La endopeptidasa prolil (PEP), también conocida como oligopeptidasa prolil (POP), es una enzima serina proteasa que escinde específicamente los enlaces peptídicos en el lado carboxilo de los residuos de prolina en péptidos pequeños (típicamente de menos de 30 aminoácidos de longitud). Se encuentra en varios tejidos, especialmente en el cerebro, el hígado y los riñones, y desempeña un papel fundamental en la degradación de péptidos ricos en prolina, muchos de los cuales son neuroactivos o reguladores por naturaleza.
PEP es de particular interés en los campos de la neurología, la digestión y el metabolismo del gluten. En el sistema nervioso central, PEP está involucrado en el procesamiento de neuropéptidos como la sustancia P, la vasopresina, la oxitocina y la hormona liberadora de tirotropina, que influyen en el estado de ánimo, la memoria, el aprendizaje y la función cognitiva. La actividad alterada de PEP se ha vinculado a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, así como a trastornos psiquiátricos que incluyen la depresión y la esquizofrenia.
En el sistema digestivo, las enzimas PEP han ganado atención por su capacidad para degradar los péptidos del gluten, particularmente las secuencias ricas en prolina en la gliadina que son resistentes a las enzimas digestivas humanas. Como tal, la suplementación con PEP ha sido estudiada como una posible ayuda para personas con sensibilidad al gluten no celíaca o para reducir la exposición al gluten en dietas bajas en gluten.
Los suplementos de PEP a veces se comercializan para el apoyo digestivo, la mejora cognitiva y la degradación del gluten, frecuentemente en combinación con otras enzimas.
Uso Histórico en Medicina:
La endopeptidasa prolil fue aislada por primera vez en la década de 1970 a partir de riñón de cerdo y posteriormente de varios tejidos bacterianos y humanos. Su descubrimiento abrió nuevas vías para comprender cómo se procesan los neuropéptidos cortos y para explorar los fundamentos bioquímicos de los trastornos cognitivos y psiquiátricos.
Aunque PEP es un descubrimiento bioquímico relativamente moderno, sus funciones reflejan objetivos de salud ancestrales—a saber, mejorar la claridad mental, la digestión y la resiliencia a las sensibilidades alimentarias. Las formulaciones modernas de suplementos que contienen PEP representan un avance biotecnológico, no un remedio herbal o basado en alimentos tradicional.
En los últimos años, variantes de PEP modificadas provenientes de microbios (p. ej., Aspergillus niger, Sphingomonas capsulata) han sido incluidas en mezclas de enzimas diseñadas para ayudar a hidrolizar el gluten en el tracto digestivo. Estas han mostrado promesa en ensayos clínicos como herramientas adyuvantes para el manejo de la intolerancia al gluten, aunque no como tratamiento para la enfermedad celíaca.