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Tiramina

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Otros Nombres

2-(4-Hydroxyphenyl)ethylamine2-(p-Hydroxyphenyl)ethylamine2-p-Hydroxyphenylethylamine4-(2-Aminoethyl)phenol4-Hydroxy-b-phenylethylamine4-Hydroxy-benzeneethanamine4-Hydroxy-β-phenylethylamine4-Hydroxyphenethylaminea-(4-Hydroxyphenyl)-b-aminoethaneb-(4-Hydroxyphenyl)ethylamineMydrialp-(2-Aminoethyl)phenolp-Hydroxy-b-phenethylaminep-Hydroxy-b-phenylethylaminep-Hydroxy-β-phenethylaminep-Hydroxy-β-phenylethylaminep-Tyraminep-β-Aminoethylphenolpara-TyraminePhenol, 4-(2-aminoethyl)-TocosineTyraminTyramine baseTyrosamineUteraminUteramineα-(4-Hydroxyphenyl)-β-aminoethaneβ-(4-Hydroxyphenyl)ethylamine酪胺

Sinopsis

Tiramina: Una Referencia Integral

1. Identidad y Caracterización Química

Nombres y Clasificación

La tiramina (pronunciada ti-ra-MI-na; también escrita tiramín) es una amina traza de origen natural derivada del aminoácido tirosina. También se conoce como 4-hidroxifeniletilamina y para-tiramina, y puede formarse a partir de la tirosina por la acción de la enzima ubicua descarboxilasa de aminoácidos aromáticos (AAADC). Su fórmula molecular es C₈H₁₁NO, y presenta acción simpaticomimética.

La tiramina es una monoamina traza con propiedades simpaticomiméticas, que se encuentra de forma natural en alimentos, plantas y animales. Por definición, todas las monoaminas tienen un grupo amina separado de un anillo aromático por una cadena de 2 carbonos, como ocurre con la dopamina, la norepinefrina y la serotonina. Las aminas traza recibieron ese nombre por su frecuencia relativamente baja en los tejidos de mamíferos en comparación con sus contrapartes de neurotransmisores monoaminérgicos más abundantes: epinefrina, norepinefrina, dopamina y serotonina. Otras aminas traza incluyen la octopamina, la feniletilamina, la N-metilfeniletilamina y la N-metiltiramina.

Según su estructura química, las aminas biógenas pueden clasificarse como aromáticas (tiramina y 2-feniletilamina), alifáticas (putrescina, cadaverina, espermina y espermidina) o heterocíclicas (histamina y triptamina). La tiramina es una amina cristalina incolora derivada del fenol, que se encuentra en el queso maduro, el cornezuelo de centeno, el tejido animal en descomposición y el muérdago.

Etimología y Aislamiento Temprano

La tiramina se aisló por primera vez a partir del queso y posteriormente se le dio nombre a partir de la palabra griega tyros, que significa "queso." El nombre refleja la misma raíz etimológica que su aminoácido precursor: la palabra "tirosina" proviene del griego tyrós, que significa "queso," ya que fue descubierta por primera vez en 1846 por el químico alemán Justus von Liebig en la proteína caseína del queso. La tiramina fue el primer sustrato conocido de la monoamino oxidasa (MAO).

Presencia Natural y Fuentes

La tiramina se forma mediante la descarboxilación de la tirosina por microbios, y por ello se encuentra en numerosos productos alimenticios ricos en proteínas que han sido fermentados, curados o madurados. Los niveles de tiramina aumentan en los alimentos cuando estos se añejan, fermentan, almacenan durante largos periodos de tiempo o no están frescos.

Entre los alimentos específicos que contienen cantidades considerables de tiramina se encuentran: quesos fuertes o añejos (cheddar, suizo, parmesano, Stilton, gorgonzola, quesos azules, camembert, feta, muenster); carnes curadas, ahumadas o procesadas (salami, pepperoni, embutidos secos, salchichas tipo hot dog, mortadela, tocino, carne en conserva, pescado en escabeche o ahumado, caviar, hígados de pollo añejados, sopas o salsas hechas con extracto de carne); alimentos en escabeche o fermentados (chucrut, kimchi, tofu, pepinillos, sopa de miso, cuajada de frijol, tempeh, panes de masa madre); condimentos (salsas a base de soya, camarón, pescado, miso, teriyaki y caldo concentrado); y bebidas (cerveza, especialmente de barril o casera, vermut, vino tinto, jerez, licores).

Entre los alimentos fermentados, el queso y los embutidos secos fermentados se asocian generalmente con la presencia de grandes cantidades de aminas biógenas, especialmente tiramina, con valores que van desde no detectable hasta cifras superiores a 600 mg kg⁻¹. En bebidas fermentadas como el vino y la cerveza, los contenidos de tiramina e histamina son mucho más bajos, por lo general sin superar los 5 mg l⁻¹, aunque en algunos casos los niveles de histamina han alcanzado aproximadamente 50 mg l⁻¹.

Las aminas biógenas como la tiramina normalmente no están presentes en cantidades medibles en alimentos frescos y en buen estado, sino que resultan de la degradación de aminoácidos presentes en alimentos que se están añejando o deteriorando; su medición en los alimentos aumenta en presencia de higiene deficiente, abuso de temperatura o abuso del tiempo de almacenamiento.

Producción Endógena

Muchas aminas biógenas, como la tiramina, están presentes en concentraciones nanomolares en el plasma sanguíneo y en los sistemas nerviosos centrales —principalmente en las neuronas— de personas sanas. Debido a su alta sensibilidad a la oxidación por la MAO, los niveles endógenos de tiramina son muy bajos, y forma parte de un grupo de aminas biógenas denominadas "aminas traza."

2. Biosíntesis y Bioquímica

Formación Enzimática

La tirosina descarboxilasa (TDC) es una enzima dependiente de piridoxal 5-fosfato (PLP) y es la principal responsable de la síntesis de tiramina. La tiramina se deriva del aminoácido tirosina mediante la acción de la enzima tirosina descarboxilasa, la cual cataliza la descarboxilación de la tirosina, dando lugar a la formación de tiramina. En los alimentos, las aminas biógenas se producen principalmente mediante la descarboxilación de aminoácidos por bacterias del ácido láctico (LAB).

Las bacterias del ácido láctico (LAB) se consideran los principales productores de aminas biógenas en alimentos fermentados. Se descubrió que la mayoría de las cepas productoras de tiramina encontradas en alimentos de soya fermentada pertenecen al género Bacillus; específicamente, se identificó a Bacillus cereus y Millerozyma farinosa como productores cruciales en la salsa de soya.

Metabolismo y Eliminación

La tiramina es metabolizada principalmente por la enzima monoamino oxidasa (MAO) en el hígado y otros tejidos, lo que conduce a la producción de metabolitos como el 4-hidroxifenilacetaldehído. Normalmente, la tiramina ingerida en la dieta es metabolizada por la monoamino oxidasa en el intestino y el hígado, y conjugada por enzimas, de manera que no logra entrar en la circulación sistémica.

En promedio, hasta el 76.8% de una dosis de tiramina se recupera en la orina en forma del metabolito catalizado por la MAO, el ácido 4-hidroxifenilacético (4-HPAA), lo que confirma que la desaminación oxidativa por la MAO-A es la vía metabólica cuantitativamente más relevante. La tiramina oxidasa se presenta en altas concentraciones en la mucosa intestinal.

3. Uso Tradicional e Histórico

Contexto Preciéntífico

La tiramina en sí no tiene una tradición documentada de uso terapéutico deliberado y aislado. Se presenta como un constituyente inevitable de alimentos fermentados y añejados que han sido fundamentales en las dietas humanas durante milenios. La fermentación microbiana es una de las tecnologías más antiguas y prácticas utilizadas en el procesamiento y conservación de alimentos. El queso, el vino, las carnes fermentadas, el miso, la salsa de soya, el kimchi y el chucrut —todos alimentos tradicionales de múltiples civilizaciones— producen tiramina como un subproducto natural de su elaboración.

Los efectos adversos resultantes de la absorción de algunas de estas aminas presoras fueron descritos por Metchnikoff ya en 1905. Sin embargo, la identificación específica de la tiramina como un constituyente farmacológicamente activo dentro de estos alimentos llegó mucho después, vinculada a la farmacología del siglo XX. Tradicionalmente, la formación de aminas biógenas en los alimentos se ha prevenido principalmente limitando el crecimiento microbiano mediante refrigeración y congelación.

Descubrimiento de la Importancia Clínica: La "Reacción del Queso"

Blackwell describió por primera vez la interacción entre los fármacos IMAO y la tiramina en 1963, y la denominó "reacción del queso." La conexión con la tiramina fue descubierta por un farmacéutico británico cuya esposa estaba tomando un inhibidor de la monoamino oxidasa; observó que cada vez que comían una comida con queso, ella sufría un fuerte dolor de cabeza, y el queso, especialmente el queso añejo, contiene una cantidad sustancial de tiramina.

Un médico residente en psiquiatría, Barry Blackwell, del Hospital Maudsley de Londres, reportó formalmente 12 pacientes que presentaron crisis hipertensivas aparentemente relacionadas con el uso de Parnate (11 pacientes) o Nardil (un paciente). En 1965, en su artículo seminal, Blackwell y sus colaboradores demostraron que la tiramina presente en el queso está relacionada con crisis hipertensivas tras la inhibición de la MAO. Desde esa identificación, varios cientos de artículos han abordado el contenido de aminas biógenas en los alimentos.

El contexto histórico del descubrimiento incluye la identificación fortuita de la acción antidepresiva de la iproniazida, un fármaco antituberculoso que también resultó inhibir la MAO. Esto remonta la historia a la década de 1950 y a la acción "psicoenergizante" de la iproniazida, que también inhibía la MAO, lo que eventualmente condujo a la investigación seminal de Blackwell.

4. Constituyentes Clave, Compuestos Activos y Mecanismos de Acción

Estructura e Interacciones con Receptores

La tiramina es un agente liberador de norepinefrina y dopamina (NDRA) y un simpaticomimético de acción indirecta. Cabe destacar que no puede cruzar la barrera hematoencefálica, lo que da lugar a efectos simpaticomiméticos periféricos no psicoactivos tras su ingestión.

La tiramina funciona como un simpaticomimético indirecto al promover la liberación de noradrenalina de las vesículas sinápticas, teniendo así efectos hipertensivos, un fenómeno denominado la respuesta presora de la tiramina. La tiramina ejerce su respuesta vasopresora como agente simpaticomimético de acción indirecta, siendo captada por el NET (transportador de recaptación de norepinefrina), lo que precipita la liberación de grandes cantidades de norepinefrina hacia la circulación.

Receptor 1 Asociado a Aminas Traza (TAAR1)

El receptor acoplado a proteína G ligado a Gs, Receptor 1 Asociado a Aminas Traza (TAAR1), es un blanco para una amplia variedad de agonistas, incluidas aminas endógenas y fármacos de abuso similares a las amfetaminas; entre los agonistas endógenos se incluyen aminas biógenas comunes, así como aminas traza. La proteína TAAR1 responde bien a la beta-feniletilamina, la p-tiramina, la octopamina y la triptamina, pero responde poco o nada a la dopamina, la serotonina, la epinefrina o la histamina.

TAAR1 es un receptor acoplado a proteína G que transmite señales al elevar los niveles intracelulares de AMPc, y se expresa en la mayoría de los vertebrados, incluyendo roedores y humanos. Múltiples líneas de evidencia sugieren que TAAR1 desempeña un papel importante en la modulación de la neurotransmisión dopaminérgica central y su funcionamiento, influyendo en procesos a nivel de los cuerpos celulares y terminales dopaminérgicos en el estriado dorsal y ventral; el efecto global de la activación de TAAR1 es inhibitorio con respecto al sistema dopaminérgico.

La tiramina podría actuar como un ligando endógeno para los receptores de mamíferos asociados a aminas traza y como precursor bioquímico de la dopamina y la octopamina, que son neurotransmisores y neuromoduladores en los sistemas nerviosos de invertebrados.

Mecanismo Adrenérgico

Cuando un IMAO se une de forma irreversible a la MAO-A, se impide la degradación de la tiramina en el sistema digestivo, lo que permite que un exceso de tiramina entre en el torrente sanguíneo y se metabolice en norepinefrina. La norepinefrina estimula entonces los receptores adrenérgicos α₁ postsinápticos y otros receptores adrenérgicos, así como el sistema nervioso simpático cardiovascular, constriñendo los vasos sanguíneos. Cuando el aumento de la presión arterial es grande y súbito, puede producirse una crisis hipertensiva; la crisis hipertensiva se define como una presión arterial sistólica superior a 180 mm Hg o una presión arterial diastólica superior a 120 mm Hg, lo que puede causar daño permanente a los órganos, accidente cerebrovascular, aneurisma y, en raras ocasiones, la muerte.

Efectos en el Tejido Adiposo

La tiramina actúa sobre los tejidos adiposos y tiene un efecto antilipolítico dependiente de la dosis. Esta observación, proveniente de literatura bioquímica revisada por pares, sugiere un papel metabólico periférico más allá del sistema cardiovascular, aunque las implicaciones clínicas en humanos siguen bajo investigación.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

5.1 Efectos Cardiovasculares: La Respuesta Presora de la Tiramina

Nivel de evidencia: Bien establecido, datos clínicos directos en humanos.

La farmacocinética, farmacodinamia y farmacogenética de la tiramina se estudiaron en 88 voluntarios sanos tras la administración oral de una dosis de 400 mg. El estudio observó una fuerte variación interindividual en la exposición sistémica a la tiramina, con un ABC medio de 3.74 min*µg/ml y una relación media de CL/F elevada de 107 l/min. La presión arterial sistólica aumentó más de 10 mmHg en el 71% de los voluntarios y se correlacionó fuertemente con la concentración sistémica de tiramina; en menos del 10% de los participantes se observaron picos de presión arterial superiores a 40 mmHg por encima del valor basal a concentraciones de tiramina superiores a 60 µg/l.

La persona promedio puede tolerar aproximadamente 400 mg de tiramina ingerida antes de que los receptores adrenérgicos postsinápticos sufran una estimulación excesiva que resulte en presión arterial elevada. Quienes toman un IMAO presentan una sensibilidad aumentada a la tiramina porque los IMAO inhiben la MAO-A, y cuando la MAO-A está inhibida, la capacidad de procesar la ingesta de tiramina de la dieta se reduce significativamente, haciendo que el cerebro sea vulnerable a la sobreestimulación de los receptores adrenérgicos postsinápticos con tan solo 8–10 mg de tiramina ingerida.

Las reacciones entre tiramina e IMAO suelen tener un inicio rápido, ocurriendo dentro de los 15–90 minutos posteriores a la ingestión; la mayoría de los síntomas se resuelven en 6 horas, aunque se han reportado, de forma poco frecuente, muertes debidas a complicaciones de emergencias hipertensivas.

5.2 Estudios de Provocación con Tiramina: Inhibidores de la MAO-B y Selegilina Transdérmica

Nivel de evidencia: Datos directos de ensayo clínico de Fase I en humanos.

Se desarrolló un sistema transdérmico de selegilina (STS) para proporcionar concentraciones antidepresivas de selegilina en el cerebro mientras se preservaba la barrera de MAO-A gastrointestinal; se realizó un estudio para determinar el efecto del STS de 6 mg/24 horas sobre la seguridad cardiovascular tras la ingestión de aproximadamente 400 mg de tiramina consumidos como componente de quesos añejos. La ingestión de comidas enriquecidas con tiramina tras 13 días consecutivos de tratamiento con el STS de 6 mg/24 hr no produjo cambios clínicamente significativos en los signos vitales cardiovasculares en 12 sujetos adultos varones sanos; no se observó evidencia de un efecto presor de la tiramina sobre la presión arterial sistólica ni evidencia de crisis hipertensiva, lo que sugiere que el STS puede administrarse sin preocupación por el consumo dietético de tiramina.

Los IMAO no selectivos e irreversibles, como la fenelzina y la tranilcipromina, se asocian con un mayor riesgo de crisis hipertensiva cuando se ingieren junto con alimentos ricos en tiramina; en contraste, los inhibidores selectivos de la monoamino oxidasa B, como la selegilina, presentan un menor riesgo de hipertensión. El deprenilo (selegilina), un inhibidor específico de la MAO-B en dosis bajas de 10 mg/día, puede administrarse de manera segura con tiramina dietética.

5.3 Tiramina y Migraña

Nivel de evidencia: Débil; los estudios controlados muestran resultados en su mayoría negativos; la evidencia de revisiones sistemáticas es inconclusa.

Aunque no se comprende del todo, se sabe que los alimentos que contienen tiramina son desencadenantes conocidos en pacientes con migraña; los efectos adrenérgicos de la tiramina podrían ser responsables del fenómeno migrañoso, y se pueden recomendar dietas bajas en tiramina cuando se busca identificar desencadenantes de la migraña.

Sin embargo, la evidencia intervencionista directa es débil. En un estudio doble ciego con 80 pacientes con migraña, el dolor de cabeza fue precipitado por la ingestión de 200 mg de tiramina y no por el placebo en ocho individuos, pero al repetir la prueba en siete de estos pacientes no se produjeron los mismos resultados. El placebo produjo un dolor de cabeza tan intenso como la tiramina, e incluso en un número mayor de pacientes. La conclusión fue que la tiramina dietética por sí sola raramente, si acaso, es el principal precipitante de un ataque de migraña, aunque persiste la posibilidad de que desempeñe ese papel en presencia de estados fisiológicos particulares.

Una revisión sistemática que incluyó siete estudios no aleatorizados con 322 sujetos elegibles de entre 4 y 62 años encontró una ocurrencia alta a moderada (17.2–50%) de dolor de cabeza tras la ingestión de tiramina; sin embargo, seis estudios presentaron un riesgo de sesgo moderado y uno un riesgo de sesgo grave, lo que llevó a la conclusión de que la relación entre los alimentos que contienen tiramina y la migraña sigue sin estar clara.

Una dosis de 10 mg de tiramina se ha asociado con el inicio de la migraña; sin embargo, niveles de 6 mg pueden causar migraña en pacientes bajo tratamiento con inhibidores de la MAO. El mecanismo preciso por el cual la tiramina puede desencadenar migrañas no está claro.

5.4 Implicaciones Neuropsiquiátricas Mediadas por TAAR1

Nivel de evidencia: Predominantemente preclínico (animal e in vitro); la relevancia en humanos está bajo investigación.

TAAR1 se ha implicado en afecciones humanas que incluyen la obesidad, la esquizofrenia, la depresión, la fibromialgia, la migraña y la adicción. En el cerebro, la estimulación de TAAR1 reduce la disponibilidad sináptica de dopamina y altera la función glutamatérgica. Con respecto a la posible utilidad terapéutica relacionada con el sistema dopaminérgico, los agonistas de TAAR1 han demostrado actividad en modelos animales pertinentes a la esquizofrenia y la adicción. Estos hallazgos, sin embargo, se relacionan principalmente con agonistas sintéticos de TAAR1, no con la tiramina en sí como agente terapéutico. El papel de los receptores asociados a aminas traza y sus ligandos de aminas biógenas en concentraciones fisiológicas, como la tiramina, requiere estudios adicionales.

5.5 Interacciones con el Sistema Inmunológico

Nivel de evidencia: Preliminar; solo datos in vitro y en animales.

TAAR1 y TAAR2 se expresan en leucocitos polimorfonucleares humanos; se demostró una migración quimiosensorial de estos leucocitos según el gradiente de concentración de aminas traza (incluida la tiramina). Estudios en macrófagos derivados de médula ósea de ratón mostraron una mayor expresión de TAAR1 tras la exposición a tiramina; también se detectó un aumento en la transcripción de genes de citocinas proinflamatorias, incluidas IL-6, TNFα e IL-1β. Nueva evidencia sugiere que la tiramina endógena y otras aminas traza en niveles fisiológicos más bajos podrían tener funciones adicionales, incluida la modulación del sistema inmunológico. Estos hallazgos son preliminares y aún no se han traducido en estudios clínicos en humanos.

5.6 Homeostasis de la Glucosa: Datos en Animales

Nivel de evidencia: Solo preclínico; no hay datos disponibles en humanos.

En ratones, los investigadores estudiaron si la ingestión prolongada de tiramina podía alterar la homeostasis de la glucosa, la sensibilidad a la insulina, la fisiología del tejido adiposo o las funciones cardiovasculares; se añadió tiramina al 0.04% o 0.14% en el agua de bebida, lo que se estimó que aumentaba la ingesta espontánea de tiramina de 10 a 40 veces. Diez a 12 semanas de suplementación con tiramina no influyeron en el aumento de peso corporal, la adiposidad ni el consumo de alimentos; ambas dosis disminuyeron la glucosa sanguínea en estado no ayunado, pero no modificaron la tolerancia a la glucosa ni los niveles en ayunas de glucosa, insulina o lípidos circulantes. Estos son datos de ratones y no pueden extrapolarse directamente a los humanos.

6. Farmacocinética y Variabilidad Interindividual

En un estudio farmacogenético, se estudiaron la farmacocinética, la farmacodinamia y la farmacogenética de la tiramina en 88 voluntarios sanos tras la administración oral de una dosis de 400 mg; se observó una fuerte variación interindividual en la exposición sistémica a la tiramina, con un ABC medio de 3.74 min*µg/ml y una relación media de CL/F elevada de 107 l/min.

Inesperadamente, los polimorfismos funcionalmente relevantes en OCT1 y CYP2D6, incluidos los genotipos de metabolizador lento y ultrarrápido de CYP2D6, no afectaron significativamente la farmacocinética ni la farmacodinamia de la tiramina; los genotipos de MAO-A, que se habían asociado en varios estudios previos con fenotipos neuropsiquiátricos, tampoco tuvieron efectos significativos sobre la farmacocinética de la tiramina ni sobre su metabolismo a 4-HPAA. Este hallazgo indica que la alta variabilidad interindividual en la respuesta a la tiramina no se explica simplemente por polimorfismos genéticos comunes en estas enzimas.

7. Sistemas Corporales y Áreas de Salud

Sistema Cardiovascular

La tiramina es conocida por sus efectos fisiológicos en el cuerpo, particularmente su impacto en los sistemas cardiovascular y nervioso. Se detectaron niveles traza de TAAR1 en el sistema cardiovascular, tanto en el corazón como en la aorta de la rata, donde podría mediar la vasoconstricción inducida por aminas traza y la elevación de la presión arterial. TAAR1 también se expresa en niveles bajos en el corazón, y podría regular el tono cardiovascular.

Sistema Nervioso Central

TAAR1 se expresa en el sistema nervioso central en el área tegmental ventral (ATV), la sustancia negra, el núcleo del rafe dorsal, el cuerpo amigdalino, la corteza renal del lóbulo temporal medial, la base del hipocampo, la corteza prefrontal, el núcleo accumbens y el hipotálamo. TAAR1 desempeña un papel importante en la regulación de la neurotransmisión en las neuronas de dopamina, norepinefrina y serotonina en el SNC; también afecta la función del sistema inmunológico y del sistema neuroinmunológico a través de diferentes mecanismos.

Sistema Gastrointestinal

En condiciones normales, las aminas biógenas exógenas ingeridas con los alimentos son rápidamente desintoxicadas por la acción de las aminooxidasas; pero cuando el proceso de desintoxicación se ve alterado, o la concentración de aminas biógenas en el alimento es muy elevada, estas se convierten en metabolitos tóxicos responsables de graves problemas de salud en humanos. Cuando los pacientes toman IMAO, la actividad de la MAO-A en el intestino y el hígado se inhibe de forma significativa y persistente; grandes cantidades de tiramina no metabolizada pueden entonces evadir la eliminación de primer paso y entrar directamente en la circulación sistémica, alcanzando las terminaciones nerviosas simpáticas periféricas y provocando la liberación explosiva de grandes cantidades de norepinefrina en el espacio sináptico.

Sistema Inmunológico

Las transcripciones del gen TAAR1 fueron, junto con TAAR2, las más abundantes en los polimorfonucleares y linfocitos humanos, lo que sugiere un posible papel en las funciones inmunológicas. La capacidad de TAAR1 para transmitir señales en respuesta a aminas biógenas comunes endógenas y aminas traza implica que este receptor actúa como mediador de la regulación aminérgica de la función inmunológica.

8. Formas de Dosificación y Dosis Reportadas en Estudios

La tiramina no se utiliza típicamente como suplemento dietético independiente con dosificación estandarizada. Su relevancia en la investigación clínica se relaciona principalmente con estudios de provocación farmacológica y la seguridad alimentaria. Las siguientes dosis aparecen en la literatura revisada por pares:

  • Se estudió la farmacocinética y la farmacodinamia en 88 voluntarios sanos tras la administración oral de una dosis de 400 mg de tiramina.
  • La ingestión de 10 a 25 mg de tiramina en pacientes que toman IMAO produce una respuesta adrenérgica grave, que incluye hipertensión, dolores de cabeza y una posible hemorragia intracraneal.
  • Una dosis de 10 mg de tiramina se ha asociado con el inicio de la migraña; sin embargo, niveles de 6 mg pueden causar migraña en pacientes bajo tratamiento con inhibidores de la MAO.
  • La persona promedio sin tratamiento con IMAO puede tolerar aproximadamente 400 mg de tiramina ingerida antes de que los receptores adrenérgicos postsinápticos sufran una estimulación excesiva que resulte en presión arterial elevada.
  • Incluso la administración de dosis muy bajas de tiramina —por ejemplo, 5 mg— puede inducir rápidamente crisis hipertensivas graves o incluso fatales en presencia de IMAO, especialmente los IMAO irreversibles no selectivos.
  • En un estudio doble ciego con 80 pacientes con migraña, se administraron 200 mg de tiramina por vía oral; el dolor de cabeza fue precipitado en ocho individuos, pero al repetir la prueba en siete de estos pacientes no se reprodujeron los mismos resultados.
  • Se evaluó el efecto del sistema transdérmico de selegilina de 6 mg/24 hr sobre la seguridad cardiovascular tras la ingestión de aproximadamente 400 mg de tiramina consumidos como componente de quesos añejos.
  • En un estudio con ratones, la suplementación con tiramina en dosis que alcanzaron aproximadamente 300 y 1,100 µmol/kg de peso corporal/día disminuyó la glucosa sanguínea en estado no ayunado, pero no modificó la tolerancia a la glucosa ni los niveles en ayunas de glucosa, insulina o lípidos circulantes.

9. Consideraciones de Seguridad e Interacciones Farmacológicas

El Efecto del Queso / Crisis Hipertensiva por Tiramina-IMAO

En combinación con inhibidores de la monoamino oxidasa (MAO), la tiramina puede provocar la denominada crisis hipertensiva que, además de síntomas como dolor de cabeza, migraña, náuseas o vómitos, puede incluso causar daño a órganos terminales, hemorragia intracerebral y muerte.

A pesar de los usos variados y diversos de los IMAO, persiste una discrepancia entre los beneficios que ofrece el tratamiento con IMAO y su utilización clínica real, en parte debido al "efecto del queso" o crisis hipertensiva. Los IMAO no selectivos e irreversibles, como la fenelzina y la tranilcipromina, se asocian con un mayor riesgo de crisis hipertensiva cuando se ingieren junto con alimentos ricos en tiramina.

Se sabe que los IMAO causan crisis hipertensiva al combinarse con queso blando debido a la liberación no compensada de catecolaminas por la reducción del metabolismo de la tiramina, lo que provoca lesiones y posible mionecrosis; tres reportes de casos previos han demostrado un aumento de la creatinina cinasa o la troponina con infarto de miocardio debido a esta crisis hipertensiva.

Inhibidores de la MAO-B y Riesgo Reducido

La inhibición farmacológica de la monoamino oxidasa tipo A (MAO-A), pero no de la MAO-B, plantea un riesgo de "efecto del queso," una respuesta hipertensiva al exceso de tiramina dietética. Se considera que los inhibidores específicos de la MAO-B tienen un mejor perfil de seguridad, ya que no se inhibe la actividad de la MAO-A en el intestino.

Toxicidad Sinérgica con la Histamina

Las aminas biógenas dietéticas tiramina e histamina muestran toxicidad sinérgica hacia las células intestinales en cultivo. La coingestión de múltiples aminas biógenas en alimentos fermentados podría, por lo tanto, representar un mayor riesgo que cualquiera de las aminas por separado.

Inicio y Resolución de los Síntomas

Los síntomas de exceso de tiramina se manifiestan entre 1 y 12 horas después de la ingestión de alimentos que contienen tiramina. La reacción entre IMAO y tiramina suele tener un inicio rápido, ocurriendo dentro de los 15–90 minutos posteriores a la ingestión, y la mayoría de los síntomas se resuelven en 6 horas.

Factores de Riesgo Cardiovascular

Los IMAO pueden desencadenar una crisis hipertensiva si los pacientes consumen alimentos o bebidas con alto contenido de tiramina, y el riesgo aumenta en personas con hipertiroidismo o enfermedad cardiovascular o cerebrovascular preexistente.

Variabilidad Interindividual

Existe una fuerte variación interindividual en la exposición sistémica a la tiramina. A pesar de las hipótesis iniciales, los polimorfismos funcionalmente relevantes en OCT1 y CYP2D6, incluidos los genotipos de metabolizador lento y ultrarrápido de CYP2D6, no afectaron significativamente la farmacocinética ni la farmacodinamia de la tiramina; los genotipos de MAO-A no tuvieron efectos significativos sobre la farmacocinética de la tiramina. La base biológica de esta variabilidad, por lo tanto, sigue sin comprenderse por completo.

Manejo Dietético Durante el Tratamiento con IMAO

La tiramina se encuentra a menudo en alimentos fermentados, añejados, curados y en descomposición; la ingestión de alimentos con alto contenido de tiramina en pacientes que toman IMAO produce dolores de cabeza, visión borrosa, dolor torácico y palpitaciones asociadas con hipertensión y hemorragias intracraneales. Las mejoras modernas en el almacenamiento de alimentos disminuyen la actividad de la tirosina descarboxilasa, reduciendo aún más los niveles de tiramina en los alimentos actuales. Los posibles fármacos nuevos que se conoce o se sospecha que inhiben la MAO suelen evaluarse en estudios clínicos para determinar posibles interacciones con la tiramina oral.

Contexto de Seguridad Alimentaria

La tiramina y otras aminas biógenas derivadas de la descarboxilación de aminoácidos mediante la actividad microbiana pueden causar efectos tóxicos en los seres humanos, con síntomas (dolor de cabeza, palpitaciones cardíacas, vómitos, diarrea) que dependen también de la sensibilidad individual. A pesar de la toxicidad de las aminas biógenas, sus concentraciones límite en productos alimenticios fermentados aún no han sido adecuadamente estandarizadas por las agencias regulatorias. Los científicos consideran cada vez más a la tiramina en los alimentos como un aspecto de seguridad; proponen proyectos de regulación orientados a establecer el control de las aminas biógenas en los alimentos mediante diversas estrategias, incluido el uso de cultivos iniciadores de fermentación adecuados o la prevención de su actividad descarboxilasa, y algunos autores señalan que el contenido de tiramina en los alimentos es actualmente más bajo de lo que ha sido en el pasado.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Tiramina puede ayudar a apoyar.

  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Tiramina puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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