Té del Labrador (Rhododendron groenlandicum y especies relacionadas): una referencia integral
1. Identidad y clasificación botánica
1.1 Especies y nomenclatura
Té del Labrador es un nombre común para tres arbustos de hoja perenne estrechamente relacionados del género Rhododendron, asà como una infusión herbal tradicionalmente elaborada con sus hojas. Las tres especies utilizadas para preparar el té del Labrador son arbustos bajos, de crecimiento lento, con hojas perennes: Rhododendron tomentosum (té del Labrador del norte, anteriormente Ledum palustre), Rhododendron groenlandicum (té del Labrador de turbera, anteriormente Ledum groenlandicum o Ledum latifolium), y Rhododendron neoglandulosum (té del Labrador occidental, o té de los tramperos, anteriormente Ledum glandulosum o Ledum columbianum).
Rhododendron groenlandicum (anteriormente Ledum groenlandicum o Ledum latifolium), conocido por los nombres comunes de té del Labrador de turbera, té de muskeg, té de pantano, en el norte de Canadá té de la BahÃa de Hudson, y en groenlandés Qajaasaq, es una especie de arbusto con flores de la familia Ericaceae. El té del Labrador, conocido durante muchos años como Ledum groenlandicum Oeder, fue incluido en el género Rhododendron en 1990.
En latÃn, la planta se designa Rhododendron groenlandicum (Oeder) Kron & Judd, también llamada Ledum groenlandicum Oeder; en inglés se conoce como bog Labrador-tea, swamp tea, Hudson's Bay tea y Haida tea; en francés como thé du Labrador, thé velouté y bois de savane. También se la denomina Eskimo Tea e Indian Tea.
El nombre anterior de la especie relacionada Ledum palustre probablemente deriva de la palabra latina laedere — "herir", que puede referirse a su intensa fragancia capaz de provocar dolor de cabeza, y de la palabra palus — "pantano", en relación con su hábitat.
1.2 MorfologÃa y hábitat
El té del Labrador se describe como un arbusto perenne aromático y desgarbado que crece en los suelos turbosos de turberas, muskegs, pantanos y bosques de conÃferas húmedos. Encontrada en las partes septentrionales de América del Norte y en Groenlandia, R. groenlandicum crece principalmente en turberas y otros humedales, que suelen ser ambientes frÃos, ácidos y pobres en nutrientes.
Es un arbusto bajo que crece hasta 50 cm (20 pulgadas) de altura —rara vez hasta 2 m (6 pies 7 pulgadas)— con hojas perennes de 2 a 6 cm de largo y 3 a 15 mm de ancho. Las hojas están arrugadas en la parte superior con una cutÃcula cerosa gruesa y tienen una textura coriácea. La superficie inferior de las hojas maduras presenta una densa capa de pelos lanosos de color óxido, y los márgenes son revolutos (enrollados hacia abajo). Las hojas coriáceas están cubiertas de glándulas resinosas y son fragantes, con un aroma penetrante al triturarlas.
De diez a treinta y cinco flores se agrupan en vistosos racimos terminales; la corola es blanca y profundamente dividida en cinco lóbulos; los estambres se extienden bien por encima de la corola. Las flores blancas se forman en el arbusto en racimos de mayo a julio.
1.3 Relaciones familiares y especies similares
Las tres especies de té del Labrador pertenecen a la familia de las ericáceas (Ericaceae) y son plantas de los humedales subárticos y boreales. Esta familia también incluye a los arándanos azules, los arándanos rojos y los mirtilos. La planta no debe confundirse con Rhododendron tomentosum subsp. subarcticum (té del Labrador del norte), Kalmia microphylla (laurel de pantano) o Andromeda polifolia (romero de pantano), ya que las tres contienen alcaloides tóxicos conocidos por ser venenosos para el ganado.
2. Uso tradicional e histórico
2.1 Tradiciones indÃgenas de América del Norte
El té del Labrador se ha utilizado durante siglos como bebida medicinal entre los pueblos dene e inuit, atabascanos y otras culturas indÃgenas de América del Norte. Los atabascanos y otros pueblos indÃgenas preparan las hojas como bebida. Los pomo, kashaya, tolowa y yurok han utilizado las hojas del té del Labrador como infusión medicinal, especialmente para la tos y los resfriados.
Los inuit y los cree lo utilizaban para tratar una amplia variedad de dolencias, incluidas afecciones respiratorias como resfriados, tos, dolor de garganta, respiración superficial y tuberculosis, asà como afecciones dolorosas como dolores de cabeza, dolor de muelas, reumatismo, inflamaciones, dolor cardÃaco y torácico, infecciones, llagas en los pies y dolor de estómago.
Los pueblos indÃgenas fueron los primeros en aprovechar el té del Labrador, principalmente por sus propiedades medicinales. Lo utilizaban para tratar problemas respiratorios, digestivos y renales, asà como reumatismo, escorbuto y dolores de cabeza; también se usaba como purificador de la sangre.
Las hojas y ramitas se emplearon en la medicina tradicional amerindia para tratar diversas patologÃas, como enfermedades inflamatorias, asma, reumatismo, quemaduras y enfermedades del hÃgado.
2.2 Preparaciones y modos de uso
Grupos como los inuit, cree, ojibwe y makah preparaban infusiones a partir de las hojas perennes para aliviar resfriados, dolores de cabeza, dolor de garganta y afecciones pulmonares como la tos y la neumonÃa. El té se preparaba haciendo hervir a fuego lento un puñado de hojas en agua durante 15 a 20 minutos, a menudo endulzado con azúcar de arce, y se consumÃa caliente o frÃo como tónico diario.
Las hojas de R. groenlandicum se han utilizado como astringente y para tratar la disenterÃa y la diarrea. Se ha recomendado una decocción más concentrada para uso externo en casos de picazón y enrojecimiento de la piel (por ejemplo, por hiedra venenosa). Las hojas en infusión también se han utilizado para enfermedades cardÃacas, indigestión, diarrea y para facilitar el parto.
Se pueden usar tanto las hojas como las flores. Las hojas están disponibles para cosecha durante todo el año.
2.3 Uso europeo y posterior al contacto
Los colonos europeos adoptaron esta práctica durante épocas de escasez de té, como la Guerra de Independencia estadounidense, aprendiendo el método de comunidades de las Primeras Naciones. La especie relacionada R. tomentosum, como Ledum palustre, fue integrada a la medicina escolar formal por Linneo en 1775. Al menos desde el siglo XVIII se ha utilizado en la etnomedicina para el tratamiento de diversas dolencias, como reumatismo, tos, resfrÃo y picaduras de insectos, asà como repelente.
2.4 Usos culinarios y otros usos
Además, las hojas secas del té del Labrador se usan para sazonar carne, sopas, salsas, ensaladas, cerveza, pasteles y otros platos. Los extractos botánicos de las hojas se han utilizado para crear productos naturales para el cuidado de la piel por empresas de Quebec y Terranova y Labrador.
3. Principales constituyentes y compuestos activos
3.1 Panorama de las clases fitoquÃmicas
El té del Labrador, refiriéndose principalmente a Rhododendron groenlandicum y especies relacionadas de la subsección Ledum, contiene una variedad de compuestos bioactivos, incluidos aceites esenciales, terpenoides, flavonoides y taninos.
Las especies de Rhododendron subsect. Ledum son ricas en diversos metabolitos secundarios, siendo los flavonoides, los ácidos fenólicos y los terpenoides los componentes principales. Se han identificado flavonoides, incluidos derivados de quercetina, kaempferol y miricetina, como constituyentes abundantes. Los ácidos fenólicos, como el ácido gálico, el ácido elágico y derivados del ácido cafeico, también son predominantes. Los terpenoides, incluidos monoterpenos y sesquiterpenos, contribuyen a la complejidad quÃmica de estas plantas. Además, se ha determinado la presencia de cumarinas (fraxetina, fraxina, esculina, etc.) y compuestos triterpénicos (taxerol, uvaol, ácido ursólico, esteroles) en estas plantas.
3.2 Fracción de aceite esencial
Los aceites esenciales constituyen entre el 0,3% y el 2,5% del peso seco de la hoja en R. groenlandicum, compuestos principalmente por sesquiterpenos y monoterpenos como el ledol, el palustrol, el sabineno, el limoneno, el p-cimeno y el α-pineno. Las hojas contienen aceite volátil en un 0,3% a 2,5%, incluidos los sesquiterpenos ledol y palustrol (alcanfor de ledum), junto con ácido valérico y otros ácidos volátiles, ericolina y ericinol.
Las variaciones entre especies influyen en el perfil quÃmico: R. groenlandicum presenta niveles más bajos de grayanotoxina y ledol, pero proporciones más altas de sabineno (hasta 11,9%) y α-selineno (19,8%), lo que potencia su aroma más suave; en contraste, R. neoglandulosum muestra un contenido elevado de ledol, lo que contribuye a un aroma más intenso.
3.3 Glucósidos fenólicos y taninos
Entre los compuestos beneficiosos se incluyen flavonoides como la quercetina y la hiperósida, que actúan como antioxidantes, junto con la arbutina, un glucósido fenólico reconocido por sus propiedades antisépticas urinarias, y taninos que representan del 8% al 17% del material foliar. Los constituyentes reportados de L. latifolium incluyen ácido tánico, arbutina, resina y sales minerales.
3.4 Grayanotoxinas (diterpenoides tóxicos)
Entre las principales toxinas se encuentran las grayanotoxinas, un grupo de diterpenoides neurotóxicos presentes en cantidades variables entre especies, alcanzando R. tomentosum hasta un 30,5% del aceite esencial en algunas poblaciones, con niveles notablemente más bajos o ausentes en ciertas muestras de R. groenlandicum. La grayanotoxina es un diterpeno cÃclico con actividad biológica similar a la de los alcaloides de Veratrum. Los sÃntomas de intoxicación incluyen mareos, hipotensión, vómitos, falta de coordinación y, finalmente, parálisis progresiva.
Ciertas especies de rododendro contienen grayanotoxinas (también llamadas andromedotoxinas), que abren los canales de sodio.
3.5 Catequinas y fenólicos adipogénicos
Eid et al., en 2016, determinaron que la catequina y la epicatequina, en combinación, podrÃan ser los compuestos clave responsables de la actividad adipogénica del extracto etanólico crudo de hoja de té del Labrador. Se han descrito efectos adipogénicos para (+)-catequina, (−)-epicatequina y quercetina, en orden decreciente de potencia, siendo la combinación de las primeras dos la que produce el mayor potencial adipogénico.
3.6 Compuestos triterpénicos
Utilizando una lÃnea celular de LMA tanto en estudios in vitro como in vivo, asà como estudios in vitro con muestras primarias de pacientes humanos con LMA, un estudio demostró por primera vez que los extractos de té del Labrador del norte pueden ejercer actividad anti-LMA y que esto podrÃa atribuirse al ácido ursólico como componente constituyente. El ácido ursólico, un triterpenoide pentacÃclico, se ha identificado entre los compuestos triterpénicos de este grupo de plantas.
4. Evidencia cientÃfica por área de uso
4.1 Actividad antioxidante
En un estudio publicado en el Journal of Ethnopharmacology (2007), se investigaron las actividades antioxidante, antiinflamatoria y anticancerÃgena de extractos metanólicos crudos de hojas y ramitas de Ledum groenlandicum. Ambos extractos mostraron una fuerte actividad antioxidante mediante el método ORAC y un ensayo basado en células.
Los estudios han demostrado que estas plantas poseen propiedades antioxidantes, que les permiten eliminar radicales libres y mitigar el estrés oxidativo. El té del Labrador es una valiosa fuente de ácido ascórbico, con actividad tónica, digestiva y relajante.
Fuerza de la evidencia: La evidencia antioxidante para el té del Labrador actualmente se limita a ensayos in vitro y basados en células. No se han realizado ensayos clÃnicos controlados en humanos sobre los criterios de valoración antioxidantes.
4.2 Actividad antiinflamatoria
En un estudio de extractos metanólicos crudos de hojas y ramitas de Ledum groenlandicum, ambos extractos mostraron una fuerte actividad antioxidante mediante el método ORAC y un ensayo basado en células. Además, los extractos de ramitas y hojas mostraron una actividad antiinflamatoria significativa, inhibiendo la liberación de óxido nÃtrico (NO) en un 28% y un 17%, respectivamente, a 25 μg/ml en macrófagos RAW 264.7 estimulados con LPS. En comparación, el N(G)-nitro-L-arginina metil éster (L-NAME), un inhibidor de la óxido nÃtrico sintasa, redujo la liberación de NO en un 24% a 25 μg/ml.
El aceite esencial de especies relacionadas, con su rica fracción polifenólica, posee potencial analgésico, antiinflamatorio, antimicrobiano, antiviral, antifúngico e insecticida, demostrado mediante estudios in vivo e in vitro.
Fuerza de la evidencia: Los datos antiinflamatorios provienen de estudios in vitro con cultivos celulares y macrófagos. No hay ensayos clÃnicos en humanos publicados que examinen especÃficamente la actividad antiinflamatoria del té del Labrador.
4.3 Actividad antidiabética y efectos metabólicos
Los investigadores identificaron al té del Labrador [Rhododendron groenlandicum L. (Ericaceae)] como una planta antidiabética potencial de la farmacopea tradicional de los cree de la BahÃa James Oriental. Fue identificada como planta antidiabética mediante un estudio etnobotánico realizado en estrecha colaboración con las naciones cree del norte de Quebec, en Canadá.
Utilizando un modelo de obesidad inducida por dieta (DIO) en ratones, los investigadores estudiaron el efecto antidiabético del té del Labrador, una bebida e infusión medicinal usada por las Naciones Cree del norte de Quebec. Se dividieron ratones C57BL/6 en cinco grupos y se les administró alimento estándar o dieta alta en grasas durante 8 semanas hasta que se volvieron obesos y resistentes a la insulina. El tratamiento comenzó agregando el extracto de la planta en tres dosis (125, 250 y 500 mg/kg) a la dieta alta en grasas durante otras 8 semanas.
El té del Labrador redujo significativamente la glucemia en un 13%, la respuesta a una prueba de tolerancia oral a la glucosa en un 18,2%, y la insulina plasmática en un 65%, mientras prevenÃa la esteatosis hepática (reducción del 42% en los niveles de triglicéridos hepáticos) en los ratones DIO.
En un estudio posterior, los investigadores evaluaron los posibles efectos renoprotectores de la planta. Se administró Rhododendron groenlandicum a 250 mg/kg/dÃa a ratones alimentados con dieta alta en grasas durante 8 semanas para inducir obesidad y diabetes leve. Se observó una tendencia de R. groenlandicum a mejorar la microalbuminuria, con valores del cociente albúmina-creatinina (ACR) que se redujeron de 0,69 a 0,53. El valor de fibrosis renal fue originalmente de 4,85 unidades arbitrarias (UA) en ratones alimentados con dieta alta en grasas, y descendió a 3,27 UA tras recibir tratamiento con R. groenlandicum. Rhododendron groenlandicum también redujo la esteatosis renal en casi la mitad.
La planta medicinal tradicional, té del Labrador (Rhododendron groenlandicum), presente en la farmacopea de los cree de Eeyou Istchee, ha mostrado actividad similar a la de las glitazonas en el bioensayo de adipogénesis de células 3T3-L1. Esta actividad se ha atribuido a compuestos fenólicos, que se ha demostrado varÃan en la planta en función de parámetros de insolación.
Los resultados demuestran que la mezcla de (+)-catequina y (−)-epicatequina es responsable de la actividad adipogénica del té del Labrador, lo que aporta evidencia adicional del potencial antidiabético de R. groenlandicum y brinda nuevas oportunidades para caracterizar los principios activos en fluidos biológicos o en preparaciones tradicionales.
Fuerza de la evidencia: La evidencia antidiabética del té del Labrador es prometedora, pero se limita a bioensayos in vitro y modelos en roedores (ratones). No se han publicado ensayos clÃnicos en humanos sobre criterios de valoración antidiabéticos.
4.4 Actividad renoprotectora (protección renal)
El tratamiento con R. groenlandicum mejora la microalbuminuria y reduce significativamente la fibrosis y la esteatosis renal en modelos in vivo con ratones, como se señaló anteriormente. Los investigadores concluyen que varias plantas antidiabéticas cree ejercen actividad antiapoptótica que puede ser relevante en el contexto de la nefropatÃa diabética (ND), que afecta a una proporción significativa de los diabéticos cree.
Fuerza de la evidencia: Los efectos renoprotectores se han demostrado únicamente en modelos animales. No hay datos disponibles en humanos.
4.5 Actividad antimicrobiana
En un estudio publicado, se investigó Fusobacterium nucleatum, una bacteria anaerobia gramnegativa fuertemente asociada con la halitosis. Se evaluaron los aceites esenciales (AE) de té del Labrador (Rhododendron groenlandicum), menta y ajedrea de invierno por sus efectos sobre el crecimiento, la formación y erradicación de biopelÃculas, y la producción de compuestos sulfurados volátiles (CSV) por parte de F. nucleatum. Mediante un ensayo de microdilución en caldo, el AE de ajedrea de invierno y, en menor medida, el de té del Labrador y menta mostraron actividad antibacteriana contra F. nucleatum. Un tratamiento de biopelÃculas preformadas de F. nucleatum con AE también disminuyó significativamente la viabilidad bacteriana, según lo determinado por un ensayo de luminiscencia que monitorea la producción de trifosfato de adenosina. Se descubrió que los AE permeabilizan la membrana celular bacteriana, lo que sugiere que esta representa el objetivo de los AE evaluados. Los tres AE fueron capaces de reducir de manera dependiente de la dosis la producción de CSV por parte de F. nucleatum.
Este estudio respalda el potencial del AE de té del Labrador, menta y ajedrea de invierno como agentes prometedores para controlar la halitosis y promover la salud bucal.
Fuerza de la evidencia: La evidencia antimicrobiana se limita a estudios in vitro que utilizan fracciones aisladas de aceite esencial. No se han realizado ensayos clÃnicos que evalúen la eficacia antimicrobiana en humanos.
4.6 Actividad anticancerÃgena/antitumoral
El té del Labrador del norte, o Rhododendron tomentosum Harmaja (también conocido como Ledum palustre subsp. decumbens) o "té de la tundra", es una planta medicinal utilizada por pueblos indÃgenas en Alaska, Canadá y Groenlandia. Las investigaciones de laboratorio sobre el té del Labrador del norte, y otros miembros de la familia del té del Labrador, como fuentes botánicas de compuestos anticancerÃgenos han sido limitadas. Utilizando una lÃnea celular de LMA tanto en estudios in vitro como in vivo, asà como estudios in vitro con muestras primarias de pacientes humanos con LMA, un estudio demostró por primera vez que los extractos de té del Labrador del norte pueden ejercer actividad anti-LMA y que esto podrÃa atribuirse al ácido ursólico como componente constituyente.
El potencial anticancerÃgeno de Rhododendron subsect. Ledum aún está en investigación, pero se cree que involucra diversos mecanismos. Los flavonoides y los ácidos fenólicos podrÃan inducir apoptosis (muerte celular programada) en células cancerosas.
Investigaciones cientÃficas recientes han reportado propiedades antidiabéticas, antioxidantes y anticancerÃgenas prometedoras.
Fuerza de la evidencia: Los datos anticancerÃgenos son preliminares y derivan casi en su totalidad de experimentos in vitro con lÃneas celulares y modelos animales in vivo. No existen ensayos clÃnicos en humanos. Esta área de investigación debe considerarse exploratoria.
4.7 Sistema respiratorio
El té del Labrador tiene un largo historial etnobotánico de uso para afecciones respiratorias. El té del Labrador (Ledum groenlandicum Retzius) es una ericácea ampliamente distribuida en América del Norte. Las hojas y ramitas se utilizaron en la medicina tradicional de los nativos americanos para tratar varias patologÃas inflamatorias, como asma, reumatismo y quemaduras. Sin embargo, no se han realizado ensayos clÃnicos controlados para evaluar su eficacia especÃficamente en afecciones respiratorias.
4.8 Actividad insecticida
En agricultura, sus propiedades insecticidas pueden ser útiles para controlar plagas. Se ha comprobado que el aceite esencial posee potencial analgésico, antiinflamatorio, antimicrobiano, antiviral, antifúngico e insecticida. La evidencia aquà proviene principalmente de estudios de laboratorio y no de ensayos de campo o clÃnicos.
5. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas
Una revisión sistemática de PMC de 2024 resume las posibles actividades biológicas de estas plantas, que incluyen efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antimicrobianos, antitumorales, hipoglucemiantes, hepatoprotectores, neuroprotectores y cardioprotectores. Los sistemas corporales y áreas de salud especÃficos asociados al té del Labrador, tanto en la práctica tradicional como en la literatura cientÃfica, incluyen:
- Sistema respiratorio: Usado tradicionalmente para resfriados, tos, dolor de garganta, tuberculosis, asma y respiración superficial.
- Sistema metabólico (glucemia y sensibilidad a la insulina): Investigado cientÃficamente en modelos de roedores como agente antidiabético potencial.
- Sistema renal (riñones): Estudiado en modelos de ratones por sus efectos protectores contra la nefropatÃa diabética, la fibrosis y la microalbuminuria.
- Sistema musculoesquelético: Uso tradicional para reumatismo, dolor articular y artritis.
- Sistema gastrointestinal: Uso tradicional para disenterÃa, diarrea, indigestión y como tónico digestivo.
- Salud bucal: Evidencia in vitro de efectos antibacterianos contra bacterias causantes de halitosis.
- Sistema dermatológico: Uso externo en la medicina tradicional para quemaduras, irritación cutánea (por ejemplo, por hiedra venenosa) y enrojecimiento; interés comercial emergente en aplicaciones para el cuidado de la piel.
- OncologÃa (exploratorio): Evidencia preliminar in vitro y en animales de actividad antileucémica y anticancerÃgena en general.
6. Formas, preparaciones y dosis reportadas en los estudios
6.1 Formas de preparación comunes
Las hojas son la parte más comúnmente utilizada para infusiones y decocciones medicinales, y se preparan poniéndolas en infusión en agua caliente o hirviendo. El té del Labrador se elabora comúnmente agregando 1 cucharadita (5 mL) de hojas secas a 1 taza (250 mL) de agua hirviendo, dejándolo reposar de 3 a 10 minutos; deben retirarse las hojas. La receta común para preparar té del Labrador consiste en agregar una cucharadita de hojas secas a una taza de agua hirviendo y dejar reposar durante 5 minutos. A menudo se endulza o se enriquece con otros sabores.
Los aceites esenciales se extraen mediante destilación por vapor, un método que aÃsla eficazmente los componentes volátiles.
6.2 Dosis empleadas en estudios cientÃficos
- En un estudio in vivo en ratones sobre actividad antidiabética, el extracto de la planta se administró en tres dosis —125, 250 y 500 mg/kg— agregadas a una dieta alta en grasas durante 8 semanas.
- Se administró Rhododendron groenlandicum a 250 mg/kg/dÃa a los ratones en el estudio renoprotector.
- Se probaron extractos metanólicos de ramitas y hojas a 25 μg/mL en cultivos celulares en el estudio antiinflamatorio con macrófagos.
Todas las dosis reportadas provienen de investigaciones preclÃnicas (en animales o in vitro). No se han establecido ni validado formalmente dosis clÃnicas en humanos mediante ensayos clÃnicos.
7. Consideraciones de seguridad e interacciones
7.1 Toxicidad del ledol
La toxina de mayor preocupación potencial al consumir té del Labrador es el ledol, un terpeno venenoso que puede causar calambres, parálisis y delirio. Estudios en Lituania y Rusia han demostrado que la proporción de ledol en el aceite esencial de R. tomentosum varió por un factor de diez, desde 3,9% de ledol hasta 30,5% de ledol. Por el contrario, R. groenlandicum recolectado en la región de Chicoutimi, Quebec, no contenÃa ledol detectable.
Según investigaciones y datos etnofarmacológicos, R. groenlandicum es menos tóxico que R. tomentosum debido a la cantidad mÃnima de ledol en la composición de su aceite esencial. Actualmente se considera que la ebullición excesiva de cualquiera de las especies de té del Labrador libera más ledol si este está presente en la muestra utilizada. Esta es la razón por la cual los tiempos de infusión prolongados y las infusiones concentradas se consideran actualmente peligrosos y deben evitarse.
7.2 Toxicidad por grayanotoxinas
Muchos rododendros y otros miembros de la familia Ericaceae contienen grayanotoxinas, incluidas algunas especies de té del Labrador. La intoxicación por grayanotoxinas raramente es mortal en humanos, pero en concentración puede causar efectos alucinógenos. La intoxicación por estas toxinas se manifiesta con mayor frecuencia como "enfermedad de la miel loca", cuando se consume miel elaborada con el néctar de algunas especies de plantas.
El aceite esencial de Ledum palustre (té del Labrador de pantano), que contiene flavonas, monoterpenoides y sesquiterpenoides, es un potente irritante del tracto gastrointestinal, los riñones y las vÃas urinarias; otros efectos tóxicos incluyen el aborto.
7.3 Efectos adversos por uso excesivo
El consumo excesivo o las concentraciones fuertes pueden provocar efectos secundarios como náuseas, vómitos, mareos, somnolencia, malestar estomacal, calambres, convulsiones y parálisis.
Debido al potencial de toxicidad (por ejemplo, por el contenido de ledol), el té del Labrador debe consumirse solo en pequeñas cantidades (no se ha definido formalmente, pero se ha sugerido menos de 1 taza al dÃa de infusión). La bebida no debe consumirse más de una vez al dÃa debido a la toxicidad del ledol y las grayanotoxinas.
7.4 Embarazo y lactancia
No es seguro usar té del Labrador de turbera durante el embarazo. PodrÃa causar un aborto. No hay información suficiente para saber si el té del Labrador de turbera es seguro durante la lactancia, por lo que se recomienda evitarlo.
7.5 Interacciones medicamentosas: inhibición de enzimas CYP
Estudios in vitro han demostrado una acción inhibitoria sobre las isoformas CYP3A4 y 2C. Estas isoformas del citocromo P450 son responsables del metabolismo de una gran proporción de fármacos. La inhibición de estas enzimas in vitro plantea la posibilidad teórica de interacciones farmacocinéticas entre la planta y los medicamentos, aunque no se han publicado estudios de interacción farmacocinética en humanos.
El té del Labrador de turbera puede afectar la rapidez con la que el hÃgado descompone algunos medicamentos. Tomar té del Labrador de turbera junto con algunos medicamentos que se descomponen en el hÃgado puede disminuir los efectos y efectos secundarios de algunos medicamentos.
7.6 Consideraciones quirúrgicas y del sistema nervioso central
El té del Labrador de pantano puede enlentecer el sistema nervioso central y causar somnolencia y otros efectos. Esto podrÃa enlentecer demasiado el sistema nervioso central si se combina con anestesia y otros medicamentos durante y después de una cirugÃa. Debe suspenderse su uso al menos 2 semanas antes de una cirugÃa programada.
7.7 Especies confundibles
El género está estrechamente relacionado con Rhododendron y contiene compuestos que pueden ser nocivos en altas concentraciones. También existen especies venenosas similares, como el laurel de pantano (Kalmia spp.), que tiene flores rosadas.
7.8 Consideraciones sobre contaminación ambiental
Las perturbaciones ambientales también pueden incrementar otros compuestos en R. groenlandicum que tienen efectos adversos para la salud humana, como el ledol y las grayanotoxinas, que son tóxicos en dosis altas. Por lo tanto, el contexto del lugar de cosecha de la planta y la integridad ambiental pueden afectar el perfil de seguridad de las preparaciones elaboradas con material recolectado en estado silvestre.
8. Estado actual de la investigación y brechas de evidencia
A pesar de los resultados prometedores, existen brechas en la comprensión de los efectos terapéuticos de compuestos especÃficos en las especies de té del Labrador, lo que requiere más investigación para una validación integral. Solo existen unos pocos estudios especÃficamente sobre R. groenlandicum y ninguno sobre R. columbianum. Además, hay una falta de datos sobre evaluaciones de los compuestos bioactivos de estas plantas, como proantocianidinas, flavonoides, ácidos fenólicos y terpenoides.
Muchos estudios han examinado las actividades biológicas de los extractos del té del Labrador, demostrando efectos antiinflamatorios y analgésicos prometedores, propiedades antimicrobianas contra hongos y virus patógenos, propiedades antidiabéticas, acción antioxidante y actividades insecticidas. Es notable que muchas de estas actividades observadas coinciden con los usos tradicionales de la planta en las prácticas de medicina tradicional. Sin embargo, la totalidad de la evidencia permanece en etapa preclÃnica, sin ensayos clÃnicos en humanos sólidos completados para ninguna indicación.
Referencias