Remolacha (Beta vulgaris L.): Una referencia integral
1. Identidad: Clasificación botánica, nombres químicos y fuente natural
1.1 Taxonomía y nomenclatura
La remolacha, Beta vulgaris, es una planta incluida en la subfamilia Betoideae de la familia Amaranthaceae. Tiene varios grupos de cultivares: la remolacha azucarera, de mayor importancia para la producción de azúcar de mesa; la hortaliza de raíz conocida como remolacha o remolacha de huerta; la hortaliza de hoja conocida como acelga o remolacha para espinaca; y el mangold forrajero, un cultivo para forraje. La remolacha es la porción de raíz principal de la planta de remolacha, generalmente conocida en Canadá y los EE. UU. simplemente como "beets", mientras que en inglés británico la hortaliza se denomina "beetroot". También se conoce como remolacha de mesa, remolacha de huerta, remolacha roja, remolacha para cena o remolacha dorada.
Generalmente se reconocen tres subespecies, pero todas las remolachas cultivadas pertenecen a la subespecie Beta vulgaris subsp. vulgaris. El ancestro silvestre de las remolachas cultivadas es la remolacha marina (Beta vulgaris subsp. maritima), cuyo centro de origen se encuentra en la región mediterránea. El nombre Beta es el antiguo nombre latino de la remolacha, posiblemente de origen celta, que se convirtió en bete en inglés antiguo.
Beta vulgaris (remolacha) es una planta herbácea bienal o, en raras ocasiones, perenne. Las formas cultivadas son en su mayoría bienales. La planta suele ser erguida, con una raíz principal larga y una roseta de hojas que crecen sobre los tallos. Las raíces de las formas cultivadas son de color rojo oscuro, blanco o amarillo, y moderada o fuertemente engrosadas y carnosas; o de color café, fibrosas, en ocasiones engrosadas y leñosas en la subespecie silvestre.
1.2 Formas y preparaciones comunes
Existen 11 variedades distintas de Beta vulgaris L. que se utilizan en la industria alimentaria, incluyendo la remolacha azucarera, la remolacha de mesa, la acelga y la remolacha forrajera. Las remolachas de color rojo intenso son las más populares para el consumo humano, pero esta especie comprende cultivares con colores de bulbo que van del amarillo al rojo.
Como suplemento dietético y alimento funcional, la remolacha se encuentra disponible comercialmente en las siguientes preparaciones:
- Raíz fresca entera: Se consume cruda, asada, hervida o en escabeche.
- Jugo de remolacha (BRJ, por sus siglas en inglés): Recién prensado o envasado comercialmente; es la forma más utilizada en la investigación clínica. El jugo de remolacha regular (no concentrado) generalmente proporciona aproximadamente 250–500 ml (1–2 tazas) al día, lo que aporta alrededor de 200–500 mg de nitrato.
- Shots de jugo concentrado: Uno o dos shots concentrados de 70 ml al día es la forma utilizada en la mayoría de los estudios de investigación; los shots concentrados aportan más nitrato en un volumen menor y con menos azúcar.
- Polvo deshidratado: Un análisis de 24 productos comerciales encontró un contenido de nitrato de entre 12 y 69 mg por onza líquida en jugos, 60–244 mg en concentrados, y 6–16 mg por gramo de polvo.
- Cápsulas y tabletas: Los suplementos dietéticos en polvo generalmente contienen dosis más altas de estos elementos que los presentados en forma de cápsulas y tabletas.
- Extractos estandarizados: También están disponibles comercialmente extractos concentrados estandarizados según su contenido de betalaínas o nitratos.
2. Uso tradicional e histórico
2.1 Orígenes antiguos
La evidencia arqueológica más antigua del uso de la remolacha en tiempos antiguos se encontró en el sitio neolítico de Aartswoud, en los Países Bajos, y en la pirámide de Saqqara en Tebas, Egipto, que data de la Tercera Dinastía (tercer milenio a. C.). La remolacha fue domesticada en el antiguo Cercano Oriente, principalmente por sus hojas, y era cultivada por los antiguos egipcios, griegos y romanos; se cree que hacia la época romana también se cultivaba por su raíz.
Originalmente, los seres humanos comían las hojas de la remolacha, pero no las raíces, delgadas y fibrosas, que se usaban ocasionalmente en medicina. Las grandes hojas y tallos de la remolacha se consumían de manera similar a la acelga, su pariente cercano. Un texto asirio de alrededor del año 800 a. C. describe el cultivo de la remolacha en los Jardines Colgantes de Babilonia, una de las siete maravillas del mundo antiguo.
2.2 Medicina grecorromana y uso culinario
Los antiguos griegos y romanos comían las hojas y utilizaban tanto estas como las raíces con fines medicinales. Hipócrates vendaba heridas con hojas de remolacha, y las plantas también se usaban para tratar fiebres, afecciones de la piel y estreñimiento. El médico Difilo de Sifnos, quien escribió sobre la dieta tanto para personas sanas como enfermas hacia el año 300 a. C., consideraba que la remolacha era incluso mejor que el repollo por sus beneficios para la salud. La recetaba como vermífugo y recomendaba comerla hervida con mostaza.
Los romanos comían las raíces principalmente con fines medicinales, utilizando la remolacha como laxante o para curar la fiebre. El gastrónomo romano Apicio escribió un libro llamado El arte de la cocina, en el que ofrecía recetas con remolacha, como caldos y ensaladas con mostaza, aceite y vinagre. Los romanos también consideraban la remolacha como un afrodisíaco.
2.3 Europa medieval y moderna temprana
A partir de la Edad Media, la remolacha se utilizó para tratar diversas afecciones, especialmente enfermedades relacionadas con la digestión y la sangre. Bartolomeo Platina recomendaba tomar remolacha con ajo para anular los efectos del "aliento a ajo". Los romanos usaban la remolacha como tratamiento para varias dolencias, incluyendo el estreñimiento y las fiebres, y en la Edad Media para enfermedades relacionadas con la digestión y la sangre. El cultivo de la raíz de la remolacha para el consumo se registró por primera vez en 1542, ya sea en Alemania o en Italia.
A mediados del siglo XVII, el vino se coloreaba frecuentemente con jugo de remolacha. La remolacha necesitó unos cientos de años más para volverse popular en Europa Central y del Este, donde comenzaron a surgir nuevas cocinas con remolacha, siendo el borscht un ejemplo destacado.
2.4 Medicina tradicional árabe
La remolacha (Beta vulgaris L.), conocida localmente como Shamandar, es una planta hortícola perteneciente a la familia Amaranthaceae. Las raíces de la remolacha se han utilizado durante mucho tiempo en la medicina tradicional árabe para tratar una amplia variedad de enfermedades. Los usos terapéuticos atribuidos a la remolacha incluyen sus propiedades antitumorales, carminativas, emenagogas, hemostáticas y de protección renal, además de ser considerada una hierba potencial para afecciones cardiovasculares.
3. Componentes clave y compuestos activos
3.1 Panorama del perfil fitoquímico
La remolacha es rica en compuestos bioactivos, incluyendo betacianina y betaxantina, nitratos, compuestos fenólicos y flavonoides, saponinas y triterpenoides, ácidos grasos y aminoácidos. La remolacha es una fuente rica en nutrientes, incluyendo vitaminas (complejo B y C), minerales, fibra, proteínas y una variedad de sustancias fenólicas bioactivas, compuestas principalmente por betalaínas, y otros componentes con actividad antioxidante, como cumarinas, carotenoides, sesquiterpenoides, triterpenos y flavonoides (astragalina, tilirósido, ramnocitrina, kaempferol, ramnetina).
3.2 Betalaínas
La remolacha es una de las pocas plantas que contienen una clase de pigmentos extremadamente bioactivos conocidos como betalaínas. Las betalaínas son el grupo principal de compuestos fenólicos en la remolacha y pueden subdividirse en betaxantinas de color amarillo-naranja y betacianinas de color rojo-púrpura. Más del 80 % de todos los pigmentos en la remolacha roja está compuesto por betacianinas, principalmente betanina y su isómero, mientras que la vulgaxantina I representa la betaxantina predominante (pigmento amarillo).
Las betalaínas encontradas en la remolacha se identificaron como vulgaxantina I, vulgaxantina II, indicaxantina, betanina, prebetanina, isobetanina y neobetanina. El valor promedio de betalaínas en la remolacha roja se calculó en alrededor de 1000 mg/100 g de sólidos totales, o 120 mg/100 g de peso fresco. Las betalaínas y las antocianinas nunca se han encontrado juntas en la misma especie vegetal.
3.3 Nitrato inorgánico
Como fuente de nitrato, la ingesta de remolacha proporciona un medio natural para aumentar la disponibilidad de óxido nítrico (NO) in vivo, y ha surgido como una estrategia potencial para prevenir y manejar patologías asociadas con la disminución de la biodisponibilidad de NO, en particular la hipertensión y la función endotelial. Incluso la remolacha fresca varía considerablemente en su contenido de nitrato, de 11 a 152 mg por 100 gramos.
3.4 Polifenoles y flavonoides
La remolacha también contiene glucósido de ciclodopa, glucósido de N-formilciclodopa, glucósido del ácido dihidroxindolcarboxílico, ácido betalámico, L-triptófano, ácido p-cumárico, ácido ferúlico y trazas de flavonoides no identificados, además de ácido oxálico y ácido ascórbico. Los flavonoides como la apigenina, la luteolina, el kaempferol y la isorhamnetina muestran una alta absorción gastrointestinal e interactúan con múltiples isoformas de CYP, en particular CYP1A2, CYP2D6 y CYP3A4, lo que puede influir en la farmacocinética de los medicamentos administrados de forma concomitante.
3.5 Betaína y otros compuestos
La melatonina, una indolamina con funciones neurorreguladoras, muestra una alta permeabilidad a través de la barrera hematoencefálica e inhibición de CYP1A2, mientras que la betaína, un osmolito, exhibe una baja absorción gastrointestinal pero puede contribuir a la metilación y a la regulación de la función hepática.
4. Mecanismos de acción
4.1 La vía nitrato-nitrito-óxido nítrico
El nitrato y el nitrito se consideraban anteriormente principalmente como productos finales de eliminación del óxido nítrico (NO), pero esta visión ha sido cuestionada y la evidencia indica que estos compuestos pueden convertirse en NO in vivo. En un proceso denominado circulación enterosalival del nitrato, o vía nitrato-nitrito-NO, el nitrato dietético se ingiere y se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal proximal. En proporción a la carga dietética de nitrato, aproximadamente el 25 % del nitrato circulante total se secuestra activamente en las glándulas salivales y se concentra en la saliva hasta 20 veces más que en el plasma.
Una vez ingerido, el nitrato (NO₃⁻) se reduce a nitrito (NO₂⁻) por acción de bacterias anaerobias en la cavidad oral mediante enzimas nitrato reductasas, y posteriormente a óxido nítrico (NO) en el estómago. Este mecanismo fisiológico depende de la circulación entero-salival del nitrato inorgánico sin involucrar la actividad de la NOS. Una vez en el estómago ácido, el nitrito se descompone instantáneamente para convertirse en NO y otros óxidos de nitrógeno que desempeñan funciones fisiológicas determinantes. El nitrato y el nitrito remanente se absorben desde el intestino hacia la circulación, donde pueden convertirse en NO bioactivo en los tejidos y la sangre bajo condiciones de hipoxia fisiológica.
Esta vía enzimática dependiente de oxígeno involucra tres isoformas principales de NOS —NOS neuronal, NOS inducible y NOS endotelial—, cada una de las cuales contribuye a funciones fisiológicas esenciales como la regulación del tono vascular, la captación de glucosa y el flujo sanguíneo del músculo esquelético. Evidencia reciente ha identificado una vía alternativa, independiente del oxígeno, de nitrato-nitrito-NO activada por el nitrato dietético como el obtenido del jugo de remolacha.
El jugo de remolacha (BRJ), una fuente dietética concentrada de nitrato junto con betalaínas y polifenoles, influye en la fisiología a través del aumento de la biodisponibilidad de nitrato-nitrito-NO, la actividad antioxidante y las interacciones con la microbiota reductora de nitrato oral e intestinal. La eficiencia de estos mecanismos depende de la dosis, el momento de administración y la preservación de las bacterias orales, ya que los enjuagues bucales antibacterianos o los alimentos ricos en tiocianato pueden atenuar la generación de NO₂⁻.
4.2 Mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios
Las betalaínas (especialmente la betanina) han recibido cada vez más atención por su actividad biológica efectiva. Se ha demostrado que las betalaínas eliminan el estrés oxidativo y nitrativo mediante la captura de radicales DPPH, la prevención del daño al ADN y la reducción del LDL. Los pigmentos betalaínicos, en particular, muestran una potente actividad antioxidante, antiinflamatoria y quimiopreventiva in vitro e in vivo.
El NO desempeña un papel en la modulación de la inflamación, la mejora del aclaramiento de las vías respiratorias, la promoción de la broncodilatación y la inhibición de la agregación plaquetaria, entre otras funciones fisiológicas. El nitrato dietético confiere varios efectos cardiovasculares beneficiosos sobre la presión arterial, las plaquetas, la función endotelial, la eficiencia mitocondrial y el ejercicio.
4.3 Mecanismos de fisiología del ejercicio
El jugo de remolacha aumenta los niveles de óxido nítrico (NO), el cual cumple múltiples funciones relacionadas con el aumento del flujo sanguíneo, el intercambio gaseoso, la biogénesis y eficiencia mitocondrial, y el fortalecimiento de la contracción muscular. Tras la suplementación con jugo de remolacha, el NO provoca la dilatación de capilares o pequeñas arterias, aumenta el flujo sanguíneo microcirculatorio, mejora el transporte de oxígeno, nutrientes y desechos metabólicos hacia los tejidos, acelera la tasa de eliminación del ácido láctico y permite un suministro más adecuado de oxígeno a los tejidos, además de mediar un aumento en la eficiencia mitocondrial.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Salud cardiovascular: reducción de la presión arterial
La reducción de la presión arterial es uno de los efectos de la remolacha estudiados con mayor rigor, con múltiples metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados (ECA) disponibles.
Dieciséis ensayos cumplieron con los criterios de elegibilidad de una revisión sistemática y metaanálisis. Todos los estudios tuvieron un diseño cruzado. Los ensayos se realizaron entre 2006 y 2012 e incluyeron un total de 254 participantes, con entre 7 y 30 participantes por estudio. La duración de cada intervención varió de 2 horas a 15 días. El consumo de nitrato inorgánico y jugo de remolacha se asoció con cambios mayores en la presión arterial sistólica [−4.4 mmHg (IC del 95 %: −5.9, −2.8); P < 0.001] que en la presión arterial diastólica [−1.1 mmHg (IC del 95 %: −2.2, 0.1); P = 0.06].
Un metaanálisis posterior incluyó 22 ensayos realizados entre 2009 y 2017, con un total de 47 grupos de intervención y 43 grupos de control (N = 1248 participantes en total). En general, la presión arterial sistólica (−3.55 mmHg; IC del 95 %: −4.55, −2.54 mmHg) y la presión arterial diastólica (−1.32 mmHg; IC del 95 %: −1.97, −0.68 mmHg) fueron significativamente menores en los grupos suplementados con remolacha.
La diferencia media en la presión arterial sistólica fue mayor entre los grupos suplementados con jugo de remolacha y los grupos control en las duraciones de estudio más largas que en las más cortas (≥14 días en comparación con <14 días) (−5.11 en comparación con −2.67 mmHg), y en las dosis más altas en comparación con las más bajas (500 en comparación con 70 y 140 mL/día) de jugo de remolacha (−4.78 en comparación con −2.37 mmHg). Se observó una correlación positiva entre la dosis de jugo de remolacha y las diferencias medias en la presión arterial.
Se observó un tamaño de efecto débil en un metaanálisis de ensayos que utilizaron jugo de remolacha desprovisto de nitrato como placebo en comparación con otras intervenciones (−3.09 en comparación con −4.51 mmHg para la presión arterial sistólica, y −0.81 en comparación con −2.01 mmHg para la presión arterial diastólica). Estos resultados demuestran los efectos reductores de la presión arterial del jugo de remolacha y destacan sus posibles efectos independientes del nitrato.
Limitaciones y evidencia mixta: El análisis de 6 ensayos aleatorizados (181 participantes) no reveló reducciones significativas en la presión arterial sistólica, la presión arterial diastólica ni la frecuencia cardíaca en reposo tras la suplementación crónica con nitrato de sodio aislado (250–590 mg/día, ≥1 semana). Este hallazgo subraya que los efectos sobre la presión arterial documentados con el jugo de remolacha en su totalidad pueden no atribuirse únicamente al nitrato, y que otros compuestos presentes en el alimento entero o en la matriz del jugo podrían estar contribuyendo.
5.2 Función endotelial y salud vascular
Como fuente de nitrato, la ingesta de remolacha proporciona un medio natural para aumentar la disponibilidad de óxido nítrico in vivo y ha surgido como una estrategia potencial para prevenir y manejar patologías asociadas con la disminución de la biodisponibilidad de NO, en particular la hipertensión y la función endotelial. La remolacha también se está considerando como un tratamiento terapéutico prometedor en una variedad de patologías clínicas asociadas con el estrés oxidativo y la inflamación.
Las investigaciones han proporcionado evidencia de que la remolacha rica en nitrato tuvo un efecto agudo sobre las células inmunitarias circulantes y las plaquetas en adultos mayores, debido a la disminución de agregados de monocitos-plaquetas en sangre y la reducción de granulocitos que expresan CD11b en sangre.
5.3 Rendimiento atlético y deportivo
Esta es una de las áreas más ampliamente investigadas de la suplementación con remolacha en la investigación clínica.
Los resultados disponibles sugieren que la suplementación con jugo de remolacha puede mejorar la resistencia cardiorrespiratoria en atletas al aumentar la eficiencia, lo que mejora el rendimiento en diversas distancias, incrementa el tiempo hasta el agotamiento en intensidades submáximas, y puede mejorar el rendimiento cardiorrespiratorio en intensidades correspondientes al umbral anaeróbico y al consumo máximo de oxígeno (VO₂máx).
Se evidenció que la suplementación con jugo de remolacha tuvo un efecto sobre el costo y el consumo de oxígeno durante el ejercicio, mediante una producción más eficiente de adenosín trifosfato (ATP) combinada con un menor consumo de ATP. Sin embargo, el efecto parece depender de la dosis y la duración. El efecto sobre el rendimiento en el ejercicio es contradictorio; el tiempo hasta el agotamiento parece aumentar, pero su efecto sobre el rendimiento en pruebas de tiempo requiere mayor esclarecimiento.
Los hallazgos muestran que los nitratos derivados de la remolacha pueden mejorar la resistencia, la eficiencia en el uso de oxígeno, la potencia muscular, la recuperación y la función cardiovascular, particularmente en individuos activos recreacionalmente o moderadamente entrenados. Sin embargo, los resultados son mixtos en atletas de élite, probablemente debido a que ya cuentan con una utilización óptima del óxido nítrico.
Los resultados de una revisión general (umbrella review) indicaron que la suplementación con jugo de remolacha produjo una mejora estadísticamente significativa en el VO₂máx en adultos sanos; sin embargo, el tamaño del efecto se mantuvo por debajo de un umbral significativo en algunos análisis. Las investigaciones sobre el rendimiento de resistencia muestran las mejoras más consistentes con la suplementación con jugo de remolacha, lo que refleja su influencia sobre el costo de oxígeno, la economía del ejercicio y la tolerancia al esfuerzo prolongado o de alta intensidad.
El jugo de remolacha, destacado por su alto contenido de nitrato, mejoró consistentemente la eficiencia en el uso de oxígeno y la resistencia submáxima, aunque los beneficios en atletas de élite o de velocidad fueron menos evidentes.
En un ensayo controlado aleatorizado con futbolistas entrenados, la suplementación aguda con jugo de remolacha mejoró significativamente el rendimiento anaeróbico, evidenciado por un aumento en la potencia máxima y media, y una reducción en el tiempo hasta alcanzar la potencia máxima durante la prueba de Wingate de 30 segundos. Aunque no se observaron cambios en la oxigenación muscular durante el ejercicio, se notó una mejora significativa en la saturación de oxígeno muscular después del ejercicio. Estos resultados sugieren que el jugo de remolacha podría facilitar la oxigenación muscular relacionada con la recuperación sin alterar la dinámica del oxígeno durante la fase de ejercicio.
5.4 Función cognitiva y salud cerebral
La remolacha (Beta vulgaris), conocida por sus beneficios cardiovasculares y metabólicos, contiene una combinación distintiva de compuestos bioactivos, incluyendo nitrato inorgánico, betalaínas y polifenoles. En conjunto, estos componentes influyen en la función vascular, el estrés oxidativo, la eficiencia mitocondrial, la inflamación y la microbiota.
Los datos preclínicos indican que la remolacha y sus componentes clave mejoran las defensas antioxidantes, respaldan la bioenergética neuronal y modulan las vías colinérgicas e inflamatorias. Los estudios en humanos sugieren además que la remolacha rica en nitrato puede mejorar el flujo sanguíneo cerebral y la capacidad de respuesta vascular, y que una mayor ingesta de nitrato de origen vegetal se asocia con una reducción del deterioro cognitivo.
La remolacha es una fuente de numerosos compuestos bioactivos, incluyendo pigmentos betalaínicos, fenoles y saponinas, y estos compuestos bioactivos muestran propiedades neuroprotectoras debido a su actividad antioxidante (protegiendo a las células contra el estrés oxidativo causado por la acumulación excesiva de especies reactivas de oxígeno), sus efectos antiinflamatorios y su capacidad para reducir la actividad de la acetilcolinesterasa. El pigmento más común presente en la remolacha es la betanina. Los científicos han demostrado reiteradamente la actividad antioxidante de este compuesto, capaz de proteger la membrana celular de las neuronas contra la peroxidación.
La función cognitiva es un aspecto crucial del rendimiento atlético, pero la evidencia sobre los beneficios cognitivos de la suplementación con remolacha rica en nitrato es limitada e inconsistente. Los estudios clínicos sobre la remolacha reportan mejoras en el flujo sanguíneo cerebral, la inflamación y, en algunos casos, la cognición, pero ninguno se ha realizado en poblaciones con enfermedad de Alzheimer. Por lo tanto, la base de evidencia cognitiva actualmente es preliminar, y los hallazgos provienen en gran medida de estudios mecanísticos y de corta duración en humanos, en lugar de ensayos de largo plazo.
5.5 Actividad antioxidante y antiinflamatoria
Se está considerando a la remolacha como un tratamiento terapéutico prometedor en una variedad de patologías clínicas asociadas con el estrés oxidativo y la inflamación. Los potentes efectos antioxidantes, antiinflamatorios y de protección vascular ofrecidos por la remolacha y sus componentes han sido claramente demostrados en varios estudios in vitro e in vivo, tanto en humanos como en animales.
Se ha demostrado que las betalaínas eliminan el estrés oxidativo y nitrativo mediante la captura de DPPH, la prevención del daño al ADN y la reducción del LDL. También se ha encontrado que la remolacha ejerce actividad antitumoral al inhibir la proliferación celular y la angiogénesis, e inducir la apoptosis celular y la autofagia. Estos hallazgos son en gran medida preclínicos e in vitro; aún no se ha establecido evidencia clínica sólida en la prevención del cáncer.
5.6 Efectos glucémicos y metabólicos
La hiperglucemia es una condición para la cual los componentes de la remolacha —betalaínas, polifenoles y nitrato dietético— podrían proporcionar beneficios. Se encontró que, con la ingesta de remolacha, la respuesta de insulina posprandial en la fase de 0 a 60 minutos y la respuesta de glucosa en la fase de 0 a 30 minutos se redujeron significativamente en voluntarios sanos.
En algunas enfermedades crónicas, el nitrato es el principal componente responsable de reducir los lípidos sanguíneos, la glucosa y la presión arterial, mientras que su papel en el tratamiento de la hipertensión y la hiperglucemia no se ha establecido claramente. La evidencia en este ámbito aún es preliminar y proviene principalmente de ensayos pequeños y de corta duración.
5.7 Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
El jugo de remolacha es fácilmente accesible y rentable, y se destaca por su capacidad para mejorar el rendimiento atlético y por su impacto preventivo y terapéutico en la hipertensión. El jugo de remolacha es una fuente rica en nitratos dietéticos y modula procesos fisiológicos a través de la vía nitrato-nitrito-óxido nítrico, ejerciendo múltiples efectos beneficiosos como acciones antihipertensivas, broncodilatadoras, antiinflamatorias, antioxidantes, hipoglucemiantes e hipolipemiantes.
Varios estudios han demostrado que el consumo de jugo de remolacha eleva significativamente la concentración de nitratos plasmáticos en pacientes con EPOC. El jugo de remolacha, enriquecido con nitratos dietéticos, tiene múltiples beneficios potenciales para los pacientes con EPOC; sin embargo, esto no implica necesariamente que más sea mejor. El papel de los nitratos dietéticos en el cuerpo humano es complejo y puede compararse con un arma de doble filo. La evidencia clínica en EPOC sigue siendo limitada y mixta; se necesitan más ensayos a gran escala para establecer recomendaciones clínicas.
5.8 Protección hepática y renal
Los hallazgos de estudios preclínicos sugieren que el efecto reversor de la remolacha contra la toxicidad hepática o renal inducida por fármacos probablemente se atribuye a sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antiapoptóticas. Varias líneas de evidencia han demostrado que las betalaínas podrían reducir el riesgo de algunos cánceres, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, y daño hepático y renal. Esta evidencia es predominantemente de origen animal e in vitro; faltan ensayos clínicos en humanos en esta área.
6. Sistemas corporales asociados con la remolacha
- Sistema cardiovascular: Regulación de la presión arterial, función endotelial, inhibición de la agregación plaquetaria, modulación del tono vascular a través del óxido nítrico.
- Sistemas musculoesquelético y de ejercicio: Utilización de oxígeno, eficiencia mitocondrial, producción de ATP, tiempo hasta el agotamiento, recuperación muscular.
- Sistema neurológico/cognitivo: Flujo sanguíneo cerebral, neuroprotección, inhibición de la acetilcolinesterasa, protección de la membrana neuronal.
- Sistema metabólico: Metabolismo de la glucosa, respuesta de insulina posprandial, reducción de lípidos.
- Sistema respiratorio: Broncodilatación, entrega de oxígeno en condiciones de hipoxia, manejo de la EPOC.
- Sistemas hepático y renal: Protección mediada por antioxidantes (evidencia principalmente preclínica).
- Sistema gastrointestinal: Uso histórico como ayuda digestiva; contenido de fibra que favorece el tránsito intestinal.
- Microbioma oral: La vía nitrato-nitrito-óxido nítrico depende de las bacterias orales para reducir el nitrato a nitrito; el óxido nítrico generado a partir del nitrito y la L-arginina regula la función endotelial vascular y la presión arterial.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios clínicos
7.1 Dosis de nitrato
La mayoría de los ensayos clínicos han utilizado aproximadamente 300–500 mg de nitratos dietéticos como dosis efectiva, generalmente proporcionados como 70–140 ml de jugo de remolacha concentrado (aproximadamente 2–3 veces la concentración del jugo estándar) o su equivalente en polvo.
7.2 Shots de jugo concentrado
Una intervención común utiliza una dosis oral de jugo de remolacha rico en nitrato (70 ml de Beet-IT Sport; James White Drinks, Reino Unido; que contiene 400 mg de nitrato/70 ml) tomada una vez al día, siendo el placebo un jugo de remolacha idénticamente envasado, pero desprovisto de nitrato (bebida y volumen idénticos con el contenido de nitrato eliminado). Algunos estudios también han utilizado la ingesta de shots concentrados de 70 ml dos veces al día, cada uno con aproximadamente 6.2 mmol de NO₃⁻.
7.3 Volumen estándar de jugo
Los pacientes hipertensos sin tratamiento farmacológico previo demostraron una reducción en la presión arterial sistólica clínica, domiciliaria y ambulatoria que persistió durante las 4 semanas completas de dosis única diaria de BRJ (250 ml, 6 mmol de NO₃⁻). La diferencia media en la presión arterial sistólica fue mayor con dosis más altas de jugo de remolacha: 500 ml/día produjo una diferencia media de −4.78 mmHg en comparación con −2.37 mmHg con dosis más bajas (70 y 140 ml/día).
7.4 Momento de administración
El consumo de jugo de remolacha concentrado con aproximadamente 6.2 mmol de nitrato dos horas y media antes de una prueba de esfuerzo cardiopulmonar conduce a una utilización más eficiente del oxígeno y a mejoras en los indicadores de capacidad de trabajo aeróbico. Se ha reportado que los niveles máximos de nitrito plasmático ocurren aproximadamente entre 2 y 3 horas después de la ingesta en estudios farmacodinámicos.
7.5 Duración del uso en los ensayos
Las duraciones de los estudios en el principal metaanálisis sobre presión arterial variaron de 2 horas a 15 días. Los hallazgos indicaron que la suplementación con nitrato dietético reduce el consumo de oxígeno durante el ejercicio submáximo, y estos efectos pueden durar hasta 15 días si se mantiene la suplementación.
8. Consideraciones de seguridad e interacciones conocidas
8.1 Beeturia
La beeturia —orina de color rojo o rosado tras el consumo de remolacha— ocurre aproximadamente en el 10–14 % de la población. Se debe a la excreción en la orina de betacianinas no metabolizadas, los compuestos pigmentarios responsables del intenso color rojo de la remolacha. El jugo puede provocar beeturia y heces de color rojizo, lo cual puede hacer que los pacientes piensen que están sangrando o puede enmascarar un sangrado interno real en entornos clínicos: una consideración práctica al monitorear síntomas gastrointestinales en pacientes.
8.2 Contenido de oxalato y cálculos renales
La remolacha tiene un contenido moderadamente alto de oxalatos, y el aumento en la excreción urinaria de oxalato es un factor de riesgo documentado para la formación de cálculos de oxalato de calcio en individuos genéticamente susceptibles. Una revisión de 2019 sobre el oxalato dietético confirmó que los alimentos ricos en oxalato aumentan de manera consistente el oxalato urinario en personas propensas a formar cálculos, y la remolacha se encuentra dentro de esa categoría. Las personas con antecedentes de cálculos de oxalato deben limitar o evitar la remolacha, particularmente en forma de polvo concentrado.
El jugo de remolacha es alto en oxalato; por lo tanto, su consumo crónico podría aumentar el riesgo de formación de cálculos renales.
8.3 Interacciones con medicamentos antihipertensivos
La remolacha tiene efectos aditivos de reducción de la presión arterial cuando se combina con inhibidores de la ECA, ARA-II, bloqueadores de los canales de calcio o diuréticos. La combinación puede causar que la presión arterial descienda demasiado.
8.4 Interacciones con inhibidores de la PDE-5 y medicamentos nitrados
Tanto la remolacha como los inhibidores de la PDE-5, como el sildenafilo (Viagra), actúan a través de las vías del óxido nítrico. Su combinación puede provocar una caída severa de la presión arterial.
8.5 Enfermedad renal crónica (ERC)
Las personas con enfermedad renal crónica (etapas 3–5) deben consultar a su equipo de nefrología debido al alto contenido de potasio de la remolacha, que puede causar hiperpotasemia peligrosa.
8.6 Enjuague bucal y la vía del nitrato
La eficiencia de la vía nitrato-nitrito-NO depende de la dosis, el momento de administración y la preservación de las bacterias orales, ya que los enjuagues bucales antibacterianos o los alimentos ricos en tiocianato pueden atenuar la generación de NO₂⁻. Se ha demostrado que el uso de enjuagues bucales antibacterianos antes o alrededor del momento del consumo de remolacha reduce significativamente la conversión de nitrato a nitrito y, por lo tanto, disminuye el efecto fisiológico esperado.
8.7 Posibles interacciones con enzimas metabolizadoras de fármacos
Los flavonoides como la apigenina, la luteolina, el kaempferol y la isorhamnetina muestran una alta absorción gastrointestinal e interactúan con múltiples isoformas de CYP (en particular CYP1A2, CYP2D6 y CYP3A4), lo cual puede influir en la farmacocinética de los medicamentos administrados de forma concomitante. La importancia clínica de estas interacciones con el CYP observadas in vitro en humanos que consumen cantidades dietéticas habituales de remolacha aún no se ha establecido de manera concluyente.
8.8 Tolerabilidad general
Los efectos secundarios más comunes son la beeturia y molestias digestivas menores. Una revisión de 2015 sobre la suplementación con remolacha roja la encontró generalmente segura, con efectos secundarios limitados principalmente a la beeturia y molestias digestivas menores. Se ha observado una posible exacerbación de los síntomas en personas con enfermedad inflamatoria intestinal o síndrome de intestino irritable, así como diarrea en algunos individuos, particularmente con un consumo elevado. Si bien el jugo de remolacha ha mostrado algunos efectos beneficiosos en modelos experimentales de colitis ulcerosa, su alto contenido de fibra podría empeorar los síntomas durante los brotes agudos.
Referencias
- Shabbir, U. et al. "A decade of beetroot (Beta vulgaris) research 2015–2025: Phytoconstituents, mechanisms, preclinical and clinical insights." ScienceDirect, 2025.
- Beta Vulgaris – an overview. ScienceDirect Topics.
- Noorafshan, A. et al. "Beetroot (Beta vulgaris L.) Extract Ameliorates Gentamicin-Induced Nephrotoxicity Associated Oxidative Stress, Inflammation, and Apoptosis in Rodent Model." PMC, 2014.
- Thimmaraju, R. et al. "Bioactive potential of beetroot (Beta vulgaris)." Food Research International, 2022.
- Henryk Gruz et al. "Betacyanins and Betaxanthins in Cultivated Varieties of Beta vulgaris L. Compared to Weed Beets." PMC, 2020.
- Bento-Silva, A. et al. "The In Vitro Simulated Gastrointestinal Digestion Affects the Bioaccessibility and Bioactivity of Beta vulgaris Constituents." PMC, 2023.
- Dominguez, R. et al. "Beetroot as a functional food with huge health benefits: Antioxidant, antitumor, physical function, and chronic metabolomics activity." PMC, 2021.
- Clifford, T. et al. "The Potential Benefits of Red Beetroot Supplementation in Health and Disease." PMC, 2015.
- Siervo, M. et al. "Inorganic nitrate and beetroot juice supplementation reduces blood pressure in adults: a systematic review and meta-analysis." PubMed, 2013.
- Bahadoran, Z. et al. "The Nitrate-Independent Blood Pressure-Lowering Effect of Beetroot Juice: A Systematic Review and Meta-Analysis." PubMed, 2017.
- Ferreira, L.H.B. et al. "Effects of chronic nitrate supplementation on blood pressure in adults: a systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials." ScienceDirect, 2025.
- Benjamim, C.J.R. et al. "Nitrate Derived From Beetroot Juice Lowers Blood Pressure in Patients With Arterial Hypertension: A Systematic Review and Meta-Analysis." Frontiers in Nutrition, 2022.
- Wan, Y. et al. "Effects of Beetroot Juice on Physical Performance in Professional Athletes and Healthy Individuals: An Umbrella Review." PMC, 2025.
- Dominguez, R. et al. "Effects of Beetroot Juice Supplementation on Cardiorespiratory Endurance in Athletes. A Systematic Review." PMC, 2017.
- Dreyer, C. et al. "Physiological Effects of Beetroot in Athletes and Patients." PMC, 2020.
- Siwik, A. et al. "Beetroot Juice Supplementation as a Healthy Aging Strategy Through Improving Physical Performance and Cognitive Functions: A Systematic Review." PMC, 2025.
- Whitfield, J. et al. "Beetroot Juice and Exercise for Clinical Health and Athletic Performance: A Narrative Review." Nutrients, 2026.
- Jones, T. et al. "Can Beetroot (Beta vulgaris) Support Brain Health? A Perspective Review on Alzheimer's Disease." PMC, 2025.
- Szymański, J. et al. "The Role of Beetroot Ingredients in the Prevention of Alzheimer's Disease." Applied Sciences, 2023.
- Zhao, X. et al. "Dietary Beetroot Juice – Effects in Patients with COPD: A Review." PMC, 2024.
- Burleigh, M.C. et al. "Enterosalivary nitrate metabolism and the microbiome: intersection of microbial metabolism, nitric oxide and diet in cardiac and pulmonary vascular health." PMC, 2017.
- Velmurugan, S. et al. "Nitrate-responsive oral microbiome modulates nitric oxide homeostasis and blood pressure in humans." PMC, 2018.
- Lundberg, J.O. et al. "It is rocket science – why dietary nitrate is hard to 'beet'! Part II: further mechanisms and therapeutic potential of the nitrate-nitrite-NO pathway." PMC, 2017.
- Krechowiec, A. et al. "Evaluation of the Safety and Potential Benefits of Beetroot-Based Dietary Supplements According to Their Elemental Composition." PMC, 2024.
- Yildirim, M. et al. "Acute beetroot juice supplementation enhances short duration high-intensity exercise performance and influences muscle oxygenation in football players." PMC, 2025.