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coca

Tabla de contenidos

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Amazonian cocaayuBolivian cocacoca de Trujillococa leafcoca plantcocaine plantcocaine treeColombian cocacucadivine leafErythroxylon cocaErythroxylum bolivianum BurckErythroxylum chilpei E.MachadoErythroxylum cocaErythroxylum coca Lam.Erythroxylum coca novogranatense D.MorrisErythroxylum coca var. ipadu PlowmanErythroxylum coca var. microphyllum (Morris) Hieron.Erythroxylum coca var. novogranatense D.MorrisErythroxylum coca var. tobagense O.E.SchulzErythroxylum novogranatenseErythroxylum novogranatense (D.Morris) Hieron.Erythroxylum novogranatense var. novogranatenseErythroxylum novogranatense var. tobagense O.E.SchulzErythroxylum novogranatense var. truxillense (Rusby) PlowmanErythroxylum peruvianum PrescottErythroxylum truxillense RusbyFolium cocaehayohoja de cocahoja sagradaHuánuco cocaipaduipadúJava cocakhokakkokakukamama cocamambePeruvian cocaTrujillo cocaTruxillo cocatupaypadú

Sinopsis

Coca (Erythroxylum coca)

1. Identidad y descripción botánica

Taxonomía y nombres botánicos

La coca se refiere principalmente a las hojas y a las preparaciones de la planta entera derivadas de especies del género Erythroxylum, familia Erythroxylaceae. El género Erythroxylum contiene especies utilizadas por los pueblos indígenas de América del Sur mucho antes de la domesticación de las plantas; dos especies, E. coca y E. novogranatense, se han utilizado durante miles de años específicamente por su contenido de alcaloides tropánicos. La designación científica completa aceptada para la forma cultivada principal es Erythroxylum coca Lam. (Lamarck, 1786). Según la Convención Única de las Naciones Unidas de 1961 sobre Estupefacientes, la "hoja de coca" se define como la hoja del arbusto de coca, entendiéndose por "arbusto de coca" cualquier planta de cualquier especie del género Erythroxylum.

Variedades cultivadas

Se reconocen cuatro taxones cultivados principales:

  • Erythroxylum coca var. coca — presente en los bosques montanos húmedos de las laderas orientales de los Andes en Perú y Bolivia.
  • Erythroxylum coca var. ipadu — cultivada en las tierras bajas de la cuenca amazónica.
  • Erythroxylum novogranatense var. truxillense (coca de Trujillo) — cultivada principalmente en las regiones de Cajamarca y Amazonas, en Perú.
  • Erythroxylum novogranatense var. novogranatense (coca colombiana), distribuida en los valles interandinos más secos y en las tierras bajas costeras de Colombia.

Las cuatro cocas cultivadas se domesticaron a partir de Erythroxylum gracilipes en épocas precolombinas, con sitios arqueológicos significativos que abarcan desde Colombia hasta el norte de Chile.

Morfología de la planta

La coca es un arbusto de hasta unos 2 m de altura, nativo de Perú, Bolivia y Colombia, y actualmente ampliamente introducido en países tropicales. Las características típicas de la familia son hojas elípticas de color verde claro (4–7 × 3–4 cm), flores blancas pequeñas y pequeñas drupas de color rojo anaranjado. Las hojas secas están sin enrollar, son de color verde intenso en la cara superior, verde grisáceo en la inferior, y presentan un fuerte olor similar al del té. Un rasgo botánico distintivo de las hojas de coca es la presencia de una zona areolada delimitada por dos líneas curvas longitudinales a cada lado del nervio central, visible sobre todo en el envés de la hoja.

Nombres comunes y preparaciones

Entre los nombres comunes en inglés se incluyen "coca," "cocaine plant" (planta de cocaína) y "coca leaf" (hoja de coca). Las hojas de coca se utilizan comercial e industrialmente en tés, alimentos, cosméticos y bebidas. Las principales preparaciones incluyen:

  • Masticado de hojas (acullico / acullicado): El método más común consiste en formar un pequeño bolo con hojas seleccionadas y colocarlo entre la mejilla y la encía. Una mezcla alcalina llamada llipta activa la liberación de los principios activos mediante una reacción química; el bolo puede permanecer en la boca durante horas, liberando sus propiedades de forma lenta y sostenida.
  • Té de coca (mate de coca): Se consume en forma de infusión, muy popular en Perú, Bolivia y Ecuador.
  • Harina de coca y productos alimenticios: La harina de hoja de coca (hojas de coca finamente molidas) puede utilizarse para preparar un té concentrado y se comercializa como suplemento nutricional.

2. Uso tradicional e histórico

Orígenes prehistóricos

Llamada la "Hoja Divina" por los incas, la coca se ha cultivado durante más de 8000 años y es la planta farmacéutica de mayor significado cultural en América del Sur. El masticado de coca en América del Sur comenzó al menos hacia 8000 años cal AP: se hallaron fragmentos de hojas de esa antigüedad en pisos de viviendas del valle de Nanchoc, Perú. Estos depósitos incluían trozos de calcita —el mineral alcalino utilizado por los masticadores para facilitar la liberación de alcaloides—, lo que confirma que la práctica ya estaba establecida durante el Holoceno Temprano. A partir de la cultura Valdivia, hacia el 3000 a. C., existe un registro ininterrumpido del consumo de hoja de coca por parte de los grupos culturales sucesivos en la costa de Ecuador hasta la llegada de los europeos, como lo demuestran su escultura cerámica y la abundancia de recipientes para cal (caleros). Existe abundante evidencia arqueológica del masticado de hojas de coca que se remonta al menos al período Moche del siglo VI d. C., y al posterior período incaico, basada en momias halladas con reservas de hojas de coca y en cerámica que representa el característico abultamiento de la mejilla propio del masticador de coca.

El Imperio inca

El Imperio inca administraba la coca como un recurso estatal estratégico. Establecieron grandes plantaciones llamadas cocales en los Yungas y controlaban estrictamente la cosecha. La coca se distribuía a los guerreros para su resistencia, a los trabajadores para la construcción de templos y caminos, y a los líderes espirituales para su uso ceremonial, lo que la convirtió en un pilar de la integración social imperial. Los incas, que gobernaron un vasto imperio en la región andina entre los siglos XIII y XVI, creían que la coca era un regalo de los dioses.

Usos rituales, ceremoniales y sociales

En la mayoría de las más de 3100 comunidades campesinas andinas oficialmente reconocidas en Perú, los usos tradicionales de la coca son parte integral de las actividades agrícolas cotidianas, de las diferentes formas de trabajo de ayuda mutua y de casi toda la actividad ritual, ya sea relacionada con la agricultura, con prácticas de adivinación o con ritos que marcan diferentes etapas del ciclo de vida. La planta desempeña un papel fundamental en muchas culturas tradicionales amazónicas y andinas, así como entre grupos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte de Colombia. Las ofrendas de hoja de coca se presentan a los apus (montañas), a Inti (el sol) y a la Pachamama (la tierra). Las hojas de coca también se leen a menudo para predecir el futuro, de una manera no muy diferente a la lectura de hojas de té.

La variedad amazónica, conocida como coca de la selva, es utilizada por pueblos indígenas como los shipibo-conibo y los ashaninka, cuyas tradiciones a menudo implican complejos rituales de curación supervisados por chamanes (curanderos), lo que difiere de la práctica andina más habitual de masticar la hoja o beberla en infusión.

Aplicaciones medicinales tradicionales

La coca se ha utilizado durante siglos como medicina para tratar una amplia variedad de dolencias. Las hojas contienen sustancias químicas que pueden aliviar el dolor, el mal de altura y el hambre. Los sanadores tradicionales andinos, conocidos como curanderos, utilizan las hojas de coca en sus prácticas curativas. Los productos de hoja de coca son parte integral de la vida de los pueblos andinos, tanto desde una perspectiva cultural como de medicina tradicional. La coca es también la planta entera de la cual se deriva la cocaína. Se considera que los productos de coca son una panacea para los problemas de salud en regiones de América del Sur.

Uso poscolonial y occidental del siglo XIX

Las primeras investigaciones sobre los componentes farmacéuticamente activos de la hoja de coca comenzaron a mediados del siglo XIX con la primera descripción y cristalización de la cocaína. Las hojas de la planta de coca se han utilizado como estimulante en América del Sur durante más de 4000 años. La cocaína se aisló por primera vez de las hojas a mediados del siglo XIX, y se consideraba segura, utilizándose en gotas para el dolor de muelas, píldoras contra las náuseas, tónicos energéticos y en la bebida original "Coca-Cola".


3. Componentes clave y compuestos activos

Contenido total de alcaloides

Las hojas contienen entre un 0.5% y un 1.5% de alcaloides totales por peso seco, de los cuales el más importante entre los varios presentes es la cocaína. La cocaína (metilbenzoilecgonina) es uno de al menos 12 alcaloides extraídos de las hojas de E. coca, todos los cuales tienen a la ecgonina como constituyente común. Otros alcaloides incluyen cinamilcocaína, higrina, tropococaína, truxilinas, isotropilcocaína y cocaicina.

Distribución de los alcaloides dentro de la hoja

Un trabajo analítico detallado ha mapeado la distribución de estos compuestos dentro de la hoja. Cada hoja cosechada puede dividirse en secciones primarias (pecíolo, base, sección media y anterior) y subsecciones (periferia de la lámina, nervio medio falso y nervio medio verdadero) para determinar la distribución y el contenido de higrina, cuscohigrina, trans-cinamoilcocaína, cis-cinamoilcocaína, tropacocaína, tropinona, metilecgonina y cocaína. La cocaína, la metilecgonina y la higrina fueron más altas en la periferia de la lámina, con contenidos de 0.48%, 0.46% y 0.32%, respectivamente. La trans-cinamoilcocaína fue predominante entre las cinamoilcocaínas y fue más abundante en el pecíolo, con un contenido de 0.24%.

Componentes nutricionales y no alcaloideos

La hoja de coca contiene una serie de macro y micronutrientes junto con su perfil de alcaloides. Un estudio revisado por pares (Penny et al., 2009) que midió ocho muestras de hojas de coca de diferentes regiones de cultivo peruanas mediante técnicas AOAC y espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente reportó las siguientes concentraciones por 100 g de peso seco:

  • Proteína: 20.28 g/100 g PS (con la lisina como aminoácido limitante); β-caroteno: 3.51 mg/100 g PS; vitamina E: 16.72 mg/100 g PS; cantidades traza de vitamina D; calcio: aproximadamente 990–1033 mg/100 g PS (confirmado en dos laboratorios independientes); hierro: 29.16 mg/100 g PS; zinc: 2.71–2.63 mg/100 g PS; magnesio: 196–225 mg/100 g PS.

Las vitaminas identificadas en la hoja de coca incluyen β-caroteno (provitamina A), vitamina E (α-tocoferol), vitaminas del grupo B —tiamina (B1), riboflavina (B2), niacina (B3)—, vitamina C y vitamina D. Los minerales incluyen calcio, hierro, magnesio, zinc, potasio y fósforo. La coca también contiene numerosos flavonoides, polifenoles y taninos que contribuyen a sus propiedades medicinales reportadas.

Sin embargo, el efecto global obtenido del uso de productos de coca entera podría derivar en realidad de la suma total de todos los constituyentes de la planta, en lugar de la cocaína aislada.

Factores antinutricionales

Se utilizaron técnicas AOAC para medir los nutrientes junto con los inhibidores de nutrientes, entre ellos el fitato, los polifenoles, el ácido oxálico y la fibra, todos expresados por 100 g de peso seco. Como otras verduras de hoja verde, la coca también contiene compuestos (fitatos, oxalatos, taninos) que pueden unirse a los minerales. El alto contenido de fibra y oxalato puede reducir la cantidad real de calcio o hierro absorbido.


4. Mecanismos de acción

Cocaína: el alcaloide principal

El alcaloide mayoritario, la cocaína, presenta dos mecanismos farmacológicos principales:

Estimulante central / inhibición de la recaptación de monoaminas: La cocaína (benzoilmetilecgonina) es un alcaloide tropánico cristalino que actúa específicamente como inhibidor de la recaptación de serotonina, noradrenalina y dopamina (ISRND), funcionando como un potente estimulante del sistema nervioso central. Su función biológica implica principalmente el bloqueo de la proteína transportadora de dopamina (DAT), lo que provoca que la dopamina se acumule en la hendidura sináptica. El exceso de dopamina disponible para la activación postsináptica media los efectos placenteros reportados por los usuarios y contribuye al potencial adictivo y a los efectos tóxicos de la droga.

Acción anestésica local: La cocaína puede ejercer una acción anestésica local al inhibir los canales de sodio dependientes de voltaje, deteniendo así la propagación del impulso eléctrico. Bloquea directamente los transportadores de dopamina (DAT) y de serotonina (SERT) para aumentar las concentraciones de dopamina y serotonina, dando lugar a sus propiedades euforizantes y adictivas. A concentraciones más altas, la cocaína bloquea los canales de Na⁺ dependientes de voltaje, inhibiendo así los potenciales de acción en las neuronas y los miocitos cardíacos.

Metabolismo: La cocaína se metaboliza (principalmente a nivel hepático) en dos metabolitos principales, el éster metílico de ecgonina y la benzoilecgonina. Otros metabolitos incluyen la norcocaína y el cocaetileno, ambos con actividad farmacológica; el cocaetileno constituye un biomarcador del consumo conjunto de cocaína y alcohol.

Distinción importante: hoja de coca frente a cocaína purificada

Los efectos médicos y fisiológicos descritos en la bibliografía se centran en el aislado puro de cocaína. La coca es bastante diferente de la cocaína, incluso en cuanto a dosis habituales y perfiles de seguridad. Los patrones de uso local de la coca también son bastante diferentes de los de las personas que utilizan el aislado más puro. Debido a esto, se considera que los estudios sobre cocaína tienen una capacidad de generalización limitada a la coca.

Efectos metabólicos del masticado de la hoja entera

Un estudio en humanos que utilizó microdiálisis cutánea en 10 hombres adultos sanos residentes en Cajamarca, Perú (altitud de 2700 m) evaluó los cambios bioquímicos durante un ejercicio estandarizado en cicloergómetro tras el masticado de 8 g de hojas de coca. La saturación de oxígeno, la presión arterial y la frecuencia del pulso no mostraron cambios significativos entre el grupo que masticó coca y los controles. Los niveles de glucosa mostraron una respuesta hiperglucémica. El glicerol, el lactato y el piruvato aumentaron. El glutamato permaneció sin cambios. No se observaron cambios similares en los controles. Estos resultados sugieren que las hojas de coca bloquearon la vía glucolítica de la oxidación de la glucosa, dando lugar a una acumulación de glucosa y piruvato. Se propuso que las hojas de coca bloquearon la vía glucolítica a nivel de la piruvato deshidrogenasa, resultando en la acumulación de glucosa y piruvato, y que el requerimiento energético del ejercicio se satisfacía en cambio mediante la beta-oxidación de ácidos grasos.


5. Evidencia científica por área de uso

5.1 Rendimiento físico y efecto antifatiga

Afirmación tradicional: Que el masticado de hoja de coca reduce la fatiga y aumenta la capacidad de trabajo, especialmente en trabajadores agrícolas y mineros en altitud.

Evidencia humana / clínica: El principal estudio en humanos citado en la bibliografía revisada por pares es un pequeño experimento abierto (n = 10 hombres adultos sanos residentes en Perú a 2700 m de altitud), que utilizó microdiálisis cutánea y un cicloergómetro estacionario. Los hallazgos experimentales sugirieron que masticar hojas de coca produce un efecto beneficioso durante el ejercicio, y que dichos efectos beneficiosos se perciben durante un período prolongado de actividad física sostenida, posiblemente proporcionando a los usuarios energía para funcionar a un nivel sostenido durante largos períodos de tiempo. Sin embargo, se trató de un estudio pequeño, sin control ni cegamiento, por lo que sus resultados deben considerarse preliminares.

Contrapunto de bibliografía anterior: Aunque el masticado de hoja de coca disminuye la fatiga y, al ejercer un efecto estimulante, puede aumentar el rendimiento laboral dentro de un breve período de un experimento particular, el resultado no demuestra en absoluto que los usuarios de coca sean capaces de realizar más trabajo y lograr un mayor rendimiento durante el período prolongado que requieren sus tareas habituales.

Fuerza de la evidencia: Preliminar y limitada. No existen ensayos controlados grandes, aleatorizados y a doble ciego sobre la hoja de coca y el rendimiento físico. El hallazgo mecanístico —un cambio metabólico hacia la oxidación de grasas— es intrigante, pero no se ha replicado en ensayos con potencia estadística adecuada.

5.2 Mal de altura agudo (MAA)

Afirmación tradicional y uso cultural: El té de hoja de coca y el masticado de la hoja se ofrecen ampliamente a los viajeros en países andinos como remedio contra el mal de altura (MAA). El té de hoja de coca ha sido mencionado de forma anecdótica por viajeros y escaladores en países sudamericanos por su presunto alivio sintomático del mal de altura agudo.

Evidencia humana / clínica: Un estudio de cohorte prospectivo de 2022 publicado en el Journal of Travel Medicine reclutó a 142 estudiantes de idiomas (edad media de 21 años, 57% mujeres) que ascendieron rápidamente a aproximadamente 3400 m en Cusco, Perú. Los participantes utilizaron diversas estrategias para prevenir el MAA: el 34% bebió té de hoja de coca. El 39% presentó MAA. En el análisis multivariado, la obesidad (OR 14.45) y el sexo femenino (OR 4.32) se asociaron con un mayor riesgo de MAA; la toma de acetazolamida (OR 0.13) se asoció con una disminución del riesgo de MAA. El consumo de té de hoja de coca no se asoció con una disminución del riesgo de MAA.

Por su propia naturaleza, puede que nunca exista una "prueba" científica de que las hojas de coca funcionen o no para los viajeros en altitud, pero un conocimiento sólido de la coca, y de cómo difiere de la cocaína, ofrece una base para opiniones informadas y puntos de vista críticos adecuados sobre la actual situación legal, confusa y contradictoria.

Fuerza de la evidencia: La evidencia clínica disponible no respalda la hoja de coca como profilaxis o tratamiento eficaz para el MAA. Los métodos principales de prevención del MAA son una aclimatación adecuadamente gestionada y el uso de acetazolamida; otras medidas farmacológicas y naturales requieren mayor investigación. La evidencia sobre la coca en este contexto sigue siendo en gran medida anecdótica y observacional.

5.3 Contribución nutricional

Evidencia humana / analítica: El estudio nutricional sistemático de Penny et al. (2009), publicado en Food and Nutrition Bulletin, evaluó ocho muestras de hojas de coca cultivadas en diferentes regiones de Perú. Los resultados se compararon con otras hojas comestibles, y los nutrientes del polvo de coca (5 g) y del pan elaborado con coca se compararon con porciones normales de alimentos alternativos. Dos cucharadas de harina de hoja de coca satisfarían menos del 10% de las ingestas dietéticas para escolares y adultos en cuanto a nutrientes críticos comúnmente deficientes en la dieta. Además, dos cucharadas de harina de hoja de coca satisfarían menos del 10% de las ingestas dietéticas para escolares y adultos en cuanto a nutrientes críticos comúnmente deficientes en la dieta. Las hojas de coca no aportan beneficios nutricionales en las cantidades habitualmente consumidas, según la opinión de dichos autores.

En contraste, las cantidades de consumo diario más elevadas asociadas con el masticado tradicional intenso (los masticadores andinos de coca pueden usar entre 30 y 60 g/día, lo que podría aportar grandes cantidades de calcio y hierro; una fuente andina señaló que 60 g de hoja de coca solos "satisfacen con creces [los] requerimientos de calcio [del masticador]").

Fuerza de la evidencia: El contenido nutricional de la hoja seca está bien caracterizado analíticamente. Sin embargo, la biodisponibilidad real derivada de los patrones normales de consumo (infusión de té, pequeñas cantidades de hoja masticada) es incierta debido a la presencia de factores antinutricionales (fitatos, oxalatos) y al hecho de que no se han publicado ensayos formales de biodisponibilidad en humanos.

5.4 Apetito y supresión del hambre

El uso tradicional andino para suprimir el hambre durante largas jornadas de trabajo en altitud está bien documentado etnográficamente. A nivel farmacológico, se sabe que la cocaína suprime el hambre y el apetito al aumentar la colocalización de los receptores sigma σ1R y los receptores de superficie celular de grelina GHS-R1a, aumentando así la señalización de saciedad mediada por grelina. No se ha establecido en ensayos clínicos controlados si este mecanismo opera a los bajos niveles sistémicos de alcaloides alcanzados mediante el masticado de la hoja. No se identificaron ensayos clínicos aleatorizados publicados que evaluaran específicamente la supresión del apetito por hoja de coca entera en humanos.

5.5 Analgesia local / alivio del dolor

La cocaína —el alcaloide principal— se encontraba entre los primeros y más eficaces anestésicos locales, pero actualmente ha sido superada por derivados y otras sustancias con mejores características. El uso tradicional de la coca para el dolor dental, el dolor de cabeza y el dolor muscular está documentado en las tradiciones indígenas andinas y amazónicas. El mecanismo de anestesia local mediante el bloqueo de canales de sodio se ha establecido de forma exhaustiva para la cocaína purificada. No existen ensayos clínicos controlados que examinen específicamente las propiedades analgésicas tópicas o sistémicas de las preparaciones crudas de hoja de coca en humanos.

5.6 Propiedades citotóxicas / anticancerígenas (solo in vitro)

Se ha reportado actividad citotóxica en extractos de diversas especies del género Erythroxylum. La presencia de flavonoides y polifenoles cuantificados, derivados de precursores del ácido cinámico y del ácido siquímico, sugiere la activación de la vía metabólica del siquimato, responsable de la biosíntesis de compuestos con propiedades citotóxicas; el grupo trimetoxicinamato en la posición C-6 se ha asociado con la inhibición del crecimiento de células malignas y la supresión enzimática en humanos. Estos hallazgos son solo resultados preliminares in vitro y no se han estudiado en ensayos clínicos en humanos.


6. Sistemas corporales y áreas de salud asociadas

Sistema nervioso central

Los efectos farmacológicos predominantes del alcaloide principal de la coca recaen sobre el SNC. La cocaína inhibe la recaptación de catecolaminas, lo que aumenta la actividad de las sinapsis simpáticas; esta estimulación también ocurre en el cerebro, causando euforia, verborrea y aumento de la actividad motora. La cocaína también disminuye la fatiga y se abusa de ella como estimulante. En el contexto del uso tradicional de la hoja entera, la absorción sistémica de cocaína es sustancialmente menor que con el uso de cocaína aislada.

Sistema cardiovascular

La cocaína también provoca vasoconstricción, reduciendo así la hemorragia durante procedimientos quirúrgicos menores. La farmacología de la cocaína es compleja, con varios sistemas orgánicos afectados simultáneamente. Los sistemas afectados por el uso agudo y crónico de cocaína incluyen los psicológico, neurológico, renal, cardíaco, pulmonar, gastrointestinal, obstétrico y otorrinolaringológico. Nuevamente, estos efectos están documentados predominantemente para la cocaína purificada, y su relevancia para el uso tradicional de la hoja entera no está directamente establecida.

Musculoesquelético y metabólico

El estudio de fisiología humana descrito anteriormente (PMC3001837) sugirió un desplazamiento del metabolismo energético desde la glucólisis hacia la oxidación de grasas durante el ejercicio. El glicerol liberado también se acumulaba, ya que se propuso que su vía de oxidación estaba bloqueada. Estos hallazgos experimentales sugieren que masticar hojas de coca produce un efecto beneficioso durante el rendimiento en el ejercicio, y que dichos efectos beneficiosos se perciben durante un período prolongado de actividad física sostenida.

Gastrointestinal

La medicina tradicional andina utiliza el té de coca para dolencias gastrointestinales, incluidas las náuseas, el dolor de estómago, y como ayuda digestiva. Esta aplicación se reporta en la bibliografía etnográfica y antropológica, pero no ha sido evaluada en ensayos clínicos controlados.


7. Dosis reportadas en estudios científicos

Las siguientes dosis aparecen en la bibliografía citada. Se reportan tal como fueron registradas, sin que ello implique respaldo alguno:

  • Masticado de hoja (estudio de fisiología del ejercicio): A los sujetos se les dieron 8 g de hojas de coca para masticar junto con una pequeña cantidad de cal, y luego se los colocó en un cicloergómetro durante 20 minutos.
  • Masticado diario tradicional (trabajadores mineros): Un estudio de más de 3000 usuarios de coca encontró que los trabajadores mineros, típicamente los mayores consumidores, mastican aproximadamente 13 onzas (368.5 gramos) por semana. Esto significaría que un usuario promedio extraería aproximadamente 3.9 gramos netos de los alcaloides contenidos en la coca por semana, lo que da una dosis total máxima de aproximadamente 200–300 mg por período de 24 horas.
  • Masticado diario tradicional (estimación general): En comparación con el uso moderno de aislados de cocaína, la cantidad utilizada por los pueblos nativos fue y sigue siendo bastante baja, con una estimación de 60 gramos de hoja de coca masticados por día. Una hoja de coca típicamente contiene entre 0.1% y 0.9% de cocaína.
  • Taza de té de coca para estudio forense/toxicológico: Se recolectaron muestras de orina durante 72 horas después del consumo de una sola taza de té de coca que contenía 3.8 mg de cocaína, en cinco voluntarios.
  • Evaluación nutricional: Los aportes nutricionales del polvo de coca (5 g) y del pan elaborado con coca se compararon con los de porciones normales de alimentos alternativos; dos cucharadas de harina de hoja de coca satisfarían menos del 10% de las ingestas dietéticas para escolares y adultos en cuanto a nutrientes críticos comúnmente deficientes.

8. Seguridad, toxicología e interacciones

Toxicidad aguda de la hoja entera

En la revisión crítica del 48.º ECDD de la OMS de 2025, se evaluó que la hoja de coca presenta baja toxicidad aguda en modelos animales. No se han reportado sobredosis fatales derivadas del uso tradicional. Los efectos adversos son principalmente localizados (por ejemplo, irritación de la mucosa oral) y dependientes de la dosis. El uso de hoja de coca no está asociado con un potencial significativo de dependencia o abuso.

Potencial de dependencia

No existe evidencia en la bibliografía que respalde que el uso habitual de coca entera cause adicción o fisiología de abstinencia, en contraste con lo que ocurre con la cocaína purificada. El consumo de hojas de coca es una práctica tradicional que genera problemas legales en algunos países latinoamericanos; se trata de una práctica que no ha sido científicamente demostrada como causante de daño alguno.

Detección en pruebas de drogas e implicancias forenses

Una consideración de seguridad crítica para cualquier persona que consuma preparaciones de hoja de coca es la consecuencia forense: la ingesta de té de coca ha dado lugar a resultados positivos en pruebas de orina para el metabolito de la cocaína. Se proporcionaron datos forenses detallados en un estudio de 2022: la cocaína fue detectable en orina durante 20 horas (rango de concentración de 6 a 91 ng/mL), y sus metabolitos benzoilecgonina y éster metílico de ecgonina fueron detectables durante 70 y 60 horas, respectivamente, tras el consumo de una sola taza de té de coca. Las muestras de cabello analizadas un mes después del consumo de una sola taza de té de coca resultaron negativas para cocaína.

El consumo de productos de hoja de coca, una práctica tradicional en varios países latinoamericanos, plantea desafíos forenses para distinguir el consumo legal del uso ilícito de cocaína, con implicancias para los contextos de conducción bajo la influencia de drogas (DUID) y de pruebas de drogas en el ámbito laboral (WDT).

Consideraciones cardiovasculares

La intoxicación aguda por cocaína afecta a varios sistemas orgánicos y se presenta con una amplia gama de síntomas. Deben evitarse los betabloqueantes selectivos en el paciente con intoxicación aguda debido al riesgo de vasoconstricción coronaria y periférica mediada por alfa sin oposición. Estas precauciones se aplican al alcaloide purificado en dosis farmacológicamente relevantes; los efectos cardiovasculares sistémicos de las preparaciones tradicionales de hoja entera en las cantidades de consumo habituales no están bien caracterizados en estudios controlados en humanos.

Inhibidores de nutrientes

La coca también contiene compuestos (fitatos, oxalatos, taninos) que pueden unirse a los minerales. El alto contenido de fibra y oxalato podría reducir la cantidad real de calcio o hierro absorbido. Esto disminuye el valor nutricional práctico de la hoja, particularmente cuando se consume en pequeñas cantidades en forma de té.


9. Estado legal y regulación internacional

La hoja de coca figura actualmente en la Lista I de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes: sustancias cuya susceptibilidad al abuso se considera un riesgo especialmente grave para la salud pública. La prohibición internacional de la hoja de coca, establecida por la Convención Única de las Naciones Unidas de 1961, que no la diferenció de la cocaína a pesar de los usos tradicionales andinos, ha sido ampliamente cuestionada. Desde mediados del siglo XX, las prácticas tradicionales que involucran hojas de coca han sido restringidas por el régimen internacional de control de drogas; la OMS recomendó su inclusión en la Lista I, al mismo nivel que la cocaína, basándose en un informe controvertido influido por prejuicios culturales y raciales.

En diciembre de 2025, tras una revisión científica exhaustiva: el Comité de Expertos en Farmacodependencia (ECDD) de la OMS recomendó que la hoja de coca permanezca en la Lista I de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, concluyendo en su 48.ª reunión que, aunque el masticado tradicional de hoja de coca y el consumo de té no representan riesgos importantes para la salud pública, la hoja debería seguir sujeta a un nivel estricto de control internacional, con un marco que permita el uso médico, científico y tradicional legítimo en los países donde se produce, controlando al mismo tiempo su desvío hacia la producción de cocaína.

El uso de hoja de coca está permitido por ley en Argentina, y el sistema jurídico boliviano reconoce su carácter ancestral; en Perú, su cultivo y venta también están permitidos. Fuera de América del Sur, la hoja de coca generalmente es ilegal o está muy restringida, y a menudo se trata de manera similar a la cocaína.


Referencias

Condiciones de Salud

Condiciones de salud que coca puede ayudar a apoyar.

  • No hay condiciones disponibles.

Sistemas Corporales

Sistemas corporales que coca puede ayudar a apoyar.

  • No hay sistemas corporales disponibles.
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