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NAC (N-acetilcisteína)

Condiciones de Salud69
Tabla de contenidos

Otros Nombres

(2R)-2-(acetylamino)-3-sulfanylpropanoic acid(2R)-2-acetamido-3-sulfanylpropanoic acid2-Acetamido-3-mercaptopropionic acidAcetilcisteinaAcetilcisteínaAcétyl CystéineAcetyl CysteineAcétylcystéineAcetylcysteineAcetylcysteinumacide (2R)-2-(acétylamino)-3-sulfanylpropanoïqueBroncholysinCysteine, N-acetyl-, L-L-a-Acetamido-b-mercaptopropionic acidL-AcetylcysteineL-Cysteine, N-acetyl-L-α-Acetamido-β-mercaptopropionic acidLNACMercapturic acidMercapturic acid, (R)-N-Acetil CisteínaN-Acetyl CysteineN-Acétyl CystéineN-Acetyl-3-mercaptoalanineN-Acetyl-B-CysteineN-Acetyl-L-cysteinN-Acetyl-L-cysteineN-Acétyl-L-CystéineN-AcétylcystéineN-AcetylcysteineNACNSC 111180

Sinopsis

N-Acetil Cisteína (NAC): Artículo de Referencia Integral

1. Identidad y Caracterización Química

Nomenclatura

La N-acetil-L-cisteína es el precursor acetilado del aminoácido L-cisteína y también se conoce como N-acetil cisteína, N-acetil-L-cisteína o NAC. Su fórmula molecular es C5H9NO3S; es un derivado acetilado de la cisteína, un aminoácido que contiene azufre. La NAC lleva el nombre IUPAC ácido 2-acetamido-3-sulfanilpropanoico y su Denominación Común Internacional (DCI) es acetilcisteína. El compuesto se menciona en ocasiones en la literatura más antigua como mercaptoacetil glicina o simplemente Mucomyst, siendo este último un nombre comercial ampliamente reconocido para su formulación farmacéutica inhalada.

Estructura y Propiedades Químicas Clave

La NAC es un derivado de la cisteína con un grupo acetilo unido a su átomo de nitrógeno y, como la mayoría de los tioles (RSH), puede ser oxidada por una amplia variedad de radicales y también actuar como nucleófilo (donante de par de electrones). La NAC es un compuesto quelante de metales, como ocurre con otros tioles, ya que posee dos posibles sitios de coordinación en los grupos tiol y carboxilo, siendo este último desprotonado a pH neutro. La NAC es capaz de unirse a iones de metales de transición como Zn(II), Mg(II) y Fe(III), así como a iones de metales pesados como Cd(II), Hg(II) y Pb(II), principalmente a través de su cadena lateral tiol. Al quelar iones metálicos tóxicos, la NAC forma estructuras complejas que se excretan fácilmente del organismo, eliminándolos de los espacios intracelulares o extracelulares.

Fuentes Naturales de Cisteína y el Contexto Dietético de la NAC

La NAC en sí misma no se encuentra en fuentes naturales, aunque la cisteína está presente en algunos alimentos como la carne de pollo y pavo, el ajo, el yogur y los huevos. La cisteína se encuentra naturalmente en la carne, el pescado, los cereales, los lácteos, la soja y los productos derivados del huevo. Una fuente revisada por pares señala que la NAC es un antioxidante vegetal que se encuentra naturalmente en la cebolla, aunque la vía cuantitativamente dominante de exposición humana a la NAC es a través de preparaciones farmacéuticas o suplementos dietéticos, más que por la ingesta dietética de la molécula en sí.

Síntesis Comercial y Preparaciones

La NAC se sintetiza mediante la modificación química de la L-cisteína al agregar un grupo acetilo. Este proceso de acetilación mejora la estabilidad y la biodisponibilidad de la cisteína, haciéndola más eficaz como ingrediente para suplementos. La L-cisteína utilizada como materia prima puede producirse mediante procesos de fermentación o extraerse de fuentes ricas en proteínas.

La NAC está disponible en las siguientes formas farmacéuticas principales:

  • Formas orales sólidas: Cápsulas, tabletas y tabletas efervescentes: las formas más comunes utilizadas en la suplementación dietética y la terapia farmacéutica oral.
  • Soluciones orales y gránulos efervescentes: Utilizados clínicamente para la sobredosis de paracetamol y como mucolítico.
  • Soluciones para inhalación: Para el efecto mucolítico; las primeras formulaciones de NAC fueron inhalaciones.
  • Soluciones intravenosas (IV): Poco después de la forma inhalada, se demostró que la NAC era igualmente eficaz por vía oral (PO) o parenteral. En comparación con la administración oral, el efecto mucolítico de la NAC IV tiene un inicio de acción más rápido, pero no hay diferencias significativas en los efectos a largo plazo.
  • Formas de derivados novedosos: La N-acetilcisteína amida (AD4/NACA) es una forma amídica de la NAC permeable a las células que ha demostrado una eficacia química superior a la NAC en diversos estudios. También se ha comercializado una forma de éster etílico (NACET), aunque los datos farmacocinéticos en humanos para esta forma siguen siendo limitados.

La NAC tiene una fascinante doble identidad: es tanto un medicamento farmacéutico aprobado por la FDA como un ingrediente popular en suplementos dietéticos.

2. Desarrollo Histórico y Médico

Cronología del Uso Farmacéutico

La historia de la N-acetilcisteína (NAC) comenzó con su uso clínico como agente mucolítico en la década de 1960. La NAC es un compuesto que contiene sulfhidrilo con propiedades mucolíticas, patentado originalmente en 1960, y su uso en medicina se reportó por primera vez en 1967. Clínicamente, se ha utilizado en la fibrosis quística desde 1969.

El aumento de la hepatotoxicidad secundaria a la sobredosis de paracetamol en las décadas de 1960 y 1970 impulsó la búsqueda de un antídoto. Una serie de descubrimientos clave en la fisiopatología de la hepatotoxicidad inducida por paracetamol provenientes del National Institutes of Health (NIH) dilucidaron los componentes críticos necesarios en un antídoto: la presencia de un grupo sulfhidrilo y la capacidad de reponer las reservas de glutatión. Trabajos realizados en el Reino Unido y Estados Unidos determinaron que la NAC era superior a otros compuestos que contienen sulfhidrilo para prevenir la hepatotoxicidad secundaria a la intoxicación por paracetamol.

La NAC se introdujo por primera vez en 1965, principalmente por su papel en la promoción de la mucólisis, y ha sido el tratamiento preferido para la intoxicación por paracetamol desde mediados de la década de 1970. Su formulación intravenosa para este propósito está reconocida en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS.

Se ha utilizado como fármaco desde la década de 1960 y figura en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como antídoto en intoxicaciones. A pesar de su descubrimiento a principios de la década de 1960 y su desarrollo para diversas indicaciones, las exploraciones sistemáticas de farmacología clínica sobre la farmacocinética (PK), los objetivos farmacodinámicos, las interacciones farmacológicas y la determinación de rangos de dosis de la NAC son muy limitadas.

Historia Tradicional y Preclínica

La NAC como entidad química discreta no tiene una historia herbolaria tradicional o etnobotánica en el sentido clásico. Es una modificación sintética de un aminoácido de origen natural, no un remedio derivado botánicamente. Su compuesto original, la L-cisteína, existe como componente de las proteínas dietéticas, pero la NAC en sí ingresó a la medicina humana a través del desarrollo farmacéutico a mediados del siglo XX, no mediante ningún sistema popular o tradicional. El uso medicinal de la NAC se reportó por primera vez en 1967 en la profilaxis del equivalente del íleo meconial. La rápida expansión de sus indicaciones a partir de entonces fue impulsada por la investigación de laboratorio y clínica, no por el uso tradicional.

3. Componentes Activos y Mecanismos de Acción

El Grupo Tiol: Identidad Bioquímica Central

Las características de la NAC están principalmente relacionadas con su grupo tiol, lo que la hace eficaz en la mayoría de las vías bioquímicas donde actúa el glutatión (GSH). La NAC es procesada por las células a L-cisteína y se utiliza en la síntesis de novo de GSH, por lo que se considera un precursor del GSH. Aunque los detalles de los mecanismos de acción de la NAC no se comprenden por completo, sin duda se atribuyen a su grupo tiol. Participa en el complejo ciclo redox de los grupos tiol en la célula, afectando así la regulación del estado redox celular, así como la señalización intracelular e intercelular.

Actividad como Precursor de Glutatión

La NAC es un precursor de cisteína permeable a la membrana que no requiere transporte activo y entrega cisteína a la célula de manera única. Una vez que la NAC libre ingresa a una célula, se hidroliza rápidamente para liberar cisteína, un precursor del glutatión (GSH). El GSH se sintetiza intracelularmente mediante las acciones consecutivas de la γ-glutamilcisteína sintetasa y la GSH sintetasa. La síntesis de GSH está limitada por la disponibilidad de sustratos; la cisteína suele ser el precursor limitante.

Entre las numerosas funciones establecidas del GSH se encuentran: defensa antioxidante; desintoxicación de xenobióticos electrofílicos; modulación de la transducción de señales regulada por el estado redox; almacenamiento y transporte de cisteína; regulación de la proliferación celular y síntesis de desoxirribonucleótidos; regulación de las respuestas inmunitarias; y regulación del metabolismo de leucotrienos y prostaglandinas.

Una aclaración conceptual clave ha surgido de las revisiones sobre el papel antioxidante de la NAC: la NAC no debe considerarse un antioxidante poderoso por sí misma; su fortaleza radica en la reposición dirigida de GSH en células deficientes, y es probable que sea ineficaz en células con reservas adecuadas de GSH.

Eliminación Directa de Radicales Libres

La NAC es un tiol, un agente mucolítico y un precursor de la L-cisteína y del GSH reducido. La NAC es una fuente de grupos sulfhidrilo en las células y un eliminador de radicales libres, ya que interactúa con especies reactivas de oxígeno (ROS) como el OH• y el H2O2. La NAC actúa sobre proteínas tioladas liberando tioles libres que pueden actuar como agentes antioxidantes. También se han observado propiedades antioxidantes directas de la NAC in vitro, pero el efecto in vivo no es significativo debido a la competencia con enzimas endógenas.

Mecanismos Antiinflamatorios

El papel principal de la NAC como antioxidante se deriva de su capacidad para aumentar la concentración intracelular de GSH. Como compuesto antiinflamatorio, la NAC puede reducir los niveles del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y de interleucinas (IL-6 e IL-1β) al suprimir la actividad del factor nuclear kappa B (NF-κB).

La actividad antiinflamatoria de la NAC es notable, y no es únicamente secundaria a sus capacidades antioxidantes. En modelos ex vivo de exacerbación de la EPOC, los efectos antiinflamatorios se han observado incluso a dosis muy bajas, especialmente con tratamiento prolongado. El mecanismo implica la inhibición del NF-κB y de la producción de neurocinina A, lo que resulta en una reducción de la producción de interleucina-6, una citocina abundantemente presente en el esputo y el condensado del aliento de pacientes con EPOC, que se correlaciona con el número de exacerbaciones.

Modulación de la Vía Nrf2/ARE

La NAC modula la vía de señalización Nrf2/ARE, potenciando la transcripción de genes antioxidantes. Esta vía es un sistema regulador maestro de la respuesta antioxidante celular, y su activación por la NAC (a través de la reposición de GSH y la señalización redox de tioles) representa un mecanismo indirecto importante más allá de la simple eliminación de radicales.

Modulación Glutamatérgica

Durante la última década, ha crecido la evidencia sobre el uso de la NAC en el tratamiento de trastornos psiquiátricos y neurológicos, considerando su papel en la atenuación de los procesos fisiopatológicos asociados con estos trastornos, incluyendo el estrés oxidativo, la apoptosis, la disfunción mitocondrial, la neuroinflamación y la desregulación de glutamato y dopamina. La NAC, como precursor del antioxidante glutatión, modula las vías glutamatérgicas, neurotróficas e inflamatorias.

Quelación de Metales

La NAC es capaz de unirse a iones de metales de transición como Zn(II), Mg(II) y Fe(III), y a iones de metales pesados como Cd(II), Hg(II) y Pb(II), principalmente a través de su cadena lateral tiol. Al quelar iones metálicos tóxicos, la NAC forma estructuras complejas que se excretan fácilmente del organismo, eliminándolos de los espacios intracelulares o extracelulares.

Acción Mucolítica

La NAC es un fármaco mucolítico bien tolerado que modera las secreciones mucosas adherentes y potencia la actividad de la glutatión S-transferasa. El mecanismo mucolítico opera a través del grupo tiol, que rompe los enlaces disulfuro dentro de las glicoproteínas del moco, reduciendo así la viscosidad del moco y facilitando la expectoración.

4. Farmacocinética y Biodisponibilidad

Biodisponibilidad Oral

La biodisponibilidad de la NAC libre es muy baja (<10%), y solo una pequeña cantidad de la molécula intacta llega al plasma y los tejidos. Además, debido a la variedad de formas en que la NAC puede encontrarse en el plasma (oxidada, reducida y unida a proteínas), su farmacocinética aún no se comprende completamente.

La biodisponibilidad de la NAC oral en humanos se sitúa entre el 4 y el 9,1% en un estudio y entre el 6 y el 10% en otro; por lo tanto, los estudios que utilizan menos de 1200 mg por día pueden no mostrar beneficios significativos. En pacientes críticamente enfermos, la biodisponibilidad oral se estimó en 11,6% (IC 95% 6,3–16,9%), similar a la biodisponibilidad en voluntarios sanos y en pacientes con enfermedades pulmonares crónicas.

Se ha demostrado que la biodisponibilidad absoluta de la NAC oral es baja, variando entre 6–10%, probablemente debido a un extenso metabolismo de primer paso en el intestino. Durante la administración oral, la desacetilación de la NAC ocurre al pasar por el intestino delgado, así como por el hígado, por lo que su biodisponibilidad se reduce a 4–10%.

Metabolismo

La biotransformación de la NAC conduce a la formación de metabolitos que incluyen disulfuro, cisteína y conjugados (N,N-diacetilcisteína, N-acetilcisteína–cisteína, N-acetilcisteína–proteína, etc.). La NAC puede oxidarse a un disulfuro, la N,N′-diacetilcistina, y aún genera disulfuros mixtos mediante una reacción con otros tioles de bajo peso molecular.

Limitaciones de los Datos Farmacocinéticos Actuales

A pesar de su descubrimiento a principios de la década de 1960 y su desarrollo para diversas indicaciones, las exploraciones sistemáticas de farmacología clínica sobre la farmacocinética, los objetivos farmacodinámicos, las interacciones farmacológicas y la determinación de rangos de dosis de la NAC son muy limitadas. Esta brecha en el conocimiento contribuye a la variabilidad de los resultados observados en los ensayos clínicos.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

5.1 Sobredosis de Acetaminofén (Paracetamol)

La NAC cuenta con la aprobación de la FDA para el tratamiento de dosis potencialmente hepatotóxicas de acetaminofén (APAP), y es casi 100% eficaz si se administra dentro de las 8 horas posteriores a la ingestión. Esta es la aplicación clínica más sólidamente establecida de la NAC. El mecanismo se comprende bien: la toxicidad hepática por acetaminofén es causada por el metabolito reactivo NAPQI, que agota el GSH hepático y provoca necrosis celular; la NAC repone el GSH y desintoxica directamente el NAPQI.

La NAC se considera un tratamiento eficaz para las sobredosis de paracetamol. Sin embargo, en casos de sobredosis "masivas" de paracetamol, estudios recientes indican que los pacientes pueden no recibir un tratamiento suficiente con la dosis estándar de NAC (300 mg/kg durante 20–21 horas). La dosis de NAC para la sobredosis aguda de acetaminofén es una dosis de carga de 140 mg/kg, seguida de una dosis de mantenimiento de 70 mg/kg administrada cada 4 horas durante 17 dosis consecutivas (protocolo oral).

Solidez de la evidencia: Muy sólida. Aprobada por la FDA, con designación de medicamento esencial de la OMS, y décadas de datos clínicos con adopción casi universal en toxicología clínica.

5.2 Enfermedades Respiratorias

Uso Mucolítico (Fibrosis Quística, Bronquitis Crónica)

La NAC también está aprobada por la FDA para su uso en afecciones con secreciones mucosas anormales, viscosas o espesas, como neumonía, bronquitis, traqueobronquitis, fibrosis quística, pacientes con traqueostomía, complicaciones pulmonares postoperatorias, afecciones torácicas postraumáticas, y antes de la broncoscopia diagnóstica para ayudar con la obstrucción por tapones de moco.

Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

La NAC ha atraído interés por su potencial para tratar enfermedades pulmonares crónicas, incluyendo EPOC, bronquiectasias, fibrosis quística y fibrosis pulmonar idiopática, que están asociadas con el estrés oxidativo y la inflamación. Sin embargo, la evidencia clínica en la EPOC es mixta.

Un metaanálisis de nueve ECA en EPOC encontró que la NAC no redujo el riesgo de exacerbación aguda ni mejoró el deterioro del volumen pulmonar en pacientes con EPOC. El uso a largo plazo de la NAC se ha investigado en estudios de seis meses a tres años que examinaron la eficacia y tolerabilidad de la NAC dosificada entre 600–1200 mg por día en el tratamiento de la EPOC. Chikina y colaboradores encontraron que la dosis más eficaz de NAC en el tratamiento de la EPOC fue de 1200 mg/día (el estudio examinó dosis de NAC que oscilaban entre 600–2400 mg/día).

Un grupo de trabajo de expertos que realizó una revisión de consenso en 2026 concluyó que, en general, ya sea que se utilice para exacerbaciones agudas o durante períodos prolongados a dosis más altas (por ejemplo, 600–1200 mg/día para la EPOC), la NAC generalmente se tolera muy bien, y en los principales ensayos clínicos, la incidencia global de eventos adversos en pacientes que toman NAC oral ha sido consistentemente comparable a la de quienes toman placebo.

Solidez de la evidencia: Moderada y mixta. La evidencia respalda que la NAC en dosis altas (≥1200 mg/día) tiene un beneficio potencial para reducir las exacerbaciones, pero los metaanálisis no han confirmado efectos consistentes sobre el deterioro de la función pulmonar. El consenso de expertos NECTAR de 2025 (publicado en 2026) respalda la NAC oral para varias indicaciones respiratorias, aunque señala heterogeneidad en los estudios.

5.3 Trastornos Psiquiátricos y Neurológicos

Con el potencial de modular varias vías neurológicas, incluyendo la desregulación del glutamato, el estrés oxidativo y la inflamación que pueden beneficiar las funciones cerebrales, se está explorando la NAC como terapia complementaria para muchas afecciones psiquiátricas.

Una importante revisión sistemática de ensayos clínicos en psiquiatría y neurología encontró evidencia favorable para el uso de la NAC en varios trastornos psiquiátricos y neurológicos, particularmente el autismo, la enfermedad de Alzheimer, la adicción a la cocaína y el cannabis, el trastorno bipolar, la depresión, la tricotilomanía, la onicofagia, la dermatilomanía, el trastorno obsesivo-compulsivo, la esquizofrenia, la neuropatía inducida por fármacos y la epilepsia mioclónica progresiva. Trastornos como la ansiedad, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y el traumatismo craneoencefálico leve cuentan con evidencia preliminar y requieren estudios confirmatorios más amplios.

Una revisión narrativa de 2018 concluyó que existe buena evidencia para respaldar el uso de la NAC como tratamiento complementario para reducir los síntomas totales y negativos de la esquizofrenia. El rango de dosis recomendado para afecciones psiquiátricas derivado de esta revisión fue de 2000 a 2400 mg/día como terapia complementaria administrada de manera concomitante con la medicación existente.

Trastornos Neurológicos

Una revisión sistemática de 2026 que mapeó la evidencia clínica en siete trastornos neurológicos (23 estudios, que abarcan TCE, enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, ELA y migraña) encontró que la evidencia más sólida surgió para el TCE leve agudo, donde la administración temprana de NAC mejoró significativamente la resolución de los síntomas, y para la EP, donde la NAC intravenosa/oral combinada mejoró la unión del transportador de dopamina.

La mayoría de los estudios sobre la NAC hasta la fecha se han realizado en modelos animales de diversos trastornos neurológicos, con solo unos pocos estudios completados en humanos.

Solidez de la evidencia: Preliminar a moderada para la mayoría de las afecciones psiquiátricas y neurológicas. Muchos estudios son pequeños, de corta duración o funcionan como ensayos complementarios. La esquizofrenia y la adicción tienen las señales positivas más replicadas; los resultados en la enfermedad de Alzheimer y el TCE son prometedores pero requieren estudios más amplios.

5.4 Daño Hepático Inducido por Acetaminofén y por Fármacos

La importancia de la NAC en el tratamiento de la insuficiencia hepática causada por el acetaminofén está bien reconocida. Las indicaciones no aprobadas incluyen la insuficiencia hepática aguda más allá de la causada únicamente por el acetaminofén. La NAC oral sufre efectos de primer paso que resultan en su captación mayoritaria por el hígado, por lo que es eficaz como tratamiento cuando los niveles hepáticos de GSH se agotan con la intoxicación por acetaminofén.

5.5 Enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico (EHGNA)

Existe evidencia de que la NAC puede bloquear la acumulación hepática de lípidos y proporcionar un beneficio terapéutico contra las complicaciones metabólicas presentes en la EHGNA. Esto se debe principalmente a sus efectos antioxidantes y a la atenuación de la peroxidación lipídica. Esto está respaldado por la mayoría de los estudios preclínicos y algunos estudios clínicos, y existe una necesidad urgente de estudios clínicos más amplios.

Un metaanálisis preclínico de 2023 (13 estudios) encontró que el tratamiento con NAC mejoró significativamente el metabolismo lipídico sistémico y hepático (p < 0,01), el daño hepático relacionado con la inflamación (p < 0,01), la intolerancia a la glucosa (p < 0,05) y la esteatosis hepática (p < 0,01) al restaurar los niveles hepáticos de GSH y GSH reductasa en comparación con los controles en animales con EHGNA inducida. Los autores concluyeron que la NAC tiene potencial terapéutico para la EHGNA y debería considerarse para futuros ensayos clínicos.

Solidez de la evidencia: La evidencia preclínica es sólida; los datos de ensayos clínicos en humanos son limitados y aún insuficientes para recomendaciones clínicas.

5.6 Salud Reproductiva y Fertilidad

Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) e Infertilidad Femenina

Las propiedades antioxidantes de la NAC se han utilizado en múltiples ensayos clínicos realizados en mujeres infértiles con SOP para aumentar la calidad de los ovocitos y la tasa de ovulación. Un metaanálisis de 15 ECA con 2330 mujeres concluyó que la NAC puede tener cierta eficacia como terapia complementaria para la infertilidad relacionada con el SOP y la infertilidad inexplicada, particularmente en mujeres con IMC alto, resistencia a la insulina y estrés oxidativo. Los ensayos clínicos sobre los efectos de la suplementación con NAC en la ovulación y el perfil hormonal sexual en mujeres con SOP han sido controvertidos.

Un ECA pragmático de grupos paralelos de 2024 inscribió a 230 mujeres con SOP y examinó la eficacia de la suplementación con NAC para la inducción de la ovulación, reportando mejoras en los perfiles endocrino-metabólicos. Aunque estos hallazgos todavía requieren mayor validación mediante ECA rigurosamente diseñados y evaluación de resultados clínicos como las tasas de nacidos vivos durante períodos de seguimiento más prolongados, los resultados sugieren que las mujeres con sobrepeso y obesidad con SOP podrían ser una población prioritaria.

Infertilidad Masculina

La evidencia de ECA ha reportado mejoras significativas en el volumen, la motilidad y la viscosidad del semen, la capacidad antioxidante total (CAT) plasmática y el estrés oxidativo, pero no en el recuento espermático ni en la morfología, con NAC en comparación con placebo. Un ensayo abierto y no controlado observó mejoras significativas en la motilidad, el recuento, la morfología y la fragmentación del ADN espermático, así como en la testosterona, la LH, la FSH, la CAT y el estrés oxidativo. Con base en estos resultados, se considera que los dos mecanismos por los cuales la NAC podría mejorar la fertilidad masculina son sus efectos antioxidantes, así como sus efectos sobre el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal.

Solidez de la evidencia: Preliminar a moderada. Los metaanálisis sugieren un beneficio para la infertilidad asociada al SOP, particularmente en mujeres con resistencia a la insulina, pero los estudios son heterogéneos y pocos reportan las tasas de nacidos vivos como resultado primario.

5.7 Nefropatía Inducida por Contraste (NIC)

La prevención de la nefropatía inducida por contraste figura como una indicación no aprobada para la NAC. Sin embargo, la evidencia de los ensayos clínicos es inconsistente. Un ECA doble ciego controlado con placebo (90 pacientes con diabetes mellitus y enfermedad renal crónica sometidos a cateterismo cardíaco) encontró que los pacientes recibieron NAC oral (600 mg dos veces al día, comenzando 24 horas antes del procedimiento) o placebo, además de hidratación. No hubo diferencias significativas entre los grupos de NAC y placebo en la tasa de NIC. Este resultado concuerda con el patrón más amplio observado en la literatura, donde el entusiasmo inicial por la NAC en la prevención de la NIC no se ha replicado de manera constante en ensayos grandes y bien controlados.

Solidez de la evidencia: La evidencia es mixta y, en general, no respalda un beneficio claro. Los resultados positivos iniciales no se han replicado en ensayos más grandes y rigurosamente controlados.

5.8 Aplicaciones Cardiovasculares

Se ha demostrado que la NAC potencia los efectos de la nitroglicerina y tiene actividad antioxidante. En el ensayo NACIAM, el tratamiento combinado de dosis altas de NAC intravenosa (20 mg/min durante la primera hora y 10 mg/min durante las 47 horas restantes) junto con una dosis baja de nitroglicerina (2,5 μg/min durante 48 horas) fue eficaz para reducir el tamaño del infarto agudo en pacientes con infarto de miocardio con elevación del segmento ST (IMEST) sometidos a intervención coronaria percutánea primaria.

Solidez de la evidencia: Preliminar. Los datos del ensayo NACIAM son prometedores para el infarto de miocardio cuando se combina con nitroglicerina, pero la base de evidencia para las indicaciones cardiovasculares sigue siendo limitada en tamaño y requiere ensayos confirmatorios más amplios.

5.9 Lupus Eritematoso Sistémico

La NAC repone el glutatión y, como antioxidante, es capaz de inhibir el objetivo mecanístico de la rapamicina (mTOR) in vitro. Un estudio piloto de ECA doble ciego que utilizó 2,4 g de NAC diarios mejoró de manera segura y significativa la actividad de la enfermedad lúpica.

Solidez de la evidencia: Muy preliminar. Solo se dispone de datos piloto; se necesitan ECA a gran escala.

5.10 Quelación de Metales Pesados

La NAC puede ser útil como quelante para metales pesados y nanopartículas. Su quelación de metales, incluidos el cadmio, el mercurio y el plomo, se produce a través de su cadena lateral tiol, y este mecanismo se ha caracterizado en estudios bioquímicos, aunque los ensayos clínicos de quelación para la toxicidad por metales pesados con NAC específicamente siguen siendo escasos en comparación con los quelantes establecidos.

6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios

Las siguientes dosis se toman directamente de la literatura clínica y no deben interpretarse como recomendaciones:

  • Sobredosis de acetaminofén (protocolo oral): Una dosis de carga de 140 mg/kg, seguida de una dosis de mantenimiento de 70 mg/kg administrada cada 4 horas durante 17 dosis consecutivas.
  • Sobredosis de acetaminofén (protocolo IV estándar): 300 mg/kg durante 20–21 horas es el régimen IV estándar, con debate sobre su adecuación en sobredosis masivas.
  • EPOC (oral, estudios a largo plazo): 600–1200 mg por día en estudios de seis meses a tres años. La dosis más eficaz en un estudio que examinó 600–2400 mg/día resultó ser de 1200 mg/día.
  • Afecciones psiquiátricas/neurológicas (oral, complementaria): 2000 a 2400 mg/día como terapia complementaria.
  • Prevención de nefropatía inducida por contraste: NAC oral 600 mg dos veces al día, comenzando 24 horas antes del procedimiento.
  • Infarto agudo de miocardio (IV, ensayo NACIAM): 20 mg/min durante la primera hora y 10 mg/min durante las 47 horas restantes, combinado con nitroglicerina en dosis baja.
  • Lupus (oral, ECA piloto): 2,4 g de NAC diarios.
  • Nota general sobre biodisponibilidad oral: Los estudios que utilizan menos de 1200 mg por día pueden no mostrar beneficios significativos debido a la baja biodisponibilidad oral de 4–10%.

7. Sistemas Corporales y Áreas de Salud

Además de su uso bien reconocido en la profilaxis con contraste radiológico para enfermedad renal y trastornos pulmonares, los estudios han sugerido una promesa significativa en trastornos psiquiátricos y neurológicos como la adicción, la enfermedad de Alzheimer, la ataxia, el autismo, el trastorno bipolar, la depresión, la epilepsia, la neuropatía, el trastorno obsesivo-compulsivo, la esquizofrenia, el traumatismo craneoencefálico y la tricotilomanía, además de estudios prometedores en audiología, cardiología, fisiología del ejercicio, gastroenterología, hematología, enfermedades infecciosas, infertilidad y oftalmología.

Organizadas por sistema, las principales áreas de investigación incluyen:

  • Sistema respiratorio: Mucólisis en EPOC, fibrosis quística, bronquiectasias, bronquitis crónica y fibrosis pulmonar idiopática.
  • Sistema hepático: Antídoto para la toxicidad por acetaminofén, daño hepático inducido por fármacos, EHGNA, daño hepático inducido por fármacos antituberculosos.
  • Sistema renal: Prevención de la nefropatía inducida por contraste (uso no aprobado, evidencia mixta).
  • Sistema neurológico/psiquiátrico: Esquizofrenia, trastorno bipolar, TOC y trastornos relacionados, depresión, adicción (cocaína, cannabis), TCE, enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple.
  • Sistema reproductivo: Infertilidad relacionada con el SOP, infertilidad masculina.
  • Sistema cardiovascular: Infarto de miocardio (complementario con nitroglicerina), aterosclerosis (preclínico).
  • Sistema inmunológico: Enfermedades autoinmunes (lupus), depleción de GSH asociada al VIH.
  • Sistema metabólico: EHGNA, resistencia a la insulina en el SOP.
  • Toxicología: Quelación de metales pesados, antídoto para el acetaminofén.

8. Seguridad, Efectos Adversos e Interacciones Farmacológicas

Perfil General de Seguridad

La NAC tiene un perfil de seguridad bien establecido, y su toxicidad es poco común y depende de la vía de administración y de dosis altas. Un metaanálisis de estudios sobre la NAC encontró que este suplemento fue bien tolerado, con efectos adversos generalmente leves, más comúnmente gastrointestinales, que no requirieron la interrupción del tratamiento. Se han observado reacciones alérgicas sistémicas a la NAC, pero solo con la administración intravenosa. Reflejando su perfil de seguridad, la NAC está disponible sin receta como suplemento.

Efectos Adversos por Vía de Administración

  • NAC oral: Las reacciones adversas reportadas con la NAC oral incluyen náuseas, vómitos, diarrea, dolor de cabeza (especialmente cuando se usa junto con nitratos) y erupciones cutáneas. Existen informes raros de formación de cálculos renales.
  • NAC intravenosa: Los efectos indeseados que pueden ocurrir durante el tratamiento con NAC IV incluyen: shock anafiláctico, reacción anafiláctica, reacción anafilactoide, hipersensibilidad, taquicardia, broncoespasmo, disnea, vómitos, náuseas, angioedema, urticaria, rubor, erupción cutánea, prurito, edema facial, disminución de la presión arterial y tiempo de protrombina prolongado.
  • NAC inhalada: Se han producido informes raros de broncoconstricción con la NAC intravenosa (pero no hay informes de broncoespasmo relacionados con el uso oral de NAC). Las personas con asma pueden tener riesgo de sufrir el efecto adverso potencial de broncoespasmo con las preparaciones inhaladas.

Interacciones Farmacológicas

Nitroglicerina y Nitratos

Los efectos vasodilatadores e inhibidores de la agregación plaquetaria pueden potenciarse con la administración simultánea de trinitrato de glicerilo (nitroglicerina). Aún no se ha determinado la importancia clínica de estos hallazgos. Si se considera necesario el cotratamiento con nitroglicerina parenteral y acetilcisteína, se debe monitorear al paciente por una posible hipotensión, que puede ser grave y puede manifestarse mediante dolor de cabeza.

Carbón Activado

El carbón activado puede absorber la NAC oral en el estómago, reduciendo la cantidad que llega al torrente sanguíneo. Esto es clínicamente relevante en el contexto de sobredosis, donde ambos agentes pueden considerarse simultáneamente.

Inhibidores de la ECA

La NAC IV combinada con inhibidores de la ECA (como lisinopril o enalapril) puede provocar efectos aditivos en la reducción de la presión arterial.

Anticoagulantes y Antiagregantes Plaquetarios

La NAC puede interactuar con anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios y AINE, potencialmente aumentando el riesgo de hemorragia debido a sus efectos sobre las vías del glutatión y sus propiedades de eliminación de radicales libres.

Antibióticos (Combinaciones Inhaladas)

Los informes que mencionan la inactivación de antibióticos por la acetilcisteína se refieren exclusivamente a estudios in vitro en los que las sustancias se mezclaron directamente. Por lo tanto, la NAC no debe coadministrarse con otros medicamentos en la misma solución para nebulizador.

Vitamina K

Dado que los compuestos tiólicos pueden formar compuestos de adición con naftoquinonas, también existe la posibilidad teórica de que se produzca una reacción con la vitamina K. Aunque no se ha establecido si esto puede ocurrir in vivo, la administración de vitamina K para el tratamiento de la hipoprotrombinemia en la insuficiencia hepática debe comenzar unas horas después de la interrupción de la administración de acetilcisteína.

Embarazo y Lactancia

Los datos de un número limitado de mujeres embarazadas expuestas no mostraron efectos adversos sobre el embarazo o la salud del feto o del recién nacido. No se dispone de experiencia proveniente de estudios epidemiológicos. Los estudios en animales no han indicado toxicidad directa o indirecta con ningún efecto sobre el embarazo, el desarrollo embrionario, el desarrollo fetal o el desarrollo postnatal. Si se utiliza durante el embarazo, se recomienda precaución. No existen estudios que demuestren si la acetilcisteína pasa o no a la leche materna.

Estado Regulatorio y de Disponibilidad

La NAC es un medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como medicamento esencial, ampliamente utilizado para el tratamiento de la sobredosis de acetaminofén y, más recientemente, como agente mucolítico en enfermedades respiratorias. Debido a la variedad de objetivos propuestos, la NAC tiene una larga historia de uso como producto de prescripción y en aplicaciones de amplio alcance que son de uso no aprobado como producto de venta libre (OTC).

Limitaciones en la Base de Evidencia

A pesar del potencial terapéutico relevante de la NAC en varios estudios experimentales, su eficacia en ensayos clínicos que abordan diferentes condiciones patológicas sigue siendo limitada. Aunque la NAC se considera una sustancia segura, los resultados entre los ensayos clínicos son a veces controvertidos o incompletos, como ocurre con muchos otros antioxidantes. La baja y variable biodisponibilidad oral de 4–10% es un factor de confusión constante, y muchos ensayos clínicos anteriores utilizaron dosis que, a la luz de los datos farmacocinéticos actuales, pueden haber sido subterapéuticas. La variabilidad en la eficacia de la NAC puede deberse a la baja biodisponibilidad y a la poca exposición, entre muchas otras causas probables. En un intento de superar algunos de estos desafíos, se han sintetizado y probado numerosos derivados de la NAC y la cisteína.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que NAC (N-acetilcisteína) puede ayudar a apoyar.

  • AcnéCientífico

    La NAC ha sido evaluada en estudios clínicos y dermatológicos para el acné vulgar, principalmente debido a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que pueden reducir el estrés oxidativo en los folículos sebáceos. Una revisión publicada en el Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology encontró señales de eficacia de la NAC en el acné vulgar, tanto por vía tópica como oral. La evidencia es preliminar y se necesitan ensayos controlados de mayor tamaño.

  • La NAC es un profármaco de cisteína y precursor de glutatión con evidencia bien documentada para reducir el deseo compulsivo (craving) de consumo de drogas en múltiples trastornos por uso de sustancias. Un metaanálisis de 2024 que incluyó 11 ECA (n≈623) encontró que la NAC redujo significativamente las puntuaciones de craving (DME −0,61) frente a placebo en trastornos por uso de alcohol, cocaína, nicotina, anfetaminas y cannabis. Su mecanismo implica el reequilibrio de la homeostasis del glutamato en el núcleo accumbens y la corteza prefrontal.

  • La NAC es un precursor del glutatión y un antioxidante directo estudiado en la ELA porque los pacientes con ELA presentan niveles elevados de glutatión oxidado y una capacidad antioxidante reducida. Las infusiones semanales de NAC en pacientes con ELA redujeron los niveles de citocinas inflamatorias en sangre periférica. Los datos preclínicos muestran que la NAC aumenta los niveles de glutatión y protege a las neuronas motoras de la degeneración en modelos de ELA.

  • La NAC es un agente antioxidante bien establecido, con evidencia clínica y mecanística sólida. Su mecanismo principal consiste en actuar como precursor de cisteína que repone el glutatión (GSH) intracelular, el principal antioxidante endógeno del organismo. Otros mecanismos adicionales incluyen la eliminación directa de especies reactivas de oxígeno y la reducción de enlaces disulfuro. Los ensayos clínicos realizados en múltiples afecciones confirman que la suplementación con NAC eleva de manera medible los niveles de GSH y la capacidad antioxidante total.

  • AnsiedadCientífico

    La NAC cuenta con evidencia clínica preliminar para los trastornos de ansiedad, principalmente a través de su modulación de la neurotransmisión de glutamato y la reducción de la neuroinflamación oxidativa. Una revisión sistemática sobre la NAC en psiquiatría y neurología clasificó la ansiedad entre los trastornos con evidencia preliminar que requieren estudios confirmatorios más amplios. Una revisión narrativa de 2025 también señaló efectos ansiolíticos limitados pero sugerentes en poblaciones clínicas.

  • AsmaCientífico

    La NAC es un precursor del glutatión y un agente mucolítico con un uso ampliamente documentado en afecciones respiratorias. Reduce la viscosidad del moco, neutraliza especies reactivas de oxígeno y posee propiedades antiinflamatorias mediante la inhibición de NF-κB. La NAC ha sido estudiada como coadyuvante en el asma, particularmente por sus beneficios mucolíticos y antioxidantes, y se incluye entre los principales tratamientos naturales para el asma en revisiones basadas en evidencia.

  • La NAC es un precursor del glutatión con propiedades antioxidantes e inmunomoduladoras que ha sido estudiado clínicamente en LES, AR y esclerosis múltiple. En un ensayo piloto aleatorizado en LES, la suplementación con NAC redujo la actividad de la enfermedad (SLEDAI) y los puntajes de fatiga. Corrige la deficiencia de glutatión común en las enfermedades autoinmunes y modula la señalización de mTOR en las células T.

  • La NAC ha demostrado efectos reductores de la presión arterial en estudios clínicos, vinculados principalmente a sus propiedades reductoras de la homocisteína y antioxidantes. Un reanálisis de dos ECA doble ciego, controlados con placebo, en 82 hombres de mediana edad no medicados encontró que 1.8 g/día de NAC durante 4 semanas redujo significativamente la presión arterial sistólica tanto en sujetos normolipidémicos como hiperlipidémicos.

  • La evidencia clínica indica que la NAC puede reducir la glucosa plasmática en ayunas y los marcadores de resistencia a la insulina en poblaciones con alteraciones metabólicas. Un ECA en 76 pacientes con síndrome metabólico encontró que 1800 mg/día de NAC durante 12 semanas redujo significativamente la glucosa en ayunas, la insulina en ayunas y el índice de resistencia a la insulina. Los datos en animales respaldan firmemente los efectos antidiabéticos, aunque los resultados de los ensayos en humanos son mixtos y dependientes del contexto.

  • Niebla mentalCientífico

    La N-Acetilcisteína es un precursor del glutatión, el principal antioxidante del cerebro, y modula la neurotransmisión del glutamato. Ha sido estudiada por la niebla mental en el síndrome post-COVID y en afecciones neuropsiquiátricas. Una revisión de PMC de 2021 encontró que la NAC es eficaz para tratar síntomas neuropsiquiátricos, incluida la disfunción cognitiva en el post-COVID/PCS, y los datos preclínicos y clínicos respaldan sus efectos antineuroinflamatorios y neuroprotectores.

  • Salud bronquialCientífico

    La NAC es uno de los agentes mucolíticos más rigurosamente estudiados para afecciones bronquiales. Múltiples metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados demuestran que la NAC oral reduce significativamente la frecuencia de exacerbaciones en la bronquitis crónica y la EPOC. Un metaanálisis de 2019 de 11 ECA (n=1,564) encontró que la NAC redujo las exacerbaciones de bronquitis crónica con RR=0.81 (IC 95% 0.69–0.93, p=0.004). Actúa como mucolítico al escindir los enlaces disulfuro en la mucina y como antioxidante mediante la reposición de glutatión.

  • BronquitisCientífico

    La NAC cuenta con amplia evidencia de ECA tanto para la bronquitis aguda como para la crónica. Un metaanálisis de 11 ECA (775 pacientes) encontró que la NAC redujo significativamente la frecuencia de exacerbaciones de la bronquitis crónica (RR=0,81). Un segundo metaanálisis de 13 estudios (4,155 pacientes) confirmó una menor cantidad de exacerbaciones (RR=0,75, p<0,01). Un ECA doble ciego encontró que 200 mg de NAC tres veces al día redujeron significativamente la tos, el volumen del esputo y la viscosidad en la bronquitis aguda.

  • La N-Acetilcisteína (NAC) tiene una actividad fungistática documentada contra biopelículas de Candida albicans in vitro, reduciendo la viabilidad y el grosor de la biopelícula al alterar la matriz de la biopelícula a través de su grupo sulfhidrilo. Múltiples estudios in vitro confirman su capacidad para inhibir tanto la formación de biopelículas como la integridad de biopelículas maduras en cepas sensibles a fármacos y resistentes a fluconazol. Se utiliza en protocolos de limpieza de Candida como agente disruptor de biopelículas y agente de soporte hepático.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión con propiedades antioxidantes y ha sido incluida en fórmulas de suplementos clínicos validadas para el soporte perioperatorio del síndrome del túnel carpiano (STC), junto con ALA, ALCAR, metilcobalamina, curcumina y serrapeptasa. Reduce el estrés oxidativo implicado en la isquemia y compresión nerviosa.

  • La NAC tiene efectos antiinflamatorios documentados en múltiples ensayos clínicos, principalmente a través de mecanismos antioxidantes y de la inhibición de NF-κB. Los metaanálisis de ECA reportan reducciones significativas en las citocinas proinflamatorias IL-6, IL-8 y TNF-α, y en el marcador de estrés oxidativo MDA, aunque los efectos sobre la PCR son inconsistentes entre los estudios.

  • La N-Acetilcisteína (NAC) cuenta con evidencia clínica y preclínica documentada que respalda un papel en la mitigación del deterioro cognitivo asociado a la edad y a la demencia, principalmente a través de su función como precursor del glutatión que contrarresta el estrés oxidativo y la neuroinflamación. Los ensayos en humanos que evalúan la NAC sola han arrojado resultados modestos e inconsistentes, mientras que las formulaciones nutracéuticas combinadas que contienen NAC han mostrado beneficios pro-cognitivos más consistentes en pacientes con enfermedad de Alzheimer y en adultos mayores con deterioro cognitivo leve. La base general de evidencia en humanos sigue siendo preliminar, y aún no existen ECA a gran escala que confirmen la monoterapia con NAC para el envejecimiento cognitivo.

  • La NAC cuenta con evidencia clínica para reducir la gravedad de los cuadros similares a la influenza. Un ECA italiano doble ciego de referencia encontró que las personas de edad avanzada que tomaban 600 mg de NAC dos veces al día durante la temporada de influenza presentaron significativamente menos episodios sintomáticos de influenza y síntomas más leves en comparación con el placebo. La NAC actúa como mucolítico y precursor del glutatión, apoyando la defensa antioxidante durante las infecciones respiratorias. La AAFP y ConsumerLab incluyen la NAC entre los remedios eficaces para el resfriado y la influenza.

  • ColitisCientífico

    La N-acetilcisteína (NAC) ha sido investigada en modelos experimentales de colitis y se menciona en revisiones como potencialmente útil para controlar y prevenir la colitis ulcerosa. Actúa como precursor del glutatión, reduciendo el estrés oxidativo en la mucosa colónica inflamada. Un estudio demostró evidencia molecular de sus beneficios en la colitis experimental.

  • La NAC es un precursor del glutatión, el principal antioxidante del cerebro, y contrarresta directamente el aumento del estrés oxidativo posterior a la conmoción cerebral. Un ensayo clínico militar de NAC en TCEl (traumatismo craneoencefálico leve) inducido por explosión mostró una reducción significativa de los síntomas. Estudios preclínicos en dos modelos de roedores encontraron que la NAC administrada entre 30 y 60 minutos después de la lesión revirtió significativamente los déficits conductuales asociados con el TCE. Un estudio clínico longitudinal de 2024 publicado en Frontiers in Neurology (n=50 pacientes con TCEl crónico) encontró que el tratamiento con NAC mejoró la conectividad en la resonancia magnética funcional y el rendimiento cognitivo en comparación con los controles.

  • La NAC es un agente mucolítico y antioxidante ampliamente estudiado en la EPOC. Actúa como precursor del glutatión, reduciendo el estrés oxidativo y la viscosidad del moco. Múltiples metaanálisis y ECA muestran que la NAC en dosis altas (600 mg dos veces al día) reduce la frecuencia de exacerbaciones y mejora la función de las vías respiratorias pequeñas en pacientes con EPOC estable. La evidencia es mixta con dosis bajas.

  • La NAC ha sido estudiada en la enfermedad inflamatoria intestinal, incluida la enfermedad de Crohn, como agente antioxidante y antiinflamatorio adyuvante. Una revisión de PMC de 2024 identificó la enfermedad de Crohn entre las afecciones para las cuales la NAC podría ser beneficiosa. La evidencia clínica es limitada, pero involucra efectos antiinflamatorios medibles en poblaciones con EII.

  • DepresiónCientífico

    La N-Acetilcisteína (NAC) ha sido estudiada como adyuvante para la depresión, particularmente en la depresión bipolar. Es un precursor de glutatión que normaliza la transmisión de glutamato y el estrés oxidativo. Múltiples ECA y metaanálisis han encontrado que la suplementación con NAC reduce los síntomas depresivos como adyuvante a los tratamientos estándar.

  • EndometriosisCientífico

    La N-acetilcisteína ha demostrado efectos antiproliferativos y antioxidantes significativos sobre el tejido endometriótico. Un estudio prospectivo encontró que 600 mg tres veces al día durante tres días consecutivos por semana a lo largo de tres meses redujo el tamaño de los quistes de endometrioma ovárico. Un ECA de combinación (estudio LEAP) con NAC, ácido alfa-lipoico y bromelina mostró una reducción del dolor pélvico relacionado con la endometriosis.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor de cisteína que repone el glutatión, el antioxidante maestro y principal quelante hepático de metales pesados y toxinas ambientales. Ha demostrado actividad quelante frente al mercurio, plomo, arsénico y cadmio tanto en estudios en animales como en humanos, y se utiliza clínicamente como agente adyuvante en el manejo de la toxicidad por metales pesados.

  • EpilepsiaCientífico

    La NAC cuenta con evidencia clínica principalmente en la epilepsia mioclónica de tipo Unverricht-Lundborg (epilepsia mioclónica progresiva), donde se ha utilizado como tratamiento adyuvante. Una revisión sistemática sobre la NAC en psiquiatría y neurología identificó la epilepsia mioclónica progresiva como una afección con evidencia clínica favorable. Los efectos anticonvulsivos más amplios en otros tipos de epilepsia son principalmente preclínicos.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión y un antioxidante directo que protege a los espermatozoides del daño inducido por el estrés oxidativo. Un metaanálisis de 3 ECA (n=431 hombres infértiles) encontró que la suplementación con NAC mejoró significativamente el número, la motilidad y la morfología de los espermatozoides. Cuando se combinó con selenio en un ECA de 4 brazos, mejoró significativamente todos los parámetros seminales con correlaciones dependientes de la dosis.

  • La NAC, un precursor del glutatión, ha demostrado beneficios clínicos para la fertilidad en mujeres con SOP. Un metaanálisis de 2015 de 8 ECA (n=910) encontró que las mujeres que recibían NAC tenían tres veces más probabilidades de embarazo y nacido vivo en comparación con el placebo. La evidencia se centra principalmente en la infertilidad relacionada con el SOP, en dosis de 1200–1800 mg/día.

  • GastritisCientífico

    La N-acetilcisteína (NAC) altera las biopelículas de H. pylori y tiene actividad mucolítica que aumenta la penetración de los antibióticos en la capa de moco gástrico, mejorando la erradicación de H. pylori. Se incluyó en un ensayo clínico que evaluaba una terapia no antibiótica para la gastritis asociada a H. pylori, en el cual se observó una mejora significativa de los síntomas y una reducción de los marcadores de inflamación gástrica.

  • GlaucomaCientífico

    La NAC cuenta con evidencia preliminar en el glaucoma, basada en su capacidad para reducir el estrés oxidativo en las células ganglionares de la retina y suprimir la autofagia inducida por la hipertensión ocular. La evidencia actual en humanos se encuentra en etapa temprana, con estudios en animales que muestran que la NAC reduce el daño retiniano causado por la presión intraocular elevada. Una revisión clínica de 2024 identificó al glaucoma como una afección que justifica una mayor investigación sobre la NAC.

  • La N-acetilcisteína actúa como precursor directo del glutatión, el principal antioxidante endógeno del organismo, cuyos niveles disminuyen notablemente con la edad. Múltiples estudios clínicos documentan la capacidad de la NAC para restaurar los niveles de glutatión, reducir el estrés oxidativo, apoyar la función inmunitaria y mitigar la disfunción mitocondrial asociada al envejecimiento. ConsumerLab la identifica como un agente clave para el soporte antioxidante.

  • Salud AuditivaCientífico

    La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión, el principal antioxidante celular en las células ciliadas de la cóclea. Múltiples estudios en animales demuestran que la NAC reduce significativamente la pérdida de células ciliadas cocleares inducida por ruido y los desplazamientos permanentes del umbral. Un estudio de ScienceDirect de 2006 mostró que la NAC redujo significativamente los desplazamientos permanentes del umbral y la pérdida de células ciliadas en animales cuando se administró de 1 a 4 horas después de la exposición al ruido. Los resultados en humanos son mixtos, pero cuentan con un buen respaldo mecanístico.

  • La NAC tiene múltiples efectos cardiovasculares documentados en estudios en humanos, incluyendo la reducción de la homocisteína plasmática, una reducción modesta de la presión arterial, actividad antiplaquetaria y protección contra la nefropatía inducida por contraste en pacientes cardíacos. Dos ECA doble ciego encontraron que 1.8 g/día de NAC durante 4 semanas redujeron significativamente la homocisteína plasmática y la presión arterial sistólica. La NAC intravenosa perioperatoria también ha sido estudiada en poblaciones de cirugía cardíaca.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor bien documentado del glutatión y un quelante directo de metales pesados basado en grupos tiol, incluyendo mercurio, plomo, cadmio y arsénico. Una revisión sistemática encontró que la NAC quelaba metales tóxicos en 33 estudios en animales y 15 estudios en humanos, sin efectos adversos significativos. Se utiliza tanto como adyuvante de quelación como soporte antioxidante en los protocolos de desintoxicación de metales pesados.

  • HomocisteínaCientífico

    La NAC podría reducir la homocisteína plasmática al desplazarla de sus formas unidas a proteínas y al actuar como precursor de cisteína, lo que favorece la vía de transulfuración hacia la síntesis de glutatión. Un pequeño estudio clínico encontró que 4000 mg/día de NAC efervescente durante 2 semanas redujo los niveles de homocisteína en un 45% en comparación con el placebo. El Linus Pauling Institute y otras autoridades identifican a la NAC como un agente de apoyo en el metabolismo de la homocisteína.

  • N-Acetil Cisteína (NAC) es el precursor limitante de la velocidad de síntesis del glutatión, el antioxidante maestro y molécula de conjugación de Fase II fundamental para neutralizar las quinonas de estrógenos reactivas formadas durante el metabolismo de estrógenos. Las investigaciones muestran que la NAC reduce la formación de aductos a partir de metabolitos de estrógeno 4-OH y respalda el brazo de conjugación con glutatión de la desintoxicación de Fase II. Está explícitamente indicada como nutriente de soporte necesario para la desintoxicación hormonal de Fase II.

  • La N-acetilcisteína es un precursor del glutatión, el principal antioxidante endógeno, y ha sido estudiada en la EII por su capacidad de reducir el estrés oxidativo y la inflamación de la mucosa. La evidencia clínica y preclínica respalda su papel en la reducción de la activación de NF-κB y del daño oxidativo en el tejido colónico relevante para la EII.

  • La NAC ha demostrado mejoras en la sensibilidad a la insulina en ensayos clínicos realizados en poblaciones con síndrome metabólico y SOP. Un ECA en 76 pacientes con síndrome metabólico encontró que 1800 mg/día de NAC durante 12 semanas redujo significativamente el índice de resistencia a la insulina (HOMA-IR, p=0.005). La NAC también mejora la sensibilidad a la insulina en el SOP, como parte de sus efectos metabólicos documentados en esa población.

  • Salud renalCientífico

    N-Acetilcisteína (NAC) es un agente nefroprotector bien establecido, principalmente para la prevención de la nefropatía inducida por contraste (NIC) en pacientes sometidos a procedimientos radiográficos. Múltiples metaanálisis y ensayos clínicos respaldan su uso para proteger la función renal mediante la reposición de glutatión, un antioxidante renal clave. También se estudia para la protección contra la nefrotoxicidad por cisplatino y como tratamiento de apoyo en la ERC.

  • La NAC es el precursor del glutatión hepático, el principal antioxidante y agente de desintoxicación endógeno del hígado. Está aprobada por la FDA (en forma intravenosa) como antídoto estándar de referencia para la insuficiencia hepática inducida por sobredosis de paracetamol. La investigación también demuestra beneficios en el daño hepático inducido por fármacos y en la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD), con ensayos clínicos que muestran reducciones en la ALT y mejoras en la albúmina sérica y la bilirrubina.

  • Salud pulmonarCientífico

    La NAC es uno de los agentes terapéuticos respiratorios más ampliamente documentados, con evidencia clínica para la EPOC, la fibrosis quística, la bronquitis crónica y la fibrosis pulmonar idiopática. Actúa como agente mucolítico, antioxidante y antiinflamatorio, restableciendo el glutatión intracelular en el pulmón. La NAC en dosis altas (600 mg dos veces al día) redujo significativamente la frecuencia de exacerbaciones en la EPOC estable, según evidencia de ECA.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión con efectos protectores demostrados sobre las células del EPR en la DMAE. Un estudio de PMC de 2019 que utilizó cultivos primarios de EPR humano provenientes de donantes con DMAE mostró que el pretratamiento con NAC redujo la producción de ROS, protegió contra la muerte celular inducida por H2O2, mejoró la función mitocondrial y aumentó el contenido de glutatión específicamente en las células del EPR con DMAE. La NAC está incluida en ensayos clínicos registrados de suplementos para la DMAE (NCT03946085, a 500 mg/día).

  • MemoriaCientífico

    La NAC se ha investigado para la memoria y la función cognitiva en ensayos clínicos, particularmente en neurodegeneración y esquizofrenia. Un ensayo controlado en pacientes con esclerosis múltiple encontró que la NAC mejoró significativamente el metabolismo cerebral de la glucosa en regiones del cerebro relacionadas con la memoria y la cognición. Un metaanálisis encontró que la NAC mejoró la memoria de trabajo como dominio de los síntomas de la esquizofrenia después de ≥24 semanas de tratamiento.

  • La N-Acetilcisteína (NAC) cuenta con evidencia clínica directa en humanos que respalda su uso en el síndrome metabólico. Como precursor del glutatión con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, la NAC actúa sobre el estrés oxidativo y la inflamación crónica que subyacen al síndrome metabólico. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en pacientes con síndrome metabólico encontró que 1800 mg/día de NAC durante 12 semanas mejoraron significativamente la glucosa en ayunas, la resistencia a la insulina, el colesterol HDL y la PCR. La base de evidencia es prometedora, pero aún limitada en escala, y se necesitan ensayos más amplios.

  • MetabolismoCientífico

    La N-Acetilcisteína (NAC) favorece la salud metabólica principalmente como precursor del glutatión, reduciendo el estrés oxidativo, un factor clave en la resistencia a la insulina y la disfunción metabólica. Los ensayos clínicos en pacientes con síndrome metabólico muestran que la NAC (1800 mg/día durante 12 semanas) redujo significativamente la glucosa en ayunas, la insulina en ayunas y los índices de resistencia a la insulina, además de elevar el colesterol HDL. También existe evidencia de beneficio en las complicaciones metabólicas relacionadas con el hígado graso no alcohólico (NAFLD), aunque todavía se necesitan ensayos de mayor tamaño para confirmar muchos de estos hallazgos.

  • La NAC es el precursor más estudiado del glutatión (GSH), el principal antioxidante mitocondrial. Al reponer las reservas intracelulares y mitocondriales de GSH, la NAC protege a la cadena de transporte de electrones (ETC) del daño oxidativo y se ha demostrado que mejora la función mitocondrial en modelos de depleción de GSH, envejecimiento y enfermedad mitocondrial.

  • La NAC es el precursor principal del glutatión, el antioxidante clave que se agota por la exposición a micotoxinas. Múltiples estudios in vitro muestran que el pretratamiento con NAC reduce las ROS, la apoptosis y la disfunción mitocondrial inducidas por micotoxinas en líneas celulares intestinales y hepáticas expuestas a zearalenona y patulina. Una revisión de PubMed de 2014 documentó específicamente que la deficiencia de glutatión es central en la enfermedad relacionada con micotoxinas, lo que sustenta el fundamento del uso de la NAC. Fuentes autorizadas de medicina integrativa incluyen la NAC como agente central de apoyo para la desintoxicación de micotoxinas, en dosis de 600–1800 mg/día.

  • La NAC es un mucolítico bien establecido que hidroliza los enlaces disulfuro en la mucina, reduciendo la viscosidad del moco y facilitando la eliminación de las vías respiratorias. Una revisión sistemática de 2024 confirmó efectos inhibitorios significativos sobre la expresión génica y proteica de MUC5AC y MUC5B, así como una reducción de la hiperplasia de células caliciformes. Un amplio ECA multicéntrico (n=333) demostró que la NAC administrada por vía intravenosa fue superior al placebo para mejorar la viscosidad del esputo y la dificultad de expectoración en pacientes hospitalizados con enfermedad respiratoria.

  • La N-Acetilcisteína es un precursor del glutatión, el principal antioxidante del cerebro, y modula la neurotransmisión glutamatérgica. Múltiples ensayos clínicos y metaanálisis respaldan su uso en trastornos psiquiátricos y neurológicos, incluyendo el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la depresión, el trastorno bipolar y la neuroprotección.

  • La N-acetilcisteína es un precursor del glutatión, el principal antioxidante endógeno del organismo, y ha demostrado relevancia en la neuropatía periférica mediante la reducción del estrés oxidativo en el tejido nervioso. Una revisión de 2022 publicada por MDPI y revisada por pares la identifica como un suplemento derivado de aminoácidos con evidencia para el tratamiento del dolor neuropático, junto con la acetil-L-carnitina. Está incluida en bases de datos de evidencia sobre suplementos para la neuropatía reconocidas por expertos y se utiliza en el manejo de la neuropatía inducida por quimioterapia.

  • La NAC modula directamente la homeostasis del glutamato en el cerebro a través del antiportador cistina-glutamato y modula indirectamente la señalización de dopamina. Estos mecanismos sustentan su investigación clínica en múltiples afecciones psiquiátricas y neurológicas, incluyendo esquizofrenia, trastorno bipolar, TOC y adicción. Múltiples ensayos clínicos documentan cambios neuroquímicos con el tratamiento con NAC.

  • PancreatitisCientífico

    La NAC ha sido estudiada como terapia antioxidante tanto en la pancreatitis aguda como en la pancreatitis post-CPRE, debido a sus propiedades como precursora del glutatión y antiinflamatorias. Estudios en animales muestran que mejora la perfusión microvascular pancreática y reduce la necrosis en la pancreatitis aguda necrotizante. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de 2007 (n=43) sobre antioxidantes intravenosos, incluyendo NAC, en pancreatitis aguda grave no encontró un beneficio significativo en la disfunción orgánica, lo que evidencia resultados clínicos mixtos.

  • La N-acetilcisteína (NAC) aumenta los niveles de glutatión cerebral y ha sido estudiada en la enfermedad de Parkinson como antioxidante neuroprotector. Un ensayo clínico piloto (Thomas Jefferson University, 2019) mostró que la NAC aumentó la unión del transportador de dopamina en el DaTSCAN y mejoró significativamente las puntuaciones de la UPDRS en pacientes con EP. Se necesitan ensayos de mayor tamaño.

  • La NAC es un derivado acetilado de la L-cisteína con potentes propiedades antioxidantes. Múltiples ECA y metaanálisis muestran que la NAC mejora las tasas de ovulación, las tasas de embarazo, y reduce la testosterona y la resistencia a la insulina en mujeres con SOP. Un metaanálisis de 18 estudios (2,185 mujeres) encontró una reducción significativa de la testosterona y una mejora de la función reproductiva.

  • NeumoníaCientífico

    La NAC cuenta con evidencia de ECA que respalda la mejora del estrés oxidativo y los marcadores inflamatorios en la neumonía adquirida en la comunidad, así como la prevención de la neumonía asociada a ventilador mecánico (NAVM). Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo demostró que la NAC 600 mg dos veces al día redujo significativamente la incidencia de NAVM en pacientes de UCI. Un ECA de 2018 encontró que la NAC redujo el MDA y el TNF-α plasmáticos en pacientes con NAC (neumonía adquirida en la comunidad) en comparación con el tratamiento convencional solo.

  • Precursor del glutatión, la NAC repone el principal antioxidante que se agota durante el estrés oxidativo inducido por la enfermedad. Se ha estudiado en contextos de recuperación posterior a enfermedades y lesiones, con efectos antiinflamatorios y mucolíticos documentados. Se incluye en protocolos revisados por pares para la recuperación de lesiones cerebrales traumáticas y enfermedades respiratorias.

  • Goteo posnasalCientífico

    La N-acetilcisteína (NAC) es un agente mucolítico que rompe directamente los enlaces disulfuro de las glucoproteínas del moco, reduciendo la viscosidad y mejorando el aclaramiento mucociliar. Un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo confirmó que la NAC mejoró significativamente el tiempo de aclaramiento mucociliar nasal (p=0.021) frente al placebo. La NAC también reduce la formación de biopelículas e inhibe las citocinas proinflamatorias, lo que la hace relevante para el goteo posnasal crónico y relacionado con infecciones.

  • N-Acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión y reduce el estrés oxidativo y la inflamación posquirúrgicos. Se encuentra entre tres aminoácidos (arginina, glutamina, cisteína) clasificados como condicionalmente indispensables bajo trauma quirúrgico. Los estudios clínicos de suplementación respaldan su uso para la protección antioxidante perioperatoria.

  • La NAC repone las reservas de glutatión agotadas durante la infección viral y los estados inflamatorios post-virales, y su uso está recomendado en protocolos de tratamiento publicados para COVID persistente. La guía clínica del VA sobre COVID persistente (2023) y revisiones de medicina integrativa (Liebertpub, 2025) incluyen la NAC para el soporte mitocondrial y la reducción del estrés oxidativo. La NAC cuenta con evidencia de ECA en contextos de enfermedad respiratoria viral para la reducción de los niveles de citocinas y la gravedad de los síntomas.

  • La N-Acetil Cisteína (NAC) se utiliza en el tratamiento del SIBO como disruptor de biopelículas. La NAC rompe los enlaces disulfuro en las matrices de biopelículas bacterianas, exponiendo las bacterias incrustadas a antimicrobianos administrados de forma concurrente. La evidencia clínica publicada (Cureus, PMC12701763) incluye su uso en protocolos antimicrobianos herbales para el SIBO, y Del Piano et al. encontraron que un régimen que combina cepas de Lactobacillus con NAC redujo significativamente el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado.

  • La NAC es un agente mucolítico bien establecido que se utiliza clínicamente para reducir la viscosidad del moco en afecciones respiratorias y sinusales. Su acción mucolítica sobre las secreciones de las vías respiratorias y nasales es la base de décadas de uso clínico en la EPOC y la fibrosis quística, y también se ha aplicado a la rinosinusitis crónica. Un documento de consenso de expertos de 2026 (NECTAR) confirmó el papel de la NAC en la reducción de la carga de moco en los distintos fenotipos respiratorios.

  • La NAC funciona como agente mucolítico en la sinusitis al romper los enlaces disulfuro en las fibras de mucopolisacáridos, reducir la viscosidad del moco y alterar las biopelículas bacterianas. Una revisión narrativa de 2024 publicada en Sage Journals identificó a la NAC entre los suplementos con "evidencia positiva creciente" para la sinusitis. Un ensayo clínico (NCT04123405) investigó específicamente la NAC para la rinosinusitis aguda no complicada.

  • Apnea del sueñoCientífico

    En un ensayo aleatorizado controlado con placebo con 20 adultos con apnea obstructiva del sueño, la NAC a 600 mg tres veces al día durante 30 días produjo reducciones significativas en el IAH (índice de apnea-hipopnea), los despertares relacionados con apneas, la desaturación de oxígeno, la somnolencia diurna y los ronquidos, junto con reducciones en los marcadores de estrés oxidativo. Los modelos animales de hipoxia intermitente también muestran que la NAC mitiga el estrés oxidativo y reduce la hipertensión mediada por el sistema simpático. Actualmente se está llevando a cabo un ECA de fase 3 que continúa evaluando la NAC en la AOS.

  • RonquidoCientífico

    Un ensayo aleatorizado controlado con placebo en 20 adultos con apnea obstructiva del sueño encontró que 600 mg de NAC administrados tres veces al día durante 30 días redujeron significativamente el IAH, los despertares relacionados con la apnea, la desaturación de oxígeno, la somnolencia diurna y los ronquidos (tiempo relativo de ronquido y número de episodios de ronquido). La NAC es un antioxidante que mitiga el estrés oxidativo y la excitación del sistema nervioso simpático provocados por la hipoxia intermitente.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión y un antioxidante directo que se ha estudiado para la prevención de la pérdida auditiva inducida por ruido, una causa importante de tinnitus. Múltiples ECA y una revisión sistemática respaldan su capacidad para reducir el daño coclear oxidativo causado por la sobreexposición acústica, lo que podría prevenir la aparición de tinnitus.

  • La N-acetilcisteína (NAC) está aprobada en múltiples países como mucolítico para afecciones respiratorias. Reduce la viscosidad del moco, tiene actividad antiviral contra la influenza y el VRS, y se recomienda como terapia de apoyo para infecciones respiratorias altas, incluida la rinosinusitis crónica. Una revisión Cochrane de 2015 confirmó que la NAC reduce las tasas de exacerbación en la bronquitis crónica.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un antioxidante tiólico con actividad antibiofilm y antibacteriana reconocida, relevante en las infecciones del tracto urinario. Estudios in vitro demuestran que la NAC previene la invasión de las células epiteliales de la vejiga por E. coli y E. faecalis, inhibe la formación de biofilm y actúa como un potente inhibidor de la ureasa, previniendo la incrustación de catéteres en las infecciones urinarias asociadas a catéter. Estudios clínicos en adultos han demostrado que la NAC previene las infecciones urinarias y potencia la eficacia de los antibióticos.

  • La N-acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión con propiedades antivirales e inmunomoduladoras contra múltiples patógenos virales, incluidos el virus de la influenza y el SARS-CoV-2. Reduce la replicación viral mediante mecanismos antioxidantes y de señalización de interferón. Los datos de ECA y revisiones sistemáticas respaldan su papel como terapia adyuvante en infecciones respiratorias virales.

  • La N-Acetilcisteína (NAC) es un precursor del glutatión que desempeña un papel central en la desintoxicación hepática, aumentando la actividad de la glutatión-S-transferasa y neutralizando las especies reactivas de oxígeno. Es ampliamente reconocida en la medicina integrativa como un nutriente clave de soporte para la desintoxicación hepática y se utiliza en entornos clínicos para la toxicidad hepática inducida por acetaminofén.

  • La N-Acetilcisteína (NAC) es un precursor de la cisteína y un potente antioxidante que favorece la cicatrización de heridas al reponer el glutatión, reducir el estrés oxidativo en los sitios de la herida y modular la señalización inflamatoria. Ha sido estudiada en modelos preclínicos y en contextos clínicos por sus propiedades de cicatrización de heridas y regeneración tisular.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que NAC (N-acetilcisteína) puede ayudar a apoyar.

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