Babchi (Psoralea corylifolia L.): una referencia integral
1. Identidad y clasificación botánica
Nombres aceptados y sinónimos
Psoralea corylifolia L. [nombre aceptado: Cullen corylifolium (L.) Medik], pertenece a la familia Leguminosae (Fabaceae). La planta se conoce comúnmente como babchi o bakuchi en los distintos sistemas de medicina tradicional, con variaciones del nombre según el idioma y la región. Pertenece a la familia Fabaceae (Simbi Kula) y lleva la designación en inglés "psoralea seeds", mientras que en hindi se denomina bavachi, en bengalí habuch, en telugu bavanchalu, en tamil karpokarishi y en malabar karkokil. En la Medicina Tradicional China (MTC) se conoce como "Buguzhi" o "Bu-gu-zhi". Denominada "Bu-gu-zhi" en chino, ha tenido un gran valor medicinal desde la antigüedad. El fruto seco maduro de Psoralea corylifolia L. se ha utilizado ampliamente en la MTC para el tratamiento de la deficiencia de yang renal, la enuresis y la frecuencia urinaria, los escalofríos y el dolor de cintura y rodillas, la diarrea del amanecer y el vitíligo.
Descripción botánica y distribución geográfica
Perteneciente a la familia Fabaceae, P. corylifolia es originaria de regiones tropicales y subtropicales, incluyendo China, Sudáfrica y ampliamente el subcontinente indio, específicamente Maharashtra, Bengala Occidental, Uttar Pradesh, Rajastán, Karnataka, Bihar y la meseta del Decán. Psoralea corylifolia es una maleza herbácea común que crece en toda la extensión de las llanuras de India. Es una planta de gran importancia medicinal, autóctona de las regiones tropicales y subtropicales del mundo.
Formas y preparaciones comunes
Las partes de P. corylifolia utilizadas en la medicina unani incluyen hojas, flores, semillas, raíces y frutos. Las semillas y los frutos secos maduros son las partes más investigadas farmacológicamente. Las semillas de babchi son ingredientes de diversas formulaciones unani, como Safoof Bars, Zamad e Bars y Roghan Babchi. Varias formulaciones unani tradicionales y patentadas, como Roghan Babchi, Sufoof-e-Babchi, Zimad-e-Bars, Habb-e-Bars y Habb-e-Hindi, están disponibles comercialmente para uso terapéutico. En los mercados cosméticos y de suplementos contemporáneos, el babchi está disponible como aceite de semillas, extractos de semillas estandarizados (en forma de cápsulas o tabletas) y como bakuchiol aislado, utilizado en formulaciones tópicas para el cuidado de la piel. También figura oficialmente en la Farmacopea China.
2. Uso tradicional e histórico
Ayurveda (India)
Psoralea corylifolia L., conocida comúnmente como Babchi, se ha utilizado durante siglos en sistemas de medicina tradicional como el Ayurveda, el Siddha y, en particular, el sistema unani de medicina. En el Ayurveda, la planta se designa con el nombre sánscrito Bakuchi. En la Charaka Samhita, se clasifica dentro de Tikta Skandha, el grupo de hierbas de sabor amargo. Los sinónimos en sánscrito reflejan sus indicaciones tradicionales: se la llamaba Avalguja (confiere color y lustre a la persona que padece switra/vitíligo), Kushtaghni (útil en enfermedades de la piel) y Switraghni (cura el switra). Desde la antigüedad, las semillas de babchi han sido recetadas por médicos ayurvédicos (vaidyas) para curar la leucodermia y la lepra. Entre las formulaciones ayurvédicas clásicas que incorporan babchi se encuentran Avalgujadi Lepam (una pasta de aplicación externa para el tratamiento de la leucodermia), Pancha Nimba Churna (utilizada en heridas de difícil cicatrización y psoriasis), Mahamanjistadi Kashayam (una decocción utilizada en enfermedades de la piel y para la purificación de la sangre), Somaraji Oil (para aplicación externa en eczema y dermatitis) y Khadirarishta (una formulación tipo arishta para la purificación de la sangre y enfermedades de la piel).
Medicina unani
Las semillas de babchi han sido utilizadas por los médicos unani desde la antigüedad para el tratamiento de diversas afecciones, como Bars (leucodermia), Daussadaf (psoriasis), Juzam (lepra), Bahaq (pitiriasis), Tap-e-Balghamiya (fiebre flemática) y Deedan-e-Am'aa (parásitos intestinales). El babchi se administra tanto por vía oral como tópica dentro de la tradición unani, y las distintas partes de la planta desempeñan funciones terapéuticas diferenciadas. En el sistema unani, se utilizan terapéuticamente distintas partes de la planta: las raíces para las caries dentales; las hojas para la diarrea; los frutos para afecciones como la anemia, el asma, la bronquitis, la disuria, la inflamación y los vómitos; y las semillas para afecciones cutáneas como la sarna, las úlceras, el vitíligo, la leucodermia, el eczema, la lepra y la psoriasis.
Medicina tradicional china
Conocida en la medicina tradicional china como "Buguzhi", las semillas se utilizan ampliamente para el tratamiento de diversos trastornos, como el asma, la tos, la nefritis, el vitíligo y la calvicie. Se utiliza ampliamente para tratar la deficiencia de yang del bazo y el riñón en pacientes adultos y pediátricos en China, Corea y Japón. El marco de la MTC le atribuye una acción tonificante sobre el yang renal, relacionada con su uso en enfermedades óseas y articulares. El PCL (fruto de Psoralea corylifolia L.) se ha utilizado ampliamente en la prescripción para tonificar el riñón y fortalecer el hueso. Estudios farmacológicos modernos han demostrado que la psoralea tiene actividades farmacológicas en la prevención de la osteoporosis, la promoción de la curación de fracturas y la regeneración del cartílago articular.
Uso del psoraleno en el antiguo Egipto y a través de las culturas
El uso clínico del psoraleno se remonta al año 2000 a. C. en el antiguo Egipto e India, donde se utilizaba en el tratamiento de diversas afecciones cutáneas debido a sus propiedades fotosensibles. En aquellas aplicaciones tempranas, las preparaciones que contenían psoraleno se ingerían o se aplicaban tópicamente en la piel, tras lo cual las personas se exponían a la luz solar para activar los compuestos terapéuticos.
3. Fitoquímica: componentes clave y compuestos activos
Panorama general
P. corylifolia contiene aproximadamente 163 componentes químicos, incluyendo cumarinas, flavonoides, fenoles monoterpénicos, benzofuranos, glucósidos, lípidos, ácidos grasos y aceites volátiles. Un análisis más reciente identificó una diversidad química aún mayor: un total de 321 metabolitos, incluyendo cumarinas, flavonoides, meroterpenos, benzofuranos y dímeros, se han identificado en el PCL. Se han aislado alrededor de cien compuestos bioactivos de semillas y frutos, y los compuestos más importantes identificados pertenecen a los grupos de las cumarinas, los flavonoides y los meroterpenos.
Furanocumarinas (psoraleno e isopsoraleno)
El psoraleno es una fitoalexina natural presente en las semillas de las plantas de Psoralea corylifolia y en ciertas frutas, como los higos y los cítricos, cuya estructura química se parece a la de la cumarina debido a la adición de un anillo furánico fusionado. El psoraleno y su isómero isopsoraleno (también llamado angelicina) se encuentran entre los constituyentes más estudiados farmacológicamente. El psoraleno es una furocumarina natural presente en las semillas de Psoralea corylifolia. Es captado activamente por las células epidérmicas y se intercala en el ADN; al exponerse a la luz ultravioleta (UV), el psoraleno forma enlaces cruzados entre las cadenas de ADN, causando daño y muerte celular. Este mecanismo de intercalación en el ADN sustenta la fototerapia PUVA (psoraleno + UVA).
Bakuchiol
El bakuchiol es un fenol meroterpénico abundante en las semillas y hojas de la planta Psoralea corylifolia. Es un tipo de meroterpeno derivado de las hojas y semillas de las plantas de Psoralea corylifolia. Entre todos los constituyentes identificados, el bakuchiol (11.71 mg/g) es el componente fitoquímico más potente de P. corylifolia según el contenido medido. Se observó la máxima extracción de bakuchiol (6.98%, p/p) cuando se aplicó una técnica de extracción asistida por ultrasonido (EAU) utilizando éter de petróleo como disolvente.
Flavonoides y chalconas
Los constituyentes de P. corylifolia L. incluyen componentes de tipo cumarina y flavona, como el psoraleno, el isopsoraleno, la psoralidina, la neobavaisoflavona, la bavachina, la corilina, la bavachalcona y compuestos relacionados. Estos flavonoides y chalconas contribuyen sustancialmente a las actividades antimicrobiana, antiinflamatoria, estrogénica y osteogénica de la planta. Entre los aislados identificados, la bavachina, la bavachinina, la eritrinina A, la neobavaisoflavona, la isoneobavaisoflavona, la isobavachalcona, la bavachalcona y los corilifoles B mostraron actividades notables contra S. aureus y S. epidermidis, con niveles de CIM de 0.009–0.073 mM.
Otros compuestos destacados
Los compuestos bioactivos totales del género Psoralea pertenecen a diferentes clases químicas, entre ellas flavonoides, cumarinas, furanocumarinas, chalconas, quinonas y terpenoides, gracias a los cuales estas especies presentan actividades antioxidantes, antibacterianas, antifúngicas, antivirales, antihelmínticas, antidiabéticas, diuréticas, hepatoprotectoras, anticancerígenas y antitumorales significativas.
4. Mecanismos de acción establecidos
Mecanismo de fotosensibilización PUVA
La combinación de psoralenos y luz ultravioleta (UVA, 320–400 nm), también conocida como PUVA, es un potente modulador del crecimiento y la diferenciación de las células epidérmicas. Aunque se ha postulado que la PUVA ejerce sus acciones mediante la unión al ADN, la evidencia también apunta a un sitio receptor específico, saturable y de alta afinidad, independiente del ADN, que mediaría las acciones biológicas de estos fármacos. El tratamiento provoca alteraciones específicas en la membrana de la superficie celular, en particular la fosforilación del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGF). El receptor de EGF es una glucoproteína transmembrana con actividad intrínseca de tirosina quinasa, y la modificación del receptor de EGF conduce a una pérdida de su capacidad para unirse al EGF, así como a una inhibición de su actividad de tirosina quinasa. La PUVA induce la repigmentación mediante mecanismos variados, como la estimulación de la melanogénesis, la inmunomodulación y la activación de factores de crecimiento, aunque el mecanismo exacto sigue siendo especulativo.
Expresión génica de tipo retinol (bakuchiol)
La funcionalidad similar al retinol del bakuchiol se confirmó para la regulación al alza del colágeno tipo I y IV en un estudio de micromatrices de ADN; también muestra estimulación del colágeno tipo III en el modelo de fibroblasto maduro. Con base en estos datos, el bakuchiol puede funcionar como un compuesto antienvejecimiento mediante la regulación de la expresión génica de tipo retinol. Este mecanismo no depende de la vía del receptor del ácido retinoico (RAR); el bakuchiol parece modular la expresión génica a través de una vía independiente, produciendo efectos posteriores superpuestos sobre las proteínas de la matriz extracelular (MEC).
Actividad estrogénica
El extracto etanólico del fruto de P. corylifolia mostró actividad estrogénica, demostrada mediante la transcripción de lacZ en un sistema de levadura recombinante. El bakuchiol mostró una mayor actividad estrogénica y afinidad de unión al receptor de estrógeno (RE) que la genisteína, tanto in vitro como in vivo. Entre los siete componentes bioactivos del extracto de P. corylifolia —isobavachalcona, bavachina, corilifol A, neobavaisoflavona y bakuchiol, y dos cumarinas, el psoraleno y el isopsoraleno—, estos activaron selectivamente el RE-α o tanto el RE-α como el RE-β. Se demostró que el bakuchiol induce actividad estrogénica en modelos de estudio in vivo e in vitro. Activa el receptor RE-β y suprime el receptor RE-α, lo que reduce la actividad de CDC2 y promueve la detención en fase S, disminuyendo la proliferación de células tumorales.
Mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios
Las fuentes naturales de bakuchiol se han utilizado en la medicina tradicional china e india durante siglos debido a sus beneficios preventivos contra los tumores y la inflamación. Desempeña un papel potencial significativo como antioxidante, con notables capacidades para eliminar las especies reactivas de oxígeno (ROS). Los mecanismos de expresión de los efectos farmacológicos están estrechamente relacionados con la regulación del sistema inmunitario, la inhibición del estrés oxidativo y la inducción de la apoptosis.
Mecanismos osteogénicos
De los 23 componentes estudiados, la bavachalcona, el psoraleno, la bavachinina, la neobavaisoflavona, el metoxsalen, la psoradina, el bakuchiol y la angelicina podrían ser los principales componentes activos del PCL que promueven la formación ósea. Se verificó que el PPARγ y el receptor de hidrocarburos de arilo (AhR) son objetivos del PCL en células MC3T3-E1, y los resultados mostraron que el PCL redujo la expresión de estos objetivos. Investigaciones han demostrado que la cumarina de P. corylifolia L. podría estimular la formación de hueso nuevo local mejorando las funciones de los osteoblastos.
Mecanismos antidiabéticos
Al reducir el estrés oxidativo en las células de los islotes pancreáticos y los tejidos circundantes, el bakuchiol puede mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de glucosa en sangre. En ratones diabéticos inducidos por estreptozotocina, la administración oral de extracto de bakuchiol mejoró significativamente la hiperglucemia. La extracción de PCL mejoró la tolerancia a la glucosa, el nivel de insulina sérica y el efecto preventivo del psoraleno y el isopsoraleno sobre la muerte de células β inducida por H₂O₂.
5. Evidencia científica por área de uso
5.1 Vitíligo y pigmentación cutánea
Análogos del psoraleno, como el 8-metoxipsoraleno y el 4,5',8-trimetilpsoraleno, se utilizan clínicamente en el tratamiento de diversas enfermedades cutáneas, incluyendo la psoriasis y el vitíligo. Tras el tratamiento con psoralenos, los pacientes se exponen a luz ultravioleta en el rango de 320–400 nm. Múltiples tratamientos con este régimen farmacológico, conocido como fotoquimioterapia PUVA, conducen simultáneamente al aclaramiento de las placas psoriásicas y a la pigmentación cutánea.
La base de evidencia clínica para la PUVA en el vitíligo incluye estudios retrospectivos y prospectivos, aunque los resultados son mixtos. Un análisis retrospectivo de 10 años del tratamiento con PUVA para el vitíligo en el St John's Institute of Dermatology de Londres, Reino Unido, incluyó a 97 pacientes. De estos, ocho tuvieron repigmentación completa o casi completa, 59 tuvieron repigmentación moderada a extensa, y 30 mostraron poca o ninguna respuesta. Sin embargo, 24 de los que respondieron con repigmentación extensa no consideraron su respuesta satisfactoria debido a la persistencia del vitíligo en zonas cosméticamente sensibles y a una repigmentación moteada y de mala coincidencia. Cincuenta y siete pacientes que inicialmente mejoraron con la terapia PUVA recayeron posteriormente, en la mayoría de los casos dentro del primer año tras suspender el tratamiento. Una evaluación más reciente reportó que la terapia PUVA ha demostrado producir tasas de repigmentación de entre 50–75% en pacientes respondedores, particularmente en el rostro y el tronco. Sin embargo, la terapia PUVA requiere un monitoreo estrecho debido al riesgo de fototoxicidad, síntomas gastrointestinales, y riesgos a más largo plazo de envejecimiento cutáneo y carcinogénesis. La PUVA se utiliza en el tratamiento del vitíligo extenso con resultados moderadamente buenos, aunque está siendo superada por la ultravioleta B (UVB), que es igual o ligeramente más eficaz con menos efectos secundarios.
Fuerza de la evidencia: Evidencia clínica moderada (estudios retrospectivos, cohortes prospectivas) respalda la PUVA en el vitíligo; sin embargo, las respuestas incompletas y las recaídas son comunes, y la fototerapia UVB ha surgido como comparador con un mejor perfil de seguridad. No se han realizado grandes ensayos controlados aleatorizados que aíslen específicamente preparaciones crudas de babchi.
5.2 Psoriasis
En un estudio de Dwarampudi et al. (2012), el extracto etanólico de semillas de P. corylifolia mostró un valor de CI50 de 255 μg/mL y una actividad antipsoriásica considerable (75.87%), utilizando el modelo de cola de ratón. El extracto de semillas convirtió la etapa de paraqueratosis a la etapa de ortoqueratosis (formación de la capa de queratina anuclear) de la célula, confirmando su potencial antipsoriásico. En un estudio con sujetos humanos, se preparó un extracto de semillas de P. corylifolia en hexano en forma de crema con ácido esteárico, seguido de un ensayo clínico abierto en treinta pacientes con eczema. La evidencia para preparaciones específicas de babchi en la psoriasis es principalmente preclínica (modelos animales e in vitro) o se basa en estudios abiertos pequeños en humanos; faltan datos robustos de ECA controlados con placebo que utilicen preparaciones aisladas de babchi.
Fuerza de la evidencia: Preliminar; los datos preclínicos en animales e in vitro son prometedores, pero la evidencia clínica en humanos se limita a estudios abiertos pequeños.
5.3 Envejecimiento cutáneo y fotoenvejecimiento (bakuchiol)
El bakuchiol se formuló en un producto terminado para el cuidado de la piel y se evaluó en un estudio clínico de caso mediante aplicación facial dos veces al día. Los resultados mostraron que, tras 12 semanas de tratamiento, se observó una mejora significativa en las líneas y arrugas, la pigmentación, la elasticidad, la firmeza y una reducción general del fotodaño, sin los efectos indeseables generalmente asociados con la terapia con retinol.
El ensayo controlado aleatorizado clave que comparó directamente el bakuchiol con el retinol fue un estudio prospectivo, aleatorizado y doble ciego. Estudios previos habían sugerido que el bakuchiol es un análogo funcional de los retinoides tópicos, ya que se demostró que ambos compuestos inducen una expresión génica similar en la piel y conducen a la mejora del fotodaño cutáneo, pero ningún estudio in vivo había comparado previamente los dos compuestos en cuanto a eficacia y efectos secundarios. El objetivo era comparar la eficacia clínica y los perfiles de efectos secundarios. Este fue un estudio de 12 semanas en el que se pidió a 44 pacientes que aplicaran crema de bakuchiol al 0.5% dos veces al día o crema de retinol al 0.5% una vez al día. Tanto el bakuchiol como el retinol disminuyeron significativamente el área de superficie de las arrugas y la hiperpigmentación, sin diferencia estadística entre los compuestos. Los usuarios de retinol reportaron más descamación y escozor en la piel del rostro. El estudio demuestra que el bakuchiol es comparable al retinol en su capacidad para mejorar el fotoenvejecimiento y que se tolera mejor que el retinol.
Estudios recientes destacan la eficacia del bakuchiol en la reducción de arrugas e hiperpigmentación, con mejor tolerabilidad que el retinol. También se está investigando su capacidad para mejorar la penetración cutánea y la producción de colágeno. En comparación, el bakuchiol y el retinol muestran efectos antienvejecimiento significativos, aunque las propiedades antioxidantes adicionales del bakuchiol y la ausencia de efectos secundarios lo presentan como un ingrediente prometedor para el cuidado de la piel.
Fuerza de la evidencia: Moderada. Un ensayo bien diseñado, aunque pequeño (n=44), doble ciego y aleatorizado, respalda la equivalencia del bakuchiol al retinol para el fotoenvejecimiento. Se necesitan más ECA a gran escala para confirmar estos hallazgos.
5.4 Salud ósea y osteoporosis
El PCL se utiliza frecuentemente en la MTC para tratar la osteoporosis, y su eficacia es notable. El bakuchiol puede prevenir la pérdida ósea y retrasar la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas mediante la activación de los receptores de estrógeno. Esto adquiere mayor relevancia, ya que las terapias de reemplazo hormonal suelen utilizar estrógeno, el cual se asocia con un mayor riesgo de cáncer de mama. Varios estudios han demostrado que el extracto de P. corylifolia mostró efectos inhibitorios notables sobre la proliferación osteoblástica en líneas celulares cultivadas y un aumento en la formación ósea, y específicamente la bavachina ayuda a inhibir la resorción ósea y promover la proliferación de osteoblastos. Sin embargo, falta evidencia de ensayos clínicos en humanos; los datos actuales provienen de modelos celulares in vitro y estudios en animales.
Fuerza de la evidencia: Solo preclínica. No hay ensayos controlados en humanos disponibles. Los datos en animales e in vitro respaldan un mecanismo protector óseo, pero la traducción clínica no se ha establecido.
5.5 Actividad antimicrobiana
El bakuchincin, la psoralidina y la mezcla (1:1) de angelicina y psoraleno, aislados de las semillas de P. corylifolia, exhibieron actividad antibacteriana significativa tanto contra bacterias grampositivas como gramnegativas. Estos hallazgos son solo in vitro, y no se han realizado ensayos clínicos en humanos que evalúen resultados antibacterianos para preparaciones de babchi.
Fuerza de la evidencia: Solo preclínica, in vitro. No existe evidencia clínica.
5.6 Efectos antiobesidad y metabólicos
Se registró la máxima propiedad antilipasa en el extracto de diclorometano de P. corylifolia a 100 μg/mL, con el bakuchiol mostrando una mayor actividad a 100 μg/mL. Se encontró que el extracto exhibía propiedad antiadipogénica, mostrando un 75% de acumulación de lípidos en comparación con el control. El bakuchiol, el isopsoraleno y el psoraleno inhibieron la acumulación de lípidos en preadipocitos 3T3-L1. El estudio destaca el potencial antiobesidad de P. corylifolia y sus constituyentes activos; sin embargo, se requiere más investigación sobre la estandarización de dosis y ensayos clínicos.
Fuerza de la evidencia: Solo preclínica, in vitro. La evidencia en humanos es completamente inexistente.
5.7 Actividad anticancerígena
En respuesta a una variedad de procesos oncogénicos, P. corylifolia, una planta medicinal con una rica historia en la MTC, demuestra un potencial terapéutico diverso, particularmente en oncología. Esto incluye compuestos bioactivos como el psoraleno, el bakuchiol, la psoralidina y la astragalina, que actúan sobre características fundamentales del cáncer, incluyendo el mantenimiento de las señales proliferativas, la resistencia a la muerte celular y la activación de la invasión y la metástasis. Se han reportado las propiedades citotóxicas, anticancerígenas e inmunomoduladoras de las semillas de P. corylifolia; la fracción activa tanto de las raíces como de las semillas mostró citotoxicidad contra líneas celulares de cáncer humano en cultivo.
Fuerza de la evidencia: Solo preclínica (líneas celulares in vitro; algunos modelos animales). No se han realizado ensayos clínicos que evalúen efectos anticancerígenos en humanos.
5.8 Neuroprotección
Se investigaron los efectos neuroprotectores y antineuroinflamatorios de P. corylifolia y sus componentes estándar en la línea celular hipocampal HT22 y la línea celular de microglía BV-2. Estudios previos han demostrado que el PCL y sus principales constituyentes podrían tener efectos en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. Todos los hallazgos neuroprotectores hasta la fecha provienen de estudios basados en células.
Fuerza de la evidencia: Muy preliminar; solo datos de líneas celulares in vitro. No existe evidencia clínica en humanos.
5.9 Artritis reumatoide
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que puede provocar complicaciones graves. El fruto del PCL se utiliza ampliamente en la MTC como tratamiento herbal para enfermedades ortopédicas; sin embargo, faltan estudios sobre sus efectos en la artritis reumatoide. Se utilizó un modelo de artritis inducida por colágeno (AIC) en ratones DBA/1J para investigar el PCL. A los ratones se les administró oralmente 200 mg/kg/día de PCL entre los días 22 y 49. Estos hallazgos se basan en modelos animales y no se han validado en ensayos clínicos en humanos.
Fuerza de la evidencia: Estudio preclínico en animales. No existe evidencia en humanos.
6. Sistemas corporales asociados con el babchi
- Sistema tegumentario (piel): Pigmentación cutánea (vitíligo), psoriasis, eczema, lepra, envejecimiento cutáneo/fotoenvejecimiento, alopecia, actividad antimicrobiana (tópica).
- Sistema musculoesquelético: Osteoporosis, curación de fracturas, regeneración del cartílago, artritis.
- Sistema endocrino: Efectos fitoestrogénicos; posible relevancia en afecciones posmenopáusicas y en el manejo glucémico diabético.
- Sistema inmunitario: Propiedades inmunomoduladoras; documentadas en modelos de artritis inducida por colágeno.
- Sistema nervioso: Efectos neuroprotectores y antineuroinflamatorios (solo preclínicos).
- Sistema hepático: Paradójicamente, tanto una afirmación histórica de hepatoprotección como un riesgo hepatotóxico bien documentado a dosis más altas.
7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios científicos
La información sobre dosificación de los estudios varía considerablemente según la preparación y la indicación. Las siguientes son dosis tal como se indican en las fuentes científicas citadas, no recomendaciones:
- En el ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, de 12 semanas que comparó el bakuchiol con el retinol para el fotoenvejecimiento facial, 44 pacientes aplicaron crema de bakuchiol al 0.5% dos veces al día o crema de retinol al 0.5% una vez al día.
- En el estudio de artritis inducida por colágeno en ratones, se administró a los ratones oralmente 200 mg/kg/día de PCL entre los días 22 y 49.
- En un estudio de hepatotoxicidad en ratones, se administró a ratones C57BL/6 psoraleno vía intragástrica a dosis de 400 mg/kg o 800 mg/kg, y se sacrificaron 24 h después del tratamiento.
- En un modelo de hepatotoxicidad en pez cebra, los ejemplares fueron tratados con diferentes concentraciones de un extracto acuoso de FP (AEFP; 40, 50 o 60 μg/mL).
- En un caso reportado en humanos, una mujer de 44 años ingirió semillas de P. corylifolia cada 1 hora durante 7 semanas para tratar la osteoporosis y desarrolló hepatitis colestática aguda.
No se ha establecido una dosis clínica estandarizada y consensuada para la suplementación oral de babchi o de psoraleno/isopsoraleno aislados en ensayos controlados en humanos. El bakuchiol tópico al 0.5% es la concentración mejor respaldada por estudios publicados en humanos.
8. Consideraciones de seguridad e interacciones farmacológicas
Hepatotoxicidad
La lesión hepática inducida por hierbas (HILI, por sus siglas en inglés) va en aumento gradual, y se ha reportado que el Psoraleae Fructus induce hepatotoxicidad. Esta es la preocupación de seguridad mejor documentada. El análisis de 84 casos de reacciones adversas debidas al uso de psoralenos entre 1978 y 2016 identificó que un total de 48 pacientes presentaron lesión hepática, lo que representó el 57.14% de todos los casos.
En un estudio de caso, una mujer de 44 años ingirió semillas de P. corylifolia cada 1 hora durante 7 semanas para tratar la osteoporosis y desarrolló hepatitis colestática aguda. En otro estudio de caso, una mujer de 64 años desarrolló hepatotoxicidad grave tras 9 meses de administración de tres tipos de tabletas herbales y un té herbal para tratar el vitíligo; se identificó como causa más probable las tabletas elaboradas con hojas de P. corylifolia.
La toxicidad detectada del PCL incluye principalmente hepatotoxicidad, nefrotoxicidad, fototoxicidad, toxicidad para el desarrollo y toxicidad reproductiva, siendo la hepatotoxicidad la predominante; el psoraleno, el isopsoraleno, la bavachinina A y el bakuchiol son los principales componentes tóxicos.
Los resultados bioquímicos e histopatológicos mostraron que dosis medias y altas de Psoraleae Fructus causaron lesiones hepáticas y renales evidentes en ratas. Independientemente de sus efectos terapéuticos, se ha reportado que dosis altas de Psoraleae Fructus causan daño hepático en entornos clínicos.
El psoraleno, el isopsoraleno, la bavachinina A y el bakuchiol no solo son componentes tóxicos del PCL, sino también sus componentes activos. Solo manteniendo el contenido de estos ingredientes dentro del rango de dosis eficaz se puede garantizar la seguridad y la eficacia del PCL.
Fototoxicidad
Si bien suele ser un tratamiento eficaz, existen casos documentados de despigmentación cutánea paradójica. Además, existen referencias de pacientes bajo terapia PUVA a dosis más altas que desarrollaron reacciones similares a quemaduras solares graves, así como cánceres de piel, tras la exposición. Estas incidencias evidencian la relación existente entre el uso no regulado y excesivo de psoralenos o la exposición a UVA y la exacerbación de los síntomas de fotosensibilidad. La aplicación tópica de aceite de babchi o preparaciones que contienen psoraleno, seguida de exposición solar no controlada, conlleva un riesgo clínicamente significativo de reacciones fototóxicas graves.
Procesamiento y toxicidad dependiente de la dosis
Algunos estudios han demostrado que el Psoraleae Fructus tostado con sal aún puede tener efectos hepatotóxicos, lo que afecta su seguridad para el uso clínico. Fu et al. descubrieron que el PF tostado con sal era más propenso a causar daño hepático que el PF crudo. Se reveló que la toxicidad máxima disminuyó casi 9 veces tras procesar una muestra cruda. La bavachinina A, la bavachina, la isobavachalcona y la neobavaisoflavona presentaron una alta correlación con la hepatotoxicidad del PCL, mientras que el psoraleno y el isopsoraleno mostraron una relación baja.
Interacciones con CYP3A4 y enzimas farmacológicas
Psoralea corylifolia, el psoraleno y el isopsoraleno son inhibidores in vitro del CYP3A4, y la inhibición del CYP3A4 podría ocurrir a concentraciones relevantes para las exposiciones in vivo. La inhibición in vitro del CYP3A4 por P. corylifolia y sus principales componentes sugiere posibles interacciones entre fármacos y suplementos dietéticos, que merecen mayor investigación in vivo. La inhibición del CYP3A4 es clínicamente relevante porque una gran proporción de fármacos se metaboliza a través de esta enzima; la coadministración podría, en teoría, elevar las concentraciones plasmáticas de medicamentos sustrato del CYP3A4.
Se reportó que el efecto inhibitorio del psoraleno sobre la producción de CYP1A2 era reversible, mientras que otros estudios encontraron que el psoraleno exhibía inactivación basada en mecanismo (también llamada inactivación irreversible) del CYP2A6 y del CYP2B1, además del CYP2B6 y el CYP3A4.
Inhibición de la UGT1A1
P. corylifolia y sus compuestos naturales —bavachina, corilifol A, neobavaisoflavona, isobavachalcona y bavachinina— se evaluaron por su potencial toxicidad, y los resultados mostraron un potente efecto inhibitorio contra la UDP-glucuronosiltransferasa 1A1 (UGT1A1) humana, la cual se considera un factor estimulante de la toxicidad relacionada con P. corylifolia, incluyendo la lesión hepática y el aumento de los niveles de bilirrubina.
Consideraciones estrogénicas
El bakuchiol promueve actividades fitoestrogénicas y anticancerígenas, favoreciendo terapias de reemplazo hormonal más seguras. Simultáneamente, las tasas de proliferación de las células MCF-7 aumentaron significativamente al tratarse con extracto de P. corylifolia —siendo MCF-7 una línea celular de cáncer de mama con receptor de estrógeno positivo—, lo que suscita una precaución teórica para su uso en afecciones donde la estimulación estrogénica esté contraindicada. Este hallazgo proviene actualmente solo de cultivo celular in vitro.
Calidad de la evidencia: evaluación general
Se necesitan más ensayos clínicos estandarizados para que la planta pueda usarse como agente terapéutico. La evidencia clínica humana existente es más sólida para el bakuchiol tópico en el fotoenvejecimiento y para el psoraleno-UVA (PUVA) en el vitíligo y la psoriasis. Para todas las demás aplicaciones —salud ósea, afecciones neurológicas, efectos metabólicos, uso antimicrobiano y cáncer—, la base de evidencia sigue siendo preclínica, y consiste en estudios de células in vitro y modelos animales. Existe margen para la estandarización de la dosis de los compuestos bioactivos reportados en P. corylifolia.
Referencias
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