Otros Nombres
(3beta,5alpha,17beta)-17-Methylandrost-1-ene-3,17-diol(3β,5α,17β)-17-Methylandrost-1-ene-3,17-diol17-Methylandrost-1-ene-3β,17β-diol17a-Methyl-1-androstene-3b,17b-diolM1AMethyl 1-ADMethyl-1-AlphaMethyl-1-etiocholenolol
Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona es el ingrediente compuesto activo contenido en los productos prohormonales conocidos comercialmente como Methyl-1-Alpha (M1A) y Methyl-1-AD. El compuesto también se vende bajo las marcas Alpha One, Alpha-M1, Methyl XT y Alpha-1 MAX, entre otras. Sus sinónimos incluyen Alpha One, Methyl-1-Alpha, Methyl 1-AD, y el descriptor químico 17a-methyl-1-androstene-3b,17b-diol.
El nombre "Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona" es un término compuesto que ha causado considerable confusión. Al examinar esta extraña nomenclatura, uno podría sospechar que se trata de dos compuestos separados: Metil-1-Etiocolenolol y, por separado, Epietiocolanolona. El término "etiocolano" es sinónimo de 5β-androstano, utilizado para denotar una estructura esteroidea de 19 carbonos.
El componente metil-1-etiocolenolol tiene el nombre IUPAC (3β,5α,17β)-17-metil-androst-1-eno-3,17-diol, una fórmula molecular de C₂₀H₃₂O₂, y un peso molecular de 304.47 g/mol. El compuesto presenta ocho estereocentros definidos. Su estructura incluye un grupo metilo en la posición 17α, una modificación que mejora la biodisponibilidad oral al reducir el metabolismo hepático de primer paso.
El esqueleto central es un derivado del androstano con un resto 1-en-3-ol, con modificaciones clave que comprenden un grupo 17α-metilo y grupos hidroxilo en C3 y C17.
Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona es muy probablemente un esteroide 17-alfa alquilado, consistente con el prefijo "metil" y las tendencias actuales de nomenclatura para esteroides de diseño.
El componente "Epietiocolanolona" del nombre se refiere a una molécula distinta pero relacionada. Epietiocolanolona es otro nombre para la epi-5-beta androsterona — un androstano con un hidroxilo en la posición 3 y una cetona en la posición 17. Este compuesto requiere una conversión en dos pasos para convertirse en un andrógeno activo. El grupo 17-ceto se convierte en un 17-hidroxilo a través de la 17β-hidroxiesteroide deshidrogenasa, y el 3-hidroxi se convierte en una cetona a través de la 3β-HSD, convirtiéndose finalmente en el andrógeno 5-alfa reducido dihidrotestosterona (DHT).
Una afirmación ampliamente citada pero no confirmada en las comunidades de culturismo es que el compuesto podría ser 7α-Metilandrost-1-eno-3β-ol-17-ona — esencialmente androsterona con un doble enlace en la posición 1 y un grupo metilo en la posición 7. La identidad precisa del compuesto en los productos terminados ha sido históricamente ambigua.
Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona es un derivado sintético relacionado con la clase de esteroides androstanos. No tiene una fuente botánica ni alimentaria. Es enteramente un producto de síntesis en laboratorio, derivado estructuralmente de metabolitos esteroideos endógenos que ocurren de forma natural — principalmente la etiocolanolona y estructuras androstanas relacionadas — pero no se presenta en ningún producto botánico o animal natural en su forma metilada y modificada.
La etiocolanolona misma — el compuesto endógeno original — también se conoce como 5β-androsterona, o 3α-hidroxi-5β-androstan-17-ona, un esteroide etiocolano (5β-androstano) y una 17-cetoesteroide endógena que se produce a partir del metabolismo de la testosterona.
Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona se ha vendido exclusivamente en formas de dosificación oral, más comúnmente cápsulas y tabletas. Se introdujo originalmente en el mercado aproximadamente en 2009 bajo la marca Alpha One. Según la información más reciente, solo tres productos prohormonales oficiales contenían este compuesto, y todos han descontinuado su producción: Alpha One de Competitive Edge Labs, Methyl-1-Alpha de Legal Gear (LG Sciences), y Methyl XT de EST.
Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona no tiene historia medicinal tradicional y no se menciona en ninguna tradición farmacopeica clásica ni etnobotánica. Su desarrollo pertenece enteramente a la era moderna de la química de esteroides de diseño.
Los compuestos de la familia de la etiocolanolona atrajeron atención debido a su similitud estructural con las hormonas endógenas, lo que llevó a especulaciones sobre posibles efectos anabólicos o ergogénicos. Aunque el uso tradicional es limitado debido a la introducción relativamente reciente de estos esteroides de diseño, su inclusión en suplementos refleja un interés continuo en maximizar el acondicionamiento físico y la recuperación.
El compuesto surgió directamente del panorama regulatorio creado por la legislación estadounidense sobre prohormonas. Cuando ocurrió la primera prohibición en 2004, las empresas de suplementos simplemente reemplazaron las prohormonas con otros compuestos que eran similares en estructura pero que no estaban en la lista de sustancias prohibidas. Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona fue uno de una serie de estos compuestos de reemplazo posteriores a la prohibición.
El precursor relacionado, Metil-1-Testosterona (M1T), tiene una historia de investigación más larga y documentada. La metil-1-testosterona se investigó por primera vez en 1962 durante una época extremadamente activa para la investigación en esteroides. M1T tenía una proporción muy favorable de efecto anabólico a androgénico, por lo que había mucha expectativa con este compuesto. Pero, como muchos otros esteroides estudiados en esa época, no fue seleccionado para desarrollarse como medicamento. M1T resurgió en 2003 cuando se introdujo como "suplemento dietético" en los Estados Unidos. Al ser relativamente desconocido, no fue listado específicamente en la ley de 1991 que controla los esteroides anabólicos.
Desde 1994, con la aprobación de la Ley de Educación y Salud sobre Suplementos Dietéticos (DSHEA) de los Estados Unidos, muchos nuevos suplementos dietéticos se hicieron disponibles en el mercado, y cada vez más productos aparecieron conteniendo esteroides que nunca habían sido comercializados como fármacos aprobados.
En diciembre de 2014, el presidente Barack Obama firmó la Ley de Control de Esteroides Anabólicos de Diseño de 2014 (DASCA), que reemplazó a dos versiones previas de la Ley de Control de Esteroides Anabólicos (ASCA) aprobadas en 1990 y 2004, respectivamente. El Congreso pretendió que la DASCA eliminara la distinción entre las sustancias antes llamadas "prohormonas" — sustancias esteroideas comercializadas ilegalmente como productos de suplementos dietéticos que eran precursores de los esteroides anabólicos tradicionales o sustancias esteroideas no específicamente listadas en la ASCA anterior — y las sustancias tradicionalmente consideradas esteroides anabólicos como la testosterona, la nandrolona y la trembolona.
La DASCA establece que un fármaco o sustancia hormonal que no esté listada pero que se derive de, o tenga una estructura química sustancialmente similar a, un esteroide anabólico, se considerará un esteroide anabólico si ha sido creado o fabricado con la intención de producir una sustancia que promueva el crecimiento muscular o que de otro modo cause un efecto farmacológico similar al de la testosterona, o que haya sido o se pretenda promover de cualquier manera que sugiera que promoverá cualquier efecto farmacológico similar al de la testosterona.
El metil-1-etiocolenolol está clasificado como sustancia controlada de la Lista III (Schedule III) bajo la Ley de Sustancias Controladas de los Estados Unidos y está prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA). Methyl-1-Alpha es una prohormona ilegal (prohibida) en los Estados Unidos.
En febrero de 2006, Health Canada advirtió a los consumidores que no usaran productos que contuvieran M1T debido a riesgos potencialmente graves para la salud, como trastornos hepáticos y endurecimiento de las arterias.
Para entender Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona, es esencial familiarizarse con su metabolito esteroideo original, la etiocolanolona. Los productos finales del metabolismo de la testosterona y la androstanediona que aparecen en la orina son la androsterona y la etiocolanolona. Estas sustancias tienen una actividad androgénica leve o nula.
Se sabe que la etiocolanolona es un neuroesteroide androstano inhibitorio, que actúa como modulador alostérico positivo del receptor GABA-A, y posee efectos anticonvulsivos. Provoca fiebre, inmunoestimulación y leucocitosis, y se ha utilizado para evaluar la función de la corteza suprarrenal, el rendimiento de la médula ósea, y en enfermedades neoplásicas para estimular el sistema inmune.
En 1956, Kappas, Hellman, Fukushima y Gallagher informaron por primera vez que el metabolito esteroideo etiocolanolona causaba fiebre cuando se administraba al ser humano. Trabajos posteriores confirmaron las propiedades pirogénicas de la etiocolanolona y otros esteroides 5β-H C19, C21 y C24. Estas observaciones fueron especialmente notables ya que describen una actividad biológica poseída por una clase de compuestos que antes se consideraban fisiológicamente inertes, y representan el primer descubrimiento de sustancias pirogénicas de origen endógeno en el ser humano.
Se ha acumulado evidencia de una relación entre los niveles elevados de etiocolanolona no conjugada en el plasma y la fiebre en algunos síndromes clínicos. En algunos pacientes con síndromes adrenogenitales, fiebre mediterránea familiar, granuloma, anencefalia anóxica, carcinoma cortical suprarrenal y cirrosis hepática, la concentración de etiocolanolona en el plasma parece correlacionarse con la aparición de fiebres de otro modo inexplicables.
Estudios han demostrado que los esteroides no pirogénicos en el ser humano, como la androsterona y la 3β-OH etiocolanolona, también son no pirogénicos in vitro. La acción pirogénica de los esteroides parece limitarse a los seres humanos, distinguiéndola de los pirógenos bacterianos. El derivado sintético Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona es estructuralmente lejano de la etiocolanolona que exhibe estos efectos pirogénicos, y está diseñado principalmente por su actividad sobre el receptor de andrógenos, no por propiedades pirogénicas o inmunoestimulantes.
Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona es un esteroide oral activo que tiene una tasa de conversión de aproximadamente 15–20% en la potente prohormona M1T (Metil-1-Testosterona). Es una prohormona metilada. De manera fundamental, este compuesto se convierte en Metil-1-Testosterona (M1T) en aproximadamente 15–20%, y además, M1A ya es un esteroide oral activo por sí mismo, lo que hace que Alpha One sea una prohormona muy potente.
La información confiable sobre la tasa de conversión precisa a M1T es limitada, y Methyl 1-AD ya es un anabólico activo por derecho propio; independientemente de la conversión a M1T, su actividad directa es bastante suficiente.
El metil-1-etiocolenolol se une selectivamente a los receptores de andrógenos (AR) en el tejido muscular, activando vías transcripcionales que aumentan la síntesis de proteínas y la retención de nitrógeno. A diferencia de la testosterona, muestra una afinidad mínima por la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG), lo que aumenta su fracción libre en circulación.
El producto de conversión estrechamente relacionado, M1T, proporciona más conocimiento mecanístico. Se identificó el esteroide de diseño metil-1-testosterona (M1T) y se investigaron su actividad biológica, sus posibles efectos adversos y su metabolismo. La afinidad de M1T por el receptor de andrógenos se probó in vitro utilizando un ensayo de transactivación de AR en levadura. En el ensayo de transactivación de AR en levadura, M1T se caracterizó como un andrógeno potente. En ratas, M1T estimuló de forma dosis-dependiente el peso de la próstata y del músculo elevador del ano tras la administración subcutánea.
M1T exhibe una alta afinidad por el receptor de andrógenos, promoviendo efectos anabólicos dosis-dependientes, como el aumento del peso del músculo elevador del ano y la proliferación prostática en modelos animales, junto con una fuerte actividad androgénica sin propiedades de modulador selectivo. En modelos de roedores mediante el ensayo de Hershberger, se demostró la potencia excepcional de M1T, con la administración subcutánea conduciendo a aumentos dosis-dependientes en el peso del músculo elevador del ano (un marcador de actividad anabólica) y el peso de la próstata ventral (un marcador de actividad androgénica), indicando una fuerte actividad anabólica y androgénica que supera el perfil de la testosterona.
En cuanto a la selectividad tisular, M1T exhibe efectos anabólicos robustos en el músculo mientras también ejerce una influencia androgénica considerable en la próstata, sin las propiedades disociativas características de los moduladores selectivos del receptor de andrógenos (SARM).
El metil-1-etiocolenolol exhibe resistencia metabólica debido a su grupo 17α-metilo, que impide la degradación hepática. En estudios en humanos, el compuesto se excreta predominantemente sin modificar en la orina, con metabolitos menores identificados como dehidrometabolitos. Estos metabolitos son detectables mediante cromatografía de gases-espectrometría de masas (GC-MS) y cromatografía líquida-espectrometría de masas en tándem (LC-MS/MS).
En particular, los esteroides androgénicos anabólicos 17-alfa alquilados parecen ser hepatotóxicos, mientras que los EAA no alquilados parecen no serlo. La sustitución 17α-alquilo retarda el metabolismo hepático del EAA, haciéndolo biodisponible por vía oral.
Para el metabolito M1T en humanos: se confirmó la presencia de M1T en la orina, además de sus principales metabolitos 17α-metil-5α-androst-1-eno-3α,17β-diol y 17α-metil-5α-androstano-3α,17β-diol. Adicionalmente, se detectaron los correspondientes 17-epímeros, así como la 17β-hidroximetil-17α-metil-18-nor-5α-androsta-1,13-dien-3-ona y su 17-epímero, y se monitorearon sus cinéticas de eliminación.
Se reporta que Alpha One (Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona) promueve el aumento de masa muscular magra, ganancias de músculo denso y ganancias de fuerza, y no tiene conversión a estrógenos. Esto es consistente con el perfil de M1T, que es un derivado de la DHT y no puede convertirse en DHT ni en estrógenos. A pesar de la falta de aromatización, ocasionalmente han aparecido reportes de ginecomastia en las comunidades de usuarios.
Los laboratorios antidopaje emplean técnicas avanzadas para identificar el metil-1-etiocolenolol y sus metabolitos: la GC-MS detecta el compuesto original no derivatizado, y la LC-MS/MS detecta los dehidrometabolitos. Los fabricantes a menudo comercializan el compuesto bajo nombres engañosos (p. ej., "epietiocolanolona") para eludir las regulaciones. Su similitud estructural con esteroides endógenos complica su detección, requiriendo espectrometría de masas de alta resolución.
Uso reclamado: Mejora de la masa muscular magra y la fuerza muscular en atletas y culturistas.
Evidencia humana/clínica: Desde un punto de vista científico, la validación de la eficacia de Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona sigue siendo preliminar. Actualmente, hay una falta de estudios clínicos sólidos y revisados por pares que evalúen directamente este compuesto en humanos. No se identificaron ensayos controlados aleatorizados (ECA) publicados que evalúen este compuesto específico en sujetos humanos en una búsqueda de la literatura revisada por pares.
La evidencia de los efectos anabólicos del compuesto se basa casi enteramente en:
Fuerza de la evidencia: Para Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona en sí, no existen ensayos clínicos humanos revisados por pares. La plausibilidad mecanística de la actividad anabólica está respaldada por datos in vitro y en animales sobre compuestos estructuralmente relacionados (principalmente M1T), pero la extrapolación a este compuesto específico es especulativa. La evidencia general de eficacia clínica en humanos se clasifica como ausente/no verificada.
Se reporta que la retención de líquidos es muy común, por lo que la mayoría de los usuarios elige usar este compuesto en una dieta destinada estrictamente al aumento de volumen. El mecanismo molecular subyacente a la retención de líquidos con esteroides anabólicos 17α-alquilados es consistente con la retención de sodio y agua mediada por andrógenos, un efecto de clase documentado para múltiples EAA en la literatura clínica, pero no se ha publicado ningún estudio específico sobre el efecto de este compuesto en los marcadores de composición corporal.
Su efecto puede manifestarse directamente o mediante una conversión del 15–20% hacia la teóricamente más potente Metil-1-testosterona (M1T), un derivado metilado de la testosterona caracterizado por una proporción anabólica-androgénica muy alta. La magnitud de esta conversión en humanos vivos no ha sido formalmente cuantificada en investigaciones revisadas por pares específicas de esta prohormona.
Se anuncia que M1T es altamente anabólico y moderadamente androgénico, y no convertible en estrógenos. Sin embargo, en la literatura científica, se reportó que mostraba propiedades anabólicas del 25% y propiedades androgénicas del 50% en comparación con el propionato de testosterona tras inyección intramuscular en ratas castradas. Esta discrepancia entre las afirmaciones comerciales y los hallazgos de laboratorio es notable.
El efecto principal previsto del compuesto es sobre el músculo esquelético a través de la activación del receptor de andrógenos. Los esteroides anabólicos aumentan la proteína dentro de las células, especialmente en los músculos esqueléticos. El American College of Sports Medicine reconoce que los esteroides androgénicos anabólicos, en presencia de una dieta adecuada, pueden contribuir a aumentos en el peso corporal, a menudo como aumentos de masa magra, y que las ganancias en fuerza muscular logradas mediante ejercicio de alta intensidad y dieta adecuada pueden aumentarse adicionalmente con el uso de EAA en algunos individuos. Estos hallazgos generales a nivel de clase no son específicos de Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona.
El abuso de EAA puede causar efectos adversos, entre los cuales se encuentran efectos hepatotóxicos. Estos efectos incluyen ictericia colestásica y posiblemente peliosis hepática y carcinoma o adenoma hepatocelular. El mecanismo responsable de la hepatotoxicidad inducida por los EAA 17α-alquilados sigue siendo poco entendido. Sin embargo, se ha demostrado repetidamente que el estrés oxidativo está asociado con ella.
Un informe de caso clínicamente documentado identifica específicamente este compuesto como causa de daño hepático grave. Un hombre de 26 años, previamente sano, presentó una historia de tres semanas de ictericia progresiva, prurito, heces color arcilla y orina oscura. El paciente había comenzado a tomar un suplemento de culturismo identificado como Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona, una prohormona/esteroide de diseño anabólico, dos meses antes de la presentación. Reportó no tomar otros medicamentos y no consumir tabaco, drogas ilícitas ni alcohol. El examen reveló ictericia difusa e ictericia escleral. El panel de función hepática reveló AST de 67 U/L, ALT de 106 U/L, fosfatasa alcalina de 166 U/L, y bilirrubina total de 32.5 mg/dL.
Los efectos adversos hepáticos están clásicamente asociados con los EAA 17α-alquilados debido a su capacidad de eludir el metabolismo hepático de primer paso. Los esteroides 17α-alquilados administrados por vía oral se consideran los más hepatotóxicos. Aumentan el número de especies reactivas de oxígeno (ROS), que lesionan directamente el tejido hepático. Esto puede manifestarse como una elevación de las enzimas hepáticas, peliosis hepática, o colestasis aguda distintiva.
Aunque la hepatotoxicidad inducida por EAA 17α-alquilados se ha observado en múltiples ensayos clínicos controlados, no se ha observado con EAA no 17α-alquilados, ni siquiera con dosis suprafisiológicas (hasta 600 mg semanales) de testosterona.
La exposición prolongada a dosis suprafisiológicas de testosterona exógena o esteroides androgénicos anabólicos sintéticos se asocia con una marcada supresión del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal (HPG) a través de mecanismos de retroalimentación negativa que inhiben la secreción de gonadotropinas. Las concentraciones elevadas de andrógenos y estradiol reducen la pulsatilidad de la GnRH a nivel hipotalámico y suprimen la liberación de LH y FSH desde la hipófisis anterior.
Estos cambios resultan en concentraciones intratesticulares reducidas de testosterona, atrofia testicular y espermatogénesis alterada. El cese del uso de EAA no conduce invariablemente a una recuperación completa de la función endocrina. Los estudios observacionales indican que los niveles subnormales de testosterona sérica y las características clínicas de la deficiencia de andrógenos pueden persistir durante meses o incluso años después de la interrupción.
La supresión dosis-dependiente del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal (HPG) está documentada para esta clase de compuestos 17α-alquilados.
Los cambios en el perfil lipídico asociados con esta clase de compuestos incluyen reducciones en el colesterol HDL (reportadas de −20 a −30%) y aumentos en el colesterol LDL (reportados de +15 a 20%). Estas cifras derivan de la documentación de proveedores químicos y no han sido verificadas de forma independiente en ensayos clínicos publicados específicos de este compuesto. Como efecto de clase, los EAA han reportado efectos toxicológicos en los sistemas cardiovascular, hepático y neuroendocrino.
Debido a que Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona no es un modulador selectivo del receptor de andrógenos, se esperan sus efectos androgénicos en tejidos no musculares basados en datos a nivel de clase. M1T exhibe efectos anabólicos robustos en el músculo mientras también ejerce una influencia androgénica considerable en la próstata, sin las propiedades disociativas características de los SARM. Los efectos secundarios reportados por usuarios consistentes con la actividad androgénica incluyen acné y pérdida de cabello, aunque no existen datos controlados específicos de este compuesto que documenten la incidencia de estos efectos.
La siguiente información sobre dosis deriva de las fuentes disponibles y no representa recomendaciones clínicas:
Debido a su potencia, se describe que este compuesto se usa únicamente durante períodos breves de tiempo, mucho más breves que la mayoría de los suplementos esteroideos usados comúnmente.
Contexto importante: Ninguno de estos rangos de dosis derivan de ensayos clínicos controlados en humanos. Se originan en el etiquetado de las empresas de suplementos y en reportes de uso basados en la comunidad. El compuesto es una sustancia controlada en los Estados Unidos, y no existe una dosis terapéutica aprobada por la FDA.
Este compuesto se clasifica como metilado. Se formula como cápsulas o tabletas orales. La vía oral es la única vía documentada de administración humana para este compuesto en el contexto de suplementos.
Esta es la preocupación de seguridad más clínicamente sustanciada. Un informe de caso publicado documenta a un hombre de 26 años que desarrolló ictericia progresiva, prurito, heces color arcilla y orina oscura después de dos meses de tomar un suplemento de culturismo identificado como Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona. Este caso individual, publicado en una revista de gastroenterología revisada por pares, es la evidencia clínica más directa de daño hepático atribuible a este compuesto.
El daño hepático por EAA 17α-alquilados puede manifestarse como una elevación de las enzimas hepáticas, peliosis hepática, o colestasis aguda distintiva. Además, el abuso de EAA durante un período prolongado de tiempo puede inducir el crecimiento de adenoma hepatocelular y cáncer hepatocelular.
El reporte histórico de hepatotoxicidad por EAA puede estar sobreestimado debido a la asociación del culturismo y el entrenamiento de fuerza con elevaciones de ALT y AST independientes del uso de EAA.
Las enzimas hepáticas elevadas (ALT/AST) debido a la 17α-metilación son un efecto reconocido de esta clase de compuestos.
El cese del uso de EAA no conduce invariablemente a una recuperación completa de la función endocrina. Los estudios observacionales indican que los niveles subnormales de testosterona sérica y las características clínicas de la deficiencia de andrógenos pueden persistir durante meses o incluso años después de la interrupción. Este riesgo se aplica a Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona como agonista potente del receptor de andrógenos.
Las reducciones en el colesterol HDL y los aumentos en el colesterol LDL están documentados para los andrógenos 17α-alquilados como clase. Estos cambios lipídicos se asocian con un mayor riesgo cardiovascular con el uso a más largo plazo, consistente con lo publicado para EAA 17α-alquilados relacionados.
El metil-1-etiocolenolol-epietiocolanolona está metilado y conlleva efectos secundarios potencialmente severos, como problemas con la presión arterial, estrés excesivo sobre la función hepática y ginecomastia. La elevación de la presión arterial asociada con el uso de EAA está documentada a nivel de clase, relacionada con la retención de líquidos, el aumento de la masa de glóbulos rojos y los efectos vasculares directos.
No monitorear ni regular cuidadosamente el uso de metil-1-etiocolenolol-epietiocolanolona puede resultar en daño permanente al cuerpo y a la forma en que produce hormonas de manera natural. Esta afirmación, aunque proviene de una fuente no académica, es consistente con la documentación revisada por pares de supresión prolongada del eje HPG tras el uso de EAA. Aunque el uso a corto plazo o de un solo ciclo de EAA suele ir seguido de una restauración parcial o completa de la función del eje HPG, la exposición prolongada o repetida a dosis suprafisiológicas se asocia con un mayor riesgo de disfunción persistente.
No se han publicado estudios de interacción farmacocinética revisados por pares para Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona. A nivel de clase, el riesgo de hepatotoxicidad se amplifica sustancialmente con el uso concurrente de otros esteroides anabólicos orales activos 17α-alquilados. La documentación de la comunidad y los reportes de usuarios advierten enfáticamente contra el uso concurrente de múltiples compuestos metilados. El informe de caso mencionado anteriormente señaló específicamente que el paciente no tomaba otros medicamentos, estableciendo a este compuesto como el único agente causante en el caso documentado de daño hepático grave.
Los esteroides androgénicos anabólicos están prohibidos como sustancias de dopaje en el deporte por la Agencia Mundial Antidopaje. El metil-1-etiocolenolol está clasificado como sustancia controlada de la Lista III bajo la Ley de Sustancias Controladas de los Estados Unidos y está prohibido por la WADA. Cualquier atleta competitivo sujeto a normas antidopaje que use este compuesto se arriesga a la descalificación y a sanciones.
Desde un punto de vista científico, la validación de la eficacia de Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona sigue siendo preliminar. Actualmente, hay una falta de estudios clínicos sólidos y revisados por pares que evalúen directamente este compuesto en humanos.
Los supuestos mecanismos anabólicos del compuesto son plausibles — unión al receptor de andrógenos, promoción de la síntesis de proteínas y retención de nitrógeno — con base en trabajos in vitro y modelos animales que involucran al producto de conversión estructuralmente relacionado M1T. Sin embargo, el compuesto en sí no ha sido objeto de ningún ensayo controlado aleatorizado publicado, estudio de cohorte prospectivo, ni investigación farmacológica formalmente diseñada en sujetos humanos. La única documentación revisada por pares específica en humanos identificada es un informe de caso que describe hepatotoxicidad grave. Todas las afirmaciones de eficacia se originan en materiales comerciales, foros de la comunidad de suplementos y reportes anecdóticos.
El uso a largo plazo o las dosis excesivas de esteroides anabólicos pueden producir riesgos para la salud. Para este compuesto en particular, tanto el daño hepático a corto plazo (documentado en la literatura de casos) como la alteración hormonal a más largo plazo (documentada a nivel de clase de EAA) representan las preocupaciones de seguridad más respaldadas por evidencia.
Condiciones de salud que Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona puede ayudar a apoyar.
Sistemas corporales que Metil-1-Etiocolenolol-Epietiocolanolona puede ayudar a apoyar.