¿Primer pedido?Ahorra 20%
(888) 510-7196
Caring SunshineIngredientes

Cardo mariano

Condiciones de Salud34
Tabla de contenidos

Otros Nombres

Artichaut SauvageBlessed Milk ThistleBlessed MilkthistleBull ThistleCabbage ThistleCardo LechosoCardo MarianoCardui Mariae FructusCardui Mariae HerbaCarduus marianumCarduus marianusCarduus marianus L.Chardon ArgentéChardon de MarieChardon de Notre-DameChardon MarbréChardon-MarieÉpine BlancheGundagai ThistleHoly ThistleKhare MaryamLady's ThistleLait de Notre-DameMarian ThistleMariana marianumMariendistelMary ThistleMediterranean Milk ThistleMilky ThistleOont KataraOur Lady's Milk ThistleOur Lady's ThistleSaint Mary's ThistleScotch ThistleShui Fei JiSilybe de MarieSilybum mariaeSilybum marianumSilybum marianum (L.) Gaertn.Silybum marianum var. longispinumSilybum pygmaeumSpotted ThistleSt. Mary ThistleSt. Mary's ThistleSt. Marys ThistleVariegated ThistleVirgin Mary's ThistleWhite Thistle

Sinopsis

Cardo mariano (Silybum marianum): una referencia integral

1. Identidad y panorama botánico

Nombres botánicos y químicos

El nombre botánico del cardo mariano es Silybum marianum (L.) Gaertn. Es una planta medicinal de la familia Asteraceae. La especie ha adquirido numerosos nombres comunes a lo largo de su historia de uso: entre ellos, cardo santo, cardo mariano, cardo de María, cardo de Nuestra Señora, cardo de Santa María, alcachofa silvestre, Mariendistel (alemán) y Chardon-Marie (francés).

El cardo mariano es una planta ancestral que se remonta al norte de África y el Mediterráneo. Recibió su nombre botánico, Silybum marianum, por las vetas blancas de sus hojas. La tradición cuenta que las venas de color blanco lechoso de las hojas se originaron a partir de la leche de la Virgen María, que en cierta ocasión cayó sobre una planta de cardo, de ahí los nombres cardo de Santa María y cardo de Nuestra Señora, y también los epítetos de especie marianus y marianum.

Fuente natural y distribución

La planta es originaria de Europa, pero también se encuentra en los Estados Unidos y Sudamérica. Originaria de la región mediterránea, hoy crece en climas templados de todo el mundo. Suele prosperar en suelos secos y rocosos, y se caracteriza por su resistencia y su rápido crecimiento.

Parte medicinal

Los frutos con forma de semilla (aquenios) del cardo mariano constituyen la parte medicinal de la planta. Tradicionalmente, las hojas se han usado en ensaladas, y el fruto de la flor se ha tostado como sustituto del café.

Preparaciones y formas de dosificación comunes

Debido a la naturaleza lipofílica de sus principios activos, el cardo mariano suele administrarse como extracto en forma de cápsula o tableta en lugar de infusión herbal. El cardo mariano se comercializa en cápsulas o tabletas que contienen silimarina extraída con etanol en cantidades de 250 a 750 mg, y se le atribuyen beneficios para enfermedades hepáticas, incluidas la hepatopatía alcohólica y la viral. La dosis diaria varía, pero suele tomarse de 2 a 3 veces al día.

El fruto y las semillas del cardo mariano también se usan para preparar infusiones o suplementos dietéticos, como tabletas o cápsulas. La dosis de cardo mariano suele basarse en la cantidad de silimarina que contiene el producto; la silimarina es la sustancia del cardo mariano a la que se atribuyen efectos en el organismo. Se han desarrollado formulaciones especiales de silimarina y/o silibinas para mejorar su biodisponibilidad mediante conjugación con fosfatidilcolina. Las preparaciones intravenosas de silibinina purificada están aprobadas en Europa para el tratamiento de la intoxicación por el hongo Amanita phalloides.

2. Uso tradicional e histórico

Grecia y Roma antiguas

Las propiedades terapéuticas del cardo mariano fueron documentadas por primera vez por el médico y botánico griego Dioscórides (entre 40 y 90 d. C.). Dioscórides, médico del ejército romano, empleó las semillas del cardo mariano como remedio para lactantes y para personas mordidas por serpientes. Se dice que el naturalista romano Plinio el Viejo (23-79 d. C.) escribió sobre el jugo de la planta y sus virtudes para "eliminar la bilis", término que en su época se refería de manera general a cualquier fluido interno.

A lo largo de la historia, el cardo mariano se ha empleado para tratar diversas afecciones. Los antiguos romanos y griegos recurrían con frecuencia a esta hierba como remedio para afecciones hepáticas, en la creencia de que podía purificar la sangre y restaurar el órgano. Durante esta época, el cardo mariano también se convirtió en un tratamiento habitual para mordeduras de serpiente, intoxicación por hongos y afecciones de la vesícula biliar.

Edad Media y tradiciones herbales europeas

Durante la Edad Media, los herbolarios y sanadores ampliaron su uso, aplicándolo para tratar afecciones como la ictericia, la congestión hepática y las picaduras de insectos. Hacia la Edad Media, el cardo mariano se había extendido por toda Europa, donde se convirtió en un elemento básico de los jardines monásticos. Los herbolarios lo recetaban para la melancolía (depresión) y la congestión hepática.

En el siglo XVIII, el cardo mariano también se usaba para afecciones hepáticas. En Europa central, y especialmente en Prusia, la planta ya se cultivaba en los siglos XVII y XVIII. A mediados del siglo XIX, el cardo mariano se utilizaba para enfermedades hepáticas, así como para la flatulencia, el estreñimiento y las hemorroides. Cuando se descubrió la silimarina en los extractos del fruto y se confirmó su efecto protector sobre el hígado en ensayos científicos, se restableció el papel del cardo mariano en la terapéutica.

Medicina tradicional iraní

En el libro "Al-Hashaish Dioscorides", una de las fuentes de la medicina tradicional, esta planta se presenta con el nombre "Harshfbari", y sus propiedades y otros nombres son similares a los de otras fuentes de la medicina tradicional iraní.

Tradiciones ecléctica estadounidense y vasca

Los eclécticos estadounidenses usaban una tintura de semillas para la falta de menstruación, hemorragias, disuria (dificultades para orinar), cálculos biliares, hiperemia, hematuria, enfermedades hepáticas, vómitos crónicos y síndrome nefrótico. Los vascos usaban una decocción de semillas como agente antiinflamatorio, anticanceroso, purgante, diurético, y para mejorar la digestión, detener hemorragias y reducir la presión arterial.

El cardo mariano se usa tradicionalmente en Europa como verdura en ensaladas, y las semillas se emplean como galactogogo para madres en periodo de lactancia.

3. Principales constituyentes y compuestos activos

Silimarina: el complejo activo principal

El principio activo del cardo mariano es la silimarina, una mezcla compleja de flavonoides y derivados de flavonoides, los flavonolignanos. Los principales constituyentes de la silimarina son los tres pares diastereoméricos: silibina A y B (también llamada silibinina), isosilibina A y B, silicristina, isosilicristina y silidianina. Los principales constituyentes de la silimarina son los isómeros flavonolignanos silibina A y B, isosilibina A y B, silicristina (también conocida como silicristina), silidianina (también conocida como silidianina) y su precursor flavonoide, la taxifolina.

La silimarina es el principal constituyente del extracto de cardo mariano y es una mezcla de algunos flavonolignanos como la silibina, que es el componente más activo de la silimarina. La mayoría de los suplementos se estandarizan según su contenido de silibina.

Otros constituyentes

Esta planta contiene al menos siete flavolignanos y el flavonoide taxifolina. Además de la silimarina, las semillas de cardo mariano contienen pequeñas cantidades de compuestos naturales como vitamina E, ácidos grasos y polifenoles. Los estudios de investigación realizados en laboratorio han examinado las propiedades de la silimarina o su isómero silibina utilizando líneas celulares y modelos animales. Otras sustancias presentes en el cardo mariano no se han estudiado extensamente.

4. Mecanismos de acción

Mecanismos hepatoprotectores

Existe evidencia de que el cardo mariano podría ser hepatoprotector a través de varios mecanismos: actividad antioxidante, bloqueo de toxinas a nivel de membrana, síntesis proteica mejorada, actividad antifibrótica y posibles efectos antiinflamatorios o inmunomoduladores.

El cardo mariano ejerce sus propiedades hepatoprotectoras mediante tres mecanismos principales: como sustancia antioxidante, antiinflamatoria y antifibrótica. La actividad hepatoprotectora y antioxidante de la silimarina se debe a su capacidad de inhibir los radicales libres producidos por el metabolismo de sustancias tóxicas como el etanol, el paracetamol y el tetracloruro de carbono. Se sabe que la generación de radicales libres daña las membranas celulares y provoca lipoperoxidación. La silimarina aumenta el glutatión hepático y puede contribuir a la defensa antioxidante del hígado.

La silimarina es el compuesto natural más utilizado para el tratamiento de enfermedades hepáticas en todo el mundo debido a sus actividades antioxidante, antiinflamatoria y antifibrótica. La silimarina actúa estabilizando las membranas biológicas y aumentando la síntesis de proteínas.

Vías antiinflamatorias

Las propiedades antiinflamatorias del cardo mariano se atribuyen a su capacidad de regular las citocinas responsables de inducir inflamación. Se ha demostrado que el cardo mariano regula a la baja e inhibe la expresión de la COX-2, un mediador clave de las vías inflamatorias. La silimarina también inhibe la cascada de transducción controlada por el NF-κB.

Estudios mecanísticos han aclarado que los principales constituyentes bioactivos de la silimarina, como la silibinina, la silidianina y la silicristina, interactúan con vías de transcripción sensibles al estado redox, como Nrf2/ARE y NF-κB, además de influir en reguladores metabólicos como la AMPK y la SIRT1. Estos mecanismos actúan conjuntamente en sus acciones antioxidante, antiinflamatoria y antifibrótica.

Interacciones de señalización molecular

La actividad terapéutica de la silimarina se manifiesta a través de su interacción con diversos receptores y factores de crecimiento, incluidas las proteínas cinasas activadas por mitógenos (MAPK), el objetivo de la rapamicina en mamíferos (mTOR), la β-catenina, la AKT, las proteínas apoptóticas y la expresión génica de citocinas inflamatorias.

Acciones antivirales e inmunomoduladoras

La silimarina también inhibe la infección por el virus de la hepatitis C (VHC) y muestra acciones antioxidantes, antiinflamatorias e inmunomoduladoras que contribuyen a sus efectos hepatoprotectores. Las actividades demostradas en entornos de laboratorio incluyen la inhibición de: la infección en cultivo celular del VHC, la actividad de la polimerasa NS5B, la transcripción de NF-κB inducida por TNF-alfa, el estrés oxidativo inducido por el virus y la proliferación de linfocitos T.

Efectos antifibróticos

A través de sus potentes propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y hepatoprotectoras, la silimarina ha demostrado eficacia para mejorar la función hepática, reducir el estrés oxidativo y mitigar la inflamación hepática. Los estudios clínicos sugieren que la silimarina puede potenciar eficazmente las defensas antioxidantes endógenas, estabilizar las membranas celulares y promover la regeneración hepática, contribuyendo así a la salud y funcionalidad general del hígado.

Mecanismos metabólicos (diabetes)

Se ha demostrado que una sustancia del cardo mariano posee propiedades de agonista del receptor gamma activado por proliferadores de peroxisomas (PPARγ). El PPARγ es el objetivo molecular de las tiazolidinedionas, utilizadas clínicamente como sensibilizadores de insulina para reducir los niveles de glucosa en sangre en pacientes con diabetes tipo 2. Se sabe que el estrés oxidativo es un factor importante en el deterioro de la homeostasis de la insulina, lo que provoca resistencia a la insulina y alteración de la glucemia, que culmina en diabetes mellitus tipo 2.

5. Evidencia científica por área de salud

5.1 Enfermedad hepática (general)

Los resultados de ensayos clínicos sobre el cardo mariano para enfermedades hepáticas, como la hepatopatía relacionada con el alcohol, la hepatitis B y C, la enfermedad del hígado graso no alcohólico y los problemas hepáticos causados por quimioterapia oncológica, niveles bajos de oxígeno o toxinas, han sido contradictorios o demasiado limitados para permitir sacar conclusiones. No existe suficiente evidencia de alta calidad que permita extraer conclusiones definitivas sobre los efectos del cardo mariano en afecciones de salud en las personas.

5.2 Hepatopatía alcohólica y cirrosis

Trece ensayos clínicos aleatorizados evaluaron el cardo mariano en 915 pacientes con hepatopatía alcohólica y/o por hepatitis B o C. Con base en ensayos de alta calidad, el cardo mariano no parece influir significativamente en la evolución de los pacientes con hepatopatía alcohólica y/o por hepatitis B o C. La calidad metodológica de estos ensayos fue en general baja: solo el 23% informó un ocultamiento adecuado de la asignación, y solo el 46% se consideró doble ciego.

Una revisión sistemática Cochrane no pudo demostrar efectos significativos del cardo mariano sobre la mortalidad o las complicaciones de las enfermedades hepáticas en pacientes con hepatopatía alcohólica y/o por hepatitis B o C, al combinar todos los ensayos o solo los de alta calidad. Los ensayos de baja calidad sugirieron efectos beneficiosos. Se necesitan ensayos clínicos aleatorizados de alta calidad que comparen el cardo mariano con placebo.

En la hepatopatía alcohólica, en comparación con el placebo, la aspartato aminotransferasa se redujo en los grupos tratados con silimarina (p = 0,01), mientras que la fosfatasa alcalina no. Con base en la evidencia clínica disponible, puede concluirse, en cuanto a riesgos posibles/beneficios probables, que es razonable emplear la silimarina como elemento de apoyo en el tratamiento de la intoxicación por Amanita phalloides, pero también en la cirrosis hepática (alcohólica y de grado Child A).

5.3 Virus de la hepatitis C (VHC)

Se realizó un ensayo multicéntrico, doble ciego y controlado con placebo en 4 centros médicos de los Estados Unidos. Los participantes incluyeron a 154 personas con infección crónica por VHC y niveles séricos de alanina aminotransferasa (ALT) de 65 U/L o más, que habían sido previamente tratadas sin éxito con terapia basada en interferón. La investigación actual sugiere que el cardo mariano no es superior al placebo como tratamiento para la hepatitis C. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2017, que incluyó un total de 23 ensayos, evaluó el efecto de la silimarina sobre los niveles séricos de ALT, AST y gamma glutamil transpeptidasa en pacientes con enfermedades hepáticas. Los autores concluyeron que la silimarina redujo mínimamente los niveles séricos de ALT y AST; sin embargo, los resultados carecieron de relevancia clínica. También señalaron la necesidad de realizar estudios con diseños metodológicos más apropiados.

5.4 Niveles de enzimas hepáticas (revisión sistemática)

De 1707 artículos identificados inicialmente, 29 ECA cumplieron los criterios de inclusión de una revisión sistemática de 2023 que siguió las directrices PRISMA 2020, y abarcaron a 3846 participantes con diversas afecciones subyacentes. La silimarina ofrece efectos protectores sobre el hígado y muestra potencial para mejorar la función hepática y los resultados histológicos en diversas afecciones hepáticas crónicas. A pesar de los resultados promisorios, se necesita más investigación para dilucidar plenamente los regímenes de dosificación óptimos, la seguridad a largo plazo y las posibles interacciones farmacológicas de la silimarina.

5.5 Enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA/MASLD)

La investigación ha indicado que el cardo mariano tiene el potencial de reducir los cambios bioquímicos observados en pacientes con EHGNA, y múltiples estudios farmacológicos han demostrado por qué muchos consideran que la planta es una sustancia hepatoprotectora. Los ensayos controlados de silimarina en la hepatitis C crónica y la enfermedad del hígado graso no alcohólico encontraron poca o ninguna evidencia de beneficio para mejorar la actividad de la enfermedad o retardar su progresión.

Los pacientes tratados con 600 mg/día de silimarina durante 12 meses mostraron niveles más bajos de insulina en ayunas. Un ensayo clínico independiente evaluó la eficacia de la silimarina en comparación con la metformina y la pioglitazona en pacientes con EHGNA.

5.6 Intoxicación por Amanita phalloides (hongos)

Una revisión retrospectiva del tratamiento de la intoxicación por Amanita phalloides sugiere que la silimarina ha demostrado ser un fármaco eficaz en el tratamiento de esta intoxicación por hongos. En Europa, la silibina se administra por vía intravenosa como el único antídoto eficaz contra la intoxicación por Amanita phalloides. El mecanismo por el cual la silibina A y la silibina B protegen al hígado de los efectos de la inhibición de la ARN polimerasa II por la α-amanitina parece converger en la inhibición, por parte de la silibinina, de la captación de la toxina en los hepatocitos.

No se han publicado ensayos controlados prospectivos de silibinina intravenosa. La evidencia proviene de series de casos retrospectivas y datos observacionales. El personal de salud debe tener presente que, en la actualidad, no existe evidencia clínica firme que recomiende el uso de silibina o silimarina en el entorno clínico para la mayoría de las indicaciones, fuera del uso intravenoso en la intoxicación por amatoxinas.

5.7 Toxicidad cutánea inducida por radiación en cáncer

En un ensayo observacional no aleatorizado con 101 mujeres con cáncer de mama que se habían sometido a cirugía conservadora de mama seguida de radioterapia, se probó una crema a base de silimarina (Leviaderm) en 51 mujeres, en comparación con una crema con pantenol como tratamiento estándar. El tiempo mediano hasta la aparición de toxicidad se prolongó significativamente con la crema a base de silimarina (45 frente a 29 días, P < 0,0001). Esta evidencia es preliminar; el ensayo fue no aleatorizado y observacional.

5.8 Diabetes mellitus tipo 2

Los resultados de un pequeño número de estudios en personas muestran que los extractos de cardo mariano podrían ayudar a controlar la glucemia en personas con diabetes tipo 2. La mayor parte de esta investigación se realizó en países de Medio Oriente, y no está claro si se observarían los mismos resultados en otras partes del mundo.

Una revisión sistemática y metaanálisis de 2021 mostró que la suplementación con silimarina puede disminuir la glucemia en ayunas (FBS), la hemoglobina glucosilada A1C (HbA1c) y el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL-C), pero no tiene efecto sobre el colesterol total (CT) ni sobre los triglicéridos totales (TG). Esta revisión sistemática incluyó siete ensayos clínicos que evaluaron la eficacia de la silimarina sobre los índices glucémicos y los perfiles lipídicos séricos. Se realizó un metaanálisis con 7 estudios y 350 pacientes.

La investigación sugiere que la administración de silimarina tiene efectos beneficiosos sobre los índices glucémicos, como la FBS y la HbA1c, pero los resultados para los componentes del perfil lipídico (CT, TG) son imprecisos e incierto, y en general la evidencia disponible es insuficiente para extraer conclusiones definitivas.

Un estudio de 4 meses controlado con placebo en personas con diabetes tipo 2 en tratamiento convencional (metformina y glibenclamida) mostró que 200 mg de extracto de cardo mariano tres veces al día (600 mg/día en total) disminuyeron la glucemia, la HbA1c y los niveles de colesterol LDL en comparación con el placebo. Un estudio de 12 meses realizado en Italia encontró que el extracto de silimarina, que aporta 200 mg de silimarina tres veces al día (600 mg/día), redujo la resistencia a la insulina en personas con diabetes y cirrosis alcohólica coexistentes. Sin embargo, este estudio no fue controlado con placebo.

5.9 Oncología (preclínica y clínica temprana)

El cardo mariano y la silimarina se han utilizado como tratamientos complementarios para cánceres como el de piel, próstata y colorrectal, así como agentes hepatoprotectores. La silimarina ejerce un efecto quimiopreventivo al reactivar vías de muerte celular mediante la modulación de proteínas antiapoptóticas y la sinergia con agonistas de receptores del dominio de muerte. Con base en los resultados de patentes e investigaciones de laboratorio, la silimarina podría ser beneficiosa para pacientes oncológicos, especialmente para el tratamiento de los efectos secundarios de los quimioterapéuticos anticancerosos.

En un ensayo de terapia biológica para pacientes con hepatitis crónica, los pacientes que tomaban silimarina presentaron menos síntomas y una mejor calidad de vida en comparación con los pacientes que no la tomaban. Se ha encontrado que la silimarina ayuda con la terapia de quelación de hierro, que elimina el exceso de hierro en la sangre de pacientes que han recibido numerosas transfusiones de sangre.

La mayor parte de la evidencia anticancerosa del cardo mariano se mantiene en el nivel in vitro y animal. El cardo mariano se ha estudiado para el tratamiento y la prevención del cáncer, pero los estudios clínicos son en gran medida heterogéneos y contradictorios.

5.10 Neuroprotección (Alzheimer, Parkinson)

Los estudios han mostrado otros efectos terapéuticos de la silimarina, como efectos anticancerosos, antialzhéimer, antiparkinsonianos y antidiabéticos, por lo que el interés en investigar este suplemento sigue siendo alto. Otros estudios han mostrado posibles efectos terapéuticos, como efectos anticancerosos, antidiabéticos, antialzhéimer y antiparkinsonianos, por lo que el interés en investigar este suplemento sigue siendo alto. Sin embargo, según la evidencia actual, estas afirmaciones siguen siendo en gran medida preliminares y se basan en investigación de laboratorio o animal, sin datos sólidos de ensayos clínicos en humanos.

5.11 Protección renal

La silimarina, el extracto de cardo mariano, y su principal flavonolignano activo, la silibina, son productos comunes ampliamente utilizados en la fitoterapia de las enfermedades hepáticas. También tienen efectos promisorios en la protección del páncreas, el riñón, el miocardio y el sistema nervioso central. Sin embargo, se observan resultados inconsistentes en los distintos estudios clínicos debido a la baja biodisponibilidad de la silimarina.

6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas al cardo mariano

  • Sistema hepático (hígado): El área principal y más ampliamente investigada; incluye la hepatopatía alcohólica, la hepatitis viral, la EHGNA/MASLD, la cirrosis y la lesión hepática tóxica.
  • Sistema biliar (vesícula biliar): Uso tradicional para trastornos de la vesícula biliar y la secreción biliar; referenciado en textos antiguos.
  • Sistema metabólico/endocrino: Control glucémico y sensibilidad a la insulina en la diabetes mellitus tipo 2.
  • Sistema cardiovascular/lipídico: Evidencia emergente sobre la reducción del LDL; los efectos sobre el colesterol total y los triglicéridos siguen siendo incierto.
  • Sistema neurológico: Evidencia preliminar de laboratorio sobre neuroprotección en modelos de enfermedad de Alzheimer y de Parkinson.
  • Aplicaciones oncológicas: Se han estudiado funciones quimiopreventivas y de apoyo en cánceres de piel, próstata y colorrectal; la evidencia sigue siendo en gran medida preclínica.
  • Dermatológico: Se ha estudiado una crema tópica a base de silimarina para reacciones cutáneas inducidas por radiación.
  • Sistema renal: Evidencia preliminar de protección renal.

7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

Formas orales

El cardo mariano se comercializa en cápsulas o tabletas que contienen silimarina extraída con etanol en cantidades de 250 a 750 mg. En una forma oral estandarizada para contener entre el 70 y el 80 por ciento de silimarina, el cardo mariano parece ser seguro para su uso hasta por 41 meses.

Dosis utilizadas en estudios clínicos

  • El ensayo emblemático de Ferenci et al. en cirrosis hepática utilizó 140 mg de silimarina tres veces al día. Tras dar seguimiento a los participantes durante cuatro años, la tasa de supervivencia fue del 58% en el grupo de silimarina, en comparación con el 39% en el grupo de placebo (p = 0,036). Los pacientes con cirrosis alcohólica respondieron con más fuerza que aquellos con otras formas de la enfermedad.
  • Un estudio de 4 meses controlado con placebo en diabetes tipo 2 utilizó 200 mg de extracto de cardo mariano tres veces al día (600 mg/día en total).
  • Un estudio italiano de 12 meses utilizó extracto de silimarina que aportaba 200 mg de silimarina tres veces al día (600 mg/día) en personas con diabetes y cirrosis alcohólica.
  • Los pacientes de un ensayo sobre EHGNA fueron tratados con 600 mg/día de silimarina durante 12 meses.
  • Se ha demostrado que la silimarina es bien tolerada incluso a una dosis alta de 700 mg tres veces al día durante 24 semanas.
  • Se ha reportado toxicidad hepática asintomática en ensayos clínicos realizados en pacientes con cáncer con dosis extremadamente altas de silibina, entre 10 y 20 g/día.

Preparaciones intravenosas

En Europa, la silibina se administra por vía intravenosa como el único antídoto eficaz contra la intoxicación por Amanita phalloides. Las preparaciones intravenosas de silibinina purificada están aprobadas en Europa para el tratamiento de la intoxicación por el hongo Amanita phalloides. No se han publicado ensayos controlados prospectivos de silibinina intravenosa.

8. Biodisponibilidad y desafíos de formulación

La silimarina tiene una biodisponibilidad oral relativamente baja debido a su baja solubilidad en agua y su absorción intestinal limitada. Los resultados clínicos de los efectos hepatoprotectores de la silimarina son variables, principalmente debido a su baja biodisponibilidad.

Se han desarrollado varias estrategias para mejorar la absorción. Los complejos fosfolipídicos (fitosomas), que contienen fosfolípidos como la fosfatidilcolina, pueden aumentar la absorción de la silimarina y de su componente silibina. Los estudios en ratas y en humanos que compararon preparaciones complejadas con fosfolípidos frente al extracto simple de cardo mariano mostraron una absorción mejorada, aunque estos estudios se realizaron cuando los extractos se tomaban sin alimentos; la diferencia podría ser menor si se toman con una comida.

Uno de estos complejos, IdB 1016 (Silybin Phytosome), es un complejo de silibina y fosfatidilcolina que, en modelos animales, muestra una mayor biodisponibilidad oral y, por lo tanto, una mayor actividad farmacológica en comparación con la silibina y la silimarina puras. Se determinaron los niveles plasmáticos de silibina tras la administración de dosis orales únicas de IdB 1016 y silimarina (equivalentes a 360 mg de silibina) a 9 voluntarios sanos. Aunque la absorción fue rápida con ambas preparaciones, la biodisponibilidad de IdB 1016 fue mucho mayor que la de la silimarina, según se observó por niveles plasmáticos de silibina más altos en todos los momentos de muestreo. Independientemente de la preparación utilizada, la semivida terminal fue relativamente corta (generalmente menos de 4 horas).

Los avances en el perfil farmacocinético han destacado el extenso metabolismo de primer paso y la baja biodisponibilidad oral de este compuesto, lo que ha impulsado el desarrollo de nuevas estrategias de formulación, incluidas nanoemulsiones, liposomas, complejos fosfolipídicos y nanopartículas poliméricas.

En un estudio aleatorizado, doble ciego y cruzado, 16 participantes sanos recibieron una dosis única de una formulación micelar (LipoMicel Milk Thistle) o de una formulación estándar, con una dosis diaria total de 130 mg de silimarina. Se midieron las concentraciones sanguíneas durante 24 horas, y se calcularon los parámetros farmacocinéticos clave: concentración plasmática máxima (C_max), tiempo para alcanzar la concentración máxima (T_max) y área bajo la curva (AUC).

Las preparaciones comerciales no siempre contienen las concentraciones recomendadas de silimarina, por lo que no logran ofrecer el efecto terapéutico esperado. Si bien la baja calidad de la materia prima puede explicar las bajas concentraciones de silimarina, se sospecha que su eliminación deliberada podría constituir una adulteración.

9. Consideraciones de seguridad e interacciones farmacológicas

Tolerabilidad general

La silimarina oral tiene pocos efectos adversos, si acaso alguno, y es bien tolerada incluso en dosis diarias altas. A pesar de su uso generalizado en pacientes con y sin enfermedad hepática, el cardo mariano no se ha vinculado a elevaciones de enzimas séricas ni a lesión hepática aguda clínicamente evidente.

La silimarina es segura en humanos a dosis terapéuticas, y es bien tolerada incluso a una dosis alta de 700 mg tres veces al día durante 24 semanas. Se presentaron algunas molestias gastrointestinales, como náuseas y diarrea.

No presenta toxicidad importante en animales. La silibina, la silidianina y la silicristina no fueron citotóxicas ni genotóxicas a una concentración de 100 μM.

Efectos secundarios reportados

La evidencia disponible de ensayos clínicos en personas con enfermedades hepáticas sugiere que el cardo mariano es generalmente bien tolerado. Los efectos secundarios pueden incluir efecto laxante, náuseas, diarrea, distensión y dolor abdominal, y reacciones alérgicas ocasionales.

Los estudios clínicos son en gran medida heterogéneos y contradictorios. Aparte de las molestias gastrointestinales leves y las reacciones alérgicas, los efectos secundarios son poco frecuentes, y rara vez se ha reportado toxicidad grave.

Señal de hepatotoxicidad a dosis altas

Se ha reportado toxicidad hepática asintomática en ensayos clínicos realizados en pacientes con cáncer; los investigadores observaron un aumento en los niveles de ALT y bilirrubina. Sin embargo, esta observación se dio con dosis extremadamente altas de silibina (entre 10 y 20 g/día).

Riesgo de alergia

Las personas con hipersensibilidad a plantas de la familia Asteraceae/Compositae, crisantemos, margaritas o caléndulas podrían presentar sensibilidad alérgica cruzada al cardo mariano.

Posibles consideraciones hormonales

Se recomienda precaución en personas con cáncer de mama, endometriosis, afecciones sensibles a hormonas, cáncer de ovario, cáncer de útero o fibromas uterinos.

Embarazo y lactancia

Un ensayo clínico mostró que la silimarina es segura durante el embarazo, y no se observaron anomalías. Sin embargo, debe tenerse precaución durante el embarazo, y se necesitan más estudios, especialmente en humanos. No hay información disponible sobre el uso del cardo mariano durante la lactancia.

Interacciones con enzimas del citocromo P450

No existe una forma definitiva de monitorear los niveles sanguíneos del cardo mariano o sus compuestos, y hay pocos datos disponibles sobre el índice terapéutico del suplemento. Sin embargo, se ha demostrado que la silimarina disminuye la actividad de las enzimas del citocromo P-450 y de las enzimas UDP-glucuronosiltransferasa (UGT), lo que ha llevado a los proveedores de atención médica a advertir a los pacientes contra la coadministración de cardo mariano y ciertos agentes farmacéuticos.

Aunque la silimarina tiene efectos sobre las enzimas del citocromo P450 y los transportadores hepáticos in vitro, hay poca evidencia de que provoque interacciones herbario-fármaco clínicamente significativas. Un estudio reciente sugirió que el cardo mariano podría aumentar sustancialmente la exposición sistémica al raloxifeno, un fármaco contra el cáncer de mama.

La silimarina presenta pocas interacciones farmacológicas y no tiene efectos importantes sobre los citocromos P-450 a dosis estándar. Algunos estudios demostraron que el uso de silimarina debe manejarse con precaución cuando se coadministra con fármacos de margen terapéutico estrecho.

Interacciones con transportadores de eflujo

Los principales transportadores de eflujo de la silibina son la proteína asociada a resistencia a múltiples fármacos (MRP2) y la proteína de resistencia al cáncer de mama (BCRP), según los resultados de líneas celulares que sobreexpresan estos transportadores y de ratas deficientes en MRP2. Los estudios han mostrado que los fármacos que inhiben la BCRP y la MRP2, como la piperina o la tangeretina, podrían aumentar la biodisponibilidad de la silibina.

Riesgo aditivo de hipoglucemia

El leve efecto hipoglucemiante del cardo mariano es clínicamente relevante cuando se toma junto con medicamentos antidiabéticos.

Preocupaciones sobre calidad y estandarización

El mayor productor de cardo mariano es Madaus (Alemania), que fabrica un extracto de silimarina concentrada. Sin embargo, existen numerosos otros extractos, y se necesita más información sobre la comparabilidad de las formulaciones, la estandarización y la biodisponibilidad para estudios de mecanismos de acción y ensayos clínicos. La cantidad de cada sustancia química en un producto específico de cardo mariano puede variar. Diferentes cantidades de silimarina o silibina pueden modificar los efectos del cardo mariano en el organismo.

10. Resumen de la solidez de la evidencia

A continuación se caracteriza la calidad general de la evidencia clínica en humanos sobre el cardo mariano en sus principales indicaciones investigadas:

  • Intoxicación por Amanita phalloides (silibina IV): El apoyo clínico más sólido corresponde a la formulación intravenosa, aprobada en Europa; la evidencia proviene de series de casos retrospectivas y estudios abiertos, más que de ensayos clínicos aleatorizados.
  • Reducción de enzimas hepáticas (ALT/AST): Se han demostrado reducciones estadísticamente significativas en revisiones sistemáticas, pero la relevancia clínica se considera modesta y los resultados son variables entre estudios.
  • Cirrosis (alcohólica): Algunos ensayos controlados muestran beneficio; un ensayo emblemático mostró una mejor supervivencia a 4 años con 140 mg tres veces al día, pero los resultados no son consistentes en todos los estudios de alta calidad.
  • Hepatitis C: La evidencia de alta calidad (incluido un ECA multicéntrico publicado en JAMA) no muestra un beneficio significativo frente al placebo.
  • EHGNA/MASLD: Señales bioquímicas promisorias; falta evidencia de ECA a gran escala y a largo plazo.
  • Diabetes tipo 2 (coadyuvante): ECA pequeños, mayormente de Medio Oriente, y metaanálisis sugieren mejoras glucémicas modestas; la evidencia es preliminar.
  • Cáncer, neuroprotección, riñón: Datos predominantemente in vitro y animales; la evidencia clínica es insuficiente.

El personal de salud, incluidos médicos, enfermeros de práctica avanzada, personal de enfermería y farmacéuticos, debe tener presente que, en la actualidad, no existe evidencia clínica firme que recomiende el uso de silibina o silimarina en el entorno clínico.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Cardo mariano puede ayudar a apoyar.

  • El cardo mariano tiene siglos de uso tradicional para las afecciones gastrointestinales superiores y digestivas. Una revisión de PMC confirma que se ha utilizado como tratamiento natural para los problemas del tracto gastrointestinal superior y digestivos. Mayo Clinic señala que el cardo mariano, en combinación con otros suplementos, puede mejorar los síntomas de la indigestión (dispepsia). La Comisión E alemana también ha reconocido sus aplicaciones gastrointestinales tradicionales.

  • AcnéCientífico

    La evidencia clínica respalda el uso de silimarina tópica y oral para el acné. Un ensayo con suero de silimarina al 0.5% aplicado dos veces al día durante 4 semanas redujo la secreción de sebo, el número de lesiones, la pigmentación y el eritema. Un estudio independiente encontró que la silibina oral durante 8 semanas redujo significativamente los signos del acné, con resultados comparables a los de la doxiciclina.

  • El complejo activo del cardo mariano, la silimarina, presenta mecanismos antioxidantes bien documentados, respaldados tanto por investigación de laboratorio como por datos clínicos en humanos. Actúa neutralizando directamente los radicales libres, inhibiendo la peroxidación lipídica, elevando el glutatión intracelular y aumentando la expresión de enzimas antioxidantes endógenas mediante la activación de Nrf2. Los estudios clínicos realizados en poblaciones con enfermedad hepática crónica confirman una mejora en los marcadores medibles de defensa antioxidante, aunque la calidad general de la evidencia se califica de baja a moderada debido a la heterogeneidad de los ensayos y al tamaño reducido de las muestras.

  • Múltiples ECAs y metaanálisis muestran que la silimarina reduce la glucosa en sangre en ayunas y la HbA1c en pacientes con diabetes tipo 2. Un metaanálisis de 7 estudios (370 pacientes) encontró que la silimarina disminuyó la glucosa en ayunas en ~38 mg/dL y la HbA1c en ~1.4%. Un segundo metaanálisis de 16 estudios (1,358 pacientes) confirmó reducciones en la glucosa en ayunas, la HbA1c y el colesterol LDL.

  • ColesterolCientífico

    Los metanálisis de ECA muestran de manera consistente que la silimarina reduce el colesterol total, el colesterol LDL y la glucosa en ayunas en poblaciones diabéticas y con síndrome metabólico. Un metanálisis citado por el Merck Manual, que incluyó 16 ECA (1,358 pacientes), confirmó reducciones en el colesterol total y el LDL. Un metanálisis de 2021 publicado en ScienceDirect encontró una reducción del LDL-C con silimarina, pero ningún efecto significativo sobre el colesterol total o los triglicéridos en todos los estudios.

  • El principio activo del cardo mariano, la silimarina, cuenta con evidencia clínica en humanos que respalda un efecto antiinflamatorio moderado. Múltiples ECA y metaanálisis demuestran reducciones estadísticamente significativas en los marcadores inflamatorios circulantes—particularmente la PCR y la IL-6—en adultos que presentan afecciones caracterizadas por inflamación crónica (NAFLD, diabetes, talasemia). La base mecanística está bien caracterizada a nivel molecular, aunque la solidez general de la evidencia es moderada y su traducción clínica sigue siendo incompleta.

  • La silimarina muestra efectos neuroprotectores en múltiples modelos preclínicos y en datos humanos emergentes. Los estudios en animales demuestran la supresión de la formación de placas de amiloide-β y una mejora en el desempeño cognitivo. Un pequeño ensayo en humanos de 2020, realizado en adultos con deterioro cognitivo leve, reportó mejoras en la memoria y la atención después de 6 meses de suplementación con extracto de cardo mariano.

  • ColitisCientífico

    El cartamo mariano (Silybum marianum), a través de su complejo activo silimarina, ha mostrado resultados positivos en un pequeño ensayo clínico controlado con placebo en pacientes con colitis ulcerosa. La silimarina suprime la inflamación mediada por NF-κB y reduce el TNF-α y la IL-1β en el tejido intestinal. Actualmente se encuentra en curso un ensayo clínico registrado para confirmar su eficacia como terapia adyuvante en la colitis ulcerosa.

  • El cartamo mariano (Silybum marianum) contiene silimarina, un complejo flavonoide que protege a los hepatocitos del daño causado por toxinas ambientales (metales pesados, alcohol, acetaminofén, tetracloruro de carbono, pesticidas) mediante la neutralización de radicales libres, el aumento de los niveles de glutatión, la inhibición de la peroxidación lipídica y la modulación del citocromo P450 y las enzimas de detoxificación de fase II.

  • La silimarina del cardo mariano (Silybum marianum) reduce la concentración de colesterol biliar y mejora la proporción entre sales biliares y colesterol, disminuyendo el potencial de formación de cálculos biliares. Un estudio clínico de 3 meses en pacientes con cálculos biliares de colesterol mostró una reducción significativa de la litogenicidad de la bilis. Combinada con alcachofa y té verde (150 mg cada uno), resolvió o redujo el barro biliar en el 64% de los pacientes en un estudio abierto de 2024.

  • La silimarina (del cardo mariano, Silybum marianum) se ha utilizado durante siglos como remedio natural para las enfermedades del hígado y del tracto biliar, según se documenta en una revisión sistemática encomendada por la AHRQ (NCBI Bookshelf). La silimarina exhibe propiedades coleréticas, estimula la producción de bilis y, en modelos animales, reduce la eliminación de colesterol en la bilis mientras amplía el pool de ácidos biliares. Un estudio de combinación que incluía cardo mariano (150 mg), alcachofa y té verde mostró una reducción significativa del lodo biliar y del cólico biliar durante 3 meses.

  • El complejo activo de silimarina del cardo mariano, en particular la silibinina, es un inhibidor mixto confirmado de la xantina oxidasa in vitro que también reduce el superóxido generado por la XO. Estudios en animales de 2013 y 2016 encontraron que el extracto de cardo mariano podría reducir el ácido úrico en ratas con afecciones que dañan los riñones. La revisión de 2023 de Food Frontiers clasificó a la silibinina entre los flavonoides que disminuyen el ácido úrico en animales hiperuricémicos en más del 50 % con determinadas dosis.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) contiene silimarina, un complejo de flavonolignanos con potentes efectos hepatoprotectores y antioxidantes. Su relevancia para el envejecimiento saludable se centra en la protección del hígado frente al deterioro hepático relacionado con la edad y el daño oxidativo. La silimarina también activa Nrf2 y ha demostrado efectos antienvejecimiento en organismos modelo, con ensayos clínicos que respaldan la función hepática en adultos mayores.

  • El cardo mariano (Silybum marianum), a través de su complejo flavonolignano activo, la silimarina, protege el hígado del daño inducido por toxinas y restaura los niveles agotados de glutatión, un quelante metálico endógeno fundamental. Se utiliza como adyuvante hepatoprotector en protocolos de desintoxicación de metales pesados. La evidencia de ECA en humanos respalda la normalización de las enzimas hepáticas; la evidencia directa sobre la quelación de metales es limitada.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) se ha utilizado durante más de 2000 años como remedio hepatoprotector. Su compuesto activo, la silimarina, estimula las vías de desintoxicación de fase II, incrementa la actividad de las enzimas hepáticas de desintoxicación y puede modular la actividad de los receptores de estrógeno. El NCI documenta que la silimarina estabiliza las membranas celulares y estimula las vías de desintoxicación relevantes para la depuración hormonal.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) contiene silimarina, que inhibe la melanogénesis y ha sido evaluada en cuatro estudios clínicos sobre el melasma identificados en un metaanálisis sistemático de 2023. Se le reconoce como un agente despigmentante de origen natural en múltiples revisiones dermatológicas.

  • La silimarina, el complejo flavonolignano activo del cardo mariano (Silybum marianum), posee propiedades sensibilizadoras a la insulina, y el NIH Endotext la incluye como un sensibilizador de insulina estudiado en pacientes con diabetes. Los ensayos clínicos en pacientes con DM2 y EHGNA muestran reducciones en la glucosa en ayunas, la HbA1c y los marcadores de resistencia a la insulina.

  • Salud renalCientífico

    El cartamo mariano (Silybum marianum) y su complejo flavonolignano activo, la silimarina, tienen propiedades nefroprotectoras documentadas que van más allá de sus reconocidos beneficios hepáticos. Los ensayos clínicos demuestran que la silimarina protege contra la nefrotoxicidad causada por agentes como el cisplatino (quimioterapia) y la ciclosporina. Estudios en animales muestran que la silimarina reduce la proteinuria y alivia el daño del tejido renal en modelos diabéticos, y su adición a los inhibidores del sistema renina-angiotensina redujo significativamente la excreción urinaria de albúmina en pacientes con nefropatía diabética.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) y su extracto activo, la silimarina, cuentan con siglos de uso tradicional para los trastornos hepáticos. Los ensayos clínicos muestran que la silimarina reduce modestamente los marcadores de enzimas hepáticas (ALT, AST) y el estrés oxidativo en la enfermedad hepática alcohólica y no alcohólica. Un análisis conjunto de ensayos en pacientes con cirrosis encontró que la silimarina se asociaba con una reducción significativa de las muertes relacionadas con el hígado. La evidencia es prometedora, pero mixta debido a ensayos pequeños y heterogéneos.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) y su extracto principal, la silimarina, se han estudiado en múltiples ensayos clínicos aleatorizados en humanos y metaanálisis en relación con los componentes centrales del síndrome metabólico, incluyendo la resistencia a la insulina, la dislipidemia, la hiperglucemia y la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA). Un metaanálisis de 2020 que incluyó 16 ECA (1,358 pacientes) encontró que la suplementación con silimarina redujo significativamente la glucosa en ayunas, el HOMA-IR y los triglicéridos, mientras mejoraba el HDL-C. Un metaanálisis independiente en diabetes tipo 2 (5 ECA, 270 pacientes) encontró reducciones significativas en la glucosa en ayunas (−26.86 mg/dL) y la HbA1c (−1.07%), aunque la calidad de la evidencia se califica como baja a moderada debido a la heterogeneidad entre los ensayos. La evidencia clínica respalda la plausibilidad biológica, pero los ensayos grandes y bien diseñados enfocados específicamente en el síndrome metabólico como criterio de valoración compuesto siguen siendo limitados.

  • El cartamo mariano (Silybum marianum) y su principio activo, la silimarina, se encuentran entre los agentes hepatoprotectores más estudiados frente al daño hepático inducido por micotoxinas. Una revisión de 2023 publicada en PMC encontró que la suplementación con semilla y aceite de cartamo mariano fue eficaz para prevenir los cambios histopatológicos causados por deoxinivalenol y zearalenona en la dieta de patos. Una revisión exhaustiva de 2023 publicada en PMC confirmó su capacidad para restaurar la función hepática, el estado oxidativo y la inmunidad en animales intoxicados con micotoxinas, en múltiples especies.

  • PancreatitisCientífico

    El silimarina, el constituyente activo del cardo mariano, ha mostrado efectos antiinflamatorios contra la pancreatitis en modelos preclínicos, atenuando la pancreatitis aguda inducida por ceruleína en ratones mediante la inhibición de la señalización de p38 MAPK y la reducción del estrés oxidativo, las citocinas TNF-α e IL-6, y el daño tisular. Estudios clínicos de pequeña escala han reportado mejoras en los síntomas de pacientes con pancreatitis crónica. El uso tradicional incluye su recomendación para la pancreatitis crónica relacionada con el alcohol.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) y su componente activo, la silimarina, han demostrado mecanismos relevantes para el SOP, incluyendo la reducción de la testosterona, el aumento de la síntesis de SHBG, la inhibición de la inflamación y la reducción de la glucosa en sangre. Se le identifica en revisiones de medicina herbal como una planta con mecanismos endocrinológicos reproductivos documentados en el SOP.

  • La silimarina (el complejo de flavonolignanos activos del cartamo mariano) cuenta con evidencia clínica sólida en cuanto a efectos hepatoprotectores y de regeneración hepática, directamente relevantes para la recuperación del hígado después de una enfermedad, tras hepatitis, daño hepático inducido por fármacos o uso de medicamentos. Se ha utilizado en la medicina europea y ayurvédica para la convalecencia de enfermedades que afectan el hígado.

  • RosáceaCientífico

    La silimarina del cartamo mariano (Silybum marianum) redujo el enrojecimiento facial en 29/32 participantes con rosácea en un ensayo abierto con crema tópica de aplicación dos veces al día durante 12 semanas. Combinada con MSM en un ECA doble ciego (n=46), mejoró significativamente el enrojecimiento, las pápulas, el picor y la hidratación en comparación con el placebo (P<0.001). La revisión de Karger sobre rosácea de 2026 incluye al cartamo mariano con datos tanto preclínicos como clínicos.

  • Se han investigado las propiedades antioxidantes y fotoprotectoras de la silimarina para reducir el envejecimiento cutáneo. La silimarina tópica neutraliza los radicales libres que degradan el colágeno y la elastina, y estudios publicados en el Journal of Drugs in Dermatology destacan su capacidad para reducir el estrés oxidativo, uno de los principales impulsores del envejecimiento cutáneo. Se ha estudiado la fotoprotección frente a los rayos UVA/UVB, observándose efectos visibles a las 8 semanas.

  • El cardo mariano contiene silimarina, la cual ha sido documentada en múltiples estudios por inhibir la inflamación inducida por rayos UV, el estrés oxidativo y la fotocarcinogénesis. Inhibe la expresión de COX-2 inducida por UVB y los promotores tumorales prostaglandínicos en la piel, y se encuentra entre los botánicos fotoquimioprotectores más prometedores según revisiones fitoquímicas de referencia.

  • TriglicéridosCientífico

    El cartamo silvestre (Silybum marianum) y su complejo activo, la silimarina, han sido estudiados en ECA y metaanálisis por sus efectos sobre los lípidos, incluida la reducción de triglicéridos, particularmente en pacientes con enfermedad del hígado graso (NAFLD/NASH) y DT2. La combinación de berberina con silimarina muestra una reducción significativa de TG en múltiples ECA.

  • El extracto activo del cardo mariano, la silimarina, tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antifibróticas que respaldan la desintoxicación hepática. Una revisión sistemática de 2023 de 29 ECA (n=3846) encontró que el 65.5% de los estudios reportaron una reducción de los niveles de enzimas hepáticas con silimarina. Se ha utilizado en la herbolaria occidental para la limpieza hepática y de la vesícula biliar durante siglos.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) es un galactogogo tradicional incluido en suplementos de lactancia patentados. La base de datos LactMed de los NIH señala que, si bien no existen ensayos clínicos científicamente válidos que respalden al cardo mariano en sí como galactogogo, una formulación purificada de silimarina con fosfatidilserina y galega (goat's rue) produjo un gran aumento en el volumen de leche el día 4 posparto en un estudio. Los estudios en animales han demostrado que la silimarina aumenta la prolactina sérica. Un ECA doble ciego en madres de bebés prematuros no encontró un beneficio significativo en el volumen de leche con un producto de silimarina-fosfatidilserina frente a placebo.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) y su complejo activo de silimarina se incluyen en las fórmulas de limpieza de colon principalmente por sus propiedades hepatoprotectoras y coleréticas (estimulantes de la bilis), que respaldan la función de desintoxicación del hígado durante la limpieza de colon. Su uso tradicional abarca más de 2000 años para afecciones hepáticas y digestivas. La evidencia científica sobre la protección hepática es sólida, aunque la evidencia directa sobre la limpieza de colon es de carácter tradicional.

  • El cartamo mariano (Silybum marianum) se utiliza ampliamente en los protocolos integrativos para la enfermedad de Lyme como soporte hepatoprotector, ya que aborda el estrés hepático provocado tanto por las toxinas de Borrelia como por la terapia antibiótica prolongada. La silimarina (su complejo activo de flavonolignanos) posee potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Cuenta con más de 2,000 años de uso tradicional para la protección hepática, respaldado por evidencia clínica que sustenta la hepatoprotección en casos de daño hepático inducido por fármacos, aplicable a los regímenes antibióticos utilizados en el Lyme.

  • El cardo mariano (Silybum marianum) contiene silimarina, un complejo flavonolignánico hepatoprotector utilizado tradicionalmente y clínicamente para favorecer la recuperación hepática después de una hepatitis viral, una aplicación posviral directa. Las monografías de la Comisión E y de la ESCOP respaldan su uso para el daño hepático tóxico y como coadyuvante en afecciones hepáticas inflamatorias crónicas. Se ha documentado la afectación hepática posviral en la COVID-19.

  • El cardo mariano (silimarina) tiene una larga tradición europea y mediterránea de uso como galactogogo posparto. Una revisión Cochrane sobre galactogogos orales (27 estudios, 962 participantes) incluyó a la silimarina (cardo mariano) entre los galactogogos estudiados que mostraron cierto beneficio en el volumen de leche. Figura en la bibliografía sobre moringa/galactogogos como un galactogogo tradicional reconocido.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Cardo mariano puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
Únete a nuestro boletín

Mantente informado. Mantente saludable.

Recibe consejos de suplementos de expertos, descuentos exclusivos y recomendaciones de productos en tu bandeja de entrada

Cardo mariano | Caring Sunshine