Taurina (ácido 2-aminoetanosulfónico): Una Referencia Completa
1. Identidad, Caracterización Química y Fuentes Naturales
Identidad Química
La taurina (nombre IUPAC: ácido 2-aminoetanosulfónico) es un compuesto orgánico de origen natural con la fórmula química H2N−CH2−CH2−SO2−OH en su forma no zwitteriónica, y es un ácido amino sulfónico no proteinogénico ampliamente distribuido en los tejidos y órganos de los mamíferos. Al contener un grupo ácido sulfónico en lugar de un grupo ácido carboxílico, no participa en la síntesis de proteínas, pero generalmente se le sigue denominando aminoácido; como ácido amino sulfónico no proteinogénico, no está codificado por el código genético y se distingue de los α-aminoácidos formadores de proteínas.
A la taurina se le denomina aminoácido condicional porque se deriva de la cisteína, como otros aminoácidos, pero carece del grupo carboxilo que suele pertenecer a los aminoácidos. En cambio, contiene un grupo sulfuro y puede llamarse ácido amino sulfónico. La taurina es un aminoácido azufrado multifuncional y un nutriente condicionalmente esencial para los humanos, que desempeña un papel clave en diversos procesos biológicos.
Descubrimiento y Denominación
La taurina fue aislada por primera vez en 1827 por dos científicos alemanes, Friedrich Tiedemann y Leopold Gmelin, quienes descubrieron la presencia de esta sustancia en la bilis de un buey. El nombre "taurina" se deriva del término latino taurus, que significa toro o buey.
Distribución en el Cuerpo
La taurina es uno de los aminoácidos libres más abundantes en el cuerpo humano, y una persona de 70 kg puede contener hasta 70 g de taurina. En los mamíferos, la taurina tiene una distribución casi ubicua, con altas concentraciones en tejidos eléctricamente excitables (corazón y cerebro), retina, plaquetas y estructuras secretoras. La taurina es un constituyente principal de la bilis y puede encontrarse en el intestino grueso.
Fuentes Dietéticas Naturales
La taurina existe de forma natural en animales, incluyendo mamíferos, aves, peces e invertebrados acuáticos como ostras y mejillones. Aunque las plantas contienen menos del 1% de los niveles de taurina que se encuentran en los animales, las plantas más ricas en taurina son las algas, seguidas de los hongos y otras plantas terrestres. La ingesta diaria típica de taurina proveniente de los alimentos oscila entre 40 y 400 mg/día.
Biosíntesis Endógena
Entre las diversas vías por las cuales la taurina natural puede biosintetizarse, sus vías en el hígado humano provienen de la cisteína y/o la metionina. La síntesis de taurina en mamíferos ocurre en el hígado a través de la vía del ácido cisteína sulfínico. La taurina se sintetiza de forma natural en el páncreas del cuerpo humano mediante un proceso denominado vía del ácido cisteína sulfínico. Esto implica la oxidación del grupo sulfhidrilo de la molécula de cisteína para formar ácido cisteína sulfínico, el cual se descarboxila para formar hipotaurina y, finalmente, taurina. Las enzimas clave cisteína dioxigenasa (CDO) y cisteína sulfinato descarboxilasa (CSAD) son críticas para la biosíntesis natural de la taurina.
Producción Comercial y Formas Comunes
La mayor parte de la taurina se produce mediante síntesis química, ya que la extracción es menos eficiente, más costosa, y los materiales iniciales (por ejemplo, la bilis bovina u ovina) no están disponibles en cantidades suficientes para satisfacer la demanda del mercado global. A medida que la demanda pública de taurina ha aumentado, la producción comercial de esta sustancia se ha vuelto necesaria, con la introducción de la síntesis química. Esto generalmente se realiza mediante una reacción entre el óxido de etileno y el bisulfito de sodio para formar ácido isetiónico, el cual se utiliza para obtener la forma sintética de la taurina. Actualmente, la taurina se produce en una cantidad de más de 60,000 toneladas al año a partir de óxido de etileno o monoetanolamina.
La taurina está disponible comercialmente en varias formas, incluyendo:
- Polvo oral (a granel y en sobres)
- Cápsulas y tabletas
- Ingrediente añadido en bebidas energéticas
- Componente de fórmulas infantiles (para bebés prematuros)
- Preparaciones intravenosas/parenterales (uso clínico/farmacéutico)
A pesar de los mitos populares, la taurina utilizada en las bebidas energéticas se produce de forma sintética y no proviene de fuentes animales.
2. Uso Tradicional e Histórico
Medicina Tradicional China y Japonesa
Calculus Bovis (Goo en japonés, Niuhuang en chino — el cálculo biliar de Bos Taurus domesticus Gmelin) es uno de los materiales medicinales más preciados y comúnmente utilizados en Japón y China. Su uso se registró por primera vez en el Shennong Bencao Jing (Clásico de Materia Médica del Granjero Divino) hace más de dos mil años, y se ha utilizado en 650 de las 4,500 medicinas tradicionales chinas. De los 230 tipos de medicamentos cardioactivos de venta libre en Japón, 228 contienen C. Bovis, el cual tiene efectos sedantes, antiespasmódicos, para aliviar la fiebre, disminuir la inflamación y normalizar la función de la vesícula biliar.
El C. Bovis artificial es una mezcla de sales biliares, bilirrubina, taurina y otros ingredientes que se han encontrado y que se cree han contribuido a los efectos terapéuticos del C. Bovis natural. La taurina atenuó parcialmente las acciones nocivas de los ácidos biliares, y es posible que la relación entre la taurina y los ácidos biliares contribuya al efecto terapéutico del C. Bovis.
Siglos XIX y Principios del XX — Aislamiento Científico y Estudio Inicial
Durante gran parte de los siglos XIX y principios del XX, la taurina fue mayormente ignorada fuera de los círculos veterinarios. Se estudió principalmente por su papel en la conjugación de ácidos biliares, ayudando a emulsionar las grasas dietéticas. Los primeros estudios en animales revelaron la importancia de la taurina para la salud de los animales domésticos, pero su significado más amplio para la salud humana solo se conocería mucho más tarde.
Los científicos investigaron sus posibles usos medicinales, descubiertos en parte porque los gatos no pueden producir taurina y sufren de dolencias graves cuando esta está ausente de su dieta.
Reconocimiento Clínico Moderno en Japón
En 1985, la taurina fue aprobada por primera vez como tratamiento para pacientes con insuficiencia cardíaca en Japón. Más recientemente, la taurina ha sido aprobada en Japón para tratar los episodios similares a accidentes cerebrovasculares en pacientes con encefalomiopatía mitocondrial, acidosis láctica y episodios similares a accidentes cerebrovasculares (MELAS, por sus siglas en inglés), una enfermedad mitocondrial.
Ingreso al Mercado Global de Suplementos
La taurina comenzó a ganar reconocimiento y uso durante la década de 1990, impulsada principalmente por el auge de las bebidas energéticas y la expansión del mercado de suplementos dietéticos. En Europa, el uso de la taurina en alimentos y suplementos cobró relevancia a principios de la década de 2000. La taurina inicialmente ganó atención a través de su incorporación en bebidas energéticas y posteriormente se expandió a otras categorías de productos.
3. Constituyentes Clave, Bioquímica y Mecanismos de Acción
Base Estructural de la Actividad
La taurina es un ácido amino sulfónico no proteinogénico, lo que significa que contiene un grupo ácido sulfónico (−SO3H) en lugar del grupo ácido carboxílico (−COOH) típico que se encuentra en los aminoácidos formadores de proteínas. Esta estructura inusual sustenta su amplia actividad biológica en múltiples sistemas fisiológicos.
Mecanismos Establecidos
Las acciones citoprotectoras de la taurina contribuyen a la mejora de la salud clínica y nutricional de los humanos a través de diversos mecanismos, incluyendo la antioxidación, la producción de energía, la neuromodulación, la homeostasis del Ca2+ y la osmorregulación. A continuación se detalla cada mecanismo:
-
Osmorregulación y Regulación del Volumen Celular: La taurina es un osmolito orgánico involucrado en la regulación del volumen celular y proporciona un sustrato para la formación de sales biliares. Su capacidad para acumularse intracelularmente y liberarse en respuesta al estrés osmótico ayuda a las células a mantener la homeostasis del volumen.
-
Actividad Antioxidante: Se han reportado numerosos estudios que indican que la taurina es un antioxidante eficaz, pero el mecanismo subyacente a su actividad antioxidante no se comprende del todo. La acción antioxidante mejor establecida de la taurina es la neutralización del ácido hipocloroso (HOCl), un oxidante extremadamente tóxico generado por el sistema mieloperoxidasa-haluro. El grupo amino de la taurina puede neutralizar el ácido hipocloroso, una de las especies reactivas generadas por los neutrófilos. En esa reacción, la taurina se convierte en cloramina de taurina, que es menos tóxica que el ácido hipocloroso y actúa como modulador del sistema inmunitario. La porción de ácido sulfónico de la taurina es incapaz de neutralizar oxidantes comunes como el superóxido, el peróxido de hidrógeno y el radical hidroxilo.
-
Homeostasis del Calcio: La taurina desempeña un papel en la modulación de la concentración intracelular de calcio libre. La desregulación del Ca2+ intracelular se asocia con lesión isquémica e insuficiencia cardíaca, y el efecto amortiguador de la taurina sobre esta señal es un mecanismo clave en sus efectos cardioprotectores.
-
Conjugación de Ácidos Biliares: La taurina es un modulador ideal de varios procesos básicos, incluyendo la conjugación de ácidos biliares y el metabolismo lipídico. La taurina se conjuga con el colesterol, promoviendo la excreción de colesterol a través de la formación de sales biliares y la digestión de grasas.
-
Neuromodulación: La taurina satisface muchos de los criterios considerados esenciales para su inclusión en el inventario de neurotransmisores, pero aún no se ha identificado evidencia de un receptor específico de taurina en el sistema nervioso de los vertebrados. Su efecto neuroprotector se observa frente a la excitotoxicidad inducida por L-glutamato, mediante la cual contrarresta el aumento del calcio intracelular inducido por glutamato a través de los canales de calcio dependientes de voltaje y el receptor NMDA, previniendo así la despolarización de la membrana inducida por glutamato.
-
Estabilización de la Membrana: La taurina estabiliza las membranas mediante interacciones directas con fosfolípidos. Su inhibición de la enzima fosfolípido N-metiltransferasa altera el contenido de fosfatidilcolina y fosfatidiletanolamina de las membranas, lo cual, a su vez, afecta la función de proteínas clave dentro de la membrana.
-
Función Mitocondrial: Un creciente número de estudios ha demostrado que la suplementación con taurina protege contra patologías asociadas con defectos mitocondriales, como el envejecimiento, las enfermedades mitocondriales, el síndrome metabólico, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos neurológicos. Un mecanismo mitocondrial importante involucra la modificación del ARNt mitocondrial, donde la taurina participa en la síntesis de 5-taurinometiluridina, una modificación crítica para la traducción eficiente de las proteínas mitocondriales.
-
Efectos Antiinflamatorios: La taurina reduce los niveles de diferentes citocinas (incluyendo la interleucina (IL)-1α, IL-1β, IL-4, IL-5, IL-6, IL-10, IL-12p70, IL-13, IL-17 y el factor de necrosis tumoral (TNF-α)) durante la enfermedad o la lesión, según lo demuestran estudios preclínicos y clínicos.
4. Evidencia Científica por Área de Uso
4.1 Salud Cardiovascular
Insuficiencia Cardíaca
La taurina representa aproximadamente el 50% del total de aminoácidos libres en el corazón; se ha demostrado que mejora la contractilidad cardíaca y la función cardíaca tanto en modelos humanos como animales.
En un ensayo cruzado doble ciego con 14 pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) publicado en 1985, la suplementación con taurina mostró mejoras en el grupo de tratamiento. En este estudio, los investigadores suplementaron 6 g/día de taurina durante 4 semanas, con un período de lavado de 2 semanas antes de intercambiar los grupos. Se utilizaron parámetros clínico-radiográficos para evaluar la gravedad de la insuficiencia cardíaca. Doce de los 14 pacientes del grupo de tratamiento mostraron mejoras, en comparación con 3 de 14 en el grupo placebo.
Pacientes (n = 17) con insuficiencia cardíaca congestiva (fracción de eyección ≤ 50%) que recibieron 3 g/día de taurina durante 6 semanas mostraron una mejora significativa en la función sistólica del ventrículo izquierdo en comparación con el grupo control tratado con CoQ10 (coenzima Q10).
Existe abundante información experimental y cierta evidencia clínica disponible en la literatura que sugiere que la taurina podría ser beneficiosa en enfermedades cardiovasculares de diferentes etiologías. Sin embargo, es necesario realizar ensayos clínicos doble ciego a largo plazo antes de que la taurina pueda recomendarse inequívocamente como intervención nutricional para la prevención y/o el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
Presión Arterial
Una dosis más alta de taurina (6 g/día durante 7 días) disminuyó la presión arterial en pacientes con hipertensión. Se demostró que los mecanismos en estos estudios dependen de la modulación de un sistema simpático hiperactivo.
La taurina es prometedora para la salud cardiovascular a través de mecanismos como la regulación del calcio, la reducción de la presión arterial y los efectos antioxidantes y antiinflamatorios. A pesar de estos posibles beneficios, los estudios previos han arrojado resultados inconsistentes. Un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados (ECA) tuvo como objetivo evaluar la evidencia existente sobre los efectos cuantitativos de la taurina en los parámetros hemodinámicos y la clasificación de la función cardíaca.
El impacto de la taurina sobre la presión arterial sistólica se ve disminuido en pacientes con hipertensión y diabetes, quienes generalmente presentan una PAS basal elevada. Por el contrario, la taurina reduce eficazmente la presión arterial diastólica (PAD) en pacientes con hipertensión e insuficiencia cardíaca.
Diabetes Tipo 2 y Función Vascular
Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo reclutó a pacientes diabéticos (edad de 60.0 ± 8.6 años en el grupo de taurina, N = 82; y 59.1 ± 10.4 años en el grupo placebo, N = 83), quienes recibieron taurina (2.4 g/día) o placebo durante 12 semanas. La taurina inhibió significativamente la activación del influjo de calcio plaquetario en pacientes con diabetes tipo 2 (DT2) y podría ejercer efectos beneficiosos sobre la presión arterial y la disfunción vascular en pacientes con DT2.
Estudios clínicos también demostraron que los pacientes con diabetes tipo 2 que siguieron la suplementación con taurina (500 mg tres veces al día durante 2 semanas) atenuaron la disfunción vascular, evaluada mediante una menor dilación mediada por flujo (DMF), lo que indica que la taurina por sí sola revierte la disfunción endotelial, la cual es la vía principal hacia la aterosclerosis.
Evaluación de la evidencia: La base de evidencia cardiovascular consiste en múltiples ECA de tamaño pequeño a mediano y varios metaanálisis. La taurina es prometedora para la salud cardiovascular a través de mecanismos como la regulación del calcio, la reducción de la presión arterial y los efectos antioxidantes y antiinflamatorios; sin embargo, los estudios previos han arrojado resultados inconsistentes. Aún se requieren ensayos más grandes, a largo plazo y con suficiente poder estadístico.
4.2 Síndrome Metabólico
El síndrome metabólico (SM) es un conjunto de factores de riesgo interconectados que aumentan significativamente la probabilidad de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2. La taurina ha surgido como un posible agente terapéutico para el SM.
La taurina desempeña un papel fundamental en la regulación del metabolismo de la glucosa y los lípidos, la homeostasis de la presión arterial y la obesidad, en gran parte debido a sus acciones citoprotectoras, antioxidantes y antiinflamatorias. A pesar de los datos prometedores de estudios en animales, la eficacia de la suplementación con taurina en estudios en humanos ha sido inconsistente.
Un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados tuvo como objetivo evaluar los efectos de la suplementación con taurina sobre los parámetros relacionados con el SM, basándose en búsquedas electrónicas en Embase, PubMed, Web of Science, Cochrane CENTRAL y ClinicalTrials.gov. El análisis se centró en la presión arterial sistólica (PAS), la presión arterial diastólica (PAD), la glucosa en sangre en ayunas (GSA), los triglicéridos (TG) y el colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL-C).
Evaluación de la evidencia: La evidencia del beneficio de la taurina en el síndrome metabólico proviene principalmente de ECA de duración corta a moderada. Aunque se han observado señales favorables en varios parámetros, la heterogeneidad entre los ensayos limita las conclusiones definitivas.
4.3 Rendimiento y Recuperación en el Ejercicio
La taurina se ha convertido en un suplemento popular entre los atletas que intentan mejorar su rendimiento. Aunque la eficacia de la taurina como ayuda ergogénica sigue siendo controvertida, la evidencia aborda su eficacia en el rendimiento aeróbico y anaeróbico, el estrés metabólico, el dolor muscular y la recuperación.
Estudios revisados por pares investigaron la taurina como ingrediente único en dosis de menos de 1 g a 6 g, administradas entre 10 y 15 minutos hasta 2 horas antes de una sesión de ejercicio, o como una dosis crónica (de 7 días a 8 semanas) de consumo.
Rutherford y colegas demostraron que la suplementación con taurina (ingestión de 1.66 g) aumentó la oxidación de grasas hasta en un 16% en atletas durante el ejercicio, en comparación con el placebo, y esto podría deberse a la activación de la adenilato ciclasa.
En un estudio cruzado, doble ciego y controlado con placebo, 30 patinadores de velocidad varones jóvenes fueron asignados aleatoriamente a taurina (dosis única de 6 g) o placebo 60 minutos antes de las pruebas. Después de un período de lavado de 72 horas, los participantes completaron la condición opuesta. La taurina mejoró la potencia pico (Δ% = 13.41), la potencia media (Δ% = 3.95) y la potencia mínima (Δ% = 7.89) en comparación con el placebo.
A pesar de los beneficios teóricos de la suplementación con taurina, sus efectos clínicos sobre los marcadores de daño muscular y dolor muscular han sido inconsistentes. Algunos ECA han reportado una reducción significativa en los niveles de creatina cinasa (CK) y lactato deshidrogenasa (LDH), lo que sugiere efectos protectores sobre la integridad muscular después del ejercicio. Otros estudios no han encontrado un impacto significativo en estos marcadores ni en las medidas subjetivas de dolor muscular. Tales discrepancias pueden surgir de variaciones en el diseño del estudio, la dosis de taurina, la duración de la suplementación, el momento de la administración y las características de la población.
En conjunto, los hallazgos de una revisión metaanalítica reciente sugieren que la suplementación aguda con una dosis única de taurina es prometedora como ayuda ergogénica, pero su eficacia probablemente varía según la dosis, los procedimientos de cegamiento y el contexto del ejercicio. Se necesitan ensayos adicionales de alta calidad para establecer recomendaciones más definitivas.
Evaluación de la evidencia: Preliminar a moderada. La evidencia muestra algunos beneficios en la oxidación de grasas y la potencia anaeróbica de corta duración, pero los resultados son inconsistentes entre modalidades y poblaciones. La mayoría de los ensayos involucran muestras pequeñas y duraciones cortas.
4.4 Salud Neurológica y Neuroprotección
La taurina es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y presenta múltiples funciones en el sistema nervioso central (SNC), incluyendo la neuromodulación, la osmorregulación, el mantenimiento de la homeostasis del calcio, la estabilización de la membrana, la antioxidación, la antiinflamación y la neuroprotección, y también se considera un factor trófico durante el desarrollo del SNC.
La obesidad, la diabetes tipo 2 y sus comorbilidades asociadas afectan el metabolismo y la función cerebral. Las alteraciones en la homeostasis de la taurina pueden afectar procesos biológicos como el control de la osmolaridad, la homeostasis del calcio y la neurotransmisión inhibitoria, y se han reportado tanto en trastornos metabólicos como neurodegenerativos.
Los efectos neuroprotectores de la taurina han recibido considerable atención, y existe una gran cantidad de publicaciones que muestran la capacidad de la taurina añadida exógenamente para prevenir la toxicidad en neuronas o astrocitos in vitro, así como en modelos animales de trastornos neurológicos. Se ha demostrado que los tratamientos con taurina protegen los tejidos y las células contra el estrés oxidativo, el estrés mitocondrial y la inflamación.
MELAS (Enfermedad Mitocondrial)
La taurina ha sido aprobada en Japón para tratar los episodios similares a accidentes cerebrovasculares en pacientes con encefalomiopatía mitocondrial, acidosis láctica y episodios similares a accidentes cerebrovasculares (MELAS). Un ensayo multicéntrico, abierto y de fase III de 52 semanas investigó la suplementación con taurina para la prevención de episodios similares a accidentes cerebrovasculares en MELAS (publicado en el Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, 2019). Esta representa una de las aplicaciones terapéuticas de la taurina con mayor respaldo probatorio.
Evaluación de la evidencia: La evidencia neurológica más sólida se encuentra en MELAS, donde la taurina cuenta con aprobación regulatoria en Japón. Para otras afecciones neurológicas, la base de evidencia en humanos sigue siendo principalmente preclínica (animal e in vitro), y los datos de ensayos clínicos robustos son limitados.
4.5 Salud Ocular y Protección Retinal
La taurina puede ser especialmente importante para la retina. La concentración de taurina en la retina es más alta que en cualquier otro tejido del cuerpo, y la deficiencia de taurina causa estrés oxidativo retiniano, apoptosis y degeneración de los fotorreceptores y las células ganglionares retinianas. Los niveles bajos de taurina en plasma también pueden subyacer a la degeneración retiniana en humanos, por lo que la administración de taurina podría ejercer efectos neuroprotectores retinianos.
La toxicidad retiniana del medicamento antiepiléptico vigabatrina es causada por la depleción de taurina. Las ratas y ratones tratados con vigabatrina presentan una menor concentración de taurina en plasma, y la suplementación con taurina disminuyó la degeneración de fotorreceptores observada y la consecuente desorganización de las capas fotorreceptoras.
Se reportó que un estudio clínico que asociaba taurina, un bloqueador de los canales de calcio (diltiazem) y vitamina E mejoraba la visión en pacientes con retinitis pigmentosa.
Evaluación de la evidencia: La evidencia retiniana más sólida concierne a la depleción de taurina inducida por medicamentos (vigabatrina), la cual está documentada tanto en modelos animales como en observación clínica. La evidencia sobre la suplementación con taurina en la degeneración retiniana idiopática en humanos sigue en etapa inicial.
4.6 Salud Mitocondrial y Envejecimiento
Las concentraciones de taurina circulante disminuyen con el envejecimiento en ratones, monos y humanos. La reversión de esta disminución mediante la suplementación con taurina aumentó el período de salud (el período de vida saludable) y la esperanza de vida en ratones, y el período de salud en monos. Mecánicamente, la taurina redujo la senescencia celular, protegió contra la deficiencia de telomerasa, suprimió la disfunción mitocondrial, disminuyó el daño al ADN y atenuó la inflamación asociada al envejecimiento (inflammaging).
En humanos, las concentraciones más bajas de taurina se correlacionaron con varias enfermedades relacionadas con la edad, y las concentraciones de taurina aumentaron después del ejercicio de resistencia agudo. Para probar si la deficiencia de taurina es un factor impulsor del envejecimiento en humanos, se requieren ensayos de suplementación con taurina a largo plazo y bien controlados, que midan el período de salud y la esperanza de vida como resultados.
Sin embargo, los hallazgos del estudio histórico de 2023 publicado en Science por Singh et al. han sido objeto de un escrutinio activo. Un estudio posterior encontró que la concentración de taurina circulante no está asociada con la edad, la masa muscular, la fuerza, el rendimiento físico o la función mitocondrial en humanos. Por lo tanto, es poco probable que la deficiencia de taurina sea un factor impulsor primario del envejecimiento en humanos. La taurina ganó popularidad recientemente como suplemento dietético debido a investigaciones que encontraron que la suplementación con taurina mejoraba múltiples rasgos relacionados con la edad y extendía la esperanza de vida en organismos modelo (gusanos y ratones). Sin embargo, no existen datos clínicos sólidos que demuestren que su suplementación beneficie a los humanos en términos de resultados relacionados con el envejecimiento.
Evaluación de la evidencia: Preliminar y en debate activo. Existe evidencia sólida sobre el papel de la taurina en el envejecimiento en organismos modelo no humanos. La traducción a resultados de longevidad en humanos actualmente no está respaldada por datos de ensayos clínicos, y se han publicado hallazgos contradictorios en datos de cohortes humanas (a partir de 2025, según investigación del NIH/NIA).
4.7 Salud Hepática
La taurina se combina con ácidos biliares para ejercer efectos antioxidantes y antifibróticos, y puede atenuar el daño hepático inducido por el alcohol al inhibir la activación de las células estrelladas hepáticas (CEH). Se ha demostrado que los tratamientos con taurina mejoran la aparición y el desarrollo del hígado graso al ejercer efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antiapoptóticos.
Evaluación de la evidencia: La evidencia relacionada con el hígado es principalmente preclínica. Existen algunos datos clínicos provenientes de estudios de nutrición parenteral en los que los regímenes suplementados con taurina mejoraron los marcadores de la función hepática. Los datos de ECA en humanos que se centran específicamente en la enfermedad hepática como criterio de valoración principal son limitados.
5. Sistemas Corporales Asociados con la Taurina
Con base en la convergencia de la literatura científica, la taurina se ha asociado con los siguientes sistemas corporales y áreas de salud:
- Sistema cardiovascular: Protección contra la lesión por isquemia-reperfusión, modulación de la concentración de calcio intracelular, y efectos antioxidantes, antiaterogénicos y reductores de la presión arterial.
- Sistema nervioso central: Modulación de la excitabilidad neuronal, control cerebral del sistema cardiorrespiratorio, regulación del apetito, resistencia a la hipoxia, osmorregulación y antioxidación.
- Sistema visual/retina: Propiedades antioxidantes, antiapoptóticas, inmunomoduladoras y reguladoras de la homeostasis del calcio, relevantes para la salud retiniana.
- Músculo esquelético: Vital para preservar la integridad celular en los tejidos cardíaco, ocular, hepático, renal, del músculo esquelético y del sistema nervioso central.
- Hígado y sistema digestivo: Conjugación de ácidos biliares, metabolismo del colesterol y hepatoprotección.
- Mitocondrias: La taurina se encuentra abundantemente en tejidos excitables como el corazón, el cerebro, la retina y los músculos esqueléticos, donde la actividad mitocondrial es particularmente alta.
- Sistema inmunitario: A través de la formación de cloramina de taurina por reacción con el HOCl, modulando la actividad de neutrófilos y macrófagos.
6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios
La taurina se ha probado en una amplia gama de dosis en investigaciones clínicas en humanos. Las siguientes dosis han sido reportadas directamente en fuentes revisadas por pares:
- La ingesta dietética diaria típica proveniente de los alimentos oscila entre 40 y 400 mg/día.
- Las dosis de taurina en ensayos publicados en humanos han oscilado entre 500 mg/día y 10 g/día.
- Las dosis se categorizan en la literatura de ciencias del deporte como bajas (0.5–2 g), moderadas (3–5 g) y altas (mayores a 5 g).
- En el histórico ensayo cruzado doble ciego de ICC de 1985, se utilizaron 6 g/día de taurina durante 4 semanas.
- En un estudio de ICC, se utilizaron 3 g/día durante 6 semanas.
- Una dosis de 6 g/día durante 7 días disminuyó la presión arterial en pacientes con hipertensión.
- Se estudiaron 500 mg tres veces al día (1.5 g/día) durante 2 semanas para la función vascular en diabetes tipo 2.
- Se utilizaron 2.4 g/día durante 12 semanas en un ECA reciente de pacientes diabéticos con enfermedad arterial periférica.
- Se administró una dosis única de 6 g 60 minutos antes del ejercicio en un ensayo de rendimiento anaeróbico en patinaje de velocidad.
- La dosis oral más alta utilizada en ensayos controlados aleatorizados revisados por Shao y Hathcock fue de 150 mg/kg/día, o aproximadamente 10 g/día, durante 6 meses.
- Un estudio de evaluación de riesgos realizado por Shao y colegas estableció el nivel superior de suplementación con taurina en 3 g por día. Los únicos efectos adversos observados después de consumir una dosis de 3 g fueron trastornos gastrointestinales. La dosis mínima utilizada en estos ensayos fue de 3 g/día, mucho mayor que la ingesta habitual de taurina proveniente de una dieta normal (menos de 0.4 g/día).
7. Perfil de Seguridad, Toxicología e Interacciones Farmacológicas
Perfil General de Seguridad
Con base en informes publicados y en las opiniones de la EFSA y el SCF, la taurina no presenta ningún potencial de toxicidad reproductiva o del desarrollo, mutagenicidad, genotoxicidad o carcinogenicidad.
La seguridad de la suplementación fue revisada de manera exhaustiva por Shao y Hathcock en colaboración con el Council for Responsible Nutrition, quienes examinaron 30 ensayos clínicos controlados en humanos, revisados por pares y publicados, que involucraban la administración de taurina. No se observaron efectos adversos significativos en ningún ensayo.
Determinaciones Regulatorias de Seguridad
La EFSA confirmó un Nivel Sin Efecto Adverso Observado (NOAEL, por sus siglas en inglés) de 1,000 mg por kilogramo de peso corporal al día. La taurina y la d-glucuronolactona ocurren como ingredientes naturales en los alimentos y son metabolitos humanos normales. Sin embargo, también se utilizan en niveles mucho más altos en las bebidas energéticas.
Con base en estudios en humanos, se considera poco probable que una ingesta de aproximadamente 21 mg/kg de peso corporal al día cause efectos adversos para la salud. Un estudio de 18 meses mostró que la administración dietética de taurina hasta 2,500 mg/kg de peso corporal al día no produjo efectos adversos relacionados con el tratamiento en ratas macho ni hembra.
Efectos Adversos Observados
Los hallazgos variables reportados en los estudios revisados incluyen molestias gástricas, aumento así como disminución de triglicéridos, y disminución de la presión arterial en individuos hipertensos (pero no en otros pacientes). Los únicos efectos adversos observados en una evaluación de seguridad clave después de consumir una dosis de 3 g de taurina fueron trastornos gastrointestinales.
Bebidas Energéticas y Preocupaciones sobre Ingredientes Combinados
Se han reportado eventos cardiovasculares tras el consumo excesivo de bebidas energéticas; sin embargo, es difícil atribuir estos eventos directamente a la taurina, ya que las bebidas contienen múltiples ingredientes y su consumo a menudo se acompaña de una ingesta excesiva de alcohol o actividad física.
Con base en nuevos datos de estudios en humanos, la EFSA consideró poco probable que existieran interacciones acumulativas entre la taurina y la cafeína en relación con los efectos diuréticos (la pérdida de agua y sodio del cuerpo).
Poblaciones Especiales: Veganos e Individuos con Ingesta Baja
Los individuos que siguen una dieta vegana tienden a presentar los niveles de ingesta más bajos, debido a que las fuentes de taurina son de origen animal. Dado que la taurina no está presente en cantidades apreciables en los alimentos vegetales, los veganos dependen enteramente de la síntesis endógena, lo que puede resultar en concentraciones circulantes más bajas, aunque esto no necesariamente produce una deficiencia manifiesta en adultos sanos capaces de una síntesis adecuada.
Interacciones Farmacológicas y Contextos Farmacológicos Específicos
La toxicidad retiniana del medicamento antiepiléptico vigabatrina es causada por la depleción de taurina, y la suplementación con taurina disminuyó la degeneración de fotorreceptores observada en modelos animales. Esta interacción está clínicamente documentada y tiene implicaciones para los pacientes tratados con vigabatrina.
Los niveles séricos disminuidos de taurina se han asociado con muchas patologías inducidas por estrés oxidativo. Ciertos estados de enfermedad —incluyendo la insuficiencia renal (donde la reabsorción renal de taurina puede estar afectada), la restricción dietética severa y los trastornos metabólicos— pueden afectar la homeostasis de la taurina y podrían justificar un monitoreo o suplementación bajo supervisión clínica.
Los estudios en humanos disponibles para la evaluación de riesgos no fueron de calidad suficiente (debido al bajo número de participantes, poblaciones no sanas y corta duración) para ser utilizados como base única para la caracterización de riesgos. Esta limitación se aplica tanto a las evaluaciones de seguridad como a las de eficacia, y se necesita más investigación en humanos a gran escala y de larga duración en todas las aplicaciones terapéuticas propuestas.
Referencias
- Ripps H, Shen W. "Review: taurine: a 'very essential' amino acid." Molecular Vision, 2012. PubMed/NIH.
- Schaffer SW, et al. "Effects and Mechanisms of Taurine as a Therapeutic Agent." Biomolecules & Therapeutics, 2018. PMC.
- Militante JD, Lombardini JB. "The potential health benefits of taurine in cardiovascular disease." Journal of Cardiovascular Disease Research, 2008. PMC.
- Liu X, et al. "Insights into the cardiovascular benefits of taurine: a systematic review and meta-analysis." Nutrition Journal, 2024. PMC.
- Bkaily G, Jacques D. "Functional Role of Taurine in Aging and Cardiovascular Health: An Updated Overview." Nutrients, 2023. PMC.
- Elbarbary NS, et al. "The Anti-Inflammatory Effect of Taurine on Cardiovascular Disease." Nutrients, 2020. PMC.
- Mero A, et al. "Taurine in sports and exercise." Journal of the International Society of Sports Nutrition, 2021. PMC.
- Waldron M, et al. "The Dose Response of Taurine on Aerobic and Strength Exercises: A Systematic Review." Nutrients, 2021. PMC.
- Arazi H, et al. "Taurine supplementation enhances anaerobic power in elite speed skaters: A double-blind, randomized, placebo-controlled, crossover study." PMC, 2023.
- Singh P, et al. "Taurine deficiency as a driver of aging." Science, 2023.
- "Experimental Evidence Against Taurine Deficiency as a Driver of Aging in Humans." PMC, 2025.
- NIH News Release: "NIH researchers conclude that taurine is unlikely to be a good aging biomarker." National Institutes of Health, 2025.
- Froger N, et al. "Taurine: a promising nutraceutic in the prevention of retinal degeneration." PMC, 2023.
- "Taurine Provides Neuroprotection against Retinal Ganglion Cell Degeneration." PMC, 2012.
- Tang X, et al. "Taurine reduces the risk for metabolic syndrome: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials." Nutrition & Diabetes, 2024. PMC.
- "Neuroprotective Mechanisms of Taurine against Ischemic Stroke." PMC, 2014.
- Takahashi K, et al. "Quality and safety issues related to traditional animal medicine: role of taurine." Journal of Biomedical Science, 2010. PMC.
- "Taurine and inflammatory diseases." PMC, 2014.
- "Physiological roles of taurine in heart and muscle." PMC, 2010.
- Bhatt DL, et al. "The Role of Taurine in Mitochondria Health: More Than Just an Antioxidant." Molecules, 2021. MDPI.
- EFSA. "EFSA adopts opinion on two ingredients commonly used in some energy drinks." European Food Safety Authority, 2009.
- FDA. Agency Response Letter GRAS Notice No. GRN 000586 — Taurine. U.S. Food and Drug Administration.
- Costantini MV, et al. "Caffeine, D-glucuronolactone and Taurine Content in Energy Drinks: Exposure and Risk Assessment." PMC, 2022.
- Baliou S, et al. "Taurine Supplementation as a Neuroprotective Strategy upon Brain Dysfunction in Metabolic Syndrome and Diabetes." Nutrients, 2022. PMC.
- Wikipedia: Taurine — for chemical formula and nomenclature reference.
- Bhatt DK, et al. "Taurine in Congestive Heart Failure." International Journal of Clinical Cardiology, 2021.
- Chen L, et al. "Taurine ameliorates blood pressure and vascular function in patients with type 2 diabetes: Randomized, double-blind, placebo-controlled trial." PMC, 2025.
- "The effect of taurine supplementation on markers of muscle damage and muscle pain in an athletic population: A systematic review and meta-analysis." Heliyon, 2025.