Próstata
Otros Nombres
Sinopsis
La próstata: una referencia enciclopédica completa
Descripción general y definición
La glándula prostática es un órgano reproductivo con forma de castaña ubicado directamente debajo de la vejiga urinaria en el hombre, que agrega secreciones al esperma durante la eyaculación del semen. La glándula rodea la uretra, el conducto que sirve para el paso tanto de la orina como del semen. La próstata es un órgano de seis lados compuesto de tejido glandular y fibromuscular. Se encuentra en la cavidad pélvica y por lo general mide 4 × 3 × 2 cm y pesa alrededor de 20 gramos. Las glándulas sexuales accesorias masculinas son la próstata, las vesículas seminales pares y las glándulas bulbouretrales (de Cowper) pares.
Anatomía y estructura
Ubicación y anatomía macroscópica
La glándula prostática es un órgano con forma de pirámide que tiene un vértice (en contacto con la uretra y dirigido hacia abajo) y una base (en contacto con la vejiga y dirigida hacia arriba). La próstata se ubica debajo de la vejiga urinaria y se localiza por delante del recto. La próstata está encapsulada tanto por una verdadera cápsula interna de tejido conectivo como por una falsa cápsula externa, que se extiende desde la fascia pélvica. La base de la próstata es adyacente al cuello de la vejiga urinaria y rodea la uretra prostática, que sale a la altura del vértice.
Anatomía zonal
La próstata está compuesta por varias zonas, entre ellas la zona periférica, la zona central y la zona de transición. Cada zona tiene una importancia anatómica y clínica distinta:
- Zona periférica (ZP): Es la zona más grande, y comprende alrededor del 70% de la próstata. Se ubica en la parte posterior de la glándula, cerca del recto, y es donde se origina la mayoría de los cánceres de próstata.
- Zona central (ZC): Esta zona rodea los conductos eyaculadores y constituye alrededor del 25% de la próstata. Es relativamente resistente a las enfermedades en comparación con la zona periférica.
- Zona de transición (ZT): Esta zona rodea la uretra y es el sitio donde comúnmente se presenta la hiperplasia prostática benigna (HPB). Constituye alrededor del 5% de la próstata en los hombres jóvenes, pero puede crecer significativamente con la edad.
Histología
La glándula prostática es un conglomerado de glándulas tubulares o saculares que secretan fluidos hacia la uretra y los conductos eyaculadores. Los conductos y glándulas secretoras están revestidos por una membrana mucosa húmeda y plegada. La próstata está formada por numerosas glándulas pequeñas que secretan el líquido prostático. Estas glándulas desembocan en conductos que convergen en conductos más grandes, los cuales finalmente vacían su contenido en la uretra.
Vasculatura, sistema linfático e inervación
La sangre de las glándulas sexuales accesorias drena a través del plexo vesicoprostático hacia las venas ilíacas internas. El drenaje linfático de la próstata involucra los ganglios linfáticos ilíacos externos, ilíacos internos, obturadores y sacros. De allí, la linfa pasa a través de los ganglios linfáticos ilíacos comunes hacia los ganglios linfáticos paracavales y paraaórticos. La inervación autonómica llega a la próstata a través de los nervios cavernosos, que perforan la cápsula de la próstata junto con las ramas arteriales. Los nervios cavernosos discurren entre la cápsula de la próstata y la fascia del músculo elevador del ano, en posición lateroposterior a la próstata. Las señales parasimpáticas estimulan la actividad glandular; la inervación simpática de los receptores α1 media la contracción del músculo liso.
Funciones fisiológicas
Producción de líquido seminal
La función principal de la próstata es aportar líquido prostático al semen. La próstata contribuye con hasta el 30% del líquido total. El resto proviene de las vesículas seminales (50% a 65%) y de los testículos (5%). La glándula prostática produce líquido adicional en el semen. El líquido contiene enzimas, zinc y ácido cítrico. Estos componentes ayudan a nutrir los espermatozoides y a lubricar la uretra.
Eyaculación
Los músculos de la próstata también ayudan a impulsar el semen hacia y a través de la uretra cuando ocurre un orgasmo. Los dos conductos eyaculadores, que transportan los espermatozoides y el líquido secretado por las vesículas seminales, convergen y se estrechan en el centro de la próstata y se unen con la uretra. La eyaculación está controlada por el sistema nervioso simpático. La activación de los receptores alfa prostáticos provoca la contracción del estroma de músculo liso del cuello de la vejiga.
Dependencia hormonal y crecimiento
Normalmente, la próstata alcanza su tamaño maduro en la pubertad, entre los 10 y 14 años de edad. Alrededor de los 50 años, el tamaño de la próstata y la cantidad de sus secreciones suelen disminuir. Las hormonas, especialmente la testosterona y su conversión en dihidrotestosterona (DHT), contribuyen al crecimiento de las células prostáticas y, potencialmente, al cáncer. Los hombres que no secretan cantidades adecuadas de la hormona masculina andrógeno pueden mantener la función normal de la próstata mediante inyecciones de andrógeno.
Regulación del flujo urinario
La uretra, un conducto que transporta la orina y el semen fuera del cuerpo, pasa a través de la próstata. Debido a que la próstata rodea este conducto, los problemas prostáticos pueden afectar el flujo de orina. El aumento del tamaño de la próstata después de la mediana edad, que a menudo dificulta la micción, puede ocurrir como resultado de una inflamación o una neoplasia maligna.
Evaluación de la salud prostática
Prueba del antígeno prostático específico (PSA)
La prueba del antígeno prostático específico (PSA) es una prueba que mide el nivel de PSA en la sangre. El PSA es una sustancia producida principalmente por la próstata que puede encontrarse en cantidades elevadas en la sangre de los hombres que tienen cáncer de próstata. El nivel de PSA también puede ser alto en hombres que tienen una infección o inflamación de la próstata, o hiperplasia prostática benigna (HPB).
En el cribado del cáncer de próstata, un nivel elevado de PSA sérico es el hallazgo de laboratorio inicial más común, ya que la gran mayoría de los hombres con cáncer de próstata en etapa temprana son asintomáticos. El PSA es una herramienta de cribado muy sensible, pero relativamente poco específica e imprecisa, ya que tanto las afecciones benignas como las malignas elevan este marcador sérico. El uso del cribado con PSA se ha vuelto controvertido, con directrices y recomendaciones diferentes respecto a su aplicación en distintos grupos de edad. A pesar de los riesgos asociados con el cribado con PSA sérico, incluido el potencial de biopsias innecesarias y sobrediagnóstico, sigue siendo la herramienta individual más útil para la detección temprana del cáncer de próstata, ya que ofrece a los pacientes la mejor probabilidad de curación.
La sensibilidad de la prueba de PSA varía del 78% al 100%, mientras que su especificidad varía considerablemente entre estudios, entre el 6% y el 66%. El Índice de Salud Prostática (phi, por sus siglas en inglés) es una prueba de sangre aprobada por la FDA que combina el PSA total, el PSA libre y el −2proPSA, con mayor especificidad que el PSA libre y total para el cáncer de próstata clínicamente significativo.
Tacto rectal (examen digital rectal, DRE)
En un tacto rectal (DRE, por sus siglas en inglés), el médico introduce un dedo enguantado y lubricado en el recto y palpa el recto, el ano y la próstata para verificar si hay algo anormal. La detección del cáncer de próstata tradicionalmente se ha basado en el tacto rectal (DRE) y la medición del PSA sérico, seguidos de una biopsia guiada por ultrasonido. Se ha encontrado que el tacto rectal previo a la biopsia añade poco o ningún valor diagnóstico al flujo de trabajo diagnóstico habitual en un entorno con recursos limitados, cuando el PSA y la RMmp son las herramientas de cribado iniciales para pacientes con sospecha de cáncer de próstata clínicamente significativo.
Resonancia magnética multiparamétrica (RMmp) y biopsia
La RM ha revolucionado la precisión diagnóstica, permitiendo una estadificación detallada y biopsias dirigidas, pero su costo y su disponibilidad limitada restringen su uso generalizado. Nuevos avances han establecido que la RM prostática puede caracterizar con precisión las lesiones focales dentro de la glándula, una capacidad que ha dado lugar a nuevas oportunidades para mejorar la detección del cáncer y guiar la biopsia. Los resultados de la RM se resumen mediante el sistema de clasificación de 5 puntos denominado Sistema de Informes y Datos de Imágenes de Próstata (PI-RADS).
Si los niveles de PSA continúan aumentando —especialmente si aumentan con rapidez— o si se detecta un bulto durante un tacto rectal, los médicos pueden recomendar pruebas adicionales. Estas pueden incluir pruebas adicionales basadas en sangre u orina, o pruebas de imagen, como la RM o el microultrasonido de alta resolución. Alternativamente, el médico puede recomendar una biopsia de próstata sin más pruebas. Durante este procedimiento, se recolectan múltiples muestras de tejido prostático mediante la inserción de agujas huecas en la próstata y su posterior extracción.
Afecciones y problemas relacionados con la próstata
Hiperplasia prostática benigna (HPB)
La HPB es una afección proliferativa benigna común asociada con el envejecimiento en los hombres. La HPB se caracteriza patológicamente por la proliferación celular de los elementos epiteliales y estromales de la glándula prostática. La zona de transición de la próstata rodea la uretra y es el sitio donde comúnmente se presenta la HPB. La próstata naturalmente se agranda a medida que los hombres envejecen. La HPB y la prostatitis crónica (PC) son enfermedades comunes en los hombres, y la HPB a menudo se complica con la PC.
La patogénesis común de la HPB y el cáncer de próstata (CaP) involucra la edad, la genética y factores de riesgo compartidos como los andrógenos, la inflamación, la obesidad, el síndrome metabólico y la dieta. Un estudio de aleatorización mendeliana de 2024 encontró que la HPB es un factor de riesgo para el CaP desde una perspectiva genética.
Prostatitis
Los NIH (Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.) han creado cuatro clasificaciones para la prostatitis: prostatitis bacteriana aguda (PBA), prostatitis bacteriana crónica (PBC), prostatitis crónica/síndrome de dolor pélvico crónico, y prostatitis inflamatoria asintomática. La prostatitis bacteriana es relativamente poco común en comparación con otras causas de prostatitis. Los factores de riesgo para la prostatitis bacteriana incluyen la manipulación de la próstata, la estenosis uretral, la HPB, la fimosis, la uretritis, la diabetes y otros estados de inmunocompromiso, así como el antecedente de infecciones de transmisión sexual (ITS).
La prostatitis también parece aumentar el riesgo de desarrollar HPB y posiblemente cáncer de próstata. Un metaanálisis de 27 estudios encontró un odds ratio combinado de 1.72 (IC del 95%: 1.44–2.06) para la asociación entre la prostatitis y el cáncer de próstata.
Cáncer de próstata
El cáncer de próstata es el segundo cáncer diagnosticado con mayor frecuencia en hombres a nivel mundial. El cáncer de próstata es la neoplasia maligna de órgano sólido más común y la segunda causa de muerte relacionada con el cáncer entre personas biológicamente masculinas en Estados Unidos. La prevalencia del cáncer de próstata aumenta con la edad. De todos los casos nuevos de cáncer de próstata, solo el 0.6% se diagnostican en hombres menores de 44 años, y la mayoría de los casos se diagnostican entre los 65 y 74 años.
Factores de riesgo del cáncer de próstata
La etiología del cáncer de próstata sigue siendo en gran parte desconocida, y los únicos factores de riesgo bien establecidos son los no modificables: la edad, la raza y los antecedentes familiares. Existen disparidades raciales y geográficas significativas en la incidencia del cáncer de próstata, y los hombres afroamericanos presentan tanto una mayor incidencia como formas más agresivas de la enfermedad. La genética también desempeña un papel fundamental, y ciertas mutaciones genéticas, como BRCA1 y BRCA2, elevan el riesgo.
En cuanto a los factores de riesgo modificables, en conjunto, los hallazgos son consistentes con una pequeña asociación positiva (riesgos relativos de 1.3 a 2.0) entre las dietas ricas en grasas saturadas y la incidencia del cáncer de próstata. La evidencia acumulada indica que la obesidad puede tener un doble efecto sobre el cáncer de próstata: un mayor riesgo de CaP agresivo y un menor riesgo de CaP localizado. Se ha observado que tanto la actividad física laboral como la de tiempo libre se asocian con un menor riesgo de CaP.
Cáncer de próstata y disfunción eréctil
Con base en la interacción anatómica y fisiológica entre la próstata y las estructuras esenciales para la función eréctil, existe una asociación significativa entre las enfermedades de la próstata (como la HPB, la prostatitis y el cáncer de próstata) y la prevalencia de la disfunción eréctil (DE). Las modalidades de tratamiento para las enfermedades de la próstata, incluidas las intervenciones quirúrgicas y farmacológicas, influyen significativamente en la aparición y la gravedad de la DE.
Nutrientes, hierbas e ingredientes naturales
Palma enana americana (Serenoa repens)
Uso tradicional
Las fitoterapias utilizadas en la HPB incluyen el extracto de las bayas de Serenoa repens (palma enana americana o saw palmetto), entre otras. Los médicos europeos han utilizado el extracto de saw palmetto (SPE) para tratar la hiperplasia prostática benigna (HPB). Históricamente, las bayas de saw palmetto fueron utilizadas por los pueblos nativos americanos del sudeste de Estados Unidos como alimento y para síntomas del tracto urinario, y su uso fitomedicinal se desarrolló en los mercados europeos a partir de finales del siglo XX.
Evidencia científica
El extracto de las bayas de saw palmetto o de la palma enana americana (Serenoa repens) ha sido la fitoterapia más estudiada para la HPB. Aunque varios estudios pequeños han sugerido un beneficio modesto del saw palmetto para tratar los síntomas de la HPB, un estudio de gran tamaño que evaluó dosis altas de saw palmetto y una revisión Cochrane encontraron que el saw palmetto no fue más eficaz que el placebo para el tratamiento de los síntomas urinarios relacionados con la HPB.
El ensayo CAMUS fue un ensayo grande, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y multicéntrico realizado en Norteamérica. En este ensayo, 369 hombres mayores de 45 años con una puntuación de síntomas AUA de 8 a 24 fueron asignados aleatoriamente a placebo o a un escalado de dosis de saw palmetto (320 mg durante las primeras 24 semanas, 640 mg durante las siguientes 24 semanas). El ensayo encontró que el extracto de saw palmetto no afecta el antígeno prostático específico sérico más que el placebo, incluso en dosis relativamente altas.
Un ensayo más pequeño, doble ciego y controlado con placebo (n=44), encontró que tanto el grupo de la mezcla herbal de saw palmetto como el grupo placebo mejoraron sus parámetros clínicos, con una ligera ventaja en el grupo de saw palmetto, que no fue estadísticamente significativa. Ni el PSA ni el volumen prostático cambiaron respecto al valor inicial. Un ensayo posterior con aceite de saw palmetto enriquecido con fitoesteroles encontró un incremento significativo en la tasa de flujo urinario máximo y promedio en los sujetos tratados con aceite de saw palmetto enriquecido, en comparación con el placebo. En general, la evidencia sobre el saw palmetto como monoterapia para los síntomas urinarios de la HPB se considera actualmente insuficiente para respaldar su uso rutinario con base en ensayos grandes y de alta calidad.
Pygeum (Pygeum africanum / Prunus africana)
Uso tradicional
Pygeum africanum, también conocido como ciruelo africano, es un árbol de hoja perenne nativo de las montañas del centro y sur de África, Madagascar, las islas Comoras y el golfo de Guinea. Los extractos de la corteza del árbol se han utilizado tradicionalmente para la inflamación, las enfermedades renales, los problemas urinarios, la inflamación de la glándula prostática y otros usos.
Evidencia científica
En comparación con los hombres que recibieron placebo, Pygeum africanum proporcionó una mejora moderadamente grande en el resultado combinado de síntomas urológicos y medidas de flujo. Un metaanálisis de 2002 indicó que Pygeum africanum es más eficaz que el placebo para aliviar los síntomas relacionados con la HPB. Una revisión Cochrane de 2002, que incluyó 18 ensayos controlados aleatorizados con 1562 hombres con HPB, concluyó que una preparación estandarizada puede ser una opción de tratamiento útil para hombres con síntomas del tracto urinario inferior compatibles con la HPB. Sin embargo, los estudios incluidos en la revisión fueron de tamaño pequeño, de corta duración y utilizaron dosis y preparaciones variadas del extracto. Los estudios clínicos han concluido que Pygeum africanum es generalmente bien tolerado, con efectos adversos leves como diarrea, náuseas, constipación y dolor de cabeza. La evidencia global se caracteriza como limitada y preliminar.
Raíz de ortiga (Urtica dioica)
Uso tradicional
La raíz de ortiga tiene una larga historia de uso en la medicina herbal europea, donde las preparaciones de la raíz se aplicaban tradicionalmente para apoyar la función urinaria en hombres con síntomas del tracto urinario inferior. La raíz de ortiga se estudia con mayor frecuencia en combinación con otros botánicos prostáticos, en particular el saw palmetto o el pygeum, en lugar de por sí sola.
Evidencia científica
Un estudio aleatorizado y doble ciego administró a los hombres 600 mg de raíz de ortiga al día (divididos en dos dosis) durante ocho semanas y encontró mejoras en los síntomas urinarios. Se han realizado varios otros ensayos controlados, generalmente de corta duración y con tamaños de muestra pequeños. Los hallazgos de un estudio sugieren que una terapia combinada de saw palmetto, licopeno, selenio y tamsulosina es más eficaz que las terapias individuales para mejorar la puntuación internacional de síntomas prostáticos (IPSS) y aumentar la tasa de flujo urinario máximo. La evidencia sobre la raíz de ortiga como agente único es limitada; faltan ensayos más grandes y con suficiente poder estadístico.
Licopeno
Uso tradicional
El licopeno no tiene una historia formal específica en la medicina herbal tradicional como compuesto aislado. Sus asociaciones con la salud prostática derivan de observaciones epidemiológicas sobre dietas ricas en tomate en culturas mediterráneas y de otras regiones. El licopeno es un fitoquímico que pertenece a un grupo de pigmentos conocidos como carotenoides. Es de color rojo, lipófilo y se presenta de forma natural en muchas frutas y verduras, siendo los tomates y los productos derivados del tomate los que contienen las concentraciones más altas de licopeno biodisponible.
Evidencia científica
Varios estudios epidemiológicos han relacionado un mayor consumo de licopeno con una disminución del riesgo de cáncer de próstata. Estos hallazgos están respaldados por experimentos in vitro e in vivo que muestran que el licopeno no solo mejora la respuesta antioxidante de las células prostáticas, sino que además es capaz de inhibir la proliferación, inducir la apoptosis y disminuir la capacidad metastásica de las células del cáncer de próstata. Sin embargo, aún no existe evidencia clínica claramente probada que respalde el uso del licopeno en la prevención o el tratamiento del cáncer de próstata, debido al número limitado de ensayos clínicos aleatorizados publicados y a la calidad variable de los estudios existentes. La evidencia sigue siendo preliminar, principalmente epidemiológica y preclínica.
Selenio
Uso tradicional y antecedentes
El selenio es un oligoelemento dietético esencial que se encuentra en el suelo y en alimentos como las nueces de Brasil, los mariscos y los cereales. El interés por el selenio para la salud prostática surgió de datos observacionales que mostraban que los hombres en regiones con suficiente selenio presentaban tasas más bajas de cáncer de próstata. Los estudios demostraron que el selenio suplementario se acumulaba selectivamente en la próstata, lo que proporcionó una plausibilidad biológica adicional para los efectos quimiopreventivos del selenio contra el cáncer de próstata.
Evidencia científica
La evidencia más autorizada proviene del Ensayo de Prevención del Cáncer con Selenio y Vitamina E (SELECT, por sus siglas en inglés). El ensayo SELECT se realizó para evaluar la eficacia del selenio y la vitamina E por separado, y en combinación, sobre la incidencia del cáncer de próstata. Este ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de diseño factorial 2 × 2, encontró que ni el selenio ni la vitamina E redujeron la incidencia del cáncer de próstata después de siete años, y que la vitamina E se asoció con un aumento del 17% en el riesgo de cáncer de próstata en comparación con el placebo. A partir de 2001, se inscribió a un total de 35 533 hombres de 50 a 55 años de edad o más en este ensayo doble ciego, aleatorizado y controlado. El ensayo se interrumpió antes de tiempo. El resultado nulo fue sorprendente dada la sólida evidencia preclínica y clínica que sugería una actividad quimiopreventiva del selenio. Es probable que solo subpoblaciones específicas puedan beneficiarse de la suplementación con selenio; por lo tanto, los estudios futuros deberían considerar el estado basal de selenio de los participantes, la edad de la cohorte y el genotipo de selenoproteínas específicas.
Vitamina E
Evidencia científica
El ensayo SELECT también abordó específicamente la suplementación con vitamina E. Las razones de riesgo (hazard ratios) mostraron un aumento significativo (HR 1.17, IC del 99%: 1.004–1.36) en el riesgo de cáncer de próstata en el grupo de vitamina E. La suplementación dietética con vitamina E aumenta significativamente el riesgo de cáncer de próstata en hombres sanos. Aunque se ha demostrado que diversas formulaciones de selenio y vitamina E, ambos componentes esenciales de la dieta humana, poseen un efecto terapéutico y preventivo contra el cáncer de próstata en algunos contextos preclínicos, los resultados del ensayo SELECT representan evidencia clínica de alto nivel en contra del uso de vitamina E suplementaria para la prevención del cáncer de próstata en hombres sanos.
Betasitosterol
Uso tradicional y antecedentes
El betasitosterol es un fitoesterol que se encuentra en el saw palmetto y en muchas otras fuentes vegetales, incluidos el salvado de arroz, el germen de trigo, los aceites de maíz, la soja, los aguacates, las nueces pecanas y los cacahuates, y cuenta con su propio cuerpo de evidencia clínica en relación con los síntomas de la HPB.
Evidencia científica
Fitoconstituyentes como los esteroles, los ácidos grasos y la vitamina E contribuyen conjuntamente a la eficacia del extracto de saw palmetto para mitigar las complicaciones de la HPB. Los ensayos clínicos con betasitosterol aislado han reportado mejoras en las puntuaciones de síntomas urinarios y en los parámetros de flujo en comparación con el placebo. Sin embargo, muchos de estos ensayos han sido de corta duración y escala modesta, y los resultados no se replican consistentemente en ensayos grandes e independientes.
Zinc
Antecedentes
El líquido prostático contiene enzimas, zinc y ácido cítrico. Estos componentes ayudan a nutrir los espermatozoides y a lubricar la uretra. La glándula prostática contiene una de las concentraciones de zinc más altas de cualquier tejido blando del cuerpo humano. El zinc participa en la regulación de la proliferación celular y la apoptosis en las células prostáticas, y se han observado reducciones en el contenido de zinc prostático en tejido de cáncer de próstata en estudios de laboratorio. La evidencia clínica sobre la suplementación con zinc como agente preventivo o terapéutico para afecciones prostáticas sigue siendo muy limitada, y ningún organismo autorizado recomienda actualmente el zinc suplementario específicamente para los resultados de salud prostática.
Semilla de calabaza (Cucurbita pepo)
Uso tradicional
Las preparaciones de semilla de calabaza se han utilizado en la medicina popular de Europa central y oriental, particularmente para las molestias del tracto urinario y los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) asociados con la HPB.
Evidencia científica
La semilla de calabaza se enumera entre las fitoterapias utilizadas en la HPB en una revisión publicada por los NIH sobre nutracéuticos en las enfermedades prostáticas. Un pequeño número de ensayos controlados aleatorizados han reportado mejoras modestas en las puntuaciones IPSS y en la calidad de vida, pero la base de evidencia es limitada en escala y calidad metodológica. Falta una replicación independiente en ensayos grandes y de alta calidad.
Extracto de polen de centeno (Cernilton)
Uso tradicional y antecedentes
El polen de centeno (también conocido bajo la marca Cernilton) se encuentra entre las fitoterapias utilizadas en la HPB. El Cernilton se ha estudiado principalmente en Europa y Japón tanto para la HPB como para la prostatitis crónica.
Evidencia científica
Varios ensayos aleatorizados pequeños han examinado el extracto de polen de centeno para la HPB y para el síndrome de prostatitis crónica/dolor pélvico crónico (CPPS, por sus siglas en inglés), reportando reducciones en las puntuaciones de síntomas. Sin embargo, estos ensayos son generalmente limitados en tamaño y duración, y falta evidencia proveniente de ensayos grandes, independientes y con suficiente poder estadístico.
Factores de estilo de vida y dieta que favorecen la función prostática
La prevención del cáncer de próstata letal es un desafío crítico de salud pública. La evidencia resume factores de riesgo conductuales seleccionados, entre ellos la obesidad y el cambio de peso, la actividad física, el tabaquismo, la ingesta de antioxidantes, la vitamina D y el calcio, y el consumo de café.
Los hábitos dietéticos y las elecciones de estilo de vida influyen en la susceptibilidad, y las dietas bajas en frutas y verduras y altas en grasas saturadas se han relacionado con un mayor riesgo. La variación internacional en el riesgo de cáncer de próstata es profunda, al igual que la frecuencia con la que los migrantes de zonas de bajo riesgo a zonas de alto riesgo adoptan el patrón de riesgo del país anfitrión, posiblemente dentro de una sola generación, lo que sugiere que los factores modificables del estilo de vida y la dieta son realmente importantes. Se ha observado que tanto la actividad física laboral como la de tiempo libre se asocian con un menor riesgo de CaP. Ninguno de los suplementos botánicos está oficialmente recomendado por la Asociación Americana de Urología ni por la Asociación Europea de Urología, y se entienden mejor como opciones complementarias en lugar de sustitutos del tratamiento médico.
Referencias
- Urology-Textbook.com — Prostate Gland: Anatomy, Histology and Function
- Encyclopaedia Britannica — Prostate Gland: Anatomy & Function
- Cleveland Clinic — Prostate: Anatomy, Location, Function & Conditions
- Medical News Today — Prostate: Functions, diseases, structure, and tests
- Kenhub — Prostate: Anatomy, Histology and Function
- NIH/StatPearls — Prostate-Specific Antigen (PSA)
- PMC — The Prostate Health Index: Its Utility In Prostate Cancer Detection
- NCI — Prostate Cancer Screening (PDQ)
- NIH/NCBI — Prostate Cancer Screening (PDQ): Health Professional Version
- PMC — Evaluating prostate cancer diagnostic methods: The role and relevance of digital rectal examination
- PMC — Prostate Cancer Detection and Diagnosis: The Role of MR
- NCI — Prostate-Specific Antigen (PSA) Test Fact Sheet
- NIH/StatPearls — Acute Bacterial Prostatitis
- PMC — Correlation between Prostatitis, Benign Prostatic Hyperplasia and Prostate Cancer: A Systematic Review and Meta-Analysis
- PMC — Causal Relationship Between Prostatic Diseases and Prostate Cancer: A Mendelian Randomization Study
- PMC — The Role of Prostatitis in Prostate Cancer: Meta-Analysis
- PMC — Nutraceuticals in Prostate Disease: The Urologist's Role
- NCCIH — Benign Prostatic Hyperplasia and Complementary and Integrative Approaches: What the Science Says
- PubMed — Effect of Increasing Doses of Saw Palmetto on PSA: Analysis of the CAMUS Randomized Trial
- PMC — A Double-Blind, Placebo-Controlled Randomized Comparative Study on Phytosterol-Enriched and Conventional Saw Palmetto Oil in BPH
- PMC — Pygeum africanum for Benign Prostatic Hyperplasia (Cochrane Review)
- PMC — The Potential Role of Lycopene for the Prevention and Therapy of Prostate Cancer
- PMC — Selenium and Prostate Cancer Prevention: Insights from SELECT
- PMC — Vitamin E and the Risk of Prostate Cancer: Updated Results of SELECT
- PMC — Risk Factors for Prostate Cancer
- PMC — Lifestyle and Dietary Factors in the Prevention of Lethal Prostate Cancer
- PMC — An In-Depth Look Into the Epidemiological and Etiological Aspects of Prostate Cancer
- Wiley Online Library — Phytotherapy of Benign Prostatic Hyperplasia: A Minireview
Remedios Naturales
Ingredientes
Estos ingredientes se utilizan frecuentemente en la medicina alternativa para apoyar próstata.
- astaxantinaCientífico
La astaxantina, un cetocarotenoide de Haematococcus pluvialis, cuenta con evidencia emergente en relación con la salud prostática. Una revisión nutracéutica de 2019 (PubMed PMID 31577095) mencionó específicamente a la astaxantina junto con el zinc por producir efectos sobre los síntomas de la HPB comparables a los de la combinación clínicamente validada de Serenoa repens/licopeno/selenio. Estudios preclínicos muestran que la astaxantina inhibe el crecimiento e induce apoptosis en las líneas celulares de cáncer de próstata LNCaP y PC-3.
- polen de abejaCientífico
Los extractos estandarizados de polen de abeja (Cernilton, Graminex, Pule'an) cuentan con la evidencia clínica más sólida de todas las aplicaciones del polen de abeja. Múltiples ECA y una revisión Cochrane respaldan una mejora modesta en los síntomas urinarios de la HPB, además de evidencia clínica para el tratamiento de la prostatitis crónica.
- beta y delta tocoferolesCientífico
Los tocoferoles no alfa, incluido el delta-tocoferol, han demostrado actividad antiproliferativa contra las células de cáncer de próstata a través de múltiples mecanismos. Estudios observacionales en humanos muestran asociaciones inversas entre los niveles plasmáticos de tocoferoles no alfa y el riesgo de cáncer de próstata. Estudios celulares confirman que el delta-tocoferol combinado con gamma-tocoferol induce la detención del ciclo celular en células de cáncer de próstata dependientes de andrógenos.
- beta-sitosterolCientífico
El beta-sitosterol, un fitosterol presente en muchas plantas, demostró mejoras significativas en los SUTB (síntomas urinarios del tracto inferior) relacionados con la HBP en múltiples ECA controlados con placebo y en una revisión sistemática Cochrane. Entre los mecanismos propuestos se incluyen la inhibición de la 5α-reductasa, la actividad antiinflamatoria y los efectos proapoptóticos sobre las células epiteliales prostáticas. Una revisión Cochrane encontró que el beta-sitosterol mejoraba las puntuaciones de síntomas y el flujo urinario en hombres con HBP leve a moderada.
- boroCientífico
El boro cuenta con evidencia epidemiológica y preclínica para la reducción del riesgo de cáncer de próstata. Un amplio estudio observacional encontró que los hombres con la mayor ingesta de boro tenían un riesgo de cáncer de próstata aproximadamente 54–64% menor en comparación con aquellos con la menor ingesta. Estudios en animales encontraron que la suplementación con boro redujo los niveles de PSA en 86–89% e inhibió el crecimiento del tumor de próstata LNCaP mediante la inhibición de la expresión de IGF-1. El boro también aparece en estudios clínicos de suplementos combinados para la próstata.
- brassicasterolCientífico
Evidencia in vitro de un estudio revisado por pares demuestra que el brasicasterol actúa específicamente sobre la señalización celular del cáncer de próstata, disminuyendo la expresión del receptor de andrógenos (AR), reduciendo los niveles de PSA, induciendo apoptosis e inhibiendo la migración celular en células de cáncer de próstata LNCaP. El compuesto actúa mediante la inhibición dual de las vías AKT y AR. La evidencia se limita a modelos celulares in vitro; no se han realizado estudios in vivo en humanos ni en animales.
- campesterolCientífico
El campesterol inhibe la 5α-reductasa tipo 2 (S5αR2) in vitro, la enzima expresada en la próstata que convierte la testosterona en DHT, el andrógeno primario que impulsa la proliferación de las células prostáticas. El campesterol es un componente de los extractos de saw palmetto y de las mezclas de fitosteroles estudiadas en ensayos clínicos sobre la HPB. Estos hallazgos proporcionan un fundamento mecanístico directo para la interacción del campesterol con la próstata.
- coliflorCientífico
Los estudios epidemiológicos prospectivos vinculan el alto consumo de coliflor con un menor riesgo de cáncer de próstata agresivo. El I3C, el DIM y el sulforafano presentes en la coliflor inhiben la proliferación de células de cáncer de próstata, suprimen la señalización de andrógenos, inducen apoptosis y han demostrado una reducción del PSA en ensayos clínicos de fase I.
- pectina de cítricosCientífico
La pectina cítrica modificada cuenta con la mayor evidencia clínica entre los compuestos naturales para el manejo del cáncer de próstata, actuando mediante la inhibición de galectina-3. Dos ensayos clínicos de fase II en humanos demuestran que la MCP retarda el tiempo de duplicación del PSA en pacientes con cáncer de próstata en recidiva bioquímica, con un 75% de los pacientes logrando una mejora del PSADT a los 6 meses con 4.8 g tres veces al día.
- arándano rojoCientífico
El arándano rojo (cranberry) ha sido incluido en un estudio piloto clínico prospectivo, multicéntrico y abierto (Advances in Urology 2020, PMC 7083134) en combinación con extracto de semilla de calabaza e isoflavonoides de soya para HPB/STUI, mostrando mejoras significativas en el IPSS al mes 1 y al mes 3. Las proantocianidinas del arándano rojo también reducen el riesgo de infecciones del tracto urinario, una comorbilidad significativa de la HPB, y una revisión de 2020 incluyó a los extractos de arándano rojo entre los suplementos examinados en ECA sobre cáncer de próstata.
- CucurbitaCientífico
El aceite y el extracto de semilla de Cucurbita pepo (calabaza) están aprobados por la Comisión E alemana y la ESCOP para las dificultades de micción relacionadas con la HPB. Varios ECA mostraron mejoras en el IPSS y en el flujo urinario en hombres con HPB leve a moderada. Un ECA simple ciego de 2021 (BMC Urology) comparó el aceite de semilla de calabaza directamente con tamsulosina en pacientes con HPB; el aceite de semilla de calabaza redujo los síntomas sin efectos secundarios, aunque de forma menos eficaz que la tamsulosina.
- cúrcumaCientífico
La curcumina, el principal compuesto bioactivo de la cúrcuma, cuenta con evidencia clínica para la HPB y la prostatitis cuando se utiliza en fórmulas combinadas. Una revisión nutracéutica de 2019 (PubMed PMID 31577095) citó evidencia clínica de la eficacia de la curcumina sobre las puntuaciones de síntomas de la HPB. Múltiples estudios preclínicos y la revisión sistemática de Anticancer Research 2019 identifican a la curcumina como agente quimiopreventivo del cáncer de próstata mediante la modulación de las vías AR, NF-κB y VEGF.
- daidzeínaCientífico
La daidzeína, una isoflavona de soya, cuenta con evidencia sobre la salud prostática a través de la inhibición de la contracción del músculo liso prostático (relevante para la HPB/STUI), actividad antiproliferativa contra el cáncer de próstata, y como precursor del equol, más potente. Un estudio in vitro de 2022 (Nutrients) encontró que la daidzeína redujo la viabilidad de las células estromales prostáticas en un 62% e inhibió las contracciones del músculo liso prostático de tipo alfa-1-adrenérgico y neurogénico, lo que brinda respaldo mecanístico a las relaciones inversas entre la nutrición basada en soya y la HPB.
- delta-tocopherolCientífico
El delta-tocoferol ejerce potentes efectos antiproliferativos y proapoptóticos específicamente en el tejido de la glándula prostática y en células de cáncer de próstata, actuando mediante la supresión de la señalización del receptor de andrógenos y la expresión del PSA. Es consistentemente más activo que el α-tocoferol en líneas celulares de cáncer de próstata y en modelos de xenoinjerto. Esto representa una de las actividades específicas de órgano más exhaustivamente estudiadas del δ-tocoferol.
- DIM (diindolilmetano)Científico
El DIM (3,3'-diindolilmetano), el metabolito principal del indol-3-carbinol proveniente de vegetales crucíferos, tiene actividad antiproliferativa y proapoptótica documentada en células de cáncer de próstata mediante la regulación negativa del receptor de andrógenos, la inhibición de Akt y NF-κB, y la inhibición de HDAC. Se cita en una revisión sistemática de 2021 sobre fitoterapéuticos para el cáncer de próstata con recurrencia bioquímica y en la revisión de prevención del cáncer de próstata de Anticancer Research de 2019.
- EGCG (galato de epigalocatequina)Científico
La EGCG, la catequina principal del té verde, cuenta con evidencia preclínica sólida y evidencia clínica de Fase II convincente para la quimioprevención del cáncer de próstata. Un ECA italiano, doble ciego y controlado con placebo (Cancer Res 2006, n=60 hombres con HGPIN) encontró que solo el 3.3% de los hombres tratados con catequinas desarrolló cáncer de próstata, frente al 30% de los hombres tratados con placebo, durante 12 meses. La revisión sistemática de Anticancer Research 2019 identificó a la EGCG como un micronutriente clave para la prevención del cáncer de próstata.
- equolCientífico
El equol, un metabolito intestinal de la isoflavona de soya daidzeína, ha sido citado en una revisión nutracéutica autorizada de 2019 (PubMed PMID 31577095) por haber demostrado eficacia clínica sobre los síntomas de la HPB junto con la quercetina y la curcumina. El equol se une directamente al DHT y lo secuestra, y los ECA clínicos han demostrado que reduce el volumen prostático y los LUTS en pacientes con HPB, particularmente en los no productores de equol suplementados directamente con equol.
- linazaCientífico
La linaza, la fuente vegetal más rica de la lignina secoisolariciresinol diglucósido (SDG), cuenta con evidencia clínica proveniente de dos ECA en contextos prequirúrgicos de cáncer de próstata. Demark-Wahnefried et al. (Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2008, n=161, aleatorizado, 30 g/día de linaza) hallaron reducciones significativas en la proliferación del tumor prostático (Ki-67) y en la testosterona total. La linaza figura entre los medicamentos alternativos reconocidos para la HPB/próstata en la literatura urológica.
- gamma tocoferolCientífico
La gamma-tocoferol demuestra efectos antiproliferativos y proapoptóticos en líneas celulares de cáncer de próstata y en modelos animales. El estudio de casos y controles anidado de Johns Hopkins, considerado un hito, encontró que los niveles séricos elevados de γT se asociaban fuertemente con una reducción del riesgo de cáncer de próstata. La evidencia en humanos sigue siendo inconsistente entre los distintos estudios, y el ensayo PLCO mostró una tendencia no significativa hacia un mayor riesgo.
- ganodermaCientífico
Los triterpenos de Ganoderma lucidum inhiben la 5α-reductasa y el crecimiento de células de cáncer de próstata, y un ensayo clínico encontró una reducción significativa del volumen prostático. Los datos preclínicos en líneas celulares confirman efectos antiproliferativos y proapoptóticos tanto en modelos de HPB como de cáncer de próstata.
- genisteínaCientífico
La genisteína, la isoflavona de soya predominante, cuenta con abundante evidencia preclínica y evidencia clínica emergente para la prevención del cáncer de próstata. Una mayor ingesta de genisteína en poblaciones asiáticas se correlaciona epidemiológicamente con tasas más bajas de cáncer de próstata. Un ensayo clínico de fase II incorporó genisteína (20 mg/día) en un cóctel para la salud prostática, con resultados de estabilización del PSA. Una revisión exhaustiva (Prostate Cancer Prostatic Dis 2007) analizó extensamente sus mecanismos y datos clínicos.
- Ácido glutámicoCientífico
El metabolismo del glutamato es relevante para la glándula prostática, tanto en el agrandamiento benigno como en la malignidad. Un ensayo clínico controlado con placebo demostró que una combinación que incluía ácido glutámico redujo los síntomas urinarios en la HPB. Estudios metabolómicos y de aleatorización mendeliana han identificado una asociación inversa entre el glutamato sérico y el riesgo de cáncer de próstata.
- té verdeCientífico
El té verde y sus polifenoles (predominantemente EGCG) han sido estudiados en ensayos clínicos para la prevención del cáncer de próstata. Un ECA italiano de 2006 (n=60, HGPIN) mostró una conversión a cáncer de próstata ~10 veces menor con la suplementación de catequinas de té verde frente a placebo durante 12 meses. Las catequinas de té verde también se documentaron en ensayos prequirúrgicos por reducir el PSA y el VEGF en pacientes con cáncer de próstata, y la revisión sistemática de Anticancer Research de 2019 incluyó al té verde como agente quimiopreventivo.
- HMR (7-hidroximataresinol)Científico
El HMR dietético inhibió el crecimiento de xenoinjertos de cáncer de próstata humano LNCaP en ratones atímicos, reduciendo el volumen tumoral, la tasa de implantación y la proliferación celular, a la vez que aumentó la apoptosis. El ENL, metabolito del HMR, también induce apoptosis en células LNCaP mediante vías de caspasas mitocondriales in vitro. Los datos epidemiológicos asocian niveles más altos de enterolactona con un menor riesgo de cáncer de próstata.
- HMR lignanCientífico
HMR es el único lignano dietético purificado que se ha evaluado en un modelo animal de cáncer de próstata, demostrando una inhibición significativa del crecimiento tumoral de xenoinjertos LNCaP. El enterolactona, el metabolito humano, induce apoptosis mitocondrial en líneas celulares humanas de cáncer de próstata. Los datos epidemiológicos inconsistentes limitan la confirmación a nivel poblacional.
- hidroximatairesionolCientífico
La HMR dietética inhibió el crecimiento de xenoinjertos de cáncer de próstata humano LNCaP en ratones atímicos, aumentando la apoptosis y reduciendo el volumen tumoral y las tasas de prendimiento. Mecánicamente, la HMR se convierte en enterolactona, la cual inhibe la aromatasa, algo relevante para el equilibrio estrógeno-andrógeno prostático. Una patente estadounidense identifica a la HMR como potencialmente beneficiosa para la prevención de la HPB y del cáncer de próstata. No se han completado ECA específicos en próstata humana.
- indol-3-carbinolCientífico
El indol-3-carbinol (I3C), presente en vegetales crucíferos, y su metabolito DIM cuentan con evidencia clínica y preclínica para la quimioprevención del cáncer de próstata. La revisión sistemática de Anticancer Research 2019 identificó al I3C entre los micronutrientes clave para la prevención del cáncer de próstata. El I3C modula el metabolismo de andrógenos y estrógenos, actúa sobre las células madre cancerosas e inhibe las alteraciones epigenéticas en las células del cáncer de próstata.
- L-alaninaCientífico
La L-alanina ha sido investigada como parte de una combinación de tres aminoácidos (junto con glicina y ácido glutámico) para reducir el agrandamiento de la próstata y los síntomas del tracto urinario inferior en la hiperplasia prostática benigna (HPB). Informes clínicos que datan de 1958 reportaron una reducción del tamaño de la próstata y mejoría de los síntomas urinarios con esta combinación.
- lignanosCientífico
La próstata es una glándula hormonalmente sensible, influenciada por los enterometabolitos de lignanos a través de múltiples mecanismos: la modulación del equilibrio de hormonas sexuales, la inhibición de la 5-alfa-reductasa, la inhibición antiinflamatoria de NF-κB y el apoyo a una microbiota intestinal asociada con una regulación hormonal más saludable. Los metaanálisis epidemiológicos y un ensayo clínico previo a la cirugía aportan evidencia a nivel humano.
- licopenoCientífico
El licopeno, el carotenoide rojo abundante en los tomates, ha sido estudiado extensamente para la reducción del riesgo de cáncer de próstata y la HPB. Una revisión sistemática y metaanálisis (Chen et al., Medicine 2015, 26 estudios) encontró una asociación inversa entre la ingesta de licopeno y el riesgo de cáncer de próstata. Combinado con Serenoa repens y selenio en un ECA italiano de 224 pacientes, el licopeno mejoró significativamente las puntuaciones IPSS de la HPB en comparación con los agentes individuales. Un ECA prequirúrgico encontró que el licopeno redujo el PSA y el volumen tumoral en el cáncer de próstata localizado.
- macaCientífico
La maca roja reduce de manera específica y constante el tamaño de la próstata en modelos animales de HPB (hiperplasia prostática benigna), mediante un mecanismo posterior a la conversión de DHT, sin afectar la testosterona sérica ni el peso de las vesículas seminales. También está documentado su uso tradicional por hombres andinos mayores para el apoyo prostático.
- mangostánCientífico
Las xantonas del mangostán han sido identificadas por sus efectos antiinflamatorios en modelos de hiperplasia prostática. Una revisión sobre la potencia antiinflamatoria del mangostán menciona específicamente a la hiperplasia prostática entre las afecciones en las que se ha estudiado la actividad de las xantonas. La evidencia es únicamente preclínica.
- Cardo marianoCientífico
Cardo mariano (Silybum marianum) y su principal constituyente, la silibina, cuentan con evidencia preclínica y clínica en fases I/II para el cáncer de próstata. Una revisión sistemática de fitoterapéuticos para el cáncer de próstata bioquímicamente recurrente (PMC 8631186, 2021) identificó la silimarina como un agente con evidencia preclínica y clínica. Un ensayo clínico en fase I/II (Flaig et al., Prostate 2010) encontró que el silibina-fitosoma se acumulaba en el tejido prostático con una seguridad aceptable y señales de estabilización del PSA.
- MiristoleatoCientífico
El ácido miristoleico, la fracción de ácido libre del miristoleato de cetilo, ha sido identificado como el componente citotóxico del extracto de saw palmetto que induce apoptosis y necrosis en células LNCaP de cáncer de próstata humano (Iguchi et al., Prostate, 2001). Se trata de evidencia in vitro obtenida únicamente con la forma de ácido libre; no se han realizado ensayos clínicos en humanos con CMO para afecciones prostáticas.
- OrtigaCientífico
El extracto de raíz de ortiga (Urtica dioica) se ha estudiado en múltiples ECA para la HPB y está aprobado por la Comisión E alemana (4–6 g/día) para las molestias urinarias asociadas con la HPB. Una revisión sistemática de 2022 de 6 ECA (n=1210 pacientes con HPB) encontró que Urtica dioica mejoró modestamente las puntuaciones IPSS frente a los controles. Los mecanismos incluyen la inhibición de la unión a la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) y la actividad antiinflamatoria en el tejido prostático.
- fitosterolesCientífico
La próstata es el principal sistema corporal al que se dirigen los fitosteroles en los hombres. El beta-sitosterol cuenta con múltiples ECA que demuestran una mejora en los síntomas de la HPB, incluidas las puntuaciones IPSS, el flujo urinario máximo y el volumen residual posmiccional. La evidencia mecanística muestra una inhibición directa de la contracción del músculo liso prostático y del crecimiento de las células estromales.
- pinoCientífico
Un estudio clínico en 75 hombres con hiperplasia prostática benigna (HPB) que utilizó Pycnogenol 50 mg tres veces al día durante 60 días mostró una mejora significativa en todos los dominios de síntomas urinarios en comparación con el manejo estándar y la terapia con inhibidores de la 5-alfa reductasa (P<0.05). Esta es la principal evidencia clínica específica para la próstata proveniente de bases de datos médicas autorizadas.
- corteza de pinoCientífico
Estudios clínicos, incluido un ensayo controlado, demuestran que Pycnogenol reduce los síntomas urinarios de la HPB y se encuentra entre los remedios herbales estudiados para la HPB. La revisión de PubMed de 2018 confirma la reducción de síntomas prostáticos en estudios doble ciego. Se proponen mecanismos antiinflamatorios en el tejido prostático como base de este efecto.
- PiperinaCientífico
La piperina, el principal alcaloide de la pimienta negra, ha sido identificada en la revisión sistemática de Anticancer Research 2019 entre los micronutrientes dietéticos con evidencia para la prevención del cáncer de próstata. Inhibe la señalización del receptor de andrógenos, induce apoptosis e inhibe la vía PI3K/Akt en células de cáncer de próstata. La piperina también potencia sustancialmente la biodisponibilidad de agentes relevantes para la próstata, como la curcumina, hasta en un 2,000%.
- esteroles vegetalesCientífico
El beta-sitosterol, el fitosterol predominante en los suplementos de fitosteroles, tiene una actividad bien documentada en la próstata. Múltiples ECA confirman mejoras en los síntomas del tracto urinario inferior y en el flujo urinario en hombres con HPB. Los mecanismos propuestos incluyen la inhibición de la 5-alfa-reductasa, efectos antiinflamatorios sobre el tejido prostático y la inhibición directa de la contracción del músculo liso prostático.
- granadaCientífico
El jugo y los extractos de granada se han probado en ensayos clínicos de fase II en hombres con PSA en aumento después del tratamiento del cáncer de próstata. El estudio de referencia de fase II (Pantuck et al., Clin Cancer Res 2006, n=46) encontró que el tiempo medio de duplicación del PSA aumentó de 15.4 a 54.0 meses con 8 oz de jugo de granada al día. Múltiples estudios in vitro documentan actividad antiproliferativa y proapoptótica contra líneas celulares de cáncer de próstata a través de punicalagina, ácido elágico y otros polifenoles.
- PrunusCientífico
La próstata es el órgano blanco principal del extracto de corteza de Prunus africana (pygeum), con la base de evidencia clínica herbal más sólida para este órgano. Los fitosteroles, los ésteres del ácido ferúlico y los triterpenos reducen conjuntamente la inflamación prostática, inhiben la proliferación androgénica y bloquean la acumulación de colesterol en el tejido prostático. Los estudios in vitro e in vivo también muestran efectos antiandrogénicos y antiangiogénicos relevantes para el cáncer de próstata, aunque faltan ensayos clínicos sobre cáncer.
- calabazaCientífico
El aceite de semilla de calabaza es una de las intervenciones herbales más estudiadas clínicamente para la hiperplasia prostática benigna. Múltiples ECA en humanos demuestran reducciones significativas en el International Prostate Symptom Score, mejoría del flujo urinario y beneficios en la calidad de vida. Los fitosteroles delta-7 inhiben la 5-alfa reductasa, y el zinc favorece la función del tejido prostático.
- punicalaginasCientífico
Las punicalaginas son los principales polifenoles elagitaninos de la granada, responsables de más del 50% de su actividad antioxidante, y han sido identificadas como los constituyentes bioactivos clave en la actividad clínica de la granada contra el cáncer de próstata. Presentan actividad antiproliferativa y proapoptótica en líneas celulares de cáncer de próstata, y se ha demostrado que su contenido en productos de granada es determinante para la eficacia clínica en estudios sobre el tiempo de duplicación del PSA.
- pigeoCientífico
El extracto de corteza de Pygeum (Prunus africanum/Pygeum africanum) es una fitoterapia europea bien establecida para la HPB. Una revisión sistemática Cochrane de 18 ECA (n=1562 hombres; 30–122 días) encontró que los hombres que usaban Pygeum tenían más del doble de probabilidades de reportar una mejoría general de los síntomas frente a placebo, con un aumento del flujo urinario máximo del 23%. Los mecanismos propuestos incluyen la inhibición de la proliferación de fibroblastos prostáticos y la supresión antiinflamatoria de prostaglandinas.
- quercetinaCientífico
La quercetina, un flavonoide polifenólico dietético, cuenta con evidencia clínica para la prostatitis crónica/síndrome de dolor pélvico crónico (CP/CPPS). Un ECA doble ciego, controlado con placebo (Urology 1999, n=30) encontró una mejoría significativa en las puntuaciones de síntomas de CP/CPPS con 500 mg de quercetina dos veces al día frente a placebo. También aparece en revisiones sistemáticas sobre quimioprevención del cáncer de próstata y terapia con polifenoles para la HPB.
- hongo reishiCientífico
El hongo reishi (Ganoderma lucidum) ha sido identificado en una revisión sistemática de intervenciones fitoterapéuticas para el cáncer de próstata con recurrencia bioquímica (PMC 8631186, 2021) como poseedor de evidencia preclínica y clínica. Se encuentra entre los suplementos dietéticos examinados en ECA para desenlaces relacionados con el PSA (PubMed PMID 33003518, 2020). Los mecanismos incluyen la inhibición de la 5α-reductasa, la supresión del receptor androgénico y la inmunomodulación mediante beta-glucanos.
- resveratrolCientífico
El resveratrol, un estilbeno polifenólico presente en la piel de la uva y otras plantas, cuenta con evidencia preclínica y clínica emergente en relación con el cáncer de próstata. Una revisión sistemática de 2021 sobre intervenciones fitoterapéuticas para el cáncer de próstata con recurrencia bioquímica (PMC 8631186) identificó al resveratrol como un agente con evidencia preclínica y clínica. La revisión sistemática de Anticancer Research de 2019 también incluyó al resveratrol entre los agentes con evidencia molecular y epidemiológica para la prevención del cáncer de próstata.
- centenoCientífico
Múltiples ensayos clínicos pequeños demuestran que el consumo de grano entero y salvado de centeno reduce los niveles de PSA y modula biomarcadores relevantes para el tumor en hombres con cáncer de próstata. Los mecanismos propuestos son los lignanos del centeno, las benzoxazinonas y la reducción de la insulina mediada por fibra. La evidencia es prometedora pero se limita a ECA pequeños que requieren confirmación en ensayos de mayor tamaño.
- palmito salvajeCientífico
El extracto lípido-esterólico de saw palmetto (Serenoa repens) es uno de los fitoterapéuticos más ampliamente estudiados para la HPB. Múltiples ECA y metaanálisis respaldan reducciones en los síntomas del tracto urinario inferior, aunque el amplio estudio CAMUS (JAMA 2011, n=369) no encontró un beneficio significativo frente a placebo con dosis escalonadas. Los mecanismos incluyen inhibición parcial de la 5α-reductasa y actividad antiinflamatoria. La Comisión E alemana y la ESCOP lo reconocen para las molestias miccionales relacionadas con la HPB.
- secoisolariciresinol diglucósidoCientífico
El SDG y su metabolito enterolactona suprimen la proliferación de células estromales prostáticas mediante la vía GPER/ERK/p53/p21, reduciendo significativamente el agrandamiento de la próstata en modelos animales de HBP. Se ha reportado que el SDG dietético a 600 mg/día reduce los síntomas del tracto urinario en sujetos con HBP. El ERβ, expresado en la próstata, es el receptor relevante para la acción fitoestrogénica débil del SDG en este tejido.
- selenioCientífico
El selenio es un mineral traza esencial con relevancia documentada en la biología de la próstata. El ensayo NPC (JAMA 1996, n=1,312) reportó una reducción del 63% en la incidencia de cáncer de próstata como criterio de valoración secundario con 200 mcg/día de levadura selenizada; sin embargo, el amplio ensayo SELECT (JAMA 2009, n=35,533) no encontró una reducción significativa en la incidencia de cáncer de próstata con L-selenometionina. Una revisión de PMC de 2023 identifica los roles del selenio en la señalización del receptor androgénico (AR), la defensa antioxidante y la regulación de la apoptosis en el tejido prostático.
- SoyaCientífico
Las isoflavonas de soya interactúan directamente con el tejido prostático a través de las vías del receptor ERβ y del receptor de andrógenos. Los datos epidemiológicos y de ensayos clínicos de fase II respaldan los efectos de las isoflavonas sobre los niveles de PSA y la biología celular prostática. El estado de productor de equol es un determinante clave de la actividad de las isoflavonas en el tejido prostático.
- isoflavonas de soyaCientífico
Las isoflavonas de soya (predominantemente genisteína y daidzeína) han sido estudiadas en ensayos clínicos para la prevención del cáncer de próstata y la HPB. Una revisión sistemática y metaanálisis actualizado de 2018 confirmó una asociación protectora entre el consumo de soya/isoflavonas y el riesgo de cáncer de próstata. Un ensayo de Fase II (PMC 4234307) utilizó isoflavonas de soya como parte de un cóctel para la salud prostática en pacientes con cáncer de próstata con recurrencia bioquímica, documentando la estabilización del PSA.
- sojaCientífico
Los estudios poblacionales asocian un mayor consumo de isoflavonas de soya con un menor riesgo de cáncer de próstata. Las isoflavonas de soya modulan la actividad del receptor de andrógenos, inhiben la expresión génica dependiente de andrógenos en el tejido prostático, y alteran las vías del ciclo celular y la apoptosis en las células prostáticas. Los ensayos clínicos muestran efectos inconsistentes sobre los niveles de PSA, y la mayoría de los ECA no encuentran un efecto significativo de reducción del PSA.
- SulforafanoCientífico
El sulforafano, un isotiocianato presente en vegetales crucíferos, cuenta con evidencia proveniente de estudios moleculares, preclínicos y clínicos emergentes en cuanto a la prevención del cáncer de próstata. La revisión sistemática publicada en Anticancer Research en 2019 identificó al sulforafano como un micronutriente clave con evidencia de prevención del cáncer de próstata. Este compuesto induce la detención del ciclo celular en la fase G2/M, activa la vía Nrf2/ARE, produce inhibición de las HDAC (histona desacetilasas) y altera la señalización del receptor de andrógenos en células de cáncer de próstata.
- tomateCientífico
El tomate y el licopeno se acumulan en el tejido prostático y han sido ampliamente estudiados para la prevención y el manejo del cáncer de próstata. Los metaanálisis epidemiológicos muestran una reducción modesta del riesgo con el consumo de tomate cocido. El licopeno reduce el daño oxidativo del ADN, inhibe la proliferación de células prostáticas y modula el metabolismo de andrógenos en la próstata.
- Cola de pavo hongoCientífico
El hongo cola de pavo (Trametes versicolor/Coriolus versicolor) ha sido citado en una revisión sistemática de intervenciones fitoterapéuticas para el cáncer de próstata con recurrencia bioquímica (PMC 8631186, 2021) como poseedor de evidencia preclínica y clínica. Sus componentes polisacárido-K (PSK) y polisacaropéptido (PSP) muestran actividad inmunomoduladora y antiinvasiva relevante para el manejo del cáncer de próstata.
- SandíaCientífico
El licopeno, abundante en la sandía, se acumula en el tejido prostático y se ha asociado con un riesgo reducido de cáncer de próstata en múltiples estudios epidemiológicos. La evidencia in vitro confirma que el licopeno induce apoptosis y detención del ciclo celular en células de carcinoma prostático.
- ZincCientífico
El zinc se concentra de manera exclusiva en el tejido prostático normal —la concentración más alta de cualquier tejido blando— y esta concentración se reduce notablemente en el cáncer de próstata. Múltiples estudios epidemiológicos y de laboratorio documentan los efectos antiproliferativos y proapoptóticos del zinc en las células del cáncer de próstata. Una revisión sistemática de 2019 publicada en Anticancer Research identificó al zinc como un micronutriente clave para la prevención del cáncer de próstata, y una revisión nutracéutica de 2019 citó evidencia clínica sobre el uso del zinc en el manejo de los síntomas de la HPB.
- buchuTradicional
La próstata es uno de los órganos diana tradicionales más citados de manera constante en relación con el buchu, con un uso para la prostatitis y la HPB documentado en la medicina herbal sudafricana, europea y estadounidense. Los datos preclínicos mecanísticos respaldan acciones antiinflamatorias y diuréticas relevantes para la salud prostática. No se han realizado ensayos clínicos en pacientes con enfermedad prostática.
- maízTradicional
La barba de maíz se utiliza tradicionalmente para la prostatitis y la HPB en múltiples tradiciones médicas. Un estudio en ratas revisado por pares demostró que el extracto de barba de maíz (maysina) redujo significativamente el peso de la próstata, la DHT, el PSA y la expresión de 5α-reductasa 2 en la HPB inducida por testosterona. No se han realizado ensayos clínicos en humanos.
- seda de maízTradicional
Los estigmas de maíz tienen una aplicación tradicional bien documentada para afecciones prostáticas, incluyendo prostatitis e hiperplasia prostática benigna, utilizados para calmar la mucosa del tracto urinario y reducir la inflamación de la próstata. No se han publicado ensayos clínicos en humanos para variables específicas relacionadas con la próstata.
- ajoTradicional
El ajo tiene asociaciones tradicionales y clínicas incipientes con la salud de la próstata, incluida una reducción del riesgo de cáncer de próstata en datos epidemiológicos y evidencia clínica preliminar para la hiperplasia prostática benigna (HPB). RxList señala investigaciones incipientes que sugieren que el extracto líquido de ajo redujo la masa prostática y la frecuencia urinaria en la HPB, aunque la calidad de la evidencia se considera limitada.
- vara de oroTradicional
La vara de oro (goldenrod) tiene uso tradicional para afecciones prostáticas, documentado en textos de fitoterapia europea, registros de la Comisión E alemana y bases de datos de medicina complementaria. Las indicaciones tradicionales incluyen la hipertrofia prostática y la dificultad urinaria asociada. Un estudio preclínico mostró que el extracto de S. virgaurea suprimió el crecimiento de células tumorales prostáticas en un modelo murino. No existen ensayos clínicos específicos sobre la próstata.
- raíz de gravaTradicional
La raíz de eupatorio (gravel root) aparece en la práctica herbolaria tradicional para la prostatitis y los síntomas urinarios relacionados con afecciones de la próstata, utilizada como antiinflamatorio urinario y diurético. No existe evidencia de ensayos clínicos que respalde esta aplicación.
- Té de montaña griegoTradicional
El uso tradicional del GMT para la hiperplasia prostática (agrandamiento de la próstata) se menciona específicamente en la monografía sistemática de 2023 sobre Herba Sideritis y en múltiples revisiones etnobotánicas evaluadas por pares. No se han identificado en la literatura estudios mecanísticos preclínicos ni ensayos clínicos en humanos sobre la salud de la próstata que utilicen GMT.
- hortensiaTradicional
La próstata es un objetivo tradicional documentado del uso de la raíz de hydrangea en la medicina popular norteamericana y en la MTC (medicina tradicional china), para afecciones que incluyen prostatitis e HPB. WebMD, RxList y Healthline documentan todos este uso tradicional. Las propiedades diuréticas y antiinflamatorias constituyen la base mecanicista propuesta. No se han realizado estudios en humanos.
- nopalTradicional
Estudios in vitro (en tubo de ensayo) indican que las flores de nopal podrían tener actividad relevante para la hiperplasia prostática benigna (HPB). La etnomedicina tradicional documenta el uso del nopal para la prostatosis. No se han identificado ensayos clínicos en humanos que evalúen el nopal para la salud prostática. La evidencia es preclínica y tradicional.
- junciaTradicional
El uso etnobotánico de C. rotundus para la prostatitis está documentado en la revisión de PubMed de 2015. La propiedad antiandrogénica de C. rotundus es farmacológicamente relevante para las afecciones prostáticas impulsadas por andrógenos. Las propiedades antimicrobianas son relevantes para la prostatitis bacteriana.
- NopalTradicional
El uso tradicional de infusiones de flor de nopal (cactus de pera espinosa) para problemas prostáticos y urológicos está documentado en la medicina popular latinoamericana, siciliana y coreana. Se han observado mejoras subjetivas en los síntomas de la HPB (hiperplasia prostática benigna) con 500 mg de polvo de flor tres veces al día. No existen ensayos controlados sobre próstata.
- guanábanaTradicional
Existe uso tradicional documentado de la guanábana (graviola) para afecciones del tracto urinario, y sus acetogeninas citotóxicas han sido estudiadas por su actividad contra líneas celulares cancerosas, incluidas líneas relacionadas con la próstata dentro de la literatura anticancerígena más amplia, pero la evidencia clínica o preclínica sólida específica para próstata es limitada.
- vid de la liebreTradicional
Las fuentes de la herbolaria tradicional documentan el uso de squawvine como tónico prostático en hombres, de manera análoga a su función como tónico uterino en mujeres, con aplicaciones en la medicina popular para los síntomas urinarios relacionados con la HPB. No existe evidencia clínica.