¿Primer pedido?Ahorra 20%
(888) 510-7196
Caring SunshineIngredientes

Ácido húmico

Condiciones de Salud3
Tabla de contenidos

Otros Nombres

2-Nitrobicyclo[2.2.1]hept-5-ene-2,3-dicarboxylic acidBrown humic acidHumateHumic acidsHumic substanceHumic substancesHumification productHumin (insoluble fraction of humic substances)Humus acidHymatomelanic acidLeonardite humic acidMelilotic acidNHANitrohumic acidPGS 10Potassium humateSodium humateSoil humic acidSoil organic matter humic acidsUlmic acid

Sinopsis

Ácido Húmico: Una Referencia Integral

1. Identidad: Naturaleza Química, Nomenclatura y Fuentes Naturales

El ácido húmico (AH) pertenece a la clase más amplia de compuestos conocidos como sustancias húmicas (SH), que también incluyen el ácido fúlvico (AF) y la humina. Las sustancias húmicas son una mezcla compleja, dispersa y heterogénea de diversos compuestos orgánicos sintetizados a partir de residuos de materia orgánica, descompuestos por microorganismos. La mayoría de los científicos indican que las sustancias húmicas son una asociación supramolecular de pequeñas moléculas heterogéneas estabilizadas por enlaces intermoleculares débiles.

El ácido húmico puede definirse mediante el número CAS reconocido internacionalmente 1415-93-6. En parte de la literatura, el ácido húmico también puede denominarse ácido úlmico. También se conocen los números CAS 68514-28-3 y 68131-04-4 para las sales de potasio y sodio del ácido húmico, respectivamente. La forma de sal de potasio (humato de potasio) es una de las formas más prevalentes comercialmente, tanto para aplicaciones agrícolas como suplementarias.

El ácido húmico no tiene una fórmula química única y fija; es una mezcla supramolecular, lo que significa que es un ensamblaje grande y complejo de muchas moléculas orgánicas distintas. La firma química de los productos de pirólisis es muy variable, y los principales grupos químicos —carbohidratos, fenoles, benzenos y fenoles de lignina— representan en conjunto entre el 62 % y el 96 % de todos los productos de pirólisis cuantificados.

Las sustancias húmicas contienen varios grupos funcionales, como grupos carboxílicos, hidroxilo (fenólicos y alcohólicos), carbonilo y amino. Entre las sustancias identificadas en los extractos húmicos se incluyen ácidos mono-, di- y trihidroxilados, ácidos grasos, ácidos dicarboxílicos, alcoholes lineales, ácidos fenólicos, terpenoides, compuestos esteroideos, carbohidratos y aminoácidos. Los grupos funcionales que más contribuyen a la carga superficial y la reactividad de las sustancias húmicas son los grupos fenólicos y carboxílicos. Los ácidos húmicos se comportan como mezclas de ácidos dibásicos, con un valor de pKa de aproximadamente 4 para la protonación de los grupos carboxilato y de aproximadamente 8 para la protonación de los grupos fenólicos.

Fuentes Naturales y Distribución

El ácido húmico es un recurso natural formado por la descomposición de plantas y animales, presente en océanos, suelos y arroyos. En ríos, arroyos y lagos, aproximadamente el 50 % de los materiales orgánicos disueltos son ácidos húmicos, los cuales afectan su pH; las propiedades físicas y químicas del agua se ven alteradas y estos compuestos actúan como componentes neutralizantes naturales al estimular la biotransformación de xenobióticos.

En cuanto a los depósitos geológicos explotados comercialmente, las fuentes más ricas de ácido húmico extraíble son:

  • Leonardita: La leonardita es una sustancia vegetal humificada, muy rica en materia orgánica, en un estado intermedio de transformación entre la turba y el lignito. Se origina por el enterramiento de materiales vegetales durante millones de años y suele encontrarse en las capas superiores de las minas de lignito (carbón) a cielo abierto.
  • Lignito: Los productos de ácido húmico derivados de lignito se obtienen a partir de depósitos de lignito mediante métodos de extracción y procesamiento similares a los utilizados para los productos derivados de leonardita, y están disponibles en polvos, gránulos o concentrados líquidos.
  • Turba: Los ácidos húmicos naturales suelen extraerse de leonardita, turba o materia orgánica compostada, y conservan un amplio espectro de compuestos ricos en carbono y grupos funcionales bioactivos.
  • Shilajit: El shilajit crudo natural es un material de base petrolífera, espeso, pegajoso y de aspecto similar al alquitrán. Cuando se extrae y purifica, se transforma en una pasta amarga de color marrón-negro que, según se informa, contiene numerosos minerales, así como ácido húmico y fúlvico.

Las sustancias húmicas incluyen una variedad de moléculas orgánicas cromógenas, o pigmentadas, distribuidas principalmente en suelos, ríos, océanos y diversas formas de carbón. También se encuentran en pequeñas cantidades en el Chaga (Inonotus obliquus), aunque esta variante contiene casi nada de nitrógeno, en contraste con los principales reservorios de sustancias húmicas.

Distinción entre Ácido Húmico, Ácido Fúlvico y Humina

Dichos radicales ácidos se denominan colectivamente "ácidos húmicos", con fracciones individuales llamadas humina, ácido húmico, ácido úlmico y ácido fúlvico. Los ácidos húmicos son solubles en condiciones de pH alto, presentan un color marrón oscuro y pueden almacenarse durante periodos más largos. Tienen un peso molecular alto en comparación con los demás. Los ácidos fúlvicos tienen un peso molecular bajo y presentan un color amarillo o amarillo-marrón. El ácido fúlvico es la fracción más pequeña y más soluble en agua, y se comercializa con frecuencia por separado para fines de "energía" o "desintoxicación". El shilajit es un material tradicional ayurvédico que contiene de forma natural ácidos fúlvicos junto con minerales y dibenzo-α-pironas.

2. Uso Tradicional e Histórico

Medicina Ayurvédica (India)

Las sustancias húmicas han ocupado un lugar especial en los sistemas tradicionales de medicina durante aproximadamente 3.000 años en muchos países, particularmente en India y China. Los textos de los sistemas 'Ayurveda' y 'Siddha' hacen referencia clara al uso de sustancias húmicas en el tratamiento de diversas afecciones. Textos en sánscrito de más de 3.000 años hacen referencia al shilajit, el "destructor de la debilidad" (siendo shilajit una palabra sánscrita que significa "roca invencible"). Es probable que el shilajit se haya utilizado en la medicina ayurvédica durante miles de años. El shilajit, un exudado tradicional del Himalaya en India, se presenta en forma de una sustancia mineral de origen natural. Se le han atribuido propiedades estimulantes, rejuvenecedoras, revitalizantes, antienvejecimiento y antiinflamatorias. La aplicación tópica de shilajit ha demostrado propiedades antisépticas y analgésicas.

Medicina Tradicional China (MTC)

El compendio farmacológico Materia Medica china, texto médico de la dinastía Ming del siglo XV, documenta el uso de sustancias húmicas en la medicina tradicional. Debido a sus numerosos beneficios, las sustancias húmicas se denominaron "Wujinsan", que significa "medicina dorada" en China. En la medicina tradicional china, los ácidos húmicos han sido llamados "WU-JIN-SAN" (乌金散) desde 1786. Aunque la documentación es escasa, es probable que el ácido húmico también se haya utilizado en la Medicina Tradicional China (MTC) durante muchos siglos. Un médico chino del siglo XVI, Li Shih-chen, describió más de sesenta usos para productos naturales que contienen sustancias húmicas, como arcillas y lodos.

Medicina Popular Europea e Historia Científica Temprana

Los sanadores populares europeos valoraban las terapias con turba y lodo por su capacidad para aliviar el dolor articular, la inflamación y las afecciones cutáneas, atribuyendo estos beneficios a los ácidos húmicos y fúlvicos presentes. Los extractos de turba se han utilizado en baños terapéuticos para el tratamiento de diversas afecciones durante muchos años. Las propiedades antisépticas de la turba se reconocieron por primera vez durante la Primera Guerra Mundial, cuando se aplicaba directamente sobre las heridas de batalla para prevenir infecciones.

En 1786, el químico alemán Achard describió por primera vez la existencia de las sustancias húmicas, y a mediados del siglo XIX, químicos como Berzelius y Sprengel comenzaron a estudiar estas moléculas complejas con mayor profundidad. Los ácidos húmicos también se han utilizado como agentes antiinflamatorios debido a sus propiedades antiinflamatorias locales, hiperémicas y analgésicas, así como en el tratamiento sistémico de la anemia y la hipercolesterolemia.

3. Componentes Clave y Compuestos Activos

Dado que el ácido húmico es una macromolécula heterogénea y no un compuesto único, su bioactividad se atribuye a un conjunto de características estructurales y grupos funcionales, más que a una única molécula. Estructuralmente diversos, presentan grupos como carboxilo, hidroxilo fenólico, quinonas, carbonilos cetónicos, amino y sulfhidrilo, que contribuyen a su estabilidad y naturaleza anfifílica.

  • Grupos hidroxilo fenólicos y quinonas: La actividad antioxidante de los ácidos húmicos puede atribuirse a la abundancia de grupos hidroxilo fenólico, quinoide y otros grupos químicos con un orbital molecular altamente deslocalizado. Como resultado, los ácidos húmicos pueden donar protones, capturar radicales libres y quelar iones reactivos en condiciones fisiológicas normales.
  • Grupos carboxilo: Estos grupos ácidos contribuyen a la capacidad de intercambio catiónico y permiten que los ácidos húmicos se unan al calcio, magnesio, potasio y otros nutrientes importantes.
  • Arquitectura supramolecular polianiónica: Estas supramoléculas polianiónicas con carga negativa dependen de su carga neta negativa para unirse a las glicoproteínas virales con carga positiva, lo que en última instancia inhibe la fusión viral con los receptores susceptibles de la membrana celular mediante un mecanismo de inhibición competitiva.
  • Capacidad quelante: Los ácidos húmicos son polimerizados fenólicos de origen natural que forman compuestos quelados con metales pesados. Su amplia presencia en suelos y aguas superficiales los ha convertido en un reactivo importante frente a metales pesados tóxicos y esenciales en la biosfera.

4. Mecanismos de Acción

Actividad Antioxidante

La actividad antioxidante de los ácidos húmicos puede atribuirse a la abundancia de grupos hidroxilo fenólico, quinoide y otros grupos químicos con un orbital molecular altamente deslocalizado. Como resultado, pueden donar protones, capturar radicales libres y quelar iones reactivos en condiciones fisiológicas normales. Además, al ser sustancias antioxidantes y captadoras de radicales libres potentes, no muestran ninguna actividad tóxica específica hacia células, tejidos u organismos.

Actividad Antiinflamatoria

Las estructuras complejas de las sustancias húmicas, ricas en diversos grupos funcionales, proporcionan propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antimicrobianas, antivirales e inmunomoduladoras. Estudios recientes demuestran que las sustancias húmicas pueden eliminar especies reactivas de oxígeno, modular la producción de citoquinas, inhibir la fusión viral, promover la cicatrización de heridas y mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal. En modelos animales, los cambios en la comunidad bacteriana resultantes del tratamiento con ácido húmico se traducen en menores cantidades de lipopolisacáridos en el suero de ratones, así como en niveles más bajos de citoquinas inflamatorias a través de la vía del receptor tipo Toll 4 (TLR4)–NF-κB.

Mecanismo Antiviral

El potencial antiviral del ácido húmico es intrínseco a las sustancias húmicas como clase molecular funcional. Estas supramoléculas polianiónicas con carga negativa dependen de su carga neta negativa para unirse a las glicoproteínas virales con carga positiva, lo que en última instancia inhibe la fusión viral con los receptores susceptibles de la membrana celular mediante un mecanismo de inhibición competitiva. Otros estudios han puesto de manifiesto una contribución antiviral intracelular, particularmente frente al virus de la hepatitis B (VHB), el VIH y la influenza A.

Mecanismos Gastrointestinales y de Barrera

Los principales beneficios en el tracto gastrointestinal se derivan de la formación de barreras protectoras sobre la mucosa epitelial, debido a las propiedades coloidales de las sustancias húmicas y a la estimulación de la producción de mucina. Como resultado, se genera una cascada de beneficios dentro del organismo, que refuerza las respuestas de protección antioxidante, la inmunomodulación y los mecanismos antiinflamatorios, además de mejorar la eficiencia de utilización de nutrientes. Los ácidos húmicos también promovieron la expresión de proteínas de unión estrecha, que protegen la barrera intestinal frente al daño inducido por DSS.

Quelación y Desintoxicación

Su capacidad quelante es la base de su actividad desintoxicante y de sus efectos de unión a metales pesados. A pesar de las investigaciones prometedoras, la variabilidad en la composición y la potencial citotoxicidad bajo determinadas condiciones subrayan la necesidad de métodos de extracción estandarizados. Los ácidos húmicos, mediante la fijación o disolución de elementos traza, o el cambio de sus propios parámetros toxicológicos, pueden ejercer influencia sobre la circulación ecológica, dependiendo tanto del pH como de la fuerza iónica del medio en cuestión. Si bien es probable que la acción desintoxicante de los ácidos húmicos desempeñe un papel principal en los ecosistemas naturales, se ha observado que sus efectos sobre la toxicidad de iones de metales pesados en animales experimentales dependen de la técnica de aplicación.

Inmunomodulación

Las sustancias húmicas han demostrado efectos positivos sobre el sistema inmunológico tanto en animales como en humanos. Se ha comprobado que los ácidos húmicos (AH) provenientes de turba oligotrófica de Sphagnum magellanicum suprimen la producción de citoquinas antiinflamatorias inducida por mitógenos y estimulan la producción de citoquinas proinflamatorias. Además, se ha observado que la administración repetida de ácidos húmicos en ratones estimula las respuestas inmunitarias humorales, según lo indica un mayor número de células esplénicas productoras de anticuerpos y títulos de anticuerpos séricos más elevados tras la inmunización.

5. Evidencia Científica por Área de Uso

5.1 Actividad Antiviral

Numerosos estudios in vitro han establecido la capacidad antiviral de las moléculas de ácido húmico para influir en el Virus de la Inmunodeficiencia Humana Tipos 1 y 2 (VIH-1 y VIH-2), el Virus del Herpes Simple Tipos 1 y 2 (VHS-1 y VHS-2), el Virus de Epstein-Barr (VEB), el Virus Varicela-Zóster (VVZ), la Influenza A, la Influenza B, el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), el Citomegalovirus humano (hCMV), el SARS-CoV-2 y otros virus, a través de un mecanismo de acción extracelular. Dentro de la familia de sustancias húmicas, el ácido húmico exhibe el mayor potencial antiviral en comparación con su molécula hermana más pequeña, el ácido fúlvico, y con el shilajit.

En cuanto al SARS-CoV-2, se investigó la actividad antiviral de una sustancia húmica que contiene ácido ascórbico, selenio e iones de zinc, destinada a un suplemento nutricional, frente a la variante de preocupación B1.1.7 del virus SARS-CoV-2 (la "variante Alpha") en una línea celular VeroE6. Esta combinación mostró un efecto antiviral in vitro significativo en un rango de concentración muy bajo de sus ingredientes activos previstos. Incluso rangos de concentración picomolar de sustancias húmicas, vitamina C e iones Zn/Se en la composición dada fueron suficientes para lograr una inhibición del 50 % de la replicación viral en la prueba de inhibición del virus SARS-CoV-2 aplicada.

Aunque múltiples estudios concluyen que las sustancias húmicas no exhiben características tóxicas in vitro, otros sostienen que se requieren estudios preclínicos adicionales para trasladar la investigación histórica a la práctica clínica. Fuerza de la evidencia: principalmente preclínica (in vitro). Los hallazgos antivirales son mecánicamente coherentes entre múltiples estudios, pero aún faltan ensayos clínicos en humanos sólidos.

5.2 Actividad Antimicrobiana

Se evaluaron preparaciones de ácidos húmicos extraídos de diferentes suelos mediante diversos métodos, así como sustancias húmicas modelo obtenidas sintéticamente por oxidación de hidroquinona y pirocatequina, en cuanto a la inhibición del crecimiento de cepas representativas de microorganismos patógenos humanos, mediante una técnica de microdilución seriada. Dentro del rango de concentración ≤2.500 μg/ml, 57 de 81 ácidos húmicos naturales, y también los dos sintéticos, mostraron actividad antimicrobiana con espectros diferentes. Estas sustancias inhiben S. epidermidis, S. aureus, Str. pyogenes, S. typhimurium, Prot. vulgaris, Ent. cloacae, Ps. aeruginosa y C. albicans, pero no Str. faecalis ni E. coli. El grado de actividad se sitúa predominantemente entre 2.500 y 1.250 μg/ml, parcialmente entre 625 y 312 μg/ml, y puede alcanzar valores de hasta 39 μg/ml con el ácido húmico sintético de hidroquinona.

Fuerza de la evidencia: principalmente in vitro. Los estudios muestran espectros antimicrobianos selectivos; las concentraciones efectivas en algunas preparaciones son relativamente altas y las implicaciones clínicas en humanos no se han evaluado en ensayos aleatorizados.

5.3 Salud Gastrointestinal y Microbiota Intestinal

Los ácidos húmicos se han utilizado para tratar diversas enfermedades, entre ellas diarrea, gastritis, úlceras gástricas y colitis. En un modelo preclínico de colitis en ratones, los ácidos húmicos facilitaron la recuperación del peso corporal y la restauración de la morfología intestinal tras una colitis inducida por DSS; el tratamiento modificó la comunidad de microbiota intestinal, aumentando Lactobacillus y Bifidobacterium; los cambios en la comunidad bacteriana resultaron en menores cantidades de lipopolisacáridos en el suero de los ratones, así como en niveles más bajos de citoquinas inflamatorias a través de la vía TLR4–NF-κB; y los ácidos húmicos también promovieron la expresión de proteínas de unión estrecha, que protegen la barrera intestinal.

A nivel clínico en humanos, el estudio WH67®-R-2012 fue un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que comparó el efecto de los ácidos húmicos (WH67®, derivado de lignito) frente a placebo en pacientes con síndrome de intestino irritable con predominio de diarrea (SII-D). El criterio de valoración principal fue la mejora de los síntomas del SII medida con el sistema de puntuación de gravedad del síndrome de intestino irritable (IBS-SSS). Los criterios de valoración secundarios fueron mejoras en la calidad de vida (IBS-QOL), la Escala de Forma de las Heces de Bristol (BSFS) y el cuestionario de salud Short Form 36 (SF-36). No se observó un efecto principal del tratamiento (F=1,56, p=0,221). Se definió una respuesta al tratamiento como una mejora de al menos 50 puntos en el IBS-SSS: el 57,9 % de los pacientes respondió a los ácidos húmicos y el 36,8 % al placebo (p=0,194, no estadísticamente significativo). En los pacientes que recibieron ácidos húmicos, las mujeres tuvieron más probabilidades de ser respondedoras que los hombres (71,4 % vs. 20,0 %, p=0,045). No se reportaron eventos adversos, lo que refleja la muy buena tolerabilidad de los ácidos húmicos. Se reclutaron cuarenta y seis pacientes para participar en el estudio.

Estos hallazgos están limitados por el tamaño reducido de la muestra, la corta duración y un enfoque en la toxicidad aguda más que crónica. Fuerza de la evidencia: un ECA pequeño en SII-D (n=46); el resultado principal no alcanzó significancia estadística, aunque surgió una señal estratificada por sexo. Se necesitan ensayos confirmatorios más amplios.

La evidencia clínica directa sobre la mejora de síntomas digestivos es escasa. Un estudio preliminar evaluó el ácido fúlvico combinado con probióticos para trastornos gastrointestinales y no encontró mejoras en las puntuaciones de calidad de vida ni en la evaluación de síntomas en ningún grupo, incluido el que tomaba ácido fúlvico. Sin embargo, el estudio sí confirmó que la ingesta de ácido fúlvico fue segura durante un período de 12 semanas.

5.4 Aplicaciones Antiinflamatorias y Reumatológicas

Se ha revisado sistemáticamente las propiedades farmacológicas de las sustancias húmicas y de los productos derivados de ellas. Se ha documentado un enfoque positivo a través de estudios bien diseñados para el tratamiento de diversas enfermedades reumatológicas y otras afecciones musculoesqueléticas. Los ácidos húmicos también se han utilizado como agentes antiinflamatorios debido a sus propiedades antiinflamatorias locales, hiperémicas y analgésicas, así como en el tratamiento sistémico de la anemia y la hipercolesterolemia.

En modelos celulares, el ácido húmico (especialmente cuando se sonica) ayudó a preservar la integridad de la barrera epitelial y redujo la producción de citoquinas proinflamatorias ante el desafío con LPS. El ácido fúlvico ha mostrado actividad antiinflamatoria en varios contextos de investigación. En células inmunitarias humanas, reduce la producción de TNF-alfa, una proteína clave que impulsa la inflamación, tras la exposición a toxinas bacterianas. También disminuye la producción de moléculas de señalización inflamatoria implicadas en el dolor y la hinchazón.

Fuerza de la evidencia: la evidencia preclínica (animal e in vitro) es consistente. La evidencia clínica en humanos para condiciones inflamatorias o reumatológicas específicas sigue siendo limitada y en gran medida indirecta.

5.5 Cicatrización de Heridas

El porcentaje de cicatrización de heridas fue significativamente mayor en el grupo tratado con gel de ácido húmico en todos los puntos temporales (P < 0,05). El número medio de células inflamatorias fue significativamente menor en el grupo del gel de ácido húmico que en los demás grupos (P < 0,001). Además, el número de nuevas células vasculares y fibroblastos aumentó significativamente en el gel de ácido húmico en comparación con el control (P < 0,001). Estos datos confirmaron que el gel de ácido húmico al 0,5 % acelera la cicatrización de heridas, probablemente mediante efectos antiinflamatorios, así como promoviendo la proliferación vascular y de fibroblastos. Por lo tanto, el gel de ácido húmico podría utilizarse para mejorar el cuidado de heridas.

Fuerza de la evidencia: estudios en animales con cierto respaldo in vitro. El gel tópico de ácido húmico (0,5 %) se ha estudiado en modelos preclínicos de cicatrización de heridas; faltan ensayos controlados en humanos.

5.6 Actividad Anticancerígena

El ácido húmico y el ácido fúlvico también exhiben actividad anticancerígena al inducir apoptosis en células tumorales, mientras protegen a los tejidos sanos del estrés oxidativo. A pesar de las investigaciones prometedoras, la variabilidad en la composición y la potencial citotoxicidad bajo determinadas condiciones subrayan la necesidad de métodos de extracción estandarizados y una evaluación preclínica rigurosa.

Fuerza de la evidencia: enteramente preclínica (estudios in vitro y en animales). No existen datos de ensayos clínicos en humanos para el tratamiento o la prevención del cáncer con ácido húmico según la literatura disponible.

5.7 Desintoxicación y Quelación de Metales Pesados

Su capacidad quelante es la base de su actividad desintoxicante y de sus efectos de unión a metales pesados. El orden de unión de los metales al ácido húmico en el suelo sigue un patrón consistente: el plomo se une con mayor fuerza, seguido del zinc y el cobre (aproximadamente iguales), y luego el cadmio. Esta fuerte afinidad por los metales pesados es un arma de doble filo: explica tanto los posibles beneficios de desintoxicación como los riesgos de contaminación.

Fuerza de la evidencia: la química de la quelación está bien establecida en las ciencias ambientales y de materiales. Actualmente falta evidencia clínica de que el ácido húmico oral reduzca de manera significativa la carga corporal de metales pesados en humanos.

5.8 Inmunomodulación

El ácido fúlvico (uno de los componentes de las sustancias húmicas) proviene de sustancias húmicas producidas por microorganismos en el suelo. La medicina tradicional y la investigación moderna sostienen que puede modular el sistema inmunológico, influir en el estado oxidativo de las células y mejorar la función gastrointestinal. Dichos efectos discordantes parecen resultar de variaciones en las dosis terapéuticas y/o en el origen de la preparación. Es esencial establecer dosis seguras para las preparaciones en función de su origen, con el fin de tratar o prevenir trastornos inmunomoduladores.

Fuerza de la evidencia: los datos en animales e in vitro son sugerentes; la variabilidad dependiente de la dosis y de la fuente constituye un factor de confusión importante. Los ensayos inmunomoduladores en humanos son preliminares.

6. Formas, Preparaciones y Dosis Reportadas en Estudios

Formas Comerciales

El ácido húmico está disponible en diversas formas, incluidos productos a base de leonardita, turba, compost y lignito, así como soluciones líquidas. Estas diferentes formas ofrecen características y aplicaciones distintas. Los extractos concentrados de ácido húmico obtenidos a partir de diversas fuentes orgánicas, como leonardita, turba y compost, constituyen soluciones líquidas de ácido húmico. Los fabricantes suelen extraer estos productos mediante métodos alcalinos, para luego concentrarlos y diluirlos y así crear formulaciones líquidas con concentraciones específicas de ácido húmico.

Para la suplementación dietética en humanos, los productos se comercializan como:

  • Cápsulas orales (por ejemplo, el producto Activomin®, utilizado en el ECA de SII-D, era un ácido húmico derivado de lignito en una cápsula de celulosa)
  • Concentrados líquidos
  • Polvos (en formulaciones que combinan ácido húmico con ácido fúlvico y/o minerales)
  • Geles tópicos (por ejemplo, gel de ácido húmico al 0,5 % para el cuidado de heridas)

Muchos suplementos "húmicos" son mezclas (por ejemplo, 65 % AH, 35 % AF) o se estandarizan como "ácidos húmicos totales". Al evaluar la evidencia, es importante señalar si un estudio utilizó ácido húmico purificado, ácido fúlvico, ácido fúlvico derivado de carbohidratos (un análogo sintético estandarizado) o shilajit, ya que estos no son intercambiables.

Dosis Reportadas en Estudios Clínicos y Toxicológicos

  • ECA de SII-D (Schiefke et al., 2021): El ácido húmico WH67®, derivado de lignito, se utilizó como dispositivo médico en una cápsula de celulosa. El estudio se registró en el Registro Alemán de Ensayos Clínicos (DRKS00005183) e incluyó a 46 pacientes.
  • Estudio toxicológico de NOAEL (PMC, preparación blk. 333): El NOAEL (Nivel Sin Efecto Adverso Observado) del estudio de 90 días fue de 2.000 mg/kg de peso corporal/día de la preparación blk. 333 —la dosis más alta evaluada—, sin identificarse órganos diana ni efectos toxicológicos relacionados con el tratamiento.
  • Ensayo clínico sobre microbiota intestinal: En un ensayo clínico, los voluntarios que recibieron suplementos de ácido húmico durante 45 días presentaron un aumento significativo en la concentración de microbiota intestinal, sin alterar el equilibrio existente de bacterias.
  • Estudio en animales sobre lesión medular espinal: Se utilizó un modelo de lesión traumática de la médula espinal (LTME), en el que 24 ratas Wistar albinas se dividieron en 4 grupos, administrándose ácido húmico por vía intraperitoneal en dosis de 5 mg/kg o 10 mg/kg.
  • Gel tópico para heridas: Se demostró que un gel de ácido húmico al 0,5 % acelera la cicatrización de heridas, probablemente mediante efectos antiinflamatorios, así como promoviendo la proliferación vascular y de fibroblastos.

7. Consideraciones de Seguridad e Interacciones

Perfil Toxicológico General

Las evaluaciones toxicológicas de la preparación blk. 333 (una combinación de ácido fúlvico y húmico), realizadas conforme a las directrices de la OCDE, fueron negativas. La preparación no fue mutagénica in vitro y no mostró actividad genotóxica in vivo. El NOAEL del estudio de 90 días fue de 2.000 mg/kg de peso corporal/día —la dosis más alta evaluada—. No se identificaron órganos diana ni efectos toxicológicos relacionados con el tratamiento.

Cuando se toma por vía oral, no hay suficiente información confiable para saber si el ácido húmico es seguro o cuáles podrían ser sus efectos secundarios. No hay suficiente información confiable para saber si el ácido húmico es seguro de usar durante el embarazo o la lactancia.

Variabilidad Toxicológica Dependiente de la Fuente

En un estudio se encontró que contaminantes de bajo peso molecular y ricos en nitrógeno atrapados en muestras de ácido húmico de aguas residuales eran potencialmente responsables de la mutagenicidad observada. Por otro lado, las muestras derivadas de turba no fueron mutagénicas bajo ninguna condición evaluada, mientras que las muestras derivadas de suelo mostraron mutagenicidad únicamente bajo condiciones específicas de ozonización. El AH de suelo tenía un alto contenido de iones metálicos conocidos por generar especies reactivas de oxígeno mutagénicas al ser ozonizados. Por lo tanto, en general, los componentes específicos de la fuente de los ácidos húmicos contribuyen a diferentes potenciales toxicológicos.

Riesgo de Contaminación por Metales Pesados

La gran variable en la calidad de los suplementos es la pureza. El material húmico crudo puede contener metales pesados (plomo, arsénico, cadmio, mercurio), hidrocarburos poliaromáticos o contaminantes microbianos, dependiendo del depósito y del procesamiento. Esto es particularmente importante dado que el orden de unión de los metales al ácido húmico sigue un patrón consistente (plomo > zinc y cobre > cadmio), y esta fuerte afinidad por los metales pesados es un arma de doble filo: explica tanto los posibles beneficios de desintoxicación como los riesgos de contaminación.

Interacciones con Medicamentos y Minerales

Dado que los ácidos húmicos son quelantes fuertes y se unen a iones, las interacciones con sustancias coadministradas constituyen una preocupación práctica:

  • Debido a que los ácidos húmicos se unen a iones y pueden interactuar con moléculas cargadas, se recomienda separar las dosis por 2 a 4 horas de hierro, zinc, calcio, magnesio y levotiroxina.
  • Algunos antibióticos (tetraciclinas, fluoroquinolonas) presentan una absorción reducida cuando se ingieren junto con agentes quelantes; se recomienda evitar tomar sustancias húmicas al mismo tiempo.

Embarazo y Lactancia

No hay suficiente información confiable para saber si el ácido húmico es seguro de usar durante el embarazo o la lactancia.

Problemas de Estandarización de la Composición

Los mecanismos de acción realmente moleculares de las sustancias húmicas en el intestino y en todo el organismo siguen siendo desconocidos. A pesar de las investigaciones prometedoras, la variabilidad en la composición y la potencial citotoxicidad bajo determinadas condiciones subrayan la necesidad de métodos de extracción estandarizados y una evaluación preclínica rigurosa. La composición química heterogénea y dependiente de la fuente de las preparaciones de ácido húmico dificulta la comparación directa entre estudios y complica el establecimiento de estándares de dosificación universales.

8. Sistemas Corporales y Áreas de Salud

  • Sistema gastrointestinal: Los ácidos húmicos se han utilizado para tratar diversas enfermedades, entre ellas diarrea, gastritis, úlceras gástricas y colitis. La modulación de la microbiota intestinal y la protección de la función de barrera son los mecanismos más estudiados.
  • Sistema inmunológico: Las sustancias húmicas han demostrado efectos positivos sobre el sistema inmunológico tanto en animales como en humanos.
  • Antiviral/enfermedades infecciosas: Esta revisión clínica presenta lo que se sabe sobre las características antivirales de las sustancias húmicas, en beneficio del proveedor de atención médica clínica.
  • Piel y cicatrización de heridas: Las sustancias ricas en ácido húmico se han aplicado tradicionalmente de forma externa para calmar irritaciones cutáneas, heridas y quemaduras. Los datos preclínicos respaldan el uso de preparaciones tópicas.
  • Musculoesquelético y antiinflamatorio: Se ha documentado un enfoque positivo a través de estudios bien diseñados para el tratamiento de diversas enfermedades reumatológicas y otras afecciones musculoesqueléticas.
  • Estrés oxidativo / protección antioxidante: La notable actividad antioxidante y citoprotectora de los ácidos húmicos los convierte en una fuente natural prometedora de nuevas sustancias farmacéuticas con una amplia gama de efectos biológicos.
  • Desintoxicación: Su capacidad quelante es la base de su actividad desintoxicante y de sus efectos de unión a metales pesados.
  • Neurológico (experimental): La investigación en animales ha examinado el ácido húmico en la lesión traumática de la médula espinal, con dosis de 5 mg/kg y 10 mg/kg (i.p.) estudiadas en modelos de rata por sus efectos antioxidantes y neuroprotectores.

Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que Ácido húmico puede ayudar a apoyar.

  • El ácido húmico es una fracción de alto peso molecular de las sustancias húmicas que se une a toxinas ambientales, incluidos metales pesados y micotoxinas, en el tracto gastrointestinal, previniendo principalmente su absorción y facilitando su excreción fecal. Estudios de laboratorio y en animales documentan esta capacidad de unión; los datos clínicos en humanos siguen siendo limitados.

  • El ácido húmico es un producto natural de la descomposición de materia orgánica con capacidad documentada de fijación de metales pesados, particularmente plomo, cadmio y cobre, a través de sus grupos funcionales carboxilo, fenol y quinona. Tanto los estudios de fijación in vitro como algunas investigaciones en animales respaldan su uso como agente fijador de metales en la fase gastrointestinal dentro de protocolos de desintoxicación.

  • El ácido húmico, una sustancia orgánica compleja procedente de materia vegetal descompuesta, se ha estudiado por su adsorción de aflatoxina B1 en modelos tanto in vitro como in vivo, y la investigación demuestra que puede eliminar eficazmente la AFB1 y mitigar la lesión hepática inducida por AFB1 mediante una mejora de la función de barrera intestinal. Se utiliza en fórmulas comerciales de ligantes de micotoxinas como adsorbente de micotoxinas de uso general, en particular para las aflatoxinas de Aspergillus.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que Ácido húmico puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
Únete a nuestro boletín

Mantente informado. Mantente saludable.

Recibe consejos de suplementos de expertos, descuentos exclusivos y recomendaciones de productos en tu bandeja de entrada

Ácido húmico | Caring Sunshine