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bazo bovino

Condiciones de Salud7
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Sinopsis

Bazo Bovino: Un Artículo de Referencia Integral

1. Identidad, Origen y Preparaciones Comunes

Nomenclatura y Origen

El bazo bovino (también conocido como Rate Bovine, Extrait de Rate, Extrait Splénique, Spleen Concentrate, Spleen Factors, Raw Spleen, Hydrolyzed Spleen Extract, o Predigested Spleen Extract) se refiere al tejido del órgano esplénico de Bos taurus (ganado doméstico). El extracto de bazo se produce a partir de bazos animales; las funciones principales del bazo son degradar y eliminar los glóbulos rojos viejos y dañados, y proporcionar glóbulos blancos para combatir infecciones. Como ingrediente de suplemento, se identifica con mayor frecuencia simplemente como "bazo bovino" o "bazo de res alimentada con pasto" en el etiquetado del producto.

Formas y Preparaciones Comunes

Los extractos de bazo se elaboran a partir de bazos de vacas, cerdos u otros animales para su uso como suplementos. La forma comercial predominante es un polvo de tejido entero liofilizado y desecado, típicamente encapsulado en cápsulas vegetarianas. El proceso de liofilización, sin desgrasar y desecado, tiene como objetivo preservar el perfil de nutrientes. Algunos fabricantes producen extractos de bazo hidrolizados o predigeridos, en los que se aplica una digestión enzimática antes del secado para escindir previamente los enlaces peptídicos y concentrar los péptidos bioactivos. El proceso de extracción de esplenopentina a partir del bazo implica la digestión enzimática de proteínas más grandes presentes en el tejido, lo que permite a los investigadores obtener y estudiar este péptido específico.

Los productos están disponibles como cápsulas de tejido entero, extractos concentrados en péptidos, polvos para mezclar y como componentes en fórmulas de suplementos multiorgánicos "ancestrales". Los extractos de bazo bovino de grado farmacéutico son actualmente bastante populares en Alemania para el tratamiento de afecciones infecciosas y como agentes potenciadores del sistema inmunológico en el cáncer.

2. Uso Tradicional e Histórico

Tradiciones Antiguas y Etnomédicas

La terapia glandular consiste en la administración de extractos producidos a partir de órganos o glándulas específicas de animales. Su uso se remonta a miles de años en la medicina tradicional china (MTC), y comenzó en la medicina occidental en el siglo XIX, cobrando impulso a principios del siglo XX. La base filosófica es que la ingestión oral de una glándula animal —como el hígado, el bazo o la tiroides— fortalecerá la función de la glándula correspondiente en humanos.

La terapia glandular fue tomada en serio por primera vez por médicos en el siglo XIX, cuando se descubrió que la glándula tiroides porcina desecada podía tratar el hipotiroidismo y que las glándulas suprarrenales de origen animal desecadas podían tratar la enfermedad de Addison. Antes de esto, ninguna de las dos afecciones era controlable. Con el paso de los años, los médicos probaron otras glándulas con tasas de éxito variables: ovarios para la infertilidad y la menopausia, testículos para la disminución del deseo sexual masculino, timo para el sistema inmunológico y páncreas para la digestión. Más adelante, la investigación fue mucho más allá de las glándulas. Se probó bazo concentrado para la anemia, corazón para enfermedades cardíacas, pulmón para afecciones pulmonares.

Terapia Glandular en el Siglo XX

El bazo bovino surgió en la terapia glandular del siglo XX como una forma de nutrir y apoyar el bazo humano y el sistema inmunológico, particularmente en pacientes con fatiga crónica, baja inmunidad o trastornos sanguíneos. En la década de 1930, se demostró que el extracto de bazo mejoraba el recuento de glóbulos blancos, además de beneficiar en infecciones como la malaria y la fiebre tifoidea, mientras que en la Alemania actual, el extracto de bazo se ha popularizado por sus efectos potenciadores del sistema inmunológico en el tratamiento de infecciones y cáncer.

Históricamente, los extractos citotróficos de bazo bovino han sido consumidos por personas con reacciones alérgicas (urticaria, aftas bucales, herpes labial), inflamación de los ganglios linfáticos, problemas sanguíneos (anemia, linfocitosis), desmineralización acompañada de hiperirritabilidad, así como por aquellos con resistencia disminuida a infecciones y forúnculos.

Según Pizzorno y Murray, el extracto de bazo puede utilizarse para afecciones inmunológicas que van desde la potenciación inmunológica, infecciones, cáncer, enfermedad celíaca, dermatitis herpetiforme, colitis ulcerosa, artritis reumatoide, glomerulonefritis, lupus eritematoso sistémico (LES), vasculitis, recuentos bajos de glóbulos blancos y trombocitopenia.

Sin embargo, a medida que el uso farmacéutico se disparó a mediados del siglo XX, los glandulares pasaron de moda, y los investigadores dejaron de interesarse en estudiar su utilidad. Se ha empleado medicinalmente una amplia variedad de materiales glandulares, como cerebro, hipotálamo, bazo, aorta, intestino y paratiroides.

La base científica para el uso de glandulares animales es que contienen hormonas, precursores hormonales y una variedad de nutrientes como vitaminas, minerales y aminoácidos necesarios para el funcionamiento saludable de los órganos. Además de proporcionar nutrientes, se cree que los glandulares tienen propiedades de "ahorro" del órgano: al suministrar hormonas exógenas y precursores hormonales, permiten el descanso y la recuperación del órgano sobrecargado.

3. Componentes Clave y Compuestos Activos

Componentes Nutricionales

El bazo puede contener vitaminas de origen natural como la vitamina B12, selenio, riboflavina (vitamina B2) y hierro hemínico. El hierro hemínico, que es la forma de hierro unida dentro de la hemoglobina y la mioglobina, generalmente se considera más biodisponible que el hierro no hemínico de origen vegetal. Las clases de lípidos más abundantes en el tejido esplénico son los fosfolípidos (fosfatidiletanolamina, fosfatidilcolina), el colesterol libre y los triacilgliceroles.

Tuftsina

El compuesto bioactivo más extensamente caracterizado y exclusivamente asociado con el tejido esplénico es la tuftsina, un tetrapéptido con la secuencia de aminoácidos L-treonil-L-lisil-L-prolil-L-arginina (Thr-Lys-Pro-Arg). Descubierta por Victor Najjar en 1970 en la Universidad de Tufts, la tuftsina es el activador natural de las células fagocíticas, incluidos macrófagos, monocitos, neutrófilos y células microgliales. Se genera mediante escisión secuencial por parte de la tuftsina endocarboxipeptidasa esplénica y la leucocininasa.

La tuftsina es un tetrapéptido inmunomodulador natural derivado de la degradación proteolítica de los residuos de aminoácidos 289–292 de la IgG en el bazo, y se describió como un factor estimulante de la fagocitosis. La tuftsina fue nombrada así por la Universidad de Tufts, donde se descubrió el tetrapéptido. Se activa en el bazo y se une a una molécula transportadora de leucocinina, una gammaglobulina que recubre el polimorfo. La tuftsina está ausente en humanos y perros esplenectomizados, y su ausencia tras la esplenectomía conlleva problemas de infección.

El tetrapéptido tuftsina (Thr-Lys-Pro-Arg) estimula la fagocitosis por parte de los granulocitos neutrofílicos de la sangre y los macrófagos tisulares de manera altamente específica. La tuftsina se escinde de la molécula transportadora de γ-globulina como forma activa libre mediante dos enzimas: una en el bazo y otra en la membrana externa del fagocito.

La tuftsina estimula los macrófagos que se han asentado en tejidos específicos como el hígado, el bazo y los ganglios linfáticos. La tuftsina también ayuda a movilizar otros glóbulos blancos para combatir infecciones.

Esplenina y Esplenopentina

Una segunda familia importante de péptidos bioactivos específicos del bazo se centra en la esplenina y su análogo sintético derivado, la esplenopentina. La única diferencia estructural entre el producto esplénico (esplenina) y las timopoyetinas I y II, ambas de origen bovino, es la sustitución de Glu por Asp en la posición 34. El péptido sintético biológicamente activo esplenopentina (SP-5) corresponde a las posiciones 32–36 de la esplenina, con la secuencia Arg-Lys-Glu-Val-Tyr.

La esplenopentina (SP-5, Arg-Lys-Glu-Val-Tyr) y la timopentina (TP-5, Arg-Lys-Asp-Val-Tyr) son péptidos inmunomoduladores sintéticos que corresponden a la región 32–34 de la esplenina y la timopoyetina, respectivamente. La timopoyetina (TP) fue aislada originalmente como una proteína de 5 kDa (49 aminoácidos) del timo bovino durante el estudio de los efectos de los extractos tímicos en la transmisión neuromuscular, y posteriormente se observó que afectaba la diferenciación y función de las células T.

El acetato de esplenopentina es un pentapéptido sintético derivado de la región activa de la esplenina, un péptido asociado al timo y al bazo. Desempeña un papel crucial en la modulación inmunológica al potenciar la diferenciación de células T y la regulación de la respuesta inmunitaria.

Proteínas y Factores Adicionales Específicos del Bazo

El bazo representa la mayor acumulación de tejido linfoide del organismo. Los macrófagos esplénicos desempeñan un papel importante en la presentación de antígenos a los linfocitos. Los patógenos que ingresan a la sustancia del bazo son englobados por los macrófagos y presentados a células inmunológicamente activas, las cuales a su vez inducen la producción de anticuerpos desde los centros germinales. El bazo también es el sitio de producción de opsoninas, proteínas que se unen a antígenos extraños y potencian la captación y fagocitosis de bacterias.

Se han detectado tanto actividades inmunológicas estimulantes como inhibitorias en un extracto de bazo bovino preparado mediante extracción acética de un polvo acetónico. Al fraccionarse por ultrafiltración, se obtienen dos ultrafiltrados sucesivos de peso molecular inferior a 10,000: la fracción U1, que contiene el mayor conjunto de sustancias de bajo peso molecular, y la U2, enriquecida en un péptido inmunosupresor. Este hallazgo ilustra que los extractos crudos de bazo contienen una mezcla compleja de moléculas de señalización tanto pro- como antiinflamatorias simultáneamente.

4. Mecanismos de Acción

Tuftsina: Potenciación de la Fagocitosis

La principal función biológica de la tuftsina es la estimulación de la fagocitosis. Las investigaciones demostraron que la tuftsina mejora la capacidad tumoricida de los macrófagos, aumentando su capacidad de eliminar células tumorales in vitro de manera dependiente de la dosis. Esta actividad antitumoral está mediada tanto por mecanismos citotóxicos directos (óxido nítrico, especies reactivas de oxígeno) como por una mayor presentación de antígenos a las células inmunitarias adaptativas.

La tuftsina activa la fagocitosis y el estallido oxidativo sin desencadenar la cascada completa de citocinas inflamatorias que induce el LPS, lo que la hace potencialmente más segura para la potenciación inmunológica terapéutica. En comparación con el G-CSF y el GM-CSF recombinantes (factores de crecimiento mieloide de uso clínico), la tuftsina activa fagocitos ya existentes en lugar de estimular la producción de nuevas células, lo que proporciona un inicio de acción más rápido pero una duración más corta de la potenciación inmunológica.

Los estudios de relación estructura-actividad revelaron que Pro3 y Arg4 son los residuos más críticos para la actividad estimulante de la fagocitosis. Thr1 puede modificarse con menor impacto, mientras que Lys2 contribuye a la afinidad de unión al receptor.

Esplenopentina: Diferenciación de Células T

La esplenopentina desempeña un papel crucial en la modulación inmunológica al potenciar la diferenciación de células T y la regulación de la respuesta inmunitaria, y se estudia principalmente por su potencial en el tratamiento de inmunodeficiencias, trastornos autoinmunes e infecciones al estimular la actividad de los timocitos.

En investigaciones con animales, se demostró que la recuperación de la inmunocompetencia en ratones tras irradiación subletal se veía potenciada por el análogo de esplenopentina DAc-SP-5. Los efectos del tratamiento se verificaron mediante la respuesta esplénica de formación de placas frente a un antígeno dependiente de células T y en el ensayo de formación de colonias hematopoyéticas.

Péptidos Esplénicos Pequeños: Mecanismos Tolerogénicos

Los péptidos esplénicos pequeños (SSP, por sus siglas en inglés) del extracto de bazo entero suprimen eficazmente el desarrollo de la artritis psoriásica in vivo, incluso en presencia de niveles sostenidos de citocinas proinflamatorias. Los SSP actúan sobre las células dendríticas y las convierten en células tolerogénicas, las cuales a su vez diferencian las células CD4+ naïve en células T reguladoras (Tregs) que expresan Foxp3. Este proceso requiere contacto directo entre las células dendríticas activadas por SSP y las células T CD4+ naïve a través de los receptores de puntos de control inmunitario PD-1 y CTLA4 de las células T.

Biodisponibilidad Oral: Una Advertencia Crítica

Una pregunta fundamental y no resuelta es si estos componentes peptídicos sobreviven intactos tras la ingestión oral. Los estudios sobre péptidos bioactivos muestran tasas de supervivencia variables tras la digestión, y muchos se degradan antes de alcanzar el torrente sanguíneo. Si bien el bazo es rico en ciertos nutrientes y péptidos y contiene factores implicados en la función inmunológica, no existe evidencia suficiente de que estos componentes sobrevivan a la digestión o tengan efectos inmunológicos significativos cuando se ingieren. Las investigaciones sobre tuftsina y esplenopentina aisladas o inyectadas no pueden extrapolarse directamente al tejido de bazo bovino liofilizado administrado por vía oral.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

5.1 Apoyo al Sistema Inmunológico

Aunque los suplementos de bazo se promocionan frecuentemente como potenciadores inmunológicos y ayudas para la formación de sangre, no existe evidencia clínica directa en humanos que valide estas afirmaciones. No hay ensayos controlados aleatorizados publicados que evalúen las cápsulas de bazo liofilizado para la potenciación inmunológica, la producción de glóbulos rojos o el rendimiento deportivo en humanos. La mayor parte de la "evidencia" citada proviene de estudios in vitro o investigaciones en animales que no pueden aplicarse directamente al uso de suplementos en personas.

La evidencia más relevante científicamente orientada a humanos no se relaciona con la suplementación oral, sino con la biología de la deficiencia de tuftsina. La tuftsina es un tetrapéptido endógeno que estimula la fagocitosis y se libera del fragmento Fc de la IgG mediante una endocarboxipeptidasa esplénica. Se midió la actividad de la tuftsina y la función esplénica en 21 pacientes con SIDA, 7 pacientes con complejo relacionado con el SIDA (ARC), 22 pacientes sometidos a esplenectomía y 37 voluntarios sanos. Se observó una correlación inversa significativa entre la actividad de la tuftsina y la función esplénica en todos los sujetos. La actividad de la tuftsina fue significativamente menor en pacientes con SIDA, ARC y en aquellos sometidos a esplenectomía, en comparación con los voluntarios sanos. La deficiencia de tuftsina puede contribuir al riesgo de infección bacteriana en personas VIH-positivas sintomáticas. Estos hallazgos se refieren a la producción endógena de tuftsina, no a la suplementación oral.

A nivel preclínico, un estudio en alemán (Volk et al., Arzneimittelforschung 1991) investigó las propiedades inmunorestauradoras de hidrolizados y ultrafiltrados de bazo bovino en un contexto experimental. Volk HD, Eckert R, Diamantstein T y Schmitz H publicaron sobre la acción inmunorestitutiva de hidrolizados y ultrafiltrados de bazo bovino en Arzneimittelforschung 1991;41:1281–5. Este estudio examinó la restauración de parámetros inmunológicos a nivel de laboratorio y representa evidencia de fase temprana que no puede, por sí sola, establecer eficacia clínica en humanos.

Existe evidencia científica significativa limitada que indique que los extractos de bazo ofrecen algún beneficio. Solo los estudios doble ciego controlados con placebo pueden demostrar que un tratamiento es efectivo, y solo se han reportado un puñado de estudios a pequeña escala de este tipo para los extractos de bazo. Muchos estudios publicados sobre el uso oral de extractos glandulares de bazo datan de la década de 1930 y no alcanzan, ni de lejos, los estándares científicos actuales. Algunos estudios han evaluado extractos de bazo inyectados, pero es poco probable que estos hallazgos se apliquen al producto oral.

5.2 Sustitución Postesplenectomía y Deficiencia de Tuftsina

El fundamento más sólido científicamente para la suplementación con bazo se relaciona con su uso teórico como fuente de péptidos de reemplazo tras una esplenectomía. La tuftsina está ausente en humanos y perros esplenectomizados. Su ausencia tras la esplenectomía conlleva problemas de infección. Se ha observado deficiencia familiar congénita de tuftsina con antecedentes de infecciones repetidas y graves en al menos 4 familias.

La deficiencia congénita de tuftsina generalmente surge cuando el péptido muta a una forma inactiva. El tipo adquirido ocurre si la función esplénica se ve reducida por extirpación o enfermedad. La deficiencia de tuftsina se manifiesta con infecciones recurrentes graves que afectan principalmente la piel, los ganglios linfáticos y los pulmones. El extracto de bazo se administra "como terapia de reemplazo" en casos en los que el bazo ha sido extirpado quirúrgicamente o no funciona correctamente. Sin embargo, no se ha establecido en ensayos clínicos en humanos si los extractos orales de bazo bovino restauran de manera significativa los niveles circulantes de tuftsina o imitan la función esplénica endógena.

5.3 Afecciones Autoinmunes

Existe evidencia preclínica emergente pero altamente preliminar relacionada con afecciones autoinmunes. El principal desafío en el tratamiento de las enfermedades autoinmunes es la restauración de la tolerancia inmunológica periférica alterada. Los péptidos esplénicos pequeños (SSP) del extracto de bazo entero suprimen eficazmente el desarrollo de la artritis psoriásica in vivo, incluso en presencia de niveles sostenidos de citocinas proinflamatorias. Los SSP actúan sobre las células dendríticas y las convierten en células tolerogénicas, las cuales a su vez diferencian las células CD4+ naïve en células T reguladoras (Tregs) que expresan Foxp3. Este estudio se realizó en un modelo de ratón. Se reportó un estudio clínico del análogo sintético de esplenopentina (DA SP-5) en pacientes con artritis psoriásica (Greiner et al., Dermatol Monatsschr 1990), en el que se investigó el uso terapéutico de la esplenopentina (DA SP-5) en pacientes con psoriasis artropática. Esto representa una investigación muy pequeña y de fase temprana, y no constituye evidencia clínica robusta.

5.4 Hematopoyesis y Trastornos Sanguíneos Relacionados con el Hierro

El bazo bovino se comercializa para el apoyo del hierro, en parte debido a su contenido de hierro hemínico. La anemia, la debilidad, la fatiga, la anemia perniciosa y el apoyo sanguíneo general se han enumerado como usos tradicionales de la suplementación con bazo. No se ha identificado ningún ensayo controlado aleatorizado revisado por pares que evalúe específicamente los suplementos orales de bazo bovino para la anemia por deficiencia de hierro en humanos, según la evidencia disponible.

5.5 Inmunosupresión Asociada al VIH/SIDA

Un pequeño estudio indicó que el extracto de bazo podría ser eficaz para apoyar a pacientes con virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Se describe como una investigación única y a pequeña escala, sin las características de diseño necesarias para establecer eficacia.

5.6 Terapia Adyuvante en Cáncer

Otras afecciones que podrían beneficiarse de la suplementación con extracto de bazo incluyen la terapia de reemplazo tras la extirpación del bazo, el tratamiento de enfermedades renales, trastornos sanguíneos, colitis ulcerosa y vasculitis, así como el uso como terapia adyuvante para pacientes sometidos a tratamiento oncológico. Estos usos propuestos se basan en la biología conocida de la función inmunológica esplénica, las propiedades inmunoestimulantes de péptidos aislados como la tuftsina, y la observación clínica histórica, en lugar de ensayos clínicos controlados con suplementos orales de bazo bovino.

Las investigaciones demostraron que la tuftsina mejora la capacidad tumoricida de los macrófagos, aumentando su capacidad de eliminar células tumorales in vitro. Esta actividad antitumoral está mediada tanto por mecanismos citotóxicos directos (óxido nítrico, especies reactivas de oxígeno) como por una mayor presentación de antígenos a las células inmunitarias adaptativas. Estos hallazgos in vitro y en animales no se han traducido en ensayos clínicos en humanos con suplementación oral de bazo bovino.

5.7 Evaluación General de la Evidencia

El conjunto general de evidencia clínica en humanos para la suplementación oral con bazo bovino es débil. La investigación científica que respalda directamente el uso de suplementos de bazo bovino para el apoyo del sistema inmunológico es muy limitada. No existen ensayos clínicos a gran escala ni estudios sólidos que demuestren beneficios claros del consumo de bazo bovino para la potenciación inmunológica en humanos. La mayor parte de la investigación publicada se refiere a los péptidos aislados tuftsina y esplenopentina administrados por inyección en modelos animales o en sistemas in vitro. No existe evidencia clínica que demuestre que tomar bazo en forma de cápsula o polvo produzca los beneficios que se afirman en humanos. La mayor parte de lo que se promociona se basa en estudios en animales, tablas de nutrientes o reportes anecdóticos, no en ensayos controlados en humanos revisados por pares.

6. Sistemas Corporales y Áreas de Salud Asociadas

Con base en la composición del tejido de bazo bovino y la bioquímica de sus componentes identificables, el bazo bovino como suplemento se asocia con los siguientes sistemas corporales:

  • Sistema inmunológico: Los extractos de tejido de bazo pueden ser beneficiosos para potenciar la función inmunológica general, ya que muchos compuestos potentes potenciadores del sistema inmunológico secretados por el bazo son péptidos de bajo peso molecular. Por ejemplo, los potentes inmunoestimulantes tuftsina y esplenopentina están compuestos por solo cuatro y cinco aminoácidos, respectivamente. Se ha demostrado que ambos ejercen una profunda actividad potenciadora del sistema inmunológico.
  • Sistema hematopoyético: El papel del bazo en el reciclaje de glóbulos rojos y su elevado contenido de hierro hemínico lo hacen relevante para discusiones sobre la formación de sangre y la anemia. Como parte del sistema linfático, el bazo desempeña un papel central en la filtración de la sangre, el reciclaje de glóbulos rojos y la producción y almacenamiento de glóbulos blancos.
  • Sistemas linfoide y reticuloendotelial: El bazo representa la mayor acumulación de tejido linfoide del organismo. Los macrófagos esplénicos desempeñan un papel importante en la presentación de antígenos a los linfocitos. Los patógenos que ingresan a la sustancia del bazo son englobados por los macrófagos y presentados a células inmunológicamente activas, las cuales a su vez inducen la producción de anticuerpos desde los centros germinales.
  • Regulación autoinmune: Cuando se ingiere una sustancia antigénica por vía oral, la reacción del organismo ante ese antígeno puede regularse a la baja. Debido a que la autoinmunidad causa muchos de los problemas relacionados con el mal funcionamiento glandular, tomar extractos glandulares por vía oral podría disminuir la autoinmunidad y, por lo tanto, mejorar la función glandular. Este es un mecanismo teórico propuesto para los glandulares en general; no ha sido confirmado formalmente para el bazo bovino en particular.
  • Metabolismo energético: A través de su contenido de hierro hemínico y vitaminas del grupo B, el bazo bovino se asocia con el apoyo a la producción de energía celular, aunque este es un efecto nutricional más que farmacológico.

7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas

Los suplementos de bazo bovino se venden principalmente como cápsulas que contienen polvo de tejido entero liofilizado. En el mercado comercial, los tamaños de cápsula comúnmente proporcionan 500 mg de bazo bovino desecado por cápsula.

  • Se ha referenciado en una fuente de medicina integrativa una dosis diaria que proporciona 50 mg de tuftsina y esplenopentina, o aproximadamente 1.5 g de péptidos totales de bazo.
  • Algunos productos comerciales proporcionan 1,500 mg de bazo bovino por porción, provenientes de res alimentada con pasto, terminada con pasto y criada en pastoreo.
  • Se reporta que seis cápsulas proporcionan el equivalente a una onza de bazo bovino crudo, fresco y entero.
  • El uso sugerido en algunos productos comerciales es de 3 a 6 cápsulas al día, o según lo indique un profesional de la salud.

Cabe señalar que ninguna de estas dosis se deriva de ensayos clínicos controlados aleatorizados sobre la suplementación oral con bazo bovino. Son recomendaciones del fabricante. Ningún compendio farmacopeico ni organismo gubernamental ha establecido una ingesta diaria recomendada o una dosis terapéutica para las preparaciones orales de bazo bovino.

8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones

Riesgo de Contaminación por EEB y Priones

La preocupación de seguridad más significativa y documentada para los suplementos de bazo bovino es el riesgo teórico de encefalopatía espongiforme transmisible (EET), específicamente la encefalopatía espongiforme bovina (EEB, o "enfermedad de las vacas locas"). Existe preocupación por la contaminación del extracto de bazo proveniente de animales enfermos. En particular, el extracto de bazo podría teóricamente causar o transmitir EEB si se obtiene en países donde se ha reportado esta enfermedad. Aunque este efecto secundario no se ha reportado en humanos por el uso de suplementos, se recomienda evitar el uso de extracto de bazo proveniente de países donde se haya reportado EEB.

La FDA emitió una regla final provisional para prohibir el uso de ciertos materiales bovinos, con el fin de abordar el riesgo potencial de EEB, en alimentos para consumo humano, incluidos los suplementos dietéticos y cosméticos. Los materiales bovinos prohibidos incluyen materiales de riesgo especificado, intestino delgado de todo el ganado, material de ganado no ambulatorio discapacitado, material de ganado no inspeccionado y aprobado para consumo humano, y carne de res separada mecánicamente.

En algunas EET, se detectan depósitos de proteínas priónicas anormales en otros tejidos nerviosos y no nerviosos, como la médula espinal, los nervios periféricos, el intestino, el bazo, los ganglios linfáticos y la médula ósea. Esto es relevante porque el bazo se identifica explícitamente como un tejido en el que se ha observado acumulación de priones en el contexto de las EET, lo que justifica una vigilancia respecto al origen geográfico de los productos de bazo bovino.

Han surgido algunas preocupaciones sobre si las terapias glandulares completas o de células vivas podrían transmitir enfermedades infecciosas, incluidos virus, de una especie a otra. La liofilización, sin embargo, regula la esterilidad y permite preservar los materiales celulares durante más tiempo. Las preocupaciones sobre la transmisión de la EEB requieren que los tejidos se obtengan únicamente de países y rebaños libres de esta enfermedad.

La Organización Mundial de Sanidad Animal clasifica a los Estados Unidos como de "riesgo insignificante" de EEB, con base en el historial del país con la enfermedad (solo siete casos entre 2003 y 2023), las medidas de control implementadas y un sólido sistema de vigilancia de la EEB.

Alergenicidad

El bazo bovino es un producto de origen animal. Las personas con alergias conocidas a la carne de res, proteínas bovinas o carne en general pueden experimentar reacciones alérgicas. Aquellos con alergias a la carne de res o a ingredientes derivados de bovinos deben evitar su uso.

Perfil General de Seguridad

Cuando se toma por vía oral, no se sabe si el extracto de bazo es seguro ni cuáles podrían ser los efectos secundarios. No se han reportado efectos secundarios o adversos con el uso de preparaciones orales de bazo en la literatura publicada según los registros disponibles, aunque esta afirmación refleja la ausencia de estudios formales de seguridad, más que un historial de seguridad confirmado y limpio.

Las personas utilizan el extracto de bazo para afecciones como recuentos bajos de glóbulos blancos, cáncer, enfermedades autoinmunes e infecciones, pero no existe buena evidencia científica que respalde estos usos.

Estado Regulatorio

En los Estados Unidos, el bazo bovino se comercializa como suplemento dietético bajo la Ley de Salud y Educación sobre Suplementos Dietéticos (DSHEA) de 1994. La FDA ha emitido normas para prohibir el uso de ciertos materiales bovinos con el fin de abordar el riesgo potencial de EEB en alimentos para consumo humano, incluidos los suplementos dietéticos. El bazo bovino, siempre que provenga de animales inspeccionados y aprobados para consumo humano y no constituya un "material de riesgo especificado" (como cerebro o médula espinal de animales de mayor edad), generalmente se considera permisible bajo las regulaciones actuales de la FDA cuando se obtiene de manera apropiada.

Potencial de Efectos Inmunológicos Duales (Estimulantes e Inhibitorios)

Es notable que los extractos crudos de bazo bovino parecen contener simultáneamente fracciones tanto inmunoestimulantes como inmunosupresoras. Al inyectarse en ratones sensibilizados con glóbulos rojos de oveja, se detectaron tres actividades distintas: una fracción fue inhibitoria durante el periodo de sensibilización; en la última etapa de diferenciación del linfocito, la misma fracción fue estimulante en dosis bajas e inhibitoria en dosis altas. Esta última actividad se atribuyó a la presencia de un péptido inmunosupresor. La importancia clínica de estos efectos duales en humanos que consumen preparaciones orales se desconoce.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que bazo bovino puede ayudar a apoyar.

  • AnemiaTradicional

    El bazo bovino se encuentra entre las fuentes alimentarias más concentradas de hierro hemo, el cual es esencial para la síntesis de hemoglobina y para tratar la anemia por deficiencia de hierro. Los sanadores tradicionales orientaban el consumo de bazo hacia afecciones relacionadas con la sangre y la anemia. Si bien la biodisponibilidad del hierro hemo está clínicamente establecida, no existen ensayos en humanos que evalúen específicamente los suplementos de bazo bovino como intervención para la anemia.

  • Los extractos de bazo, y en particular la tuftsina, se han estudiado en modelos animales de enfermedades autoinmunes, incluida la encefalomielitis autoinmune experimental. Tradicionalmente, el bazo se administraba para la desregulación inmunitaria relacionada con procesos autoinmunes. La evidencia se limita a estudios preclínicos; no existen datos clínicos en humanos que respalden la suplementación con bazo bovino para afecciones autoinmunes.

  • Las deficiencias de hierro y B12 son factores reconocidos que contribuyen a la fatiga crónica, y el bazo bovino es excepcionalmente rico en ambos nutrientes, así como en hierro hemo. La práctica tradicional orientaba el consumo de bazo hacia estados de debilidad y baja energía. No existen datos de ensayos clínicos que confirmen la suplementación con bazo bovino para la fatiga crónica como condición definida.

  • Los extractos de bazo se han utilizado históricamente para favorecer la resistencia a infecciones, incluidas las enfermedades respiratorias comunes. La tuftsina estimula la inmunidad innata mediada por macrófagos, relevante frente a patógenos bacterianos y virales. Se trata de un uso documentado tradicionalmente con plausibilidad biológica preclínica, pero no existen ensayos clínicos en humanos que respalden su eficacia contra los resfriados o la influenza.

  • La fatiga por deficiencia de hierro surge cuando un aporte insuficiente de hierro afecta el transporte de oxígeno y la producción de energía celular. El excepcional contenido de hierro hemo del bazo bovino lo convierte en una intervención dietética plausible para este síntoma. La relación se fundamenta en la ciencia bien establecida de la nutrición del hierro hemo, aunque no existen ensayos clínicos específicos sobre suplementos de bazo bovino para la fatiga.

  • Los extractos de bazo bovino se han utilizado históricamente para la reconstitución inmunológica después de una enfermedad, y la esplenopentina se ha estudiado en modelos animales para restaurar la función leucocitaria e inmunológica tras la depleción. La aplicación tradicional de la ingesta de bazo para la recuperación de afecciones debilitantes está documentada. Ningún ensayo clínico confirma esto para la suplementación oral.

  • La tuftsina, un péptido derivado del procesamiento esplénico de la IgG, estimula la actividad de los macrófagos y las células natural killer relevante para la inmunidad innata antiviral. Se ha documentado deficiencia de tuftsina en pacientes con SIDA. Estos son hallazgos preclínicos y asociativos; no se han realizado ensayos clínicos que evalúen específicamente los suplementos de bazo bovino para las respuestas inmunitarias virales.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que bazo bovino puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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