Ciclos irregulares
Sinopsis
Ciclos menstruales irregulares
Definición y presentación clínica
El ciclo menstrual se define como los eventos cíclicos que ocurren de manera rítmica durante el período reproductivo de la vida de una mujer. La menstruación normal dura de 2 a 7 días y ocurre cada 21 a 35 días. Se considera que las mujeres tienen un ciclo menstrual irregular si la duración de su ciclo es menor a 21 días o mayor a 35 días, acompañado de un flujo sanguíneo menor o muy intenso.
Entre el 14 y el 25% de las mujeres experimentan ciclos menstruales irregulares, lo que significa que sus períodos son más abundantes o más leves de lo habitual, duran más de 35 días o menos de 21 días, o presentan otros problemas como cólicos abdominales. Las irregularidades menstruales también incluyen sangrado o manchado entre períodos, sangrado o manchado después de las relaciones sexuales, una duración del ciclo menstrual que varía más de 7 a 9 días, y/o la ausencia de menstruación durante 3 a 6 meses. La prevalencia de irregularidades del ciclo menstrual entre las mujeres varía del 5% al 35.6%, dependiendo de la edad, el país de residencia y la ocupación.
Los médicos distinguen varios subtipos de alteración del ciclo:
- Amenorrea primaria: Una persona no ha comenzado a menstruar a los 16 años.
- Amenorrea secundaria: Una persona que previamente ha tenido períodos deja de menstruar durante más de tres a seis meses.
- Oligomenorrea: Ciclos poco frecuentes que ocurren en intervalos mayores a 35 días.
- Dismenorrea: Término médico para los períodos dolorosos y los cólicos menstruales intensos.
- Sangrado uterino anormal: Sangrado entre los períodos mensuales, sangrado prolongado o un período extremadamente abundante.
Sistemas corporales involucrados
El eje hipotálamo–hipófisis–ovario (HHO)
La duración del ciclo menstrual y su ritmo están controlados hormonalmente por el funcionamiento del eje HHO. En el hipotálamo, las neuronas de Kisspeptina–Neurokinina–Dinorfina (KNDy) estimulan la secreción de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) por parte de las neuronas de GnRH, las cuales estimulan a la hipófisis anterior para secretar gonadotropinas: la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). En un ciclo menstrual normal, la liberación de GnRH por el hipotálamo desencadena la liberación de FSH y LH por la glándula hipófisis. Los períodos irregulares pueden ocurrir debido a cambios en los niveles corporales de las hormonas estrógeno y progesterona, que alteran el patrón normal del período.
El eje hipotálamo–hipófisis–adrenal (HHA) y la respuesta al estrés
En condiciones de estrés, el hipotálamo libera la hormona liberadora de corticotropina (CRH), que estimula la liberación de la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) por parte de la hipófisis; posteriormente, la glándula adrenal secreta cortisol. El cortisol inhibe la liberación de LH por parte de la hipófisis y de estrógeno por parte de los ovarios, lo que provoca la interrupción del ciclo menstrual. El mecanismo subyacente que conecta el estrés con las irregularidades menstruales involucra al eje HHG. El estrés crónico puede provocar la desactivación del eje HHG, lo que resulta en condiciones como la oligomenorrea y la amenorrea secundaria.
Sistema tiroideo
Tanto el hipotiroidismo (tiroides hipoactiva) como el hipertiroidismo (tiroides hiperactiva) pueden afectar el funcionamiento del sistema reproductivo y provocar irregularidades menstruales. Las hormonas tiroideas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3) desempeñan un papel importante en la regulación del ciclo menstrual, y las irregularidades en sus niveles pueden ocasionar períodos irregulares. Los problemas con otras hormonas ubicadas en la hipófisis, como la TSH y la prolactina, pueden causar irregularidades menstruales.
Sistemas metabólico y endocrino
La resistencia a la insulina y la desregulación metabólica pueden afectar directamente la esteroidogénesis ovárica al estimular la producción de andrógenos y alterar el desarrollo folicular. La hiperinsulinemia también puede reducir la producción hepática de la globulina fijadora de hormonas sexuales, aumentando los andrógenos libres circulantes y contribuyendo a la disfunción ovulatoria. La inflamación crónica de bajo grado y el estrés oxidativo asociados con patrones dietéticos poco saludables pueden influir en la señalización hipotalámica y la secreción de gonadotropinas, alterando aún más la ciclicidad menstrual.
Factores contribuyentes y asociados
Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
Los períodos irregulares pueden ocurrir debido a cambios en los niveles de las hormonas progesterona y estrógeno. Las causas comunes incluyen el síndrome de ovario poliquístico (SOP), las píldoras anticonceptivas, la lactancia, el ejercicio excesivo, los dispositivos intrauterinos, el hipertiroidismo o el hipotiroidismo. Uno de los criterios diagnósticos del SOP es la presencia de ciclos menstruales irregulares o ausentes. Esto hace que la fertilidad sea más difícil para algunas mujeres. Los niveles elevados de andrógenos (hormonas como la testosterona) también pueden alterar los ciclos menstruales en mujeres con SOP.
Peso corporal y composición corporal
La dismenorrea, el sangrado anormal, la menstruación irregular y el síndrome premenstrual (SPM) se agravaron significativamente por la obesidad (IMC >24.9). La ingesta calórica excesiva puede influir en los trastornos menstruales. Se encontró que las mujeres afectadas por ciclos menstruales irregulares tenían sobrepeso u obesidad. La leptina (que se libera desde el tejido adiposo) desempeña un papel en la regulación de las gonadotropinas durante la pubertad, el embarazo y la lactancia, y se considera una explicación de la anormalidad menstrual en mujeres obesas.
Disponibilidad energética y amenorrea hipotalámica funcional
La amenorrea hipotalámica funcional (AHF) es la ausencia de menstruación que resulta de un peso bajo, ejercicio excesivo y/o estrés. Es un diagnóstico de exclusión y se presenta con mayor frecuencia como una pérdida de la menstruación. El ejercicio por sí solo no causa AHF; más bien, es el desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético lo que provoca la supresión hipotalámica, la deficiencia de estrógeno y las irregularidades menstruales. La AHF representa aproximadamente entre el 25% y el 35% de todos los casos de amenorrea secundaria, y solo el 3% de la amenorrea primaria.
Los médicos recomiendan un umbral de disponibilidad energética de 30 kcal/kg de masa libre de grasa (MLG)/día para prevenir la AHF. Una disponibilidad energética por debajo de este umbral puede inhibir la pulsatilidad de la LH y causar trastornos menstruales. Para alcanzar la menarquia, se requiere un almacenamiento mínimo de grasa del 17%, mientras que la menstruación regular requiere un 22%. Las corredoras, bailarinas, gimnastas y patinadoras artísticas presentan una mayor incidencia de AHF debido a la importancia de la delgadez asociada con el éxito en estos deportes.
Estrés psicológico
Se ha demostrado que el estrés crónico y la ansiedad alteran los niveles hormonales, lo que provoca irregularidades menstruales, incluidos ciclos acortados o prolongados y dismenorrea. Los factores de riesgo modificables que contribuyen a la menstruación irregular incluyen la obesidad, el estrés y el tabaquismo.
Trastornos alimentarios
Trastornos como la anorexia nerviosa o la bulimia pueden afectar al sistema reproductivo, lo que finalmente provoca períodos irregulares. Dado que los trastornos alimentarios afectan el estado nutricional y el equilibrio hormonal del cuerpo, pueden causar irregularidades en el ciclo menstrual. Según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, entre el 16% y el 47% de las atletas femeninas delgadas presentan trastornos alimentarios, lo que las pone en riesgo de amenorrea hipotalámica funcional.
Tabaquismo
El mayor uso de terapia de reemplazo hormonal entre las mujeres fumadoras en comparación con las no fumadoras indicó que el tabaquismo induce un estado hipoestrogénico. Uno de los mecanismos mediante el cual el tabaquismo induce este estado involucra el aumento en el nivel de las hormonas del eje HHA, incluidas la hormona adrenocorticotrópica, el cortisol y la deshidroepiandrosterona, tal como ocurre durante el estrés.
Endometriosis y condiciones estructurales
La endometriosis ocurre cuando el tejido endometrial crece fuera del útero. Este tejido a menudo se adhiere a los ovarios o a las trompas de Falopio. La endometriosis puede causar sangrado anormal, cólicos o dolor intenso antes y durante el período.
Consecuencias de salud asociadas
Se ha encontrado que la irregularidad menstrual se asocia con diversas enfermedades y condiciones médicas, como el síndrome metabólico, la enfermedad coronaria, la diabetes mellitus tipo 2 y la artritis reumatoide. También se han registrado anemia, osteoporosis, problemas psicológicos, deterioro de la calidad de vida e infertilidad. Además, se ha demostrado una correlación significativa entre los períodos irregulares y el riesgo de desarrollar trastornos hipertensivos relacionados con el embarazo, así como un mayor riesgo de resultados obstétricos y neonatales adversos.
Nutrientes estudiados en relación con los ciclos irregulares
Vitamina D
Evidencia científica: La insuficiencia de vitamina D se correlaciona con la menstruación irregular y el riesgo de SOP. Un ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo investigó la vitamina D y el calcio como terapia adyuvante a la metformina en pacientes con SOP. Cuarenta mujeres con SOP y niveles de 25-OH-vitamina D por debajo de 30 ng/mL fueron asignadas aleatoriamente a tomar metformina (1500 mg/día) más placebo, o metformina (1500 mg/día) más calcio (1000 mg/día) y vitamina D₃ (6000 UI/día) por vía oral durante 8 semanas. Se detectó una mejora en la irregularidad del ciclo menstrual en el 38.5% y el 58.8% de las pacientes en el grupo metformina-placebo y en el grupo metformina-calcio-vitamina D, respectivamente; el cambio fue estadísticamente significativo solo en el grupo con suplementación (p = 0.002). La suplementación con moléculas naturales como el inositol, la vitamina E, la vitamina D y los omega-3 puede ayudar a aliviar los síntomas patológicos del SOP, como la inmadurez ovocitaria, la resistencia a la insulina, el hiperandrogenismo, el estrés oxidativo y la inflamación. La calidad de la evidencia es moderada; los ensayos existentes suelen ser pequeños e incluyen a la vitamina D como uno de los componentes de una cosuplementación.
Inositol (mioinositol y D-quiroinositol)
Evidencia científica: Se ha demostrado que las moléculas naturales derivadas de la medicina herbal y los suplementos nutricionales, como la vitamina D, la curcumina, la CoQ10, la N-acetilcisteína y el inositol, desempeñan un papel terapéutico en la mejora de la inflamación y la sensibilidad a la insulina, la restauración de la función ovárica, el mantenimiento del equilibrio hormonal regular y la normalización del ciclo menstrual. El mioinositol mejora significativamente la sensibilidad a la insulina (HOMA-IR DME = −0.81) y los niveles de SHBG (DME = 9.65) al potenciar la actividad de los transportadores de glucosa, según un metaanálisis general (umbrella meta-analysis). La investigación muestra que el inositol puede ayudar con algunas medidas metabólicas y potencialmente mejorar las tasas de ovulación, pero la evidencia de beneficios clínicos significativos sigue siendo limitada. Las Guías Internacionales Basadas en Evidencia sobre el SOP de 2023 establecen que el inositol puede considerarse según la preferencia individual. Parece tener un daño limitado, pero también existe evidencia sólida limitada de mejoras significativas en la ovulación, el hirsutismo o la pérdida de peso.
Ácidos grasos omega-3
Evidencia científica: Los ácidos grasos omega-3 mejoran la dislipidemia (LDL-C DME = −9.57; HDL-C DME = 2.31) a través de mecanismos antiinflamatorios, según datos de un metaanálisis general en poblaciones con SOP. Considerando la eficacia limitada de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 para modular los niveles hormonales por sí solos, la combinación de vitamina E con omega-3 o magnesio tuvo un efecto óptimo sobre los perfiles hormonales, los índices glucémicos, los niveles de HDL-C y otros biomarcadores. Los omega-3 podrían ayudar a reducir la resistencia a la insulina, disminuir los triglicéridos y posiblemente reducir los niveles de testosterona. La calidad de la evidencia parece moderada en cuanto a los beneficios metabólicos. La evidencia directa de que los omega-3 normalicen la duración del ciclo en sí sigue siendo limitada.
Magnesio
Evidencia científica: Entre los nutrientes considerados especialmente importantes para los trastornos menstruales se encuentran el hierro, la vitamina A, el complejo de vitamina B, la vitamina C, la vitamina D, la vitamina E, los bioflavonoides, el calcio, el magnesio, la fibra y los ácidos grasos omega-3. Los síntomas físicos del SPM mejoraron significativamente en comparación con el placebo cuando mujeres de entre 15 y 45 años diagnosticadas con SPM tomaron 250 mg de magnesio o magnesio junto con 40 mg de vitamina B6 durante 2 meses. La cosuplementación de magnesio, zinc, calcio y vitaminas D o E puede mejorar la sensibilidad a la insulina y los niveles de PCR, los perfiles lipídicos y el metabolismo de la glucosa en mujeres con SOP. La evidencia se relaciona principalmente con la gravedad de los síntomas en el SPM y con los parámetros metabólicos en el SOP, más que con la restauración directa de la regularidad del ciclo.
Zinc
Evidencia científica: La deficiencia de zinc puede reducir las concentraciones séricas de zinc y, en consecuencia, provocar irregularidades en la producción de glucocorticoides, lo que puede llevar a síntomas neuropsicológicos como irritabilidad, depresión e inestabilidad emocional, además de asociarse con la dismenorrea. Una revisión sistemática arroja evidencia consistente de que las mujeres con síntomas emocionales relacionados con el SPM pueden beneficiarse de la suplementación con zinc (≥30 mg/día). La evidencia sobre el papel directo del zinc en la restauración de la regularidad del ciclo, en contraposición al alivio de los síntomas, es preliminar.
Hierro
Evidencia científica: Nutrientes esenciales como el hierro, el magnesio, el calcio, la vitamina D y los ácidos grasos omega-3 están estrechamente asociados con la salud menstrual. El hierro repone la pérdida de sangre menstrual. Una dieta rica en fibra puede ayudar a regular los niveles de estrógeno al promover una digestión saludable y la excreción del exceso de hormonas. La evidencia que vincula directamente la suplementación con hierro con la restauración de la regularidad del ciclo es escasa; el hierro está indicado más claramente en los casos en que el sangrado menstrual abundante provoca deficiencia.
Vitaminas del grupo B (B6 y B12)
Evidencia científica: Una revisión sistemática de ensayos controlados aleatorizados arroja evidencia consistente de que las mujeres con síntomas emocionales relacionados con el SPM pueden beneficiarse de la suplementación con vitamina B6 (≥50 mg/día). El consumo a largo plazo de suplementos de vitamina B6 en dosis altas (>100 mg/día) se ha asociado con efectos secundarios adversos como la neuropatía periférica; por lo tanto, la ingesta para el alivio de los síntomas premenstruales debe equilibrarse considerando la posible toxicidad. Se han destacado nutrientes específicos, entre ellos las vitaminas B12, el inositol, las vitaminas D, E y K, minerales como el calcio y el selenio, y otros compuestos como los ácidos grasos omega-3 y los probióticos, para el manejo del SOP.
Calcio
Evidencia científica: Una revisión sistemática arroja evidencia consistente de que las mujeres con síntomas emocionales relacionados con el SPM pueden beneficiarse de la suplementación con calcio (≥1000 mg/día). Existe evidencia limitada o nula que respalde el uso aislado de la vitamina D, los carbohidratos integrales, las isoflavonas de soya, los ácidos grasos dietéticos o la suplementación con magnesio en dietas específicas para el SPM. La evidencia es más sólida para la reducción de los síntomas del SPM que para la normalización de la duración del ciclo.
N-acetilcisteína (NAC)
Evidencia científica: Se ha demostrado que la N-acetilcisteína desempeña un papel terapéutico en la mejora de la inflamación y la sensibilidad a la insulina, la restauración de la función ovárica, el mantenimiento del equilibrio hormonal regular y la normalización del ciclo menstrual en el SOP, con menos efectos secundarios de importancia clínica. La evidencia en humanos es preliminar y se limita en gran medida a poblaciones con SOP.
Hierbas de uso tradicional y estudiadas científicamente
Vitex agnus-castus (sauzgatillo)
Uso tradicional: Vitex agnus-castus (VAC), el fruto del Vitex sagrado, también llamado sauzgatillo o pimienta del monje, tiene una larga tradición en el tratamiento de los trastornos del ciclo menstrual.
Mecanismo propuesto: Los efectos farmacológicos clínicos del extracto de VAC no están del todo claros, pero se supone que se deben a una actividad dopaminérgica en el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal, lo que conduce a una reducción de la secreción de prolactina y podría aliviar los síntomas del SPM y la mastalgia/mastodinia asociada.
Evidencia científica: Se analizaron datos de 1700 mujeres con una edad promedio de 30.2 años en un estudio de cohorte retrospectivo. Los trastornos del ciclo menstrual más comunes fueron la dismenorrea (43.8%) y la mastodinia/mastalgia (21.1%). El tratamiento de tres meses con extracto de VAC disminuyó sustancialmente el porcentaje de pacientes con ciclo irregular (del 9.1% al 0.1%). Sin embargo, se trató de un estudio observacional de cohorte retrospectivo sin control con placebo, lo que limita las conclusiones que pueden extraerse. Un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados encontró que el consumo de Vitex no tuvo un efecto significativo sobre la cantidad de sangrado menstrual en comparación con el grupo placebo en los ensayos que evaluaron el volumen de sangrado. Un estudio multicéntrico, abierto (sin control con placebo) en 1634 pacientes con SPM encontró que, después de un período de tratamiento de tres ciclos menstruales, el 93% de las pacientes reportaron una disminución en el número de síntomas o incluso el cese de las molestias del SPM. En general, la evidencia sobre el VAC para la regulación del ciclo es prometedora, pero sigue siendo limitada debido a la ausencia de ECA grandes y rigurosamente ciegos que aborden específicamente la irregularidad de la duración del ciclo.
Canela (Cinnamomum cassia / Cinnamomum verum)
Uso tradicional: Como una de las hierbas de la medicina tradicional china, la canela tiene las funciones de tonificar el fuego, ayudar al Yang, dispersar el frío, aliviar el dolor y activar la sangre. Como especia comestible común, se considera que tiene características antidiabéticas y anti-SOP.
Evidencia científica: La canela puede prevenir la resistencia a la insulina causada por una dieta alta en fructosa, y muchos ensayos clínicos han demostrado que la canela puede mejorar el metabolismo al mejorar la resistencia a la insulina. Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 45 mujeres evaluó la terapia de sustitución con canela. Los resultados mostraron que el ciclo menstrual de las pacientes que tomaban Cinnamomum cassia era más frecuente que el de aquellas que tomaban placebo, y la mejora del ciclo menstrual fue más evidente durante el período de estudio. Se demostró que la Cinnamomum cassia puede reducir significativamente la insulina en ayunas y la resistencia a la insulina en pacientes con SOP. La evidencia es preliminar; los ensayos son pequeños, y los efectos podrían mediarse principalmente a través de la sensibilización a la insulina, más que mediante una acción hormonal directa.
Dong Quai (Angelica sinensis)
Uso tradicional: Conocida también como dang-gui en la Medicina Tradicional China (MTC), el dong quai a veces se denomina el "ginseng femenino". En la MTC, el dong quai suele incluirse en combinaciones herbales para la menstruación anormal, el flujo menstrual suprimido, la dismenorrea y el sangrado uterino. Tradicionalmente, se cree que el dong quai tiene un efecto equilibrante o "adaptógeno" sobre el sistema hormonal femenino.
Evidencia científica: Contrariamente a la opinión de algunos autores, el dong quai no califica como fitoestrógeno y no parece tener acciones de tipo hormonal en el cuerpo. La Natural Medicines Comprehensive Database concluyó que el dong quai es "posiblemente ineficaz" para los síntomas de la menopausia y que no existe evidencia suficiente para determinar que sea eficaz para los problemas menstruales o el SPM. El dong quai es una de las hierbas chinas más comúnmente recetadas para problemas propios de las mujeres; a pesar de que se conoce como un "tónico femenino" y es utilizada por herbolarios de todo el mundo para una variedad de problemas menstruales, se ha realizado poca investigación para demostrar la seguridad y eficacia del dong quai. En general, la evidencia clínica en humanos sobre el dong quai como intervención independiente para los ciclos irregulares es insuficiente.
Shatavari (Asparagus racemosus)
Uso tradicional: El shatavari es una hierba tradicional ayurvédica ampliamente utilizada para apoyar la salud reproductiva de la mujer. Se considera una planta adaptógena y moduladora hormonal, que contiene constituyentes bioactivos como saponinas esteroidales (shatavarinas) que pueden ayudar a regular el equilibrio hormonal y la respuesta al estrés. Estos agentes botánicos se han empleado tradicionalmente para abordar una amplia gama de problemas de salud reproductiva, desde la dismenorrea, el SOP y la infertilidad, hasta el manejo de los síntomas asociados con el embarazo.
Evidencia científica: El uso tradicional y la evidencia científica emergente sugieren que el shatavari podría ser beneficioso para aliviar las alteraciones del estado de ánimo, la fatiga, los problemas de sueño y los síntomas relacionados con el estrés que suelen asociarse con el SPM. La evidencia clínica sólida que demuestre específicamente la restauración de la regularidad del ciclo menstrual mediante la suplementación con shatavari sigue siendo muy limitada, y faltan ECA de gran tamaño.
Ashwagandha (Withania somnifera)
Uso tradicional: La ashwagandha se ha empleado tradicionalmente en el Ayurveda para abordar una amplia gama de problemas de salud reproductiva, desde la dismenorrea y el SOP hasta el manejo de las irregularidades menstruales.
Evidencia científica: La relevancia potencial de la ashwagandha para la salud menstrual se atribuye en gran medida a sus propiedades adaptógenas y reductoras del cortisol. Dado que el cortisol inhibe la liberación de LH por parte de la hipófisis y de estrógeno por parte de los ovarios, lo que provoca la interrupción del ciclo menstrual, las intervenciones que moderan la respuesta al estrés son biológicamente plausibles. Sin embargo, la evidencia clínica directa en humanos que vincula la suplementación con ashwagandha con la restauración de la regularidad del ciclo actualmente es limitada y no concluyente.
Factores dietéticos y de estilo de vida
Patrón dietético general
Los factores relacionados con el estilo de vida y la nutrición pueden modular los procesos hormonales y contribuir a la variabilidad interindividual en los patrones menstruales. Dietas como el patrón mediterráneo, que enfatiza las frutas, las verduras, los granos integrales y las grasas saludables, favorecen el equilibrio menstrual, mientras que las dietas de alto índice glucémico y la restricción calórica severa pueden alterar los ciclos y desencadenar amenorrea.
Los granos integrales presentes en la dieta mediterránea pueden desempeñar un papel en la salud reproductiva debido a su alto contenido de fibra dietética, que puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, reducir la inflamación y promover el crecimiento de una microbiota intestinal favorable, relevante para condiciones como el SPM, las irregularidades menstruales y el SOP. Sin embargo, la evidencia disponible es muy limitada; existe alguna indicación de que una mayor adherencia a la dieta mediterránea podría asociarse positivamente con un menor riesgo de menarquia temprana y ciclos menstruales más cortos, aunque en un estudio no se relacionó con la dismenorrea.
La menstruación irregular, la menstruación dolorosa y el SPM se asociaron significativamente con una ingesta alta de calorías, proteínas, carbohidratos y grasa total en un estudio transversal, lo que subraya que tanto el exceso como la restricción dietética pueden ser problemáticos.
Disponibilidad energética
Un déficit energético (que puede ocurrir independientemente de los cambios en el peso corporal) parece ser el factor crítico tanto en las formas de AHF inducidas por la pérdida de peso como por el ejercicio. Loucks y Thuma (2003) establecieron el umbral de disponibilidad energética en 30 kcal/kg (en un entorno agudo), por debajo del cual se altera la pulsatilidad de la LH. El riesgo de trastornos menstruales aumenta con la disminución del contenido calórico de la dieta y la duración del déficit energético, y las mujeres con AHF presentan una disponibilidad energética significativamente menor.
Fibra dietética
Una dieta rica en fibra puede ayudar a regular los niveles de estrógeno al promover una digestión saludable y la excreción del exceso de hormonas. La fibra dietética también favorece el control glucémico y la diversidad de la microbiota intestinal, aspectos relevantes para las características metabólicas de la alteración del ciclo relacionada con el SOP.
Ejercicio
El ejercicio por sí solo no causa AHF; más bien, es el desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético lo que provoca la supresión hipotalámica, la deficiencia de estrógeno y las irregularidades menstruales. La baja disponibilidad energética resultante de altos volúmenes o intensidades de entrenamiento sin una ingesta calórica adecuada desempeña un papel central en la alteración del eje HHO. En contraste, la actividad física moderada se asocia con resultados metabólicos favorables en el SOP y no conlleva el mismo perfil de riesgo.
Manejo del estrés
Factores relacionados con el estilo de vida como la dieta, el sueño y el ejercicio median la relación entre la salud mental y las irregularidades menstruales, lo que subraya la necesidad de enfoques de atención médica integrales. Se ha reportado que seguir una dieta saludable y manejar el estrés son factores importantes para prevenir y manejar de forma natural los síntomas relacionados con la menstruación, específicamente mediante el consumo de alimentos frescos y no procesados y evitando alimentos ricos en carbohidratos refinados.
Mantenimiento del peso corporal
La resistencia a la insulina y la desregulación metabólica pueden afectar directamente la esteroidogénesis ovárica al estimular la producción de andrógenos y alterar el desarrollo folicular. La hiperinsulinemia también puede reducir la producción hepática de la globulina fijadora de hormonas sexuales, aumentando los andrógenos libres circulantes y contribuyendo a la disfunción ovulatoria. Tanto los estados de bajo peso como de sobrepeso se asocian con alteraciones menstruales a través de mecanismos distintos pero relacionados que involucran a la leptina, la adiponectina y la regulación de las hormonas sexuales.
Tabaquismo y alcohol
Los factores de riesgo modificables que contribuyen a la menstruación irregular incluyen la obesidad, el estrés y el tabaquismo. Como se describió anteriormente, el tabaquismo se asocia con un estado hipoestrogénico que puede contribuir a la alteración del ciclo, y la literatura de BMC Women's Health indica que la asociación entre el consumo de alcohol y la irregularidad del ciclo menstrual también ha sido objeto de investigación, aunque la evidencia requiere una mayor elucidación.
Referencias
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- Journal of Clinical Medicine: Role of Lifestyle and Nutrition in Menstrual Cycle Regularity
- PMC / NCBI: Nutritional Status and Anthropometric Indices in Relation to Menstrual Disorders: A Cross-Sectional Study
- PMC / NCBI: Effect of Calcium and Vitamin D Supplements as Adjuvant Therapy to Metformin on Menstrual Cycle Abnormalities in PCOS (RCT)
- PMC / NCBI: Dietary Supplements in Polycystic Ovary Syndrome — Current Evidence
- PMC / NCBI: Efficacy of Dietary Supplements as Adjunctive Therapy for PCOS: An Umbrella Meta-Analysis
- PMC / NCBI: Use of Vitex agnus-castus in Patients with Menstrual Cycle Disorders: A Retrospective Longitudinal Cohort Study
- PubMed: The Treatment of Premenstrual Syndrome with Preparations of Vitex agnus castus: A Systematic Review and Meta-Analysis
- PubMed: The Effects of Vitex agnus-castus on Menstrual Bleeding: A Systematic Review and Meta-Analysis
- PMC / NCBI: Treatment with Complementary and Alternative Traditional Chinese Medicine for Menstrual Disorders with PCOS
- PMC / NCBI: Ayurvedic Herbal Medicines: A Literature Review of Their Applications in Female Reproductive Health
- PMC / NCBI: Dietary and Lifestyle Management of Functional Hypothalamic Amenorrhea: A Comprehensive Review
- Endocrine Society: Functional Hypothalamic Amenorrhea — An Endocrine Society Clinical Practice Guideline
- ScienceDirect / Clinical Therapeutics: Menses Requires Energy: A Review of How Disordered Eating, Excessive Exercise, and High Stress Lead to Menstrual Irregularities
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- PMC / NCBI: The Relationship between Dietary Habits and Menstruation Problems in Women: A Cross-Sectional Study
- PMC / NCBI: Effect of Nutritional Interventions on Psychological Symptoms of Premenstrual Syndrome: A Systematic Review of RCTs
- PMC / NCBI: Severity of Menstrual Pain Is Associated with Nutritional Intake and Lifestyle Habits
- PMC / NCBI: Menstrual Irregularity: A Physiological Adaptation to Cope with Perceived Stress
- BMC Women's Health: Factors Associated with Menstrual Cycle Irregularity and Menopause
- Endocrinology and Metabolism: Association between Body Weight Changes and Menstrual Irregularity — KNHANES 2010–2012
- PMC / NCBI: Contemporary Alternatives to Plant Estrogens for Menopause
- Cambridge / Nutrition Research Reviews: Nutritional Practices to Manage Menstrual Cycle Related Symptoms: A Systematic Review
- Frontiers in Endocrinology: Functional Hypothalamic Amenorrhea in Adolescent Athletes
Remedios Naturales
Ingredientes
- 27-deoxyacteinCientífico
La 27-desoxiacteína (también denominada 23-epi-26-desoxiacteína) es el principal glucósido triterpénico de la cimicífuga (black cohosh), utilizado como marcador de estandarización en estudios clínicos. Es el compuesto bioactivo clave asociado con los efectos de la cimicífuga sobre la perimenopausia y el ciclo menstrual, actuando sobre los receptores de estrógeno hipotalámico-hipofisarios para modular la LH y normalizar los ciclos.
- ashwagandhaCientífico
La ashwagandha (Withania somnifera) se ha utilizado en la medicina ayurvédica durante más de 3,000 años para las irregularidades menstruales y la salud reproductiva. La evidencia científica muestra que modula los ejes hipotálamo-hipófiso-adrenal e hipotálamo-hipófiso-gonadal, reduce el cortisol y normaliza las gonadotropinas. Una revisión de ScienceDirect de 2025 confirma que puede mejorar la ovulación y la regularidad menstrual en mujeres con desequilibrios hormonales.
- espárragoCientífico
El extracto de raíz de A. racemosus fue evaluado en ECA que midieron puntuaciones de cuestionarios de síntomas menstruales junto con síntomas vasomotores en mujeres perimenopáusicas, demostrando mejoras en los parámetros de regularidad menstrual. Estudios en animales con extracto de raíz de A. officinalis mostraron aumentos dosis-dependientes de FSH, LH, estrógeno y progesterona, con incremento en el recuento de folículos ováricos. El uso tradicional ayurvédico para trastornos menstruales está bien documentado.
- cohosh negroCientífico
La cimicífuga (Actaea/Cimicifuga racemosa) cuenta con evidencia de ensayos clínicos para la regulación del ciclo menstrual, particularmente en el SOP. Una revisión sistemática de BMC de 2014 que analizó 8 ECA (762 mujeres) encontró que Cimicifuga racemosa era equivalente al citrato de clomifeno para la inducción de la ovulación y la regulación menstrual. Sus glucósidos triterpénicos interactúan con los receptores de estrógeno hipotalámico-hipofisarios para reducir la LH y regular el ciclo.
- vejiga de marCientífico
El informe de casos de Skibola de 2004 (BMC Complement Med, PMID 15294021, n=3) mostró que la ingesta de fucus vesiculoso en mujeres premenopáusicas con ciclos anormales aumentó la duración del ciclo entre 5.5 y 14 días y redujo significativamente el estradiol mientras elevaba la progesterona. La evidencia se clasifica como científica debido a que proviene de datos humanos, pero es muy preliminar.
- árbol castoCientífico
La normalización de los ciclos menstruales irregulares es una de las indicaciones más sólidas y consistentemente respaldadas para el Vitex, contando con la aprobación de la Comisión E alemana. Una amplia cohorte del mundo real (n=1700) encontró que la irregularidad del ciclo se redujo del 9.1% al 0.1% después de tres meses de uso de VAC. El mecanismo opera a través del eje HPO mediante la supresión de la prolactina mediada por dopamina y la normalización posterior de la LH y la progesterona.
- Raíz de salvia chinaCientífico
La menstruación irregular es uno de los usos clínicos históricamente más documentados y actualmente más vigentes del Danshen en la MTC y la medicina china moderna. Datos poblacionales a gran escala del sistema de seguro nacional de salud de Taiwán muestran que es el diagnóstico individual más común para el cual se prescribe Danshen. Su mecanismo implica promover la circulación sanguínea pélvica y reducir la estasis sanguínea.
- canelaCientífico
La canela (Cinnamomum cassia/verum) cuenta con evidencia preliminar de ECA que muestra que mejora la ciclicidad menstrual en mujeres con SOP. Un ensayo controlado aleatorizado de 2014 (PMID 24813595) encontró que la suplementación con canela mejoró significativamente la frecuencia menstrual en comparación con el placebo. Actúa reduciendo la resistencia a la insulina, un factor clave que impulsa la irregularidad del ciclo relacionada con el SOP.
- fenogrecoCientífico
El extracto de semilla de fenogreco (Trigonella foenum-graecum) ha demostrado una mejora significativa en la regularidad del ciclo menstrual en mujeres con SOP. Un estudio clínico encontró que, tras el tratamiento con fenogreco, el 71 % de las pacientes con ciclos irregulares por SOP lograron ciclos regulares. Reduce la resistencia a la insulina y posee propiedades antidiabéticas relevantes para el mecanismo de irregularidad del ciclo asociado al SOP.
- ferula assafoetidaCientífico
La asafétida es un emenagogo documentado en la medicina ayurvédica, persa y unani, utilizado para estimular y regular la menstruación. Un ECA doble ciego en humanos comparó asafétida (1 g/día) frente a anticonceptivo oral en 30 pacientes con SOP, evaluando como criterios de valoración primarios la regularidad menstrual y el estado ovárico.
- inositolCientífico
El inositol (particularmente el mio-inositol y el D-quiro-inositol) cuenta con sólida evidencia de ensayos clínicos para restablecer la regularidad del ciclo menstrual en mujeres con SOP. Un metaanálisis de 26 ECA (1691 pacientes) encontró que el tratamiento con inositol aumentó en 1,79 veces la probabilidad de tener un ciclo menstrual regular en comparación con el placebo, con no inferioridad respecto a la metformina. Un estudio prospectivo mostró que el 68% de las pacientes con SOP restablecieron la regularidad del ciclo.
- raíz de regalizCientífico
La raíz de regaliz (Glycyrrhiza spp.) se incluye en la revisión sistemática de BMC de 2014 (8 ECA, 762 mujeres) como una de las cinco plantas medicinales con evidencia corroborante para la irregularidad menstrual y el SOP. Su compuesto activo, la glicirricina, inhibe la 17β-hidroxiesteroide deshidrogenasa y la 17,20-liasa, reduciendo los niveles de andrógenos, un mecanismo clave para restaurar la regularidad del ciclo en condiciones hiperandrogénicas.
- MejoranaCientífico
La mejorana se usa tradicionalmente en la medicina mediterránea y de Oriente Medio para regular el ciclo menstrual. El ECA sobre SOP de 2016 demostró mejoras en parámetros hormonales (DHEA-S, sensibilidad a la insulina) relevantes para la regularidad menstrual.
- progesteronaCientífico
La progesterona es necesaria para la fase secretora del ciclo menstrual; su ausencia (anovulación) produce ciclos irregulares e impredecibles. La suplementación cíclica con progesterona restablece la regularidad del ciclo en mujeres con oligomenorrea debida a SOP, disfunción hipotalámica y perimenopausia. Los ensayos clínicos confirman este efecto.
- isoflavonas de soyaCientífico
Las isoflavonas de soya se han estudiado clínicamente en mujeres con SOP —una de las principales causas de ciclos irregulares—, mostrando mejoras en el equilibrio hormonal, incluidas reducciones en testosterona y LH junto con aumentos en estradiol y FSH. La evidencia clínica en SOP está respaldada por ECA.
- hoja de menta verdeCientífico
La hoja de menta verde (spearmint) cuenta con evidencia de ECA que muestra efectos antiandrogénicos en mujeres con SOP, reduciendo la testosterona libre y aumentando la LH, lo que favorece la ovulación y la regularidad de los ciclos. Un ensayo controlado aleatorizado de 30 días (42 participantes) encontró que el té de menta verde dos veces al día redujo significativamente la testosterona libre y aumentó la LH en aproximadamente un 30%, favoreciendo así la regularidad del ciclo menstrual en mujeres hiperandrogénicas.
- Tribulus TerrestrisCientífico
Tribulus terrestris ha sido estudiado en múltiples ensayos clínicos por irregularidad menstrual y oligo/anovulación relacionada con el SOP. Una revisión sistemática de BMC de 2014 (8 ECA, 762 mujeres) incluyó a Tribulus terrestris entre las hierbas con evidencia para la regulación menstrual. Estudios en animales y un ECA en humanos mostraron un aumento significativo de FSH y estradiol, lo que sugiere una capacidad de inducción de la ovulación.
- Vitex Agnus-CastusCientífico
Vitex agnus-castus (sauzgatillo) se ha utilizado durante más de 2,000 años y está aprobado por la Comisión E alemana para las irregularidades del ciclo menstrual. Múltiples ECA y un extenso estudio de cohorte en condiciones reales (n=1,700) mostraron que el tratamiento de 3 meses redujo la prevalencia de ciclos irregulares del 9.1% al 0.1%. Actúa de forma dopaminérgica sobre el eje hipotálamo-hipofisario para reducir la prolactina y normalizar la progesterona.
- MilenramaCientífico
La milenrama (yarrow) tiene una actividad emenagoga documentada y se ha utilizado en múltiples sistemas tradicionales para la amenorrea y la menstruación irregular. Los ensayos clínicos muestran que reduce el dolor de la dismenorrea y las irregularidades del sangrado menstrual, y la ESCOP aprueba su uso para los espasmos asociados con la dismenorrea.
- ámbarTradicional
Los textos de la Medicina Tradicional China documentan el ámbar (Hu Po) para la menstruación irregular y la amenorrea debidas a estasis de sangre. Ingresa en el canal del Hígado, que rige la menstruación, y actúa movilizando la sangre estancada. No existe evidencia clínica en humanos que aísle al ámbar como agente único para la regulación del ciclo.
- bupleurum falcatumTradicional
En la Medicina Tradicional China (MTC), B. falcatum trata las irregularidades menstruales relacionadas con el estancamiento de Qi de Hígado, y es un ingrediente central en fórmulas para trastornos menstruales. Los textos tradicionales documentan su uso para irregularidades menstruales, incluyendo menstruación retrasada, irregular y escasa. No existe evidencia clínica directa en humanos para la regulación del ciclo.
- Caesalpinia cristaTradicional
En la medicina tradicional ayurvédica y unani, las semillas de C. crista se describen como estimulantes uterinos e inductores de la ovulación, utilizados para tratar irregularidades menstruales, incluida la amenorrea. La validación científica en modelos animales de SOP (síndrome de ovario poliquístico) proporciona cierto respaldo preclínico corroborativo.
- CaléndulaTradicional
La caléndula se clasifica tradicionalmente como emenagoga —una hierba que estimula o regula el flujo menstrual— en las tradiciones de la medicina ayurvédica, unani, homeopática y herbolaria occidental. Se utiliza para la menstruación retrasada, escasa o irregular. No se han realizado ECA en humanos para esta indicación.
- corteza de casiaTradicional
La medicina tradicional china (MTC) utiliza la casia (cassia bark) para tratar irregularidades menstruales, incluidas la amenorrea y los ciclos irregulares, como parte de sus propiedades para calentar y mover la sangre. Esto está bien documentado en la literatura clásica de la MTC y en múltiples fuentes etnofarmacológicas, pero carece de evidencia proveniente de ensayos clínicos.
- judía catjangTradicional
La documentación tradicional sobre el uso del caupí (frijol de vaca) para la dismenorrea y las molestias del ciclo menstrual existe en registros etnobotánicos africanos y asiáticos. La revisión de Heliyon/PMC de 2024 incluye la dismenorrea entre los usos tradicionales de Vigna unguiculata. No se dispone de evidencia clínica.
- damianaTradicional
La damiana tiene un uso tradicional de larga data para las irregularidades menstruales en la medicina herbal mexicana y latinoamericana. Figura en múltiples farmacopeas tradicionales para trastornos menstruales. No se han realizado ensayos clínicos que evalúen su eficacia para la regulación del ciclo.
- dong quaiTradicional
Dong quai (Angelica sinensis) se ha utilizado en la Medicina Tradicional China durante más de 2,000 años como una hierba principal para la irregularidad menstrual, clasificada como un 'tónico sanguíneo' para regular y normalizar el ciclo. Es la hierba principal en la fórmula clásica Si Wu Tang para la nutrición de la sangre. La evidencia clínica occidental como agente único es limitada, pero el uso en la MTC para ciclos irregulares está ampliamente documentado.
- raíz de dong quaiTradicional
La raíz de dong quai (raíz de Angelica sinensis) es la forma preparada de una de las hierbas más utilizadas históricamente en la MTC para la irregularidad menstrual. Los textos tradicionales indican que regula el ciclo menstrual, nutre la sangre y aborda los períodos escasos o irregulares. La evidencia clínica independiente en ensayos occidentales es limitada, pero el uso tradicional extenso está bien documentado.
- aceite de onagraTradicional
El EPO se utiliza tradicionalmente para favorecer la regularidad del ciclo menstrual, particularmente dentro del manejo del SOP y de los protocolos generales de equilibrio hormonal en la medicina herbal occidental. La evidencia clínica sobre la regulación del ciclo como criterio de valoración específico se limita a estudios preliminares en SOP, que evaluaron la regularidad como resultado secundario.
- hinojoTradicional
El hinojo se ha utilizado en sistemas de medicina tradicional como emenagogo, es decir, una sustancia que estimula o regula el flujo menstrual. Figura en la medicina tradicional persa para la amenorrea y la oligomenorrea. Algunos productos combinados a base de hierbas que incluyen hinojo se utilizan clínicamente para las irregularidades del ciclo menstrual.
- matricariaTradicional
La matricaria tiene un papel tradicional bien documentado como emenagogo —utilizada para estimular o regular la menstruación— en la medicina popular europea, grecorromana y latinoamericana. El NCCIH incluye los trastornos menstruales entre sus usos tradicionales. Ningún ensayo clínico ha evaluado su eficacia para la regulación del ciclo.
- judía jacintoTradicional
La tradición ayurvédica documenta el uso de las flores de Lablab purpureus para promover la menstruación, mientras que la tribu Karbi de Assam utiliza preparaciones de la raíz como agente antifertilidad y abortivo. Estas representan aplicaciones tradicionales distintas relacionadas con la modulación del ciclo reproductivo.
- macaTradicional
La maca (Lepidium meyenii/peruvianum) ha sido utilizada por los pueblos andinos durante siglos como remedio para los desequilibrios hormonales y las irregularidades menstruales. Ha sido descrita en un estudio de PMC como tradicionalmente utilizada para tratar "irregularidades menstruales, infertilidad y síntomas menopáusicos". La evidencia clínica sobre la regulación del ciclo menstrual es limitada y se basa principalmente en casos, existiendo evidencia más sólida para el alivio de los síntomas menopáusicos.
- MorindaTradicional
Morinda officinalis está documentada en textos clásicos de la MTC y en revisiones etnofarmacológicas modernas como tratamiento tradicional para las irregularidades menstruales (ciclos irregulares), atribuido a sus propiedades tonificantes del yang de riñón y calentadoras del útero. No existen ensayos clínicos independientes que hayan validado este uso.
- ArtemisaTradicional
La regulación de los ciclos menstruales irregulares es uno de los usos tradicionales más antiguos y consistentemente documentados de A. vulgaris en la medicina europea, china e hindú. La Farmacopea Europea la incluye en preparaciones homeopáticas para este propósito. Su actividad estrogénica y sus propiedades uterotónicas, derivadas de las lactonas sesquiterpénicas, ofrecen una plausibilidad farmacológica, pero no existen ECA en humanos para su uso oral.
- MirraTradicional
La mirra se clasifica como emenagogo en múltiples sistemas de medicina tradicional, utilizado para estimular o regular el flujo menstrual. Se ha empleado para la amenorrea y la menstruación irregular en la MTC y el Ayurveda durante miles de años. No existen ensayos clínicos en humanos que aborden específicamente la regulación del ciclo menstrual.
- junciaTradicional
C. rotundus tiene un uso tradicional extenso en el Ayurveda, la medicina tradicional china (MTC) y la medicina Unani para la amenorrea, la oligomenorrea y las irregularidades menstruales en general. Se clasifica como una hierba emenagoga y reguladora del ciclo en estos sistemas. La evidencia farmacológica moderna respalda la modulación de las vías hormonales e inflamatorias, pero no existen ECA en humanos que aborden específicamente la regularidad del ciclo.
- árbol de la vida orientalTradicional
La tuya oriental está documentada en fuentes de NLM/RxList como de uso tradicional por parte de mujeres para problemas menstruales, incluidos los períodos irregulares. Este uso se atribuye a sus propiedades reguladoras de la sangre y refrescantes en la Medicina Tradicional China (MTC). No existen datos de ensayos clínicos.
- perejilTradicional
El perejil se encuentra entre los emenagogos tradicionales más ampliamente documentados, utilizado en distintos sistemas de medicina popular durante siglos para estimular la menstruación retrasada o ausente. Se cree que los aceites volátiles apiol y miristicina estimulan las contracciones del músculo liso uterino. No existe evidencia de ensayos clínicos.
- partenioTradicional
La regulación de la menstruación irregular es un uso tradicional bien documentado del tanaceto (feverfew) en las tradiciones herbolarias griega, europea y asiática. La planta se clasifica farmacológicamente como emenagogo. No existe evidencia clínica, y la documentación se limita a los registros de la medicina tradicional y popular.
- melocotónTradicional
La semilla de durazno (Tao Ren) es una de las principales hierbas de la MTC para la menstruación irregular debida a estasis sanguínea. Es un ingrediente principal en múltiples fórmulas clásicas para la amenorrea, los ciclos retrasados y la dismenorrea. No existen ensayos clínicos modernos específicos sobre el durazno para esta indicación.
- mastuerzoTradicional
Las semillas de pennycress se han atribuido tradicionalmente propiedades emenagogas (estimulantes de la menstruación) y se utilizaban en dosis pequeñas para ayudar a regular los ciclos menstruales. Herbolarios europeos, entre ellos Nicholas Culpeper, señalaron su uso para trastornos del útero. Ningún ensayo clínico ha evaluado este uso.
- peoníaTradicional
La raíz de peonía (Paeonia lactiflora, Bai Shao) se ha utilizado durante siglos en la Medicina Tradicional China para "nutrir la sangre y regular la menstruación", específicamente para los ciclos irregulares, la dismenorrea y el SOP. Una revisión sistemática de BMC de 2014 (8 ECA, 762 mujeres) incluyó a Paeonia lactiflora entre los medicamentos herbales con evidencia preclínica y clínica corroborante para la irregularidad menstrual en el SOP.
- sustancia pituitariaTradicional
La sustancia pituitaria se ha utilizado en tradiciones de terapia glandular para las irregularidades menstruales, con base en el papel central de la pituitaria en la producción de FSH y LH para coordinar el ciclo menstrual. Los profesionales de principios del siglo XX la incluían en fórmulas para la disfunción ovulatoria y la irregularidad del ciclo. No existen ensayos clínicos en esta indicación.
- RehmanniaTradicional
La rehmannia, particularmente su forma preparada (Shu Di Huang), es un tónico sanguíneo fundamental en la MTC utilizado para regular las irregularidades menstruales debidas a la deficiencia de sangre o de yin. Es un ingrediente esencial de Si Wu Tang (Decocción de las Cuatro Sustancias), la fórmula clásica para la deficiencia de sangre y las disarmonías ginecológicas. Los practicantes de MTC la prescriben para los ciclos menstruales tardíos, escasos o irregulares atribuibles a la insuficiencia de sangre.
- rehmannia glutinosaTradicional
La menstruación irregular es una indicación tradicional primaria de la raíz de rehmannia preparada (Shu Di Huang), utilizada para nutrir la Sangre del Hígado y la Esencia del Riñón en la MTC. Es un ingrediente clave en fórmulas ginecológicas que abordan la irregularidad del ciclo. Faltan datos de ensayos en humanos para la rehmannia aislada.
- rosaTradicional
Rosa rugosa tiene un uso documentado en la medicina tradicional de Asia oriental para la "menoxenia" (menstruación irregular), y Rosa damascena se utiliza en la medicina persa y unani para la regulación menstrual. Las propiedades antiespasmódicas y de fitoestrógeno leve de la rosa proporcionan una base farmacológica. No existen ECA específicos sobre la rosa y la regulación del ciclo menstrual.
- Rubia cordifoliaTradicional
R. cordifolia se utiliza tradicionalmente en la Ayurveda, la medicina Unani y la medicina coreana para regular los ciclos menstruales y tratar la amenorrea y las irregularidades menstruales. Los textos ayurvédicos describen su uso para el 'Yoniruk' (trastornos ginecológicos), y la medicina Unani emplea explícitamente la raíz para la amenorrea y las irregularidades menstruales. No se han realizado ensayos clínicos que evalúen la regulación del ciclo en humanos.
- alazorTradicional
El alazor se ha utilizado durante milenios en la medicina tradicional china (MTC), persa y de Oriente Medio para regular la menstruación, tratar la amenorrea y abordar los ciclos menstruales irregulares. Se considera un emenagogo que estimula el flujo sanguíneo uterino. Múltiples revisiones autorizadas confirman esto como una indicación tradicional principal.
- bolsa de pastorTradicional
La bolsa de pastor cuenta con una larga historia documentada en la medicina herbal europea y china como emenagogo, utilizada para promover o regular el flujo menstrual en casos de amenorrea. El King's American Dispensatory de 1898 la citaba específicamente para promover el flujo en la amenorrea y para tratar la menorragia crónica. No existen ensayos controlados en humanos para la regulación del ciclo en sí.
- vid de la liebreTradicional
Squawvine está documentada en la herbolaria tradicional como emenagogo y regulador menstrual. Las fuentes naturopáticas y eclécticas la identifican para regular el ciclo menstrual durante un período de varios meses de uso constante. No existe evidencia clínica.
- Angélica de SzechuanTradicional
CX se ha utilizado durante más de dos mil años en la MTC para regular los ciclos menstruales, tratar la amenorrea y abordar las irregularidades menstruales relacionadas con la estasis de sangre. Es una hierba fundamental en fórmulas ginecológicas clásicas como Tao Hong Si Wu Tang. Si bien la evidencia farmacológica respalda sus efectos sobre el músculo liso uterino, faltan ensayos clínicos controlados específicamente centrados en la regulación del ciclo.
- tribulusTradicional
Tribulus (Gokshura) tiene uso tradicional en el Ayurveda para las irregularidades menstruales, atribuido a su capacidad de regular las proporciones de gonadotropinas y la función ovárica. La evidencia clínica es indirecta (proveniente de ensayos sobre infertilidad anovulatoria); ningún ECA se ha centrado específicamente en la regularidad del ciclo como criterio de valoración primario.
- Ñame silvestreTradicional
El ñame silvestre tiene una larga tradición en la medicina herbal occidental para el tratamiento de la dismenorrea y las irregularidades uterinas, atribuida a sus propiedades antiespasmódicas y fitoestrogénicas leves. Los médicos eclécticos del siglo XIX lo utilizaron ampliamente para los cólicos menstruales y la irritación uterina. No se han realizado ensayos clínicos controlados que evalúen su efecto sobre la regularidad del ciclo menstrual.