Otros Nombres
endopeptidaseexopeptidasepeptidasepeptide hydrolaseproteaseproteinaseproteolytic enzyme
El término peptidohidrolasa es un término formal de clasificación bioquímica, no el nombre de un único ingrediente natural discreto. Según el Comité de Nomenclatura de la Unión Internacional de Bioquímica y Biología Molecular (NC-IUBMB), se recomienda que el término "peptidasa" se use como sinónimo de "peptidohidrolasa" para cualquier enzima que hidrolice enlaces peptídicos. En el sistema de Nomenclatura de Enzimas de la IUBMB, las peptidohidrolasas ocupan la subclase EC 3.4 — "Actuando sobre Enlaces Peptídicos" — que representa toda la clase de enzimas que escinden enlaces peptídicos. Las peptidasas, o peptidohidrolasas, son enzimas capaces de hidrolizar enlaces peptídicos; comprenden exopeptidasas y endopeptidasas, donde las primeras actúan solo cerca de los extremos de las cadenas polipeptídicas y las segundas actúan dentro de esas cadenas.
En el comercio de suplementos dietéticos, el término "peptidohidrolasa" rara vez aparece en las etiquetas de los productos. En su lugar, se utilizan miembros individuales de esta clase enzimática — principalmente bromelina, papaína, pancreatina, tripsina, quimotripsina y serrapeptasa — a menudo en mezclas combinadas. Este artículo enciclopédico cubre de manera integral la clase de las peptidohidrolasas/peptidasas, con un tratamiento detallado de sus principales miembros relevantes para suplementos.
Las peptidasas, también denominadas peptidohidrolasas o peptidil-peptidohidrolasas, son enzimas responsables de la hidrólisis de enlaces peptídicos dentro de péptidos y proteínas pequeñas. El término "peptidasa" se refiere a una enzima que escinde una proteína o péptido, y puede usarse indistintamente con proteasa, proteinasa, oligopeptidasa y enzima proteolítica.
El uso de "peptidasa" tal como lo recomienda actualmente la IUBMB es sinónimo de "proteasa" tal como se usaba originalmente — un término general tanto para exopeptidasas como para endopeptidasas; anteriormente, en la Nomenclatura de Enzimas (1984), "peptidasa" se restringía a las enzimas incluidas en las subsubclases EC 3.4.11–19, las exopeptidasas. El término "proteinasa", usado previamente para las enzimas incluidas en las subsubclases EC 3.4.21–99, tenía el mismo significado que "endopeptidasa" y ha sido reemplazado por "endopeptidasa" por coherencia.
La clasificación de la IUBMB organiza a las peptidohidrolasas en dos grandes agrupaciones:
Las endopeptidasas inician la digestión de las proteínas de los alimentos, generando nuevos extremos N- y C-terminales que son sustratos para las exopeptidasas que completan el proceso. Las endopeptidasas también procesan proteínas mediante proteólisis limitada.
Las enzimas proteolíticas son sustancias naturales que se encuentran en el cuerpo humano y en ciertas plantas, y que ayudan a digerir las proteínas. Aunque el cuerpo produce principalmente estas enzimas en el páncreas, también pueden obtenerse de alimentos como la papaya y la piña, que contienen las enzimas papaína y bromelina.
La bromelina es una mezcla de enzimas proteolíticas extraídas principalmente del fruto y el tallo de la planta de piña (Ananas comosus). El extracto de bromelina es una mezcla de enzimas digestoras de proteínas (proteolíticas) y varias otras sustancias en cantidades menores; las enzimas proteolíticas son proteasas de sulfhidrilo, para las cuales se requiere un grupo sulfhidrilo libre de una cadena lateral de aminoácido cisteína para su funcionamiento. La bromelina es una mezcla de coloides (incluidas proteínas, carbohidratos y mucopolisacáridos), sales inorgánicas y materiales orgánicos más simples obtenidos de la piña (Ananas comosus); contiene al menos dos enzimas proteolíticas y otras enzimas no proteolíticas como fosfatasa ácida, peroxidasa, amilasa y celulasa.
La bromelina se extrae principalmente de los tallos de piña, un subproducto del procesamiento industrial de la piña, lo que ofrece una base de materia prima más estable y escalable, lo que a menudo se traduce en una mejor consistencia. Originalmente, la bromelina se obtenía exclusivamente de tallos de piña hawaiana, pero ahora también se fabrica en Taiwán, Tailandia, Brasil y Puerto Rico.
La papaína es una enzima proteolítica obtenida de Carica papaya, que también contiene quimopapaína. Las papayas contienen una enzima llamada papaína, también conocida como proteinasa I de la papaya; la papaína se encuentra en las hojas, raíces y frutos de la planta de papaya. La papaína se deriva del látex de la papaya, una materia prima natural influenciada por la geografía, el clima, el momento de la cosecha y las prácticas de recolección del látex.
Mientras que la bromelina y la papaína provienen de frutas, la quimotripsina, la pancreatina y la tripsina se derivan típicamente del páncreas de cerdos y vacas. La pancreatina es tradicionalmente una enzima de origen animal que actúa en el intestino delgado y funciona normalmente a un pH de aproximadamente 6–8; la pancreatina administrada por vía oral debe recubrirse con una capa entérica para que pueda atravesar el estómago ácido sin quedar inactivada.
La pancreatina fúngica de origen vegetal puede funcionar en un rango de pH más amplio; las formulaciones que contienen pancreatina fúngica de origen vegetal pueden optimizarse para diferentes niveles de pH. La fermentación fúngica — particularmente con especies de Aspergillus — es una fuente creciente de preparaciones comerciales de peptidohidrolasas. La peptidasa aspergiloglutámica de Aspergillus niger ha demostrado potencial para hidrolizar alérgenos vegetales como los inhibidores de alfa-amilasa/tripsina en el sistema gastrointestinal. La peptidasa aspergiloglutámica de Aspergillus niger (AGP), anteriormente llamada aspergilopepsina II, es una proteasa única perteneciente a la familia de peptidasas A4 (EC 3.4.23.19).
La serratiopeptidasa, una enzima proteolítica, se ha usado durante casi 40 años en Japón y Europa para el dolor y la inflamación; suele estar disponible como combinación de dosis fija con varios antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como diclofenaco, aceclofenaco y paracetamol.
El uso de peptidohidrolasas derivadas de plantas en la medicina tradicional precede en siglos a su caracterización bioquímica moderna.
La bromelina tiene una larga historia de uso medicinal tradicional en diversas culturas, particularmente en América Central y del Sur, donde la piña es originaria. Los pueblos indígenas de América Central y del Sur, particularmente en regiones como la selva amazónica y el Caribe, usaban distintas partes de la planta de piña con fines medicinales, incluido el tratamiento de problemas digestivos, la reducción de la inflamación y la curación de heridas. La piña se usaba tradicionalmente con fines medicinales en América del Sur y Central.
La bromelina fue aislada y descrita por primera vez a finales del siglo XIX por investigadores en Europa que identificaron sus propiedades proteolíticas; desde entonces, la bromelina ha ganado reconocimiento tanto en la medicina tradicional como en la moderna por sus posibles efectos terapéuticos. El primer aislamiento de la bromelina fue registrado por el químico venezolano Vicente Marcano en 1891 mediante la fermentación del fruto de la piña.
Las papayas contienen papaína, una enzima proteolítica que descompone eficazmente las proteínas en sus aminoácidos — una de las razones por las que tradicionalmente se ha usado para ablandar carne. Durante siglos, la papaya se ha usado en la medicina tradicional para aliviar problemas digestivos, ablandar la carne y favorecer la curación de heridas. La papaya (Carica papaya) proviene originalmente de los trópicos americanos; su nombre proviene del idioma de los indios arahuacos, quienes han usado la papaya durante mucho tiempo como planta medicinal, y a principios del siglo XVI los españoles comenzaron a introducir la papaya y cultivarla en las Antillas y Filipinas.
Los tratamientos con enzimas proteolíticas (EP) se popularizaron por primera vez en Alemania en la década de 1960 para la inflamación, la osteoartritis, las enfermedades autoinmunes y las infecciones virales. Los productos suelen contener una mezcla de pancreatina, papaína, bromelina, tripsina y quimotripsina.
Las actividades biológicas de las peptidohidrolasas suplementarias derivan de su capacidad catalítica para escindir enlaces peptídicos y de efectos secundarios posteriores sobre mediadores inmunitarios e inflamatorios.
Las proteasas son enzimas que catalizan la hidrólisis de enlaces peptídicos, desempeñando un papel crucial en los procesos metabólicos y fisiológicos de todos los organismos; se clasifican según su mecanismo catalítico, especificidad de sustrato y condiciones óptimas de pH, y son esenciales para funciones como el reciclaje de proteínas, la digestión y la activación de zimógenos. Estas enzimas son indispensables en numerosos procesos biológicos, incluidos la digestión, la señalización celular y el recambio de proteínas; en el contexto de la digestión, las proteasas desempeñan un papel fundamental en la descomposición de las proteínas de la dieta en péptidos más pequeños y aminoácidos, facilitando su absorción en los intestinos.
Cuando se ingieren junto con proteínas de la dieta, las proteasas pueden mejorar la digestión, aumentar la concentración plasmática posprandial de aminoácidos y afectar las hormonas intestinales, el apetito y/o la saciedad.
Las proteasas tienen actividad antiinflamatoria, inhiben la agregación plaquetaria e inhiben las prostaglandinas. Estudios preclínicos indican que las enzimas proteolíticas tienen propiedades inmunomoduladoras y tumoricidas; se cree que dichos efectos resultan de la degradación de complejos inmunitarios anormales.
Investigaciones en animales con artritis sugieren que las enzimas proteolíticas pueden ayudar a reducir la inflamación en las articulaciones y el tejido circundante; las enzimas parecen reducir los niveles de sustancias que impulsan la inflamación en el organismo, incluidas las prostaglandinas y las citocinas proinflamatorias.
Los resultados de las investigaciones indican que las proteasas de frutas tienen el potencial de modular la microbiota intestinal, con una disminución de la abundancia de Proteobacteria y un aumento de la beneficiosa Akkermansia muciniphila; se observó una mejora de la tripsina pancreática con la suplementación de bromelina y papaína, mientras que la bromelina también aumentó el grosor de la mucosa ileal.
Enzimas proteolíticas de origen natural como la bromelina, la ficina y la papaína han recibido una atención creciente como ingredientes cosméticos y cosmecéuticos prometedores debido a sus propiedades exfoliantes y de resurfacing de la piel; estas enzimas catalizan la hidrólisis de los enlaces proteicos de la queratina, facilitan la eliminación de células muertas de la capa más externa de la epidermis y promueven la renovación celular.
El uso más evidente de las enzimas proteolíticas es ayudar a la digestión. Las personas con insuficiencia pancreática y fibrosis quística requieren frecuentemente enzimas pancreáticas suplementarias (que incluyen enzimas proteolíticas, lipasas y amilasas); quienes padecen enfermedad celíaca o enfermedad de Crohn, y quizás algunas personas que sufren de indigestión, también podrían presentar una deficiencia de enzimas pancreáticas.
Un ensayo clínico aleatorizado, controlado con placebo, doble ciego y revisado por pares, publicado en 2023, evaluó una mezcla multienzimática en la dispepsia funcional. La dispepsia funcional es una forma de dispepsia que carece de causas claras tras una evaluación clínica; la dispepsia se caracteriza por dolor o molestia episódica o persistente en el abdomen superior del tracto gastrointestinal, y su aparición se ha vinculado con una deficiencia o disfunción de las enzimas digestivas, lo que sugiere que el consumo de preparaciones digestivas multienzimáticas podría usarse para reducir los síntomas. Este ensayo evaluó la eficacia y la tolerabilidad de una mezcla multienzimática obtenida por fermentación fúngica: 120 sujetos inscritos (63 hombres, 57 mujeres), de entre 18 y 59 años, fueron aleatorizados en una proporción de 1:1 para recibir 2 cápsulas al día del suplemento alimenticio (que contenía 200 mg de la mezcla multienzimática por cápsula) o placebo, durante 2 meses.
Un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego con 40 pacientes que sufrían malestar digestivo encontró que tomar un suplemento de enzimas proteolíticas aliviaba los síntomas digestivos, incluidos dolor abdominal, eructos, distensión, acidez y pérdida de apetito.
En contraste, un ensayo pequeño, doble ciego y controlado con placebo no encontró ningún beneficio de las enzimas proteolíticas como tratamiento para la dispepsia (indigestión). Esto subraya que la base de evidencia para las aplicaciones digestivas sigue siendo mixta y que el tamaño y el diseño de los ensayos varían sustancialmente.
Un estudio clínico de 2024 publicado en Frontiers in Nutrition examinó mezclas enzimáticas integrales en muestras intestinales en tiempo real. Este estudio demostró que las mezclas enzimáticas integrales mejoraron significativamente la degradación de carbohidratos y la absorción de nutrientes, con aumentos sustanciales en los niveles de glucosa y fructosa tras la suplementación enzimática, lo que demuestra una mejor digestión de macronutrientes. Solidez de la evidencia: Preliminar a moderada; existen ensayos individuales bien diseñados, pero el conjunto de evidencia aún es pequeño y los resultados son inconsistentes.
Una mezcla patentada de proteasas (ProHydrolase®, Deerland Probiotics & Enzymes) se ha estudiado en entornos clínicos humanos. ProHydrolase está respaldado por dos ensayos clínicos en humanos que demuestran la capacidad del producto para aumentar los niveles de aminoácidos en la sangre, favoreciendo la recuperación muscular, así como para disminuir los niveles de proteína C reactiva, un indicador de inflamación; se demostró que los aminoácidos en sangre aumentan un 20% con el consumo de un suplemento de proteína de suero acompañado de ProHydrolase, comparado con el consumo de suero solo.
Un estudio cruzado, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo sobre la co-ingesta de proteasa microbiana y proteína de suero incluyó a 24 adultos jóvenes sanos (12 hombres, 12 mujeres; IMC promedio de 23.6; edad promedio de 25 años). Los participantes consumieron concentrado de proteína de suero (25 g de proteína) que contenía una mezcla de tres preparaciones de proteasas microbianas o placebo (maltodextrina); se evaluaron las concentraciones plasmáticas de aminoácidos, glucosa, insulina y hormonas reguladoras del apetito en el momento basal y a lo largo de un período posprandial de 240 minutos. Solidez de la evidencia: Preliminar pero prometedora para los resultados de biodisponibilidad de proteínas; los tamaños de muestra son pequeños y se justifica una mayor replicación.
La bromelina se reportó por primera vez como valiosa analgésica/antiinflamatoria para su uso tanto en pacientes con artritis reumatoide como con osteoartritis en 1964. Los ensayos clínicos han evaluado la eficacia de la bromelina con mayor frecuencia utilizando preparaciones que contienen diferentes complejos de enzimas proteolíticas y diferentes concentraciones de bromelina; se han utilizado tres complejos: Phlogenzyme™ (que contiene bromelina 90 mg/tableta, tripsina y rutina), Wobenzym™ (que contiene bromelina 45 mg/tableta, papaína, tripsina, quimotripsina, pancreatina, lipasa y amilasa) y Wobenzym N™ (que contiene bromelina 45 mg/tableta, tripsina, papaína, quimotripsina, pancreatina y rutina).
Una revisión de 2022 analizó nueve estudios clínicos en los que personas con osteoartritis tomaron una combinación enzimática oral que contenía bromelina, tripsina y un antioxidante conocido como rutina; los autores encontraron que la combinación enzimática era tan eficaz como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para reducir el dolor articular y la rigidez, con menos efectos secundarios.
De manera similar, las comparaciones con AINE en pacientes con artritis sugieren que la terapia oral con combinaciones de enzimas y antioxidantes produce una mejora en todos los principales parámetros clínicos, como la hinchazón, el dolor y la rigidez articular, con una eficacia comparable a la de los AINE.
Alguna evidencia sugiere que las enzimas proteolíticas pueden ayudar con la artritis; sin embargo, todavía no hay suficientes datos para confirmar si las enzimas proteolíticas funcionan de manera confiable y segura en un gran número de personas, y son necesarios ensayos clínicos más extensos. Solidez de la evidencia: Moderada para los resultados de dolor y función en la osteoartritis, particularmente para productos combinados multienzimáticos; sin embargo, la mayoría de los ensayos no son de gran escala ni se han replicado de manera independiente.
Un estudio en 24 personas que se habían sometido recientemente a cirugía dental mostró que tomar un suplemento que contenía 5 mg de la enzima proteolítica serrapeptasa reducía la hinchazón y la intensidad del dolor. Algunos estudios han mostrado que el tratamiento posoperatorio con bromelina puede ayudar a reducir la hinchazón y los moretones tras una cirugía cosmética.
En relación con la cirugía del tercer molar (muela del juicio), la NCCIH ha citado una revisión sistemática y un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados que evaluaron la eficacia de la bromelina sobre los resultados de salud tras la cirugía del tercer molar. La bromelina se promueve como suplemento dietético para diversos fines, incluidos el dolor posoperatorio tras la extracción de la muela del juicio, la sinusitis, la osteoartritis y el dolor muscular inducido por el ejercicio. Se ha realizado un número reducido de estudios sobre el uso de la bromelina tomada por vía oral para reducir los síntomas de sinusitis y reducir el dolor y la hinchazón tras la extracción de la muela del juicio. Solidez de la evidencia: Preliminar; los ensayos disponibles son generalmente pequeños y de calidad variable.
La bromelina también es eficaz para reducir la inflamación y aliviar los síntomas en personas con sinusitis, una afección que provoca la inflamación de las fosas nasales. Esta afirmación se basa en un número limitado de estudios clínicos; la NCCIH caracteriza la evidencia sobre la bromelina oral en la sinusitis como limitada a un pequeño número de estudios. Solidez de la evidencia: Preliminar; se necesitan más ensayos con poder estadístico adecuado.
No se ha demostrado que las enzimas proteolíticas prevengan o traten el cáncer. Estudios de laboratorio sugieren que las enzimas proteolíticas pueden afectar el crecimiento de las células cancerosas; aunque anteriormente se informó que las enzimas proteolíticas beneficiaban a los pacientes con cáncer, estudios más recientes no respaldan tales afirmaciones. Solidez de la evidencia: Insuficiente para cualquier afirmación anticancerígena; existen datos preclínicos, pero no están respaldados por ensayos sólidos en humanos.
En estudios clínicos, la administración oral de enzimas proteolíticas a voluntarios sanos produjo efectos inmunomoduladores; la terapia sistémica con enzimas proteolíticas antes y después de un ejercicio agotador aumentó la fuerza concéntrica máxima y tuvo efectos favorables sobre marcadores inflamatorios y metabólicos. Solidez de la evidencia: Preliminar; los datos se basan en un número limitado de estudios en poblaciones específicas.
Se ha demostrado que la peptidasa aspergiloglutámica de Aspergillus niger tiene un gran potencial para hidrolizar alérgenos vegetales como los inhibidores de alfa-amilasa/tripsina en el sistema gastrointestinal, así como en matrices alimentarias que contienen dichos inhibidores. Las investigaciones en esta área han dado lugar a composiciones de suplementos dietéticos o farmacéuticas que comprenden la peptidasa aspergiloglutámica de Aspergillus niger y una prolil-endopeptidasa. Solidez de la evidencia: Emergente y principalmente preclínica/in vitro; los ensayos en humanos son limitados.
Los suplementos de enzimas proteolíticas están disponibles en cápsulas, cápsulas de gel, masticables, polvos y tabletas; algunos suplementos contienen un solo tipo de enzima proteolítica, mientras que otros contienen una combinación.
La actividad enzimática no se refleja de manera confiable únicamente por el peso. Al elegir un suplemento, las enzimas no siempre se miden en miligramos, unidades internacionales u otras medidas de peso; en cambio, se miden en unidades de potencia y actividad, con unidades comunes que incluyen HUT, USP y SAP — unidades reguladas conforme al Food Chemical Codex (FCC) y aceptadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA).
Las dosis específicas reportadas en los estudios clínicos revisados incluyen:
Las formulaciones de pancreatina de origen animal requieren recubrimiento entérico para sobrevivir al ácido gástrico. La pancreatina administrada por vía oral debe recubrirse con una capa entérica para que pueda atravesar el estómago ácido sin quedar inactivada; debido a que los recubrimientos entéricos pueden disolverse de manera incompleta, es posible que reduzcan la actividad general de la enzima.
En cuanto a seguridad, las enzimas proteolíticas generalmente se consideran seguras, pero pueden causar malestar digestivo o reacciones alérgicas en algunas personas. Cuando se toman por vía oral, las enzimas proteolíticas son posiblemente seguras si se toman de manera adecuada; los efectos secundarios suelen ser leves o moderados e incluyen molestias estomacales e intestinales.
Las personas que toman warfarina (Coumadin, Jantoven), aspirina u otros medicamentos que diluyen la sangre no deben tomar las enzimas proteolíticas papaína o bromelina, salvo bajo supervisión médica. La bromelina puede aumentar el riesgo de sangrado debido a sus efectos antitrombóticos observados en experimentos de laboratorio, aunque no se conoce su relevancia clínica. Si la serratiopeptidasa se administra junto con warfarina, clopidogrel o aspirina, así como con otros remedios naturales como el ajo, el aceite de pescado y la cúrcuma, puede existir un mayor riesgo de sangrado o hematomas.
Cuando se toma junto con amoxicilina, se demostró que la bromelina aumenta la absorción de amoxicilina en humanos. La bromelina también podría causar problemas si se combina con medicamentos que diluyen la sangre, como la heparina; no debe mezclarse con medicamentos sedantes y debe evitarse en personas que toman antibióticos porque puede aumentar las concentraciones en sangre.
Una enzima proteolítica, la pancreatina, puede interferir con la absorción de folato (vitamina B9), por lo que es recomendable tomar un suplemento de folato al usar pancreatina.
Las personas con trastornos hemorrágicos, enfermedad hepática o renal grave, o alergias a la piña o la papaya deben tener precaución o evitar el uso de mezclas de enzimas proteolíticas. Cuando se aplican sobre la piel, las enzimas proteolíticas son posiblemente seguras, aunque algunas pueden causar reacciones alérgicas.
No hay suficiente información confiable para saber si las enzimas proteolíticas son seguras de usar durante el embarazo o la lactancia; la orientación disponible sugiere actuar con precaución y evitar su uso.
Aunque se ha evaluado en diversos modelos de medicina popular e investigación por su posible eficacia frente a enfermedades, la única aplicación clínica aprobada para la bromelina fue otorgada en 2012 por la Agencia Europea de Medicamentos para un medicamento tópico (NexoBrid) utilizado para eliminar el tejido muerto en quemaduras cutáneas graves. No existe ninguna otra aprobación regulatoria establecida para la bromelina como nutracéutico o medicamento.
Algunos estudios sugieren posibles beneficios para lesiones deportivas e inflamación, pero los resultados han variado ampliamente, y muchos estudios carecen de un diseño sólido o de controles con placebo. Aunque las enzimas proteolíticas muestran promesa para usos específicos, se necesita más investigación para establecer de manera integral su eficacia y seguridad. Los estudios clínicos indican que las necesidades enzimáticas varían significativamente entre individuos según factores como la edad, el estado de salud digestiva y los patrones dietéticos. Además, la variabilidad en el producto de fabricación comercial y sus diversos ingredientes han dificultado el desarrollo clínico exitoso.
Condiciones de salud que Peptidohidrolasa puede ayudar a apoyar.
Sistemas corporales que Peptidohidrolasa puede ayudar a apoyar.