Invertasa (β-fructofuranosidasa): una referencia completa
1. Identidad: nombres, clasificación y fuentes naturales
Nombres químicos y sistemáticos
La invertasa, también conocida como β-fructofuranosidasa (EC 3.2.1.26), es una enzima que cataliza la hidrólisis de la sacarosa en sus monosacáridos constituyentes, glucosa y fructosa, al escindir el enlace glicosídico α-1,2 entre ellos. El nombre formal y sistemático de la invertasa es β-fructofuranosidasa (EC 3.2.1.26), también denominada sacarosa glicosidasa. Otros sinónimos incluyen fructosidasa, d-fructofuranósido fructohidrolasa, sacarasa, invertina y sacarasa (saccharase). Originalmente se le llamó invertasa debido a que, cuando la sacarosa se hidroliza, la rotación óptica se invierte de dextrorrotatoria a levorrotatoria.
Este proceso produce una mezcla equimolar conocida como azúcar invertido, que es más dulce y menos propensa a la cristalización que la sacarosa. El número de registro CAS de la invertasa es 9001-57-4.
Clasificación y estructura enzimática
La invertasa es una enzima de la familia de las glicósido hidrolasas. La enzima pertenece a la familia GH32 de la clasificación de las glicosidasas basada en la secuencia, con una estructura cristalina que revela dos módulos, incluido un β-propulsor de cinco aspas con similitud estructural a las estructuras de β-propulsor de glicosidasas de familias relacionadas. En Saccharomyces cerevisiae, la invertasa presenta una inusual estructura cuaternaria octamérica compuesta por dos tipos de dímeros, y un patrón peculiar de ensamblaje de monómeros mediante interacciones de dominios no catalíticos determina la especificidad de la invertasa.
A diferencia de la sacarasa (EC 3.2.1.48) presente en animales, que escinde la sacarosa desde el lado de la glucosa, la invertasa actúa como una β-fructosidasa retentora, empleando un mecanismo catalítico que involucra residuos clave como el aspartato y el glutamato para facilitar la reacción sin invertir la configuración anomérica del producto de fructosa.
La invertasa posee tanto actividad hidrolítica como transfructosilante; cataliza la ruptura del enlace β-(1-2) de la sacarosa y también transfiere la unidad fructosilo a la sacarosa. Algunas enzimas invertasas, aunque no todas, pueden actuar sobre fructooligosacáridos cortos como la 1-cestotriosa, la 1,1-cestotetraosa, la rafinosa y la estaquiosa.
Fuentes naturales
La invertasa es producida por diversos organismos como levaduras, hongos, bacterias, plantas superiores y animales; estos incluyen Saccharomyces cerevisiae, Saccharomyces carlsbergensis, S. pombe, Aspergillus spp., Penicillium chrysogenum, Azotobacter spp., Lactobacillus spp. y Pseudomonas spp. Especies de levadura como Saccharomyces cerevisiae y Candida utilis se utilizan para la producción comercial de invertasa; entre los hongos, los hongos filamentosos del género Aspergillus —particularmente Aspergillus niger— también se usan como fuentes comerciales.
La invertasa participa en el proceso digestivo en los humanos; es liberada por las células ubicadas en la mucosa del intestino delgado. La enzima de la abeja melífera responsable de la hidrólisis de la sacarosa se clasifica actualmente como α-glucosidasa (EC 3.2.1.20), distinta de la β-fructofuranosidasa de la levadura (EC 3.2.1.26), que es la enzima actualmente reconocida como invertasa en la nomenclatura bioquímica. Por lo tanto, aunque la literatura popular a menudo atribuye la invertasa de la abeja melífera a la EC 3.2.1.26, ambas enzimas son bioquímicamente distintas.
La invertasa está ampliamente distribuida en microorganismos —presente de forma extracelular en las paredes celulares de la levadura Saccharomyces cerevisiae— así como en plantas (en paredes celulares, citoplasma y vacuolas) y bacterias (por ejemplo, Thermotoga maritima), con formas microbianas que contribuyen a los microbiomas animales, como la invertasa bacteriana en la saliva humana.
Propiedades fisicoquímicas
La temperatura óptima para la actividad de la invertasa es de 60 °C y el pH óptimo es 4.5. A diferencia de muchas otras enzimas corporales, la invertasa es muy versátil, ya que puede permanecer activa dentro de diferentes cambios en los niveles de pH.
Preparaciones comunes y formas comerciales
Para su uso en alimentos y suplementos dietéticos, la invertasa está disponible como una preparación enzimática de alta pureza. Se comercializa a partir de Saccharomyces cerevisiae tanto en polvo como en forma líquida. La unidad estándar de actividad utilizada en la industria de suplementos alimenticios es la Unidad Sumner (SU, por sus siglas en inglés): una SU (Unidad Sumner de Invertasa/Sacarasa) corresponde al método de ensayo FCC, según el cual una Unidad Sumner es la cantidad de enzima que convertirá 1 mg de sacarosa en glucosa y fructosa bajo condiciones definidas.
La invertasa se utiliza ampliamente en la preparación de mermeladas, malvaviscos, fórmulas infantiles, dulces con centros de azúcar licuado, cerezas cubiertas de chocolate, tabletas digestivas, miel artificial, bebidas y productos de panadería. Como producto de grado farmacéutico, la solución oral aprobada por la FDA sacrosidasa (Sucraid) es una solución clara, de color amarillo pálido a incoloro, compuesta de glicerol, agua y ácido cítrico; cada mililitro de Sucraid contiene 8500 UI de la enzima sacrosidasa.
2. Uso tradicional e histórico
Historia científica temprana
La invertasa, la β-d-fructofuranosidasa (EC 3.2.1.26), es una de las primeras enzimas descubiertas. Por primera vez, Mitscherlich informó en 1842 que la levadura contiene una sustancia capaz de transformar el azúcar de caña dextrorrotatorio en un azúcar levorrotatorio. En 1847, Dubrunfaut identificó esta mezcla como glucosa y fructosa. Berthelot, en 1860, durante el intento de reconocer la actividad enzimática durante la fermentación, logró aislar la invertasa de la levadura y publicó que un extracto de levadura de cerveza es capaz de descomponer la sacarosa en fructosa y glucosa.
Pasteur había pensado que el ácido succínico invertía la sacarosa; en 1860, Marcellin Berthelot aisló la invertasa y demostró que el ácido succínico no invertía la sacarosa. Pasteur creía que la fermentación se debía únicamente a células vivas, y él y Berthelot mantuvieron un largo debate sobre el vitalismo, en el cual Berthelot se opuso vehementemente a cualquier idea vitalista.
La invertasa sirvió como enzima modelo para los estudios cinéticos pioneros de Michaelis y Menten (1913) y Briggs y Haldane (1926), que establecieron el marco matemático que se sigue utilizando hoy para describir el comportamiento enzimático; la ecuación de Michaelis-Menten, fundamental para toda la cinética enzimática, se desarrolló utilizando datos de la invertasa.
Uso tradicional y cultural
Aunque la invertasa no fue aislada e identificada hasta finales del siglo XIX, el proceso que cataliza —la inversión del azúcar— se ha utilizado durante siglos en la elaboración tradicional de dulces y en la cerveza. Los primeros confiteros aprovechaban, sin saberlo, procesos enzimáticos naturales o basados en ácidos para crear jarabes más suaves y centros blandos en dulces y productos horneados.
Tradicionalmente, el jarabe de azúcar invertido se producía añadiendo ácido a una solución concentrada de sacarosa. El jarabe de azúcar invertido obtenido enzimáticamente, por otro lado, es un producto orgánico y se considera un producto mucho más limpio, con mejores sabores y colores más deseables.
En la enzimología moderna, la invertasa se convirtió en una de las enzimas más estudiadas debido a su mecanismo claro y su amplia utilidad, sirviendo como modelo para comprender las interacciones enzima-sustrato y el metabolismo de los carbohidratos.
Aunque no forma parte típicamente de los sistemas tradicionales de medicina herbal, la invertasa ha adquirido importancia en la salud digestiva integrativa, donde se combina con enzimas como la amilasa, la lactasa, la celulasa y la lipasa para proporcionar un soporte integral para la digestión de carbohidratos y la biodisponibilidad de nutrientes.
El uso de la miel —un producto natural derivado de la actividad enzimática relacionada con la invertasa— en la medicina tradicional de muchas culturas está bien documentado, aunque las atribuciones específicas a la invertasa en sí son modernas. La invertasa es una de las enzimas esenciales en la naturaleza que nos ayuda a descomponer los azúcares; no solo desempeña un papel crucial en el proceso de descomposición del azúcar, sino que también puede ayudar a prevenir enfermedades humanas, como se observa en el polen de abeja.
3. Componentes clave y mecanismos de acción
Actividad bioquímica primaria: hidrólisis de la sacarosa
La invertasa cataliza la hidrólisis del disacárido sacarosa en sus componentes monosacáridos, D-glucosa y β-D-fructosa. La sacarosa, químicamente α-D-glucopiranosil-(1→2)-β-D-fructofuranósido, sirve como sustrato principal, y la enzima escinde el enlace glicosídico en la fracción de fructosa.
Esta invertasa específica (β-fructofuranosidasa) escinde la molécula desde su extremo de fructosa, dando lugar a los dos monosacáridos. Lo hace añadiendo un ion hidrógeno al átomo glicosídico mediante un cation imidazolio; a partir de ahí, se forma un ion carbenio intermedio inestable por la salida de un grupo alcohol. Finalmente, el átomo de oxígeno nucleofílico del alcohol o del agua ataca al catión C-2, lo que deja libre una molécula de fructosa. El anión carboxilato del sitio activo ayuda a mantener estabilizado el desequilibrio de electrones durante todo este proceso.
Actividad de transfructosilación
La invertasa también posee actividad transfructosilante; cataliza la ruptura del enlace β-(1-2) de la sacarosa y transfiere la unidad fructosilo a la sacarosa, y los fructooligosacáridos (FOS) producidos mediante este método son la 1-cestosa (glucosa-fructosa₂), la 1-nistosa (glucosa-fructosa₃) y la 1-fructosilnistosa (glucosa-fructosa₄). A altas concentraciones de sacarosa, la actividad de transfructosilación puede representar una proporción significativa de la actividad enzimática total.
Papel en la digestión
La invertasa ayuda al cuerpo a digerir eficientemente la sacarosa, convirtiéndola en los monosacáridos altamente biodisponibles glucosa y fructosa, lo que favorece la absorción de estos nutrientes esenciales en el intestino delgado. La sacarasa se produce naturalmente en el borde en cepillo del intestino delgado, principalmente en el duodeno distal y el yeyuno. La digestión del almidón humano es un proceso de múltiples enzimas que involucra seis enzimas diferentes: α-amilasa salival y pancreática; sacarasa e isomaltasa (del complejo sacarasa-isomaltasa [SI]); y maltasa y glucoamilasa (del complejo maltasa-glucoamilasa [MGAM]). Juntas, estas enzimas escinden el almidón en moléculas más pequeñas, que finalmente dan lugar a la glucosa absorbible. Aproximadamente el 80% de toda la actividad de la maltasa mucosa se debe a la SI.
Mecanismos antimicrobianos y antioxidantes
Se ha propuesto que las invertasas son importantes para la prevención de enfermedades como úlceras y afecciones intestinales en humanos, así como en procesos antienvejecimiento y de rejuvenecimiento físico. Su capacidad para convertir la glucosa en peróxido de hidrógeno las clasifica como posibles agentes antimicrobianos y antioxidantes, ayudando así en las reacciones de defensa contra infecciones bacterianas y contra la fermentación intestinal por oxidación. Sin embargo, es importante señalar que estos mecanismos propuestos provienen en gran medida de estudios bioquímicos in vitro, y la evidencia en la fisiología humana intacta es limitada.
4. Evidencia científica por área de uso
4.1 Deficiencia congénita de sacarasa-isomaltasa (CSID)
Antecedentes y afección: la deficiencia congénita de sacarasa-isomaltasa es una deficiencia hereditaria de disacaridasa autosómica recesiva caracterizada por diarrea osmótica crónica. La CSID es un trastorno intestinal humano autosómico recesivo caracterizado clínicamente por diarrea fermentativa, dolor abdominal y cólicos tras la ingestión de azúcar. Históricamente considerada una afección rara que afecta a lactantes con diarrea crónica al comenzar la exposición a la sacarosa dietética, evidencia creciente sugiere que las personas con variantes de SI pueden presentar síntomas más tarde en la vida, con síntomas que se superponen a los del síndrome del intestino irritable.
Invertasa farmacéutica (sacrosidasa): Sucraid (sacrosidasa) es la única terapia de reemplazo enzimático aprobada por la FDA indicada para el tratamiento de la deficiencia de sacarasa, que forma parte de la CSID, en pacientes adultos y pediátricos a partir de los 5 meses de edad. Proporciona un sustituto de la enzima sacarasa en el intestino delgado que falta o no funciona en las personas que padecen CSID.
Evidencia clínica: Se describieron seis casos de deficiencia congénita de SI tratados con Sucraid (sacrosidasa, una enzima derivada de levadura que facilita la digestión de la sacarosa) en una serie de casos publicada. Los síntomas de presentación típicos fueron diarrea acuosa, dolor abdominal y distensión, a veces notablemente peor tras la ingestión de fruta. Los seis pacientes mostraron poca mejoría tras recibir asesoramiento sobre el manejo dietético, pero experimentaron una reducción marcada de los síntomas con la administración de sacrosidasa; no se informaron eventos adversos. Se concluyó que la sacrosidasa es un tratamiento eficaz y bien tolerado para los pacientes con deficiencia congénita de SI.
En ambos ensayos clínicos pivotales, los pacientes pediátricos mostraron una disminución marcada en la producción de hidrógeno en el aliento cuando recibieron sacrosidasa en comparación con placebo. Se ha informado que Sucraid es eficaz en un 81% en el tratamiento de pacientes con CSID cuando se utiliza correctamente.
Dosis utilizada en estudios clínicos (sacrosidasa/Sucraid): la dosis recomendada establecida en ensayos clínicos es: para pacientes de hasta 15 kg — 1 mL (8500 unidades internacionales) por comida o refacción; para pacientes de más de 15 kg — 2 mL (17 000 unidades internacionales) por comida o refacción. La mitad de la dosis debe administrarse al comienzo de la comida o refacción, y el resto durante la comida o refacción.
Limitaciones: los efectos de Sucraid no se han evaluado en pacientes con deficiencia secundaria (adquirida) de sacarasa. Los ensayos clínicos de Sucraid no incluyeron pacientes de 65 años de edad o más para determinar si responden de manera diferente a los pacientes adultos más jóvenes. Sucraid no descompone algunos azúcares provenientes de la digestión del almidón; los pacientes pueden necesitar restringir la cantidad de almidón en su dieta.
Fortaleza de la evidencia: para el tratamiento específico de la CSID, la sacrosidasa (invertasa/sacarasa derivada de levadura) cuenta con evidencia clínica sólida que respalda su eficacia, suficiente para la aprobación de la FDA. Esto constituye el nivel más alto de evidencia para cualquier aplicación de la invertasa en la salud humana.
4.2 Digestión general de la sacarosa y salud digestiva
A través de sus contribuciones a la digestión, la invertasa puede reducir molestias digestivas como la hinchazón, los gases y los cólicos asociados con la malabsorción de azúcares. La invertasa se produce naturalmente en el intestino delgado de los humanos; sin embargo, a medida que envejecemos, la acción de la enzima invertasa disminuye. Esto puede conducir a una menor eficiencia digestiva y a una peor absorción de nutrientes, lo que significa que la suplementación con esta enzima puede resultar cada vez más beneficiosa con la edad. Sin embargo, estas afirmaciones tienen un respaldo limitado en ensayos clínicos formales en poblaciones sanas sin deficiencias enzimáticas diagnosticadas.
La invertasa ha adquirido importancia en la salud digestiva integrativa, donde se combina con enzimas como la amilasa, la lactasa, la celulasa y la lipasa para proporcionar un soporte integral para la digestión de carbohidratos y la biodisponibilidad de nutrientes.
Fortaleza de la evidencia: la evidencia sobre la suplementación con invertasa en la salud digestiva general (en ausencia de CSID) es principalmente mecanicista y teórica. No se han identificado en la literatura revisada por pares ensayos clínicos controlados a gran escala que examinen específicamente la suplementación con invertasa como intervención independiente en adultos sanos.
4.3 Modulación de la glucosa en sangre
Una digestión más eficiente de la sacarosa puede ayudar a mantener niveles saludables y equilibrados de azúcar en sangre. Un estudio encontró que el tratamiento enzimático de jugo de manzana con invertasa, glucosa oxidasa y catalasa condujo a una reducción del 21% en su contenido de azúcar, así como a una reducción significativa de la carga glucémica, lo que indica un menor aumento en los niveles de azúcar en sangre tras su consumo.
Fortaleza de la evidencia: la evidencia de que la invertasa afecte la glucosa en sangre en humanos es muy preliminar. El único estudio citado involucró el pretratamiento enzimático de una bebida, no la suplementación oral con invertasa en sujetos humanos. No se han identificado ensayos clínicos controlados en humanos que examinen específicamente este resultado. Esta área requiere mayor investigación.
4.4 Síndrome del intestino irritable (SII) y síntomas intestinales funcionales
Evidencia creciente sugiere que las personas con variantes genéticas de sacarasa-isomaltasa (SI) pueden presentar síntomas más tarde en la vida, con síntomas que se superponen a los del síndrome del intestino irritable. El tratamiento de una persona que padece síndrome del intestino irritable puede realizarse mediante la administración de una preparación que contenga invertasa antes o junto con el consumo de un producto alimenticio. Esta línea de investigación —si la deficiencia subclínica de SI contribuye a síntomas similares al SII y si la suplementación con invertasa los alivia— está emergiendo, pero aún no se ha resuelto de manera concluyente.
Fortaleza de la evidencia: preliminar. Se están realizando estudios clínicos que exploran la superposición entre las variantes genéticas de SI y el SII, y se han iniciado algunos ensayos clínicos con sacrosidasa en esta población (por ejemplo, NCT05480761, que reclutó a 312 sujetos). Aún no se pueden extraer conclusiones definitivas de la literatura existente.
4.5 Salud oral
Una invención basada en una patente describió una composición para la limpieza de dientes y cavidades orales que contiene invertasa como ingrediente activo, basada en la premisa de que los carbohidratos en los residuos de alimentos pueden ser descompuestos por bacterias productoras de ácido en ácido láctico, promoviendo la descalcificación de los tejidos dentales y la caries dental, y que un componente de la placa dental —el dextrano— desempeña un papel en la formación y adhesión de la placa dental. Se descubrió que la invertasa ejerce una actividad biológica en la disminución de la formación de placa dental en la cavidad oral.
Fortaleza de la evidencia: muy preliminar; basada en literatura de patentes en lugar de ensayos clínicos publicados. No se identificaron ensayos controlados revisados por pares en humanos para esta aplicación.
4.6 Propiedades antimicrobianas y antioxidantes
La supuesta capacidad de las invertasas para convertir la glucosa en peróxido de hidrógeno las clasifica como posibles agentes antimicrobianos y antioxidantes, ayudando en las reacciones de defensa contra infecciones bacterianas y contra la fermentación intestinal por oxidación. Estos mecanismos propuestos se han descrito en el contexto de revisiones bioquímicas, pero no se identificaron ensayos clínicos dedicados en humanos que evalúen específicamente la invertasa como suplemento antimicrobiano o antioxidante en la literatura revisada por pares.
Fortaleza de la evidencia: altamente preliminar; principalmente teórica y basada en fundamentos bioquímicos in vitro. No existe evidencia clínica en humanos para estas propiedades específicas.
4.7 Efectos antiinflamatorios y terapia enzimática
La terapia enzimática sistémica —la administración oral de mezclas de enzimas hidrolíticas— tiene una trayectoria de investigación en Europa, particularmente en Alemania. Investigadores europeos han informado que la terapia enzimática puede reducir los efectos adversos causados por la radioterapia y la quimioterapia. Sin embargo, la evidencia específica y exclusivamente atribuible a la invertasa dentro de estas preparaciones multienzimáticas es extremadamente difícil de aislar. La mayor parte de la investigación clínica en terapia enzimática sistémica se ha realizado con mezclas que contienen proteasas (por ejemplo, Wobenzym), y la invertasa no ha sido objeto de ensayos clínicos antiinflamatorios independientes.
Fortaleza de la evidencia: las afirmaciones antiinflamatorias específicas de la invertasa no están respaldadas por ensayos clínicos en humanos dedicados a esta enzima. La literatura más amplia sobre terapia enzimática se refiere principalmente a enzimas proteolíticas, no a la invertasa.
5. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con la invertasa
- Sistema gastrointestinal: la invertasa es una enzima que divide la sacarosa en glucosa y fructosa; todos los azúcares que ingerimos deben ser descompuestos por nuestro cuerpo para poder ser procesados posteriormente. La deficiencia de sacarasa intestinal produce diarrea fermentativa y malestar abdominal.
- Sistema metabólico y endocrino: la capacidad de la invertasa para romper (hidrolizar) el enlace entre la fructosa y la glucosa la convierte en una parte vital de la digestión de azúcares complejos en azúcar en sangre (glucosa), que puede utilizarse como una fuente de energía inmediata por el cuerpo.
- Borde en cepillo del intestino delgado: la CSID se caracteriza por una deficiencia del complejo enzimático sacarasa-isomaltasa (SI) dentro de la membrana del borde en cepillo del intestino delgado.
- Sistema inmunitario (propuesto): la invertasa puede tener efectos que estimulen el sistema inmunitario, ya que puede actuar como un potencial agente antimicrobiano y antioxidante, y por lo tanto puede ayudar a prevenir infecciones bacterianas y la fermentación intestinal debida a la oxidación. Esto sigue siendo una función propuesta, no clínicamente establecida.
- Cavidad oral: como se señaló anteriormente, la invertasa se ha investigado para reducir la formación de placa dental, aunque falta evidencia clínica formal.
6. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios
Solución oral farmacéutica (sacrosidasa / Sucraid)
El nombre químico del ingrediente activo en Sucraid es β,D-fructofuranósido fructohidrolasa; la enzima se deriva de la levadura de panadería (Saccharomyces cerevisiae) mediante digestión enzimática con papaína. Cada mililitro de Sucraid contiene 8500 Unidades Internacionales (UI) de la enzima sacrosidasa.
Dosificación clínica documentada: para pacientes de hasta 15 kg — 1 mL (8500 UI) por comida o refacción; para pacientes de más de 15 kg — 2 mL (17 000 UI) por comida o refacción. La mitad de la dosis debe administrarse al comienzo de la comida o refacción, y el resto durante la comida o refacción.
Cada dosis de Sucraid debe mezclarse en 4 onzas (120 mL) de agua, leche o fórmula infantil. Sucraid no debe mezclarse ni consumirse con jugo de fruta. El producto no debe calentarse ni entibiarse antes ni después de su preparación.
Formas de suplementos dietéticos
Los suplementos de enzimas digestivas se presentan en forma de cápsulas, comprimidos masticables o sobres, y pueden contener un solo tipo de enzima o una combinación de varias enzimas. Un medicamento y suplemento dietético que contenga invertasa puede prepararse en cualquier forma adecuada, como una forma sólida (comprimido o píldora) o una forma líquida. La invertasa en suplementos dietéticos se mide típicamente en Unidades Sumner (SU) por porción, con formulaciones de suplementos típicas que indican actividades en el rango de cientos a miles de SU por dosis; sin embargo, no se han identificado en la literatura revisada por pares datos específicos de dosificación de ensayos clínicos controlados para suplementos de invertasa no farmacéuticos.
Los suplementos enzimáticos de venta libre se regulan como alimentos, por lo que existe mucha menos estandarización y control de calidad en cuanto a los ingredientes. La fuente y la dosis de un ingrediente activo —o si el producto realmente contiene el ingrediente activo— son incertidumbres. Los suplementos también suelen tener menos cantidad del ingrediente activo que los productos de prescripción.
7. Consideraciones de seguridad e interacciones
Perfil de seguridad general
Es poco probable que una sobredosis de sacrosidasa produzca síntomas. En los estudios clínicos de sacrosidasa, las experiencias adversas notificadas fueron: dolor abdominal, vómitos, náuseas, diarrea, constipación, insomnio, dolor de cabeza, nerviosismo y deshidratación.
Hipersensibilidad y reacciones alérgicas
Sucraid está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad conocida a la levadura, productos de levadura, glicerina (glicerol) o papaína. Se han reportado reacciones de hipersensibilidad graves, incluyendo sibilancias, erupción cutánea y prurito, con la administración de Sucraid. Sucraid contiene papaína, que está asociada con reacciones de hipersensibilidad. Un paciente pediátrico en los ensayos clínicos experimentó una reacción de hipersensibilidad de sibilancias graves que requirió hospitalización.
Los pacientes deben informar a su médico si son alérgicos, si han tenido alguna vez una reacción, o si han tenido dificultades al tomar levadura, productos de levadura, papaína o glicerina (glicerol). Sucraid puede causar una reacción alérgica grave; si se presenta hinchazón o dificultad para respirar, se debe buscar ayuda de emergencia de inmediato.
Interacción con el manejo de la diabetes
Los pacientes con diabetes deben informar a su médico, ya que los niveles de glucosa en sangre pueden cambiar si comienzan a tomar Sucraid; el médico indicará si es necesario modificar su dieta o sus medicamentos para la diabetes.
Limitación en la digestión del almidón
Sucraid no descompone algunos azúcares provenientes de la digestión del almidón. Los pacientes pueden necesitar restringir la cantidad de almidón en su dieta, y su médico les asesorará en consecuencia.
Consideraciones de estabilidad y administración
Sucraid debe mezclarse con agua fría o a temperatura ambiente, leche o fórmula infantil antes de su administración. No se ha estudiado la administración en líquidos distintos al agua, la leche o la fórmula infantil, por lo que no se recomienda. Sucraid no debe mezclarse con jugo de fruta. Calentar la enzima antes de su uso puede reducir su actividad; la enzima invertidora de sacarosa incorporada en alimentos o preparaciones farmacéuticas de bajo contenido de agua o sin agua sufre solo una pérdida muy baja de actividad durante los tiempos de almacenamiento habituales.
Estatus regulatorio
Como producto farmacéutico (sacrosidasa/Sucraid), la invertasa está sujeta a la supervisión de la FDA y ha demostrado seguridad y eficacia para la CSID. La seguridad y eficacia de Sucraid para el tratamiento de la deficiencia de sacarasa, que forma parte de la CSID, se han establecido en pacientes pediátricos a partir de los 5 meses de edad, respaldadas por evidencia de estudios adecuados y bien controlados. Como ingrediente de suplemento dietético, la invertasa se regula bajo un marco sustancialmente menos riguroso. Se ha encontrado que algunos productos de suplementos contienen impurezas o aditivos potencialmente dañinos, y la FDA no ha revisado los productos de enzimas digestivas de venta libre en cuanto a su seguridad o eficacia.
Embarazo y lactancia
El uso de enzimas digestivas durante el embarazo debe abordarse con precaución si los beneficios superan los riesgos; los estudios en animales muestran riesgo y no se dispone de estudios en humanos, o bien no se han realizado estudios ni en animales ni en humanos. Se desconocen los efectos secundarios de las enzimas digestivas durante la lactancia.
Referencias