¿Primer pedido?Ahorra 20%
(888) 510-7196
Caring SunshineIngredientes

crocetina

Condiciones de Salud1
Tabla de contenidos

Otros Nombres

(2E,4E,6E,8E,10E,12E,14E)-2,6,11,15-Tetramethyl-2,4,6,8,10,12,14-hexadecaheptaenedioic acid(2E,4E,6E,8E,10E,12E,14E)-2,6,11,15-tetramethylhexadeca-2,4,6,8,10,12,14-heptaenedioic acid2,4,6,8,10,12,14-Hexadecaheptaenedioic acid, 2,6,11,15-tetramethyl-, (2E,4E,6E,8E,10E,12E,14E)-2,6,11,15-tetramethyl-2E,4E,6E,8E,10E,12E,14E-hexadecaheptaenedioic acid8,8'-Diapo-ψ,ψ-carotene-8,8'-dioic acid8,8'-Diapo-ψ,ψ-carotenedioic acid8,8'-diapocarotene-8,8'-dioic acid8,8'-Diapocarotenedioic acidalpha-CrocetinApocarotenic acidCrocetic acidCrocetin (6CI)NSC 407300NSC407300Saffron C.I.trans-CrocetinTranscrocetinα-Crocetin

Sinopsis

Crocetina: Una referencia enciclopédica integral

1. Identidad: Perfil químico y botánico

1.1 Nomenclatura y estructura química

La crocetina es un ácido dicarboxílico apocarotenoide natural, un diterpenoide y un ácido dicarboxílico de cadena ramificada. Su nombre químico formal es ácido 8,8′-diapo-8,8′-carotenodioico, también representado como trans-crocetina o all-trans-crocetina cuando se refiere a su isómero geométrico más estable. La crocetina es un carotenoide caracterizado por una estructura diterpénica y simétrica con siete dobles enlaces y cuatro grupos metilo. Su composición elemental es C₂₀H₂₄O₄ y su peso molecular es 328,4. La cadena se estabiliza en sus partes terminales mediante dos grupos carboxílicos, lo que le otorga la denominación de apocarotenoide dicarboxílico. A diferencia de la gran mayoría de los carotenoides —que son compuestos de 40 carbonos—, el esqueleto de la crocetina está acortado a 20 carbonos, lo que la ubica en la subclase de los apocarotenoides. La crocetina pertenece a la extensa familia de colorantes naturales conocidos como carotenoides, pero no tiene función de provitamina.

La crocetina es ligeramente soluble en solución acuosa (aproximadamente 20 μM a pH 8,0) y es soluble en bases orgánicas como la piridina. La crocetina presenta una solubilidad deficiente en agua y en la mayoría de los solventes orgánicos, con excepción de la piridina y el dimetilsulfóxido. Normalmente, la forma trans es más estable que la forma cis. Esta propiedad fisicoquímica tiene implicancias significativas para la biodisponibilidad y la formulación farmacéutica, como se analiza más adelante.

La sal de sodio de la crocetina —transcrocetinato de sodio (DCI, también conocido como crocetinato trans de sodio o TSC)— es un fármaco experimental que aumenta el movimiento de oxígeno desde los glóbulos rojos hacia los tejidos hipóxicos (con déficit de oxígeno). El transcrocetinato de sodio pertenece a un grupo de sustancias conocidas como sales de carotenoides trans bipolares, que constituyen una subclase de compuestos potenciadores de la difusión de oxígeno, y fue uno de los primeros compuestos de este tipo en descubrirse.

1.2 Relación con la crocina

La crocetina es una aglicona de la crocina, que se presenta naturalmente en el azafrán y se produce en sistemas biológicos mediante la hidrólisis de la crocina como metabolito bioactivo. Las crocinas son una clase de carotenoides hidrofílicos que son ésteres poliénicos mono- o di-glicosilados de la crocetina, en los cuales la D-gentiobiosa y/o la D-glucosa aparecen como residuos de carbohidratos. Se han identificado seis formas diferentes de ésteres glicosilados de la familia de la crocina; las trans-crocinas 3 y 4 son las más prevalentes de los análogos de la crocina, que incluyen las crocinas 1–4 y son prácticamente glicósidos de la trans-crocetina en el azafrán. Debido a que las fracciones glicosídicas hacen que la crocina sea soluble en agua, mientras que la aglicona crocetina es lipófila, se entiende que la microbiota intestinal y las enzimas intestinales hidrolizan la crocina para producir crocetina después de la ingestión oral.

1.3 Fuentes naturales

Las principales fuentes de crocetina y sus precursores glicosídicos son los estigmas secos de Crocus sativus L. (comúnmente llamado azafrán) y los frutos de Gardenia jasminoides E. Crocus sativus L., conocido comúnmente como azafrán, es una pequeña planta perenne que pertenece a la familia Iridaceae, cultivada en muchos países, incluidos Irán, Afganistán, Turquía y España. La crocetina aislada del azafrán es uno de los dos compuestos químicos principales responsables del color rojo del azafrán, y constituye aproximadamente el 0,3 % del peso total del estigma de azafrán. La gardenidina, un compuesto obtenido de las gardenias, es idéntica a la crocetina.

La crocetina es un apocarotenoide formado a partir de la escisión oxidativa de la zeaxantina, mediante las enzimas de escisión de carotenoides CCD2 (en las especies de Crocus) y enzimas CCD4 específicas en Buddleja davidii y Gardenia jasminoides. La crocetina se acumula en el estigma del azafrán en forma de glucósidos y crocinas, que contienen de una a cinco moléculas de glucosa. En Gardenia jasminoides (jazmín del Cabo, conocido como "Zhi Zi" en la Medicina Tradicional China), el amarillo de gardenia es un colorante alimentario amarillento y miembro de la familia de los carotenoides, cuyos pigmentos principales son derivados de crocina/crocetina, obtenidos mediante extracción con agua o etanol del fruto de la gardenia.

La crocetina fue el primer carotenoide vegetal reconocido, ya desde 1818, mientras que la historia del cultivo del azafrán se remonta a más de 3000 años. Más allá del azafrán y la gardenia, se han identificado cantidades menores de compuestos relacionados con la crocetina en otras especies, pero estas dos plantas siguen siendo, por lejos, las fuentes más significativas desde el punto de vista comercial y farmacológico.

1.4 Formas y preparaciones comunes

La crocetina está disponible o se estudia en varias formas:

  • Crocetina libre (aglicona): La forma de ácido libre lipófila, que rara vez se encuentra naturalmente en cantidades significativas, pero que se produce mediante la hidrólisis de la crocina. Se utiliza en estudios experimentales y en algunos estudios clínicos.
  • Extractos estandarizados de azafrán: Los principales derivados carotenoides que se encuentran en el azafrán son la crocetina, la picrocrocina y el safranal; la crocina es una mezcla de glicósidos: la crocetina, un lípido terpénico dicarboxílico, y la alfa-crocina, un éster de digentiobiosa de la crocetina.
  • Extracto de amarillo de gardenia: El amarillo de gardenia figura en la lista de aditivos alimentarios existentes en Japón y se ha utilizado como colorante alimentario en alimentos tradicionales japoneses, como el arroz amarillo (ohagi) coloreado con fruto de gardenia y las castañas amarillas en almíbar.
  • Crocetinato trans de sodio (TSC): El transcrocetinato de sodio puede prepararse haciendo reaccionar el azafrán con hidróxido de sodio y extrayendo de la solución la sal del isómero trans de la crocetina. Esta es una forma farmacéutica en investigación.
  • Complejos de inclusión con ciclodextrina: Los estudios farmacocinéticos y de biodistribución mostraron que un complejo de inclusión con CRT-γ-ciclodextrina aumentó significativamente la biodisponibilidad de la crocetina y facilitó su paso a través de la barrera hematoencefálica para ingresar al cerebro.
  • Cápsulas orales blandas: Utilizadas en múltiples ensayos clínicos en humanos a dosis de 7,5 mg/día; una cápsula blanda tomada por vía oral una vez al día con una cantidad suficiente de agua ha sido el formato de administración estándar en los ensayos clínicos sobre miopía y sueño.

2. Uso tradicional e histórico

2.1 Orígenes antiguos y uso transcultural

El azafrán —la principal fuente de crocetina— se conoce desde hace más de 4000 años y se usaba principalmente en la medicina tradicional como agente tónico y fármaco antidepresivo. Su estigma seco se usaba como fármaco, colorante, perfume y condimento en el antiguo Egipto, Grecia, India, Persia y Roma. El azafrán ha acompañado a todas las civilizaciones, ya sea por su rol culinario, por su calidad como colorante, o por sus virtudes ancestrales enraizadas en la medicina popular.

2.2 Medicina persa e islámica (Avicena / Ibn Sina)

Una revisión del Libro II del Canon de Medicina de Avicena (al-Qanun fi al-tib) y de estudios científicos modernos revela que los usos tradicionales del azafrán y sus actividades farmacológicas se superponen ampliamente. Avicena describió varios usos del azafrán, incluido su uso como antidepresivo, hipnótico, antiinflamatorio, hepatoprotector, broncodilatador, afrodisíaco, inductor del parto y emenagogo, entre otros. En el Al-Hawi de al-Razi se mencionaron diversas propiedades del azafrán, entre ellas efectos diuréticos, analgésicos, antiinflamatorios, hepatoprotectores, supresores del apetito, hipnóticos, antidepresivos y broncodilatadores. Los estudios modernos han confirmado la mayoría de estas características.

2.3 Uso tradicional en India y Asia

En países como India y otros países asiáticos, el azafrán se ha utilizado en la medicina tradicional desde épocas prehistóricas. Los practicantes tradicionales usaban el azafrán para tratar la depresión, las inflamaciones y las enfermedades gastrointestinales, hepáticas, respiratorias, urogenitales, oculares y cutáneas. En la práctica ayurvédica, las preparaciones de azafrán —ricas en precursores de la crocetina— se elaboraban como infusiones tibias con leche, pastas y decocciones, prescritas para una amplia gama de condiciones terapéuticas.

2.4 Medicina Tradicional China (fuente de gardenia)

Gardenia jasminoides, conocida comúnmente como jazmín del Cabo o "Zhi Zi" en la Medicina Tradicional China (MTC), tiene una rica historia de uso que abarca siglos. Reverenciado en la China antigua, el fruto de gardenia era elogiado por sus propiedades refrescantes y a menudo se usaba para eliminar el calor y la irritabilidad, con aplicaciones que incluían remedios para la fiebre, la ictericia, las cefaleas y las dificultades urinarias, así como su uso en casos de hinchazón, traumatismos e inflamación. Desde el punto de vista medicinal, se empleaba con frecuencia como remedio natural para la salud hepática y cardíaca. La gardenia también se ha utilizado en Japón y China como fármaco herbal con efectos antiflogísticos, diuréticos, antipiréticos, hemostáticos y colagogos, y puede usarse para tratar contusiones. Una pasta de la hierba con harina y vino se usaba como cataplasma para torceduras, esguinces, distensiones, contusiones y abscesos; se consideraba muy eficaz en lesiones de tendones, ligamentos, articulaciones y músculos. Además, se considera un fármaco crudo importante en las prescripciones médicas tradicionales asiáticas, con efectos sedantes, antipiréticos, diuréticos, coleréticos y antiinflamatorios.

2.5 Usos reproductivos y otros usos tradicionales

El azafrán, así como otras especias, gozó de reputación como afrodisíaco en distintas civilizaciones egipcia, griega, romana y otras. Tradicionalmente, musulmanes, fenicios y chinos usan el azafrán como estimulante sexual. Históricamente, y en particular en la medicina persa tradicional, el azafrán ha sido considerado un agente abortivo. Como antiespasmódico, el azafrán se ha usado para el dolor de estómago al ayudar a la digestión y mejorar el apetito, y también reduce la tensión y alivia los síntomas del síndrome premenstrual y del cólico renal.

3. Constituyentes clave, biosíntesis y mecanismos de acción

3.1 Contexto fitoquímico en el azafrán

Se han identificado más de 150 compuestos en el estigma del azafrán, incluidos carotenoides coloreados (por ejemplo, la crocetina y las crocinas como derivados glicosídicos), aldehídos monoterpénicos incoloros y agentes volátiles (por ejemplo, el safranal y la picrocrocina, que son los componentes amargos). Según la literatura, los principales ingredientes activos del azafrán son carotenoides (crocetinas, crocinas, α-caroteno, β-caroteno, licopeno, zeaxantina, mangicrocina, xantona-carotenoide), aldehídos monoterpénicos (picrocrocina, safranal y sus isómeros), monoterpenoides (crocusatinas) y flavonoides (derivados del kaempferol).

3.2 Principales mecanismos de acción

La crocetina puede actuar mediante diferentes mecanismos, tales como potenciar la velocidad de transporte y difusividad de oxígeno, inhibir mediadores proinflamatorios, proteger a las células del daño por especies reactivas de oxígeno (ROS) y estimular la apoptosis en células cancerosas. Estos cuatro mecanismos generales sustentan la mayoría de las actividades farmacológicas observadas de la crocetina.

3.2.1 Potenciación de la difusión de oxígeno

La crocetina potencia la difusividad del oxígeno a través de líquidos como el plasma. Como consecuencia de esta propiedad, se ha observado que la crocetina aumenta el transporte de oxígeno alveolar y potencia la oxigenación pulmonar, y mejora la oxigenación cerebral en ratas con hemorragia. El crocetinato trans de sodio (TSC), un derivado sintético, es una molécula pequeña que tiene la capacidad de potenciar la difusión de oxígeno hacia tejido hipóxico. Un mecanismo evidente por el cual el TSC brinda neuroprotección es al facilitar la difusión de oxígeno hacia tejidos cerebrales isquémicos; es un compuesto carotenoide sintético novedoso que mejora la difusión de moléculas pequeñas, incluido el oxígeno, en soluciones. Esta propiedad es única entre los carotenoides naturales y distingue a la crocetina de los fitoquímicos antioxidantes típicos.

3.2.2 Actividad antioxidante y captación de ROS

La crocetina inhibió significativamente la generación de radicales hidroxilo en comparación con el control en estudios de resonancia de espín electrónico. La crocetina redujo significativamente el estrés oxidativo en el cerebro aislado al actuar como captadora de especies reactivas de oxígeno, especialmente el radical hidroxilo, según lo demostrado tanto por análisis de resonancia de espín electrónico in vitro como ex vivo. La crocetina reguló a la baja la peroxidación lipídica en el hipocampo, redujo la actividad de la superóxido dismutasa (SOD) hipocampal, reguló al alza la señalización del factor nuclear eritroide 2 relacionado con el factor 2 (Nrf2) y atenuó las especies reactivas de oxígeno (ROS).

3.2.3 Señalización antiinflamatoria

Se han reportado los efectos beneficiosos de los constituyentes activos del azafrán, incluida la crocetina, en la inhibición de los niveles séricos de la subunidad p65 del factor de transcripción nuclear κB (NF-κB), el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), el interferón gamma (IFN-γ) y algunas interleucinas como IL-1β, IL-6, IL-12 e IL-17A. Estos efectos reflejan la capacidad de la crocetina para interferir con las principales cascadas de señalización proinflamatorias.

3.2.4 Señalización neuroprotectora y neurotrófica

La crocetina, un apocarotenoide derivado del azafrán y de Gardenia jasminoides, exhibe efectos neuroprotectores prometedores al capturar especies reactivas de oxígeno, atenuar la señalización neuroinflamatoria, potenciar la bioenergética mitocondrial y mejorar la sensibilidad a la insulina. Además, regula al alza el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), modula la señalización PI3K/Akt y restaura el equilibrio de la microbiota intestinal, lo que refuerza el eje intestino-cerebro y mantiene la integridad de la barrera hematoencefálica.

3.2.5 Mecanismos anticancerígenos

La crocetina retarda el crecimiento de las células cancerosas al inhibir la síntesis de ácidos nucleicos, potenciar el sistema antioxidativo e inducir vías de apoptosis y diferenciación. La crocetina y la crocina son dos carotenoides importantes aislados del azafrán (Crocus sativus L.), que se han utilizado como biomedicinas naturales con efectos beneficiosos para mejorar el estado de salud subóptimo asociado con la angiogénesis anormal.

3.2.6 Metabolismo lipídico y vías cardiovasculares

Con base en la teoría del trastorno del metabolismo lipídico, la hiperlipidemia es el principal factor de riesgo de la aterosclerosis. Varios experimentos que utilizaron diferentes modelos animales han demostrado que la administración oral de crocetina (5–50 mg/kg) redujo los niveles séricos de triacilglicerol (TG), colesterol total (TC), LDL y lipoproteínas de muy baja densidad mediante efectos antioxidantes y antiinflamatorios asociados con la vía de la p38 MAPK.

4. Farmacocinética y biodisponibilidad

La escasa solubilidad en agua y la baja biodisponibilidad son los principales obstáculos en el desarrollo de formulaciones y las aplicaciones farmacéuticas de la crocetina. La estabilidad metabólica de la crocetina se ve además comprometida por el hecho de que presenta un extenso efecto de primer paso en el hígado, donde se oxida y se glucuronida rápidamente. Su disponibilidad tisular libre también se ve inhibida por la conjugación con proteínas plasmáticas, lo que limita sus efectos neuroprotectores.

Los estudios farmacocinéticos indican que la crocina (la forma glicósida) tiene una biodisponibilidad deficiente y necesita convertirse en crocetina para poder atravesar la barrera hematoencefálica. Esta conversión se produce en gran medida mediante hidrólisis intestinal por parte de la microbiota intestinal. La terapia con crocetina presenta una de las mayores limitaciones debido a la capacidad ineficaz de atravesar la barrera hematoencefálica (BHE) en su forma no conjugada, y se han propuesto diversas estrategias de formulación, como la nanoencapsulación, los transportadores liposomales o las estrategias de profármacos, para superar su baja biodisponibilidad y mejorar su farmacocinética.

La crocetina se une fuertemente a la albúmina sérica; sin embargo, el desplazamiento de fármacos unidos al plasma por esta interacción no se ha evaluado formalmente. Se han evaluado atributos de la crocetina en función de las reglas de tipo fármaco, la lipofilia, el pKa, la actividad inhibitoria de la P-gp, la estabilidad plasmática, la partición en glóbulos rojos, la estabilidad metabólica, la acción inhibitoria del CYP, la permeabilidad de la barrera hematoencefálica (BHE), la biodisponibilidad oral y la interacción farmacocinética con fármacos antialzheimer comercializados (memantina, donepezilo, galantamina y rivastigmina). La solubilidad acuosa, la estabilidad química, la unión a proteínas plasmáticas y la inducción de la P-gp son motivo de preocupación asociados a esta molécula que deben tenerse en cuenta durante su desarrollo posterior.

Los estudios farmacocinéticos y de biodistribución mostraron que un complejo de inclusión con CRT-γ-ciclodextrina aumentó significativamente la biodisponibilidad de la crocetina y facilitó su paso a través de la barrera hematoencefálica para ingresar al cerebro, lo que demuestra que un complejo de inclusión con γ-ciclodextrina hidrosoluble ayuda a llevar la crocetina a través de la BHE.

5. Evidencia científica por área de salud

5.1 Salud neurológica y cognitiva

La crocetina ha sido objeto de un gran número de estudios en modelos preclínicos de deterioro cognitivo, especialmente en la neurodegeneración inducida por la dieta occidental. Su potencial para actuar como agente neuroprotector se ilustra en experimentos con animales que demuestran su capacidad para revertir la neuroinflamación, la resistencia a la insulina, el estrés oxidativo y la disfunción sináptica.

Evidencia clínica: A pesar de la sólida evidencia preclínica, se han evaluado pocos estudios en humanos sobre la eficacia de la crocetina en la salud cognitiva. Los ensayos clínicos se han centrado predominantemente en sus efectos sobre el estrés oxidativo, la función metabólica y la salud vascular, que influyen indirectamente en los resultados cognitivos. En un ensayo aleatorizado y controlado con placebo que incluyó a personas mayores con deterioro cognitivo leve (DCL), la suplementación diaria con crocetina durante 12 semanas mejoró significativamente la memoria episódica, la fluidez verbal y el rendimiento de la memoria de trabajo en comparación con el grupo placebo. El número de estos ensayos cognitivos dedicados en humanos sigue siendo pequeño, y se necesita una replicación independiente con poblaciones más grandes para establecer conclusiones firmes.

La crocetina ha mostrado diversos efectos neuroprotectores en modelos preclínicos, tales como actividades antioxidantes y la inhibición de la formación de fibrillas de amiloide-β, por lo que se considera un candidato terapéutico potencial para la enfermedad de Alzheimer. En estudios celulares, la crocetina mostró una mayor capacidad para regular a la baja la expresión de fragmentos del extremo C-terminal y los niveles de amiloide-β en comparación con los controles de fármaco libre, y fue capaz de prevenir la muerte de células neuronales por toxicidad inducida por H₂O₂. Estos siguen siendo hallazgos in vitro y preclínicos; aún no se han realizado ensayos definitivos en humanos con enfermedad de Alzheimer.

Fuerza de la evidencia: La evidencia preclínica (en animales y a nivel celular) es sustancial. La evidencia clínica en humanos es preliminar y de alcance limitado.

5.2 Calidad del sueño

La crocetina es un compuesto carotenoide farmacológicamente activo de Gardenia jasminoides Ellis utilizado como medicina herbal tradicional y colorante natural. Un estudio piloto investigó el efecto de la crocetina sobre el sueño en un ensayo doble ciego, controlado con placebo y cruzado, con 21 hombres adultos sanos con una molestia leve del sueño, que incluyó dos períodos de intervención de 2 semanas cada uno separados por un período de lavado de 2 semanas. La calidad objetiva del sueño se midió mediante un actígrafo, y los síntomas subjetivos se evaluaron mediante el Cuestionario de Sueño del St Mary's Hospital. Los datos del actígrafo mostraron que, tras la administración de crocetina, el número de episodios de vigilia se redujo en comparación con el placebo (p = 0,025). Los datos subjetivos mostraron que la crocetina tendió a mejorar la calidad del sueño.

Un ensayo de seguimiento de mayor tamaño amplió estos hallazgos: un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y cruzado, con dos períodos de intervención de 14 días cada uno, separados por un período de lavado de 14 días, inscribió a 30 participantes asignados aleatoriamente a uno de dos grupos de secuencia. A cada grupo se le administró crocetina a 7,5 mg/día o placebo. Los parámetros objetivos del sueño se midieron mediante electroencefalografía de un solo canal, y los parámetros subjetivos se evaluaron mediante un inventario de sueño validado. La potencia delta aumentó significativamente con la crocetina en comparación con el placebo. No hubo diferencias significativas en la latencia del sueño, la eficiencia del sueño, el tiempo total de sueño y la vigilia después del inicio del sueño. Las puntuaciones subjetivas de somnolencia al despertar y de sensación de descanso mejoraron significativamente con la crocetina en comparación con el placebo. Los hallazgos sugieren que la suplementación con crocetina contribuye al mantenimiento del sueño, lo que conduce a una mejora en la calidad subjetiva del sueño. Una ingesta diaria de 7,5 mg de crocetina aumentó la potencia delta —un marcador del sueño profundo de ondas lentas— en estos estudios de EEG.

Fuerza de la evidencia: Dos ECA cruzados pequeños y bien controlados en adultos sanos con molestias leves demostraron mejoras consistentes en el mantenimiento objetivo del sueño (menos despertares, mayor potencia delta) y en la calidad subjetiva del sueño a 7,5 mg/día. Estos son hallazgos de nivel piloto y requieren una replicación más amplia y de mayor duración.

5.3 Salud cardiovascular

Los estudios han demostrado que la crocetina desempeña un papel potencial en la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, la hipertrofia miocárdica, la isquemia miocárdica y la aterosclerosis.

Evidencia clínica (EAC/aterosclerosis): En un ensayo clínico que evaluó el efecto de la crocetina en el tratamiento de la aterosclerosis, 50 pacientes diagnosticados con enfermedad arterial coronaria (EAC) fueron divididos aleatoriamente en dos grupos para recibir una cápsula de crocetina (10 mg) o placebo una vez al día durante 60 días. En comparación con el grupo placebo, el grupo de crocetina mostró una reducción significativa de la homocisteína (Hcy) sérica y de la proteína de unión a ácidos grasos de tipo cardíaco (h-FABP). Además, la expresión génica de sirtuina1 y de la proteína quinasa activada por AMP aumentó, mientras que los niveles de expresión del receptor 1 de LDL oxidada y de NF-κB disminuyeron en las células mononucleares de sangre periférica aisladas en el grupo de crocetina, lo que sugiere que la crocetina podría alterar la expresión de moléculas de adhesión de células endoteliales y de genes aterogénicos en pacientes con EAC. Un análisis independiente del mismo ensayo reportó: la homocisteína circulante sérica, la proteína de unión a ácidos grasos de tipo cardíaco, la molécula de adhesión intercelular 1, la molécula de adhesión celular vascular 1 y la proteína quimioatrayente de monocitos 1 disminuyeron significativamente tras el ensayo en el grupo de crocetina, mientras que las HDL aumentaron significativamente.

Fuerza de la evidencia: Un único ECA piloto pequeño (n=50) en pacientes con EAC mostró efectos favorables sobre múltiples biomarcadores aterogénicos con 10 mg/día durante 60 días. Los resultados son prometedores, pero requieren replicación en ensayos más grandes y con potencia estadística adecuada, con criterios de valoración clínicos.

5.4 Salud ocular y miopía

Se ha reportado que el carotenoide natural crocetina suprime la miopía experimental en ratones. Este hallazgo se tradujo en un estudio controlado en humanos: se realizó un ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo con 69 participantes de entre 6 y 12 años, cuyas refracciones equivalentes esféricas (SER) bajo cicloplejía estaban entre −1,5 y −4,5 dioptrías. Los participantes fueron aleatorizados para recibir placebo o crocetina y se les dio seguimiento durante 24 semanas, evaluándose el alargamiento del largo axial y los cambios en el SER durante 24 semanas. En el ensayo clínico se administró una dosis de 7,5 mg/día de crocetina. El cambio en el SER en el grupo placebo (−0,41 ± 0,05 D) fue significativamente más miope en comparación con el grupo de crocetina (−0,33 ± 0,05 D, p = 0,049). El alargamiento del largo axial en el grupo placebo (0,21 ± 0,02 mm) fue significativamente mayor que en el grupo de crocetina (0,18 ± 0,02 mm, p = 0,046). La crocetina en la dieta podría tener un efecto supresor sobre la progresión de la miopía en niños, pero se requieren estudios a gran escala para confirmar este efecto.

Fuerza de la evidencia: Un ECA multicéntrico, doble ciego y controlado con placebo con 69 niños (24 semanas, 7,5 mg/día) demostró una desaceleración estadísticamente significativa, pero numéricamente modesta, de la progresión de la miopía. Los propios autores solicitan estudios confirmatorios a gran escala. Se trata de un hallazgo piloto significativo en una afección con opciones farmacológicas limitadas.

5.5 Fatiga física y rendimiento deportivo

Algunas investigaciones preliminares muestran que tomar crocetina podría disminuir la fatiga en hombres durante el ejercicio. El mecanismo propuesto de la crocetina en este contexto se relaciona con sus propiedades potenciadoras de la difusión de oxígeno en el plasma sanguíneo. En un ensayo clínico, se evaluó el efecto de la administración oral diaria de crocetina en la fatiga física en sujetos humanos. Estos estudios siguen siendo de alcance limitado, y la base de evidencia para esta aplicación se considera preliminar.

Fuerza de la evidencia: Muy preliminar; basada en estudios pequeños. Existe plausibilidad mecanística a través de la propiedad de potenciación de la difusión de oxígeno, pero esto no se ha establecido de manera sólida en ensayos controlados más grandes.

5.6 Cáncer (preclínico) y aplicaciones oncológicas del TSC

La crocetina, un constituyente carotenoide importante del azafrán, ha mostrado un potencial significativo como agente antitumoral en modelos animales y sistemas de cultivo celular. En estudios in vitro, la crocetina ha mostrado propiedades anticancerígenas, cardioprotectoras y antioxidantes frente al estrés oxidativo, mientras que en estudios in vivo, la crocetina ha demostrado efectos cardioprotectores, neuroprotectores y anticancerígenos. La crocetina retarda el crecimiento de las células cancerosas al inhibir la síntesis de ácidos nucleicos, potenciar el sistema antioxidativo e inducir vías de apoptosis y diferenciación.

El derivado farmacéutico TSC ha recibido la investigación clínica más avanzada en el contexto del cáncer. Debido a una larga historia que se remonta a la década de 1970 y a su modo de acción único de potenciación de la difusión de O₂, el TSC ocupa un lugar central en el desarrollo clínico para diversos tipos de cáncer, y se está investigando para mejorar el resultado de la radioterapia en cánceres inoperables como el glioblastoma multiforme (GBM) y otros cánceres de difícil tratamiento.

Fuerza de la evidencia: Los efectos antitumorales están bien caracterizados in vitro y en modelos animales. Para la crocetina en sí, como suplemento dietético en humanos con cáncer, no existen ensayos clínicos completos de escala suficiente. El derivado TSC se encuentra en investigación clínica para la sensibilización a la radioterapia oncológica.

5.7 Efectos antidiabéticos y metabólicos

Se descubrió que la crocetina, el constituyente activo del azafrán, posee actividad antidiabética en ratas alimentadas con fructosa, ya que alivió la insensibilidad a la insulina inducida por ácidos grasos libres y la expresión desregulada de ARNm de adiponectina, TNF-alfa y leptina en adipocitos de rata en cultivo primario, lo que sugiere la posibilidad de que el tratamiento con crocetina sea una estrategia preventiva de la resistencia a la insulina y las enfermedades relacionadas. Estos siguen siendo hallazgos preclínicos; en la literatura disponible aún no se reportan ensayos clínicos dedicados en humanos específicamente sobre la crocetina para la diabetes.

Fuerza de la evidencia: Solo preclínica a nivel de la crocetina como sustancia aislada. Existen algunos ensayos con extracto completo de azafrán en el síndrome metabólico, pero la contribución aislada de la crocetina no está confirmada en estudios en humanos.

5.8 Efectos hepatoprotectores

La crocetina tiene un alto valor medicinal y posee propiedades cardioprotectoras, hepatoprotectoras, neuroprotectoras, antidepresivas, antivirales, anticancerígenas, antidiabéticas y de potenciación de la memoria. Los efectos hepatoprotectores se han caracterizado en modelos preclínicos a través de mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios. En estudios modernos, el azafrán y sus constituyentes se han utilizado para tratar la fibrosis hepática, el hígado graso y las enfermedades metabólicas.

Fuerza de la evidencia: Principalmente preclínica. Aún no se han establecido ensayos clínicos en humanos dirigidos a la hepatoprotección con crocetina aislada.

5.9 Accidente cerebrovascular e isquemia cerebral

El crocetinato trans de sodio (TSC) es un compuesto carotenoide sintético novedoso que mejora la difusión de moléculas pequeñas, incluido el oxígeno, en soluciones y ha demostrado brindar neuroprotección en ratas y conejos sanos. Los resultados sugieren que 0,14 mg/kg de TSC administrado mediante un régimen de bolo-infusión-bolo brinda neuroprotección en ratones obesos, e involucra la reducción del estrés oxidativo, la inflamación y la expresión y actividad de la MMP-9 en tejidos cerebrales isquémicos. Debido a que el TSC es un candidato farmacológico prometedor para el tratamiento del accidente cerebrovascular isquémico agudo (ACVI), se ha probado en un modelo de accidente cerebrovascular embólico por microcoágulos en conejos, utilizando puntuaciones de evaluación clínica como criterio de valoración.

Fuerza de la evidencia: El derivado TSC ha avanzado más que la forma del compuesto natural en la investigación sobre el accidente cerebrovascular isquémico, con evidencia preclínica en múltiples modelos animales. La traducción clínica en humanos, tanto para la crocetina natural como para el TSC en el accidente cerebrovascular, aún no está plenamente establecida.

6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas con la crocetina

  • Sistema nervioso central: Neuroprotección, modelado preclínico de la enfermedad de Alzheimer, función cognitiva, efectos antidepresivos (a través de evidencia basada en azafrán), arquitectura del sueño.
  • Sistema cardiovascular: Aterosclerosis, hipertensión, isquemia miocárdica, metabolismo lipídico, agregación plaquetaria.
  • Sistema ocular: Control de la progresión de la miopía, degeneración macular relacionada con la edad (DMAE, a nivel preclínico), protección retiniana, glaucoma (a nivel preclínico).
  • Sistema metabólico: Resistencia a la insulina, mecanismos antidiabéticos, modulación de adipoquinas.
  • Sistema hepático: Hepatoprotección, fibrosis hepática, hígado graso (principalmente a nivel preclínico).
  • Oncología: Efectos antiproliferativos, proapoptóticos y antiangiogénicos en múltiples líneas celulares de cáncer; el TSC en la sensibilización a la radioterapia.
  • Oxigenación respiratoria/sistémica: Potenciación de la difusión de oxígeno en el plasma, relevante para la hipoxia, la fisiología del ejercicio y la isquemia.
  • Sistema inmunitario: Modulación del NF-κB, de la señalización de citoquinas y de la función de las células inmunitarias.

7. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios

Las siguientes dosis se extraen exclusivamente de los estudios primarios referenciados en este artículo:

  • Calidad del sueño (adultos): Crocetina a 7,5 mg/día administrada como cápsula diaria en períodos de intervención de 14 días en un estudio cruzado, doble ciego y controlado con placebo con 30 adultos.
  • Calidad del sueño (piloto inicial): Un ensayo doble ciego, controlado con placebo y cruzado con 21 hombres adultos sanos con una molestia leve del sueño, con dos períodos de intervención de 2 semanas cada uno separados por un lavado de 2 semanas.
  • Control de la miopía en niños: Se administraron 7,5 mg/día de crocetina en un ECA multicéntrico en niños de entre 6 y 12 años durante 24 semanas.
  • Enfermedad arterial coronaria (EAC): 10 mg de crocetina una vez al día durante 60 días en 50 pacientes con EAC, en un ensayo piloto aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo.
  • Suplementación con azafrán (rango clínico general): Los estudios clínicos han evaluado dosis que van de 20 a 400 mg/día de extracto puro de azafrán (cabe señalar que el extracto de azafrán no equivale a la crocetina aislada en peso).
  • Estudios animales/preclínicos hipolipemiantes: Se utilizó la administración oral de crocetina (5–50 mg/kg) en diferentes modelos animales para evaluar los efectos hipolipemiantes.
  • Animal/preclínico TSC (isquemia): El TSC se administró mediante dos bolos por vía de la vena de la cola a dosis totales de 0,14, 0,28 y 0,7 mg/kg, o mediante una estrategia de bolo-infusión-bolo con una dosis total de 0,14 mg/kg, en modelos de isquemia cerebral en ratones.

Investigaciones previas sobre la seguridad de la crocetina dietética indicaron que no hubo efectos adversos en adultos que recibieron dosis orales que iban de 7,5 mg a 22,5 mg.

8. Consideraciones de seguridad e interacciones conocidas

8.1 Perfil general de seguridad

El perfil de seguridad de la crocetina está respaldado por siglos de consumo en la medicina tradicional basada en el azafrán, sin reportes de efectos adversos graves a dosis culinarias y terapéuticas. Se ha documentado que la crocetina podría tolerarse sin toxicidad importante a dosis terapéuticas en modelos experimentales. Se han reportado ensayos clínicos limitados, lo que resalta la necesidad de más ensayos en humanos a gran escala para confirmar la seguridad y la eficacia del compuesto.

8.2 Toxicidad dependiente de la dosis (fuente azafrán/crocina)

No se ha encontrado que el consumo diario de azafrán hasta 1,5 g/día se asocie con ningún efecto adverso. Sin embargo, dosis superiores a 5 g son tóxicas, y a 20 g son letales. Se han usado dosis de azafrán superiores a 10 g con fines abortivos, con un alto riesgo de muerte materna. En esta última dosis, el azafrán puede inducir vómitos, hemorragia uterina, hematuria, hemorragia gastrointestinal y vértigo. Los efectos adversos más frecuentes del azafrán mencionados en los textos estudiados fueron cefalea, náuseas, sensación de plenitud en la cabeza, mareos, hipomanía y supresión del apetito; el amarillamiento de la esclerótica, la piel o las mucosas es otro efecto secundario reportado para el azafrán, debido a la acumulación de constituyentes coloreados.

8.3 Efectos adversos observados en ensayos en humanos

El azafrán es posiblemente seguro para la mayoría de las personas cuando se toma por vía oral como medicina durante un máximo de 6 semanas. Algunos posibles efectos secundarios incluyen boca seca, ansiedad, mareos, somnolencia, náuseas, cambios en el apetito y cefalea. En una evaluación de seguridad de tabletas de crocina en voluntarios sanos, no se reportaron eventos adversos importantes durante el ensayo. Sin embargo, tres voluntarios mostraron efectos adversos en el grupo de crocina: uno reportó un síntoma de ardor localizado en la región renal (tenía antecedentes de cálculos renales); otro mostró somnolencia, frecuencia urinaria y sensación de ardor ocasional; y una mujer tuvo un sangrado menstrual abundante y prolongado con un período menstrual temprano. Estos síntomas se resolvieron sin necesidad de interrumpir el tratamiento.

8.4 Seguridad en el embarazo y la reproducción

El azafrán debe evitarse durante el embarazo. Cantidades superiores a las utilizadas en los alimentos (por ejemplo, 5 g o más) tienen efectos estimulantes uterinos y abortivos. Históricamente, y en particular en la medicina persa tradicional, el azafrán ha sido considerado un agente abortivo. Las mujeres agricultoras expuestas al azafrán tuvieron tasas más altas de aborto espontáneo. Esto podría deberse al hecho de que el azafrán estimula las contracciones uterinas.

8.5 Interacciones farmacológicas

Se han reportado resultados contradictorios respecto del efecto del azafrán sobre las plaquetas humanas en voluntarios sanos, mientras que un extracto acuoso de azafrán inhibió la agregación plaquetaria humana in vitro. Por lo tanto, las interacciones con fármacos antiagregantes son teóricamente posibles, y el azafrán está contraindicado en trastornos hemorrágicos. La crocetina se une fuertemente a la albúmina sérica; sin embargo, el desplazamiento de fármacos unidos al plasma no se ha evaluado. El azafrán podría potenciar el efecto anticoagulante del rivaroxabán. La solubilidad acuosa, la estabilidad química, la unión a proteínas plasmáticas y la inducción de la P-gp son motivo de preocupación asociados a la crocetina que deben tenerse en cuenta durante su desarrollo posterior, particularmente para la coadministración con fármacos que son sustratos de la glucoproteína P.

8.6 Poblaciones especiales

El azafrán parece ser capaz de afectar el estado de ánimo y podría desencadenar excitabilidad y comportamiento impulsivo en personas con trastorno bipolar. Las personas alérgicas a plantas de las especies Lolium, Olea (incluido el olivo) y Salsola también podrían ser alérgicas al azafrán, lo que indica un potencial alergénico cruzado.

8.7 Limitaciones de biodisponibilidad como factor de seguridad

Aunque la biodisponibilidad deficiente dificulta las aplicaciones terapéuticas, las tecnologías de derivatización y preparación de formulaciones han ampliado las perspectivas de aplicación de la crocetina. La biodisponibilidad oral baja y variable de la crocetina significa que los efectos farmacológicos derivados de la ingesta dietética o suplementaria pueden diferir sustancialmente de los observados en estudios in vitro que utilizan concentraciones altas, y las comparaciones entre estudios deben tener en cuenta esta variabilidad.

9. Brechas de investigación y evaluación general de la evidencia

Se han reportado ensayos clínicos limitados específicamente para la crocetina, lo que resalta la necesidad de más ensayos en humanos a gran escala para confirmar sus acciones farmacológicas. Se justifica una evaluación crítica de los vínculos mecanísticos, distinguiendo los hallazgos bien respaldados de las asociaciones especulativas y enfatizando las discrepancias entre la evidencia preclínica y la evidencia en humanos. Al momento de escribir este documento, los efectos clínicos en humanos más sólidamente caracterizados de la crocetina aislada son: (1) una mejora modesta en el mantenimiento y la calidad del sueño a 7,5 mg/día; (2) una desaceleración de la progresión de la miopía en niños miopes a 7,5 mg/día durante 24 semanas; y (3) mejoras en múltiples biomarcadores aterogénicos en pacientes con EAC a 10 mg/día durante 60 días. Las tres áreas requieren replicación en ensayos más grandes antes de que se puedan formular recomendaciones clínicas.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que crocetina puede ayudar a apoyar.

  • La crocetina es uno de los principales compuestos carotenoides bioactivos del azafrán (Crocus sativus), con evidencia clínica demostrada para mejorar la función visual y la salud retiniana en la degeneración macular relacionada con la edad. Los estudios clínicos que utilizaron 5–15 mg/día durante 3–12 meses mostraron mejoras significativas en la agudeza visual, la sensibilidad al contraste y la función retiniana medida por electrorretinografía. Los mecanismos incluyen efectos antioxidantes, neuroprotectores y antiangiogénicos en el tejido retiniano.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que crocetina puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
Únete a nuestro boletín

Mantente informado. Mantente saludable.

Recibe consejos de suplementos de expertos, descuentos exclusivos y recomendaciones de productos en tu bandeja de entrada

crocetina | Caring Sunshine