Lactiplantibacillus plantarum
1. Identidad, nomenclatura y clasificación
Nombre actualmente aceptado: Lactiplantibacillus plantarum (Orla-Jensen 1919) Zheng et al. 2020.
Nombres anteriores: Lactobacillus plantarum (Orla-Jensen 1919) Bergey et al. 1923; Lactobacillus arabinosus Fred et al.; Streptobacterium plantarum Orla-Jensen 1919 (basónimo).
Abreviaturas de uso común: L. plantarum, Lpb. plantarum.
La especie fue descrita originalmente como Streptobacterium plantarum por Orla-Jensen en 1919 y fue reclasificada formalmente por Zheng et al. en 2020 en una revisión taxonómica integral publicada en International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology (2020; 70:2782–2858). La taxonomÃa actual del grupo Lactiplantibacillus plantarum comprende 17 especies estrechamente relacionadas que son indistinguibles entre sà mediante la secuenciación del gen 16S rRNA de uso habitual.
La jerarquÃa taxonómica completa ubica al organismo dentro de: organismos celulares → Bacteria → Bacillati → Bacillota → Bacilli → Lactobacillales → Lactobacillaceae → Lactiplantibacillus → Lactiplantibacillus plantarum → Lactiplantibacillus plantarum subsp. plantarum. La cepa tipo posee múltiples designaciones de colecciones de cultivo, entre ellas ATCC 14917, DSM 20174, JCM 1149, LMG 6907, NRRL B-4496 y NCTC 13644.
CaracterÃsticas morfológicas y fisiológicas
El organismo es una bacteria Gram positiva con forma de bacilo; las células individuales son bastones de extremos redondeados, rectos, de generalmente 0.9–1.2 μm de ancho y 3–8 μm de largo, que se presentan de forma individual, en pares o en cadenas cortas. Es una bacteria con forma de bastón recto (bacilo), Gram positiva, no móvil, no formadora de esporas, microaerófila y mesófila. La especie es homofermentativa y aerotolerante, crece a 15 °C pero no a 45 °C, y produce ambos enantiómeros del ácido láctico (D y L). Se estima que crece entre pH 3.4 y 8.8, y puede crecer en el rango de temperatura de 12 °C a 40 °C.
Muchos lactobacilos, incluido L. plantarum, son inusuales en que pueden respirar oxÃgeno y expresar citocromos si el medio de cultivo contiene hemo y menaquinona; en ausencia de estos cofactores, el oxÃgeno es consumido por la NADH-peroxidasa, con peróxido de hidrógeno como intermediario y agua como producto final.
Genoma
El cromosoma de 3,308,274 pb de la cepa modelo WCFS1, un aislado de colonia única de la cepa NCIMB 8826 obtenida originalmente de saliva humana, contiene 3,052 genes codificantes de proteÃnas previstos, de los cuales se pudo asignar una función biológica putativa a 2,120 (70%). L. plantarum posee uno de los genomas más grandes conocidos entre las bacterias del ácido láctico y se considera una especie muy flexible y versátil.
El genoma de WCFS1 contiene dos grandes regiones variables —una de aproximadamente 150 kb y otra de 190 kb— denominadas "islas de estilo de vida" ("lifestyle islands"), ya que codifican en conjunto 293 genes involucrados principalmente en la degradación de azúcares. La especie puede crecer en una amplia variedad de fuentes de azúcar; este rasgo fenotÃpico se refleja en el elevado número de genes que codifican transportadores de azúcares putativos, incluidos 25 complejos completos de enzima II del sistema PTS, un número superado solo por Listeria monocytogenes entre los organismos bien caracterizados.
El análisis del pangenoma de 127 genomas completos de L. plantarum identificó 1,436 genes centrales (core), 414 genes soft-core, 1,858 genes shell y 13,203 genes cloud, lo que pone de relieve la naturaleza abierta del pangenoma de la especie.
Fuentes naturales y formas comunes
El organismo es un miembro ampliamente distribuido del género Lactiplantibacillus y se encuentra comúnmente en muchos productos alimentarios fermentados, asà como en materia vegetal anaerobia. Es una bacteria del ácido láctico heterofermentativa facultativa y versátil, presente en vegetales, carne, pescado y productos lácteos, asà como en el tracto gastrointestinal.
Entre los alimentos en los que L. plantarum aparece de forma natural se incluyen los encurtidos, el chucrut, el kimchi coreano, las aceitunas en salmuera, el pan de masa madre, el ogi nigeriano y diversas frutas y vegetales fermentados, asà como determinadas variedades de queso, embutidos fermentados y estocafÃs (bacalao seco). Las aceitunas de mesa son uno de los alimentos fermentados más antiguos y populares, producidos principalmente en la región mediterránea; sus principales aislados, Lpb. pentosus y Lpb. plantarum, pueden encontrarse en cantidades de alrededor de 108 UFC/g.
L. plantarum fue aislado por primera vez de la saliva, y en función de su capacidad de persistir temporalmente en plantas, el intestino de insectos y el tracto intestinal de animales vertebrados, fue designado como organismo nómada.
Las preparaciones comerciales comunes incluyen:
- Cápsulas y comprimidos liofilizados o deshidratados por congelación, en los que el recuento de células viables se expresa en unidades formadoras de colonias (UFC).
- Polvos probióticos para reconstituir en alimentos o bebidas.
- Productos alimentarios fermentados (chucrut, kimchi, aceitunas de mesa, masa madre, kéfir) en los que L. plantarum aparece de forma natural como parte del microbioma o se añade como cultivo iniciador.
- Cultivos iniciadores para la fabricación de alimentos, utilizados en diversos procesos de fermentación de alimentos que contribuyen a las propiedades organolépticas, el sabor y la textura; y, debido a la producción de ácido láctico y otros compuestos antimicrobianos, también contribuyen a la seguridad de los productos finales.
2. Uso tradicional e histórico
Las bacterias del ácido láctico se han utilizado durante siglos para la fermentación de alimentos y piensos. Los alimentos fermentados han sido tradicionalmente valorados por muchas culturas por sus beneficios para la salud e incluso por sus propiedades terapéuticas. Aunque L. plantarum como especie no fue descrita formalmente hasta 1919, los alimentos fermentados en los que predomina tienen historias sumamente largas en múltiples civilizaciones.
L. plantarum tiene una larga historia de uso en la fermentación de productos lácteos, cárnicos y vegetales, y es una de las especies de Lactobacillus que se encuentra con mayor frecuencia, reconocida desde hace mucho tiempo como organismo de grado alimentario.
En Europa Central y del Este, la fermentación espontánea de vegetales —en particular repollos, pepinos y remolachas— con bacterias del ácido láctico tolerantes a la sal, incluida L. plantarum, se ha practicado durante al menos dos milenios, dando lugar a productos como el chucrut y los vegetales conservados en salmuera, consumidos tanto como alimentos básicos como remedios para molestias digestivas. En la región mediterránea, las aceitunas de mesa se encuentran entre los alimentos fermentados más antiguos y populares, consumidas en toda el área mediterránea, incluidas Italia, España y Grecia. En Asia Oriental, la fermentación de vegetales que da origen al kimchi y productos afines en Corea, asà como diversos encurtidos chinos, representa una tradición paralela de miles de años de antigüedad.
En América Latina, se ha estudiado la biodiversidad de bacterias del ácido láctico (BAL) en la chicha —una bebida fermentada tradicional a base de maÃz del noroeste argentino—; muchos de estos productos fermentados, tÃpicos de culturas indÃgenas, se siguen elaborando en distintos paÃses y regiones del mundo, con frecuencia en comunidades aisladas, y se mantienen como producción casera mediante procesos artesanales.
Tradicionalmente, los alimentos fermentados han sido valorados por muchas culturas por sus beneficios para la salud e incluso por sus propiedades terapéuticas. Los consumidores de todo el mundo son cada vez más conscientes de la relación entre los alimentos fermentados y la salud, y los mercados de los llamados "alimentos funcionales" han venido creciendo en los últimos años.
Es importante señalar que, en todos los usos premodernos, L. plantarum nunca fue identificada explÃcitamente ni añadida intencionalmente como cultivo puro; era un componente intrÃnseco de los alimentos fermentados espontáneamente. La especie no fue identificada de forma aislada hasta principios del siglo XX, y su uso probiótico como cepa definida para aplicaciones de salud es un desarrollo enteramente moderno, posterior a la década de 1990.
3. Componentes clave y compuestos activos
Metabolitos primarios
El genoma de L. plantarum codifica todas las enzimas necesarias para las vÃas de la glucólisis y la fosfocetolasa, y el organismo posee un gran potencial de disipación del piruvato que da lugar a diversos productos finales de fermentación. El producto final metabólico primario es el ácido láctico (ambos enantiómeros, D y L), que acidifica el entorno y confiere propiedades antimicrobianas y de conservación de alimentos.
Bacteriocinas y péptidos antimicrobianos
Se han identificado cepas de L. plantarum a partir de muchos alimentos tradicionales y se han caracterizado sus sistemas enzimáticos (incluidos α-amilasa, esterasa, lipasa, α-glucosidasa, β-glucosidasa, enolasa, fosfocetolasa, lactato deshidrogenasa) y compuestos bioactivos como bacteriocinas, dipéptidos y otros compuestos conservantes.
Las bacteriocinas producidas por L. plantarum son eficaces contra varias bacterias patógenas, incluidos patógenos clÃnicamente relevantes como Listeria monocytogenes, que representa aproximadamente el 50% de las bacterias frente a las cuales las bacteriocinas reportadas muestran actividad. Entre las bacteriocinas individuales destacadas se encuentran plantaricina EF y JK —bacteriocinas de dos péptidos— y el factor de inducción plantaricina A, caracterizado por primera vez a partir de la cepa C11.
La minerÃa genómica mediante las bases de datos BAGEL4 y antiSMASH ha revelado, en cepas individuales, cuatro bacteriocinas en un solo clúster y cuatro regiones de agrupamientos de genes biosintéticos responsables de la producción de compuestos bioactivos. Se están investigando como antimicrobianos de nueva generación bacteriocinas modificadas tales como lantipéptidos, péptidos ciclizados, sactipéptidos, péptidos lineales que contienen azol(in)a, péptidos lasso y bacteriocinas glicosiladas.
Otros metabolitos bioactivos
Los análisis metabolómicos de cepas de L. plantarum han detectado compuestos como el ácido benzoico, el ácido fenilláctico y el ácido 3-(4-hidroxifenil)láctico, que se han asociado con actividades antimicrobianas y relacionadas con la salud. Como parte de la literatura psicobiótica más amplia, las bacterias probióticas, incluidas las cepas de L. plantarum, producen metabolitos neuromoduladores como ácidos grasos de cadena corta (AGCC), neurotransmisores (p. ej., GABA y serotonina) y derivados de indol que influyen en el eje intestino-cerebro.
La caracterización de cepas especÃficas también ha identificado la capacidad de producir vitamina B2 (riboflavina) y vitamina B9 (folatos), además de propiedades antimicrobianas.
Mecanismos establecidos de la acción probiótica
Los mecanismos mediante los cuales las bacterias probióticas, incluida L. plantarum, median beneficios para la salud son: (1) modulación de la microbiota comensal; (2) exclusión o inhibición de patógenos; (3) refuerzo de la barrera epitelial intestinal mediante el aumento de la producción de mucina y la formación de uniones estrechas; (4) modulación del sistema inmunitario; y (5) producción de moléculas bioactivas.
En modelos experimentales, la administración de L. plantarum ha aliviado la colitis al reducir los Ãndices de actividad de la enfermedad, suprimir citocinas proinflamatorias (TNF-α, IL-6, IL-1β) y mitigar el daño del tejido colónico, preservando al mismo tiempo la integridad de la barrera epitelial.
Se ha demostrado que ciertas cepas modulan las vÃas inmunitarias innatas, en particular atenuando la activación de NF-κB mediada por los TLR. La función inmunomoduladora se ha validado en múltiples estudios; por ejemplo, L. plantarum KLDS1.0318 protege el compartimento inmunitario intestinal en ratones, posiblemente mediante la modulación del equilibrio Th1/Th2.
El mecanismo de acción de L. plantarum en el contexto del eje intestino-cerebro incluye la regulación de los niveles de neurotransmisores, en particular serotonina y GABA, y la producción de AGCC.
4. Evidencia cientÃfica por área de uso
4.1 Salud gastrointestinal — SÃndrome del intestino irritable (SII)
El SII es la aplicación clÃnica más extensamente estudiada de L. plantarum. La evidencia es mixta, y se han realizado varios ensayos especÃficos por cepa.
Evidencia positiva de ECA (Lpla33): Para investigar la eficacia clÃnica de L. plantarum Lpla33 (DSM34428), se realizó un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, multicéntrico y de rango de dosis. Trescientos siete adultos de 18 a 70 años con SII de predominio diarreico (SII-D) según los criterios de Roma IV fueron asignados en una proporción 1:1:1 a recibir placebo o L. plantarum Lpla33 a 1 × 109 (1B) o 1 × 1010 (10B) UFC/dÃa durante un perÃodo de intervención de 8 semanas, siendo el resultado principal el cambio en la puntuación total del IBS-SSS. L. plantarum Lpla33 fue bien tolerado y mejoró la gravedad de los sÃntomas del SII con un efecto dependiente de la dosis y una normalización correspondiente de los hábitos intestinales en adultos con SII-D. El estudio fue financiado por Chr. Hansen A/S, fabricante de la cepa, lo cual constituye una limitación por conflicto de interés.
Evidencia positiva de ECA (GTB1â„¢, aislada de té verde): Un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo evaluó L. plantarum APsulloc 331261 (GTB1â„¢) obtenida de hojas de té verde en 27 participantes que cumplÃan los criterios diagnósticos de Roma IV, aleatorizados para recibir GTB1 o placebo durante cuatro semanas. Del total de participantes, el 94.4% y el 62.5% reportaron alivio global de los sÃntomas en los grupos de GTB1 y placebo, respectivamente (p = 0.037); GTB1 redujo significativamente la gravedad y frecuencia del dolor abdominal, la distensión abdominal y la sensación de evacuación incompleta, y las frecuencias de diarrea disminuyeron −45.89% y −26.76% en los grupos de GTB1 y placebo, respectivamente (p = 0.045). Este estudio fue pequeño (n = 27) y, por lo tanto, tiene un poder estadÃstico limitado.
Evidencia negativa de ECA (cepa 299v): Un ensayo aleatorizado, controlado con placebo evaluó la eficacia sintomática de L. plantarum 299v para el alivio del dolor abdominal en pacientes con SII que cumplÃan los criterios de Roma II; los participantes recibieron dos cápsulas de 5 × 109 UFC por cápsula al dÃa durante 8 semanas, evaluándose la gravedad mediante una escala analógica visual. No hubo diferencia significativa en el alivio del dolor abdominal entre los grupos de estudio y placebo (P = 0.800). Ambos grupos presentaron una mejora significativa en las puntuaciones de dolor abdominal a lo largo del perÃodo de estudio, lo que indica un efecto placebo considerable; un tratamiento de 8 semanas con L. plantarum 299v no proporcionó alivio sintomático del dolor abdominal ni de la distensión en pacientes que cumplÃan los criterios de Roma II.
Evidencia positiva de ECA (299v, estudio independiente): En un estudio de diseño paralelo, doble ciego, controlado con placebo, en el que 214 pacientes con SII fueron aleatorizados a recibir una cápsula diaria de L. plantarum 299v (DSM 9843) o placebo durante cuatro semanas, tanto la gravedad del dolor (0.68 ± 0.53 frente a 0.92 ± 0.57, P < 0.05) como la frecuencia diaria (1.01 ± 0.77 frente a 1.71 ± 0.93, P < 0.05) fueron menores con L. plantarum 299v.
Resumen de la evidencia: Los probióticos han mostrado potencial para aliviar los sÃntomas del SII de predominio diarreico; sin embargo, la certeza de la evidencia es baja, y se necesitan ensayos controlados aleatorizados de rango de dosis bien diseñados y con suficiente poder estadÃstico. Los hallazgos de los ensayos con la cepa 299v en particular son contradictorios. Desde el punto de vista regulatorio, la FDA de EE. UU. y la EFSA no han atribuido a la administración de probióticos la prevención o el tratamiento de ninguna enfermedad, y no han aprobado declaraciones de propiedades saludables relacionadas con la administración de probióticos. Health Canada, sin embargo, ha aprobado probióticos multicepa que incluyen L. plantarum (SD5209) combinado con otras cepas como productos para el alivio de los sÃntomas del SII.
4.2 Salud gastrointestinal — Enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y función de la barrera intestinal
La evidencia para la EII (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa) proviene predominantemente de modelos animales preclÃnicos. Experimentos in vivo con L. plantarum P16 han confirmado su potencial para mejorar la colitis ulcerosa al proteger la función de la barrera intestinal, inhibir la secreción de citocinas inflamatorias, promover la producción de AGCC y regular la microbiota intestinal. Estos hallazgos provienen de un modelo murino inducido por DSS, y la evidencia clÃnica en humanos para la EII sigue siendo limitada en la actualidad.
4.3 Actividad antimicrobiana y exclusión de patógenos
Los compuestos antimicrobianos probióticos derivados de L. plantarum pueden inhibir el crecimiento de patógenos en el intestino, garantizando la homeostasis intestinal y contribuyendo a la salud del huésped, y pueden representar alternativas atractivas a los antibióticos convencionales con potencial en varias aplicaciones biomédicas.
Estudios in vitro mostraron que el sobrenadante libre de células de L. plantarum PA21 exhibió actividad antimicrobiana contra los nueve aislados clÃnicos de Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) evaluados y contra tres de 13 aislados clÃnicos de Klebsiella pneumoniae evaluados. Estos hallazgos son in vitro y no establecen directamente la eficacia antimicrobiana clÃnica en humanos.
En estudios con ratones, L. plantarum CRL1506 fue más eficiente que la cepa CRL681 para modular la inmunidad de las mucosas, y las defensas epiteliales intestinales mejoradas y la inmunidad innata inducidas por ambas cepas aumentaron la eliminación de E. coli enterotoxigénica (ETEC), al tiempo que protegÃan contra la inflamación perjudicial.
4.4 Salud cardiovascular y metabolismo lipÃdico
La evidencia emergente indica que L. plantarum podrÃa contribuir a la regulación de los lÃpidos sanguÃneos, aunque los estudios previos reportan una eficacia inconsistente y carecen de claridad mecanicista. Una revisión sistemática y metaanálisis identificó 26 ensayos controlados aleatorizados con 2,104 participantes que examinaron los efectos de la suplementación con L. plantarum sobre los perfiles lipÃdicos.
Un estudio de intervención en humanos investigó la capacidad de reducción del colesterol de L. plantarum ECGC 13110402, una cepa seleccionada por su elevada actividad de hidrolasa de sales biliares, en 49 adultos normocolesterolémicos a levemente hipercolesterolémicos; los criterios de eficacia primarios incluyeron efectos sobre el colesterol total (CT), el LDL-C, el HDL-C y los triacilglicéridos (TAG), biomarcadores inflamatorios y efectos secundarios gastrointestinales, con una intervención de 12 semanas realizada en un diseño paralelo, doble ciego, controlado con placebo y aleatorizado, seguido de un perÃodo de lavado (washout) de cuatro semanas.
Experimentos in vitro han demostrado que L. plantarum N4 exhibió una tasa de reducción del colesterol del 50.27%, junto con una resistencia significativa al ácido (87%), a las sales biliares (51.97%) y a la pepsina (88.28%) en fluidos gastrointestinales simulados. Estos son valores in vitro. El mecanismo propuesto que subyace a la modulación del colesterol involucra la actividad de la hidrolasa de sales biliares (BSH), que hidroliza las sales biliares conjugadas y se cree que promueve la excreción de colesterol.
Fuerza de la evidencia: La base de evidencia sobre la modulación lipÃdica en humanos está creciendo, pero aún se considera inconsistente. El marco de metaanálisis de múltiples estudios proporciona evidencia de calidad moderada, pero los resultados varÃan significativamente entre cepas, dosis y poblaciones.
4.5 Salud mental y el eje intestino-cerebro
La evidencia de revisiones sistemáticas indica que las cepas psicobióticas predominantes pertenecen a los géneros Lactobacillus (45.5%) y Bifidobacterium (29%), con fuentes que incluyen preparaciones comerciales (24%), cepas de origen humano (16%) y cepas de origen alimentario (16%). Lactobacillus plantarum, Bifidobacterium breve y Akkermansia muciniphila demostraron efectos particularmente prometedores; se ha demostrado en numerosos estudios que cepas especÃficas de L. plantarum (JYLP-326, CR12, P72, 299v y GM11) son eficaces para aliviar sÃntomas de depresión, ansiedad y disfunción cognitiva.
ECA en humanos (ansiedad y depresión): Un estudio evaluó los efectos potenciales de L. plantarum JYLP-326 en estudiantes universitarios con ansiedad ante los exámenes; se inscribieron sesenta estudiantes ansiosos, asignados aleatoriamente a los grupos de placebo y probiótico, ambos instruidos para tomar los productos dos veces al dÃa durante tres semanas, utilizándose cuestionarios de ansiedad, depresión e insomnio para medir los estados mentales al inicio y al final del estudio; los resultados sugirieron que la administración de JYLP-326 podrÃa aliviar los sÃntomas de ansiedad, depresión e insomnio en estudiantes con ansiedad ante los exámenes.
En un estudio clÃnico independiente, la suplementación con el probiótico L. plantarum 299v mejoró trastornos metabólicos y aumentó los niveles de glicerofosfocolina oxidada (oxPC) en pacientes con depresión mayor.
En un estudio preclÃnico (en ratones), L. plantarum CR12 atenuó significativamente los déficits cognitivos y mentales en un modelo de estrés leve crónico impredecible, en parte explicado por una reconfiguración de la composición del microbioma y una mayor formación de AGCC en el intestino; los autores propusieron que L. plantarum como probiótico podrÃa traducirse en un nuevo enfoque dirigido a la microbiota para el manejo de enfermedades metabólicas y neurodegenerativas.
Fuerza de la evidencia: La evidencia clÃnica en humanos es preliminar y consiste principalmente en ensayos pequeños de un solo centro. La mayor parte de la comprensión mecanicista proviene de modelos animales. El campo evoluciona rápidamente, pero aún se necesitan ensayos en humanos de alta calidad y con suficiente poder estadÃstico.
4.6 Modulación inmunitaria
Se ha reportado en múltiples estudios que L. plantarum valida su función inmunomoduladora. Los probióticos ayudan a mantener la homeostasis de la microbiota intestinal, protegen la barrera de la mucosa intestinal, protegen al huésped de microorganismos patógenos, mejoran la función de defensa del organismo y refuerzan la inmunidad.
Para varias cepas de origen alimentario, se han documentado efectos beneficiosos en estudios in vitro e in vivo, asà como en ensayos en humanos. Sin embargo, las dosis, el tiempo de tratamiento y los mecanismos moleculares aún no se han definido por completo, y los estudios en curso deberÃan evaluar la eficacia de cada probiótico en términos de dosis adecuadas y tiempo de tratamiento para la mejora de enfermedades especÃficas, teniendo en cuenta la especificidad de cepa.
Fuerza de la evidencia: Los efectos inmunomoduladores están bien respaldados en modelos animales y en estudios in vitro; la evidencia clÃnica en humanos es favorable, pero requiere mayor replicación en ensayos más grandes y homogéneos.
4.7 Salud bucal
Una revisión sistemática y metaanálisis de la suplementación probiótica con L. plantarum evaluó 11,831 registros; 135 estudios fueron valorados cualitativamente y 18 se incluyeron en el metaanálisis. La revisión demostró que la suplementación probiótica con L. plantarum, ya sea sola o en combinación, podÃa mejorar significativamente los resultados en pacientes con determinadas afecciones médicas; el metaanálisis reveló beneficios notables en la salud periodontal, evidenciados por una reducción de la profundidad de bolsa y del sangrado al sondaje (p < 0.001), y en la salud gastroenterológica, marcados por reducciones significativas del dolor abdominal (p < 0.001).
L. plantarum 299v, a lo largo de 69 estudios revisados en una revisión de alcance sistemática de 2025, mejoró de forma efectiva los sÃntomas gastrointestinales, potenció la salud bucal y redujo la inflamación sistémica.
Fuerza de la evidencia: La evidencia periodontal del metaanálisis proporciona un respaldo moderado, aunque los estudios incluidos son heterogéneos en cuanto a diseño y duración del seguimiento.
5. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas
- Sistema gastrointestinal: alivio de los sÃntomas del SII, modulación de la microbiota intestinal, protección de la barrera intestinal, exclusión de patógenos, EII (evidencia preclÃnica).
- Sistema inmunitario: modulación de la inmunidad innata y adaptativa (equilibrio Th1/Th2, atenuación de la vÃa NF-κB, regulación al alza de IL-10, regulación de citocinas).
- Sistema cardiovascular: metabolismo del colesterol a través de la actividad de la hidrolasa de sales biliares; evidencia emergente de efectos hipolipemiantes en ensayos en humanos.
- Sistema nervioso central / Salud mental: modulación del eje intestino-cerebro, producción de AGCC y neurotransmisores (serotonina, GABA), sÃntomas asociados a ansiedad y depresión en ensayos preliminares en humanos.
- Cavidad bucal: salud periodontal (reducción de la profundidad de bolsa y del sangrado).
- Sistema metabólico: se ha señalado el potencial del probiótico en el manejo de enfermedades inflamatorias intestinales, sÃndromes metabólicos, dislipidemia, hipercolesterolemia, obesidad y diabetes, con mecanismos que incluyen la modulación de la microbiota intestinal, la reducción de la inflamación y la mejora de las funciones metabólicas.
- Defensa antimicrobiana: producción de bacteriocinas, ácidos orgánicos y peróxido de hidrógeno activos frente a una variedad de patógenos Gram positivos y Gram negativos.
6. Formas de dosificación y dosis reportadas en estudios clÃnicos
L. plantarum se utiliza en investigación y suplementación en varias formas. Las dosis se expresan en unidades formadoras de colonias (UFC). Las siguientes dosis reflejan las reportadas especÃficamente en las fuentes clÃnicas o regulatorias citadas:
- L. plantarum Lpla33 (DSM34428): 1 × 109 UFC/dÃa o 1 × 1010 UFC/dÃa, administradas durante un perÃodo de 8 semanas en adultos con SII-D en un ECA de rango de dosis.
- L. plantarum 299v: dos cápsulas de 5 × 109 UFC por cápsula (total 1010 UFC/dÃa) o una cápsula al dÃa, durante 8 semanas, en ensayos de SII.
- L. plantarum JYLP-326: producto administrado dos veces al dÃa durante tres semanas a estudiantes universitarios ansiosos.
- En estudios de seguridad en ratas, L. plantarum Dad-13 se administró por vÃa oral en una dosis elevada de 1011 UFC/rata/dÃa durante 28 dÃas, con monitoreo de la viabilidad, el peso de los órganos y la bioquÃmica sanguÃnea; no se observaron efectos adversos significativos.
- L. plantarum está disponible en formulaciones de hasta 1.5 × 1010 UFC dos veces al dÃa y se utiliza en diversos trastornos.
- En aplicaciones como aditivo para ensilaje evaluadas por la EFSA, se utilizó una concentración mÃnima propuesta de 1 × 109 UFC/kg de material vegetal fresco.
Las dosis, el tiempo de tratamiento y los mecanismos moleculares aún no se han definido completamente para la mayorÃa de las indicaciones, y los estudios futuros deberÃan evaluar la eficacia de cada cepa probiótica en términos de dosis adecuadas y tiempo de tratamiento para la mejora de enfermedades especÃficas.
7. Consideraciones de seguridad
Estatus regulatorio de seguridad
Lactiplantibacillus plantarum es reconocida generalmente como segura (GRAS) por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y cumple los requisitos para el estatus de presunción cualificada de seguridad (QPS) de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). La EFSA considera que la especie bacteriana L. plantarum es apta para el enfoque de presunción cualificada de seguridad (QPS) en la evaluación de la seguridad.
Resistencia a antibióticos
La EFSA anunció directrices de evaluación de seguridad para probióticos centradas en la resistencia antimicrobiana (RAM), y estableció como obligatorio examinar la susceptibilidad de todas las cepas bacterianas utilizadas como aditivos para piensos frente a los antibióticos más relevantes; debe determinarse la concentración mÃnima inhibitoria (CMI) para nueve antibióticos, incluidos ampicilina, vancomicina y tetraciclina; una resistencia superior a los valores de corte microbiológicos definidos por la EFSA se considera indicativa de resistencia adquirida, y se requiere información genética adicional en función de la RAM.
En el caso de L. plantarum DSM 34271, la identidad de la cepa se estableció claramente y no mostró resistencia adquirida a antibióticos de importancia humana y veterinaria; el Grupo FEEDAP de la EFSA concluyó que la preparación es segura para las especies destinatarias, los consumidores y el medio ambiente.
Riesgo ocupacional y de inhalación
En cuanto a la seguridad de los usuarios en el contexto de la manipulación industrial de preparaciones de L. plantarum, el aditivo debe considerarse un sensibilizante cutáneo y respiratorio, y la exposición de los usuarios por vÃas dérmica y respiratoria se considera un riesgo.
Riesgo de infección en poblaciones vulnerables
Varios riesgos significativos pueden potencialmente presentarse cuando se suplementan probióticos en humanos, incluidos el riesgo de infección, el deterioro del metabolismo, el deterioro de la inmunidad y la transferencia de genes de resistencia a antibióticos; varios estudios han reportado casos de bacteriemia asociada al género Lactobacillus. La seguridad de las nuevas cepas probióticas debe estudiarse de manera especÃfica por cepa, ya que las bacterias probióticas son especÃficas de cepa en sus propiedades y riesgos.
Especificidad de cepa
Diferentes probióticos muestran diferentes capacidades inmunomoduladoras, y los perfiles de seguridad son igualmente dependientes de la cepa. El conjunto de evidencia respalda que la especie en su conjunto posee un sólido historial general de seguridad acumulado a lo largo de siglos de uso alimentario, pero las cepas comerciales individuales requieren una evaluación regulatoria y clÃnica individual. Desde el punto de vista regulatorio, la FDA de EE. UU. y la EFSA no han atribuido a la administración de probióticos la prevención o el tratamiento de ninguna enfermedad, y no han aprobado ninguna declaración de propiedades saludables relacionada con la administración de probióticos.
Consideraciones de estabilidad
Los recuentos viables de L. plantarum almacenada en condiciones de refrigeración (4 °C) se mantienen elevados, mientras que se observa una reducción considerable de los recuentos cuando se almacena a temperatura ambiente (25 ± 1 °C). Esto tiene implicaciones prácticas para la vida útil y la potencia de las preparaciones de suplementos dietéticos, e informa las recomendaciones de almacenamiento.
Referencias