Tylophora (Tylophora indica): una referencia integral
1. Identidad y perfil botánico
Nombre aceptado, sinónimos y taxonomía
Tylophora indica (Burm. f.) Merr., comúnmente conocida como ananthamool, es una planta trepadora perenne ampliamente utilizada en la medicina tradicional india. El género Tylophora (familia Apocynaceae) consta de 63 especies aceptadas distribuidas en Sri Lanka, Birmania, Singapur, Nepal, Laos, Vietnam y varios territorios insulares. Los sinónimos aceptados de T. indica según The Plant List y Medicinal Plant Names Services son Tylophora indica var. indica, Tylophora indica var. glabra (Decne.) H. Huber, y Tylophora indica var. intermedia M.A. Rahman & Wilcock.
La planta se conoce comúnmente como Tylophora asthmatica, Emetic Swallow-wort, e Ipecacuana india o de país. En India, se denomina ananthamul y arkaparni en Ayurveda, mientras que los gujaratíes la llaman damnivel, los tamiles nanchchurupan, y los pueblos originarios de Orissa Mendi. Otros nombres comunes en inglés incluyen Indian Ipecac, Indian Ipecacuanha, y Emetic Swallowwort. Otros nombres encontrados en la literatura incluyen Ananthamul, Antomul, Asclepias asthmatica, Country Ipecacuanha, y Cynanchum indicum.
Según el Indian Biodiversity Portal, T. indica (Burm. f.) Merr. se ubica taxonómicamente en el reino Plantae, filo Tracheophyta, clase Magnoliopsida, orden Gentianales, y familia Apocynaceae.
Morfología y distribución geográfica
Tylophora indica es la especie más común de este género. Es una hierba anual y perenne, pequeña, delgada, trepadora y muy ramificada en su estado joven. Tylophora indica es una hierba perenne y voluble, con un tallo largo y velloso que trepa con la ayuda de zarcillos. Las hojas son oblongas, ovadas a elípticas, dispuestas de forma opuesta decusada con pecíolos de 12 mm de largo. Originaria de los bosques monzónicos de India, esta planta destaca por su látex lechoso, sus hojas retorcidas y sus delicadas flores color lila.
La planta crece profusamente en Asia, África, Australia, las islas Oceánicas, Ceilán, las islas Malayas y Borneo. Es una planta trepadora perenne originaria de las llanuras, bosques y colinas del sur y el este de India. La planta también habita en altitudes de hasta 1.260 m en la zona sub-himalaya.
Partes de la planta utilizadas y preparaciones comunes
Las partes de la planta utilizadas con fines medicinales son las hojas y las raíces. Tradicionalmente, T. indica se ha utilizado en forma de diversas preparaciones, incluyendo polvo, decocción, pulpa, pasta y extracto, ya sea sola o en combinación con otras hierbas. La planta es una hierba trepadora ampliamente utilizada en la medicina popular como sustituto de la ipecacuana, un expectorante.
2. Uso tradicional e histórico
Orígenes textuales en el Ayurveda
T. indica fue documentada por primera vez en dos textos clásicos del Ayurveda, la Charaka Samhita y la Sushruta Samhita, escritos alrededor del año 1000 a. C. Estos textos ayurvédicos destacan su aplicación terapéutica en el asma. Tylophora se ha utilizado tradicionalmente durante miles de años en la tradición india de la medicina ayurvédica para problemas pulmonares y respiratorios.
Reconocimiento farmacopeico
Las hojas y raíces de Tylophora se han incluido en la Farmacopea de Bengala desde 1884. Tylophora indica ha sido incluida como medicamento oficial en la Farmacopea de Bengala de 1884.
Alcance geográfico del uso tradicional
T. indica se ha utilizado tradicionalmente en India, Bangladesh y Sri Lanka en forma de diversas preparaciones, incluyendo polvo, decocción, pulpa, pasta y extracto —sola o en combinación con otras hierbas— contra afecciones como trastornos cutáneos, inflamación, tos, asma, diarrea, cáncer e infecciones microbianas. Tylophora es común en el subcontinente indio y en otras partes de Asia, como Sri Lanka, Malasia, Tailandia, Australia y África. Desde tiempos antiguos, las plantas de este género se han utilizado como medicinas para tratar enfermedades como artritis, gota, ictericia, constipación, flatulencia, hemorroides, tos ferina, asma, congestión y afecciones cutáneas inflamatorias.
Roles terapéuticos en sistemas tradicionales
Se dice que tiene propiedades laxantes, expectorantes, diaforéticas (sudoríficas) y purgantes (emetizantes) en su uso tradicional. Las plantas de este género se utilizan en la medicina tradicional para tratar el asma bronquial, el reumatismo, las alergias y la dermatitis. Además, la planta tiene actividades antitumorales, antioxidantes, inmunomoduladoras e hipotensoras. También se utiliza para tratar numerosas dificultades respiratorias, como el asma, la bronquitis, la fiebre del heno, el resfriado común y la tos. Las hojas y raíces se han utilizado para tratar la ictericia y trastornos hepáticos sintomáticos.
Los estudios etnobotánicos han atribuido a esta planta propiedades antiasmáticas, antiepilépticas, antivenenos, anticonceptivas, diuréticas y antidisentéricas. En preparaciones populares para la artritis gotosa, las raíces u hojas húmedas se convertían en una pasta fina que se aplicaba sobre las articulaciones afectadas. Se administraba una preparación de polvo de raíz (250 mg) junto con 50–60 ml de una decocción de Guduchi (Tinospora cardifolia) dos veces al día en casos de artritis gotosa, y se comprobó que era eficaz para la artritis gotosa y las enfermedades cutáneas crónicas.
Siddha y otras tradiciones regionales
Las plantas del género Tylophora se han utilizado comúnmente en la medicina tradicional de diversas comunidades, especialmente en las regiones tropicales y subtropicales. De las casi 300 especies registradas en el género, ocho se utilizan principalmente en diversas formas para tratar una variedad de trastornos corporales. La medicina tradicional Siddha del sur de India también registra el uso de Tylophora para afecciones respiratorias e inflamatorias, con el nombre sánscrito Lataksiri presente en manuscritos clásicos.
3. Principales constituyentes y fitoquímica
Perfil alcaloide — la clase de las fenantroindolizidinas
Se ha aislado e identificado una amplia gama de constituyentes fitoquímicos de T. indica, principalmente alcaloides (tilofrina, tilofrinina, tilofrinidina), flavonoides y terpenoides. Entre los compuestos de varias clases fitoquímicas, los alcaloides fenantroindolizidínicos —concretamente la tilofrina y la tilofrinidina— se han considerado los componentes bioactivos de la planta y son ampliamente investigados.
Más recientemente, se han reportado en esta planta alcaloides poco frecuentes, incluidas las tiloindicinas A, B, C, D, E, F, G, H, I y J, así como la desmetiltilofrina y la metiltilofrinindina. El alcaloide mayoritario tilofrina tiene propiedades inmunosupresoras, antiinflamatorias, antitumorales, anticandidiásicas, antiamebianas y anticancerosas, mientras que el alcaloide tilofrinidina tiene propiedades antileucémicas. Las tiloindicinas F, G, H e I, un grupo de alcaloides minoritarios, son citotóxicas.
Constituyentes no alcaloides
Otros fitoquímicos incluyen flavonoides, saponinas, taninos, terpenoides, fitosteroles y una concentración considerable de metabolitos primarios. Los compuestos no alcaloideos aislados de T. indica incluyen kaempferol, quercetina, α- y β-amirinas, tetratriacontanol, octacosanoato de octaosanilo, sigmasterol, β-sitosterol, tiloindano, alcohol cetílico, cera, resina, taninos, glucosa, sales de calcio y cloruro de potasio.
Distribución dentro de la planta
Los alcaloides fenantroindolizidínicos aislados de las raíces y las hojas han sido ampliamente investigados y se consideran los constituyentes más activos de la planta. Los fitoquímicos más críticos de Tylophora, responsables de su aplicación medicinal, son los alcaloides fenantroindolizidínicos, presentes principalmente en las partes aéreas de las plantas.
4. Mecanismos de acción
Actividad antiinflamatoria e inmunomoduladora
Investigaciones de laboratorio han demostrado que el extracto vegetal aislado tilofrina ejerce una fuerte acción antiinflamatoria. Estudios in vitro sugieren que la tilofrina es capaz de interferir con la acción de los mastocitos, componentes clave en el proceso de inflamación. Se ha reportado que la tilofrina, el principal alcaloide obtenido de T. indica, tiene potencial antiinflamatorio, antiasmático y antianafiláctico en estudios experimentales.
Se ha reportado que esta clase de alcaloides regula a la baja la proteína ciclina-A2, mecanismo mediante el cual estos alcaloides inducen la detención del ciclo celular en la fase G1. También se ha demostrado que los alcaloides inhiben la proliferación de músculos lisos vasculares mediante la regulación a la baja de la ciclina-D1. Además, la mediación de c-JUN, la regulación a la baja de la señalización de NF-κB y la inactivación de las vías de Akt también se reportan como posibles biomecanismos implicados en la actividad anticancerígena de los alcaloides tilofrina.
Mecánicamente, el NF-κB se bloquea significativamente mediante la estabilización de su proteína inhibidora IκBα (kappa B alfa) tanto en condiciones de normoxia como de hipoxia. Tanto los extractos acuosos como hidroalcohólicos de T. indica atenuaron eficazmente la activación microglial, la migración y la producción de nitrito inducidas por lipopolisacárido, mediante la regulación de la expresión de NF-κB y AP1 como posibles moléculas diana subyacentes.
Mecanismos antiasmáticos
La caracterización mediante análisis LC-MS reveló la presencia de cinco compuestos bioactivos principales que mostraron buenas interacciones de acoplamiento (docking) con los receptores M3 y H1. El estudio ex vivo demostró que la fracción activa de T. indica podía relajar significativamente los anillos traqueales al actuar sobre múltiples vías de señalización, concretamente el antagonismo no competitivo de los receptores de histamina y muscarínicos, la estimulación β2-adrenérgica y la activación de la guanilato ciclasa soluble. En estudios in vivo, la fracción activa mejoró la hiperreactividad de las vías respiratorias y disminuyó los niveles de citocinas inflamatorias e inmunoglobulina E (IgE) en el líquido de lavado broncoalveolar (BALF).
Los alcaloides fenantroindolizidínicos son bien conocidos por su actividad citotóxica, que se atribuye en parte a la inhibición de la síntesis de proteínas y ácidos nucleicos. Se descubrió que algunos de estos alcaloides poseen actividad anticancerígena al inhibir la sobreexpresión de la enzima COX-2 y de los receptores NF-κB, cuya desregulación se ha comprobado que causa tumores.
Mecanismos antiangiogénicos y anticancerígenos
La tilofrina inhibió significativamente una serie de procesos angiogénicos inducidos por VEGF, incluyendo la proliferación, la migración y la formación de tubos de células endoteliales. Inhibió directamente la actividad de la tirosina quinasa VEGFR2 y sus vías de señalización descendentes, incluidas Akt, Erk y ROS, en células endoteliales. La tilofrina inhibió las respuestas inflamatorias estimuladas por VEGF, incluidas IL-6, IL-8, TNF-α, IFN-γ, MMP-2 y la secreción de NO. Inhibió significativamente la neovascularización en un ensayo de angiogénesis con implante de esponja y también inhibió la angiogénesis tumoral y el crecimiento tumoral in vivo. La simulación de acoplamiento molecular indicó que la tilofrina podría formar enlaces de hidrógeno e interacciones aromáticas dentro de la región de unión al ATP de la unidad quinasa VEGFR2.
PBT-1, un compuesto basado en tilofrina, puede inducir la detención del ciclo celular en G2/M y la apoptosis al interrumpir las proteínas reguladoras de la progresión del ciclo celular y al inhibir la vía de señalización de NF-κB mediante la inactivación de Akt. Esta clase de compuestos de tilofrina tiene un modo de acción único que difiere del de otros compuestos antitumorales conocidos.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Asma bronquial y rinitis alérgica
Evidencia humana / clínica
Una revisión sistemática (Ernst et al., 2000, Thorax) identificó 17 ensayos clínicos aleatorizados con preparaciones herbales para el asma; ocho describían la medicina tradicional india, de los cuales cinco investigaban Tylophora indica. No surgió evidencia definitiva a favor de ninguna de las preparaciones herbales; aunque se encontraron 17 ECA, cinco de ellos, en la categoría de medicina india, investigaban específicamente Tylophora indica.
Un ensayo clínico con pacientes asmáticos encontró que masticar y tragar una hoja de tylophora (150 mg de hoja por peso) diariamente por la mañana temprano durante seis días producía un alivio moderado a completo de los síntomas de asma. En un ensayo de seguimiento con pacientes asmáticos, un extracto alcohólico de hojas crudas de tylophora en 1 gramo de glucosa tuvo efectos comparables a masticar la hoja cruda. Otro ensayo encontró un éxito similar en la reducción de los síntomas de asma usando un polvo de hoja de tylophora (350 mg al día). Sin embargo, la tylophora no fue tan eficaz como una combinación estándar de fármacos para el asma.
Se realizó un seguimiento de 12 semanas en uno de los ensayos doble ciego. Al final de la primera semana, el 62 por ciento del grupo de Tylophora presentó un alivio completo a moderado de los síntomas, en comparación con el 28 por ciento del grupo placebo.
Un ensayo doble ciego no logró demostrar ningún efecto de la tylophora sobre el asma. Los estudios de la década de 1970 que sugerían beneficios de la tylophora para el asma fueron a menudo criticados por su diseño deficiente, y los ensayos posteriores mejor diseñados reportaron resultados mixtos, lo que indica la necesidad de más investigación.
Evidencia preclínica
Los extractos de las hojas de T. indica han demostrado potencial antiasmático y antialérgico en sistemas experimentales. Los extractos vegetales también inhibieron la reacción de Schultz-Dale y la anafilaxia sistémica en cobayos. El extracto de hojas de T. indica mostró inhibición de las respuestas inmunitarias celulares en modelos experimentales.
Fuerza de la evidencia: Mixta y limitada. Las señales clínicas positivas de ensayos doble ciego más antiguos se ven contrarrestadas por al menos un resultado nulo y por críticas metodológicas al diseño de los estudios. No se ha publicado ningún ECA moderno de gran escala y rigurosamente controlado. La evidencia sigue siendo insuficiente para extraer conclusiones definitivas de eficacia.
5.2 Actividad antiinflamatoria
Evidencia preclínica / mecanística
Tylophora indica se ha utilizado tradicionalmente como remedio para diversas afecciones inflamatorias, incluidas el asma, la bronquitis, la fiebre del heno y el reumatismo. Se considera que el alcaloide mayoritario tilofrina es responsable de las eficacias terapéuticas. La actividad antiinflamatoria de los alcaloides fenantroindolizidínicos se examinó en un sistema in vitro que simula la inflamación aguda, estudiando la supresión de la producción de óxido nítrico inducida por lipopolisacárido (LPS)/interferón (IFN) en células RAW264.7.
Las investigaciones sobre derivados de tilofrina indican que ciertos compuestos pueden potenciar la expresión de Foxp3 mediante la inhibición de la vía AKT/mTOR y el aumento de la desmetilación de la región promotora a través de la inhibición de la vía ERK y de la expresión de DNMT1; un compuesto actúa sobre la estabilidad del ARNm de TNF-α al disminuir la fosfo-p38, y reduce la diferenciación de las células Th17 al atenuar la producción de interleucina-6.
Evidencia humana: No se han identificado ensayos clínicos que evalúen específicamente la tylophora como agente antiinflamatorio en enfermedades inflamatorias (fuera del asma) en la literatura revisada por pares.
Fuerza de la evidencia: Solo preclínica. Los mecanismos antiinflamatorios identificados in vitro y en modelos animales son biológicamente plausibles, pero no se ha establecido su traducción a resultados terapéuticos en humanos.
5.3 Cáncer — actividad anticancerígena y antiangiogénica
Evidencia in vitro
Se descubrió que la tilofrina era citotóxica contra las células leucémicas L1210 y P-388. La tilofrina impidió la progresión de la fase S y detuvo las células en la fase G1 en líneas celulares de carcinoma nasofaríngeo humano (HONE-1), carcinoma hepatocelular (HepG2) y cáncer gástrico (NUGC-3).
La actividad antiproliferativa in vitro de los alcaloides fenantroindolizidínicos aislados se evaluó en tres líneas celulares diferentes: MCF-7 (mama), HepG2 (hígado) y HCT-116 (colon). Entre todos los compuestos aislados, la tilofrinidina (compuesto 5) fue el agente citotóxico más activo, con los valores de CI50 más bajos: 6,45, 4,77 y 20,08 μM frente a las líneas celulares MCF-7, HepG2 y HCT-116, respectivamente. El compuesto 5 también exhibió la mayor actividad inhibidora de quinasas, con los valores de CI50 más bajos (0,6 y 1,3 μM frente a las enzimas Aurora-A y Aurora-B, respectivamente).
Las investigaciones sobre especies estrechamente relacionadas de Tylophora (como Tylophora ovata) han demostrado un bloqueo notablemente potente de NF-κB. El compuesto O-metiltilofrinidina mostró la capacidad más potente para inhibir la transcripción mediada por NF-κB, con valores de CI50 de 17,1 ± 2,0 nM y 3,3 ± 0,2 nM para las formas aisladas de la planta y preparadas sintéticamente, respectivamente.
La tilofrina y compuestos naturales relacionados exhiben potentes actividades antitumorales. Los compuestos de tilofrina constituyen una nueva clase de agentes anticancerígenos debido a su novedosa estructura química combinada con un espectro de actividad único en comparación con los fármacos antitumorales actuales, según estudios del panel de células tumorales del NCI.
Evidencia humana: No se han identificado ensayos clínicos en humanos que evalúen los extractos de Tylophora o la tilofrina para el tratamiento del cáncer en la literatura revisada por pares. Toda la evidencia anticancerígena proviene de estudios in vitro o de modelos animales.
Fuerza de la evidencia: Solo preclínica. Aunque los hallazgos mecanísticos in vitro e in vivo son lo suficientemente convincentes como para impulsar el interés continuo en el desarrollo de fármacos —particularmente en torno a la inhibición de VEGFR2— no existen datos clínicos en humanos.
5.4 Neuroinflamación
T. indica es una valiosa planta medicinal bien conocida en las prácticas ayurvédicas por sus actividades inmunomoduladoras, antioxidantes, antiasmáticas y antirreumáticas. Tanto los extractos acuosos como hidroalcohólicos de T. indica atenuaron eficazmente la activación microglial, la migración y la producción de nitrito inducidas por lipopolisacárido, mediante la regulación de la expresión de NF-κB y AP1 como posibles moléculas diana subyacentes. T. indica podría resultar un potencial agente antineuroinflamatorio y podría explorarse más a fondo como candidato terapéutico potencial para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.
Fuerza de la evidencia: Preliminar y únicamente preclínica in vitro. No existen datos en humanos en esta área.
5.5 Diarrea y disentería
Entre los usos tradicionales de T. indica, las propiedades antiasmáticas y antidisentéricas han sido respaldadas por distintas investigaciones, incluidos modelos animales y algunos trabajos clínicos, pero usos convencionales como su papel anticonceptivo y antiveneno requieren mayor escrutinio. Esta planta se ha utilizado para el tratamiento de numerosas afecciones, incluidas la tos, la bronquitis, la diarrea, la disentería, el cáncer, la artritis, las infecciones microbianas y la epilepsia, por parte de poblaciones asiáticas.
Fuerza de la evidencia: El uso tradicional está bien documentado. Existe evidencia preclínica/en modelos animales de actividad antidiarreica, pero falta evidencia clínica humana rigurosa.
5.6 Actividad antimicrobiana
Diferentes partes de la planta se asocian con propiedades antiasmáticas, antibacterianas, antipsoriásicas, antimicrobianas, antiulcerosas, antialérgicas, antidiarreicas, hipolipemiantes y ansiolíticas. Farmacológicamente, algunas especies vegetales del género han exhibido actividad antimicrobiana y anticancerígena de amplio espectro, lo cual se ha demostrado mediante evaluaciones experimentales.
Fuerza de la evidencia: Solo in vitro y preclínica. No se han publicado ensayos clínicos en humanos para indicaciones antimicrobianas.
5.7 Reumatismo y afecciones articulares
Tylophora indica tiene un uso popular de larga data como remedio para el asma y otros problemas respiratorios, y también se utiliza en afecciones como el reumatismo y la dermatitis. Las investigaciones se han centrado en los fitoconstituyentes de la planta y su potencial para actuar sobre la artritis reumatoide. Existe evidencia en modelos animales e in vitro sobre la actividad antiartrítica, pero no se han publicado de forma sólida en la literatura indexada ensayos clínicos en humanos dedicados específicamente a la artritis reumatoide o gotosa usando tylophora.
Fuerza de la evidencia: Uso tradicional bien documentado; datos preclínicos de apoyo limitados; evidencia clínica humana ausente.
6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas
- Sistema respiratorio: Tylophora se utiliza para tratar numerosas dificultades respiratorias, como el asma, la bronquitis, la fiebre del heno, el resfriado común y la tos.
- Sistema inmunitario: Ciertas plantas del género se han utilizado como agentes antiinflamatorios, antitumorales, antialérgicos, relajantes del músculo liso, inmunomoduladores y captadores de radicales libres.
- Sistema gastrointestinal: Las preparaciones se han utilizado contra afecciones como la diarrea y la disentería.
- Piel: Los trastornos cutáneos han figurado entre las indicaciones tradicionales, y se han descrito preparaciones tópicas.
- Hepático/biliar: Las hojas y raíces se han utilizado para tratar la ictericia y trastornos hepáticos sintomáticos.
- Sistema musculoesquelético: Las plantas del género se utilizan para tratar la artritis y la gota.
- Sistema nervioso central (neuroinflamación): T. indica podría resultar un potencial agente antineuroinflamatorio y podría explorarse más a fondo como candidato terapéutico potencial para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.
- Oncología (experimental): Los estudios farmacológicos in vitro e in vivo han revelado su potencial como agente anticancerígeno.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas
En la práctica ayurvédica tradicional, el alcaloide de Tylophora en forma de polvo, aproximadamente 400–500 miligramos, se ha administrado una vez al día a pacientes asmáticos durante seis días para tratar el asma.
Tradicionalmente, se han utilizado dosis de 250 miligramos una a tres veces al día, estandarizadas al 0,1% de tilofrina por dosis.
Algunos reportes de ensayos clínicos describen el uso de 350 miligramos de hoja de Tylophora colocados en una cápsula, administrados una vez al día durante siete días.
En uno de los ensayos pioneros doble ciego en humanos, a cada paciente se le administró una hoja diaria durante solo seis días.
Una referencia de dosificación de la práctica clínica citada en la literatura revisada por pares describe la hoja de Tylophora —200 a 400 mg de hoja seca al día, o 1 a 2 ml de tintura al día— como el rango utilizado para tratar el asma.
En todos los estudios, los efectos secundarios gastrointestinales son más comunes entre los participantes que mastican hojas enteras que entre quienes toman hojas secas o extracto en polvo en forma de cápsula.
8. Consideraciones de seguridad y toxicología
Efectos adversos observados en estudios en humanos
Tylophora ha causado náuseas, vómitos, irritación bucal y alteraciones en la percepción del sabor en un número significativo de participantes en varios estudios. Se ha reportado que Tylophora causa náuseas, vómitos, cambios en la percepción del sabor e irritación bucal de forma poco frecuente. También se han reportado casos raros de somnolencia y dificultad respiratoria.
Relación entre la formulación y los efectos secundarios
Los síntomas son más comunes entre los participantes que mastican hojas enteras que entre quienes toman hojas secas o extracto en polvo en forma de cápsula; sin embargo, los beneficios terapéuticos de la hierba también disminuyen a medida que se reducen los efectos secundarios.
Toxicología preclínica
Estudios preliminares en animales han encontrado que los extractos de Tylophora son tóxicos solo en dosis extremadamente altas; estos extractos fueron aparentemente seguros en las dosis mucho menores necesarias para producir un efecto terapéutico. Los estudios de toxicología han demostrado que T. indica es generalmente segura; sin embargo, puede causar toxicidades significativas en dosis más altas. Bembde et al. (2018) reportaron que un extracto hidroalcohólico de T. indica es seguro hasta dosis de 2.000 mg/kg administradas por vía oral, sin toxicidad observada en ratas Wistar.
Posible interacción con el eje pituitario-adrenal
Aunque no se ha estudiado bien en humanos, Tylophora podría antagonizar la supresión pituitaria inducida por dexametasona/hipofisectomía. Se recomienda precaución al tomar Tylophora junto con hierbas o suplementos con efectos similares a los corticosteroides.
Preocupaciones abortivas y reproductivas
No se recomienda el uso de Tylophora en mujeres embarazadas o en período de lactancia debido a la falta de evidencia científica disponible. Se ha reportado que Tylophora asthmatica tiene propiedades abortivas. Muchas tinturas también contienen altos niveles de alcohol, que deben evitarse durante el embarazo.
Poblaciones que requieren precaución
Utilizar con precaución en pacientes con diabetes, insuficiencia cardíaca congestiva, arritmia, hipertensión y edema. Se debe evitar Tylophora en pacientes con infecciones graves, trasplante de órganos, enfermedad sistémica mayor, o en quienes se hayan sometido recientemente a una cirugía mayor.
Vacíos generales de evidencia
A pesar de su uso de larga data en la medicina tradicional, la evidencia científica moderna sigue siendo poco concluyente en cuanto a sus efectos antiinflamatorios y antialérgicos. Además, Tylophora puede causar efectos secundarios como náuseas e irritación bucal, particularmente cuando se consume en ciertas formas. T. indica se considera una especie en peligro de extinción, y su preservación genética es un tema de preocupación continua.
Referencias