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Acetil-L-Tirosina

Condiciones de Salud15
Tabla de contenidos

Otros Nombres

(2S)-2-(acetylamino)-3-(4-hydroxyphenyl)propanoic acid(2S)-2-Acetamido-3-(4-hydroxyphenyl)propanoate(2S)-2-acetamido-3-(4-hydroxyphenyl)propanoic acid(2S)-2-acetamido-3-(4-hydroxyphenyl)propionic acid(2S)-N-Acetyl-2-amino-3-(4-hydroxyphenyl)propionic acidAc-L-Tyr-OHAC-TYR-OHAcetyl-L-TyrAcetyltyrosineL-N-Acetyl-TyrosineL-Tyrosine, N-acetyl-N-AC-L-TYRN-Ac-TyrN-Acetyl-(S)-2-amino-3-(4-hydroxyphenyl)propionic acidN-Acetyl-4-hydroxyphenylalanineN-Acetyl-L-tyrosinN-Acetyl-L-tyrosineN-acetyl-TyrN-AcetyltyrosineNALTNATNSC 10853Tyrosine, N-acetyl-, L-

Sinopsis

Acetil-L-Tirosina (N-Acetil-L-Tirosina)

1. Identidad, nomenclatura química y propiedades físicas

La Acetil-L-Tirosina, designada más precisamente como N-Acetil-L-Tirosina (NALT), es un derivado acetilado del aminoácido condicionalmente no esencial L-tirosina. La N-acetil-L-tirosina es una forma modificada del aminoácido L-tirosina, en la que un grupo acetilo (–COCH3) está unido al átomo de nitrógeno de la molécula de tirosina.

Identificadores químicos

  • Nombre IUPAC: (2S)-2-(acetilamino)-3-(4-hidroxifenil)ácido propanoico
  • Número de registro CAS: 537-55-3
  • Fórmula molecular: C11H13NO4
  • Peso molecular: 223.2252 g/mol
  • Sinónimos comunes: L-N-acetil-tirosina; L-Tirosina, N-acetil-; N-Acetyl-L-tyrosin (alemán); N-acétyl-L-tyrosine (francés); Tirosina, N-acetil-, L-

Propiedades físicas

  • Apariencia: Típicamente polvo cristalino blanco a blanquecino.
  • Punto de fusión: Generalmente funde alrededor de 140–145°C.
  • Solubilidad: La N-acetil-L-tirosina es soluble en agua y en disolventes orgánicos como el etanol y el dimetilsulfóxido (DMSO). Esto contrasta con la L-tirosina libre, que presenta una escasa solubilidad acuosa.
  • Estabilidad: Es estable en condiciones normales de uso y almacenamiento.
  • Carácter ácido/base: Como derivado de la tirosina, puede comportarse como una base débil o un ácido débil dependiendo del pH de la solución.

La N-acetil-L-tirosina es una N-acetiltirosina en la que el centro quiral tiene configuración L, y tiene un rol como inhibidor de la EC 2.1.1.4 (acetilserotonina O-metiltransferasa), como biomarcador y como metabolito urinario humano.

2. Fuente natural y presencia

La NALT como entidad química aislada no se encuentra en cantidades apreciables en alimentos enteros o plantas; es un compuesto semisintético producido mediante la acetilación de la L-tirosina. Sin embargo, su compuesto precursor, la L-tirosina, es omnipresente en la naturaleza.

La L-tirosina es un aminoácido aromático sintetizado de novo en plantas y microorganismos. En los animales, debe obtenerse a través de la dieta o sintetizarse a partir de la L-fenilalanina. Además de la síntesis de proteínas, la tirosina sirve como precursora de neurotransmisores (por ejemplo, dopamina y epinefrina) en los animales y de numerosos productos naturales vegetales, que cumplen funciones esenciales tanto en las plantas como en los seres humanos (por ejemplo, la vitamina E y la morfina).

Las fuentes dietéticas de L-tirosina —a partir de las cuales el cuerpo puede obtener tirosina— incluyen:

  • Carne: la carne de res, de cerdo y de cordero son excelentes fuentes de L-tirosina. La proteína de la carne contiene una proporción relativamente alta de L-tirosina.
  • Aves: el pollo y el pavo también son ricos en L-tirosina.
  • Pescado: muchos tipos de pescado, como el salmón, el atún y la caballa, contienen L-tirosina.
  • Productos lácteos: la leche, el queso y el yogur son fuentes de L-tirosina, consumidos ampliamente en todo el mundo.
  • Frutos secos y semillas: las almendras, las nueces y las semillas de calabaza se encuentran entre los alimentos de origen vegetal ricos en L-tirosina.

En 1846, el químico alemán J. von Liebig descubrió la L-tirosina en la caseína obtenida del queso. El nombre "tirosina" deriva de la palabra griega tyros, que significa queso. E. Abderhalden y Y. Teruuchi, también en Alemania, la aislaron a partir de desechos de seda en 1906.

La molécula de NALT en sí se produce sintéticamente. La síntesis de la N-Acetil-L-Tirosina puede lograrse a partir de anhídrido acético y L-tirosina.

3. Uso tradicional e histórico

La N-Acetil-L-Tirosina, como entidad química discreta, no tiene una historia documentada de uso tradicional, ya que es un compuesto semisintético que no se encuentra en alimentos enteros ni en la materia médica histórica. Su uso registrado es completamente moderno.

El uso de alimentos ricos en tirosina para la resiliencia mental y física sí tiene raíces en las prácticas tradicionales. Los alimentos ricos en proteínas, como la carne, los lácteos, las legumbres y las semillas —fuentes naturales de tirosina— se han recomendado durante mucho tiempo en sistemas tradicionales como el Ayurveda y la Medicina Tradicional China (MTC) para nutrir el cerebro, mejorar la fuerza y estabilizar el estado de ánimo. Aunque carecían de la comprensión molecular, los practicantes antiguos a menudo recomendaban dichos alimentos durante períodos de convalecencia, estrés emocional o fatiga mental.

El uso moderno y específico de la NALT como suplemento comenzó a finales del siglo XX. El uso dirigido de la N-acetil-tirosina como suplemento comenzó a finales del siglo XX, particularmente entre biohackers, atletas y personas que buscaban una función cognitiva mejorada bajo presión. Sus primeras aplicaciones clínicas documentadas fueron en nutrición parenteral (intravenosa), impulsadas por el problema práctico de que la escasa solubilidad en agua de la L-tirosina dificultaba su incorporación en soluciones intravenosas de aminoácidos. Debido a su solubilidad en agua significativamente mayor, la N-acetil-L-tirosina se incorpora a las formulaciones de nutrición parenteral total (NPT) para proporcionar una fuente estable de tirosina a pacientes con disfunción gastrointestinal o que no pueden consumir alimentación oral. Esta aplicación ayuda a mantener un balance de nitrógeno positivo, respalda las demandas metabólicas durante el estrés o la enfermedad, y se encuentra en productos comerciales como Aminosyn II y Trophamine.

Su inclusión en productos preentreno y de neuroestimulación ha crecido debido a su capacidad de favorecer la reposición de neurotransmisores sin sobreestimular directamente el sistema nervioso central.

4. Compuestos activos, bioquímica y mecanismos de acción

4.1 La NALT como profármaco de la L-tirosina

La NALT actúa como un profármaco que sufre desacetilación in vivo para liberar L-tirosina, la cual es vital para la síntesis de proteínas, la producción de neurotransmisores catecolaminérgicos (como la dopamina, la noradrenalina y la adrenalina) y las hormonas tiroideas.

4.2 La vía biosintética de las catecolaminas

La vía metabólica de las catecolaminas in vivo comienza con el aminoácido L-fenilalanina, que se convierte en L-tirosina mediante la enzima fenilalanina hidroxilasa. La L-tirosina se convierte luego en el compuesto L-DOPA a través de la tirosina hidroxilasa. La L-DOPA se descarboxila luego mediante la L-aminoácido aromático descarboxilasa en dopamina, que posteriormente se transforma en noradrenalina mediante oxidación por la enzima dopamina-beta-hidroxilasa, y finalmente se convierte en adrenalina a través de la feniletanolamina-N-metiltransferasa.

La tirosina es el precursor inicial para la biosíntesis de dopa, dopamina, octopamina, noradrenalina y adrenalina, las cuales son fundamentales al funcionar como neurotransmisores u hormonas en animales y humanos.

4.3 Mecanismo dependiente de la demanda

Una característica crítica de la farmacología de la tirosina —y central para su base de evidencia— es que su efecto sobre la síntesis de catecolaminas depende de la demanda. Dado que la tirosina ejerce sus efectos solo cuando existe un estado de deficiencia localizado, sus efectos parecen ser específicos del sistema y se presentan únicamente cuando es necesario, como cuando las reservas locales de catecolaminas se agotan. La capacidad de la suplementación con tirosina para mejorar la síntesis de catecolaminas y su liberación desde neuronas de disparo rápido, pero no desde células relativamente inactivas, se ha demostrado mediante diversas manipulaciones experimentales.

La L-tirosina es el precursor de las catecolaminas; las alteraciones en la disponibilidad de L-tirosina para el cerebro pueden influir en la síntesis tanto de dopamina como de noradrenalina en animales experimentales y probablemente en humanos. En los animales, el estrés aumenta la liberación de catecolaminas, lo que puede resultar en el agotamiento de sus niveles, un efecto que puede corregirse administrando L-tirosina. La L-tirosina no parece mejorar la liberación de catecolaminas cuando las neuronas disparan a sus tasas basales, pero sí lo hace cuando las tasas de disparo aumentan por el estrés.

4.4 Biosíntesis de hormonas tiroideas

La tirosina también es el precursor de las hormonas tiroideas (T3 y T4). La glándula tiroides utiliza yodo y tirosina para sintetizar estas hormonas. Esto significa que la NALT, como precursora de tirosina, participa en la misma vía, aunque la evidencia clínica directa que vincula la suplementación con NALT con cambios significativos en los niveles de hormonas tiroideas en individuos sanos es limitada.

4.5 Biosíntesis de melanina

La tirosina también es el precursor del pigmento melanina. Esta vía es relevante para la biología de la pigmentación de la piel y el cabello, aunque no es un objetivo primario del uso suplementario.

5. Biodisponibilidad: la cuestión crítica NALT vs. L-tirosina

El fundamento para formular el derivado acetilado fue la suposición de que una mayor solubilidad en agua se traduciría en una biodisponibilidad superior y una mejor penetración de la barrera hematoencefálica. Sin embargo, la evidencia científica cuestiona sustancialmente esta suposición y representa una limitación clave de la NALT en comparación con su compuesto precursor.

La N-Acetil-L-Tirosina parece ser capaz de aportar L-tirosina libre in vivo después de la administración intravenosa, pero solo logra aumentar la concentración de L-tirosina en aproximadamente un 20%, a pesar de aumentos mucho mayores en la NALT sérica. El 56% de la dosis administrada de NALT se excreta en 4 horas, y otro estudio sugiere que, en general, el 35% de la dosis total de NALT (administrada por vía parenteral) se excreta a través de la orina como NALT y no como L-tirosina.

Un estudio clínico en pacientes adultos que recibieron el producto de aminoácidos parenterales Aminosyn II encontró que los pacientes que recibieron Aminosyn II excretaron aproximadamente el 35% de la NALT infundida sin modificar en su orina.

En investigación animal publicada en Pediatric Research, la infusión de N-acetil-[14C]-L-tirosina como parte de un régimen de nutrición parenteral total en ratas a un nivel de 0.5 mmol/kg/día resultó en un marcaje rápido de las reservas tisulares de tirosina, producción de 14CO2, incorporación de tirosina marcada en proteínas y pérdidas urinarias modestas (8.3%). Sin embargo, los niveles plasmáticos de tirosina permanecieron en valores de ayuno (73.8 ± 5.40 µM). La infusión de N-acetil-L-tirosina a 2 mmol/kg/día aumentó la tirosina plasmática por encima de los niveles de ayuno (141 ± 16.1 µM), resultó en un marcaje rápido de las reservas tisulares de tirosina y en la incorporación de tirosina marcada en proteínas. Sin embargo, las pérdidas urinarias fueron mayores (16.8%).

En estudios de nutrición parenteral a largo plazo, se evaluó la utilización de la N-acetil-L-tirosina como fuente de tirosina en soluciones de infusión en ratas que recibieron nutrición parenteral total durante 4 semanas, donde dos tercios de la fenilalanina fueron reemplazados por una cantidad equivalente de N-acetil-L-tirosina. No se detectaron diferencias en el aumento de peso ni en el balance de nitrógeno como resultado de administrar N-acetil-L-tirosina en lugar de la solución que contenía un contenido adecuado de fenilalanina.

La investigación que compara ambas formas indica que la suplementación oral con L-tirosina aumenta de manera confiable los niveles plasmáticos de tirosina, mientras que se ha demostrado que la NALT tiene un efecto mínimo o nulo en el aumento de estas concentraciones. La investigación actual no respalda firmemente la idea de que la NALT sea significativamente más biodisponible o mejor absorbida que la L-tirosina. Los estudios han demostrado, de hecho, que la NALT no eleva significativamente los niveles de tirosina en la sangre en comparación con la L-tirosina cuando se toman dosis similares.

Esta es una limitación significativa: todo el beneficio hipotetizado de la NALT sobre la L-tirosina se basaba en una mejor entrega al cerebro. Los estudios confirman su utilización como precursor de tirosina durante la infusión intravenosa, aunque alrededor del 35% puede excretarse sin modificar en la orina, lo que indica una eficiencia de conversión incompleta.

6. Evidencia científica por área de uso

Nota importante sobre la atribución de los estudios: La gran mayoría de los estudios clínicos en humanos han utilizado L-tirosina en forma libre, no NALT específicamente. Debido a que la NALT funciona como un profármaco de la L-tirosina (tras la desacetilación), sus beneficios propuestos se extrapolan mecánicamente a partir de la base de evidencia de la L-tirosina. Cuando se conoce la forma específica utilizada en un estudio, se indica a continuación.

6.1 Rendimiento cognitivo bajo estrés y deterioro cognitivo inducido por estrés

Esta es el área más sólidamente estudiada para la suplementación con tirosina. El consumo del aminoácido tirosina, precursor de la dopamina y la noradrenalina, puede contrarrestar las disminuciones en la función de los neurotransmisores y el rendimiento cognitivo. Sin embargo, los informes sobre la eficacia de la suplementación con tirosina varían considerablemente, ya que algunos estudios encuentran efectos beneficiosos mientras que otros no.

Una evaluación sistemática rápida de la evidencia publicada en Military Medicine (2015) examinó 10 ensayos controlados aleatorizados y 4 ensayos clínicos controlados. Sobre la base de la evidencia disponible, no se pudo hacer ninguna recomendación sobre el efecto de la tirosina en el rendimiento físico bajo condiciones físicas estresantes. Sin embargo, se hizo una recomendación débil a favor de la tirosina para el estrés cognitivo, ya que todos los estudios mostraron un efecto positivo. La revisión indica que la evidencia disponible es insuficiente para hacer recomendaciones confiables sobre la eficacia de la tirosina para mitigar los efectos del estrés en el rendimiento físico/cognitivo. Sin embargo, la tirosina puede beneficiar el rendimiento cognitivo y merece un estudio adicional.

Una revisión de 2015 en el Journal of Psychiatric Research concluyó que la tirosina puede aumentar la dopamina y la noradrenalina en el cerebro, y que la suplementación con tirosina revierte el deterioro cognitivo bajo estrés o demandas cognitivas, mientras que las características de la enfermedad probablemente determinan la eficacia de la suplementación con tirosina. La revisión también señaló que el potencial de usar la suplementación con tirosina para tratar trastornos clínicos parece limitado y sus beneficios probablemente están determinados por la presencia y el alcance de la función y síntesis alteradas de neurotransmisores.

Privación de sueño

Un estudio ampliamente citado de 1995 por Neri et al., publicado en Aviation, Space, and Environmental Medicine, examinó los efectos conductuales de la tirosina durante trabajo nocturno continuo que implicaba la pérdida de sueño de una noche. Los sujetos permanecieron despiertos durante más de 24 horas al final de las pruebas. Seis horas después de comenzar el experimento, la mitad de los sujetos recibió 150 mg·kg−1 de tirosina en una dosis dividida, mientras que la otra mitad recibió un placebo de almidón de maíz en un procedimiento doble ciego. Dichas pruebas requerían tanto pensamiento cognitivo como destreza física (tareas psicomotoras). A la mitad del grupo se le dio tirosina, y a la otra mitad, un placebo. Los resultados mostraron que el grupo de tirosina experimentó menos disminución de sus habilidades psicomotoras y pudo sostener mejor la atención que el grupo placebo. Este beneficio duró tres horas.

Estrés por frío

Un estudio doble ciego, intrasujetos (Mahoney et al., publicado en Physiology & Behavior) investigó la inmersión en agua fría severa en 19 voluntarios. Los voluntarios completaron tres sesiones de prueba en días diferentes (35°C control/placebo, aproximadamente 10°C/placebo, aproximadamente 10°C/tirosina) mediante un diseño doble ciego, intrasujetos. Durante cada sesión, los voluntarios completaron dos inmersiones en agua de 90 minutos y consumieron una barra alimenticia (150 mg/kg de tirosina o placebo) antes de cada inmersión (tirosina total 300 mg/kg). Cuando los voluntarios consumieron tirosina, las respuestas correctas aumentaron en una medida de memoria de Emparejamiento con la Muestra y el tiempo de estudio de la muestra fue más corto, lo que indica un procesamiento de información más rápido y preciso. El tiempo de reacción en la medida de memoria reveló un patrón similar entre las inmersiones para las condiciones de tirosina y termoneutral, pero no para la condición de frío/placebo.

Un estudio sobre estrés combinado de frío e hipoxia encontró que Banderet y Lieberman hallaron que la tirosina suplementaria fue eficaz para disminuir síntomas como dolores de cabeza, sensación de frío y fatiga durante un estrés combinado de frío e hipoxia. El rendimiento en pruebas cognitivas, incluyendo suma, codificación, mapa/brújula, reconocimiento de patrones y tiempo de reacción, también fue mejor con tirosina en comparación con placebo.

Memoria de trabajo y flexibilidad cognitiva

Se encontró que el suministro de tirosina reducía las alteraciones inducidas por el estrés en la memoria de trabajo y las tareas de atención, pero más aún en individuos particularmente sensibles a los estresores. Incluso sin exposición al estrés, la administración de tirosina ha demostrado tener un efecto beneficioso agudo en el rendimiento de tareas que se cree están relacionadas con la dopamina, por ejemplo, la realización simultánea de múltiples tareas, la actualización y monitoreo de la memoria de trabajo, y el control inhibitorio.

Un estudio de PLOS Computational Biology (2022) encontró que, a nivel fisiológico, la ingesta de tirosina redujo la activación (arousal) de los participantes, revelada por aumentos en la variabilidad de la dilatación pupilar y reducciones en la frecuencia cardíaca en comparación con el placebo. El mismo estudio señaló que, además de contrarrestar las disminuciones del rendimiento cognitivo en tareas de memoria de trabajo, algunos estudios indicaron que una dosis única de tirosina puede mejorar una gama más amplia de funciones cognitivas, incluyendo la flexibilidad cognitiva, el control inhibitorio, la memoria de trabajo y el razonamiento. También hay evidencia de efectos positivos de la ingesta prolongada de tirosina sobre el rendimiento cognitivo, reflejados en asociaciones entre la ingesta diaria de tirosina y la memoria de trabajo, la memoria episódica y la inteligencia fluida.

Fuerza de la evidencia: cognición bajo estrés

La evidencia general sobre el beneficio de la L-tirosina (y, por extensión, de la NALT) en el deterioro cognitivo inducido por estrés es moderada, particularmente para condiciones como la privación de sueño, el estrés por frío y los estresores ambientales combinados. El efecto parece más confiable cuando se está produciendo un agotamiento de catecolaminas (es decir, bajo estrés genuino) y es débil o ausente en individuos descansados y no estresados. Los principales efectos reportados de la L-tirosina son efectos agudos en la prevención de la disminución de la función cognitiva en respuesta al estrés físico. Los estresores físicos incluyen aquellos de interés militar, como el estrés por frío, la combinación de estrés por frío y estrés por gran altitud (hipoxia leve), la vigilia prolongada y la presión negativa en la parte inferior del cuerpo.

6.2 Fenilcetonuria (PKU)

La fenilcetonuria es un trastorno metabólico en el que la fenilalanina no puede hidroxilarse a tirosina. La tirosina se utiliza en suplementos proteicos para tratar el trastorno hereditario fenilcetonuria. Las personas que tienen este problema no pueden procesar adecuadamente la fenilalanina, por lo que, como resultado, no pueden producir tirosina. Para satisfacer las necesidades de su cuerpo, se administra tirosina suplementaria.

Sin embargo, la revisión de la Colaboración Cochrane sobre la suplementación con tirosina para la PKU encontró resultados negativos. La revisión incluyó tres ensayos con 56 personas con fenilcetonuria de entre seis y 28 años. Los ensayos compararon la adición de tirosina o placebo a una dieta restringida en fenilalanina con asignación aleatoria. La duración de los brazos de tratamiento y control fue corta en los tres ensayos, y algunos de los resultados considerados importantes no se midieron. Aunque la cantidad de tirosina medida en la sangre de quienes tomaban el suplemento fue mayor, no se observaron diferencias en ninguna otra medida de resultado. No hay evidencia que sugiera que la tirosina deba añadirse de forma rutinaria a la dieta de las personas con fenilcetonuria.

6.3 Nutrición parenteral

El uso clínico más claramente respaldado de la NALT como compuesto distinto (en lugar de como suplemento oral extrapolado a partir de datos de L-tirosina) es en nutrición parenteral (intravenosa). El contenido de tirosina en las soluciones parenterales está limitado por la baja solubilidad de la tirosina. La N-acetil-L-tirosina tiene una excelente solubilidad y es una fuente potencial de tirosina intravenosa.

En las soluciones de nutrición parenteral neonatal, las limitaciones de solubilidad de la tirosina se superan añadiendo N-acetiltirosina (NAT), junto con tirosina. La NAT se encuentra en las soluciones de nutrición parenteral prescritas a neonatos en UCIN en los EE. UU., y no está presente en las soluciones de nutrición parenteral para adultos.

La baja solubilidad de la tirosina en agua limita la tirosina a menos del 1% del total de aminoácidos en las soluciones de nutrición parenteral, mientras que los requerimientos de aminoácidos aromáticos en neonatos se estimaron entre el 3.1% y el 3.9% del total. Se planteó la hipótesis de que la deficiencia de tirosina en las soluciones de nutrición parenteral podría desencadenar niveles bajos de tiroxina, ya que tanto la tiroxina como la tirosina fueron igualmente bajas en un ensayo clínico aleatorizado de nutrición parenteral.

Para lactantes de bajo peso al nacer y prematuros que requieren nutrición parenteral total, la NAT sirve como una fuente clave de tirosina en mezclas de aminoácidos especializadas, y los estudios clínicos demuestran su papel en la promoción del crecimiento y la prevención de deficiencias en condiciones como sepsis o pequeño para la edad gestacional.

6.4 Rendimiento en el ejercicio físico

La evidencia sobre el beneficio en el rendimiento atlético o deportivo es débil. Un estudio cruzado doble ciego en ocho hombres sanos que hacían ejercicio en calor con una dosis de 150 mg/kg encontró que no se observaron diferencias significativas entre las condiciones de tirosina y placebo en ninguna de las pruebas cognitivas medidas. Además, no se observó ninguna diferencia significativa en el tiempo de finalización de la prueba contrarreloj. Los datos de ensayos clínicos para otras condiciones son limitados y no respaldan la suplementación con tirosina, incluso para la mejora del rendimiento deportivo.

6.5 Estado de ánimo y depresión

Las personas toman tirosina para la depresión, el trastorno por déficit de atención (TDA), el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la incapacidad para permanecer despierto (narcolepsia) y para mejorar el estado de alerta tras la privación de sueño. Sin embargo, estas aplicaciones son, en gran medida, investigacionales o anecdóticas. La tirosina hidroxilasa es el paso limitante de la velocidad en la producción de L-dopa y dopamina, lo que constituye la base para el uso de tirosina suplementaria. Sin embargo, faltan datos de ensayos clínicos que respalden su lugar en la terapéutica.

7. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con la NALT

  • Sistema nervioso central / soporte de neurotransmisores: La L-tirosina es un aminoácido utilizado como precursor para la síntesis de las catecolaminas dopamina y noradrenalina. Estas se agotan en condiciones de estrés, lo que puede comprometer la función cognitiva. La suplementación con L-tirosina puede ayudar a aliviar el deterioro cognitivo agudo inducido por estrés al restaurar los niveles de catecolaminas en el cerebro.
  • Sistema endocrino / síntesis de hormonas tiroideas: La NALT actúa como un profármaco que sufre desacetilación in vivo para liberar L-tirosina, la cual es vital para la producción de hormonas tiroideas.
  • Piel y pigmentación: La tirosina es la precursora de la síntesis de melanina en la mayoría de los organismos, incluyendo humanos y animales.
  • Soporte metabólico/nutricional: A través de su papel en la nutrición parenteral, la NALT favorece un balance de nitrógeno positivo y el metabolismo proteico general en pacientes críticamente enfermos o perioperatorios que no pueden recibir nutrición oral.
  • Cardiovascular/adrenal: A través de la síntesis de adrenalina y noradrenalina, la tirosina participa en la respuesta adrenal al estrés, aunque los efectos de la suplementación específicamente sobre el sistema cardiovascular no se han caracterizado bien en ensayos clínicos.

8. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

La NALT está disponible comercialmente en las siguientes formas de dosificación: cápsulas, tabletas y polvo suelto (para su inclusión en combinaciones y formulaciones preentreno). En el contexto de la nutrición parenteral, es un componente de soluciones intravenosas estériles de aminoácidos.

Dosis reportadas en investigación

  • Nutrición parenteral (intravenosa), investigación animal: Infusión a 0.5 mmol/kg/día y 2 mmol/kg/día en ratas como parte de regímenes de nutrición parenteral total.
  • Estudio de privación de sueño (L-tirosina, humanos): 150 mg·kg−1 en una dosis dividida.
  • Estudio de estrés por frío (L-tirosina, humanos): 150 mg/kg consumidos antes de cada una de dos inmersiones de 90 minutos (total 300 mg/kg).
  • Estudio de entrenamiento de combate militar (L-tirosina, humanos): Se administró L-tirosina a una dosis de 2 g por día durante 5 días durante un exigente curso de entrenamiento de combate militar.
  • Estudio de ejercicio en calor (L-tirosina, humanos): 150 mg·kg−1 de tirosina ingerida 1 hora antes del ejercicio.
  • Dosis suplementarias generales citadas en la literatura clínica: Los estudios clínicos limitados utilizan de 100 a 150 mg/kg al día. Los fabricantes comúnmente recomiendan de 500 a 1,500 mg/día, y no se recomiendan dosis superiores a 12 g/día.
  • Alerta después de la privación de sueño (dosis citada): 150 mg/kg/día de tirosina para mejorar el estado de alerta después de estar sin dormir durante un período prolongado.

Nota: La mayoría de estas dosis corresponden a la L-tirosina en forma libre, no a la NALT específicamente. La equivalencia de dosis entre la NALT y la L-tirosina no puede asumirse en una base gramo por gramo, dada la menor eficiencia de conversión de la NALT a tirosina libre demostrada en estudios farmacocinéticos.

9. Consideraciones de seguridad e interacciones farmacológicas

9.1 Estado general de seguridad

Los suplementos de L-tirosina son reconocidos como generalmente seguros por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA). No se conocen efectos adversos derivados de la administración de tirosina. Además, debido a que la tirosina normalmente está presente en cantidades sustanciales en alimentos comunes y se metaboliza rápidamente, su administración es poco probable que tenga toxicidad a largo plazo o efectos secundarios no deseados.

9.2 Efectos adversos reportados

Algunos efectos secundarios de la N-Acetil-L-Tirosina incluyen náuseas, dolor de cabeza, fatiga y acidez estomacal. Estos parecen ser poco frecuentes y generalmente leves, pero los efectos secundarios de la tirosina no se conocen bien.

9.3 Interacciones farmacológicas y con suplementos

  • Hormonas tiroideas: La tirosina está contraindicada en el hipertiroidismo o la enfermedad de Graves, ya que puede aumentar los niveles de hormona tiroidea. La tirosina puede cambiar la cantidad de hormona tiroidea en el cuerpo. Se debe informar a los profesionales de la salud sobre problemas tiroideos antes de tomar tirosina.
  • Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO): La coadministración de tirosina con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) está contraindicada. Los IMAO inhiben la degradación de las catecolaminas, y combinarlos con un precursor de catecolaminas podría potenciar efectos hipertensivos o serotoninérgicos.
  • Levodopa (L-DOPA): Debido a que la tirosina y la L-DOPA comparten el mismo transportador de aminoácidos neutros de gran tamaño para su absorción en el intestino y a través de la barrera hematoencefálica, es posible que compitan por el transporte. Esta interacción se ha estudiado principalmente en el contexto de la farmacocinética, y los pacientes que toman levodopa para la enfermedad de Parkinson deben estar al tanto.

9.4 Poblaciones especiales

  • Enfermedad hepática: El hígado ayuda a descomponer y procesar la tirosina. Las personas con problemas hepáticos pueden tener dificultades con este proceso, lo que podría llevar a niveles más altos de tirosina en la sangre.
  • Fenilcetonuria: Aunque la suplementación con tirosina a menudo se prescribe a pacientes con PKU porque no pueden hidroxilar la fenilalanina a tirosina, tanto el enriquecimiento elevado con tirosina de los sustitutos proteicos como la suplementación adicional con tirosina libre pueden no ser tan seguros como se considera actualmente, especialmente para el feto de una mujer con PKU.
  • Embarazo y lactancia: Falta información sobre la seguridad y eficacia durante el embarazo y la lactancia.
  • Preocupación específica de la NALT sobre la excreción urinaria: Alrededor del 35% de la NALT puede excretarse sin modificar en la orina, lo que indica una eficiencia de conversión incompleta. Las implicaciones renales a largo plazo de la excreción urinaria crónica de dosis altas de NALT no se han evaluado formalmente en humanos.

9.5 Toxicología animal

Se administraron a ratas dosis de 0, 200, 600 o 2,000 mg/kg/día para examinar la toxicidad de la L-tirosina. Se observó edema de la capa cornificada del preestómago con la suplementación de 600 mg/kg en ratas hembras y en ambos sexos a 2,000 mg/kg/día. Estas dosis son sustancialmente más altas que las utilizadas en la suplementación humana.

10. Resumen de la fuerza de la evidencia

  • Nutrición parenteral (NALT específicamente): Evidencia moderada a fuerte de que la NALT puede servir como fuente funcional de tirosina en la NPT, aunque la eficiencia de conversión es incompleta (~35% excretado sin modificar). Esta es la aplicación más directa de la NALT como compuesto distinto, respaldada por múltiples estudios animales y clínicos en humanos publicados.
  • Rendimiento cognitivo bajo estrés agudo ambiental o fisiológico (evidencia de L-tirosina, extrapolada a la NALT): Evidencia moderada, basada en múltiples ensayos controlados aleatorizados que muestran atenuación del deterioro cognitivo bajo privación de sueño, exposición al frío y estresores combinados. Los efectos no se observan de manera confiable en individuos bien descansados y no estresados.
  • Fenilcetonuria: Negativa a neutra — la revisión Cochrane no encontró beneficio clínico más allá de elevar los niveles sanguíneos de tirosina.
  • Rendimiento atlético: Débil/no respaldada — los ECA disponibles no demuestran un beneficio consistente.
  • Depresión, TDAH, trastornos del ánimo: Solo preliminar/investigacional — la evidencia clínica es insuficiente para respaldar recomendaciones formales.
  • Biodisponibilidad de NALT frente a L-tirosina: La evidencia actual sugiere que la L-tirosina es superior para la suplementación oral en cuanto a elevar de manera confiable los niveles plasmáticos de tirosina, lo que significa que la supuesta ventaja de la NALT sobre la L-tirosina libre no está respaldada por los datos farmacocinéticos.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Acetil-L-Tirosina puede ayudar a apoyar.

  • La disminución de dopamina es un elemento central de la abstinencia y el deseo compulsivo (craving) en los trastornos por uso de sustancias, y la tirosina, como precursor de la dopamina, ha sido estudiada en este contexto. Los estudios de depleción de tirosina muestran que el deseo de consumir alcohol inducido por señales (cue-induced alcohol urging) aumenta cuando se reduce el tono dopaminérgico. Los ECA de suplementación directa en el ámbito de la adicción son limitados, y la evidencia es sugerente desde el punto de vista mecanístico, pero no concluyente.

  • AnsiedadCientífico

    Los estudios de depleción de catecolaminas muestran que la disponibilidad de tirosina influye en los estados de activación cercanos a la ansiedad bajo estrés agudo. La depleción de catecolaminas inducida por AMPT en pacientes en remisión de TAS (trastorno de ansiedad social) provocó una recaída depresiva que incluía características ansiosas. Un ensayo militar en una escuela SERE encontró que la tirosina aumentó las puntuaciones de ira bajo estrés extremo, pero no tuvo un efecto ansiolítico claro. No existe evidencia directa de ECA sobre el efecto ansiolítico de la NALT.

  • Atención y TDAHCientífico

    El TDAH implica una disfunción dopaminérgica y noradrenérgica en los circuitos prefrontales, y la tirosina, como precursora de estos neurotransmisores, ha atraído interés en investigación. Sin embargo, las autoridades médicas y las revisiones clínicas concluyen que no existe evidencia de alta calidad de que la L-tirosina o la NALT sean eficaces para tratar el TDAH. La tirosina podría respaldar de manera modesta la atención dependiente de catecolaminas en condiciones de depleción, pero no constituye un tratamiento establecido para el TDAH.

  • Niebla mentalCientífico

    La acetil-L-tirosina es una forma más biodisponible de la L-tirosina, un precursor de catecolaminas que incluyen la dopamina y la norepinefrina. Se ha demostrado en ECA que la suplementación con tirosina contrarresta el deterioro cognitivo en condiciones de estrés, privación de sueño y exposición al frío que imitan estados de niebla mental. Se utiliza para apoyar la memoria de trabajo y la función ejecutiva cuando el agotamiento de neurotransmisores contribuye a la fatiga cognitiva.

  • El burnout se caracteriza por un agotamiento sostenido de catecolaminas derivado del estrés crónico, precisamente el estado en el que la suplementación con tirosina muestra el mayor beneficio. Si bien no existen ECA dedicados al burnout con NALT, los datos mecanísticos y los ensayos sobre estrés respaldan directamente su uso como precursor de catecolaminas en estados de agotamiento. La evidencia se extrapola de la literatura más amplia sobre estrés y privación de sueño.

  • DepresiónCientífico

    Ensayos clínicos preliminares han explorado la tirosina para un subtipo de depresión con deficiencia de catecolaminas. Un pequeño ensayo abierto (Gelenberg et al., 1982) reportó resultados iniciales alentadores para la tirosina en comparación con la imipramina. Una serie de casos independiente encontró que la tirosina oral a 3,200 mg/día revirtió la depresión dependiente de dopamina (DDD) según las puntuaciones de la escala MADRS. La evidencia sigue siendo limitada y mixta, ya que los estudios de depleción muestran efectos inconsistentes sobre el estado de ánimo.

  • La acetil-L-tirosina es una forma acetilada y más soluble de la L-tirosina, un precursor de las catecolaminas. Favorece el enfoque y el rendimiento cognitivo al reponer la dopamina y la norepinefrina en condiciones de estrés agudo, privación de sueño o sobrecarga cognitiva. La evidencia clínica proveniente de ensayos controlados respalda la preservación de la atención y la memoria de trabajo durante condiciones exigentes.

  • Apoyo al eje HPACientífico

    La acetil-L-tirosina (NALT) es la forma acetilada de la L-tirosina, el aminoácido precursor de las catecolaminas adrenales (dopamina, noradrenalina, adrenalina). Se utiliza en formulaciones de apoyo al eje HPA/adrenal para reponer los precursores de catecolaminas que se agotan durante el estrés crónico. La evidencia clínica de los ECA con tirosina respalda su papel en el mantenimiento de la función cognitiva bajo estrés agudo.

  • La Acetil-L-Tirosina (NALT) es la forma N-acetilada de la L-Tirosina, con una permeabilidad de la barrera hematoencefálica y una biodisponibilidad supuestamente mejoradas para la síntesis de catecolaminas en el SNC. Actúa como precursora de la dopamina y la noradrenalina, favoreciendo la memoria de trabajo, la atención y el rendimiento cognitivo bajo estrés, en paralelo con la evidencia disponible para la L-Tirosina.

  • MemoriaCientífico

    La suplementación con tirosina ha demostrado, en ensayos controlados, preservar la memoria de trabajo específicamente en condiciones de estrés físico agudo, como la exposición al frío y la privación de sueño. El efecto parece depender del contexto: los beneficios se observan cuando las catecolaminas se agotan debido a factores estresantes, no en condiciones normales de reposo. La NALT actúa como un profármaco que debe convertirse en L-tirosina para ejercer estos efectos.

  • La acetil-L-tirosina (NALT) es una forma acetilada, más biodisponible, del aminoácido L-tirosina, que es un precursor de la dopamina y la norepinefrina. Los estudios muestran que mejora el rendimiento cognitivo y el estado de alerta en condiciones de estrés, fatiga, privación de sueño y carga cognitiva exigente.

  • La acetil-L-tirosina (NALT) es una forma más soluble de la L-tirosina, el aminoácido precursor directo de la dopamina y la norepinefrina. Favorece la síntesis de neurotransmisores catecolaminérgicos, particularmente en condiciones de alta demanda. Los estudios en humanos sobre la L-tirosina muestran beneficios cognitivos bajo factores de estrés agudo, consistentes con la reposición de dopamina/norepinefrina.

  • Los estudios de depleción de catecolaminas demuestran un vínculo específico entre la disponibilidad reducida de tirosina y el empeoramiento del estado de ánimo en el trastorno afectivo estacional (TAE). Un estudio mostró que la tirosina mejoró las puntuaciones de estado de ánimo invernal, mientras que los sujetos con placebo empeoraron marcadamente. La sensibilidad del sistema dopaminérgico dependiente del fotoperiodo ofrece una base mecanística plausible.

  • EstrésCientífico

    La N-acetil-L-tirosina (NALT), que actúa mediante su conversión a L-tirosina, es el nutracéutico con mejor evidencia para atenuar el deterioro cognitivo inducido por estrés. Múltiples ensayos controlados con placebo muestran que la tirosina previene el agotamiento de catecolaminas bajo condiciones de frío, privación de sueño y estrés por entrenamiento militar. Los efectos son más confiables cuando la demanda de catecolaminas es alta, en lugar de en reposo. Las dosis típicas de investigación van de 100–150 mg/kg o 2–10 g/día.

  • TermogénicosCientífico

    La acetil-L-tirosina es la forma acetilada, con mayor biodisponibilidad, de la L-tirosina, un aminoácido precursor de las catecolaminas (dopamina, norepinefrina, epinefrina) que impulsan la termogénesis. Al apoyar la síntesis de catecolaminas, proporciona sustrato para la cascada termogénica simpática. Se incluye en fórmulas de suplementos termogénicos específicamente por este rol y está documentada en estudios clínicos sobre suplementos termogénicos.

Sistemas Corporales

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