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Colitis

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Tabla de contenidos

Otros Nombres

Colitis agudaColitis aguda autolimitadaColitis alérgicaEnterocolitis autoinmuneColitis por C. difficileColitis por C. difficileColitis químicaColitis inducida por quimioterapiaColitis crónicaColitis por Clostridioides difficileColitis colagenosaColitis colágena incompleta (CCi)Inflamación del colonColonitisColitis corrosivaColitis de CrohnEnfermedad de Crohn (tipo colitis)Colitis por desinfectantesColitis por desusoColitis por derivaciónColitis inducida por fármacosEnterocolitisColitis eosinofílicaColitis activa focalColitis fulminanteColitis idiopáticaColitis ulcerosa idiopáticaIleocolitisColitis inducida por inhibidores del punto de control inmunitarioColitis infecciosaInflamación del colonEnfermedad inflamatoria intestinal (EII)Colitis isquémicaInflamación del intestino gruesoColitis linfocíticaColitis linfocítica incompleta (CLi)Colitis microscópicaColitis microscópica incompleta (CMi)Colitis de cambios mínimosColitis mucosaEnterocolitis necrosanteEnterocolitis neutropénicaPouchitisProctocolitisColitis pseudomembranosaColitis por radiaciónColitis inducida por radiaciónColitis segmentaria asociada a diverticulosisColitis espásticaColitis ulcerosa

Sinopsis

Colitis: Una referencia de nutrición y salud natural

1. Definición y descripción general

La colitis es la inflamación del revestimiento mucoso del colon, que puede ser aguda o crónica. Es frecuente y su prevalencia está aumentando en todo el mundo. El término abarca un grupo heterogéneo de trastornos unificados por la presencia de inflamación colónica, pero que difieren sustancialmente en sus mecanismos subyacentes, trayectorias clínicas e historias naturales.

La colitis tiene distintos tipos y resulta de varios mecanismos, entre ellos infecciones, autoinmunidad, isquemia y fármacos. También puede presentarse como secundaria a trastornos de inmunodeficiencia o a la exposición a radiación.

2. Principales tipos clínicos

2.1 Colitis ulcerosa (CU)

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta al colon, y su incidencia está aumentando en todo el mundo. La patogenia es multifactorial e involucra predisposición genética, defectos de la barrera epitelial, respuestas inmunitarias desreguladas y factores ambientales.

Los pacientes con colitis ulcerosa presentan inflamación de la mucosa que comienza en el recto y puede extenderse de forma continua hacia segmentos proximales del colon. La colitis ulcerosa suele presentarse con diarrea con sangre y se diagnostica mediante colonoscopía y hallazgos histológicos.

Se forman úlceras en los lugares donde la inflamación ha destruido las células que revisten el colon; las úlceras sangran y producen pus. Se caracteriza por una inflamación mucosa recidivante y remitente que comienza en el recto y se extiende hacia segmentos proximales del colon. La colitis ulcerosa afecta con mayor frecuencia a adultos de 30 a 40 años y produce discapacidad.

La colitis ulcerosa afecta por igual a hombres y mujeres y parece presentarse con carácter familiar en algunos casos. Puede presentarse a cualquier edad, pero con mayor frecuencia comienza entre los 15 y los 30 años, o con menor frecuencia entre los 50 y los 70 años.

2.2 Colitis por enfermedad de Crohn

La colitis ulcerosa se caracteriza por inflamación y ulceración confinadas a la mucosa colónica, mientras que la enfermedad de Crohn se manifiesta con inflamación transmural y granulomas que pueden afectar cualquier segmento del tubo digestivo, incluido el colon. La enfermedad de Crohn suele presentarse en el intestino delgado, aunque también puede aparecer en la boca, el esófago, el estómago, el duodeno, el intestino grueso, el apéndice y el ano.

2.3 Colitis microscópica

La colitis microscópica (CM) es una enfermedad inflamatoria intestinal y una causa frecuente de diarrea crónica, acuosa y sin sangre. Se diagnostica histológicamente y no endoscópicamente. Se reconocen dos subtipos principales:

  • Colitis colágena: definida por una banda de colágeno de más de 10 micrómetros de diámetro en la capa subepitelial.
  • Colitis linfocítica: definida por veinte o más linfocitos intraepiteliales por cada 100 células epiteliales, típicamente sin distorsión de las criptas.

Un paciente típico con colitis microscópica presenta diarrea acuosa, sin sangre, que ha estado presente durante cierto tiempo. Dado que esta afección se define de manera definitiva por diarrea crónica, los síntomas deben ajustarse a esa definición, es decir, 3 o más deposiciones sueltas o acuosas al día durante más de 4 semanas. La incidencia ha ido en aumento en el norte de Europa y el norte de América del Norte, y es más frecuente en mujeres.

3. Presentación clínica y síntomas

Los pacientes con colitis presentan diarrea acuosa, dolor abdominal, tenesmo, urgencia, fiebre, cansancio y sangre en las heces. La gravedad de los síntomas varía considerablemente entre individuos y subtipos.

La inflamación provoca que el colon se vacíe con frecuencia, causando diarrea. Los síntomas más comunes de la colitis ulcerosa son el dolor abdominal y la diarrea con sangre. Los pacientes también pueden experimentar fatiga, pérdida de peso, pérdida de apetito, sangrado rectal y pérdida de líquidos y nutrientes corporales. Alrededor de la mitad de los pacientes presenta síntomas leves. Otros sufren fiebre frecuente, diarrea con sangre, náuseas y calambres abdominales intensos.

3.1 Manifestaciones extraintestinales

La colitis ulcerosa también puede causar problemas como artritis, inflamación ocular, enfermedad hepática (hepatitis, cirrosis y colangitis esclerosante primaria), osteoporosis, erupciones cutáneas y anemia. Los científicos creen que estas complicaciones pueden ocurrir cuando el sistema inmunitario desencadena inflamación en otras partes del cuerpo. En algunos pacientes, las manifestaciones extraintestinales pueden preceder a la aparición de los síntomas gastrointestinales.

4. Sistemas corporales involucrados

La colitis, particularmente la colitis ulcerosa y la colitis de Crohn, no es simplemente una enfermedad gastrointestinal; involucra múltiples sistemas orgánicos:

  • Sistema gastrointestinal: El sitio principal. La patogenia involucra predisposición genética, defectos de la barrera epitelial, respuestas inmunitarias desreguladas y factores ambientales.
  • Sistema inmunitario: La teoría más aceptada es que el sistema inmunitario del cuerpo reacciona ante un virus o una bacteria provocando una inflamación continua en la pared intestinal. Las personas con colitis ulcerosa presentan anomalías del sistema inmunitario, pero los médicos no saben si estas anomalías son una causa o un resultado de la enfermedad.
  • Microbioma intestinal: La disbiosis de la microbiota intestinal se reconoce como un factor importante que contribuye a diversas formas de colitis.
  • Sistema musculoesquelético: La artritis y la osteoporosis son manifestaciones extraintestinales reconocidas.
  • Sistema hepatobiliar: La enfermedad hepática, incluida la colangitis esclerosante primaria, es una complicación conocida.
  • Sistemas tegumentario y oftalmológico: Las erupciones cutáneas y la inflamación ocular son características extraintestinales documentadas.

5. Factores contribuyentes y asociados

5.1 Genética

La patogenia de la EII involucra interacciones complejas entre la predisposición genética (por ejemplo, polimorfismos de NOD2) y desencadenantes ambientales (por ejemplo, la dieta y los antibióticos). Evidencia emergente sugiere que la disbiosis de la microbiota intestinal actúa como un mecanismo unificador que vincula estos factores de riesgo. El mecanismo clave que subyace a la patogenia de estas enfermedades es una respuesta inmunitaria desregulada frente a la flora comensal en un huésped genéticamente susceptible. Así, la disbiosis microbiana intestinal, la genética del huésped y el entorno externo desempeñan un papel importante en el desarrollo de casos incidentes de la enfermedad y en la determinación del comportamiento y los resultados posteriores de la enfermedad.

5.2 Disbiosis del microbioma intestinal

La microbiota intestinal humana mantiene una relación simbiótica con su huésped. En un estado de salud, la microbiota intestinal cumple numerosas funciones fisiológicas vitales dentro del huésped, como la digestión y el procesamiento metabólico de componentes dietéticos no absorbibles, la síntesis de vitaminas esenciales, la modulación de la barrera epitelial y la maduración del sistema inmunitario intestinal.

Los mecanismos por los cuales las alteraciones de la microbiota contribuyen a la patogenia de la colitis involucran principalmente la disrupción de la función de barrera, respuestas inmunitarias aberrantes y daño inducido por metabolitos microbianos.

La disbiosis microbiana se caracteriza por una biodiversidad reducida, una composición anormal de la microbiota intestinal, una distribución espacial alterada, así como interacciones entre la microbiota, entre distintas cepas de microbiota y con el huésped. Una disminución significativa de bacterias intestinales beneficiosas (Bifidobacterium longum, Eubacterium rectale, Faecalibacterium prausnitzii, Roseburia intestinalis), así como el enriquecimiento de varias bacterias nocivas, está relacionada con la inflamación intestinal.

En el caso específico de la colitis microscópica, varios estudios han mostrado una reducción de la diversidad alfa, así como un aumento del índice de disbiosis en la colitis microscópica activa, con pérdida de taxones beneficiosos y enriquecimiento de bacterias inflamatorias asociadas a la cavidad oral. La investigación evidencia una reducción de la diversidad alfa, disbiosis elevada y enriquecimiento de taxones proinflamatorios asociados a la cavidad oral, como Veillonella dispar, y pérdida de microbios protectores como Akkermansia muciniphila y Bacteroides stercoris.

5.3 Dieta

Una dieta occidental, alta en proteína animal, alimentos procesados y baja en fibra, se asocia con el desarrollo de la CU y la EC. Los estudios epidemiológicos también identifican que una dieta con una alta relación de ácidos grasos poliinsaturados n-6 a n-3 aumenta el riesgo de CU.

Estudios en humanos han demostrado que un consumo elevado de grasas, especialmente las de origen animal, y de colesterol, se asocia significativamente con un mayor riesgo de CU.

5.4 Tabaquismo

La relación entre el tabaquismo y la colitis es compleja y varía según el tipo de enfermedad. El tabaquismo activo aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad de Crohn y empeora su curso, incrementando la necesidad de esteroides, inmunosupresores y reintervenciones quirúrgicas. Por el contrario, el tabaquismo protege contra la colitis ulcerosa y, tras el inicio de la enfermedad, mejora su curso, disminuyendo la necesidad de colectomía. Dejar de fumar mejora la enfermedad de Crohn y empeora la colitis ulcerosa.

Desde que se describió por primera vez la asociación inversa entre la CU y el tabaquismo en 1982, estudios posteriores confirmaron el efecto protector del tabaquismo activo sobre el desarrollo de la CU, una menor tasa de recaída y una reducción de la necesidad de colectomía en fumadores activos. El tabaquismo activo se asocia con un mayor riesgo de enfermedad de Crohn, pero no de CU. Por el contrario, haber fumado en el pasado se asocia con un mayor riesgo de CU, riesgo que persiste durante más de dos décadas tras el abandono del tabaco.

En la colitis microscópica, la dirección del efecto vuelve a ser diferente: el tabaquismo es un factor de riesgo para la colitis colágena, mientras que su impacto sobre la actividad clínica y el desenlace no se conoce bien.

5.5 Desencadenantes ambientales y de estilo de vida

Existen varios factores de riesgo ambientales bien definidos o presuntos, entre ellos el tabaquismo, la apendicectomía, la dieta, el estrés y la depresión, la vitamina D, así como la influencia hormonal.

Los países que han experimentado un entorno y un estilo de vida en rápido cambio han visto un aumento en la incidencia de la EII en las últimas décadas, a un ritmo de cambio que supera lo que podría atribuirse únicamente a la genética.

La actividad física mejora la calidad de vida sin efectos perjudiciales sobre la actividad de la enfermedad, y puede contribuir a aumentar la masa muscular y a prevenir la osteoporosis.

5.6 Los medicamentos como factor contribuyente

Se han planteado dos posibles causas de la colitis microscópica, entre ellas un componente genético que predispone a la afección, así como los medicamentos y el consumo de tabaco. La interrupción del agente causante a menudo induce la remisión clínica en la colitis inducida por fármacos.

6. Estado nutricional y deficiencias en la colitis

6.1 Vitamina D

La deficiencia de vitamina D es frecuente en la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). La EII se asocia significativamente con una mayor probabilidad de deficiencia de vitamina D.

Recientemente se ha descubierto que la vitamina D es un potencial modulador inmunitario. Los niveles bajos de vitamina D sérica se han asociado con el riesgo de recaída y de exacerbación de los resultados clínicos en la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

La 25(OH)D₃ sérica se correlacionó inversamente con la calprotectina fecal en la EC y la CU, pero solo se correlacionó con la proteína C reactiva en pacientes con CU. Una deficiencia de 25(OH)D₃ se asoció con un aumento de las hospitalizaciones, los brotes, el uso de esteroides y la escalada del tratamiento.

En una cohorte retrospectiva de 504 pacientes con EII, el 49,8 % presentaba deficiencia de vitamina D, y el 10,9 % tenía deficiencia grave.

La vitamina D en su forma activa, la 1,25-dihidroxivitamina D₃, desempeña un papel crítico en la regulación inmunitaria, la función de la barrera intestinal y la inflamación sistémica. La deficiencia de vitamina D es frecuente entre los pacientes con EII y se asocia de manera independiente con inflamación sistémica, deterioro metabólico e intensificación de los requerimientos del tratamiento, lo que respalda su posible papel como marcador de la carga de la enfermedad.

6.2 Otras preocupaciones nutricionales

La inflamación crónica, la diarrea y la malabsorción predisponen a los pacientes con colitis a deficiencias nutricionales de amplio espectro. La fibra dietética y las vitaminas que se encuentran en frutas y verduras ayudan a mantener la barrera mucosa intestinal y a equilibrar la respuesta inflamatoria intestinal, ambas ventajosas para las personas con EII.

7. Nutrientes estudiados en relación con la colitis

7.1 Ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado)

Evidencia científica: La Organización Europea de Crohn y Colitis (ECCO) concluyó que los ácidos grasos omega-3 podrían ser beneficiosos para el mantenimiento de la remisión en la enfermedad de Crohn; sin embargo, la calidad de los estudios y la heterogeneidad de los ensayos limitan estos hallazgos. Los datos epidemiológicos indican que una dieta con una alta relación de ácidos grasos poliinsaturados n-6 a n-3 aumenta el riesgo de CU. La evidencia proveniente de ensayos de intervención se considera preliminar y limitada por la heterogeneidad de los estudios.

7.2 Vitamina D

Evidencia científica: En un ensayo clínico aleatorizado doble ciego, 50 pacientes con CU leve a moderada que cumplían los criterios de inclusión recibieron 1000 o 2000 UI/día de vitamina D durante 12 semanas. Al final del estudio, los niveles séricos de 25-OHD aumentaron significativamente en el grupo de dosis alta. Sin embargo, es probable que las dosis suplementarias de vitamina D fueran insuficientes para alcanzar niveles séricos adecuados en muchos pacientes, lo que subraya la necesidad de estudios de intervención adaptados individualmente. Se justifican estudios de intervención con vitamina D para determinar si administrar dosis más altas de vitamina D en la EII podría reducir la inflamación intestinal o la actividad de la enfermedad.

7.3 Fibra dietética y ácidos grasos de cadena corta (AGCC)

Evidencia científica: Los pacientes con EII presentan niveles reducidos de AGCC, y un patrón de dieta occidental disminuye las bacterias protectoras productoras de AGCC, lo que promueve respuestas inflamatorias en el intestino. La fibra dietética actúa como sustrato para la producción de AGCC por parte de las bacterias colónicas. La fibra dietética genera AGCC que desempeñan funciones antiinflamatorias y de soporte de la barrera en el colon. La fuerza de la evidencia que vincula el aumento de la ingesta de fibra con una mejora de los resultados en la CU se considera moderada pero prometedora, y se requiere investigación continua.

8. Hierbas e ingredientes naturales estudiados en relación con la colitis

El uso de medicina complementaria entre los pacientes con colitis ulcerosa, particularmente en forma de terapias herbales, está muy extendido en el mundo occidental y en muchos países asiáticos, incluidos China e India.

8.1 Curcumina (Curcuma longa)

Uso tradicional: La curcumina es el principal polifenol bioactivo de la cúrcuma (Curcuma longa), una planta rizomatosa nativa del sur de Asia que se ha utilizado durante milenios en la medicina ayurvédica y la medicina tradicional china como remedio antiinflamatorio y digestivo. Su uso tópico y oral para afecciones que implican calor, hinchazón y trastornos digestivos está bien documentado en estas tradiciones.

Evidencia científica: La Organización Europea de Crohn y Colitis (ECCO) señaló que la curcumina, en combinación con 5-ASA, podría ser eficaz para inducir la remisión en la CU leve a moderada, así como potencialmente eficaz como terapia complementaria de mantenimiento en la CU.

La suplementación con curcumina, en comparación con el placebo, se asoció con mejoras significativas en la mejoría clínica y la mejoría endoscópica. La curcumina no aumentó el riesgo de eventos adversos graves en comparación con el placebo. Esto proporciona evidencia sobre el uso potencial de fármacos que contienen curcumina como terapias adyuvantes para aliviar los síntomas en pacientes con CU.

Sin embargo, la calidad general de la evidencia debe interpretarse con cautela: se evaluaron siete revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados sobre la curcumina en la CU y, según la evaluación AMSTAR-2, todas se consideraron de muy baja calidad. Según los resultados de la evaluación ROBIS, ninguna revisión sistemática fue calificada con bajo riesgo de sesgo. La curcumina podría ser un tratamiento complementario eficaz y seguro para la CU; sin embargo, se necesitan revisiones sistemáticas y ECA más estandarizados y exhaustivos.

8.2 Aloe vera (Aloe barbadensis Mill.)

Uso tradicional: El aloe vera (Aloe barbadensis Mill.) pertenece a la familia Aloeaceae y presenta hojas gruesas, afiladas, verdes, lanceoladas y jugosas. Crece en regiones áridas de África, Europa, Asia y América, y es probablemente la planta medicinal con mayor aplicación comercial y la más popular a nivel mundial. Históricamente, su gel se ha utilizado en muchas culturas —incluida la medicina tradicional africana, del Oriente Medio y ayurvédica— para calmar las mucosas inflamadas y tratar afecciones diarreicas.

Evidencia científica: Aunque el mecanismo exacto del aloe no se comprende del todo, un estudio in vitro encontró que el gel de aloe redujo la secreción de prostaglandina E2 e interleucina-18 (IL-18) en la mucosa colónica, lo que sugiere que el gel tenía efectos antiinflamatorios y antimicrobianos. En un estudio in vivo, el extracto de aloe redujo los niveles del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y la expresión del ARNm de IL-1β, lo que indicaba efectos antiinflamatorios.

El gel de aloe vera fue bien tolerado en un ensayo aleatorizado, sin diferencias significativas en los eventos adversos entre los grupos de tratamiento y placebo. Se requieren más estudios para evaluar la eficacia y la seguridad del aloe vera en el manejo de la CU. Existe evidencia limitada y restringida que indica la eficacia de remedios herbales como el gel de aloe vera en el manejo de pacientes con colitis ulcerosa.

8.3 Boswellia (Boswellia serrata)

Uso tradicional: Boswellia serrata es un árbol de resina mástica originario de India, y la resina recolectada de su tallo se ha utilizado en la medicina tradicional. Ocupa un lugar destacado en la medicina ayurvédica bajo el nombre de Shallaki, donde su resina se ha usado durante siglos para afecciones articulares inflamatorias y trastornos digestivos.

Evidencia científica: Los ácidos boswélicos, los principales compuestos bioactivos de Boswellia serrata, han demostrado efectos antiinflamatorios que se han estudiado en modelos de colitis. Existe evidencia controlada limitada que indica la eficacia de Boswellia serrata en el manejo de pacientes con CU. Estudios en humanos de pequeña escala, como un estudio piloto sobre 300 mg de resina de boswellia tres veces al día en pacientes con colitis crónica, sugirieron un beneficio potencial, pero estos hallazgos no se han confirmado de manera sólida en ensayos aleatorizados más grandes y con potencia estadística adecuada. La base de evidencia general sigue siendo preliminar.

8.4 Olmo resbaladizo (Ulmus rubra)

Uso tradicional: El olmo resbaladizo se ha utilizado tradicionalmente para tratar la tos, la diarrea y las enfermedades del tracto gastrointestinal por parte de los pueblos nativos americanos. Los eclécticos usaban el olmo resbaladizo para la inflamación de los pulmones, los intestinos, el estómago, la vejiga o los riñones. La corteza interna es rica en polisacáridos mucilaginosos, que se cree que recubren y calman las superficies mucosas irritadas.

Evidencia científica: Se sugirió que la corteza del olmo resbaladizo era eficaz para tratar a pacientes con EII debido a sus efectos antioxidantes; sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar su eficacia. La evidencia formal de ensayos clínicos en humanos con colitis sigue siendo escasa, y este ingrediente se clasifica actualmente como remedio tradicional/empírico.

8.5 Otras hierbas de uso tradicional

Entre los remedios herbales reportados para el tratamiento de la EII se incluyen el olmo resbaladizo, el fenogreco, la garra del diablo, el ñame mexicano, la tormentila y el Wei tong ning (una medicina tradicional china). La tormentila (Potentilla erecta) es una planta perenne perteneciente a la familia Rosaceae, cuyas raíces son ricas en taninos, que tienen efectos antiinflamatorios. La base de evidencia para la mayoría de estos se limita a pequeños estudios piloto o informes de uso tradicional, y faltan datos sólidos de ensayos clínicos en humanos con colitis.

9. Probióticos y el microbioma intestinal

Contexto tradicional e histórico: Los alimentos fermentados —incluidos el yogur, el kéfir, el kimchi, el miso y diversos productos lácteos cultivados— se han consumido en culturas de todo el mundo durante milenios y se encuentran entre las fuentes más antiguas conocidas de cultivos microbianos vivos utilizadas para favorecer la salud digestiva.

Evidencia científica: El desequilibrio de la composición microbiana gastrointestinal se ha identificado como un factor importante en las enfermedades inflamatorias crónicas. En la actualidad, los probióticos tienen un efecto beneficioso sobre la composición microbiana del tracto gastrointestinal humano, pero esto sigue siendo controvertido y el mecanismo específico se desconoce.

Una revisión sistemática de ensayos controlados aleatorizados en EII encontró: en pacientes con enfermedad de Crohn, múltiples estudios que comparaban probióticos con placebo no mostraron diferencias significativas en los resultados clínicos. Añadir un probiótico al tratamiento convencional mejoró las tasas generales de inducción de remisión entre los pacientes con CU.

Una revisión sistemática preclínica y un metaanálisis en red encontraron: L. rhamnosus tiene el mejor efecto para aliviar la pérdida de peso y mejorar el índice de Shannon en el modelo de colitis ulcerosa. E. faecium tiene el mejor efecto en la reducción del daño colónico; sin embargo, los probióticos no siempre proporcionan beneficios a los pacientes, los efectos de las diferentes cepas son bastante diferentes, y el mecanismo de acción también es diferente, lo cual está estrechamente relacionado con el tipo y la etapa de la enfermedad, así como con las cepas y dosis de probióticos utilizadas.

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica de mediación inmunitaria y etiología desconocida que afecta al colon. Los pacientes con CU típicamente presentan disbiosis, es decir, un perfil alterado de la microbiota intestinal en comparación con individuos sanos.

En general, la evidencia sobre los probióticos en la CU es más prometedora que en la colitis de Crohn, pero la heterogeneidad entre cepas, dosis y poblaciones de estudio limita las conclusiones definitivas. Actualmente faltan ensayos clínicos relevantes, por lo que la extrapolación de los hallazgos experimentales en animales a la aplicación clínica requiere un período de consideración más largo para su validación.

10. Patrones dietéticos y factores de estilo de vida

10.1 Patrón dietético occidental

La dieta occidental altera la microbiota intestinal y contiene alimentos con potencial proinflamatorio. La creciente incidencia de la EII, especialmente en el mundo en desarrollo, sugiere un efecto ambiental importante. Entre las influencias ambientales, se ha señalado específicamente a los factores dietéticos, en particular la adopción de una dieta occidentalizada.

10.2 Patrón dietético mediterráneo

La dieta mediterránea, caracterizada por un alto consumo de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, aceite de oliva y un consumo moderado de alimentos de origen animal y ultraprocesados, ha mostrado posibles efectos positivos en la EII.

Los estudios epidemiológicos sugieren una asociación inversa entre la dieta mediterránea y el desarrollo de la enfermedad de Crohn. Además, la adherencia a la dieta mediterránea se ha asociado con mejoría clínica en la EC activa y con el mantenimiento de niveles más bajos de marcadores inflamatorios en la CU, junto con una mejor calidad de vida y menores tasas de mortalidad en pacientes con EII.

Un ensayo controlado aleatorizado prospectivo específico en CU encontró: los patrones dietéticos son importantes en el manejo de la colitis ulcerosa, dada su influencia sobre la simbiosis microbioma-huésped y la inflamación. El patrón de dieta mediterránea frente al patrón de dieta habitual canadiense afectó la actividad de la enfermedad, la inflamación y el microbioma intestinal en pacientes con CU en remisión. El estudio siguió a los participantes durante 12 semanas y midió la actividad de la enfermedad mediante el Índice Simple de Actividad de la Colitis Clínica y la calprotectina fecal.

Los polifenoles modulan la microbiota intestinal y promueven el crecimiento de lactobacilos y bifidobacterias. Los cambios en la microbiota intestinal pueden disminuir la inflamación intestinal.

A pesar de esto, el panorama general de evidencia sobre dietas específicas en la CU sigue siendo incipiente: la investigación actual sobre intervenciones dietéticas se centra principalmente en la enfermedad de Crohn, con una atención relativamente escasa a la CU y una calidad de evidencia generalmente baja en los estudios realizados. La evidencia limitada disponible carece del rigor y la consistencia suficientes para establecer conclusiones sólidas respecto a la eficacia de patrones dietéticos específicos o grupos de alimentos en el manejo de la CU. La heterogeneidad en los diseños de los estudios, los tamaños de muestra y los protocolos de intervención complica aún más la posibilidad de extraer inferencias confiables.

10.3 Dieta de carbohidratos específicos (SCD) y baja en FODMAP

Datos recientes sugieren que los patrones dietéticos saludables por sí solos, con énfasis en alimentos integrales ricos en fibra vegetal que promueven un menor consumo de alimentos ultraprocesados, también podrían ayudar a lograr la remisión en pacientes con colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn. Tanto la dieta de carbohidratos específicos como la dieta mediterránea ayudan a inducir la remisión clínica en pacientes con enfermedad de Crohn. Las dietas bajas en proteína animal y altas en fibra ayudan a inducir y mantener la remisión en pacientes con colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn, y pueden mejorar la calidad de vida. Una dieta baja en FODMAP es restrictiva, pero puede ayudar a pacientes con síntomas persistentes de SII en el contexto de una EII en remisión.

10.4 Fibra dietética

La fibra dietética y las vitaminas que se encuentran en frutas y verduras ayudan a mantener la barrera mucosa intestinal y a equilibrar la respuesta inflamatoria intestinal, ambas ventajosas para las personas con EII. La relación entre la fibra y la colitis es matizada: el tipo, la cantidad y la fermentabilidad de la fibra pueden producir resultados diferentes. Existen indicios de que un patrón de dieta mediterránea reduce el riesgo de enfermedad de Crohn, pero, de nuevo, los datos son inconsistentes y se necesitan más estudios. Se necesita más investigación para clarificar la dieta óptima para quienes están en riesgo de colitis ulcerosa.

10.5 Actividad física

La actividad física mejora la calidad de vida sin efectos perjudiciales sobre la actividad de la enfermedad, y puede contribuir a aumentar la masa muscular y a prevenir la osteoporosis en pacientes con EII, incluida la colitis. La evidencia existente sobre la actividad física en la colitis es generalmente positiva en cuanto a los resultados de calidad de vida, aunque los ensayos de intervención a gran escala sobre los criterios de valoración de actividad de la enfermedad siguen siendo limitados.

11. Resumen de la fuerza de la evidencia

  • Probióticos en la CU: Evidencia de calidad moderada proveniente de ECA y revisiones sistemáticas que sugiere un beneficio como complemento al tratamiento convencional para la inducción de la remisión; la evidencia es más débil para la colitis de Crohn. La especificidad en cuanto a cepa, dosis y población de pacientes aún no está establecida.
  • Curcumina (como adyuvante en la CU): Múltiples ECA y metaanálisis muestran mejoras estadísticamente significativas en los resultados clínicos y endoscópicos como complemento a la terapia convencional, pero las revisiones sistemáticas subyacentes se califican de calidad muy baja a moderada. Se requieren más ensayos de alta calidad.
  • Vitamina D: Datos observacionales y epidemiológicos prospectivos sólidos vinculan la deficiencia con peores resultados de la enfermedad; los ECA de intervención muestran mejoras en los niveles séricos, pero el impacto clínico sobre la actividad de la enfermedad requiere ensayos más grandes y mejor diseñados.
  • Ácidos grasos omega-3: Apoyo epidemiológico y plausibilidad mecanística; los datos de ensayos clínicos son heterogéneos y no concluyentes para la inducción o el mantenimiento de la remisión en la CU.
  • Dieta mediterránea: Prometedora según datos epidemiológicos y un pequeño ECA; la evidencia actual es preliminar y principalmente observacional.
  • Aloe vera: Evidencia limitada de ensayos controlados; principalmente datos in vitro y en animales; un pequeño ECA sugiere tolerabilidad y algún beneficio, pero los hallazgos necesitan replicación.
  • Boswellia serrata: Datos preliminares de pequeños ensayos y evidencia preclínica; base insuficiente para una recomendación clínica en este momento.
  • Olmo resbaladizo, garra del diablo, tormentila, fenogreco: Uso tradicional documentado; la evidencia de ensayos clínicos en humanos con colitis es escasa o inexistente. Actualmente la evidencia no va más allá del uso empírico.
  • Fibra dietética y AGCC: Evidencia mecanística y epidemiológica sólida; los datos de intervención clínica en la CU son prometedores pero aún no definitivos.

Referencias

Remedios Naturales

Remedio 1
Alimentos fermentados ricos en probióticos: Los probióticos son microorganismos vivos que promueven el crecimiento de bacterias beneficiosas en el tracto digestivo, ayudando a favorecer la digestión y la inmunidad. Incorpora en tu dieta diaria alimentos fermentados de forma natural, como yogur natural con cultivos vivos, kéfir, chucrut o kimchi, para ayudar a restaurar una microbiota intestinal saludable.
Remedio 2
Cúrcuma (curcumina): La curcumina, el compuesto activo de la raíz de cúrcuma, ha sido estudiada por sus propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a reducir la inflamación en el colon y favorecer un microbioma intestinal más equilibrado. Agrega cúrcuma a sopas, guisos y batidos, o tómala como un suplemento estandarizado de curcumina; combinarla con pimienta negra (piperina) mejora su absorción.
Remedio 3
Corteza de olmo resbaladizo: El olmo resbaladizo se convierte en un gel calmante y mucilaginoso al mezclarse con agua, el cual se cree que recubre y protege el revestimiento del colon y reduce la irritación. Mezcla una cucharada de corteza de olmo resbaladizo en polvo en un vaso de agua tibia y bébelo antes de las comidas o al inicio de los síntomas.
Remedio 4
Jugo de aloe vera: El aloe vera contiene polisacáridos y compuestos antioxidantes que pueden ayudar a reducir la inflamación y favorecer la curación de los tejidos intestinales inflamados. Beba una pequeña cantidad (aproximadamente 2–4 oz) de jugo de aloe vera puro, sin aditivos, diariamente, idealmente diluido con agua; utilice productos de gel de la hoja interior de grado alimentario y consuma con moderación.
Remedio 5
Ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado): Los ácidos grasos omega-3, presentes en pescados grasos como el salmón y las sardinas, y también disponibles como suplementos de aceite de pescado, pueden ayudar a reducir la inflamación intestinal y favorecer la remisión. Trate de consumir pescado graso de dos a tres veces por semana, o tome un suplemento diario de aceite de pescado como medida dietética antiinflamatoria.
Remedio 6
Dieta baja en residuos / fácil de digerir: Durante los brotes, cambiar a una dieta baja en residuos —priorizando verduras bien cocidas, arroz blanco, plátanos, pollo simple y frutas blandas— reduce la carga mecánica sobre un colon inflamado y puede aliviar los retortijones y la diarrea. Lleve un diario de alimentos para identificar los alimentos desencadenantes personales, como verduras crudas, cereales ricos en fibra, lácteos o azúcares añadidos, y elimínelos de forma sistemática.
Remedio 7
Jugo de pasto de trigo (wheatgrass): El pasto de trigo es rico en antioxidantes y se ha utilizado tradicionalmente para ayudar a aliviar el dolor, reducir la inflamación y favorecer la reparación de los tejidos intestinales. Bebe un pequeño trago (1–2 oz) de jugo de pasto de trigo fresco o preparado comercialmente todos los días, o mezcla polvo de pasto de trigo en un batido.
Remedio 8
Manejo del estrés (atención plena y ejercicios de respiración): la colitis está fuertemente influenciada por el eje intestino-cerebro, ya que el estrés psicológico crónico eleva el cortisol y las citocinas proinflamatorias que empeoran los síntomas y aumentan el riesgo de brotes. Practique meditación de atención plena diaria, respiración diafragmática profunda o yoga durante al menos 10 a 15 minutos para llevar al sistema nervioso a un estado de descanso y digestión y así reducir la carga inflamatoria intestinal.
Remedio 9
Ejercicio Suave y Constante: La actividad física moderada, como caminar, nadar o practicar yoga, favorece la circulación, la regulación del estado de ánimo, la función inmunológica y una digestión saludable en las personas con colitis. Procura realizar de 20 a 30 minutos de movimiento de bajo impacto la mayoría de los días, y reduce la intensidad a estiramientos suaves o caminatas lentas durante los brotes activos para evitar sobreexigir un sistema que ya está estresado.
Remedio 10
Higiene del sueño y horario de descanso constante: Un sueño deficiente o insuficiente puede aumentar las citocinas inflamatorias y contribuir al empeoramiento de la actividad de la enfermedad en la colitis. Establezca un horario constante para acostarse y despertarse, mantenga el dormitorio oscuro, fresco y silencioso, y evite las comidas abundantes o el consumo excesivo de líquidos cerca de la hora de dormir para minimizar los síntomas digestivos nocturnos y favorecer la reparación tisular durante la noche.

Ingredientes

Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar colitis.
  • Múltiples estudios preclínicos en modelos de ratones con colitis inducida por DSS muestran de manera consistente que la 2'-FL reduce las puntuaciones del índice de actividad de la enfermedad, atenúa el acortamiento del colon, suprime las citocinas proinflamatorias (IL-6, TNF-α) y restaura la composición de la microbiota intestinal. Un mecanismo clave implica la restauración de las células caliciformes, el aumento de la secreción de MUC2 y la inhibición de las vías TLR4/NF-κB y STAT3. Un ensayo clínico piloto abierto en 12 adultos con colitis ulcerosa mostró una mejora en las puntuaciones de calidad de vida gastrointestinal y un aumento de las bacterias productoras de butirato tras 6 semanas de consumo de una fórmula que contenía 2'-FL.

  • AcemannanCientífico

    El acemanano ha sido investigado en un estudio clínico piloto para la enfermedad inflamatoria intestinal, incluyendo la colitis ulcerosa, en el cual todos los participantes mostraron mejoras en la puntuación. El gel de Aloe vera (el principal vehículo del acemanano) mostró beneficios en un ensayo doble ciego controlado con placebo para la colitis ulcerosa activa. El respaldo mecanístico proviene de modelos de colitis en roedores.

  • Aloe veraCientífico

    Un ECA doble ciego controlado con placebo demostró que el gel de aloe vera oral (100 ml dos veces al día durante 4 semanas) indujo la remisión clínica en pacientes con colitis ulcerosa activa, superando al placebo. Estudios in vitro muestran que el gel de aloe reduce la secreción de prostaglandina E2 e IL-18 en la mucosa colónica, lo que respalda su actividad antiinflamatoria.

  • AndrographisCientífico

    El extracto de Andrographis paniculata (estandarizado en andrografólido) ha sido evaluado en ensayos controlados aleatorizados para la colitis ulcerosa activa de leve a moderada, mostrando tasas de remisión y de respuesta comparables a las de la mesalazina. También se utiliza en la medicina ayurvédica y en la medicina tradicional china para afecciones inflamatorias gastrointestinales.

  • andrographolideCientífico

    La andrografólida, el principal compuesto activo de Andrographis paniculata, ha sido evaluada en ensayos clínicos para la colitis ulcerosa activa de leve a moderada. Un ensayo aleatorizado en 120 pacientes con CU encontró que produjo tasas de remisión clínica y de respuesta comparables a las de la mesalazina. Inhibe el NF-κB y reduce las citocinas proinflamatorias.

  • índigo de assamCientífico

    Múltiples ensayos clínicos en humanos con Qingdai (derivado de S. cusia) han demostrado eficacia en la colitis ulcerosa, incluyendo la cicatrización de la mucosa y la inducción de la remisión. Los estudios mecanísticos muestran una acción a través de la vía AHR-Th17/Treg y la inhibición de IL-17 por alcaloides derivados de S. cusia.

  • B. coagulans ha sido evaluado en poblaciones con EII, incluida la colitis ulcerosa, con evidencia de efectos antiinflamatorios y mejoría de los síntomas. El organismo reduce las citocinas proinflamatorias y los síntomas abdominales en afecciones intestinales inflamadas. La evidencia es preliminar, pero se basa en ensayos clínicos.

  • polen de abejaCientífico

    Los extractos de polen de abeja de trigo sarraceno y damasco redujeron la gravedad de la colitis ulcerosa inducida por DSS en modelos murinos, modulando el equilibrio de citocinas Th1/Th2, reduciendo la expresión de ICAM-1 y mejorando la composición de la microbiota intestinal. Los mecanismos antiinflamatorios y moduladores de la microbiota están bien caracterizados a nivel preclínico.

  • berberinaCientífico

    Un metaanálisis de 2024 de 10 ECA (952 pacientes con CU) encontró que la berberina combinada con 5-ASA mejoró significativamente la tasa de eficacia clínica (RR=1.22), redujo las puntuaciones del índice de actividad de la enfermedad, y atenuó los marcadores inflamatorios. La berberina se ha utilizado en la medicina tradicional china durante siglos para afecciones inflamatorias gastrointestinales.

  • BifidobacteriumCientífico

    Las especies de Bifidobacterium se encuentran entre los probióticos más estudiados para la colitis ulcerosa. Las revisiones sistemáticas de ECA confirman que los probióticos que contienen Bifidobacterias tienen efectos positivos en el tratamiento y mantenimiento de la CU. B. longum, B. breve, B. animalis subsp. lactis y B. bifidum se encuentran entre las cepas más estudiadas.

  • Bifidobacterium bifidum se incluye en formulaciones probióticas multiespecie (incluidas las formulaciones predecesoras de VSL#3) que han demostrado beneficios para la colitis ulcerosa y la reservoritis en ECA. Las revisiones sistemáticas confirman que las bifidobacterias, incluida B. bifidum, contribuyen al tratamiento de la colitis ulcerosa y al mantenimiento de la remisión.

  • Bifidobacterium breve es un componente de VSL#3 y otras formulaciones probióticas multicepa que han demostrado beneficios para la CU y la reservoritis en ensayos controlados aleatorizados. Las revisiones sistemáticas de ECA de probióticos en EII confirman los efectos positivos de los probióticos que contienen Bifidobacterias en el tratamiento y mantenimiento de la CU.

  • Bifidobacterium lactis (animalis subsp. lactis) ha sido evaluada específicamente en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo para la colitis colágena, en combinación con Lactobacillus acidophilus. Se encuentra entre las cepas de Bifidobacterium más utilizadas en la investigación de probióticos para la EII y en formulaciones multicepa para la CU.

  • Bifidobacterium longum BB536 ha sido específicamente identificada en estudios clínicos como beneficiosa para el manejo de los síntomas de la CU. Se encuentra entre las cepas de Bifidobacterium más frecuentemente estudiadas para la CU, junto con L. rhamnosus GG. La mezcla probiótica VSL#3, que contiene B. longum, mostró beneficios en ECA sobre reservoritis.

  • arándanoCientífico

    Un ensayo piloto prospectivo abierto en 13 pacientes con CU tratados con arándano azul (bilberry) rico en antocianinas durante 6 semanas logró remisión en el 63.4% y respuesta en el 90.9%, con reducciones significativas en la actividad endoscópica y bioquímica de la enfermedad. Un estudio molecular de seguimiento confirmó una reducción de IFN-γ y TNF-α en biopsias de colon de los respondedores. La evidencia es preliminar, pero constituye los primeros datos en humanos.

  • comino negroCientífico

    Pacientes con colitis ulcerosa fueron incluidos en un metaanálisis (7 ECA) que mostró reducciones significativas de la PCR con la suplementación con N. sativa. Modelos animales confirman los efectos anticolíticos de la TQ mediante la inhibición de NF-κB. La revisión de PMC sobre GI documenta evidencia clínica y experimental de los efectos de N. sativa sobre la colitis.

  • BoswelliaCientífico

    El extracto de goma resina de Boswellia serrata se ha evaluado en pequeños ensayos clínicos para la colitis ulcerosa y la colitis colágena. En un estudio con 20 pacientes con CU que recibieron 300 mg tres veces al día durante 6 semanas, 14 alcanzaron la remisión, en comparación con solo 4/10 en el grupo de sulfasalazina. Los ácidos boswélicos inhiben la 5-lipoxigenasa, reduciendo la síntesis de leucotrienos.

  • Los ácidos boswélicos son los componentes activos de Boswellia serrata responsables de los efectos antiinflamatorios en la colitis ulcerosa y la colitis colágena. Inhiben la 5-lipoxigenasa y el NF-κB, reduciendo la producción de leucotrienos y citocinas proinflamatorias. Ensayos clínicos pequeños han demostrado tasas de remisión comparables o superiores a las de la sulfasalazina en pacientes con CU.

  • bromelainaCientífico

    Múltiples estudios preclínicos y clínicos emergentes demuestran el potencial de la bromelina en la colitis ulcerosa, incluyendo un modelo animal que mostró una disminución marcada en el desarrollo y la gravedad de la EII, y reportes anecdóticos de remisión en dos pacientes con CU. Un ECA aleatorizado, triple ciego y controlado con placebo de 2025, realizado en 70 pacientes con CU, evaluó la bromelina en cuanto a la actividad de la enfermedad y la calidad de vida durante 8 semanas.

  • La tributirina cuenta con evidencia directa en modelos experimentales de colitis, en los que ha mostrado efectos antioxidantes e inmunomoduladores, además de una reducción de las lesiones de la mucosa colónica y de la inflamación cuando se administra por vía oral o como enema. Los enemas de butirato se evaluaron en ensayos con seres humanos con colitis ulcerosa a partir de 1992, con resultados positivos pero mixtos. Los modelos animales respaldan de manera consistente el efecto protector de la tributirina frente a la colitis inducida por DSS mediante la reparación de la barrera y la supresión de citocinas.

  • ácido butíricoCientífico

    El ácido butírico (butirato) es el principal sustrato energético de los colonocitos y ha sido investigado como tratamiento para la colitis ulcerosa. Los enemas de butirato se han evaluado en ECA para la colitis ulcerosa distal, mostrando mejoría en las puntuaciones histológicas y clínicas. Inhibe el NF-κB, promueve la proliferación de colonocitos y favorece la integridad de las uniones estrechas.

  • repolloCientífico

    Se ha demostrado en modelos animales de colitis inducida por DSS que el jugo de repollo morado reduce significativamente la actividad de la enfermedad, mejora la integridad de la barrera colónica al regular al alza las proteínas de unión estrecha, y enriquece las bacterias productoras de SCFA. Un estudio en ratones (PMC10778654, 2023) demostró que el jugo de repollo morado modulaba la microbiota intestinal y mejoraba la colitis experimental. El extracto de repollo morado también ha atenuado la EII experimental en modelos de ratón in vitro.

  • cariofilenoCientífico

    Se ha demostrado que el BCP inhibe la colitis inducida por sulfato de dextrano sódico (DSS) en ratones mediante la activación del receptor CB2 y la vía de PPARγ, reduciendo la actividad de la enfermedad, el daño colónico y las citocinas proinflamatorias. Este se encuentra entre los hallazgos preclínicos más sólidos para el BCP.

  • clorelaCientífico

    Un ECA piloto realizado en la Universidad Virginia Commonwealth incluyó a 9 pacientes con colitis ulcerosa tratados con chlorella y evaluó la actividad de la enfermedad. Un estudio abierto de 2008 también observó mejoras en los síntomas digestivos en pacientes con síndrome del intestino irritable (SII) y colitis ulcerosa.

  • Coptis chinensisCientífico

    Coptis chinensis y la berberina han demostrado efectos anticolíticos en múltiples modelos animales de colitis ulcerosa, reduciendo la infiltración inflamatoria, restableciendo el equilibrio de la microbiota intestinal y reforzando la barrera intestinal. La evidencia clínica respalda el uso de la berberina en gastritis y enteritis, y la medicina tradicional china (MTC) utilizó históricamente esta hierba para síntomas de disentería similares a los de la colitis ulcerosa.

  • cúrcumaCientífico

    Múltiples ECAs y revisiones sistemáticas respaldan el uso de la curcumina como terapia adyuvante para la colitis ulcerosa (CU). Un metaanálisis de 2024 de 8 ECAs (482 pacientes) encontró que la curcumina adyuvante mejoró significativamente la remisión clínica (RR=2.33, IC del 95%: 1.25–4.34). Actúa mediante la inhibición de NF-κB y el bloqueo de la unión de TNF-α, reduciendo la inflamación de la mucosa.

  • En un modelo murino de colitis ulcerosa inducida por DSS, la suplementación con DPA alivió la gravedad de la colitis mediante la modificación de la composición de la microbiota intestinal y los perfiles de metabolitos fecales. Se enriquecieron géneros beneficiosos, incluidos Akkermansia y Lactobacillus, y aumentó la producción de butirato. La evidencia se limita actualmente a modelos animales preclínicos.

  • El EPA como ácido graso libre (EPA-FFA) se ha probado en ensayos controlados con placebo en colitis ulcerosa (CU) con resultados positivos. Un ECA con 60 pacientes encontró que 6 meses de EPA-FFA redujeron la calprotectina fecal (un marcador de inflamación de la mucosa) y previnieron las recaídas. Los datos de aleatorización mendeliana también indican que concentraciones de EPA genéticamente predichas más altas se asocian con un riesgo reducido de EII.

  • El aceite de pescado (ácidos grasos omega-3) se ha evaluado en múltiples ECA y dos revisiones Cochrane para la colitis ulcerosa. Si bien ensayos individuales de tamaño reducido muestran un beneficio antiinflamatorio y una menor necesidad de esteroides, las revisiones Cochrane encontraron evidencia definitiva insuficiente para el mantenimiento de la remisión. El aceite de pescado reduce la producción de leucotrieno B4 y de eicosanoides proinflamatorios en la mucosa colónica.

  • Los fructooligosacáridos (FOS) son fibras prebióticas que alimentan selectivamente a las bacterias colónicas beneficiosas, promueven la producción de butirato y han sido estudiados en combinación con probióticos (simbióticos) para la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), incluida la colitis ulcerosa (CU). Los simbióticos que contienen FOS mostraron una efectividad más clara en la enfermedad de Crohn y efectos positivos en la CU en revisiones sistemáticas.

  • ácido fúlvicoCientífico

    Estudios in vivo en ratas muestran que el shilajit (que contiene ácido fúlvico) redujo el daño intestinal y los marcadores inflamatorios en la colitis inducida químicamente. Los mecanismos antiinflamatorios del ácido fúlvico (supresión del TNF-α y la COX-2) son relevantes mecanísticamente para la patología de la colitis.

  • gardeniaCientífico

    El extracto de fruto de Gardenia jasminoides (GFE) y su constituyente geniposide han demostrado efectos protectores en múltiples modelos de colitis ulcerosa en ratas (inducida por TNBS y por DSS). El GFE redujo significativamente las puntuaciones del índice de actividad de la enfermedad, el daño histológico y las citocinas proinflamatorias, mientras aumentaba la capacidad antioxidante. El mecanismo del geniposide involucra la activación de la vía KEAP1-Nrf2 y la restauración de la función de barrera.

  • jengibreCientífico

    El jengibre (Zingiber officinale) se ha investigado en un ECA registrado para colitis ulcerosa activa; sus compuestos bioactivos (shogaoles, gingeroles) tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Un metaanálisis de polifenoles en la colitis ulcerosa confirmó que el polvo de jengibre reduce las puntuaciones de actividad clínica en pacientes con colitis ulcerosa.

  • El extracto de kariyat (HMPL-004) ha sido evaluado en dos ensayos clínicos aleatorizados, doble ciego, en pacientes con colitis ulcerosa, en los que la dosis de 1800 mg/día produjo tasas de respuesta clínica significativamente más altas en comparación con el placebo. Un ensayo encontró una eficacia comparable a la de la mesalamina.

  • Un ensayo clínico aleatorizado simple ciego (PMC5255966) comparó una formulación monoherbal de H. antidysenterica con mesalamina en pacientes con colitis ulcerosa crónica, y encontró una eficacia comparable o superior con menos recaídas. Estudios en animales con colitis inducida por DNBS también respaldan la actividad anticolítica. Esto representa la evidencia clínica en humanos más sólida para esta hierba.

  • madreselvaCientífico

    Las nanovesículas derivadas de madreselva redujeron los síntomas de colitis, la inflamación colónica y el daño histopatológico, restauraron el equilibrio Treg/Th17 y repararon la integridad de la barrera intestinal en colitis murina inducida por DSS. Se demostró que el MIR2911 de madreselva reduce la abundancia de Escherichia-Shigella y mejora la colitis mediante la regulación de la microbiota intestinal. Estos son hallazgos preclínicos sin datos de ensayos en humanos.

  • La SBI se ha estudiado en pacientes con colitis ulcerosa como complemento de los regímenes estándar, con un reporte de caso pediátrico que documenta remisión clínica y patológica. Modelos preclínicos en ratones muestran que la SBI oral atenúa la inflamación de la colitis inducida por DSS. Un estudio ex vivo con muestras humanas confirmó que la SBI reduce las citocinas inflamatorias colónicas clave.

  • Bael indioCientífico

    El extracto de fruto verde (no maduro) de bael demostró efectos anticolíticos significativos tanto en modelos de rata de colitis ulcerosa inducida por ácido acético como de enterocolitis inducida por indometacina, con una reducción dependiente de la dosis de los marcadores de inflamación y protección de los mastocitos intestinales. Las formulaciones tradicionales ayurvédicas que contienen bael se dirigen específicamente a la colitis.

  • Incienso indioCientífico

    Múltiples ensayos clínicos han examinado el Boswellia serrata en la colitis ulcerosa y la colitis crónica. Un ECA clave mostró que el 82% de los pacientes tratados con Boswellia entraron en remisión, un resultado comparable al de la sulfasalazina. Ensayos adicionales confirmaron mejoras en las propiedades de las heces, la histopatología y los parámetros hematológicos con 350 mg tres veces al día durante 6 semanas.

  • hojas de índigoCientífico

    Indigo naturalis (derivado de las hojas de la planta índigo) tiene la base de evidencia clínica más sólida en colitis ulcerosa de cualquier medicina herbal tradicional. Múltiples ECA y una revisión sistemática exhaustiva de PMC confirman su eficacia para inducir respuesta clínica y curación de la mucosa en CU activa. El mecanismo involucra la activación del receptor de hidrocarburos de arilo (AhR) y la inducción de IL-22.

  • inulinaCientífico

    Los prebióticos beta-fructanos de tipo inulina se han evaluado en un ECA doble ciego controlado con placebo para la prevención de recaídas en la CU. Si bien el ensayo no logró prevenir la recaída clínica, redujo significativamente el riesgo de recaída subclínica, definida por niveles elevados de calprotectina fecal. La inulina promueve una microbiota beneficiosa y la producción de butirato en el colon.

  • jujubeCientífico

    Los polisacáridos y extractos hidroalcohólicos de azufaifo han demostrado eficacia en múltiples modelos animales de colitis, reduciendo las citocinas proinflamatorias, mejorando el daño de la mucosa y modulando la microbiota intestinal. La evidencia incluye colitis ulcerosa inducida por ácido acético en ratones, colitis inducida por DSS y EII inducida por TNBS en ratas. Toda la evidencia actual es preclínica.

  • Múltiples estudios en animales que utilizan modelos de colitis inducida por DSS y TNBS muestran que la AG reduce la gravedad de la colitis, disminuye el daño colónico, suprime las citocinas inflamatorias y modula la microbiota intestinal. La AG superó a la glutamina libre en el alivio de la colitis por DSS en ratones. Los datos clínicos en humanos provienen principalmente de poblaciones con EII/quirúrgicas, en las que la glutamina en forma de AG forma parte del soporte nutricional.

  • L-glutaminaCientífico

    La L-glutamina es el combustible principal de los enterocitos intestinales de rápida división y ha sido investigada en modelos preclínicos de colitis. Un estudio de 2018 mostró que la L-glutamina atenúa la colitis inducida por DSS en ratones mediante la inducción de la MAPK fosfatasa-1. Se la incluye entre otros tratamientos naturales propuestos para la CU, junto con la fosfatidilcolina, la curcumina y la bromelina.

  • LactobacillusCientífico

    Las especies de Lactobacillus (en particular L. rhamnosus GG, L. plantarum, L. acidophilus, L. casei) se han investigado en numerosos ECA para la colitis ulcerosa. Las revisiones sistemáticas confirman que los probióticos, incluido Lactobacillus, tienen efectos positivos en el tratamiento y mantenimiento de la CU. Modulan la microbiota intestinal, reducen la inflamación de la mucosa y fortalecen la barrera intestinal.

  • Lactobacillus acidophilus ha sido investigado en ECA para la colitis ulcerosa y la colitis colágena, y se encuentra entre las cepas probióticas más utilizadas para la EII. Un ECA doble ciego controlado con placebo evaluó específicamente L. acidophilus junto con Bifidobacterium animalis subsp. lactis para la colitis colágena. Modula la microbiota intestinal y las respuestas inmunitarias de la mucosa.

  • L. bulgaricus es un componente de VSL#3, el cual ha sido estudiado en múltiples ECA para la colitis ulcerosa y ha demostrado inducir la remisión. Se ha demostrado que L. bulgaricus por sí solo, en modelos animales (modelo de ratón con azoximetano/DSS), atenúa la inflamación intestinal y reduce las citocinas proinflamatorias (IL-6, TNF-α, IL-17, IL-23, IL-1β). La evidencia a nivel humano proviene principalmente de formulaciones multicepa que incluyen L. bulgaricus.

  • Lactobacillus casei se encuentra entre las cepas de Lactobacillus investigadas en ensayos con probióticos multicepa para la colitis ulcerosa. Se incluye en formulaciones sinbióticas multicepa que demuestran actividad antipatógena y moduladora de la microbiota intestinal relevante para el manejo de la colitis.

  • L. paracasei E10 alivió significativamente los síntomas de colitis en un modelo murino inducido por dextrano sulfato de sodio (DSS), al reducir el índice de actividad de la enfermedad, preservar la arquitectura colónica, aumentar la densidad de células caliciformes y regular al alza las proteínas de unión estrecha. Actualmente, un ensayo clínico (NCT07017959) está investigando L. paracasei D3.5 para la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en adultos, aunque los datos publicados de ECA en humanos son limitados.

  • Lactobacillus plantarum ha sido estudiado en ECA para la colitis ulcerosa, y se incluye en formulaciones probióticas multicepa con beneficio demostrado en la EII. Mejora la función de la barrera intestinal, modula la microbiota colónica y reduce las citocinas proinflamatorias en pacientes con CU.

  • Lactobacillus rhamnosus GG (LGG) es uno de los probióticos más estudiados para la colitis ulcerosa, con capacidad de adhesión mucosa, actividad antiinflamatoria y un perfil de seguridad favorable documentados en ensayos clínicos. Se ha evaluado como monoterapia en la CU leve a moderada, y comúnmente se estudia en combinación con Bifidobacterium.

  • L. salivarius UCC118 ha demostrado actividad anticolítica en un modelo de colitis en ratones inducida por DSS, acelerando la recuperación mediante la regulación positiva de IL-10, la polarización de macrófagos M2 y la restauración de la diversidad microbiana intestinal. Los datos de ECA específicos en EII en humanos para L. salivarius en particular siguen siendo limitados, aunque sus mecanismos inmunomoduladores son directamente relevantes para la fisiopatología de la colitis.

  • Múltiples estudios preclínicos demuestran que L. lactis —tanto cepas de tipo salvaje como modificadas genéticamente (GM)— atenúa la colitis experimental al reducir las citocinas inflamatorias, preservar la integridad de las uniones estrechas y modular el entorno inmunológico colónico. L. lactis L8 inactivada por calor redujo el TNF-α y las puntuaciones clínicas de colitis en colitis murina inducida por DSS. Las cepas de L. lactis modificadas genéticamente (GM) que secretan IL-10 e IL-1Ra también han mostrado eficacia en modelos de colitis en roedores y han avanzado hasta ensayos clínicos de seguridad en humanos.

  • LactoferrinaCientífico

    La lactoferrina fecal es un biomarcador validado para la actividad de la enfermedad en la colitis, tanto en la colitis ulcerosa como en la enfermedad de Crohn. Como agente terapéutico, la lactoferrina muestra un potencial inmunomodulador para contextos de EII/colitis mediante la regulación inmunitaria de la mucosa, aunque los datos directos de ECA de tratamiento en colitis son limitados y se restringen principalmente a reportes de casos y estudios de biomarcadores.

  • lecitinaCientífico

    La fosfatidilcolina (el componente activo de la lecitina) presenta un déficit en el moco colónico de los pacientes con colitis ulcerosa, y múltiples ECA muestran que las preparaciones de PC de liberación retardada mejoran significativamente las tasas de remisión y reducen la dependencia de esteroides. Un metaanálisis de tres ECA confirmó mejoras clínicas, endoscópicas e histológicas significativas. La evidencia es específica para la colitis ulcerosa, no para la enfermedad de Crohn.

  • limonenoCientífico

    El D-limoneno ha sido estudiado específicamente en modelos de colitis ulcerosa en ratas, demostrando reducciones significativas en la actividad de la enfermedad, el daño a la mucosa colónica y los marcadores inflamatorios (MMP-2, MMP-9, COX-2, PGE2, TGF-β). A dosis de 50–100 mg/kg, produjo efectos antiinflamatorios y antioxidantes medibles en el colon inflamado. La evidencia es preclínica (modelos con roedores); no se han realizado ensayos clínicos en humanos con colitis ulcerosa.

  • Tanto los datos en animales como los datos preliminares en humanos respaldan la actividad de la goma de mastique (almáciga) contra la colitis. Sus constituyentes clave reducen el NF-κB, el TNF-α, la IL-6 y la IL-8, y mejoran la integridad de la barrera intestinal. Un estudio de 2022 mostró que el ácido masticadienónico mitigó la colitis inducida por DSS en ratones mediante la modulación de la microbiota y la regulación positiva de las uniones estrechas. Datos de un pequeño ECA en humanos, como complemento a la terapia estándar para la EII, mostraron una reducción de los marcadores de actividad de la enfermedad.

  • Cardo marianoCientífico

    El cartamo mariano (Silybum marianum), a través de su complejo activo silimarina, ha mostrado resultados positivos en un pequeño ensayo clínico controlado con placebo en pacientes con colitis ulcerosa. La silimarina suprime la inflamación mediada por NF-κB y reduce el TNF-α y la IL-1β en el tejido intestinal. Actualmente se encuentra en curso un ensayo clínico registrado para confirmar su eficacia como terapia adyuvante en la colitis ulcerosa.

  • MucinaCientífico

    Los defectos de la barrera de mucina —en particular la expresión alterada de MUC2 y la disfunción de las células caliciformes— están bien documentados tanto en la colitis ulcerosa (CU) como en la enfermedad de Crohn en estudios de biopsias humanas. Los ratones deficientes en Muc2 desarrollan colitis de forma espontánea, lo que establece un vínculo mecanístico causal. Los estudios clínicos muestran que los perfiles de expresión de mucina son anormales en la CU tanto al inicio de la enfermedad como después del tratamiento.

  • MirraCientífico

    El producto combinado que contiene mirra, Myrrhinil-Intest, demostró no inferioridad frente a la mesalazina en el mantenimiento de la remisión de la colitis ulcerosa en un ECA doble ciego. Los modelos animales de colitis inducida por ácido acético muestran que la mirra reduce el peso del colon, la infiltración de células inflamatorias y el daño de la mucosa, a la vez que incrementa las defensas antioxidantes.

  • La NAG cuenta con evidencia clínica directa en la enfermedad inflamatoria intestinal, incluida la colitis ulcerosa. Un ensayo piloto pediátrico (Salvatore et al., Alimentary Pharmacology & Therapeutics, 2000) y estudios en animales con colitis inducida por DSS (Food & Function, 2023) muestran mejoras histológicas y clínicas con la administración de NAG. La NAG repone los glicosaminoglicanos de la mucosa intestinal que se ven reducidos en la colitis.

  • La N-acetilcisteína (NAC) ha sido investigada en modelos experimentales de colitis y se menciona en revisiones como potencialmente útil para controlar y prevenir la colitis ulcerosa. Actúa como precursor del glutatión, reduciendo el estrés oxidativo en la mucosa colónica inflamada. Un estudio demostró evidencia molecular de sus beneficios en la colitis experimental.

  • El OA mejora la colitis inducida por sulfato de dextrano sódico (DSS) en ratones al restaurar el equilibrio Th17/Treg, inhibir el NF-κB, preservar las proteínas de unión estrecha intestinal (ZO-1, ocludina) y reducir las citocinas inflamatorias. Múltiples estudios murinos independientes confirman estos efectos.

  • Los ácidos grasos omega-3 se han evaluado en múltiples ECA y revisiones Cochrane para la colitis ulcerosa (CU) y la enfermedad de Crohn. Reducen la producción de leucotrieno B4 y de eicosanoides proinflamatorios en la mucosa colónica. La guía dietética de la IOIBD recomienda aumentar el consumo de omega-3 a partir de fuentes alimentarias naturales para pacientes con CU, aunque la evidencia sobre los suplementos para el mantenimiento de la remisión no es concluyente.

  • fosfatidilcolinaCientífico

    La capa de moco colónico normalmente está enriquecida en PC, y los pacientes con colitis ulcerosa presentan una depleción significativa de la PC mucosa. Múltiples ECA demuestran que la suplementación con PC de liberación retardada reduce la actividad de la enfermedad, induce la remisión y facilita la retirada de esteroides en la CU activa. Esta es una de las aplicaciones terapéuticas de la PC con mejor evidencia.

  • PlantagoCientífico

    Un ECA de referencia demostró que las semillas de Plantago ovata (fibra dietética) fueron tan eficaces como la mesalamina para mantener la remisión en la colitis ulcerosa. La fermentación prebiótica del psyllium aumenta el butirato colónico, lo que favorece la integridad de la mucosa. La evidencia clínica es más sólida para el mantenimiento de la colitis ulcerosa.

  • plátanoCientífico

    Un ensayo clínico aleatorizado encontró que las semillas de Plantago ovata fueron equivalentes a la mesalamina para el mantenimiento de la remisión de la CU. La fibra de psyllium protegió específicamente contra la colitis experimental en modelos de ratón, en los que otras fibras empeoraron la enfermedad. Un reporte de caso documentó una mejoría en la pancolitis ulcerosa refractaria con P. major. El mecanismo de protección involucra la producción de AGCC y el mantenimiento de la barrera intestinal.

  • granadaCientífico

    La granada (Punica granatum) y sus abundantes elagitaninos (punicalaginas, ácido elágico) han demostrado efectos anti-CU en numerosas investigaciones preclínicas e informes de ensayos clínicos en humanos. Un ECA doble ciego evaluó el jugo de granada para reducir la calprotectina fecal en pacientes con EII. Un ensayo en curso de la UCLA está estudiando los efectos del jugo de granada sobre la inflamación de la CU y la microbiota intestinal.

  • NopalCientífico

    Un estudio en animales/células encontró que el jugo de nopal (O. dillenii) protegió contra el daño colónico inducido por colitis ulcerosa mediante fenólicos, flavonoides y betalaínas. Estudios in vitro en células intestinales humanas confirman efectos antiinflamatorios sobre la inflamación epitelial intestinal. Faltan ensayos clínicos en humanos.

  • psylliumCientífico

    El psyllium (cáscara de Plantago ovata) se ha evaluado en ensayos clínicos para el mantenimiento de la CU y ha demostrado una eficacia comparable a la mesalazina para el mantenimiento de la remisión en la CU leve a moderada en al menos un ECA. Actúa como fibra prebiótica, aumentando las bacterias productoras de butirato y los niveles de butirato fecal en pacientes con CU.

  • quercetinaCientífico

    La quercetina, un flavonoide con potentes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, ha sido investigada en contextos preclínicos y clínicos para la colitis ulcerosa. Modula el NF-κB, remodela la microbiota intestinal y restaura el metabolismo del triptófano para favorecer la integridad de la barrera intestinal. Está incluida en metaanálisis de polifenoles que muestran beneficios en la colitis ulcerosa.

  • resveratrolCientífico

    El resveratrol, un polifenol estilbeno, se ha evaluado en ECA para la colitis ulcerosa. Un metaanálisis de ECA sobre polifenoles confirmó que las preparaciones que contienen resveratrol reducían la actividad clínica en la CU y mejoraban las tasas de remisión. Inhibe la activación de NF-κB y del inflamasoma NLRP3 en la mucosa colónica.

  • Saccharomyces boulardii ha sido evaluado en un ensayo piloto para colitis ulcerosa y en modelos animales de colitis inducida por DSS, mostrando modulación de la señalización de NF-κB y Nrf2. Cuenta con evidencia bien establecida para la colitis asociada a C. difficile y la colitis asociada a antibióticos. Se han descrito mecanismos antiinflamatorios en la colitis ulcerosa.

  • silimarinaCientífico

    La silimarina, el complejo de flavonolignanos del cartamo mariano (Silybum marianum), mostró resultados positivos en un pequeño ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en pacientes con colitis ulcerosa (CU). Suprime el NF-κB, reduce el TNF-α y la IL-1β en el tejido colónico, y actualmente un ECA registrado en curso (NCT06213857) está evaluando adicionalmente su eficacia en la CU.

  • SophoraCientífico

    La oxymatrina de S. flavescens se utiliza comúnmente en China para tratar la colitis ulcerosa, con múltiples formulaciones autorizadas. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2025, que incluyó 12 estudios preclínicos, confirmó la eficacia de la oxymatrina en modelos de EII. Se han publicado metaanálisis de ECA en humanos sobre las Cápsulas con Cubierta Entérica de Cinco Sabores de Sophora (que contienen S. flavescens) para la CU.

  • La maresina-1 y la resolvina D1 séricas son biomarcadores establecidos de actividad de la enfermedad en pacientes con colitis ulcerosa. Estudios ex vivo con biopsias intestinales de pacientes con enfermedad de Crohn muestran que la resolvina D2 reduce la producción de citocinas en la mucosa. Los SPM se han probado en modelos preclínicos de colitis con eficacia constante.

  • estigmasterolCientífico

    El estigmasterol atenuó significativamente la colitis experimental en modelos murinos inducidos por DSS al restaurar el equilibrio inmunitario Treg/Th17 a través del eje butirato-PPARγ y modular la composición de la microbiota intestinal. Los experimentos de trasplante de microbiota fecal confirmaron los efectos antiinflamatorios mediados por la microbiota.

  • S. thermophilus es una de las ocho cepas presentes en VSL#3, una preparación probiótica con la base de evidencia más sólida para la colitis ulcerosa, incluida la inducción de la remisión en la enfermedad leve a moderada en ensayos controlados aleatorizados. Los estudios en animales con cepas específicas de S. thermophilus también demuestran un retraso en la aparición de la colitis y una mejora de la función de la barrera mucosa.

  • SulforafanoCientífico

    El sulforafano reduce la inflamación colónica en modelos de colitis inducida por DSS mediante la activación de Nrf2, la supresión de NF-κB, la restauración de las proteínas de unión estrecha (tight junction) y la remodelación del microbioma intestinal. El pretratamiento con SFN mejoró significativamente los biomarcadores inflamatorios y los síntomas en modelos murinos de colitis.

  • ajenjo dulceCientífico

    La artemisinina y el artesunato, derivados de A. annua, han demostrado una actividad anticolítica significativa en modelos de roedores con DSS y TNBS, reduciendo la inflamación colónica, el daño macroscópico y los niveles de citocinas. Una revisión de 2025 publicada en Acta Pharmacologica Sinica resume el fundamento terapéutico multidiana de las artemisininas en la colitis.

  • tributirinaCientífico

    Múltiples modelos animales muestran que la tributirina reduce la inflamación y favorece la reparación de la mucosa en la colitis, actuando mediante la inhibición de NF-κB, la promoción de células Treg y la modulación de citocinas. Los ECA de suplementación con butirato en pacientes con colitis ulcerosa (no específicos de tributirina) muestran reducciones en las puntuaciones de gravedad de la enfermedad y en los marcadores inflamatorios. La evidencia en humanos específica sobre la tributirina en la colitis sigue limitada a datos piloto.

  • cúrcumaCientífico

    Múltiples ECA y un metanálisis de 2024 de 13 ensayos controlados con placebo demuestran la eficacia de la curcumina como terapia adyuvante para la colitis ulcerosa, mejorando las tasas de remisión clínica y la respuesta clínica. La curcumina ha sido ampliamente estudiada en la EII y cuenta con una base de evidencia sustancial específicamente para la CU. El uso típico es como adyuvante de la mesalamina.

  • vitamina DCientífico

    La suplementación con vitamina D ha sido evaluada en un ensayo clínico aleatorizado en pacientes con colitis ulcerosa (CU) y deficiencia de vitamina D (hipovitaminosis D), mostrando un aumento de los niveles de vitamina D a lo largo de 90 días. Las revisiones sistemáticas respaldan el papel de la vitamina D en la integridad de la barrera intestinal, la señalización antiinflamatoria mediada por el receptor de vitamina D (VDR), y la promoción de bacterias comensales productoras de butirato en la CU.

  • vitamina D3Científico

    La vitamina D3 (colecalciferol) ha sido evaluada específicamente en un ECA doble ciego en pacientes con colitis ulcerosa (CU) con deficiencia de vitamina D, mostrando un aumento de los niveles séricos y mejoras en la calidad de vida y en los índices de actividad de la enfermedad con dosis de 2,000–4,000 UI/día durante 90 días. La señalización mediada por el VDR favorece la integridad de la barrera intestinal y reduce la inflamación colónica.

  • TrigoCientífico

    Los polifenoles del salvado de trigo redujeron la gravedad de la colitis inducida por DSS en modelos animales al suprimir la señalización inflamatoria MAPK/NF-κB y modular la microbiota intestinal. El arabinoxilano de trigo podría prevenir la colitis al aumentar las células T reguladoras colónicas. La evidencia clínica en humanos es indirecta (los productos de trigo bajos en fibra se utilizaron como brazo de control en ensayos de salvado de avena para colitis ulcerosa), y no existen ECA directos que evalúen específicamente la colitis relacionada con el trigo.

  • hierba de trigoCientífico

    El jugo de pasto de trigo (wheatgrass) fue evaluado en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 23 pacientes con colitis ulcerosa (CU) distal activa; quienes recibieron 100 ml/día durante un mes mostraron reducciones significativas en la actividad de la enfermedad y en el sangrado rectal en comparación con el placebo. Un metaanálisis de polifenoles para la CU confirmó que el jugo de pasto de trigo mejoró las puntuaciones de actividad clínica.

  • Los estudios de fermentación in vitro con muestras fecales de pacientes con CU en remisión muestran que los XOS enriquecen significativamente a Bifidobacterium y a Roseburia, productora de butirato, bacterias conocidas por reducir la gravedad de la colitis. Los modelos animales confirman que los XOS combinados con Bifidobacterium infantis alivian la colitis inducida por sulfato de dextrano sódico. Los ensayos de intervención en humanos con colitis activa siguen siendo limitados.

  • Raíz amarillaCientífico

    La berberina, el componente activo de la raíz amarilla (Yellow Root), muestra una actividad significativa contra la colitis experimental en modelos animales y ha sido investigada en un ensayo clínico en humanos para la colitis ulcerosa. La raíz amarilla se utilizó tradicionalmente para la inflamación intestinal. La berberina inhibe las vías inflamatorias relevantes en la colitis.

  • YuccaCientífico

    La yucca se cita tradicional y clínicamente para la inflamación intestinal, incluida la colitis. Drugs.com y Rxlist enumeran la colitis como una indicación oral reconocida. Desde el punto de vista mecanístico, las saponinas de la yucca podrían modular la microbiota intestinal y reducir la permeabilidad intestinal, mientras que los compuestos fenólicos inhiben la inflamación mucosa impulsada por NF-κB. No existe ningún ECA a gran escala específico sobre la colitis, pero la asociación aparece en múltiples fuentes de referencia clínica.

  • baya de arrayánTradicional

    El bayberry (arrayán) figura específicamente en múltiples referencias herbolarias para la colitis, en particular la colitis mucosa (síndrome de intestino irritable con moco). Sus taninos astringentes reducen la secreción y la inflamación intestinal. WebMD/RxList incluyen la colitis entre las afecciones para las que se usa el bayberry tradicionalmente. No existe evidencia de ensayos clínicos.

  • CaléndulaTradicional

    La infusión de caléndula se usa tradicionalmente en la medicina herbal para la colitis crónica y la colitis ulcerosa, atribuido a sus propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes de la mucosa. Un estudio en un modelo animal en perros demostró beneficios en la colitis ulcerosa inducida por ácido acético. No existen ECA en humanos para esta indicación.

  • garra de gatoTradicional

    La uña de gato se usa tradicionalmente para la colitis y las afecciones inflamatorias intestinales, y múltiples fuentes autorizadas, incluida RxList, la incluyen entre los tratamientos para la "inflamación del intestino inferior (colitis)". Estudios preclínicos muestran una reducción de los marcadores de inflamación intestinal. No se han publicado ensayos controlados aleatorizados en pacientes humanos con colitis.

  • manzanillaTradicional

    La manzanilla se ha utilizado tradicionalmente para la inflamación gastrointestinal y figura entre los remedios botánicos para la CU en revisiones de terapia complementaria basadas en evidencia. Sus terpenoides antiinflamatorios (alfa-bisabolol) y flavonoides (apigenina) han demostrado actividad antiinflamatoria intestinal, y se ha incluido en resúmenes de estudios clínicos para la atención complementaria de la CU.

  • pamplinaTradicional

    La pastelera (chickweed) se utiliza en la práctica herbal para la colitis y las afecciones inflamatorias intestinales, aprovechando sus acciones refrescantes, demulcentes y antiinflamatorias por vía interna. Herbal Reality menciona específicamente la colitis entre las indicaciones digestivas. No se dispone de evidencia clínica.

  • C. speciosa está documentada en la MTC (Medicina Tradicional China) para la enteritis, una categoría que incluye afecciones inflamatorias intestinales similares a la colitis. El fruto figura en la Farmacopea China y en múltiples revisiones farmacológicas para el tratamiento de la enteritis. Los datos preclínicos antiinflamatorios en modelos relevantes para el intestino brindan respaldo mecanístico, aunque no se han publicado estudios que aborden específicamente la colitis como criterio de valoración.

  • sello de oroTradicional

    El sello de oro (goldenseal) está tradicionalmente indicado para la inflamación intestinal, y la berberina—su principal alcaloide—ha sido examinada en modelos preclínicos de colitis con resultados prometedores. Faltan datos clínicos en humanos sobre el sello de oro en sí para la colitis, aunque los mecanismos antiinflamatorios de la berberina están bien documentados a nivel preclínico.

  • MalvaviscoTradicional

    El malvavisco (Althaea officinalis) se ha utilizado en la medicina tradicional europea y grecorromana para afecciones inflamatorias gastrointestinales, incluida la colitis. Se propone que el mucílago demulcente recubre y protege el revestimiento intestinal inflamado. Existe cierta evidencia in vitro y en animales que respalda efectos antiinflamatorios en el intestino, pero no hay ensayos clínicos en humanos sobre la colitis.

  • nopalTradicional

    El nopal y otros cactus del género Opuntia relacionados tienen un uso tradicional para la colitis y la inflamación intestinal en la etnomedicina mexicana y del África subsahariana. La evidencia preclínica de un modelo de colitis inducida por DNBS en roedores (utilizando Nopalea cochenillifera, un cactus de un género Opuntia relacionado) mostró reducciones significativas en IL-1β, TNF-α, la activación de NF-κB y el daño macroscópico del colon. Se ha señalado en revisiones un papel prometedor en la enfermedad inflamatoria intestinal y la colitis. No se han identificado ensayos clínicos en humanos.

  • Olmo resbaladizoTradicional

    La corteza de olmo resbaladizo (Ulmus rubra) ha sido utilizada tradicionalmente por los nativos americanos para tratar la diarrea y las enfermedades del tracto gastrointestinal, incluidas las afecciones inflamatorias intestinales. Su mucílago forma una capa protectora sobre el revestimiento intestinal, y estudios preliminares sugieren efectos antioxidantes relevantes para la EII, aunque no existe evidencia formal proveniente de ECA.

  • La corteza de olmo resbaladizo (slippery elm) cuenta con un uso tradicional bien documentado entre los pueblos nativos americanos para afecciones inflamatorias gastrointestinales, incluida la colitis. Su mucílago forma una capa calmante sobre la mucosa colónica inflamada. Estudios preliminares respaldan efectos antioxidantes relevantes para la EII, pero no existen datos formales de ECA.

  • vid de la liebreTradicional

    Squawvine figura en la tradición herbal ecléctica y la medicina popular como indicada para la colitis catarral. La acción astringente basada en taninos sobre las membranas mucosas inflamadas ofrece un fundamento tradicional plausible. No se han realizado estudios clínicos.

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