Olivo (Olea europaea L.): Una Referencia Integral
1. Identidad
Nombres Botánicos y Químicos
El olivo (Olea europaea) es originario de la región mediterránea, y tanto el aceite como el fruto son algunos de los componentes principales de la dieta mediterránea. Varias especies dentro de la familia del olivo, conocida botánicamente como Olea europaea, proporcionan productos comerciales como alimentos, madera, cosméticos y medicina. El árbol pertenece a la familia Oleaceae. El nombre común "olivo" se usa para referirse al árbol mismo, su fruto (la drupa), el aceite extraído y, cada vez más, a la hoja seca utilizada como suplemento.
La oleuropeína es un secoiridoide glicosilado, un compuesto fenólico amargo que se encuentra en la piel, la pulpa, las semillas y las hojas de la aceituna verde. El término oleuropeína se deriva del nombre botánico del olivo, Olea europaea. Químicamente, la oleuropeína es el éster del ácido elenólico y el 3,4-dihidroxifeniletanol.
Fuente Natural y Partes Utilizadas
El olivo, Olea europaea, es originario de la cuenca del Mediterráneo y de partes de Asia Menor. El fruto y el aceite extraído por prensado tienen una amplia gama de aplicaciones terapéuticas y culinarias. Los compuestos fenólicos se encuentran en todas las partes de la planta del olivo, pero su naturaleza y concentración varían considerablemente entre los distintos tejidos. Las partes comercialmente relevantes son el fruto (drupas), el aceite prensado en frío y las hojas, las tres se utilizan en alimentación, suplementación y medicina tradicional.
Formas y Preparaciones Comunes
- Aceite de Oliva Extra Virgen (AOEV): Aceite prensado en frío a partir de aceitunas frescas, que conserva los niveles más altos de compuestos fenólicos. Se usa como grasa culinaria y en estudios clínicos como intervención dietética.
- Aceite de Oliva Virgen (AOV): Prensado en frío pero con criterios de calidad ligeramente menos estrictos que el AOEV; menor contenido de polifenoles.
- Aceite de Oliva Refinado: Refinado química o térmicamente; contenido de polifenoles significativamente reducido.
- Aceitunas de Mesa: Fruto entero procesado, consumido como alimento. Durante el procesamiento de las aceitunas verdes amargas e incomestibles para su consumo como aceitunas de mesa, la oleuropeína se elimina mediante varios métodos, incluida la inmersión en lejía.
- Extracto de Hoja de Olivo (EHO): Extracto seco o líquido estandarizado según su contenido de oleuropeína y/o hidroxitirosol, disponible en cápsulas, tabletas, tinturas, tés y polvos. Se encuentra disponible en varias formas, incluidas cápsulas, tinturas, polvos y tés.
2. Uso Tradicional e Histórico
Orígenes Antiguos
El olivo se cultivó por primera vez alrededor del 5000 a. C., o incluso antes, en la costa del Carmelo de la antigua Israel. Allí se han excavado prensas de aceituna simples en el yacimiento neolítico de Kfar Samir. Los olivos silvestres, que se originaron en Asia Menor, ya eran recolectados por pueblos neolíticos desde el octavo milenio a. C.
El cultivo del olivo y la producción de aceite en el Mediterráneo oriental pueden rastrearse hasta los archivos de la antigua ciudad-estado de Ebla (2600–2240 a. C.), ubicada en las afueras de Alepo. Los egipcios dinásticos, antes del año 2000 a. C., importaban aceite de oliva de Creta, Siria y Canaán, y el aceite era un artículo importante de comercio y riqueza. Los minoicos usaban el aceite de oliva en ceremonias religiosas. El aceite se convirtió en un producto principal de la civilización minoica, donde se cree que representaba riqueza.
Grecia y Roma
Las aceitunas y el aceite de oliva no solo fueron un componente importante de la dieta mediterránea antigua, sino también una de las industrias más exitosas de la antigüedad. El cultivo del olivo se extendió con la colonización fenicia y griega desde Asia Menor hacia Iberia y el norte de África, y el aceite de oliva fino se convirtió en un gran producto comercial hasta el período romano y más allá.
Además de como alimento, el aceite de oliva se ha utilizado en rituales religiosos, medicinas, como combustible en lámparas de aceite, en la fabricación de jabón y en el cuidado de la piel. Los espartanos y otros griegos usaban el aceite para friccionarse mientras se ejercitaban en los gimnasios. Desde sus comienzos, a principios del siglo VII a. C., el uso cosmético del aceite de oliva se extendió rápidamente a todas las ciudades-estado helénicas, junto con el entrenamiento desnudo de los atletas, y duró casi mil años a pesar de su gran costo.
Uso Bíblico y del Cercano Oriente
Las aceitunas y su cultivo se mencionan extensamente en textos agrícolas romanos antiguos, incluidos los de Catón (De Agricultura, siglo II a. C.) y Columela (De re rustica, siglo I d. C.), así como en la Mishná y el Talmud hebreos (siglo III d. C.). El texto bíblico sugiere que los antiguos israelitas usaban aceite de oliva en la unción de sumos sacerdotes y reyes (Éxodo 30:33) y como combustible para lámparas (Éxodo 27:20, Levítico 24:2). El olivo también simbolizó la paz y la prosperidad en la Biblia (Génesis 8:11, Deuteronomio 8:8), y la victoria y la sabiduría en la antigua Grecia.
Uso Medicinal y Tradicional
Si bien su fruto y el aceite derivado de él son pilares de una dieta saludable, las hojas del olivo también se han utilizado durante siglos en prácticas de medicina tradicional y popular. Históricamente, culturas desde Egipto hasta Grecia y Roma han empleado preparaciones de hoja de olivo para tratar diversas dolencias, incluidas fiebres, infecciones y heridas. El té y las tinturas de hoja de olivo se usan comúnmente como agentes hipotensores y antiinflamatorios en Grecia, Italia, Marruecos, Palestina, Argelia y África Oriental.
3. Componentes Clave y Compuestos Activos
Fracción de Ácidos Grasos
El aceite de oliva contiene aproximadamente un 98% de ácidos grasos, principalmente ácido oleico, y un 2% de componentes menores compuestos por más de 230 sustancias como escualeno, tocoferoles, esteroles y polifenoles. El aceite de oliva extra virgen contiene entre un 55–83% de ácido oleico y un 3.5–21% de ácido linoleico. El ácido oleico es un ácido graso monoinsaturado omega-9 y es el componente individual más abundante del aceite de oliva.
Compuestos Fenólicos
Los principales constituyentes activos del aceite de oliva incluyen el ácido oleico, constituyentes fenólicos y escualeno. Los principales compuestos fenólicos, el hidroxitirosol y la oleuropeína, le dan al aceite de oliva extra virgen su sabor amargo y picante. Los componentes bioactivos del aceite de oliva incluyen ácido oleico, tirosol, hidroxitirosol, ácido linoleico, oleuropeína, ácido oleanólico, ácido maslínico y melatonina.
La oleuropeína es el principal glucósido en las aceitunas y es responsable del sabor amargo de las aceitunas inmaduras y no procesadas. Durante la maduración del fruto o como resultado del procesamiento de la aceituna (como la producción de aceite), ocurren reacciones químicas y enzimáticas que reducen la concentración de oleuropeína y aumentan la de hidroxitirosol, que es el principal producto de degradación de la oleuropeína.
Las drupas verdes de aceituna son ricas en biofenoles secoiridoides como la oleuropeína, la demetiloleuropeína, el ligustrósido y sus derivados hidrolíticos, como la oleuropeína aglicona, el elenolato, el éster metílico de oleósido-11, el ácido elenoico, el hidroxitirosol y el tirosol. El oleocantal y la oleaceína presentes en el aceite de oliva virgen son formas isoméricas dialdehídicas del ligustrósido y de la oleuropeína aglicona, respectivamente.
El aceite de oliva contiene numerosos polifenoles, entre ellos el ácido elenólico y el alfa-tocoferol, un compuesto de la vitamina E. La oleuropeína, junto con otros compuestos estrechamente relacionados como el 10-hidroxioleuropeína, el ligustrósido y el 10-hidroxiligustrósido, son ésteres de tirosol del ácido elenólico. Otros constituyentes fenólicos incluyen flavonoides, lignanos y pinoresinol.
Los principales constituyentes a los que se atribuyen los beneficios para la salud de las hojas de olivo son la oleuropeína y el hidroxitirosol, así como varios otros flavonoides, como el verbascósido, la apigenina-7-glucósido y la luteolina-7-glucósido.
Oleocantal
El oleocantal es un feniletanoide, un tipo de compuesto fenólico natural que se encuentra en el aceite de oliva extra virgen. Parece ser responsable de la sensación de ardor que se produce en la parte posterior de la garganta al consumir dicho aceite. El oleocantal es un éster de tirosol y su estructura química está relacionada con la de la oleuropeína, también presente en el aceite de oliva. La concentración de oleocantal en el AOEV es variable, y va desde tan solo 0.2 mg/kg hasta 498 mg/kg.
Otros Compuestos Menores
En una cantidad de referencia de 100 gramos de aceite de oliva, este aporta 884 kcal de energía alimentaria, y es una fuente rica en vitamina E (96% del VD) y vitamina K (50% del VD). El aceite también contiene escualeno —un hidrocarburo triterpénico— así como beta-sitosterol, campesterol y otros fitosteroles.
4. Mecanismos de Acción Establecidos
Actividad Antioxidante
Los principales fenólicos —hidroxitirosol, tirosol y oleuropeína— aparecen en niveles más altos en el aceite de oliva virgen y han demostrado actividad antioxidante. Se cree que los antioxidantes son responsables de varias de las actividades biológicas del aceite de oliva. Los polifenoles actúan como antioxidantes tanto para preservar el aceite de la oxidación como para beneficiar la salud al ser ingeridos. Se ha demostrado que la oleuropeína, el principal constituyente de las hojas de olivo, es un potente antioxidante. Su actividad de eliminación de radicales ha sido bien documentada.
Inhibición de la Enzima COX (Oleocantal)
En 2005, investigadores del Instituto Monell y colaboradores anunciaron el descubrimiento de que el oleocantal es un agente antiinflamatorio no esteroideo que inhibe la actividad de las enzimas ciclooxigenasa (COX). El ibuprofeno es un inhibidor de las enzimas ciclooxigenasa COX-1 y COX-2, que catalizan pasos en las vías bioquímicas de inflamación derivadas del ácido araquidónico hacia las prostaglandinas proinflamatorias [PGE2]. El oleocantal, al igual que el ibuprofeno, provocó una inhibición dependiente de la dosis de las actividades de COX-1 y COX-2, con una reducción de la biosíntesis de prostaglandinas proinflamatorias [PGE2].
La investigación muestra que, a la misma concentración, el oleocantal inhibe COX-1 y COX-2 con mayor eficacia que el ibuprofeno. A 25 micromolar, el oleocantal inhibe la actividad de COX entre un 41 y un 57%, mientras que el ibuprofeno, a la misma concentración, la inhibe solo entre un 13 y un 18%. El estudio actual identificó a TRPA1 como el receptor activado tanto por el oleocantal como por el ibuprofeno, y los hallazgos establecen que el oleocantal causa la sensación distintiva de ardor del aceite de oliva a través de su activación de TRPA1. Estos hallazgos se establecieron principalmente in vitro; la relevancia clínica a dosis dietéticas aún está bajo investigación.
Efectos Endoteliales y Vasculares
En humanos, se ha demostrado que la oleuropeína reduce el índice de rigidez vascular, lo que indica efectos beneficiosos sobre la elasticidad arterial y la función vascular. Aumentó la actividad de la eNOS al restaurar la fosforilación de la eNOS aórtica, aunque este hallazgo proviene principalmente de modelos preclínicos.
Protección Contra la Oxidación de LDL
Los polifenoles presentes en el aceite de oliva han recibido cada vez más atención científica, particularmente desde que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) aprobó la declaración de propiedades saludables de que "los polifenoles del aceite de oliva ayudan a proteger las lipoproteínas de baja densidad (LDL) del daño oxidativo", un efecto atribuido a su actividad antioxidante. Se ha demostrado que la oleuropeína inhibe la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad tanto in vitro como in vivo.
Señalización de Insulina
Los componentes bioactivos clave del aceite de oliva, como el ácido oleico y los compuestos fenólicos, fueron identificados como moduladores de la señalización de insulina. Estos compuestos mejoraron la vía de señalización de insulina, mejoraron el metabolismo lipídico y redujeron el estrés oxidativo al disminuir la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS).
5. Evidencia Científica por Área de Uso
5.1 Salud Cardiovascular
El cuerpo de evidencia humana más sólido sobre el aceite de oliva se relaciona con la reducción del riesgo cardiovascular, establecido de forma más prominente a través del estudio PREDIMED.
El estudio PREDIMED fue un ensayo multicéntrico, aleatorizado, de prevención primaria de ECV, realizado en España con 7,447 participantes de entre 55 y 80 años, sin ECV prevalente al momento del reclutamiento pero con alto riesgo de ECV. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a una de las siguientes tres intervenciones dietéticas: una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva extra virgen (dieta mediterránea con AOEV), una dieta mediterránea suplementada con frutos secos (dieta mediterránea con frutos secos), o una dieta de control consistente en el consejo de seguir una dieta baja en grasas. El reclutamiento comenzó en junio de 2003 y finalizó en junio de 2009.
El 13 de junio de 2018, el New England Journal of Medicine (NEJM) retractó el estudio PREDIMED de 2013 debido a un error en los procedimientos de aleatorización que afectó a una parte de los participantes. A pesar de estas revelaciones, no hubo un cambio significativo en los resultados del ensayo cuando los investigadores volvieron a analizar los datos: tanto en el estudio original como en el republicado, la incidencia de enfermedad cardiovascular en los grupos de dieta mediterránea se redujo en aproximadamente un 30% en comparación con la dieta de control.
Un análisis observacional de la población de PREDIMED examinó específicamente el consumo de aceite de oliva. El análisis incluyó a 7,216 hombres y mujeres con alto riesgo cardiovascular, de entre 55 y 80 años. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a una de tres intervenciones: dietas mediterráneas suplementadas con frutos secos o aceite de oliva extra virgen, o una dieta de control baja en grasas. El análisis se realizó como un estudio observacional de cohorte prospectivo. El seguimiento medio fue de 4.8 años. Por cada aumento de 10 g/día en el consumo de aceite de oliva extra virgen, el riesgo de enfermedad cardiovascular y de mortalidad disminuyó en un 10% y un 7%, respectivamente. No se encontraron asociaciones significativas para el cáncer ni para la mortalidad por todas las causas. Las asociaciones entre eventos cardiovasculares y el consumo de aceite de oliva extra virgen fueron significativas en los grupos de intervención con dieta mediterránea, pero no en el grupo de control. El consumo de aceite de oliva, específicamente la variedad extra virgen, se asocia con riesgos reducidos de enfermedad cardiovascular y mortalidad en personas con alto riesgo cardiovascular.
Fuerza de la evidencia: Moderada a fuerte para el beneficio cardiovascular del AOEV dentro de un contexto dietético mediterráneo. El reanálisis de PREDIMED mantuvo los hallazgos centrales, pero los factores de confusión codietéticos (frutos secos, patrón dietético completo) dificultan aislar la contribución independiente del AOEV.
5.2 Presión Arterial (Extracto de Hoja de Olivo)
Un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado, cruzado, investigó los efectos de un extracto de hoja de olivo (EHO) rico en fenólicos sobre la presión arterial. Un total de 60 hombres prehipertensos consumieron diariamente EHO (136 mg de oleuropeína; 6 mg de hidroxitirosol) o un control sin polifenoles durante 6 semanas antes de pasar al brazo alternativo tras un período de lavado de 4 semanas. La presión arterial sistólica diurna (−3.95 mmHg, p=0.027) y la presión arterial sistólica de 24 horas (−3.33 mmHg, p=0.045), así como la presión arterial diastólica diurna y de 24 horas, fueron significativamente más bajas tras la ingesta de EHO, en comparación con el control.
El EHO también indujo, en comparación con el control, reducciones en el colesterol total plasmático (−0.32 mmol/L, p=0.002), el colesterol LDL (−0.19 mmol/L, p=0.017) y los triglicéridos (−0.18 mmol/L, p=0.008).
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 sintetizó esta evidencia. Se incluyeron doce estudios (n = 819 participantes). Los análisis globales mostraron que la suplementación con EHO redujo significativamente los niveles de triglicéridos (DMP = −9.51 mg/dL, IC del 95% −17.83, −1.18; P=0.025) y la presión arterial sistólica (DMP = −3.86 mmHg, IC del 95% −6.44, −1.28 mmHg; P=0.003).
El extracto de hoja de olivo puede disminuir la presión arterial de 24 horas, la carga de presión arterial y la variabilidad de la presión arterial diastólica, con mejoría del perfil lipídico, la inflamación sistémica y el peso corporal en pacientes hipertensos.
Fuerza de la evidencia: Moderada. Múltiples ECA de tamaño pequeño a mediano muestran reducciones consistentes y modestas de la presión arterial (reducciones sistólicas en el rango de 3–4 mmHg) en poblaciones prehipertensas e hipertensas. Aún se necesitan ensayos más grandes y de mayor duración.
Nota sobre la EFSA: "Cuando se somete a prueba bajo los más altos estándares científicos, todavía no existe suficiente evidencia en humanos para confirmar una relación de causa y efecto en la reducción del colesterol LDL o de la presión arterial sistólica", como se señaló en comentarios tras el análisis de la EFSA de 2025 sobre las declaraciones de propiedades saludables de los polifenoles del aceite de oliva. Ninguno de los ensayos presentados duró al menos ocho semanas, duración que la EFSA considera el mínimo necesario para demostrar efectos estables sobre los lípidos sanguíneos o la presión arterial.
5.3 Perfil Lipídico
Se ha reportado que el EHO reduce la presión arterial sistólica y diastólica respecto al valor basal tanto en personas hipertensas como prehipertensas, y mejora los perfiles lipídicos plasmáticos tanto en sujetos normolipidémicos como hipercolesterolémicos.
En un estudio con 20 pares de gemelos monocigóticos, una ingesta de 200 mg/día de oleuropeína produjo una disminución de 0.6 mmol/L en el colesterol total, una disminución de 0.4 mmol/L en el colesterol LDL, y sin cambios en los triglicéridos, en comparación con el consejo de estilo de vida saludable solo, después de 8 semanas; una dosis de 100 mg/día no tuvo efectos significativos sobre los lípidos. Un estudio más reciente informó disminuciones de 0.68, 0.90 y 0.047 mmol/L en el colesterol total, el LDL-C y los triglicéridos, respectivamente, tras 12 meses de consumo de un suplemento que contenía 100 mg de oleuropeína.
Los aceites de oliva virgen y virgen extra contienen una fracción específica de polifenoles (hidroxitirosol y sus derivados) que producen efectos fisiológicos beneficiosos. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) autorizó una declaración de propiedades saludables para el aceite de oliva que contiene al menos 250 mg/kg de dichos polifenoles.
Fuerza de la evidencia: Moderada para la protección del LDL frente a la oxidación (declaración aprobada por la EFSA). La evidencia para la reducción del LDL en sí es inconsistente entre los estudios y aún no ha alcanzado el umbral de la EFSA para una declaración de causa y efecto.
5.4 Metabolismo de la Glucosa y Diabetes
En un metaanálisis de 51 ensayos controlados aleatorizados (n = 4,334 participantes), el consumo de aceite de oliva por parte de adultos no afecta significativamente el control glucémico general. Sin embargo, una dosis diaria de 25–50 g mejora significativamente el parámetro HOMA-IR, lo que sugiere un beneficio potencial para el manejo de la diabetes. Estos hallazgos resaltan la necesidad de más investigación para comprender plenamente las implicaciones prácticas del consumo de aceite de oliva en el cuidado de la diabetes.
En una revisión sistemática y metaanálisis se incluyeron cuatro estudios de cohorte con 15,784 casos de diabetes tipo 2 y 29 ensayos. La categoría de mayor ingesta de aceite de oliva mostró un riesgo reducido en un 16% de diabetes tipo 2 (RR: 0.84; IC del 95%: 0.77, 0.92) en comparación con la de menor ingesta.
En cuanto al extracto de hoja de olivo específicamente, los estudios de laboratorio sugieren que podría mejorar el control glucémico; sin embargo, faltan estudios clínicos en personas con diabetes. El ensayo piloto ESOLED, controlado y aleatorizado (31 participantes, 24 semanas), encontró que el estudio fue inconcluso para determinar si el EHO es eficaz en mejorar el control glucémico, la sensibilidad a la insulina, el malestar relacionado con la diabetes y la calidad de vida, y se necesitan ensayos más grandes y una mayor exploración de la biodisponibilidad del EHO para evaluar plenamente su potencial terapéutico en la diabetes.
Como posibles mecanismos de acción, las reducciones en la carga glucémica (especialmente al reemplazar carbohidratos con MUFA) y la consecuente atenuación de la secreción de insulina, así como el aumento de la sensibilidad a la insulina, pueden explicar los efectos beneficiosos de los MUFA sobre el control glucémico. Aunque existe cierta evidencia de un efecto beneficioso de los ácidos grasos monoinsaturados de origen vegetal, todavía no está claro si estos efectos se deben a los compuestos fenólicos del aceite de oliva extra virgen o a la composición de ácidos grasos.
Fuerza de la evidencia: Débil a moderada. Los datos observacionales sugieren un menor riesgo de DT2; los datos de intervención sobre el control glucémico son inconsistentes, y la evidencia clínica en humanos específica de la hoja de olivo en poblaciones diabéticas sigue siendo muy limitada.
5.5 Efectos Antiinflamatorios
La actividad antiinflamatoria de los constituyentes del olivo es una de las mejor caracterizadas a nivel mecanístico. En un estudio histórico, se descubrió que el oleocantal (OLC), un fenólico importante del aceite de oliva extra virgen, posee actividad antiinflamatoria similar a la del ibuprofeno, mediante la inhibición de las enzimas ciclooxigenasa (COX). 50 g (más de tres cucharadas y media) de un aceite de oliva extra virgen típico al día contienen una cantidad de oleocantal con un efecto antiinflamatorio in vitro similar a 1/10 de la dosis de ibuprofeno para adultos.
La oleuropeína y su principal metabolito, el hidroxitirosol, exhiben efectos antioxidantes, antihipertensivos, antiaterosclerótico y antiinflamatorios en estudios preclínicos. La traducción de estos hallazgos hacia un beneficio antiinflamatorio clínicamente significativo en humanos a dosis dietéticas sigue siendo preliminar.
Fuerza de la evidencia: Preliminar. El mecanismo de inhibición de COX por el oleocantal está establecido in vitro. La evidencia clínica de efectos antiinflamatorios significativos derivados del consumo dietético de aceite de oliva a dosis alcanzables aún está en desarrollo.
5.6 Neuroprotección y Función Cognitiva
La evidencia de estudios modernos relacionados con la salud neurológica y relacionada con la edad sobre los biofenoles del olivo (oleuropeína, hidroxitirosol, oleuropeína aglicona y oleocantal) ha demostrado neuroprotección y apoyo cognitivo: efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antiamiloidogénicos, antitau y neuroprotectores en modelos animales de enfermedad de Alzheimer (EA), enfermedad de Parkinson (EP), accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple, depresión y ansiedad.
Los estudios basados en oleuropeína reportaron inhibición de la agregación de amiloide-β y α-sinucleína, junto con mejoras conductuales. El hidroxitirosol ejerció principalmente efectos antioxidantes y antiinflamatorios, con beneficios cognitivos modestos. El oleocantal mostró la actividad antiamiloide y antitau más consistente, incluyendo una mayor eliminación de amiloide-β a través de la barrera hematoencefálica.
La mayoría de los estudios muestran un riesgo moderado de sesgo debido a informes incompletos, aleatorización y cegamiento. Los biofenoles del olivo demuestran efectos neuroprotectores consistentes en modelos preclínicos; sin embargo, la traducción a la aplicación clínica sigue siendo limitada por restricciones farmacocinéticas y heterogeneidad metodológica.
Fuerza de la evidencia: Débil en humanos. La base de evidencia neuroprotectora es predominantemente preclínica (estudios en animales y células). Los ensayos clínicos en humanos en esta área son escasos y aún no han establecido eficacia.
5.7 Propiedades Anticancerígenas
Tanto los modelos de células inflamatorias como los de células cancerosas han demostrado que los polifenoles de la hoja de olivo son antiinflamatorios y protegen contra el daño del ADN iniciado por radicales libres. Las diversas propiedades bioactivas de los polifenoles de la hoja de olivo son una explicación plausible para la inhibición de la progresión y el desarrollo de cánceres. Las vías y cascadas de señalización manipuladas incluyen la respuesta inflamatoria de NF-κB y la respuesta al estrés oxidativo.
La evidencia del efecto protector de los polifenoles del olivo contra el cáncer en humanos sigue siendo anecdótica, y se requieren ensayos clínicos para sustanciar estas afirmaciones.
Fuerza de la evidencia: Muy débil en humanos. Los hallazgos anticancerígenos se limitan en gran medida a estudios in vitro (cultivo celular) y en animales. Ningún ensayo clínico en humanos ha establecido un efecto anticancerígeno causal de los compuestos derivados del olivo.
6. Sistemas Corporales y Áreas de Salud
- Sistema cardiovascular: Regulación de la presión arterial, protección contra la oxidación del LDL, mejora del perfil lipídico, reducción del riesgo de eventos cardiovasculares.
- Sistema metabólico: Sensibilidad a la insulina, metabolismo de la glucosa, posible reducción del riesgo de diabetes tipo 2.
- Vías inflamatorias: Inhibición de COX-1 y COX-2 por el oleocantal; modulación de la vía NF-κB por la oleuropeína.
- Sistema nervioso: Actividad neuroprotectora preliminar en modelos preclínicos; acciones antiamiloide y antitau.
- Sistema inmunológico y oncológico: Propiedades antimicrobianas y anticancerígenas in vitro; sin traducción clínica confirmada.
- Piel: Uso tópico como emoliente; aplicado históricamente en heridas y afecciones cutáneas.
7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios
Aceite de Oliva (Dietético)
El estudio PREDIMED utilizó una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva extra virgen a razón de al menos 4 cucharadas (aproximadamente 60 mL) al día.
Un metaanálisis de 51 ECA encontró que el consumo de aceite de oliva en general no afecta significativamente el control glucémico, pero una dosis diaria de 25–50 g mejora significativamente el parámetro HOMA-IR.
Extracto de Hoja de Olivo (Suplemento)
La dosis suplementaria estándar reportada en estudios clínicos es de 100–136 mg de oleuropeína al día, lo cual corresponde a aproximadamente 250–500 mg de extracto estandarizado al 20–40% de oleuropeína. La mayoría de los ensayos clínicos han dividido la dosis diaria en dos administraciones (por ejemplo, dos veces al día con las comidas), aunque algunos han usado una sola dosis diaria. No está claro si la dosificación dividida es superior.
Un ensayo clínico en pacientes con hipertensión de estadio 1 utilizó una dosis de extracto de hoja de olivo de 500 mg dos veces al día durante 8 semanas. La suplementación con extracto de hoja de olivo, equivalente a una dosis diaria de 51.1 mg de oleuropeína y 9.7 mg de hidroxitirosol, durante 12 semanas, fue evaluada en un estudio cruzado que examinó los efectos sobre la acción de la insulina y los factores de riesgo cardiovascular en hombres.
En un estudio con pares de gemelos, 200 mg/día de oleuropeína durante 8 semanas produjeron reducciones significativas en el colesterol total y el LDL, mientras que una dosis de 100 mg/día no tuvo efectos significativos sobre los lípidos.
Los ensayos clínicos han variado en duración desde 6 semanas hasta 12 meses. Los ensayos clínicos han utilizado varios extractos que proporcionan entre 100 y 136.2 mg de oleuropeína al día, a partir de productos estandarizados con aproximadamente entre 1% y 40% de oleuropeína. Para obtener una dosis de 100 mg de oleuropeína, se necesitarían 250 mg de un extracto al 40%, 500 mg de un extracto al 20%, o 1,000 mg de un extracto al 1%. Cuanto mayor sea el porcentaje de oleuropeína, menor será la cantidad de extracto requerida.
Referencia de Polifenoles de la EFSA
Los aceites de oliva virgen y virgen extra contienen hidroxitirosol y sus derivados, que producen efectos fisiológicos beneficiosos. La EFSA autorizó una declaración de propiedades saludables para el aceite de oliva que contiene al menos 250 mg/kg de dichos polifenoles, específicamente para la protección de las partículas de LDL contra el daño oxidativo.
8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones
Seguridad General
El extracto de hoja de olivo parece ser generalmente seguro y bien tolerado según pequeños ensayos clínicos, aunque pueden presentarse síntomas gastrointestinales. El aceite de oliva en sí, consumido en cantidades dietéticas, cuenta con un historial de seguridad muy amplio y extenso en las poblaciones mediterráneas.
Hipotensión
La hoja de olivo puede potenciar el efecto hipotensor de los medicamentos que reducen la presión arterial u otros productos herbales con efectos hipotensores. Se han asociado casos raros de hipotensión (presión arterial excesivamente baja) con dosis altas superiores a 2,000 mg al día, particularmente en personas predispuestas a la presión arterial baja. Dado el efecto hipotensor del extracto de hoja de olivo, las personas que ya tienen la presión arterial baja o que toman medicamentos antihipertensivos deben tener precaución y vigilar los síntomas de hipotensión.
Medicamentos para el Azúcar en Sangre
El extracto de hoja de olivo debe usarse con precaución en personas con hipoglucemia, diabetes, o en aquellas que toman medicamentos hipoglucemiantes.
Anticoagulantes y AINE
Los efectos antiinflamatorios del hidroxitirosol podrían, en teoría, potenciar o interactuar con los medicamentos AINE y los anticoagulantes. Se trata de una preocupación teórica basada en el mecanismo de acción; no se han confirmado interacciones graves en ensayos clínicos hasta la fecha.
Embarazo y Lactancia
No existen datos de seguridad suficientes sobre el uso del extracto de hoja de olivo durante el embarazo y la lactancia. No se han documentado efectos uterotónicos específicos en estudios en humanos, pero se recomienda precaución debido a la falta de datos.
Alergia
Pueden producirse reacciones alérgicas, particularmente en personas sensibles o alérgicas al polen de olivo o al polen de plantas relacionadas.
Nota sobre Biodisponibilidad
La EFSA ha aprobado una declaración de propiedades saludables para la protección de las partículas de LDL contra el daño oxidativo únicamente cuando el hidroxitirosol se consume dentro del AOEV, lo cual limita su uso directo en suplementos o alimentos funcionales. Los efectos sobre la salud del hidroxitirosol aislado siguen siendo menos comprendidos, particularmente dado que la declaración de propiedades saludables de la EFSA se aplica únicamente cuando estos fenoles se consumen dentro de la matriz del AOEV.
Referencias