Ácido Ricinoleico: Una Referencia Integral
1. Identidad
Nombres Químicos y Estructura
El ácido ricinoleico, denominado formalmente ácido 12-hidroxi-9-cis-octadecenoico, es un ácido graso clasificado como un ácido graso omega-9 insaturado y un ácido hidroxi. Su fórmula molecular es C18H34O3; estructuralmente es ácido cis-12-hidroxioctadeca-9-enoico — un ácido graso hidroxilado de 18 carbonos con un doble enlace. Su nombre IUPAC es (9Z,12R)-12-hidroxioctadec-9-enoico, y su número de registro CAS es 141-22-0. Entre sus sinónimos se incluyen el ácido 12-hidroxioleico y, para su isómero trans, el ácido ricinelaídico.
El ácido ricinoleico posee una estructura molecular singular atribuible al grupo hidroxilo ubicado en la mitad de la cadena insaturada. En la forma de triglicérido, se produce enlace de hidrógeno con los grupos hidroxilo, lo que resulta en una mayor viscosidad que en otros aceites. El grupo hidroxilo —separado del doble enlace únicamente por un grupo metileno— confiere una mayor estabilidad oxidativa, lo que proporciona al aceite de ricino una vida útil más prolongada. A diferencia de la mayoría de los ácidos grasos, el ácido ricinoleico es soluble en solventes más polares, como los alcoholes.
Fuente Botánica
El ácido ricinoleico es un componente principal del aceite obtenido de las semillas de la planta de ricino (Ricinus communis L., Euphorbiaceae), la misma planta que produce la ricina. También se encuentra en el esclerocio del cornezuelo de centeno (Claviceps purpurea Tul., Clavicipitaceae).
Se sabe que el aceite de ricino está compuesto por hasta un 90% de ácido ricinoleico, un 4% de ácido linoleico, un 3% de ácido oleico, un 1% de ácido esteárico y menos del 1% de ácido linolénico. Con un porcentaje tan alto de ácido ricinoleico, el aceite de ricino es esencialmente un producto de grado técnico de un solo compuesto —algo que rara vez ocurre en la naturaleza con los aceites vegetales—. India es, por amplio margen, el mayor productor de aceite de ricino, seguido por China, Brasil, Tailandia, Etiopía y Paraguay.
Las semillas de ricino, fuente del aceite de ricino, contienen proteínas alergénicas (albúmina 2S) además de ricina; sin embargo, el aceite de ricino procesado o refinado está libre de estas sustancias y puede utilizarse de forma segura en aplicaciones farmacéuticas.
Formas y Preparaciones Comunes
El ácido ricinoleico se fabrica para uso industrial mediante saponificación o destilación fraccionada de aceite de ricino hidrolizado. En el comercio y la investigación, se presenta en varias formas distintas:
- Aceite de ricino prensado en frío (virgen): El aceite de ricino amarillo se obtiene sin alteración y mediante prensado en frío a partir de semillas crudas de ricino.
- Aceite de ricino hidrogenado (cera de ricino): La forma modificada más utilizada es el aceite de ricino hidrogenado, cuyo componente principal es el glicérido del ácido 12-hidroxiesteárico, a veces denominado "cera de ricino" (castorwax).
- Ricinoleato de sodio: La sal sódica, descrita como un "jabón", se utiliza en formulaciones de cuidado personal y ha sido estudiada por su farmacología intestinal.
- Ricinoleato de zinc: La sal de zinc se utiliza en productos de cuidado personal como los desodorantes.
- Poliglicerol poliricinoleato (PGPR): Un polímero de glicerol con cadenas laterales de ácido ricinoleico, utilizado como emulsionante en el chocolate.
- Ésteres de ricinoleato: incluyendo ricinoleato de etilo, metilo, glicol, isopropilo y cetilo, utilizados en formulaciones cosméticas como agentes acondicionadores de la piel.
Se ha reportado que estos ingredientes funcionan principalmente como agentes acondicionadores de la piel, estabilizadores de emulsiones y surfactantes en cosméticos, aunque también se describen otras funciones.
2. Uso Tradicional e Histórico
Evidencia Prehistórica
La planta de ricino se conoce desde tiempos inmemoriales, y su uso en la era prehistórica ha quedado evidenciado por hallazgos arqueológicos de la Cueva de Border, en Sudáfrica. Se encontraron trazas de cera que contenían ácidos ricinoleico y ricinelaídico en un palo de madera delgado, que se sugiere fue un aplicador de veneno, datado en aproximadamente 24,000 años de antigüedad. La identificación de ácido ricinoleico en el sitio de la Cueva de Border respalda la interpretación de 2012 sobre la presencia de este compuesto en un aplicador de madera de 24,000 años de antigüedad. La naturaleza precisa de la aplicación —ya sea como toxina, adhesivo u otra sustancia— ha sido objeto de debate académico, y algunos investigadores señalan que el ácido ricinoleico y el ácido ricinelaídico no son en sí mismos venenosos.
Antiguo Egipto
Las semillas de ricino y otras partes de la planta de ricino fueron ciertamente utilizadas en el antiguo Egipto con fines farmacológicos. La planta de ricino se conoce desde tiempos inmemoriales en las farmacopeas de medicina tradicional de las antiguas culturas mediterráneas y orientales. Todavía se utiliza en la medicina popular en todo el mundo. El ricino se ha recomendado principalmente como agente antiinflamatorio, antihelmíntico, antibacteriano, laxante y abortivo, así como para el tratamiento de heridas y úlceras, entre muchas otras indicaciones.
Los primeros hallazgos de aceite de ricino se descubrieron en tumbas del antiguo Egipto que datan de 4,000 a.C., y la primera evidencia de su cultivo tuvo lugar alrededor de 500 a.C. en todo el Egipto central. Existen múltiples menciones del aceite de ricino en el Papiro de Ebers, escrito alrededor de 1550 a.C., uno de los documentos médicos más antiguos conocidos del mundo, que ofrece cientos de remedios populares y fórmulas herbales medicinales.
Medicina Tradicional China y Ayurveda
El aceite de ricino ha estado presente a lo largo de la historia de la Medicina Tradicional China y de la medicina ayurvédica por su versátil gama de aplicaciones. En la medicina tradicional china, las semillas de ricino se recomendaban por su actividad antihelmíntica; el cataplasma de semillas y el jugo de las hojas se prescribían para uso externo en el tratamiento de úlceras y heridas crónicas, mientras que el látex se instilaba en el oído para el tratamiento de la rinitis.
En la medicina ayurvédica, el aceite de ricino (conocido como eraṇḍa en sánscrito) se considera equilibrante para los doshas vāta y kapha. Se considera de potencia caliente y penetrante (uṣṇa y tīkṣṇa). También pertenece a la clase de hierbas rejuvenecedoras y antienvejecimiento conocidas como rasāyana. En el Ayurveda, las preparaciones de aceite de ricino se usaban por vía oral como decocciones laxantes, se aplicaban tópicamente en la piel y el cuero cabelludo, y se administraban como enemas medicinales (basti).
África
El aceite de ricino se ha encontrado en tumbas del antiguo Egipto que datan de 4,000 a.C. y es originario de la región etíope del África tropical oriental. Se descubrió evidencia de su cultivo alrededor de 500 a.C. en el Egipto central, donde se utilizaba en cosméticos, medicinas y como aceite para lámparas. El aceite de ricino se utilizó en otras zonas del África antigua y medieval para curtir cuero, en preparaciones para la piel y el cabello, y como agente medicinal. En Sudán, Tanzania y Kenia, se le tenía en mayor estima que al popular aceite de sésamo y se valoraba por encima del aceite de oliva.
Inducción del Parto
El aceite obtenido de las semillas de la planta de ricino Ricinus communis es uno de los fármacos más antiguos conocidos por el hombre. El aceite de ricino se conoce principalmente como un laxante eficaz; sin embargo, también se utilizaba en tiempos antiguos con mujeres embarazadas para inducir el parto. El aceite de ricino fue el primer procedimiento médico reportado utilizado para inducir el parto en la primera mitad del siglo pasado y ya era utilizado por los antiguos egipcios.
3. Constituyentes Clave y Compuestos Activos
El Ácido Ricinoleico como Principal Bioactivo
El ácido ricinoleico es el principal componente activo del aceite de ricino. La propiedad farmacológica más estudiada del ácido ricinoleico es su acción secretora, que se produce en el intestino delgado y el colon de muchos mamíferos, incluidos los seres humanos.
El aceite de ricino se hidroliza en el intestino delgado por acción de enzimas pancreáticas, lo que da lugar a la liberación de glicerol y ácido ricinoleico, aunque el ácido 3,6-epoxioctanodioico, el ácido 3,6-epoxidecanodioico y el ácido 3,6-epoxidodecanodioico también parecen ser metabolitos.
Activación del Receptor Prostanoide EP3
El estudio histórico de 2012 publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences por Tunaru et al. estableció de manera definitiva el mecanismo molecular de las principales acciones farmacológicas del ácido ricinoleico. Los efectos del aceite de ricino están mediados por el ácido ricinoleico, un ácido graso hidroxilado liberado del aceite de ricino por las lipasas intestinales. A pesar del uso generalizado del aceite de ricino en la medicina convencional y popular, el mecanismo molecular mediante el cual actúa el ácido ricinoleico era previamente desconocido. Tunaru et al. demostraron que el receptor prostanoide EP3 es activado específicamente por el ácido ricinoleico y que este media los efectos farmacológicos del aceite de ricino. En ratones carentes de receptores EP3, el efecto laxante y la contracción uterina inducidos por el ácido ricinoleico están ausentes.
Aunque una eliminación condicional del gen del receptor EP3 en las células epiteliales intestinales no afectó la diarrea inducida por el aceite de ricino, los ratones carentes de receptores EP3 únicamente en las células del músculo liso no respondieron a este fármaco. Por lo tanto, el ácido ricinoleico, metabolito del aceite de ricino, activa las células del músculo liso intestinal y uterino a través de los receptores prostanoides EP3.
Utilizando una amplia biblioteca de moléculas que bloquean los receptores celulares, Tunaru et al. lograron identificar dos receptores a los que se conecta el ácido ricinoleico: EP3 y EP4. Ambos son receptores de prostaglandinas, que desempeñan diversos roles en el organismo, desde modificar la estructura de las neuronas hasta controlar la coagulación sanguínea.
Mecanismos Secretores y de Motilidad Intestinal
El ácido ricinoleico es el metabolito activo liberado cuando las enzimas intestinales degradan el aceite de ricino. El ácido ricinoleico actúa como surfactante, reduce la absorción de líquidos y electrolitos, y estimula el peristaltismo —una serie de contracciones musculares intestinales que hacen que el contenido intestinal avance—.
El fundamento mecanístico de sus acciones purgantes probablemente incluye los efectos disruptivos de membrana de moléculas similares a detergentes, como el ricinoleato de sodio (un "jabón"). Se ha demostrado que estos efectos están relacionados con la dosis y presentan un umbral por debajo del cual no se observa respuesta laxante, tanto en animales como en humanos.
Actividad Similar a la Capsaicina e Inflamación Neurogénica
Estudios observacionales indican que la aplicación tópica de ácido ricinoleico, el principal componente del aceite de ricino, ejerce notables efectos analgésicos y antiinflamatorios. La caracterización farmacológica ha demostrado similitudes entre los efectos del ácido ricinoleico y los de la capsaicina, lo que sugiere una posible interacción sobre la inflamación neurogénica mediada por neuropéptidos sensoriales.
Se ha demostrado que el ácido ricinoleico produce actividades antinociceptivas relevantes, probablemente a través de la desensibilización de los nervios sensibles a la capsaicina, pero —a diferencia de la capsaicina— carece de propiedades picantes e hiperalgésicas agudas. En conclusión, el ácido ricinoleico parece ser un nuevo agente antinociceptivo que carece de las propiedades picantes e hiperalgésicas agudas de la capsaicina.
Inhibición de la Prostaglandina D2 Sintasa
En una investigación experimental preclínica, los investigadores encontraron que el ácido ricinoleico (el ingrediente activo del aceite de ricino) se une e inhibe la enzima prostaglandina D2 sintasa (PTGDS), responsable de producir PGD2, y por lo tanto podría ser una opción terapéutica para la caída del cabello.
Potenciación de la Penetración Transdérmica
El aceite de ricino y el ácido ricinoleico pueden potenciar la penetración transdérmica de otras sustancias químicas. Esta propiedad sustenta su uso como vehículos de administración en formulaciones farmacéuticas y cosméticas.
4. Evidencia Científica por Área de Uso
4.1 Efectos Laxantes y Gastrointestinales
Fuerza de la evidencia: Sólida (datos en humanos, uso aprobado por la FDA).
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) clasifica el aceite de ricino como generalmente reconocido como seguro y eficaz para su uso como laxante estimulante. Aunque el aceite de ricino se conoce principalmente por sus propiedades laxantes, la FDA de EE. UU. solo ha aprobado su uso como laxante estimulante. Sin embargo, aunque el aceite de ricino no se recomienda como tratamiento de primera línea para el estreñimiento según las guías médicas actuales, continúa utilizándose en prácticas tradicionales.
Las deposiciones blandas suelen presentarse dentro de las 2 a 3 horas (rango: 2 a 6 horas) posteriores a la administración oral. El mecanismo está bien caracterizado a nivel molecular: el posible mecanismo para la inducción del parto y la laxación tras la ingestión oral de aceite de ricino es que las lipasas liberan ácido ricinoleico en la luz intestinal, y cantidades considerables de ácido ricinoleico se absorben en el intestino, produciendo un fuerte efecto laxante. El ácido ricinoleico afecta el músculo liso intestinal y, por lo tanto, altera el transporte de iones y el flujo de agua intestinales. Con base en estudios de señalización celular y análisis mediante siRNA, se han identificado los receptores de prostaglandina E2 como el objetivo del ácido ricinoleico, y el receptor EP3 media los efectos del aceite de ricino sobre la motilidad del útero y el intestino. Estudios en ratones con deficiencia constitutiva y condicional de los receptores EP3 o EP4 demostraron que los efectos farmacológicos del aceite de ricino están mediados por la activación de los receptores EP3 en las células del músculo liso.
El Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios de la FAO/OMS estableció una ingesta diaria aceptable de aceite de ricino (para humanos) de 0 a 0.7 mg/kg de peso corporal.
4.2 Inducción del Parto (Obstetricia)
Fuerza de la evidencia: Moderada; resultados mixtos entre diseños de estudio; no aprobado por la FDA para esta indicación; faltan ECA de gran escala.
El aceite de ricino se ha utilizado durante siglos para inducir el parto, aunque la evidencia clínica sigue siendo limitada. Las primeras referencias a su uso datan de más de 400 años, e incluso hay reportes anecdóticos que remontan sus orígenes al antiguo Egipto. En la década de 1960, la oxitocina sustituyó al aceite de ricino en la atención obstétrica, principalmente para mitigar los efectos secundarios gastrointestinales.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 (PMC) examinó esta cuestión directamente. Se incluyeron un total de 12 estudios con 1,653 mujeres embarazadas. La edad media de las mujeres que usaron aceite de ricino fue de 24.72 años, y en el grupo control fue de 24.67 años. Los resultados mostraron que la inducción del parto fue significativamente mayor en el grupo de aceite de ricino que en el grupo control (RR: 3.27; IC 95% [1.96, 5.46]).
Un amplio estudio de cohorte retrospectivo de 2026 realizado en un hospital universitario incluyó a 1,015 mujeres. Se incluyeron un total de 1,015 mujeres; 824 (82.1%) recibieron aceite de ricino y 191 (18.8%) recibieron inducción estándar. El intervalo medio de inducción al parto fue de 26.9 horas en el grupo de aceite de ricino, frente a 19.0 horas en el grupo estándar. Se requirió inducción adicional en el 50.5% del grupo de aceite de ricino, comparado con el 37.2% del grupo estándar. No se observaron diferencias significativas entre los grupos en cuanto a la vía de parto o complicaciones maternofetales. El aceite de ricino parece ser una opción segura, aunque ligeramente menos eficaz, para inducir el parto cerca de la fecha probable de parto calculada.
Un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo demostró la seguridad y eficacia del aceite de ricino para la inducción del parto en mujeres multíparas en embarazos postérmino, con resultados perinatales y efectos adversos similares entre los grupos. Sin embargo, este efecto no se observó en mujeres primíparas. Un estudio demostró una interacción significativa entre el aceite de ricino y la paridad, con una mayor tasa de cesáreas en mujeres primíparas que recibieron el "cóctel de aceite de ricino". En consecuencia, en algunos hospitales el cóctel de aceite de ricino se ofrece exclusivamente a mujeres multíparas.
En general, el aceite de ricino parece ser una opción segura, aunque ligeramente menos eficaz, para inducir el parto cerca de la fecha probable de parto calculada, incluso en poblaciones de alto riesgo. Se necesitan ensayos prospectivos, aleatorizados y de gran escala para evaluar mejor su papel en la práctica clínica.
4.3 Efectos Antiinflamatorios y Analgésicos
Fuerza de la evidencia: Preclínica (animal/in vitro); ensayos clínicos directos en humanos limitados sobre el ácido ricinoleico aislado.
Estudios observacionales indican que la aplicación tópica de ácido ricinoleico, el principal componente del aceite de ricino, ejerce notables efectos analgésicos y antiinflamatorios. La caracterización farmacológica ha demostrado similitudes entre los efectos del ácido ricinoleico y los de la capsaicina, lo que sugiere una posible interacción sobre la inflamación neurogénica mediada por neuropéptidos sensoriales. El objetivo de los estudios publicados fue evaluar las actividades antiinflamatorias del ácido ricinoleico en comparación con la capsaicina en varios modelos de inflamación aguda y subcrónica. La inflamación aguda se indujo mediante inyección intradérmica de carragenina en ratones o mediante histamina en el párpado de conejillos de indias, y en cada experimento se midió el grado de espesor del edema.
Se encontró que la aplicación tópica aguda de ácido ricinoleico (0.9 mg/ratón) o capsaicina (0.09 mg/ratón) aumentó significativamente el edema en la pata del ratón inducido por carragenina, mientras que un tratamiento tópico repetido durante 8 días con las mismas dosis de ambos compuestos resultó en una marcada inhibición. Con base en estos resultados, el ácido ricinoleico puede considerarse como un nuevo agente antiinflamatorio no picante similar a la capsaicina, apto para aplicación periférica.
Estos hallazgos se derivan de experimentos en animales. Los ensayos clínicos directos en humanos que evalúan el ácido ricinoleico aislado para el dolor y la inflamación como resultado principal siguen siendo limitados en la literatura publicada.
4.4 Cicatrización de Heridas
Fuerza de la evidencia: Preliminar; principalmente investigación in vitro y de formulación; datos de ensayos en humanos escasos para el ácido ricinoleico aislado.
El ácido ricinoleico tiene potencial para promover la cicatrización de heridas debido a sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias. Las propiedades analgésicas y antiinflamatorias de productos naturales como el ácido ricinoleico y la capsaicina los hacen atractivos para aplicaciones de cicatrización de heridas. Sin embargo, las formulaciones a base de capsaicina presentan varios inconvenientes, incluyendo olor picante, irritación cutánea y dolor hiperalgésico, lo que las hace menos atractivas para aplicaciones de cicatrización de heridas. El ácido ricinoleico extraído del aceite de ricino puede proporcionar una alternativa a la capsaicina, siempre que las formulaciones puedan evitar la rancidez oxidativa y proporcionar una permeación eficiente a través de la piel.
La investigación se ha centrado en el desarrollo de nuevos sistemas de administración. Un estudio investigó la síntesis y caracterización de liposomas de ácido ricinoleico infundidos en un hidrogel para aplicación tópica. Se prepararon liposomas de lecitina que contenían ácido ricinoleico y se incorporaron en una solución de quitosano, y posteriormente se entrecruzaron con β-ciclodextrina dialdehído (Di-β-CD). Estos estudios de formulación siguen siendo preclínicos y no constituyen datos de eficacia en humanos.
4.5 Dermatología: Piel y Cabello
Fuerza de la evidencia: Débil a moderada para afirmaciones dermatológicas específicas; evidencia de seguridad más sólida que la evidencia de eficacia proveniente de ensayos en humanos.
Una revisión narrativa de 2025 publicada en Cureus —que realizó búsquedas en PubMed, Google Scholar, MEDLINE y la Biblioteca Cochrane de artículos hasta el 20 de abril de 2025— resumió las aplicaciones dermatológicas actuales. El aceite de ricino es un aceite vegetal fácilmente accesible, y numerosos estudios demuestran su utilidad para diversas afecciones dermatológicas. Estas incluyen la caída y calidad del cabello, la hiperpigmentación, el acné, la cicatrización de heridas, el antienvejecimiento y la psoriasis. El aceite de ricino también se ha utilizado para la limpieza de la piel, la onicomicosis y para aumentar la penetración de ingredientes activos en formulaciones tópicas.
En cuanto a la alopecia androgénica en particular, el mecanismo se ha dilucidado parcialmente: estudios recientes han demostrado que la prostaglandina D2 (PGD2) inhibe de forma natural el crecimiento del cabello y se encuentra en concentraciones más altas en el cuero cabelludo de las personas que padecen alopecia androgénica. En una investigación experimental preclínica, los investigadores encontraron que el ácido ricinoleico (el ingrediente activo del aceite de ricino) se une e inhibe la enzima prostaglandina D2 sintasa (PTGDS), responsable de producir PGD2, y por lo tanto podría ser una opción terapéutica para la caída del cabello. La evidencia respalda su uso en el cuidado del cabello para mejorar el brillo y posiblemente combatir la alopecia androgénica mediante la inhibición de la síntesis de prostaglandina D2. Sin embargo, estos hallazgos son principalmente preclínicos.
El ácido ricinoleico, el principal constituyente del aceite de ricino junto con sus numerosos derivados, ejerce actividades suavizantes e hidratantes de la piel y puede ayudar a recuperar la piel áspera y el acné.
Aunque la aplicación tópica de aceites puede dar lugar a una absorción sistémica limitada de pequeños constituyentes volátiles, la evidencia indica que la mayoría de los componentes lipídicos permanecen localizados dentro del estrato córneo, con una penetración mínima hacia la circulación sistémica.
5. Sistemas Corporales y Áreas de Salud
- Sistema gastrointestinal: El aceite de ricino se conoce principalmente por sus propiedades laxantes. El ácido ricinoleico, una vez liberado en el intestino, estimula la contracción del músculo liso intestinal mediante la activación del receptor EP3, aumenta la secreción de líquido luminal y reduce la absorción de líquidos y electrolitos.
- Sistema reproductivo (útero): El ácido ricinoleico, metabolito del aceite de ricino, activa las células del músculo liso uterino a través de los receptores prostanoides EP3.
- Sistema nervioso / vías del dolor: Se ha demostrado que el ácido ricinoleico produce actividades antinociceptivas relevantes, probablemente a través de la desensibilización de los nervios sensibles a la capsaicina.
- Piel y sistema tegumentario: Actúa como emoliente, agente acondicionador de la piel y posible agente antiacné y antihiperpigmentación; se está estudiando en formulaciones para la cicatrización de heridas.
- Biología del folículo piloso: La evidencia preclínica implica al ácido ricinoleico en la inhibición de la síntesis de prostaglandina D2, lo cual podría ser relevante para la alopecia androgénica.
- Sistema inmunológico / inflamatorio: Estudios preclínicos sugieren actividad antiinflamatoria mediante la modulación de la liberación de neuropéptidos (sustancia P) y la desensibilización de receptores de capsaicina.
6. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas
Vía Oral (Laxante)
Una dosis terapéutica habitual para adultos de aceite de ricino con efecto laxante es de 15 a 60 mL administrados por vía oral. Alrededor del 90% del contenido de ácidos grasos en el aceite de ricino corresponde al triglicérido formado a partir de ácido ricinoleico, que es el componente activo y actúa como laxante al estimular la secreción de líquidos y electrolitos en el intestino delgado. Se producen una o dos deposiciones copiosas semilíquidas dentro de las 2 a 6 horas posteriores a la administración.
Vía Oral (Inducción del Parto — Reportado en Estudios)
Un ensayo clínico controlado aleatorizado registrado utilizó una dosis de 30 mL de aceite de ricino (comparada con 30 mL de agua como control) en mujeres con edades gestacionales entre las 41 semanas 0 días y las 41 semanas 2 días. Otros estudios en la literatura de revisiones sistemáticas han utilizado 60 mL como dosis oral única.
Ingesta Diaria Aceptable (FAO/OMS)
El Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios de la FAO/OMS estableció una ingesta diaria aceptable de aceite de ricino (para humanos) de 0 a 0.7 mg/kg de peso corporal. Dado que el ácido ricinoleico constituye aproximadamente el 90% del aceite de ricino, al aplicar este cálculo a la ingesta diaria aceptable estimada de 3,000 mg/día en humanos para el aceite de ricino (considerando la rápida hidrólisis del glicérido de aceite de ricino en el tracto gastrointestinal), la ingesta diaria aceptable de ácido ricinoleico podría llegar a ser tan alta como 2,400 mg/persona.
Vía Tópica
El ácido ricinoleico y el aceite de ricino se aplican tópicamente en preparaciones cosméticas y dermatológicas en concentraciones muy variables. Se ha reportado que el ácido ricinoleico se utiliza en un máximo del 77.8% en productos hidratantes, según datos de 2023. El ácido ricinoleico y el ricinoleato de sodio no tenían concentraciones de uso reportadas por separado en la Revisión de Ingredientes Cosméticos (Cosmetic Ingredient Review).
7. Consideraciones de Seguridad e Interacciones
Estatus Regulatorio de Seguridad
El Panel de Expertos para la Seguridad de Ingredientes Cosméticos revisó los datos relevantes en animales y humanos. El Panel concluyó que el ácido ricinoleico, junto con el aceite de semilla de Ricinus communis (ricino) y varios derivados de ricinoleato, son seguros como ingredientes cosméticos en las prácticas de uso y concentraciones descritas en la evaluación de seguridad.
Con más literatura científica sobre su mecanismo de acción, perfil de efectos adversos y toxicidad, el aceite de ricino se considera ahora seguro y eficaz de acuerdo con los estándares de la FDA.
Efectos Adversos Gastrointestinales
Los efectos adversos conocidos incluyen malestar abdominal, náuseas, cólicos, retortijones y/o desfallecimiento. Incluso a dosis terapéuticas, puede producirse irritación excesiva del colon y purgación violenta. Se han reportado diarrea, irritación gastrointestinal, y depleción de líquidos y electrolitos. En raras ocasiones puede causar congestión pélvica.
El aceite de ricino no fue tóxico en estudios de alimentación subcrónica en roedores a dosis de hasta el 10–20% de la dieta.
Toxicología Reproductiva
No se encontró toxicidad reproductiva relacionada con la dosis en ratones alimentados con hasta un 10% de aceite de ricino durante 13 semanas. Las ratas hembra a las que se les inyectó aceite de ricino por vía intramuscular el primer día después del estro presentaron foliculogénesis ovárica suprimida y efectos antiimplantación y abortivos. El aceite de ricino utilizado como vehículo de control en ratas que recibieron inyecciones subcutáneas no tuvo efecto sobre la espermatogénesis.
Debido a que el ácido ricinoleico activa los receptores EP3 del músculo liso uterino y puede inducir la contracción uterina, el uso de aceite de ricino por vía oral durante el embarazo antes del término representa una preocupación importante.
Carcinogenicidad
El ácido ricinoleico no produjo neoplasias ni hiperplasia en un estudio con ratones y no fue un promotor tumoral en otro estudio con ratones, pero sí produjo hiperplasia epidérmica. El extracto de aceite de ricino tuvo un fuerte efecto supresor sobre los tumores corporales S180 y el cáncer ascítico ARS en ratones Kunming machos. Estos datos son preclínicos y requieren una interpretación cautelosa.
Interacciones Farmacológicas
Al aumentar la motilidad intestinal, el aceite de ricino puede potencialmente disminuir el tiempo de tránsito de los medicamentos orales administrados de forma concomitante, y por lo tanto reducir su absorción. El aceite de ricino es un laxante potente, por lo que la absorción de otros medicamentos orales puede verse gravemente afectada.
El aceite de ricino y el ácido ricinoleico pueden potenciar la penetración transdérmica de otras sustancias químicas. Esto es relevante en formulaciones tópicas: la inclusión de ácido ricinoleico puede aumentar la penetración cutánea de sustancias activas aplicadas conjuntamente.
Dermatitis de Contacto Alérgica
Las evaluaciones del panel de expertos de la Revisión de Ingredientes Cosméticos (CIR) han concluido que los derivados de aceite de ricino con PEG son seguros para su uso en formulaciones cosméticas en las concentraciones actuales, con una baja incidencia de sensibilización e irritación cutánea reportada en estudios en humanos y animales. Las reacciones adversas son raras, típicamente leves, y se asocian con mayor frecuencia al aceite de ricino nativo y al ácido ricinoleico, lo que subraya la importancia de considerar aspectos específicos de la formulación en la práctica dermatológica.
Entre los productos cosméticos para el cuidado de labios, los ingredientes más comunes que causan dermatitis de contacto alérgica en una revisión sistemática fueron el aceite de ricino, la benzofenona-3, el galato, la cera y la colofonia. Se han documentado casos de queilitis de contacto atribuibles al ácido ricinoleico en los labiales.
Lactancia
No se sabe si el aceite de ricino o el ácido ricinoleico se distribuyen en la leche materna.
Uso Pediátrico
Generalmente se evitan los laxantes estimulantes en niños menores de 6 a 10 años para el estreñimiento ocasional, aunque se utilizan en todos los grupos de edad para la evacuación colónica.
Referencias
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- Targeting EP3 receptor for laxative drug discovery: molecular docking and virtual screening of ricinoleic acid analogues — Research Square (2026)