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ellagitannins from Punica granatumhydrolysable ellagitanninspomegranate ellagitanninspomegranate polyphenolspunicalagin Apunicalagin Bpunicalaginspunicalins
Punicósidos es un término genérico utilizado en la industria de extractos botánicos y nutracéuticos para describir el grupo de elagitaninos hidrolizables encontrados principalmente en el fruto de Punica granatum L. (granada). Los compuestos activos clave en el fruto de la granada son un grupo de elagitaninos hidrolizables denominados genéricamente punicósidos, que incluyen punicalinas, punicalaginas (A + B), glicósido de ácido elágico y ácido elágico. El término es, por lo tanto, un descriptor colectivo comercial y científico, más que el nombre de una sola molécula; los miembros individuales de este grupo son compuestos químicamente distintos.
El principal y más abundante miembro de esta familia es la punicalagina (también escrita punicalaginas), que existe como dos isómeros anoméricos, denominados α y β. La punicalagina posee una estructura distintiva entre los elagitaninos, caracterizada por isómeros anoméricos α y β que se presentan debido al núcleo de glucosa de cadena abierta en su estructura; la punicalagina es el elagitanino predominante de la granada (Punica granatum L.). Las formas anoméricas α/β diferenciadas, junto con los grupos hexahidroxidifenoílo (HHDP) redox-activos unidos a un núcleo de glucosa, sustentan las actividades antioxidantes y antiinflamatorias de la punicalagina, y los isómeros difieren en estabilidad e interacciones con receptores.
Químicamente, la punicalagina (PUN) es un elagitanino, un tipo de tanino hidrolizable, soluble en agua y de alto peso molecular, presente en formas isoméricas α y β en plantas de los géneros Myrtales como Terminalia myriocarpa, Terminalia catappa o Punica granatum. Los elagitaninos que se encuentran en las cáscaras de granada, como las punicalaginas y las punicalinas, poseen una estructura compleja compuesta por fracciones de ácido elágico unidas a unidades de glucosa. El nombre químico completo del isómero principal es 2,3-hexahidroxidifenoíl-4,6-galagil-D-glucosa. Entre los elagitaninos de la granada, se reporta que la punicalagina, que es el polifenol más grande, con un peso molecular superior a 1000, es responsable de más de la mitad de la actividad antioxidante; los elagitaninos son polifenoles bioactivos presentes en la granada.
Junto a la punicalagina, la familia de los punicósidos incluye el elagitanino menor punicalina (químicamente 4,6-galagilglucosa) y el ácido galágico, así como el ácido elágico libre y varios glicósidos de ácido elágico (hexósido, pentósido, ramnósido de ácido elágico). Los compuestos presentes en la cáscara de granada incluyen el elagitanino principal, la punicalagina y sus isómeros [2,3-hexahidroxidifenoíl-4,6-galagilglucosa], así como cantidades menores de punicalina [4,6-galagilglucosa], ácido galágico y ácido elágico y sus glicósidos.
Se sabe que el fruto de Punica granatum L. (granada) es una fuente importante de compuestos fenólicos bioactivos pertenecientes a los taninos hidrolizables. Los elagitaninos de la granada, que incluyen los isómeros de punicalagina, se encuentran en las sarcotestas, la cáscara (piel), la corteza o el duramen del fruto de la granada (Punica granatum). La cáscara de granada (Punica granatum L.) es el principal subproducto del procesamiento de la granada, representando aproximadamente el 30% del peso del fruto fresco; notablemente, contiene niveles sustancialmente más altos de constituyentes polifenólicos que los arilos comestibles. La cáscara está particularmente enriquecida en elagitaninos (representados por la punicalagina), junto con ácido elágico y ácido gálico, y también comprende una diversa gama de flavonoides, antocianinas y ácidos orgánicos.
Aunque la granada es la fuente comercial principal de punicósidos, estos compuestos no son exclusivos de ella. A medida que se conoció la química de las punicalaginas, se descubrió que no era exclusiva de la granada. Las punicalaginas están presentes en numerosas especies del género Terminalia —las especies chebula Retz. ("Fructus Chebulae"), myriocarpa, catappa y citrina (árboles tropicales de flor utilizados históricamente en la medicina tradicional africana con fines antibióticos y antifúngicos)— y también se han aislado de Cistus salvifolius (un arbusto mediterráneo) y Combretum molle (un arbusto africano).
El jugo de granada obtenido al exprimir el fruto entero tiene la concentración más alta de elagitaninos de cualquier jugo de consumo habitual y contiene el elagitanino exclusivo, la punicalagina. Los jugos de granada comerciales exhiben potentes propiedades antioxidantes atribuidas a su alto contenido de taninos hidrolizables, incluyendo los isómeros de punicalagina, que pueden alcanzar niveles >2 g/L de jugo, dependiendo del cultivar del fruto y los métodos de procesamiento.
Los punicósidos están disponibles comercialmente en varias formas de extracto estandarizadas derivadas principalmente de la cáscara y el jugo de granada. Los fenoles naturales del fruto de la granada pueden extraerse con acetato de etilo, y el fraccionamiento puede proporcionar el elagitanino punicalaginas. Existen algunos suplementos dietéticos e ingredientes nutricionales que contienen extractos de granada entera y/o están estandarizados a punicalaginas, el compuesto marcador de la granada.
Un ingrediente comercial destacado estandarizado a punicósidos es el extracto designado P40p™. El extracto P40p está estandarizado al 40% de punicósidos con una concentración mínima de 30% de punicalaginas; la literatura publicada ha identificado a las punicalaginas como responsables de más del 90% de la actividad antioxidante del fruto de la granada. Con base en el peso promedio del fruto (350 g) y el contenido de jugo (200 mL), con un contenido de punicósidos por fruto de aproximadamente 40 mg, 1000 mg de P40p™ proporcionan aproximadamente el contenido activo de 10 granadas. El extracto está estandarizado al 40% de punicósidos, pero la concentración de punicósidos en el fruto puede variar significativamente según la variedad de la especie del fruto y la etapa de maduración.
Los suplementos e ingredientes de alimentos funcionales que contienen punicósidos se venden como:
El análisis por cromatografía líquida de alta eficacia (HPLC) ha revelado la presencia de isómeros del elagitanino punicalagina en extractos de granada, con concentraciones que alcanzan hasta 254.75 mg/g de la muestra, así como ácido elágico y ácido gálico.
La granada (Punica granatum L.) ha sido utilizada ampliamente en la medicina tradicional de diversas civilizaciones durante más de 5,000 años. La granada es un fruto que se ha cultivado en regiones templadas y subtropicales durante milenios. El árbol de granada es nativo de Irán, que tiene una antigua cultura asociada con este fruto y sigue siendo uno de los mayores productores de granada del mundo.
La evidencia histórica documenta la difusión temprana del fruto: fuentes mesopotámicas testimonian que las granadas ya formaban parte de la dieta de nuestros ancestros hace 5,000 años. Los fenicios introdujeron las granadas en el continente africano cuando fundaron Cartago, y los romanos conocieron el fruto cuando fueron a la guerra contra los fenicios y lo llevaron de vuelta a Italia. La granada se ha utilizado en muchos sistemas médicos tradicionales a lo largo de la historia; se cultiva ampliamente en Asia Central y se difundió por toda China a lo largo de la Ruta de la Seda.
La cáscara de granada es una hierba astringente muy potente (kaṣāya auṣadham) que se ha utilizado en el Ayurveda durante miles de años (se cree que las granadas fueron domesticadas ya en el quinto milenio a. C.), y se menciona en textos ayurvédicos antiguos como el Caraka Saṃhitā y el Bhāva Prakāśa. Aparecen referencias en el Sushruta Samhita (c. 600 a. C.), donde la pulpa de Dadima (granada) se prescribía para las úlceras aftosas, y en el Charaka Samhita, citando su acción Raktashodhak (purificadora de la sangre).
Internamente, la cáscara de granada se usa tradicionalmente en el Ayurveda para aliviar la diarrea, la disentería y el dolor de garganta por tos. Externamente, se utiliza en el cuidado ayurvédico de la piel como mascarilla facial o exfoliante para ayudar a tratar el acné, cerrar los poros, exfoliar naturalmente la piel y reducir las manchas oscuras (hiperpigmentación). Debido a su naturaleza astringente, también se recomienda para uso externo con el fin de reducir el sangrado y tratar heridas. La cáscara de granada también es importante en el cuidado dental ayurvédico; incluida como parte de un enjuague bucal o pasta de dientes herbal, ayuda a controlar la inflamación y el sangrado de las encías y tiene propiedades antibacterianas.
La granada se ha utilizado en la medicina tradicional en China y en varias regiones del mundo, incluidas las tradiciones ayurvédica, islámica y persa, para el tratamiento de la aterosclerosis, la diabetes, la hipertensión, la hiperlipidemia y varios tipos de cáncer, así como para la úlcera peptídica y las enfermedades bucales, durante cientos de años. En la antigua Persia y Mesopotamia, la granada simbolizaba la fertilidad y la vida eterna. El médico griego Dioscórides (siglo I d. C.) recomendó decocciones de cáscara de granada para infecciones parasitarias, un uso que más tarde repitieron los practicantes de la medicina Unani y Tibb en el Bagdad medieval.
La medicina ayurvédica utiliza las granadas para tratar alrededor de cien condiciones diferentes. La medicina tradicional china también reconoce las propiedades beneficiosas de este fruto. En la actualidad, la granada se considera tanto un producto herbal de "homología entre alimento y medicina" como un producto suplementario alimenticio saludable.
La corteza de granada se ha empleado en el tratamiento de parásitos intestinales, disentería y diarrea dentro de las prácticas medicinales tradicionales, mientras que las hojas se han utilizado para tratar diversas infecciones, fiebre, influenza y neumonía. En la medicina tradicional, P. granatum se ha utilizado en el tratamiento de enfermedades como la disentería, trastornos hemorrágicos, lepra y quemaduras. Si bien las semillas son la porción más comúnmente consumida de la granada, se ha reportado que varias partes no comestibles contienen una alta concentración de compuestos bioactivos, que se han utilizado en el tratamiento de diversas afecciones patológicas dentro de las prácticas medicinales tradicionales.
Es importante distinguir estos usos tradicionales —que se basan en registros etnofarmacológicos históricos y no en evidencia clínica controlada— de la investigación científica moderna sobre las bioactividades de los punicósidos.
La familia de los punicósidos comprende un conjunto de taninos hidrolizables estructuralmente relacionados. El tipo de polifenol más abundante en el jugo de granada son los elagitaninos —taninos hidrolizables que liberan ácido elágico al hidrolizarse— los cuales forman urolitinas como la urolitina A tras el metabolismo por la flora intestinal. La punicalagina es exclusiva de la granada y forma parte de una familia de elagitaninos, que también incluye taninos menores como la punicalina y el ácido galágico.
La base estructural de la potente actividad antioxidante de la punicalagina radica en su arquitectura química. La actividad antioxidante superior de las punicalaginas se ha correlacionado con su fracción hexahidroxidifenoílo y su gran número de grupos hidroxilo (—OH) en su estructura altamente oxidada.
La punicalagina es el polifenol de mayor peso molecular conocido. Su peso molecular supera los 1,000 daltons, lo cual influye profundamente en su biodisponibilidad y metabolismo.
Punica granatum L. es una especie que goza de un interés creciente debido a su composición química compleja y única, que abarca la presencia de antocianinas, ácido elágico y elagitaninos, ácido gálico y galotaninos, proantocianidinas, flavanoles y lignanos. En los extractos estandarizados de punicósidos, el contenido total de polifenoles medido es típicamente >50% en peso, con las punicalaginas formando la fracción dominante.
Un aspecto crítico para comprender la actividad biológica de los punicósidos es su farmacocinética. La biodisponibilidad de los elagitaninos y del ácido elágico es muy baja; estas moléculas sufren un extenso metabolismo por parte de la microbiota intestinal para producir urolitinas, que se absorben mucho mejor.
Los elagitaninos de la granada no se absorben intactos hacia el torrente sanguíneo, sino que se hidrolizan a ácido elágico a lo largo de varias horas en el intestino. Los elagitaninos también son metabolizados en urolitinas por la flora intestinal, las cuales se conjugan en el hígado y se excretan en la orina.
La vía metabólica específica procede de la siguiente manera: las enzimas involucradas en la hidrólisis de los elagitaninos se conocen como tanasas. Después de la hidrólisis por las enzimas tanasas, el compuesto intermedio liberado sufre una lactonización espontánea para formar ácido elágico. A su vez, este puede transformarse en una variedad de moléculas más pequeñas llamadas urolitinas, que podrían tener un impacto positivo en la salud como antioxidantes y como potenciadores de la función de barrera intestinal.
La baja biodisponibilidad oral de la punicalagina está determinada principalmente por un extenso metabolismo intestinal de primer paso, en lugar de la depuración hepática, y su eliminación predominantemente fecal es compatible con una hidrólisis generalizada y una conversión mediada por la microbiota dentro del intestino.
Un descubrimiento crítico en la investigación de elagitaninos es que los individuos convierten los punicósidos en urolitinas a tasas marcadamente diferentes según la composición de su microbioma intestinal. Existe una variabilidad interindividual que se ha sugerido que está asociada con diferentes composiciones de microbiota intestinal, lo que significa que los efectos sobre la salud observados tras la ingesta de granadas y otros alimentos que contienen elagitaninos pueden estar modulados por la presencia de una microbiota específica capaz de producir urolitinas.
Las urolitinas (Uros) son metabolitos de la microbiota intestinal derivados de los elagitaninos (ET) y del ácido elágico (AE), que fueron descubiertos por primera vez como metabolitos biodisponibles de los ET de la granada hace casi 20 años en modelos animales y en humanos. La investigación ha identificado metabotipos de urolitinas distintos. Los fenotipos metabolizadores de elagitaninos (metabotipos de urolitinas A, B y 0; UM-A, UM-B y UM-0, respectivamente) pueden variar entre individuos según su índice de masa corporal (IMC). Los individuos con sobrepeso-obesidad con UM-B presentan un mayor riesgo de enfermedad cardiometabólica, mientras que la producción de urolitina A podría proteger contra los factores de riesgo cardiometabólico.
Se debe probar una combinación de punicalagina, ácido elágico y urolitinas en estudios mecanísticos utilizando modelos de células del tracto gastrointestinal, donde pueden alcanzar concentraciones de alrededor de varios cientos de μM (para la punicalagina y el ácido elágico) y decenas de μM para las urolitinas.
Los punicósidos, y en particular la punicalagina y sus metabolitos, ejercen sus efectos biológicos a través de múltiples mecanismos superpuestos. Se han investigado las propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, anticancerígenas y cardioprotectoras de la punicalagina; los efectos se atribuyen principalmente a sus características antioxidantes y antiinflamatorias.
Algunas de las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes de la punicalagina (PC) y sus metabolitos se deben a sus fuertes actividades captadoras de radicales. La punicalagina es un compuesto fitoquímico polifenólico extraído de la granada (Punica granatum) y es el polifenol más abundante en el jugo de granada (80% p/p). Se sabe que la punicalagina tiene fuertes características antioxidantes en comparación con otros nutracéuticos.
Principalmente, las siguientes cuatro vías de señalización se utilizan en la actividad farmacológica de la granada: 1) la vía del factor nuclear kappa-B (NF-κB); 2) la vía de la proteína cinasa activada por mitógenos (MAPK); 3) la vía del receptor activado por proliferadores de peroxisomas (PPAR); y 4) la vía de las proteinasas específicas de aspartato de cisteína (caspasas).
Los estudios preclínicos sobre los efectos anticancerígenos demuestran acciones a través de la inhibición de NF-κB y STAT3, la inducción de apoptosis y la sinergia con terapias convencionales. La inducción de la apoptosis (muerte celular programada) en células cancerosas, el bloqueo del desarrollo y la propagación tumoral, y la reducción de la inflamación y el estrés oxidativo son todos mecanismos propuestos por la investigación para explicar los posibles beneficios anticancerígenos de la punicalagina.
Al mejorar la sensibilidad a la insulina y la absorción celular de glucosa, la punicalagina ayuda en el control de los niveles de azúcar en sangre. La diabetes se ve exacerbada por el estrés oxidativo y la inflamación, ambos de los cuales se ha demostrado que son mitigados por la punicalagina en modelos experimentales.
Un estudio de 2026 con un modelo de colon in vitro identificó un mecanismo novedoso específico de la punicalagina: la punicalagina, pero no otros constituyentes del extracto de granada, inhibió la conversión de L-carnitina a γ-butirobetaína (γ-BB) (p < 0.001) y bloqueó casi por completo la producción de trimetilamina (TMA) en comparación con el control (p < 0.003). De todos los componentes fenólicos y no fenólicos probados del extracto de granada, solo la punicalagina inhibió la producción de TMA a partir de L-carnitina, destacándola como un inhibidor prometedor de la TMA y potencialmente de la formación de N-óxido de trimetilamina (TMAO). Esto es significativo porque el TMAO es un metabolito derivado del intestino asociado con un riesgo cardiovascular elevado.
La actividad antifúngica de los fenólicos de la granada, incluida la punicalagina, se evaluó mediante el ensayo de difusión en disco de agar y la determinación de la concentración inhibitoria mínima (CIM). Un análisis quimioinformático predijo por primera vez a las topoisomerasas I y II como posibles dianas biológicas de la punicalagina, y esta predicción fue confirmada mediante ensayos de inhibición in vitro.
La punicalagina es un compuesto activo de la granada con propiedades virucidas contra los virus de la influenza (virus de la influenza A, H1N1, H3N2 y B); impide la duplicación del ARN viral. Se ha postulado el potencial de un tratamiento antiviral eficaz en el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) debido a la capacidad de la granada para neutralizar la infectividad y bloquear la unión del VIH-1 a los receptores CD4. Estos hallazgos son preclínicos y no se han replicado en ensayos clínicos en humanos.
Nivel de evidencia: preliminar a moderado; más sólido para los biomarcadores antioxidantes; datos limitados en humanos controlados con placebo específicamente para los punicósidos.
Algunas de las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes de la punicalagina y sus metabolitos se deben a sus fuertes actividades captadoras de radicales. La punicalagina y sus metabolitos también inhiben los factores de riesgo de la aterosclerosis, incluidos la hiperlipidemia, la diabetes mellitus, la inflamación, la hipertensión, la obesidad y la enfermedad de hígado graso no alcohólico.
Se ha identificado a los taninos como los compuestos activos del jugo de granada responsables de la capacidad de este jugo para proteger el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) humano de la oxidación in vivo, lo cual es un paso clave en la patogénesis de la aterosclerosis.
Un ensayo clínico en humanos notable probó específicamente la punicalagina en combinación: el hidroxitirosol (HT) y la punicalagina (PC) ejercen efectos cardioprotectores y antiaterogénicos. Se realizó un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado y cruzado durante un período de 20 semanas para evaluar el efecto de un suplemento oral que contenía HT y PC (SAx) sobre la dislipidemia en una población adulta. El SAx redujo significativamente los niveles plasmáticos de triglicéridos (TG) en sujetos con hipertrigliceridemia (≥150 mg/dL) (de 200.67 ± 51.38 a 155.33 ± 42.44 mg/dL; p < 0.05), mientras que no se observaron dichos efectos en estos sujetos tras el placebo. Debido a que este ensayo utilizó un ingrediente combinado (hidroxitirosol + punicalagina), no puede aislarse la contribución independiente de los punicósidos a los cambios lipídicos observados.
A pesar de los hallazgos prometedores que han surgido de numerosos estudios in vitro, in vivo y clínicos, se requieren conocimientos mecanísticos más profundos y ensayos clínicos de gran tamaño para aprovechar todo el potencial de la punicalagina y sus metabolitos en la prevención y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica.
Nivel de evidencia: preliminar; en gran parte preclínico/animal, con un pequeño número de ensayos en humanos sobre productos de granada en general.
La granada (Punica granatum L.) contiene un número considerable de compuestos bioactivos que ejercen un amplio espectro de actividades biológicas beneficiosas, incluidas propiedades antimicrobianas, antidiabéticas, antiobesidad y ateroprotectoras. En este contexto, la literatura revisada muestra que el consumo de granada podría reducir la resistencia a la insulina, los niveles de citocinas, la expresión de genes redox, la elevación de la presión arterial, las lesiones vasculares y las modificaciones oxidativas de las lipoproteínas.
A nivel celular, la glucosa sérica en ayunas, la insulina sérica en ayunas y el índice de evaluación del modelo de homeostasis para la resistencia a la insulina (HOMA-IR) en ratones con lesión hepática diabética se redujeron significativamente tras la intervención con punicalagina. Simultáneamente, los niveles de ALT, AST, colesterol total, triglicéridos, LDL-C, ácidos grasos libres y malondialdehído en el suero y el hígado se redujeron significativamente, con disminuciones en las lesiones grasas y las células inflamatorias. Estos hallazgos provienen de un modelo animal.
El consumo de jugo de granada ha mostrado resultados prometedores en ensayos clínicos frente a diversas enfermedades, incluidas la diabetes, el cáncer de próstata y los trastornos cardiovasculares, lo cual podría atribuirse al contenido de punicalagina del jugo. Sin embargo, estos estudios clínicos generalmente evaluaron el jugo de granada entero, en lugar de punicósidos aislados, lo que dificulta la atribución directa.
Nivel de evidencia: preliminar; los ensayos de fase II muestran una señal biológica (prolongación del tiempo de duplicación del PSA) sin confirmación controlada con placebo de la modificación de la enfermedad.
Los resultados prometedores obtenidos con productos de granada en la inhibición del cáncer de próstata en modelos animales alentaron la realización de múltiples ensayos clínicos a partir del año 2003. Varios artículos de revisión han reportado las propiedades anticancerígenas del jugo de granada, los extractos de granada o el polvo del fruto entero en pacientes con recurrencia bioquímica (RBQ) del cáncer de próstata.
El estudio clínico temprano más destacado fue un ensayo de fase II de dos etapas de Simon, publicado en Clinical Cancer Research: se realizó un ensayo clínico de fase II de dos etapas de Simon en hombres con PSA en aumento después de cirugía o radioterapia. Los pacientes elegibles tenían un PSA detectable >0.2 y <5 ng/mL y una puntuación de Gleason ≤7. Los pacientes fueron tratados con 8 onzas de jugo de granada al día (variedad Wonderful, 570 mg de equivalentes de ácido gálico en polifenoles totales) hasta la progresión de la enfermedad. No se reportaron eventos adversos graves y el tratamiento fue bien tolerado. El tiempo medio de duplicación del PSA aumentó significativamente con el tratamiento, de una media de 15 meses al inicio a 54 meses después del tratamiento (P < 0.001). Este fue un estudio de un solo brazo, abierto, sin grupo placebo.
Un ensayo posterior de fase II aleatorizado en Johns Hopkins probó dos dosis de extracto de granada (POMx). Aunque no se observaron toxicidades clínicamente significativas, se observó diarrea en el 1.9% y el 13.5% de los pacientes en los grupos de dosis de 1 g y 3 g, respectivamente. El tratamiento con POMx se asoció con aumentos ≥6 meses en el PSADT en ambos brazos de tratamiento sin efectos adversos; el significado de esta desaceleración del PSADT durante el estudio sigue siendo poco claro, lo que refuerza la necesidad de estudios controlados con placebo en esta población de pacientes.
Un estudio neoadyuvante aleatorizado y doble ciego también examinó específicamente biomarcadores tisulares. Setenta hombres fueron aleatorizados para recibir dos tabletas de POMx o placebo, diariamente, hasta cuatro semanas antes de la prostatectomía radical. El tejido se analizó para determinar la urolitina A intraprostática, un metabolito de la granada, y biomarcadores de cáncer. El criterio de valoración primario fueron las diferencias en el 8-OHdG (un marcador de estrés oxidativo), y el estudio fue diseñado con la potencia estadística para detectar una reducción del 35%. Los resultados secundarios incluyeron la expresión de NF-κB, la cinasa pS6 (señalización de proliferación) y Ki67.
Las urolitinas derivadas de los elagitaninos de la granada también son bioactivas e inhiben el crecimiento de las células del cáncer de próstata en modelos preclínicos. En general, si bien los datos humanos de fase temprana sobre el tiempo de duplicación del PSA son biológicamente interesantes, sigue faltando ensayos de fase III controlados con placebo que demuestren la modificación de la enfermedad en el cáncer de próstata.
Nivel de evidencia: consistente en múltiples estudios in vitro y animales; moderado en estudios en humanos que utilizan el jugo de granada como proxy de los punicósidos.
En varios estudios in vitro e in vivo, se analizaron los beneficios para la salud de los extractos de granada (EG). El EG mostró un potencial antioxidante significativo, disminuyó la formación intracelular de especies reactivas de oxígeno (ROS) y pudo conducir a la detención del ciclo celular en G2/M seguida de apoptosis. Además, se detectaron efectos preventivos contra el daño al ADN y las aberraciones cromosómicas.
Nivel de evidencia: preliminar, mecanístico; un único ensayo controlado aleatorizado.
Un estudio clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo examinó un extracto estandarizado enriquecido con punicalagina. El objetivo fue determinar los efectos de la suplementación con un extracto de granada estandarizado y enriquecido con punicalagina, Pomella® (250 mg), sobre el microbioma intestinal, los ácidos grasos de cadena corta circulantes y las urolitinas, metabolitos de elagitaninos derivados de la microbiota intestinal. Se realizó un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo durante 4 semanas en voluntarios sanos de 25 a 55 años. Los sujetos fueron asignados aleatoriamente para recibir ya sea un suplemento oral que contenía 75 mg de punicalagina o un placebo oral.
La punicalagina ha recibido una atención científica sustancial debido a sus propiedades beneficiosas, particularmente sus impactos favorables sobre la composición del microbioma intestinal, incluyendo la promoción de interacciones beneficiosas entre el huésped y la microbiota y la restauración del equilibrio microbiano tras la disbiosis.
Nivel de evidencia: solo preclínico/in vitro.
Los extractos de granada han mostrado actividad antifúngica, pero los compuestos responsables de esta actividad y sus mecanismos de acción no se han elucidado por completo. Se ha investigado la capacidad de inhibición de los compuestos fenólicos de la granada (punicalagina, punicalina, ácido elágico, ácido gálico) tanto en patógenos fúngicos vegetales como humanos. En conjunto, los resultados proporcionan evidencia de que la punicalagina es un candidato valioso para ser explotado posteriormente como agente antifúngico, particularmente contra las infecciones fúngicas humanas.
Nivel de evidencia: preliminar; algunos datos clínicos provenientes de productos de higiene bucal que contienen granada.
La cáscara de granada ayuda a controlar la inflamación y el sangrado de las encías y tiene fuertes propiedades antibacterianas. Algunos estudios científicos sugieren que la cáscara de granada es útil para controlar la acumulación de placa dental y prevenir la caries.
En un ensayo clínico controlado y aleatorizado, 62 pacientes con colitis ulcerosa fueron tratados con un extracto acuoso de cáscara de granada (6 g de cáscara seca al día), lo que resultó en una reducción de la necesidad de medicación antidiarreica después de 4 semanas.
Se han reportado dosis específicas de punicósidos o punicalagina en varios diseños de estudio. Los siguientes datos se extraen directamente de la investigación citada y no deben interpretarse como dosis recomendadas:
La evidencia emergente sugiere que el consumo de granada puede tener efectos favorables sobre la salud cardiovascular, las respuestas antiinflamatorias y la prevención del cáncer. Los estudios clínicos destacan su potencial para mejorar el flujo sanguíneo, prevenir la formación de placa arterial y reducir el riesgo de enfermedad cardíaca, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. A pesar de los hallazgos prometedores, se discuten las limitaciones de las metodologías de investigación actuales y la necesidad de ensayos clínicos más robustos.
Las punicalaginas son solubles en agua y se hidrolizan en compuestos fenólicos más pequeños, como el ácido elágico. En estudios en animales, no se observaron efectos tóxicos en ratas alimentadas con una dieta que contenía un 6% de punicalaginas durante 37 días. No se encontraron diferencias significativas en las ratas tratadas en ninguno de los parámetros sanguíneos analizados (incluidas las enzimas antioxidantes glutatión peroxidasa y superóxido dismutasa), con la excepción de la urea y los triglicéridos, que se mantuvieron en valores bajos durante todo el experimento. Aunque la razón de esta disminución no está clara, podría deberse al menor valor nutricional de la dieta enriquecida con punicalagina en comparación con el alimento estándar para ratas. El análisis histopatológico del hígado y el riñón corroboró la ausencia de toxicidad.
De los resultados bioquímicos obtenidos podría concluirse que el consumo de punicalagina no tiene ningún efecto negativo sobre la integridad o la función de los hepatocitos del hígado de la rata.
En experimentos separados, grupos de ratas Wistar y ratones albinos suizos recibieron una dosis única de un extracto de fruto de granada estandarizado para contener 30% de punicalaginas a 0, 50, 500 o 5000 mg/kg de peso corporal mediante gavaje. La DL50 oral se determinó como superior a 5000 mg/kg de peso corporal para ambas especies. No se observaron efectos adversos durante el período de observación de 14 días, y no se observaron anomalías patológicas macroscópicas durante la necropsia, tanto en ratas como en ratones.
Según los resultados del estudio en animales, el "nivel sin efecto adverso observado" (NOAEL) se determinó en 600 mg/kg de peso corporal/día. Sin embargo, para la introducción y aplicación comercial de alimentos derivados de la granada, también deberían realizarse evaluaciones de seguridad en humanos.
No se reportaron eventos adversos graves y el tratamiento fue bien tolerado en el ensayo de fase II con jugo de granada en cáncer de próstata. En el estudio de fase II aleatorizado con extracto de granada (POMx), se observó diarrea en el 1.9% y el 13.5% de los pacientes en los grupos de dosis de 1 g y 3 g, respectivamente. Este efecto gastrointestinal dependiente de la dosis es el evento adverso más claramente documentado en los estudios en humanos.
Warfarina: estudios observacionales han reportado que el jugo de granada prolongó la farmacodinámica de la warfarina y del sildenafilo. Además, se ha demostrado que los constituyentes de la granada inhiben actividades del citocromo P450 (CYP450), como la CYP3A4 y la CYP2C9. Sin embargo, la investigación clínica muestra que ni el jugo de granada ni el extracto de granada tienen un efecto significativo sobre la actividad de la CYP2C9 en humanos. Investigadores de estudios previos en animales e in vitro han reportado un potencial del jugo de granada para inhibir el metabolismo relacionado con el sistema del citocromo P450, un efecto que podría traducirse en una interacción clínica fármaco-dieta con la warfarina. Se han publicado reportes de casos de INR elevado en usuarios de warfarina que consumen jugo de granada, aunque la causalidad sigue siendo incierta.
Sustratos de la CYP3A4: en teoría, la granada podría aumentar los niveles de fármacos metabolizados por la CYP3A4, pero la mayoría de las investigaciones sugieren que esta interacción probablemente no sea clínicamente significativa. La granada contiene varios polifenoles que individualmente han demostrado inhibir la CYP3A4. Sin embargo, existe evidencia contradictoria sobre el efecto del jugo de granada entero en la actividad de la CYP3A4. In vitro, el jugo de granada inhibe significativamente la enzima CYP3A4, con una inhibición comparable a la del jugo de toronja.
Metformina: un estudio demostró que la administración previa de jugo de granada disminuyó la Cmax de la metformina, pero no el AUC.
No interacciones específicas: se ha demostrado que algunos fármacos no exhiben interacción con la granada, como la teofilina.
Se ha reportado que el elagitanino hidrosoluble punicalagina es tóxico para el ganado bovino. Esta toxicidad específica de especie, documentada en rumiantes, no parece traducirse en modelos de roedores a las dosis estudiadas, pero representa un hallazgo notable en la literatura de seguridad más amplia.
La literatura científica sobre los punicósidos se caracteriza por varias limitaciones consistentes que moderan la interpretación clínica:
Condiciones de salud que punacósidos puede ayudar a apoyar.
Sistemas corporales que punacósidos puede ayudar a apoyar.