Anís (Pimpinella anisum L.)
1. Identidad: Clasificación Botánica, Química y Formas Comunes
Nombres Botánicos y Químicos
El anís (Pimpinella anisum), también llamado semilla de anís, es una planta con flores de la familia Apiaceae, nativa de la región del Mediterráneo oriental y el suroeste de Asia. El nombre "anís" deriva, a través del francés antiguo, de las palabras latinas anīsum o anēthum, provenientes del griego ánēthon, que hace referencia al eneldo. El nombre del género Pimpinella deriva del latín dipinella, en referencia a la forma pinnada de las hojas.
El anís no debe confundirse con el anís estrellado (Illicium verum), que tiene un sabor casi idéntico pero proviene de una familia botánica diferente y se considera de acción más fuerte. El anís estrellado pertenece a la familia Schisandraceae, mientras que el anís (Pimpinella anisum) es de la familia Apiaceae, emparentada con el eneldo, el comino y el hinojo.
Descripción Botánica
Pimpinella anisum L. es una hierba aromática, anual y herbácea de 30 a 50 cm de altura, que produce flores blancas y pequeñas semillas de color verde a amarillo, con foliolos secundarios de tipo plumoso, de color verde brillante, dos veces pinnados. La planta produce flores de color blanco a blanco amarillento en umbelas compuestas. Cuando maduran, los frutos tienen unos 3 mm de longitud, forma ovalada y coloración grisácea verdosa. Si bien toda la planta es fragante y tiene un sabor marcado a anís, es el fruto (la semilla de anís) el que ha sido muy valorado desde la antigüedad. La maduración de la semilla generalmente ocurre un mes después de la polinización, momento en el que el contenido de aceite en el fruto seco es de alrededor del 2.5%.
Origen Geográfico y Cultivo
El anís (Pimpinella anisum) tiene una larga historia de uso en la medicina tradicional y alternativa, así como en el sector farmacéutico. La especie es nativa del suroeste de Asia, el Medio Oriente y la región mediterránea. El anís tiene una historia de uso como especia y fragancia, y se ha cultivado en Egipto durante al menos 4,000 años. El cultivo comercial actual se lleva a cabo en el sur de Europa, el norte de África, el Medio Oriente y partes de Asia.
Formas y Preparaciones Comunes
Como sustancia herbal, la semilla de anís se administra en forma líquida o, tras su trituración, en formas farmacéuticas sólidas. Las preparaciones comunes incluyen:
- Frutos secos enteros o triturados (semillas): La parte medicinal principal, utilizada directamente o como infusión (té de hierbas). La dosis única especificada en la monografía de ESCOP consiste en 1–5 g de frutos triturados en 150 ml de agua como té de hierbas.
- Aceite esencial (Anisi aetheroleum): Anisi aetheroleum es el aceite esencial obtenido mediante destilación al vapor a partir de P. anisum (familia: Apiaceae). El aceite de anís destilado en Europa a partir de los frutos de Pimpinella anisum es incoloro, o de un color amarillo muy pálido, con sabor y olor similares a los del fruto.
- Extractos estandarizados y cápsulas: Utilizados en investigación clínica; se han empleado preparaciones en cápsulas que contienen extracto en polvo estandarizado en ensayos con seres humanos.
- Tinturas y extractos fluidos: Preparaciones alcohólicas utilizadas en la práctica tradicional y fitofarmacéutica.
- Uso alimentario: El anís se utiliza ampliamente como saborizante en todas las categorías de alimentos, incluyendo bebidas alcohólicas, licores, productos lácteos, gelatinas, budines, carnes y dulces.
2. Uso Tradicional e Histórico
Antiguo Egipto y Cercano Oriente
El anís (Pimpinella anisum) es nativo de la región mediterránea, posiblemente de Egipto. El término del antiguo Egipto inst se equipara con el anís y se menciona en el Papiro Ebers (c. 1550 a. C.) como un remedio utilizado para tratar enfermedades abdominales y dentales. El anís se ha cultivado en Egipto durante al menos 4,000 años. En textos médicos de esta época se registran su uso diurético y su empleo en el tratamiento de problemas digestivos y dolor de muelas.
Antigua Grecia y Roma
Muchos de los reconocidos autores griegos y romanos, entre ellos Dioscórides, Teofrasto, Plinio y Paladio, hablaron sobre el cultivo y los usos del anís. Hipócrates, el padre de la medicina griega, recomendaba su uso para problemas digestivos y respiratorios. De igual manera, Plinio el Viejo, un reconocido escritor romano, sugería la semilla de anís como remedio para la hinchazón abdominal. Plinio, el generalista romano, mencionó dos variedades apreciadas de anís, una de Creta y otra de Egipto. Plinio también relató que el anís mezclado con vino era utilizado por los egipcios para tratar las mordeduras de serpientes venenosas y que, mezclado con semillas de pepino, linaza y vino blanco, se usaba para eliminar el vértigo relacionado con el parto.
Los antiguos romanos solían servir pasteles especiados aromatizados con semilla de anís, llamados mustaceoe, al final de los banquetes como digestivo. El anís es originario de Egipto, Grecia, Creta y Asia Menor, fue cultivado por los antiguos egipcios, era bien conocido por los griegos, siendo mencionado por Dioscórides y Plinio, y se cultivaba en la Toscana en tiempos romanos. En la Edad Media, su cultivo se extendió a Europa Central.
Medicina Tradicional Islámica y Persa (Iraní)
En la antigüedad, la semilla de anís se utilizaba para facilitar el parto y estimular la producción de leche, y los antiguos libros de medicina describían sus efectos antiasmáticos y anticonvulsivos. En la medicina islámica antigua, las semillas se consideraban eficaces para el alivio del dolor, la afección gastrointestinal, la parálisis, la mejora de la función renal y el tratamiento de trastornos faciales. La medicina popular iraní recomendaba las semillas para tratar la epilepsia, la melancolía, las pesadillas y las convulsiones.
En la Medicina Tradicional de Irán, las semillas de anís se utilizan como diurético, galactagogo, emenagogo, diaforético, analgésico para migrañas y para reducir los sofocos relacionados con la menopausia.
Norte de África y el Levante
En Egipto y Líbano, esta planta se utilizaba para tratar afecciones digestivas y respiratorias. En Marruecos, las semillas de anís se utilizaban como afrodisíaco, así como remedio para los dolores menstruales, la diabetes y diversos problemas respiratorios. En la medicina turca, el anís se consideraba un agente para combatir infecciones, inflamación y trastornos hepáticos.
Medicina Tradicional India
En el sistema tradicional de la medicina india, la semilla de anís se utiliza como antiséptico, estomacal, carminativo, estimulante y para prevenir la flatulencia y los cólicos. En la medicina tradicional, también se considera que el fármaco alivia el dolor asociado con el ciclo femenino y que tiene propiedades galactagogas y afrodisíacas.
Europa Medieval y Moderna Temprana
Carlomagno, en el siglo IX, ordenó que se cultivara anís en las granjas imperiales. El anís se ha utilizado medicinalmente desde la antigüedad hasta la Edad Media para tratar una amplia gama de trastornos, entre ellos afecciones de la vesícula biliar, los riñones y el hígado, el hipo y el "mal caduco" (epilepsia) en niños. A medida que el Imperio Romano se expandía y las rutas comerciales crecían, el anís se incorporó a diversas aplicaciones culinarias, productos horneados, la medicina tradicional y numerosas bebidas alcohólicas caracterizadas por su sabor distintivo a anís, como el ajenjo, la sambuca, la anisette, el Pernod y el pastis.
3. Constituyentes Clave y Compuestos Activos
Composición del Aceite Esencial
La semilla de anís contiene entre 1.5 y 6.0% en masa de un aceite volátil compuesto principalmente por trans-anetol, y también hasta un 8–11% en masa de lípidos ricos en ácidos grasos como el ácido palmítico y el ácido oleico, así como aproximadamente 4% en masa de carbohidratos y 18% en masa de proteína.
Independientemente del método de aislamiento, el componente principal del aceite es el anetol (80–90%), con componentes minoritarios que incluyen 4-anisaldehído, estragol y pseudoisoeugenil-2-metilbutiratos. El contenido de aceite es del 2–6% en peso del material vegetal crudo de la semilla, correspondiendo el 74–94% de esa fracción al trans-anetol, y el resto a estragol (metilchavicol), anisaldehído y γ-himachaleno.
En un estudio que examinó la composición del aceite esencial de frutos de Pimpinella anisum L. obtenidos de diferentes áreas geográficas de Europa, además de los componentes principales (trans-anetol en un 76.9–93.7% y γ-himachaleno en un 0.4–8.2%), también se identificaron otros compuestos como trans-pseudoisoeugenil 2-metilbutirato, p-anisaldehído y metilchavicol.
Trans-Anetol: El Principal Compuesto Bioactivo
El anetol es el constituyente químico más importante del anís y es el más utilizado en alimentos, medicina, así como en las industrias farmacéutica, de perfumería, saborizantes y pesticidas. El anetol es un compuesto fenilpropeno aromático de origen natural, comúnmente presente en los aceites esenciales derivados de plantas botánicamente diversas, incluyendo el anís, el anís estrellado, el hinojo y la albahaca. El anetol es responsable del olor y el sabor característicos del anís.
Otras Clases de Fitoquímicos
Aunque el componente principal del aceite de anís es el trans-anetol (75–90%), otros constituyentes incluyen cumarinas (umbeliferona, umbeliprenina, bergapteno y escopoletina), lípidos (ácidos grasos, beta-amirina, estigmasterol y sus sales) y flavonoides (flavonol, flavona, glucósidos, rutina, isoorientina). Otros estudios han demostrado la presencia de eugenol, trans-anetol, metilchavicol, anisaldehído, estragol, cumarinas, escopoletina, umbeliferona, estroles, hidrocarburos terpénicos, polienos y poliacetilenos como compuestos principales del aceite esencial.
Estudios recientes han revelado que las variedades silvestres y cultivadas de P. anisum son ricas en compuestos bioactivos como fenoles, taninos, carotenoides y ácidos grasos.
Estragol: Un Constituyente Minoritario de Interés Regulatorio
El estragol es un constituyente minoritario del aceite de anís. Su presencia ha generado atención regulatoria debido a señales de carcinogenicidad observadas en estudios preclínicos (ver la sección de Seguridad más abajo).
4. Mecanismos de Acción Establecidos
Antiespasmódico / Relajación del Músculo Liso
La evaluación mecanística ha revelado que el anetol bloquea los canales de calcio dependientes de voltaje, reduciendo el flujo de entrada de Ca²⁺ y ejerciendo así efectos antiespasmódicos. Los valores de IC50 fueron de 89.9 μg/mL para las contracciones inducidas por KCl y de 160.5 μg/mL para las contracciones inducidas por ACh, con eficacia farmacodinámica máxima. Este mecanismo explica la reputación tradicional del anís como agente carminativo y antiespasmódico en el tracto gastrointestinal.
Actividad Antimicrobiana
El anetol tiene potentes propiedades antimicrobianas contra bacterias, levaduras y hongos. Las propiedades antibacterianas reportadas incluyen acción tanto bacteriostática como bactericida contra Salmonella enterica. Los estudios han demostrado que el anetol es eficaz contra bacterias como Staphylococcus aureus y hongos como Candida albicans. El aceite de semilla de anís mostró in vitro fuertes actividades inhibitorias contra el crecimiento de un amplio espectro de bacterias y hongos conocidos como patógenos para el ser humano. Un extracto de acetona de semilla de anís inhibió el crecimiento de una variedad de bacterias, incluyendo Escherichia coli y Staphylococcus aureus, y también mostró actividad antifúngica contra Candida albicans y otras especies.
Efectos Estrogénicos / Fitoestrogénicos
El aceite de la planta demuestra propiedades farmacológicas que incluyen efectos estrogénicos. La actividad estrogénica descrita para el trans-anetol no está confirmada para los extractos alcohólicos de semilla de anís sobre la base de datos epidemiológicos relacionados con el uso habitual de bebidas alcohólicas con anís. El mecanismo estrogénico exacto sigue siendo objeto de investigación continua; se ha propuesto que el anetol y sus polímeros (dianetol, fotoanetol) sean los compuestos relevantes.
Mecanismos Antiinflamatorios y Antioxidantes
Estudios previos han reportado actividad anticancerígena para el anetol; este afecta vías como NF-κB y las cascadas de caspasas que influyen en la supervivencia celular y la apoptosis. El mecanismo de acción del compuesto involucra su actuación como antioxidante y antiestimulante, funcionando como protector mitocondrial.
Mecanismos Neurológicos
Una evaluación del anetol realizada por el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) encontró que sus propiedades farmacológicas notables incluyen reducción de la actividad motora, disminución de la temperatura corporal y efectos hipnóticos, analgésicos y anticonvulsivos. El anetol exhibe un efecto protector contra el daño neuronal cortical causado por la privación de oxígeno-glucosa/reoxigenación, posiblemente al inhibir las actividades tóxicas de los neurotransmisores excitatorios, reducir la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) y mitigar la disfunción mitocondrial.
Mecanismos Metabólicos
Se ha demostrado que el anetol tiene la capacidad de mejorar parámetros metabólicos como la sensibilidad a la insulina y de reducir el metabolismo lipídico en estudios preclínicos.
5. Evidencia Científica por Área de Uso
5.1 Sistema Gastrointestinal: Dispepsia Funcional
El cuerpo más sólido de evidencia clínica en humanos para el anís se relaciona con molestias gastrointestinales, particularmente la dispepsia funcional (DF).
Un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego tuvo como objetivo evaluar los efectos de Pimpinella anisum en el alivio de los síntomas del síndrome de malestar posprandial (SMP). Se inscribió a un total de 107 pacientes que asistían a una clínica de gastroenterología, de entre 18 y 65 años de edad, diagnosticados con SMP según los criterios de Roma III. Fueron aleatorizados para recibir anís o placebo de manera ciega durante 4 semanas. El grupo de anís incluyó a 47 pacientes y recibió polvos de anís, 3 g después de cada comida (3 veces al día). El grupo control de 60 pacientes recibió polvos placebo (almidón de maíz), 3 g después de cada comida (3 veces al día). La gravedad de los síntomas de DF se evaluó mediante la escala de gravedad de DF, con evaluaciones realizadas al inicio y al final de las semanas 2, 4 y 12.
Un ensayo paralelo examinó la calidad de vida (CDV): el objetivo fue evaluar los efectos del anís sobre la CDV de pacientes con DF en un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego. De 180 pacientes que asistían a la clínica de gastroenterología, se inscribió a 107 con diagnóstico de síndrome de malestar posprandial según los criterios de Roma III. Fueron aleatorizados en grupos de anís y placebo. El grupo de anís (47 pacientes) recibió polvos de anís, 3 g después de cada comida (3 veces al día) durante 4 semanas. El grupo control (60 pacientes) recibió polvos placebo (almidón de maíz), 3 g después de cada comida (3 veces al día) durante 4 semanas. La CDV se evaluó mediante el cuestionario de forma corta (SF)-36. El estudio reveló la eficacia del anís para mejorar la calidad de vida en pacientes con DF.
Fuerza de la evidencia: Estos representan ensayos controlados en humanos con comparadores de placebo. Las limitaciones incluyen una población de pacientes modesta, una duración corta de la intervención y un entorno de un solo centro. En general, la evidencia es preliminar pero direccionalmente positiva para la dispepsia funcional.
5.2 Sistema Gastrointestinal: Efectos Carminativos y Antiespasmódicos
Las semillas de anís contienen entre 1.5 y 5% de aceite esencial y se utilizan como saborizante, digestivo, carminativo y para alivio de los espasmos gastrointestinales. Los hallazgos de los estudios farmacológicos revelaron que las semillas de anís pueden generar protección gástrica, relajación muscular y afectar el sistema digestivo. Estos efectos están respaldados principalmente por evidencia preclínica (animal e in vitro) y se alinean con el mecanismo antiespasmódico de bloqueo de canales de calcio identificado para el anetol. Faltan ensayos robustos y de gran escala en humanos específicamente para los efectos carminativos.
5.3 Salud de la Mujer: Sofocos de la Menopausia
En un ensayo clínico doble ciego, se examinó el efecto del extracto de anís sobre los sofocos de la menopausia en 72 mujeres posmenopáusicas. El consumo de 3 cápsulas de extracto de anís (cada cápsula con 100 mg de extracto) durante 4 semanas condujo a una reducción significativa en la frecuencia e intensidad de los sofocos en mujeres posmenopáusicas.
Un estudio más amplio y separado corrobora estos hallazgos: se realizó un ensayo clínico doble ciego para determinar los efectos de Pimpinella anisum sobre los sofocos en 72 mujeres posmenopáusicas que asistían a centros de salud rurales y urbanos de la provincia de Qazvin. Cada mujer del grupo experimental tomó una cápsula que contenía 330 mg de Pimpinella anisum 3 veces al día, mientras que en el grupo control las mujeres tomaron 3 cápsulas, cada una con 330 mg de almidón de papa, durante 4 semanas, seguidas de 4 semanas de seguimiento. Antes de tomar las cápsulas, se evaluó durante 2 semanas la frecuencia y gravedad de los sofocos.
Los hallazgos de ensayos posteriores concluyeron de manera similar que Pimpinella anisum es un medicamento herbal eficaz para reducir la gravedad y la frecuencia de los sofocos.
Fuerza de la evidencia: Existen múltiples ECA pequeños y doble ciego con hallazgos positivos consistentes. Todos son relativamente pequeños (72 pacientes o menos), realizados en Irán y de corta duración. Falta la replicación independiente en poblaciones diversas. La evidencia es preliminar pero consistentemente positiva dentro de este cuerpo limitado de ensayos.
5.4 Salud de la Mujer: Dismenorrea
Se ha reportado que la semilla de anís tiene efectos beneficiosos sobre la dismenorrea. En un estudio de Karami et al., 180 estudiantes de sexo femenino (de 17 a 28 años) con dismenorrea primaria tuvieron su respuesta a una cápsula herbal que contenía extractos secos de apio, azafrán y anís comparada con una cápsula que contenía ácido mefenámico. Dado que en este estudio el anís se utilizó en combinación con otras hierbas, su contribución independiente a la eficacia no puede determinarse a partir de los datos disponibles.
Fuerza de la evidencia: Muy limitada, principalmente proveniente de ensayos con combinaciones herbales. La eficacia independiente del anís para la dismenorrea sigue sin establecerse en ensayos rigurosos en humanos.
5.5 Actividad Antimicrobiana
Un estudio identificó 13 compuestos en el aceite esencial de anís, de los cuales el trans-anetol se encontraba en la proporción más alta (72.49%), seguido por el limoneno (10.01%), el anisol (5%) y el α-pineno (3.26%). El análisis estadístico indicó una actividad antimicrobiana significativa (p < 0.001) del aceite esencial de anís. El aceite esencial de anís demostró una importante actividad antimicrobiana tanto contra patógenos grampositivos como gramnegativos, con altos porcentajes de inhibición para P. aeruginosa y S. aureus, y excelente actividad antifúngica contra C. albicans.
Fuerza de la evidencia: Esta evidencia es principalmente in vitro (de laboratorio), con algunos datos en animales. Ningún ensayo clínico en humanos con suficiente poder estadístico ha demostrado un beneficio antimicrobiano clínico de las preparaciones de anís. Los resultados no pueden trasladarse directamente al tratamiento clínico sin estudios adicionales.
5.6 Efectos Metabólicos: Diabetes y Perfil Lipídico
En pacientes diabéticos, las semillas de anís han mostrado efectos hipoglucemiantes e hipolipemiantes y reducen la peroxidación lipídica. En pacientes diabéticos, las semillas de anís mostraron efectos hipoglucemiantes e hipolipemiantes y redujeron la peroxidación lipídica. Las semillas de anís y de cilantro fueron evaluadas en pacientes con diabetes tipo 2 por sus propiedades antidiabéticas, hipolipemiantes y antioxidantes.
La investigación clínica limitada y preliminar ha examinado la eficacia de la semilla de anís frente a la diabetes, la dismenorrea y los sofocos de la menopausia. También se han identificado propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas.
Fuerza de la evidencia: Los efectos antidiabéticos e hipolipemiantes están respaldados principalmente por estudios en animales y un pequeño número de estudios preliminares en humanos. La base de evidencia clínica es insuficiente para sacar conclusiones firmes.
5.7 Sistema Respiratorio: Efectos Expectorantes y Broncodilatadores
La planta se utiliza para el tratamiento de la dispepsia, la inflamación del tracto respiratorio y la bronquitis crónica. El uso de productos de semilla de anís (tintura) como expectorante en la tos y el resfriado no está respaldado por datos científicos; sin embargo, se describe en la medicina tradicional. El aceite de la planta demuestra propiedades farmacológicas que incluyen efectos broncodilatadores y expectorantes.
Fuerza de la evidencia: Los usos expectorante y broncodilatador se basan casi por completo en el uso tradicional y en datos preclínicos/in vitro. No existen ensayos en humanos adecuadamente controlados que demuestren eficacia clínica para las afecciones respiratorias.
5.8 Galactagogo (Apoyo a la Lactancia)
El consumo de semilla de anís en mujeres lactantes aumenta la leche y también alivia a sus bebés de problemas gastrointestinales. Se analizó la eficacia de tés de hierbas que contenían extractos de melisa, ortiga, hinojo, alcaravea o semilla de anís; su uso ayudó a aumentar la lactancia sin efectos secundarios adversos en las poblaciones estudiadas.
Fuerza de la evidencia: Los estudios en esta área son pocos, pequeños y frecuentemente involucran tés de hierbas de múltiples ingredientes en lugar de anís solo. El efecto galactagogo independiente del anís en humanos no se ha establecido de manera definitiva.
5.9 Efectos Neurológicos y Analgésicos
Varios estudios han reportado propiedades que incluyen actividades anticonvulsivas y analgésicas para las semillas de anís. Diversos informes científicos han destacado el papel del anetol en la protección del sistema nervioso. Estudios previos han identificado su potencial en el tratamiento del accidente cerebrovascular isquémico. El anetol exhibe un efecto protector contra el daño neuronal cortical causado por la privación de oxígeno-glucosa/reoxigenación, posiblemente al inhibir las actividades tóxicas de los neurotransmisores excitatorios, reducir la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) y mitigar la disfunción mitocondrial.
Fuerza de la evidencia: Los efectos neurológicos y analgésicos se derivan principalmente de modelos animales y experimentos in vitro. No existe un cuerpo adecuado de evidencia clínica en humanos para estos usos.
5.10 Evaluación General de la Evidencia
Debido al amplio espectro de efectos farmacológicos identificados en estudios preclínicos, y a los muy pocos estudios clínicos de Pimpinella anisum, se recomiendan más ensayos clínicos para evaluar los efectos beneficiosos de esta planta en modelos humanos y para la síntesis de nuevos fármacos a partir de los principios activos de esta planta. La totalidad de la evidencia científica, aunque extensa en entornos preclínicos, sigue en una etapa temprana o preliminar para la mayoría de las aplicaciones clínicas.
6. Sistemas Corporales y Áreas de Salud
Con base en el uso tradicional, la investigación farmacológica y la literatura clínica limitada, el anís se asocia con los siguientes sistemas corporales y áreas de salud:
- Sistema gastrointestinal: Efectos carminativos, antiespasmódicos, gastroprotectores, antidispépticos, laxantes (uso popular para la constipación) y antiflatulentos.
- Sistema respiratorio: Actividades expectorantes, broncodilatadoras y mucolíticas, respaldadas por el uso tradicional y evidencia preclínica.
- Sistema reproductivo femenino / endocrino: Efectos estrogénicos, galactagogos, emenagogos, alivio de la dismenorrea y mitigación de los sofocos de la menopausia.
- Sistema metabólico: Evidencia preliminar de efectos hipoglucemiantes e hipolipemiantes en pacientes diabéticos.
- Inmunológico / antimicrobiano: Actividad antimicrobiana de amplio espectro contra bacterias y hongos demostrada in vitro.
- Sistema nervioso: Efectos anticonvulsivos, analgésicos, ansiolíticos y neuroprotectores identificados en modelos preclínicos.
- Antioxidante / antiinflamatorio: Eliminación de especies reactivas de oxígeno y modulación de las vías inflamatorias mediadas por NF-κB, principalmente a nivel preclínico.
Los efectos antimicrobianos, antifúngicos, antivirales, hepatoprotectores, antiinflamatorios, anticonvulsivos, antiespasmódicos, estrogénicos, expectorantes e insecticidas se encuentran entre los efectos farmacológicos reportados, así como efectos clínicos que incluyen el alivio de las náuseas, la constipación, la broncodilatación, los síntomas de la menopausia, el manejo de la diabetes y la acción sedante.
7. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas
Las dosis presentadas aquí son las reportadas en monografías autorizadas e investigación clínica citada, no recomendaciones.
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Té de hierbas (infusión) — semilla de anís triturada o molida:
La dosis única especificada en la monografía de ESCOP consiste en 1–5 g de frutos triturados en 150 ml de agua como té de hierbas. La monografía revisada de ESCOP confirma una dosis diaria promedio para adultos de 3 g. Para el polvo, se recomiendan de 0.2 a 2 g por día.
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Aceite esencial (Anisi aetheroleum):
La dosis diaria promedio de Anisi aetheroleum es de 0.3 g según una fuente de farmacología clínica.
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Cápsulas de extracto estandarizado — ensayos de dispepsia funcional:
Los pacientes en ensayos clínicos recibieron polvos de anís, 3 g después de cada comida (3 veces al día), mientras que los controles recibieron polvos placebo (almidón de maíz), 3 g después de cada comida (3 veces al día), durante 4 semanas.
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Cápsulas de extracto — ensayos de sofocos de la menopausia:
Cada mujer del grupo experimental tomó una cápsula que contenía 330 mg de extracto de Pimpinella anisum 3 veces al día (total 990 mg/día) durante 4 semanas. Un ensayo anterior utilizó 3 cápsulas de extracto de anís, cada una con 100 mg de extracto (total 300 mg/día), durante 4 semanas.
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Guía de duración de la EMA:
Debido a la falta de datos de seguridad disponibles sobre el uso a largo plazo de las preparaciones de semilla de anís, y debido a la presencia de compuestos como el trans-anetol y el estragol, un límite de dos semanas es consistente con una indicación de autoadministración para los medicamentos herbales tradicionales.
8. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Conocidas
8.1 Perfil de Seguridad General
Una evaluación posterior realizada por el JECFA encontró algunos motivos de preocupación en relación con la carcinogenicidad, pero actualmente no hay datos suficientes para respaldar esto. El resumen del JECFA es que el anetol "no presenta motivo de preocupación de seguridad en los niveles actuales de ingesta cuando se utiliza como agente saborizante". En grandes cantidades, el anetol es levemente tóxico y puede actuar como irritante.
8.2 Reacciones Alérgicas
Según las Monografías Completas de la Comisión E alemana, los efectos adversos del anís incluyen reacciones alérgicas ocasionales de la piel, el tracto respiratorio y el tracto gastrointestinal. Cuando se aplicó a la piel humana en una concentración del 2% en una base de petrolato, el aceite de anís no produjo reacciones dermatológicas. El anís puede ser fotosensibilizante y alergénico, causando reacciones en el tracto respiratorio, el tracto gastrointestinal y la piel. No debe ser utilizado por personas que tengan alergias al anís y/o al anetol.
8.3 Estragol: Posible Preocupación de Carcinogenicidad
Debido a la falta de datos de seguridad disponibles sobre el uso a largo plazo de las preparaciones de semilla de anís, y debido a la presencia de compuestos como el trans-anetol y el estragol, un límite de dos semanas es consistente con una indicación de autoadministración para los medicamentos herbales tradicionales. Esto también se apoya en la declaración pública de la EMA sobre el uso de medicamentos herbales que contienen estragol.
8.4 Actividad Estrogénica y Condiciones Sensibles a Hormonas
Se han demostrado actividad estrogénica y efectos antifertilidad y de toxicidad en células fetales para el trans-anetol (el constituyente principal del aceite esencial de semilla de anís) en ratas. El anís podría actuar como el estrógeno. Si una persona tiene alguna condición que pudiera agravarse por la exposición al estrógeno, no debe usarse anís; esto incluye el cáncer de mama, el cáncer uterino, el cáncer de ovario y la endometriosis.
8.5 Uso Durante el Embarazo y la Lactancia
No hay estudios clínicos disponibles para su uso durante el embarazo. Se desconoce si los constituyentes de la semilla de anís y del aceite de anís se excretan en la leche materna humana. Se han demostrado actividad estrogénica y efectos antifertilidad para el trans-anetol en ratas. Dos lactantes pequeños se intoxicaron gravemente después de que su madre ingiriera, como galactagogo, dos litros diarios de una infusión mixta que contenía regaliz, hinojo, anís y Galega officinalis; los síntomas fueron atribuidos al anetol proveniente tanto del hinojo como del anís. Dosis altas de trans-anetol pueden disminuir la producción de leche e inducir neurotoxicidad, junto con el desarrollo de convulsiones y coma.
8.6 Uso Pediátrico
Con base en las preocupaciones de seguridad relacionadas con el anetol y el estragol, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha desaprobado las preparaciones de anís para niños menores de 12 años. Se han documentado informes de casos de convulsiones en recién nacidos tras la ingesta materna elevada de preparaciones que contienen anís.
8.7 Riesgo Neurológico a Dosis Altas
Las semillas de P. anisum pueden interferir con la terapia anticoagulante, y el aceite esencial está contraindicado en personas con convulsiones y epilepsia. Aunque el anís tiene acciones antiespasmódicas en dosis moderadas, el aceite esencial puede producir temblores y convulsiones en dosis altas.
8.8 Interacciones Farmacológicas
Puede suponerse una posible interacción, y puede ser útil actuar con precaución en caso de uso concomitante de fármacos como anticoagulantes (warfarina) o agentes antiplaquetarios, u otras sustancias o plantas que influyan en la coagulación sanguínea.
Se han observado en ratones efectos analgésicos aumentados de la codeína y deterioro motor inducido por benzodiazepinas, y se han observado efectos antidepresivos disminuidos de la imipramina y la fluoxetina con el pretratamiento con aceite esencial de semilla de anís. De manera similar, se ha reportado una interacción farmacocinética con acetaminofén y cafeína en roedores. Estas interacciones se han identificado en modelos preclínicos; los datos de interacción farmacocinética en humanos son en gran medida inexistentes.
8.9 Adulteración de Calidad
Los problemas relacionados con la adulteración del aceite de anís son muy comunes en el mercado real. Por lo tanto, el control de calidad es crucial para este producto, y es esencial un conjunto adecuado de especificaciones capaces de detectar cualquier adulteración.
Referencias