evidencia sobre la lactasa en el cólico infantil es débil y no concluyente, con un alto riesgo de sesgo en la mayoría de los ensayos disponibles.
5.3 Síndrome del Intestino Irritable (SII)
La suplementación con lactasa se ha explorado en pacientes con SII, dado que la malabsorción de lactosa es común y puede superponerse con los síntomas del SII o exacerbarlos. Se realizó un ensayo clínico terapéutico doble ciego cruzado sobre la eficacia de la β-D-galactosidasa microbiana exógena para reducir los síntomas del SII en 12 pacientes cuyas dietas habituales incluían leche regularmente. Ocho de los 12 sujetos (67%) resultaron ser no persistentes a la lactasa. El estudio duró 4 meses; cuando los síntomas durante los meses del ensayo se analizaron mediante el procedimiento de suma acumulativa, se encontró que los síntomas gastrointestinales eran independientes del tratamiento con lactasa.
La evidencia limitada respalda el uso de la lactasa para tratar la lactosa en el SII, y la evidencia para tal aplicación es escasa. El panorama actual sugiere que la suplementación con lactasa puede reducir los síntomas específicos de la lactosa en pacientes con SII que también son malabsorbedores de lactosa, pero no parece tener una eficacia terapéutica más amplia para el SII.
La fortaleza de la evidencia sobre la lactasa en el SII es débil e insuficiente para extraer conclusiones clínicas firmes.
5.4 Salud Ósea y Suficiencia de Calcio
Debido a que los productos lácteos son una fuente dietética importante de calcio, se ha teorizado que la deficiencia de lactasa —al predisponer a las personas a evitar los lácteos— podría afectar indirectamente la densidad mineral ósea.
La intolerancia a la lactosa puede predisponer a las personas a una baja ingesta de calcio, ya que el número de fuentes de alimentos sin lactosa ricas en calcio es limitado. Una revisión de datos de estudios en humanos y animales sobre la influencia de la lactosa y la deficiencia de lactasa en la absorción de calcio y la salud ósea encontró que, según la evidencia disponible, ni la lactosa dietética ni la deficiencia de lactasa tienen un impacto significativo en la absorción de calcio en adultos humanos. Sin embargo, la intolerancia a la lactosa puede llevar a una menor densidad ósea y a fracturas por fragilidad cuando se acompaña de una ingesta reducida o de la evitación de los lácteos. Ensayos en humanos y metaanálisis publicados recientemente sugieren una asociación débil pero significativa entre el consumo de lácteos y la salud ósea, particularmente en niños.
El papel de la deficiencia primaria de lactasa (DPL) en el desarrollo de la osteoporosis posmenopáusica no está claro, pero un metaanálisis publicado concluyó que la DPL es un factor de riesgo para la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas, y que estas mujeres necesitan atención especial en cuanto a la detección de la osteoporosis y su prevención.
Un estudio en 46 sujetos posmenopáusicos encontró malabsorción de lactosa en 25 (54%) de los sujetos, asociada con una ingesta de leche significativamente menor. La malabsorción de calcio ocurrió en 11 (44%) de los sujetos deficientes en lactasa y en 11 (52%) de los absorbedores normales de lactosa. No hubo relación entre la malabsorción de lactosa y la de calcio. Las densidades minerales vertebral y del antebrazo no fueron significativamente diferentes entre los absorbedores normales de lactosa y los sujetos deficientes en lactasa.
Las investigaciones que exploran el papel de la intolerancia a la lactosa en la ingesta de calcio y la salud ósea han producido resultados contradictorios. Estudios en mujeres finlandesas perimenopáusicas y mujeres italianas posmenopáusicas encontraron que la deficiencia de lactasa afectaba negativamente la densidad mineral ósea. Sin embargo, otros estudios no han mostrado tal asociación. Por ejemplo, Slemenda y colaboradores no encontraron evidencia de que la deficiencia de lactasa afectara la densidad ósea en mujeres pre- o posmenopáusicas.
La evidencia general sobre la suplementación con lactasa como intervención directa para preservar la salud ósea es indirecta y preliminar. La principal preocupación es la ingesta adecuada de calcio, más que cualquier efecto directo de la lactasa sobre el metabolismo óseo. Algunos clínicos consideran que la suplementación con lactasa, al permitir el consumo de lácteos, es una estrategia para apoyar la suficiencia de calcio en personas deficientes en lactasa.
5.5 Comparación con la Actividad Lactásica Probiótica
Se realizaron dos ensayos clínicos cruzados (Booster Alpha y Booster Omega) en participantes con intolerancia a la lactosa, en los que se consumieron simultáneamente 2 × 10¹² UFC de Bifidobacterium animalis subsp. lactis Bi-07, 4,662 FCC de lactasa, o placebo junto con un desafío de lactosa, con períodos de lavado de 1 semana entre desafíos. Se midió la concentración de hidrógeno en el aliento (BHC) para evaluar el efecto de los productos en investigación sobre la digestión de la lactosa, con el área bajo la curva incremental (iAUC) como resultado primario.
La lactasa fue superior al placebo en Booster Alpha (razón de medias geométricas de mínimos cuadrados: 0.190; IC del 95%: 0.102, 0.365; P < 0.001), pero no en Booster Omega. Se observó no inferioridad de Bi-07 en comparación con la lactasa en Booster Omega. Las probabilidades de dolor abdominal (en comparación con placebo: 0.32, P = 0.036) y flatulencia (en comparación con placebo: 0.25, P = 0.007) fueron menores con lactasa en Booster Alpha.
6. Sistemas Corporales y Áreas de Salud
Sistema Gastrointestinal
El principal sitio de acción y relevancia clínica de la lactasa es el tracto gastrointestinal. La ausencia de lactasa en las vellosidades intestinales debido a lesión de la mucosa o factores genéticos hace que la lactosa no digerida llegue al colon, donde se fermenta. La intolerancia a la lactosa se diagnostica según síntomas clínicos como hinchazón, dolor abdominal y flatulencia, la prueba de hidrógeno en el aliento con lactosa (HBT) y la prueba de tolerancia a la lactosa.
Existen cuatro principios generales para el manejo de la intolerancia a la lactosa: evitación de la lactosa dietética, sustitución para mantener la ingesta de nutrientes, regulación de la ingesta de calcio y uso de un sustituto enzimático. El consumo regular de alimentos lácteos por parte de personas deficientes en lactasa también puede reducir los síntomas de intolerancia al promover la adaptación de la bacteria colónica.
Sistema Esquelético / Musculoesquelético
Como se discutió en la Sección 5.4, la deficiencia de lactasa crea un riesgo secundario para la salud ósea a través de la reducción de la ingesta de lácteos y calcio. La intolerancia a la lactosa puede predisponer a las personas a una baja ingesta de calcio, ya que el número de fuentes de alimentos sin lactosa ricas en calcio es limitado. La suplementación con lactasa, al permitir el consumo de lácteos, puede apoyar indirectamente la ingesta de calcio, aunque falta evidencia directa de un efecto específico sobre los resultados óseos.
Microbioma / Entorno Colónico
En muchas personas con malabsorción de lactosa, los signos clínicos pueden estar ausentes tras el consumo de cantidades normales de leche o, en particular, de productos lácteos como el yogur y el queso, que contienen lactosa parcialmente digerida por bacterias vivas. La microbiota intestinal puede modularse mediante suplementación biótica, lo que puede aliviar los signos y síntomas de la IL. La composición microbiana colónica influye en la tolerancia a la lactosa, y la relación entre la suplementación con lactasa y el microbioma intestinal es un área activa de investigación.
7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas
Unidades de Medida
Los suplementos orales de lactasa se dosifican típicamente en unidades FCC (Food Chemical Codex). La dosis se expresa en unidades FCC, que describen la actividad enzimática, específicamente, cuánta lactosa puede descomponerse por minuto bajo condiciones estandarizadas. FCC significa Food Chemical Codex, una publicación que contiene pruebas vinculantes para ingredientes alimentarios que incluyen, entre otras cosas, pruebas que determinan cuántas unidades de lactasa son necesarias para que una determinada cantidad de gramos de lactosa descomponga completamente el azúcar de la leche.
Dosis Reportadas en Estudios y Guías
- Los estudios muestran que tomar entre 3,000 y 9,000 unidades FCC inmediatamente antes de consumir alimentos que contienen lactosa puede reducir significativamente los síntomas en la mayoría de las personas con intolerancia a la lactosa. La dosis exacta puede necesitar ajustarse según la sensibilidad individual, la cantidad de lactosa ingerida y la formulación del suplemento.
- Según una recomendación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), deben consumirse al menos 4,500 unidades FCC de lactasa con cada comida que contenga lactosa.
- Los Lactaid Original Strength Caplets contienen 3,000 unidades FCC de lactasa; la dosis sugerida es de tres cápsulas tragadas o masticadas con el primer bocado de un producto lácteo.
- Lactaid Fast Act está disponible en cápsulas o comprimidos masticables de vainilla; cada forma de dosificación contiene 9,000 unidades FCC, con una dosis sugerida de una cápsula o comprimido con el primer bocado de lácteos.
- En un ensayo clínico, se utilizaron 4,662 FCC de lactasa como dosis comparadora en ensayos cruzados que evaluaban la digestión de lactosa en participantes intolerantes.
- Un ensayo aleatorizado, cruzado, doble ciego, controlado con placebo en la India estudió un suplemento comercial de lactasa administrado por vía oral (comprimidos masticables de Lactasa 4,500 FCC).
Momento de la Administración
Los suplementos de lactasa son, en general, más efectivos cuando se toman inmediatamente antes o con el primer bocado de un alimento que contiene lactosa. Si se sigue comiendo o bebiendo productos lácteos después de 30 a 45 minutos, puede ser necesaria otra dosis, según las recomendaciones de un profesional de la salud. Para uso en lactantes, las gotas líquidas se añaden a la leche o fórmula antes de la alimentación.
8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones
Seguridad General y Estatus Regulatorio
La lactasa no ha sido evaluada por la FDA como fármaco, pero se reconoce generalmente como segura (GRAS) para el consumo humano. La enzima lactasa se comercializa como suplemento dietético y no requiere aprobaciones previas a la comercialización por parte de la FDA.
Interacciones Conocidas con Fármacos y Sustancias
La enzima lactasa no tiene interacciones graves reportadas con otros fármacos, ni interacciones serias reportadas con otros fármacos, ni interacciones moderadas reportadas con otros fármacos. Debido a que la lactasa es una enzima digestiva que actúa localmente en la luz gastrointestinal, no se esperan por mecanismo interacciones farmacocinéticas sistémicas con fármacos.
Inhibidores Enzimáticos (Interacciones Bioquímicas)
Ciertos iones metálicos, notablemente Fe²⁺, Zn²⁺, Cu²⁺, Pb²⁺ y Sn²⁺, pueden inhibir la actividad de la lactasa. Esto es particularmente relevante en contextos industriales donde debe monitorearse la pureza del agua o los ingredientes. Es poco probable que estos inhibidores alcancen concentraciones farmacológicamente significativas desde la perspectiva de un consumidor estándar de suplementos, pero se señalan como interacciones bioquímicas relevantes para la formulación y el uso industrial.
Efectos Adversos
La enzima lactasa no tiene efectos secundarios adversos documentados en el uso clínico estándar. La mayoría de los usuarios toleran bien los suplementos de lactasa. Algunos pueden notar síntomas digestivos leves como hinchazón o flatulencia, especialmente si la intolerancia a la lactosa subyacente es grave y la dosis del suplemento es insuficiente. Estos síntomas suelen ser autolimitados. Aunque son extremadamente raros, se han documentado casos de reacciones alérgicas verdaderas, incluida la anafilaxia.
Poblaciones Especiales
Embarazo y lactancia: La enzima lactasa generalmente es aceptable para su uso durante el embarazo. Estudios controlados en mujeres embarazadas no muestran evidencia de riesgo fetal. La lactasa puede usarse durante la lactancia.
Pediatría: La lactasa no debe administrarse a niños menores de 4 años sin consultar antes con un pediatra.
Excipientes del producto: Algunos productos de enzima lactasa pueden contener aspartamo, el cual debe ser evitado por personas con fenilcetonuria, una condición que causa la incapacidad de descomponer la fenilalanina, un aminoácido que contiene el aspartamo.
Sensibilidad al Calor
La enzima lactasa se destruye con el calor elevado; funciona mejor en leche o fórmula tibia (es decir, a temperatura corporal, aproximadamente 98°F). Las gotas de lactasa para lactantes deben añadirse después de preparar la leche o fórmula y cuando esta se encuentra a temperatura corporal; la leche no debe hervirse con las gotas de lactasa ya mezcladas.
Deficiencia Secundaria de Lactasa y Causas Inducidas por Fármacos
Para los pacientes con deficiencia secundaria de lactasa, la causa del daño de la mucosa subyacente es significativa. La lesión de la mucosa intestinal puede provocar una deficiencia secundaria de lactasa, y la resolución de la causa subyacente puede resolver la intolerancia a la lactosa. El manejo de la intolerancia a la lactosa incluye modificación dietética, suplementación con lactasa y tratamiento de las causas subyacentes en la deficiencia secundaria de lactasa. La IL secundaria puede ser causada por enfermedad celíaca, desnutrición, síndrome del intestino irritable o cirugía intestinal. Las tetraciclinas, la neomicina, la cimetidina y los medicamentos antitiroideos se han implicado como causas.
9. Normas Regulatorias y de Calidad
Tanto la EFSA como la USFDA aprueban y recomiendan Aspergillus oryzae como fuente para la lactasa de grado alimentario. La lactasa de A. oryzae se considera GRAS. Kluyveromyces lactis, Aspergillus niger y Aspergillus oryzae proporcionan enzimas de grado alimentario seguras para uso industrial. La actividad de la lactasa en preparaciones comerciales se estandariza utilizando el Food Chemical Codex (FCC), que especifica condiciones de ensayo definidas para determinar la potencia de la enzima. Esta medición de actividad basada en unidades se prefiere sobre una simple dosis basada en peso, porque una especificación de peso puro no dice nada sobre la actividad de las enzimas, es decir, sobre su capacidad para descomponer la lactosa; puede haber una masa determinada de lactasa en un comprimido, pero parte de la enzima puede haberse degradado ya durante la producción.
Referencias